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La opresión hacia los temporeros españoles en Francia

En un artículo anterior nuestro partido ya denunció cómo diferentes organizaciones políticas al servicio del sistema capitalista criminalizaban a los trabajadores inmigrantes al mismo tiempo que beneficiaban a empresarios y terratenientes para seguir explotándolos con total impunidad. La situación no es exclusiva del Estado Español, cómo han denunciado temporeros españoles que se encuentran en la vendimia en Francia.

Una parte de los 14.000 temporeros que cada año van a trabajar a Francia han denunciado las vejaciones, abusos y falta de alojamiento por parte de la empresa NORD-EST, algo de lo que se ha hecho eco el diario Público. Estos denuncian que sufrieron “maltratos de todo tipo” (…) “Nada más llegar nos dijeron que por el tema del coronavirus no nos iban a dar comida ni alojamiento. Aún así empezamos a trabajar sabiendo eso, pero desde el primer día no nos daban ni una botella de agua. Nos insultaban, se reían de nosotros, nos llamaban hijos de puta y muertos de hambre”, cuenta una temporera española.

Estas humillaciones iban acompañadas de amenazas: “Cuando nos quejábamos y decíamos que no podíamos seguir trabajando así nos decían que no trabajáramos y nos descontaban las horas. Así era todos los días…

Pese a que el pretexto de no darles comida ni alojamiento fue el COVID-19 (lo cual no deja de ser una excusa para ahorrar costes), esta enfermedad no pareció importarles al someter a sus trabajadores a condiciones insalubres, como privarles de un baño:

No teníamos baño y si tenías necesidades tenías que esconderte un poco entre las viñas para poder hacerlo o hacer de tripas corazón y aguantar. (…) “También reclamamos duchas, pero nos dieron una ducha para más de 120 personas (éramos grupos de 60 personas). Imagínate cómo estaba la ducha. Hubo mucha gente que decidimos no ir, pero deberíamos haber tenido derecho a ducharnos después de las jornadas de trabajo”.

De igual manera que ocurre con muchos temporeros inmigrantes en España, en Francia también se les priva de alojamiento:

Para dormir te tenías que buscar la vida. Mi compañero y yo teníamos furgoneta, pero había mucha gente que no tenía nada y han tenido que dormir en tiendas de campaña escondidos en parques o donde pillaban. Algunos días nos han echado y hemos tenido que recoger el campamento por la noche cuando al día siguiente teníamos que trabajar” (…) “Tengo otros compañeros a los que les reservaron un espacio, pero estaba literalmente en un vertedero. Cuando los jefes nos dijeron que podríamos dormir en un vertedero creíamos que era cachondeo, que lo decían porque eran unos clasistas, pero cuando llegamos ahí era un vertedero de verdad. Hubo mucha gente que se quedó porque del vertedero no te echaba la Policía”.

Las experiencias de mujeres temporeras marroquíes en España que sufrieron no sólo explotación laboral, sino acoso sexual tampoco es algo ajeno para las trabajadoras españolas en Francia:

 

“El día en el que la situación se volvió insostenible fue un día en el que varios hombres-también trabajadores-empezaron a acosar a chicas de mi grupo de trabajo. Las miraban, las tocaban… y las chicas de nuestro grupo nos negamos a trabajar con esa gente. Cuando se lo dijimos a nuestro superior él se rio de nosotras y nos dijo que nos estaba pasando eso por ir así vestidas.”

Como vemos, la clase obrera, independientemente de su nacionalidad, sufre los mismos tipos de opresiones en uno u otro país que esté bajo los dictámenes del capitalismo, por lo que no vamos a defender divisiones entre la misma, ya lo haga la derecha con sus discursos xenófobos o la izquierda oportunista que demoniza a “los blancos” en abstracto, sin entender que una cosa es la élite económica de un país y otra su clase obrera. Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), como internacionalistas, defendemos la unión de las luchas de los trabajadores de los diferentes pueblos del mundo. Como dijo un auténtico internacionalista como fue el Che Guevara, “si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es más importante.”

Al mismo tiempo, apoyamos una Reforma Agraria Antilatifundista y Antimonopolista para solucionar los problemas relacionados con el trabajo del campo, entregando las tierras al pueblo, permitiendo a los jornaleros el trabajo digno en el campo, generando un impulso industrial para el desarrollo de este, que permita que tanto jornaleros como ingenieros y técnicos se queden en el país a trabajar gracias a la Reforma Agraria y no tengan que verse obligados a emigrar al extranjero en busca de trabajo.

Pero todo ello solo se puede lograr con la integración de todas las luchas relacionadas con obreros, campesinos, estudiantes, pensionistas, etc; en un Frente Único del Pueblo que sirva de vehículo contra la raíz de los males que nos aquejan a obreros y campesinos, el imperialismo criminal, que nos sume -como hemos visto a lo largo de este artículo- en la miseria moral y material. Un Frente Único del Pueblo que luche por la Reforma Agraria, que debe ser Antilatifundista y Antimonopolista, que nos debe sacar de la Unión Europea, para lograr sus objetivos y que debe ser también el motor de la construcción del socialismo, máxima aspiración de las clases trabajadoras hoy.

 

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!

¡Trabajadores de todos los pueblos, uníos!

¡Por la Reforma Agraria Antilatifundista y Antimonopolista!

¡Por el Frente Único del Pueblo!

 

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Partido Comunista Obrero Español




Alcoa lo vuelve a demostrar: los empresarios sólo generan miseria

A medida que avanzamos en el tiempo, se hace patente que el cambio en el modelo productivo y la destrucción de la poca industria restante en el Estado es algo de rigurosa actualidad y que afecta y afectará a miles de trabajadores a lo largo y ancho del territorio español. Se demuestra por tanto que, efectivamente, España es un eslabón cada vez más débil de la cadena imperialista:

«Nos encontramos en la etapa final de este proceso de desmantelamiento industrial del Estado español. El rol que le corresponde en la cadena imperialista mundial no es otro que el sector servicios y, fundamentalmente, el turismo, hecho este que, sin duda lo convierte en uno de los eslabones más débiles de la cadena imperialista. Este es el papel que le han asignado los imperialistas agrupados en la UE y en la OCDE.»

La acumulación de la riqueza en cada vez menos manos, los llamados “superricos“, provoca necesariamente que la parte productora de la sociedad, el proletariado, crezca a pasos agigantados en condiciones cada vez más miserables, en la depauperación de sus condiciones de vida. No desvelamos nada nuevo puesto que esta es una de las contradicciones del capitalismo que acertadamente señalaba Carlos Marx en El Capital:

«La acumulación capitalista produce constantemente, en proporción a su intensidad y a su extensión, una población obrera excesiva para las necesidades medias de explotación del capital, es decir; una población obrera remanente o sobrante.»

 

En septiembre, cuando todavía no se habían prorrogado las políticas criminales de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), las empresas vaticinaban despidos masivos a partir del 1 de octubre. Hoy, con los ERTE prorrogados, vemos que los despidos están ocurriendo de igual forma, probando que ya ni las inyecciones de dinero público pueden salvar la empresa privada o que, en otras palabras, el capitalismo es un cadáver en completa descomposición.

Desde que comenzó el mes de octubre, mostramos algunos de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) que se han puesto encima de la mesa:

Es decir, en 10 días estamos presenciando el despido de más de 1.000 trabajadores. Y esto es la punta del iceberg: por un lado porque sabemos que en la prensa sólo aparece un pequeño muestreo de todos los casos y, por otro lado, porque en las próximas semanas esta situación se repetirá sistemáticamente en una gran parte de las empresas del Estado español.

Sin duda, el caso más conocido es el de Alcoa, más aún siendo vox pópuli que es una empresa que ha recibido en la última década (eso abarca tanto gobiernos del PSOE como del PP) 1.000 millones de euros de dinero público. Con lo cual, los comunistas no mentimos cuando decimos que el Estado no es una entidad neutra por encima de las clases, sino que es un instrumento de dominación de una clase sobre la otra. En concreto, el Estado español (como la inmensa mayoría del mundo) es un instrumento de la burguesía para oprimir a la clases trabajadoras y populares.

No es, ni mucho menos, la primera vez que desde el Partido Comunista Obrero Español hablamos de la situación de Alcoa, puesto que en los últimos años se han intensificado las contradicciones de clase en esta multinacional en España. Tampoco sería la primera vez que asistimos a sus manifestaciones presentando batalla ideológica, política y sindical frente a los lacayos de CCOO, UGT y Unidas Podemos, entre otros. No podemos olvidar que cuando el carácter de clase de la sociedad se hace más latente, la tarea del oportunismo es la de manipular y mentir a los obreros para que agachen la cabeza, para que acepten las condiciones de la burguesía.

Repasemos: unos párrafos antes señalábamos diferentes empresas en las que se conocía que se iban a practicar despidos a una parte de la plantilla. Si profundizamos en estos casos, veremos que:

    • En Vauste, CCOO ganó las elecciones sindicales en octubre de 2019. El comité de empresa en 2020 aprobaba el ERE por votación.
    • En Coca-Cola European Partners, CCOO monopoliza el comité de empresa y han aceptado el ERE a cambio de prejubilaciones (es decir, destrucción de puestos de trabajo) y traslados.
    • En Alumalsa, el comité de empresa, conformado por UGT y CCOO, acepta negociar unos “despidos atractivos“.

En el caso de Alcoa, las traiciones a la clase trabajadora por parte de los sindicatos no son una cuestión de este año ni del anterior, sino de un rodaje de años, si no décadas, puesto que su alineación con el Estado burgués es total.

Así se explica que en 2013 los supuestos representantes de los trabajadores pusieran encima de la mesa a la plantilla la aceptación de la congelación salarial. La misma historia en 2015 y, en 2017, la bajada del 1’5% del sueldo. Así son las negociaciones de CCOO y UGT, que ante los cierres actuales de las fábricas de A Coruña, Avilés y San Ciprián se ofrecen como intermediarios de la compra-venta para perpetuar el beneficio privado, en vez de promulgar la huelga general, la unidad de la clase obrera en todos los sectores para luchar por la nacionalización y la mejora de las condiciones materiales de los trabajadores. Eso es el sindicalismo amarillo: todo para los burgueses y nada para el trabajador.

Por encima de ellos, el oportunismo de Unidas Podemos con sus continuas pataletas, clamando al cielo, preguntándose qué ha podido pasar y pidiendo la nacionalización y la intervención estatal (¡como si no estuviesen gobernando!) de la industria española cuando les cuadra y si tienen tiempo. Sobre ellos, simplemente repetiremos lo que escribimos en octubre de 2018:

«¿Por qué, entonces, no se acogen a esta posibilidad (a la intervención estatal)? Porque, por una parte, la Constitución sólo es un panfleto propagandístico del Estado y, por otra, como venimos denunciando durante décadas los comunistas, la socialdemocracia es la pata izquierda del capitalismo, proponen exactamente lo mismo, pero con una capa de maquillaje. Las reivindicaciones de esta gente se limitan a pedir que no se cierre la fábrica, que no hay motivos para hacerlo. Es decir, que a pesar del auténtico despilfarro público que se ha realizado para beneficiar a Alcoa, asumen una posición equidistante que no perjudique a los empresarios.»

Las tareas de los comunistas en España y en el mundo entero son hoy mucho más duras de lo que podemos imaginar. La burguesía tiene la experiencia de la lucha contra el bloque socialista durante el siglo XX. Gracias a esto, se han refinado los oportunismos, se ha intensificado la lucha ideológica y, junto con ello, se ha arrasado y se arrasa con la vida y la dignidad de los trabajadores. La consigna ¡Socialismo o barbarie! adquiere hoy día más significado que nunca, puesto que la perdida de derechos y de nivel de vida de los obreros está directamente relacionada con la caída del bloque socialista.

Es por ello que la lucha contra el oportunismo, contra la burguesía dentro del movimiento obrero, pasa obligatoriamente por la unidad de los comunistas. A su vez, los comunistas unidos somos imprescindibles para que sea posible la unidad de la clase obrera y la consecución del Socialismo. En este camino, y como ya hemos plasmado publicando en septiembre el Marco Programático para la Unidad de Acción de los Comunistas en el Estado Español, el fortalecimiento del sindicalismo de clase, de los sindicatos adscritos a la Federación Sindical Mundial, es un deber innegable de los revolucionarios, de los marxistas-leninistas.

Es el momento de que los comunistas tomemos Partido, porque sin Partido no hay revolución.

 

¡Por la unidad de los comunistas!

¡Contra el sindicalismo amarillo!

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 10 de octubre de 2020

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




El desastre de la UCLM

Desde que se iniciaran los protocolos del COVID-19 hemos visto cómo en las universidades públicas se ha hecho una gestión nefasta de la pandemia. Los decanatos, en la mayoría de los casos han optado por ignorar la situación de desamparo académico de la universidad, abandonando a su suerte al profesorado y al alumnado, dejando los cursos en el aire, sin garantizar los recursos necesarios para realizar las clases de manera telemática.

En aquel momento, muchas universidades, profesores y muchos medios, vendieron aquella situación como un problema de falta de preparación, la pandemia pilló por sorpresa a las instituciones educativas y estas hicieron lo que buenamente pudieron con los medios disponibles.

Bien, la pandemia y sus consecuencias en España comenzaron a mediados de marzo de este año, es decir, hace unos 6 meses. En estos 6 meses hemos vivido la desescalada, la “nueva normalidad” y sus medidas, así como se han modificado muchos de los hábitos y costumbres de nuestro día a día, lo que parece no haber cambiado es la previsión de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo, quien ha protagonizado uno de los espectáculos más bochornosos de la pandemia, tanto por su contenido, como en su forma.

El curso tenía inicio previsto en el 21 de septiembre, fecha ya tardía respecto a lo que se acostumbra al inicio del curso. Pocos días antes del 21, se informa que para poder habilitar correctamente el centro San Pedro Mártir y Madre de Dios se retrasarían las clases hasta el 28 de septiembre, para cumplir así con el inicio presencial de las clases.

El problema lo vemos cuando, el día 23 de septiembre, el delegado de la facultad informa, vía WhatsApp al alumnado que pasen a todos los grupos de clase la información de que el día 28 comenzarán las clases, pero de forma telemática, contradiciendo totalmente las instrucciones e informaciones dadas días antes en un mail. Tras esto, varios alumnos se sorprenden de las formas en las que la universidad comunica esto a los alumnos y deciden, vía redes sociales, ponerse en contacto con la universidad, quien confirma lo dicho por el delegado de la facultad. Acto seguido y mediante una publicación en Instagram, la universidad confirma esta información, las clases se realizarán de manera no presencial para todos los cursos.

Dos días más tarde se envía un comunicado a los alumnos confirmando la información que previamente se había facilitado primero por Whatsapp y luego por Instagram, sin mucho detalle ni explicaciones, sino más bien el envío de una confirmación de lo que ya se sabía, pero dos días más tarde y por el cauce que debiera haber sido informado desde un inicio.

Esto pudiera parecer simplemente un desliz o un error, pero debemos entender el contexto en el que esto ocurre. Existe una realidad, y es que las universidades son lugar de migración de estudiantado de diversas partes del Estado, ya sea por preferencia, comodidad, facilidad económica u otros factores, muchos estudiantes han de desplazarse hasta la ciudad de Toledo para cursar sus estudios en la UCLM de Toledo, han de cargar con sus pertenencias, desplazarse en algunos casos cientos de kilómetros y además pagar residencias, pisos y todos los gastos, aparte de una matrícula universitaria que en Castilla La Mancha ronda de media los 900€/año. Todo esto supone que, a día de hoy, los estudiantes habrán desembolsado entre medio y un mes de gastos para que ahora la universidad lo resuma todo con una disculpa y pida “afrontar con ánimo este comienzo”.

Es evidente que la universidad ha tenido tiempo sobrado para prever e informar al estudiantado de las posibles medidas, al igual que de preparar las aulas y los medios por los que se impartiría clase, pero ha preferido no hacerlo ya que sabe que, de haber sabido que el curso sería telemático en su mayoría, una parte importante del estudiantado hubiera elegido otra universidad para este curso. De nuevo vemos como las universidades que se dicen públicas trabajan con el engaño y la duda a fin de no perder sus beneficios económicos, abandonando totalmente a su suerte al estudiantado.

Contra esta situación no queda más que la organización de todos los estudiantes, pues tan solo unidos y de manera coordinada se nos escuchará y podremos lucha contra el modelo universitario actual, que lejos de ser un lugar donde expandir nuestro conocimiento y evolucionar como personas, es una máquina de crear trabajadores precarios y sin conciencia, inoculando ideología burguesa a cada paso, fomentando el individualismo y siendo una mina de trabajo gratuito para las empresas a través de las “prácticas”. ¡Estudiante, no permitas que te sigan pasando por encima y se sigan riendo de ti!

 

¡LUCHÉMOS POR UNA UNIVERSIDAD PROLETARIA!

¡EL CONOCIMIENTO HA DE SER DEL PUEBLO!

¡ORGANÍZATE CONTRA LA EDUCACIÓN CAPITALISTA!

 A 7 de octubre de 2020 en Toledo

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) EN TOLEDO

PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA (PCPE) EN TOLEDO




Los estragos universitarios de la gestión capitalista de la COVID-19

La incapacidad del equipo directivo de la UCM para gestionar de manera eficaz e igualitaria situaciones de crisis se demostró ampliamente en las medidas clasistas y negligentes que fueron adoptadas durante el confinamiento desde el 13 de marzo. El objetivo último de este conjunto de medidas —recubiertas de un falso halo de preocupación e interés por los problemas de estudiantes y trabajadores de la Universidad— fue retrasar lo máximo posible la adopción de decisiones fijas e inamovibles, delegando toda la responsabilidad en profesores y alumnos, de forma que la imagen del equipo directivo no se viera perjudicada ante los posibles escenarios y obstáculos que fueran apareciendo. Los resultados de esta despreocupación y negligencia pudimos comprobarlos a lo largo de todo el período lectivo y vacacional: despido improcedente de trabajadores, incumplimiento de mínimos docentes, abuso de poder por parte de los profesores, caos y desorden administrativo, compañeros incapaces de seguir las clases debido a la brecha digital, etc…

 Ante los resultados desastrosos de su gestión, el equipo directivo prometió el desarrollo de un Plan de contingencia para el curso 2020-21 que minimizara los efectos negativos en materia de educación, así como los riesgos de contagios por la Covid-19. Para ello, ateniéndose al Plan Campus Seguro promulgado el 2 de Septiembre de 2020 por la Comunidad de Madrid —el cual apostaba por un modelo semipresencial a nivel universitario— la UCM redujo el aforo máximo en más de un 50%. Gracias a ello, la presencialidad se reduce en muchos de los estudios ofertados a un 15%, mientras que el peso del curso recae en la docencia online. La formación práctica universitaria, totalmente indispensable en asignaturas del campo científico y sanitario, es reducida al mínimo imprescindible, lanzando al mercado laboral a miles de jóvenes sin la formación necesaria, condenándolos a un futuro aún más incierto que el previsto ante la crisis económica actual.

El 85% de la formación universitaria es —en la mayoría de casos— online lo que supone un esfuerzo económico extra por parte de las familias obreras, que tendrán que abonar el importe correspondiente al material tecnológico necesario para el desarrollo de la docencia online. De igual modo, el modelo híbrido semipresencial —que como ya hemos visto es en la práctica una docencia online— imposibilita al estudiantado el acceso a las instalaciones universitarias: bibliotecas, aulas, áreas de descanso, etc… deteriorando, aún más, la calidad educativa. La consiguiente acción lógica por parte de una institución pública que “busca garantizar el acceso universal a una educación universal” hubiera sido rebajar el importe de matrícula de forma proporcional a lo correspondiente en cuanto a mantenimiento de las instalaciones.

De igual modo, el Gobierno -autodenominado por el oportunismo de IU/Podemos como el más progresista- ha dejado en el más absoluto abandono a los estudiantes de procedencia obrera, quienes no han recibido ni una sola ayuda pese a las dificultades que ya hemos mencionado. Así, mientras las empresas han recibido miles de millones de euros en ayudas, pagando con los ERTE los salarios a los trabajadores que debían haber asumido estas, los estudiantes -sobre todo los hijos de los trabajadores- hemos quedado sumidos en el olvido.

Tanto la dirección de la UCM como el Gobierno vuelven a revelar su naturaleza clasista, al servicio de la burguesía, al mantener el mismo precio/crédito que el resto de años escolares, precio que ya resultaba abusivo e imposibilitaba el acceso a estudios universitarios a gran parte de la clase obrera. Es decir, los estudiantes nos vemos obligados a abonar el importe íntegro de la matrícula que correspondería a un curso presencial, mientras se prohíbe el uso de las instalaciones comunes que corresponde el principal atractivo de la universidad presencial.

Una vez más queda claro que, en este sistema capitalista, los estudiantes no tienen garantizado en absoluto el derecho a la formación, mucho menos a la formación de calidad, pretendiendo convertir la enseñanza y la educación en un caro privilegio al alcance de unos pocos. Los estudiantes, los hijos de los obreros, debemos tener claro que solo el Socialismo es capaz de proporcionarnos una enseñanza acorde con las necesidades de la clase trabajadora.

 

Secretaría de Juventud del Comité Regional de Madrid del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Una nueva víctima mortal de la sanidad pública bajo el capitalismo

Ya hemos analizado en artículos anteriores cómo la pandemia de COVID-19 está siendo la excusa perfecta de los monopolios para imponer un nuevo modelo productivo, así como para justificar toda clase de medidas destinadas a trasvasar dinero público a manos privadas. Además de justificar estas medidas, se pretende usar a la pandemia como explicación de las deficiencias de un sistema que ya estaba quebrado mucho antes de que tuviéramos noticias del primer caso de coronavirus. El ejemplo más evidente es la situación de la sanidad pública, que era deficitaria mucho antes de esta pandemia.

Ya en 2014, el Defensor del Paciente denunciaba que casi 800 personas habían muerto en España por no haber recibido la atención médica necesaria. En febrero de 2019, el número de personas en lista de espera se situaba, según datos oficiales, en 584.018. Según el Defensor del Paciente, el dato era de 635.563 personas. En noviembre de 2019, según el Ministerio de Sanidad, la cifra se elevaba a 671.494 personas.

Según un estudio de la asociación Círculo de la Sanidad, la tasa de pacientes en espera para una intervención quirúrgica no urgente por 1.000 habitantes, aumentó un 11,08% entre 2012 y 2017. Otro estudio llevado a cabo en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, revelaba que entre 1999 y 2002, fallecieron, sólo en ese hospital – que daba cobertura a una población de 256.000 personas134 personas en lista de espera. En enero de 2015, la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C presentó una querella contra la exministra de Sanidad Ana Mato por haber “dejado morir” a unos 4.000 pacientes con el virus en el último año al restringir el acceso a los fármacos de última generación pese a estar ya aprobados, reconociendo el propio Ministerio que no podían financiar el tratamiento porque el coste era “inasumible”.

Algo similar ocurre con la dependencia. Según un informe de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, 24.554 personas han fallecido en lo que va de 2020 en listas de espera sin haber recibido la asistencia reconocida por ley. Pero esto no es nada nuevo ni algo más de lo que culpar a la pandemia. Entre 2012 y 2017, casi 200.000 personas murieron en listas de espera sin recibir las ayudas a la dependencia.

A esta infame lista de muertes se suma una nueva víctima, una mujer de Espinosa de los Monteros, Burgos, que ha muerto de cáncer sin haber logrado siquiera una cita presencial con su médico. La mujer de 48 años comenzó a sentirse mal en abril de este año y tan sólo fue atendida mediante llamadas telefónicas a pesar de encontrarse cada vez peor. No fue hasta el 18 de junio que consiguió una cita con el traumatólogo, que aceptó el erróneo diagnóstico realizado telefónicamente del médico de cabecera – una lumbociatalgia – sin llegar a revisarla. Tras un periplo de visitas a distintos hospitales, termina con un diagnóstico de cáncer de colon que acabaría con su vida el 13 de agosto.

Puede observarse claramente como, en el capitalismo, la sanidad pública nunca ha sido de calidad, que el desmantelamiento de la misma no depende de colores políticos, sino del desarrollo del propio sistema capitalista. La crisis económica que los propios economistas capitalistas preveían ya hace años para 2020, ha encontrado en el COVID-19 una coartada perfecta, pero con pandemia o sin ella, el desarrollo actual del capitalismo tan sólo puede ofrecernos ya miseria y muerte.

Reclamar una sanidad pública de calidad bajo el capitalismo carece totalmente de sentido, pues la sanidad depende por completo del Estado, que en un sistema capitalista es un órgano al servicio de la burguesía, no del pueblo. No se puede construir una sanidad pública de calidad si antes no se construye un Estado proletario que ponga en manos del pueblo todos los recursos.

Por ello es ya una cuestión de vida o muerte que la clase trabajadora junto con el resto de clases populares unan todas las luchas – sanidad, educación, pensiones, laborales, etc. – en una única lucha para derrocar el sistema capitalista e implantar el socialismo, el único sistema que garantizará que toda la riqueza que generamos los trabajadores esté al servicio del pueblo, permitiendo de esta forma desarrollar los servicios públicos que nuestra clase necesita y merece, arrebatando el poder a quienes nos dejan morir para seguir enriqueciéndose a nuestra costa.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




¿Quiénes defienden que esto es lo que merece el pueblo andaluz?

Hay quienes reniegan del Socialismo o la Dictadura del Proletariado argumentando que es una utopía que la clase obrera tome el poder y dirija la producción, que planifique la economía y la sociedad en beneficio de todo el pueblo trabajador, a pesar de que todo emana de su trabajo colectivo. Defienden, por tanto, que los parásitos burgueses, terratenientes y banqueros, que no hacen ni el trabajo sucio que hacen sus lacayos del congreso y el parlamento andaluz, sean los que decidan a qué se destina la riqueza generada y a quiénes poner al frente de sectores tan delicados como el de la sanidad. Enfrente estamos los comunistas, los únicos que consideramos a la clase obrera el sujeto revolucionario, y porque señalamos además que asistimos a los síntomas de un régimen decadente, anacrónico, de señoritos y siervos, que refleja el pensamiento y la esencia de la clase dominante.

¿Acaso destinaríamos los trabajadores 11 millones de euros emanados de nuestro esfuerzo a mantener a bufones parásitos como Bertín Osborne, terrateniente para más INRI? ¿a subvencionar una televisión de pandereta y peineta, de pan y circo, que ha sido y es Canal Sur bajo los gobiernos del PSOE-IU antes y PP-Cs-Vox ahora, para quitárselo a la lucha contra una pandemia? Pues eso es lo que ha hecho el actual gobierno fascista de la Junta de Andalucía, mostrando cuán necesario es para los terratenientes andaluces un instrumento como RTVA, dotada ya de antemano con 157 millones de euros, para impedir que la clase obrera andaluza desarrolle la conciencia de clase necesaria para levantarse ante el saqueo al que es sometido el pueblo andaluz.

Y muy ilustrativo del papel que juega la izquierda comparsa del sistema, es el apoyo de Adelante Andalucía a este desvío de recursos destinados a combatir al COVID-19, al que consideran NECESARIO.

¡Y éstos son los que dicen que la clase obrera no está preparada para mandar! ¡Que eso es una utopía! Claro, no les interesa ¡porque se les acabaría el chollo y tendrían que ponerse a trabajar, si es que alguna vez lo han hecho!

También sería inconcebible que la clase obrera, contando con un personal médico más cualificado y con más medios tecnológicos que nunca, colocara al frente del sistema de salud a un chiquilicuatre como Jesús Aguirre, que ni siquiera sabe expresarse en público:

Viendo cómo gobiernan los títeres del capital, ya sea en la Junta de Andalucía como en el gobierno central, es imposible que el pueblo andaluz no salga beneficiado levantando su propio poder, su propio Estado. Sobre todo porque en el Socialismo sí será la clase obrera la que tenga el control, no sólo de lo que se recauda vía impuestos, sino de todo lo que se produce en Andalucía, es decir, el PIB que actualmente son 166 mil millones de euros. Y porque ya no habrá una clase parasitaria como los capitalistas para dictar, a través de sus marionetas del arco parlamentario desde el PCE hasta VOX, lo que hacer con la riqueza que generamos colectivamente el pueblo trabajador andaluz.

Por el derrocamiento del capital y sus lacayos

Por la construcción de una nueva sociedad sin parásitos

Toda la riqueza en manos del pueblo trabajador

Comité Regional del P.C.O.E. de Andalucía




El capitalismo monopolista de Estado está en descomposición absoluta. Sólo hay una salida: El Socialismo

El pasado viernes 25 de septiembre, en Barcelona, se celebró el acto de entrega de los despachos judiciales, acto llevado a cabo por la cúpula judicial. A dicho evento el Gobierno negó la asistencia al monarca y jefe del Estado esgrimiendo razones de seguridad. Las supuestas razones de seguridad eran el chalaneo realizado con la sentencia de inhabilitación a Torra, sentencia dictada desde que el Estado manejó a su antojo a la Junta Electoral en su celada contra el nacionalismo catalán.

Esta ausencia ha servido para recrudecer el enfrentamiento entre la extrema derecha y el Gobierno “progresista”, ambos iguales de defensores del capitalismo monopolista de Estado y de su Estado franquista, con la Jefatura del Estado siempre como frontispicio de las fuerzas reaccionarias que realmente dirigen el Estado. Así, el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, el cual lleva prácticamente dos años en funciones, no dudó en posicionarse en su lugar, con la parte más reaccionaria y franquista del Estado viniendo a decir que el Gobierno había impedido al monarca estar presente en dicho acto como consecuencia de movimientos políticos realizados desde la propia jefatura del Estado. No hemos de olvidar que el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial fue impuesto por el PP en 2013, algo obvio, pues este personaje fue alto cargo en los gobiernos de José María Aznar y emparentado con la familia del Teniente General fascista José Antonio Sáenz de Santa María, a través del nieto de este último.

Esta trifulca es la respuesta al anuncio del Ministro de Justicia el pasado 23 de septiembre de empezar a tramitar los indultos a los presos políticos del Govern de Puigdemont así como de revisar el Código Penal con respecto de la sedición. Y, sin duda, esta acción viene determinada por la necesidad que el Gobierno de PSOE con PODEMOS/IU/PCE como subalternos tienen para tratar de buscar apoyos para sacar adelante sus presupuestos así como otro tipo de medidas, como por ejemplo, neutralizar el poder que el PP – como representante más importante de la extrema derecha – tiene en el Consejo General del Poder Judicial a través de sus nombramientos en 2013, los cuales están ya en funciones, al objeto de quitar la capacidad de seguir colocando a jueces ultraconservadores, cuando no abiertamente fascistas, en los órganos de poder de la judicatura como está haciendo Lesmes.

La putrefacción del Estado se comprueba por múltiples vectores, siendo uno de los más notorios el Poder Judicial. Tras las sentencias del procès, la de los jóvenes de Altsasu o, sin ir más lejos, la última contra el antifascista Rodrigo Lanza se comprueba que dicho brazo del Estado, junto con el Ejército y las Fuerzas Represivas y su Jefatura – el Rey -, son la parte más reaccionaria del mismo. Sin embargo, la forma premeditada de actuar se constata analizando los hechos, como por ejemplo que la Casa Real anunció la huida del Estado español del padre del Jefe del Estado el pasado 3 de agosto, en uno de los momentos del año donde el pueblo más distraído se halla. Otro ejemplo ha sido cómo han hecho pública la sentencia inhabilitando al President de la Generalitat. Una vez pasada la Diada Nacional de Catalunya y el acto del Consejo General del Poder Judicial el pasado 25 de septiembre en Barcelona, el lunes 28 de septiembre hacen pública la Sentencia de inhabilitación de Torra. Y, sin duda, siendo conscientes de la repercusión de esta sentencia, inmediatamente después – el martes 29 de septiembre – se hace pública la amnistía absoluta a la estafa de la salida a bolsa de Bankia, curiosamente con la Presidenta de la Audiencia Nacional Ángela Murillo a la cabeza, que resuelve una estafa que a los trabajadores del Estado español les ha costado más de 14 mil millones de euros, absolviendo a los presuntos estafadores, de tal modo que dicha estafa para el pueblo se zanja sin culpable alguno. La Jueza Murillo los ha puesto en la calle señalando que la culpa ha sido de la doble recesión y pasando por encima de la Fiscalía, los inspectores del Banco de España y el juez Andreu por su instrucción del caso Bankia, y salva al propio Estado – Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores, aparte de a Rato y 33 inculpados más. Hay que recordar que la Jueza Murillo ha sido señalada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por el juicio realizado contra Arnaldo Otegi en el caso Bateragune, da tal manera que dicho Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó al Estado español por la parcialidad de esta Jueza, totalmente ubicada en la extrema derecha, forzando al Tribunal Supremo a anular la sentencia en el caso Bateragune contra Otegi.

El Estado, cada día más escorado hacia la extrema derecha, incluso le inoportuna ya un gobierno compuesto por reaccionarios, socialdemócratas y oportunistas. De hecho el Estado reclama un gobierno abiertamente fascista, ya le incomoda incluso una derecha entregada como el PSOE, por eso los choques entre la judicatura, las fuerzas represivas del Estado y el Gobierno.

Los abiertamente fascistas salen en defensa abierta de la Corona, alabando a Felipe VI como por ejemplo ha hecho el fascista Felipe González y censurando al sector oportunista del Gobierno. La defensa de la Corona y de la unidad de España unida a la judicialización de la política, como consecuencia del control absoluto de la Judicatura por parte de los fascistas, son las banderas de estos. Por otro lado, el gobierno, también defensor de la monarquía y de las leyes reaccionarias realizadas por los fascistas, pues en nada han cambiado el corpus jurídico impuesto por el reaccionario y corrupto gobierno de Rajoy, necesita sacar adelante tanto unos presupuestos como reformar las leyes relacionadas con el Consejo General del Poder Judicial, limitándole poder cuando esté en funciones.

Y en este escenario, la fracción socialdemócrata del nacionalismo catalán, ERC, traicionando por completo al pueblo catalán y a lo expresado por éste el pasado 1 de octubre, está transando con el gobierno del PSOE y PODEMOS/IU/PCE. El Gobierno es consciente de que necesita reconstruir la mayoría de la moción de la censura a Rajoy. La negociación que tienen entre ellos es clara: indulto para los presos políticos del Govern de Puigdemont y reforma del Código Penal con respecto del delito de sedición y fortalecer la posición de ERC para que ésta se convierta en la fuerza política hegemónica en Cataluña al objeto de buscar un encaje de Cataluña en el Estado sin que se rebase el autonomismo, aniquilando por completo el 1 de octubre.

La putrefacción de la superestructura y la naturaleza fascista del Estado se constata y resume con rapidez: Mientras el Estado inhabilita a un President de la Generalitat por no quitar una pancarta que reclama la libertad de los presos políticos ese mismo Estado otorga impunidad a los que estafan al pueblo español ya sea en Bankia o ya sea un monarca salpicado por corrupción al que se facilita la salida del país y se custodia en los Emiratos Árabes Unidos huyendo de la justicia suiza, pues la española le otorga la impunidad absoluta.

Por más juegos de manos que hagan los capitalistas – ya sean fascistas o socialdemócratas y oportunistas, todos ellos defensores del Capitalismo monopolista y su Estado reaccionario – la putrefacción política e institucional, esto es, de la superestructura es resultado de la bancarrota del capitalismo a nivel mundial, a nivel general y, consecuentemente, del capitalismo en el Estado español.

Por más que los capitalistas – ya sean fascistas o socialdemócratas y oportunistas – se afanen en salir en defensa del capitalismo señalando a la COVID-19 como responsable de la crisis económica, leyendo lo que ellos mismos señalaban hace una década, esa defensa queda refutada por ellos mismos demostrándose como una nueva mentira de los capitalistas para ocultar la realidad, que no es otra que la caducidad e inviabilidad del capitalismo. El imperialista George Soros en septiembre de 2012, es decir, hace 8 años, señalaba lo siguiente “La zona euro es una miniatura del sistema Bretton Woods que se estableció tras la Segunda Guerra Mundial y que subordinaba la periferia al centro (…) el verdadero peligro es que Europa quedará permanentemente dividida entre acreedores y deudores. A los primeros siempre les irá mejor que a los segundos, porque estos tienen que pagar tipos de interés mucho mayores y eso se convierte en una desventaja permanente que ampliará las diferencias entre ambos (…) así la periferia estará permanentemente deprimida y dependiente del centro que acaparará toda la inversión y el talento y que dejará a la periferia permanentemente en crisis, y ese es el destino que le depara a España y a Italia (…)”. En realidad todo es más sencillo aún, el capitalismo productivo ha pasado a la historia, vivimos en la fase putrefacta del capitalismo, donde la economía es especulativa, virtual, ficticia, por ello, el capitalismo está sentenciado porque ya es inviable, yendo al traste tanto “deudores como acreedores” – empleando la terminología de Soros – porque lo que está muerto es el capitalismo.

El desequilibrio de la composición orgánica del capital es cada vez mayor, incrementándose por la vía del capital constante en detrimento del capital variable, la parte del capital que genera plusvalía, que es donde realmente está la riqueza en el sistema capitalista. En la búsqueda de la obtención de más plusvalía los monopolios se lanzan en los brazos del desarrollo tecnológico buscando la automatización, al objeto de obtener plusvalía de manera más extractiva, sin embargo, esta automatización bajo el capitalismo lo que produce es que desciendan los márgenes de ganancia del burgués, pero también expulsa a cada vez más millones de trabajadores a engrosar las filas del paro forzoso, condenándolos a la miseria y, por tanto, reduciéndose drásticamente la demanda de tal modo que se suceden las crisis con mayor frecuencia, de tal modo que la única manera que la burguesía tiene para sostener artificiosamente su caduco y moribundo sistema es mediante la putrefacción, mediante el dinero ficticio.

El Doctor en sociología de la Universitat Jaume I de Castelló, D. Andrés Piqueras Infante, en su ensayo “El capital ficticio especulativo-parasitario se pone al mando del capitalismo. El recrudecimiento de la desigualdad, la explotación, el desempleo, la precariedad, la pobreza, el despotismo y la desposesión”, en la revista AREAS, señala:

Según avanza la automatización el capital productivo levanta ante sí obstáculos de más difícil superación: pérdida sostenida de la rentabilidad y agotamiento del crecimiento exponencial, creciente incapacidad de generar empleo y de realizar la ganancia. Frente a ello, se dispara la importancia y el papel del capital en su forma de dinero, como capital a interés en su versión más ficticia y a la vez especulativo-parasitaria. La “financiarización” no es sino la exacerbación de esta versión, pero no es causante sino dependiente de la caída de la rentabilidad industrial. Sin embargo, el auge del capital ficticio especulativo-parasitario está moldeando profundamente al capital productivo, contribuyendo a profundizar algunas dinámicas dramáticas: selección de la inversión productiva eliminadora de empleo o empobrecedora del mismo, brutalización de los mercados laborales, acumulación sin crecimiento, desposesión de la riqueza colectiva y aceleración de la desigualdad, entre otras. Con ello se compromete la propia viabilidad de la sociedad. (…) Automatización más “Financiarización” más Desposesión más Explotación Amplia, muy difícilmente pueden ni constituir ni mantener sociedad. Y un modo de producción que no puede hacer sociedad se muestra manifiestamente inviable. Sin futuro.

El capitalismo es inviable, la propiedad privada sobre los medios de producción supone un freno al desarrollo del ser humano y, en consecuencia, o mandamos al capitalismo al estercolero de la historia y se socializan los medios de producción para ponerlos a disposición del desarrollo del ser humano, o el género humano está condenado a la miseria y a la extinción. La disyuntiva histórica ante la que se confronta el género humano hoy es clara: O socialismo o barbarie, o socialismo o muerte.

La única salida que tiene la clase obrera es una salida rupturista y revolucionaria contra el capitalismo, contra la burguesía y por la construcción del socialismo, de la socialización de los medios de producción, por poner la economía en manos de la clase obrera así como construir un Estado nuevo, donde sea la clase obrera la que imponga sus dictados.

Lo primero que tenemos que hacer los comunistas, pues, es combatir al oportunismo y no mimetizarnos con el discurso de éste. Debemos dejar atrás otras disyuntivas como la que plantean los oportunistas en el Estado español, como por ejemplo “monarquía o república”, y plantear la disyuntiva en los justos términos del momento histórico en el cual nos hallamos que, como hemos visto, es “capitalismo o socialismo”. Fortalecer al oportunismo es fortalecer al capitalismo que es quien lo crea y alimenta y, por consiguiente, es fortalecer a la oligarquía y desviar a los trabajadores de su misión histórica.

Lenin nos enseñó que “La república democrática es la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo, y por lo tanto el capital, al dominar esta envoltura, que es la mejor de todas, cimenta su Poder de un modo tan seguro, tan firme, que ningún cambio de personas, ni de instituciones, ni de partidos, dentro de la república democrática burguesa, hace vacilar este Poder”. La república en general que pregona la burguesía no monárquica, y parte del oportunismo, no implica la resolución de los problemas de la clase obrera, ni tampoco la resolución de las contradicciones irresolubles que devoran al sistema capitalista. Es una república nociva para los trabajadores porque hace que la oligarquía siga ostentando el Poder. No es más que un señuelo, una forma con la que engañar al pueblo y frenar su avance, en el caso que éste se movilice abiertamente contra la monarquía.

Por otro lado, otra parte del oportunismo, con un abigarrado discurso pseudorrevolucionario, propugna la República Popular. Sin embargo, la república popular no tiene razón de ser hoy pues no se dan las condiciones específicas que alumbraron este tipo de democracia en la década de los 40s del siglo pasado, primero porque no existe una Unión Soviética, segundo porque el imperialismo se halla, como hemos comprobado, en la bancarrota, caduco, en agonía permanente.

La clase obrera hoy posee el conocimiento para mover y dirigir su propio Estado. Por ello, por el desarrollo de la lucha de clases, no procede más que la socialización absoluta de los medios de producción y, consecuentemente, la instauración del poder de los trabajadores en general orientados por la clase obrera y no un Estado multiclasista, o lo que es lo mismo, lo que la clase obrera y demás clases populares requieren es la Dictadura del Proletariado en el sentido marxista-leninista, esto es, una República Socialista donde se liquide inmediatamente el aparato del Estado burgués y sea sustituido por el poder de la clase obrera.

La cuestión no está en discutir qué forma de Estado ha de tener el Estado burgués, el Estado capitalista, la cuestión no está en buscar ententes con la burguesía y darle fórmulas para que la burguesía siga teniendo el Poder, sino que la salida pasa por destruir el capitalismo y su Estado, y ello pasa inexorablemente por la Dictadura del Proletariado, por la República Socialista ya que, cualquier otra cosa es un engaño, es moverlo todo para que no cambie nada, para sostener al capitalismo.

 

¡POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA!

¡POR LA DICTADURA DEL PROLETARIADO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 4 de octubre de 2020

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Saludo a la FSM en su 75 aniversario

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) queremos expresar nuestra felicitación a la Federación Sindical Mundial por su 75 aniversario. Una trayectoria de lucha obrera iniciada tras la Segunda Guerra Mundial, que significó la victoria del socialismo sobre el imperialismo, y que 75 años después sigue defendiendo los valores de la unidad de clase y el internacionalismo proletario por la superación del sistema capitalista de producción.

 

Estamos convencidos que el trabajo de los miles de militantes obreros adscritos a la FSM culminará, con el apoyo y la dirección de esta, en una central sindical única que barra de una vez por todas al sindicalismo amarillo financiado por el Estado español, anhelo de la clase obrera en nuestro país, y sirva de herramienta a los trabajadores para la dura lucha que deben librar en su objetivo de derrotar a los monopolios y el imperialismo.

 

Por último, queremos trasladar a la FSM todo nuestro apoyo en su labor de fortalecer el sindicalismo de clase y combativo en el mundo y esperamos que la celebración de su 75 aniversario, aún en estos momentos de pandemia del Coronavirus, sea exitosa y sirva de impulso para el desarrollo del trabajo que tiene por delante su organización.

 

3 de octubre de 2020

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La sagrada propiedad privada contra el derecho a la vivienda digna en la República Francesa [ESP/FRA]

Los problemas se universalizan y las medidas de los Estados capitalistas también.

Frente a la miseria que estalla en todo el mundo a medida que el régimen capitalista se estanca en su crisis más profunda que nunca, todavía más por las medidas tomadas para combatir el COVID-19, los gobiernos de los países capitalistas han decidido dar otra vuelta de tuerca: criminalizar la pobreza de la que son cómplices.

En Francia, según la Federación de Actores de la Solidaridad (FAS) y Unicef Francia, un millar de niños han dormido en la calle o en refugios improvisados la víspera del inicio escolar.

Antes de la explosión del COVID-19, en febrero de 2020, más de 902.000 personas carecían de un alojamiento propio. Según el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (INSEE) de Francia, en 2019 había 3 millones de viviendas vacías en Francia, 250 mil personas sin techo y 2 millones de demandantes de una vivienda de alquiler moderado (HLM).

Hace unos días, la asociación sin ánimo de lucro Secours Populaire Français acaba de alertar del estallido de pobreza en Francia. Según la secretaria general de la asociación, Henriette Steinberg, no hemos vivido jamás una situación parecida desde la Segunda Guerra Mundial, y hay urgencia. Como botón de muestra, sólo en la universidad Paris-8 ha sido necesario repartir más de 1800 lotes de comida a los estudiantes durante el confinamiento. Los profesores de dicha universidad han tenido que recolectar 50.000 euros de su propio bolsillo.

¿Cómo hacer frente al estallido de los desahucios de las familias de sus casas cuando no aguanten más después de meses sin ningún ingreso debido a los despidos masivos y los cierres de empresas? En definitiva, ¿cómo hacer frente al estallido de personas que viven en la calle?

La respuesta de los gobiernos capitalistas no es dar una solución a esas familias y personas, porque eso iría contra la gran propiedad privada, en este caso inmobiliaria y del suelo, sagrada y protegida por encima de cualquier derecho fundamental escrita en la constitución de cualquier República capitalista. Muy al contrario, los gobiernos han decidido convertir en delincuentes a las familias trabajadoras que han sido y serán desahuciadas por la fuerza de la ley del mercado.

Con ese objetivo, tanto en España como en Francia, los “mass media”, han lanzado una campaña contra los “okupas” para provocar la compasión por los propietarios de casas. Ha bastado un caso de una pareja de jubilados de Lyón cuya residencia secundaria ha sido ocupada, mediatizado en todos los platós de los canales informativos, para que el Estado banquero presidido por Emmanuel Macron, vía el Ministerio de Vivienda, introduzca en la Asamblea Nacional una enmienda al proyecto de ley ASAP (Aceleración y Simplificación de la Acción Pública), que coincide con la expresión inglesa “As Soon As Possible” queriendo decir “tan pronto como sea posible”, para acelerar los desahucios. Hasta ahora las residencias secundarias u ocasionales no se consideraban “domicilios”, y por ello los procedimientos de desahucio eran menos flexibles.

Con esta enmienda, los prefectos podrán ejecutar un desahucio 76 horas después del requerimiento contra los ocupantes de una vivienda vacía.

Al mismo tiempo, el gobierno ha retirado cantidades considerables de las ayudas personales a la vivienda (APL) y a las viviendas sociales (HLM): 800 millones de euros menos en 2018, 890 millones en 2019 y 1,3 mil millones en 2020.

Sin embargo, lo que no se ha tocado para nada es la multimillonaria riqueza acumulada por la burguesía francesa. Según el último estudio publicado en septiembre por la ONG Intermon Oxfam, el patrimonio acumulado por las 500 fortunas más grandes de Francia ha aumentado un 3 % en 2020, batiendo así un nuevo récord a pesar de la crisis. El multimillonario francés Bernard Arnault ha visto aumentar su fortuna un 26% entre el inicio de la pandemia y finales de mayo.

Las contradicciones de las relaciones capitalistas de producción, con el desarrollo actual de las fuerzas productivas, son cada vez más evidentes. Mayor capacidad para producir riqueza, mayor desempleo se produce bajo la propiedad privada de los medios de producción. Mayor riqueza acumulada en el bando de los propietarios, mayor miseria acumulada en el bando de los proletarios. Sin la propiedad colectiva de los medios de producción, es imposible planificar la economía y los recursos en función de las necesidades de toda la sociedad.

Los problemas se universalizan y la solución también debe universalizarse. Por tanto, frente a la dictadura de los mercados y capitales internacionales contra las necesidades de las clases trabajadoras de todos los países, hay que imponer la dictadura del proletariado a escala internacional, el Socialismo como primera etapa hacia el Comunismo, para acabar con tales contradicciones que provocan tanto sufrimiento a los pueblos del mundo entero.

Y para dar ese paso, es necesario construir un nuevo Movimiento Comunista Internacional sobre la base de la solidaridad, el respeto y la defensa del marxismo-leninismo, donde no tengan lugar los viejos métodos y vicios.

 

¡Viva el Internacionalismo Proletario!

Por la instauración del Socialismo a nivel mundial

Por la reconstrucción del Movimiento Comunista Internacional

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)

 

La sacrée propriété privée contre le droit au logement digne à la République Française

 

Les problèmes s’universalisent et les mesures des États capitalistes aussi.

Face à la misère qui grimpe partout dans le monde à fur et à mesure que le régime capitaliste reste coincé par sa crise plus profonde que jamais, encore plus à cause des mesures prises pour combattre la COVID-19, les gouvernements des pays capitalistes ont décidé donner encore un autre tour de manivelle : criminaliser la pauvreté de laquelle ils sont complices.

Selon la Fédération des Acteurs de la Solidarité (FAS) et Unicef France, un millier d’enfants ont dormi à la rue ou dans des abris de fortune la veille de la rentrée scolaire en France.

Encore avant l’explosion de la COVID-19, en février 2020, plus de 902.000 personnes étaient privées d’un logement personnel en France. Selon l’Insee, en 2019 il y avait 3 millions de logements vacants en France, 250 mille sans-abri et 2 millions de demandeurs de HLM.

Il a quelques jours, l’association à but non lucratif Secours Populaire Français viens d’alerter de la  flambée de pauvreté en France. Selon la secrétaire générale de l’association, Henriette Steinberg, «Nous navons jamais vécu une situation pareille depuis la Deuxième Guerre mondiale, et il y a urgence». Comme exemple, à l’université Paris-8, il a fallu livrer plus de 1 800 colis alimentaires aux étudiants durant le confinement. Les professeurs de fac ont du apporter 50.000 euros.

Comment faire face à la flambée des expulsions de familles de chez eux quand ils ne tiendrons plus après de mois sans aucun revenu à cause des plans sociaux et des fermetures d’entreprises? En définitive, comment faire face à la flambée des personnes qui dorment à la rue?

La réponse des gouvernements capitalistes n’est pas donner une solution à ces familles et personnes, car ça irais à l’encontre de la grande propriété privée, dans ce cas l’immobilière comme le foncier, sacrée et protégée par dessus de n’importe quel droit fondamental écrit sur la constitution de n’importe quelle République capitaliste. Bien au contraire, les gouvernements ont décidé convertir en délinquants les familles travailleuses qui ont été et seront expulsées par la force de la loi du marché.

Avec ce bût, en Espagne comme en France, les mass-médias ont lancé une campagne contre les «squats» pour provoquer la compassion aux propriétaires de maisons. Il a suffit un cas du couple de retraités à Lyon qui a vu occupée sa résidence secondaire, médiatisé sur touts les plateaux de chaînes d’infos, pour que l’État banquier présidé par Emmanuel Macron, via le Ministère de Logement, fasse passer à l’Assemblée nationale un amendement au projet de loi ASAP (Accélération et Simplification de l’Action Publique), qui coïncide avec l’expression anglaise «As Soon As Possible» voulant dire « aussi tôt comme possible», pour accélérer les expulsions. Jusqu’à là, les résidences secondaires ou occasionnelles n’étaient pas considérées «domiciles», et pour telle raison les procédures d’expulsions étaient moins souples.

Avec cet amendement, les préfets pourront exécuter l’expulsion en 76h après une demande de mise en demeure des occupants d’un logement vacant.

En même temps, le gouvernement à enlevé des montants considérables aux HLM: 800 millions en moins en 2018, 890 millions en 2019 et 1,3 milliard en 2020.

Par contre, ce qui n’est pas du tout touché c’est la milliardaire richesse cumulée par la bourgeoisie française. Selon la dernière enquête publiée en septembre par l’ONG Intermon Oxfam, le patrimoine cumulé des 500 plus grandes fortunes en France a progressé de 3% en 2020, battant ainsi un nouveau record malgré la crise. Le milliardaire français Bernard Arnault a vu sa fortune augmenter de 26 % entre le début de la pandémie et la fin du mois de mai.

Les contradictions des rapports de production capitalistes, avec le développement actuel de forces productives, sont de plus en plus évidentes et insolubles. Plus de capacité pour produire de la richesse, plus de chômage s’est produit sous la propriété privée des moyens de production. Plus de richesse cumulée au camp des propriétaires, plus de misère cumulée au camp des prolétaires. Sans la propriété collective des moyens de productions, impossible de planifier l’économie et les ressources en fonction des besoins de toute la société.

Les problèmes s’universalisent et la solution doit aussi s’universaliser. En conséquence, face à la dictature des marchés et capitaux internationaux contre les besoins des classes travailleuses de tous les pays, il faut imposer la dictature du prolétariat à échelle internationale, le Socialisme comme première phase vers le Communisme, pour finir avec telles contradictions qui provoquent tellement des souffrances aux peuples du monde entier.

Et pour faire ce pas là, il faut bâtir un nouveau Mouvement Communiste International sur le base de la solidarité, le respect et la défense du marxisme-léninisme, où les vieux méthodes et mauvaises habitudes n’auront pas de la place.

 

Vive l’internationalisme prolétarien

Pour l’instauration du Socialisme à échelle mondiale

Pour la reconstruction du Mouvement Communiste International

SECRÉTARIAT DE RELATIONS INTERNATIONALES DU COMITÉ CENTRAL DU PARTI COMMUNISTE OUVRIER ESPAGNOL (P.C.O.E.)




El pan nuestro de cada día [ESP/CAT]

El capital hace y deshace a su antojo, pues se debe alimentar del trabajo ajeno devorando la plusvalía que obtienen de la explotación a la clase obrera. El problema que vemos en Ripollet, en este caso en la fábrica Motherson Sinthermetal (Nissan, etc.…), es el de siempre y el que nos espera como pan de cada día en un país condenado al sector servicios por la distribución internacional del trabajo trazada por los monopolios, convirtiendo al Estado español en uno de los eslabones más débiles de la cadena imperialista, sino el más débil. El imperialismo es el capitalismo putrefacto, para sobrevivir ha de cargar todo el peso sobre las espaldas de la clase obrera (destruyendo empleo, tejido industrial, precarizando todavía más las condiciones de la clase obrera, y haciendo guerras de rapiña y desestabilizando estados).

Las empresas transnacionales se preparan para un cambio a nivel productivo, se suceden cambios que sobrepasan a la época del imperialismo, y ningún capitalista se quiere quedar rezagado respecto de sus competidores. La distribución internacional del trabajo, donde los monopolios determinan el desarrollo económico de las diferentes regiones del mundo, provoca que las empresas multinacionales deslocalicen la producción industrial y se lleven las producciones hacia otras zonas más atractivas para la inversión de capital, como es el caso de Motherson Sinthermal la cual pretende deslocalizar la empresa hacia la India. Así se distribuye la producción en la actual fase del capitalismo, a nivel mundial, a la orden del monopolio. El método es el de siempre, un cóctel de precarización previa del ámbito laboral y sindicalismo representativo que huele a amarillismo y aristocracia obrera. Ya sabemos que el parásito que nace en las entrañas del capitalismo tiende al egoísmo, tanto en el capitalista como en el que admira su forma de vivir y aspira a parecerse. Y tan culpable es el amarillo como el capitalista, solo que el primero prostituye el trabajo ajeno por muchos menos dineros y es nuestro deber denunciarlo y desenmascararlo en cualquier tribuna que ocupe. Tenemos que ir a pie de fábrica a explicar al obrero el método empleado y de quién se sirve el capitalista.

El método es el de siempre y se debe trabajar más fuerte aún en las empresas que más trabajadores tienen, porque su expolio repercute en infinidad de puestos de trabajo, directos e indirectos, y porque los trabajadores de dichas empresas pueden adquirir conciencia la necesidad del socialismo de manera más natural, pues comprueban cotidianamente como es los trabajadores los que hacen funcionar dichos monopolios y que los accionistas no intervienen para nada en el desarrollo de la producción y la dirección de la empresa.

No hay más salida que la organización revolucionaria de los trabajadores y mostrarles que la única salida es el socialismo, es la propiedad social de las empresas, de lo contrario el pan nuestro de cada día, o lo que es lo mismo, el desarrollo del imperialismo nos lleva a lo que describe el siguiente artículo sobre cómo Motherson Sintermetal ha sido desmantelada. De hecho, los monopolios se apoyan en las leyes y en el Estado para llevar a término el saqueo a los trabajadores y negarles su derecho al trabajo, que es negarles en una sociedad como la actual el acceso a las fuentes de la vida, de la subsistencia. Sólo el socialismo hace que los trabajadores sean los verdaderos dueños de sus vidas y no instrumentos como lo son bajo el capitalismo.

No hay más espacio para la clase obrera, bajo el capitalismo, que la miseria, la explotación y el embrutecimiento más ensordecedor. Es una necesidad vital para nuestro pueblo derrocar al capitalismo y su Estado y ello únicamente lo puede hacer el proletariado de manera revolucionaria. Pero para esto, para que nuestra clase cumpla su misión histórica, es vital el fortalecimiento de las posiciones comunista y para ello es esencial el fortalecimiento de nuestro partido, del PCOC.

 

¡Fortalece el Partido, organízate en el PCOC!

¡Por la Revolución Socialista!

¡Socialismo o barbarie!

 

Barcelona, 3 de octubre de 2020

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

El pa nostre de cada dia

 

El capital fa i desfà com vol, perquè s’ha d’alimentar del treball aliè devorant la plusvàlua que obtenen de l’explotació a la classe obrera. El problema que veiem a Ripollet, en aquest cas a la fàbrica Motherson Sinthermetal (Nissan, etc.…), és el de sempre i el que ens espera com a pa de cada dia en un país condemnat al sector serveis per la distribució internacional del treball traçada pels monopolis, convertint a l’Estat espanyol en un de les baules més febles de la cadena imperialista, sinó la més feble. L’imperialisme és el capitalisme putrefacte, per a sobreviure ha de carregar tot el pes sobre l’esquena de la classe obrera (destruint ocupació, teixit industrial, precaritzant encara més les condicions de la classe obrera, i fent guerres de rampinya i desestabilitzant estats).

Les empreses transnacionals es preparen per a un canvi a nivell productiu, se succeeixen canvis que sobrepassen a l’època de l’imperialisme, i cap capitalista es vol quedar ressagat respecte dels seus competidors. La distribució internacional del treball, on els monopolis determinen el desenvolupament econòmic de les diferents regions del món, provoca que les empreses multinacionals deslocalitzin la producció industrial i s’emportin les produccions cap a altres zones més atractives per a la inversió de capital, com és el cas de Motherson Sinthermal la qual pretén deslocalitzar l’empresa cap a l’Índia. Així es distribueix la producció en l’actual fase del capitalisme, a nivell mundial, a l’ordre del monopoli. El mètode és el de sempre, un còctel de precarització prèvia de l’àmbit laboral i sindicalisme representatiu que fa olor a groguisme i aristocràcia obrera. Ja sabem que el paràsit que neix a les entranyes del capitalisme tendeix a l’egoisme, tant en el capitalista com en el que admira la seva manera de viure i aspira a semblar-se. I tan culpable és el groc com el capitalista, només que el primer prostitueix el treball aliè per molts menys diners i és el nostre deure denunciar-lo i desemmascarar-lo en qualsevol tribuna que ocupi. Hem d’anar a peu de fàbrica a explicar a l’obrer el mètode emprat i de qui se serveix el capitalista.

El mètode és el de sempre i s’ha de treballar més fort encara a les empreses que més treballadors tenen, perquè el seu espoli repercuteix a infinitat de llocs de treball, directes i indirectes, i perquè els treballadors d’aquestes empreses poden adquirir consciència de la necessitat del socialisme de manera més natural, perquè comproven quotidianament com son els treballadors els que fan funcionar aquests monopolis i que els accionistes no intervenen per a res en el desenvolupament de la producció i la direcció de l’empresa.

No hi ha més sortida que l’organització revolucionària dels treballadors i mostrar-los que l’única sortida és el socialisme, és la propietat social de les empreses, en cas contrari el pa el nostre de cada dia, o el que és el mateix, el desenvolupament de l’imperialisme ens porta al que descriu el següent article sobre com Motherson Sintermetal ha estat desmantellada. De fet, els monopolis es recolzen en les lleis i en l’Estat per a portar a terme el saqueig als treballadors i negar-los el seu dret al treball, que és negar-los en una societat com l’actual l’accés a les fonts de la vida, de la subsistència. Només el socialisme fa que els treballadors siguin els veritables amos de les seves vides i no eines com ho són sota el capitalisme.

No hi ha més espai per a la classe obrera, sota el capitalisme, que la misèria, l’explotació i l’embrutiment més eixordador. És una necessitat vital per al nostre poble enderrocar al capitalisme i el seu Estat i això únicament ho pot fer el proletariat de manera revolucionària. Però per a això, perquè la nostra classe compleixi la seva missió històrica, és vital l’enfortiment de les posicions comunistes i per a això és essencial l’enfortiment del nostre partit, del PCOC.

 

Enforteix el Partit, organitza’t amb el PCOC!

Per la Revolució Socialista!

Socialisme o barbàrie!

Barcelona, 3 de octubre de 2020

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)