1

Huelga General en Italia

Se ha convocado una huelga general en Italia para el día 13 de diciembre, el camino que sigue la fascista Meloni – condecorada por el gobierno español en el que se encuentra el traidor PCE – no es otro que la pauperización de la clase obrera italiana, la destrucción de las supuestas libertades y la desarticulación de los sistemas públicos; todo esto para encarrilar a Italia a la guerra y la barbarie que le espera al proletariado en el sistema capitalista.

Este 13 de diciembre es una oportunidad de los trabajadores italianos para demostrar su completo rechazo a las políticas criminales de su gobierno, plantar cara al aumento de la carestía que les acosa y concienciar a todos los oprimidos de su país de que la lucha es el único camino que les queda para construir un futuro esperanzador mediante la destrucción del sistema capitalista y sus sicarios fascistas para justo después comenzar a construir la sociedad socialista en la que los beneficios los disfrutan quienes los producen, no quienes los roban.

Por todo ello desde el Partido Comunista Obrero Español queremos mandar todo nuestro apoyo y solidaridad a la clase obrera en Italia que ha determinado luchar y confrontarse contra la burguesía italiana y el gobierno fascista que sostienen, deseando el mayor de los éxitos para esta huelga esperando que signifique un primer paso para que el proletariado italiano se deshaga de dicho gobierno fascista y del estado capitalista que les somete en la explotación y la miseria.

¡ABAJO EL ESTADO CAPITALISTA, ABAJO EL FASCISMO!

¡POR LA REVOLUCIÓN PROLETARIA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Siria: anatomía de una traición

Los imperialistas nuevos y viejos han acordado sentenciar el destino del pueblo palestino y del pueblo sirio a cambio de asegurar la hegemonía de Israel e Irán en Oriente Próximo. Para ello, debían darse tres preparativos: mermar el suministro de armas de la resistencia contra Israel, provocar un cambio de gobierno en Siria y dar un golpe decisivo a Hezbolá, un elemento independiente de la República Islámica de Irán, para que el ejército israelí pudiera concentrar sus fuerzas militares.

El 17 y el 18 de septiembre, la cúpula de Hezbolá quedó desmantelada tras la detonación de explosiones múltiples de dispositivos electrónicos en Líbano y Siria, las cuales provocaron la muerte de 42 personas y dejaron tras de sí más de 3.500 heridos. Unos meses antes, Hezbolá tomó la decisión de usar buscas en lugar de teléfonos móviles como medida de seguridad. Sin embargo, esos buscas adquiridos llevaban integrados consigo el explosivo PENT. Un crimen de guerra que muchos calificaron de distópico y sin precedentes, que tendría tras de sí la mano de Irán y el Mossad a través de una empresa fantasma.

Bajo el lema: «Fortalecimiento del Multilateralismo para un Desarrollo y una Seguridad Globales Justos», la ciudad rusa de Kazán acogió durante los días 22 y 24 de octubre la XVI Cumbre de los BRICS. En dicha cumbre participaron la nada desdeñable cifra de 36 países con el objetivo primario de crear un nuevo orden mundial que termine por sepultar el sistema financiero en manos del imperialismo occidental y levantar otro alternativo que se sobreponga a sus caprichosos designios en forma de sanciones y embargos. Sin embargo, Siria no participó en dicha cumbre como miembro ni invitado destacado. Y no sería por falta de ganas, pues el país ha reflejado en numerosas ocasiones su interés estratégico en los BRICS como una forma de contrarrestar el aislamiento político y las presiones económicas impuestas por el imperialismo occidental. En el propio mes de octubre, Siria presentó formalmente su solicitud para unirse a los BRICS a través de su embajador en Rusia, Bashar Jaafari, durante la conferencia Cáucaso del Norte: Nuevas Oportunidades Geoestratégicas. Por tanto, la ausencia o falta de representación de Siria en la posterior Cumbre de Kazán revela que no era un país que fuera a ser considerado en el futuro como un aliado del emergente bloque imperialista encabezado por Rusia y China.

El pasado 27 de noviembre, el criminal de guerra Joe Biden anunciaba que los Estados Unidos habían negociado una tregua entre el estado genocida de Israel y Hezbolá, consiguiendo así detener los bombardeos y las agresiones israelíes por tierra, mar y aire en el Líbano durante los dos próximos meses. Sin embargo, este acuerdo le dió también una bocanada de vida al imperialismo, pues permitió vascular sus esfuerzos hacia Siria, un tradicional aliado de la resistencia contra Israel al facilitar el tránsito de armas hacia el Líbano y Gaza. Un acuerdo que no se habría producido si Hezbolá no hubiera sido duramente golpeada en su cadena de mando con las explosiones terroristas en septiembre. Del mismo modo, antes de ser derrocado, Bashar al Assad rechazó una propuesta de los Estados Unidos para cortar el suministro de armas hacia Hezbolá a cambio de un gradual levantamiento de las sanciones.

Tenemos, por tanto, a una Siria completamente aislada internacionalmente, mientras que a nivel interno el país se encuentra enormemente deteriorado a causa de las consecuencias de la guerra que se inició en 2011. Un país cuyas relaciones exteriores dependían especialmente de Rusia – como principal aliado político, militar y económico, estando además desde 2015 involucrada directamente en la guerra – e Irán – proporcionando armas, asesoramiento militar y acuerdos económicos para el desarrollo del país.

Con esto sobre la mesa, es más que evidente que el gobierno sirio no ha caído por una combinación de protestas populares e inestabilidad bélica que ha provocado que un “grupo de rebeldes” se haga con el control del país, como sugiere el relato de los medios de comunicación de la burguesía como RTVE, El País, La Vanguardia, El Mundo o El Español.

En septiembre, la cúpula de Hezbolá quedó completamente mermada y su cadena de mando sufrió una serie de pérdidas que facilitaron la posterior tregua con Israel. En octubre, a pesar de su solicitud formal de adhesión, Siria no es invitada ni tiene ninguna clase de representación en la Cumbre de los BRICS, a la que acuden 36 países. En noviembre, Israel consigue su tan ansiada tregua en el Líbano, evitando así dividir sus esfuerzos militares. Y en diciembre cae el gobierno de Bashar al Assad sin prácticamente apoyo de sus hasta entonces socios estratégicos y con un ataque yihadista que en menos de dos semanas toma el país.

El imperialismo, como estadio superior del modo de producción capitalista, consigue así estabilizar Oriente Próximo configurando dos grandes bloques de poder: Irán por parte de los BRICS e Israel como punta de lanza de la OTAN; este último, se frota las manos ante la más que posible absorción de Gaza, Cisjordania y parte de Siria, impulsado por el que será el nuevo inquilino de la Casa Blanca, con la naturalidad propia de la guerra y la barbarie que impone la burguesía a los pueblos del mundo.

El destino de Siria es, por tanto, acabar como Afganistán, Irak o Libia. Un país destruido por la guerra durante décadas y con el yihadismo en el poder, provocando un retroceso enorme de los derechos del proletariado, a lo que se suma el fundamentalismo religioso, el mercado negro de esclavos o el latente problema de los refugiados.

El fin del gobierno de Bashar al Assad no es solo el fin de “la unidad árabe” o del “Eje de la Resistencia”, sino también será el inicio del fin de la guerra entre Rusia y la OTAN en Ucrania, con un estado ucraniano que será dividido en dos. La parte occidental bajo la influencia de los monopolios estadounidenses y europeos; y la zona oriental del país en el control directo de los oligarcas rusos. Así, el fascista Donald Trump se presentará al comienzo de su nuevo mandato presidencial como el gran pacificador y quien ha terminado con una guerra que estaba arrastrando tras de sí a la Unión Europea.

Los imperialistas – decadentes y “emergentes” – se hallan en un proceso de nuevo reparto del mundo.Un cambalache que no quedará ahí, sino que se extenderá por toda la geografía del planeta, teniendo una especial importancia América Latina. En este sentido, los imperialistas tratarán de someter, fundamentalmente, a Cuba y a Venezuela, para poder explotar y expoliar de manera inmisericorde los recursos naturales de dicho continente y conquistar mercados y, si les fuera posible, tratar de acabar con la revolución cubana, con la que el bloqueo criminal no ha podido y, esperamos, que los cantos de sirena y las apetencias rusas de convertir a Cuba en un mercado filial suyo a través del grupo BRICS tampoco puedan. Pues de lograrlo, el fortalecimiento del fascismo en lo ideológico se combinará con una reedición del  discurso del fin de la historia al objeto de sostener un sistema moribundo y en abierta bancarrota como es el imperialismo – ya sea el decadente o el emergente pues el sistema económico mundial es uno.

Los marxistas-leninistas sabemos que el destino de Siria no le pertenece a ningún bloque imperialista, así como tampoco al terrorismo yihadista que durante los últimos meses ha sido fuertemente financiado y armado por los Estados Unidos e Israel para acometer la ofensiva que terminara con la caída de Bashar al Assad.

Hoy los monopolios están de celebración. Auténticos genocidas y criminales de guerra como Joe Biden, Benjamín Netanyahu o Ursula von der Leyen han salido rápidamente a celebrar “la caída del régimen”. Está claro que tras el nuevo intento de golpe de Estado fallido en Venezuela, el abandono del pueblo saharaui, los descalabros militares en Ucrania y el genocidio del pueblo palestino, el imperialismo occidental necesitaba alguna victoria para celebrar a bombo y platillo su superioridad en el mundo de barbarie y fascismo que han construido.

Los diferentes bloques imperialistas están moviendo sus piezas y llevando a cabo un nuevo reparto de un mundo ya repartido. Las esferas de poder están más que nunca claras y la competencia por la superioridad económica, política, cultural e ideológica lleva tiempo iniciada. Un escenario que solo puede ser resuelto mediante la reconfiguración del movimiento comunista, abandonando todo revisionismo, reformismo, socialchovinismo y cualquier otra práctica que atente contra el socialismo científico. Los pueblos del mundo necesitan más que nunca la revolución socialista, no cambiar el yugo de la OTAN por el de los BRICS. Cada persona explotada y oprimida del mundo sólo podrá romper las cadenas de su servidumbre si convertimos la guerra imperialista en guerra civil por el socialismo. No quedan etapas intermedias. No hay que buscar alianzas incómodas. Sólo queda una disyuntiva: ¡Socialismo o barbarie!

 

Madrid, 10 de diciembre de 2024

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El desalojo del CSO La Atalaya muestra la naturaleza del Estado español

El martes 16 de noviembre, a las 9 de la mañana, 22 furgones de la UIP se presentaron sin previo aviso y sin orden judicial en el CSO La Atalaya (Vallecas) con la clara intención de desalojarlo, dejando únicamente que 10 personas identificadas pudieran sacar los objetos de dentro en el período máximo de 1 hora, mostrando a las claras cuál es el proceder del Estado en lo que respecta a la especulación con la vivienda y el terreno. De nuevo, volvemos a ver como la clase obrera no significa nada para la burguesía, no es más que un medio de uso para acumular riqueza y un estorbo cuando se impide esto mismo.

Tanto la Delegación del Gobierno (PSOE) como la Comunidad de Madrid a través del IVIMA (PP) son responsables de dicho desalojo, algo que se ha extendido en el tiempo, puesto que el CSO La Atalaya ya hizo frente a varios intentos de desalojo, llegando en 2016 a llevar a juicio a una de las personas que participaron en contra de este. Sin embargo, se hace impensable para una organización poder hacer frente a una amenaza cada vez más constante de desalojo sumado a las tareas diarias del centro, pudiendo la presión de los intereses de la burguesía sobre la autoorganización obrera, en este caso concreto en Vallecas con el CSO La Atalaya.

CSO La Atalaya es un espacio social que lleva 10 años de trabajo a sus espaldas. Comenzaron en 2014 dando vida a un instituto completamente abandonado y vacío por años, el IES Magerit, propiedad del IVIMA (Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid), cuyo único uso era ser un muñeco de paja para el vandalismo, hasta que un grupo de jóvenes decidió darle una vida útil, dotándolo desde entonces de una vida social y política. Para todos aquellos que tengamos un mínimo de conciencia de clase sabemos que en este sistema los intereses de la burguesía están por encima de todo, de nuestras actividades sociales, de nuestras viviendas, de nuestra educación y, en definitiva, de nuestras vidas, como ha demostrado la nula gestión de la DANA.

Con el fin de ejemplificar el arquetipo de organización política en el capitalismo está el PP; el pasado 19 de noviembre Ayuso reivindicaba que «no se rompiera la colaboración público-privada por motivos ideológicos» para que las empresas pudieran «trabajar en liberad», lo que viene a aclararnos, brevemente, cuál es el fin de los partidos políticos y las instituciones del Estado, velar por los intereses de los capitalistas, esto es, ser instrumento de la burguesía en la lucha de clases. Ni que decir tiene que el Estado gana por dos con este desalojo, deshacerse de centros autoorganizados de la clase obrera, que la dotan de facto de poder político fuera de las fronteras institucionales, es decir, fuera de su vista y control, es sin dudarlo otro factor determinante del desalojo, que no nos quepa la menor duda.

Ante lo acontecido el PCOE muestra su total solidaridad con los compañeros y compañeras del CSO La Atalaya, que han tenido que hacer frente a una constante amenaza de desalojo, animando a la organización a dar nuevos pasos hacia la reorganización, pese al duro golpe que supone perder el centro, más teniendo en cuenta que solo 10 personas han podido sacar material fuera durante el período de 1 hora. Debemos tener la entereza de mirar hacia el futuro y entender que una derrota no es el final, ni debe serlo, que ahora es el momento de demostrar aplomo, de señalar que pese a la naturaleza criminal de este sistema y del Estado español seguiremos trabajando con el fin de organizarnos contra la barbarie que nos impone el capitalismo. Desde el PCOE somos conscientes de que el Estado español es enemigo jurado de la clase obrera, y que no debemos perdernos en fantasías reformistas con pretensiones a cambiar su naturaleza, sino en dar pasos hacia nuestra emancipación como clase obrera.

 

¡CONTRA LA BARBARIE DEL CAPITALISMO, ORGANIZACIÓN!

¡ABAJO EL ESTADO ESPAÑOL!

Comité Regional del PCOE en Madrid




La actualidad de Marx

Se habla mucho de que Marx está superado, no sólo por parte de las oligarquías financieras y sus voceros, sino también de los revisionistas, que son el Caballo de Troya que la burguesía ha inoculado en el seno de la clase obrera para confundirla y desmoralizarla. Explicado a groso modo y en primer lugar, Marx no puede estar superado porque es un clásico como Aristóteles, como Goya, como Beethoven y porque se sigue en el mismo escenario que está destinado a fenecer por insostenible, las relaciones de producción capitalistas. Podemos ir más allá, es actual porque aplica la praxis a la teoría y se podría considerar la primera praxis de la filosofía, algo que le diferencia de los demás filósofos porque no se limita a la mera observación, descripción y clasificación de los fenómenos. Marx lo deja meridianamente claro en las “Tesis sobre Feuerbach” (1845) cuando en la tesis XI dice “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. Toda la militancia de Marx, a parte de su extensa y prolífica obra, fue eminentemente práctica, lo que le costó más de un destierro.

Para transformar la realidad hace falta conocerla y Marx estudia a fondo las relaciones de producción capitalistas. Desde su estudio deconstruye al sistema capitalista, aquello que era muy difícil desentrañar, al descubrir la plusvalía. Para ello parte su estudio desde la mercancía y se fija en las transformaciones que sufre en su circulación. Marx parte, también, del trabajo como la función básica y transformadora de la humanidad. Cuando escribe el “Manifiesto comunista” (1844) anticipa que el proletariado será el verdadero sujeto revolucionario cuando casi no existía como clase social y llama a unirse a todos los proletarios del mundo.

Marx es el contrapeso necesario al capitalismo y es un pensamiento original que nace de la sublimación de varios factores, la economía clásica inglesa, la filosofía alemana y la política francesa. Lo que pone a Marx en la práctica es la Revolución Bolchevique. A la vez, la Revolución Bolchevique bebe de la Comuna de París y repara todos sus errores mediante la dictadura del proletariado y la destrucción del estado burgués. Recomendamos en este punto “El estado y la revolución” (Lenin, 1917). De estos dos episodios sacamos la conclusión, que expuso Marx, de que la revolución proletaria no desciende de una línea recta, sino que se desarrolla en zigzag, dando episodios que cada vez son más definitivos. El socialismo terminará por imponerse porque es hacia donde se encamina el sistema capitalista cuando centraliza y planifica la producción a nivel mundial. Todo esto facilita sobremanera el establecimiento del socialismo que recogerá maduro el modo productivo para desechar al estercolero de la historia sus relaciones de producción.

En todo el recorrido histórico que hemos descrito, son las masas las que hacen la historia. Para ello las masas necesitan de un antagonista. Este antagonista es la burguesía y la superestructura que crea con su dominación de clase. Nuestra lucha comienza por un conocimiento exhaustivo que es el que engendra el plan. Para ello nos servimos del materialismo dialéctico, otro concepto de Marx que lo pone en la actualidad, que viene a decir que todo proceso caduca dando paso a lo nuevo y que se basa en las tres leyes de la dialéctica:

  1. Unidad y lucha de contrarios. Los contrarios se unen y luchan sin cuartel entre ellos, como no ha dejado nunca de ocurrir entre el proletariado y la burguesía por las contradicciones inmanentes.
  2. Negación de la negación: Uno de los contrarios ha sido vencido al cumplir su misión histórica, en el caso del capitalismo haber revolucionado al máximo los medios de producción y es negado por el socialismo.
  3. Salto de lo cuantitativo a lo cualitativo: A lo largo de la historia de la humanidad se producen una serie de saltos como hemos visto más arriba. Un cambio cuantitativo provoca irremediablemente un cambio cualitativo, esto es, la Revolución Proletaria.

Mientras exista la lucha de clases y la propiedad privada capitalista, mientras exista la relación trabajo asalariado y capital, mientras exista la apropiación privada del trabajo social por no extendernos más en sus contradicciones, existirá la necesidad de aplicar el marxismo por parte de la clase obrera. Para ponerlo en práctica hacen falta varias cosas, conocer bien la realidad, una organización que actúe como vanguardia, un plan llamado programa y, al tratarse de una emancipación colectiva, mucha organización. Todos estos preceptos están dados en las filas del PCOE y en la caldera al rojo vivo de la lucha de clases, es donde nuestro Partido va forjando la vanguardia comunista que debe llevar a la clase obrera a la victoria sobre sus enemigos. En esta lucha, la oligarquía financiera con sus voceros y los partidos políticos revisionistas, no van a cesar en sus calumnias como las que abrían este artículo sobre la actualidad de Marx.  En nuestro XVII Congreso, el PCOE, ha lanzado las líneas maestras de ese plan y ya empieza a recoger sus frutos en varios frentes. Ante las mentiras y las calumnias llevadas a cabo por la burguesía, como que Marx está superado, los comunistas lo negamos mediante la labor práctica y te llamamos a unirte a nuestras filas. Marx sólo estará superado cuando el proletariado haya cumplido su misión histórica, esto es, la total superación del sistema capitalista y, por lo tanto, se extinga como clase social junto al estado.

 

¡Combate las calumnias de la burguesía!

¡Por la emancipación de tus hermanos de clase!

¡Milita en el PCOE!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La clase obrera planta cara a la especulación [ESP/CAT]

El pasado 23 de noviembre se llevaron a cabo manifestaciones a lo largo de varias ciudades de Catalunya, convocadas por colectivos de la vivienda para luchar por el derecho a la misma y mostrar que se está imposibilitando un derecho básico a cada vez mayor número de proletarios, siguiendo de esta manera la hoja de ruta que implanta las necesidades del capitalismo monopolista de estado a los gobiernos burgueses, bien sean abiertamente fascistas o sean “los más progresistas de la historia”, de tal modo que la vivienda no es un derecho sino un activo económico con el que los monopolios especulan para maximizar los beneficios.

La manifestación en Barcelona fue un gran éxito ya que acudieron más de 170.000 personas a paralizar la capital. La gran cantidad de gente que salió a la calle hizo que les cayera una gota de sudor frío a los opresores, ya que no tardaron en sacar cifras falsas dadas por la policía y a esparcirlas por sus corruptos medios de desinformación, con tal de desalentar el desarrollo de esta lucha justa y su posible evolución radical.

Nuestra célula y otros camaradas del Partido en la ciudad de Barcelona estuvimos presentes apoyando la movilización, entendiendo que es una de las manifestaciones más importantes en las que se refleja la lucha de clases y que asola, sobre todo, a las masas proletarias de las grandes ciudades.

En la manifestación, nuestro Partido llevó un mensaje claro, que tenemos que tomar conciencia que el problema de la vivienda es una manifestación más de un problema de mayor calado, la existencia del capitalismo, el cual persigue la concentración de riqueza en unas pocas manos y la socialización de la pobreza, expresándose ésta en la carestía de la vivienda, de la vida, en definitiva, en un proceso de depauperamiento del pueblo trabajador. Por tanto, la lucha de la vivienda debe de incardinarse en el lugar que le corresponde, que no es otro que en la lucha de clases contra el capitalismo y su Estado, debiéndose fusionar todas las luchas de la clase obrera en una única lucha para que la clase obrera derroque revolucionariamente a la burguesía y tome plenamente el poder político y la propiedad de los medios de producción y, consecuentemente,  la socialización de todas las viviendas que están en manos de los fondos buitre, bancos y demás especuladores. Todo lo que no sea lo anterior será un parche caduco que en poco tiempo quedará en agua de borrajas.

Por todo ello, hacemos un llamamiento a la clase obrera a unirnos y organizarnos construyendo nuestros órganos de poder popular, y desde el Partido seguiremos participando en este conflicto y lucharemos para que estas movilizaciones prosigan, se eleven políticamente uniéndose de esta manera al resto de luchas obreras para derrocar revolucionariamente este sistema criminal y especulador construyendo ese futuro que el proletariado se merece, que no es otro que la socialización de toda la riqueza y hacer que la clase obrera en exclusiva atesore todo el poder político para acabar con parásitos y explotadores burgueses cuya existencia conlleva la condena de la mayoría del proletariado.

 

¡POR LA UNIÓN DE TODAS LAS LUCHAS EN UNA ÚNICA LUCHA DE CLASES CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡CONTRA EL FASCISMO Y EL OPORTUNISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Barcelona, 26 de noviembre de 2024

Célula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

La classe obrera planta cara a l’especulació

 

El passat 23 de novembre, es van dur a terme manifestacions al llarg de diverses ciutats de Catalunya, convocades per col·lectius de l’habitatge per a lluitar pel dret a l´habitatge i mostrar que s’està impossibilitant un dret bàsic a cada vegada un major nombre de proletaris. Seguint d’aquesta manera el full de ruta que implanta les necessitats del capitalisme monopolista d’estat als governs burgesos, bé siguin obertament feixistes o siguin “els més progressistes de la història” de tal mode que l’habitatge no és un dret sinó un actiu econòmic amb el qual els monopolis especulen per a maximitzar els beneficis.

La manifestació a Barcelona va ser un gran èxit ja que van acudir més de 170.000 persones a paralitzar la capital, la gran quantitat de gent que va sortir al carrer fa que els caigui una gota de suor freda als opressors ja que no van trigar a treure xifres falses donades per la policia i a escampar-les pels seus corruptes mitjans de desinformació, amb la condició de descoratjar el desenvolupament d’aquesta lluita justa i la seva possible evolució radical.

La nostra cèl·lula i altres camarades del Partit a la ciutat de Barcelona vam ser presents donant suport a la mobilització, entenent que és una de les manifestacions més importants en les quals es reflecteix la lluita de classes i que assola, sobretot, a les masses proletàries de les grans ciutats.

En la manifestació, el nostre Partit va portar a la manifestació un missatge clar, que hem de prendre consciència que el problema de l’habitatge és una manifestació més d’un problema de major importància, l’existència del capitalisme el qual persegueix la concentració de riquesa en unes poques mans i la socialització de la pobresa, expressant-se aquesta en la carestia de l’habitatge, de la vida, en definitiva, en un procés de pauoerització del poble treballador. Per tant, la lluita de l’habitatge ha d’incardinar-se en el lloc que li correspon, que no és un altre que en la lluita de classes contra el capitalisme i el seu Estat, havent-se de fusionar totes les lluites de la classe obrera en una única lluita perquè la classe obrera enderroqui revolucionàriament a la burgesia i prengui plenament el poder polític i la propietat dels mitjans de producció i, conseqüentment, la socialització de tots els habitatges que estan en mans dels fons voltor, bancs i altres especuladors. Tot el que no sigui l’anterior esmentat serà un pegat caduc que en poc temps quedarà en foc d’encenalls.

Per tot això, fem una crida a la classe obrera a unir-nos i organitzar-nos construint els nostres òrgans de poder popular, i des del Partit continuarem participant en aquest conflicte i lluitarem perquè aquestes mobilitzacions prossegueixin, s’elevin políticament unint-se d’aquesta manera a la resta de lluites obreres per a enderrocar revolucionàriament aquest sistema criminal i especulador construint aquest futur que el proletariat es mereix, que no és un altre que la socialització de tota la riquesa i fer que la classe obrera en exclusiva atresori tot el poder polític per a acabar amb paràsits i explotadors burgesos l’existència dels quals comporta la condemna de la majoria del proletariat.

 

PER LA UNIÓ DE TOTES LES LLUITES EN UNA ÚNICA LLUITA DE CLASSES CONTRA EL CAPITALISME I EL SEU ESTAT!

CONTRA EL FEIXISME I L’OPORTUNISME!

SOCIALISME O BARBÀRIE!

Barcelona 26 de novembre de 2024

Cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya




La lucha en el sector textil y el veneno de CCOO

Recientemente hemos conocido que las grandes fortunas en España han crecido un 27%. Entre los cinco mayores parásitos encontramos a Amancio Ortega como el primero, seguido de su hija, siendo el presidente de Mango, Isak Andik, el quinto. El fundador de Inditex posee 120.200 millones de euros por robar los frutos del trabajo ajeno, y el cofundador de Mango tiene 4.500 millones por la misma razón. Aunque hay una gran diferencia entre una cifra y otra, ambas son monstruosas. Precisamente, estas dos últimas empresas mencionadas han sido muy señaladas al organizar la huelga del sector textil, que estaba prevista para el 21 de noviembre, aunque finalmente se ha pospuesto por, según dicen, considerarse inviable por los estragos de la DANA.

Ante la ausencia de avances al intentar negociar un nuevo convenio colectivo para los trabajadores de la industria textil, los obreros de dicho sector están dispuestos a un pulso con el burgués. El problema es que CCOO, sindicato de la patronal, es quien les guiará hacia una casilla que no significará ningún avance real; es su trabajo y siempre están preparados para calmar las aguas, alzando una bandera como “representantes de los trabajadores” mientras legitiman al empresario y su apropiación indebida de los frutos del trabajo, diciendo a los asalariados que deben pelear para alcanzar, como mucho, migajas que pueden ser admitidas porque hay unas leyes burguesas incumplidas. Veamos a continuación qué camino quieren tomar.

En el sector hay alrededor de 80.000 trabajadores, de los cuales más de la mitad son mujeres. Entre las principales reivindicaciones se encuentran la de cambiar la categoría profesional y unificar las tablas salariales, ya que hay diez categorías que están por debajo del salario mínimo interprofesional. También se demanda un incremento salarial del 5% anual, pues se ha perdido, según CCOO, un 10% de poder adquisitivo en los últimos tres años; el reconocimiento de enfermedades laborales y accidentes, así como “mejorar los permisos retribuidos”; una reducción de jornada anual y romper con la brecha salarial, ya que el salario de las mujeres es menor que el de los hombres en un 22%.

Es decir, durante demasiado tiempo el sindicato CCOO ha permitido la precariedad y ahora ofrece la posibilidad de regular las tablas salariales según la ley, como si significara un camino hacia la prosperidad. Se ha perdido bastante poder adquisitivo, y reclama una migaja calculada anualmente. En lo referente a los accidentes y enfermedades, se trataría de apuntar hacia la consecución de unos mínimos que, al estar tanto tiempo sin reconocer, parecerán un gran triunfo, cuando solo entraría dentro del marco legal. Por otro lado, el salario que perciben los hombres obreros apenas les permite vivir, y una de las metas es que sus hermanas de clase en el sector obtengan la misma precariedad, aflojando un poco las cadenas de éstas últimas, pero ambos bien encadenados, igualmente. También hablan de “contratación y protección de las víctimas de violencia de género”, que no serían más que subvenciones para el burgués por tener mano de obra en ciertas condiciones.

No caigamos en la trampa de pensar que el sindicato de la patronal, y financiado por su Estado, CCOO, ha dedicado duras palabras a los burgueses para disimular. Refiriéndose a empresas como Inditex y Mango, invita “a dejar de ponerse de perfil en este asunto” y a que “sean responsables con las condiciones laborales que se fijan en el sector”. Están refiriéndose claramente a canallas, y es un hecho que no les es desconocido, pero les “invita” a que “asuman su responsabilidad y mejoren las condiciones”.

Teniendo en cuenta que sin la clase obrera no hay fábricas, ni máquinas, ni extracción y manejo de materias primas, ni la conversión de éstas en todo tipo de productos, ni su venta y su transporte, ¿a qué “responsabilidad” se refieren? ¿Acaso los empresarios están para algo más que apropiarse de los frutos del trabajo? Ni son legítimas sus propiedades, ni la clase obrera obtiene lo que le corresponde por su trabajo. Solo un guardián de la patronal puede autoproclamarse defensor de los trabajadores mientras pone el poder en manos del criminal opresor y le dice a éste, con todo el cinismo, que tiene que sentarse a negociar para “hacer mejor” las cosas. La clase obrera lo produce todo; ¿por qué tiene que quedarse mirando y aceptar la esclavitud asalariada?

Echemos un vistazo solamente a Amancio Ortega y su empresa. Desde hace mucho tiempo se conoce la situación de precariedad en Inditex y, por tanto, no es algo nuevo. Como sabemos, en el capitalismo es el burgués quien se apropia del valor generado por el trabajo ajeno, mientras la clase obrera produce todo pero solo recibe un salario, que está destinado a reproducir su fuerza de trabajo y no va en relación a lo que produce, pues esto último va a manos del empresario por ser el propietario. Es frecuente saltarse incluso la propia ley burguesa, aun teniendo ésta como objetivo únicamente poder oprimirnos y garantizar su dominio, ya que hacerlo es aún más ventajoso para sus beneficios pues, a medida que aumenta la automatización, como por ejemplo podemos ver en muchas tiendas que no tienen personal en caja, la tasa de ganancia es menor por necesitar menor cantidad de mano de obra. En este sentido, el burgués opta por mayor carga de trabajo y menor salario para los trabajadores que sigan en sus puestos, o sean reemplazados una y otra vez con temporalidad disfrazada.

Cuando hablamos de explotación humana no nos referimos a las peores condiciones, sino a que todos y cada uno de los asalariados, por el hecho de serlo, están explotados, ya que trabajan para alguien que saca beneficio de su trabajo y a cambio éste último da una retribución que permita sobrevivir para seguir trabajando, siendo esta retribución infinitamente más baja que el valor producido por el trabajo del obrero. Amancio Ortega es solo un ejemplo que nos sirve para comprender el sistema en que vivimos. Este canalla no solo se dedica a la explotación humana en España, sino que son conocidas las infamias de Inditex en naciones del sur global y de bajo desarrollo, para hacerlo en condiciones más ventajosas para él y más inhumanas para los trabajadores; situaciones de esclavitud. Incluso se ha denunciado al descubrir que hay mano de obra menor de edad, alegando la empresa que son “casos aislados”.

Por otro lado, éste gran parásito, además de robar los frutos del trabajo evade impuestos, poniendo a buen recaudo y sin consecuencias grandes cantidades de ese medio de cambio llamado dinero, cuyo rol ficticio es dar a estos ladrones no solo la capacidad de apropiarse de los productos del trabajo ajeno para hacer negocio, sino para adquirir todo tipo de mercancías, servicios y lujos hechos por aquellos que hacen posible todo y sobreviven, mientras quienes se enriquecen con el robo nadan en la abundancia. Lo más curioso, es que realmente el robo secundario del Estado burgués para sostener su dominio y financiar su opresión, que es a través de impuestos, lo paga la clase obrera, siendo una cifra lamentable e insignificante la que sale de las grandes fortunas.

Hemos conocido también que Inditex, como no puede ser de otra manera, forma parte de esas empresas que mandaron a la clase obrera al desastre de la DANA y no les dieron ningún aviso ni tomaron medidas. Debido a esto y al enorme poder que tiene sobre el Estado y los medios de manipulación de masas, Amancio Ortega ha hecho su enésimo e inmundo acto de caridad, donando 100 millones de euros de dinero robado “para los afectados de la DANA”, y dos millones para Cruz Roja, y otros dos para Cáritas; buitres que hacen negocio con la miseria y cuyos asalariados tienen que encargarse, de manera precaria, de asistir a quienes necesitan cubrir sus necesidades más básicas, mientras los directores de las ONG se dedican a pedir recaudación y alguna reforma, sin señalar nunca la causa de los problemas: el capitalismo. No solo es un intento de Amancio Ortega por limpiar su imagen, que de paso deducirá dichas cuantías en el pago de los irrisorios impuestos que paga. Además, este burgués posee acciones en muchas empresas, incluidas inmobiliarias que tienen filial en España, como por ejemplo Pontegadea. También en Red Eléctrica Española y Telxius, siendo esta última filial de Telefónica. Por lo tanto, aparte de lo que se ahorrará en impuestos, gran parte de ese dinero robado a la clase obrera que ha donado, volverá a él, con lo que la campaña de blanqueo le sale gratis, pues la pagamos la clase obrera. Recientemente hemos señalado esta trampa del Estado burgués en un comunicado.

Es a canallas, como el anteriormente mencionado, a quienes CCOO se dirige para pedir “responsabilidad” y “que no se pongan de perfil”. La única responsabilidad de la que hay que hablar es la de su papel como opresores y causantes, con su sistema de barbarie, de las desgracias de la clase obrera. CCOO no les señala como enemigos, sino como a gente que tiene que entrar en razón y negociar para aliviar un poco a sus asalariados. Mientras los trabajadores apenas llegan a fin de mes y comprueban como se depauperan sus condiciones de vida, una minoría parásita, adueñándose del trabajo de los primeros, se lleva miles de millones. CCOO es responsable de esta realidad, su papel – y por eso es bien reconocida por el estado de los monopolios con jugosas subvenciones – es ser muro de contención para los explotadores, utilizando para ello la ideología burguesa y la traición para atomizar a los trabajadores. Nos acostumbran a creer que los sindicatos verticales llevan a la clase obrera a la lucha, pero la realidad es que, al ver que crece la indignación entre los asalariados, corren a sofocar las llamas para proteger al burgués, que es quien asegura sus privilegios. Es por ello que, mientras se dicen defensores de los trabajadores, reciben subvenciones del Estado, firman EREs, privatizan pensiones, sanidad, llevan a condiciones precarias disfrazadas de avances, etc.

Lo mismo ocurre con los partidos oportunistas, que son la pata izquierda del capital, y podemos ver declaraciones repugnantes en las que legitiman el despido colectivo siempre y cuando cumpla con “la normativa”. Es decir, el burgués tiene derecho a arrebatarte tu derecho al trabajo, tu sustento, si no tiene los beneficios deseados o quiere reducir plantilla para agudizar más la explotación asalariada. Yolanda Díaz también dice que si una empresa tiene buenos beneficios, no debería poder despedir a los trabajadores, e incluso pasa la pelota diciendo que el Ministerio de Trabajo no tiene competencias en otras regiones. Por si fuera poco, esta mamporrera del capital llegó a elogiar a Inditex como empresa ejemplar, y también se reúne con todo tipo de oportunistas y enemigos de la clase obrera en general, sindicatos verticales incluidos, y los llama “expertos” para tratar la próxima estafa con la cifra del salario mínimo.

El Partido Comunista Obrero Español apoya la lucha de los obreros del sector textil, y hacemos un llamamiento para que fortalezcan el sindicalismo de clase como instrumento económico y político para desarrollar una lucha sin cuartel contra la patronal. Asimismo, hacemos un llamamiento a la clase obrera a unir todas las luchas de los diferentes sectores que la conforman en una única lucha de clase contra la burguesía y su Estado, conformando un Frente Único del Pueblo para acabar con este orden que condena a la clase obrera y construir órganos de poder de la clase obrera que pongan a su servicio toda la producción, así como todo el poder político y económico.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




La hipocresía burguesa sobre la DANA y su verdadera esencia

Durante la semana pasada una DANA atravesó la península y causó varios daños en distintas zonas de Andalucía. El pasado 13 de noviembre estaba haciendo estragos en Málaga cuando la empresa Konecta optó por no decir nada, obligando por omisión a sus trabajadores a ir a trabajar y cuando ya era demasiado tarde mandó un aviso para no acudir al centro de trabajo, como dicen los propios testigos: “Con todo, el centro de trabajo continuó abriendo sus puertas, aunque muchos empleados optaron por quedarse en casa para no poner en riesgo su seguridad y sus vidas. La imprudencia fue tal que, a mediodía, cuando la EMT ya había paralizado todas sus líneas de autobús, y cuando el río Campanillas estaba a punto de desbordarse, la empresa decidió activar la evacuación de los empleados presentes”. No contentos con eso, ahora quieren contar las ausencias como faltas injustificadas y no pagar esos días a los trabajadores, yendo en contra de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Cabe recordar también que en el verano del pasado año la misma empresa mantuvo la actividad laboral de la plantilla durante un rato mientras una trabajadora de 60 años falleció en su puesto.

Este suceso demuestra que la preocupación y duelo por las víctimas de Valencia no es más que una fachada hipócrita, ya que habiendo pasado dos semanas del desastre vuelven a cometer los mismos “errores” que en el pasado. Aunque lo que realmente pone en evidencia es la clara esencia criminal de la burguesía ya que no se trata de “errores” sino de una acción meditada en la cual ponen por encima la extracción de plusvalía antes que las vidas humanas. Para los burgueses los asalariados somos únicamente una inversión más de la que exprimir el máximo beneficio antes de descartarnos, sin importar las leyes que se han autoimpuesto, las cuales solo son un bálsamo falso para enturbiar la mente del obrero y alejarlo de su impulso revolucionario.

Debido al avance cada vez mayor de la automatización, la cantidad de plusvalía que puede robar el burgués va mermando, ya que el valor que tanto ansían para obtener ganancias solamente es generado por el trabajo humano. La producción es la auténtica riqueza y solo la clase obrera la hace posible, ya que somos la aplastante mayoría y cada vez somos más, puesto que van quebrando cada año más pequeñas y medianas empresas de las que se crean, cuyos dueños pasan a engrosar las filas del proletariado. Se va concentrando el capital progresivamente en menos manos, y debido a que el dominio de la producción requiere cada vez de más máquinas y, por tanto, menos obreros, disminuye la tasa de ganancia, y es por eso que la burguesía ya no puede controlar el mercado y la adquisición de los frutos del trabajo solamente con la rama productiva, así que debe dedicarse a actividades especulativas, como la inversión en acciones, en suelo, etc.

Es decir, una manera más de convertir el fruto del trabajo ajeno en lucro es, por ejemplo, la planificación urbanística, que ha derivado en el desastre que hemos visto con la DANA y ha llevado a la muerte y a la ruina a demasiadas personas. Solo se busca la ganancia, y esa es la manera de planificar que tiene la burguesía: la búsqueda del máximo beneficio privado a costa del trabajo de nuestra clase. Además, la dinámica destructiva del capitalismo no solo deteriora a los humanos que viven bajo su yugo y son explotados, sino que arrasa sin freno con la naturaleza, y esto causa enormes desequilibrios medioambientales que hacen mucho más probables las catástrofes. Queda claro una vez más que los capitalistas no pueden vivir sin explotar al máximo a la clase obrera, y ésta última no podrá vivir segura, tranquila y disfrutando al máximo de los que produce mientras esa clase opuesta y parásita, con su sistema sangriento y criminal, no sean más que un recuerdo.

Por todo ello desde el Partido Comunista Obrero Español recordamos que para acabar con estos sinvergüenzas necesitamos que la clase se organice sobre la unión de todas las luchas en el Frente Único del Pueblo como herramienta para destruir este sistema y la construcción del mundo nuevo que tanto necesitamos.

 

¡NUESTROS MUERTOS, SUS BENEFICIOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Entre urnas y algoritmos: el fascismo como tabla de salvación del capital

La nueva victoria electoral de Donald Trump y del movimiento reaccionario que acompaña a su figura, el llamado trumpismo – es decir, el fascismo abierto en los Estados Unidos – se ha enmarcado en la conocida estrategia de intentar generar cierta histeria colectiva entre la clase trabajadora.

Acusando al Partido Demócrata de comunista, al proletariado inmigrante de comer mascotas o a China de haber propagado intencionadamente la COVID-19 como parte de una guerra biológica, el criminal reconvertido a presidente ha conseguido alzarse con la victoria gracias a que el socialfascismo, encarnado en el Partido Demócrata, ha perdido más de siete millones de votos. Nuevamente, la derecha del sistema gana porque una nada desdeñable masa de votantes de la izquierda del sistema se abstiene. Seguramente, motivados por el rechazo a que su candidata sea una auténtica criminal de guerra que tiene las manos manchadas con la sangre de proletarios palestinos, saharauis, afganos, iraquíes, libios, sirios, yemeníes, ucranianos y rusos.

La derrota de Kamala Harris no tiene, por tanto, que entristecer a nadie con conciencia de clase. El Partido Demócrata es el partido de Wall Street. Es el partido del aparato militar. El partido de las deportaciones masivas, de la separación de los niños migrantes de sus padres y el de los asesinatos de proletarios negros a manos de la policía. El partido del muro de México y de los asesinatos con drones. Es el partido del sionismo y uno de los máximos responsables de poner al proletariado internacional en la antesala de la Tercera Guerra Mundial. Resulta degradante y bochornoso como hay quienes creen que se puede construir un movimiento progresista y de cambio social dentro de uno de los partidos del imperialismo estadounidense.

Las elecciones estadounidenses, al ser las entrañas mismas de la bestia del imperialismo, nos permiten extraer lecciones muy importantes que se replican en otros eslabones de su cadena imperialista. En primer lugar, vemos que la socialdemocracia no solo es el ala moderada del fascismo, sino que su inoperante acción en el gobierno coloca la alfombra roja para la victoria democrática del ala más reaccionaria y anticomunista de la oligarquía, sin necesidad de ninguna marcha sobre Roma, golpes de estado o guerras civiles. Algo que tiene su réplica en el corazón de la Unión Europea, donde el inestable gobierno del socialfascista Olaf Scholz se tambalea y abre una oportunidad de oro para los fascistas de AfD.

Es interesante observar, en segundo lugar, a capitalistas y explotadores como Elon Musk lanzándose decididamente a controlar la política de forma directa, perdiendo millones de dólares con tal de hacerse con el dominio de las redes de información modernas. Si antaño se decía que la libertad de prensa era la voluntad del dueño de la imprenta, ahora debe entenderse exactamente lo mismo con los algoritmos y las cámaras de eco en redes sociales, que buscan derechizar constantemente al usuario. Algunos conocidos políticos de la izquierda burguesa como Yolanda Díaz han optado por mudarse a otras redes como Bluesky, mientras que otros defienden permanecer en Twitter como si de una trinchera se tratara. No obstante, la lucha contra el fascismo no se libra en redes sociales ni en las urnas, tampoco reformando el criminal Estado burgués, sino con la organización, la disciplina y la militancia, creando estructuras de contrapoder obrero donde el Partido Comunista sea la herramienta genuina de lucha que barra para siempre el viejo mundo capitalista por medio de la guerra civil revolucionaria.

Como ya ocurrió en 2016, los socialdemócratas de todo pelaje se llevan las manos a la cabeza porque ha ganado el criminal de guerra que es un reaccionario en cuestiones sociales, y no la criminal de guerra feminista y progresista. De hecho, Trump es un auténtico degenerado que no debería ver más luz que la que entra por la ventana de una celda. Para los fascistas, la victoria de Trump es la confirmación de que se está derrotando al espantajo que han creado con la Agenda 2030. A los comunistas no nos pillan desprevenidos estos análisis maniqueos. Lo preocupante viene cuando estos errores se replican también en organizaciones que se autodenominan comunistas, las cuales parecen creer que el próximo gobierno de Trump trae consigo la apertura de la caja de Pandora. No, el fascismo no murió definitivamente con la victoria del glorioso Ejército Rojo, como tampoco vuelve a la vida con el trumpismo. Esta concepción es fruto de analizar la realidad partiendo de la superestructura y no de la estructura, consecuencia de los vicios introducidos por el marxismo occidental.

Decía el camarada Lenin que «el siglo XX señala el punto de viraje del viejo capitalismo al nuevo, de la dominación del capital en general a la dominación del capital financiero». Este cambio en la base económica, que provocó la transformación del capitalismo de libre competencia al capitalismo monopolista, trajo consigo, forzosamente, una transformación de la superestructura como consecuencia del cambio operado en la estructura del modo de producción capitalista. Según el mismo Lenin, «en el aspecto político el imperialismo es, en general, una tendencia a la violencia y a la reacción». La libre competencia y el capitalismo mercantil fenecieron, fueron enterrados por el capitalismo monopolista, por el capital financiero, por el imperialismo, que con su desarrollo conlleva una transformación de la superestructura.

Iniciado el periodo de la Crisis General del Capitalismo, el cual arranca con el triunfo de la Revolución de Octubre de 1917, se abre el periodo del derrumbamiento revolucionario del capitalismo y su desgajamiento. Desde entonces, la contradicción fundamental que rige el mundo es la contradicción entre el socialismo – la aspiración máxima del proletariado internacional – y el imperialismo – la aspiración máxima de los monopolios – y bajo estas condiciones históricas es que la burguesía ejerce su dominación violenta y reaccionaria bajo las formas y métodos del fascismo.

Es importante tener también muy presentes los análisis del camarada Dimitrov y sus excelentes aportaciones en el estudio del fascismo para el VII Congreso de la Komintern: «El fascismo no es una forma de Poder Estatal, que esté, como se pretende, “por encima de ambas clases, del proletariado y de la burguesía”, como ha afirmado, por ejemplo, Otto Bauer. No es “la pequeña burguesía sublevada que se ha apoderado del aparato del Estado”, como declara el socialista inglés Brailsford. No, el fascismo no es un poder situado por encima de las clases, ni el poder de la pequeña burguesía o del lumpenproletariado sobre el capital financiero. El fascismo es el poder del propio capital financiero. Es la organización del ajuste de cuentas terrorista con la clase obrera y el sector revolucionario de los campesinos y de los intelectuales. El fascismo, en política exterior, es el chovinismo en su forma más brutal que cultiva un odio bestial contra los demás pueblos». El fascismo no es un simple cambio de un gobierno burgués por otro. No es la sustitución del genocida Joe Biden por Trump, como tampoco lo sería sustituir a los socialfascistas del PSOE y sus lacayos de Sumar/IU/PCE/Podemos por un gobierno de PP-VOX. Estos errores impiden al proletariado revolucionario movilizar correctamente a las amplias masas trabajadoras en la lucha contra la burguesía capitalista.

El fascismo es la tabla de salvación de la reacción, de la burguesía en la crisis general del capitalismo. La tabla a la que lleva agarrada la burguesía desde hace casi un siglo. Y la burguesía está agarrada a dicha tabla de salvación porque es consciente que está en los estertores de su criminal régimen y de su criminal existencia. El fascismo es un poder precario, es un poder con pies de barro, hundido en el cieno de la corrupción y que está totalmente quebrado. Es la constatación de que estamos en la fase histórica donde lo viejo debe terminar de morir y lo nuevo, el socialismo, debe imponerse. Por ello, el fascismo es la única vía que tiene el capital financiero para mantener en pie su sistema caduco, corrompido y quebrado. Al pueblo trabajador únicamente le queda el derecho a la revolución contra un sistema criminal que lo explota y asfixia constantemente.

El socialismo es la única salida que tiene género humano, el único sistema que puede resolver los males que hoy nos azotan, y así lo acredita la historia, pero su instauración no vendrá caída del cielo, sino que será producto de la acción revolucionaria del proletariado que únicamente puede producirse por la existencia del Partido Comunista, instrumento que lleve a las masas el socialismo científico y que las dote de un programa y una táctica para derrocar al capitalismo dentro de la necesaria Revolución Mundial.

 

Madrid, 22 de noviembre de 2024

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Huelga General en Grecia

El Partido Comunista Obrero Español saluda la huelga general convocada el día 20 de noviembre en Grecia que pretende unir las distintas huelgas de los distintos sectores que se han ido desarrollando últimamente para llamar a los trabajadores a luchar unificados contra las masacres de proletarios que ocurren en las distintas zonas del mundo, a la vez que para el aumento de los salarios y el gasto público en materias de educación y sanidad.

La huelga general es una de las armas más importantes de nuestra clase para demostrar su fortaleza, estamos convencidos de que va a servir para elevar el grado de conciencia de la clase obrera sobre la podredumbre de este sistema, de la necesidad de su destrucción y la necesidad de construcción de un mundo nuevo enviando al capitalismo al estercolero de la historia.

Desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento al sindicalismo de clase organizado en sindicatos de la Federación Sindical Mundial, así como al sindicalismo combativo a tomar nota de lo que acontece en Grecia y trabajar en la dirección de una convocatoria de una huelga general por el avance de las condiciones de vida de la clase obrera y contra la guerra imperialista.

 

¡FUERA DE LA OTAN Y DE LA UNIÓN EUROPEA!

¡NO MÁS OBREROS MUERTOS EN GUERRAS IMPERIALISTAS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 19 de noviembre de 2024

COMISIÓN DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)




El fango y la Sexta

No debe extrañarnos que a la Sexta, televisión en la que un amplio accionariado pertenece a Florentino Pérez y a los herederos de José Manuel Lara, fallecido en 2015, le hayan asignado el papel de blanquear los intereses de los monopolistas que la hacen posible y se declare una televisión comprometida en palabras de Iñaki López. En este punto hay que preguntarse ¿comprometida para quién? Aquí es donde vamos a centrarnos en las todavía ventajas de regalar hace una década toda la parrilla televisiva a Podemos, lo que les permitió superar una nueva bancarrota causada por la prima de riesgo y que todavía les renta, una vez casi desaparecida la formación, en la persona de Ramón Espinar. El fango lanzado, los gritos de asesinos y la protesta masiva de los afectados por la Dana contra las instituciones gubernamentales le han parecido totalmente antidemocráticas y las formas completamente inadecuadas.

Cuando el capitalismo financiero y sus representantes en el ejército y el parlamento todavía no han decidido qué política seguir después del genocidio perpetrado contra el pueblo, qué cabezas cortar y qué fórmula de blanqueamiento del régimen, los reformistas lamebotas como Ramón Espinar fían toda la indignación popular espontánea a la confabulación de grupos de extrema derecha. Son tan sumamente vendidos e hipócritas que dedican veinte segundos en comentar la mayor manifestación en Valencia de la historia, ocurrida el 10 de noviembre, para dar un amplio pábulo a enfrentamientos con la policía por parte de los manifestantes y declarar que todo debe ser pacífico, como si la desidia y la voluntad de los empresarios que causaron el desastre no fueran métodos violentos y de exterminio contra la clase obrera. Allí, nuestro apreciado colaborador hace sus cábalas sobre si con tal o cual gobierno, que con tal o cual dimisión, que tal o cual medida futura, la deuda con el pueblo valenciano y su genocidio quedaría saldada. A la vez pide respeto para las instituciones representativas del régimen y califica los actos espontáneos de lamentables. El mismo que bebía Coca-Cola en el comedor del parlamento mientras su partido pedía un boicot a la empresa por los despidos masivos, vuelve a mostrar su apoyo a la clase social que le paga. Pero olvida este cretino, que se declara marxista en las tertulias de la tele, la gran lección que han dado los obreros y campesinos, que han pasado de reivindicaciones puramente económicas a reivindicaciones políticas porque nada bueno pueden esperar del sistema. La clase obrera ha entendido que bajo el régimen de los monopolistas y los terratenientes nunca podrá alcanzar su libertad, su dignidad y su supervivencia y está dispuesta a no ponérselo fácil a los secuaces que lo hacen posible por mucho que se esfuercen en ello por todos los canales posibles. El interés de la clase obrera está, no en fortalecer esa legalidad y esas instituciones creadas por los mismos fascistas, sino en aislarlas el máximo, y para eso, ni siquiera puede plantearse su utilización, pues tiene un carácter tan reaccionario, es tal el control que ejerce sobre ellas la oligarquía a través de las mafias políticas, sindicales, de los medios de comunicación, etc., que solo a los deseosos de hacer carrera, como el amigo Ramón, se les puede ocurrir entrar en ellas. La clase obrera, que ha sufrido en exclusividad las consecuencias de la Dana y que se ha cansado de ser la víctima de la mayor represión y escarnio, hace tiempo que ha comprendido que no tiene nada que hacer participando en la farsa de la democracia burguesa. Ningún cambio en las instituciones les será válido mientras el tipo de institución no cambie y por eso no quieren ya reformas que humanicen al capitalismo, sino que quieren su completa demolición.

Así pues, la única táctica justa que debe seguir la clase obrera es aquella que tienda a golpear a los principales enemigos, a desenmascarar a los vendidos reformistas, a los adláteres que lo hacen posible, para aislar a los grupos políticos revisionistas que sabotean la lucha revolucionaria. En este punto el PCOE tiene la misión de derivar la protesta espontánea hacia la lucha organizada que termine con esta espontaneidad, que es un síntoma de que la clase obrera ha entrado en una demanda superior, superando el economicismo que proponen los revisionistas lamebotas dentro del sistema para que nada cambie, hacia la reivindicación política que es donde nos movemos los comunistas para que cambie todo y cuya única salida es la revolucionaria. El magnicidio ha sido un termómetro para medir la situación de la clase obrera y la conciencia política que ha tomado forma. También para medir el nivel humano de los monopolistas y sus secuaces, para ver a las claras lo que les importa el pueblo. El PCOE atrae cada vez más hacia la lucha organizada a los campesinos, a los trabajadores, a los estudiantes, a todas las capas sociales que sufren la opresión de los monopolistas y sus representantes y a todas las personas sin partido que están dispuestas a hacer su contribución a la causa de la clase obrera revolucionaria. Por eso te llamamos a engrosar sus filas.

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)