Cómo lavan los “anti-capitalistas” de Cádiz la cara al régimen

Kichi
 
Es en estos momentos cuando los políticos del régimen dicen preocuparse especialmente por los más vulnerables, cuando sus engaños son más evidentes.

Desde el ayuntamiento de Cádiz, José María González ha sacado un paquete de 30 medidas repartiendo migajas para que la dramática situación del pueblo gaditano no estalle en revueltas, tal y como están haciendo todas las instituciones del régimen capitalista desde el nivel local al internacional. Veamos algunas de estas medidas “excepcionales”.

En el ámbito social

Las grandes desigualdades, que es realmente lo que sustenta este sistema, han quedado patentes con el Estado de Alarma.

– “CASI 90.000 € en ayudas sociales regulares y extraordinarias, en las dos primeras semanas de estado de alerta”.

Teniendo en cuenta que el superávit del ayuntamiento del último ejercicio conocido (2018) es de 9.398.624,55 €, la cantidad de 90.000 € para ayuda a asuntos sociales en las circunstancias que se encuentran las clases populares es una cifra completamente irrisoria, una limosna, que nos vuelve a demostrar que este ayuntamiento está más interesado en que al final del ejercicio le vuelvan a sobrar millones de euros, que en paliar las necesidades de los gaditanos que más están sufriendo este estado de alarma, y que son la mayoría de las familias trabajadoras.

A lo largo de su mandato al frente del ayuntamiento el equipo de gobierno liderado por el “anticapitalista” José María González, ha presentado superávit de, 9.521.381,56 € en 2015, 4.013.705,29 € en 2016, 15.076.454,25 € en 2017 y 9.398.624,55 € en 2018.

Todo este superávit es dinero que no se ha gastado y que una vez computado como remanente solo se utiliza para pagar la deuda que los podemitas consideraban en otros tiempos ilegítima. Siendo Cádiz una de las ciudades más castigadas por el paro, cuando en cada pleno del ayuntamiento tiene a tres o cuatro familias de trabajadores pidiéndole amparo por las tremendas situaciones en las que viven.

Esto demuestra claramente que la principal preocupación del ayuntamiento de Cádiz, con Kichi a la cabeza, es contentar a la depredadora oligarquía financiera.

– “Moratoria alquileres en las viviendas (viviendas municipales) y locales de Procasa mientras dure el Estado de Alarma y suspensión de pago a inquilinos y autónomos que demuestren interrupción de ingresos o cese de actividades durante la crisis. Atención telefónica jurídica de Procasa para gestionar la moratoria hipotecaria”.

Las personas que consiguen tener una vivienda de Procasa son una parte ínfima de las clases populares: mujeres víctimas de malos tratos con hijos a su cargo, personas discapacitadas, familias desestructuradas, etc. y todas ellas con mínimos o ningún ingreso.

Es un despropósito exigir que personas que normalmente carecen de recursos para pagar, familias que por sus circunstancias deberían tener íntegramente protegidos sus derechos básicos, tengan que demostrar la suspensión de ingresos para no pagar en esta situación, pero nuestro alcalde alardea de ello como una medida excepcional.

– “Atención a las personas sin hogar poniendo a su disposición 105 plazas en el edificio de El Cano”.


¿Por qué no se utilizó antes? ¿Es que las personas sólo necesitan un hogar ahora? El ayuntamiento llegó a firmar un convenio con la empresa Pascual (empresa privada) para que cediese la última planta del hospital de San Rafael para acoger a familias sin hogar. Aun así, en los bajos de los arcos de Puerta Tierra varias familias viven desde hace meses a la intemperie. Esto demuestra que desde el ayuntamiento no se utilizan ni siquiera esas capacidades, pero sobre todo no es capaz de intervenir a las empresas privadas sus recursos (que son generados por los trabajadores) ni siquiera en una situación de “emergencia sanitaria”. ¿Dónde queda su “anti-capitalismo”?

– “Coordinación de la donación de 100 libros por la biblioteca municipal y recogida de ropa para las personas sin hogar”.

Una medida de “excepción” que es superada por los esclavistas como Amancio Ortega y cía, intrascendente en estas circunstancias y que le sale gratis a las arcas municipales. Pero de algo tienen que presumir.

– “Convenio con viviendas turísticas para el alojamiento transitorio de personas vulnerables en situación de extrema necesidad”.

Mucho convenio y acuerdo con la burguesía. Pero la cuestión está en no intervenir y meter mano en pos del bien común a los propietarios de cientos de alojamientos vacíos. Ni siquiera en situación de “emergencia sanitaria”. Porque por el bien común nos están imponiendo demasiados sacrificios a la clase obrera, para empezar perder nuestros puestos de trabajo.

– “Ampliación del servicio de comida a domicilio para personas mayores y dependientes en más de un 60%”.

¿Es que el ser mayor o dependiente en más de un 60% implica que sea rico o pobre? Con este tipo de medidas se beneficiaría hasta Amancio Ortega, que es una persona “mayor”. Estos representantes de la burguesía meten en el mismo saco a explotadores y explotados. De la misma manera que confinan por igual a terratenientes, pongamos por ejemplo a los Osborne o los Cañete, con miles de hectáreas para pasear a lomos de sus caballos, que a una familia obrera que vive en 60 metros cuadrados.

No son colectivos “necesitados” excepcionales los que necesitan comer, sino miles de trabajadores gaditanos a los que están echando a la calle con una mano delante y otra detrás. La clase obrera, la mayoría de la sociedad, que al perder su trabajo lo pierde todo.

– “Servicios Sociales, atención telefónica y telemática para usuarios/as. (desde el lunes 23)”.

Otra cosa es que los servicios sociales, la atención telefónica esté en manos de empresas privadas que maximizan sus beneficios ahorrando puestos de trabajo y poniendo al límite de la salud psíquica a sus trabajadores.

– “Activo servicio de atención a víctimas de violencia de género en Fundación de la Mujer”.

Nos preguntamos si ese servicio no existía antes. Si es que sí, ¿cuál es la novedad?, si es que no, el ayuntamiento era cómplice de la desprotección de las mujeres maltratadas.

– “Campaña voluntariado y formación de equipos de seguridad por Protección Civil. Más de 350 personas inscritas. Iniciada ya la formación y varios equipos de trabajo”.

Al final es el esfuerzo voluntario de la comunidad el que suple los pocos recursos que destinan las instituciones burguesas al “bien común”.

– “La Delegación de Participación Ciudadana colabora con las asociaciones de vecinos y entidades sociales para reparto de alimentos a familias vulnerables con parque móvil”.

Caridad y más caridad que podría hacer la Santa Iglesia, y que no resuelve nada porque cuando pase la pandemia serán muchísimas más las familias que vayan a pasar hambre. Porque vulnerable seguirá siendo toda la clase obrera mientras no sea dueña de los medios de producción y su destino esté en manos de amos y propietarios.

En el ámbito económico

Ante la situación que están viviendo las clases trabajadoras y lo que se nos viene encima es interesante analizar los paquetes de medidas económicas que toman los representantes de las instituciones burguesas:


– “El cobro de IBI a la iglesia”. El ayuntamiento de Cádiz considera que cada estamento debe arrimar el hombro para que nadie se quede atrás tras la crisis.

No es que deba pagar el IBI en estos momentos, no hará falta que nos pague ningún impuesto en cuanto se recupere para toda la sociedad el patrimonio que ha robado la Santa Iglesia durante siglos. La Iglesia no tendrá que donarnos nada en cuanto pongamos a obispos, curas y monjas a producir como a todo hijo de vecino, en beneficio de la comunidad a la que dicen tanto ayudar.

– “Devolución del porcentaje de las tasas municipales de licencias de taxis, terrazas, barracas etc., correspondiente al estado de alarma».

Que el ayuntamiento cobrase cuando por causas mayores los dueños de estas licencias están confinados y sin poder utilizarlas habiendo perdido la mayoría todos los ingresos, sería un despropósito y una muy mala publicidad. Y vamos más allá, planteando la siguiente posibilidad: ¿por qué no dejar de cobrar impuestos y tasas a los que viven de su trabajo y recaudamos los beneficios de las empresas privadas como el Corte Inglés que deja a cientos de familias en la calle? ¿O quizás sea una medida demasiado “anticapitalista” para estos pequeño-burgueses?

– “Ahorro energético con el apagado de fuentes apagado de alumbrado ornamental de edificios municipales y equipos sin uso durante el estado de alarma”.

Quizás las clases populares lo que necesitan es que nunca tengan que pasar frío ni calor por culpa de la factura de la luz.

– “El IFEF cederá espacios de los coworking y despachos tanto de su sede en las Cuesta de las Calesas como del Casino para micropymes, autónomos y economía social de manera gratuita por espacio de entre 6 meses”.

Medida que no es nueva y que consiste en engendrar más empresarios para darle oxígeno al capitalismo y que no decaiga.

Estas son algunas de las medidas más relevantes que ha tomado nuestro ayuntamiento para enfrentarse a una pandemia mundial, cómo podemos ver gran parte de ellas basadas en la caridad. La caridad es propia de aquellos que desde una posición de superioridad quieren calmar o mitigar con limosnas a quienes considera que están por debajo suya en la escala social.

El oportunismo podemita nos vuelve a mostrar que sus verdaderos intereses políticos no son más que lavarle la cara a este sistema tomando medidas cobardes. Más preocupados por estar en bien con la iglesia, empresarios y con la banca que por combatir al sistema al que dicen no pertenecer.

Como vemos la falsa izquierda no es más que la pata izquierda del sistema capitalista, por eso nunca lucharán por un cambio de sistema porque ellos son el sistema.

El capitalismo está en su fase final, las medidas adoptadas por el gobierno de coalición formado por los socialdemócratas y los oportunistas pretenden contener mediante subsidios el estallido social que se avecina.

La clase obrera no queremos vivir de la beneficencia de la burguesía, no queremos vivir de subsidios, porque somos nosotros los que producimos las riquezas. Somos nosotros los que los mantenemos a ellos, a los que nos explotan, a los que nos humillan mostrándonos una falsa solidaridad basada en devolvernos las migajas del gran pastel que como obreros solo nosotros podemos producir colectivamente.

Ya es hora de gritarles que no queremos sus migajas, ya es hora de tomar las riendas para ser los dueños de nuestro destino. Los grandes monopolios, las oligarquías financieras están unidas para impedirlo y controlan a los gobiernos a todos los niveles para que les laven la cara y nos apacigüen.

Solo unidos y organizados en un Frente Único del Pueblo seremos capaces de vencer al opresor, solo unidos y organizados acabaremos con el capitalismo.


¡¡¡SOCIALISMO O BARBARIE!!!

Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) de Cádiz

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