1

“Andalucía no se rinde”: por la Andalucía, España y Humanidad burguesas

Se cuece un nuevo engendro oportunista en Andalucía, “Andalucía no se rinde”, vendida por sus promotores como un proyecto “soberanista, ecosocialista, feminista y de obediencia andaluza“. Cada vez tienen que rebuscar más entre los recodos del capitalismo con tal de no avanzar a la dictadura del proletariado, hacia el socialismo como primera etapa del comunismo.

Vienen a hacer retroceder una y otra vez a la clase obrera a movimientos propios de la pequeña burguesía, que en su ruina provocada por los monopolios no pretende avanzar hacia su colectivización (socialismo), sino al inicio del capitalismo, hacia un paraíso perdido que sólo existe en sus mentes románticas: una Andalucía soberana. Pero en el actual grado de desarrollo del capitalismo, en su fase imperialista, donde la oligarquía financiera internacional parte y reparte, ningún Estado-nación es ya soberano. En ese aspecto, para nada hablan de salirse de las instituciones imperialistas como la Unión Europea o la OTAN.

Repiten el mantra de la “soberanía” en abstracto, como si no hubiera unos andaluces ya bastantes soberanos que esclavizan a los jornaleros andaluces y extranjeros. Soberanos explotadores son los andaluces propietarios de los campos de frutos rojos en Huelva, o de los tomates de invernadero en Almería. Esos andaluces y andaluzas que sí son soberanos bajo el capitalismo, son internacionalistas y feministas a la hora de explotar, pues es preferible elegir a una jornalera marroquí analfabeta para ser mejor exprimida y sometida.

Vuelven estos oportunistas desde su gueto nacionalista, con su palabrería de yoguis, con flores de plástico y un mundo que sólo ven a través de una antena parabólica. Y es que la mayoría de ellos no ha dado un palo al agua en un tajo. Nada nuevo pueden ofrecer parlamentarias que les ven las orejas al lobo y que buscan un nuevo nicho electoral.

Promueven su revolución de “maceta” y “delantal” sin mencionar para nada el régimen de propiedad de la tierra y los medios de producción, la base del régimen capitalista, del que dicen querer emancipar a Andalucía. Así pasan de largo cuando mencionan una “reforma agraria” sin distinguir propietarios y proletarios, sin decir qué proponen hacer con los latifundios y los monopolios que parasitan el campo.

Y es que el nacionalismo, como bien expresa la oportunista Ángela Aguilera, ex de Izquierda Unida y Adelante Andalucía, lucha por los derechos de los “andaluces y andaluzas” en general. Con lo cual se deduce que luchan por los derechos de los caciques andaluces, los del campo andaluz, donde el sudor y la sangre del jornalero (andaluz o extranjero) riega las fértiles tierras andaluzas, bajo el régimen de propiedad privada, pequeña o grande.

Defienden también, por tanto, los derechos de los caciques andaluces de la ciudad, como la familia Manzanares que es dueña de Ayesa AT, donde se despide a trabajadoras embarazadas, se despide de manera masiva a los trabajadores con mejores condiciones para sustituirlos por aprendices universitarios baratos, y donde se reprime, violando derechos fundamentales, a los representantes sindicales de la Coordinadora Sindical de Clase que defienden los pocos derechos que les quedan a los trabajadores de dicha a empresa.

También se deduce de sus proclamas que lucharán por los derechos de los aristócratas sevillanos Benjumea, de honda tradición franquista, dueños de Abengoa, que exigen que el Estado español, a través de una filial luxemburguesa, les indemnice por la retirada de primas a las energías renovables. Todos unos patriotas, estos andaluces.

De ese interclasismo, de ese mezclar en el mismo barco a explotadores y explotados, propio del nacionalismo, emana también el feminismo, que pretende que las obreras se hermanen con las explotadoras como la sevillana Concha Yoldi, ama y dueña de Persán, donde los trabajadores se exponen a sustancias cancerígenas, o la presidenta de Navantia, la granadina Belén Gualda, cómplice de la esclavitud de los obreros de los astilleros de la Bahía de Cádiz, que se juegan la vida cada día para fabricar fragatas de guerra que usará la dictadura feudal islamista de Arabia Saudita para masacrar al pueblo de Yemen. Intervención imperialista, como las que han apoyado en Libia y Siria los Anticapitalistas, otro de los promotores de este movimiento nacionalista, a pesar de jactarse de defender la “paz y los derechos humanos”, y de ser “anti-imperialista”.

 

Las raíces materiales de los nacionalistas andaluces se corresponden con una pequeña burguesía desubicada de época, pues su imaginaria nación andaluza no se corresponde con una burguesía que pretendiera superar un régimen feudal, y por tanto en aquel contexto, sí era revolucionaria al promover el paso del feudo a la nación. Pero ahora, cuando ya se ha llegado al máximo desarrollo posible de la democracia burguesa que ya sólo puede avanzar hacia el fascismo, se convierten en una fuerza reaccionaria pues en lugar de avanzar a la siguiente etapa histórica que corresponde al Socialismo, pretenden congelar el desarrollo de las leyes de la sociedad humana con la formación socioeconómica propia de una burguesía que ya está en declive: la nación.

Frente al chovinismo interclasista, propio también del fascismo, los comunistas oponemos la unidad internacionalista de las clases obreras de todas las regiones y naciones, no oponiendo obreras a obreros, ni uniendo a obreras y explotadoras, sino uniendo a obreros andaluces, madrileños, vascos y catalanes y dirigiéndolos a la expropiación de sus explotadores andaluces, madrileños, vascos y catalanes.

Estos oportunistas y engaña-obreros tampoco mencionan el carácter fascista del Estado español, que junto el viraje reaccionario de toda la “comunidad internacional” y sus instituciones supranacionales como la Unión Europea, hacen inviable hoy el derecho de autodeterminación de cualquier nación (en caso de serlo) oprimida. Por tanto, para tumbar a ese Estado fascista español, enemigo común de todo el proletariado andaluz, madrileño, gallego, vasco o catalán, han de unirse todos ellos en torno a la lucha final.

La verdadera liberación de la clase obrera andaluza, el fin a la explotación y el yugo del señorito o del burgués andaluz, madrileño, vasco o catalán, sólo vendrá con la socialización de latifundios, minas, monopolios de sectores estratégicos como la industria, la banca, los seguros, la química, agricultura, transportes, o telecomunicaciones. Para eso es necesario estructurar y vertebrar desde abajo a la clase obrera, construyendo su Estado socialista, obrero y proletario, a través del Frente Único del Pueblo conformado por representantes directos emanados de asambleas en centros de trabajo, barrios obreros, cortijos y centros de estudio.

 

El nacionalismo y el feminismo son ajenos a la clase obrera

Sólo el internacionalismo y el comunismo liberarán a la clase obrera andaluza

Por el Frente Único del Pueblo

 

Secretaría Política del Comité Regional del PCOE en Andalucía




Que la tierra te sea leve, camarada Manuel García Moreno

El pasado viernes 15 de enero falleció nuestro camarada Manuel García Moreno. Con Manolo desaparece un apreciado activista sindical que ha dejado una huella indeleble entre sus compañeros de la RENFE y del metal catalán. Su firmeza en los principios revolucionarios del marxismo-leninismo, le llevó a abandonar las filas del PSUC y de CCOO por su alta traición a los trabajadores, para entregarse de lleno a la misión de recuperar dichos principios, contribuyendo con Enrique Líster en la construcción del PCOE y del PCOC, de los que fue miembro de sus respectivos Comités Ejecutivos.

Manolo hizo de la salvaguarda de los principios revolucionarios el leitmotiv de su existencia, lo que le indujo a oponerse a Enrique Líster y a sus seguidores cuando estos pretendieron eliminar el PCOE para volver al reformista PCE.

Pero el camarada Manolo, como tantos otros hombres y mujeres trabajadores del mundo, ha sido víctima de la maldad de un sistema criminal que guarda en sus arsenales material bélico con capacidad para matar seis veces a la humanidad, mientras que muestra una extraña “incapacidad” de neutralizar un virus. Un virus que está sirviendo de aliado en un momento de grave crisis del sistema, proporcionando una tregua y una excusa para que los gobiernos capitalistas puedan tener una justificación falsaria y así tomar medidas contra sus pueblos para aliviar la situación de los grandes capitalistas.

El Comité Central y toda la militancia del PCOE, rendimos nuestro más cálido homenaje al camarada García Moreno y transmitimos nuestro más sentido y revolucionario pésame a su compañera y a sus hijos.

Por la senda que emprendiste y siguiendo tu ejemplo y tu fidelidad a los principios. ¡Hasta la victoria, camarada Manolo!

 

Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La subida del precio de la luz demuestra la inutilidad de la socialdemocracia para el pueblo trabajador

El precio de la luz vuelve a dispararse durante la borrasca filomena, El coste mayorista de la electricidad, que se fija con un día de antelación, subió el pasado miércoles un 6,7% hasta rozar los 90 euros de media diaria por megavatio hora (MWh), según datos del Operador del Mercado Ibérico de la Electricidad (OMIE). El precio está, así, a un paso de los 95 euros marcados el viernes pasado y que supusieron un máximo histórico, solo por detrás de los 103,76 euros del 11 de enero de 2002.

En plena ola de frío, el capitalismo gestionado por PSOE y Podemos-IU/PCE, ha mostrado nuevamente su incapacidad para permitir una vida digna al pueblo, dejando a millares de trabajadores sin poder calentarse en sus casas debido a esta vergonzosa subida de los precios de la luz.

Mientras los ingresos y ahorros de las familias trabajadoras han caído en picado desde la pandemia, debido a los ERTE -que han permitido a las empresas no pagar los salarios a los trabajadores para asumirlos el Estado reduciéndolos un 30%-, el precio de los insumos básicos como la luz suben a máximos históricos, empobreciendo la vida del pueblo trabajador.

La vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, no contenta con saquear al pueblo trabajador y dejarle en la inmundicia, se ha querido reír de toda la clase obrera afirmando el pasado fin de semana que “el recibo puede subir como mucho unos cuantos euros”. Euros que, como buena servidora lacayuna del capitalismo y de las empresas eléctricas que es, tiene en abundancia y, por tanto, tampoco entiende que se forme un escándalo por unos cientos de euros más al mes.

La estrategia descarada de Unidas Podemos ha sido, en estos días, la de tratar de desmarcarse de su socio de Gobierno, el PSOE, para tratar de salir indemne de este ataque a la clase trabajadora culpando al PSOE enteramente de este problema. Sin embargo, Unidas Podemos conocía perfectamente el largo listado de los políticos del PSOE en empresas eléctricas y sus conexiones con los monopolios españoles antes de decidir formar gobierno como su socio:

ENDESA: Elena Salgado

GAS NATURAL FENOSA (AHORA NATURGY): Felipe González, Cristina Garmendia, Guzmán Solana Gómez, Víctor Pérez Pita, Narcís Serra.

ENEL: Pedro Solbes

IBERDROLA: Manuel Marín, Manuel Amigo, Braulio Medel, Felipe Romera, Juan Pedro Hernández Moltó.

ENAGÁS: Ramón Pérez Simarro.

ACCIONA: Javier Solana.

ABENGOA: Josep Borrell, Rafael Escudero, José Domínguez.

Unidas Podemos, por tanto, es igual de culpable que el PSOE del empobrecimiento continuado y brutal contra la clase trabajadora, que es la que está pagando las consecuencias de esta pandemia pero que además es la que ha generado todo el beneficio del que hoy disfrutan empresas como las antes señaladas.

Más aún, Unidas Podemos ha engañado al pueblo llevando en su programa electoral la creación de una empresa pública de energía, algo que no ha cumplido y en lo que no ha trabajado hasta el día de hoy. En estos días hemos visto un vídeo, harto oportunista, de este partido intentando echar la culpa al PSOE y al mercado europeo de la regulación de los precios de la luz. Incluso el Ministro de Consumo Alberto Garzón se ha dedicado en las redes sociales a enturbiar este debate, que no debería de admitir ningún tipo de discusión.

Todas estas pantomimas son, una vez más, propaganda que pide a la clase trabajadora que siga confiando en la reforma, que aguante un poco más, puesto que según este séquito de oportunistas se está realizando un cambio lento pero certero hacia “el progreso”. Sin embargo, estos esfuerzos por maquillar lo obvio evidencian otra realidad y es que el pueblo trabajador cada vez tiene menos confianza en “la nueva política”. Así lo muestra cualquier sondeo de intención de voto.

No caben más contradicciones en Unidas Podemos. Estar en un gobierno de coalición que es absolutamente incapaz de solucionar ni uno solo de los problemas de los trabajadores para seguir manteniendo el régimen de explotación capitalista en beneficio de los monopolios y a costa de la clase trabajadora, no es más que ser un oportunista con ansia de ocupar la poltrona.

Unidas Podemos sabe perfectamente que no puede cambiar nada desde el Gobierno en favor de la clase trabajadora, pero necesita los votos de esta para mantenerse ahí. Las declaraciones de Pablo Iglesias a La Sexta diciendo que “se ha dado cuenta de que estar en el Gobierno no es estar en el poder” son una vergüenza. O bien miente flagrantemente o por el contrario es un político de lo más mediocre, ya que desde el Partido Comunista Obrero Español hemos advertido en innumerables ocasiones que estar en el Gobierno capitalista no es estar en el poder.

El poder político lo ostentan los dueños de los medios de producción, hoy la burguesía, que son quienes se apropian de lo que produce el pueblo trabajador. El Estado y sus instituciones son la superestructura con la que administrar y gestionar ese poder, siempre al servicio de sus dueños.

El autodenominado “Gobierno más progresista de la historia” no ha traído a la clase trabajadora más que la pérdida de poder adquisitivo y el empeoramiento constante de las condiciones de vida para la clase trabajadora. El pueblo trabajador no puede seguir confiando su futuro en embaucadores de medio pelo como Unidas Podemos, que no saben ni quien tiene el poder político ni cómo se consigue.

De lo único que cabe hablar ya es del Socialismo, de la socialización de los medios de producción y de la revolución socialista, porque el capitalismo está acabado, es incapaz ni tan siquiera de asegurar las condiciones mínimas para la vida del pueblo trabajador, y lo estamos viendo claramente en esta pandemia.

Debemos ser los comunistas quienes, a través de la unidad y el trabajo incansable y disciplinado con el pueblo trabajador, logremos mandar al estercolero de la historia al capitalismo, hoy ya moribundo, y sus adláteres y construir el socialismo, máxima aspiración del proletariado.

 

¡Socialismo o Barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




“Anticapitalistas”: lobos con piel de cordero

El alcalde de Cádiz asegura en una entrevista publicada en el diario de Cádiz el pasado 3 de enero que Cádiz “afronta el año con ilusión y esperanza después de unos meses en los que lo hemos pasado muy mal“.

Claro que al señor alcalde le falta aclarar “QUIÉN LO HA PASADO MUY MAL”, porque en esta pandemia muchos capitalistas han aumentado de manera bastante considerable los beneficios.

 

Pues a todos estos multimillonarios, y muchos más, a pesar de conseguir aumentar sus beneficios de manera descomunal, nuestro gobierno, que se dice el más progresista de la historia, les ha permitido acogerse a EREs y ERTEs. EREs y ERTEs que pagamos todos los trabajadores mediante impuestos, mientras a la clase obrera les prometen la migaja del Ingreso Mínimo Vital, que ni siquiera llega a cumplirse.

 

Esto es lo que la falsa izquierda defiende. Migajas para el pueblo y toda la tarta para los banqueros y empresarios.

¿Al señor alcalde se le olvidó incluir en esa afirmación que como siempre en este sistema los que lo pasan mal somos la clase obrera? No, no se le olvidó, el señor alcalde con esta afirmación pretende hacer ver que no hay lucha de clases, que todos somos iguales y con ello como tantas y tantas veces está traicionando todo aquello a lo que falsamente dice representar.

La clase obrera siempre estamos en crisis, y mientras sigamos dejando que los que gobiernan las vidas de nuestras familias sean aquellos que anteponen los beneficios de los capitalistas a nuestras vidas lo seguiremos pasando cada vez peor, pues el capitalismo se encuentra en su fase más agónica y mortífera. Porque ¿qué alternativas proponen los “anticapitalistas” de Cádiz para que algunos sectores de la clase obrera se ilusionen tanto?

A la pregunta “¿Va a cambiar algo el COVID?” contesta:

-“Creo que ha evidenciado la importancia de firmar un nuevo pacto con nuestro planeta”, como si lo que él crea tuviese relevancia, Kichi en cuanto a este tema sigue los mandatos de la U. E., como mostramos más adelante.

Sigue diciendo que. “nos ha brindado la oportunidad de acometer una transición de modelo productivo que nos haga ser menos dependiente del exterior“. Aquí miente conscientemente. Hace creer que todos, explotadores y explotados, tenemos el control de los medios de producción, independientemente del modelo productivo, que no es más que una forma determinada de organizar la producción (que puede ir desde el taylorismo hasta la uberización actual), en el sistema capitalista los medios de producción están en manos de la oligarquía financiera y por tanto, la planificación de la economía obedece a sus intereses. El sistema capitalista se basa en la economía de libre mercado y en la explotación del hombre por el hombre. Son los grandes monopolios los que deciden qué y dónde se fabrica todo en virtud de sus intereses, y de esta manera organizan la división internacional del trabajo. En ese marco, digan lo que digan Kichi, los “Anticapitalistas” y toda la cohorte de oportunistas que va desde el PCE hasta el PSOE, la oligarquía financiera que controla los monopolios europeos del sector primario y secundario, le han asignado al Estado español el sector servicios, especialmente el del turismo. En el capitalismo nunca se fabricará lo que la clase obrera necesita, porque para ser así la economía, debería ser una economía planificada por la clase obrera y para la clase obrera. Y eso se llama Socialismo.

El señor alcalde vuelve a intentar engañar haciéndonos la ilusión de que nosotros, o quizás él, o tal vez el gobierno de la nación, tienen algún poder sobre el sistema productivo cuando sabe que es la oligarquía financiera la que gobierna y manda. Y eso se demuestra todos los años cuando los Presupuestos Generales del Estado han de ser aprobados por la Comisión Europea.

 

A la pregunta “¿Qué ha supuesto la pandemia en Cádiz y para la gestión del Ayuntamiento?” contesta presumiendo de que durante la pandemia el Ayuntamiento de Cádiz ha dado una respuesta excelente a las personas sin hogar y que por ello ninguna ha resultado contagiada.

Pero se le olvida añadir que con el fin del primer confinamiento las personas sin hogar volvieron a la calle; por lo visto para el señor Alcalde el que los “sin techo” se contagiasen de coronavirus es peor que el que hoy puedan morir de hipotermia o de golpes de calor, pues un número cada vez mayor de personas siguen viviendo hoy en las calles de Cádiz.

También reconoce el alcalde que los ayuntamientos en general “no hemos contado con el apoyo que necesitábamos de otras administraciones que no han estado cuando eran necesarias”. Con estas palabras el alcalde de Cádiz demuestra que las instituciones del Estado, a todos los niveles, están al servicio del gran capital y que nunca se moverán por intereses que no proporcionen beneficios a sus amos, ni aunque de ello dependa el control de una pandemia que pone en riesgo la vida de millones de personas. El comercio y la obtención de beneficios son sus prioridades, tal como vemos hoy en día con la venta de mascarillas. En los momentos más duros de esta pandemia fue la clase obrera la que tuvo que surtir a hospitales públicos de las mismas sin comercializar con ellas.

Pero la pata izquierda que sostiene este sistema, representada en Cádiz por José María González y su partido Anticapitalistas, como siempre sirven de sostén de este sistema opresor y los que se llaman “anticapitalistas” abogan hoy por un “nuevo” capitalismo: “el capitalismo verde” siguiendo las directrices de la Unión Europea.

El capitalismo sea del color que sea está basado en dos premisas: la explotación del medio ambiente y la explotación del hombre por el hombre. Su único objetivo es la acumulación de capitales a cualquier precio. No existe capitalismo bueno para las clases trabajadoras, ni aunque lo tiñan de verde.

Los fondos Edusi, así como lo fondos Next Generation obedecen a las políticas de la Unión Europea dirigidas a sostener con dinero público las empresas privadas. Dinero público que endeudará a la clase obrera de por vida y qué pagaremos con nuestro sudor, sangre y vida.

Los fondos Next Generation en concreto, que tantas esperanzas intentan sembrar en la clase obrera Kichi y el resto de oportunistas, es el Plan de Inversiones del Pacto Verde Europeo (el Plan de Inversiones para una Europa Sostenible). Por la boca de Kichi se expresa la Unión Europea y, por tanto, los monopolios europeos:

Una vez adoptado, el presupuesto de la UE a largo plazo, junto con la iniciativa Next Generation EU, que es un instrumento temporal concebido para conducir la recuperación de Europa, será el mayor paquete de estímulo jamás financiado a través del presupuesto de la UE. Un total de 1,8 billones de euros ayudarán a reconstruir la Europa que emergerá de la crisis de la COVID-19, que será más ecológica, más digital y más resiliente.

Ya en julio de 2019, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunciaba que “aquellos que actúen antes y más rápido serán también los que consigan las oportunidades de la transición ecológica”.

Como podemos ver este plan no se enfoca sólo y exclusivamente a la transición energética sino también está dirigido a fomentar las inversiones que permitan la transición digital.  Es decir, dar subvenciones, que pagamos entre todos, a empresas privadas para fomentar la digitalización y con ello la robotización. Es decir que paguemos la clase obrera la modernización de las empresas privadas para que puedan prescindir con mayor facilidad de la mano de obra, porque en eso se traducen la automatización y la robotización en el sistema capitalista.

Pero nuestro alcalde no pierde de vista el turismo y nos vende “La Sail GP”. Una competición de vela con catamaranes, que dura dos días, y la gran regata como eventos que pondrán a Cádiz en el centro del turismo que ellos defienden, que debe ser el mismo que defienden los dueños de los cada vez más numerosos apartamentos turísticos, que hoy por hoy hacen casi imposible que una familia obrera encuentre un piso de alquiler en Cádiz centro que pueda pagar.

Y navegando con los veleros de sus amigos burgueses, Kichi nos lleva al sector naval, donde en numerosas ocasiones ha ejercido de vocero de la patronal y las subcontratas pidiendo carga de trabajo para que se la repartan entre ellas, en lugar de pedir que se termine con la subcontratación en Navantia, que todo trabajador de Navantia tenga los mismos derechos, acabando con la criminal explotación a la que las subcontratas someten a los trabajadores. Kichi no olvida al sector naval, pero si olvida denunciar las condiciones en las que se encuentran los trabajadores de este sector en la factoría de Navantia de Cádiz, donde las jornadas de trabajo son de 12h al día 7 días a la semana.

Los intereses que defienden tanto la derecha como la pata izquierda de este sistema son los mismos, pues tienen los mismos amos (la oligarquía financiera) y el mismo fin, que no es otro que mantener el sistema capitalista. Por ello el alcalde de Cádiz necesita casi al final de la entrevista señalar, para mantener las apariencias, que: “ideológicamente hay elementos que nos separan de forma abismal con el gobierno de la Junta”.

 

La pata izquierda es un instrumento imprescindible para el capitalismo, que aprovecha sus momentos de mandato para asestar los mayores golpes a la clase obrera, que permanece inmóvil y creyente al “gobierno más progresista de la historia”.

La única salida que tenemos la clase obrera es organizarnos, uniendo y vertebrando a todas las clases populares, para acabar con este sistema criminal. Desde el PCOE trabajamos para la creación del Frente Único del Pueblo, que será el nuevo órgano de poder de las masas populares.

 

¡¡¡SOCIALISMO O BARBARIE!!!

Comité Provincial de Cádiz del Partido Comunista Obrero Español




Hospital Isabel Zendal: la nueva fuente de beneficios de Ayuso

Vivir en la Comunidad de Madrid implica tener una presidenta impredecible, y no en el buen sentido. Una de sus últimas ocurrencias fue construir un hospital exclusivamente diseñado para atender pandemias como la actual u otras futuras.

Desde el punto de vista sanitario, esta decisión es bastante inexplicable. En la Comunidad de Madrid existe un gran número de hospitales, especialmente los “públicos de gestión privada” construidos en época de Aguirre, con camas, salas e incluso plantas enteras que se han encontrado cerradas en los puntos de mayor auge del coronavirus en la Comunidad, como ya denunció el PCOE en marzo. ¿Por qué la presidenta querría construir un nuevo hospital teniendo a muchos de los demás hospitales de la comunidad al 50-75% de sus capacidades?

La segunda gran pregunta es de donde van a salir los sanitarios necesarios para hacer funcionar el hospital. Contratar a nuevos sanitarios para este hospital parecería lo lógico, pero no para la presidenta Ayuso, que decidió ofrecer plazas a voluntarios de otros hospitales para ocupar los puestos del nuevo hospital. Ante la evidente negativa de los sanitarios al desplazo (solo hubo 111 voluntarios de 669 necesarios), Ayuso ha decidido actuar por la fuerza, trasladando forzosamente a sanitarios de otros hospitales al Zendal. Esto ha provocado numerosas movilizaciones, pues al trasladar forzosamente a los profesionales sanitarios de un hospital al Isabel Zendal sin hacer nuevas contrataciones, se están dejando puestos libres en los hospitales de origen, provocando deficiencias en ciertos servicios y sobrecarga de trabajo en dichos hospitales.

Además, los sanitarios del Zendal han denunciado graves carencias en materia laboral, como la inexistencia, en un hospital, de un plan de prevención de riesgos laborales tanto en materia de salud como de seguridad, carencias que ponen en grave peligro a los trabajadores del hospital.

 

Desde el punto de vista de la salud pública no se puede responder a las preguntas que nos hemos planteado con respecto al Hospital Isabel Zendal, y es simplemente porque la existencia de este hospital no se puede concebir desde el punto de vista sanitario, y no porque a Madrid no le viniese bien una mayor atención médica, más amplia respecto a servicios y de mayor calidad, sino porque este hospital no se ha construido con ningún fin sanitario, sino con fines exclusivamente económicos y propagandísticos.

El Hospital Isabel Zendal se concibió con un presupuesto inicial de aproximadamente 52 millones de euros que de la noche a la mañana subió hasta los 97 millones de euros por problemas de planificación de la edificación, o eso dice la Comunidad, y que se ampliaría nuevamente días más tarde en otros 25 millones de euros más para paliar “diversas actuaciones”. Sorprende ver un sobrecoste que dobla el presupuesto inicial en un hospital el cual carece de quirófanos, laboratorio, personal de radiología y de material que funcione correctamente, como ocurre con los escáner.

A este desmesurado sobrecoste del presupuesto inicial hay que añadir las numerosas adjudicaciones a dedo que ha hecho la Comunidad a numerosas empresas privadas para cubrir ciertos servicios del hospital, entre otras, la Comunidad ha concedido la seguridad a una empresa propiedad de una exconcejala del PP. Estas adjudicaciones se han hecho a dedo “por la situación de emergencia”, aunque viendo que una de ellas ya ha sido adjudicada a una empresa relacionada con el PP cabe esperar futuros sobrecostes de las demás adjudicaciones, entre las que se encuentra Ferrovial, empresa con una bonita relación con el PP en Madrid.

 

Decíamos al principio del comunicado que este nuevo hospital construido por Ayuso es más un acto económico y propagandístico que sanitario, y en el escaso mes que lleva operativo el Zendal ya hay pruebas fehacientes para afirmar tal cosa. Ayuso es buena aprendiz de Aguirre y ha seguido el modelo de empresa de esta segunda el cual se enfocó en la sanidad pública y en los millones de euros que se gastaron en siete hospitales públicos gestionados por empresas privadas “colegas” del PP, los cuales cuentan con una calidad más que cuestionable. Ayuso ha optado por explotar esta vía que, aunque a su manera, sigue recordando bastante a los métodos de la expresidenta Aguirre.

 

Por enésima vez, la economía se antepone a la sanidad en la Comunidad de Madrid; y en este caso en concreto, no solo se antepone la economía a la sanidad, sino que la primera saca beneficio de la segunda. El Hospital Enfermera Isabel Zendal pasará a la historia como la gran obra propagandística de Ayuso, y a ciencia cierta sabemos que poco a poco conoceremos las corruptelas económicas que se irán sucediendo en torno a esta obra, además de las ya existentes.

Lo llevamos viendo desde el principio de la pandemia (y desde antes): todo vale si es por salvar la economía. El capitalismo es un sistema tan sumamente miserable que donde la mayoría de personas ven una tragedia como son las muertes producidas por la COVID-19, la burguesía ve oportunidad de sacar rédito económico de ello, como ya pasó con el hospital improvisado del Ifema y como está pasando y pasará con el Zendal, en una operación de transferencia de dinero público hacia manos privadas de una magnitud brutal.

Una vez más se muestra que la única solución ante este sistema criminal que nos condena a las mayores de las miserias es un sistema en el que se prime la salud por encima de la economía, un sistema en el que todas las personas tengan acceso a la sanidad y que esta sea capaz de dar servicio a todas las personas sin distinción. Una vez más la única respuesta es el socialismo, un sistema en el que se garanticen todas las necesidades básicas de la población y en el que nunca más la salud de las personas sea motivo de especulación.

 

¡ACABEMOS CON EL VIRUS CAPITALISTA!

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

¡Socialismo o Barbarie!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




IU-PCE al rescate de los kulaks andaluces

No por casualidad, a IU-PCE, representado por Toni Valero en Andalucía, le da voz un medio feudal y fascista como Canal Sur.

El medio cubre la visita del líder de Izquierda Unida en Andalucía a una cooperativa de aceite en Espejo (Córdoba).

Se queja del “error” (que no lo es, porque es su misión) de Moreno Bonilla al defender las políticas agrarias comunitarias, en concreto la PAC. Porque perjudica a los “pequeños y medianos agricultores que son los que dan vida a los pueblos, los que generan empleo, los que permiten mantener el mundo rural en nuestra tierra en Andalucía”.

IU-PCE ya no mantiene las apariencias hablando de los jornaleros, porque su misión es defender a los pequeños y medianos propietarios, cuna y germen de la pata izquierda del régimen, y que también esclavizan a los jornaleros, si cabe con más saña que el gran capital.

El dirigente socialdemócrata habla en abstracto del “mundo rural” y del “sector agroalimentario”, sin mencionar para nada el régimen de producción que rigen en ese mundo o sector, y es lo que determina quién se beneficia de cualquier actividad económica.

Nos habla de un mundo pasado idílico, sólo existente en las mentes del pequeño y mediano propietario, que según el oportunismo de IU-PCE “son los que dan vida a los pueblos, los que generan empleo, los que permiten mantener el mundo rural en nuestra tierra en Andalucía”.

¿De qué vida y empleo hablan estos trileros? ¿De la que ha mantenido en la miseria y esclavitud a las familias jornaleras durante siglos? ¿la que les obligaba a dejar “nuestra tierra”?

Este discurso lo puede dar perfectamente cualquier fuerza política del régimen, incluidos los fascistas. Todos salen en defensa del propietario (pequeño, mediano o grande), pero las familias jornaleras no existen, según estos vendeobreros.

La pata izquierda frena el discurrir natural de la historia que nos conduce del monopolio capitalista, del imperialismo, al socialismo. Quiere hacernos volver a la pequeña producción, al inicio del capitalismo, como por ejemplo el “sector del olivar tradicional”. ¿Qué tienen de bueno el pequeño y mediano campesino señores de IU-PCE? ¿Acaso no son también el germen de lo más reaccionario que sufren en sus carnes los jornaleros? ¡IU-PCE con los kulaks!

Y además hace de pedigüeño para esos propietarios, pidiendo fondos europeos para el cambio de modelo productivo, el capitalismo verde que será un suculento negocio para los monopolios energéticos, entre ellos los petroleros.

Pero si rascamos en la Cooperativa San Isidro en la que hizo estas declaraciones, resulta que pertenece a un monopolio del aceite y la aceituna en España: Dcoop.

Dcoop es el mayor productor de aceite de España, y tiene inversiones en EEUU y China.

El presidente de Dcoop, en su informe anual de 2019 defendía el acaparamiento de aceite para subir los precios:

la Unión Europea vendió la activación del almacenamiento privado del aceite como compensación al sector por esta situación, algo que el sector, por otro lado, venía reclamando desde hace tiempo por la bajada de precios”.

A pesar de las quejas de la patronal de la aceituna por los aranceles que quería imponer EEUU, confiesa que “podemos seguir embotellando nuestro aceite español en nuestras plantas de envasado estadounidenses sin aranceles.”

Pero donde se muestra la farsa de la supuesta competitividad que hoy ya no existe en el capitalismo, la propia Dcoop, que se queja de los aranceles que le imponen a las aceitunas de mesa producidas en España e importadas en EEUU, es propietaria del mayor productor de aceitunas de mesa de EEUU, Bell-Carter Foods, que a su vez se queja de que las tarifas de las aceitunas importadas desde la Unión Europea ponen en peligro la “estabilidad económica de las comunidades de California productoras de aceitunas”.

¿Y qué es lo que propone Dcoop para sus cooperativas, entre las que se encuentra la que acaba de visitar el espantapájaros del capital Toni Valero?

“el trabajo que tenemos que hacer pasa por varias líneas […] modernizar las explotaciones dentro de las posibilidades para hacerlas más eficientes y productivas a la vez que reducir gastos también en la transformación, porque solo sobrevivirán las almazaras menos costosas;”

Pues lo que proponen todos los capitalistas: producir más con menos. Y ese menos es la mano de obra. O bien los jornaleros o pequeños campesinos trabajan más por menos, o directamente los reemplazamos por maquinaria.

Automatizaciones, como el “perfeccionamiento de almazara” implantado por la cooperativa San Isidro de Espejo, que es subvencionada por todos los trabajadores a través del dinero público del Estado, Junta de Andalucía y Unión Europea:

 

Los jornaleros deben desembarazarse de la pata izquierda del régimen, tienen que seguir su propio camino junto a los obreros de la ciudad y tomar el control de las tierras, empresas, fábricas, minas y maquinarias, hoy en día sostenidas sólo con nuestro trabajo y con el dinero público de nuestros impuestos. Debemos acabar con la lacra de explotadores y sus limpiabotas del congreso. Hemos de instaurar el Socialismo levantando nuestra democracia y parlamento obrero a través del Frente Único del Pueblo.

 

Por fin de la explotación

El pequeño y mediano propietario son la semilla del capitalismo

Por el Socialismo

Secretaría Política del Comité Regional del PCOE en Andalucía




El Gobierno “progresista” allana el camino al fascismo

Mientras el vicepresidente del gobierno español se jacta de ver series de televisión

 

Y el gobierno del que forma parte mantiene incólumes las reformas laborales del corrupto y reaccionario gobierno de Rajoy, la Ley Mordaza, se mantiene el pensionazo dado por el Gobierno de Zapatero que hace que se incremente la edad de jubilación y se reduzcan la cuantía de las pensiones, ya de por sí miserables, mientras están dando dineros públicos a manos llenas a los empresarios a la par que los salarios se estancan, congelan el salario mínimo interprofesional, priorizan los intereses económicos de los monopolios a la salud del pueblo, la deuda pública se acrecienta y la clase trabajadora constata como se depauperan sus condiciones vitales. Es decir, mientras la socialdemocracia podemita, los pseudofalangistas del PSOE y el oportunismo más asqueroso de IU/PCE en su gobierno antiobrero sirve a los empresarios, a la burguesía, éstos hacen su trabajo ideológico al objeto de ir aupando al fascismo a la toma del gobierno, puesto que el Estado es fascista desde 1939, y de ir sembrando el anticomunismo. Ahí tenemos a los juntaletras reaccionarios, auténticos parásitos que los capitalistas alimentan para inocular el anticomunismo con sus embrollos y trolas, como Jiménez Losantos o Pío Moa y sus libelos, por no hablar de los esbirros del micrófono como Herrera, Alsina y demás reaccionarios de las ondas radiofónicas y televisivas poniendo un día sí y otro también a parir al comunismo, culpabilizándolo absolutamente de todo pues, según ellos, éste se halla en el Gobierno.

La ofensiva ideológica es clara, mientras el Gobierno de socialfascistas y oportunistas sigue sirviendo a los monopolios, mientras sigue arremetiendo contra el pueblo al no alterar, en lo absoluto, las políticas efectuadas durante estas cuatro décadas, mientras la clase obrera comprueba como la desigualdad se acentúa, como se depauperan sus condiciones de vida y se les niega el derecho al trabajo, mientras comprueban que los desahucios se siguen produciendo y la juventud obrera no tiene futuro ni perspectiva alguna, en definitiva, mientras constatan la inactividad de ese Gobierno de supuesta izquierda para subsanar sus problemas cotidianos, cada día más acuciantes, los fascistas señalan la culpa de la situación miserable del pueblo trabajador al comunismo con argumentos como que “Pedro Sánchez es un revolucionario que con Iglesias quieren sovietizar España”, o que “hay un virus más dañino aún que la COVid-19, el comunismo anidando en las instituciones públicas”, por no hablar de que “La ETA y el FRAP están en el gobierno” o, incluso, culpabilizando directamente al comunismo de la COVID-19, como aquellos que abrazan el clerofascismo.

Y mientras, los fascistas se desgañitan culpando al comunismo de todo, a pesar de que tanto el gobierno “progresista” como los fascistas son iguales de burgueses y de capitalistas y, cómo no, enemigos acérrimos del comunismo y de la clase obrera.

Los supuestos “comunistas” del Gobierno de “progreso”, no han dudado en estos días navideños, mediante la Fiscalía Anticorrupción – nombrada por la Fiscal General del Estado que, a su vez, está nombrada por el Gobierno – pedir al Juzgado Central de Instrucción número 5 el archivo de la pieza Entidades en la que se investiga si el Banco HSBC junto con el Banco de Santander y BNP Paribas colaboraron en la fuga de capitales hacia Suiza realizada por evasores entre 2005 y 2008 con la intención de ocultarlos del erario público español atentando contra la Hacienda Pública. ¡Ahí tenemos a los supuestos comunistas de Jiménez Losantos y demás escoria fascista del Gobierno! Los mismos que untan con dineros a estos sicarios de la plumilla y del micrófono, la banca, los grandes capitalistas, los ladrones de cuello blanco, son los beneficiados por el Gobierno del PSOE y de PODEMOS-IU-PCE ¿Esta es la sovietización de España de la que habla Pío Moa cuándo resulta que el Gobierno pide la inmunidad de los ladrones de cuello blanco, cuando pretenden salvar la monarquía que simboliza todas las esencias fascistas del Estado, mira hacia otro lado ante el fascismo institucionalizado en el Ejército a la par que reprime a los pocos militares que se oponen a este? Por no hablar de la concentración bancaria que se está produciendo en el Estado español y que el gobierno está estimulando siguiendo a pies juntillas las directrices de la Unión Europea.

La izquierda real está fuera del Parlamento y del Gobierno, la única alternativa al capitalismo y toda su podredumbre es el comunismo por eso los fascistas pretenden grabar en el cerebro de los trabajadores que todo lo malo que acontece es por culpa del comunismo y los comunistas cuando, en realidad, no es más que los efectos del sistema caduco y criminal que defienden: el capitalismo.

La forma de actuar de los capitalistas, de los diferentes esbirros del capital –todos ellos iguales de anticomunistas – nos muestra cual es el único adversario que ellos conciben y admiten: El Comunismo. Y es que la burguesía sabe, a carta cabal, que la única alternativa a su tiranía y a la barbarie capitalista es que el pueblo trabajador sea quien imponga su dictado, que tenga en sus manos todos los medios de producción implicando ello su avance inexorable hacia la consecución del comunismo. La burguesía es plenamente consciente de que el mundo o será comunista o no será y trata de impedirlo con y por todos los medios, por ello hoy, y siempre, toca atizar al comunismo, porque es la única tabla de salvación que tiene y porque ya huelen que el proletariado dirigido por su ideología, el marxismo-leninismo, vamos mandar al capitalismo donde le corresponde, que no es otro sitio que el estercolero de la historia, y con él a todos los parásitos que viven de engañar y embrutecer a la clase obrera.

 

¡El fascismo no pasará!

¡Por la República Socialista!

¡Socialismo o barbarie!

 

Madrid, 30 de diciembre de 2020

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Por un año 2021 de lucha y de victorias: “Si el presente es de lucha, el futuro es nuestro”

En Madrid, a 28 de diciembre de 2020

 

Camaradas,

Acabamos 2020 y corresponde compartir un somero análisis de la situación para perfilar los principales retos del próximo año y posicionarnos ante ellos.

2020 será recordado como el año de la pandemia de la COVID-19, pero mucho más allá de los meses de confinamiento y los más de millón y medio de  fallecidos en el mundo –todos ellos y ellas con nombres y apellidos – que jamás habremos de olvidar, debiera quedar en nuestras memoria colectiva, como recuerdo imborrable del horror y aprendizaje concreto de la lucha de clases,  la manifiesta incapacidad del capitalismo para abordar con criterios sociales una emergencia sanitaria y resolverla atendiendo las necesidades de la población. Quienes han muerto son nuestros hermanos y hermanas de clase y lo han hecho por culpa de los recortes en sanidad y las privatizaciones, en definitiva, por la esencia del capitalismo.  Nunca lo olvidemos para que jamás decaiga nuestro odio de clase.

Pero más allá del fracaso del capitalismo en su gestión de la pandemia, queda la evidencia de un sistema senil que se hunde empujándonos a un callejón sin salida, plagado de innumerables contradicciones que, determinadas todas ellas por la principal e insuperable existente entre el carácter cada vez más social de la producción y la propiedad privada de los medios de producción, convierte la lucha por el Socialismo en una urgencia inaplazable para la Humanidad.   Ninguna de las quiebras económicas y sociales que se han manifestado exponencialmente a lo largo de este año, tanto en la base económica como en la superestructura del sistema, tienen su origen exclusivo en la pandemia sino que todas ellas responden a la crisis estructural de un sistema económico totalmente caducado. Tampoco lo olvidemos.

Unir a las masas, al pueblo organizado, al calor de las consignas de su vanguardia para asestarle al poder burgués el golpe definitivo, es la tarea que asumimos con la responsabilidad propia de militantes de la Revolución y la superioridad que nos confiere estar organizados en un Partido Comunista.

Luchamos para vencer, para dirigir la clase obrera en el proceso revolucionario por su emancipación, conducirla a la conquista del poder y organizar la sociedad de conformidad a las necesidades actuales del desarrollo práctico de la Dictadura del Proletariado; y lo hacemos con la inteligencia táctica y la firmeza estratégica que nos da la fidelidad absoluta a los principios.   Solo la dirección política de las masas por una organización revolucionaria Marxista-Leninista, es garantía de triunfo.  Así lo ha demostrado la Historia y ningún falso atajo nos sacará del camino de la Revolución Socialista.

Sabemos que la Unidad Comunista es necesaria para recorrer el camino de la Victoria e imprescindible para conformar la unidad revolucionaria del proletariado. Misión en la que estamos comprometidos nuestros Partidos, tanto el PCPE como el PCOE.  Una vanguardia formada con la experiencia concreta de la lucha de clases y armada con el reconocimiento de las masas que identifican en cada uno de nuestros/as militantes a un profesional de la Revolución.   Fusionar el Socialismo Científico con las masas laboriosas dotándolas de dirección revolucionaria y del modelo organizativo de la nueva sociedad libre de explotación capitalista, es la función del Partido Comunista, es nuestra misión revolucionaria y nuestro compromiso histórico como vanguardia revolucionaria de la clase obrera, como militantes organizados en el Partido.  Fundamentado en el Centralismo Democrático, como expresión de la superioridad incuestionable de la mayoría y la autoridad de los órganos, reivindicamos la actualidad del Partido de Nuevo Tipo Leninista frente a cualquier enésimo intento liquidacionista del mismo. El Partido de Nuevo Tipo Leninista no sólo es el encargado de fusionar el socialismo científico con el movimiento obrero, sino que es el embrión de la nueva sociedad y asumimos una Cultura Revolucionaria que solo concibe como timón de todos nuestros actos la más estricta Ética Revolucionaria.  Si no nos vale nada de esta sociedad degradada y corrupta, fundamentada en la explotación de la clase obrera y demás clases populares, menos aún podemos abrigar nada de ella en nuestro seno partidario.

Si luchamos con estas referencias, solo podemos avanzar, y darle la vuelta a la experiencia negativa de un año en el que los capitalistas han abolido en gran parte la libertad de movimiento, de reunión y de manifestación de la clase obrera mermándose también parte de nuestra capacidad de combate.

Convirtamos 2021 en un año de movilización y de desarrollo de las estructuras de organización obreras y populares.  Unamos la lucha de los centros de trabajo, de los barrios obreros, de los pensionistas, de la juventud obrera, de la mujer trabajadora, de los estudiantes, de defensa de la sanidad y la educación pública, de las naciones oprimidas y postergadas, del antifascismo en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado para construir la alternativa: El socialismo y el Estado proletario. En ese proceso dialéctico de lucha, sin excusas, tiene que estar la militancia comunista a la cabeza, siendo la referencia inequívoca de los elementos más avanzados de nuestra clase.  Acabamos de analizar el grado de descomposición y crisis del sistema, nada puede impedir a un/a militante comunista encontrar un espacio de lucha; ninguna célula puede dejar de interpretar las claves de la formación social concreta sobre la que interviene, sin concluir acuerdos que permitan nuestra intervención política en ese espacio determinado.

Camaradas, no dejemos de ocupar el espacio que nos corresponde como militantes de la REVOLUCIÓN.

Camaradas, hagamos avanzar en el 2021 el proceso de unidad emprendido por nuestros dos Partidos y ampliemos la fuerza, implantación e influencia comunista en el Estado español. El avance del proceso histórico que nuestros partidos han emprendido en el año 2020 sabiendo leer correctamente la necesidad histórica de la Unidad Comunista como condición esencial para que la clase obrera pueda cumplir con su misión revolucionaria requiere del compromiso y la dedicación de toda la militancia. Y para ejemplificar todo lo expresado y manifestar el compromiso firme de ambos partidos con el Acuerdo y el Protocolo suscritos en julio de 2020, los camaradas Secretarios Generales del PCPE y del PCOE enviamos un fraternal abrazo comunista a la militancia del PCPE y del PCOE y os deseamos un feliz año nuevo.

Un año 2021 de lucha y de victorias por la conquista del Socialismo recordando la frase que expresaba nuestro admirado camarada Che, “si el presente es de lucha, el futuro es nuestro”.

 

¡POR EL SOCIALISMO Y EL COMUNISMO!

¡POR LA UNIDAD COMUNISTA!

¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!

Francisco J. Barjas Fernández / Julio Díaz

Secretario General del PCOE / Secretario General del PCPE




Los servicios públicos sirven al Capital [ESP/GAL]

El pasado 18 de diciembre se celebraba en A Coruña un mitin del Partido Popular donde asistirían el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Nuñez Feijóo, y Pablo Casado, así como otras personalidades del partido heredero del franquismo como pueden ser el secretario general del PPdeG Miguel Tellado o el presidente provincial de A Coruña Diego Calvo.

Este acto levantó gran atención de los medios de comunicación por el incumplimiento de las medidas sanitarias relativas a la pandemia (uso de máscaras, distancia de seguridad…). Aun así, las consecuencias jurídicas de ese acto fueron nulas. Teniendo en cuenta que en el mes de Noviembre la Xunta de Galicia hacía público el régimen sancionador en el que se establecían diversas multas económicas por incumplir la normativa relativa a la pandemia, podemos comprobar para quién se dictan las normas y quiénes son los que tienen la obligación de cumplirlas: el pueblo trabajador.

Mientras en las ciudades gallegas el aparato represivo trabaja incesantemente por sancionar a cualquiera que pasee por la calle, a una media de 54 multas covid al día, aquellos que son fieles marionetas del capital, como cargos del PP, tienen completa libertad para realizar lo que deseen sin tener ninguna repercusión, pues el aparato burgués del Estado hace la vista gorda para los que se arrodillan ante él. Una vez más, la judicatura muestra su carácter de clase.

Sin embargo, esto no acaba aquí. Como ya hemos dicho muchas veces, la consigna escuchada miles de veces que reclama en abstracto servicios públicos de calidad está ignorando que bajo el capitalismo esos servicios están al servicio de las clases poseedoras, por lo que en ningún momento será algo que satisfaga los intereses de la mayoría de la población, de los trabajadores. En este claro caso de discriminación de clase podemos verlo perfectamente.

Actualmente, y como medida para que los datos oficiales se reduzcan, la proporción de pruebas para detectar la COVID-19 es cada vez menor. Así, al no hacerse pruebas, las altas hospitalarias de coronavirus aumentan, a la vez que lo hace el riesgo para el resto de población. Del mismo modo, quien está confinado a la espera de una PCR que nunca llega sale mucho más barato que hacerle las pruebas correspondientes para asegurar su estado de salud y el de las personas de su entorno.

Claro está, quien siempre tiene a su servicio las máximas garantías son los políticos burgueses, puesto que sin ellos la manipulación política e ideológica del capital es imposible. Así, las pruebas para el mitin del PP que mencionamos anteriormente en este comunicado se hicieron inmediatamente a todos los asistentes, el sistema sanitario público burgués acudió a socorrerlos en su totalidad. Como vemos, el carácter de clase está presente en todas las facetas e instituciones del Estado. Mientras empresarios y políticos celebran fiestas con condiciones sanitarias cuestionables, el pueblo sufre todas las consecuencias de una crisis sanitaria y económica casi sin precedentes en la historia del capitalismo.

Este sistema social y económico no se puede reformar porque está podrido hasta la médula. Las contradicciones van mucho más allá de la contradicción principal (desarrollo de las fuerzas productivas frente a la propiedad privada de los medios de producción) y se extiende a todos los aspectos de la vida cotidiana. La lógica del Estado burgués, gobierne quien gobierne, es la de convertir el dinero público en beneficio privado. Y esta forma de actuar ocurre también en la Sanidad, en la Judicatura y en el resto de los servicios públicos.

Solo el pueblo trabajador es quien ha de unirse y librarse de sus propias cadenas. Y para que esto sea posible, la unidad de los comunistas tiene que ser la norma tanto en el Movimiento Comunista Español como Internacional. El socialismo es la única salida a esta crisis y destruir el capitalismo es una condición indispensable para conseguir esto.

 

¡Por la construcción del Socialismo!

¡Por la Unidad de los Comunistas!

 

Comité provincial del PCOE en A Coruña

Os servizos públicos serven ao Capital

 

O pasado 18 de Decembro celebrábase en A Coruña un mitin do Partido Popular onde asistirían o presidente da Xunta de Galicia, Alberto Nuñez Feijóo, e Pablo Casado, así como outras personalidades do partido herdeiro do franquismo como poden ser o secretario xeral do PPdeG Miguel Tellado ou o presidente provincial de A Coruña Diego Calvo.

Este acto levantou unha grande atención dos medios de comunicación polo incumplimento das medidas sanitarias relativas á pandemia (uso de máscaras, distancia de seguridade…). Ainda máis, as consecuencias xurídicas dese acto foron nulas. Tendo en conta que no mes de novembro a Xunta de Galicia facía público o réxime sancionador no que se establecían diversas multas económicas por incumplir a normativa relativa á pandemia, podemos comprobar para quen se ditan as normas e quenes son os que teñen obriga de cumplilas: o pobo traballador.

Mentres nas cidades galegas o aparello represivo traballa incesantemente por sancionar a calquera que pase pola rúa, a unha media de 54 multas covid ao día, aqueles que son fieis marionetas do capital, coma os cargos do PP, teñen completa liberdade de realizar o que desexen sen ter ningunha repercusión, pois o aparato burgués do Estado fai a vista gorda para os que se axeonllan ante el. Unha vez máis, a xudicatura mostra o seu carácter de clase.

Sen embargo, isto non remata aquí. Como xa falamos moitas veces, a consigna escoitada milleiros de veces que reclama en abstracto servizos públicos de calidade está ignorando que baixo o capitalismo eses servizos están ao servizo das clases posuidoras, polo que en ningún momento será algo que satisfaga os intereses da maioría da poboación, dos traballadores. Neste claro caso de discriminación de clase podemos velo perfectamente.

Actualmente, e como medida para que os datos oficiais se reduzan, a proporción de probas para detectar a COVID-19 cada vez é menor. Así, ao non facerse probas, as altas hospitalarias de coronavirus aumentan, á vez que o fai o risco para o resto de poboación. Do mesmo xeito, quen está confinado á espera dunha PCR que nunca chega sae moito máis barato que facerlle as probas correspondentes para asegurar o seu estado de saúde e do das persoas que se atopan no seu entorno.

Claro está, quen sempre ten ao seu servizo as máximas garantías son os políticos burgueses, posto que sen eles a manipulación política e ideolóxica do capital é imposible. Así, as probas PCR para o mitin do PP que mencionamos anteriormente neste comunicado fixéronse inmediatamente a tódolos seus asistentes, o sistema sanitario público burgués acudiu a socorrelos na súa totalidade. Como vemos, o carácter de clase está presente en tódalas facetas e institucións do Estado. Mentres empresarios e políticos celebran festas con condicións sanitarias cuestionables, o pobo sofre tódalas consecuencias dunha crise sanitaria e económica sen case precedentes na historia do capitalismo.

Este sistema social e económico non se pode reformar porque está podre ate amedula. As contradicións van moito máis alá da contradición principal (desenvolvemento das forzas produtivas fronte a propiedade privada dos medios de produción) e espállase a todos os aspectos da vida cotiá. A lóxica do Estado burgués, goberne quen goberne, é a de converter o diñeiro público en beneficio privado. E esta forma de actuar acontece tamén na Sanidade, na Xudicatura e no resto dos servizos públicos.

So o pobo traballador e quen de unirse e liberarse das súas propias cadeas. E para que isto sexa posible, a unidade dos comunistas ten que ser a norma do Movemento Comunista tanto Estatal como Internacional. O socialismo é a única saída a esta crise e destruír o capitalismo é unha condición indispensable para acadar isto.

 

Pola construción do Socialismo!

Pola Unidade dos Comunistas!

 

Comité Provincial do PCOE en A Coruña




El PCOE en solidaridad con el Sáhara Occidental

El pasado sábado 19 de diciembre camaradas del PCOE asistieron a una concentración del pueblo saharaui en Sevilla contra la invasión marroquí, la cual tiene lugar con la complicidad del Estado español y su actual gobierno.

 

En ella se repartieron octavillas y se leyó el siguiente comunicado, donde mostramos nuestro apoyo y solidaridad al Frente Polisario por su lucha contra las nuevas acciones y ataques imperialistas de Marruecos contra el pueblo saharaui y con la connivencia del resto de órganos y estados capitalistas. Frente a esta ocupación de Marruecos, que se da en beneficio del capital europeo y norteamericano, la única salida real para el pueblo saharaui es el socialismo.

 

 

¡POR LA LIBERTAD DEL SÁHARA! ¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Comité Provincial del PCOE en Sevilla