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La educación del capitalismo hoy es una farsa: los profesores fingen que enseñan y los alumnos fingen que aprenden

“El secreto de la libertad radica en educar a las personas, mientras que el secreto de la tiranía está en mantenerlos ignorantes”

Maximilien Robespierre

En el capitalismo, podríamos decir que el concepto de la educación pública nace en el seno de la Revolución Francesa de 1789, la cual en su fase más izquierdista impulsada por los jacobinos y los sans-culottes implantaron un sistema educativo completamente gratuito para toda la población y basado en las ideas ilustradas. Si bien es cierto que entre los tira y afloja que hubo entre girondinos y jacobinos, y posteriormente en el desarrollo del capitalismo a nivel global podemos encontrar desavenencias en el tema educativo, el camino a alumbrar era claro: ante las fuerzas productivas gremiales del feudalismo era necesario instruir a la futura clase obrera para que pudiera trabajar de forma cualificada, tanto para producir mercancías como para mejorar la calidad de los medios de producción.

Así, las estimaciones nos indican que el analfabetismo en Francia se redujo en hombres de un 71% (86% en mujeres) a finales del siglo XVII a un 23% (33%) a finales del siglo XIX. La población trabajadora estaba cada vez más preparada y letrada, de forma que la variación de la producción capitalista en su fase ascensional llega a puntos inimaginables a día de hoy, llegando en períodos muy concretos a crecimientos del 12% interanual, que dejan en pañales al crecimiento económico que Francia tiene a día de hoy, motivado principalmente por el endeudamiento del Estado y la política económica burguesa, que no es más que la impresión continua de papel moneda.

 

 

Por tanto, de la misma forma que el capitalismo necesitaba antaño de mano de obra cualificada para seguir existiendo, hoy malvive a través de la deuda impagable, una inflación desbocada y una más que evidente recesión (escenario que en términos económicos recibe el nombre de estanflación), con el consecuente deterioro de los servicios públicos y, entre otros, la educación. Lo que un día fue una necesidad, hoy con el desarrollo de las fuerzas productivas y la automatización se convierte para los capitalistas en un lastre ya que a este puñado de ladrones que concentran la riqueza les sobran vidas humanas pertenecientes a la clase obrera, les son prescindibles.

Francia es un ejemplo perfecto de la irracionalidad y la inviabilidad del imperialismo, destruyendo una media de 425 escuelas cada año (más de una escuela por día), demostrando que hoy día la educación pública no es ni por asomo necesaria a los niveles que veníamos viendo a principios de siglo y que todas esas conquistas que costaron sangre y vidas se desvanecen, mostrando la esencia inhumana de la burguesía que tras la caída de la Unión Soviética, esto es del movimiento obrero revolucionario, las conquistas de la lucha obrera están siendo revertidas, arropados por el oportunismo traidor que contribuye a ello desmovilizando y desviando a la clase obrera de su objetivo histórico, de la consecución del socialismo.  La descomposición del capitalismo arrastra a todo, también a la educación.

 

 

A pesar de que hablamos del caso francés, es claro que la crítica se puede extender al grueso de las potencias imperialistas. Mientras unos países como los americanos ya tienen un modelo educativo privado bien asentado e, incluso, puntero frente a las instituciones públicas, los países de Europa (que acumulan el 50% del gasto social del mundo) se apresuran por implantar este modelo ante un gasto público que ya era insostenible en 2019 y hoy, en tiempos de guerra, más todavía.

En el Estado español, el panorama público no se queda atrás y la situación en cuestiones de Educación ha experimentado un retroceso muy importante:

  • En primer lugar tenemos la situación de los trabajadores interinos que se encuentran en fraude de ley durante años e incluso décadas. De esta forma nos encontramos con que cientos de miles de trabajadores de la educación con una amplia experiencia fueron expulsados de sus puestos de trabajo y reemplazados por nuevas incorporaciones que cubren sus plazas a costo mucho menor (menos trienios y sexenios que tiene que pagar la administración, por ejemplo).

Esto nos demuestra que aquellos que decían que en lo público se respetan más los derechos de los trabajadores mentían como bellacos, puesto que cuando hablamos de lo público debemos pensar en el carácter de clase del Estado. La expulsión de todos estos interinos no es sólo una agresión a la clase obrera por lo evidente (la negación del trabajo), sino también una agresión a los hijos de la clase obrera que contarán hoy con menos profesorado y, por tanto, con un menor derecho a la educación.

  • El gasto de las familias en la educación pública se incrementa cada curso escolar dejando en pañales esos golpes en el pecho del Gobierno más progresista de la historia cuando aseguran que la inversión en educación es más alta que hace una década. Si a esto le sumamos que los profesores han perdido más de un 25% de poder adquisitivo en la última década y que la inversión en los centros concertados en ese mismo período aumenta un 20%, vemos claramente un marcado carácter burgués a la hora de gestionar la educación.
  • La nueva ley educativa, que empeora gravemente la situación del alumnado, profundizando en la educación como un medio para moldear su mente al pensamiento burgués de la productividad y no como un recurso para pensar, cuestionar lo que le rodea y crecer en el aspecto humano. Las recuperaciones de septiembre adelantadas para junio, es decir la recuperación de asignaturas en dos semanas, no es más que una réplica del machaque continuo a los trabajadores en cualquier empresa. El consenso educativo en el estado burgués es el machaque de cualquier atisbo de conciencia de clase entre nuestras filas más jóvenes.

Los motivos para la movilización, organización y huelga general son más que evidentes en cualquiera de los sectores productivos y en la educación no es menos. Sin embargo, las fuerzas sindicales que podrían dar un golpe encima de la mesa se dedican a hacer el papel de recursos humanos de las distintas Consejerías de Educación. Se dedican, a fin de cuentas, a mantener a la clase trabajadora adormecida e inmóvil para así ellos seguir cobrando del Estado. Así, CCOO y UGT convocan en Cataluña dos huelgas para septiembre, con unas motivaciones legítimas, pero no convocan en el resto del Estado español, básicamente porque es en Cataluña donde tienen riesgo de perder representantes sindicales frente a las organizaciones sindicales independentistas. Pudiendo movilizar a toda la Comunidad Educativa y engarzar con el resto de sectores productivos, apuestan por la fragmentación de los trabajadores. Los sindicatos amarillos son también veneno burgués en las filas de la clase obrera.

La situación de la educación pública empeorará a cada curso académico que pase y sus consecuencias serán devastadoras. Con los recortes que la Unión Europea realizará sobre diferentes estados miembros, podemos estar seguros de que los recortes en educación (que hoy también tenemos, aunque enmascarados) se harán notar. A medida que pasa el tiempo, los centros educativos se convierten cada vez más en un lugar donde dejar a los hijos para conciliar la vida laboral. O lo que es lo mismo, un lugar donde los profesores fingen que enseñan y los alumnos fingen que aprenden.

La solución no vendrá caída del cielo y menos todavía en un sistema para el cual los trabajadores sólo somos piezas para el enriquecimiento de los capitalistas. Es necesario superar el sistema capitalista y sustituirlo por un sistema superior socialista en el que la clase obrera tenga realmente poder para poner la educación al servicio de la humanidad y no de una minoría inhumana y criminal que únicamente persigue lucrarse más a costa de la desigualdad y la explotación, a costa de embrutecer y deshumanizar a la clase obrera. Y para conseguir esa organización de la clase obrera necesitamos órganos de gobierno, de poder proletario, necesitamos desarrollar el Frente Único del Pueblo en el cual el movimiento obrero se organice en los centros de trabajo mediante sus órganos unitarios uniéndose en torno al sindicalismo de clase agrupado en la Federación Sindical Mundial (FSM) y la lucha de la clase obrera en los centros de trabajo sea la columna vertebral, y se fusione, con la lucha de la clase obrera en los barrios y de los diferentes sectores que conforman al proletariado. Esa unidad de clase consciente para la emancipación de la clase obrera en su conjunto, es la esencia del contrapoder obrero que se tiene que desarrollar para imponer la razón de la clase obrera, la razón de la justicia y el progreso social para confrontar con el viejo poder burgués que persigue perpetuar el embrutecimiento, la desigualdad y la explotación. Sin el desarrollo de los órganos de poder de la clase obrera, de la construcción del Frente Único del Pueblo, sin el protagonismo y la participación de la clase obrera como sujeto revolucionario, como constructor del nuevo mundo libre de la explotación, del socialismo, lo único que queda es más embrutecimiento, más explotación y más muerte.

 

¡Construyamos el Poder Obrero, por el Frente Único del Pueblo!

¡Por la abolición del Estado burgués y la construcción del Estado Proletario!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del PCOE




Debate sobre el estado de la nación: La burguesía no tiene salida

La pasada semana, tras siete años sin celebrarse como consecuencia de la inestabilidad política existente en el Estado español, donde se han sucedido elecciones, repeticiones de elecciones y mociones de censura, se ha celebrado lo que denominan Debate sobre el estado de la nación. Un lugar donde las diferentes fracciones políticas de la burguesía vierten todo tipo de engaño al pueblo y donde los debates que mantienen demuestran la distancia existente entre el pueblo y los dirigentes políticos de los partidos de la burguesía.

En síntesis, este Debate sobre el estado de la nación ha demostrado la situación precaria en la que se encuentra el imperialismo y, fundamentalmente, la situación de bancarrota del Estado español donde ninguna de las opciones políticas ha sido capaz de dar respuesta a los problemas reales que afectan a la clase obrera. Un Debate marcado, fundamentalmente, por las futuras elecciones generales que se divisan en el horizonte donde la misión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no era otra cosa que segar las alas a su socia de gobierno, la oportunista Yolanda Díaz, demostrando que las medidas que tiene ésta en mente no son más que medidas irrisorias, y la extrema derecha repetir hasta la saciedad ETA y la ley de Memoria Histórica, pues en términos económicos, de dar dineros a manos llenas a los empresarios y de recortes de libertades y sociales al pueblo así como de la guerra imperialista, nada tienen que recriminar al gobierno más progresista conformado por PSOE-PODEMOS-IU-PCE pues todo va en la senda marcada por los monopolios. Y BILDU, protagonista del Debate por parte de los fascistas declarados que están en el Parlamento – PP, VOX, C’s o UPN (o PP pues en esencia son la misma cosa) -, tuvo un discurso clarificador de que la llamada izquierda del sistema, sin duda BILDU es sistema, cada vez se diferencia menos de las posturas de la derecha y de la extrema derecha, políticas que ya asumió en la moción de censura de 2018, y que tras escuchar el discurso de su portavoz Mertxe Aizpurúa, estamos convencidos que referentes abertzales de izquierda como Santi Brouard o Jon Idígoras no dudarán en revolverse en sus tumbas al comprobar que BILDU no es más que una caricatura grotesca que nada tiene que ver con lo que fue Herri Batasuna.  Y es que, sin duda, hoy en el parlamento español no hay ningún asiento de la clase obrera, la izquierda no existe en la cámara ubicada en la Carrera de San Jerónimo.

Y para constatar que los capitalistas y sus marionetas parlamentarias no tienen salida y no saben cómo salir de la situación en la que se encuentra el sistema, en una situación de agonía y de caducidad, nada mejor que fijarnos en el diagnóstico que hizo el presidente del gobierno “más progresista” y en las medidas adoptadas, que según el oportunismo más podrido de la historia, y eso que el listón está terriblemente elevado en podredumbre, encarnado por Yolanda Díaz y compañía, suponen un “giro a la izquierda del gobierno” y representan “una voluntad decidida de cuidar a nuestro país y esto es lo más importante y creo que de manera valiente y con firmeza” en palabras de la vicepresidente y diputada del PCE, Yolanda Díaz.

El presidente del Gobierno, para empezar, contextualizó a España como “la cuarta economía de la Unión Europea y pertenece al club de las democracias más consolidadas del mundo”. Una Unión Europea, dicho sea de paso, que cada vez está más fraccionada, avanza inexorablemente hacia su ruptura, y comprueba como en términos económicos su relevancia decrece en el mundo no pasando ya de ser una marioneta norteamericana y que la guerra interimperialista que se desarrolla en territorio ucraniano demuestra la dependencia de Europa de los recursos energéticos rusos. Una Unión Europea que en términos económicos se halla en bancarrota, como lo muestra la devaluación del euro, y donde la política monetaria del BCE lejos de solventar la crisis que estalló en 2008 lo que hizo fue salvar los bancos para hundir a los Estados, donde el Estado español e italiano ya estarían totalmente quebrados de no ser por el dinero ficticio creado por el BCE, quiebra que, sin duda, no sólo afecta a estos Estados sino que también le estallará al Estado más potente en términos económicos de la UE, Alemania, cuyo Banco Central en realidad es el acreedor del Estado español e italiano cuyas deudas son impagables y que, en el caso de que el BCE deje de comprar su deuda, no tardarán en entrar en suspensión de pagos o como agrada decir a los economistas capitalistas imbuidos por la lengua del imperio, en default. Y en lo concerniente a que España es una “democracia consolidada”, el muñidor del Gobierno más “progresista” que dirige Sánchez, Pablo Iglesias, se desgañita un día sí y otro también en los medios de comunicación de la burguesía denunciando el golpismo de las cloacas del Estado, y eso que Iglesias no es más que un oportunista que defiende a ultranza al Estado. Por cierto, un Estado cuya Constitución de 1978 no es más que la Reforma de las Siete Leyes Fundamentales del Movimiento Franquista, esto es, del Estado fascista, donde imperan leyes fascistas, se niegan los derechos democráticos a las naciones que componen el Estado, donde se mira hacia otro lado y se exculpa la corrupción de la Jefatura del Estado y donde las cloacas – periodistas, políticos en el gobierno, jueces, fiscales anticorrupción, policías, etcétera – no dudan en construir todo tipo infundio y montaje al objeto de perseguir a aquél que no tenga el beneplácito de los poderes fácticos del Estado, esto es, de los fascistas que realmente dirigen el Estado.

Por tanto, creemos que alguien que no sabe ni contextualizar donde está como hizo Sánchez difícilmente puede solventar los problemas porque lo que demuestra es no saber ni donde está en pie. Ser la cuarta economía de una Unión Europea en bancarrota no es sinónimo de ser una potencia económica como cree Sánchez y lo de ser una democracia “consolidada” sólo lo puede decir o un alienado o alguien fascista, y sin duda, el PSOE a lo largo de su historia si algo ha acreditado en estos 50 años es ser un puntal del Estado franquista que hoy seguimos padeciendo, y al que se le ha caído el cosmético que le dieron en el 1978, donde gobiernos del PSOE no dudaron en apoyar el terrorismo de Estado a través de los GAL. ¡Menos mal que dicen ser el gobierno más progresista!

Por tanto, Sánchez falla en el contexto. Prosiguió Sánchez su diagnóstico señalando que “hay dificultades: la guerra de Ucrania, la alta inflación y las consecuencias de una terrible pandemia” y “el gran reto hoy de España es la inflación. Para solucionarla primero hay que hacer un buen diagnóstico y afirma que la mayoría de estudios y organismos técnicos indican que el desbocado crecimiento de los precios ha sido provocado por el encadenamiento de dos perturbaciones internacionales únicas en la historia reciente: la pandemia y la guerra en Ucrania”. Sin embargo, la inflación estaba desbocada antes de que se produjera la guerra en Ucrania, y de hecho en 2021 la inflación se situó en el 6,5% y en febrero de 2022 la inflación se encontraba en el 7,6%.

La inflación se produce como consecuencia de la depreciación del dinero al acrecentarse la masa monetaria, ergo la inflación es un fenómeno producido por la política monetaria desarrollada por los capitalistas donde la subida de los salarios no tiene nada que ver con el incremento de la inflación.

El crecimiento de la masa monetaria, si va en relación con el aumento de Producto Nacional Bruto, ese incremento no genera inflación pues la masa monetaria no haría más que reflejar el valor existente. El problema de la inflación desbocada, no sólo en España, sino en el mundo, es que las medidas que los imperialistas adoptaron para “solucionar” la crisis de 2008, la de los rescates de los bancos, las fusiones bancarias, el endeudamiento de los Estados para salvar el sistema financiero, a los bancos, y la consiguiente compra de deuda pública por parte de los Bancos Centrales hizo que el pinchazo de la burbuja financiera se solventase hinchando una burbuja de endeudamiento de los Estados. Y desde entonces la receta para salvar al imperialismo no ha sido otra que hacer dinero ficticio de tal manera que se ha incrementado ad infinitum la masa monetaria con dinero ficticio de forma que en absoluto guarda correlación el incremento de la masa monetaria con el incremento de la producción. Y es por ello el motivo por el que el valor del dinero se desploma y la inflación se dispara. Esto lo ilustran personajes tan relevantes en la economía capitalista como el profesor de Economía y Asuntos Internacionales de la Universidad de Princeton, Paul Krugman, que señalaba el pasado día 10 de abril de 2021 en el diario El País que “la evasión de impuestos es un problema global: el FMI cree que el 40% de toda la inversión extranjera directa es ficticia”. En abril de 2008, el número de dólares existentes en el mundo ascendía a la cuantía de 830.000 millones, sin embargo, en el año 2020 los dólares existentes ascendían a 5 billones. De hecho, el 22% del total de dólares existentes en diciembre de 2020 se imprimieron en 2020. Es decir, en 12 años el número de dólares en circulación se incrementó un 602,41% por la política monetaria aplicada por los imperialistas a través de la Reserva Federal para surtir de liquidez a sus monopolios. Sin embargo, en EE. UU. el Producto Interior Bruto creció un 16,6% entre 2008 y 2020. ¡Ahí es en donde se encuentra la raíz del problema y el por qué la inflación está desbocada azotando hoy a la economía mundial!

Por tanto, Pedro Sánchez, aparte de mostrarse ante el pueblo español como un auténtico ignorante en economía le miente cuando ubica en la guerra de Ucrania y en la pandemia las causas de la inflación desbocada cuando ésta es la consecuencia de las políticas monetarias aplicadas por EEUU y la UE a través de sus Bancos Centrales al objeto de salvar a los bancos y a sus monopolios, de salvar al sistema financiero. Es más, Sánchez miente al señalar la Guerra de Ucrania como causa de la inflación cuando, sin duda, la Guerra de Ucrania es consecuencia de esas políticas monetarias y de un sistema financiero dominado por EEUU y el dólar que supone un obstáculo para las potencias imperialistas emergentes, como China o Rusia, que aspiran a conformar un nuevo sistema financiero donde se refleje plenamente la hegemonía económica de éstas, máxime cuando las economías de las potencias imperialistas en decadencia, como EEUU y Europa, se sustentan con dinero ficticio, con papeles que nada valen.

El Presidente del Gobierno falla en el contexto, falla en el diagnóstico, no puede más, pues, que fallar en las soluciones.

La primera medida es posicionarse en la guerra apoyando a Ucrania, demostrando ser una marioneta de EEUU sin preocuparle lo más mínimo la seguridad del pueblo español que dice defender. Señaló Sánchez para justificar esta medida que “España ha tomado partido en el conflicto ucraniano: defender Europa es la mejor estrategia para defender España, somos un país pacifista y no puede haber equidistancia entre el agresor y el agredido”. Un país pacifista no entrega armas a un Estado fascista como Ucrania, un país pacifista no forma parte de una organización criminal como la OTAN, un país pacifista no multiplica su presupuesto militar como Sánchez ha prometido en la cumbre de la OTAN celebrada en Madrid ante su jefe norteamericano, y es cómico escuchar al presidente del gobierno español del PSOE señalar que “no puede haber equidistancia entre el agresor y el agredido” y que le pregunte dónde estaba el gobierno español, y su compañero de partido Javier Solana, en los bombardeos de Yugoslavia, dónde estaba el gobierno español, y su compañero Zapatero, en la guerra en Libia en 2011, o dónde estaba el gobierno español en la guerra de Iraq, siempre con los agresores, siempre de limpiabotas del imperialismo norteamericano y su marioneta europea. En la coyuntura actual limpiarle las botas a los EEUU tiene un coste económico añadido, no solo con los efectos producidos a España y Europa por las sanciones a Rusia, no solo por el deterioro del euro con respecto del dólar  que reflejan la debilidad de la economía europea, sino por tener que adoptar una serie de posicionamientos para agradar a su amo norteamericano, como por ejemplo es vender vilmente a los hermanos saharauis y estrechar lazos con la satrapía marroquí que, para empezar, ya ha afectado a las relaciones con Argelia y el consiguiente incremento del gas argelino que, lejos de atajar la inflación lo que hace es desbocarla más haciendo que el pueblo pague la servidumbre de Sánchez y su gobierno a la potencia más asesina que ha parido la historia: los EEUU.

El segundo bloque de medidas adoptadas por Sánchez para combatir la inflación pasa por “proteger a los ciudadanos, la industria y las empresas con las siguientes medidas: prolongar la bonificación del carburante, extender la limitación de la subida del alquiler, establecer descuentos en el IVA energético, reforzar el IMV y elevar las pensiones no contributivas, prorrogar las ayudas a los sectores económicos más afectados, fomentar el transporte público y apoyar a la vivienda”. Algunas de esas medidas ya se han demostrado como fracasadas para combatir la inflación, como por ejemplo la bonificación del carburante que únicamente ha servido para que las empresas petroleras engorden sus beneficios embolsándose dicha bonificación y no los consumidores que han visto como se han multiplicado los precios a pesar del descenso del precio del barril Brent el cual se ha ubicado a niveles de antes del estallido de la intervención militar rusa en Ucrania. Otro que se ha enriquecido con esa medida y el consecuente incremento del petróleo es el Estado que por la vía impositiva está incrementando la recaudación. Otras medidas no son más que brindis al sol, como la limitación de la subida del precio del alquiler o el IMV que, de por sí ya era mera fanfarronería.

La tercera medida del gobierno de Sánchez es la de “asegurarse que las consecuencias de la guerra se repartan de forma justa y equitativa, que no recaigan sobre los más vulnerables. Para ello se va a poner en marcha un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las grandes empresas energéticas, y un impuesto excepcional y temporal a las grandes entidades financieras.”. El entrecomillado es la literalidad de lo expresado por el presidente del Gobierno, de tal modo que el propio Sánchez reconoce que la guerra y el incremento desbocado de la carestía de vida lo que significan son beneficios mayores para los monopolios, beneficios “extraordinarios”. Y es en defensa de los monopolios europeos y norteamericanos por lo que el Gobierno de Sánchez y de PODEMOS-PCE-IU envía armamento al Estado fascista ucraniano y se implica en la guerra del bando norteamericano. Ese impuesto a las empresas energéticas va a tener el mismo efecto que la bonificación del carburante, y esas empresas repercutirán en el precio el impuesto puesto al igual que lo harán los bancos y, por consiguiente, en absoluto valdrá para atajar la inflación sino todo lo contrario. Con lo que los monopolios seguirán ganando y los bolsillos de los trabajadores seguirán perdiendo. Sánchez y su gobierno no son capaces ni tan siquiera de tomar medidas dentro del marco capitalista como serían fijar el precio de la energía o forzar el cobro a la banca de su rescate iniciado en 2012 y que le ha costado a las arcas públicas 175.000 millones de euros al objeto de recaudar y de sostener el IPC por la vía de la energía, aunque el Gobierno olvida que la inflación subyacente – donde la energía está excluida – también está desbocada. El gobierno de PSOE-PCE-PODEMOS-IU, nuevamente, se entrega a los monopolios y traiciona a la clase obrera demostrando que no son más que siervos de los empresarios.

Y mientras tienen manga ancha con los monopolios energéticos y la banca, el cuarto eje del gobierno para combatir la inflación es “continuar alentando a los agentes sociales que logren alcanzar un pacto de dividendos y rentas, para conseguir un acuerdo entre los trabajadores y las empresas que permita contener la subida de precios y repartir de forma justa los costes y los beneficios de la actual crisis.”. Los empresarios repercuten la inflación en los precios de sus mercancías y servicios, que pagan los trabajadores. La subida de los salarios no genera inflación, sino que produce una redistribución del valor entre el burgués y el obrero, es decir, un aumento de la parte correspondiente al obrero y una disminución de la correspondencia al capitalista. El capitalista paga únicamente al obrero como salario una parte mínima de su jornada de trabajo, apropiándose el capitalista de la mayor parte del valor generado por el obrero. El incremento del salario – que se produce siempre con desfase a la subida de los precios, de la inflación – no genera la inflación sino la devaluación del dinero. Los salarios llevan en el Estado español más de 4 décadas devaluándose mediante la política criminal de la moderación salarial suscrita por los gobiernos de turno hasta llegar a Rajoy y los sindicatos del Estado CCOO y UGT. Sin embargo, este gobierno infame, reconociendo que los monopolios están obteniendo ingresos extraordinarios como consecuencia del incremento de la carestía de vida, al igual que el Estado por la vía de los impuestos indirectos, persiguen – otorgando todo tipo de prebenda a CCOO y UGT para tal fechoría –que los trabajadores asuman un mayor saqueo aún, que acepten pagar enteramente la crisis, como siempre pasa bajo en el capitalismo.

El quinto eje propuesto por el gobierno es avanzar en la automatización, en la digitalización y en la militarización de la economía y el sexto un brindis al sol más de este gobierno servil a las grandes empresas, “defender la democracia y las conquistas civiles y sociales” que es la fórmula empleada por este gobierno traidor para justificar el incremento en gasto militar y el servilismo al imperialismo norteamericano.

Con un Gobierno militarista, con una política económica al servicio de los monopolios y enemigo acérrimo de la clase obrera, es normal que la extrema derecha únicamente hablase de la Ley de Memoria histórica – la misma que permite que en las calles de las grandes ciudades y pueblos proliferen nombres de asesinos fascistas -, de los pactos con BILDU y de ETA. Porque en términos económicos y belicistas la política de PSOE-PCE-IU-PODEMOS la podrían suscribir perfectamente la bancada fascista del hemiciclo, demostrando que tanto unos como otros son iguales.

La realidad es que el Gobierno español, y el Estado, no tienen instrumentos para combatir la inflación puesto que no tienen capacidad para realizar política monetaria, transferida al BCE.

El Debate sobre el estado de la nación ha mostrado que el gobierno, y la oposición, no tienen la más mínima noción de cómo afrontar el problema de la inflación, y que no tiene además instrumento alguno para combatir la inflación, con lo que únicamente les queda el engaño, oprimir más a los trabajadores y la guerra, que es la dirección marcada por Sánchez y su gobierno, poniendo en riesgo la vida de todos los habitantes del Estado español. Y lo que acontece en el Estado español no es más que un reflejo de lo que está aconteciendo en los Estados europeos y en los EEUU pues el problema es que el imperialismo se halla en quiebra, es inviable y su caducidad ya ha llegado. Es una necesidad vital para la humanidad que el capitalismo sea enviado al estercolero de la historia.

La única salida que tiene la humanidad  es acabar con el capitalismo, es armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, es armonizar el desarrollo humano con las necesidades reales de la humanidad, es planificar la economía para cubrir las necesidades del conjunto de seres humanos que habitan el mundo y garantizar una vida digna para todos ellos en concordia con la naturaleza acabando con la anarquía de la producción existente cuya única finalidad es que una minoría mafiosa, los monopolios, se forren a costa de los trabajadores de todo el mundo. La única salida que tiene la humanidad es acabar con el capitalismo, con su prehistoria de salvajismo y barbarie, y construir el socialismo como paso previo al comunismo que abra una nueva fase histórica donde la explotación capitalista sea enviada al estercolero de la historia junto con el capitalismo y la burguesía, y donde la humanidad sea capaz de escribir de manera consciente su historia siendo dueña y soberana de su destino. Y el proletariado del Estado español tiene como misión organizarse, construir sus órganos de poder popular para confrontarse a la burguesía y el Estado que lo único que puede ofertar es fascismo, es represión, explotación y guerra.

 

¡HAY QUE COMBATIR AL OPORTUNISMO Y TUMBAR A ESTE GOBIERNO TÍTERE Y TRAIDOR!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DE LOS ÓRGANOS DE PODER OBRERO PARA ACABAR CON EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

 

Madrid, 17 de julio de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La represión anticomunista en Ucrania

Desde que se produjo el golpe de Estado de Maidán, en 2013, apoyado y financiado por el imperialismo estadounidense y europeo, muchas han sido las calamidades que ha tenido que sufrir el pueblo ucraniano a causa de las apetencias de la burguesía monopolista. Durante la guerra civil, primero, contra las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, y durante el conflicto interimperialista con Rusia, ahora, el Estado fascista de Ucrania ha desplegado una rabiosa represión anticomunista a sabiendas de que el socialismo, teniendo a la clase proletaria como sujeto revolucionario, es la única fuerza que puede acabar con el moribundo sistema capitalista.

Ya en 2014, concretamente el 2 de mayo, se produjo en Ucrania el inicio de la ofensiva burguesa al objeto de eliminar el movimiento obrero organizado. Para ello, los nazis ucranianos le prendieron fuego a un edificio sindical en Odessa, quemando vivos a más de 40 sindicalistas y dejando unas 200 personas heridas.

Poco después, el fascismo dio un golpe decisivo en Ucrania cuando el 16 de diciembre de 2015 ilegalizó al Partido Comunista de Ucrania (KPU) tras meses de acoso y derribo por parte de la nueva autoridad golpista surgida del Euromaidán. Los comunistas ucranianos no eran una fuerza que menospreciar; en las elecciones parlamentarias de 2012 consiguieron el 13’18% de los votos, posicionándose como la cuarta fuerza del país con 32 escaños de los 450 totales. Así, el Tribunal Administrativo del Distrito de Kiev aprobó la petición del propio Ministerio de Justicia ucraniano.

El Estado ucraniano había preparado el terreno de la ilegalización meses atrás, con las cuatro leyes adoptadas en mayo de ese mismo año conocidas como leyes de descomunización, mediante las cuales se prohibía exhibir símbolos comunistas so pena de hasta diez años de prisión y se impedía el uso del término “comunista”:

«La decisión de las autoridades ucranianas de prohibir el Partido Comunista exclusivamente por su nombre y por el uso de símbolos de la era soviética viola el derecho a la libertad de expresión y asociación, y sienta un peligroso precedente en la vida política de Ucrania. En 2015 tuvo lugar una oleada de homicidios por motivos políticos que han quedado sin resolver, y se acosó a periodistas y medios de comunicación conocidos por criticar al actual gobierno»[i].

No obstante, esta barbarie y violencia extrema no fueron suficientes para saciar las ansias de sangre del fascismo ucraniano. Una vez iniciada la guerra abierta con Rusia, el día 7 de marzo de 2022 la Federación Mundial de la Juventud Democrática anunciaba la detención de Mikhail Kononovich – Secretario General de la Unión de la Juventud Comunista Leninista de Ucrania –, así como de su hermano, Alexander Kononovich.

Estos jóvenes camaradas se enfrentan a una persecución orquestada por el Estado fascista de Ucrania, que no tiene otro objetivo que el de intentar aniquilar a todo aquel que sea identificado como comunista, antifascista, prorruso o sea acusado falsamente de espionaje como es el caso del periodista Pablo González. Incluso los propios aliados del gobierno ucraniano saben que no existe ninguna garantía democrática para los detenidos, con juicios-farsa en los que no dejan asistir a los represaliados, con detenciones completamente inventadas y con el uso de montajes policiales a fin de acabar con la oposición comunista al régimen de Zelenski.

Camaradas, con cada día que pasa vemos como se confirma la inevitabilidad de la guerra entre los países imperialistas, lo que provocará un nuevo aumento en la represión comunista, así como en la promoción y financiación de organizaciones abiertamente fascistas. No obstante, este periodo implica también el ulterior debilitamiento de las potencias hegemónicas y un agotamiento del sistema que debe ser aprovechado por el movimiento obrero. La división de la sociedad en una minoría privilegiada y asquerosamente rica y una inmensa clase de asalariados que se encuentran completamente desposeídos hace que este sistema se ahogue en sus propias contradicciones. Con cada día que pasa, este estado de cosas se demuestra más inhumano e innecesario. El imperialismo debe ser eliminado, y puede ser eliminado.

 

¡LIBERTAD PARA LOS CAMARADAS DETENIDOS!

¡ABAJO EL RÉGIMEN FASCISTA DE UCRANIA!

Madrid, 9 de julio de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

[i] 17 de diciembre de 2015). Ucrania: La prohibición del Partido Comunista, un golpe decisivo a la libertad de expresión en el país. Amnistía Internacional. Recuperado de https://www.amnesty.org/es/latest/news/2015/12/ukraine-communist-party-ban-decisive-blow-for-freedom-of-speech-in-the-country/




La nueva embestida del imperialismo contra los refugiados kurdos

Uno de los temas que se han tratado en la Cumbre de la OTAN celebrada en estos días en Madrid es la inclusión de Suecia y Finlandia en esta organización terrorista, abandonando dichos Estados su postura de neutralidad mantenida desde la fundación de esta en 1949.

Uno de los Estados miembros que hasta ahora se ha opuesto a la inclusión de las mismas en la OTAN es Turquía, alegando el auxilio que ambas naciones han otorgado a refugiados kurdos. Ante esta oposición del Estado turco, Finlandia ha recordado en la cumbre que han realizado enmiendas en su código penal que amplían los supuestos en los que una actividad es considerada como colaboración con el terrorismo, ya que la UE considera al Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) como una organización terrorista, aunque no así al Partido de la Unión Democrática (PYD) de Siria y a sus milicias conocidas como Unidades de Protección Popular (YPG).

Asimismo, el gobierno sueco habló de una nueva ley antiterrorista mucho más severa que entraría en vigor el 1 de julio. Se abandonarían de este modo las posturas neutrales iniciadas bajo el gobierno del Primer Ministro progresista Olof Palme que, entre otras cuestiones, se opuso a la inclusión de Suecia en la OTAN (de ahí que se sospeche que la Operación Gladio estuvo detrás de su asesinato en 1986) y defendió el derecho de autodeterminación de los kurdos, así como de los palestinos y de los saharauis. Respecto a estos últimos, ya en 2016 se anunció que Suecia retiraría su apoyo a la causa saharaui para que la multinacional IKEA pudiera abrir tiendas en Marruecos.

Pero esta persecución defendida ahora por Suecia y Finlandia va más allá de los refugiados kurdos que militen en las ya citadas organizaciones, ya que como nos informa el diario Público: «la condena es tan genérica que podría servir de base para la persecución de todo el movimiento kurdo en su conjunto, incluso si eso contraviene las propias constituciones de los países europeos firmantes». Es decir, estos Estados ni siquiera se preocupan de cumplir con lo plasmado en sus propias constituciones, plegándose por completo a los intereses imperialistas de la OTAN y de Turquía, un Estado que a día de hoy no ha reconocido el genocidio que se cometió contra el pueblo armenio y otros pueblos no-turcos entre 1915 y 1926.

El presidente turco Erdoğan, además, no deja de ser un fascista que ha llevado a prisión a miles de activistas y periodistas que han denunciado sus crímenes (sean de etnia turca o kurda) y que mantiene su hostigamiento militar contra Siria. Tampoco podemos olvidar lo sucedido con dos miembros de la banda musical Grup Yorum (compuesta por turcos y kurdos), Helin Bolek (cantante) e Ibrahim Gökçek (bajista) que fueron exterminados en prisión durante una huelga de hambre, reprimiendo, además, a los que se solidarizaron con ellos, situación muy parecida a la del Estado español en la actualidad con el caso del rapero Pablo Hasel.

Todo ello mientras se sigue manteniendo que la OTAN busca “la defensa de la paz y la democracia”. Pero como dijera Lenin, “¿democracia, para qué clase?”, ya que desde sus orígenes tuvo como miembro y fundador a Portugal, entonces bajo la dictadura salazarista, y que nunca tuvo problemas con la Dictadura de los coroneles en Grecia (1967-1974) ni con Turquía pese al régimen militar producto del golpe de 1980. Comprobamos de este modo la falacia que a día de hoy esgrimen los defensores de esta organización criminal, envuelta hoy en un conflicto interimperialista con Rusia por Ucrania.

De igual modo, podemos ver cómo la socialdemocracia (tanto en España como en Suecia y Finlandia, donde sus partidos gobiernan) es la pata izquierda del fascismo, con la cual engañan a los trabajadores para imponer su orden reaccionario e impedir nuestro avance como clase. No hay más solución ante estas problemáticas que el socialismo, ya que la naturaleza depredadora del capitalismo jamás hará posible la paz entre los pueblos.

 

¡NO A LA OTAN! ¡NO AL IMPERIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 9 de julio de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Gabriel Boric no es más que otro reaccionario

Pese a todas y cada una de las campañas que el sistema capitalista hace por lo que ellos llaman “el cambio”, la realidad acaba por aparecer tarde o temprano. Y es que nos encontramos en una fase del capitalismo completamente putrefacto, moribundo, del que no se puede esperar absolutamente nada. El fracaso de la socialdemocracia contemporánea lo demuestra Podemos en el Estado español, pero también Dilma Rousseff en Brasil, Andrés Manuel López Obrador en México o Pedro Castillo en Perú. Todos y cada uno de los proyectos reformistas tienen un único objetivo: salvar el sistema productivo basado en la explotación del hombre por el hombre.

En esta ocasión vamos a centrar nuestra atención en Gabriel Boric, el actual presidente de Chile que despertó el entusiasmo en las elecciones presidenciales del 2021, llegando incluso a alcanzar el récord de votos recibidos en toda la historia de Chile. Pese a todo este arropamiento, a Boric le sobraron días para comenzar a cumplir las órdenes de los monopolios y sólo dos semanas después de su toma de posesión, los Carabineros (los cuerpos represivos del Estado chileno) se encontraban reprimiendo ya protestas estudiantiles, llegando a haber protestantes heridos de bala.

Gabriel Boric, el cual durante su campaña electoral llegó a dar un discurso en mapuche y prometer la retirada del ejército en Araucanía, donde el conflicto mapuche es más intenso, no tuvo otra que remilitarizar de nuevo esta región, porque la lucha mapuche es una guerra contra el expolio patrimonial, productivo y jurídico contra esta comunidad indígena, cosa que un siervo del Capital como Boric no está dispuesto a ceder. Los indígenas chilenos, que sufrieron la represión con Sebastián Piñera, también tienen que resistir ante los ataques del presidente actual, demostrando que el capitalismo no tiene signos políticos más que el robo y la explotación de la naturaleza y del ser humano.

Por otro lado, es conocido el nuevo proceso constituyente que se está dando en Chile y sobre el cual Gabriel Boric ya ha indicado en varias ocasiones su intención de llegar a un consenso mayoritario o, lo que es lo mismo, pactar también con los acólitos de Sebastián Piñera, los cuales al mismo tiempo que ocurre el debate y la negociación se movilizan en sus calles para que la Constitución chilena no cambie ni en lo accesorio. Por supuesto, no pueden faltar las acusaciones hacia Gabriel Boric tildándolo de “comunista” para mantener el miedo en la clase trabajadora hacia su ideología, cuando realmente hemos visto que el actual presidente de Chile no tiene nada de comunista.

La clase trabajadora chilena tiene que luchar por su liberación. Los candidatos políticos a la presidencia no son más que candidatos a la gestión de la explotación del hombre por el hombre y, por eso, el voto no cambiará absolutamente nada. El cambio sólo puede venir por la vía revolucionaria y sólo de esa forma los chilenos podrán llevar a cabo una Constitución que realmente les represente y los mapuches poder ejercer su derecho a la autodeterminación.

Desde el PCOE expresamos nuestra más profunda solidaridad con el pueblo chileno y mapuche y condenamos de forma contundente la represión de Gabriel Boric, el cual no puede tildarse de otra cosa que de farsante.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡POR LA EMANCIPACIÓN MUNDIAL DE LA CLASE OBRERA!

 

Madrid, 8 de julio de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Vecinos de los barrios de Sevilla reprimidos por movilizarse contra los cortes de luz que sufren

El pasado lunes 4 de julio los vecinos del Cerro del Águila salieron a la calle a protestar contra los cortes de luz que se llevan dando en sus barrios desde hace años. Unos cortes de luz que se dan también en otros barrios obreros, tanto de Sevilla como de España. Uno de los culpables de estos cortes de luz no es otra que la antigua empresa pública Endesa, una empresa que se cedió a los capitalistas para que estos expriman al máximo sus beneficios a costa de las peores condiciones de vida de la clase trabajadora. Un hecho que no nos debe sorprender, ya que esta es la naturaleza misma del sistema capitalista: una clase parasitaria enriqueciéndose a base de la explotación y la miseria de los trabajadores.

Ante estas protestas el Estado realizó el papel que tiene actualmente en la sociedad, utilizando a las fuerzas de seguridad como brazo armado del capital para reprimir cualquier protesta de la clase trabajadora. Así ocurrió con la detención de uno de los manifestantes que protestaban por la violencia que ejerce el sistema contra los vecinos de estos barrios.

Desde el PCOE nos solidarizamos y denunciamos este nuevo caso de represión sufrido por este vecino del barrio. Una represión que se da con el gobierno “más progresista de la historia” al mando. Demostrando una vez más que no importa el color del gobierno y que siempre serán los intereses del capital los que defiendan usando para ello toda la represión necesaria.

Es por ello que hacemos un llamamiento a la clase trabajadora de estos barrios y a la clase trabajadora de todo el Estado español a que deje de confiar en los diferentes gobiernos que están al servicio de los monopolios y nunca servirán a los intereses de la clase trabajadora. La única salida para la clase trabajadora es organizarse en torno al Frente Único del Pueblo, en el cual se unan todas las luchas de la clase trabajadora y cuyo objetivo sea construir nuestros propios órganos de poder. Solo así se pondrá fin a la miseria y a la violencia capitalista y podremos poner todos los recursos y riquezas al servicio de la sociedad.

 

¡CONTRA LA REPRESIÓN Y VIOLENCIA CAPITALISTA!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

 

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E) EN SEVILLA




Reformulan el oportunismo para seguir llevando a la clase obrera al matadero

La prensa del Capital, incluso la más abiertamente fascista, lleva un par de semanas haciendo referencia al acto que Yolanda Díaz, bajo el nombre SUMAR, va a hacer en el Matadero de Madrid el próximo día 8 de julio. La verdad es que no se podía realizar en un sitio mejor, pues es al matadero donde la burguesía pretende llevar a la clase obrera con esta nueva “formulación” del oportunismo al objeto de seguir fragmentando y engañando a la clase obrera.

Nos hallamos en un momento de auténtica quiebra del Estado a todos los niveles, en el terreno económico, social y, por supuesto, político e institucional. Este auténtico hundimiento del capitalismo y su Estado tiene sus vasos comunicantes con la proliferación del fascismo – consecuencia de la putrefacción del sistema económico y del canibalismo de los monopolios que han provocado un proceso de concentración donde el capital ya se halla en unas pocas manos, reflejando esa realidad en el poder político, en el Estado – y en tratar de fortalecer al oportunismo como instrumento del Capital para engañar y dividir a la clase obrera de tal modo que los oportunistas inoculen entre las masas obreras que los intereses del capital deben anteponerse a los de las masas proletarias, tratando de desviar a la clase obrera del camino de la confrontación con el Estado capitalista y de la lucha revolucionaria por la liquidación de éste.

La burguesía, en esta última década ha demostrado su destreza para salvaguardar su sistema político bipartidista, tan herido de muerte como su base económica. La crisis financiera de 2008 estalló con el PSOE en el gobierno, el cual no dudó en realizar todo tipo de leyes en contra de la clase obrera, leyes dictadas por los monopolios europeos que emplearon a su fracción socialdemócrata para la materialización de todas las políticas antiobreras de tal modo que, como es habitual en la socialdemocracia, la pata izquierda del fascismo, allanó el terreno para aupar al poder a la pata derecha, igual de reaccionaria y fascista que la socialdemocracia, pero menos vacilante y alineada plenamente con la esencia reaccionaria del Estado. Hay que recordar que a finales de 2010 y la primera mitad de 2011 los monopolios no dudaron en agitar, empleando sus medios de manipulación de masas que se batieron el cobre para estimular la movilización en las calles al objeto de que se anticiparan las elecciones generales, doblándole los monopolios el brazo al, por aquél entonces, presidente del Gobierno Zapatero, que no dudó en sacrificarse una vez cumplida su función, para que anticipase las elecciones generales que dieron la victoria del corrupto Rajoy, el cual no vaciló lo más mínimo en agredir inmisericordemente a la clase obrera. Ese mismo año 2011, estalló en mayo, justo en la campaña de las elecciones municipales, el movimiento denominado “indignado” o 15M. Ese movimiento amorfo, negacionista de la lucha de clases, canalizó una gran parte de la contestación, de la indignación y de la rabia de las masas trabajadoras, donde el oportunismo se encargó de reconducir la expresión de indignación de una parte de la clase obrera por los cauces del sistema. La corrupción del bipartidismo lo erosionó sobremanera, de tal forma que fortaleciendo el oportunismo por un lado – hay que recordar las horas y horas de televisión y radio que los medios de los monopolios pusieron a disposición de los Monederos, Errejones, Bescansas, Monteros e Iglesias – y creando primero un partido muleta del PP, C’s, y posteriormente un segundo – abiertamente fascista y desacomplejado – como VOX, conformaron una formulación para sostener un sistema político basado en el bipartidismo, apuntalado el PSOE por PODEMOS-IU/PCE – a lo que hay que unir BILDU y ERC -, y apuntalado el PP por C’s y VOX y, además, escorando VOX el tablero político del sistema a la extrema derecha de tal manera que no sólo impone el debate político, sino que blanquea a los fascistas de toda la vida.

El momento político hoy tiene analogía con el año 2010. Por un lado tenemos un gobierno de la pata izquierda del sistema, en la práctica tan fascista como la derecha como se constata en que el gobierno del PSOE-PODEMOS/IU-PCE emana de la aceptación de las políticas del fascista Rajoy, las cuales sostiene en sus aspectos más represivos y antiobreros, acrecentando todavía más su lacayunismo al imperialismo norteamericano en cuanto a política exterior, un gobierno que no tiene miramientos a la hora de servir a los monopolios empezando por una reforma laboral que consagra la Reforma Laboral del reaccionario Rajoy o el incremento del gasto militar a la par que se recorta en sanidad o educación y que, sin duda, intensificará en los próximos meses los recortes y ataques a la clase obrera, al igual que la represión, que unido al alto grado de depauperación de la clase obrera, y creciendo, auguran un periodo de confrontación social y de contestación a la realidad y contra el gobierno. La pata derecha – y abiertamente fascista – lleva más de un año en un proceso en el que busca la caída del gobierno y el anticipo electoral, estimulando paros patronales, pretendiendo mostrar una imagen de desabastecimiento e interpelando permanentemente a la población desde los medios de comunicación a la movilización contra el gobierno.

Y en esta situación, con el bipartidismo fortalecido, fundamentalmente en su pata derecha, es donde el oportunismo de PODEMOS y PCE/IU en bancarrota, y una vez cumplido su papel en el reforzamiento del bipartidismo, es cuando el capital, con un sistema político ya instalado en la extrema derecha -incluida la mal llamada izquierda, o izquierda del sistema – es cuando los capitalistas tienen que reformular su vertiente oportunista. Al igual que VOX es necesario para el sistema al objeto de blanquear el fascismo pero fijar el tablero político en la extrema derecha, en el fascismo, y baste escuchar al presidente del gobierno “progresista” sobre la matanza producida en la valla de Melilla hace unos días para disipar cualquier duda, el oportunismo es necesario para los capitalistas para frenar, desviar y corromper a la clase obrera al objeto de poner impedimentos a ésta para organizarse bajo la premisa de la lucha de clases, es necesario para el sistema el oportunismo al objeto de tratar de encauzar parte de la indignación de las masas trabajadoras y hacer que esa indignación no se torne conciencia antisistema sino encauzarla bajo el ilusionismo y la traición al redil del sistema que garantiza la derrota de la clase obrera, como demostró el PCE en 1977 o ha demostrado el nacimiento de PODEMOS hace unos años.

La burguesía, consciente del escenario político, donde la “izquierda” del régimen ha gobernado desde 2018 jurando sostener la política impuesta por los fascistas del PP, como se puede comprobar releyendo las actas del Congreso con respecto de la moción de censura de junio del 18, se halla en franco retroceso, consciente de que su pata derecha, o abiertamente fascista, va a asumir el gobierno mediante el que machacarán todavía más a la clase obrera, y conocedora de que en la calle va a haber contestación, se lanza a reformular la opción oportunista, se lanza a reformular la fracción izquierdista de su tablero político instalado en el fascismo y la reacción.

Y es ahí donde debemos ubicar este “proceso de escucha” lanzado por la marioneta de la CEOE, ministra del gobierno y militante del PCE, Yolanda Díaz. Nuestro Partido, ya en junio de 2021 o lo que es lo mismo, hace más de un año, señalaba lo siguiente: “Yolanda Díaz, actual Vicepresidenta tercera del Gobierno y Ministra de Trabajo y Economía Social, militante del PCE, es el nuevo mito político que pretende forjar la clase dominante como candidato de izquierdas como ya hizo en su día con personajes absolutamente reaccionarios como Felipe González”.

La Patronal sabe perfectamente que Yolanda Díaz es una de las suyas, es una fiel lacaya del sistema, como se puede comprobar mirando un poco la hemeroteca:

Y sin duda, la Reforma Laboral de Yolanda Díaz, aplaudida por la CEOE, reafirma y profundiza sobre la Reforma Laboral del corrupto Rajoy que ha servido para que los salarios hayan retrocedido, para que la explotación se haya incrementado y, fundamentalmente, para abaratar y favorecer el despido.

Ahora a esta marioneta de la patronal y defensora a ultranza del capitalismo, la burguesía procede a relanzarla, sabedora de su sumisión y con el aval de los servicios prestados a la CEOE y las traiciones perpetradas a la clase obrera, políticamente al objeto de reforzar el instrumento que sirva para fraccionar a la clase obrera y desviarla, que sirva como instrumento para interceptar la lucha de clases y tratar de encauzar el malestar del pueblo a los cauces del sistema, a la conciliación de clases, un instrumento que sirva para obstaculizar una respuesta clasista que ubique su ira en la raíz de los problemas que atañen a esta sociedad: El sistema capitalista y su Estado. Y a ese instrumento bastardo y traidor le han puesto el nombre de SUMAR.

Y SUMAR nace como “un proceso de escucha de Yolanda Díaz que busca un nuevo contrato democrático con la ciudadanía”. En realidad no es más que los monopolios poniendo a su marioneta, Yolanda Díaz del PCE, al objeto de desarrollar una opción política que niegue la lucha de clases, que niegue a la clase obrera y su papel constructor y creador en términos sociopolíticos, erigiendo a este personaje por encima de la clase (y cuasi dotándola de aura de superioridad moral e intelectual que le lleva a saber interpretar a lo que le rodea), que desaparece bajo el concepto ciudadanía, al objeto de “interpretar” lo que quieren las masas y establecer ese “nuevo contrato democrático con la ciudadanía” que no será más que las órdenes que desde la CEOE le señalen en todo momento, sabedores los empresarios que Yolanda Díaz es una fiel vasalla la cual ya ha contrastado su oportunismo y su sumisión a la clase dominante, a la burguesía.

Estamos, pues, ante el enésimo chanchullo hecho por el capital al objeto de engañar, estafar y condenar a la clase obrera que es la única manera que tiene la burguesía para mantener su dominio político, de mantener su sistema criminal y explotador.

Yolanda Díaz es el oportunismo adaptado a este periodo, es la negación de la lucha de clases, es la negación de la clase obrera como sujeto revolucionario, pretende ser la negación, incluso, de la clase obrera como clase social, de tal modo que los medios de manipulación del Capital visten con ropajes progresistas y de intelectualidad a unos personajes al objeto de romper, incluso, los partidos oportunistas con los que llevan perpetrando las traiciones desde hace casi 5 décadas.

Yolanda Díaz es uno de los salvavidas de la dictadura de la burguesía, del Estado, de esa izquierda que el sistema capitalista y su Estado construye para desterrar la lucha de clases y aplicar tres premisas fundamentales para la reacción: conciliación de clases y negación de la lucha de clases, subordinación de la clase obrera a los intereses de la burguesía y el legalismo como praxis – todo dentro del Estado nada fuera del Estado.

La única salida que tiene la clase obrera es pasar por encima del sistema y de sus marionetas, como es esta traidora acreditada que han puesto al frente de la engañifa llamada SUMAR. La clase obrera debe unirse como clase en los barrios, en las empresas, uniendo todas las luchas de los diferentes sectores que la componen en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado, una unión en lucha cuyo objetivo no puede ser otro que acabar con el responsable de todos los males que azotan a la clase obrera, el Capitalismo, y poner la economía, la propiedad de las fábricas, en manos de la sociedad al objeto de construir una sociedad libre de explotación, del parasitismo de la burguesía, donde la clase obrera tenga el Poder.

La labor de emancipación de la clase obrera le corresponde a la clase y únicamente podrá llevarla a término la clase obrera organizada para tomar revolucionariamente el poder político y económico dirigida por su partido de vanguardia armado del marxismo-leninismo. Yolanda Díaz y el proyecto encomendado por la burguesía, lo único que persigue es perpetuar el dominio y la explotación capitalista, o lo que es lo mismo, la explotación y el sufrimiento de la clase obrera.

Los comunistas debemos reflexionar; o mediante la unidad de acción para construir poder obrero y popular, para construir las estructuras del futuro Estado socialista, vamos avanzando en la práctica en la unidad comunista, esencial para que la clase obrera rompa con el capitalismo, combatiendo a muerte el oportunismo dentro de la clase obrera, o seguiremos también siendo responsables de la situación precaria en la que se encuentra la clase obrera. En este sentido nuestro partido, en abril de 2020 lanzó un llamamiento a las organizaciones denominadas comunistas el cual no llegó a buen término como consecuencia, fundamentalmente, de que los que se denominan comunistas hoy en lugar de ir a la clase obrera a organizarla para romper el sistema y construir el socialismo siguen estando impregnados aún por el eurocomunismo y sus métodos y siguen anteponiendo unos intereses extraños al interés real de la clase obrera, que no es otro que el cumplimiento de su misión histórica: Derrocar el capitalismo y edificar el socialismo.

 

¡ABAJO EL OPORTUNISMO, POR EL DESARROLLO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO PROLETARIO, DESARROLLEMOS EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡ABAJO EL CAPITALISMO, CONSTRUYAMOS EL SOCIALISMO!

 

Madrid, 7 de julio de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Cumbre de la OTAN. Al imperialismo decadente solo le queda la guerra

El pasado mes de junio de 2021, en la Cumbre de la OTAN que se celebró en Bruselas – la sede de esa organización criminal -, sus miembros determinaron que el Estado español acogiera la siguiente Cumbre de la OTAN a celebrarse en junio de 2022.

Una cumbre, la de 2021, que planteó como fórmula para tratar de relanzar esa organización militar el documento OTAN 2030, como tabla de salvación ante la división existente entre sus miembros y las reticencias de estos a incrementar sus aportaciones a dicha formación imperialista.

Nada mejor que leer al Think Tank o grupo de investigación fascista relacionado con el PP, la Fundación FAES, con respecto del documento OTAN 2030, la hoja de ruta del imperialismo norteamericano y sus adláteres para certificar lo dicho anteriormente y para comprender la situación de debilidad en el que se halla tanto la OTAN como el imperialismo estadounidense. Decía la FAES en su artículo “OTAN 2030: adaptarse para sobrevivir” de 9 de diciembre de 2020 lo siguiente sobre la situación de la OTAN y la tabla de flotación para esta organización planteada como la propuesta OTAN 2030:

Su principal objetivo es trazar un nuevo camino y explorar formas de mejorar la cohesión política interna particularmente en tres áreas:

  1. La del fortalecimiento de la unidad, solidaridad y cohesión de los aliados para cimentar la centralidad del vínculo transatlántico.
  2. Incremento de la consulta política y la coordinación entre aliados.
  3. Reforzamiento del papel político de la OTAN y de los instrumentos relevantes para abordar las amenazas y desafíos – actuales y futuros – a la seguridad de los países miembros.

El documento define los principales peligros y preocupaciones que marcan el futuro de la OTAN. Entre estas destaca la falta de un Concepto Estratégico adecuado. Desde 2010, cuando la OTAN adoptó el último de ellos, los aliados se han enfrentado simultáneamente al regreso de la rivalidad entre grandes potencias, al revisionismo de Rusia y a la intensificación de amenazas globales como el terrorismo, tecnologías disruptivas, pandemias y cambio climático (…).

El informe define como principal amenaza para la supervivencia de la Alianza Atlántica su división interna. Esta se refleja en las percepciones divergentes de los riesgos, disputas bilaterales, tensiones sobre el reparto de gastos, dudas persistentes sobre la voluntad de EEUU de seguir siendo el mayor contribuyente de la Alianza, así como los retrocesos democráticos de algunos países miembros que desafían el sistema político de la democracia representativa. La fragmentación que obstaculiza el proceso de toma de decisiones relevantes podría ser explotada por actores externos, en particular por Rusia y China”.

Queda claro, pues, que la situación de la OTAN antes de que en febrero fuera llevada al terreno militar en Ucrania la pugna entre las potencias imperialistas hegemónicas – encarnadas en Rusia y China – y las potencias imperialistas en franca decadencia – encabezadas por EEUU y sus marionetas de la UE – era de una franca división, fundamentalmente, por la situación de crisis económica permanente que llevaba al enfrentamiento a sus miembros con respecto a las aportaciones económicas a realizar, siendo el eje divisor la posición estadounidense pretendiendo que el resto de socios hagan más aportaciones económicas al objeto de reducir EEUU parte de ese sostenimiento económico que mayoritariamente soporta dicha potencia criminal.

La cumbre celebrada en Madrid, pues, se hace desde una situación de debilidad de dicha organización, en una situación de reordenamiento ante un nuevo escenario donde el enfrentamiento interimperialista es ya abierto y franco, y donde las potencias imperialistas hegemónicas ven en la imposición de un nuevo sistema financiero a nivel mundial, donde el dólar sea liquidado como moneda mundial debilitando así al imperialismo estadounidense, la fórmula para salvaguardar los intereses de sus monopolios, de sus oligarquías. La cumbre de Madrid constata que esa organización criminal y ofensiva – baste mirar a 1.997 cuando se sentaban las bases para que, posteriormente, en 1.999 de la mano del carnicero de Belgrado, Javier Solana del PSOE, la OTAN redefiniera a sangre y fuego el mapa político europeo a imagen y semejanza de los intereses crematísticos y políticos de los monopolios estadounidenses y alemanes – tiene que buscar arrojar un resultado de unidad de sus miembros y de defensa de las posiciones de estas potencias imperialistas, abiertamente en declive.

Una posición de debilidad de la OTAN y del imperialismo en general, que tras el inicio de la guerra que se desarrolla en territorio ucraniano, pero que confronta a la OTAN por un lado y a Rusia y China como máximos representantes de BRICS por otro, nos arrojará un mundo donde los imperialistas guerrearán de manera más directa entre ellos y donde el imperialismo se fragmenta, y por tanto se debilita, en lo que son los preliminares de la Tercera Guerra Mundial en la que ya, al fin y al cabo, nos encontramos inmersos.

Por ello, todos los medios de comunicación en el Estado español han hecho un despliegue propagandístico descomunal, a la altura del que llevan realizando desde hace meses con respecto a la guerra imperialista que se está desarrollando en territorio ucraniano, al objeto de proyectar ante la población una imagen de firmeza y de unidad de los miembros Otanistas. Sin duda estos esfuerzos de la propaganda no hacen más que certificar el dicho popular de “dime de que presumes y te diré de que careces”, o lo que es lo mismo, que la unidad de los miembros, realmente, no es tal, que la situación económica de las potencias imperialistas integrantes en dicho club criminal es de bancarrota y que lo que antaño era una organización asesina a la ofensiva hoy se halla a la defensiva, defendiendo una supuesta hegemonía que cada día que pasa se desfigura a una mayor velocidad, una hegemonía que cada día que pasa es más pasto del pasado que una realidad.

Y esto se puede corroborar analizando el contenido de la Declaración de la Cumbre de Madrid de 29 de junio donde hay expresiones como “Nos mantenemos unidos y reafirmamos el vínculo transatlántico duradero entre nuestras naciones” o “La OTAN es una Alianza defensiva y no representa una amenaza para ningún país”. Pero más allá de la propaganda y del chovinismo propio de estos fascistas erigiéndose en adalides de “la democracia, la libertad individual, los derechos humanos y el estado de derecho”, adhiriéndose al derecho internacional que ellos mismos antaño ultrajaron cuando estaban a la ultraofensiva, que dista de la situación en la que hoy se encuentran, esa Declaración de la Cumbre de Madrid no es más que la transposición maquillada de la posición previa de los EEUU, de la voluntad del imperialismo yankee, como lo acreditan las comunicaciones hechas por el Departamento de Estado de los EEUU, donde se establece:

  • Señalamiento de Rusia como el enemigo principal a abatir, como la amenaza al “mundo libre” que estos criminales de la OTAN dicen representar, fomentando la rusofobia con todo tipo de infundio, amenazando abiertamente a Bielorrusia y señalando también a China como amenaza importante de ese “mundo libre” que no existe, ni tan siquiera, en la propia cabeza de aquéllos que redactaron esta Declaración.

No solo se señala a Rusia, sino que EEUU a través de la OTAN le lanza nuevas provocaciones, y no solo es el apoyo político y militar a Ucrania, sino la admisión de Finlandia y Suecia a la OTAN y la celebración de la próxima cumbre de la OTAN en territorio de la antigua URSS, en Vilnius Lituania.

  • Un cinismo y una desvergüenza desmedidas. Apelan al derecho internacional, el mismo que violaron, por ejemplo, en Yugoslavia en 1999 o en Iraq en 2003, apelan a los derechos humanos y hacen una defensa encendida del Estado fascista ucraniano el cual lleva más de un lustro asesinando a sus propios ciudadanos, y lo sigue haciendo, por no hablar como EEUU y sus aliados llevan pisoteando todo tipo de derecho humano y asesinando sin contemplaciones a lo largo y ancho de los cinco continentes. Sin duda esta Declaración de Madrid es un ejercicio de cinismo y de revisionismo histórico genuino de una organización fascista que el Gobierno “más progresista” del Estado español, sin pudor y sin vergüenza, suscribe de manera entusiasta comprometiendo la vida y la seguridad de los 47 millones y medio de habitantes de este Estado.

  • La delimitación de los frentes de la guerra mundial en la que nos adentramos, que la OTAN vestirá como la contienda entre “defensores de la democracia y la libertad”, a pesar de que abiertamente abracen el fascismo, y entre aquellos “que desafían los valores de occidente”.

  • El reconocimiento explícito de que la OTAN está en guerra en Ucrania, legitimando su participación cada vez menos soterrada y que muestra, claramente, que la OTAN está interesada en alargar esta guerra en Ucrania, no porque le importe la vida de los ucranianos, como tampoco les importa la vida de los habitantes de los propios estados que componen esa organización criminal y asesina, sino porque erosiona militarmente a su enemigo principal hoy.

  • El reconocimiento de que en materia tecnológica – tanto militar como en cuestión de generación de energía – la OTAN va por detrás de China a pesar que en la declaración literalmente pongan lo contrario para no reconocer en palabras lo que es un hecho y el porqué de las medidas que definen al respecto.

  • El reconocimiento de que en materia energética los estados miembros de la OTAN se hallan en una situación precaria, de tal manera que al negocio que EEUU ha impuesto a sus marionetas europeas – que no dudan en postrarse ante la potencia norteamericana – de vender Gas Natural Licuado un 40% más caro que el gas que llegaba de Rusia, la Declaración de Madrid lo maquilla señalando que “también estamos reforzando nuestra seguridad energética. Garantizaremos suministros de energía fiables a nuestras fuerzas militares”. Dejando también claro el incremento en varios grados de la militarización de la economía de los estados miembros de la OTAN.

  • Un incremento del gasto militar de los Estados miembros de la OTAN.

  • Un llamamiento a otros estados y potencias imperialistas a fortalecer las filas de la OTAN cuando señalan “reafirmamos nuestro compromiso con la Política de Puertas Abiertas de la OTAN”.

  • La preparación militar del bloque imperialista norteamericano, y sus socios, para la defensa de sus monopolios en la guerra mundial en ciernes militarizando Europa del norte y del Este (el Báltico, Polonia, Rumania, Bosnia-Herzegovina, Georgia y Moldavia), así como fortalecer la presencia militar en Italia, Gran Bretaña y Alemania y en la zona sur, España. Así como establecer la hoja de ruta de su política militar en la zona de Asia y el Pacífico – con sus socios Australia, Japón, Nueva Zelanda y Corea del Sur – y en África.

Si no lo estaba antes, tras esta cumbre de la OTAN la Guerra Mundial está servida. Es la única salida que tienen los imperialistas para tratar de salir del atolladero al que han llevado al mundo. Los imperialistas van a tratar de insuflar vida a su moribundo y caduco sistema mediante la destrucción de millones de vidas humanas, mediante la destrucción de fuerzas productivas, mediante la barbarie para continuar en la barbarie.

Y ante esta realidad, ante esta coyuntura, el Gobierno “más progresista de la historia” del Estado español no ha vacilado en tomar partido de la barbarie, de la organización criminal OTAN, de la guerra imperialista, en definitiva, del fascismo y la barbarie imperialista.

Con una carestía de vida desbocada como consecuencia de una política monetaria que implementa una inmensa estafa, con un empobrecimiento cada día mayor de las masas proletarias y trabajadoras, con un sistema económico en bancarrota, con una burbuja gigantesca de deuda, con una dependencia energética del exterior, tanto la UE como el Estado español se comprometen a incrementar el gasto militar a la par que están recortando en sanidad, en educación, que están empobreciendo a los pensionistas y que están empobreciendo todavía más a los trabajadores haciendo recaer sobre sus espaldas el coste de la carestía de vida y unas políticas fiscales cada vez más desiguales donde los Estados roban más a los obreros para desviar esos dineros a unos Estados corruptos, a comprar armas para entregarlas a Estados fascistas y a darles cada vez más dineros a los monopolios y a organizaciones criminales como la OTAN, mientras que la pobreza, la desigualdad y la explotación cada día son mayores. Y en la cumbre de la OTAN, Pedro Sánchez y su Gobierno se han comprometido con esa política criminal que firmaría cualquier reaccionario. Esa es la política con la que está comprometido el Gobierno del PSOE y del PCE-IU-PODEMOS y demás basura oportunista. ¡Decían que iban a tomar el cielo por asalto para acabar apoyando las políticas reaccionarias del imperialismo norteamericano y ser lacayos del PSOE del GAL y de reaccionarios como la ministra de defensa, que cada vez que habla se le nota más su esencia fascista!

En el Estado español, mientras este Gobierno criminal y traidor se ha comprometido a duplicar los gastos militares, ha firmado una Reforma Laboral donde sostiene el despido barato, cuasi gratuito de los trabajadores, donde está permitiendo que los pensionistas pierdan poder adquisitivo de sus, ya de por sí, miserables pensiones de jubilación, donde se está recortando en Sanidad (del gasto del 7,6% del PIB en 2020 se ha pasado al 6,6% en 2022) o en Educación (del 4,6% en 2020 al 4,1% en 2022).

Pedro Sánchez y su Gobierno vendido al imperialismo norteamericano, está mostrando lo que es aplaudiendo la masacre de Melilla, enviando armas al Estado fascista ucraniano, abrazando a  la satrapía corrupta y criminal de Marruecos vendiendo al pueblo saharaui, en definitiva, demostrando que en el gobierno sus políticas son igual de fascistas que las de los fascistas – de hecho las leyes represivas realizadas por el Gobierno de Rajoy siguen intactas, al igual que siguen intactos los principios fundamentales del Estado franquista porque jamás hubo ruptura.

Ante esta situación la única salida real está en manos de la clase obrera. La clase obrera es esa fuerza que únicamente puede dar una respuesta para impedir el presente y el futuro de muerte y destrucción que los monopolios han diseñado para tratar de sobrevivir ellos y su mortecino sistema económico, y construir una respuesta, una alternativa a la barbarie que solo puede ofertar el imperialismo. Esa alternativa pasa por derrocar revolucionariamente al capitalismo y poner toda la riqueza en manos de la población, del ser humano, o lo que es lo mismo, de la clase obrera. Esa alternativa es el socialismo, pero la conquista de éste, la conquista del Poder político por parte de la clase obrera, no será posible mientras los comunistas no nos unamos con ese objetivo, con el objetivo de la Revolución, de derrocar al capitalismo con el marxismo-leninismo como arma y con la clase obrera como sujeto revolucionario y sujeto transformador de la sociedad y constructor del nuevo mundo libre de explotación capitalista, que haga que el ser humano abandone la prehistoria en la que hoy vive y empiece a escribir conscientemente la historia de una humanidad libre de explotación y de guerras.

 

¡POR LA PAZ MUERTE A LA OTAN Y AL IMPERIALISMO!

¡POR EL FORTALECIMIENTO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 3 de julio de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El Estado fascista español avanza en su represión

En febrero de 2021, miles de personas salían a las calles a lo largo y ancho del Estado español para manifestar su rechazo ante el encarcelamiento del rapero Pablo Hasel. La injusticia contra Hasel, pero sin duda también el paro, la incapacidad de acceder a la vivienda y, en general, la falta de perspectivas de futuro, echaron a la calle a muchos trabajadores, principalmente jóvenes, a hacer frente al aparato represivo del Estado. Las protestas, que duraron casi dos semanas, se saldaron con 102 detenciones en Cataluña.

No es un secreto para nadie que Pablo Hasel era una voz crítica dentro de la cultura popular, que se encargó de señalar a representantes del capitalismo español como la familia Borbón, así como a empresarios y oportunistas de todo pelaje. Sin embargo, ante unas protestas tan sonadas que dieron la vuelta al mundo, los medios de comunicación comenzaron a intoxicar la figura del rapero para que pareciese más un delincuente de poca monta que una figura pública que critica abiertamente al capitalismo.

La prensa internacional no tardó en escribir ríos de tinta sobre la situación de la democracia en el Estado español, principalmente sobre la libertad de expresión. Y es que es un secreto a voces que la mano de Francisco Franco sigue firmando sentencias, ya sea en forma de Operación Araña, ya sea contra raperos como La Insurgencia, Pablo Hasel o Aitor Cuervo o contra una persona anónima que lleve un bolso con el acrónimo “All Cats Are Beautiful”. El Estado fascista español es paranoide porque está en bancarrota y ve peligros a la vuelta de cada esquina porque su debilidad es máxima, sin duda es uno de los eslabones más débiles de la cadena imperialista europea.

Más de un año después conocemos una sentencia fruto de las detenciones en las protestas de 2021 por la libertad de Pablo Hasel. Ahora, la víctima es el escocés William Aitken y las pruebas que se presentaron contra él han sido simplemente el testimonio de dos Mossos d’Esquadra – los que para ERC y Junts son “la policía del poble” -, los cuales alegaron que Aitken entorpeció la labor de los agentes, dando validez esto al discurso difamador de la prensa: barricadas con contenedores, lanzamiento de piedras y crear desperfectos en el mobiliario público. Por supuesto, dichos testimonios se consideraron más que suficientes para dictar sentencia.

En los tiempos que corren, estas sentencias que salen a la luz en los medios de comunicación buscan también un objetivo muy específico: instaurar el miedo en la clase obrera para que no reclame sus derechos. Esto es muy importante, porque los monopolios están tirando cada vez más de una goma que tarde o temprano acabará por romperse y los trabajadores más vulnerables no tendrán más remedio que reclamar una vida digna, pues muchos hoy en día también viven en una cárcel sin haber recibido ningún tipo de sentencia, una cárcel que les lleva incluso a la consecuencia última de la muerte.

Las protestas por Pablo Hásel han sido una muestra del descontento que existe en la población con el capitalismo, con la explotación del hombre por el hombre. Sin embargo, también han sido un ejemplo de lo volátil que es el movimiento obrero hoy día. Las causas de las manifestaciones, concentraciones y huelgas son justas, pero al encontrarse en la mayoría de sus casos desligadas de la lucha de clases y de la unión de la clase trabajadora, estas convocatorias acaban por diluirse y sus participantes por desorganizarse. Basta ver cómo la rabia que se sentía en 2021 por el encarcelamiento de Hasel y por la situación económica ha ido menguando, de forma que en 2022 apenas quedaba rastro de ese malestar a pesar de que la bota imperialista y fascista aprieta cada vez más el cuello y la cabeza de la clase obrera.

Por todo ello, se muestra la necesidad de la construcción del Frente Único del Pueblo (FUP) que otorgue a la clase obrera órganos de poder y lucha que doten de persistencia y fortaleza a la lucha contra el capitalismo y su criminal Estado y en pos de la consecución del socialismo, construcción del Frente Único del Pueblo que se convierta en un órgano de toma de decisiones de la clase obrera para que esta se desgaje de una vez por todas del control burgués de la producción, sobre el cual se construyen los aparatos represivos para garantizar los beneficios de los empresarios. El Frente Único del Pueblo (FUP) deberá ser el que, por la vía revolucionaria, dirija a los trabajadores hacia la conquista del Poder y la socialización efectiva de la producción uniendo todas las luchas en una única lucha de clases contra los monopolios y su Estado. De esta forma es como crearemos también una justicia verdaderamente proletaria, un aparato que reprima cualquier vestigio de la explotación del hombre por el hombre y que vele por la garantía del desarrollo de las cualidades humanas. Porque únicamente se puede acabar con la violencia y la represión acabando con quién lo crea, acabando con el capitalismo y con la dictadura criminal de la burguesía.

 

¡Ante la represión fascista, organización obrera!

¡Por la construcción del Frente Único del Pueblo!

¡Por la construcción del Socialismo!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La cumbre de la OTAN y el fascismo

Durante los próximos días, Madrid se convertirá en el epicentro del imperialismo otanista, acogiendo en su seno a una serie de líderes políticos que serán recibidos con todos los honores pese a ser auténticos criminales de guerra. Todo ello, por supuesto, a costa del erario público que perderá más 50 millones de euros para sufragar tal lamentable espectáculo en un contexto donde la miseria absoluta azota a los trabajadores a causa del precio desmesurado que tienen los alimentos, los combustibles, la luz o la vivienda.

A sabiendas de que su credibilidad está bajo mínimos a causa de la guerra y el apoyo a un régimen abiertamente fascista como es la Ucrania de Zelenski, el gobierno español desplegará más de 35.000 agentes entre Guardia Civil, CNI y servicios de seguridad de la OTAN. Si todo ello no fuera suficiente, la Delegación de Gobierno no dudó en prohibir diferentes manifestaciones anti-OTAN en Madrid, revelando nuevamente la naturaleza fascista del Estado y demostrando que todas las supuestas “libertades democráticas” que existen no son más que el capricho de una burguesía que no dudará en eliminarlas a conveniencia.

En estos momentos históricos donde el imperialismo otanista está en confrontación directa con el imperialismo ruso, la Cumbre de la OTAN que se celebra en Madrid tiene una importancia enorme para “nuestra” burguesía nacional e internacional. Es importante, primero, porque sirve para seguir embruteciendo ideológicamente con su propaganda al proletariado. Una propaganda que servirá para seguir utilizando al proletariado internacional como carne de cañón en sus guerras imperialistas al objeto de conseguir un nuevo reparto de un mundo ya repartido. Y es importante, también, porque los capitalistas utilizan la guerra para mantener su dominación prácticamente global, invirtiendo enormes cantidades de capital para mantener y mejorar una maquinaria armamentística a través de la inversión en I+D cuyo último fin es frenar el avance de la revolución socialista e impedir así que el proletariado internacional pueda liberarse del yugo imperialista.

Es por ello por lo que el gobierno conformado por PSOE y Unidas Podemos no ha escatimado en gastos para blindar completamente la capital del Estado en su papel como anfitriona ante 41 delegaciones internacionales y criminales políticos de todo el mundo. Como es habitual, la socialdemocracia, así como los oportunistas contrarrevolucionarios que se disfrazan de comunistas desde las filas del PCE, marchan a una con el imperialismo genocida. Así, políticos de la izquierda burguesa como Yolanda Díaz, Alberto Garzón o Irene Montero, que en su día apoyaron a Joe Biden y hoy apoyan a Zelenski y el envío de armas al régimen fascista de Ucrania, deben ser señalados como los colaboradores que son y ser expulsados de todas las expresiones populares que se realicen estos días como muestra del rechazo a la OTAN y la guerra.

Los resultados de las pasadas elecciones andaluzas, donde la abstención ha sido la amplia ganadora con un 41’64%, revelan que la crisis económica del Estado español y la bancarrota del modo de producción capitalista se vuelve contra los burgueses en forma de crisis política y de legitimidad de las instituciones capitalistas. Además, como podemos comprobar día a día, la fase de descomposición absoluta que atraviesa el capitalismo monopolista se refleja en una profundización del carácter represivo del Estado. Ello se observa en materia nacional cuando, frente a la desposesión absoluta que padece la clase trabajadora, el Congreso responde con la reforma del código penal que castigará con la cárcel los pequeños hurtos, la cual ha sido aprobada gracias al respaldo del PSOE, Unidas Podemos, Esquerra Republicana, el PNV, el PDeCAT, Ciudadanos, Más País-Equo y Compromís. Como vemos, los eurocomunistas y socialdemócratas no tienen ningún problema en establecer claras alianzas con el neoliberalismo y la reacción política, el fascismo, si ello implica apuntalar el sistema capitalista, el cual es sinónimo de violencia extrema hacia la inmensa mayoría de la población, el proletariado.

 

¡ABAJO LA OTAN Y EL IMPERIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 29 de junio de 2022

SECRETARIA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)