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¡O ELLOS O NOSOTROS!

Uno de los voceros que los capitalistas sacan en sus medios de comunicación otorgándole un halo de experto económico, señalaba lo siguiente con referencia a lo que acontece con el conflicto existente con Deliveroo:

 

Abundando Rallo en lo de las pérdidas de la siguiente manera:

 

Rallo, al igual que los que defienden el capitalismo y atacan con ferocidad al marxismo, que no dudan en reiterar todo tipo de infundios y que no tienen otra salida que abrazar el embrutecimiento y la mentira para defender al capitalismo, no tiene más remedio – en su odio de clase visceral para con el proletariado – en reconocer una gran verdad: Que el capitalismo se fundamenta en el robo a los trabajadores reafirmando lo expuesto por Marx.

Rallo, que dice ser Doctor de Economía y profesor en la Universidad Francisco Marroquín de Madrid, en OMMA Business School de Madrid, en IE University Spain y en IE Business School, al que los monopolios pasean por todos sus medios de comunicación hablados y escritos, demuestra que para que esta podrida sociedad capitalista encumbre a un sujeto como un gurú de la economía no hace falta que el personaje tenga la más remota idea de economía, y su único mérito no es otro que ser el que emita con mayor voracidad y mordiente la basura ideológica de los monopolios.

Cualquiera habituado a leer un balance o una memoria económica, de esas que hacen y que manipulan a su antojo los empresarios para justificar – ante el Estado y la parte más atrasada en términos de conciencia de clase de la clase obrera – todo tipo de atropello contra los obreros, sabe que en la cuenta de pérdidas y ganancias hay un resultado de explotación – que es el resultado de la explotación de los obreros donde queda registrada la apropiación de la plusvalía generada por los trabajadores por parte del empresario – y un resultado financiero – que es el resultado de la especulación financiera que hace el empresario de la plusvalía robada al obrero –, con lo que una empresa puede dar pérdidas no porque “el empresario entregue más valor a los trabajadores del que éstos generan”. De hecho, bajo las relaciones de producción capitalistas el hecho que describe Rallo es inviable, pero reconocer esto significaría que Rallo debería señalar a los empresarios como cáncer de la sociedad, como clase social parásita a la que habría que abolir y, por consiguiente, iría en contra de su papel rastrero de limpiabotas del capital.

La burguesía no sólo vive a cuerpo de rey robando el valor que genera la clase obrera, sino que financia su Estado capitalista – que es el instrumento que tiene como clase para someter a la clase obrera e imponer la dictadura de la burguesía esencial para poder oprimir y exprimir a los trabajadores – gracias a una parte del valor robado a los trabajadores, así como al segundo robo, por la vía de los impuestos a los obreros, los cuales son los que financian la práctica totalidad del coste de sus verdugos, el Estado burgués.

Pero es que capitalismo, robo y estafa son términos análogos, son la misma cosa. El capitalismo en un sistema caduco, un sistema que está muerto y que sólo se sostiene por la falta de empuje por parte de su antagonista, de su sepulturero, por falta de acción revolucionaria de la clase obrera para derribar el capitalismo, como consecuencia de la incapacidad de los partidos comunistas de tomar conciencia de la situación del momento histórico que vivimos y unirnos en base a una realidad objetiva, que no es otra que las condiciones expresadas por Marx para que desaparezca la formación socioeconómica capitalista, abriéndose paso una formación socioeconómica superior, la socialista, como paso previo a la comunista.

Los imperialistas, a pesar de tratar de poner todo tipo de bastón en la rueda de la historia al objeto ímprobo de frenarla, sabedores que ésta los empuja a su muerte y su desaparición, no pueden más que impulsar la automatización de la producción, empujados por la competencia entre las diferentes potencias imperialistas por ganar la hegemonía mundial. Con el desarrollo de la automatización, los imperialistas y su formación socioeconómica se echan palas de tierra encima y se sepultan, desarrollando las bases materiales de la nueva formación socioeconómica, del socialismo.

Los capitalistas han demostrado durante todas estas décadas de crisis del capitalismo que no tienen salida alguna porque su sistema económico ya está agotado. Por un lado, como hemos visto, los capitalistas están desarrollando la automatización de la producción, algo que ya no corresponde al capitalismo sino al socialismo, y por otro lado llevan décadas generando dinero ficticio desde los diferentes Bancos Centrales, de tal modo que el dinero ya no está en correspondencia con la producción de riqueza y, por tanto, el dinero hoy adolece de valor. Es por ello que economistas cobardes como Niño Becerra señalan que la economía se sustenta por “las anfetas” introducidas por los Bancos Centrales – dinero ficticio –, lanzándose cual pitoniso o Mago Félix de turno a augurar que el capitalismo caerá entre el 2050 y el 2070, y decimos cobarde no porque señale algo que está cantado, sino porque omite que la salida que tiene la humanidad es el socialismo; oculta la salida.

La ingente cantidad de dinero ficticio generada por los imperialistas en lo que ha sido la mayor estafa producida en la historia de la humanidad, ya muestra a la inflación como el elemento central, como el detonante de la crisis financiera en ciernes, una crisis permanente agudizada enormemente por dichas medidas económicas.

Los grandes capitalistas, los dueños de los monopolios, son plenamente conscientes de esta realidad. En la batalla ideológica ya tienen a sus esbirros, como Niño Becerra, que inoculan en la sociedad mensajes como que “tener un puesto de trabajo será un privilegio” o que “vamos a tener que especializarnos en administrar recursos escasos” cuando, si algo proporciona esa automatización es una multiplicación brutal de los recursos, de los bienes materiales para la humanidad que, bajo el socialismo, no solo erradicará el hambre, la sed, sino que podrá satisfacer todas las necesidades básicas de la humanidad, así como acrecentar la esperanza de vida en el mundo. En el plano económico, los imperialistas a través de sus estructuras de gobierno – Club Bilderberg, Foro de Davos, FMI, OCDE, … – y las sucursales de éstos, que es el papel que juegan los diferentes Estados-nación capitalistas desde donde se aplican las medidas adoptadas en las agrupaciones imperialistas, no tienen dudas en que deben controlar todo el dinero existente, de tal manera que puedan disponer de todo el dinero empezando por los ahorros de la clase obrera.

Y es en este contexto donde hay que encuadrar lo que acontece en el Estado español, donde el gobierno “más progresista”, como se autodenomina el gobierno de PSOE-PODEMOS-IU/PCE, actuando como un auténtico gobierno títere y limpiabotas de los monopolios, no duda en, aprovechando la pandemia, establecer una Ley de Seguridad Nacional donde no sólo podrán movilizar a cualquier ciudadano, sino que también podrán intervenir y requisar sus bienes, estableciendo otro tipo de medidas conducentes a  que todo el dinero esté en manos y bajo control de los monopolios a través de sus bancos, como por ejemplo, y siguiendo las directrices de la UE, limitando las operaciones en efectivo, estableciendo el límite en 1.000 euros, en lugar de los 2.500 euros existente hasta entonces. Asimismo el Gobierno ha establecido nuevas herramientas de control en la liquidación del IVA al objeto de controlar el dinero efectivo de los autónomos y pequeños empresarios. En definitiva, buscan reducir al máximo las operaciones en efectivo al objeto de controlar todo el dinero en manos de los obreros y de la pequeña burguesía, y así no solo poder incrementar la recaudación impositiva sino, fundamentalmente, disponer del control necesario para poder apropiarse de ese dinero – en forma de “corralito” bancario ya sea total o parcial – de la manera más eficaz posible, sabedores del cuadro actual de la economía mundial que se reduce a una palabra: Bancarrota.

Los capitalistas son conscientes de la inviabilidad de su sistema económico y no dudan en establecer todo tipo de medida para salvaguardar sus intereses espurios y criminales, y todo lo han apostado al robo y a la represión, a la reacción más descarnada. El momento está definido por la siguiente disyuntiva, ¡o ellos o nosotros! O el desarrollo tecnológico y científico, la automatización de la producción, se pone en manos de la clase obrera, de la humanidad y sirve para liberar al ser humano del trabajo asalariado, poniendo el resultado de la producción en manos de la clase obrera, generando progreso social y desarrollo humano, o sigue en manos de los monopolios, de los capitalistas, redundando en acrecentar la desigualdad social, la pobreza y la muerte. La tecnificación y la automatización no son perniciosos para la humanidad sino todo lo contrario, sepultan completamente al capitalismo y establecen las bases materiales necesarias para el desarrollo del socialismo y la conquista del comunismo, conducen a la humanidad de la prehistoria del hombre a que éste la escriba de manera consciente libre de explotación humana. La Revolución ya está rodando, o los partidos comunistas comprendemos esta realidad que vivimos y actuamos en consecuencia a lo que realmente somos y las obligaciones que tenemos para con el proletariado, o seremos barridos por una humanidad que, más temprano que tarde, tendrá que armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, hecho que sólo puede hacerse de manera revolucionaria por la construcción del socialismo y la sepultación definitiva del capitalismo.

 

¡POR LA SOCIALIZACIÓN DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN, DE LA AUTOMATIZACIÓN!

¡O ELLOS O NOSOTROS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 5 de agosto de 2021

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




¡Florentino Pérez atenta contra la población indígena de Guatemala!

“El capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos” – Karl Marx

 

La edificación de un complejo hidroeléctrico con la participación de la constructora de Florentino Pérez, Grupo Cobra-ACS, acapara 30km del Río Cahabón – uno de los ríos más extensos y caudalosos de Guatemala y que es vital para las comunidades indígenas que viven en su cuenca – impidiendo a las comunidades indígenas circundantes acceder y hacer uso del agua en una zona donde el 95% de la población no tiene acceso a agua potable.

La construcción de las tres últimas fases del proyecto Renace ha estado a cargo del Grupo ACS a través de su subsidiaria Grupo Cobra. ACS tiene como presidente a Florentino Pérez y, de hecho, este ser indeseable visitó Guatemala en 2014 para presentar la inauguración de Renace II.

Además, cabe indicar que en ningún momento se ha llevado a cabo la consulta a los pueblos indígenas, pues toda explotación de los recursos naturales en su territorio debe ser establecida mediante consulta previa según como lo establece el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre pueblos indígenas y tribales, que está en vigor en Guatemala desde 1996. Por tanto, los proyectos que está llevando a cabo Florentino Pérez en el país son completamente ilegales.

Desde que comenzaron las obras, gran parte del cauce del río ha sido amurallado y como consecuencia casi 30.000 indígenas quekchí se han quedado sin abastecimiento de agua. Por ello, las comunidades indígenas quieren que los monopolios dejen en paz su río y que se suspenda inmediatamente el proyecto para mantener y cuidar el agua. Y es que de la conservación del entorno que los rodea depende también el mantenimiento de las actividades económicas que se desarrollan, entre las que destacan las agrícolas, y que les permiten subsistir.

Fruto de esta lucha contra la burguesía, encabezada en esta ocasión por Florentino Pérez, las comunidades indígenas y las organizaciones obreras que se han opuesto al proyecto están siendo amenazadas y perseguidas por manifestarse. Ya en 2017, el líder quekchí Bernardo Caal manifestó en una entrevista que temía que le sucediera lo mismo que a Berta Cáceres – líder indígena lenca asesinada en 2016 por su lucha contra el imperialismo. No tardarían en ir a por Bernardo, pues el camarada fue detenido el 30 de enero de 2018 y se encuentra encarcelado desde entonces.

 

El de Bernardo Caal es otro caso de represión por parte de los monopolios con el objetivo de amedrentar la lucha popular contra la explotación salvaje de los recursos humanos y naturales de la región. Solo en el año 2016, 14 personas fueron asesinadas y 223 agredidas por defender el medio ambiente y oponerse a la barbarie capitalista en los más de 1800 conflictos abiertos en Guatemala.

Estos conflictos, además, han sido la tónica general en América Latina, donde el pueblo ha desarrollado luchas como la de los indígenas kichwa contra la extracción de petróleo en la Amazonía o la Guerra del Agua que se dio en Bolivia y que llevó al pueblo a luchar contra la privatización que les privaba del abastecimiento de agua potable. El imperialismo ha sumido al pueblo latinoamericano en general, y al guatemalteco en particular, en la miseria más absoluta.

 

En este contexto, no queda más salida que arremeter contra el capitalismo que nos condena, nos niega derechos elementales y nos reprime políticamente. Mientras el proletariado no esté en posesión de los medios de producción y, por tanto, de la gestión de sus recursos económicos y medioambientales, situación como las de Guatemala se sucederán sin descanso debido a la acaparación sin precedentes de riquezas y recursos que buscan los monopolios.

La emancipación de la humanidad sólo llegará con la conquista revolucionaria del poder político por parte del proletariado, que nos conducirá a la instauración del Socialismo como etapa temprana del Comunismo.

 

¡TUMBEMOS EL IMPERIALISMO!

¡LIBERTAD PARA EL CAMARADA BERNARDO CAAL XOL!

¡VIVA LA LUCHA DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS CONTRA LOS MONOPOLIOS!

Madrid, 5 de agosto de 2021

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El pueblo sevillano debe organizarse contra el fascismo

El fascismo es capitalismo en descomposición. Conforme más se agudizan las contradicciones en el capitalismo, más crece el fascismo como punta de lanza del imperialismo, como herramienta para reprimir a las clases populares ante cualquier signo de rebeldía. El freno que este sistema supone para el desarrollo humano y la miseria absoluta en la que sume al pueblo trabajador, hacen que el descontento y la frustración crezcan, generando cada vez más confrontaciones que cuestionan al propio capitalismo. Es por ello que el fascismo crece en estas circunstancias, aupado además por la falta de respuestas por parte de la clase política, dónde tanto la derecha más rancia, como la “izquierda” del sistema, son incapaces de dar soluciones a los problemas de la clase trabajadora que cada día sufre más precariedad y miseria.

En estas circunstancias, en la Asociación de Vecinos del barrio de San Diego en Sevilla han aparecido pintadas fascistas que van dirigidas contra los “rojos”, o sea, contra los comunistas. Y es que bien saben los fascistas que son los comunistas los únicos que plantan cara al fascismo, que se encuentra completamente institucionalizado en el Estado español y sin nadie que lo frene.

Mientras que desde las instituciones se permiten partidos abiertamente fascistas como España 2000, que no esconden su criminal ideología, y mientras se ilegalizan partidos comunistas e independentistas, estos fascistas aprovechan el descontento que provocan tanto la derecha del sistema como el oportunismo de “izquierdas”, para lanzar proclamas como “una banca pública para los españoles”.

Ante este auge del fascismo, que continuará creciendo mientras el pueblo organizado no acabe con el capitalismo y construya el socialismo, los comunistas tenemos la misión de dar nuestra visión al pueblo, de ofrecer una salida revolucionaria a los problemas que el capitalismo no puede resolver.

Los comunistas debemos salir a las calles y llevar nuestro mensaje al pueblo, confrontar el fascismo en las calles y no dejar que los barrios se conviertan en un caladero para que éste crezca. Es la hora de los comunistas, y para ello es necesaria la unidad comunista, la unidad de acción en los barrios, en los centros de trabajo y de estudio y en cualquier lugar donde la clase obrera esté presente.

Si los comunistas no damos un paso al frente y organizamos a la clase obrera, si no fusionamos la política marxista-leninista con las masas y construimos un poder obrero que sirva para destruir el capitalismo y construir el socialismo, el fascismo seguirá avanzando ante la descomposición absoluta del sistema, que sólo puede generar ya precariedad, miseria y muertes para la clase trabajadora.

Hacemos un llamamiento al pueblo sevillano a que se organice en torno a un Frente Único del Pueblo para frenar al fascismo y expulsarlo de nuestros barrios y para construir el socialismo, única salida a los problemas del pueblo trabajador. Hacemos también un llamamiento a todos los comunistas a buscar la unidad de acción para organizar a la clase trabajadora.

 

¡El pueblo sevillano debe organizarse contra el fascismo!

¡El fascismo es capitalismo en descomposición!

¡Socialismo o muerte!

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Sevilla




18 despidos en Renault en Sevilla

El pasado día 27 de julio, precisamente el mismo día que los trabajadores cogían las vacaciones, en lo que es un clásico de la patronal, RENAULT despedía de manera objetiva a 18 trabajadores en su fábrica situada en la barriada de San Jerónimo, en la ciudad de Sevilla. Despido que, según alguno de los sindicatos de esa factoría que se autodenominan como “combativos”, han sido un acto de desfachatez pues RENAULT “no ha tenido ni la decencia de avistar al comité de empresa, ni a los sindicatos a los que trabajadores y trabajadoras están afiliados”. ¿Cómo puede la Empresa respetar a unos sindicatos que no han dudado en firmar todo tipo de traición en contra de los trabajadores en todo momento?

Sin duda RENAULT, al igual que el resto de las empresas de los diferentes sectores, lo que hacen no es más que aplicar las leyes que los esbirros políticos que los monopolios meten y sacan en el Consejo de Ministros hacen para que puedan lucrarse a costa de la explotación inmisericorde de los trabajadores, ministros de derecha, extrema derecha y de la “izquierda” del sistema, todos ellos iguales de capitalistas, iguales de lacayos del Capital.

RENAULT ha despedido con 20 días por año a 18 trabajadores, salvo que estos trabajadores decidan irse a la factoría de Valladolid, que entonces los “compensaría” con 6.000 euros para el traslado, fórmula con la que dicha multinacional pretende ocultar la agresión ante terceros, y salida que da a sus esbirros de CCOO, UGT y demás sindicatos corporativos que son mantenidos por dicha empresa.

El Gobierno de PSOE y PODEMOS-IU/PCE, sin duda, son responsables de estos despidos al no derogar las reformas laborales de Rajoy y de Zapatero. No hay que olvidar que fue el Gobierno del PSOE en la época de Zapatero el que abrió la posibilidad a las empresas de despedir de manera objetiva a razón de 20 días por año, tal y como ha hecho RENAULT en nuestra ciudad.

Los sucesivos gobiernos de la “democracia”, entre comillas claro está porque este Estado es el mismo que el de Franco, no han dudado en hacer leyes que han garantizado la explotación de los trabajadores por la vía de la temporalidad, de la precariedad y del abaratamiento y facilitación del despido a la Patronal, accediendo a todas y cada una de las pretensiones de ésta, de la burguesía, que es quien realmente dirige el Estado y el instrumento a través del que impone su dictadura fascista.

Pero todavía más responsables de estos despidos son los sindicatos CCOO y UGT, mayoritarios en RENAULT. Ambos sindicatos, en RENAULT, desde 1989, no han dudado en firmar todo tipo de despido colectivo y de retroceso en los sucesivos convenios que la multinacional francesa les ha puesto por delante, no han dudado en ampliar las jornadas en fines de semanas obligatorios y, en definitiva, siempre han tenido los pantalones bajados para que RENAULT haga con los trabajadores todo lo que quiere. Papel indecente el jugado por estos sindicatos los cuales son regados generosamente por el Estado español, un Estado totalmente al servicio de los monopolios como RENAULT.

Hay que recordar como el Estado español, junto con los monopolios y los sindicatos CCOO y UGT, no dudaron en liquidar el sector minero, y como parte del Estado no dudarán en hacer lo mismo en los diferentes sectores de la producción.

Los trabajadores de RENAULT, pero también los del Grupo PSA (Peugeot, Citroën u OPEL entre otros) o los del Grupo Volkswagen, de FORD, etcétera, no deben olvidar jamás que tan criminales como los monopolios, o más, que liquidan su derecho al trabajo, son CCOO y UGT que sirven vilmente a los monopolios para desguarnecer a los trabajadores, dividirlos y llevarlos al redil de los intereses de estas multinacionales, que no es más que a la pérdida de sus puestos de trabajo y al incremento de la depauperación de las condiciones de vida de la clase obrera.

El pasado mes de septiembre de 2018 la Rama Federal de Industria de CCOO publicaba un documento titulado “Situación y perspectivas en el sector del automóvil. Medidas ambientales, digitalización y automatización de la industria” donde ese sindicato expresaba su estrategia para el Sector del Automóvil. Un documento que, perfectamente, lo podría haber firmado la patronal ANFAC y que verifica que CCOO es una correa de transmisión de la Patronal y su Estado, que es el que los financia y les otorga prebendas, y por tanto que son enemigos jurados de los trabajadores. En dicho documento CCOO reconoce esta realidad en su párrafo final cuando dicen que  “En este marco, se inscribe el proyecto en el que participamos las asociaciones empresariales del sector (ANFAC y Sernauto), los sindicatos (CCOO de Industria y UGT-FICA) y el Ministerio de Industria, enmarcado en el Foro Sectorial de Automoción y que, al actual gobierno socialista, quiere dar mayor relevancia, creando los Observatorios Sectoriales que desaparecieron con la entrada del PP en el gobierno en 2011”.

Veamos cuál es el marco al que se refieren del proyecto común donde están inmersos la Patronal, el Estado a través de su Ministerio de Industria y estos sindicatos:

  • En la página 92 de dicho documento CCOO Industria señala “CCOO de Industria apuesta por la transición energética con todas sus consecuencias, pero con la exigencia de que incorpore garantías para las personas, los empleos y las actividades económicas que se vean inmersas en este proceso (…) Lo que necesita este país es elaborar un proyecto de descarbonización serio y en una perspectiva de medio largo plazo, que es lo que requiere afrontar proyectos complejos como el del cambio climático y sus efectos en la salud de las personas”. Y bien que están haciendo esa tarea, pues tanto CCOO como UGT han desmantelado la minería en Asturias, León y Aragón. Pero también, por lo que vemos, y puesto que apuesta por la transición energética con todas sus consecuencias, apuesta por proseguir desmantelando el sector del automóvil – y decimos bien proseguir porque esos dos sindicatos han firmado todos los EREs que les han puesto por delante – puesto que según señalan en su página 90,  “España carece de fábricas de turismos eléctricos y de baterías, por lo que debe apostar por abandonar el alto nivel de dependencia de un sector con gran influencia en la economía del país y apostar por ponerse a la altura de los países del entorno, venciendo su resistencia permanente al cambio para que sigamos siendo un referente competitivo”.

  • Y para que los monopolios del automóvil puedan adaptar sus factorías al menor coste posible – o lo que es lo mismo, que sean los trabajadores los que paguen el pato y los costes para que los monopolios ajusten sus centros de trabajo – CCOO Industria, en su página 93 indica que “El objetivo es orientar y concretar las futuras actuaciones en materia de política industrial, que permitan definir un nuevo modelo productivo para España. (…) De forma urgente, es preciso que se desarrollen e implanten medidas concretas en regulación, costes de energéticos, de formación, de internacionalización, financiación, I+D+i y PYME”. Y en la conformación de ese nuevo modelo productivo para España, donde piden al Estado políticas y regulaciones favorables a la Patronal, nada para la clase obrera, a la que ni nombran como tal en dicho documento, a lo sumo nos llaman “Capital Humano”.

  • Lo prioritario para CCOO Industria, páginas 95-96, es claro: “los mayores gastos e inversiones en I+D+i que requieren esas mejoras exigen una mayor eficiencia que, en parte, descansa en nuevos sistemas de organización y más progreso técnico.”. Prosiguiendo “las “Agendas Sectoriales”, elaboradas por el anterior Ministerio de Industria en el año 2017, son planes transversales sobre los que se empezó a trabajar (…) En este caso, incluye un diagnóstico del sector (fabricantes y componentes, en el caso de la automoción), se analizan los retos y las oportunidades y qué medidas tomar para apoyar a que siga generando riqueza, contemplando siete líneas de actuación prioritarias, que compartimos los sindicatos:
  1. Productividad y flexibilidad: generar economías de escala y cambios en el modelo productivo para mejorar la flexibilidad laboral.
  2. Logística: avanzar en la mejora de la eficiencia del transporte y armonización con Europa.
  3. Fiscalidad y financiación: mejorar el modelo fiscal y mayores facilidades de acceso a la financiación.
  4. I+D+i: aumentar la capacidad empresarial y mejorar la coordinación y efectividad de los planes de innovación.
  5. Capital humano: retener el talento y disponer de una formación adaptada a las necesidades reales.
  6. Internacionalización: aumentar las capacidades globales y suprimir las barreras al comercio exterior. 
  1. Regulación (transversal): armonizarla y construir un marco que fomente el desarrollo del futuro del automóvil.”. CCOO Industria es clara: mejorar las vías de financiación para las Empresas, y hacer que éstas tributen menos – eso significa mejorar el modelo fiscal -, recibir subvenciones estatales para que las Empresas se doten de maquinaria más sofisticada que incrementen la productividad y rebaje los costes de producción, apostar todavía más por la internacionalización – que significará abrir las puertas para que más producción se vaya hacia zonas del planeta donde los costes laborales sean inferiores – y hacer una política de retener lo que ellos llaman “el talento”, o lo que es lo mismo, prescindir de un número importante de obreros para ajustar el número de trabajadores al “nuevo modelo productivo” que están construyendo en las condiciones de precariedad que instauren junto con el Estado y la Patronal. Consciente CCOO-Industria de la destrucción de Empleo que su apuesta va a producir señala, en la página 96, lo siguiente “CCOO de Industria viene señalado que, para la entrada en esta cuarta revolución industrial, es determinante el papel del Estado, evitando que el acelerado proceso tecnológico que lo acompaña no se sustente en pérdida de empleo: “es decir, que se produzca el crecimiento sin empleo, mediante la destrucción de más empleo que el que se crea. Por ello, debe orientar la formación de los trabajadores y trabajadoras actuales, el sistema educativo y la tecnología, además de garantizar la protección social para los que puedan resultar excluidos del mercado de trabajo”. Esto es, por un lado piden una mejor fiscalidad para las Empresas – que paguen menos impuestos – y por otro, piden al Estado que se haga cargo de los trabajadores “que puedan resultar excluidos”.

 

  • Por último, CCOO recordaba a la Patronal y al Estado su utilidad poniendo, para ello, en valor todas las traiciones que ha perpetrado contra la clase obrera, como se puede leer en la página 99 cuando afirman “El mejor activo del sector de automoción en este país es la capacidad de negociación que han venido demostrando desde el año 1997, cuando desde la perspectiva de una situación boyante en la economía y en el sector, se acordaron medidas la flexibilidad de la actividad en las plantas (4,6 millones de horas en “bolsas de horas”; modificación de la distribución de la jornada anual, el corredor de vacaciones, ERE suspensivos, contratos de relevo…) y una moderación de los costes laborales, atendiendo a la evolución de la inflación, configurándose España como el tercer país productor de vehículos, con el incremento más bajo del coste laboral total por hora en el período”. ¿Qué avance han tenido los trabajadores desde el año 1997 en ese sector ni en el resto? ¡¿SE PUEDE SER MÁS TRAIDOR Y DESVERGONZADO?!

 

Lo que hoy está pasando nada tiene que ver con la COVID-19, sino con el desarrollo del imperialismo, del capitalismo putrefacto que se halla en una situación terminal. Estos 18 despidos de RENAULT tienen responsables, los cuales hemos señalado.

Hoy los trabajadores únicamente tenemos una salida, luchar porque los medios de producción y el desarrollo de la tecnología esté en manos de la clase obrera. Y para ello es necesario y vital romper con el capitalismo y su Estado. Y romper con el Estado en el centro de trabajo, para empezar, es romper el carnet de los sindicatos de la patronal al servicio de ésta y del Estado – CCOO y UGT –, romper el diálogo social, fortalecer las posiciones de clase fortaleciendo los sindicatos de la Federación Sindical Mundial y organizarnos de manera independiente del Estado, uniendo todas las luchas de los centros de trabajo, fusionando las diferentes expresiones de lucha – consecuencia de la agresión de la burguesía y su régimen contra los diferentes sectores del proletariado – en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, construyendo un auténtico ejército proletario, un Frente Único del Pueblo que sirva para arrebatar a los capitalistas las fábricas, el desarrollo tecnológico y ponerlo en manos de la clase obrera al objeto de que el inmenso avance tecnológico se traduzca en progreso social para las masas trabajadoras, para la humanidad. La burguesía y toda su pléyade de traidores – CCOO, UGT, PODEMOS, IU/PCE y demás basura oportunista – nos ha traído hasta aquí, ante esta disyuntiva, ¡O continua el capitalismo para que la oligarquía acapare más a costa de que millones de trabajadores perezcan o rompemos el capitalismo y hacemos que la riqueza y el desarrollo tecnológico redunde en la vida del pueblo, de la humanidad!

 

¡POR EL SOCIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

1 de agosto de 2021

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN SEVILLA




Comunicado conjunto del PCOC y el PCPC en defensa de la Revolución Cubana [ESP/CAT]

La injerencia imperialista de los EEUU no cesa aún en tiempos de pandemia. El sometimiento del pueblo cubano al genocida bloqueo impuesto por los de siempre no es suficiente para el exterminio en vida de millones de cubanos.

Ahora toca simular mediáticamente movilizaciones de una pequeña parte de la población como si fuera una rebelión a gran escala. Situando en todos los canales mediáticos (especialmente RRSS) bulos y noticias falsas que en nada se corresponde con la realidad.

El apoyo del pueblo cubano a la Revolución es total. La guerra híbrida contra Cuba es incapaz de desestabilizar los avances y logros conseguidos en la Revolución con mucho esfuerzo. No hay otra causa, la plena soberanía y la independencia del pueblo de Cuba, conseguida gracias al socialismo, es la raíz de estos ataques criminales.

Por ello, el Partit Comunista del Poble de Catalunya (PCPC) y el Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) llaman al conjunto de la población catalana a secundar todas las movilizaciones destinadas a defender la Revolución cubana y su soberanía como pueblo. Nuestro incondicional y firme compromiso con los valores del internacionalismo proletario frente a las injerencias imperialistas. Nos tendrán siempre a su lado, defendiendo la Revolución.

 

¡VIVA CUBA SOCIALISTA Y SOBERANA!

¡ABAJO EL BLOQUEO!

 

 

Comunicat conjunt del PCOC i el PCPC en defensa de la Revolució Cubana

 

La ingerència imperialista dels EUA no cessa encara en temps de pandèmia. La submissió del poble cubà al genocida bloqueig imposat pels de sempre no és suficient per a l’extermini en vida de milions de cubans.

Ara toca simular mediàticament mobilitzacions d’una petita part de la població com si fos una rebel·lió a gran escala. Situant en tots els canals mediàtics (especialment xarxes socials) rumors i notícies falses que en res es correspon amb la realitat.

El suport del poble cubà a la Revolució és total. La guerra híbrida contra Cuba és incapaç de desestabilitzar els avenços i èxits aconseguits en la Revolució amb molt d’esforç. No hi ha una altra causa, la plena sobirania i la independència del poble de Cuba, aconseguida gràcies al socialisme, és l’arrel d’aquests atacs criminals.

Per això, el Partit Comunista del Poble de Catalunya (PCPC) i el Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) criden al conjunt de la població catalana a secundar totes les mobilitzacions destinades a defensar la Revolució cubana i la seva sobirania com a poble. El nostre incondicional i ferm compromís amb els valors de l’internacionalisme proletari enfront les ingerències imperialistes. Ens tindran sempre al seu costat, defensant la Revolució.

 

VISCA CUBA SOCIALISTA I SOBIRANA!

ABAIX EL BLOQUEIG!




La Policía y el Estado en su conjunto cada día muestran con más claridad cuál es su verdadera función

Hemos llegado a un punto de la Historia en el que el Estado español ve arriesgado para sus intereses burgueses que la clase obrera se exprese en las calles aunque sea de manera espontánea, por eso enviaron el pasado día 6 en Madrid a uniformados sedientos de sangre a golpear a quien osó salir a la calle a mostrar su rechazo al asesinato homófobo de Samuel.

De día el Gobierno se muestra defensor del colectivo LGTBI con su actitud reformista con el objetivo de poner parches a la homofobia, perpetuando por tanto el problema al igual que sucede con el machismo con el que comparte raíz, y por la noche te envían a la policía a abrirte la cabeza si te manifiestas en contra de la homofobia. La supuesta dicotomía “Nazi de día y de noche policía” no es solo una frase hecha y aplicable exclusivamente a la policía, es también aplicable a quien da la orden de abrir cabezas a golpe de psicópata cuando el pueblo expresa su dolor y rabia en la calle ante un hecho de tal magnitud como es que 12 fascistas maten a golpes a una persona por ser homosexual.

Pero, ¿por qué actúa así el Estado? Un burgués asustado es un fascista y cada día están más asustados al ser conscientes que la economía no puede salvarse en un sistema quebrado, en el que la deuda pública y la deuda externa de la gran mayoría de países superan el 100% de sus respectivos Productos Interiores Brutos (PIB), y en el que las medidas para intentar salvar al sistema lo único que consiguen es acrecentar las crisis periódicas. Y esto no es fruto de la pandemia de COVID-19, pues ya hace años que los economistas venían anunciando una crisis financiera para 2020, mucho antes de que se hubiera oído siquiera hablar del virus, convirtiendo pues esta pandemia en una excusa para imponer un cambio en el modelo productivo ante la bancarrota del sistema. Y para imponer estos cambios es necesario que la población sienta terror a manifestarse, aunque sea por un hecho que parezca que no tiene relación con el sistema económico, porque ven que si ceden en algún aspecto puede llevar a que la gente se organice y se desinstitucionalice la protesta.

La policía y demás cuerpos represivos del Estado tienen una función clara: seguir perpetuando la institucionalización de la protesta impidiendo por medio del terror que cualquier llama despierte en la clase obrera sobre la necesidad de un cambio radical de sistema económico, donde las personas dejen de tener una relación de competencia y sea una relación de cooperación. Por tanto, para pertenecer a los cuerpos represivos es necesario seguir el prototipo de persona deshumanizada e individualista, agresiva e intolerante, como podemos ver en los tan frecuentes “casos aislados”:

Los revolucionarios vemos el machismo, la homofobia, la transfobia, el racismo y otros delitos de odio como la expresión de una sociedad que no puede avanzar si su sistema económico no cambia por completo. A mayor sea la crisis del capitalismo, con mayor virulencia se expresarán los elementos más reaccionarios de la sociedad. A su vez, denunciamos al oportunismo que sale todos los días en los medios de comunicación para convencernos del progreso que estamos alcanzando mientras cada día el fascismo tiene más legitimidad gracias a ellos.

Desde el PCOE tenemos claro que la única opción para acabar con el fascismo y con todas aquellas formas en las que se materializa, como la lgtb-fobia, es fortalecer el partido de los trabajadores que mande al estercolero de la historia el sistema de la explotación y de la miseria.

 

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




El socialismo y la tecnología: La modularización y la electrónica

En el anterior artículo del Socialismo y la tecnología hablamos sobre la electricidad, las distintas formas de generarla y sus distintos aspectos a comparar a la hora de llevarlo a la vida real, y esta vez trataremos cómo convertir esa electricidad en algo realmente útil, ya sea música en nuestros oídos a través de auriculares, utilizar smartphones con los mil y un usos que pueden tener o simplemente cocinar algo en nuestro horno. Hoy hablaremos sobre la electrónica y la ‘panacea’ que es la modularización.

Hoy día la electrónica es esencial y, bajo el socialismo, debe replantearse cómo gestionarla, ya que en 2018 se generaron 48,5 millones de toneladas de basura electrónica a lo largo y ancho del mundo, una cifra absurdamente grande y que debe considerarse como un problema de primer nivel, ya que muchos materiales necesarios como el coltán (utilizado para condensadores y en procesadores) son muy raros y no se pueden despilfarrar así como así y que, encima, se extraen en condiciones terribles en minas del Congo prácticamente al nivel de la esclavitud, todo por la insaciable máquina capitalista, creando día a día productos nuevos para seducirnos y sobornarnos, para no ver la enorme miseria en la que vive la clase obrera y mantener ese éxtasis consumista en el que nos ha inducido el capitalismo, haciendo que nuestros aparatos se averíen pasado un tiempo (obsolescencia programada) o dejando de ofrecer soporte, como con las impresoras antiguas, cuando las empresas deciden prácticamente obligarnos a volver a gastar dinero en una impresora nueva aunque siga funcionando. Además, el silicio empieza a ser escaso ya que, a pesar de que se hace con arena (el segundo recurso más abundante de la Tierra detrás el oxígeno), se usa una arena de silicio muy específica, y ahora mismo se está sobreexplotando y se recicla poquísimo ya que mucha de la basura electrónica acaba en países del Tercer Mundo, donde acaba contaminando el medio ambiente (los condensadores electrolíticos, un componente muy utilizado en toda clase de aparatos electrónicos, tienen ácido en su interior).

Como comienzo para solucionar todos estos problemas, está la modularización que, de forma muy resumida, consiste en dividir un aparato en sus bloques más esenciales y hacerlos reemplazables e intercambiables.

Pongamos como ejemplo un móvil. Sus partes más importantes se resumen en: Cámara, micrófono, entrada USB, entrada Jack (para auriculares), pantalla, batería, procesador, gráfica, RAM, almacenamiento, botones varios, placa base y sus componentes electrónicos varios (controladores, resistencias, condensadores, etcétera) y fuente de alimentación aunque sea un componente externo. Para que todo esto se pudiera considerar modular, debe ser reemplazable e intercambiable, cosa que lo es. El problema más grande es que sólo es compatible con su propio modelo y prácticamente sale un modelo de móvil cada año, por lo que el móvil del año anterior se queda anticuado enseguida y no facilitan precisamente conseguir repuestos y menos aún montar y desmontar los aparatos. Apple por ejemplo tiene sus propios tornillos y son necesarios unos destornilladores especiales, además de que conseguir los destornilladores ‘universales’ es difícil y únicamente al alcance de empresas exclusivamente dedicadas a ello y que cobran un dineral por esas reparaciones, todo esto pensado para que te compres un móvil nuevo en cuanto se averíe y así cerrar el ciclo eterno del despilfarro irracional capitalista.

Una forma alternativa de diseñar y hacer funcionar los productos consiste en alargar los ciclos de vida de los productos todo lo posible pero limitando ligeramente su tiempo de vida para poder parchear fallos de seguridad. Por ejemplo, establecer una vida al procesador del móvil de 12 años y, una vez acabe su ciclo de vida, reemplazarlo por un procesador más nuevo, con las máximas innovaciones posibles manteniendo la compatibilidad con el antiguo móvil y que todo esto lo puedas hacer tú en tu casa con un sencillo destornillador de estrella y, muy importante, proveer de la documentación adecuada para hacerlo sin ningún riesgo en forma de manual incluido con el aparato y vídeos subidos a Internet donde se explique de forma clara y sencilla, todo esto hecho por el propio fabricante, y así con todos los componentes y poder hacerlo aunque estos no se averíen, ya sea porque el usuario quiere usarlo con otro propósito o simplemente quiere mejorarlo.

Al finalizar la vida útil de un módulo debe también asegurarse su reciclaje controlado o reparación y sustitución de aquello que se haya averiado dentro del módulo, ya que muchas veces cuando un circuito se avería es porque una parte de ese circuito ha fallado o ha llegado al final de su vida y es sustituible. Por ejemplo, cuando un amplificador de música falla es porque alguno de los condensadores ‘caduca’ o uno de los chips falla por desgaste, y para poder seguir usando estos módulos debe haber una infraestructura de plantas de procesamiento haciendo todo lo posible para volver a revivir estas partes, aunque no sea siempre posible.

Además, para llevar todos los módulos usados pero no averiados al máximo de su uso se debe asegurar que acaben vendiéndose en un mercado de segunda mano y serigrafiar bien los módulos con fecha de fabricación y puesta en marcha, para así poder estimar el tiempo que vaya a durar y asegurar que el usuario sepa bien lo que está comprando. Además de esto, debe asegurarse que algo tan extendido y normalizado hoy día como es un móvil, pueda ser utilizado por el mayor número de gente posible y así llevar la tecnología a quién le pertenece, al pueblo, así que se debería vender la unidad básica de móvil a un precio muy asequible con opción de modificar los módulos que vengan de base. Por ejemplo, si alguien dedica tiempo a los videojuegos de móvil, que pueda cambiarle al móvil de base que compre la tarjeta gráfica a cambio de empeorar otro componente, creando de esa forma un dispositivo lo mejor adaptado posible a cada usuario, aprovechando así otra ventaja de la modularización, con opción siempre de que el usuario compre el módulo que vea necesario mejorar, todo esto comprometiendo lo mínimo la durabilidad del aparato y evitando así la escasez de materiales.

Esta es la forma de poder tener una electrónica de ‘consumo’ viable sin destrozar el planeta y llevando la técnica y la ciencia a quien le pertenece, que es al pueblo, y no a los bolsillos de los insaciables burgueses, sean de donde sean. Esta es la forma de organizar la producción y no tirar a la basura tanto material aún utilizable y que encima requiere un nivel enorme de tecnología. Es por esto que es necesario luchar por el socialismo y así mandar el sistema criminal que es el capitalismo a la basura, para lo cual hacemos un llamamiento a todos los comunistas a organizarse y militar en el PCOE.

 

¡Por una tecnología al servicio del pueblo!

¡Lucha por tu clase y por lo que te pertenece!

Comité Nacional de Euskadi del Partido Comunista Obrero Español




La República Popular Democrática de Corea frente al bloqueo imperialista

Recientemente, a través de nuestro comunicado ¡Manos fuera de Cuba!, desde el PCOE denunciamos la actual contrarrevolución que se está llevando a cabo en Cuba, lo que supone el capítulo más reciente en la larga lista de provocaciones, agresiones y sabotajes que EEUU ha realizado contra la isla durante los más de sesenta años que dura el criminal bloqueo impuesto por el imperialismo y cuyo único fin es apartar al país de la senda de la Revolución y el Socialismo, al objeto de convertirlo en un títere del Estado norteamericano y del imperialismo occidental. No obstante, es preciso hablar en estos momentos también de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), quien está sometida a un bloqueo más cruento y cuya situación tiene una repercusión muchísimo menor en el Movimiento Comunista Internacional.

El bloqueo económico contra la RPDC comenzó nada más empezar la Guerra de Corea, en 1950, cuando EEUU prohibió todo el comercio con el país al tiempo que practicaba un auténtico genocidio para evitar la liberación de la patria coreana y su unificación. Durante los tres años que duró la guerra, EEUU lanzó sobre la Península de Corea más bombas – 635.000 toneladas – y más napalm – 32.557 toneladas – que durante toda la campaña del Pacífico contra los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, aniquilando al 20% de la población, quemando cada pueblo que encontraban los americanos a su paso, bombardeando cada granja, hospital y fábrica que localizaban, y asesinando a más de 3 millones de civiles.

La situación internacional de la RPDC se recrudeció cuando se produjo la desmantelación de la Unión Soviética – su principal aliado comercial – al tiempo que China comenzaba la transformación hacia el socialismo con características chinas, que no es más que la degeneración del socialismo en favor del desarrollo del capitalismo monopolista de Estado. En este contexto, EEUU endureció el bloqueo económico, llevando a la RPDC a una situación de autarquía forzada al impedirle comprar y vender. Esto se tradujo en una reducción del PIB del país en un 50% entre 1993 y 1997. A esta situación ya de por sí grave se sumaron las catástrofes naturales, con inundaciones en los años 1995 y 1996 que provocaron enormes pérdidas alimenticias y humanas, acompañado de la imposibilidad de recibir ayuda humanitaria exterior.

El bloqueo que EEUU impone sobre la RPDC se ejecuta a través del Departamento del Tesoro y constituye, sin duda alguna, una de las políticas más criminales y terroristas de toda la historia de la humanidad. A continuación, realizaremos un repaso sobre lo que es el mayor cerco que el imperialismo ha realizado jamás:

Continuación de ciertas restricciones con respecto a Corea del Norte y los ciudadanos norcoreanos (26 de junio de 2008). Mediante esta Orden Ejecutiva, el criminal de guerra George W. Bush, con la excusa del «riesgo de armas y materiales fisionables utilizables en la Península de Corea» y que «constituyen una inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos» declaró una emergencia nacional e internacional para justificar la continuidad de las restricciones que comenzaron el 16 de junio del año 2000.

EEUU, independientemente de si el Despacho Oval está ocupado por demócratas o republicanos, se ha dedicado en invertir numerosos esfuerzos en política exterior y propaganda para acabar con la RPDC, procurando que absolutamente nadie pueda comerciar con el país, catalogando esas actividades como ilegales, imponiendo su bloqueo económico a través de la ONU y el Acuerdo de Wassenaar, negando las transacciones de buques norcoreanos y prohibiendo incluso a sus propios ciudadanos cualquier tipo de importación de bienes, servicios y tecnología norcoreanos.

La política de Bush continuó con Barack Obama, tan idolatrado por buena parte de la “izquierda”, mediante diferentes órdenes ejecutivas en 2010, 2011, 2015 y 2016. El mayor control vino con esta última:

Bloqueo de la propiedad del Gobierno de Corea del Norte y del Partido del Trabajo de Corea, y prohibición de ciertas transacciones con respecto a Corea del Norte (15 de marzo de 2016). Mediante esta Orden Ejecutiva, Barack Obama prohibió toda exportación y reexportación de bienes, servicios – incluidos los financieros – y tecnología a la RPDC, impidiendo también posibles nuevas inversiones en el país. Por tanto, cualquier persona tiene prohibido realizar transacciones o cualquier tipo de negocio si no cuenta previamente con la autorización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), organismo dependiente del propio Departamento del Tesoro de los EEUU.

Por supuesto, el legado de sus predecesores fue recogido por la política reaccionaria de Donald Trump.

Sanciones adicionales impuestas con respecto a Corea del Norte (20 de septiembre de 2017). Mediante esta sanción – que tenía como excusa el lanzamiento de un misil balístico intercontinental y que atemorizó al gobierno estadounidense por su capacidad para alcanzar territorio yanqui –, el fascista de Donald Trump bloqueó todas las operaciones relativas a las transferencias, pagos, importaciones y exportaciones en el ámbito de la construcción, energía, finanzas, pesca, tecnología, manufactura, medicina, minería, textiles y transportes industriales en la RPDC.

Riesgo de sanciones relacionadas con el transporte marítimo de Corea del Norte (23 de febrero de 2018). Como parte de la campaña de máxima presión contra la RPDC, EEUU advirtió que sancionaría a las compañías navieras, aludiendo a que ayudaban a Pyongyang a evadir las sanciones sobre su programa de armas nucleares. Con esto, EEUU buscaría negar cualquier transacción con el Gobierno de la RPDC o el PTC, así como la importación o exportación de casi todos los bienes, servicios y tecnología realizados de forma marítima, junto a la potestad para registrar embarcaciones norcoreanas.

Esto se llevaría a la práctica un año después, cuando el 21 de marzo de 2019 el Departamento del Tesoro impuso castigos a dos firmas navieras chinas, Dalian Haibo y Lianoning Danzing. El que fuera Secretario del Tesoro de los Estados Unidos bajo la administración fascista de Donald Trump, Steven Mnuchin, amenazó con que se «continuará aplicando sanciones y dejamos claro de manera explícita que las compañías navieras que emplean tácticas engañosas para enmascarar el comercio ilícito con Corea del Norte se exponen a un gran riesgo».

Aviso de adquisición de misiles balísticos de Corea del Norte (1 de septiembre de 2020). Con la excusa de que la RPDC representa un peligro para la humanidad debido a la tenencia de «armas de destrucción masiva», EEUU se otorgó a sí mismo la autoridad para imponer sanciones a cualquier persona que «directa o indirectamente, importe, exporte o reexporte hacia o desde Corea del Norte cualquier mercancía, servicios o tecnología controlados para la exportación por los EEUU debido al uso de dichos bienes, servicios o tecnología para armas de destrucción masiva». También se permiten ellos mismos sancionar a quienes realicen «transacciones financieras significativas» o quienes «vendan, suministren o transfieran hacia o desde el Gobierno de Corea del Norte – o cualquier persona que actúe para o en nombre de ese Gobierno – una cantidad significativa de metal precioso, grafito, metales en bruto o semiacabados, aluminio, acero, carbón o software para procesos industriales». Por supuesto, tampoco nadie podrá suministrar a la RPDC o al PTC armas o material bélico de cualquier tipo para minar su capacidad defensiva (cohetes, aviación, combustible o cualquier servicio de tecnología).

Por su parte, Japón y la Unión Europea también tienen sus propios bloqueos, además de imponer numerosas sanciones a través de la ONU que implican la negación de todo el comercio con la RPDC. Destacan las prohibiciones relacionadas con la exportación a la RPDC de todo producto de petróleo refinado y de petróleo crudo, inversiones, productos agrícolas, alimentarios y textiles, maquinaria, equipos eléctricos, gas natural, tierra, piedra y madera, toda maquinaria industrial y todo vehículo de transporte, metales de hierro, acero, oro, carbón, plomo, cobre, níquel, plata, cinc y las exigencias de repatriación para los trabajadores norcoreanos en el extranjero. Además, tampoco se permite la cooperación científica y técnica, salvo con fines médicos.

Las sanciones de la ONU se han dado casi de forma ininterrumpida desde 2006. Estas sanciones se llevan a cabo mediante el embargo de armas, la inmovilización de bienes, la prohibición a las personas de viajar a la RPDC por ser consideradas sospechosas, el control sobre las importaciones y exportaciones del país, la inspección de la carga de los buques y el control en los puertos, la requisa de ciertos artículos destinados al país y, sobre todo, se lleva a cabo mediante una lucha constante para evitar su crecimiento económico y armamentístico para tratar de constreñir su necesaria defensa contra el imperialismo.

El imperialismo estadounidense está históricamente caducado. En estos momentos de competencia interimperialista – donde la balanza parece inclinarse a favor del imperialismo chino y ruso frente al de EEUU y la UE – la ventaja China se traduce, en este caso, en que los propios EEUU son conscientes de la delicada situación de su bloque imperialista. Por tanto, su política exterior se vuelve más agresiva y hostil, como son ejemplo Cuba o la RPDC, pero también Venezuela, Siria, Afganistán, Irak, Irán, Ucrania, Bielorrusia, Bolivia, Yemen o Libia.

El imperialismo, a sabiendas de su bancarrota política, social, económica e ideológica no dudará en contravenir todas y cada una de las leyes internacionales y en hacer caso omiso a cualquier declaración de los irrisorios organismos internacionales – como la ONU – para, aunque sea a marchas forzadas, seguir el ritmo de competencia. Para ello, llevará a cabo toda acción injerencista y criminal contra cualquier país que ose no posicionarse en sus mismos términos reaccionarios, tratando por todos los medios de aislar, bloquear, humillar, intimidar y coartar la soberanía de cualquier nación.

Contra esto, la salida para la humanidad – para el proletariado – y para el Movimiento Comunista Internacional no es otra que acabar de manera revolucionaria con el imperialismo e imponer de manera armada y revolucionaria el modo de producción socialista y la dictadura del proletariado, alcanzando así verdaderas cotas de democracia y de paz en el mundo. No obstante, esto no podrá ser posible en las condiciones actuales. Debemos depurar al Movimiento Comunista Internacional de las podredumbres ideológicas y de los vicios del pasado, acabando con toda práctica que vaya en contra de los principios del marxismo-leninismo y del internacionalismo proletario.

 

¡MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 18 de julio de 2021

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Alberto Garzón es un limpiabotas de los imperialistas

El Foro Económico Mundial (WEF) también conocido como Foro de Davos, es uno de los instrumentos desde donde los capitalistas, desde donde los monopolios imponen su dictadura a nivel planetario. Dicho Foro se reúne anualmente y en él participan los dirigentes de los 1.000 monopolios más importantes y sus esbirros – ya sea bajo la etiqueta de jefes de Estado de las potencias imperialistas, ya sea como otro tipo de marioneta creada por los mismos monopolios como, por ejemplo, es Greta Thunberg. Foro Económico Mundial que es nutrido económicamente por las precitadas 1.000 multinacionales más grandes del planeta.

Desde dicho Foro, donde convergen dirigentes políticos del capital y los jerarcas propietarios de los monopolios, éstos instruyen a los gobiernos en cómo deben aplicar las diferentes políticas que requieren los imperialistas. Por ejemplo, el Foro de Davos lleva muchos años señalando la dirección de la política económica, del desarrollo de la automatización y sus consecuencias, entre las que está la uberización del trabajo, de tal manera que se vayan liquidando las relaciones laborales siendo sustituidas por relaciones mercantiles (en lo que llaman freelance o autónomos), o lo que es lo mismo, dictan como se tiene que depauperar y precarizar aún más las condiciones de los trabajadores como fórmula para que los monopolios traten de mantener sus beneficios.

Pero por mucho que se afanen los monopolios en agudizar y acrecentar la explotación, menor es su tasa de ganancia, como demostró Marx en su Ley de tendencia decreciente de la tasa de ganancia en el capitalismo. A ello contribuyen los imperialistas en su pugna, a pesar de que cada vez hay más voces de economistas capitalistas que advierten que el desarrollo de la robotización daña de muerte al capitalismo, y cada vez lo entierra más y se hace más insostenible.

La citada automatización de la producción, el agotamiento de los combustibles fósiles y la búsqueda de fuentes de energía alternativas y la geopolítica implican choques entre las potencias imperialistas que agudizan la caducidad y descomposición del imperialismo. A ello se le debe sumar que el imperialismo se halla en bancarrota económica desde hace décadas, de tal modo que las políticas monetarias que han realizado los diferentes bancos centrales de las potencias imperialistas – fundamentalmente el Banco Central Europeo y la Reserva Federal – no han hecho más que deteriorar todavía más la situación, tirando por tierra el valor del dinero, que en realidad no vale nada porque el incremento de moneda en circulación no es consecuencia ni refleja un incremento de la riqueza sino que es pura especulación que va a reventar con un pinchazo de la burbuja de deuda y con una explosión de la inflación.

El pasado día 10 de abril, el Profesor de Economía y Asuntos Internacionales de la Universidad de Princeton, el norteamericano Paul Krugman, señalaba en el diario EL PAÍS que “la evasión de impuestos es un problema global: el FMI cree que el 40% de toda la inversión extranjera directa es ficticia”. Es decir, los propios imperialistas reconocen que el 40% de las inversiones realizadas en el mundo son ficticias, lo que equivale a reconocer que su sistema es una enorme farsa, una estafa.

Así pues, el cuadro del imperialismo es dinero ficticio que no vale nada, estafa, automatización y robotización y una deuda global impagable. La deuda pública de los Estados a nivel mundial ascendió en 2020 en 24 billones de dólares, o lo que es lo mismo, prácticamente 14 billones de dólares más que en 2019. El montante total de los préstamos alcanzó en 2020 los 281 millones de dólares, según los cálculos del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) que engloba las deudas de las empresas, los bancos, los ciudadanos y los Estados, recayendo la mayor parte de esa deuda sobre las potencias imperialistas como son EEUU, Japón, la UE, Corea del Sur y el Reino Unido.

La pandemia de la COVID-19, originada por el virus SARS-CoV-2 cuya procedencia posiblemente sean los laboratorios de las potencias imperialistas, y que con una alta posibilidad se trate de un arma biológica, es incuestionable – y es un elemento más para considerar que esta pandemia está provocada por los imperialistas – que sirve como pulso de reloj que sincroniza de manera vital el desencadenamiento del proceso o plan al que los imperialistas del Foro Económico Mundial, o también llamado Foro de Davos – que es uno de los centros desde donde los monopolios imponen su dictadura a nivel planetario – llaman su Agenda 2030, también llamado “el gran reinicio del capitalismo”, que se puede leer en este enlace.

¿En qué se fundamenta esa Agenda 2030 que describe la hoja de ruta de la dictadura planetaria de los monopolios para esta década? Según ellos ese Gran Reinicio tendrá tres componentes principales:

  1. Establecimiento de una reforma fiscal que signifique una “reducción de las bases impositivas y crecimiento de la deuda pública (…) los gobiernos deberían aplicar unas reformas (…) que promuevan (…) incluir cambios en los impuestos sobre el patrimonio, la retirada de las subvenciones a los combustibles fósiles y normas nuevas que rijan la propiedad intelectual, el comercio y la competencia”. O lo que es lo mismo más deuda pública que paguen los trabajadores para darles los dineros ficticios a los empresarios y seguir haciendo más insostenible la ya insostenible estafa que es la economía mundial.
  2. El segundo componente de la agenda del Gran Reinicio garantizaría (…) programas de gasto a gran escala que están aplicando muchos gobiernos (…) Por un lado, la Comisión Europea (…) En lugar de utilizar estos fondos y las inversiones de entidades privadas y los fondos de pensiones para arreglar las grietas del viejo sistema, deberíamos utilizarlos para crear un sistema nuevo que sea más resiliente, equitativo y sostenible a largo plazo. Esto se traduce, por ejemplo, en la creación de infraestructura urbana “verde” y en proponer incentivos para que las industrias mejoren su trayectoria de métricas medioambientales, sociales y de gobernanza”. Esto es, destinar todos los recursos a los monopolios.
  3. La tercera y última prioridad de la agenda del Gran Reinicio consiste en aprovechar las innovaciones de la Cuarta Revolución Industrial en pos del bien público, sobre todo, haciendo frente a los desafíos sanitarios y sociales (…) ofrecer soluciones de telemedicina”.

La agenda 2030, como puedes ver y como incluso reconocen los propios reaccionarios, es que “en 2030 no tendrás nada y serás feliz”. Lo de ser feliz lo ponemos totalmente en duda, pero que las masas proletarias no van a tener nada está asegurado si no se lleva a cabo la Revolución Socialista.

En esa agenda 2030 trazada por los monopolios, por los oligarcas imperialistas, se aborda también el tema del consumo de carne, el cual lleva siendo tratado por la plutocracia mundial desde hace una década. De hecho los capitalistas se refieren en la agenda 2030 tanto a la carne, como a viajar en avión, como sendos artículos de lujo.

Desde hace años los monopolios abordan ese asunto de la reducción del consumo de carne, para los trabajadores claro está, pues los capitalistas seguirán teniendo abundancia de todo.

Tanto Jeff Bezos (presidente de Amazon), Bill Gates (dueño de Microsoft) como el vicepresidente de EEUU con Bill Clinton, Al Gore, son accionistas de una empresa productora de carne y leche sintética, o artificial. La carne artificial y lo que denominan “la alimentación alternativa” es la nueva vía de negocio que vislumbran los monopolios y, por ello, todas las marionetas que tienen, como por ejemplo los diferentes gobiernos de las potencias imperialistas como España, no dudan en difundir dicho mensaje orientado a abonar el terreno para que los jerarcas imperialistas del mundo sigan forrándose. Y ahí es donde debemos ubicar a la marioneta de Alberto Garzón.

No es casual de que Alberto Garzón haya echado leña al debate del consumo de carne; es falso que a Alberto Garzón, al igual que los oportunistas y demás marionetas de los monopolios, les importe “proteger la salud del planeta y la salud de las personas” y de hecho ahí están los centenares de millones de seres humanos que mueren al año en el mundo víctimas del hambre, la sed, la falta de saneamiento y el consumo de aguas contaminadas. Es mentira lo que señala Garzón de que “comer carne afecta al cambio climático”, al igual que miente cuando señala que “la producción de carne en el mundo se ha disparado en los últimos años”. Lo que pasa es:

  1. Por un lado potencias imperialistas emergentes están sobrepasando a las potencias imperialistas hegemónicas hasta hoy y, por tanto, se produce un cambio en la distribución de carne y de proteínas – aquí también hay que incluir al pescado, por ejemplo – en favor de estas potencias emergentes. Por ejemplo China incrementa notablemente su demanda. Carne y pescado que antes iban a otros países ahora van para China y otras potencias emergentes.
  2. Los intereses de los monopolios de la alimentación, que no dudan en especular con la alimentación, y en esta cuestión China está jugando un papel fundamental en el aumento, sobre todo de los cereales que hace que muchos ganaderos de diferentes estados del mundo vayan a la ruina a la par que los monopolios se fortalecen y ensanchan como consecuencia de la ruina de éstos y acapara cada vez más cabezas de ganado, unido al desarrollo de la ciencia y la tecnología, la cual puede realizar cada vez en mayores cantidades carne artificial o sintética, lo que se denomina cultivo de carne, donde los grandes monopolios, como hemos visto, están tomando posiciones.

Garzón nos dice que “sin planeta no tenemos vida, no tenemos salarios, no tenemos economía” pero él, en absoluto, ha cuestionado al responsable de la liquidación de la vida del planeta y de la vida de la humanidad, el capitalismo. Marx señalaba que el capitalismo destruye las fuentes que le proporciona la riqueza como son el ser humano y la naturaleza. Sin embargo, Garzón en lugar de expresar algo elemental del marxismo, y que lo ve hasta un niño de teta, lo que hace es reproducir el discurso que propugnan los imperialistas, es convertirse en una marioneta que en su boca pone las palabras que interesan a los intereses económicos de los imperialistas, de los Bezos, Gates y Gore, del imperialismo norteamericano.

Decía Garzón que iba a barrar el paso a las empresas de vicio y apuestas que siembran enfermedades mentales entre la clase obrera, sin embargo éstas siguen operando y actuando, y se siguen promocionando, como siempre. Garzón de lo que debiera preocuparse es de que en el Estado español todos sus habitantes comieran satisfactoriamente, al menos, 4 veces al día y no ser un limpiabotas de los imperialistas del Foro de Davos y del FMI, que es lo que es. Pero para Garzón lo fundamental es, como buen oportunista que es, vivir a cuerpo de rey del Estado burgués a costa de vender a la clase obrera.

Decía en febrero de 2021 Bill Gates que “las hamburguesas de laboratorio salvarán el mundo”, y si son de su empresa y de su socio Jeff Bezos, Nature’s Fynd, además, llenarán sus bolsillos y se lucrarán enormemente. Garzón, en julio de 2021 no duda en erigirse en portavoz de sus amos sin cuestionar, en absoluto, al sistema capitalista en su fase monopolista.

Hoy tanto la carne como el pescado se pueden cultivar, esto es, producirse industrialmente a través del tratamiento industrial y automatizado de células madre y la fermentación de hongos. Según los imperialistas, concretamente Bill Gates, “la carne sintética solamente necesita el 1% de tierra y el 10% de agua respecto a las que utiliza la cría tradicional”. Automatización que se está desarrollando no sólo en el campo de la industria alimentaria, sino en todos los ámbitos de la producción sembrando desempleo y pobreza entre las capas populares de la sociedad, entre los trabajadores. Pero también, al destruir el trabajo asalariado la obtención de plusvalía se desploma, así como la capacidad de consumo del pueblo.

Hoy el conocimiento humano, la ciencia, garantiza abundancia de todo para la vida del género humano, la robotización del campo no solo hace la tierra más productiva, sino que libera al ser humano del trabajo duro en el agro; la industria alimenticia garantiza la abundancia de todo tipo de alimento – incluso proteínico, carnes y pescados – de una manera más económica y empleando menos recursos. Hoy la industria, gracias al desarrollo tecnológico y científico, proporciona a la humanidad los recursos materiales necesarios para una vida satisfactoria de ésta, alejando al ser humano del trabajo monótono y proporcionando las bases materiales para una formación socioeconómica superior, consecuencia de un desarrollo de las fuerzas productivas superior y ya impropio del capitalismo que, en caso de no romper y acompasar las relaciones de producción actuales, capitalistas, liquidando la propiedad privada sobre los medios de producción y poniendo a disposición del ser humano este progreso tecnológico y lo convierta en progreso social, lo que va a significar es muerte de millones y millones de trabajadores.

Por más que los imperialistas, y sus esbirros como Garzón, pretendan detener la rueda de la historia y perpetuar el capitalismo en su fase putrefacta, monopolista, ésta sigue hacia adelante, los capitalistas están obligados a seguir profundizando en la robotización y, con ésta, ellos mismos se echan tierra encima y se van enterrando. El conocimiento humano, el desarrollo inmenso de la ciencia y de la tecnología debe convertirse en progreso social, debe ponerse al servicio de toda la humanidad y no al de una minoría criminal y explotadora cuya avaricia es enfermiza e indecente, debe servir para que el género humano avance y asegure su vida en armonía con la naturaleza. Pero ello sólo será posible si la clase obrera toma el poder político y pone la industria y el desarrollo de la ciencia y la tecnología al servicio del pueblo, del ser humano. El momento actual es el de la humanidad – el socialismo – o el de la extinción del ser humano y la muerte – el imperialismo. ¡O ellos y la muerte, o nosotros y una vida digna para el ser humano!

 

¡EL OPORTUNISMO ES BASURA BURGUESA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡SOCIALISMO O MUERTE!

 

Madrid, 17 de julio de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Reducir el consumo de carne o cómo no atacar la raíz del problema

El pasado 7 de julio el Ministro de Consumo Alberto Garzón publicó un video desde su cuenta de Twitter desde el cual invitaba a los ciudadanos a reducir el consumo de carne debido a los problemas de salud pública que pudiera causar, además de considerarlo un remedio contra la producción ganadera intensiva que practicaban las macrogranjas, vinculándolas al calentamiento global.

En otro video donde es entrevistado en La Sexta, Alberto Garzón carga de nuevo contra las macrogranjas:

La parte del sector (ganadero) que no la reciben muy bien (es decir, su propuesta de reducir el consumo de carne) son las grandes empresas. Grandes empresas que se dedican a la venta de carne procesada, grandes empresas que manejan mucho dinero, grandes empresas que no quieren que cambie el status quo, porque aunque sepan que el consumo excesivo de este tipo de productos está vinculado con enfermedades cardiovasculares, también está relacionado con su cuenta de resultados y por lo tanto, ahí tenemos pues evidentemente una cuestión donde la política tiene que entrar. Y la política entra con las prioridades que yo he señalado: salud pública y protección del planeta. Vamos a desplegar todas las medidas que sean oportunas”.

Se podría pensar a partir de estas declaraciones que el gobierno a través del ministerio al cargo de Alberto Garzón tendría la intención de intervenir las macrogranjas conduciéndolas hacia un sistema de producción más sostenible, pero nada más lejos de la realidad.

En otros lugares habla de la producción ganadera extensiva como alternativa a la intensiva. Conviene aclarar términos: la ganadería extensiva depende del medio físico y se alimenta a diente en prados y pastizales naturales. Este tipo de producción ganadera se localiza en las zonas húmedas del país (norte peninsular y áreas de montaña), en los pastos de las penillanuras y en los rastrojos de las regiones secas. Está asociada a razas autóctonas, técnicas tradicionales y tiene una alta dependencia de las subvenciones comunitarias de la Unión Europea a través de la Política Agraria Común (PAC).

Por otro lado, la producción ganadera intensiva o industrial está desvinculada del medio físico, al encontrarse el ganado estabulado y alimentarse total o parcialmente con piensos. Este tipo de producción ganadera se localiza cerca de los centros de consumo urbano y en el nordeste y litoral mediterráneo peninsular. Así mismo, este tipo de producción se asocia a especies extranjeras seleccionadas; emplea técnicas modernas y tiene una alta dependencia de los piensos importados (los cuales son bastante caros) y la industria transformadora. Este tipo de producción ganadera fue ganando terreno frente a la extensiva desde la década de los 60 ante la reducción de las áreas de pasto. Los motivos de esta reducción fueron los siguientes:

  • Disminución del barbecho.
  • Extensión del regadío.
  • Aumento de la repoblación forestal.

Otro factor a tener en cuenta es la alta demanda de productos ganaderos, lo que va a favorecer el nivel de vida con el consumo de proteínas procedentes de la carne, la leche y los huevos.

Vemos, por tanto, que si bien el modelo extensivo es menos dañino para el medioambiente, este es muy dependiente de la Comunidad Europea. Como ya comentamos en nuestra política de Reforma Agraria, “La UE, tal y como se ha demostrado durante la crisis, es el órgano superior del continente que está por encima de los gobiernos estatales, concebido para administrar los intereses de los monopolios, las multinacionales y la banca de los países más poderosos de Europa: Inglaterra, Francia y Alemania.

 

La pertenencia a la UE significa el sometimiento total y absoluto a los intereses supremos del imperialismo europeo que controla, gestiona, dirige la política y la economía de los países socios. Es decir, la UE impide la racionalización y la planificación democrática según los deseos y necesidades del pueblo trabajador. Será imposible dedicar las materias primas extraídas por los campesinos andaluces para la creación de industrias en nuestro propio suelo porque la producción derivada de las nuevas industrias estaría sometida a las directrices supranacionales”.

Garzón no es alguien interesado en romper con la UE, pero tampoco es alguien que quiera acabar realmente con los problemas originados por la producción ganadera. Ante la nula actuación contra las macrogranjas y su modelo de producción intensiva, su máxima aspiración es “concienciar” contra el consumo de carne. Si bien Garzón no apuesta por una alimentación vegana, la base de su pensamiento es la misma que la de esta filosofía posmoderna: la acción individual frente a la colectiva o estructural, atacar el síntoma (la forma en que se consume carne en España) en lugar de a la enfermedad (las relaciones de producción). En definitiva, se apuesta por la acción individual como si esta por sí misma fuera a acabar con el problema, y al igual que las “grandes empresas” que citaba Garzón en la entrevista, este tampoco quiere acabar con el status quo. No es de sorprender de alguien cuya organización política defendía nacionalizar las empresas eléctricas o cerrar las casas de apuestas estando en la oposición y que no han cumplido a la hora de entrar en el gobierno (ni tienen intención de cumplir).

A raíz de un programa de Salvados titulado “¿Qué hay detrás de la industria cárnica en España?, nuestra organización ya advirtió acerca de las soluciones individualistas:

“La misma burguesía que pone sobre la mesa en sus medios de comunicación una situación como la denunciada en Salvados, ofrece a través de sus medios de producción cultural (universidades, prensa, medios online…) supuestas soluciones que para nada modifican ni este problema, ni cualquiera de los que afecta al pueblo trabajador: alterar o parar el consumo de cierto producto. Por ejemplo, el veganismo propone finalizar la ingesta de productos de procedencia animal, como si por alguna suerte de factor mágico el sistema capitalista y su forma de producir basada en la explotación y la plusvalía fueran a detenerse atacando los síntomas (formas de consumo) y no la raíz del problema, sus relaciones de producción. No es casualidad que detrás de un movimiento como este también haya una industria interesada basada, como no puede ser de otra manera, en la explotación y la plusvalía, puesto que la burguesía siempre encuentra formas de canalizar y sacar beneficio de cualquier escenario, aunque se trate de mercados basados en enajenaciones propias de anacoretas u otras aberraciones”.

En un artículo de 2017 titulado “¿De qué ecologismo estamos hablando?”, afirmamos además que “bajo el sistema capitalista, todas las políticas de preservación del medio ambiente quedan relegadas a un segundo plano porque estas no pueden interferir, lógicamente, en la acumulación del capital”. Esto ya fue explicado por Karl Marx en el siglo XIX cuando dijo que “el capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos”.

Finalmente, no podemos dejar sin mencionar el cinismo de Garzón cuando responsabiliza al consumidor de sus posibles problemas de salud o del calentamiento global cuando según una noticia de febrero de este año, en los bancos de alimentos hay casi 600.000 personas más que antes de la pandemia. ¿Cuál ha sido la preocupación del Ministro o de cualquier otra persona del autodenominado “gobierno más progresista de la Historia”? Ninguna.

Desde el PCOE expresamos entonces la necesidad de la planificación obrera de la economía, del Socialismo, del cual emanará una educación cuyo modelo sea la convivencia y la armonía con la naturaleza.

 

La culpa individual exonera al capitalismo

¡Por un modelo de producción que respete al proletariado y a la naturaleza!

¡Socialismo o barbarie!

COMISIÓN DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL PCOE