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Reforma laboral: el gobierno ‘progresista’ se ríe de los trabajadores

Si revisamos el programa electoral con el que Unidas Podemos se presentó a las últimas elecciones, entre muchas promesas vacías que jamás se cumplirán podemos encontrar lo siguiente con respecto a las reformas laborales de PSOE (2010) y PP (2012):

En el programa electoral del PSOE podemos encontrar también referencias a la reforma laboral del PP, a la que se le atribuyen todos los males, incluidos los que son consecuencia directa de la reforma laboral del PSOE de 2010:

Ya en mayo de 2020, PSOE, Unidas Podemos y Bildu pactaban “derogar de manera íntegra” la reforma laboral del PP de 2012:

Llevamos ya años escuchando en los medios al gobierno de coalición hablar de la derogación de la reforma laboral, algo que técnicamente de hecho no es posible como tal, pues la reforma laboral no es una ley, sino que fueron modificaciones de una ley ya existente, el Estatuto de los Trabajadores, ley que no se va a derogar en ningún momento. Entendemos pues que en todo momento, estos partidos estaban hablando de revertir los cambios realizados en esas reformas laborales –o en la reforma laboral del PP ahora que todos han rebajado sus promesas electorales-.

Leyendo los diferentes programas electorales, los acuerdos previamente alcanzados y las diferentes noticias en las que el gobierno habla de derogar la reforma laboral, podríamos pensar que en noviembre de 2021 la reforma laboral del PP –la del PSOE ahora la dan por buena sus socios de gobierno– estaría ya derogada. Sin embargo, el pasado 2 de noviembre PSOE y Unidas Podemos anunciaban que habían alcanzado un acuerdo –otro más– para derogar la reforma laboral de 2012.

Sólo una panda de sinvergüenzas oportunistas puede seguir anunciando algo que llevan años prometiendo e incumpliendo, como si nada, con la naturalidad de quien lleva en su ADN la traición y el engaño. La ‘nueva’ política ha demostrado ser la misma basura que la vieja, esa que venían a cambiar. No hay más que echar un vistazo a las declaraciones de Yolanda Díaz, la mitificada ministra de trabajo a la que la progresía y algunos medios de manipulación rinden pleitesía como si de una diosa se tratase, en las que matizaba la supuesta derogación de la reforma laboral.

En dichas declaraciones aclaraba la ministra: “¿Técnicamente se puede derogar la reforma laboral del Partido Popular? No, porque fue una reforma expansiva que afectó a más de 20 preceptos del Estatuto de los Trabajadores, a varios reales decretos y directivas”, añadiendo que “sería irresponsable”.

Evidentemente que la reforma en sí no es derogable técnicamente, pero las modificaciones realizadas en el Estatuto de los Trabajadores por ambas reformas son técnicamente reversibles, volviendo a la situación anterior, o volviendo a actualizar los artículos modificados por las reformas para recuperar los derechos perdidos.

Pero la realidad es que el anterior Estatuto de los Trabajadores, siendo menos malo que el actual, así como nuestra constitución y la gran mayoría de leyes, son el fruto de la democratización del franquismo en nuestro país, trasladando la gran mayoría de las prerrogativas fascistas a nuestra legalidad.

Sin embargo, para quienes defienden la transición como un proceso modélico, volver al Estatuto de los Trabajadores anterior a las reformas laborales es parte de su argumentario político y de sus promesas electorales, como bien hemos podido comprobar. No obstante, la ministra considera “irresponsable” aplicar las medidas que su coalición electoral (Podemos-PCE-IU) llevaba en el programa para las últimas elecciones. Incluir medidas “irresponsables” en un programa electoral para engañar a tus votantes debe ser algo muy ‘responsable’ para quienes pretenden a toda costa defender este Estado fascista.

En este sentido, lo primero que hay que analizar es cómo el gobierno de coalición ha dado por buena la reforma laboral del 2010 implantada por el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero, y qué medidas se implantaron entonces:

  • Descuelgue de convenios: La reforma laboral introdujo la posibilidad para las empresas de que, en caso de crisis, no se aplicase el régimen salarial previsto por el convenio colectivo de ámbito superior a la empresa, permitiendo de esta forma a las empresas reducir las condiciones salariales.

  • Reducción de jornada por causas económicas: Se habilitó igualmente a las empresas a reducir la jornada y el sueldo entre un 10% y un 70% por causas económicas.

  • Ampliación de la indemnización de 33 días por año trabajado en despidos improcedentes: A pesar de que la indemnización por despido improcedente en el anterior Estatuto de los Trabajadores estaba fijado en 45 días por año trabajado, existía un tipo de contratación de fomento del empleo que permitía una indemnización de 33 días. La reforma laboral de 2010 amplió el número de trabajadores que pasaban a poder ser despedidos con una indemnización de 33 días, incluyendo a trabajadores con más de tres meses en las listas del desempleo, los desempleados entre 31 y 44 años que hayan tenido un contrato fijo y que se les hubiera extinguido un contrato de carácter indefinido en una empresa diferente, a los desempleados que en los dos años anteriores hubieran estado con contratos temporales, y a los contratados temporales a quienes la empresa quisiera hacer fijos desde la reforma.

  • Calificación de procedencia de despido por pérdidas de la empresa: esta reforma habilitó la posibilidad de despedir objetivamente por causas económicas, lo que reduce la indemnización de 45 días a 20, permitiendo a la empresa acogerse a este modelo en base a “pérdidas actuales o previstas”. De esta forma, una previsión de pérdidas en una empresa que tiene beneficios –previsión realizada por la propia empresa– bastaría para despedir a trabajadores ahorrándose más del 50% de la indemnización, facilitando enormemente los despidos.

  • Despido por absentismo: Esta medida permitía a las empresas despedir por absentismo a aquellos trabajadores que faltaran a su puesto de trabajo durante más de un 20% de las jornadas hábiles a lo largo de dos meses consecutivos, o el 25% si son cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de 12 meses.

Estas medidas son ahora ratificadas en los acuerdos firmados por PSOE y Unidas Podemos al olvidar por completo la reforma laboral del 2010 y centrarse únicamente en la de 2012. Pero más allá de eso, ya podemos ver claramente cual será la dirección de la nueva reforma laboral que llevará a cabo el gobierno títere, que se adaptará a los ajustes que exige Europa para entregar los fondos del plan de recuperación.

El pasado 3 de noviembre ya dejaba una pista la ministra en una entrevista en La Sexta, en la que aclaraba que el Gobierno “no va a tocar el despido” en su nueva reforma, aclarando que “la reforma laboral del PP fue muy agresiva, y este Gobierno va a actuar en lo más urgente y necesario del mercado de trabajo, que es su modernización”.

Para la ministra ‘comunista’, la rebaja en la indemnización por despido que entre PSOE y PP implantaron en sus respectivas reformas y que ha permitido a las empresas acometer millones de despidos desde entonces, no es algo urgente ni necesario. Lo importante es ‘modernizar’ el mercado de trabajo, que no es más que un eufemismo de permitir más libertad a las empresas para aplicar las medidas que consideren para mantener sus beneficios a costa de las condiciones de la mayoría trabajadora.

Ese discurso de ‘modernización’ que hoy defiende Yolanda Díaz es el mismo que Pedro Sánchez exponía en el debate de investidura de 2019, señalando que quería configurar un nuevo Estatuto de los Trabajadores debido a lo arcaico del anterior que, según él, “data de los 80s del siglo pasado”, algo que no supone ningún problema para estos lacayos del imperialismo cuando se trata de la podrida Constitución de 1978, que sentó las bases para que los franquistas se levantaran de un día para otro siendo demócratas, que apuntaló el dominio de los monopolios salvaguardando la divina propiedad privada de los medios de producción, protegiendo a ultranza al capitalismo, negando los derechos democráticos de las naciones oprimidas, conservando intacto el aparato franquista dentro del Estado (ejército, judicatura, etc).

El Plan de Recuperación pactado con la Comisión Europea incluye también estos apuntes que indican claramente el sentido de las medidas que este gobierno pretende aplicar en materia de mercado laboral, hablando de la “modernización de la negociación colectiva”, o de la subcontratación, indicando que “procede una modernización de su regulación que asegure un uso adecuado en los supuestos que mejoran la actividad productiva”.

Por encima de todo este juego de titulares y noticias propagandísticas, del teatrillo del simulado enfrentamiento dentro del ejecutivo, de las vergonzantes declaraciones de la derecha más reaccionaria que casi parecen pretender hacer bueno al gobierno actual, la realidad es que este sistema es totalmente irreformable, y que gestionado por oportunistas o por fascistas, sólo avanzará en una dirección, en la cada vez mayor explotación de la clase trabajadora.

Sólo la demolición del capitalismo y la construcción revolucionaria del socialismo pueden garantizar unas condiciones dignas para la mayoría trabajadora. No hay otra salida que arrebatar los medios de producción a la burguesía monopolista que es quien dicta las leyes que los gobiernos acaban aplicando, constituir un poder obrero alternativo a través de un Frente Único del Pueblo que garantice que la riqueza que generamos los trabajadores esté al servicio del pueblo. La disyuntiva es clara, o ellos o nosotros.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La banca continúa su desfalco a la clase obrera mientras el gobierno ‘progresista’ aplaude

Desde que comenzó la pandemia, los grandes bancos españoles que cotizan en el Ibex-35 –Bankinter, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Santanderhan obtenido unas ganancias netas de 22.897 millones de euros. Un gran porcentaje corresponde a CaixaBank, incluyendo los resultados de 2020 de Bankia, entidad que absorbió a primeros de este año con el beneplácito del gobierno de coalición entre los socialfascistas del PSOE y los oportunistas de PODEMOS-IU-PCE, esos que iban a recuperar el dinero del rescate bancario pero que en su lugar se ponen de lado ante una nueva fusión que afianza el poder de los monopolios y perjudica a la clase trabajadora.

Mientras tanto, esas mismas entidades que fueron rescatadas con dinero público y que actualmente reciben 70.000 millones en impuestos que no pagan y garantía del Estado para 110.000 millones de euros en créditos de dudoso cobro, continúan desahuciando a miles de familias a pesar del tan cacareado ‘escudo social’, siendo precisamente los bancos rescatados con dinero público los que más han desahuciado.

Con esas ayudas millonarias recibidas por los bancos, estos además se han encargado de enviar al paro a más de 17.000 trabajadores con la excusa de la pandemia –que como hemos visto les ha generado suculentos beneficios– a través de numerosos EREs. En otros sectores, los ERTEs, la medida estrella del gobierno de coalición que no es más que una transferencia de dinero público a manos privadas, y que ya han sido usados de forma fraudulenta por más de 5.700 empresas, se convierten paulatinamente en EREs, reconociendo el propio Banco de España la ineficacia de esta medida.

Todas estos desmanes de los monopolios bancarios contrastan con las supuestas intenciones de Podemos de crear una banca pública, medida que cada cierto tiempo los oportunistas usan como propaganda ante el cada vez mayor desengaño de la clase trabajadora, que tiene que escuchar una y otra vez las promesas vacías de los socios de gobierno de ‘los del GAL y la cal viva’, teatralizando un supuesto enfrentamiento interno en el seno del ejecutivo para justificar así la aplicación de nuevas medidas contrarias a los trabajadores. Banca pública era Bankia, que fue rescatada con dinero público para posteriormente ser regalada de nuevo a manos privadas. En lugar de socializar toda la banca, Podemos pretende crear otro banco con dinero público que después podrá ser igualmente regalado a los monopolios, que ya han demostrado de sobra ser quienes de verdad dirigen el Estado.

Queda demostrado una vez más que ningún gobierno, ni los abiertamente reaccionarios, ni la pata izquierda del sistema, puede reformar este sistema criminal y lleno de podredumbre, pues como hipócritamente fingía haber descubierto recientemente el oportunista Pablo Iglesias, el gobierno no tiene el poder del Estado. El Estado es un entramado mucho mayor que el propio gobierno, una herramienta de dominación de una clase sobre otra, que en España está en manos de fascistas –empresarios, jueces, ejército– que gracias a la traición del PCE se levantaron siendo demócratas un día de 1977.

Por ello la única salida para la clase obrera es la destrucción de este Estado fascista y la construcción de un Estado obrero que ponga en manos del pueblo trabajador todos los medios de producción y la riqueza generada, construyendo así el socialismo como paso previo al comunismo y garantizando de una vez por todas el bienestar de la gran mayoría trabajadora.

 

¡Socialismo o barbarie!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Ka Oris: La llama de la Revolución no se extinguirá

El pasado 29 de octubre, uno de los líderes del Nuevo Ejército del Pueblo (NPA), el camarada Jorge Madlos – también conocido como Ka Oris – fue asesinado a los 74 años junto a su asistente médico, Eighfel Dela Peña – conocido como Ka Pika –, cuando fueron emboscados por las tropas gubernamentales de Rodrigo Duterte en Bukidnon cuando se dirigían en busca de tratamiento médico y estando ambos completamente desarmados.

Analizando la situación, las Fuerzas Armadas de Filipinas podrían haberlos arrestado fácilmente, pero el asesinato de Jorge Madlos y de quien le acompañara estaba ordenado directamente por Rodrigo Duterte, pues cree inocentemente que asesinando a ciertos dirigentes acabará con la llama de la revolución en Filipinas. Este acto criminal no es una demostración de fuerza del Estado filipino, sino de todo lo contrario, este complot es un acto tan cobarde que rebela la enorme debilidad y el miedo que tienen las élites filipinas al movimiento comunista revolucionario. Por ello, no tardaron en poner en marcha sus medios de manipulación para propagar que habían asesinado a Ka Oris y Ka Pika en un encuentro armado.

Jorge Madlos ha dejado tras de sí un legado de lucha enorme al pueblo de Filipinas, con más de cincuenta años al servicio de la revolución. Murió como un héroe, asesinado por un grupo de fascistas al servicio de la criminal burguesía filipina, a causa de su lucha insobornable por la liberación nacional y social de los trabajadores y campesinos de Filipinas.

Tras lo sucedido es evidente que el movimiento revolucionario de Filipinas ha perdido a un cuadro importante en la lucha contra el Estado fascista filipino. Sin embargo, el fascista de Rodrigo Duterte y sus adláteres no tienen nada que celebrar, en tanto que la sangre de los camaradas caídos regará las semillas que supondrán el florecimiento de generaciones futuras que continuarán con el legado de la revolución, en este caso, a través de la guerra popular prolongada. La revolución continuará porque es justa.

La guerra de todos los pueblos oprimidos por el yugo del imperialismo y la lucha de clases entre el trabajo y capital no cesan tras la muerte de un camarada, pues ahora su lucha incansable será siempre un referente para la guerra del pueblo filipino, así como para el resto de los trabajadores del mundo que ansían derrocar al capitalismo de manera revolucionaria. El ejemplo del camarada Ka Oris sirve para iluminar el camino a las generaciones futuras que ven como la lucha para romper las cadenas de la explotación y la opresión, por la emancipación de la humanidad, está ligada inevitablemente al derrocamiento revolucionario de la burguesía capitalista y de su Estado.

Desde el Partido Comunista Obrero Español mostramos todo nuestro apoyo y solidaridad internacionalista al Partido Comunista de Filipinas y al Nuevo Ejército del Pueblo (NPA), así como a los familiares y amigos del camarada Jorge Madlos, como también a los familiares y amigos de Eighfel Dela Peña.

 

¡QUE VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO FILIPINO!

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

 

Madrid, 2 de noviembre de 2021

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La Revolución

A continuación reproducimos un artículo de los camaradas del Partido Guatemalteco del Trabajo :

 

Para la crítica científica.

 

No aportarán luz quienes buscan la paz en medio de las tinieblas.

Constancio Vigil, 1915

 

Revoluciones han existido en diferentes etapas del progreso de la humanidad y de sus relaciones sociales hasta el día de hoy, cabe decir que todas tienen sus características propias. Las revoluciones burguesas han sido de carácter transformador, porque han dejado atrás la Edad Media, han trascendido políticamente a otro estadio, se han gestado tomando en cuenta la base material de miseria insoportable en la que se hallaba la mayoría del pueblo y las clases oprimidas. Sin embargo, cuando se trata de un suceso que se ha agotado en la toma del poder político por la clase burguesa, esta clase, anteriormente revolucionaria, se convierte en conservadora y pretende crear una nueva versión de la historia en la que a la clase trabajadora le es vetada la oportunidad de trabajar en la gran tarea de continuar la transformación de la sociedad y superar las condiciones de explotación y de pobreza en la que se debaten a diario millones de obreros en el mundo.

 

El gran éxito del capital es que hoy día ya no se puede hablar del proletariado como se trataba hace más de ciento cincuenta años, porque esta clase, la nuestra, aunque vivía en pobreza material, era aún, en cierto grado, una condición que les permitía ser dignos y conscientes de las ataduras impuestas por el capital y que les empujaba cada vez más a luchar por la emancipación de, por y con la clase. En el siglo XIX tenía una importancia muy clara para el proletariado asumirse comunista, porque era el fantasma que aterraba a los burgueses y era, en consecuencia, una aversión a la vez que deseo de esta sociedad capitalista moderna y su poder establecido. Pero, pronto hubo una división que fue madurando hasta entrado el siglo XX que hizo a una parte del proletariado aceptar lo radical del programa político del comunismo y estos son los revolucionarios; aunque también existió otra parte que, al percatarse de esa radicalidad que implicaba la negación de este sistema que niega la dignidad de la clase trabajadora por medios incluso violentos, se empeñó en rechazar la radicalidad para sustituirla por un realismo político que propone transformar gradualmente el sistema, confiando en la soberanía de las instituciones estatales del capitalismo, así surgieron los reformistas.

 

Si en el siglo XX empezaron a notarse esas escisiones, en la actualidad, en pleno siglo XXI, ya se observan características muy marcadas, aunque poco conocidas, debido a que la mayoría de las luchas que se ejercen cotidianamente en contra del capital tienen como base la fragmentación por identidades colectivas lejanas a la clase, que promueven un eclecticismo interclasista alrededor de las identidades, ya sea de género o étnico o un largo etcétera, que no les permite actuar en unidad contra el capital, mucho menos ser sinceros en cuanto a sus aspiraciones, porque siempre guardan sus reservas en cuanto a la revolución socialista. Por lo tanto, no se les lee, ni se les escucha proclamar la verdad de su lucha, sin entrar en ambigüedades.

 

La Guatemala de ahora se encuentra dividida entre los dueños de los medios de producción y una inmensidad de seres miserables que no son capaces y a los que es imposible llamar proletarios, debido a que la lucha no ha sido solamente por la propiedad privada de los mismos, sino que ha logrado el capital enajenar la conciencia de clase y dispersar la resistencia en pequeñas, microrresistencias, desentendidas unas de otras y todas ellas también de la clase explotada. Es decir que la lucha se convierte en una incapacidad de comprensión en la que todas las personas hablan un idioma diferente, como ocurrió en Babel, según dice la narración bíblica.

 

Ya no existe una clase que pueda convertirse en ese fantasma que ejerza un eficaz hostigamiento a los capitalistas, porque la resistencia de las clases se ha metamorfoseado en otras expresiones que no llegan a ser resistencia y que vagan dispersas, luchando de forma quijotesca contra molinos de viento, sin reconocer, aunque se les explique y se les enseñe de forma solidaria y con toda la modestia que nos caracteriza, a nuestro verdadero enemigo de facto.

 

Nuestra propuesta ante la aparente imposibilidad de formar un sujeto revolucionario y transformador es la de crear, con la máxima urgencia de la necesidad de la revolución guatemalteca contemporánea –una revolución que, dicho sea de paso, llevará en sí el legado de la Comuna de París, de la Revolución mexicana, de la Revolución proletaria de la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas y de la Revolución de Octubre de 1944–, los Comités de Autodefensa a todo lo largo y ancho del país. Es en ellos donde se empezará a crear un verdadero contrapoder que vuelva a sintetizar a los explotados y excluidos en una misma conciencia de clase que determinará, con base en la camaradería y el estudio científico, el futuro de la sociedad a la que aspira nuestra revolución y que la rige un carácter filosófico y práctico socialista, que lograremos en el mejor de los casos por la vía pacífica y, si no queda otra alternativa a la catástrofe, con el uso de medios violentos, para los que también debemos prepararnos.

 

Las condiciones objetivas están determinadas, es trabajo entonces de nuestras estructuras y de los comités que se vayan sumando, aportar nuestra fuerza creadora para elevar el nivel filosófico, político y científico de nuestra clase, para que con ella podamos encontrar la conciencia verdadera que nos impulse a transformar esta realidad atroz.

 

Nuestra es la verdad y es total porque se encuentra en la transparencia de nuestras aspiraciones clasistas, ya que nuestra consigna es y será siempre: por Guatemala, la revolución y el socialismo.

 

Miguel Tintero. Partido Guatemalteco del Trabajo




Balance de la situación de los trabajadores del sector primario

En pasados artículos, nuestra organización ha hablado sobre la situación de los temporeros en España así como de otros lugares como Francia, considerada el principal granero de la Unión Europea, con una producción agrícola que representa una quinta parte del total de los 27 países integrantes de la misma. Pese al tiempo transcurrido desde dichas publicaciones a día de hoy, las condiciones a las que están expuestos los temporeros no ha mejorado un solo ápice, como vimos en una publicación de elDiario.es, a pesar de que se han duplicado las inspecciones de trabajo en lugares como Navarra, advirtiendo del mayor índice de incumplimiento de la normativa en relación a las Empresas de Trabajo Temporal (ETT), concretamente en un 40%. Y es que la Inspección de Trabajo no es más que otro órgano cuyo objetivo no es otro que el garantizar el ordenamiento jurídico, o lo que es lo mismo, forzar a que se satisfagan los intereses de la burguesía.

En condiciones de semiesclavitud, los patronos muestran perfectamente su faz criminal, no dejando de mirar hacia otro lado cuando se les pide responsabilidad en la protección de sus trabajadores, sin existir ninguna distancia de seguridad entre los temporeros, sin ofrecerles mascarillas para trabajar y sólo un 18% de los patronos les aporta agua y jabón suficientes para la jornada laboral, sin olvidar tampoco las condiciones de habitación de estos. Según Salud Laboral, es bastante negativo el índice respecto a la adopción de medidas de prevención sanitarias en cuanto al COVID-19 se refiere. Con todo ello, la patronal ahorra millones de euros en detrimento de la salud de los trabajadores.

Pero no sólo empeoran las condiciones laborales para los trabajadores del campo, también en la industria cárnica se ha visto malograda la situación para sus trabajadores, la mayoría de ellos inmigrantes. En una investigación del ya citado elDiario.es, se nos habla de constantes accidentes laborales, amenazas a los trabajadores que osen levantar su voz ante la situación de esclavitud en la que viven, o el trato despectivo que reciben por ser extranjeros en los diferentes mataderos del país.

Una de estas víctimas es el marroquí Mohammed Laghmari, de 55 años, que acabó en la calle sin derecho a paro ni indemnización por denunciar públicamente la situación de los inmigrantes en la empresa cárnica Le Porc Gourmet de Osona (Cataluña), perteneciente al Grupo Jorge, uno de los más importantes del sector en el Estado español. Este mismo grupo, así como sus filiales, recibieron sólo en el pasado año más de un millón de euros por subvenciones de la Unión Europea según el informe del Fondo Español de Garantía Agraria. Ya en el año 2019, una inspección de trabajo en esta empresa denunció que esta “atentó contra la dignidad de los trabajadores y sus más elementales derechos laborales y de seguridad social”. La situación no ha cambiado desde entonces.

Entre estas malas condiciones podemos comentar las cicatrices repartidas por el cuerpo a consecuencia de un trabajo en cadena a una alta velocidad y empleando herramientas peligrosas y difíciles de manejar. Uno de los doctores entrevistados en este reportaje de investigación dijo que “atiendo cada semana cortes profundos en la mano, en el antebrazo y contusiones en diferentes partes del cuerpo” (…) “Los trabajadores vienen regularmente con tendinitis crepitantes, muy graves, con agua en los tendones, una lesión que nunca he visto en gente de aquí, sólo entre los trabajadores migrantes de los mataderos.” Tampoco se da una preparación a la hora de emplear productos químicos, lo cual causa lesiones al intentar sedar a los animales con ellos.

La investigación cita a otro trabajador migrante, Kalidou Balde, senegalés de 44 años, que intentó crear una sección sindical en el matadero Mafriges y tras haber sido amenazado si no abandonaba sus intenciones y activismo, bajaron su salario de 1.700 euros a 1.300, sirviendo de escarmiento al resto de sus compañeros: “nadie más ha querido apoyar la idea de sindicarse desde entonces” (…) “A veces parece que trabajemos para la mafia”. El mismo artículo afirma que “prácticamente todos los entrevistados aseguran que fueron amenazados con ser despedidos cuando intentaron montar secciones sindicales en sus empresas o se quejaron de algún abuso”.

Gran parte de estos trabajadores realizan su labor sin ningún contrato, lo cual sirve al patrón para aprovecharse de su desesperación y explotarlo con más ahínco, al no poder denunciar las condiciones infrahumanas en las que están envueltos. Entre los principales abusos contra estos empleados migrantes está el cobrar un salario por debajo del convenio colectivo, teniendo que cobrar mucho menos trabajando muchas más horas. Tampoco tienen derecho a cobrar el finiquito, tomar vacaciones o a la prestación por desempleo. Esta es la situación de entre 15.000 y 20.000 trabajadores migrantes en los mataderos del Estado español, según las fuentes oficiales, aunque posiblemente la cifra sea mayor.

A los marxistas no nos debería sorprender todo esto, ya que en un momento como el presente, con una crisis del sistema capitalista acelerada por la pandemia del COVID-19, la sobreexplotación de la clase obrera y campesina no es más que un reflejo de la contradicción expresada por Karl Marx en su Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia en el capitalismo. Es decir, mientras que la tasa de ganancia en el capitalismo disminuye, la tasa de explotación aumenta. Y como hemos podido observar de un año a otro, la situación no mejora, sino que tiende a empeorar.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), como ya hemos ido defendiendo sucesivamente, luchamos por una Reforma Agraria que debe ser antilatifundista y antimonopolista, haciendo hincapié una vez más en la necesidad de salir de la Unión Europea como requisito imprescindible para que esta sea realmente efectiva. Y esto nos lo confirma la investigación ya citada, pues a pesar de las ilegalidades que cometen estas empresas contra sus trabajadores, no han sido óbice para que reciban nuevas subvenciones, a pesar de que según la propia normativa de la Política Agrícola Común (PAC) se debían retirar ante tales fechorías. Una vez más comprobamos que la UE, como organización política a favor de los grandes monopolios de la burguesía, incumple hasta sus propias leyes, por lo que no debemos confiar que la misma vaya a velar por nuestros intereses como clase. De la misma forma que la burguesía se organiza de forma estatal e internacional, la lucha en el campo necesita construir su propio órgano de poder aliándose con los trabajadores y clases populares de la ciudad, de forma que conformen un Frente Único del Pueblo para acabar con la dictadura de la explotación del hombre por el hombre, independientemente de su etnia u origen.

 

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!

¡Trabajadores de todos los pueblos, uníos!

¡Por la Reforma Agraria Antilatifundista y Antimonopolista!

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

 

COMISIÓN DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La Desokupación en Sevilla y el problema de la vivienda

Se ha producido un nuevo desalojo violento en el edificio Pinillos de Sevilla, perpetrado esta vez por una empresa desokupa. Este edificio cuenta con cuatro pisos, propiedad de un fondo buitre, a los que los miembros de la misma, relacionada directamente con círculos fascistas, entraron a través de un butrón.

 

Estos fascistas, según las víctimas, entraron portando bates de beisbol y machotas con los que amedrentaron y agredieron a los vecinos que vivían en el edificio, al más puro estilo matón. Por otro lado nos encontramos con la actuación policial, que no fue más que la de proteger a los que les hacen el trabajo sucio, escoltándolos y ofreciéndoles seguridad, como no podía ser de otra forma.

Finalmente se acabó declarando el desalojo ilegal, según cuenta la Coordinadora Antifascista de Sevilla, como no podía ser de otra forma, pues los matones no llevaban orden judicial de ningún tipo. Aunque esto no sorprende teniendo en cuenta que son los protegidos de las FFSS y cuentan con impunidad y diplomacia absoluta.

 

Ante esta situación nos encontramos con el problema de la vivienda en Sevilla, donde la gentrificación y la turistificación están echando a las familias del centro histórico de la ciudad, donde el gobierno Andaluz no regulará el precio de los alquileres al tratarse de un ataque a la propiedad privada y donde la edad media de emancipación se sitúa casi en la treintena, todo gracias a los capitalistas.

Es innegable que no por ser el PSOE y UP los gestores del gobierno se van a dejar de desahuciar familias trabajadoras, -como prometieron por ejemplo en Cataluña- en su mayoría con menores de edad a sus cargos, si estas medidas acaban fortaleciendo a la banca y los monopolios. Da igual que se hagan llamar el gobierno más progresista de la historia si en la práctica cumplen una función para el capital mayor que su “antípoda” política: desmovilizar a las masas trabajadoras descontentas y a su vez instaurar medidas que con, por ejemplo, el PP o VOX a la cabeza, hubieran ardido las calles. Da igual que lo llamen gobierno socialcomuista si lo que define la naturaleza de las cosas no es un título o nombre, sino lo que se hace y lo que se deja de hacer.

Estas empresas de desokupas fascistas, que llevan años funcionando en España, son solo un ejemplo más a lo largo de la historia de cómo el capital recurre al fascismo cuando no puede conseguir lo que quiere a través de la legalidad burguesa. Siendo una vez más la socialdemocracia cómplice del fascismo, sin ni siquiera plantearse el gobierno formado por PSOE-UP-IU-PCE la ilegalización de estas empresas.

Solo con el Socialismo se eliminará el problema de la vivienda que sufre la clase obrera no sólo en el Estado español, sino en todo el mundo. Es por eso que es más necesario que nunca la construcción del Frente Único del Pueblo, uniendo todas las luchas de los trabajadores en una sola para dar el golpe definitivo al sistema capitalista, putrefacto hasta las entrañas pero resistente como un árbol muerto que nunca cae.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Nuevo convenio, nuevos retrocesos

El pasado domingo 24 el PCOE estuvo en la concentración convocada en Sevilla por los sindicatos ASC, CNT y CGT contra la firma del nuevo convenio provincial de limpieza de edificios y locales, convenio firmado por los sindicatos amarillos CCOO y UGT, que una vez más vuelven a traicionar a la clase obrera. En ella se llevó a cabo un reparto de octavillas en la cual se explica el papel de estos sindicatos en el Estado capitalista. A continuación se expone dicha octavilla:

“Una vez más, los sindicatos vendidos CCOO y UGT, a espaldas e ignorando a los trabajadores, se disponen a perpetrar una nueva traición contra la clase obrera a la que dicen representar, en esta ocasión, con la firma del nuevo convenio provincial de limpieza de edificios y locales.

Y es que estos sindicatos amarillos (CCOO-UGT) son una parte del Estado capitalista, instrumentos al servicio de la Patronal para someter a los trabajadores cuyo objetivo es dividir, desmovilizar, desorganizar y traicionar a los trabajadores siendo esta su esencia, su razón de existir, la de servir los intereses de clase de los empresarios. Y no hemos de olvidar que el Estado actual es el instrumento que tienen los empresarios para imponer su dictado y oprimir a la clase trabajadora. A tenor de lo expresado, se comprende así que la propia patronal reconozca la necesidad y la “responsabilidad” de sus sindicatos amarillos y, todavía más, se comprende que el Estado que riegue generosamente con millones de euros de dineros públicos que salen de los impuestos de los trabajadores en forma de subvenciones así como todo tipo de liberaciones y demás prebendas para estos sindicatos podridos como, por ejemplo, son los diferentes Servicios de Mediación y demás observatorios inútiles, por no hablar de la cogestión que hacen de las pensiones privadas en grandes empresas. Esa es la contraprestación a las traiciones y fechorías perpetradas por CCOO y UGT contra la clase obrera, este gobierno “progresista” de PSOE y PODEMOS/IU/PCE, a través del Ministerio de Trabajo y Economía Social no ha dudado en aumentar a los sindicatos para este 2021 las subvenciones destinadas a estos un 56% en comparación con lo presupuestado en 2020.

CCOO y UGT son dos instrumentos fundamentales para que el Estado pueda aplicar la política económica de la patronal consistente en devaluar los salarios, en hacer que siempre los salarios vayan por debajo de la carestía de vida, así como para destruir los puestos de trabajo al antojo de los intereses de la patronal, no dudando CCOO y UGT en firmar todo tipo de ERE que le han puesto por delante y de los que, también, se llevan suculentas comisiones por suscribir los precitados despidos colectivos. La clase trabajadora no puede depositar su confianza en este sindicalismo amarillo y debe romper con CCOO y UGT que es sinónimo de debilitar a la patronal y a su Estado criminal.

Los empresarios y sus medios de comunicación se afanan en vilipendiar al sindicalismo empleando como ariete la corrupción y la putrefacción de los sindicatos amarillos que los propios empresarios, y su Estado, alimentan para que los trabajadores rechacemos el sindicalismo, o lo que es lo mismo, la organización económica y política de la clase obrera para conquistar mejoras económicas y sociales. Los trabajadores debemos rechazar por completo este mensaje y debemos actuar de manera opuesta, esto es, organizados y unidos fortaleciendo las filas del sindicalismo de clase. En esta dirección el Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores sevillanos en general, y del sector de la limpieza en particular, a fortalecer las filas del sindicalismo de clase que internacionalmente está organizado en la Federación Sindical Mundial (FSM) y que su referente en el Estado español es la Alternativa Sindical de Clase (ASC).

Asimismo, hacemos un llamamiento a los trabajadores del Sector de la Limpieza de Sevilla a organizarse para tumbar este criminal convenio de traición siendo para ello fundamental no sólo organizarse y unirse en cada centro de trabajo sino, también, trasladar este conflicto al conjunto de la sociedad sevillana para que el pueblo asuma como propio este conflicto, pues esta es la ecuación que conducirá a los trabajadores en general, y de la limpieza en particular, a frenar tamaño atropello y a comenzar a dar pasos hacia adelante. Es momento de unir todas las luchas de los diferentes sectores de la clase trabajadora en una única lucha de clases contra los auténticos y únicos responsables de los males que azotan a los trabajadores, que no son otros que los empresarios y su Estado. El capitalismo está quebrado y lo único que puede ofertar a los trabajadores es pobreza, sufrimiento y muerte, por ello es vital que los trabajadores superemos este criminal sistema económico y conquistemos el socialismo, que hoy es una necesidad vital e histórica para la vida de la clase trabajadora”.

 

¡CONTRA EL SINDICALISMO AMARILLO Y CONTRA EL ESTADO BURGUÉS!!

¡POR LA UNIDAD DEL SINDICALISMO DE CLASE Y POR LA CONSTRUCCIÓN DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Sevilla




La organización GKS es objeto de criminalización por parte de los fascistas [ESP/EUS]

Los medios de comunicación del Estado español son los medios a través de los cuales ejercen su ofensiva ideológica los monopolios. El pasado 17 de octubre, en el diario El Mundo, se señaló a la organización GKS (Gazte Koordinadora Sozialista) como organización heredera de ETA.

Una muestra más de como se señaliza cualquier signo de organización de la clase trabajadora, por mínima que esta sea, desde los medios de los que disponen los burgueses que ejercen su dictadura. Todo esto coincidiendo con el décimo aniversario del fin de la actividad de ETA como organización armada y con la celebración del evento denominado Encuentro Socialista Juvenil. En este evento, donde se llegaron a reunir más de mil personas, se demostró el fortalecimiento de la organización GKS, desde la cual se señala la necesidad de una estrategia que permita construir el socialismo frente a un capitalismo en crisis.

Frente a este tipo de organizaciones, el estado puede recurrir a sus medios de comunicación para criminalizar a las mismas, llegando incluso a definirlas como terroristas. Porque claro, en lo que ellos denominan como “democracia que nos dimos entre todos” no pueden haber presos políticos, de ahí que los quieran criminalizar para así aparentar que no hay una motivación política, convirtiéndolos a ojos de millones de personas en presos que han realizado, o que pretendían realizar, actos de lesa humanidad.

Y es que el Estado actual se vuelve cada día más reaccionario conforme los monopolios necesitan ejercer con mayor dureza su poder para imponer las medidas necesarias para intentar mantener sus cuotas de beneficios, ejerciendo el monopolio de la violencia y situando en el terrorismo a cualquier organización del pueblo que se defienda, cuando el verdadero terrorismo es el de Estado: la subida a precios históricos de la luz es terrorismo; el precio de la gasolina es terrorismo; los desahucios son terrorismo; la privatización de las pensiones es terrorismo. Toda esa violencia contra la clase trabajadora por parte de los monopolios y de sus Estados hace que cada día mueran trabajadores, en accidentes laborales por la precariedad en las condiciones de trabajo, por suicidios, por enfermedades curables que se convierten en mortales por el desmantelamiento de la sanidad. Millones de muertes a lo largo del mundo fruto exclusivo del terrorismo que supone el capitalismo monopolista actual.

Desde el PCOE nos solidarizamos con los camaradas de GKS y valoramos positivamente su propuesta de sumar fuerzas por parte de todas las organizaciones que luchan a favor de la emancipación del proletariado, mostrando nuestra entera disposición a contribuir a que dicha unidad de acción se lleve a cabo.

 

¡Socialismo o Fascismo!

¡Por la unidad de acción de los comunistas!

 

Comité Nacional de Euskadi del Partido Comunista Obrero Español

Faxistek kriminalizatu egiten dute GKS erakundea

 

Espainiako Estatuko komunikabideak dira monopolioek eraso ideologikoa egiteko erabiltzen dituzten bitartekoak. Joan den urriaren 17an, El Mundo egunkarian, GKS (Gazte Koordinadora Sozialista) erakundea ETAren oinordekotzat jo zen.

 

Diktadura gauzatzen duten burgesek dituzten baliabideetatik, langile-klasearen edozein antolamendu-zeinu, gutxienekoa izanda ere, seinaleztatzen den beste adibide bat da. Hori guztia bat dator ETAk erakunde armatu gisa egindako jardueraren amaieraren hamargarren urteurrenarekin eta Gazte Topagune Sozialista izeneko ekitaldiarekin. Ekitaldi horretan, non mila pertsona baino gehiago bildu ziren, agerian geratu zen GKS erakundearen indartzea, zeinetik adierazten da krisian dagoen kapitalismoaren aurrean sozialismoa eraikitzea ahalbidetuko duen estrategia baten beharra.

Horrelako erakundeen aurrean, estatuak bere komunikabideetara jo dezake erakunde horiek kriminalizatzeko, eta terroristatzat ere jo ditzake. Izan ere, jakina, “denon artean eman genuen demokrazia” deitzen dioten horretan ezin da preso politikorik egon, eta horregatik kriminalizatu nahi dituzte motibazio politikorik ez dagoela adierazteko, milioika pertsonaren begietara gizateriaren aurkako ekintzak egin dituzten edo egin nahi zituzten preso bihurtuz.

Izan ere, gaur egungo Estatua gero eta erreakzionarioagoa bihurtzen ari da, monopolioek beren boterea gogorrago erabili behar duten heinean, beren mozkin-kuotei eusten saiatzeko beharrezko neurriak ezartzeko, indarkeriaren monopolioa gauzatuz eta defendatzen den herriaren edozein erakunde terrorismoan kokatuz, benetako terrorismoa Estatuarena denean: argiaren prezio historikoen igoera terrorismoa da; gasolinaren prezioa terrorismoa da; etxegabetzeak terrorismoa dira; pentsioen pribatizazioa terrorismoa da. Monopolioek eta beren estatuek langile-klasearen aurka egiten duten indarkeria horren guztiaren ondorioz, egunero hiltzen dira langileak lan-istripuetan, lan-baldintzen prekarietateagatik, suizidioengatik, sendatu daitezkeen gaixotasunengatik, zeinak hilgarri bihurtzen baitira osasunaren desegitearen ondorioz. Milioika heriotza munduan zehar, gaur egungo kapitalismo monopolistak dakarren terrorismoaren ondorio esklusiboa.

PCOEtik elkartasuna adierazi nahi diegu GKSeko kamaradei, eta positiboki baloratzen dugu proletargoaren emantzipazioaren alde borrokatzen diren erakunde guztiek indarrak batzeko egin duten proposamena, ekintza-batasun hori gauzatzen laguntzeko prest baikaude.

 

Sozialismoa edo Faxismoa!

Komunisten ekintza batasunagatik!

PCOEren Euskadiko Batzorde Nazionala




Huelga en el sector público: a la clase trabajadora no le queda otra que luchar

El pasado jueves, 14 de octubre, la fascista Isabel Díaz Ayuso se dirigía hacia el Pleno de la Asamblea de Madrid en los siguientes términos:

“A mí me gustaría que la educación fuera gratuita para todo el mundo, pero si el 50% del presupuesto va a sanidad y el otro 50% va a educación, díganme, ¿cómo va a la gente al trabajo, cómo se desplaza, cómo se recogen las basuras, qué hacemos con las residencias?”

 

Aunque aquellos que no son capaces de salir de la lucha política parlamentaria lo nieguen, estas declaraciones están perfectamente alineadas con las medidas que está tomando el gobierno central en lo que a gestión de servicios públicos se refiere. Desde el PCOE nos hemos expresado sobre ello en varias ocasiones: lo público en el capitalismo es gestión burguesa y, como tal, su fin sirve a los intereses de los capitalistas, de los monopolios.

Vivimos en una época en la que el gasto público se dispara a pasos agigantados. El Estado español ha pasado de tener una deuda de alrededor del 100% del PIB a superar ya el 120% del PIB, llegando a valores que no se registraban desde 1881. Sin embargo, a diferencia de finales del siglo XIX, esto no ha sido consecuencia de las guerras coloniales contra la independencia de las colonias españolas tanto en América o en Filipinas, ni nos encontramos todavía en aquellos tira y afloja entre el capitalismo y feudalismo. La deuda que hoy se contrae en el mundo entero no es más que la consecuencia de la perpetuidad de un sistema económico que ya está caduco y moribundo, que no tiene nada que ofrecer al grueso de la población mundial. Es el resultado del saqueo y de la estafa de los monopolios. Es por esto que, ante la desesperación burguesa por tirar lastre, lo primero en caer es el sector público.

Los recortes públicos en España, atribuidos únicamente al Partido Popular, realmente se han dado a lo largo y ancho de la historia del capitalismo monopolista de estado. Para muestra, un botón: hoy un funcionario público ha perdido más de un 40% de su poder adquisitivo con respecto a 1982. El intervalo temporal es lo suficientemente grande como para atisbar que tanto el PP como el PSOE tienen la misma preocupación por el aporte de servicios de calidad a la clase trabajadora: ninguna. Su única preocupación es servir bien a las grandes empresas, que es a quiénes se deben.

Así, por mucho que se quiera señalar a la pandemia como generadora de todos los males, lo cierto es que el progresivo deterioro de los sistemas públicos lo podemos comprobar en cualquier año y en cualquier lugar: falta de profesorado y aumentos de jornada, falta y temporalidad de sanitarios, colapsos de urgencias por enfermedades tan comunes como la gripe, cierre de plantas en hospitales, recortes salariales… El capitalismo nos lleva a que la universalidad de los servicios esenciales sea algo prescindible.

El coronavirus ha permitido que este proceso de privatización y recortes se acelere, dejando en especial vulnerabilidad a aquellos empleados públicos de diversos sectores con categoría de interinos, puesto que recientemente se ha decretado que aquellos que no tengan 10 o más años de experiencia pierdan sus empleos y sean obligados a presentarse a unas oposiciones. El llamado “Icetazo” ha tenido una fuerte contestación por parte de los trabajadores afectados a pesar de que los grandes sindicatos CCOO, UGT y CIG les han traicionado una vez más firmando dicho acuerdo que no es más que un ERE público.

Estos mismos sindicatos siguen en su línea, pues son ellos los que también han permitido los recortes gracias a su pasividad, puesto que en la práctica actúan como los Recursos Humanos de la empresa pública y privada, como cualquier trabajador sabe. Si acaso las reivindicaciones que realizan son trivialidades como manifestaciones simbólicas, negociaciones de perogrullo o huelgas aisladas en centros muy determinados y sin ninguna continuidad para no perder la credibilidad de sus afiliados, pero que sin duda a cualquier trabajador que le preocupe la situación de la plantilla de su empresa le sabrá más bien a poco. En la práctica, los llamados sindicatos amarillos, que son el propio Estado, practican la desmovilización y la desideologización de la clase trabajadora.

Sindicatos alternativos como la CUT y la CGT han organizado para el 28 de octubre una huelga del sector público, convocatoria la cual CCOO, UGT y CIG han boicoteado con su silencio.

Desde el PCOE, valoramos de forma positiva dicha convocatoria. Sin embargo, el trabajo va mucho más allá de una huelga de 24h. Es necesario el fortalecimiento de las posiciones de clase en los centros de trabajo a través de aquellos sindicatos agrupados en la Federación Sindical Mundial, de los cuales la Alternativa Sindical de Clase tiene un proyecto unitario a nivel estatal para aunar la fuerza de todos los trabajadores. Esta lucha económica debe de elevarse progresivamente hasta llegar a un programa político revolucionario, que necesariamente pasará por romper definitivamente con el capitalismo e instaurar el Socialismo como sistema socioeconómico en el que los trabajadores son dueños de los medios de producción.

Los comunistas debemos presentar batalla en esta ardua guerra de clases en todos los frentes posibles al objeto de unificarlos, en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado y por la construcción del socialismo, conformando el Frente Único del Pueblo. Nuestra misión es que el proletariado recupere la conciencia que le ha sido arrebatada y comprenda que bajo el yugo del Capital no tiene ni tendrá ningún tipo de futuro. La única alternativa revolucionaria posible a la situación de atoramiento en la que nos encontramos consecuencia de este moribundo y caduco sistema explotador es el socialismo, y la clase obrera es el sujeto protagónico de la superación revolucionaria del capitalismo y la construcción del sistema superior que armonice el desarrollo de las fuerzas productivas con unas nuevas relaciones de producción. Ese sistema es el socialismo que barrerá la explotación capitalista y mandará a ese criminal sistema económico al estercolero de la historia.

 

¡Por la unidad de la clase obrera!

¡Por la unificación de todas las luchas sectoriales en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado!

¡Construyamos el socialismo!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del PCOE




El 12º Congreso de CCOO, podrido de burguesía y oportunismo

El 12º Congreso Confederal de Comisiones Obreras, celebrado el pasado fin de semana, ha dejado bien a las claras el tipo de organización que es CCOO: un sindicato amarillo al servicio del Estado y, por tanto, de la patronal, en el que han intervenido todo tipo de representantes de la burguesía.

Nadia Calviño -vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Economía-, Yolanda Díaz -vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo- y Antonio Garamendi -Presidente de la Patronal CEOE- fueron invitados al Congreso de CCOO y dieron sus discursos escenificando claramente la podredumbre de una organización que dice representar a los trabajadores y no es más que el juguete de la patronal y su Estado.

El Congreso ha tenido el artificial morbo de las intervenciones de Yolanda Díaz y Nadia Calviño, escenificando una nueva y ya manida y previsible “crisis de Gobierno” entre PCE-IU/Podemos y PSOE que no tiene más objetivo que el de aupar y reforzar el liderazgo de Yolanda Díaz de cara a las próximas elecciones generales como aglutinador de la pata izquierda del sistema -tan burguesa y reaccionaria como la derecha- que no dudará en vender a la clase trabajadora rebajando sus condiciones de vida como viene haciendo hasta ahora.

La resolución de su 12º Congreso sigue dejando clara la línea del sindicalismo amarillo para los próximos años, que serán los más duros de la clase trabajadora:

“El Diálogo social se ha manifestado como una herramienta útil y necesaria, no solo para abordar soluciones en momentos extraordinarios, sino claramente también para abordar las modificaciones en materia laboral y para la regulación de medidas sociales. Como se recoge en el Plan de Acción que hemos aprobado, la apuesta del sindicato por ampliar los espacios de intervención sindical a través del Diálogo social es firme, más en momentos donde las transiciones y los cambios se producen cada vez de una manera más rápida.”

 

Diálogo con la patronal, bajada de salarios, firma de Expedientes de Regulación de Empleo… En definitiva, diálogo social como instrumento para que CCOO y UGT puedan nutrirse económicamente con dineros públicos a cambio de mayor pobreza para la clase obrera, que es lo único que ésta puede esperar con la firma de CCOO, el sindicato vendido a la patronal por excelencia.

Para eso estaba allí Antonio Garamendi, quien pareciera que redactó dicha resolución cuando dijo que Conseguimos más cosas cuando nos reunimos con los sindicatos que con el Gobierno, subrayando el valor del diálogo social, con el que también obtiene dineros públicos la Patronal, “donde se habla y se defienden ideas con espíritu de sumar” y destacando los acuerdos alcanzados durante el último año y medio, a pesar de la pandemia, como la subida del salario mínimo, las prórrogas de los ERTEs y la regulación del teletrabajo.

Acuerdos todos beneficiosos para la burguesía y absolutamente perjudiciales para la clase trabajadora:

La subida del salario mínimo interprofesional es una burla a la clase trabajadora, como ya explicamos desde el PCOE, ya que Según el Instituto Nacional de Estadística, la inflación anual estimada del IPC en septiembre de 2021 es del 4%. Si la evolución del IPC continúa en la línea actual y teniendo en cuenta los récords alcanzados en el precio de la luz en los últimos días, a final de año podría situarse por encima del 4,5%.

Esto quiere decir que con esta subida, aquellos trabajadores que estén cobrando el SMI –1,5 millones según los cálculos del gobierno-, en el mejor de los casos, perderán cerca de un 3% de poder adquisitivo. Todo esto sumado a los millones de trabajadores que han pasado por ERTEs en el último año perdiendo durante ese periodo al menos un 30% de sus ingresos.

Los ERTE han sido una forma más de proteger al capital, porque la realidad es que,

  1. El trabajador pierde, como mínimo, el 30% del salario por una crisis que no ha provocado.
  2. Aún en el caso de que la empresa pague el 30% restante al trabajador, es el Estado el que se hace cargo de pagar el 70% del salario a los trabajadores despedidos por el ERTE.

Es decir, que el ERTE lo pagamos entre todos. Y cabe recordar que, según el informe de Intermón Oxfam, el 84% de los impuestos que recauda el Estado lo pagan las familias y tan sólo el 13% viene de las empresas, que han ido reduciendo su peso tributario desde que comenzó la pasada crisis en 2008, gracias a la ingeniería fiscal.

Es la clase obrera, a tenor de los datos, la que paga las consecuencias de los ERTEs que Gobierno y Patronal se esfuerzan tanto por promocionar durante esta crisis. Las empresas y sus propietarios, sin embargo, no han hecho más que esquivar el pago de impuestos para ganar más dinero durante la época de “bonanza económica” y proteger ahora, en momentos de crisis, todos sus beneficios.

Y la regulación del teletrabajo es un mal chiste que queda a expensas de la empresa si concederlo o no mientras miles de trabajadores siguen teletrabajando en sus casas haciéndose cargo ellos mismos de los gastos que esto supone mientras las empresas ahorran una millonada en locales y suministros, costes a los que tiene que hacer frente el trabajador.

El diálogo social al que hacen alusión tanto CCOO como Estado y Patronal es, además de una forma de legalizar la bajada de condiciones laborales de la clase trabajadora, una forma de corrupción más en la que millones de euros se destinan a observatorios y organizaciones como los diferentes Sistemas de Mediación y Arbitraje extrajudiciales, como son la Fundación SIMA o los Sistemas Extrajudiciales de Resolución de Conflictos correspondientes a cada Comunidad Autónoma.

Estas fundaciones, que solo sirven para retrasar todavía más que un trabajador lleve a juicio a la empresa, no son más que organismos inútiles para la clase obrera que funcionan para que patronal, CCOO y UGT liberen a miembros de esas organizaciones y, además, para obtener dineros públicos a cambio de dilatar los procesos judiciales a los trabajadores. A lo que deberíamos añadir  las diferentes Comisiones Tripartitas Sectoriales, como por ejemplo la de la Formación Profesional, donde patronal y sindicatos se reparten a pachas parte del dinero de la formación profesional que se les detrae a los trabajadores de sus nóminas.

Unai Sordo ha sido reelegido en este Congreso y no nos cabe duda de que continuará la línea seguida en su anterior mandato de empobrecer a la clase trabajadora y enriquecer a la burguesía con todo su ánimo. No habrá movilizaciones, como no las ha habido en todos estos años, y mediante el cacareado “diálogo social” seguirán dilapidando los cada vez menos derechos de la clase trabajadora.

A los trabajadores, por tanto, solo nos queda salir de estos sindicatos vendidos como CCOO y organizarnos en centrales sindicales de clase y combativas, bajo los principios de la Federación Sindical Mundial, por la superación del capitalismo como sistema. Solo de esta manera lograremos organizar a nuestra clase en los centros de trabajo por la socialización de los medios de producción y construir el Socialismo, máxima aspiración del proletariado.

 

¡Ni un solo obrero en los sindicatos amarillos!

¡Por un sindicalismo de clase y combativo!

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE