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La lentitud estatal es el beneficio de los monopolios

La gestión de la Dana ha mostrado un estado completamente inoperativo que no puede achacarse sólo a la inutilidad de quienes lo componen, que también, sino que es una maniobra para dar cabida al sector privado en la reconstrucción, limpieza y normalización de las zonas afectadas. Para eso el estado tiene que mostrarse incapaz y es exactamente lo que está pasando para que el sector privado, que pone y quita a los políticos, se presente como el salvador necesario. Uno de los síntomas que describen el fenómeno fue el de utilizar a los voluntarios para limpiar empresas privadas a los que éstos se negaron y denunciaron por redes sociales.

En marcado contraste con el lento ritmo con el que parecen estar desplegándose los medios de rescate, lo que se empieza a conocer sobre la gestión política de la Dana y las ayudas necesarias para restablecer la normalidad en aspectos tan básicos como el restablecimiento del servicio de agua potable, de internet o de la energía eléctrica, el sector privado se postula como solución inmediata. Esto implica que el gran desastre que se ha producido sobre la población de Valencia, sea una oportunidad de negocio para la camarilla burguesa y sus holdings empresariales en busca de dinero público. Para eso, el estado y sus estamentos han de quedar en los huesos para extraer una amplia ganancia. Estas empresas entran en el juego mediante donaciones que les allanan el camino y los capitalistas acuden a la desgracia como aves de rapiña. Veamos unos cuantos ejemplos:

  1. Caixabank ha abierto una línea de crédito extraordinaria de 2500 millones a interés para la reparación de los daños ocasionados por la Dana, bajo la garantía de la Generalitat Valenciana que actúa como avaladora, y con quien ya tenía suscritos convenios a través de Microbank.
  2. Antonio Brufau, dueño de Repsol, ha trufado las tareas de reconstrucción de personal especializado de emergencias sanitarias y proporciona combustible, presuntamente gratuito, a las fuerzas de seguridad y emergencias, que luego facturará a la empresa pública Tragsa.
  3. Amancio Ortega, dueño de Inditex, ha donado cuatro millones de euros a Cruz Roja y Cáritas, con la vista puesta a adjudicar a su holding inmobiliario, Pontegadea Inversiones, todo el parque de vivienda pública que deberá construirse.
  4. Florentino Pérez entra por dos vías de empresas propias, Clece y ACS. Para ello ha donado un millón de euros a través de la Fundación Real Madrid y Cruz Roja, en busca de que ACS sea la empresa adjudicataria de la reconstrucción y Clece quién ponga la mano de obra.

Esto son sólo algunos ejemplos de los miles que se nos escapan, que nos dan una idea de la reconstrucción que ellos ambicionan y que el vacío de poder ha hecho posible. Tras varios días de vacío, cuando todavía no se han localizado a centenares de desaparecidos, diversas empresas vinculadas al sector financiero y de servicios, como la compañía Clece, de Florentino Pérez, ya publicaban ofertas de trabajo para las tareas de reconstrucción y limpieza, sin que todavía conste licitación alguna para esas tareas.

Nada de esto ocurre por casualidad. En 2006, cuando el Huracán Katrina arrasó Nueva Orleans, Arne Duncan, secretario de educación de Estados Unidos dijo: “Permítanme ser sincero. Creo que lo mejor que le ha pasado a Nueva Orleans ha sido el Huracán Katrina”.  En este caso la afirmación es plenamente vigente para nuestros capitalistas y se cumple la coincidencia porque es su naturaleza intrínseca. En busca del lucro infinito no pueden actuar de otra forma que como sanguijuelas, en un estado que previamente han dejado en los huesos descapitalizándolo. La lentitud estatal es otra de sus artimañas para erigirse como necesarios en la reconstrucción y en cualquiera de los estratos de la vida pública. Para demostrarlo solamente hay que buscar la relación entre los donantes privados en los primeros días de la catástrofe con los futuros contratistas. La relación es plena. Desde el lado contrario, algunos camaradas del partido ya se han desplazado a la zona para participar en las tareas de normalización.

El capitalismo de estado, propio de la fase monopolista, sólo puede garantizar a la clase obrera muerte y guerra como vemos claramente en este caso.  Desde el PCOE, tenemos claro que ninguna reforma puede humanizar al capitalismo y que hay que abogar por su completa destrucción. Por ello nos organizamos bajo sus siglas y organizamos la resistencia. El partido se establece así como vanguardia de la clase obrera y le dota de dirección y línea política hacia su plena emancipación del capital. Por eso, te llamamos a engrosar sus filas.

¡Por la supervivencia de la clase obrera!

¡Por la destrucción del capitalismo!

¡Estudiante y obrero, únete al PCOE!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Se cumplen ciento siete años de la Revolución Bolchevique

Este 7 de noviembre se cumplen 107 años de la Revolución Soviética, que es definida como la Revolución de Octubre porque se basaba en el calendario gregoriano. Durante muchos años, en la España del siglo pasado, se establecieron todo tipo de coberturas para los obreros en todos los aspectos. Estas coberturas recibieron el nombre de estado de bienestar. Pero los capitalistas no las hicieron por voluntad propia, sino que tenían por objeto hacer contrapeso al escaparate en que se convirtió la Revolución Socialista para los obreros de los países capitalistas. La prueba fehaciente de todo esto, es el desmantelamiento que sufre el sector público en la actualidad y eso que llamamos equivocadamente crisis, con una determinada periodicidad y que jamás nos recuperamos de una para caer en otra, realmente se llama capitalismo sin contrapeso. Por eso, si pensabas que se trataba de una efeméride que no tenía relación contigo es mejor que te quedes hasta el final del artículo.

Pasemos al hecho histórico. La Revolución de Octubre, también conocida como la Revolución Bolchevique, fue un evento crucial en la historia moderna que tuvo lugar en Rusia en 1917. Esta revolución fue liderada por los bolcheviques, un partido político encabezado por Vladimir Lenin, y tuvo como resultado la creación de la Unión Soviética, el primer estado socialista del mundo. Fue una Revolución liderada por el proletariado y los campesinos, quienes demandaban mejores condiciones laborales, el final de la guerra y una distribución más justa de la tierra. Las características que determinan su desenlace tras la toma del Palacio de Invierno fueron:

  1. Descontento social: La sociedad rusa estaba sumida en la pobreza, la desigualdad y la opresión. La mayoría de la población vivía en condiciones precarias, mientras que la nobleza y los terratenientes disfrutaban de privilegios y riquezas. Esto generó un profundo descontento que se manifestó en el deseo de cambio y justicia social.
  2. Participación de las masas: A diferencia de otras revoluciones, la Revolución Bolchevique contó con una amplia participación de las masas, especialmente de los obreros y campesinos. Estos sectores fueron los principales impulsores del levantamiento y se organizaron en consejos obreros y soviets para luchar por sus derechos y reivindicaciones.
  3. División política: Durante el proceso revolucionario, surgieron diferentes facciones políticas con distintas visiones sobre el futuro de Rusia. Los bolcheviques, liderados por Lenin, se impusieron y establecieron un gobierno socialista.
  4. Consolidación del poder bolchevique: Tras la Revolución de Octubre, los bolcheviques lograron consolidar su poder y establecer el régimen socialista en Rusia. Lenin implementó una serie de reformas que incluyeron la nacionalización de la industria y la redistribución de la tierra, con el objetivo de construir una sociedad igualitaria y sin clases.

En definitiva, Lenin cumplió con lo que prometía, pan y paz, y lo consiguió liberando a la población de la Primera Guerra Mundial imperialista en la paz de Brest-Litovsk, lo que no impidió que una coalición de catorce potencias imperialistas prosiguiera la guerra contra el poder soviético. El imperialismo iba muy equivocado al no ponderar bien el apoyo popular de la Revolución y creyendo poder derrotarla por la guerra abierta. Una vez rendido el ejército blanco contrarrevolucionario, y de la mano de Stalin a partir de 1924, la Unión Soviética alcanzó grandes grados de industrialización, lo que le permitió cosas como convertirse en una potencia mundial en un par de décadas y ganar la guerra a los nazis cuando la mayoría de democracias burguesas habían sucumbido o se habían mostrado abiertamente colaborativas con su régimen de terror. La Revolución Bolchevique permitió a la población comer por primera vez de forma regular, leer por primera vez, tener médicos, colegios y universidades, en definitiva, conquistar la dignidad que le habían negado los capitalistas, la nobleza y los terratenientes y participar de lleno en la política mediante los soviets de obreros, soldados y campesinos.

Mediante las enseñanzas de la Comuna de París se pulieron algunos defectos y se mantuvo en pie una nueva comuna que duró setenta y cuatro años. La Unión Soviética sucumbió tras Stalin por la introducción del revisionismo, que es el Caballo de Troya con el que la burguesía vence al Socialismo, al no poder vencerlo en el enfrentamiento directo y abierto por el amplio apoyo de las masas. Ya lo advirtieron Marx y Engels, los procesos revolucionarios que deben desbancar al capitalismo hegemónico no son una línea recta, sino que avanzan en zigzag. El primer experimento socialista trajo la dignidad y el poder obrero a una sexta parte de la tierra. Representa el primer cambio parcial de una serie futura que ha de llevar al cambio definitivo y debe mandar al estercolero de la historia al criminal sistema capitalista. El capitalismo, en su fase imperialista, lleva en su interior el germen de un sistema superior y que resuelve sus contradicciones intrínsecas, como la del imperialismo vs socialismo, capital vs trabajo o el trabajo social vs apropiación privada. Por todas estas razones está llamado a fenecer, pero tenemos claro que no va a ceder en el mantenimiento de sus privilegios que condenan a la clase obrera a la condición de esclavos. Por eso es necesario la organización de la clase obrera en un partido de nuevo tipo que sea su vanguardia y la guíe en su lucha por emanciparse del yugo del capital. Esta efeméride nos tiene que hacer pensar en todo lo que consigue la clase obrera cuando se organiza. Por eso te llamamos a engrosar las filas del PCOE y llevar a cabo nuestra misión histórica que es conquistar el poder por la vía revolucionaria y barrer las relaciones de producción capitalistas de la faz de la tierra.

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El capitalismo es la muerte para el trabajador y la DANA lo ha demostrado

Miles de trabajadores se vieron obligados a seguir trabajando durante la gota fría bajo amenaza de despido, lo que se ha cobrado cientos de vidas de la clase trabajadora. Han habido despidos de trabajadores que no pudieron llegar a su puesto de trabajo por las consecuencias de la catástrofe y muchos voluntarios tuvieron que abandonar las tareas de reconstrucción el domingo contra su voluntad porque no pudieron coger licencias en su trabajo para continuar en las zonas afectadas.

El capitalismo ha mostrado, esta vez de la forma más descarnada, su esencia criminal y antiobrera con lo sucedido por el paso de la DANA. Grandes empresas como Mercadona, Ikea, Glovo e Inditex obligaron a sus trabajadores a permanecer en sus puestos de trabajo a pesar de las lluvias torrenciales que desolaron Valencia y provocaron desapariciones en Albacete y Málaga.

Pero no solo en las grandes empresas se han producido crímenes contra la clase obrera, sino que también pequeñas y medianas empresas han obligado a mantenerse en el puesto de trabajo durante la tragedia. En el centro comercial de Bonaire y sus alrededores, zona comercial muy concurrida a las afueras de Valencia, y devastado por las inundaciones, los empresarios obligaron a los trabajadores de la restauración y de los pequeños negocios a mantenerse en el puesto de trabajo y tuvieron que quedarse allí durante toda la noche porque no les permitieron irse a casa cuando se avisó del peligro.

En el polígono de Riba-roja de Túria, a 20 kilómetros de la capital, se vivió una situación similar: las empresas Lassal, Mercadona, Glovo y Aquaservice son otras de las grandes firmas que no han tomado medidas ante los efectos de la DANA. Según palabras de su alcalde, Robert Raga. “Todavía estamos sacando trabajadores del área industrial. Estamos dándoles atención médica y psicológica a aquellos que lo necesitan”, insiste el regidor.

Las autoridades locales confirmaban el miércoles pasado que “cerca de 800 trabajadores” quedaron atrapados en los parques empresariales que están aguas arriba del Túria, “arrasados” por la DANA. En Catarroja, las lluvias torrenciales dejaron “encerrada” a una vecina en la tienda en la que trabaja. “Ella tuvo que hacer su horario, como si no fuera a pasar nada. De su marido, todavía no tenemos noticias”, denunciaba la sobrina de ambos.

La catástrofe pilló en la carretera a cientos de trabajadores que volvían a casa o regresaban con sus camiones de reparto a las naves, demasiado tarde por culpa de los empresarios que jugaron con sus vidas para seguir robándoles la plusvalía. Algunos tuvieron que subirse al techo de los vehículos para no quedar sumergidos bajo el agua; otros siguen en paradero desconocido.

También estas empresas obligaron a acudir al puesto a sus trabajadores a pesar del riesgo que supone circular hoy por las vías afectadas o, incluso, siendo imposible por haber perdido el coche en la catástrofe. Bien conocido por todos es el caso de Fabián, electricista de Paiporta que fue despedido de su puesto de trabajo por no poder llegar a tiempo al mismo al haber perdido el coche por las lluvias. ¿Cuántos trabajadores que no han salido en televisión han sufrido las mismas consecuencias?

El lamentable papel de los sindicatos vendidos al capital, CCOO y UGT, y de la Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha sido deleznable y asqueroso a partes iguales. La Ministra pedía “responsabilidad a los empresarios para que nadie trabaje corriendo riesgos” obviando que la lucha de clases y la acumulación de capital rigen el mundo capitalista, donde lamentablemente hoy vivimos. No son otra cosa más que las declaraciones propias de una babosa lacaya de la burguesía.

CCOO y UGT, por su parte, lejos de denunciar los atropellos criminales producidos contra la clase obrera retratados arriba, lo que han hecho es  pedir la aplicación de ERTES por fuerza mayor, cargando así a la clase trabajadora con las consecuencias de la catástrofe. Una prueba más de la indecencia y lo vendidos al capital que están estos sindicatos corruptos.

Los voluntarios, trabajadores de todas partes del estado, han sido realmente los únicos que han ayudado a la limpieza y reconstrucción de las zonas afectadas. Pero una vez más el capitalismo trata de romper la solidaridad obrera con su lógica criminal, ya que buena parte de los voluntarios no han podido ausentarse de sus puestos de trabajo más allá de los días festivos, viéndose obligados contra su voluntad a dejar de ayudar en las zonas afectadas.

Esta radiografía de la situación deja bien a las claras que el capitalismo es un sistema criminal que ahoga a la clase trabajadora hasta su muerte para conseguir los beneficios esperados para la burguesía. El Estado, en toda su organización, se ha comportado como si nada pasara, lo que es un fiel reflejo del pensamiento de quien domina este estado. Porque los capitalistas no reparan en la vida de los obreros ni en sus miserias, sino únicamente en los beneficios logrados.

Los obreros deben emanciparse de una buena vez como clase. Deben mandar al capitalismo, su estado criminal y sus lacayos al basurero de la historia. Deben tomar las riendas de su destino y construir el socialismo, ya que es la única manera de lograr la vida digna que merecen, lejos de la miseria y la muerte a la que les somete el capitalismo, como ha quedado patente en Valencia.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Huelga del transporte: se agudizan las contradicciones dentro del capitalismo

Los sindicatos amarillos CCOO y UGT han convocado una huelga en el sector del transporte de viajeros, de los conductores de autobuses urbanos e interurbanos y de grúas para los días 29 y 11 de octubre, 28 y 29 de noviembre y 5 y el 9 de diciembre, que se convertirá en indefinida a partir del 23 de diciembre.

De todos es sabido que estos sindicatos, así como el resto de los adscritos a la Confederación Sindical Internacional, son una herramienta de la burguesía para canalizar las luchas obreras, en la medida de sus posibilidades, y reducir sus legítimas pretensiones, mantenerlas por la vía del reformismo y terminar por firmar acuerdos contra los intereses obreros disolviendo el movimiento.

Así lo hemos visto con la desconvocatoria de la huelga en el sector del transporte por carretera. Siendo el objetivo principal de esta huelga obtener un recorte de los 67 a los 60 años en la edad de jubilación, sin impacto en las pensiones, los sindicatos vendidos a la patronal han aceptado la jubilación parcial para desmovilizar a los trabajadores.

El movimiento obrero, desde la pandemia, ha aumentado año tras año, aumentando tanto las huelgas como las jornadas no trabajadas:

En estos momentos de aumento del movimiento huelguístico es cuando los sindicatos amarillos vendidos a la patronal tienen que justificar su existencia, a pesar de su debilidad. Estos sindicatos solo convocan movilizaciones cuando la presión de la plantilla es insostenible y su objetivo, una vez convocada la huelga, es comenzar cuanto antes las negociaciones con la patronal para desactivarla lo antes posible y rebajar las pretensiones de los trabajadores al mínimo.

Las reivindicaciones de los trabajadores del transporte, totalmente justas y de imperiosa necesidad, van, sin embargo, en contra del desarrollo del imperialismo en el Estado español, igual que el resto de reivindicaciones de los trabajadores de todas y cada una de las empresas, generando unas contradicciones que deben resolverse inexorablemente.

La reducción en la edad de jubilación, el aumento de salarios, la mejora en la seguridad y salud en el puesto de trabajo, la reducción de la jornada laboral, la conciliación real de la vida personal y profesional y el resto de derechos necesarios para la clase obrera sólo vendrán de la mano de la lucha organizada y revolucionaria en torno al sindicalismo de clase y combativo. De la mano de los sindicatos de la patronal solo obtendremos cada vez mayor desmovilización, ventajas para el burgués disfrazadas de avances para el trabajador y discursos llenos de cinismo, como declarar que “la huelga es de justicia porque no va de subir salarios”. ¿La lucha por la mejora salarial no es de justicia?

El reformismo y el sindicalismo amarillo son enemigos acérrimos de la clase trabajadora, la primera línea de defensa de la burguesía ante el movimiento obrero, y como tal la clase obrera debe enfrentarse a estos elementos con toda su energía, dando pasos de esta manera para el derrocamiento del capitalismo.

Así lo demuestra la historia y solo así volverá la clase obrera a resurgir del lodazal ideológico en el que está sumido hoy. Cuando la clase trabajadora decida tomar en sus manos su propio destino no habrá treta, engaño ni organización reformista que le impida tirar al vertedero de la historia al capitalismo y construir su propio futuro, que indudablemente comenzará con el socialismo.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




El régimen de Kiev ansía la guerra mundial

El pasado jueves, la marioneta de Washington en Ucrania, Volodímir Zelenski, presentó su denominado “Plan para la victoria” con el utópico objetivo de acabar con la guerra en 2025, en un nuevo episodio de propaganda para seguir recibiendo fondos económicos y material militar procedente de los países de la OTAN.

La retórica, pese al paso de los meses y los desastres militares, sigue siendo la misma: su derrota significaría el primer paso para la caída de Europa. Al mismo tiempo, el Consejo Europeo reafirmó nuevamente su apoyo incondicional a la causa del fascismo ucraniano, pues los monopolios ansían y necesitan la continuación de la guerra para paliar las contradicciones de su maltrecho sistema económico.

Al mismo tiempo, el dictador ucraniano azuzó a las fuerzas imperialistas contra la República Popular Democrática de Corea (RPDC), haciendo saltar las alarmas ante la, según él, inminente entrada de 10.000 soldados coreanos en apoyo de Rusia en la guerra. La estrategia es evidente: utilizar este supuesto apoyo militar para justificar la escalada hacia una guerra total. Esto solo puede verse como un ejercicio de indecencia e hipocresía, pues desde que iniciara la guerra en febrero de 2022 el apoyo económico, estratégico y militar hacia Ucrania por parte de los Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Alemania, España y otros lacayos del imperialismo occidental ha sido absoluto.

En el caso de Rusia, las ideas de una rápida ofensiva y toma de la capital ucraniana como consecuencia de su indiscutible superioridad militar se fueron desvaneciendo desde los primeros días de la operación. No obstante, el régimen ucraniano tampoco ha conseguido el resultado que esperaba de las constantes sanciones económicas contra Rusia, al objeto de hacer tambalear su economía y provocar un posterior colapso que imposibilitara su ofensiva bélica. Así, el trágico caso de la RPDC dibuja a la perfección el futuro para el pueblo ucraniano, tan cruento como su presente, con una zona del país ocupada por el imperialismo occidental, y con otra dependiente de los oligarcas rusos y sus intereses económicos, pues recordemos que estos no reconocieron a las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk hasta el día previo a su intervención en la guerra.

En estos momentos históricos, donde Vladímir Putin ha declarado que la importancia económica de los BRICS ha superado al G-7 y donde la balanza mundial se inclina progresivamente hacia China en detrimento de los Estados Unidos, al imperialismo occidental solo le queda apostarlo todo al negocio de la guerra y al despliegue de la barbarie en el mundo para luchar desesperadamente por mantener su hegemonía.

Un mundo de barbarie y de guerra interimperialista que, como consecuencia de la lucha de clases y del avance de las fuerzas proletarias, caerá irremediablemente frente al horizonte del socialismo y de la revolución proletaria mundial. La única salida que tiene el pueblo trabajador es la organización, la disciplina y la guerra contra el enemigo burgués. Todo lo demás es depositar falsas esperanzas de reforma y paz en quienes nos condenan a una vida de miseria, sufrimiento y fascismo.

 

¡POR LA TRANSFORMACIÓN DE LA GUERRA IMPERIALISTA EN GUERRA REVOLUCIONARIA!

  

Madrid, 22 de octubre de 2024

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Con Cuba, su pueblo y su revolución ¡No al bloqueo!

El Sistema Electroenergético Nacional cubano, con la desconexión de la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, el pasado día 17 de octubre, provocó la caída del fluido eléctrico en la práctica totalidad del territorio cubano. Fluido que se está tratando de restablecer, progresivamente, en las diferentes partes de la isla.

La situación climatológica en Cuba, con lluvias y la arribada de un huracán que dificulta la llegada de combustible, unido al deterioro de las plantas de generación eléctrica, han provocado esta situación. Una situación que, sin duda, es responsabilidad del acto de genocidio sostenido durante más de seis décadas por la potencia más asesina de la historia, EEUU, como es el bloqueo norteamericano contra Cuba.

El criminal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EEUU a Cuba, aparte de costarle al país caribeño, a precios corrientes, en torno a los 165.000 millones de dólares, que son en torno a 1,338 billones de dólares si se toma en cuenta el comportamiento del dólar frente al valor oro en el mercado internacional, lo que es peor, le ha costado centenares de miles de vidas humanas que se han perdido por culpa del genocidio norteamericano perpetrado en forma de bloqueo. Un bloqueo criminal que sanciona a los barcos que atracan en puertos cubanos, que impide al máximo que Cuba tenga acceso a moneda dura, divisa, que persigue y castiga a todo aquél que establezca relaciones económicas y comerciales con Cuba.

Un Bloqueo que año tras año recibe el voto contrario en la Asamblea de las Naciones Unidas por la inmensa mayoría de los estados del mundo a excepción de las dos mayores organizaciones criminales y terroristas que hoy existen en el mundo: EEUU e Israel, y la abstención del no menos criminal estado fascista de Ucrania. Y, curiosamente, quien figura en la lista de organizaciones que promocional el terrorismo no son esos dos estados genocidas sino Cuba, que si se caracteriza por algo es por enviar solidaridad, fundamentalmente maestros y médicos los países que los requieren.

Es en este contexto, donde el bloqueo criminal no permite a Cuba comprar en el exterior, entre otras cuestiones, accesorios y piezas para solventar tanto el déficit en la generación de energía eléctrica como los problemas acaecidos en los sistemas que integran las centrales generadoras de electricidad (provocados en gran parte por la viscosidad y la gran cantidad de azufre que posee el crudo cubano que lo hace muy ácido deteriorando tuberías y quemadores), donde deben ubicarse los problemas acontecidos en la Termoeléctrica Antonio Guiteras, y otras, que obligan a los ingenieros, científicos y obreros cubanos a desarrollar ellos mismos las piezas así como descifrar las aleaciones a emplear de los accesorios necesarios para el normal funcionamiento de centrales generadoras de electricidad. Sin duda, el alto grado de conocimiento tecnológico y científico así como la gran organización del pueblo cubano hacen posible la resistencia ante la genocida política estadounidense que muestra cuan criminal es el imperialismo norteamericano que, sin duda, constituye el mayor enemigo y la mayor amenaza que hoy tiene la humanidad.

El cinismo del mayor genocida de la historia, EEUU, es tal que, por un lado, llevan más de 6 décadas con una política de genocidio como es el bloqueo y de agresión y sabotaje permanente contra Cuba y, por el otro, la gusanera fascista de Miami y demás cohorte de reaccionarios se lanzan a mostrar los efectos de la política genocida realizada por EEUU contra Cuba como la muestra del supuesto fracaso del socialismo. No es el fracaso del socialismo sino la consecuencia de la esencia criminal del imperialismo norteamericano, siendo una necesidad vital para la vida en el planeta acabar con él. Hay que recordar cual es el objetivo del bloqueo contra Cuba, recogido en el memorándum realizado por el Vicesecretario de Estado Asistente para los Asuntos Interamericanos del Departamento de Estado de los EEUU, Lester Mallory, de 6 de abril de 1960, que señalaba “La mayoría de los cubanos apoyan a Castro(…) el único modo previsible de restarle apoyo interno es mediante el desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales (…) hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar  la vida económica de Cuba (…) una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno”. El papel de la gusanera es culpar al socialismo cuando el socialismo, de lo que únicamente es culpable, es de hacer que el pueblo cubano sea soberano, culto, organizado  y se haya zafado de los canallas que sometían a los cubanos y que servían para el saqueo de Cuba por EEUU. Los fascistas gusanos y los imperialistas saben de la superioridad del comunismo y del socialismo, por ello su anticomunismo, por ello la cantidad ingente de dinero invertido en combatir ideológicamente el marxismo-leninismo, por ello la política del genocidio contra un pueblo por la mera decisión de ser libre, digno y soberano, por ello el bloqueo.

Desde el Partido Comunista Obrero Español trasladamos nuestro apoyo y solidaridad internacional al hermano pueblo cubano, a su Revolución y al Partido Comunista de Cuba y hacemos un llamamiento al proletariado en el estado español a apoyar en todos los terrenos – económico, político e ideológico – al pueblo de Cuba.

 

¡ACABEMOS CON EL BLOQUEO ASESINO NORTEAMERICANO CONTRA CUBA!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 20 de octubre de 2024.

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Lucha en Bimbo: La burguesía juega con el sustento de los trabajadores

Desde el 9 de octubre, los trabajadores de Bimbo Valladolid luchan por evitar el cierre de la planta, y la empresa apenas ha mostrado intención de negociar ni de concretar qué es lo que va a ocurrir con dicha planta. Una vez más, nos encontramos con que la burguesía hace y deshace a su antojo, pudiendo arrojar al paro a aquellos a quienes deben toda su riqueza y preocupándose solamente por las opciones que puedan proporcionarles la máxima ganancia.

Desde las adquisiciones de Panrico han ido cerrando fábricas, y este sería un episodio más. Los trabajadores han optado por la huelga al ver peligrar sus puestos de trabajo sin ninguna garantía de nada, más allá de unas vagas declaraciones por parte de la empresa. Trabajadores de otros centros han mostrado su apoyo y han acudido a las concentraciones, pero es menester que la clase obrera alcance una visión más amplia del problema para comenzar a vislumbrar la vía que nos llevará a una auténtica posición de fuerza: la organización como clase.

Como era de esperar, sindicatos de la patronal como CC.OO. maniobran para llevar las riendas de la huelga y las negociaciones, para acabar llevando la lucha hacia el objetivo de la empresa desmovilizando a la plantilla. Las vagas luchas por las migajas son solo intentos de llevar a la clase obrera a la misma situación de inmovilismo y normalización de esclavitud asalariada, y solo consiguen retrasar lo inevitable hasta que los parches no aguanten la insostenible situación.

Si bien son dignas y necesarias las uniones de los trabajadores de una misma empresa, es totalmente necesaria la organización de toda la clase obrera. La burguesía no hace más que desgastarnos, atomizarnos, ofrecernos falsas alianzas y culparnos de nuestras desgracias, pues saben de sobra que nuestra división es fomentar el individualismo y la competición por las migajas, mientras que nuestra unión es la fuerza que compite contra el capital; contra la forma de vida parasitaria de esa minoría que no hace más que chuparnos la sangre en cada jornada de trabajo, y nos amenaza tácitamente con la pérdida de nuestro sustento.

Desde el PCOE apoyamos la lucha de los trabajadores de Bimbo, pero hay que ser conscientes de que la raíz de los problemas no está en la situación concreta de cada centro de trabajo o del asalariado en cuestión, sino en una economía basada en la explotación humana, en el robo, en la barbarie. Para acabar con ello el único camino es el que la burguesía más teme: nuestra unión como clase y tomar conciencia de clase, de quiénes son nuestros enemigos fuera y dentro de nuestras filas. Para esto, se ha de alejar la influencia de los encantadores de serpientes que se dedican a dinamitar las luchas desde dentro, que conducen a la clase obrera a la derrota por la vía del reformismo, del legalismo. Es fundamental fortalecer el sindicalismo de clase y su unidad, la unión de la lucha de los centros de trabajo con la lucha social, fusionándose todas las luchas en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, y elevando la lucha económica a lucha política e ideológica, debiéndose fortalecer el Partido, al objeto de transformar revolucionariamente la sociedad acabando con este sistema económico podrido y construir el Socialismo haciendo que todo el poder pase a manos del proletariado, la única manera existente para que la clase obrera tenga derechos y pueda vivir en dignidad, de lo contrario lo único que nos espera a los proletarios es sufrimiento, explotación y muerte.

 

¡Socialismo o Barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




El precio de las aventuras imperialistas

Los distintos bloques imperialistas están abriendo guerras en varios frentes. Tras la guerra de Ucrania con Rusia, ahora viene una guerra a gran escala en Oriente Próximo que promete escalar hasta ocupar vastos territorios y no podemos descartar que nos lleven a un conflicto a nivel mundial. El pasado 6 de octubre, Israel, después de atacar Palestina, Siria, Líbano y Yemen, anunciaba que iba a atacar Irán en respuesta a su ataque previo con misiles. Hay tres alternativas, ataques presuntamente selectivos, ataques sobre infraestructuras nucleares que parece descartado y, la más plausible a día de hoy, el ataque a pozos petrolíferos. De este ataque sobre los pozos petrolíferos se hace una previsión de una reducción del 4% de la producción de crudo, lo que reportará una nueva inflación, tras el episodio de la guerra de Rusia con Ucrania, que escalará en un 8% en el salario real de la clase obrera en España. El acto de la guerra imperialista, a pesar de que se quiere disfrazar siempre como defensiva, como defensora de unos valores, es siempre una guerra de rapiña y de reparto mundial. El gasto militar que utilizan los distintos bloques imperialistas en busca de nuevos mercados, para que los obreros de distintos países se maten entre ellos, lo soporta la clase obrera sobre sus espaldas. Los salarios reales, lo que se puede adquirir con un salario en el mercado, no ha parado de reducirse desde que comenzó la escalada bélica a nivel internacional y ahora llega un nuevo episodio. Este aumento de la inflación llevará a amplias capas de la población española por debajo del umbral de la pobreza.

Ante esta situación, la solución para la clase obrera se abre en dos únicos frentes. El primer frente es a nivel nacional. La clase obrera, que es la que pone los muertos para que ellos acaparen territorios nuevos y nuevas fuentes de materias primas, deben transformar la guerra entre naciones hacia el combate sin cuartel contra su propia burguesía. El segundo frente es a nivel internacional. La clase obrera en su conjunto, con independencia de su origen, debe encaminar sus fuerzas hacia la superación del marco del trabajo asalariado, que funciona sobre la apropiación privada del trabajo social, hacia un marco de apropiación social de los réditos de su propio trabajo, expulsando a la burguesía parasitaria que nada produce aparte de guerras y evitar de esa manera que nunca más pueda embarcar a la clase obrera en sus aventuras expansionistas que chorrean sangre y lodo. A nivel internacional, solo el socialismo puede garantizar la paz y la cooperación entre los pueblos trabajadores.

Ambos frentes son revolucionarios. Ambos frentes llaman a intensificar la lucha de clases y el internacionalismo proletario. Ambos frentes llaman a engrosar las filas del partido revolucionario. Tenemos claro que el capitalismo no se va humanizar con simples reformas sino con su completa demolición. Sólo la clase obrera llevando a cabo su misión histórica puede transformar las condiciones de un sistema caduco a un sistema superior, el socialismo. El PCOE estará siempre a la vanguardia de esta lucha como escuela ideológica de la clase obrera, porque entendemos que su única oportunidad de supervivencia es terminar con este sistema criminal, al que le sobran millones de personas, y que deben ser cremadas en los distintos frentes de guerra. La clase obrera, despojada del fruto de su trabajo, solo posee el arma de la organización aprovechando su número y su fuerza. Por eso, te llamamos a integrarte en nuestras filas para organizar la resistencia.

 

¡Paz entre pueblos!

¡Guerra entre clases!

¡Sólo el socialismo puede salvar al mundo!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La lógica del capitalismo monopolista en la vivienda: Negar el techo al proletariado

La pasada semana se publicó una encuesta en un portal web de servicios inmobiliarios (idealista.com), de capital británico, Apax Partner es su propietario. Este estudio publicado por dicho portal, y realizado por el Instituto de Investigación Urbana de Barcelona IDRA, señalaba que “la mayoría de los inquilinos de Madrid y Barcelona no esperan tener nunca una vivienda en propiedad” y que “la mayoría ya se han hecho a la idea: van a tener que pagar alquiler de por vida porque sus opciones de comprar (o de heredar) una vivienda son prácticamente nulas”. Dicho estudio también afirma que “el mercado de alquiler es una fuente de desigualdad clave, que está generando una gran brecha social. Por un lado, hay una parte de la población que no tiene alternativa al alquiler y que no espera ni heredar ni comprar – en buena medida porque compite con multipropietarios, rentistas y con una demanda internacional cada vez más intensa (…) Por otro lado, el mercado del alquiler opera como un gigantesco mecanismo de transferencia de la población que menos tiene a los sectores más adinerados (…) esta desigualdad se reproduce mediante la desigual transferencia de propiedades y rentas: el 10% de hogares con mayor nivel de renta ya acapara el 53,9% de la riqueza del país”. Concluyendo que “La brecha cada vez mayor entre la población inquilina y la población propietaria profundiza el papel del mercado de alquiler como un vector de desigualdad social (…) la mitad de las transacciones de vivienda son realizadas por personas que ya poseen propiedades, y una gran parte de estas compras se efectúa al contado (…) la cronificación del alquiler y las crecientes barreras para acceder a la propiedad están perpetuando y ampliando las desigualdades económicas y sociales”.

Lo extractado aquí lo que muestra es la lógica del capitalismo monopolista de Estado en lo que concierne a la vivienda – que no es otra cosa que la acumulación y concentración de capital en unas pocas manos, de tal manera que la vivienda, lejos de ser un derecho, es un medio de producción (en el caso del alquiler en cualquiera de sus formas incluidos los pisos turísticos) o es una mercancía con la que se especula (en el caso de la venta) – y que también hace patente el deterioro económico del proletariado a lo largo de estas décadas donde nuestra clase social se ha empobrecido notablemente, de tal modo que desde la caída de la Unión Soviética la clase obrera no ha hecho más que perder derechos y empobrecerse, de tal modo que en estos últimos 34 años, de dictadura plena de los monopolios sin contrapeso alguno, como significaba el campo del socialismo real liderado por la URSS, el capitalismo en su fase imperialista se ha extendido a su imagen y semejanza mostrando plenamente su esencia: la desigualdad, la transferencia de riqueza del proletariado y las clases laboriosas hacia los grandes monopolios, cada día más grandes en cuanto a concentración de capital y poder, la guerra imperialista y el sojuzgamiento del mundo a sangre y fuego y el entroncamiento del fascismo como ideología y forma de gobierno del planeta.

En el Informe de OXFAM presentado en Davos en enero de 2024, denominado DESIGUALDAD SA, se ofrecen algunos datos como son:

Desde el año 2020 (…) la riqueza conjunta de los cinco hombres más ricos del mundo se ha duplicado con creces. Durante el mismo período, la riqueza acumulada de cerca de 5.000 millones de personas a nivel global se ha reducido.

Si cada uno de los cinco hombres más ricos gastase un millón de dólares estadounidenses diarios, les llevaría 476 años agotar su riqueza conjunta.

El 1% más rico de la población mundial posee el 43% de los activos financieros globales.

Únicamente el 0,4% de las 1.600 empresas más grandes e influyentes del mundo se comprometen públicamente a pagar a sus trabajadores y trabajadoras un salario digno y a abogar por el pago de salarios dignos en sus cadenas de valor.

Una trabajadora del sector sociosanitario necesitaría 1.200 años para ganar lo que un director general de una de las empresas de la lista Fortune 100 acumula en promedio en tan solo un año.

En el año 1996 10 empresas controlaban el 40% del mercado mundial de semillas, en el año 2020 solo dos empresas controlan ese porcentaje.”.

Concentración de la riqueza en cada vez menos manos que son cada vez más ricos a costa de la mayoría de la humanidad que cada día es más pobre. Ese es el mundo tras la Unión Soviética, ese es el capitalismo en su desarrollo, esa es la “libertad” de la burguesía, libertad absoluta para robar, reprimir y asesinar a millones de seres humanos.

En cuanto a lo expresado por IDRA sobre la situación de la vivienda en el Estado español, mostrar que, con sus peculiaridades, atiende al patrón mundial impuesto por los grandes monopolios, por las multinacionales, por los muy ricos, durante todos estos años, al que nos hemos referido citando, de pasada, el informe de OXFAM que radiografía la situación de la desigualdad en el mundo, mostrando los efectos pero no señalando abiertamente al culpable, que ya lo señalamos nosotros, el capitalismo y la burguesía.

El precio medio del metro cuadrado en el estado español en 1985 era de 326 euros, en 2023 ascendía a los 1.963 euros. Hemos de tener en consideración que desde 1985 a 2023 la tasa de variación de la inflación en España ha sido del 253,5%, con los que los 326 euros de 1985 equivalen a los 1.152,41 euros de 31 de diciembre de 2023. Sin embargo, comprobamos que el precio medio del metro cuadrado en el periodo comprendido entre 1985-2023 ha subido un 502,15%, superando esa tasa de inflación del 253,5% holgadamente, concretamente en un 248,65% más que la inflación del precitado periodo.

El salario medio en el estado español en 1985 ascendía a 10.353,57 euros (1.772.689 pesetas). Si los salarios hubieran subido a razón de la inflación, el salario medio de 1985 se hubiera correspondido con los 36.599,87 euros brutos anuales y, si hubiera subido a razón de lo que ha subido el metro cuadrado de media, el salario medio de 1985 se correspondería con los 72.499,51 euros de hoy. Recordemos que el salario medio en España para 2023 es de 26.555,89 euros brutos anuales, con lo que en las últimas cuatro décadas el salario medio en el estado español ha perdido un 27,44% y, con respecto del metro cuadrado de vivienda los salarios medios han perdido un 63,34%  de capacidad adquisitiva quedando retratada la “democracia” española, el imperialismo europeo y sus políticas dictadas desde Bruselas por los monopolios europeos y servilmente aplicadas por los verdugos corruptos de los gobiernos de los estados-nación, en el caso del estado español, por parte de los herederos de Franco – PP y PSOE – junto con oportunistas – PCE/IU/PODEMOS/SUMAR – y los partidos nacionalistas – PNV, ERC, CiU y Junts -, pues no hay que olvidar que las competencias en materia de suelo las tienen las comunidades autónomas y, en materia urbanística, los  ayuntamientos.

Desde la UE en 1996 se dictó a los países de dicho bloque imperialista que debían “liberalizar” el suelo, o lo que es lo mismo, privatizar el suelo, cosa que transpuso el gobierno ladrón y corrupto de Aznar en 1998 con la ley del suelo. Decían que poniendo más suelo a disposición de las empresas privadas – constructoras – para edificar, habría una mayor oferta de vivienda y, por consiguiente, bajaría el precio de tal modo que los jóvenes podrían acceder a la vivienda. Eso es lo que decían los dirigentes del gobierno del PP del “milagro económico” de Aznar, compuesto por ladrones y corruptos, para justificar su ley del suelo.

Los hechos demostraron la falacia de la teoría capitalista neoliberal, de los fundamentalistas del Dios “mercado” como los Rallo o Huerta de Soto y demás escoria reaccionaria, demostrando que es un inmenso fraude. La privatización del suelo sirvió para elevar todavía más los precios de la vivienda, para generar numerosas tramas corruptas (Tamayazo, Marbella, papeles de Bárcenas, Gürtel, …), y para crear una burbuja inmobiliaria descomunal, la cual se dio a nivel internacional.

En el Estado español, por una cuestión demográfica, esta burbuja fue aún mayor. La última década del siglo pasado y la primera mitad de la primera década de éste coincidía con el acceso a la vivienda de la generación del “baby boom”, los nacidos entre 1958 y 1975, que se convertía en un gran negocio para la banca y las constructoras.

Una vez pinchada, a nivel mundial, la burbuja inmobiliaria con la crisis de las subprime, se acabó con la liquidez del sistema financiero, y los bancos vieron cómo tenían multitud de créditos e hipotecas subprime, o activos tóxicos, que no eran más que deudas que no iban a recuperar, en tanto que la deuda contraída era superior al valor real de la mercancía adquirida – en este caso la vivienda –, esencia de la estafa capitalista, disociar el valor de la mercancía del precio, elevando éste último lo más posible  y, por otro lado, al estallar la crisis de las subprime, perdieron el puesto de trabajo millones de obreros que hicieron inviable el retorno de la deuda contraída.

En aquellos años, 2007 y 2008, los estados capitalistas no dudaron en, para combatir la crisis de las subprime, salir al rescate de los bancos con dinero público, inyectar liquidez generando dinero ficticio a través de los bancos centrales y en establecer recortes sociales y reformas laborales que implicaban una mayor transferencia de riqueza de la clase obrera hacia el gran capital, así como una mayor sobreexplotación de la clase obrera. Es así como el proletariado pagaba la orgía de especulación y avidez de la banca. En el Estado español tanto Zapatero, primeramente, como Rajoy después, salieron en defensa de la banca inyectando dinero público y volcando el fondo de las pensiones públicas íntegramente en el rescate bancario, unido a un proceso de reestructuración bancaria consistente en estimular fusiones bancarias al objeto de desarrollar un oligopolio bancario. A día de hoy, de aquel rescate a la banca hecho por PP-PSOE con el dinero público de las pensiones, de la sanidad, de la educación, etc., el estado no ha recuperado 88.520 millones de euros. Sin embargo, la banca, que cogió dinero público del rescate, mantuvo la propiedad de las viviendas, con las cuales ha seguido especulando, ya sea vendiéndolas a fondos de inversión extranjeros, fundamentalmente norteamericanos, o directamente especulando con las viviendas ya sea a través del alquiler o venta de los inmuebles. De hecho, los mayores arrendadores que hay en el estado español son Caixabank, Banco de Santander y los fondos de inversión, o fondos buitres, Blackstone, Cerberus (la familia Aznar está relacionada con este fondo buitre) y CBRE.

Tras cuatro años del “Gobierno más progresista de la historia” de PSOE/PCE/IU/PODEMOS/SUMAR (y todos los partidos que intervienen), con el apoyo de ERC y BILDU, el problema de la vivienda se acrecienta en tanto el problema son las condiciones económicas y sociales del proletariado. El “Gobierno más progresista de la historia” ha mantenido la reforma laboral de Rajoy, y por consiguiente los trabajadores hemos seguido perdiendo poder adquisitivo, se han mantenido las indemnizaciones por despido así como la legislación en materia de despidos realizada por el corrupto gobierno de Rajoy, con lo que la precarización del trabajo y la temporalidad – pues los contratos indefinidos, de facto, se han tornado en contratos temporales y como tales se comportan con la reforma laboral estafa de Yolanda Díaz – y, consecuentemente, las condiciones económicas y sociales de la clase obrera hoy son peores, no sólo por la continuidad de las políticas imperialistas y antiobreras por parte del gobierno de la falsa “izquierda”, sino porque la clase obrera está pagando con sus condiciones de vida no sólo el rescate bancario – con cargo a los recortes sociales y el deterioro de los servicios públicos que impactan en el bolsillo del trabajador – sino porque también está cayendo sobre el proletariado el coste de la elevada inflación, consecuencia de la política monetaria desarrollada por los bancos centrales para salvar a los bancos y al sistema financiero, unido a la pandemia. Y como la clase obrera paga todos los desmanes, los ricos cada día son más ricos, a costa, incluso, de que se le niegue el techo a la clase obrera.

La dialéctica de estas décadas también nos conduce a otro escenario. En la crisis de 2007-2008 de las subprime, los jubilados sostuvieron los hogares de sus hijos. Hoy la precariedad de esos ancianos obreros es mayor a la de hace 2 décadas, empezando por la ausencia de propiedad de vivienda, hecho que hace que lo que se indicaba de que la familia era un paraguas o un colchón social de las familias de los hijos que perdían el empleo, hoy o no exista o esté extremadamente menguado dicho colchón social, en el mejor de los casos.

Ante este escenario, el gobierno “más progresista” lo que puede aportar en el Parlamento, concretamente el pasado 17 de septiembre, fue la ley sobre lo que denominan “alquileres de temporada”, esto es, el arriendo de habitaciones que permiten a los propietarios subir los precios cada seis meses a los inquilinos que viven de forma estable en habitaciones alquiladas.

Al no estar sujetos a la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), sino al Código Civil, es decir, a la voluntad de las partes, los contratos de temporada – los de habitaciones – permiten a los arrendadores subir los precios cada seis o nueve meses a inquilinos que viven en esa vivienda de forma estable y tampoco están sujetos a las limitaciones de precios de la ley de vivienda.

Para el gobierno “más progresista de la historia”, en lugar de acabar con el negocio de la vivienda y convertirlo en un derecho, en lugar de establecer políticas económicas que pongan a disposición del pueblo obrero la riqueza y sometan a la burguesía, la solución pasa por rogar a los que mercadean con la vivienda que no roben a mano armada por el alquiler de una habitación pues ya una gran parte de la clase obrera, gracias a las políticas realizadas en este país durante cuatro décadas por “izquierda” y fascistas, ni tan siquiera tiene capacidad económica para acceder a dicho alquiler.

Hablar de problema de la vivienda y no señalar directamente al sistema, parcheando el problema por la vía del reformismo, haciendo albergar en el pueblo la esperanza de poder arreglar o atenuar este problema desde dentro del sistema es un ejercicio de fariseísmo notable, aparte de engañar y traicionar al pueblo trabajador.

Los problemas del proletariado no pueden arreglarse en el marco del capitalismo monopolista de Estado, ni dentro de las instituciones que la base económica de dicho sistema establece, puesto que la causa de los problemas que tiene el proletariado es el propio sistema, es el capitalismo, con su Estado y con los partidos políticos que defienden el estado de la burguesía, del capital.

Con la caída de la Unión Soviética el mundo existente hoy es el resultado de las políticas imperialistas desarrolladas, es un mundo hecho a imagen y semejanza de los monopolios norteamericanos y sus socios. La clase obrera es una, antaño cuando los obreros de los países europeos creían tener estados del “bienestar” – como si la clase obrera pudiera tener bienestar en el capitalismo estando despojada de los medios de producción y de la riqueza que ella misma genera – y no eran más que determinadas migajas, que se han visto eran transitorias y provisionales, que recibían como consecuencia de la presión del bloque socialista y del sojuzgamiento por parte de dichas potencias imperialistas a  la clase obrera en los países del tercer mundo.

Con la caída de la Unión Soviética, las grandes multinacionales, la oligarquía financiera, pretenden arrebatar absolutamente todo a la clase obrera, como está haciendo, pues considera que nada le corresponde a la clase obrera.

El problema de la vivienda jamás se podrá solucionar en el marco del capitalismo, y quien diga lo contrario o es un burgués o un traidor a la clase obrera, o ambas cosas. La única manera que hay de solventar el problema que tiene el proletariado con la vivienda pasa por poner los medios de producción a disposición del proletariado, poner la riqueza en manos de la clase obrera así como el poder político, socializar todas las fábricas, toda la tecnología, la banca, la tierra y expropiar y socializar todas las viviendas a los bancos, a los fondos buitres y a los burgueses que comercian y especulan con la vivienda y ponerlas a disposición de la clase obrera para garantizar el derecho de todo ser humano a tener cobijo, a tener un techo, a disponer del pleno uso de  una vivienda.

Mientras la clase obrera no exija y se organice para tener todo el poder político, para reprimir sin piedad a la burguesía, y tener la propiedad social de todos los medios de producción, seguirá siendo engañada, traicionada, burlada y seguirá sufriendo la pobreza con mayor intensidad.

Y para ello es necesario fortalecer las filas de la Revolución, las filas del Partido Comunista Obrero Español, y acabar con toda lucha sectorial y unir todas las luchas del proletariado en una única lucha de clases contra el capitalismo, la burguesía y su Estado.

 

¡POR LA UNIÓN DE TODAS LAS LUCHAS EN UNA ÚNICA LUCHA DE CLASES CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡CONTRA EL FASCISMO Y EL OPORTUNISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 14 de octubre de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Los comunistas frente al 12 de octubre

Con ocasión del 12 de octubre, el Estado español, como uno de los últimos eslabones del imperialismo occidental, vuelve a hacer apología de su pasado imperialista y colonial, que, en muchos aspectos, sigue presente a través del control que ejercen sus multinacionales sobre la economía de los países hispanoamericanos, tales como Unión Fenosa en la distribución del sistema eléctrico o del Grupo Cobra-ACS del mafioso capitalista Florentino Pérez.

Esta apología del exterminio y la explotación de los pueblos originarios de América Latina va desde el propio Jefe de Estado (tal como denunciamos con ocasión de su visita a Puerto Rico) hasta escritoras vendehúmos como Roca Barea, discípulos del reaccionario Gustavo Bueno o grupúsculos fascistas con verborrea pseudomarxista. Últimamente, además, la prensa se hizo eco de una campaña de un grupo ultracatólico como es la Asociación Católica de Propagandistas (ACDP) que, con la complicidad de los ayuntamientos de ciudades como Valladolid (PP y VOX) o Madrid (PP) utilizan marquesinas públicas para lanzar un mensaje a favor de ese pasado imperialista criminal, tal como hacía la propaganda del régimen franquista del que ellos son herederos. Tanto este grupo como los anteriormente citados afirman que España es víctima de una supuesta “leyenda negra” promovida por fuerzas extranjeras para tratar de enturbiar ese supuesto pasado glorioso.

En esta burda propaganda se niega que en España (o “las Españas”, como se llamaban en la época) se practicara el esclavismo, cuando no sólo es un hecho que se practicó, sino que fue el último país de Europa en abolirla, por detrás de Inglaterra (1833) y Francia (1849), ya que no se abolió hasta 1870 en la metrópoli y en sus colonias de Puerto Rico y Cuba en 1873 y 1886 respectivamente. Entre estos defensores de la existencia de una Leyenda Negra se alude a las leyes contra la esclavitud promulgadas por la reina castellana Isabel la Católica, si bien esto es una verdad a medias, ya que se practicó la esclavitud con aquellos indígenas que ofrecían resistencia a los conquistadores y con los que habían sido comprados (al ser considerados bienes muebles de sus propietarios). Por no hablar de que fue precisamente la Corona de Castilla -aunque el fascista y corrupto de Juan Carlos I lo negara en su “disculpa” frente a comunidades indígenas mexicanas en 1991- la que promovió el sistema de repartimientos -más tarde llamado “sistema de encomiendas”, que no deja de ser una forma de esclavitud encubierta al forzar a trabajar a los nativos con la excusa (tal como exigía el papado) de evangelizarlos-.

Tampoco hace falta acudir a ninguna propaganda extranjera para saber que el almirante Cristóbal Colón esclavizó a indígenas -llevando a 500 esclavos nativos a Castilla- y que durante su administración de la isla de La Española cometió abusos (o como mínimo, los toleró) contra los taínos, de manera que fue tomado preso y trasladado a la metrópoli encadenado. También se podría leer “Brevísima relación de la destrucción de las Indias” del antiguo encomendero y fraile dominico Bartolomé de las Casas, que, si bien se asocia ahora con la Leyenda Negra, fue alguien leal a la Corona -en el prólogo elogia el papel de la reina Isabel-. Sus denuncias acerca del trato de los conquistadores a los indígenas nos indican que, pese a la existencia de leyes contra esto, no tenían una efectividad sobre la realidad colonial.

O los cronistas de Indias, donde hablan de cómo los indígenas preferían suicidarse en masa antes que someterse a sus conquistadores (lo que el historiador Sánchez Albornoz denominó como el “desgano vital”), lo que nos indica -por las propias fuentes que nos aportan los conquistadores- que la conquista y sometimiento de América estaba lejos de esa imagen idílica que nos ofrece esta propaganda barata. Por último, no podemos obviar que a partir de 1501 -habiendo descendido el número de indígenas en el continente- los conquistadores llevaron a esclavos africanos para realizar las tareas que solían realizar estos nativos.

Otro aspecto que estos reaccionarios reivindican el 12 de octubre es el mestizaje existente en América Latina en contraposición con la situación racial en países de América del Norte como los EE.UU. o Canadá. Con esta argumentación se obvia el existente sistema de castas colonial, que estratificaba la sociedad colonial castellana según la raza, estando los criollos o peninsulares en la cúspide de esa pirámide -es decir, los descendientes de los castellanos que no se habían mezclado con el resto de la población no blanca- mientras que los indígenas, negros y mestizos estaban relegados a estos. Es el mismo sistema que se empleó en la metrópoli contra los “cristianos nuevos” (cristianos de origen judío o musulmán), los estatutos de limpieza de sangre, creados con la finalidad de que nadie que tuviera estos orígenes ocupara ningún cargo público. Estos estatutos están considerados como un precedente del racismo contemporáneo.

Como comunistas, no podemos conmemorar una fecha que viene a legitimar el sometimiento y saqueo de diferentes pueblos frente a un imperio, sea la Monarquía Hispánica o cualquier otro. También denunciamos este discurso que viene a blanquear el colonialismo en pos de una “leyenda rosa”, ya venga de ultracatólicos o reaccionarios con su verborrea pseudomarxista, pues manipula la historia con fines políticos, buscando el sentimiento de superioridad frente a los pueblos hispanoamericanos, aludiendo a un mestizaje al mismo tiempo que estos mismos grupos promueven teorías de la extrema derecha como el reemplazo poblacional.

Frente al chovinismo, los comunistas defendemos el internacionalismo proletario.

 

¡CONTRA LA MANIPULACIÓN CHOVINISTA!

¡POR EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡POR EL SOCIALISMO!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)