El perverso negocio de la salud muestra su cara con el escándalo del Hospital de Torrejón

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Las vergüenzas en el Madrid de Ayuso sobre Sanidad son criminales. Desde este partido hemos tratado en infinidad de ocasiones el desmantelamiento de la Sanidad Pública que está llevando el Partido Popular en Madrid: el asesinato premeditado de 7291 personas en las residencias de ancianos durante los meses más duros de la pandemia, las comisiones que su hermano se embolsó con las mascarillas, los intereses pagados a Quirón por retrasos estratégicos de facturas, etcétera.

Y a esa lista hay que sumar otra después de que haya salido a la luz la noticia de El País sobre el CEO del grupo Ribera Salud, la empresa privada que se encarga de la gestión del hospital público de Torrejón.

Pablo Gallart -CEO de Ribera Salud- dijo a sus directivos en una reunión que había que realizar menos intervenciones quirúrgicas y rechazar pacientes o procesos no rentables con el objetivo de ganar entre cuatro y cinco millones de euros más. Debería ser un escándalo a nivel nacional y, sin embargo, no nos sorprende en absoluto. No sorprende porque es la realidad que un comunista sabe que existe, primar el beneficio por encima de todo, por encima de la salud, por encima de la vida, y que este Partido ha denunciado mil veces.

Tampoco sorprende que se hagan los indignados partidos políticos como el PSOE aunque votaran a favor de la ley que habilitó la posibilidad de gestión privada de hospitales públicos, la Ley 15/1997, ya que juegan con la desmemoria de la clase obrera. Ni tampoco sorprende la supuesta indignación de partidos políticos como SUMAR aunque Mónica García al poco de obtener el cargo de Ministra de Sanidad defendiera públicamente la alianza público-privada como una “mezcla eficaz”, ya que la socialdemocracia es la pata izquierda del fascismo. Porque una cosa está clara, ¡nadie pone un negocio para perder dinero, es de cajón! Se puede decir que el PSOE hace el hoyo y el PP te empuja hacia dentro, es decir, ambos participan en el entierro de la Sanidad Pública.

¿Cuál era el planteamiento de la empresa Ribera Salud? Sencillo, aumentar las listas de espera para gastar menos en intervenciones y así necesitar menos personal y menos recursos materiales, y como la empresa recibe un canon per cápita por población asignada independientemente del volumen real de atención, cada euro que no se gasta en pacientes —es decir, en curas, en personal, intervenciones, tratamientos costosos— se convierte en un euro de beneficio para la empresa. El daño colateral son cánceres que se diagnostican tarde y ya no tienen cura, lesiones que se agravan porque no se operan a tiempo y años de vida que se acortan porque el “tarde” se convierte en demasiado tarde.

Y a esto se le suma otra nueva noticia del Hospital de Torrejón: la misma empresa gestora del hospital ordenó reutilizar material sanitario de un solo uso. O sea, que teniendo en cuenta que el uso de material sanitario de un solo uso tiene como objetivo principal garantizar la seguridad del paciente y prevenir la contaminación cruzada, de manera deliberada se pone en riesgo la salud y la vida de los pacientes con el único objetivo de aumentar la rentabilidad de la empresa gestora del hospital. Llamarlos criminales se queda corto.

Pero ¿no se supone que la colaboración público-privada en la sanidad se hacía porque las empresas privadas son más eficientes?, ¿o realmente se hace porque de lo público lo que les gusta es el dinero que pagamos toda la clase obrera a través de impuestos y de lo privado lo que les gusta son los beneficios? Socializar las pérdidas y privatizar las ganancias, ese es su mantra.

Las empresas quieren conseguir el máximo beneficio con el mínimo esfuerzo posible, degradando las condiciones de trabajo del personal sanitario, de la clase obrera. Ese es el fin último de la burguesía, del capitalismo, ganar el máximo dinero posible, llevando hasta la extenuación al trabajador, quien le es indiferente pues hasta le niega su recuperación desmantelando la sanidad Pública. Y en el valiente caso de que se ose denunciar una irregularidad o alguna directriz empresarial poco ética, como es el caso, te enfrentas a la maquinaria coercitiva que ejerce la empresa y la judicatura sobre los trabajadores. Así ha pasado con hasta 4 directivos del Hospital, que han visto como han perdido sus puestos de trabajo por denunciar ante el canal ético las intenciones del CEO de la empresa. Aunque la prensa burguesa y la Ministra de Trabajo Yolanda Díaz nos diga que en España está caro el despido, tenemos que ir a la realidad que vive la clase obrera. Recientemente ha salido la noticia de que un trabajador de Mercadona ha recibido una indemnización de 40.000 euros tras un despido por comerse una croqueta. 40.000 euros por 16 años de tu vida. Eso es lo que vale despedir en España si tienes la suerte de que se declare tu despido improcedente, pues en el caso de que sea “procedente” no tienes derecho a la indemnización.

¿Qué realidad se deja entrever con este caso del Hospital de Torrejón? Que cualquier servicio público gestionado con fines de lucro transforma un bien social en un instrumento de acumulación de capital y que, como se ha visto con nitidez, el Estado no es neutral, sino que está subordinado a los intereses capitalistas facilitando la acumulación privada incluso en sectores esenciales sin el más mínimo papel redistributivo y garante de derechos sociales -tal y como cacarean los reformistas de cualquier pelaje-. Al contrario, colabora en convertir derechos humanos en oportunidades de negocio.

Debemos aprender que la solución nunca va a llegar de la mano de “reformar” el modelo o de “controlar mejor a las empresas” como nos intenta vender el ala moderada de los capitalistas (los socialdemócratas y reformistas), porque el problema no es un abuso puntual sino la existencia misma del lucro privado en un servicio esencial que siempre va a anteponer la maximización de beneficios a la calidad del servicio, por lo tanto, la solución es estructural, no técnica.

Si no queremos que jueguen con nuestras vidas, la única manera de garantizar un sistema sanitario humano, universal y eficiente es organizándonos como clase para expropiar los hospitales privados, aseguradoras, farmacéuticas y cualquier empresa médica para integrarlas en un sistema nacional de salud 100% público, unificado y planificado bajo control obrero y popular, porque la sanidad no puede funcionar correctamente dentro de la lógica de mercado, porque el mercado premia lo contrario al bienestar social, premia procedimientos rentables, no los necesarios, premia reducir costes, no ampliar derechos, premia seleccionar pacientes, no atenderlos según necesidad. Y esto solo es posible en el socialismo.

Toda medida que no vaya encaminada a la consecución del socialismo seguirá desvirtuando la esencia de las cosas, quitará a la sanidad el objetivo de sanar, quitará a la vivienda el objetivo de vivir y seguirá profundizando el empeoramiento material de la clase obrera en cada vez más ámbitos de nuestra vida. Solo la lucha organizada del proletariado por el socialismo permitirá a nuestra clase la emancipación necesaria para atender a la humanidad por encima del capital y proporcionarnos la vida que merecemos a los trabajadores: sin miseria, sin enfermedades, sin hambre y sin las penurias que sufrimos bajo el capitalismo hoy.

 

SOCIALISMO O BARBARIE

ORGANIZATE CON EL PCOE

Célula Iosif Stalin del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid

Comments ( 2 )

  1. “Miles y decenas de miles de personas que trabajan toda la vida creando una riqueza ajena, mueren de hambre y de la desnutrición permanente, fallecen prematuramente a causa de las enfermedades engendradas por las repugnantes condiciones de trabajo, viviendas miserables y el insuficiente descanso”: así era como Lenin definía las causas sociales de la pauperización y de las enfermedades de la población trabajadora de Rusia.

    “Entre los múltiples motivos de la importancia de la Revolución de Octubre está el de haber demostrado que sólo con la lucha y el poder en manos de los obreros es como se pueden conseguir verdaderas mejoras de vida, satisfacer las necesidades básicas y permitir el acceso no solo a la salud, también a la educación, la cultura, el deporte, la recreación y todo aquello que dignifique la vida del ser humano”.

    La Revolución de Octubre y la transformación de la medicina – Mayra Reyes

    https://elmachete.mx/index.php/2018/05/08/la-revolucion-de-octubre-y-la-transformacion-de-la-medicina/

  2. Está claro, y no es una exajeración afirmar que, la peor epidemia es el capitalismo, que universaliza la pobreza, la miseria y la desigualdad del mismo modo depredador en todas partes.

    Crisis en el Hospital para el Niño de Toluca: sin recursos y bajo represión laboral

    “En el mes de octubre, los familiares de niños con cáncer que se encuentran internados en el hospital en el área de oncología, iniciaron una manifestación ya que no había el recursos suficientes para las terapias de quimioterapia”.

    https://elmachete.mx/index.php/2025/12/04/crisis-en-el-hospital-para-el-nino-de-toluca-sin-recursos-y-bajo-represion-laboral/

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