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La vivienda como reflejo de la bancarrota imperialista

El problema de la vivienda es uno de los asuntos donde más se manifiesta la bancarrota del capital. Dicha necesidad básica es un objeto de especulación cada vez mayor. Recientemente, un informe del Consejo de la Juventud de España (CJE) alerta de que solamente un 15,2% de los jóvenes pueden emanciparse, pues para vivir en solitario deben destinar casi todo su salario a pagar el alquiler.

En un artículo de Fedea se señala que los jóvenes de entre 20 y 24 años recibieron un salario medio mucho menor que la media nacional, concretamente un 45% menos. Para ello se han servido de la Encuesta Anual de Estructura Salarial publicada por el INE en mayo de 2025.  De hecho, el informe del Ministerio de Trabajo llamado Jóvenes y mercado de trabajo, del primer trimestre de 2025, señala que en el cuarto trimestre de 2024 la tasa de temporalidad de los jóvenes de 16 a 29 años era del 33,6% y la del trabajo a tiempo parcial en el mismo rango de edad era del 26,7%. También entre los 16 y los 29 años, la tasa de parcialidad involuntaria, es decir, de quienes tienen un contrato parcial porque es lo que han podido conseguir, era del 39,2%, y la tasa de temporalidad involuntaria en España del 40,4%.

Según datos del Banco de España, el 56,6% de los hogares arrendados tenía como referente en 2023 a personas de 30 años o menos, y en 2007 era de 32,2%. En el caso de edades comprendidas entre 30 y 44 años, representan el 34,3% de los hogares en alquiler, mientras que en 2007 eran el 18,1%. En general viven en alquiler, en mayor medida, quienes tienen un contrato temporal (35,8%), los desempleados (32,9%) y van en aumento quienes tienen contrato indefinido (23,3%, frente al 13% en 2008). Es más, en referencia a la situación de los hogares arrendados, casi 4 de cada 10 que viven en alquiler destinan más del 40% de ingresos al gasto en vivienda, lo que incluye la cuota mensual y suministros básicos.

Se puede observar la relación entre el aumento del trabajo precario, la temporalidad, el desempleo y la incapacidad para acceder a una vivienda en propiedad, teniendo que recurrir al alquiler compartido, con una tendencia creciente. La situación de los jóvenes obreros es el reflejo de la putrefacción actual del imperialismo.

El precio medio del alquiler subió en mayo de este año un 13% respecto del mismo mes en 2024, según un estudio de pisos.com. El proletariado ha sido testigo del aumento de precios sin control en esta necesidad básica, y no puede escapar a sus nefastas consecuencias mientras se encuentre en las garras del capital. Según un estudio de la Fundación AFI Emilio Ontiveros, casi cuatro quintas partes del 10% más rico de la población en España recibirá una herencia, frente a menos de un tercio del 10% más pobre. El estudio señala que casi 4 de cada 10 pisos están en manos de los más ricos.

Un “experto”, según el último estudio mencionado, señala que: “Es un círculo vicioso. La única forma de romperlo es mediante unas nuevas reglas fiscales. No hay grandes soluciones, ni grandes inventos. Históricamente, este tipo de situaciones se han conseguido romper mediante una fiscalidad que permita que las viviendas no sigan redistribuyéndose hacia arriba a la velocidad de lo que lo están haciendo.” Se acompaña el nombre de dicho “experto” de una pomposidad, indicando que es “doctor en antropología económica y codirector del Instituto de Investigación Urbana” para validar tamaña estupidez.

La gran mayoría de la población, que es la clase obrera, tiene cada vez más dificultades para llegar a fin de mes y obtener sus medios de subsistencia, pero un “experto” dice que el problema de que un puñado de parásitos se enriquezca con una necesidad básica, sin que exista en absoluto ninguna razón para poner dinero en sus manos a cambio de vivir bajo techo, se soluciona “mediante unas nuevas reformas fiscales”. No solo eso, sino que asegura que históricamente se ha resuelto con medidas fiscales. Si anteriormente ya se ha “resuelto” así, ¿por qué continúa siendo un problema? ¿Por qué no para de empeorar? Y si, según su relato, la historia ha demostrado que esa es la solución, ¿por qué hacen falta “nuevas reglas” si ya funcionaba? ¿No será que la historia demuestra, precisamente, que la fiscalidad se va adaptando a las necesidades del capital financiero? ¿No sabe que ha de cambiarse continuamente porque no existe para responder a las necesidades del proletariado?

El año pasado hubo más de 640.000 compraventas, más de 220.000 fueron al contado, es decir, sin necesidad de hipoteca. Según el Colegio de Registradores, empresas y fondos de inversión están detrás del 12% del total de compraventas de 2024. Según los datos del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, los extranjeros representan el 18,4% de las transacciones, de los cuales el 44% son no residentes y suelen comprar por mayor precio que quienes residen en España.

Indica un estudio de Fotocasa que del total de los compradores particulares, el 35% lo hizo al contado, desglosándose de la siguiente manera: un 17% compró con ahorros, un 10% con ayuda familiar y un 7% vendiendo una casa en propiedad. En el caso del 65% de los particulares que sí necesitaron hipoteca: el 54% recibió un préstamo bancario, y el 12% necesitó combinar éste con ayuda familiar.

Según Idealista, usando datos de Unión de Créditos Inmobiliarios, los extranjeros no residentes son, en su mayoría, ejecutivos y empresarios. No hay cifras en relación al número total de empresarios que compran sin necesidad de hipoteca, pero sí es seguro que hace falta un alto poder adquisitivo, y así lo demuestran estos compradores, pues no está al alcance de la aplastante mayoría de la población acceder de esa manera a una vivienda, y menos aún de los asalariados. No olvidemos que los desahucios volvieron a aumentar en 2024, incluidas las ejecuciones hipotecarias, con lo cual muchos pierden su vivienda mientras otros adquieren más propiedades.

Así, revelan los datos del Catastro que, mientras que en 2015 había 15.251.967 personas con una propiedad, en 2024 pasaron a ser 14.980.259 en esta categoría, lo cual refleja un descenso de 271.780 personas. La Estadística de Hipotecas del INE del primer trimestre de 2024 indica que en ese periodo el 60% de las transacciones se realizaron al contado. De este modo tenemos que, por un lado, muchos proletarios van perdiendo su propiedad por incapacidad para pagar la hipoteca y, por otro, quienes ya eran propietarios de un inmueble y adquieren otro pasan a otra categoría, y por tanto dejan de aparecer en la cifra señalada más arriba por el Catastro en 2015.

El precio de la vivienda ha aumentado casi un 15% en España según el INE, en comparación con el anterior periodo de 2024. Cada vez es más difícil el acceso a la vivienda para la clase obrera, mientras la burguesía no deja de especular con esta necesidad esencial, pues los grandes tenedores controlan el 9% del parque total de alquiler. Datos de un estudio de Civio señalan que Blackstone es el segundo mayor propietario, solo detrás de Caixabank.

Según datos del Observatorio CODE, Blackstone, Cerberus y Lone Star, todos fondos de inversión, adquirieron más de 400.000 viviendas en los últimos años. Parte de esas compras se hacen con el préstamo de otro fondo buitre, BlackRock. Este último es uno de los grandes accionistas en empresas del IBEX, y hay que tener en cuenta que tiene participaciones en los grandes bancos, entre otros, por tanto no solo posee viviendas a través de sus sociedades sino que se beneficia de parte de las rentas que cobran bancos y empresas en las que tiene acciones. Se lucra de la vivienda a un nivel descomunal, directa e indirectamente. Ese es, en definitiva, el objetivo de cualquier empresa, banco o fondo buitre en relación a la vivienda.

La lógica del mercado es obtener el mayor lucro posible con los frutos del trabajo ajeno, y convertir necesidad en demanda. De hecho, el Informe Anual 2023 del Banco de España indica que casi la mitad de las viviendas vacías en España se encuentran en municipios de menos de 10.000 habitantes. La separación abismal entre el desarrollo de la ciudad y del campo da como resultado la mayor concentración del trabajo en las grandes ciudades y la periferia cercana, así que, siguiendo con dicha lógica, las casas que quedan en esos municipios menos poblados no interesan tanto y no entran en la oferta, lo que hace aumentar la proporción de la demanda y que suban los precios de las que están en el mercado. De hecho, en el juego de la especulación también entra comprar viviendas que no se van a usar por el momento, para disminuir la oferta en relación a la demanda y poder alquilar o vender más caro.

En este sentido, según el Observatorio de Vivienda y Suelo del Ministerio de Vivienda, en 2024 se terminaron de construir 100.980 viviendas; en 2023, 83.320. Hay registros de las últimas dos décadas en las que, con sus altibajos debidos a las crisis, no se ha dejado de edificar para beneficio de las constructoras. La burguesía coloca espejismos en su prensa y se celebra como algo positivo, pero ya hemos visto el perfil de los compradores de vivienda y cómo empresas, bancos y fondos buitre van englobando el mercado. Aun con el alto porcentaje de viviendas vacías, se construye para aumentar la oferta en lugares estratégicos donde se concentra mayor demanda y atraer a posibles compradores o inquilinos, y aun así, según los datos del Ministerio de Vivienda, hay 455.280 casas nuevas sin vender. No responde a la necesidad de vivienda, sino a la necesidad de los parásitos y de sus tácticas especulativas.

Para aumentar la oferta de viviendas en alquiler, se usará el Estado para proporcionar un seguro contra impagos. Muchos propietarios no ponen su segunda propiedad en el mercado por miedo a no obtener la renta, y por ello se ofrece seguridad a quien se lucra con la vivienda, ignorándose de tal modo la necesidad que, conscientes del grave problema que existe en relación al poder adquisitivo y la precariedad del trabajo, se da por hecho que habrá impagos y se naturaliza. Garantía para el propietario, demonización del inquilino, al cual se le coloca en la categoría de potencialmente moroso o desequilibrado que puede romper los bienes de la vivienda. El parásito debe ser mimado, y el necesitado de casa, controlado.

Pero, ¿por qué iba a importarle al Estado la seguridad del inmueble de pequeños propietarios? En primer lugar, y como ya se ha explicado, al aumentar la oferta baja el precio al menos temporalmente, y por tanto habrá mayor accesibilidad al alquiler en general. Eso significa que también las viviendas en manos de empresas, bancos, fondos buitre y rentistas particulares tendrán más probabilidad de alquilarse, y así lucrarse. En segundo lugar, para poder reclamar el aval, el propietario ha de ajustar la renta al índice que limita los precios, y el fondo del aval del Estado se pretende gestionar a través de aseguradoras que también sacarán tajada. En tercer lugar, la burocracia puede dar como resultado pagos menores a los esperados y lograr que se perciba esa vivienda como un lastre, optando por vender para no repetir la “mala experiencia”, cosa que pueden aprovechar grandes tenedores para apropiarse de más casas.

 

No olvidemos que, como se ha señalado ya, de antemano tienen en cuenta la realidad de los casos de impago y desahucios. Evidentemente, la burguesía sabe que el proletariado pierde y seguirá perdiendo poder de compra, y pretende solucionar el problema engullendo todo el parque de viviendas posible y sacando de la ecuación a quien no pueda competir para que ceda su propiedad. Quien menos importa es quien necesita un hogar. No tratan de solucionar el problema de acceso a la vivienda; tratan de ganar una carrera en la que se concentra cada vez más vivienda en menos manos y obtener toda la ganancia posible con ello. Se persigue, paso a paso, el monopolio; controlar el mercado; acaparar la demanda.

Las compras al contado se hacen como inversión ante las futuras e inevitables crisis, ya que todo el mundo necesita una vivienda y poseerlas es lo que la burguesía llama activos. Asegura fuentes de ingresos a costa del trabajo del proletariado, absorbiendo salarios.

La burguesía usa otra de sus cartas más recurrentes ante las crisis, para procurar una escasa compensación cuando una gran parte del proletariado no puede procurarse lo más básico: la beneficencia. Enfrentan parcialmente los casos de miseria, pero no buscan el bienestar social, y mucho menos van a la raíz del problema para solucionarlo. Canarias es un ejemplo de ello, donde la ONG Provivienda compra casas para alquilarlas a “precios asequibles”. Al comprar inmuebles, ya beneficia a los propietarios de éstos, a los parásitos que reproducen el problema. Pero además estos buitres que se hacen llamar altruistas consiguen fuentes de ingresos, cobrando una renta a quienes ellos mismos tachan de “personas en situación de vulnerabilidad”, y comprometiéndolos a un contrato de varios años. ¿Qué ocurrirá si no pueden pagar o su situación empeora al finalizar el contrato?

Provivienda dice que el problema es la falta de vivienda “asequible”. No, el problema es la propiedad privada de los medios de producción, y como consecuencia la vivienda es otra mercancía para especular, hecha por la clase obrera como todo lo producido en la sociedad, y la misma debe perder gran parte de su sustento para que otros que no producen obtengan ganancias. Y por otra parte, se normaliza aspirar a una segunda vivienda para apropiarse del salario de otros, por el mero hecho de tenerla en propiedad.

En Mallorca, el Govern destinará un millón de euros que gestionará la ONG de turno que “acompaña” en el proceso de “inserción” a familias vulnerables. Es una manera indirecta de inyectar dinero a propietarios, y la enésima prueba de colaboración entre ONG e instituciones burguesas, a pesar de que las primeras se hacen llamar “no gubernamental”. En Murcia se puede observar otro ejemplo de colaboración entre los representantes de los capitalistas y los buitres “sin ánimo de lucro”, destinando 2,3 millones este año para beneficio de especuladores. Los paliativos son el objetivo de estos actos en los que, temporalmente y a pequeña escala, se da un soporte al proletariado usando una parte de lo que previamente se le ha arrebatado. En las formas se hace por los necesitados, pero en el contenido sale beneficiado el propietario en cuestión, ya sea particular o empresa.

Mientras la clase obrera vive explotada y con dificultad, la burguesía llena sus bolsillos y accede a toda la riqueza generada con trabajo ajeno. Mientras los salarios están congelados, la burguesía obtiene mayor plusvalor. Arrebatar al proletariado cada vez más frutos del trabajo es el rol del empresario, y lo que se necesita para subsistir es cada vez más caro. Las crisis de dinero de estos parásitos las paga la clase que todo lo produce a cambio de migajas. Las pérdidas por sobreproducción y su efecto dominó en las inversiones tienen como resultado mayor fagocitación de los monopolios. Pero no pueden evitar que se resquebraje su sistema, y en la búsqueda de fórmulas para ralentizar la descomposición del capital, solo les queda la especulación y la inyección de liquidez ficticia que aumenta la inflación, pues esa enorme cantidad de masa monetaria no va acompañada del mismo nivel de mercancías producidas.

La única solución para el problema de la vivienda es el mismo que para los demás: la socialización de los medios de producción. Para ello es menester la organización de la clase obrera abriendo una brecha cada vez mayor al capital. ¿Acaso pagar a un rentista, banco o empresa hace que una casa no se derrumbe? ¿La han construido los propietarios con sus manos especialmente para quien vive en ella? No existe ningún motivo más allá del mero lucro; de la normalización de la propiedad privada de los medios de producción, y de obtener ganancia con los frutos del trabajo ajeno.

El proletariado genera toda la riqueza y un valor muy superior a lo que recibe en pago. Sin dicha clase social no habría producción ni servicios. Un uso racional de la producción nos lleva a la vivienda como necesidad para habitar en ella sin pagar nada a nadie. Nadie tiene por qué lucrarse de la existencia de un hogar, al igual que nadie tiene que sacar ganancia del trabajo de otros, en detrimento de la retribución que reciben dichos trabajadores. Lo que hace posible la existencia de todo lo que existe en la sociedad es el trabajo, y todo el que contribuye al trabajo social debe tener el acceso correspondiente a la riqueza.

En todo este despropósito que construye con base de barro el capitalismo, un trabajador produce una gran cantidad de valor y recibe miseria, y aun con un salario superior a la media los pagos a distintos parásitos por todo lo necesario para vivir impiden la adquisición de una vivienda, mientras otros, bien por parasitación del trabajo ajeno, bien por herencia o por condiciones más propicias para ello, obtiene más de un inmueble y, enajenándose de los demás en una sociedad donde es ley la apropiación indebida, asume que es legítimo arrancar parte del salario a otros a cambio de un techo que posee y le sobra, a diferencia de otros que ni trabajando pueden tener uno por la desigualdad imperante, y pueden tener mucho menos incluso produciendo mucho más que el dueño de la vivienda.

La clase obrera no podrá salir del bucle de la miseria mientras esté atada al capital. La atomización del proletariado es esencial para el dominio burgués, y solo encaminar todos los esfuerzos hacia la lucha de clases consciente y organizada podrá resultar en la toma del poder político. La vivienda seguirá siendo una mercancía sin importar las reformas, apariencias o discursos de la burguesía y sus lacayos. El control obrero de la vivienda, así como de los medios de producción, es lo único que garantizará un hogar para quien lo necesite. El trabajo y el uso de todos los recursos han de planificarse y centralizarse para poner en el centro las necesidades humanas.

Por separado la clase obrera solo ve acrecentarse la miseria y extenderse los problemas, que van alcanzando a la gran mayoría mientras una minoría parásita se mantiene a salvo y viviendo en la sobreabundancia que generan otros. Todas las luchas deben unirse en una contra el capital, porque todos los males de la sociedad tienen la misma raíz: el capitalismo. Solo el proletariado organizado y consciente puede luchar por sus intereses como clase y obtener lo que es suyo, es decir, toda la riqueza. Ni ONG, ni parlamentos, ni leyes burguesas: un Frente Único del Pueblo será el germen para romper con el capitalismo y construir el socialismo.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




¿Ha fracasado el socialismo?

Ante la pregunta de si ha fracasado el socialismo, si éste es inviable en la práctica, deberemos preguntarnos en primer lugar ¿por qué se gasta la burguesía centenares de millones de dólares en despotricar y combatirlo en una guerra sin cuartel y por todos los medios? Los capitalistas son conscientes de la importancia de la lucha ideológica y todo lo apuestan a ella en este momento de completa bancarrota económica y política. Y en los momentos actuales, como en el pasado, lo vierten todo al fascismo para sostener su sistema caduco y criminal. No hará falta recordar que el único motivo de existencia del Estado burgués no es otro que el de ser el instrumento de la burguesía para oprimir y someter al proletariado, para perpetuar por la fuerza el sistema de dominación de la minoritaria clase en el poder sobre la mayoritaria clase explotada. Hay que recordar que la burguesía, que lanza y financia estos mensajes, tuvo que servirse de varios intentos en distintas revoluciones burguesas para desterrar por completo las relaciones feudales y no por eso se la consideró fracasada. Llegados a este punto, debemos decir que las condiciones para la tercera revolución proletaria están dadas, tras la Comuna de París y los setenta años de la experiencia soviética. Y lo decimos porque las relaciones de producción se han convertido en una traba para el desarrollo de los medios de producción y el desarrollo humano. Dejamos el enlace de la resolución de nuestro Comité Central como ejemplo de lo que decimos.

¿LA ALTERNATIVA ES EL SOCIALISMO?

Para responder a esta pregunta debemos resolver primero qué es una revolución socialista. Una revolución socialista es un cambio radical en la estructura de poder de una sociedad, liderado por el proletariado, con el objetivo de abolir la propiedad privada de los medios de producción, eliminar las clases sociales y construir un Estado socialista orientado hacia una economía planificada y la plena igualdad social basado en la aplicación de la ciencia marxista-leninista.  Es dar la posibilidad del pleno desarrollo humano a las masas laboriosas de las que el capitalismo se ha convertido en una traba insalvable. En esta dicotomía con la burguesía, el proletariado tiene que conquistar el poder mediante métodos revolucionarios.

¿QUÉ NECESITA EL PROLETARIADO PARA TRIUNFAR?

Sin el Partido jamás hubiera habido revolución, no sólo es condición sine qua non para poder llevarse a término una revolución socialista sino, también, para poder desarrollar el socialismo. Sin embargo, el Partido no nace en una burbuja, ni se desarrolla en una urna de cristal, sino que se desenvuelve y desarrolla en una sociedad clasista, donde rige la lucha de clases, también en su seno. En el desarrollo de la revolución, el Partido nunca dejará de ser el blanco del enemigo, la burguesía, cuyo objetivo no es otro que su liquidación por la vía de la corrupción ideológica, del oportunismo, del arribismo.

¿QUÉ OCURRIÓ ENTONCES EN LA URSS?

Lenin destacaba que, una vez tomado el poder por parte del proletariado, durante mucho tiempo la burguesía seguía siendo más fuerte. La toma del poder por parte del proletariado no extingue la lucha de clases. Cuando el imperialismo enfrentó a la Unión Soviética entendió que no podía vencer por la guerra directa y que debía enfrentarla mediante la guerra ideológica de la que siempre se ha servido. El imperialismo atacó por la corrupción del Partido Comunista, desnaturalizándolo, infiltrando elementos contrarrevolucionarios muy bien retribuidos. El resultado fue la línea revisionista que acató en el XX Congreso de la mano de Khruschev y su “Discurso Secreto” en el que demolió las bases creadas de la sociedad socialista y los estropicios derivados de los que la URSS nunca más pudo reponerse. Por eso destacamos la importancia del partido comunista y su lucha a muerte contra la burguesía y el revisionismo, que es su Caballo de Troya. En la carta de Lasalle a Marx (1852) se dice “La lucha interna en el partido le da fuerza y vitalidad. La prueba más grande de la debilidad del partido es la amorfia y la ausencia de fronteras bien delimitadas. El partido se fortalece depurándose”.

En el estado español este partido se llama PCOE, partido que desde su fundación ha llevado una lucha a muerte contra el revisionismo y el oportunismo. Nuestro Partido abraza fielmente la ciencia del marxismo-leninismo y la hace llegar mediante la ligazón con las masas. El imperialismo, última fase del capitalismo, es el tiempo de la revolución proletaria y, como dijimos, las condiciones ya están dadas. La viabilidad del socialismo se demostrará esta vez con la experiencia acumulada, lo que nos volverá menos vulnerables porque es un hecho ineludible debido a la traba insalvable que representa el capitalismo para el desarrollo de la humanidad. En la maduración de estas condiciones trabaja el PCOE, recoge los elementos más avanzados del proletariado revolucionario y te llama a conquistar con nosotros la misión histórica reservada al proletariado, la revolución socialista.

 

¡El socialismo es ahora!

¡Milita en el PCOE!

¡Socialismo o barbarie!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El fin de la prostitución

En el prólogo a la “Contribución a la Crítica de la Economía Política” (1859), Karl Marx, indica lo siguiente:

Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.

En la fase del capitalismo actual, éste ya ha cumplido su misión en la historia, revolucionar los medios de producción, hasta tal punto que el sistema económico se ha convertido en una traba para el desarrollo de las relaciones de producción y amenazan con multiplicar el ejército industrial de reserva, el hambre y la cremación de millones de seres humanos mediante las guerras. El momento que Karl Marx anunciaba “vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización” ya se ha dado. Esto provocará cambios en la superestructura, que en la teoría marxista se refiere al conjunto de instituciones y formas de conciencia que surgen de la base económica de la sociedad, influyendo en su organización y funcionamiento. Y al capitalismo actual sólo le queda jugar su carta hacia el fascismo, la guerra y la explotación más absoluta.

La actual superestructura capitalista está viciada de muchos males irresolubles como pueden ser las condiciones de exclusión y esclavitud que vulneran los derechos de las personas. En una de sus múltiples exclusiones es la mujer la que queda excluida y se ve abocada a convertir su sexualidad en una mercancía para sobrevivir mediante la prostitución.

Hace un tiempo, el autoproclamado “gobierno más progresista de la historia” lanzaba una propuesta de Ley Orgánica para abolir la prostitución. Luego hemos tenido conocimiento del uso de la prostitución sistemática por parte de varios ministros y colaboradores que tenían que sacar la Ley Orgánica adelante, lo que nos da ejemplo de la catadura moral de las instituciones y formas de conciencia que surgen de la base económica de la sociedad bajo el capitalismo, influyendo en su organización y funcionamiento, su completa inviabilidad para abolirla.

La prostitución es un elemento que nace de la opresión histórica de la mujer bajo el patriarcado burgués y la convierte en una mercancía más, es inherente a él. Por lo que decimos más arriba, para abolir la prostitución, la superestructura que genera el capitalismo debe ser completamente demolida por una base económica nueva, sino es imposible. Tampoco se puede actuar sobre un marco de exclusión si no se actúa sobre el conjunto de las demás violencias, por lo que para terminar con la prostitución el capitalismo debe ser completamente demolido. El intento de este gobierno lo deja claro. El reformismo es incapaz de humanizar al capitalismo pues su esencia es criminal y asesina y la única salida es revolucionaria.

El PCOE conoce la solución para abolir la prostitución que no es otro que la demolición del sistema económico burgués. Mientras exista el capitalismo y el patriarcado que de él dimana, existirá la explotación sobre la mujer. Por lo tanto, esta lucha debe ir a la par de nuestra liberación como clase y debe mandar al sistema productivo que lo perpetúa al estercolero de la historia, por criminal y porque ya ha cumplido con su misión histórica.

En el PCOE trabajamos para organizar la revolución de la clase obrera en toda su dimensión y somos conscientes de que las condiciones para la revolución ya están dadas como queda claro más arriba. La prostitución es otro de los miles de síntomas de un sistema profundamente enfermo y para ello llamamos a la parte más avanzada del proletariado consciente a unirse a nuestras filas en la liberación de la clase obrera en todos los frentes de explotación. El resultado será una sociedad donde la esclavitud asalariada y el patriarcado serán eliminados de raíz y darán paso a una sociedad sin explotación del hombre por el hombre y liberarán a la mujer de convertirse en una propiedad que se puede mercantilizar. La mujer conquistará su carácter de pleno derecho bajo el socialismo que desde el PCOE llamamos a construir.

 

¡El fin de la prostitución es el fin del capitalismo!

¡Construye la revolución en el PCOE!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El racismo como herramienta de la burguesía hacia el fascismo

El capital va dejando cadáveres al ritmo que perpetra sus abusos contra los seres humanos y la naturaleza, que son sus dos únicas fuentes de riqueza. El capitalismo se niega a sí mismo en otra de sus flagrantes contradicciones y no tiene más recorrido que el de imponerse por la violencia. El destino de este sistema económico criminal es dejar progresivamente a grandes masas humanas en la cuneta y, a la vez, culpabilizarlos de su desdicha. La última herramienta que utiliza es el racismo para dividir al proletariado entre buenos y malos, con un discurso identitario que busca adormecer el instinto de clase que debe imperar en la lucha de la clase obrera.

Los algoritmos de las redes sociales redirigen a sus usuarios hacia discursos de odio y legalizan el fascismo que impera en la actualidad, al ser la única salida que tiene el capitalismo, en su fase imperialista, para sobrevivir. El discurso de odio cala en la conciencia de amplias capas de obreros y lo normaliza con el método de relacionar inmigración con delincuencia e invasión. A partir de ahí es muy fácil llevar a todas estas personas al redil estrecho del fascismo. Hay que reconocerle el éxito de su método porque ya han empezado los pogromos y las agresiones como pudimos ver en Torre-Pacheco (Murcia) o en otro episodio en Vallirana (Barcelona), donde se dedicaron a atacar un centro de menores con cócteles molotov, que ya había ocurrido unos días atrás en otra localidad de Barcelona (Piera), y que presuntamente podría ser obra de las mismas personas.

No se trata de casos aislados. Todo indica que la violencia escalará y que pronto habrá víctimas mortales. Grupos abiertamente nazis como Desokupa, Roberto Vaquero o Núcleo Nacional organizan en la sombra esta labor parapolicial. A ellos se suman nuevos actores de fachada “anónima” como Deport Them Now, un grupo ultra de jerarquía difusa que se organiza principalmente a través de redes sociales y canales de Telegram para propagar bulos, exhibir simbología nazi y coordinar agresiones. Este canal fue uno de los focos de convocatoria para la cacería de inmigrantes en Torre Pacheco, a la que se desplazaron ultras de diferentes regiones.

La presencia de simpatizantes de Núcleo Nacional y otros grupúsculos neonazis en estos chats muestra cómo estas redes digitales sirven de semillero para la violencia racista. La burguesía, a través de este tipo de estructuras y sus sicarios, lleva la violencia hasta el punto que necesita, retribuyéndolos económica y mediáticamente para continuar dividiendo a la clase obrera y desviando la atención de las verdaderas causas de la explotación.

Bajo el fascismo se abrirá un escenario de fuerte represión, porque el fascismo no es más que una anarquía jurídica, y amplias capas que ahora actúan como sicarios del fascismo serán ampliamente represaliadas a medida que cambien las necesidades de la burguesía. En palabras de Bertolt Brecht:

 

“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra, porque yo no era judío.
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar.”

 

Ante este problema que corre como la pólvora, el PCOE antepone el internacionalismo proletario y la conciencia de clase, que no hace diferencia entre proletarios y que los unifica en su lucha contra el capital, el cáncer que lo provoca todo. En esa tesitura, el escenario que se le abre al Partido es abiertamente difícil, pero eso no impedirá que no nos cansemos de hacer correr este mensaje entre las masas obreras. Asumir como propia la psicología y los intereses de la burguesía por parte de amplias capas de la clase obrera, no sólo va a traer las peores desgracias para el resto de su clase, sino que también se hará a costa de sacrificar los intereses de la clase obrera en pos de los beneficios privados de la burguesía. Lenin decía que los espacios que no ocuparan los comunistas los ocuparía la burguesía. El fascismo sólo es la demostración de que la burguesía juega con ventaja en el momento concreto de la lucha ideológica, la última que la sostiene, y muestra a las claras las urgencias que tiene para su propia supervivencia.

La mejor herramienta para combatir al fascismo es ensanchar las filas del PCOE como vanguardia del proletariado y portador de la ciencia emancipadora para las masas trabajadoras, el marxismo-leninismo, que pone fin a la explotación del hombre por el hombre y manda a la burguesía, culpable de todas nuestras desgracias, al estercolero de la historia. Contra el racismo, el fascismo y el capital construye la alternativa revolucionaria, milita en nuestras filas.

 

 “Tenemos dos males que combatir: el capitalismo y el racismo. Debemos destruir tanto el racismo como el capitalismo.”

Huey P.Newton (fundador de Los Panteras negras)

                 

¡Contra el racismo, marxismo-leninismo!

¡Construye contra poder, milita en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Sobre la libertad en España

La libertad de expresión en España, como cualquier libertad bajo la democracia burguesa, es libertad para la burguesía y esclavitud para la clase obrera. Existe el ejemplo de la inviolabilidad jurídica del rey y, por otro lado, el pasado febrero se han cumplido cuatro años del encarcelamiento del artista Pablo Hassel por cantar canciones sobre hechos consumados perpetrados por la monarquía, en especial por el emérito, monarquía impuesta por el dictador Franco y aceptada por la izquierda domesticada por el régimen en la figura del PCE de Santiago Carrillo.

El artículo 20 de la Constitución Española, en su punto 1, dice así:

Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

C) A la libertad de cátedra.

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

El artículo en sí crea un marco de libertades personales que son directamente mutiladas a partir de supuestos y limitaciones, en especial el punto b en el caso de Pablo Hassel, que no vamos a reproducir aquí por un tema de espacio, y que, como decíamos más arriba, es libertad para la burguesía y esclavitud para la clase obrera. No puede existir libertad bajo un estado que tiene alrededor de doscientas personas encarceladas por motivos políticos y un rey emérito que se va de rositas ante los escándalos que le revientan sin prisa pero sin pausa.

La libertad para la clase obrera es la libertad de sucumbir en la esclavitud asalariada y la violencia organizada de un estado armado hasta los dientes. Existen otras libertades recogidas en la Constitución Española como la libertad de mercado, que es la consagración del capitalismo, u otras supuestas libertades territoriales puestas en el papel y mutiladas de hecho, que no vamos a exponer por razones de espacio, de la que destacaríamos la falta de libertad de las naciones oprimidas para acceder al derecho de autodeterminación blindado por su Artículo 2. Desde el PCOE tenemos claro que no habrá revolución sin autodeterminación, ni autodeterminación sin revolución. Es obvio que lo que es bueno para una clase social es malo para la otra, son vasos comunicantes.

La libertad para la clase obrera sólo será alcanzada bajo la democracia proletaria, democracia para la inmensa mayoría productora y dictadura para la minoría explotadora, que no es otra que la dictadura del proletariado. Lenin decía que, tras la revolución proletaria, la burguesía continúa siendo más fuerte que la clase obrera organizada, así que el paso al socialismo ocupará toda una etapa histórica. Mientras la burguesía se blinda mediante derechos y libertades que son lo contrario para la clase obrera, esclavitud y represión, la clase obrera debe constituir su vanguardia revolucionaria para la defensa de sus intereses de clase fuera del marco de la democracia burguesa y su Constitución. Desde el PCOE organizamos las estructuras para dar a todas las luchas parciales su carácter de clase, mediante el FUP (Frente Único del Pueblo), y que la clase obrera conquiste su libertad formal que no es otra que el socialismo.

 

¡Socialismo como democracia de la mayoría!

¡Libertad presos políticos!

¡Construye la alternativa en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Absentismo laboral: una nueva campaña de criminalización de la clase obrera

Los medios de manipulación de masas han iniciado recientemente una campaña sobre el absentismo laboral, el perjuicio que éste causa a los empresarios y el supuesto fraude cometido por los trabajadores que se encuentran de baja por algún tipo de incapacidad. Son cientos los titulares que inundan esos medios en las últimas semanas.

Algunos empresarios incluso tienen la desvergüenza de inventar unos supuestos datos de fraude (una estadística que no existe oficialmente), pretendiendo hacernos creer que el 20% de las bajas laborales por incapacidad temporal son fraudulentas, criminalizando no sólo a los trabajadores que están enfermos, sino a los profesionales de la salud que son quienes dictaminan si un trabajador está apto o no para realizar su trabajo.

Llama la atención que precisamente quienes viven del robo, quienes se enriquecen a costa del trabajo ajeno, los mayores criminales del mundo, intenten criminalizar a quienes generan toda la riqueza en nuestra sociedad, algo que además ellos mismos reconocen de forma implícita al denunciar el gran perjuicio que el absentismo genera a sus beneficios, demostrando de esta forma que es el trabajador el que genera toda la riqueza.

Lo que no dicen estos parásitos es que el aumento del absentismo laboral está causado por el incremento de la precariedad, una precariedad de la que ellos, quienes explotan nuestra fuerza de trabajo, son totalmente responsables. No dicen que el 61,7% de los jóvenes en España tiene un contrato temporal; o que la precariedad afecta al 80% de los nuevos contratos laborales; o que la precariedad laboral dispara a 1,3 millones los ocupados que buscan otro empleo en el SEPE.

Es evidente que este aumento de la precariedad redunda en un mayor número de problemas de salud mental entre los trabajadores, tal y como reconoce el informe Precariedad laboral y salud mental de la Comisión de personas expertas sobre el impacto de la precariedad laboral en la salud mental en España dependiente del Ministerio de Trabajo y Economía Social.

Igualmente, este incremento en la precariedad, también implica un aumento en el número de accidentes laborales, lo que supone un mayor número de incapacidades temporales entre los trabajadores que sufren esos accidentes. De hecho, en 2024 los accidentes laborales causaron 796 muertos, un 10,4% más que en el año anterior. Esta realidad por supuesto no preocupa nada a quienes se lucran con esas muertes, ya que los trabajadores somos sustituibles, somos una mercancía más en este sistema criminal.

De hecho, quienes viven a nuestra costa no dudan en llamar directamente delincuentes a trabajadores por ejercer el derecho a la huelga, exigiendo a las fuerzas represivas “contundencia” contra quienes se organizan para exigir mejores condiciones de trabajo, como los trabajadores del metal de Cantabria.

En esta nueva campaña de difamación de los trabajadores, no podía faltar el oportunismo más ruin, encarnado en la figura de Yolanda Díaz, que una vez más se ha sumado al discurso de la patronal, afirmando en su intervención en el Foro CREO, organizado por Cinco Días y Prisa Media, que hay un absentismo “voluntario”, algo que ha “aprendido de las empresas españolas” y sus “observatorios de absentismo”.

La ministra del PCE ha aprovechado su intervención para dejar unas declaraciones totalmente repugnantes que muestran su sumisión absoluta a la patronal, al pedir “hablar también de los márgenes empresariales”, indicando que “queremos empresas robustas, que tengan márgenes, pero esto va de democracia, va de repartir un poquito, no decimos mucho, esa productividad”. Esta marioneta de los monopolios no duda un segundo en justificar la explotación laboral y el robo de plusvalía, pidiendo a los empresarios que repartan algunas migajas, no muchas, de lo robado a los trabajadores que produjeron esa riqueza.

La clase obrera genera toda la riqueza y se ve obligada a vender su fuerza de trabajo por migajas, tanta riqueza que permite que un grupo de parásitos viva en el más absoluto lujo sin dar un palo al agua. A los trabajadores nos sobran los empresarios, nos sobra su Estado y su sistema, nos sobra el capitalismo y nos va la vida en construir una alternativa, construir el socialismo para armonizar las relaciones de producción y acabar con el parasitismo de la burguesía que nos hunde en la miseria y la precariedad.

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La agonía de Pablo Iglesias

Un último episodio entre un periodista provocador de la extrema derecha conspiradora, Vito Quiles, y Pablo Iglesias, fue usado por este último para intentar legitimar, aunque sólo sea por un breve lapso, su imagen prefabricada de revolucionario al servicio de la clase obrera. La burguesía le necesita en ese papel, todavía un poco más, para que realice sus últimas fechorías contra la clase obrera. Con consignas revolucionarias, gritadas a voz en cuello, intentó limpiar su imagen y así tener vía libre para recoger algunas de las dádivas de la burguesía que le quedaron pendientes. Además, le sirve a la burguesía como material elemental para crear los siguientes reformistas que necesitará, en sus crisis periódicas tanto económicas como de prestigio, en un sistema político donde la corrupción es endémica. Queda claro en este incidente que la socialdemocracia reformista es la antesala del fascismo.

Pablo Iglesias, este encantador de serpientes, que en palabras de Lenin cuando hablaba sobre la socialdemocracia alemana – “La revolución proletaria y el renegado de Kautsky” (1918) – decía que “son revolucionarios de palabra y reaccionarios de hechos. Son capaces de las consignas más radicales para dormirlas luego bajo un tapete”. Las clases explotadoras necesitan de estos elementos como nuestro amigo Pablo para ejercer la dominación política que perpetúe la explotación, es decir, el interés egoísta de una minoría contra la mayoría del pueblo trabajador, cuando lo que necesitan las clases explotadas es la dominación política para destruir completamente cualquier tipo de explotación, es decir, el interés de la mayoría del pueblo trabajador contra una minoría insignificante de los esclavistas modernos, es decir, capitalistas, terratenientes y toda la maquinaria militarizada que lo sustenta y lo hace posible y este hombre lo sabía. Y elementos como este son capaces de engañar a la parte menos avanzada del pueblo trabajador.

Personajes como Pablo Iglesias, estos seudo socialistas, que han sustituido la lucha de clases por ensoñaciones sobre la armonía de las clases, se han imaginado la transformación socialista también por la vía de la ensoñación, no como la destrucción de la dominación de la clase explotadora sino como la sumisión pacífica de la minoría explotadora que habrá tomado conciencia de repente de su nueva misión en el mundo. Esta ensoñación pequeñoburguesa, que cree en un estado situado por encima de las clases sociales, ha conducido en la realidad a la traición contra la clase trabajadora como lo ha demostrado en las distintas participaciones de los parlamentos burgueses. Ejemplos de ello los tenemos en el Estado español, comenzando por Carrillo y su eurocomunismo y terminando por Enrique Santiago, Yolanda Díaz o el propio Pablo Iglesias.

El oportunismo es el caballo de Troya que inyecta la burguesía en el cuerpo social de la clase obrera para engañarla y desmovilizarla, haciéndole creer que por los estrechos cauces parlamentarios de la democracia burguesa todo se resuelve, que la democracia burguesa es un fin en sí misma y el menos malo de los sistemas para el proletariado.

Luchar contra el oportunismo que ha representado Pablo Iglesias y su partido es esencial para combatir a la reacción y, todavía con más fuerza, a esta fórmula que es la forma más acabada y nociva de la burguesía para dividir y alienar a la clase obrera. La emancipación y la liberación del proletariado, únicamente será posible mediante la revolución socialista, digan lo que digan estos soñadores, que sólo buscan desorientar al proletariado en la consecución de su misión histórica, la implantación de la dictadura del proletariado que destruya la dictadura de la burguesía. Cualquier forma de organización política de la burguesía, por muy democrática que pueda llegar a parecer, nunca será democrática porque será la defensa de los intereses de la minoría de los explotadores contra la mayoría de los explotados, la clase obrera. En esta lucha, todos los espacios que se dan en el proletariado, por pequeños que sean, deben ser ocupados por las fuerzas comunistas, porque lo que no conquista el proletariado revolucionario pasa a manos de la reacción sirviéndose, las más de las veces, de elementos como este hombre.

La defensa de los explotadores muestra varias caras, como esta que parece muy amable y democrática. Pablo Iglesias no sólo ha encubierto este hecho con frases que “son revolucionarias de palabra y reaccionarias de hechos”, como nos advertía Lenin, sino que ha mentido a sabiendas creando un personaje social que institucionaliza la figura del revolucionario abnegado, el patriota honrado. Tenemos bien fresco en España el ejemplo de Galapagar, y convierte la figura en un simple afiche carente de todo fondo político muy útil para los intereses de la burguesía que le homenajea y que siempre le ha brindado un amplio espacio en la parrilla de sus medios de masas de desinformación para dar una imagen de humanización a su dictadura de clase. El oportunismo renuncia a la revolución, reconduce al proletariado al redil estrecho del economicismo dentro del marco capitalista y la legalidad burguesa, para apartar al proletariado de la lucha política, la verdadera lucha emancipatoria hacia el socialismo y este señor lo ha hecho a sabiendas.

El PCOE celebra la defunción de la función política que ha llevado a cabo este hombre y sus estúpidos intentos de volver a legitimarse frente a la clase obrera. El revisionismo ha llevado a la muerte de los partidos comunistas internacionales hacia el reformismo y el economicismo, a la vía hacia el capitalismo de China y a la caída de la URSS al serles imposible la derrota por las armas. El PCOE lleva a cabo una lucha a muerte contra el revisionismo que ya dura más de medio siglo y un trabajo metódico y consecuente en la reconstrucción de la Internacional Comunista. Por eso, reconocemos que personajes como Pablo Iglesias retrasan ideológicamente a las capas menos avanzadas del proletariado y obstaculizan nuestro trabajo, retrasando lo inevitable, la revolución socialista, por el trabajo de zapa dentro del movimiento obrero que realizan semejantes personajes para la burguesía. Con el amplio despliegue en sus medios masivos de desinformación y la adulación del personaje, la burguesía le retribuye así por su fidelidad a sus intereses y recoge los últimos servicios, por la vía de la institucionalización en la democracia burguesa, esa dictadura de clase, que pudiera prestar este personaje contra los intereses de la clase obrera.

Incidentes como el ocurrido con el periodista, todavía le dan legitimidad frente a sus convencidos y con los que participan de sus chiringuitos políticos, pero a los comunistas no nos hacen ni cosquillas. Pablo Iglesias tuvo la bondad de trasladar todo el odio y toda la indignación de la clase obrera en un momento dado, al redil estrecho de la democracia burguesa, a cambio de renunciar a la organización hacia la vía revolucionaria. El espontaneísmo de las protestas y la falta de un partido comunista fuerte que actuara de vanguardia fueron sus mejores aliados. Ahora, la indignación cíclica que provocan las crisis periódicas del modelo productivo, debe encontrarse con un partido más fuerte que actuará de vanguardia revolucionaria y educará y guiará a las masas trabajadoras hacia la vía revolucionaria de la toma del poder y la construcción del socialismo. El capitalismo está abocado a la desaparición por sus contradicciones insolubles y las trabas sobre unas relaciones de producción que ya se encuentran en un estadio superior, las socialistas. En ese estadio, la clase obrera, que es la única que produce valor, se adueñará del valor que produce, sin sanguijuelas, sin estos actores que blanquean la explotación capitalista y caminará, mediante la dictadura del proletariado, hacia la construcción del socialismo. Las condiciones para la revolución ya están dadas, nos falta atraer a las masas, trabajo que desde el PCOE llevamos a cabo sin descanso.

¡Muerte al revisionismo!

¡Desenmascaremos a los traidores!

¡Viva la lucha de la clase obrera!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El hombre detrás de la masa

En estos últimos días se ha celebrado la gloriosa victoria del Ejército Rojo contra la jauría miserable del régimen nazi. El Ejército Rojo realizó la mayor gesta de la historia militar y persiguió al genocida de Hitler hasta la misma cueva y le obligó a suicidarse, dando por concluido el Tercer Reich. Este episodio bélico dejó una matanza de 27 millones de soviéticos asesinados, ejército y población civil que supieron conseguir su fin cuando las democracias burguesas habían sucumbido cobardemente.

Pero el Ejército Rojo y la organización soviética que recogió Stalin, no vinieron de la nada. Hubo un hombre, detrás de la masa, que forjó los cimientos de la sociedad soviética y que dedicó toda su vida a la creación del primer estado socialista. Ese hombre se llamaba Lenin y sería muy injusto no reconocer su trabajo y su método organizativo en el exterminio del ejército nazi y su sistema de explotación.

Tras largos años de exilio, Lenin llegó a Rusia y se hizo cargo del partido bolchevique, un partido de nuevo tipo creado y organizado por él, cuando la revolución ya se adivinaba. En este escenario, introdujo una estrategia coherente y una táctica bien elaborada para la lucha del proletariado, en el tiempo de sus acciones abiertas hacia la revolución proletaria, cuando ya había caído el zar y el derrocamiento de la burguesía pasó a ser una tarea práctica inmediata, cuando la cuestión de las reservas del proletariado, con la unión con los campesinos pobres que querían desterrar también la explotación asalariada (estrategia), pasó a ser una de las cuestiones más palpitantes, cuando todas las formas de lucha y organización, tanto parlamentarias como extraparlamentarias (táctica), se revelaron con total nitidez. Fue en este periodo cuando Lenin rescató las tesis de Marx y Engels sobre táctica y estrategia. Pero no se limitó tan sólo a eso, las desarrolló y las completó con nuevas ideas y principios, introduciéndolas en un sistema de reglas y principios de orientación para dirigir a las masas y la lucha del proletariado. Obras de Lenin como “¿Qué hacer?” (1902), “Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución” (1905), “El imperialismo, fase superior del capitalismo” (1916), “El estado y la revolución” (1917), “La revolución proletaria y el renegado de Kautsky” (1918) o “Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo” (1920) son indiscutiblemente una verdadera aportación a la ciencia del marxismo-leninismo y su arsenal revolucionario. La estrategia y la táctica del leninismo son la ciencia de la dirección de la lucha revolucionaria del proletariado.

Desde el PCOE rendimos este sincero y humilde homenaje al hombre que supo llevar a término la revolución en una sexta parte del planeta tierra y que dejó sus enseñanzas a las generaciones venideras. De su herencia y ejemplo el PCOE se erige en su modesto discípulo y trabaja sin descanso en hacer llegar las enseñanzas del marxismo-leninismo a las masas trabajadoras, porque sabemos que para romper el cerco de la burguesía, la única salida es revolucionaria. El proletariado armado de la ciencia del marxismo-leninismo se vuelve invencible y bajo la dirección del partido revolucionario es capaz de conseguir las gestas heroicas que le llevan a cumplir con su misión histórica, derogar el sistema burgués e instaurar la sociedad comunista sin clases.

 

¡Gloria al camarada Lenin!

¡Gloria al Ejército Rojo!

¡Larga vida al marxismo-leninismo!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Sobre amnistías: Sólo la Revolución emancipa al proletariado

Desde el PCOE siempre hemos exigido la amnistía de los presos políticos. Que existan presos políticos en un país es una muestra clara de un déficit democrático y, por ejemplo, el PSOE, que votó junto al PP la aplicación del artículo 155 en Cataluña, ahora se ha abierto a sacar adelante una ley para amnistiar a los represaliados catalanes en un claro cálculo electoral para mantener un gobierno en minoría mediante un pacto amplio que incluye a muchas fuerzas políticas. No es una verdadera amnistía sino un pacto electoral porque al régimen no le interesaba repetir las elecciones y le ha sido más fácil desmovilizar al pueblo catalán con un gobierno teóricamente de izquierdas. Y decimos teóricamente porque la explicación del acuerdo por parte de Yolanda Díaz y Sumar ha sido que con el diálogo se va a todas partes, lo que indica que su objetivo es la conciliación de clases que, en la práctica, es la subordinación de la clase obrera a los intereses de la burguesía, del gran capital, como corresponde a esta ministra oportunista proveniente del PCE que habla maravillas de Garamendi, presidente de la patronal CEOE que es a quien sirve. Recordemos que una de las promesas electorales del gobierno “progresista” fue la derogación de la Ley Mordaza que tras 6 largos años, sigue estando plenamente vigente. Ley hecha por el corrupto y fascista gobierno de Rajoy que mantienen los no menos reaccionarios de PSOE-SUMAR-IU-PCE, apoyados por las fuerzas políticas nacionalistas catalanas, vascas y gallega, y que permite que se encarcelen a obreros, sindicalistas y todo aquel que luche de manera consecuente desde la izquierda real como, por ejemplo, las penas de tres años y medio de prisión por ejercer el sindicalismo y la huelga a las 6 de la Suiza.

Si nos centramos en la supuesta amnistía a los condenados por los acontecimientos sucedidos en Catalunya tras el 1 de Octubre de 2017, vemos que, como decíamos antes, es un puro y simple cálculo electoral, pero también nos demuestra la esencia reaccionaria del Estado, donde jueces podridos al servicio de la clase a la que sirve el Estado, determinan a quiénes se les aplica la amnistía y a quienes no, siendo de facto una amnistía para los que apalearon, para los opresores pero no para los oprimidos, para el pueblo. Al igual que, si vemos con más perspectiva, aconteció tras la muerte del asesino Franco, donde la amnistía, realmente, sirvió para amnistiar a los fascistas, a los represores, y no al pueblo trabajador, a los que el Estado mantuvo en la cárcel y continuó reprimiendo: Amnistía para los fascistas y represión y cárcel para los antifascistas, retratando la naturaleza reaccionaria del estado. Lenin, en “El estado y la revolución” (1917) definía al estado como un ente organizado y altamente militarizado para ejercer violencia de una clase social sobre otra. El estado español es la expresión más radical de los intereses de la burguesía y de un régimen que lleva más de 80 años aterrorizando a la clase obrera y que ha pasado por distintas operaciones cosméticas para llegar a donde está ahora. De aquel Tribunal de Orden Público a la Audiencia Nacional, de esos polvos estos lodos.

Bajo el capitalismo el proletariado no tiene derecho alguno, pues está totalmente despojado de la propiedad de los medios de producción y, consecuentemente, se halla bajo el yugo de los capitalistas cuyo estado es el instrumento para sostener el régimen de explotación y de opresión de la clase obrera.

Sin el poder todo es una ilusión y mientras el proletariado no tome el poder económico – socialismo – y político – dictadura del proletariado – lo único que existirá es impunidad de la burguesía para robar y oprimir al pueblo. La única vía que tiene el proletariado de conquistar la libertad y la democracia pasa por derrocar al capitalismo y despojar de todo tipo de derecho a la burguesía, aparte de socializar todos los medios de producción y ponerlos en manos de la clase obrera y, para ello es esencial combatir a la reacción y, todavía con más fuerza, al oportunismo que es la forma más acabada y nociva de la burguesía para dividir y alienar a la clase obrera. La emancipación, la liberación del proletariado únicamente será real con la Revolución Proletaria.

 

¡Abajo el fascismo y el imperialismo que lo engendra!

¡Por la Revolución Socialista!

¡Proletarios del mundo, uníos!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La transfobia es parte del capitalismo

El pasado miércoles 16 de abril, el Tribunal Supremo del Reino Unido dictaminó que el término «mujer», en relación con la Ley de Igualdad de 2010, se refiere a «una mujer biológica y a un sexo biológico» 1. Esta decisión ha sido celebrada por colectivos y personalidades afines al feminismo radical como una «victoria para los derechos de las mujeres». Por supuesto, resulta obvio que este fallo no supone una «victoria» más que para los defensores del esencialismo biológico y la transfobia más descarada, entre los que se encuentran no sólo el feminismo radical, sino también reaccionarios y fascistas de diversa índole con los que aquel no duda en codearse.

Por desgracia, esto no es un hecho aislado, sino que es otro ejemplo más de los numerosos ataques contra las personas trans, en especial las mujeres, que se han realizado recientemente, no sólo en el extranjero, sino también en España: en el informe presentado en 2024 por la Federación Estatal LGTBI+ se afirma que «un 40 % de las personas pertenecientes al colectivo ha sufrido algún acto de odio en los últimos 5 años. Los actos de discriminación son los más numerosos (el 32,4 % los ha sufrido en los últimos cinco años), seguidos de los actos de acoso (el 28,7 %) y la agresión (10 %)» 2. Además, según este informe, «una de cada 4 personas trans ha sido agredida física o sexualmente (26,70%), el 35,60% ha sufrido acoso y el 37,80% discriminación» 3.

En la Comunidad de Madrid también tenemos ejemplos de estos delitos de odio: en enero de este año una mujer fue víctima de una agresión tránsfoba en Alcalá de Henares 4, agresión que fue denunciada por el Partido en su momento, por su esencia fascista e inhumana 5. Las instituciones burguesas tampoco están exentas de transfobia, como puede verse en el intento de modificación de las leyes trans y LGTBI de la Comunidad de Madrid que el PP trató llevar a cabo en 2023 6, y que fueron llevadas a trámite ante el Tribunal Constitucional al año siguiente.

A diferencia de otras organizaciones «comunistas» que abrazan la línea derechista en la cuestión LGTB+, y que sirven de cireneos a los reaccionarios en su cruzada tránsfoba, desde el Partido Comunista Obrero Español entendemos que la transfobia, la homofobia y la opresión de las personas LGTB+ procede del sistema capitalista y de la superestructura ideológica que éste crea: el binarismo de género, la familia patriarcal, el esencialismo biológico, etc. Por eso reconocemos que los ataques a los derechos de las personas trans no suponen ninguna «victoria», ni para los derechos de la mujer ni para nadie en la clase trabajadora, porque sabemos que la liberación de la mujer, de las personas trans, de las personas LGTB+ y de todo el proletariado solamente puede venir de mano del socialismo científico, de la destrucción del sistema criminal del capitalismo y de la ideología burguesa y reaccionaria que emana de él.

Desde el Partido Comunista Obrero Español señalamos los argumentos arriba expuestos por el Tribunal Supremo de Reino Unido, y usados también por colectivos adheridos al feminismo radical, como puras y simples justificaciones ideológicas de su transfobia, una evidencia clara del carácter anticientífico de estos posicionamientos, que instrumentalizan y rebajan la biología a una caricatura, usándola como arma arrojadiza contra la realidad de las personas trans.

 

¡FRENTE A LA TRANSFOBIA, ORGANIZACIÓN!

¡CONTRA LA BARBARIE, ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Célula Felipe Lara del PCOE en Madrid