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La lucha en el sector textil y el veneno de CCOO

Recientemente hemos conocido que las grandes fortunas en España han crecido un 27%. Entre los cinco mayores parásitos encontramos a Amancio Ortega como el primero, seguido de su hija, siendo el presidente de Mango, Isak Andik, el quinto. El fundador de Inditex posee 120.200 millones de euros por robar los frutos del trabajo ajeno, y el cofundador de Mango tiene 4.500 millones por la misma razón. Aunque hay una gran diferencia entre una cifra y otra, ambas son monstruosas. Precisamente, estas dos últimas empresas mencionadas han sido muy señaladas al organizar la huelga del sector textil, que estaba prevista para el 21 de noviembre, aunque finalmente se ha pospuesto por, según dicen, considerarse inviable por los estragos de la DANA.

Ante la ausencia de avances al intentar negociar un nuevo convenio colectivo para los trabajadores de la industria textil, los obreros de dicho sector están dispuestos a un pulso con el burgués. El problema es que CCOO, sindicato de la patronal, es quien les guiará hacia una casilla que no significará ningún avance real; es su trabajo y siempre están preparados para calmar las aguas, alzando una bandera como “representantes de los trabajadores” mientras legitiman al empresario y su apropiación indebida de los frutos del trabajo, diciendo a los asalariados que deben pelear para alcanzar, como mucho, migajas que pueden ser admitidas porque hay unas leyes burguesas incumplidas. Veamos a continuación qué camino quieren tomar.

En el sector hay alrededor de 80.000 trabajadores, de los cuales más de la mitad son mujeres. Entre las principales reivindicaciones se encuentran la de cambiar la categoría profesional y unificar las tablas salariales, ya que hay diez categorías que están por debajo del salario mínimo interprofesional. También se demanda un incremento salarial del 5% anual, pues se ha perdido, según CCOO, un 10% de poder adquisitivo en los últimos tres años; el reconocimiento de enfermedades laborales y accidentes, así como “mejorar los permisos retribuidos”; una reducción de jornada anual y romper con la brecha salarial, ya que el salario de las mujeres es menor que el de los hombres en un 22%.

Es decir, durante demasiado tiempo el sindicato CCOO ha permitido la precariedad y ahora ofrece la posibilidad de regular las tablas salariales según la ley, como si significara un camino hacia la prosperidad. Se ha perdido bastante poder adquisitivo, y reclama una migaja calculada anualmente. En lo referente a los accidentes y enfermedades, se trataría de apuntar hacia la consecución de unos mínimos que, al estar tanto tiempo sin reconocer, parecerán un gran triunfo, cuando solo entraría dentro del marco legal. Por otro lado, el salario que perciben los hombres obreros apenas les permite vivir, y una de las metas es que sus hermanas de clase en el sector obtengan la misma precariedad, aflojando un poco las cadenas de éstas últimas, pero ambos bien encadenados, igualmente. También hablan de “contratación y protección de las víctimas de violencia de género”, que no serían más que subvenciones para el burgués por tener mano de obra en ciertas condiciones.

No caigamos en la trampa de pensar que el sindicato de la patronal, y financiado por su Estado, CCOO, ha dedicado duras palabras a los burgueses para disimular. Refiriéndose a empresas como Inditex y Mango, invita “a dejar de ponerse de perfil en este asunto” y a que “sean responsables con las condiciones laborales que se fijan en el sector”. Están refiriéndose claramente a canallas, y es un hecho que no les es desconocido, pero les “invita” a que “asuman su responsabilidad y mejoren las condiciones”.

Teniendo en cuenta que sin la clase obrera no hay fábricas, ni máquinas, ni extracción y manejo de materias primas, ni la conversión de éstas en todo tipo de productos, ni su venta y su transporte, ¿a qué “responsabilidad” se refieren? ¿Acaso los empresarios están para algo más que apropiarse de los frutos del trabajo? Ni son legítimas sus propiedades, ni la clase obrera obtiene lo que le corresponde por su trabajo. Solo un guardián de la patronal puede autoproclamarse defensor de los trabajadores mientras pone el poder en manos del criminal opresor y le dice a éste, con todo el cinismo, que tiene que sentarse a negociar para “hacer mejor” las cosas. La clase obrera lo produce todo; ¿por qué tiene que quedarse mirando y aceptar la esclavitud asalariada?

Echemos un vistazo solamente a Amancio Ortega y su empresa. Desde hace mucho tiempo se conoce la situación de precariedad en Inditex y, por tanto, no es algo nuevo. Como sabemos, en el capitalismo es el burgués quien se apropia del valor generado por el trabajo ajeno, mientras la clase obrera produce todo pero solo recibe un salario, que está destinado a reproducir su fuerza de trabajo y no va en relación a lo que produce, pues esto último va a manos del empresario por ser el propietario. Es frecuente saltarse incluso la propia ley burguesa, aun teniendo ésta como objetivo únicamente poder oprimirnos y garantizar su dominio, ya que hacerlo es aún más ventajoso para sus beneficios pues, a medida que aumenta la automatización, como por ejemplo podemos ver en muchas tiendas que no tienen personal en caja, la tasa de ganancia es menor por necesitar menor cantidad de mano de obra. En este sentido, el burgués opta por mayor carga de trabajo y menor salario para los trabajadores que sigan en sus puestos, o sean reemplazados una y otra vez con temporalidad disfrazada.

Cuando hablamos de explotación humana no nos referimos a las peores condiciones, sino a que todos y cada uno de los asalariados, por el hecho de serlo, están explotados, ya que trabajan para alguien que saca beneficio de su trabajo y a cambio éste último da una retribución que permita sobrevivir para seguir trabajando, siendo esta retribución infinitamente más baja que el valor producido por el trabajo del obrero. Amancio Ortega es solo un ejemplo que nos sirve para comprender el sistema en que vivimos. Este canalla no solo se dedica a la explotación humana en España, sino que son conocidas las infamias de Inditex en naciones del sur global y de bajo desarrollo, para hacerlo en condiciones más ventajosas para él y más inhumanas para los trabajadores; situaciones de esclavitud. Incluso se ha denunciado al descubrir que hay mano de obra menor de edad, alegando la empresa que son “casos aislados”.

Por otro lado, éste gran parásito, además de robar los frutos del trabajo evade impuestos, poniendo a buen recaudo y sin consecuencias grandes cantidades de ese medio de cambio llamado dinero, cuyo rol ficticio es dar a estos ladrones no solo la capacidad de apropiarse de los productos del trabajo ajeno para hacer negocio, sino para adquirir todo tipo de mercancías, servicios y lujos hechos por aquellos que hacen posible todo y sobreviven, mientras quienes se enriquecen con el robo nadan en la abundancia. Lo más curioso, es que realmente el robo secundario del Estado burgués para sostener su dominio y financiar su opresión, que es a través de impuestos, lo paga la clase obrera, siendo una cifra lamentable e insignificante la que sale de las grandes fortunas.

Hemos conocido también que Inditex, como no puede ser de otra manera, forma parte de esas empresas que mandaron a la clase obrera al desastre de la DANA y no les dieron ningún aviso ni tomaron medidas. Debido a esto y al enorme poder que tiene sobre el Estado y los medios de manipulación de masas, Amancio Ortega ha hecho su enésimo e inmundo acto de caridad, donando 100 millones de euros de dinero robado “para los afectados de la DANA”, y dos millones para Cruz Roja, y otros dos para Cáritas; buitres que hacen negocio con la miseria y cuyos asalariados tienen que encargarse, de manera precaria, de asistir a quienes necesitan cubrir sus necesidades más básicas, mientras los directores de las ONG se dedican a pedir recaudación y alguna reforma, sin señalar nunca la causa de los problemas: el capitalismo. No solo es un intento de Amancio Ortega por limpiar su imagen, que de paso deducirá dichas cuantías en el pago de los irrisorios impuestos que paga. Además, este burgués posee acciones en muchas empresas, incluidas inmobiliarias que tienen filial en España, como por ejemplo Pontegadea. También en Red Eléctrica Española y Telxius, siendo esta última filial de Telefónica. Por lo tanto, aparte de lo que se ahorrará en impuestos, gran parte de ese dinero robado a la clase obrera que ha donado, volverá a él, con lo que la campaña de blanqueo le sale gratis, pues la pagamos la clase obrera. Recientemente hemos señalado esta trampa del Estado burgués en un comunicado.

Es a canallas, como el anteriormente mencionado, a quienes CCOO se dirige para pedir “responsabilidad” y “que no se pongan de perfil”. La única responsabilidad de la que hay que hablar es la de su papel como opresores y causantes, con su sistema de barbarie, de las desgracias de la clase obrera. CCOO no les señala como enemigos, sino como a gente que tiene que entrar en razón y negociar para aliviar un poco a sus asalariados. Mientras los trabajadores apenas llegan a fin de mes y comprueban como se depauperan sus condiciones de vida, una minoría parásita, adueñándose del trabajo de los primeros, se lleva miles de millones. CCOO es responsable de esta realidad, su papel – y por eso es bien reconocida por el estado de los monopolios con jugosas subvenciones – es ser muro de contención para los explotadores, utilizando para ello la ideología burguesa y la traición para atomizar a los trabajadores. Nos acostumbran a creer que los sindicatos verticales llevan a la clase obrera a la lucha, pero la realidad es que, al ver que crece la indignación entre los asalariados, corren a sofocar las llamas para proteger al burgués, que es quien asegura sus privilegios. Es por ello que, mientras se dicen defensores de los trabajadores, reciben subvenciones del Estado, firman EREs, privatizan pensiones, sanidad, llevan a condiciones precarias disfrazadas de avances, etc.

Lo mismo ocurre con los partidos oportunistas, que son la pata izquierda del capital, y podemos ver declaraciones repugnantes en las que legitiman el despido colectivo siempre y cuando cumpla con “la normativa”. Es decir, el burgués tiene derecho a arrebatarte tu derecho al trabajo, tu sustento, si no tiene los beneficios deseados o quiere reducir plantilla para agudizar más la explotación asalariada. Yolanda Díaz también dice que si una empresa tiene buenos beneficios, no debería poder despedir a los trabajadores, e incluso pasa la pelota diciendo que el Ministerio de Trabajo no tiene competencias en otras regiones. Por si fuera poco, esta mamporrera del capital llegó a elogiar a Inditex como empresa ejemplar, y también se reúne con todo tipo de oportunistas y enemigos de la clase obrera en general, sindicatos verticales incluidos, y los llama “expertos” para tratar la próxima estafa con la cifra del salario mínimo.

El Partido Comunista Obrero Español apoya la lucha de los obreros del sector textil, y hacemos un llamamiento para que fortalezcan el sindicalismo de clase como instrumento económico y político para desarrollar una lucha sin cuartel contra la patronal. Asimismo, hacemos un llamamiento a la clase obrera a unir todas las luchas de los diferentes sectores que la conforman en una única lucha de clase contra la burguesía y su Estado, conformando un Frente Único del Pueblo para acabar con este orden que condena a la clase obrera y construir órganos de poder de la clase obrera que pongan a su servicio toda la producción, así como todo el poder político y económico.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




La hipocresía burguesa sobre la DANA y su verdadera esencia

Durante la semana pasada una DANA atravesó la península y causó varios daños en distintas zonas de Andalucía. El pasado 13 de noviembre estaba haciendo estragos en Málaga cuando la empresa Konecta optó por no decir nada, obligando por omisión a sus trabajadores a ir a trabajar y cuando ya era demasiado tarde mandó un aviso para no acudir al centro de trabajo, como dicen los propios testigos: “Con todo, el centro de trabajo continuó abriendo sus puertas, aunque muchos empleados optaron por quedarse en casa para no poner en riesgo su seguridad y sus vidas. La imprudencia fue tal que, a mediodía, cuando la EMT ya había paralizado todas sus líneas de autobús, y cuando el río Campanillas estaba a punto de desbordarse, la empresa decidió activar la evacuación de los empleados presentes”. No contentos con eso, ahora quieren contar las ausencias como faltas injustificadas y no pagar esos días a los trabajadores, yendo en contra de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Cabe recordar también que en el verano del pasado año la misma empresa mantuvo la actividad laboral de la plantilla durante un rato mientras una trabajadora de 60 años falleció en su puesto.

Este suceso demuestra que la preocupación y duelo por las víctimas de Valencia no es más que una fachada hipócrita, ya que habiendo pasado dos semanas del desastre vuelven a cometer los mismos “errores” que en el pasado. Aunque lo que realmente pone en evidencia es la clara esencia criminal de la burguesía ya que no se trata de “errores” sino de una acción meditada en la cual ponen por encima la extracción de plusvalía antes que las vidas humanas. Para los burgueses los asalariados somos únicamente una inversión más de la que exprimir el máximo beneficio antes de descartarnos, sin importar las leyes que se han autoimpuesto, las cuales solo son un bálsamo falso para enturbiar la mente del obrero y alejarlo de su impulso revolucionario.

Debido al avance cada vez mayor de la automatización, la cantidad de plusvalía que puede robar el burgués va mermando, ya que el valor que tanto ansían para obtener ganancias solamente es generado por el trabajo humano. La producción es la auténtica riqueza y solo la clase obrera la hace posible, ya que somos la aplastante mayoría y cada vez somos más, puesto que van quebrando cada año más pequeñas y medianas empresas de las que se crean, cuyos dueños pasan a engrosar las filas del proletariado. Se va concentrando el capital progresivamente en menos manos, y debido a que el dominio de la producción requiere cada vez de más máquinas y, por tanto, menos obreros, disminuye la tasa de ganancia, y es por eso que la burguesía ya no puede controlar el mercado y la adquisición de los frutos del trabajo solamente con la rama productiva, así que debe dedicarse a actividades especulativas, como la inversión en acciones, en suelo, etc.

Es decir, una manera más de convertir el fruto del trabajo ajeno en lucro es, por ejemplo, la planificación urbanística, que ha derivado en el desastre que hemos visto con la DANA y ha llevado a la muerte y a la ruina a demasiadas personas. Solo se busca la ganancia, y esa es la manera de planificar que tiene la burguesía: la búsqueda del máximo beneficio privado a costa del trabajo de nuestra clase. Además, la dinámica destructiva del capitalismo no solo deteriora a los humanos que viven bajo su yugo y son explotados, sino que arrasa sin freno con la naturaleza, y esto causa enormes desequilibrios medioambientales que hacen mucho más probables las catástrofes. Queda claro una vez más que los capitalistas no pueden vivir sin explotar al máximo a la clase obrera, y ésta última no podrá vivir segura, tranquila y disfrutando al máximo de los que produce mientras esa clase opuesta y parásita, con su sistema sangriento y criminal, no sean más que un recuerdo.

Por todo ello desde el Partido Comunista Obrero Español recordamos que para acabar con estos sinvergüenzas necesitamos que la clase se organice sobre la unión de todas las luchas en el Frente Único del Pueblo como herramienta para destruir este sistema y la construcción del mundo nuevo que tanto necesitamos.

 

¡NUESTROS MUERTOS, SUS BENEFICIOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Huelga General en Grecia

El Partido Comunista Obrero Español saluda la huelga general convocada el día 20 de noviembre en Grecia que pretende unir las distintas huelgas de los distintos sectores que se han ido desarrollando últimamente para llamar a los trabajadores a luchar unificados contra las masacres de proletarios que ocurren en las distintas zonas del mundo, a la vez que para el aumento de los salarios y el gasto público en materias de educación y sanidad.

La huelga general es una de las armas más importantes de nuestra clase para demostrar su fortaleza, estamos convencidos de que va a servir para elevar el grado de conciencia de la clase obrera sobre la podredumbre de este sistema, de la necesidad de su destrucción y la necesidad de construcción de un mundo nuevo enviando al capitalismo al estercolero de la historia.

Desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento al sindicalismo de clase organizado en sindicatos de la Federación Sindical Mundial, así como al sindicalismo combativo a tomar nota de lo que acontece en Grecia y trabajar en la dirección de una convocatoria de una huelga general por el avance de las condiciones de vida de la clase obrera y contra la guerra imperialista.

 

¡FUERA DE LA OTAN Y DE LA UNIÓN EUROPEA!

¡NO MÁS OBREROS MUERTOS EN GUERRAS IMPERIALISTAS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 19 de noviembre de 2024

COMISIÓN DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)




El capitalismo niega el futuro a las nuevas generaciones

Por enésima vez, los hechos demuestran que en el capitalismo no hay, ni puede haber, futuro. Recientemente han salido a la luz unos datos que reflejan que el 61,7% de los jóvenes de entre 16 y 19 años tiene un contrato temporal, un 46,4% entre los de 20 a 24 años y un 27,6% entre los de 25 a 29 años. Por otro lado, los hogares con sustentadores que tienen entre 16 y 29 años cuentan con unos 16.000 euros anuales, y en los casos donde dichos sustentadores no cuentan con formación superior, cae hasta los 11.000 euros, un 40% por debajo de la media nacional.

También encontramos que los empresarios siguen usando fórmulas para encadenar contratos de carácter eventual, hasta que llegan al tope que les “obliga” legalmente a convertirlo en indefinido. Muchos obreros deben entonces esperar un periodo determinado para que vuelvan a llamarles para una temporada, lo que aumenta la precariedad. Observamos igualmente que ha aumentado el número de asalariados contratados por empresas de trabajo temporal, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), siendo mayoritariamente los menores de 25 años los que se encuentran en esta situación, pero también ha crecido el número de trabajadores mayores de 45 años en esta situación.

Continuando con los disparatados datos relativos al trabajo, casi dos millones de obreros perdieron su puesto de trabajo en periodo de prueba en 2023, y el 82% corresponden a contratos indefinidos. Se convierte en una nueva modalidad de contrato temporal con muy bajo coste, usando el periodo para exprimir a los asalariados para luego desecharlos en condiciones totalmente ventajosas para el burgués. En lo que respecta a los despidos registrados hay una trampa: la mitad están clasificados como “disciplinarios”, pero en muchas ocasiones, tras la denuncia del trabajador, se declaran improcedentes pero la Seguridad Social solo recoge el registro de la baja inicial; es decir, aunque se declare improcedente, queda la impronta de la jugada del burgués declarando al principio que es “disciplinario”. Por otro lado, el 43% de los despidos son objetivos (es decir, causas económicas, técnicas…).

En relación a las bajas por afiliación a la Seguridad Social, hubo en 2023 13,5 millones. En principio se registra como un 4% menos que en 2021, pero estos engañosos datos ocultan que es compensado por el aumento desmedido de los fijos discontinuos, que en el pasado mes de mayo alcanzaron la cifra de 1.089.788. Además de tratarse de trabajo precario, cuando están en temporada de inactividad no constan como dados de baja en la Seguridad Social, lo cual maquilla la nefasta situación. Por si fuera poco, los contratos indefinidos a tiempo parcial aumentaron en 2023 a 1,8 millones, según datos de la EPA.

El desenfreno en la carestía de vida y el desastroso contexto deriva en la dificultad de los jóvenes trabajadores para emanciparse. Concretamente, un 65% no puede permitirse una vivienda debido a la precariedad. En cuanto a niños y adolescentes, el 55% vive en hogares con dificultades para llegar a fin de mes, lo cual es una barrera que impide su desarrollo y la probabilidad de acceder a una vida mínimamente digna.

Otro indicador de la precariedad que se vive a nivel general, es el hecho de que más de la mitad de los mayores de 55 años destinan sus ahorros a ayudar a familiares. Es decir, los insuficientes recursos de que disponen los trabajadores hace que haya una tendencia creciente a recibir apoyo económico por necesidad.

En cuanto a la salud mental, el 34% de la población en España tiene problemas de salud mental, según el “Estudio Internacional del Grupo AXA sobre Salud y Bienestar Mental” realizado junto con el Colegio de Psicólogos de España. Los principales motivos que refieren son: sufrimiento psicológico (34%), situación económica (28%) y aislamiento social (25%). En la franja de edad que va de los 18 a los 24 años también se ven afectados por problemas de salud mental, siendo un 43% de ellos los que padecen aislamiento social. Por otro lado, según informes de UNICEF, el 41,1% de los jóvenes entre 13 y 18 años manifiesta o cree haber tenido problemas de salud mental. Hay una gran desconfianza por parte de estos jóvenes hacia los tutores en los centros educativos, y es que en España los orientadores atienden a cuatro veces más alumnos de lo recomendado por la Unesco, y por tanto hay sobrecarga de trabajo y poco tiempo para dedicar a estos asuntos. De hecho, van en aumento este tipo de patologías en los centros educativos, los docentes no cuentan con formación suficiente para ello y hay poco personal sanitario para hacerle frente.

En lo referente a la educación pública, tiene un enorme déficit de docentes y arrastra problemas de interinidad. Además, hay un auge en la educación privada, que va ganando peso en comparación con la pública y se dirigen cada vez mayores cantidades de recursos públicos hacia este negocio. Es más, recientemente hemos conocido que el Gobierno “más progresista de la historia” destinará más fondos a la educación concertada.

Por su parte, la sanidad pública también adolece de un déficit de recursos y con ello podemos observar que los servicios básicos que van dirigidos a nuestras necesidades van mermando. Por otro lado, incluso con la trampa de desviar a pacientes hacia la sanidad privada (la cual parasita recursos públicos), tenemos máximos históricos en listas de espera sanitarias, y el hecho de que muchos trabajadores tengan que optar por la vía privada solo significa que, a veces, no tienen más remedio que pagar la atención de su bolsillo, a pesar de que nuestro trabajo hace posible que existan todos los recursos y empresas de la sociedad.

También tenemos que aguantar que Yolanda Díaz, como buena administradora del capital y, de hecho, una de las favoritas de la patronal, finja “ponerse firme” ante la situación laboral. Por un lado, dice “encarecer” (de manera insignificante) el contrato a jornada parcial, continuando la existencia de este y todas las ventajas para el burgués a la hora de despedir y optar por la temporalidad que mencionamos anteriormente. Se tergiversa la situación, contando que es el patrón quien debe “pagar” más ahora por el asalariado a tiempo parcial, pero realmente son los obreros los que pagan todo, puesto que todo lo generan, así que el dinero que maneja el burgués no sale de su esfuerzo, sino de apropiarse el fruto del trabajo ajeno. Es más, si el contrato a jornada completa cada vez es más precario, con uno a jornada parcial no se puede vivir.

Pero la cosa no acaba ahí. Saben perfectamente que las pequeñas y medianas empresas no son más que clientes de los monopolios, y a las que les sobran pueden quitárselas de en medio con medidas fiscales que apenas pueden asumir, unidas a la pérdida cada vez mayor de peso en el mercado. Siendo así, para seguir fingiendo que “luchan” contra la precariedad y la temporalidad, y a la vez retrasar la caída del consumo con las pymes, estos mamporreros del capital ofrecen recursos públicos a las pymes que reduzcan la jornada de sus empleados dando más horas a quien esté a tiempo parcial, significando menores gastos para los bolsillos de estos pequeños y medianos explotadores para que puedan gastar más en las mercancías a las que dan salida las propiedades de los grandes parásitos. Como siempre, gana el patrón, como no puede ser de otra manera en un estado capitalista, y pierde el obrero, pero nos cuentan la historia al revés.

La situación es cada vez más crítica y oportunistas, representantes y lacayos de la burguesía no se saldrán nunca del marco legal capitalista. Escarban con sus discursos y actos en un terreno que saben infértil; un terreno donde no hay nada, y quieren que ahí pongamos nuestra atención. Evitarán a toda costa que conozcamos cómo funciona este sistema criminal basado en un modo de producción que se basa en el robo y la ganancia de una minoría parásita.

El panorama para la clase obrera es cada vez más desolador y no va a mejorar si nuestra clase no mueve ficha. La carga y las penurias crecen para todos los trabajadores, y esto afecta cada vez más a las nuevas generaciones, que se encontrarán en un mundo cada vez más deshumanizado, y ya observamos las terribles consecuencias que tienen para su salud y su futuro, puesto que no dejamos de venir al mundo para ser, simplemente, mano de obra en un tablero donde la visión de la realidad es cada más sesgada y todo se aleja cada vez más de nuestras necesidades.

El mal llamado “Estado de bienestar” fue creado por miedo a la Unión Soviética, ya que era un ejemplo del auténtico camino de emancipación obrera y prosperidad real para dicha clase, la cual genera toda la riqueza. Se concedió una imitación (que no podía compararse con el progreso soviético) para mantener a raya las ansias de revolución en el bloque imperialista; un espejismo para hacer creer que se trabajaba por las necesidades humanas y poco había que envidiar a la URSS, tachando a ésta, por medio de todo tipo de difamaciones, de totalitaria. Una vez desmantelado el país de los soviets, que llegó a ser guía de la clase obrera mundial, se comenzó a desmantelar el “Estado de bienestar”, pues ya no había ningún obstáculo que se opusiera al imperialismo y no era necesario destinar tantos recursos a los servicios públicos, siendo mermados año tras año.

Actualmente podemos ver muy claras las consecuencias, y ahora los recursos públicos, más que nunca, la burguesía los necesita como escudo frente a las crisis, pero no hacen más que retrasarlas, pues son inevitables. Con ello también se alarga nuestro sufrimiento y la represión que cae sobre nosotros, pues el capitalismo está en bancarrota y necesita mantenernos a raya cada vez más, y ofrecernos falsas concesiones con letra pequeña que solo nos perjudica.

La educación y los servicios sanitarios públicos son cada vez de peor calidad, y el ámbito privado va aumentando porque la burguesía necesita sacar ya ganancia de todo servicio, pues todo recurso público debe dirigirlo a la supervivencia de sus negocios y a la industria de la guerra, indispensable para mantener su control sobre las materias primas y el mercado en el mundo. El empleo es cada vez más precario, las fórmulas para deshacerse de los obreros son cada vez más ventajosas para la patronal y nos van usando de manera temporal una y otra vez, cuando les hace falta un aumento de producción durante un periodo de tiempo, reemplazando de manera efímera a todos aquellos a los que se va negando el empleo por la automatización, o por aumentar la rentabilidad de su bolsillo con menos empleados que tengan más carga de trabajo.

La merma en la capacidad de compra no solo nos dificulta una vida mínimamente digna, sino que nos lleva a crisis cada vez más frecuentes y de mayor envergadura, pues la dinámica destructiva del capital requiere un aumento de máquinas que nos reemplacen, de trabajo precario y de mayor demanda de éste por la necesidad de quienes engrosan las filas del desempleo y la inestabilidad laboral, y con ello los parásitos tendrán cada vez más pérdidas, aumentarán las deudas, los despidos, la inflación, etc., y lo pagaremos nosotros, la clase obrera, como ocurre siempre. Es con esto con lo que se encuentran nuestros jóvenes, y no va a frenar. Debemos detenerlo nosotros organizados como clase, y acabar para siempre con el Estado que usa la burguesía para reprimirnos y mantenernos en esta vorágine de miseria y barbarie.

Las nuevas generaciones son totalmente necesarias para revitalizar el movimiento obrero, y aplastarlas y deshumanizarlas es necesario para quienes controlan los medios de producción, que conocen muy bien la importancia de la desmovilización y la manipulación para ganar la batalla ideológica. Ante un mundo en guerra y con la bancarrota del imperialismo que agoniza pero se resiste a morir, toda la clase obrera mundial sufre por los actos de una minoría parásita y criminal. Comencemos a organizarnos como clase y a unir todas las luchas en una contra la burguesía, con la especial importancia que tiene no solo cuidar, sino incluir a las nuevas generaciones en el combate contra el capitalismo. Hacemos un llamamiento a todos aquellos obreros que conozcan la necesidad de luchar de manera colectiva defendiendo nuestros intereses como la clase que produce todo y solo es retribuida con miseria. Por nuestro porvenir y el de nuestros jóvenes, debemos engrosar las filas de la lucha revolucionaria, comenzar a fortalecer el sindicalismo de clase para deshacernos de falsos guías que solo trabajan para la patronal, y construir así la única alternativa a la barbarie: una democracia obrera. Dadas las condiciones actuales, el germen debe ser un Frente Único del Pueblo para aunar fuerzas, oponernos al capital y convertir en una todas las luchas por nuestros intereses, ya que todos nuestros males tienen su raíz en este criminal sistema. En el PCOE lo tenemos claro y no dejaremos de demostrar que en el capitalismo no hay futuro. Solo lo habrá rompiendo con él y construyendo el socialismo.

 

¡Socialismo o barbarie!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




El capitalismo es la muerte para el trabajador y la DANA lo ha demostrado

Miles de trabajadores se vieron obligados a seguir trabajando durante la gota fría bajo amenaza de despido, lo que se ha cobrado cientos de vidas de la clase trabajadora. Han habido despidos de trabajadores que no pudieron llegar a su puesto de trabajo por las consecuencias de la catástrofe y muchos voluntarios tuvieron que abandonar las tareas de reconstrucción el domingo contra su voluntad porque no pudieron coger licencias en su trabajo para continuar en las zonas afectadas.

El capitalismo ha mostrado, esta vez de la forma más descarnada, su esencia criminal y antiobrera con lo sucedido por el paso de la DANA. Grandes empresas como Mercadona, Ikea, Glovo e Inditex obligaron a sus trabajadores a permanecer en sus puestos de trabajo a pesar de las lluvias torrenciales que desolaron Valencia y provocaron desapariciones en Albacete y Málaga.

Pero no solo en las grandes empresas se han producido crímenes contra la clase obrera, sino que también pequeñas y medianas empresas han obligado a mantenerse en el puesto de trabajo durante la tragedia. En el centro comercial de Bonaire y sus alrededores, zona comercial muy concurrida a las afueras de Valencia, y devastado por las inundaciones, los empresarios obligaron a los trabajadores de la restauración y de los pequeños negocios a mantenerse en el puesto de trabajo y tuvieron que quedarse allí durante toda la noche porque no les permitieron irse a casa cuando se avisó del peligro.

En el polígono de Riba-roja de Túria, a 20 kilómetros de la capital, se vivió una situación similar: las empresas Lassal, Mercadona, Glovo y Aquaservice son otras de las grandes firmas que no han tomado medidas ante los efectos de la DANA. Según palabras de su alcalde, Robert Raga. “Todavía estamos sacando trabajadores del área industrial. Estamos dándoles atención médica y psicológica a aquellos que lo necesitan”, insiste el regidor.

Las autoridades locales confirmaban el miércoles pasado que “cerca de 800 trabajadores” quedaron atrapados en los parques empresariales que están aguas arriba del Túria, “arrasados” por la DANA. En Catarroja, las lluvias torrenciales dejaron “encerrada” a una vecina en la tienda en la que trabaja. “Ella tuvo que hacer su horario, como si no fuera a pasar nada. De su marido, todavía no tenemos noticias”, denunciaba la sobrina de ambos.

La catástrofe pilló en la carretera a cientos de trabajadores que volvían a casa o regresaban con sus camiones de reparto a las naves, demasiado tarde por culpa de los empresarios que jugaron con sus vidas para seguir robándoles la plusvalía. Algunos tuvieron que subirse al techo de los vehículos para no quedar sumergidos bajo el agua; otros siguen en paradero desconocido.

También estas empresas obligaron a acudir al puesto a sus trabajadores a pesar del riesgo que supone circular hoy por las vías afectadas o, incluso, siendo imposible por haber perdido el coche en la catástrofe. Bien conocido por todos es el caso de Fabián, electricista de Paiporta que fue despedido de su puesto de trabajo por no poder llegar a tiempo al mismo al haber perdido el coche por las lluvias. ¿Cuántos trabajadores que no han salido en televisión han sufrido las mismas consecuencias?

El lamentable papel de los sindicatos vendidos al capital, CCOO y UGT, y de la Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha sido deleznable y asqueroso a partes iguales. La Ministra pedía “responsabilidad a los empresarios para que nadie trabaje corriendo riesgos” obviando que la lucha de clases y la acumulación de capital rigen el mundo capitalista, donde lamentablemente hoy vivimos. No son otra cosa más que las declaraciones propias de una babosa lacaya de la burguesía.

CCOO y UGT, por su parte, lejos de denunciar los atropellos criminales producidos contra la clase obrera retratados arriba, lo que han hecho es  pedir la aplicación de ERTES por fuerza mayor, cargando así a la clase trabajadora con las consecuencias de la catástrofe. Una prueba más de la indecencia y lo vendidos al capital que están estos sindicatos corruptos.

Los voluntarios, trabajadores de todas partes del estado, han sido realmente los únicos que han ayudado a la limpieza y reconstrucción de las zonas afectadas. Pero una vez más el capitalismo trata de romper la solidaridad obrera con su lógica criminal, ya que buena parte de los voluntarios no han podido ausentarse de sus puestos de trabajo más allá de los días festivos, viéndose obligados contra su voluntad a dejar de ayudar en las zonas afectadas.

Esta radiografía de la situación deja bien a las claras que el capitalismo es un sistema criminal que ahoga a la clase trabajadora hasta su muerte para conseguir los beneficios esperados para la burguesía. El Estado, en toda su organización, se ha comportado como si nada pasara, lo que es un fiel reflejo del pensamiento de quien domina este estado. Porque los capitalistas no reparan en la vida de los obreros ni en sus miserias, sino únicamente en los beneficios logrados.

Los obreros deben emanciparse de una buena vez como clase. Deben mandar al capitalismo, su estado criminal y sus lacayos al basurero de la historia. Deben tomar las riendas de su destino y construir el socialismo, ya que es la única manera de lograr la vida digna que merecen, lejos de la miseria y la muerte a la que les somete el capitalismo, como ha quedado patente en Valencia.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Huelga del transporte: se agudizan las contradicciones dentro del capitalismo

Los sindicatos amarillos CCOO y UGT han convocado una huelga en el sector del transporte de viajeros, de los conductores de autobuses urbanos e interurbanos y de grúas para los días 29 y 11 de octubre, 28 y 29 de noviembre y 5 y el 9 de diciembre, que se convertirá en indefinida a partir del 23 de diciembre.

De todos es sabido que estos sindicatos, así como el resto de los adscritos a la Confederación Sindical Internacional, son una herramienta de la burguesía para canalizar las luchas obreras, en la medida de sus posibilidades, y reducir sus legítimas pretensiones, mantenerlas por la vía del reformismo y terminar por firmar acuerdos contra los intereses obreros disolviendo el movimiento.

Así lo hemos visto con la desconvocatoria de la huelga en el sector del transporte por carretera. Siendo el objetivo principal de esta huelga obtener un recorte de los 67 a los 60 años en la edad de jubilación, sin impacto en las pensiones, los sindicatos vendidos a la patronal han aceptado la jubilación parcial para desmovilizar a los trabajadores.

El movimiento obrero, desde la pandemia, ha aumentado año tras año, aumentando tanto las huelgas como las jornadas no trabajadas:

En estos momentos de aumento del movimiento huelguístico es cuando los sindicatos amarillos vendidos a la patronal tienen que justificar su existencia, a pesar de su debilidad. Estos sindicatos solo convocan movilizaciones cuando la presión de la plantilla es insostenible y su objetivo, una vez convocada la huelga, es comenzar cuanto antes las negociaciones con la patronal para desactivarla lo antes posible y rebajar las pretensiones de los trabajadores al mínimo.

Las reivindicaciones de los trabajadores del transporte, totalmente justas y de imperiosa necesidad, van, sin embargo, en contra del desarrollo del imperialismo en el Estado español, igual que el resto de reivindicaciones de los trabajadores de todas y cada una de las empresas, generando unas contradicciones que deben resolverse inexorablemente.

La reducción en la edad de jubilación, el aumento de salarios, la mejora en la seguridad y salud en el puesto de trabajo, la reducción de la jornada laboral, la conciliación real de la vida personal y profesional y el resto de derechos necesarios para la clase obrera sólo vendrán de la mano de la lucha organizada y revolucionaria en torno al sindicalismo de clase y combativo. De la mano de los sindicatos de la patronal solo obtendremos cada vez mayor desmovilización, ventajas para el burgués disfrazadas de avances para el trabajador y discursos llenos de cinismo, como declarar que “la huelga es de justicia porque no va de subir salarios”. ¿La lucha por la mejora salarial no es de justicia?

El reformismo y el sindicalismo amarillo son enemigos acérrimos de la clase trabajadora, la primera línea de defensa de la burguesía ante el movimiento obrero, y como tal la clase obrera debe enfrentarse a estos elementos con toda su energía, dando pasos de esta manera para el derrocamiento del capitalismo.

Así lo demuestra la historia y solo así volverá la clase obrera a resurgir del lodazal ideológico en el que está sumido hoy. Cuando la clase trabajadora decida tomar en sus manos su propio destino no habrá treta, engaño ni organización reformista que le impida tirar al vertedero de la historia al capitalismo y construir su propio futuro, que indudablemente comenzará con el socialismo.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Lucha en Bimbo: La burguesía juega con el sustento de los trabajadores

Desde el 9 de octubre, los trabajadores de Bimbo Valladolid luchan por evitar el cierre de la planta, y la empresa apenas ha mostrado intención de negociar ni de concretar qué es lo que va a ocurrir con dicha planta. Una vez más, nos encontramos con que la burguesía hace y deshace a su antojo, pudiendo arrojar al paro a aquellos a quienes deben toda su riqueza y preocupándose solamente por las opciones que puedan proporcionarles la máxima ganancia.

Desde las adquisiciones de Panrico han ido cerrando fábricas, y este sería un episodio más. Los trabajadores han optado por la huelga al ver peligrar sus puestos de trabajo sin ninguna garantía de nada, más allá de unas vagas declaraciones por parte de la empresa. Trabajadores de otros centros han mostrado su apoyo y han acudido a las concentraciones, pero es menester que la clase obrera alcance una visión más amplia del problema para comenzar a vislumbrar la vía que nos llevará a una auténtica posición de fuerza: la organización como clase.

Como era de esperar, sindicatos de la patronal como CC.OO. maniobran para llevar las riendas de la huelga y las negociaciones, para acabar llevando la lucha hacia el objetivo de la empresa desmovilizando a la plantilla. Las vagas luchas por las migajas son solo intentos de llevar a la clase obrera a la misma situación de inmovilismo y normalización de esclavitud asalariada, y solo consiguen retrasar lo inevitable hasta que los parches no aguanten la insostenible situación.

Si bien son dignas y necesarias las uniones de los trabajadores de una misma empresa, es totalmente necesaria la organización de toda la clase obrera. La burguesía no hace más que desgastarnos, atomizarnos, ofrecernos falsas alianzas y culparnos de nuestras desgracias, pues saben de sobra que nuestra división es fomentar el individualismo y la competición por las migajas, mientras que nuestra unión es la fuerza que compite contra el capital; contra la forma de vida parasitaria de esa minoría que no hace más que chuparnos la sangre en cada jornada de trabajo, y nos amenaza tácitamente con la pérdida de nuestro sustento.

Desde el PCOE apoyamos la lucha de los trabajadores de Bimbo, pero hay que ser conscientes de que la raíz de los problemas no está en la situación concreta de cada centro de trabajo o del asalariado en cuestión, sino en una economía basada en la explotación humana, en el robo, en la barbarie. Para acabar con ello el único camino es el que la burguesía más teme: nuestra unión como clase y tomar conciencia de clase, de quiénes son nuestros enemigos fuera y dentro de nuestras filas. Para esto, se ha de alejar la influencia de los encantadores de serpientes que se dedican a dinamitar las luchas desde dentro, que conducen a la clase obrera a la derrota por la vía del reformismo, del legalismo. Es fundamental fortalecer el sindicalismo de clase y su unidad, la unión de la lucha de los centros de trabajo con la lucha social, fusionándose todas las luchas en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, y elevando la lucha económica a lucha política e ideológica, debiéndose fortalecer el Partido, al objeto de transformar revolucionariamente la sociedad acabando con este sistema económico podrido y construir el Socialismo haciendo que todo el poder pase a manos del proletariado, la única manera existente para que la clase obrera tenga derechos y pueda vivir en dignidad, de lo contrario lo único que nos espera a los proletarios es sufrimiento, explotación y muerte.

 

¡Socialismo o Barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




El Estado que nos roba y agrede lo pagamos los obreros

El Estado es una máquina para que una clase reprima a otra, una máquina para el sometimiento a una clase de otras clases, subordinadas, tal y como expuso Lenin en la Conferencia pronunciada en la Universidad Sverdlov el 11 de julio de 1919.

El capitalismo utiliza al Estado como herramienta para legalizar la expoliación a la clase trabajadora. Bien mediante leyes o bien mediante la fuerza, el Estado está ahí para hacer cumplir los dictados políticos de la burguesía contra los obreros. Pero este necesita una financiación para su funcionamiento.

En el Estado español el 50,6% de la recaudación procede de impuestos al trabajo, el 25,77% de tasas al consumo, un 14,9% de gravar las rentas del capital y un 8,72% de impuestos sobre el patrimonio. Es decir, es el mismo obrero, en su mayor parte, quién financia el Estado que le roba y agrede.

No es único el caso del Estado español. Según un estudio de Oxfam, “Los impuestos a las grandes fortunas generan 60 céntimos de cada diez euros, menos de uno de cada diez, que recauda el fisco en la Unión Europea, mientras que las tasas al consumo y sobre la renta, que afectan en mayor medida al ciudadano medio, representan ocho de cada diez euros que llegan a las arcas públicas. Los impuestos que afectan desproporcionadamente a los europeos corrientes —al consumo y trabajo— generan 13 veces más ingresos que los impuestos sobre el patrimonio, que son pagados sobre todo por los superricos”.

Los impuestos sobre el patrimonio representaron, en 2022, apenas un 5,8% de la recaudación fiscal en el bloque comunitario mientras que los aplicados a los réditos del capital, incluido el impuesto de sociedades, supusieron un 16,2% de la misma. Mientras, los impuestos sobre el trabajo, en particular el de la renta, representaron más de la mitad de lo recaudado por el fisco (50,6%) y las tasas al consumo, como el IVA, el 27,3%, según los propios datos de Eurostat y la Comisión Europea.

El tipo impositivo medio aplicado en la UE, entre los años 2000 y 2023, a las rentas más elevadas bajó del 44,8% al 37,9%, y el aplicado a las empresas más grandes cayó del 32,1% al 21,2%.

Una tomadura de pelo en toda regla, cargando la burguesía el peso del Estado bajo los hombros de la clase obrera para que este siga funcionando a pleno rendimiento contra los intereses de quienes lo financian.

Los datos manejados por Oxfam indican que el 1% más rico poseía un cuarto de todo el patrimonio personal de la UE. Además, los ultrarricos (unas 3.650 personas que representan el 0,001% de la población) aumentaron su riqueza en un 237% en 2022.

Mientras los derechos de los trabajadores disminuyen por todo el planeta y perdemos ingresos constantemente, tanto por la precariedad en el trabajo como por la subida del precio de los bienes básicos, los burgueses siguen enriqueciéndose cada día más.

Según la Encuesta de Condiciones de Vida con Enfoque de Infancia 2023 de UNICEF, España es el país de la UE con mayor índice de pobreza infantil, afectando al 28% de los niños y adolescentes, o lo que es lo mismo, a 2,2 millones de menores.

El presidente de UNICEF en España, Gustavo Suárez, decía respecto de estos datos de dicha Encuesta, “detrás de esta cifra hay niños, niñas y adolescentes que no pueden permitirse comer a diario, que viven en casas sin una temperatura adecuada, que no cuentan con ropa, calzado o libros, esto impide el cumplimiento de muchos de sus derechos”.

El 47,8% de la población tiene dificultades para llegar a final de mes según señala el primer avance de la publicación “El Estado de la pobreza” en España realizada por European Anti-Poverty Network (EAPN). Según ese mismo organismo, en España hay 12,3 millones de personas que viven en riesgo de pobreza y exclusión social, de los que 1,4 millones ostentan educación superior universitaria.

Los propios capitalistas, que tienen el cinismo de realizar diferentes gradaciones de la pobreza, reconocen que 4,2 millones de personas en España viven en la extrema pobreza (el 8,9% de la población), de los que 2 millones y medio de esas personas tienen un empleo remunerado, o lo que es lo mismo, el 59,52% de las personas que sufren pobreza severa o extrema son asalariados y están en activo.

Y la solución no es cobrar más impuestos a la burguesía para seguir manteniendo su maquinaria de explotación, sino expropiar a la burguesía los medios de producción para que los trabajadores se adueñen de su destino. De hecho, la escasa recaudación que proviene del burgués es generada por la clase obrera, ya que del fruto del trabajo de esta última es de donde se extrae ese valor que va a parar a manos del propietario, y luego al Estado; el aparato que blinda la dominación de los explotadores sobre los explotados.

La clase obrera no puede ni debe aguantar ni un minuto más este insulto y este ataque contra ella. Los trabajadores hoy somos la clase más preparada y, si nos unimos bajo la guía del Partido Leninista, estamos más capacitados y somos más fuertes que ninguna otra para llevar a la humanidad a un horizonte de justicia, solidaridad y prosperidad nunca antes conocidos.

Despojémonos de los complejos y de las tutelas, destruyamos de una vez al capitalismo que hoy nos condena a la miseria y tomemos las riendas de nuestro destino. Organízate en el Partido Comunista Obrero Español y únete a la lucha por la emancipación de la clase trabajadora y la construcción del Socialismo.

 

¡Socialismo o barbarie!

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




El oportunismo de los sindicatos verticales en Castilla-La Mancha

Se agudizan las contradicciones en el sistema capitalista, la clase obrera se siente cada vez más abandonada políticamente y la búsqueda de un camino, así como de respuestas, se acentúa. Esto lo sabe muy bien la burguesía y por eso no duda en usar todas las herramientas que tiene a su alcance para que la lucha no salga de los márgenes burgueses. Sus caballos de Troya, como son los sindicatos amarillos vendidos a la patronal, no han tardado en utilizar las carencias en Castilla-La Mancha, concretamente en educación, para disfrazarse por enésima vez de abanderados de “la justicia social”.

En este caso se trata de una huelga, convocada por STE, CSIF y CC.OO., en la que piden mayor inversión, menos horas lectivas y ratio de alumnos por clase que permita una atención más individualizada. Por su parte, ANPE (Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza) se opone a la huelga, afirmando que son el sindicato mayoritario de la región y que no hay motivos para las protestas, puesto que ya han conseguido, junto a UGT, mejoras necesarias. Entre esas “mejoras” encontraremos la de seguir normalizando la interinidad (lo cual significa precariedad), pagarles las vacaciones solo si tienen plaza a curso completo o el teletrabajo, para convertir el hogar en otro lugar donde sufrir la explotación.

UGT y ANPE dicen no entender los motivos de la huelga, puesto que las reivindicaciones son lo que ya entra en el acuerdo firmado. Es decir, se oponen porque intentan defender su terreno y el beneficio que ello conlleva, tomando las protestas como un intento de boicot por parte de competidores que quieren su parte.

La realidad es que de ambas partes no hay más que cantos de sirena. Estamos acostumbrados a las traiciones de los principales sindicatos de la patronal, que son UGT y CC.OO., facilitando privatizaciones en la sanidad, abaratando el despido, demorando la jubilación, privatizando pensiones, etc. Cabe recordar que UGT, CC.OO, CSIF y ANPE no apoyaron los paros del profesorado de Madrid en febrero, convocados por sindicatos minoritarios. Su defensa era la siguiente: la huelga era inoportuna y precipitada porque ellos ya estaban negociando. Es decir, estos sindicatos nos demuestran continuamente que solo persiguen el beneficio y procuran ser las mejores herramientas de la paz social que busca la burguesía.

La situación es mucho peor de lo que nos quieren hacer creer. Según Eurostat, España es de los países de la Unión Europea con menor inversión educativa. Además, tiene la segunda peor tasa de abandono escolar y hay una gran cantidad de docentes con contrato temporal, lo cual refleja la precariedad existente en el ámbito educativo. De hecho, más allá de la comparación con Europa, un estudio refleja el aumento de los problemas de salud mental en los centros educativos. La gran mayoría de docentes y personal sanitario de estos centros afirman tener alumnos con diagnóstico relacionado. Entre las principales patologías referenciadas se encuentran, en gran medida, la ansiedad y la autolisis, así como trastornos del comportamiento, de la conducta alimentaria y depresión. En menor medida, aunque también de manera considerable, hacen referencia a conductas destructivas (34,1%) adicciones (17,2%) y psicosis (6%).

Casi el 91% del personal sanitario refiere que la Administración no procura programas o recursos de apoyo a la salud mental para el profesorado, y casi el 60% señala que no tiene formación relacionada con la salud mental. Se señalan también de manera preocupante la falta de protocolos de actuación, así como de herramientas y conocimientos que permitan atender las necesidades del profesorado, del alumnado e intervenir con las familias de éstos últimos.

Todo ello no es más que el reflejo de la barbarie capitalista, basada en la continua búsqueda del lucro por parte de una minoría parásita (clase burguesa) que posee los medios de producción, sirviéndose para ello del trabajo de la gran mayoría, que es la clase obrera. Sobre esta última se vierte ininterrumpidamente la inmunda ideología burguesa que reduce las relaciones humanas a explotación, competencia, supervivencia y transacción, usando todo lo que está a su alcance para atomizar al proletariado; al sujeto revolucionario que ha de hacer caer a este sistema, el cual lleva demasiado tiempo expandiendo la miseria. Y cuanto más se evidencia la bancarrota de este criminal sistema, más arrecia la deshumanización.

Una de las señales de la podredumbre capitalista, relacionada con el tema que nos ocupa, es la inversión récord en educación privada. Bien sabe la burguesía que su quebrado sistema necesita de ciertas operaciones si quiere seguir encontrando espacio para la ganancia. El Estado burgués sólo está para salvaguardar la economía de mercado y gestionarla; a medida que aumentan las pérdidas, disminuye la tasa de ganancia, tienen lugar las crisis y crece la deuda, son necesarias cada vez mayores transferencias de dinero público a sanear las pérdidas privadas o como nueva fuente de ingresos, sirviendo de soporte temporal para retrasar el colapso. De hecho, con la escalada bélica y la colisión de las grandes potencias imperialistas en la lucha por los mercados, se destinarán cantidades ingentes de recursos a la guerra. Ya el Estado burgués no puede financiar el mal llamado Estado de bienestar y repartir migajas.

Es por ello que la educación pública se muestra insuficiente para cubrir las necesidades de formación del mercado, y los estudiantes no tienen más remedio, en muchos casos, que buscar plaza en centros privados. Un ejemplo claro es la cantidad de alumnado que no puede obtener plaza en formación profesional, aumentando enormemente la matriculación en centros privados en la última década. Lo mismo ocurre con el aumento de la oferta de universidades privadas. Ya un artículo del PCOE explicaba de qué manera la burguesía consigue crear una trampa en la que la clase obrera debe pagar por trabajar, incrementándose el negocio que aprovecha la necesidad de formación. Aun así, no para de aumentar el número de trabajadores con estudios superiores en el ejército industrial de reserva.

No son pocas las carencias existentes en lo que a educación se refiere, y derivan de la dinámica del mercado, de la búsqueda de la ganancia robando el fruto del trabajo de la gran mayoría, y esto frenará, aunque la cifra del salario pueda aumentar un poco, los contratos temporales se alarguen o se incorpore personal sanitario en los centros. Los sindicatos verticales forman parte del dique de contención ante el descontento de la clase obrera, junto con los partidos socialdemócratas. Su función es reconducir el descontento hacia callejones sin salida o bucles en los que el problema no dejará de repetirse, pues solo aplican maquillaje y no cuestionan las relaciones de producción. Sacan a relucir los desastrosos datos en todos los sectores para fingir ser un aliado, conociendo bien las carencias y preocupaciones del proletariado, y luego interpretar la situación de manera simplista y con unas consignas vagas, fáciles de asimilar, que no amenazan en lo más mínimo el orden burgués. Su misión es manipular y normalizar la explotación asalariada, poniendo en manos de la clase dominante el poder de hacer ciertas reformas o no; la clase social cuyo interés se opone al de la clase obrera que clama por cubrir sus necesidades y poder tener una vida digna.

Si bien toda lucha de los trabajadores para presionar en favor de sus intereses es justa y necesaria, en manos de estos traidores solo va por el camino que eterniza los problemas inherentes al sistema capitalista. Saben que la debilidad de la clase obrera radica en la falta de organización e ideología.

La clase obrera crea toda la riqueza y toda le corresponde. Sólo se librará de sus explotadores centrándose en la lucha de clases, entendiendo que todos los trabajadores y las múltiples formas en las que se manifiestan los problemas tienen una única causa: la propiedad privada de los medios de producción. Solo así comenzará a organizarse y a oponerse a la opresión de aquellos que nos roban la vida. Para ello, el PCOE defiende firmemente el trabajo para crear un Frente Único del Pueblo que materialice todas las aspiraciones de la clase obrera, y pueda unir todas las luchas contra el capital en una.

Los explotadores ponen todos sus esfuerzos en imponernos su sesgada visión del mundo; su deshumanización. No caigamos en su trampa luchando según sus reglas, legitimando la sociedad de clases, aceptando migajas y perpetuando las contradicciones que emanan de este sistema de parasitación. Somos el motor de la sociedad y quienes hacen posible todo lo que se produce en ella, pero la miseria se extiende sobre nosotros porque falta socializar los medios de producción; obtener lo que es nuestro. Falta fortalecer las filas de la revolución. La lucha por las mejoras debe ser una herramienta para adquirir conciencia de clase, para elevar la lucha y enfocarla al poder político de nuestra clase. Comencemos a crear nuestros propios órganos de poder contra el capital y convirtamos nuestras consignas en acción política organizada contra la minoría parásita que nos domina, mientras llama a ese dominio “democracia”. Sólo así comenzaremos a construir la democracia obrera.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Diada Nacional de Catalunya

El 24,4% de la población catalana, en torno a dos millones de personas, se halla en riesgo de pobreza o exclusión social. Una cifra que, según el Idescat, se mantiene prácticamente estable desde 2016. Por otro lado, el 43% de los catalanes con edades comprendidas entre los 25 y los 35 años afronta situaciones de inseguridad económica. En las últimas dos décadas, el peso industrial en el PIB catalán ha pasado del 26,9% al 20,1%. Los salarios reales en la última década en Cataluña han retrocedido un 10% y una tasa de paro que ronda el 10%, con paro juvenil desbocado ubicado en el 20,1%, retratan las políticas capitalistas aplicadas en Catalunya, ya sea por parte de la derecha como por parte de la “izquierda” que, todas ellas, coinciden en masacrar a la clase obrera.

Esta Diada Nacional de Cataluña es la primera, en catorce años, que tiene como presidente de la Generalitat a un presidente no nacionalista catalán, abiertamente autonomista miembro de un partido que apoyó la represión contra el Govern de Catalunya y contra el pueblo catalán y que defendió la aplicación del artículo 155 por parte del criminal y corrupto Gobierno de Rajoy. Un presidente aupado al gobierno por ERC – que vuelve al redil del autonomismo – y por els Comuns, que no es más que una muleta del PSC al igual que SUMAR lo es a nivel del Estado español.

Las elecciones convocadas en la primavera, con una abstención del 43%, arrojó un Parlament más escorado hacia la extrema derecha, que pasó de 20 escaños en 2021 a 28 en 2024, perdiendo las fuerzas políticas declaradas independentistas 15 escaños.

La burguesía catalana se ha demostrado incapaz de llevar a término el proceso de autodeterminación de Cataluña, habiendo traicionado el 1 de Octubre, sellando la salida a la represión del Estado fascista español con una pseudoamnistia, que retrata la naturaleza reaccionaria del Estado español y su judicatura, con un pacto de gobierno en Madrid, gracias al cual Pedro Sánchez es presidente del gobierno, y con Illa en el Palau de la Generalitat retornando plenamente al autonomismo revisándose el sistema fiscal catalán, estableciendo un nuevo marco que permita a la burguesía catalana recaudar y gestionar los impuestos de los catalanes.

Estos últimos 8 años acreditan que la única manera emancipar nacionalmente Catalunya pasa por la emancipación del proletariado catalán, solo el socialismo puede emancipar a nuestra clase y a nuestra nación. Sometimiento que se constata, por ejemplo, en el estado de nuestra lengua, que según la Conselleria de Política Llingüística, en los últimos 20 años, la media de uso del catalán en el sistema educativo ha retrocedido, pasando de ser la lengua habitual del 67,8% de los alumnos en 2006 al 24,6% en el 2022.

La crisis económica en Cataluña y en el Estado español va a seguir profundizando, al igual que la represión puesto que el sistema se halla en una situación terminal. Es necesario reconstruir la organización del proletariado catalán, de construir un movimiento popular por el socialismo y por la autodeterminación de nuestro país, pero a la par tejer una unidad clasista con el proletariado del resto del Estado español para combatir al fascismo, salir de la UE y de la OTAN, y construir una República Socialista que emancipe al proletariado socializando los medios de producción y el desarrollo tecnológico, que resuelva la cuestión nacional de Cataluña y del resto de las naciones oprimidas por el Estado español, que reprime sin piedad a la burguesía y que libere los medios de producción y los ponga a disposición de los obreros del mundo para contribuir al desarrollo de la Revolución proletaria mundial. Esta es la única salida que tiene la humanidad para pervivir, puesto que o rompemos con el imperialismo o este nos conducirá a todos los pueblos y naciones del planeta a la guerra imperialista.

 

¡Viva la Diada, Viva Catalunya socialista!

¡Proletarios del Mundo, Uníos!

¡Socialismo o Barbarie!

 

Barcelona, 10 de septiembre de 2024

 

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)

 

DIADA NACIONAL DE CATALUNYA

El 24,4% de la població catalana, entorn dos milions de persones, es troba en risc de pobresa o exclusió social. Una xifra que, segons Idescat, es manté pràcticament estable des de 2016. D’altra banda, el 43% dels catalans amb edats compreses entre els 25 i els 35 anys afronta situacions d’inseguretat econòmica. En les últimes dues dècades, el pes industrial en el PIB català ha passat del 26,9% al 20,1%. Els salaris reals en l’última dècada a Catalunya han retrocedit un 10% i una taxa d’atur que ronda el 10%, amb l’atur juvenil desbocat situat en el 20,1%, retraten les polítiques capitalistes aplicades a Catalunya, ja sigui per part de la dreta com per part de “l’esquerra” que, totes elles, coincideixen a massacrar a la classe obrera.

Aquesta Diada Nacional de Catalunya és la primera, en catorze anys, que té com a president de la Generalitat a un president no nacionalista català, obertament autonomista membre d’un partit que va donar suport a la repressió contra el Govern de Catalunya i contra el poble català i que va defensar l’aplicació de l’article 155 per part del criminal i corrupte Govern de Rajoy. Un president ajudat a pujar al govern per ERC – que torna a la cleda de l’autonomisme – i per pels Comuns, que no és més que una crossa del PSC igual que SUMAR ho és a nivell de l’Estat espanyol.

Les eleccions convocades durant la primavera, amb una abstenció del 43%, va llançar un Parlament més escorat cap a l’extrema dreta, que va passar de 20 escons al 2021 a 28 al 2024, perdent les forces polítiques declarades independentistes 15 escons.

La burgesia catalana s’ha demostrat incapaç de portar a terme el procés d’autodeterminació de Catalunya, havent traït l’1 d’Octubre, segellant la sortida a la repressió de l’Estat feixista espanyol amb una pseudoamnistia, que retrata la naturalesa reaccionària de l’Estat espanyol i la seva judicatura, amb un pacte de govern a Madrid gràcies al qual Pedro Sánchez és president del govern, i amb Illa en el Palau de la Generalitat retornant plenament a l’autonomisme revisant-se el sistema fiscal català, establint un nou marc que permeti a la burgesia catalana recaptar i gestionar els impostos dels catalans.

Aquests últims 8 anys acrediten que l’única manera emancipar nacionalment Catalunya passa per l’emancipació del proletariat català. Només el socialisme pot emancipar a la nostra classe i a la nostra nació. Sotmetiment que es constata, per exemple, en l’estat de la nostra llengua, que segons la Conselleria de Política Llingüística, en els últims 20 anys, la mitjana d’ús del català en el sistema educatiu ha retrocedit, passant de ser la llengua habitual del 67,8% dels alumnes en 2006 al 24,6% en el 2022.

La crisi econòmica a Catalunya i en l’Estat espanyol continuarà aprofundint, igual que la repressió perquè el sistema es troba en una situació terminal. És necessari reconstruir l’organització del proletariat català, de construir un moviment popular pel socialisme i per l’autodeterminació del nostre país, però alhora teixir una unitat classista amb el proletariat de la resta de l’Estat espanyol per a combatre al feixisme, sortir de la UE i de l’OTAN, i construir una República Socialista que emancipi al proletariat socialitzant els mitjans de producció i el desenvolupament tecnològic, que resolgui la qüestió nacional de Catalunya i de la resta de les nacions oprimides per l’Estat espanyol, que reprimeix sense pietat a la burgesia i que alliberi els mitjans de producció i els posi a la disposició dels obrers del món per a contribuir al desenvolupament de la Revolució proletària mundial. Aquesta és l’única sortida que té la humanitat per a perviure, ja que o trenquem amb l’imperialisme o aquest ens conduirà a tots els pobles i nacions del planeta a la guerra imperialista.

 

Visca la Diada, Visca Catalunya socialista!

Proletaris del Món, Uniu-vos!

Socialisme o Barbàrie!

 

Barcelona, 10 de setembre de 2024

 

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)