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Libertad para la comunista María José Baños Andújar

Desde comienzos de año hemos tenido noticias del agravamiento de salud de la presa política María José Baños Andújar, militante comunista, la cual se encuentra ingresada en la enfermería del centro penitenciario Murcia II.

María José padece una confluencia de enfermedades graves e incurables que han desgastado a su organismo: está enferma de VIH en estado C3 (el más avanzado de la clasificación clínica), padece trombocitopenia crónica que compromete su sistema inmunológico, así como una desnutrición calórica severa (cayendo su peso hasta los 44 kilogramos), un 69% de discapacidad y un deterioro físico que la obliga a estar postrada.

La clase obrera no puede permanecer pasiva ante la vulneración de los derechos de una militante comunista, pues nada nos queda esperar de un estado criminal al servicio de la burguesía. Como comunistas, somos conscientes de que el estado no es un instrumento neutral, sino que sirve a los intereses de una clase u otra. En el caso que nos ocupa, el estado español, heredero de la dictadura franquista, se va a utilizar todo el aparato estatal para reprimir a los sectores obreros más combativos contra el capitalismo, destacando aquí a los comunistas.

Nuestro partido es consciente de que para el sistema fascista que maneja las cárceles del estado, las vidas de los comunistas militantes no significan nada, y de no ser por la presión solidaria que ejerce la clase obrera, dejarían morir en prisión a todos ellos, como ocurriera en el pasado con José Manuel Sevillano (1990) tras 175 días en huelga de hambre, o el caso más cercano de Isabel Aparicio (2014), a la cual se le negó un tratamiento médico adecuado para tratar su grave estado de salud.

De igual manera, denunciamos al oportunismo político (uno de cuyos grandes representantes es Pablo Iglesias) que defendió la puesta en libertad provisional del corrupto Eduardo Zaplana por motivos humanitarios a causa de su estado de salud y nunca alzó su voz para los presos comunistas enfermos, como podrían ser los casos actuales de Lucio García Blanco (que sufre una enfermedad neurodegenerativa que afecta gravemente a su capacidad de compresión y de toma de decisiones) así como el de la propia María José Baños Andújar.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) se hace eco en este comunicado de lo expresado por la defensa de María José, en el cual se exige:

· Traslado hospitalario inmediato a un centro especializado.

· Información médica transparente.

· Comunicación urgente con su compañero sentimental y de lucha, Marcos Martín Ponce, también preso en el mismo centro.

Asimismo, queremos recordar una resolución del II Pleno de nuestro Comité Central relativo a los presos políticos, en la cual se exige la inmediata puesta en libertad de todos los presos políticos comunistas y de izquierda del Estado español (así como de cualquier rincón del mundo) y apelamos a la unidad y la organización de la clase obrera en general y de las organizaciones comunistas y de izquierda en la construcción de un frente antifascista, por la inmediata puesta en libertad de los presos políticos de izquierda, y por la liquidación del fascismo y del capitalismo que lo genera y que deshumaniza al ser humano, construyendo la Revolución Proletaria Mundial y el Socialismo en pos del comunismo.

 

¡LIBERTAD PARA MARÍA JOSÉ BAÑOS ANDÚJAR!

¡LIBERTAD PRESOS POLÍTICOS!

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Huelga en la educación pública [ESP/CAT]

El pasado 11 de febrero se llevó a término una huelga de profesores para poner de relieve las pésimas condiciones laborales y salariales del profesorado catalán. Los profesores tienen que enfrentar condiciones laborales como la matrícula viva, ratios de alumnos muy altas y una población de alumnos heterogénea con una media de un 20% que tienen amplias dificultades para seguir el marco curricular sin personal especialista. A ello hay que añadir que el convenio colectivo no consigue neutralizar la inflación desbocada, con lo que llevan una media de doce años en los que han perdido un 22% de su poder adquisitivo, viendo como sus salarios reales bajan.

Esta huelga es una arista más de las facetas del sistema capitalista que convierte, una vez más, un derecho social básico en un pretexto bajo el cual esconder una herramienta económica con la que formar máquinas y no personas, convirtiendo la educación en un lujo solo guardado para los hijos de los burgueses. Estas movilizaciones no se convierten solo en una protesta laboral, sino que son una defensa colectiva de la Escuela Pública frente a la mercantilización y la lógica de beneficio y la privatización que se lleva a cabo mediante conciertos educativos, recortes presupuestarios y transferencia de recursos públicos hacia empresas privadas. Para los alumnos esta cuestión se manifiesta en la dificultad de acceso a la educación, el deterioro de su calidad y la reproducción de las desigualdades de clase propias del capitalismo en el ámbito educativo. Mientras los hijos de la burguesía acceden a centros beneficiados, la clase obrera, incluidos los profesores, sufren la precarización y la falta de oportunidades.

Nuestro Comité Central en esta resolución del VI Pleno del Comité Central  celebrado el 31 de enero muestra como este conflicto trasciende al profesorado catalán, hundiendo sus raíces en el desarrollo del imperialismo, afectando a la clase en todos los territorios del Estado español exigiendo una respuesta que trasciende la lucha económica, un conflicto de clase que atiende a la política impuesta por los capitalistas de transferir riqueza desde la clase obrera hacia las grandes empresas.

Asimismo, y consecuencia del desarrollo de la automatización y la inteligencia artificial en el seno de la base económica capitalista, la burguesía requiere de menos obreros cualificados y esto hace que la educación pública ya no sea necesaria para los intereses económicos de los monopolios. El capital precisa hoy día de obreros embrutecidos, que sufran de forma descarnada la más cruenta explotación a cambio de un salario ínfimo. Como expresó Karl Marx (Capital y trabajo asalariado, 1849) “El precio de este coste de existencia y reproducción es el que forma el salario. El salario así determinado es lo que se llama el salario mínimo. Al igual que la determinación del precio de las mercancías en general por el coste de producción, este salario mínimo no rige para el individuo, sino para la especie. Hay obreros, millones de obreros, que no ganan lo necesario para poder vivir y procrear” y hacia allí nos encaminamos. De aquí se concluye que la única salvación y promesa de una educación verdaderamente pública, universal, gratuita y al servicio del desarrollo humano individual es la destrucción revolucionaria del sistema capitalista y la construcción del sistema socialista.

El destino de los profesores y de los estudiantes, de la clase obrera, requiere de una solución política que trascienda a la mera reivindicación económica, porque la educación pública, bajo el marco descrito del desarrollo capitalista, no deja otra vía que fenecer por completo o la superación de ese marco. El Partit Comunista Obrer de Catalunya ha participado activamente en las movilizaciones insuflando conciencia comunista en las masas de profesores y padres de alumnos que se han manifestado. Ha dejado claro que tras la lucha económica se esconde una estrategia global del capitalismo para privar el acceso al conocimiento y de llevar a la más irreversible bancarrota a la educación pública por las necesidades intrínsecas de su modelo productivo. A los obreros y sus hijos no les queda más salida que su completa demolición para construir el socialismo y la salida tiene que ser revolucionaria.

 

¡Por una educación pública, gratuita y universal!

¡Por la unión de todas las luchas de la clase obrera en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado y por la construcción del socialismo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comissió de Moviment Obrer i de Masses del Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya

 

La vaga a la educació pública

 

El passat 11 de febrer es va portar a terme una vaga de professors per a posar de relleu les pèssimes condicions laborals i salarials del professorat català. Els professors han d’enfrontar condicions laborals com la matrícula viva, ràtios d’alumnes molt altes i una població d’alumnes heterogènia amb una mitjana d’un 20% que tenen àmplies dificultats per a seguir el marc curricular sense personal especialista. A això cal afegir que el conveni col·lectiu no aconsegueix neutralitzar la inflació desbocada, amb el que porten una mitjana de dotze anys en què han perdut un 22% del seu poder adquisitiu, veient com els seus salaris reals baixen.

Aquesta vaga és una aresta més de les facetes del sistema capitalista que converteix, una vegada més, un dret social bàsic en un pretext sota el qual amagar una eina econòmica amb la qual formar màquines i no persones, convertint l’educació en un luxe sol guardat per als fills dels burgesos. Aquestes mobilitzacions no es converteixen només en una protesta laboral, sinó que són una defensa col·lectiva de l’Escola Pública enfront de la mercantilització i la lògica de benefici i la privatització que es duu a terme mitjançant concerts educatius, retallades pressupostàries i transferència de recursos públics cap a empreses privades. Per als alumnes aquesta qüestió es manifesta en la dificultat d’accés a l’educació, la deterioració de la seva qualitat i la reproducció de les desigualtats de classe pròpies del capitalisme en l’àmbit educatiu. Mentre els fills de la burgesia accedeixen a centres beneficiats, la classe obrera, inclosos els professors, sofreixen la precarització i la falta d’oportunitats.

El nostre Comitè Central en aquesta resolució del VI Ple del Comitè Central celebrat el 31 de gener, mostra com aquest conflicte transcendeix al professorat català, enfonsant les seves arrels en el desenvolupament de l’imperialisme, afectant la classe en tots els territoris de l’Estat espanyol exigint una resposta que transcendeix la lluita econòmica, un conflicte de classe que atén la política imposada pels capitalistes de transferir riquesa des de la classe obrera cap a les grans empreses.

Així mateix, i a conseqüència del desenvolupament de l’automatització i la intel·ligència artificial en el si de la base econòmica capitalista, la burgesia requereix de menys obrers qualificats i això fa que l’educació pública ja no sigui necessària per als interessos econòmics dels monopolis. El capital precisa avui dia d’obrers embrutits, que sofreixin de forma descarnada la més cruenta explotació a canvi d’un salari ínfim. Com va expressar Karl Marx (Capital i treball assalariat, 1849) “El preu d’aquest cost d’existència i reproducció és el que forma el salari. El salari així determinat és el que es diu el salari mínim. Igual que la determinació del preu de les mercaderies en general pel cost de producció, aquest salari mínim no regeix per a l’individu, sinó per a l’espècie. Hi ha obrers, milions d’obrers, que no guanyen el necessari per a poder viure i procrear” i cap a allí ens encaminem. D’aquí es conclou que l’única salvació i promesa d’una educació veritablement pública, universal, gratuïta i al servei del desenvolupament humà individual és la destrucció revolucionària del sistema capitalista i la construcció del sistema socialista.

El destí dels professors i dels estudiants, de la classe obrera, requereix d’una solució política que transcendeixi a la mera reivindicació econòmica, perquè l’educació pública, sota el marc descrit del desenvolupament capitalista, no deixa una altra via que  la superació d’aquest marc econòmic. El Partit Comunista Obrer de Catalunya ha participat activament en les mobilitzacions insuflant consciència comunista en les masses de professors i pares d’alumnes que s’han manifestat. Ha deixat clar que després de la lluita econòmica s’amaga una estratègia global del capitalisme per a privar l’accés al coneixement i de portar a la més irreversible fallida a l’educació pública per les necessitats intrínseques del seu model productiu. Als obrers i els seus fills no els queda més sortida que la seva completa demolició per a construir el socialisme i la sortida ha de ser revolucionària.

Per una educació pública, gratuïta i universal!

Per la unió de totes les lluites de la classe obrera en una única lluita de classes contra el capitalisme i el seu Estat i per la construcció del socialisme!

Socialisme o barbàrie!

 

Comissió de Moviment Obrer i de Masses del Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya




Nueva detención de sindicalistas en Puertollano

Karl Marx (El dieciocho brumario Luís Bonaparte, 1852) dijo “la historia se repite dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa”. En el Estado español, una vez más, se repite la historia como tragedia y como farsa. Después de una serie infinita de represión contra el sindicalismo de clase, como hemos podido ver ya en las seis de la Suiza o en el metal de Cádiz, se abre un nuevo capítulo con los dieciséis detenidos en Puertollano. El caso deja ver a las claras las entrañas netamente fascistas del Estado español y del autodenominado gobierno más progresista de la historia con la lamebotas de la ministra de trabajo, Yolanda Díaz, a la cabeza.

Siempre se usa el mismo método. Al cabo de un tiempo prolongado desde los hechos consumados se procede a la detención de los obreros, lo que implica un estudio de las condiciones más lesivas y una organización sistemática de la represión. Por eso, esta actuación no le es extraña al PCOE, ya que cada vez que la clase obrera llega a un nivel concreto de organización y presión contra los capitalistas, el estado burgués ejecuta sus métodos represivos contra quien ose ponerle a prueba. Cada vez que la clase obrera no se conforma con la precariedad en un sistema de explotación y con un destino de injusticia como norma, reciben la violencia de los explotadores encarnada en unos poderes, judicial, legislativo y ejecutivo, que demuestran, una vez más, que no existe separación alguna entre ellos cuando se trata de defender los intereses de clase de la burguesía. Y decimos que no nos extraña porque no son un hecho aislado sino fruto de una estrategia que se repite sostenida en el tiempo, la desmovilización por el miedo. No olvidemos que actualmente hay en el Estado español más de doscientos presos políticos y algunos condenados a morir en las cárceles, porque enfrentan largas condenas con problemas de salud muy graves.

Cada detenido se convierte así en un mensaje a la clase obrera para desmovilizarla, añadido todo esto a la introducción como Caballo de Troya de los sindicatos amarillos que son verdaderos apéndices del estado burgués. Frente a un sistema que protege la apropiación privada del trabajo social y que criminaliza las protestas y las formas organizativas para la superación del modo de producción capitalista, desde el PCOE expresamos nuestra más profunda solidaridad con los detenidos acusados de desarrollar un trabajo sindical de clase, que es por lo que se les criminaliza, muy alejado del sindicalismo amarillo como pata de infiltración de estamentos burgueses dentro del corazón de la clase obrera.

Desde el PCOE exigimos el fin de la represión, la puesta en libertad sin cargos de los detenidos y la constatación por medio de las detenciones de la dictadura del capital sobre la clase obrera cuyo nuevo atropello la hace más visible. El Estado español, por mucha represión con la que responda, no podrá parar jamás la ola de nuevas reivindicaciones futuras porque mientras haya explotación habrá resistencia. Cada centro de trabajo, cada asociación política y cada obrero debe ponerse en pie de guerra porque la represión no nos asusta, nos hermana.

 

¡La lucha continúa!

¡Libertad para los detenidos!

¡Solidaridad con el sindicalismo de clase!

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El oportunismo impide que el movimiento obrero en España esté a la altura del plano internacional

Sin duda, cada día que pasa el imperialismo avanza y concentra la riqueza en menos manos. Como consecuencia, tiene lugar una oposición por parte de la mayoría que produce todo a cambio de migajas. Sea cual sea el camino a tomar para expresar el hartazgo, el fenómeno anterior es inevitable.

Ante este panorama, el Secretariado de la Federación Sindical Mundial (FSM) expresa su solidaridad con todo el movimiento obrero que se da en distintas partes del globo y que tienen un denominador común: la putrefacción del capital y cargar a la clase obrera con sus crisis. Se pone sobre la mesa la economía de guerra que se está implantando progresivamente en todos los países, la pérdida de la calidad de vida que deriva de ello y las atrocidades imperialistas que tienen como objetivo asfixiar todo aquello que consideren un obstáculo. Las huelgas generales en distintos países están siendo una digna y necesaria respuesta ante la agudización de las contradicciones imperialistas; ante el auge del fascismo y las políticas más reaccionarias, asesinas y empobrecedoras de la clase dominante.

Sin embargo, en España los sindicatos amarillos demuestran continuamente que su papel no es otro que servir al patrón. Por más que se disfracen de aliados de los trabajadores, de guardianes que velan por sus intereses, la clase obrera se encuentra en unas condiciones cada vez más deplorables. El papel de estos sindicatos es, sobre todo, vender la ponzoñosa idea de que el dominio del burgués es legítimo y que debe haber un diálogo con dicha clase parásita para llegar a mal llamados “acuerdos” que no hacen más que beneficiar al empresario.

Mientras en numerosos países los sindicatos de clase promueven pulsos a gran escala contra la patronal, huelgas generales y fuerte oposición a políticas que precarizan la vida del proletariado, en España no ha habido una huelga general en más de una década, y tampoco se espera que vaya a darse a corto plazo. No solo eso, sino que las huelgas generales anteriores han sido usadas, en última instancia, como publicidad para los sindicatos traidores que apuñalan continuamente a los trabajadores. ¿No se ha seguido perdiendo poder adquisitivo? ¿No se ha facilitado y abaratado el despido?

Los motivos para la huelga general se multiplican cada día. La carestía de vida, el desempleo y el trabajo precario son notables; las políticas antiobreras y los recortes sociales son innegables; el gasto militar para priorizar las guerras de rapiña en detrimento de la calidad de vida de la aplastante mayoría que todo produce, es desolador. Mientras en otros países los trabajadores rechazan a sus reaccionarios gobiernos, guiados por los sindicatos de clase y desafiando los intereses de la burguesía, en España socialdemocracia y sindicatos mayoritarios ponen todo su empeño en amansar al proletariado, alabar abiertamente al Gobierno de los monopolios y oponerse a la legítima defensa de los trabajadores frente a las calamidades de la patronal y sus representantes políticos.

La FSM pone sobre la mesa un asunto de vital importancia en la actualidad. Es una oportunidad de comparar posiciones claramente opuestas. Los sindicatos de clase, con sus errores y dificultades derivadas de unos recursos limitados, trabajan por organizar batallas contra las tropelías del capital en putrefacción; movilizan a los obreros para detener la barbarie imperialista en sus vidas, con la vista puesta claramente en aspectos de vital importancia que peligran porque una minoría parásita aspira a un mayor lucro con el trabajo ajeno. Los sindicatos amarillos facilitan los movimientos de la burguesía, que no son más que ajustes para justificar e imponer la transferencia mayor de riqueza hacia sus criminales manos, y menor hacia las manos que todo lo producen. Mientras la vida sea regida por el mercado no puede haber más que barbarie y miseria. El capitalismo no puede ofrecer otra cosa, pues se basa en la explotación y la competencia entre parásitos que se lucran con el trabajo ajeno.

El agotamiento al ver cómo todo empeora y el hecho de que no se perciba ninguna vía hacia la solución, pueden derivar en abandono de la lucha, pero también en que aquellos más atrasados ideológicamente pueden acabar en manos de la reacción; del fascismo. Por eso el sindicato debe ser una herramienta de combate en la lucha contra el capital, no una meta de los asalariados para aflojar en cierto grado sus cadenas o conseguir puestos privilegiados que les diferencien de sus hermanos de clase, como pretenden los sindicatos mayoritarios; instrumentos de la clase capitalista. Debe ser un vector hacia la lucha revolucionaria contra los explotadores.

Es momento de analizar, y dar forma a táctica y estrategia ajustadas al momento histórico. Debemos avanzar hacia batallas contra la patronal y sus representantes políticos, guiados por el ejemplo de los sindicatos de la FSM en el plano internacional. Se dan las condiciones para conformar el germen de la lucha de clases sin tregua y plenamente consciente. Es el momento de asestar golpes certeros al imperialismo, y esto comienza por librarnos del oportunismo y todo caballo de Troya de los capitalistas. Es absolutamente necesario el internacionalismo proletario, y para ello los obreros deben tener una auténtica posición de fuerza en cada Estado. Todo el proletariado conforma una sola clase en todo el mundo. El imperialismo actúa sin fronteras ni restricciones, aun con las contradicciones interburguesas e interimperialistas. No se trata sólo de derrocar a la burguesía en cada Estado e implantar el socialismo en los diferentes países, sino de unificar y coordinar la lucha contra el capital para dar paso al advenimiento del socialismo en el plano internacional. Una vanguardia comunista internacional es imprescindible no solo para el movimiento obrero, sino para la emancipación humana.

El Partido Comunista Obrero Español reconoce la importancia de todo ello, y defiende la necesidad de una nueva Internacional Comunista que pueda dirigir el movimiento comunista internacional, y convertir las luchas obreras en combate organizado contra los explotadores del mundo y todas sus atrocidades. Todo paso de la clase obrera en su guerra contra la minoría parásita que la oprime requiere de guía, y esa guía debe conducirla hacia la meta final; la toma del poder político del proletariado, que dé lugar a su sistema, el socialismo, poniendo en el centro al ser humano, sus necesidades y desarrollo.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




Portugal estalla en una huelga general contra las medidas antiobreras del Gobierno

El sindicato Confederación General de los Trabajadores Portugueses ha convocado una huelga general para el jueves 11 de diciembre, acontecimiento que no se daba desde hacía 12 años en dicho país. El plan de la burguesía que se manifiesta a través del Gobierno, consiste en medidas tan antiobreras como abaratar el despido, flexibilizar la jornada laboral pudiendo añadir gran número de horas anuales, que los padres que tengan hijos con diversidad funcional ajusten sus horarios a disposición de la empresa, y así un largo etcétera.

En definitiva, arrecia la explotación al obrero, se quiere imponer un retroceso en los derechos conseguidos por el proletariado y se deja más al descubierto, si cabe, los ardides de los capitalistas a través del Estado que dominan, demostrando cada vez más que responde a la necesidad de blindaje de la economía de mercado, reprimiendo progresivamente a la clase obrera.

Los obreros en Portugal perciben, irremediablemente, que sus intereses peligran, que las condiciones de vida les ahogan y que éstas no son fruto del azar o de fenómenos incontrolables, sino que provienen de una minoría que decide su destino, sus padecimientos y sus carencias, viéndose favorecida, en cambio, una clase social que tiene el poder.

La huelga general refleja el estado de ebullición y de hartazgo en que se encuentra la clase obrera, deseosa de poner fin a la opresión que se materializa en sus precarias condiciones de vida, en las nuevas amenazas del Gobierno y que se encarna en la burguesía. Pero no basta con percibir que se dificulta el acceso a recursos y que el tiempo de vida pertenece en gran medida al explotador; no basta con la ira y con intentar frenar nuevos atropellos de la patronal. Es imprescindible aunar todas las luchas obreras en una sola fuerza proletaria que haga temblar desde los cimientos a la burguesía y su sistema, y convierta el espontaneísmo y las acciones ocasionales en combate organizado por los intereses de clase, creando las condiciones para la lucha por el socialismo.

La crisis mundial del imperialismo resquebraja el capital a pasos agigantados, y solo le quedan las medidas más reaccionarias y antiobreras, el traspaso de más recursos públicos a manos privadas, el aumento de la explotación, de las guerras de rapiña y, en consecuencia, el fascismo para asegurar el engaño y la represión. Se tensa cada vez más la cuerda para un sistema capitalista más que caduco, que no se sostiene más que por la violencia y la mentira.

El Partido Comunista Obrero Español apoya la huelga general de Portugal, la cual desafía los intereses capitalistas y es otro hecho que pone de relieve la urgencia de la unidad de la clase en el mundo, y la necesidad de una nueva Internacional Comunista que pueda canalizar las ansias del proletariado por acabar con sus opresores. Una vanguardia del proletariado mundial debe construir el camino hacia el derrocamiento del imperialismo, siendo superado inevitablemente por el socialismo.

 

¡Por un sindicalismo de clase y combativo!

¡Por el fin de la explotación capitalista!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




Sobre Telefónica, el Estado burgués y lo que exhibe el gobierno “de progreso”

Telefónica ha anunciado el enésimo expediente de regulación (ERE) de empleo al objeto de despedir a 6.088 trabajadores. Este ERE planteado por los dueños del grupo Telefónica afecta a siete empresas: Telefónica SA, Telefónica de España SAU, Telefónica Móviles, Telefónica Soluciones, Telefónica Global Solutions, Telefónica Innovación Digital y Movistar+, constituyéndose siete mesas de negociación del ERE, una por empresa.

Esta configuración del holding empresarial, fragmentando el grupo en diversas empresas, unido al sistema sindical existente definido por los herederos de Franco en alianza con el oportunismo, pone en mayor ventaja aún a la empresa en tanto, de partida, ya los trabajadores están divididos por empresas de tal modo que hay una centralidad empresarial pero una dispersión de los trabajadores en cuanto a representación y negociación que, para más inri, además en su inmensa mayoría esa representación está en manos de la aristocracia obrera encarnada en CCOO y UGT, socios de la propia empresa en la gestión de los planes de pensiones privados de los trabajadores de la propia Telefónica, FONDITEL, ergo a nadie se le escapa que los intereses de clase de las cúpulas de CCOO y UGT y los de sus socios de Telefónica es el mismo, el antagónico al interés de los trabajadores.

La pata oportunista del “gobierno de progreso”, la ministra de trabajo, Yolanda Díaz, ha enviado una carta a la SEPI -que posee el mayor bloque accionarial en el grupo empresarial ostentando el 10% del capital de Telefónica – manifestando su desacuerdo con el ERE señalando que “el dinero público no está para despedir a nadie, por muy buenas que sean las condiciones de un expediente de regulación de empleo” y señalando que le parecía indecente.

Una compañera de su gobierno, la ministra de hacienda y vicepresidenta del gobierno, María Jesús Montero de la parte socialfascista del “gobierno de progreso”, le respondió a la ministra de trabajo diciendo que “Telefónica es una empresa privada que está participada en un 10% por la SEPI (…) El Gobierno siempre intenta minimizar los despidos en todos los entornos en los que le corresponden a él y también en el resto, pero dejemos trabajar a los sindicatos, están ahora mismo en el diálogo y, por tanto, llegando al mejor acuerdo posible”.

Como puede comprobarse, ¿qué diferencia hay entre el corrupto y fascista gobierno de Rajoy y este “gobierno de progreso”? Un gobierno que exhibe, por un lado, un cinismo y desvergüenza descomunal y, por el otro, una ideología totalmente reaccionaria defensora de los intereses económicos del gran capital.

Dice la socialfascista de María Jesús Montero que como Telefónica es una empresa privada el Gobierno no debe intervenir, algo que suscribirían el propio Milei, Ayuso o Abascal. Hay que recordar que Telefónica es una empresa privada porque, primero el PSOE, y finalmente el gobierno del criminal de Aznar, privatizaron dicha empresa.

Por otro lado, es inmoral que tanto Yolanda Díaz hable de que le parece indecente que Telefónica destruya empleo, o que María Jesús Montero señale que “dejemos trabajar a los sindicatos, están ahora mismo en el diálogo y, por tanto, llegando al mejor acuerdo posible” cuando el actual gobierno ha mantenido la Reforma Laboral de corrupto Rajoy de 2012 por la que se quitaban las competencias a la Autoridad Laboral de aprobación del ERE. Tras dicha reforma laboral es el empresario el que tiene la potestad de hacer el ERE haciendo un proceso de consulta, que ni tan siquiera es una negociación real, quedando vaciadas las competencias que tenía la Autoridad Laboral y dejando a los trabajadores totalmente indefensos y desamparados. Dice que hay que dejar a los sindicatos trabajar cuando éstos están bien subvencionados por el Estado y, además, son socios de Telefónica. Sabe perfectamente que los sindicatos son una parte más del engranaje capitalista contra los trabajadores.

Telefónica deja desnudos a oportunistas y socialfascistas del “gobierno de progreso”, muestra que la “izquierda” lo que ha hecho es mantener la reforma laboral de la extrema derecha por la que se quitaban derechos a los trabajadores y competencias a la Autoridad Laboral en materia de despidos colectivos para transferirlas a los empresarios. Telefónica muestra la traición de este gobierno a la clase obrera y el mantenimiento de las políticas de la extrema derecha, las cuales han consolidado.

Como puede comprobarse, cuando la pata izquierda gobierna se consolidan los avances de la extrema derecha y, cuando la extrema derecha gobierna profundiza sus políticas antiobreras que, posteriormente, la pata izquierda consolidará.

Este ERE de Telefónica retrata al sistema, donde no existe una izquierda real estando el tablero político instalado en la extrema derecha, muestra cómo el empresario tiene todas las cartas para actuar, sin cortapisa alguna de la autoridad laboral, sin necesidad de negociar en tanto lo que la legislación contempla es la apertura de un proceso de consulta, y que lo máximo que pueden hacer los obreros es llevar el ERE a la judicatura donde los jueces, burgueses con leyes – realizadas por los políticos del capital –  que favorecen al empresario sentenciará en contra de los trabajadores.

A la clase obrera no nos vale el estado burgués, no nos vale el régimen capitalista creado para garantizar la impunidad y el dominio económico y político de la burguesía, para garantizar el sometimiento de la clase obrera al capital. La única salida que el proletariado tiene es romper con el capitalismo, es abolir el Estado y construir el socialismo tomando la clase obrera todo el poder político, reprimiendo sin cuartel a la burguesía.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




USB convoca huelga general en Italia contra la política de guerra de Meloni

El sindicato Unión Sindical de Base, afiliado a la Federación Sindical Mundial, ha convocado una huelga general en Italia para el día 28 de noviembre con la intención de parar los pies al gobierno fascista de Meloni que pretende aumentar el gasto militar italiano, dedicando así el dinero público a la guerra y la barbarie, como buen gobierno representante de los intereses de los monopolios. Esto se traducirá en una mayor pauperización de la clase obrera en Italia.

Este 28 de noviembre es una oportunidad de los trabajadores italianos para demostrar su completo rechazo a las políticas criminales de su gobierno, plantar cara al aumento de la carestía que les acosa y concienciar a todos los oprimidos de su país de que la lucha es el único camino que les queda para construir un futuro esperanzador mediante la destrucción del sistema capitalista y sus sicarios fascistas para justo después comenzar a construir la sociedad socialista en la que los beneficios los disfrutan quienes los producen, no quienes los roban.

Por todo ello desde el Partido Comunista Obrero Español queremos mandar todo nuestro apoyo y solidaridad a la clase obrera en Italia que ha determinado luchar y confrontarse contra la burguesía italiana y el gobierno fascista que sostienen, deseando el mayor de los éxitos para esta huelga esperando que signifique un primer paso para que el proletariado italiano se deshaga de dicho gobierno fascista y del estado capitalista que les somete en la explotación y la miseria.

¡A LA HUELGA GENERAL!

¡NI GUERRA ENTRE PUEBLOS, NI PAZ ENTRE CLASES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




La unidad del sindicalismo de clase se forja luchando contra el oportunismo

La clase obrera enfrenta hoy uno de los momentos más decisivos de su historia, jugándose su existencia en un contexto de agudización de la explotación, de incremento de la precariedad y destrucción de fuerzas productivas, tanto por la vía del empobrecimiento como de las guerras imperialistas. Una economía cada día más putrefacta que pivota sobre la timba del capital financiero y la militarización de la economía, con la consecuente depauperación de las condiciones de vida del proletariado, así como la pérdida de la vida de centenares de miles de proletarios que son los que perecen en las contiendas interimperialistas.

La clase obrera es la única clase revolucionaria, el sujeto revolucionario, puesto que es la clase que tiene la potencia -en tanto es la más numerosa y es la que genera la riqueza- y la necesidad objetiva de emanciparse de este régimen de explotación imperialista que nos condena a los proletarios a vivir en oprobio, a la miseria material y espiritual y la muerte.

Sin embargo, hoy la clase obrera, como consecuencia de la debilidad del movimiento comunista, que es el alma, el pensamiento racional y consciente del proletariado, se halla bajo la influencia ideológica que el capital financiero le inocula a través de sus instrumentos propagandísticos y políticos.

Sin el movimiento comunista, sin un partido marxista-leninista que gane influencia en la parte más consciente del proletariado, la clase obrera no toma conciencia de sí y para sí, no toma conciencia de que es el sujeto revolucionario y que es el motor de la construcción de un nuevo proyecto histórico: el Socialismo.

Es por esta situación por lo único que los capitalistas mantienen el poder, puesto que su sistema se halla en absoluta bancarrota, demuestra cada día su agotamiento y su inviabilidad, tanto en el terreno económico como en el político. El instrumento político más acabado que tiene la burguesía, la patronal, contra la clase obrera es el oportunismo en tanto que la pervierte ideológicamente, la desorganiza y la atomiza suponiendo un freno para el desarrollo de la ideología y la organización revolucionaria de nuestra clase social, el proletariado.

El motor de la historia y el principio rector de la sociedad dividida en clases sociales antagónicas, como la capitalista, es la lucha de clases que en la época del imperialismo se muestra como la contradicción fundamental entre éste y el socialismo. La lucha de clases transita por tres vías o cauces: la lucha ideológica, la lucha política y la lucha económica.

En consecuencia, en todos los campos, en todos los planos de la sociedad capitalista, o se está con el proletariado, asumiendo la lucha de clases como motor de la historia, o se está con la burguesía, abrazando el interclasismo que es abrazar el sometimiento del proletariado a la burguesía.

Por tanto, en el campo del sindicalismo, como en todos los órdenes de la sociedad capitalista, la lucha de clases rige no solo en la lucha contra los empresarios sino, también, en la lucha contra el oportunismo en el seno de los sindicatos.

En el Estado español hoy hay un número importante de organizaciones sindicales que abrazan la conciliación de clases, la subordinación del trabajo al capital, que están alimentadas por la Patronal directamente, como por ejemplo, en empresas del sector de los grandes almacenes, o por el estado de los empresarios, del Capital, como son CCOO y UGT, bien regadas con dinero público por parte del Estado burgués: Estas dos organizaciones, directamente compradas por el Estado, recibieron 88,9 millones de euros de subvenciones públicas en 2024.

Por otro lado, en el Estado español hay sindicatos que se reclaman del sindicalismo de clase, en tanto dicen abrazar el principio de la lucha de clases y, consecuentemente, que la organización y la acción sindical del proletariado deben desarrollarse asumiendo desde una perspectiva clasista, asumiendo la lucha de clases como el alfa y el omega del pensamiento y la acción del proletariado organizado en la defensa de sus intereses económicos y políticos, de la aspiración del proletariado de superar el sistema capitalista de producción, considerando, pues, que la lucha de clase entre patronos y obreros discurre por los tres cauces por el que circula: el ideológico, político y económico.

El mayor enemigo que tiene el proletariado es, sin duda, el oportunismo que lo malea y corrompe ideológicamente y lo divide y debilita organizativamente. En el Estado español, sin duda, la versión más putrefacta y abyecta del oportunismo la encarna, sin lugar a dudas, el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE). Dicho partido, en la conmemoración del 80 aniversario de la Federación Sindical Mundial (FSM) señalaba lo siguiente en su artículo “La FSM, fundada en 1945, encarna principios alineados con el pensamiento de Lenin: la denuncia del sindicalismo de pacto social, el antiimperialismo y solidaridad de clase transnacional (…) Rechazo al reformismo oportunista: Mientras los sindicatos de pacto social colaboran con la burguesía, la FSM denuncia la explotación como inherente al capitalismo y aboga por su abolición.”. Y mientras el PCPE dice de boquilla eso en la conmemoración del 80 aniversario de la FSM, mientras señala al “sindicalismo de pacto social”, que en el Estado español sus máximos estandartes son CCOO y UGT, ese partido y sus militantes siguen engrosando las filas de ese “sindicalismo de pacto social”, véase en la fotografía, sin ir más lejos, un dirigente murciano del Comité Central del PCPE con la credencial de CCOO al cuello:

 

O, por poner otro ejemplo, dirigentes del PCPE-PCPA malagueño, como Juan Antonio Perles miembro de la Ejecutiva de FSC-CCOO en Málaga:

 

 

O Gloria Fernández, dirigente histórica del PCPE en Málaga y Andalucía.

 

¡Ese es el oportunismo! Se critica de boquilla mientras se forma parte de lo que se critica, mientras se forma parte “del sindicalismo de pacto social” que dicen criticar.

Recientemente, dicho partido publicaba en sus redes sociales el panfleto oportunista “La Socialdemocracia Sindical. Descaradamente Belicistas” en el que critica a UGT por estar a favor del belicismo burgués y no representar a la clase trabajadora. Pero, realmente, ¿qué se esconde tras esta crítica a UGT sino un blanqueo a CCOO, donde una parte de su militancia trabaja? Tanto CCOO como UGT son apéndices del Estado fascista español y están alineados en los mismos planteamientos de conciliación de clases, de subordinación del proletariado a los intereses del capital y de defensa del imperialismo.

Ese es el oportunismo, por un lado adulan y celebran el 80 aniversario de la FSM y por otro militan en su antagónico sindical a nivel mundial, en los sindicatos de la CSI como CCOO.

Una de las cosas que el PCPE aplaude en su comunicado de conmemoración del 80 aniversario de la Federación Sindical Mundial (FSM) es lo siguiente: “Internacionalismo proletario: La FSM practica este principio desde el apoyo de las luchas contra el imperialismo en Palestina, Cuba y Venezuela hasta su presencia en infinidad de rincones del planeta en defensa de las masas trabajadoras.”.

El internacionalismo proletario nace de la consigna emitida por Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista que decía “¡Proletarios de todos los países, uníos!”. Dicha consigna muestra, sin lugar a dudas, que el proletariado es una única clase universal, internacionalista.

En el Estado español hay más de 500 sindicatos registrados, donde los trabajadores estamos divididos. De estos sindicatos una pequeña parte se denominan sindicatos de clase, y se reivindican como tal, y un gran número de ellos se adhieren a la Federación Sindical Mundial. Unos sindicatos en el Estado español cuyas centrales sindicales que la componen están divididas en dos grupos: el primer grupo liderado por LAB de naciones sin Estado, y un segundo grupo aglutinados en torno al Comité Estatal de la FSM compuesto por cuatro o cinco sindicatos pequeños. Todos ellos dicen ser sindicatos de clase pero, si todos son sindicatos de clase, si todos ellos son sindicatos que conciben como principio rector de la sociedad la lucha de clases y, por tanto, de las relaciones entre obreros y patronos, ¿cómo es posible que estén divididos? ¿por qué no se unen y toman nota de experiencias como la que se ha sucedido en Italia con Unione Sindacale di Base (USB) que ha sido capaz de unificar al sindicalismo de clase transalpino creando una auténtica sección de la FSM en el estado italiano? Una parte de culpa de que este proceso de unificación del sindicalismo de clase no cuaje estriba en la acción fraccionalista, trotskista, del  PCPE que no vacila en crear chiringuitos para tratar de controlar el comité estatal de la FSM por la vía de la división, al objeto de tratar de controlar la interlocución con la FSM, a pesar que los cuadros de ese partido dentro de los sindicatos de clase no tienen raigambre alguna con los centros de trabajo ni con las secciones sindicales pues son incapaces de construir absolutamente nada en sus centros de trabajo, aquella minoría que está en edad de trabajar. Un comportamiento impropio e indigno de alguien que se denomina comunista y que, sin duda, ensucia a los auténticos comunistas y perjudica sobremanera a la clase obrera.

Si todos los sindicatos que son de la FSM en el estado español, tanto los sindicatos de la nación española como los sindicatos de las naciones postergadas – Cataluña, Euskadi y Galicia – que la existencia previa del Estado español les ha negado conformarse en estado, lucharan por la unidad sindical de clase, no debería haber ninguna razón, en términos ideológicos, para darse dicha unidad si hubiera honestidad proletaria, si se pusieran los intereses y la unidad de la clase obrera que va indisolublemente unida a la emancipación de los pueblos oprimidos en el primer lugar de todos.

La FSM a lo largo de su historia se ha caracterizado por buscar la unidad de la clase obrera, luchar contra el colonialismo y la opresión de los pueblos, por la dignidad y la vida de la clase obrera, por la paz. Si realmente todos fueran fieles discípulos del pensamiento y la praxis de la Federación Sindical Mundial en el Estado español ya hubiera sido posible la irrupción de una central sindical única de clase que acrecentaría la fuerza y la organización del proletariado en los centros de trabajo y, consecuentemente, multiplicaría las fuerzas del progreso social, mejorando la situación económica y política del proletariado y haciéndolo más rico en términos ideológicos.

El desarrollo del movimiento sindical clasista es fundamental para acelerar el proceso para que la clase obrera pueda vivir dignamente, para que pueda conquistar no solo mejoras económicas y políticas sino hábito organizativo, para que el proletariado como sujeto transformador de la sociedad disponga de músculo y luche por controlar y domeñar la producción a los intereses de la mayoría obrera. Esta obra es factible si las bases de los sindicatos dan un paso hacia adelante, si anteponen la unidad del proletariado a otros intereses particulares y los auténticos comunistas, no los fantasmas oportunistas criados y nacidos de la putrefacción del movimiento comunista de la década de los 80s, debemos empujar por desarrollar organización sindical de clase en los centros de trabajo y que, desde los centros de trabajo, desde abajo, se conquiste esa central sindical única de clase que necesitamos los proletarios en el Estado español, y esa obra únicamente puede ser construida por los obreros desde las fábricas, desde los centros de trabajo, de manera democrática, verdaderamente asamblearia.

Nuestro Partido está comprometido en la construcción de una central sindical única, de clase, en el desarrollo y el fortalecimiento de la Federación Sindical Mundial y, para ello, hacemos un llamamiento a las bases de los sindicatos de clase a dar pasos en la construcción de dicha fuerza unitaria acabando con chiringuitos y reinos de taifas que son ajenos a los intereses generales del proletariado y que solo atienden a intereses particulares de aquellos que, de facto, están en la misma orilla de la burguesía.

 

¡Desarrollar la lucha de clase es luchar a muerte contra el oportunismo en el seno del movimiento obrero!

¡Por la unidad del sindicalismo de clase, por una central sindical única del proletariado!

¡Por el desarrollo de la Federación Sindical Mundial!

 

Madrid, 21 de octubre de 2025

COMISIÓN DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




La Mancha enfrenta un conflictivo proyecto con la instalación de una planta de biometano

La Mancha enfrenta un conflictivo proyecto con la instalación de una planta de biometano. Esto para los vecinos tiene unas consecuencias nefastas tanto a nivel ambiental como sobre la propia seguridad. La mirada cortoplacista invita a estudiar un poco más a fondo los pros y los contras de esta iniciativa.

Vamos a analizar en concreto el proyecto de Valdepeñas, el municipio que se verá más afectado de todos cuantos afectan a La Mancha.

Aparte de la alta inversión, la planta necesita un mantenimiento y suministro constante y abundante de materia orgánica para evitar fallos técnicos o pérdidas de eficiencia. La recolección, transporte y almacenamiento del sustrato puede ser compleja y costosa. Aparte de un funcionamiento molesto para los vecinos, también se derivan olores y contaminación del agua y del suelo que pueden provocar daños irreversibles en el medio natural. Se suma a todo esto las posibles fugas de metano y riesgos de explosión durante la digestión o upgrading y que el metano es un gas de efecto invernadero potente.

Es curioso mencionar que la planta se pretende instalar a 1’5 km de dos de los barrios más obreros de Valdepeñas, como son Lucero y Virgen de La Cabeza, que serían los que más sufrirían las consecuencias, tal y como podemos ver en este mapa.

Mientras, el Nuevo Valdepeñas, la zona emergente de empresas de ocio e industria, y además, donde viven los más adinerados de la ciudad, si bien es cierto que sí se vería afectada, no es, ni de lejos, lo mismo que harían Lucero, Virgen de La Cabeza y, en menor medida, pero también con altos niveles de contaminación, San Nicasio y San Pedro.

Lo único beneficioso para la clase obrera de Valdepeñas sería la creación de los puestos de trabajo, pero de otras experiencias sabemos que se crearán mediante la subcontratación y con un altísimo porcentaje de trabajo temporal.

A este proyecto, en La Mancha añadimos los de Manzanares, La Solana, Albacete, Toledo o Ciudad Real, Tomelloso o Alcázar de San Juan, entre otros, por lo que estamos hablando de que se verán afectadas más de 300.000 personas, llevándose la mayor cantidad de residuos el eje Llanos-Valdepeñas.

Ante este hecho, el PCOE de Ciudad Real nos oponemos a este proyecto que se puede equiparar al todavía abierto de la mina, con unas similitudes muy parecidas (paupérrimos puestos laborales, extrema contaminación, desvaloración del suelo y destrucción del principal motor económico de Valdepeñas…).

El cortoplacismo es el arma de la burguesía para generar beneficios inmediatos en un sistema quebrado, el capitalismo, y que sólo puede aspirar a la ganancia inmediata debido a su bancarrota moral y económica.

En el otro extremo se sitúa la clase obrera como garante de los recursos naturales y de la socialización de los beneficios fruto del trabajo social, que dé respuesta a toda esta violencia medioambiental y vecinal y que no es otra que la superación de este sistema roto y caduco mediante la construcción del socialismo.

La clase obrera organizada, como en el caso de la mina, volverá a librar la batalla y volverá a vencer como lo hizo en 2016 y como lo hará próximamente, no nos cabe duda de eso.

El PCOE volverá a estar en esta lucha parcial para educar como vanguardia revolucionaria a la clase obrera con la consigna de que la planta no es más que un solo síntoma de una enfermedad que se llama capitalismo y que siempre lleva aparejada la corrupción y el expolio.

Desde el PCOE sabemos que la clase obrera armada con la ciencia del marxismo-leninismo es invencible y trabajamos para ello en cualquiera de los frentes de lucha y hoy en Valdepeñas la planta del biometano es el frente.

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Hacia la huelga general política

Desde el PCOE saludamos a la huelga general de mañana. La huelga general es una de las herramientas fundamentales para aumentar la temperatura de la lucha de clases, siempre que no degenere en una simple protesta laboral, sino en un acto de confrontación directa con el modo de producción capitalista. En ese escenario, la clase obrera paraliza la producción y demuestra que sin su fuerza de trabajo la economía no produce nada y pone en cuestión la legitimidad del poder burgués y de la apropiación privada del trabajo social. Además, es una escuela para la toma de conciencia colectiva de una clase social que actúa unida en la defensa de sus intereses de clase.

La huelga general no es un fin en sí misma, es una más de las herramientas de que dispone la clase obrera para poner en jaque a la burguesía y avanzar en la conciencia política de las masas. Pero en contra del espontaneísmo y el reformismo, que es la herramienta del oportunismo para volver la huelga inofensiva, la clase obrera debe estar dirigida por un partido comunista organizado que sepa convertir la huelga general económica en huelga general política. Sin una dirección política y sin una estrategia para tomar el poder, la huelga general entra en el camino del fracaso instantáneo y en el redil estrecho de la legalidad burguesa.

Nuestro partido, el PCOE, quiere denunciar abiertamente la explotación capitalista y convertirá esta huelga general en una tribuna para educar a las masas y atraerlas hacia el partido. Para el derrocamiento del sistema productivo capitalista, la clase obrera debe conquistar el poder y demoler toda forma de explotación del hombre por el hombre y la apropiación privada del trabajo social. En esa lucha debe adueñarse de los medios de producción para ponerlos al servicio de la inmensa mayoría, la clase obrera, la que todo lo produce como hace visible la huelga. Sabemos que cuando la clase obrera se organiza y toma la iniciativa el poder cambia de manos.

Desde el PCOE denunciamos la militarización de la economía para los intereses espurios de la burguesía, concentrados en provocar guerras como única salida para su bancarrota, como el genocidio de Palestina como último capítulo, a costa de recortar nuestros derechos y libertades. Desde el PCOE te llamamos a unirte a la huelga y a organizarte dentro del partido revolucionario de vanguardia, para que esta huelga general sea la chispa que prenda contra este sistema de explotación asesino y fascista.

 

¡No más guerras del capital!

¡Hacia la huelga general política!

¡Por la emancipación de la clase obrera!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)