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El nuevo revisionismo histórico del Holocausto

El pasado 27 de enero fue el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, fecha escogida porque ese mismo día pero del año 1945 las tropas del Ejército Rojo liberaron el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia. Al día siguiente, Isabel Díaz Ayuso se hizo eco en su cuenta de Twitter de su participación de un acto conmemorativo del Holocausto, afirmando que “por coherencia, al recordar el Holocausto hemos de condenar el ataque a los judíos vivos hoy, el antisemitismo o el boicot a Israel”.

En este fragmento podemos desentrañar varias cuestiones:

¿Es coherente teniendo en cuenta que su fundador y Presidente de honor hasta su muerte en 2012, Manuel Fraga, financió con dinero de la Xunta de Galicia y prologó un libro de un negacionista del Holocausto? ¿Lo es cuando el mismo Manuel Fraga firmó (junto con José Botella, tío de Ana Botella, la que fue alcaldesa de Madrid) el 16 de abril de 1971 en el Diario Informaciones un comunicado pidiendo la liberación del lugarteniente de Hitler, Rudolf Hess, por entonces en una prisión alemana?

El régimen franquista desde el primer momento se posicionó (de manera no oficial) con Alemania e Italia durante la Segunda Guerra Mundial, enviando a los voluntarios españoles de la División Azul a combatir el socialismo en la Unión Soviética. En una carta dirigida a Hitler firmada el 26 de febrero de 1941, Franco dijo:

Deseo disipar toda duda y declarar que estoy a su lado, unido en un común y único destino cuyo abandono equivaldría a mi suicidio y el de la causa que yo represento en España. Está de más confirmar la fe que tengo en el triunfo de su causa, y repito que seré siempre un leal partidario de ella”.

Franco no hacía más que tratar de manera recíproca a Alemania, la cual le ayudó a ganar la guerra a través de la Legión Cóndor, tristemente conocida por el bombardeo de la localidad de Gernika. Durante el desarrollo de la guerra, y teniendo presente su posición oficial de neutralidad, varió su papel en la guerra cuando todo apuntaba a la victoria de los Aliados, haciendo un guiño a EEUU y Gran Bretaña contra la Unión Soviética. Es la justificación del régimen franquista a estos países, conocida como “la triple guerra”. Así fueron las declaraciones de José Félix De Lequerica, Ministro de Asuntos Exteriores de la España franquista en 1945:

En la guerra entre Alemania y la URSS, España participó porque se trataba de defender la civilización cristiana y occidental frente al comunismo. En la guerra entre Alemania y el Reino Unido, España era neutral. En el conflicto entre Japón y Estados Unidos, España se mostró proamericana”.

Podemos ver cómo el franquismo intentó dar una imagen opuesta a la de las Potencias del Eje, a pesar de que esa supuesta neutralidad oficial tuvo que ver con otros factores que no fueron ideológicos (sobornos a altos oficiales franquistas por parte de los británicos, las fallidas negociaciones entre Franco y Hitler…) y que el régimen no descartó la guerra con Gran Bretaña para recuperar Gibraltar, como refleja la Operación Félix.

También intentó alejarse de su implicación en el Holocausto, atribuyéndose la labor de diplomáticos españoles (que actuaron a título individual, no amparados por la dictadura) que salvaron la vida de miles de judíos, cuando en realidad se mandó a los gobernadores civiles una lista donde se reflejaran los nombres de los judíos que vivían en el Estado español.

No debemos olvidar que el régimen franquista ocultó en territorio español a nazis que huían de ser juzgados por los Aliados, entre ellos el militar belga Léon Degrelle, que no sólo fue protegido por la dictadura, sino también por la supuesta democracia, muriendo en Málaga en 1994.

  • Una segunda cuestión es: ¿las únicas víctimas del Holocausto que merecen ser recordadas, según sus declaraciones, son las personas judías? Si bien los judíos fueron uno de los grupos que más sufrieron este episodio, en el Holocausto también murieron otras personas por cuestiones étnicas (gitanas, algunos pueblos eslavos…), cuestiones sexuales (homosexuales), por cuestiones religiosas (testigos de Jehová) y por cuestiones políticas (comunistas, españoles republicanos, meros opositores del régimen nazi…).

Estas últimas tienen especial relevancia, ya que el principal enemigo de los nazis fueron los comunistas y en especial la URSS. Es natural que Ayuso y su partido ignoren a estas víctimas del Holocausto nazi, ya que ignoran a las del régimen franquista, donde también hubo campos de concentración para prisioneros políticos, durante y después de la Guerra Civil Española. El actual Presidente del PP, Pablo Casado, dijo en 2009:

Yo estoy convencido de que la inmensa mayoría de jóvenes son del Partido Popular y aún no lo saben. Si es que en pleno siglo XXI no puede estar de moda ser de izquierdas, ¡pero si son unos carcas! Están todo el día con la guerra del abuelo, con las fosas de no sé quién, con la Memoria Histórica…”.

De igual forma actúan sus socios de gobierno de VOX, que no tienen reparos tampoco en “homenajear” a (algunas) víctimas del Holocausto mientras rechazan conmemorar a las que murieron por su condición LGTB. Al igual que ocurre con el PP, no es muy difícil conocer los lazos de esta organización con el nazismo, ya que su portavoz en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, es sobrino-nieto de Eugenio Espinosa de los Monteros, embajador de la España franquista en la Alemania Nazi entre 1940-1941.

Estos lazos no se limitan a meros parentescos: la diputada Rocío de Meer (VOX) compartió en agosto del 2020 propaganda de Amanece Europa, grupo neonazi polaco, con la intención de promover un mensaje xenófobo. Así mismo, VOX se vio obligado a prescindir de su candidato cabeza de lista por Albacete, el pseudo-historiador Fernando Paz, cuando la prensa publicó que este era un negacionista del Holocausto y que ha dado charlas para grupos neonazis como Alianza Nacional. La propia Ayuso elogió al grupo neonazi Frente Atlético, con asesinatos a sus espaldas.

Es notorio, además, más allá de grupúsculos de la extrema derecha, que tanto PP como VOX simpatizan con gobiernos fascistas actuales como el húngaro, el polaco y el ucraniano, que colaboran con el imperialismo y el anticomunismo en esa zona de Europa.

  • Visto que a estas organizaciones nada les importa el resurgir del fascismo en Europa o las víctimas del Holocausto, debemos preguntarnos: ¿por qué participan en este tipo de actos conmemorativos?

Por un lado, buscan blanquear sus organizaciones, de manera que les sirva para desvincularse de grupúsculos marginales como Alianza Nacional, Democracia Nacional, Falange, etc. Un falso barniz democrático, al que estamos tan acostumbrados desde la época de la mal llamada Transición y que el propio Franco empleó para acercarse a las potencias capitalistas occidentales en la posguerra.

Por otro lado, el hecho de mencionar exclusivamente a las víctimas judías, condenar el antisemitismo (entendido aquí como “judeofobia”, ya que semitas también serían los malteses y los diferentes pueblos árabes, como los palestinos) y el rechazo al boicot al Estado de Israel no deja de tener una motivación política: el abierto apoyo a Israel como punta de lanza del imperialismo estadounidense en Oriente Medio frente a países como Siria o Irán. El enemigo actual ya no son los judíos, sino los árabes o musulmanes, a los que no dudan en criminalizar cuando son pobres inmigrantes marroquíes o argelinos en Europa ni tampoco en abrazar cuando están alineados con los intereses del mundo occidental, como ocurre con los regímenes autócratas de Arabia Saudí, Qatar, Jordania o del propio Marruecos.

Poco importa que haya judíos en diferentes partes del mundo que rechacen el sionismo o sean críticos con Israel frente a la cuestión palestina, ellos no van a dejar de usar la carta del antisemitismo para atacar a los que se opongan a este imperialismo en la región. Por ello no deja de ser un acto oportunista e hipócrita que quienes más promueven el fascismo y la xenofobia en Europa sean quienes desean convertirse en adalides de las víctimas del Holocausto.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) denunciamos esta instrumentalización del Holocausto que no obedece más que a intereses de partidos alineados con el imperialismo estadounidense, por lo que no deja de ser una conmemoración hipócrita y falta de sentido con respecto a sus víctimas. No podemos obviar que, además, utilizan el Holocausto para equipararlo a supuestos crímenes del comunismo, cuando fue la Rusia Soviética (todavía no era la URSS) el primer estado en el mundo en criminalizar el antisemitismo y cuando el Ejército Rojo liberó a la gran mayoría de los campos de exterminio de los nazis situados en Europa del Este, mientras que bajo el franquismo todavía se hablaba de “conspiración judeo-masónica”.

Por otro lado, el Partido Comunista Obrero Español considera que la lucha contra el fascismo es en vano si no se combate el sistema capitalista que lo alimenta. Recordemos que fue EEUU el país que, tras la Segunda Guerra Mundial, protegió y llevó a su territorio a científicos nazis (Operación Paperclip) para que sirvieran de ayuda en la Guerra Fría contra los soviéticos. Uno de los protegidos por EEUU fue el criminal Klaus Barbie, “el carnicero de Lyon”, que trabajó para los servicios de contraespionaje estadounidenses para combatir al comunismo en América, llegando a participar en la captura y asesinato de Che Guevara en Bolivia.

 

¡CONTRA LA INSTRUMENTALIZACIÓN DE LAS VÍCTIMAS DEL NAZISMO!

¡CONTRA EL FASCISMO!

¡POR EL SOCIALISMO!

Secretaría Política del PCOE en Córdoba




El aeropuerto de Ciudad Real, un nuevo expolio a la clase trabajadora

El aeropuerto de Castellón, las autopistas, y ahora ¡El aeropuerto de Ciudad Real! Son tantos y tantos los proyectos que con dinero público acaban en manos privadas.

El proyecto comienza con la Administración de José Bono (PSOE) y continúa con la de José María Barreda (PSOE), costando a los trabajadores de la región la friolera de más de 300 millones de euros, pues entonces fue asumido el crédito por Caja Castilla – La Mancha, entonces entidad pública controlada por el Ejecutivo regional.

Pero es que eso no queda ahí, pues a falta de conocer cifras exactas –encubiertas, como siempre, por la Administración–, se estima que solo en infraestructuras se gastaron 450 millones de euros, más 1.000 millones en expropiaciones de terrenos. ¡Todo para que volaran unos cuantos aviones comerciales y se cerrara el aeropuerto! Pero el aeropuerto no cerró del todo; pasó a manos privadas -nada esperado.

Sin duda, una gran inversión. El proyecto era a grandes rasgos inviable. Tengamos en cuenta la despoblación que sufre Castilla – La Mancha en general y Ciudad Real en particular. ¿Quién va a volar en esos aviones? Tengamos también en cuenta que alrededor hay otros aeropuertos que cuentan con una trayectoria más prolongada, tales como Granada o incluso el de Albacete.

Hace unos días, medios locales nos sorprendían con que el aeropuerto de Ciudad Real se está usando con fines cinéticos, es decir, de caza. Es bien conocido por las gentes autóctonas que la provincia de Ciudad Real, y más en concreto las zonas aledañas a Despeñaperros y Campo de Montiel (Valdepeñas, Almuradiel, Viso del Marqués…) son lugares de caza para las grandes élites, donde el dictador fascista y genocida, Francisco Franco, realizó numerosas cacerías, así como el emérito y sucesor del dictador, Juan Carlos de Borbón. Y ahora también lo es de magnates de distintas partes de Europa.

Así pues, tenemos en Ciudad Real, una de las provincias más pobres y vaciadas del Estado español, un aeropuerto que ha costado a los trabajadores castellanomanchegos la friolera de cerca de 1.500 millones de euros, para que ricos de otros países vengan a asesinar a la fauna del Campo de Montiel, que es lo único rico de la provincia.

Todo el aparato del Estado y las distintas administraciones en manos de la burguesía es utilizado para expoliar dinero público para enriquecer a una minoría parasitaria, destruyendo a su paso la naturaleza y provocando cada día más miseria entre la clase trabajadora.

O los trabajadores nos unimos y nos organizamos para tumbar este sistema criminal, o el capitalismo acabará con todo.

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




La represión en el Estado español: El caso de Murcia

Bajo el dominio de la clase burguesa los trabajadores solo podemos esperar represión. Esta afirmación, hoy, es indiscutible. En el fascista Estado español podemos encontrar a diario sangrantes ejemplos de la brutalidad con la que la burguesía, como clase dominante, ejerce la violencia contra cualquiera que ose interponerse entre sus intereses y objetivos.

En esta ocasión, denunciamos la represión sufrida por dos camaradas en la Región de Murcia en el ejercicio de sus supuestos derechos políticos. El pasado 8 de marzo, ambos camaradas fueron captados por la Policía Local de Murcia mientras pegaban carteles que exponían los grandes logros de las mujeres revolucionarias socialistas en la lucha por emancipar a la mujer obrera. Mientras las farolas y paredes se encontraban plagadas de carteles sobre negocios, eventos de ocio y promociones de distintas empresas, clases particulares…, los policías decidieron multar, siguiendo la Ordenanza de Limpieza Viaria, con 301€ a cada uno de los camaradas juntando un total de más de 602€ al constituir este acto una infracción “Grave”.

Mientras a las empresas se les permite con impunidad publicitar sus negocios privados, los trabajadores son reprimidos por ejercer sus supuestos derechos políticos al difundir la figura de varias heroínas de la clase trabajadora en una fecha como el 8 de marzo. No solo se les interpuso una cuantiosa multa sino que, en el caso de que se volviera a cometer una infracción de este tipo, esta nueva multa se tipificaría como una infracción “Muy Grave”, alcanzando entonces la multa cifras entre 6.000€ y 12.000€ y una posible entrada en prisión. Estos actos atacan no solo a la economía de los trabajadores, sino también a su capacidad de ejercer sus derechos políticos bajo la amenaza de entrada en prisión. Repartir panfletos, colocar mesas informativas para los trabajadores o la pegada de carteles, estos son algunos de los actos que podrían costar a los camaradas una desorbitada multa y, en el caso de no poder abonarla, varios meses de prisión. Sin duda, el asesino Franco estaría muy orgulloso de los “demócratas” que lo sucedieron.

 

 

La represión económica no es una novedad para aquellos que luchan contra el capitalismo, mucho menos para los comunistas. Las multas son la mayor expresión de esta realidad pues en el mejor de los casos, las cuantiosas multas, de mayor calibre desde la entrada en vigor de la ley mordaza (mantenida por el Gobierno de PSOE-PODEMOS/IU-PCE), cohíben el libre ejercicio, de entrada, las libertades políticas debido al miedo de las posibles repercusiones económicas. En el peor, las multas pueden no solo resultar en la ruina material para colectivos, organizaciones e individuos, sino costar la misma libertad a aquellos afectados, como se intenta en el caso de los jóvenes de las vías, también de la Región de Murcia. De esta forma es como las autoridades coartan a los trabajadores en sus reivindicaciones y legítimas luchas.

 

La burguesía no tiene ninguna reparación en ejercer la violencia contra la clase obrera, por ello no escatima en medios ni métodos en tal de conseguir su objetivo, la perpetuación de la dictadura del capital. La burguesía utiliza todos los medios económicos a su alcance para impedir cualquier conato de rebelión ante su dominio. Innumerables son las desorbitadas multas, dirigidas a debilitar el movimiento obrero, que han tenido que asumir el movimiento antirrepresivo en las distintas localidades del Estado. De igual forma, no dudará en utilizar la violencia más barbárica llegado el momento necesario. Así lo presenciamos en los enfrentamientos entre los trabajadores del metal y la policía en Cádiz, donde los lacayos de la burguesía y el capital, dirigidos por el gobierno, arremeten sin piedad contra los trabajadores que solo buscan unas mejores condiciones de trabajo y vida.

 

Pero ¿por qué apostar por esta violencia desmedida? En este momento histórico, donde el movimiento obrero en el Estado español se encuentra desarticulado, donde se encuentran en una situación de dominación y poder, cabría preguntarse por qué la burguesía y sus lacayos del gobierno no dudan en aplastar cada pequeño indicio de organización de los trabajadores, por qué ven tan necesario instigar el miedo y el terror entre los trabajadores.

La respuesta es indudable, ¡Es por su propio miedo! La burguesía monopolista sabe que la única forma de tratar de mantener su tasa de ganancia económica en este moribundo sistema es mediante una mayor sustracción del beneficio de la riqueza producida mediante el trabajo de los obreros, extrayendo más plusvalía de nuestra producción. Por eso, para ellos la represión es una necesidad, aunque sean conscientes que, de este modo, arrojan a decenas de miles de trabajadores anualmente a las fauces de la pobreza.

En una situación donde la subida de los precios de los bienes básicos (la luz, la gasolina, los alimentos…) se traduce en una subida del IPC de más del 6’7% mientras los sueldos caen en picado su poder de compra, donde las libertades sociales y políticas son ignoradas, donde vemos empeorar nuestras condiciones a diario, la represión es la única vía para mantener el orden que necesitan imponer.

La burguesía está haciendo de la violación de los derechos de los trabajadores la cotidianeidad. Todo el aparato estatal es una herramienta, un engranaje, que tritura a cualquiera que alce la voz contra las injusticias del sistema capitalista, el dominio de la burguesía y su crueldad hacia los trabajadores. La realidad es que un caso como el sufrido por los camaradas de la Región de Murcia solo es la punta del iceberg de la represión que se da en el Estado español. El camarada Pablo Hasél, los jóvenes de Alsasua, el ya mencionado caso de los jóvenes de las vías, Alfon, los presos políticos represaliados por su ideología, la represión sufrida en el 1 de octubre en Cataluña, la violencia sufrida por los trabajadores del metal Cádiz… Así podríamos seguir hasta la eternidad pues la represión es una realidad constante para los trabajadores y es la esencia de este franquismo que impera tras la muerte del tirano.

¡Es hora de despertar! ¡La paz y armonía entre clases que la burguesía intenta proyectar es una farsa! Estamos en un conflicto constante, la guerra de clases es una realidad y estaremos condenados a perderla si no reconocemos su existencia, su crueldad y la severidad con la que llega a afectar a las distintas facetas de nuestras vidas. Nuestro trabajo, nuestro ocio, nuestras libertades o nuestras familias, nada escapa a las garras del capitalismo.

¡No podemos obviar más esta situación! Bajo la dictadura del capital la clase trabajadora está destinada a ser explotada y oprimida. La cogestión del capitalismo de las ratas socialfascistas del PSOE y sus compañeros de UNIDAS PODEMOS, IU y el PCE no son capaces de ocultarlo, tampoco son capaces de hacerlo sus lacayos de los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT. ¡La clase trabajadora solo encontrará miseria si se contenta con alimentarse de las migas que “misericordiosamente” dejan caer la gran burguesía y sus lacayos! La clase trabajadora debe de arrebatar revolucionariamente el poder de sus explotadores, solo así conseguirá librarse del yugo opresor del capitalismo.

La única salida es el Socialismo. Es necesario que la clase obrera consciente, organizada bajo el liderazgo ideológico de la vanguardia en el Partido, tome el poder de manera revolucionaria. El capitalismo no nos ofrece otra opción. Solo así seremos dueños de nuestro futuro, solo así podremos escapar de las penurias del capitalismo y erigir una sociedad, un mundo, construido por y para los trabajadores.

 

¡CONTRA LA REPRESIÓN, NUESTRA ORGANIZCIÓN!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Murcia, 26 de enero de 2022

Comité Regional del PCOE en la Región de Murcia




Homenaje del Ejército a un militar golpista en Córdoba

Ayer el diario local Cordópolis se hizo eco de una denuncia del secretario general de la CGT en la que insta al Gobierno que investigue un acto en el que se llevaron a cabo “actos de exaltación militar” a los “caídos por Dios y por la Patria” que se habrían desarrollado junto a una fosa común de víctimas del franquismo en Córdoba, además de depositar “flores en la tumba de Ciriaco Cascajo”, militar golpista y gobernador militar de la provincia en 1936, es decir, el principal responsable de la represión fascista en Córdoba en los primeros momentos de la Guerra Civil.

A este homenaje, según se nos informa, asistieron militares en activo de la Brigada “Guzmán el Bueno”, a la que ya hicimos referencia por su apoyo al imperialismo liderado por la OTAN, encabezados por el general jefe Ignacio Olazábal, de la BRI X y comandante militar de Córdoba y Jaén.

Aunque la denuncia hace referencia a un acto en concreto realizado el pasado 1 de noviembre, esto no es un caso puntual, como se puede comprobar si preguntas a los trabajadores del cementerio de la Salud de Córdoba, los cuales dijeron a quien esto escribe que es habitual que lleven a cabo este tipo de homenajes al general Cascajo.

¿Pero quién fue el homenajeado general Ciriaco Cascajo?

 

Al igual que gran parte de los golpistas de 1936, Ciriaco Cascajo era un militar africanista que ya en 1934, durante el llamado Bienio Negro o “Bienio de derechas”, participó en la represión de una huelga protagonizada por los mineros de Peñarroya-Pueblonuevo. Durante el golpe de 1936, fue la cabeza visible del mismo en la provincia de Córdoba, contando con el apoyo de la derecha política y los terratenientes locales. Para asegurarse del control de la capital cordobesa, bombardeó el gobierno civil, convirtiéndose en el gobernador militar de la provincia. Se calcula que bajo su liderazgo fueron ejecutados 11.336 ciudadanos, 4.614 de ellos en la capital.

Bajo sus órdenes se encontraba el comisario político Bruno Ibáñez Gálvez, más conocido como “Don Bruno”, que ha pasado al imaginario colectivo por su cruel represión contra miles de cordobeses que se encontraban en las listas que le facilitaban terratenientes y eclesiásticos (esos mismos eclesiásticos que se nos presentan como víctimas de la guerra civil a pesar de su papel activo en la represión, y cuya beatificación ya denunciamos en nuestro partido). La represión de Don Bruno no sólo fue física, sino también intelectual, ya que fue el encargado de quemar libros (al igual que harían sus camaradas nazis en Alemania) de diferentes ideologías, así como la ejecución de algunos libreros como Pedro de Vegas (pastor protestante y amigo personal del escritor Pío Baroja) o Rogelio Luque (ejecutado por tener libros marxistas en su librería).

La brutalidad que se ejerció durante el régimen de terror de Ciriaco Cascajo fue denunciada por Guillermo Cabanellas (hijo de Miguel Cabanellas, uno de los militares golpistas), cuando escribió “desde la primera hora sumerge a Córdoba en un baño de sangre que habría de durar largos días e interminables noches. El suyo es un raro problema de clínica mental”.

 

No es raro encontrar a figuras con algún “problema de clínica mental” entre el fascismo, como es el caso de Gonzalo Queipo de Llano, que desde su labor de propaganda en la radio llamaba a violar a las mujeres de los soldados republicanos. En el libro “El Holocausto español: odio y exterminio en la guerra civil y después” (Ed. Debate, 2011), el historiador británico Paul Preston alude a una entrevista que el escritor húngaro Arthur Koestler hizo a Queipo de Llano:

Por espacio de diez minutos, con un discurso fluido y bien hilvanado, que por momentos cobraba un tono picante, relató cómo los marxistas rajaban a las mujeres embarazadas y apuñalaban al feto; cómo ataron a dos niñas de ocho años a las rodillas de su padre, las violaron, las rociaron con gasolina y las prendieron fuego. Así continuó contando historias que ofrecían una perfecta demostración clínica de psicopatología sexual” (…) Koestler se refirió asimismo a los discursos de Queipo: “El burdo deleite con que el general Queipo de Llano describe escenas de violación es una incitación implícita a la repetición de dichas escenas”.

 

Conclusiones

 

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE), conociendo que este tipo de actos no son casos aislados, sino que forman parte del ADN fascista del Estado español y sus diferentes instituciones, sabemos que nadie saldrá perjudicado por esta denuncia ni será nadie investigado por su responsabilidad en este tipo de actos de exaltación al fascismo y sus torturadores, esté el partido que esté en el gobierno.

En su momento, desde el Comité Provincial del PCOE en Córdoba, ya denunciamos cómo las diferentes organizaciones políticas oportunistas protestaban por el callejero fascista de la ciudad, a pesar de que algunas de estas calles no datan de la etapa franquista, sino que recibieron esos nombres o las rotularon ayuntamientos de IU. Ni con cuestiones meramente simbólicas se atreven.

Desde nuestra organización animamos a la clase obrera a recuperar no sólo la Memoria de los defensores del Frente Popular caídos, reprimidos y exiliados durante la Guerra Civil, sino a recuperar además sus ideas y tomar el relevo en la lucha que ellos iniciaron y por las cuales sacrificaron sus vidas. Para ello es necesaria la unión de las diferentes luchas populares en un Frente Único del Pueblo, de manera que canalice todas estas reivindicaciones en pos de la construcción por el socialismo.

 

¡Por la construcción del socialismo!

¡Contra el fascismo!

 

COMITÉ PROVINCIAL DEL PCOE EN CÓRDOBA




Misma historia, otro momento, pero mismos culpables [ESP/CAT]

El pasado miércoles 11 de enero el excomisario Villarejo insinuó algo que a muchos ya se nos había pasado por la cabeza, esto es: que los atentados de Barcelona y Cambrils de agosto de 2017 habían sido llevados a cabo por el CNI, el cual mantenía contacto con el imán de Ripoll, el supuesto cerebro detrás de estos actos. Según Villarejo: “se calcularon mal las consecuencias por darle un pequeño susto a Cataluña”, pues hay que tener en consideración que este “susto a Cataluña” en forma de atentados ocurrió en agosto de 2017, un mes y medio antes que el Referéndum del 1 de octubre.

Hay que recordar que este Comisario Villarejo fue policía de las cloacas del Estado tanto con gobiernos del PSOE como del PP, por lo que no hay que pensar que este sujeto delire en sus declaraciones, sino que este tipo está sacando una mínima parte del cenagal de corrupción y crimen que sustenta el Estado. Lo que dice este personaje no es algo nuevo porque en septiembre de 2019 el Diario Público llevó a cabo una investigación en la que expusieron a dicho imán como confidente del CNI. No es de extrañar que si hace poco más de 2 años no investigaron esta pista aún menos lo harán ahora, ya que si lo investigaran estarían echando piedras sobre su propio tejado mostrando al mundo sus pútridas entrañas, su esencia criminal y terrorista.

Ante esta declaración de este Comisario “patriota” estrechamente relacionado con multitud de tramas corruptas del Estado, ¿Cuál ha sido la respuesta de los oportunistas? Pues no ha sido otras más que promesas vacías y respuestas ambiguas como, por ejemplo, las que hacía Gabriel Rufián:

 

Nuevamente, los oportunistas lanzan palabras hueras con las que pretenden desactivar con la vía parlamentaria una respuesta que la clase obrera catalana, que es la que ha puesto los muertos, debiera dar en las calles contra un Estado asesino como, según Villarejo, es el Estado español. Y es que las informaciones de Villarejo solo tienen valor para ellos cuando les sirven para asegurar sus intereses partidistas y asegurar así su poltrona y los ingresos que vienen con ella. En ningún momento les interesa realmente la verdad o la justicia ya que su papel es de cómplice silencioso en el mejor de los casos o de parte de la trama en el peor, sea como fuere, su parte importante en el funcionamiento los convierte en igual de culpables y de enemigos del pueblo.

Para los aún reticentes a creer que esto pueda ser posible solo deben estudiar el desarrollo del movimiento obrero en el Estado español, desde la falsa transición se sabe de sobra que el nuevo estado “democrático” tiene no pocos casos de terrorismo de estado en sus espaldas. A lo largo de estos 44 años de “democracia” impoluta y con distintos partidos burgueses en el poder, los revolucionarios, los luchadores por la liberación nacional y cualquier combatiente antifascista ha sufrido en sus carnes la represión descarnada de un Estado fascista y criminal que no duda, ni ha dudado jamás, en torturar, encarcelar y asesinar impunemente.

Esta declaración de Villarejo no nos sorprende en absoluto, sino que constata la esencia criminal y fascista del Estado, algo que los revolucionarios llevamos décadas denunciando, mostrando que el Estado es un digno heredero del Estado Franquista necesitando liquidar y perseguir a la disidencia política no dudando, incluso, en asesinar al pueblo indiscriminadamente para dar “sustos” y hacer que los principios del franquismo, que son los principios de la Constitución, prevalezcan per saecula saeculorum. También demuestra la debilidad del Estado ya que son capaces de llegar a estos extremos para ajustarse cuentas entre burgueses, y demuestran que en las cuitas entre burgueses los muertos los pone la clase obrera, la cual ha sido totalmente traicionada en Cataluña por una burguesía que empujó a la clase obrera a luchar por su emancipación nacional y los hechos han demostrado que lo único que estaban haciendo era transar sus intereses económicos y que han dado un ejemplo de cobardía desmesurada pasando de hacer una DUI a tragar con el autonomismo que es la fórmula empleada por los franquistas para negar los derechos nacionales de los catalanes y demás naciones oprimidas del Estado. Viendo el ejemplo de los últimos años en Catalunya la pregunta es: ¿Qué no harán estos asesinos burgueses cuando el que esté dirigiendo una lucha revolucionaria de verdad, de clase, sea el proletariado organizado para acabar con el poder burgués y construir el suyo propio? Y es que la conclusión de todo esto es ya vieja conocida, que el Estado fascista español es irreformable y hasta que este no sea destruido por la clase trabajadora organizada no se podrá dar solución a ninguna de sus reclamas políticas, sociales o nacionales.

Por todo ello, desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya llamamos a los trabajadores a fortalecer el Partido, y a unir todas las luchas de todos los sectores de  la clase obrera en una única lucha de clase contra la burguesía y su criminal Estado constituyendo el Frente Único del Pueblo para tejer estructuras organizativas y de poder del pueblo trabajador que sirva a la clase obrera para cumplir su misión histórica, que no es otra que derrocar revolucionariamente el capitalismo y su Estado y construir el Socialismo y la democracia para la mayoría, o lo que es lo mismo, la Dictadura del Proletariado.

 

¡ABAJO EL FASCISTA ESTADO ESPAÑOL!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR EL SOCIALISMO!

Barcelona, 15 de enero de 2022

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA

 

Mateixa història, un altre moment, però mateixos culpables

Dimecres passat 11 de gener l’excomissari Villarejo va insinuar quelcom que a molts ja se’ns havia passat pel cap, això és: que els atemptats de Barcelona i Cambrils d’agost de 2017 havien estat duts a terme pel CNI, el qual mantenia contacte amb l’imant de Ripoll, el suposat cervell darrere d’aquests actes. Segons Villarejo: “se calcularon mal las consecuencias por darle un pequeño susto a Cataluña”, perquè cal tenir en consideració que aquest “susto a Cataluña” en forma d’atemptats van ocórrer a l’agost de 2017, un mes i mig abans que el Referèndum de l’1 d’octubre.

Cal recordar que aquest Comissari Villarejo va ser policia de les clavegueres de l’Estat tant amb governs del PSOE com amb del PP, per la qual cosa no cal pensar que aquest subjecte deliri en les seves declaracions, sinó que està donant a conèixer una mínima part de l’embolic de corrupció i crim que sustenta l’Estat. El que diu aquest personatge no és una cosa nova perquè al setembre de 2019 el Diari Público va dur a terme una recerca en la qual van exposar a aquest imant com a confident del CNI. No és d’estranyar que si fa poc més de 2 anys no van investigar aquesta pista encara menys ho faran ara, ja que si ho investiguessin estarien tirant pedres sobre la seva pròpia teulada mostrant al món les seves pútrides entranyes, la seva essència criminal i terrorista.

Davant aquesta declaració d’aquest Comissari “patriota” estretament relacionat amb multitud de trames corruptes de l’Estat, quin ha estat la resposta dels oportunistes? Perquè no ha estat altres més que promeses buides i respostes ambigües com, per exemple les que feia Gabriel Rufián:

 

Novament, els oportunistes llancen paraules vàcues amb les quals pretenen desactivar amb la via parlamentària una resposta que la classe obrera catalana, que és la que ha posat els morts, hagués de donar als carrers contra un Estat assassí com, segons Villarejo, és l’Estat espanyol. I és que les informacions de Villarejo només tenen valor per a ells quan els serveixen per a assegurar els seus interessos partidistes i assegurar així la seva poltrona i els ingressos que venen amb ella. En cap moment els interessa realment la veritat o la justícia ja que el seu paper és de còmplice silenciós en el millor dels casos o de part de la trama en el pitjor, sigui com sigui, la seva part important en el funcionament els converteix en igual de culpables i d’enemics del poble.

Per als encara reticents a creure que això pugui ser possible només han d’estudiar el desenvolupament del moviment obrer en l’estat espanyol, des de la falsa transició se sap de sobres que el nou estat “democràtic” té no pocs casos de terrorisme d’estat a la seva esquena. Al llarg d’aquests 44 anys de “democràcia” impol·luta i amb diferents partits burgesos en el poder, els revolucionaris, els lluitadors per l’alliberament nacional i qualsevol combatent antifeixista ha sofert en les seves carns la repressió descarnada d’un Estat feixista i criminal que no dubta, ni ha dubtat mai, a torturar, empresonar i assassinar impunement.

Aquesta declaració de Villarejo no ens sorprèn en absolut, sinó que constata l’essència criminal i feixista de l’Estat, cosa que els revolucionaris portem dècades denunciant, mostrant que l’Estat és un digne hereu de l’Estat Franquista necessitant liquidar i perseguir la dissidència política no dubtant, fins i tot, a assassinar al poble indiscriminadament per a donar “sustos” i fer que els principis del franquisme, que són els principis de la Constitució, prevalguin per saecula saeculorum. També demostra la feblesa de l’Estat ja que són capaços d’arribar a aquests extrems per a ajustar-se comptes entre burgesos, i demostren que en les cuitas entre burgesos els morts els posa la classe obrera, la qual ha estat totalment traïda a Catalunya per una burgesia que va empènyer a la classe obrera a lluitar per la seva emancipació nacional i els fets han demostrat que l’única cosa que estaven fent era arribar a un acord dels seus interessos econòmics i que han donat un exemple de covardia desmesurada passant de fer una DUI a empassar amb l’autonomisme que és la fórmula emprada pels franquistes per a negar els drets nacionals dels catalans i altres nacions oprimides de l’Estat. Veient l’exemple dels últims anys a Catalunya la pregunta és: Què no faran aquests assassins burgesos quan el que estigui dirigint una lluita revolucionària de veritat, de classe, sigui el proletariat organitzat per a acabar amb el poder burgès i construir el seu propi? I és que la conclusió de tot això és ja vella coneguda, que l’estat feixista espanyol és irreformable i fins que aquest no sigui destruït per la classe treballadora organitzada no es podrà donar solució a cap de les seves reclames polítiques, socials o nacionals.

Per tot això, des del Partit Comunista Obrer de Catalunya cridem els treballadors a enfortir el Partit, i a unir totes les lluites de tots els sectors de la classe obrera en una única lluita de classe contra la burgesia i el seu criminal Estat constituint el Front Únic del Poble per a teixir estructures organitzatives i de poder del poble treballador que serveixi a la classe obrera per a complir la seva missió històrica, que no és una altra que enderrocar revolucionàriament el capitalisme i el seu Estat i construir el Socialisme i la democràcia per a la majoria, o cosa que és el mateix, la Dictadura del Proletariat.

 

ABAIX EL FEIXISTA ESTAT ESPANYOL!

PEL FRONT ÚNIC DEL POBLE!

PEL SOCIALISME!

Barcelona, 15 de gener de 2022

 

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA




Más condena, más solidaridad

Hace dos semanas, conocíamos la nueva condena que la justicia del fascista Estado español le impone a Pablo Hasel, 2 años, 10 meses y 1 día que se añaden a las anteriores condenas con las que vemos como la judicatura alarga y alargará indefinidamente su prisión como ya ha hecho con otros presos políticos, a fin de mermarles, acallarles y doblegarles, mandando de paso un claro mensaje a todo aquel que siquiera ose alzar la voz y denunciar el carácter de este Estado, lo podrido de sus instituciones y la maquinaria represivo-judicial que éste utiliza.

Esta vez, la condena por denunciar como la Guardia Urbana apalizaba a un menor y como un “colaborador policial” utilizaba de manera falsa su testimonio para evitar que estos hechos se probaran. El “colaborador”, un fascista que no solo fue condecorado por la Guardia Urbana, sino que mostró públicamente su apoyo a la represión del 1-O, y que se exhibe en redes con armas de fuego y que llegó a amenazar y encañonar a 2 militantes de Resisteix Lleida, cuando estos encartelaban en favor del derecho a la autodeterminación.

Esto, sumado a la reciente decisión del Tribunal de Apelación de Gante que ha rechazado extraditar a Valtonyc por ninguna de las 3 causas por las que el Estado reclama, nos señala cual es la situación de la “democracia” en este Estado, siendo Bélgica otro Estado en el que la dictadura de la burguesía es ley y orden, se aprecia enormemente la forma en la que el resto de Estados del bloque imperialista europeo gestiona la “libertad de expresión”.

Desde el Partido Comunista Obrero Español condenamos los montajes policiales y el aparato represivo-judicial del Estado español, de esencia fascista y criminal, y de igual manera nos solidarizamos con Pablo Hasel frente a los intentos de doblegar su voz y acallarle. Tan solo la organización de los comunistas en torno a los principios del marxismo-leninismo y del Partido de Nuevo Tipo conseguirá liberar a los presos políticos y eliminar al fascismo y su estructura, tanto institucional como callejera.

 

¡Organicemos la solidaridad!

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!

¡Socialismo o barbarie!

 

En Madrid a 8 de enero de 2022

 

Secretaría de Juventud del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El capitalismo destruye al Tajo

Una vez más asistimos a lo que hace casi dos siglos Marx avisó: “El capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y a los seres humanos”.

Buena prueba de esta cita marxista es la situación actual del río Tajo, especialmente en su paso por la ciudad de Toledo, donde observamos horrorizados cómo las aguas circulan contaminadas, con espuma, a lo que hay que sumar el irrisorio nivel del caudal. Pero, ¿de dónde viene toda esta situación y por qué la relacionamos con el capitalismo?

Vayamos a 1979, cuando se pone en marcha el famoso trasvase Tajo-Segura con el fin de regar tierras de Almería, Alicante y Murcia para el cultivo masivo. A simple vista puede parecer que el trasvase se hace por el bien común, pero nuestra experiencia en analizar y combatir las contradicciones del capitalismo nos dice que eso no es así: el trasvase atiende única y exclusivamente al beneficio capitalista de las grandes extensiones agrícolas del sureste del Estado español.

El trasvase es sólo el remate de este río prácticamente muerto, pues en su curso por Aranjuez ya fluye sin fuerza, y si a eso le sumamos la extracción de sus aguas para el trasvase, la precariedad del río se extrema. El Real Decreto 817/2015 establece unos niveles de contaminación máximos para el Tajo de 1 mg/l de amonio y 0’6 mg/l de fosfato, pero lo cierto es que los niveles actuales se sitúan en 5 mg/l de amonio, mientras que los niveles de fosfato se mantienen “estables”.

¿De dónde proceden estos desechos contaminantes? El amonio, de las depuradoras urbanas (especialmente las de la Comunidad de Madrid) y el fosfato, de origen agrícola (de los fertilizantes).

Es decir, el principal causante de la contaminación tan agresiva del río Tajo es la mala gestión de las depuradoras madrileñas, que llegan al Tajo por su afluente, el Jarama. Esta contaminación se vería contrarrestada si el caudal del Tajo fuera el que debiera ser sin un trasvase que atiende a intereses capitalistas de producción masiva, pues el río lograría diluir la mayor parte de los elementos contaminantes.

Es por todo esto que relacionamos la contaminación (en este caso del río Tajo) con el sistema capitalista, que sin pensar en el futuro y en el bienestar social, únicamente atiende a los intereses económicos de las grandes extensiones agrícolas (en este caso).

Mientras exista capitalismo, toda medida individual tomada desde el hogar, desde el individuo, será en vano, pues las contradicciones capitalistas afectan a niveles a los que desde nuestros hogares no podemos hacer frente, con gestos tan mínimos como reciclar o no usar productos tan dañinos para el medio ambiente.

La única forma de armonizar las relaciones de producción, para satisfacer las necesidades de la mayoría trabajadora sin destruir el medio ambiente y el planeta, es la implantación de una economía planificada socialista, cuyo fin último no sea el enriquecimiento de una minoría parasitaria, sino el bienestar de la mayoría.

 

¡Acabemos con el capitalismo para poner fin a la explotación del hombre por el hombre, y del hombre por la naturaleza!

¡Socialismo o barbarie!

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Una nueva reforma laboral al gusto de la patronal. Así actúa y engaña el oportunismo

No por estar ya acostumbrados a los engaños del oportunismo, a sus grandilocuentes discursos que nunca se ven refrendados con actos, a sus traiciones y su entrega absoluta a los monopolios y los poderes económicos, podemos dejar de sorprendernos cuando vuelven a incidir en las mismas mentiras y manipulaciones, en intentar vender los retrocesos y las concesiones a la patronal como un gran avance en derechos para los trabajadores.

Sólo el aval y las alabanzas de la patronal a esta nueva reforma laboral son ya un gran indicativo de cuál es el sentido de la misma, que no es otro que el de reafirmar las políticas implementadas previamente por PSOE y PP en las dos anteriores reformas laborales, esas que Unidas Podemos iba a derogar. Para Antonio Garamendi, la patronal está “razonablemente satisfecha” con esta reforma que consolida “la seguridad jurídica que nosotros queríamos”. Dicho de otra forma, las empresas mantendrán el poder para poder seguir gestionando a sus trabajadores con la libertad que tenían sin que los cambios cosméticos introducidos vayan a suponer ninguna pega para su “seguridad jurídica”, habiendo alcanzado un acuerdo que “da una estabilidad que España necesitaba desde hace tiempo”.

Este párrafo extraído del comunicado conjunto de las patronales CEOE y Cepyme resume a la perfección la esencia de esta reforma laboral:

“Para CEOE y Cepyme, el acuerdo consolida el modelo laboral actual, que ha permitido incrementar la productividad de las empresas, asegurar su competitividad y contribuir al crecimiento del empleo. En concreto, el acuerdo mantiene intactos los mecanismos de flexibilidad interna que garantizan la adaptabilidad de las empresas a las circunstancias, asegura la libertad de empresa y la seguridad jurídica y contribuye a la Paz Social”.

Según reconocen las propias patronales, este acuerdo consolida el modelo laboral actual, el que está sustentado en las reformas laborales de PSOE y PP, el que ha convertido a España en líder en trabajo precario.

Si en 2010 y en 2012 los gobiernos de PSOE y PP respectivamente aplicaron sendas reformas laborales que reducían los ya escasos derechos de los trabajadores bajo el capitalismo, bien por vía parlamentaria, bien por vía de Consejo de Ministros, ahora en 2021, el gobierno más progresista de la historia necesita el aval de la patronal para poder aprobar una supuesta contrarreforma laboral, que no es más que maquillaje para consolidar las políticas de Rajoy, tal y como ya había refrendado antes el gobierno de coalición al hacer suyos los presupuestos del PP.

Mientras la derecha más reaccionaria no duda en aplicar abiertamente las medidas que la patronal y los monopolios demandan para poder explotar cada vez más a los trabajadores, la pata izquierda del sistema defiende su postura en la necesidad de alcanzar acuerdos, acuerdos en los que los intereses de los trabajadores no están representados, puesto que tanto el gobierno de coalición como los sindicatos del sistema CCOO y UGT defienden claramente los intereses de la patronal. Este teatrillo en el que unos aplican las medidas abiertamente y otros fingen llegar a acuerdos mantiene entretenido al pueblo en debates sobre un supuesto eje izquierda-derecha, sin llegar a ver que los intereses de la clase trabajadora no están representados en el parlamento, dando como resultado una situación de cada vez mayor empobrecimiento del pueblo trabajador.

Uno de los principales puntos acordados en esta reforma de los que el gobierno se vanagloria es la reducción de la temporalidad. ¿Es cierto que esta nueva reforma laboral va a reducir la temporalidad? En primer lugar, la precariedad en el mercado de trabajo actual no es fruto única y exclusivamente de los tipos de contrato, sino de otras cuestiones como el coste de la indemnización por despido o los periodos de prueba de los contratos, que facilitan enormemente a las empresas deshacerse de trabajadores. El impacto que las modificaciones en los tipos de contrato pueda tener a futuro lo iremos viendo con el transcurrir del tiempo, pero analizando el mercado laboral actual y el grado de descomposición del capitalismo, es de necios pensar que los matices introducidos en esta reforma laboral van a reducir la temporalidad y la precariedad.

En esta reforma se reducen a dos las modalidades de contratación temporal: “el contrato de trabajo de duración determinada solo podrá celebrarse por circunstancias de la producción o por sustitución de persona trabajadora”, eliminando el contrato por obra y servicio regulado en el punto 1.a del artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores. Ese contrato de duración determinada por circunstancias de la producción podrá realizarse cuando la empresa registre “un incremento ocasional e imprevisible y las oscilaciones que, aun tratándose de actividad normal de la empresa, generan un desajuste temporal entre el empleo estable disponible y el que se requiere” incluyendo las situaciones “derivadas de las vacaciones anuales”, una concesión a la patronal que no existía en el inicio de la negociación. Las empresas solo podrían utilizar este contrato un máximo de “noventa días en el año natural, independientemente de las personas trabajadoras que sean necesarias para atender en cada uno de dichos días las concretas situaciones, que deberán estar debidamente identificadas en el contrato”.

Esta modalidad contractual ya está actualmente regulada y tiene una duración máxima de 6 meses, ampliable mediante convenio colectivo, que es la puerta abierta que los gobiernos de turno dejan siempre para que CCOO y UGT puedan pactar condiciones inferiores que beneficien a la patronal. ¿Cómo actúan las empresas en la práctica para alargar las contrataciones temporales? Una práctica muy común, que cualquiera que conozca cómo funciona el mercado laboral de verdad –algo que los oportunistas del gobierno y de los sindicatos amarillos del sistema suelen desconocer ya que viven de las prebendas del propio sistema– ha podido corroborar en carne propia o en la de algún conocido, es la de despedir a quienes terminan el periodo de su contrato temporal para, después de los plazos legales oportunos, volverlo a contratar. Esta práctica es tan común que se ha instaurado como norma incluso en empresas municipales públicas que usan bolsas de trabajadores que sufren esta temporalidad y precariedad financiada con dinero público. Las limitaciones implantadas en la reforma laboral tan sólo alterarán cómo las empresas gestionan los contratos temporales y los plazos para despedir a trabajadores para no hacerlos indefinidos. Esto sumado al desarrollo de la automatización, que hará que el ejército industrial de reserva crezca desmesuradamente, hará que la rotación en los puestos de trabajo crezca, lo cual encaja perfectamente con las limitaciones acordadas.

Según un informe elaborado por el Gabinete Económico Confederal de CCOO, en España hay aproximadamente 4,4 millones de asalariados temporales que suman más de 20,3 millones de contratos al año, lo que da una duración media de los contratos temporales de menos de 80 días, por lo que gran parte de esos contratos no se verán afectados por la limitación de 90 días de la nueva reforma.

Pero más allá de la normativa acordada, la realidad es que las empresas se saltan las leyes de forma sistemática, tal como lo demuestran los 174.000 contratos temporales fraudulentos detectados por la Inspección de Trabajo (IT) durante el mes de septiembre. ¿Será por tanto la actuación de IT la que obligue a las empresas a reducir esta temporalidad? Pues es evidente que la falta de recursos de este organismo, lo que ha llevado a los inspectores a amenazar al gobierno con una huelga si no refuerza el organismo antes del 31 de marzo, así como la connivencia de éste con las propias empresas, actuando al servicio de las mismas en muchas ocasiones, hacen que las promesas de reducir la temporalidad se conviertan en una nueva campaña de propaganda del gobierno. De hecho, no sólo no se va a reforzar a IT con más inspectores, sino que se va a comenzar a automatizar el trabajo de estos, dejando en manos de algoritmos e inteligencia artificial sus tareas.

Los propios abogados laboralistas coinciden en los nulos efectos que esta reforma laboral tendrá en la práctica para la realidad de los trabajadores. Fabián Valero, socio director de Zeres Abogados y especialista en derecho laboral, define la reforma pactada como “un lifting sin cirugía”, “retoques” que no van a reducir de forma significativa la temporalidad si no se refuerzan los elementos sancionadores y la actuación inspectora. Para Ana Ercoreca, presidenta del sindicato de inspectores, “la reforma laboral no va a acabar con la temporalidad, porque ésta no se va a reducir si no se refuerza la Inspección. Si no nos dotan de medios y efectivos, la ley será papel mojado”. Javier Reyes, abogado del área laboral de Ceca Magán, comenta que “esta reforma del sistema de contratación temporal, por sí sola, no reduce la precarización del mercado de trabajo […] No podríamos decir que la reforma suponga una derogación o una contrarreforma de la reforma laboral del año 2012 […] se deja, por tanto, intacta toda la reforma que el Partido Popular llevó a cabo sobre el coste del despido y las medidas de flexibilidad”. Martín Godino, socio de Sagardoy Abogados, considera que “La reforma del año 2012 no tocó la contratación, que es ahora la parte esencial de la reforma […] no se tocan ninguno de los mecanismos de flexibilidad interna, como la modificación de las condiciones de trabajo, la movilidad geográfica o la inaplicación del convenio colectivo, y tampoco de flexibilidad externa (el despido individual y colectivo se quedan como están, que fueron los aspectos más importantes de la reforma del 2012)”.

Otro de los mecanismos usados por las empresas que incrementan la precariedad y la temporalidad son los contratos temporales en prácticas, aspecto que no se ha modificado en la nueva reforma laboral. Este mecanismo permite contratar a trabajadores de manera temporal durante 2 años, pagando durante el primer año un 60% y el segundo un 75% del salario fijado en convenio para un trabajador que desempeñe el mismo o equivalente puesto de trabajo.

Los aspectos más lesivos de las reformas laborales anteriores por supuesto no se han modificado un ápice, como las indemnizaciones por despido y los salarios de tramitación. La indemnización por despido improcedente, que hasta 2012 era de 45 días por año trabajado con un límite de 42 mensualidades, y que incluía el pago de los salarios de tramitación, se mantiene en los 33 días por año trabajado, con un límite de 24 mensualidades y sin salarios de tramitación. Este aspecto tiene mucho más impacto en la temporalidad y la precariedad, pues permite a las empresas despedir a costes irrisorios sin necesidad de realizar contratos temporales.

Tampoco se eliminan las facilidades para el despido colectivo e individual objetivo por causas económicas, técnicas, organizativas y de la producción que se introdujeron con la reforma laboral del PP. Antes de la citada reforma, los Expedientes de Regulación de Empleo necesitaban ser autorizados por la administración que debía evaluar si realmente se daban las causas alegadas. Tras esa reforma, si no existe acuerdo entre los representantes de los trabajadores y la empresa –algo que CCOO y UGT ya se están encargando de que nunca ocurra-, ésta podía imponer directamente el despido dejando tan sólo la vía de la demanda judicial. Igualmente, se dejan intactos los despidos individuales objetivos que reciben tan sólo 20 días por año trabajado de indemnización con un límite de 12 mensualidades. Parece que para el gobierno estas medidas no son las más lesivas de las reformas laborales anteriores.

Sobre la subcontratación, la supuesta mejora anunciada a bombo y platillo por CCOO y UGT que obliga a las empresas a aplicar el convenio del sector en el que se realice la actividad de los trabajadores subcontratados, deja una nueva excepción para el caso de que la empresa subcontratada tenga un convenio propio, en cuyo caso prevalece este último. Esto abre la puerta a que CCOO y UGT negocien convenios a la baja en todas las empresas subcontratadas, algo que llevan años haciendo, como en los convenios del sector del metal de Cádiz o el de la limpieza de Castellón, donde se firman retrocesos en contra de la voluntad de los trabajadores.

La medida estrella del gobierno en esta reforma es el “Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilización del Empleo”, que no es más que convertir los ERTEs en parte de la gestión de recursos humanos de las empresas para que estas puedan usar dinero público para ajustar las jornadas de trabajo mientras el Estado paga los salarios y permite exenciones de cotizaciones a la Seguridad Social de hasta un 90%. Una transferencia de dinero público a manos privadas que es la tónica habitual en esta fase monopolista del capitalismo y que se ve reforzada gracias al trabajo que el oportunismo está realizando para la patronal.

Pero por encima de cualquier análisis que se pueda hacer del texto de la reforma, la realidad es que las condiciones de la clase trabajadora y el mercado laboral están totalmente condicionadas por el control de la economía que tienen los monopolios, que hacen que el capitalismo sea totalmente irreformable. El gobierno de coalición está aplicando las mismas medidas que aplican en Europa partidos conservadores, porque son las medidas que los monopolios dictan.

La realidad es que toda esta propaganda de los medios afines al gobierno no hace más que intentar tapar la nefasta gestión que en todos los ámbitos se está llevando a cabo. Mientras se sigue desmantelando la sanidad pública, el Consejo de Ministros aprobó el 21 de diciembre aumentar el presupuesto de Defensa en 1892,80 millones de euros, que se suman a los 2504,72 millones extra aprobados unos días antes. Mientras el precio de la electricidad alcanza un nuevo récord histórico cada pocos días, el Ministerio de Consumo del ‘comunista’ Alberto Garzón deja sin respuesta 9 de cada 10 denuncias presentadas por Facua por fraude de bancos, aseguradoras o eléctricas, en una nueva demostración de que todas las medidas de este gobierno son una gran campaña de propaganda.

De esta forma, el gobierno más progresista de la historia, junto con sus sindicatos cómplices CCOO y UGT, se suma a los infames gobiernos de PSOE y PP que agudizaron la precariedad de los trabajadores con una nueva reforma laboral al gusto de la patronal, un nuevo paso para incrementar la explotación de los trabajadores, pero esta vez vendiéndolo como un supuesto avance “histórico”, mostrando un nivel de sinvergonzonería que compite con el de Aznar y su famoso “España va bien”. Quienes venían a cambiar la política han apuntalado este sistema, reforzando a un Estado fascista como el español, que niega los derechos democráticos más básicos, encarcelando a raperos por señalar la corrupción o a quienes pretenden ejercer el derecho de autodeterminación, dejando morir en la cárcel a comunistas, manteniendo a un rey emérito corrupto con dinero público, incrementando el gasto en armamento tal y como demanda la OTAN y un sinfín de tropelías dignas de auténticos sátrapas.

El pueblo trabajador seguirá empobreciéndose cada día que pase con estos oportunistas en el poder, cada día que no se organice para derrocar este sistema criminal, aunando todas las luchas de la clase trabajadora en una única lucha de clases para acabar con el capitalismo e implantar el socialismo. Sólo cumpliendo así su misión histórica, la clase obrera logrará construir una sociedad más justa y en el que quienes lo producimos todo tengamos un futuro.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Concentración en el Cerro Amate, nuevo caso de represión contra la clase trabajadora

El pasado lunes 13 de diciembre tuvo lugar en el Cerro Amate, barrio obrero de Sevilla, una concentración a las puertas del centro de salud, en la cual se protestaba por las pésimas condiciones en las que se encuentra la sanidad pública, sin haberse sustituido los tres pediatras del centro que estaban de baja y mandando a los vecinos del barrio a otro centro de salud.

En dicha concentración, a la cual acudieron un centenar de personas, la policía volvió a mostrar una vez más su carácter represor y reaccionario, mandando a más de 30 policías, los cuales volvieron a abusar de su poder contra los manifestantes, llegándose a reducir y a detener a un hombre.

Esta represión, junto a las 6 detenciones de manifestantes en la huelga del metal de Cádiz o la represión sufrida por el pueblo de Linares en febrero de este año, son solo un ejemplo del papel que cumplen los cuerpos policiales en los estados capitalistas, el cual no es otro que reprimir a la clase trabajadora día tras día. Sin olvidar que todo esto está ocurriendo con el “gobierno más progresista de la historia” al mando, mostrando una vez más que da igual el gobierno de turno que se encuentre en el poder, ya sea un gobierno del PP, de VOX o del PSOE y Unidas Podemos, que su objetivo será siempre el mismo: mantener el sistema capitalista y la explotación de la clase trabajadora.

Desde el PCOE condenamos la represión sufrida por la clase trabajadora del barrio obrero de Amate. La solución no pasa por depurar los cuerpos policiales, la única solución para la clase trabajadora pasa por construir sus propios órganos de poder y acabar con este sistema criminal. Por ello llamamos a la clase trabajadora de Amate y de todo el país a que se organice en torno a un Frente Único del Pueblo, en el cual se unan todas las luchas de la clase trabajadora en torno a la única lucha que existe: la lucha de clases y la lucha contra el capitalismo.

 

¡Por la abolición de las Fuerzas de Seguridad del Estado!

¡Por la unidad de la clase trabajadora contra el capitalismo!

Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Los datos del paro: un nuevo engaño del oportunismo

El 27 de julio de 2017, Podemos emitía un comunicado en el que criticaba que el crecimiento anunciado por el gobierno del partido popular  se basaba “en puestos de trabajo precarios y de bajos salarios”, destacando las “altísimas tasas de paro juvenil” y acusando al gobierno de la “cronificación de la precariedad”.

El 3 de enero de 2018, Nacho Molina, secretario de Organización de Podemos Andalucía denunciaba que el empleo creado en 2017 en la comunidad era en su mayoría “precario, tercermundista, cuando no es empleo esclavo”, indicando que quedaban “aún 825.000″ personas sin trabajo en la comunidad.

El 29 de junio de 2021, la ministra Yolanda Díaz presumía de la creación de un millón de empleos entre enero y mayo, indicando que se había vuelto a cifras pre covid, unas cifras que no son para presumir si tenemos en cuenta que estamos hablando de unos datos oficiales de casi 4 millones de parados, datos totalmente engañosos que excluyen a quien trabaje un día durante un mes, o realice una formación proporcionada por el Servicio Público de Empleo Estatal.

El pasado 2 de diciembre de 2021 el gobierno más progresista de la historia se vanagloriaba de un “doble récord de caída del paro”, que bajaba en noviembre en 74.381 personas, ampliando a nueve meses el periodo acumulado de descensos, algo que los medios más afines al gobierno de coalición se encargaban de recalcar también.

Estos 4 hechos reflejan claramente la desfachatez con la que el oportunismo se maneja, bien estando en la oposición, bien estando en el gobierno, usando un discurso en un caso y el contrario en el otro. Aquí podemos ver como la “nueva política” usa exactamente las mismas estrategias que la vieja; quienes venían a regenerar la política son hoy en día una versión sofisticada del engaño que la socialdemocracia lleva décadas siendo.

Los datos del paro son usados siempre torticeramente por el gobierno de turno para mostrar la realidad que les interesa, ocultando la cara más cruda de unos números que no reflejan la precariedad en la que está instalada la clase trabajadora. Usar el número de ocupados o de parados como signo de mejoría de la economía es una argucia digna de los mejores vendehumos.

Para desmontar la falacia de que disminuir el número de parados implica una mejora para la clase trabajadora, basta hacer un pequeño ejercicio mental. Supongamos que una empresa tiene 1.000 trabajadores contratados a tiempo completo a los que paga un salario de 3.000 euros al mes. Teniendo en cuenta el enorme número de parados y la especialización cada vez mayor del ejército industrial de reserva, la empresa podría despedir a esos 1.000 trabajadores y contratar a otros 3.000 a tiempo parcial (trabajando media jornada) y pagando a cada uno de ellos 500 euros al mes. Si analizamos la situación, la empresa habrá reducido a la mitad la masa salarial, aumentando además un 50% el tiempo de trabajo total, por lo que la explotación habrá aumentado un 66%. Sin embargo, los datos del paro indicarían que se ha reducido el mismo en 2.000 trabajadores, cuando lo que ha ocurrido es que 1.000 trabajadores se han ido al paro a cambio de crear 3.000 puestos de trabajo precario.

¿Qué tipo de trabajo se está creando para que este gobierno pueda presumir y hacer su campaña de propaganda en los medios? Haciendo una comparación de lo que en el pasado denunciaba Podemos Andalucía, cuando indicaba que en 2018 había 825.000 personas sin trabajo en la comunidad, según la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre de 2021, el paro en Andalucía se sitúa en 909.000 personas.

El 5 de diciembre, el periódico La Vanguardia publicaba una noticia en la que analizaba los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) en el tercer trimestre del 2021. En dichos datos podemos ver cómo en España, un millón de familias llevan 12 años con todos sus miembros en paro, siendo el número actual de 1.122.100.

El 16 de agosto, el diario Público publicaba una noticia analizando la precariedad laboral del empleo que se ha generado en los últimos meses. Según los datos de la EPA, en más del 40% de los puestos de trabajo creados hay trabajadores subempleados o sobrecualificados, algo más de un tercio de ellos titulados universitarios y un volumen ligeramente superior con educación secundaria. El sector servicios, un sector precario por excelencia, acapara casi el 80% de las nuevas ocupaciones y la industria apenas genera uno de cada cincuenta. Las contrataciones temporales duplican a las indefinidas y más de tres cuartas partes de quienes consiguen un puesto de trabajo a tiempo parcial lo hacen resignados ante la imposibilidad de hallar trabajos de 40 horas semanales. Algo más de 3,2 millones de trabajadores lleva menos de un año  en su actual empleo y algo más de otro millón y medio no ha cumplido el segundo. Vicente Lafuente, profesor de Derecho del Trabajo en la Universidad de Zaragoza, indicaba en la misma noticia que “el 90% de los contratos que se firman en España son temporales”. El paro y especialmente el de larga duración se está cronificando en algunas capas y creciendo con un inquietante ritmo.

El 31 de octubre, Diario 16 analizaba los datos de la EPA del tercer trimestre de 2021 en una noticia titulada “España, campeón de Europa del trabajo precario”. En dicha noticia se indicaba que “el número de asalariados con contrato temporal se ha incrementado un 6.38%, de forma que la tasa de temporalidad asciende al 26,02%” […] “la parcialidad durante este trimestre se sitúa en un 13,46%” […] “hasta 1,638 millones de personas llevan más de un año en situación de desempleo y 940 mil llevan más de dos”.

Y mientras la clase obrera sufre cada día mayores niveles de precariedad, la ínclita Ministra de trabajo se dedica a charlar sobre la reforma laboral con el Papa Francisco, en un nuevo episodio de la tremenda campaña de publicidad que el sistema está llevando a cabo para crear un nuevo mito de la ‘izquierda’.

Para rematar, vemos como Eduardo Garzón, hermano del Ministro de consumo Alberto Garzón y gran oportunista donde los haya, nos dice que la mayoría de los españoles no tenemos problemas económicos, que si pensamos que sí es porque los medios de derechas nos manipulan para desgastar al gobierno de ‘izquierdas’. Nos mean y dicen que llueve.

Tal es el nivel de desvergüenza que está alcanzando el oportunismo. Según estos impresentables, no es que la economía de la clase trabajadora sea precaria, ni que millones de españoles no puedan acceder a un puesto de trabajo o que más de un millón de hogares tengan a todos sus miembros en el paro. La culpa es de los medios de derecha que nos engañan para que creamos que las cosas van mal cuando en realidad, parafraseando al fascista Aznar, España va bien.

La quiebra absoluta del capitalismo hace que las mentiras del oportunismo tengan cada vez las patas más cortas. La situación actual ya no deja ningún margen a nada que no sea el derrocamiento revolucionario del capitalismo y la construcción del socialismo.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)