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El “Socialismo” del siglo XXI se alinea con el régimen de Marruecos

El pasado 18 de agosto, a través de un comunicado oficial de su Ministerio de Relaciones Exteriores, el gobierno de Pedro Castillo decidió «retirar el reconocimiento a la República Árabe Saharaui Democrática y romper toda relación con esta entidad» debido a que, tras el refuerzo de las relaciones bilaterales entre Perú y el régimen genocida de Marruecos, ahora «El Gobierno de la República del Perú, en concordancia con el Derecho Internacional y las resoluciones de la ONU sobre el asunto del Sáhara, valora y respeta la integridad territorial del Reino de Marruecos y su soberanía nacional».

Esta vergonzosa decisión demuestra nuevamente como el “socialismo” del siglo XXI es un enemigo declarado del proletario internacional y un lacayo de “izquierdas” del imperialismo en América Latina. Desde 1975, las fuerzas de ocupación marroquíes han tratado de imponer a sangre y fuego su administración y su sistema político en los territorios que le pertenecen al pueblo saharaui y borrar del mapa toda existencia de la República Árabe Saharaui Democrática. Desde entonces, han pasado casi cinco décadas en las que el valiente pueblo saharaui ha tenido que sufrir los bombardeos de la aviación marroquí contra civiles que huían a zonas seguras, represión, ocupación de sus territorios, ataques con napalm, de fósforo blanco, bombas incendiarias, violaciones, torturas, saqueos, encarcelamientos, desapariciones masivas y una de las mayores crisis de refugiados que ha conocido la humanidad. Es decir, el “socialismo” del siglo XXI de Pedro Castillo apoya conscientemente el terror, la masacre y el exterminio planeado del régimen genocida de Marruecos contra el pueblo saharaui.

La podredumbre ideológica del “socialismo” del siglo XXI, alejado completamente de la ideología de la clase trabajadora, del marxismo-leninismo, ha hecho que inevitablemente este movimiento reformista se someta al imperialismo norteamericano, reniegue de la lucha de clases y sea un engranaje más de la actual dictadura del capital contra los pueblos del mundo. Por ello, apelamos a los sectores más avanzados de la sociedad peruana, a su vanguardia comunista y a las amplias masas proletarias, a que luchen resueltamente contra la nueva burguesía comandada por Pedro Castillo al objeto de imponer de manera revolucionaria el socialismo y la dictadura del proletariado como etapa temprana de la sociedad comunista.

Sepan que el Sáhara Occidental sufre desde hace demasiado tiempo los horrores de la guerra imperialista, donde Marruecos, como punta de lanza del imperialismo en el norte de África, tiene total impunidad para cometer tantos crímenes de guerra como considere necesarios en los territorios ocupados por sus fuerzas militares a cambio de garantizar el expolio de los recursos naturales de la zona y de exterminar a quienes no duden en levantarse en armas contra su tiranía.

Por tanto, todo apoyo a este régimen de terror no puede ser considerado de otra manera que como una traición a la causa del proletariado internacional por su libertad y por el fin de la explotación y la opresión. Desde el Partido Comunista Obrero Español defendemos que el pueblo saharaui tiene derecho a la autodeterminación y que es de imperiosa necesidad que se ponga fin de una vez por todas al aniquilamiento de su población, siendo para ello imprescindible destruir el sistema capitalista y construir una nueva sociedad en la que los trabajadores del mundo acabemos con el yugo del imperialismo.

 

¡SÁHARA LIBRE!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 22 de agosto de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Saludo al II Congreso de la League of Young Communists USA

Desde el Partido Comunista Obrero Español enviamos un fraternal y revolucionario saludo a los camaradas de la League of Young Communists USA (LYCUSA) en la celebración de su II Congreso de este próximo 27 de agosto.

Estos jóvenes camaradas tienen ante sí una misión histórica importantísima, pues deben luchar por construir un movimiento obrero organizado y revolucionario en las entrañas mismas de la bestia imperialista. Se enfrentan, además, no solo a la reacción fascista sino también a los oportunistas que intentan penetrar en la juventud obrera al objeto de desmovilizarla y perpetuar así la dictadura de la burguesía; esto es, los socialdemócratas de ideología pequeño-burguesa, los anarquistas cuya punta de lanza es su ferviente anticomunismo y los trotskistas y otros falsos comunistas que no son otra cosa que un tentáculo del Partido Demócrata y sus políticas criminales.

Por otro lado, desde el Estado español observamos con atención el auge del sindicalismo de clase en los Estados Unidos a través del sindicalismo de la Federación Sindical Mundial (FSM) en diferentes empresas como Starbucks y Amazon, donde trabajan los camaradas de la LYCUSA y del Party of Communists USA (PCUSA). Sin duda, afianzar el sindicalismo de clase en los centros de trabajo a la par que se construye una organización nacional e independiente de estudiantes son dos de las tareas más importantes que tiene la juventud revolucionaria de los Estados Unidos a la hora de combatir las nuevas embestidas de la burguesía.

En la fase actual del capitalismo, donde los intereses de los Estados burgueses se entrelazan en un abrazo mortal con los intereses de los monopolios, donde el plano político se derechiza constantemente, donde imperan las políticas económicas neoliberales y donde la clase obrera se encuentra en un momento histórico de enorme desmovilización, es más necesario que nunca recuperar la cosmovisión revolucionaria del marxismo-leninismo para el Movimiento Comunista Internacional como única tabla de salvación para la humanidad y el proletariado mundial. Es necesario, por tanto, a partir de aquí plantear la cuestión de un debate profundo en el seno de los Partidos Comunistas que integran el Movimiento Comunista Internacional, pues es imprescindible que éste se reponga de la grave crisis en la que está sumido y que todos los Partidos Comunistas adquieran el compromiso insobornable del internacionalismo, de la defensa inquebrantable del marxismo-leninismo y que se eliminen de raíz todos los vicios heredados de épocas pasadas.

Desde el PCOE estamos seguros de que los camaradas de la LYCUSA estarán a la altura de las circunstancias y su trabajo militante servirá para dar un nuevo paso en el camino hacia la dictadura del proletariado y la eliminación completa de la podrida sociedad burguesa y del imperialismo que asfixia sin descanso a los pueblos y trabajadores del mundo.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO!

Madrid, 20 de agosto de 2022

Bernardo Baños González

SECRETARIO DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Sobre la “gestación subrogada solidaria” de Cuba

El próximo 25 de septiembre, la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba llevará a referéndum una serie de medidas entre las que se encuentran: legalizar el matrimonio y las uniones civiles entre personas del mismo sexo, la adopción por parte de parejas del mismo sexo y la regulación de la gestación subrogada sin ánimo de lucro. Desde el Partido Comunista Obrero Español no podemos sino aplaudir estos cambios dispuestos a mejorar la vida de las personas LGTB+ a excepción de la regulación de los vientres de alquiler, independientemente de los supuestos bajo los que se apruebe.

Desde nuestra organización consideramos que abrir la puerta a la legalización de los vientres de alquiler, aunque se haga bajo un supuesto “altruismo” y “solidaridad”, es tender la mano a las políticas más atroces del neoliberalismo e implica dar paso atrás en la construcción del socialismo en Cuba. No negamos que el nuevo Código de las Familias tenga una finalidad humanista, pero la posible aprobación de la “gestación subrogada solidaria” facilita enormemente que los vientres de alquiler se produzcan de forma encubierta, con pagos en negro y cuyas consecuencias recaerán en aquellas mujeres cuya situación personal sea lo suficientemente desesperada como para aceptar las condiciones del comprador.

Los vientres de alquiler representan para el proletariado una doble mercantilización; para el cuerpo de la mujer trabajadora y para los propios bebés que son tratados como una simple mercancía. Sin duda alguna, la gestación subrogada es uno de los procesos más agresivos que existen hoy día contra el cuerpo de la proletaria y una amenaza directa del capitalismo monopolista hacia la soberanía de las mujeres sobre sus cuerpos. Reconocer en la legalidad la modalidad “altruista” o “solidaria” de los vientres de alquiler implica, a su vez, reconocer y legitimar como un derecho algo que es un deseo, y supone además someter la dignidad y soberanía de las mujeres a una minoría capitalista que busca mercantilizar hasta la reproducción de la clase trabajadora.

El destino de las mujeres proletarias no es satisfacer los deseos reproductivos de otras personas, sino luchar resueltamente contra todos aquellos que pongan en jaque su dignidad y su integridad, eliminar completamente la propiedad privada de los medios de producción, la institución de la familia burguesa como elemento de opresión y romper con todo elemento reaccionario que fomente la esclavitud doméstica, es decir, el destino de la mujer obrera es la implantación vía revolucionaria del Socialismo y la dictadura del proletariado como etapa temprana de la futura sociedad comunista.

Los vientres de alquiler son una práctica atroz y así se ha mostrado en numerosos países capitalistas como Canadá, Reino Unido, EE.UU., Grecia, Polonia o Ucrania, donde las compañías ofrecen “intentos ilimitados” en caso de que la pobre madre gestante sufra un aborto o donde hemos contemplado con horror casos donde se han producido “devoluciones” de bebés por padecer enfermedades como el síndrome de Down.

Para la burguesía, los vientres de alquiler son una política central en la nueva ofensiva hacia el sometimiento de las mujeres trabajadoras y sus cuerpos, en un intento por controlar la reproducción de la mercancía más esencial del modo de producción capitalista: la fuerza de trabajo. El imperialismo, en su fase actual de decadencia y de bancarrota política, social y económica, busca crear nuevas formas de acumulación y para ello crea a su vez nuevas formas de esclavitud y explotación brutales que implican la opresión directa sobre el cuerpo de las mujeres.

Es un deber de los marxistas-leninistas tener claro el papel que juega la división sexual del trabajo al igual que las condiciones opresivas de la familia burguesa. Debemos entender la familia burguesa como un elemento fundamental para el funcionamiento del capitalismo, para que pueda continuar la explotación, en tanto que las mujeres – y sus cuerpos – se hallan aún sometidas, convertidas en objetos de lucro en unas relaciones que se presentan como irremediablemente opresivas mientras la sociedad siga estando dividida en clases sociales antagónicas, donde la fuerza de trabajo es una mercancía y donde la existencia de la propiedad privada implica, a su vez, la existencia de la división sexual del trabajo, que condena a las mujeres a la esclavitud en el hogar.

Cuba tiene sobre sus hombros una responsabilidad enorme, pues sus pasos son vistos con atención por todos los revolucionarios del mundo. Por ello, apelamos a los camaradas del Partido Comunista de Cuba, así como a la población cubana que votará en el próximo referéndum, a recapacitar sobre las repercusiones que puede tener aprobar la “gestación subrogada solidaria”.

 

Madrid, 10 de agosto de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El Estado genocida de Israel bombardea con total impunidad a la población civil palestina

En los últimos días, el Estado fascista de Israel ha vuelto a desplegar el terror y la violencia extrema en la Franja de Gaza con bombardeos constantes contra la población palestina en lo que es ya un nuevo episodio del genocidio y apartheid desplegados por el ente sionista.

Fue el pasado 5 de agosto, bajo el nombre en clave Amanecer, cuando Israel comenzó una nueva ofensiva militar atacando indiscriminadamente a la población civil y estructuras no miliares palestinas. Además, las autoridades sionistas prohibieron la libertad de movimiento de la población palestina que se encuentra en Gaza, en lo que es una clara violación del derecho internacional humanitario.

Esta nueva ofensiva criminal comenzó cuando, a principios de mes, Israel arrestó a Bassem al-Saadi, uno de los líderes de la Yihad Islámica Palestina (YIP). En dicha operación, las fuerzas militares del ente sionista bombardearon indiscriminadamente un campamento en la ciudad de Yenín, provocando la muerte de civiles palestinos. Tras esto, Israel decidió “atacar primero” previniendo la respuesta de la YIP y bombardeó Gaza al objeto de asesinar a Tayssir al-Jabari, otro de los líderes de la YIP. Los ataques de la bestia sionista provocaron ese día la muerte de otras 10 personas y cerca de 100 heridos.

La operación Amanecer del Estado fascista y genocida de Israel se ha completado con el bloqueo a la entrada de combustible a la zona de Gaza y numerosos bombardeos en otros lugares de Palestina durante prácticamente una semana, estableciendo un auténtico régimen de terror.

Con estos últimos bombardeos, el sionismo suma 45 asesinatos más a su larga lista de crímenes contra el proletariado mundial, entre los que se han contabilizado 16 niños. Una auténtica masacre que cuenta, para más inri, con el silencio y la complicidad de muchos medios de comunicación y políticos burgueses que son auténticos títeres de los Estados Unidos y que nunca condenaran la limpieza étnica y el bloqueo criminal por tierra, mar y aire contra la Franja de Gaza que lleva impuesto por más de 15 años al ser Israel la punta de lanza del imperialismo otanista en Oriente Medio.

Con estos ataques, la aviación israelí ha llevado a cabo la mayor ofensiva contra la Franja de Gaza y el pueblo palestino desde mayo del año pasado, con bombardeos constantes contra la población civil y contra campos de refugiados bajo el pretexto de estar combatiendo a la YIP.

El pueblo palestino, castigado, bloqueado y continuamente masacrado requiere la solidaridad del mundo. En la tragedia de Gaza vemos de forma transparente la hipocresía diaria, el silencio del oportunista, los discursos vacíos de los políticos socialdemócratas, las declaraciones huecas de los organismos internacionales, las posturas ambiguas, la barbarie imperialista, el abandono, las promesas de paz incumplidas y, sobre todo, la sagrada impunidad de un genocidio que no se está deteniendo.

Solo la solidaridad entre los pueblos, la alianza internacionalista de los proletarios del mundo y el avance progresivo de la revolución socialista mundial podrán parar la barbarie del imperialismo. El capitalismo, como vemos a lo largo y ancho del globo, es sinónimo de represión, miseria y muerte para el proletariado, ya sea en Palestina, el Sáhara Occidental, Ucrania o Taiwán. Solo mediante la lucha organizada contra el enemigo de clase, la burguesía, y la liquidación absoluta de su sistema de explotación capitalista, la clase obrera podrá liberarse de una vez por todas de las cadenas de su opresión. La conquista revolucionaria del poder y la construcción del Socialismo son el camino a recorrer para que el proletariado mundial pueda conseguir una sociedad sin clases, libre de explotación y encaminada hacia la paz mundial.

 

¡VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO PALESTINO!

 

Madrid, 9 de agosto de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




EEUU y su imperialismo decadente necesitan la Guerra Mundial

La guerra, según Clausewitz, es la continuación de la política por otros medios. La guerra económica y política entre las potencias imperialistas emergentes, encabezadas por China, y las potencias imperialistas en franca decadencia, encabezadas por EEUU, llevan décadas desarrollándose y enconándose. Por un lado las potencias emergentes, a las que la producción mundial cada vez se desplaza en mayor cuantía, quieren imponer este incremento de su participación en la producción mundial en el sistema financiero, en sus instituciones y para ello utilizan no solo la razón de su capacidad productiva en el mundo, sino que también emplean el argumento democrático indicando que, a su vez, la representación y el peso en dichas instituciones imperialistas donde se dirige el mundo tienen que contemplar junto a esa capacidad productiva de la potencia el número de habitantes, donde los países BRICS significan el 40% de la población mundial. Así pues, BRICS, liderados por China, que en 2021 representan el 25% del PIB Mundial, el 30% del territorio mundial, el 18% del comercio internacional, el 40% de la población mundial y han sido destinatarios del 25% de las inversiones extranjeras directas del mundo, siempre han denunciado que su peso en las instituciones imperialistas desde donde los monopolios dirigen el mundo no refleja su aportación económica y demográfica al mundo.

Por otro lado están las potencias imperialistas en franca decadencia, encabezadas por EEUU, acompañada por sus socios de la UE, Canadá, Japón y Australia, en bancarrota económica como consecuencia de unas políticas monetarias expansivas durante décadas que, en absoluto tenían correspondencia con el incremento de sus Productos Nacionales Brutos.

En esta pugna económica, librada desde hace años, China, y también las potencias BRICS, han ido tejiendo estructuras económicas, instrumentos financieros, como por ejemplo son el New Development Bank (NDB) o Banco de los BRICS o el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB) o la conversión del yuan en divisa global al ser incorporada al grupo de monedas con Derechos Especiales de Giro (SDR) por parte del FMI en octubre de 2016. Esto es, los BRICS ante la imposibilidad de cambiar la correlación de fuerzas en las estructuras económicas desde donde los imperialistas norteamericanos y sus socios determinan la política económica a nivel planetario, decidieron crear de manera progresiva un sistema financiero alternativo al objeto de liquidar el sistema financiero liderado por EEUU, sus instituciones y su moneda, el dólar, a través de donde influye en la economía mundial.

La guerra entre estos dos bloques imperialistas – tanto política como económica – hace años que también se dirime en el terreno militar, hasta ahora en diferentes puntos del planeta de una manera más soterrada.

El conflicto militar que acontece en Ucrania desde febrero es la continuación de esa guerra política y económica que estos bloques imperialistas llevan décadas desarrollando, en el terreno militar y justo en la frontera rusa, en territorio de lo que fue la Unión Soviética que hermanaba a rusos y ucranianos. En Ucrania el choque es frontal no entre Rusia y el Estado fascista ucraniano, sino entre Rusia – apoyada por otras potencias BRICS – y EEUU -apoyado por sus marionetas de la UE, Japón, Australia, Corea del Sur y Canadá, así como los fascistas ucranianos, esto es, la guerra ya es abierta, en Europa y a las puertas de Rusia.

EEUU es el país con más deuda externa del mundo, en 2021 superaba los 30 billones de dólares de deuda, una deuda impagable. Le siguen como países con mayor deuda externa Reino Unido, Francia, Alemania, Países Bajos, Luxemburgo, Japón, Italia, Irlanda y Canadá.

El imperialismo se halla en bancarrota, y si bien la situación económica de las potencias imperialistas emergentes es menos mala que las potencias mencionadas anteriormente, también se resienten y debilitan con la pugna interimperialista, máxime cuando en la economía imperialista todo se halla interrelacionado y entrelazado, con lo que ambos contendientes se están erosionando.

La situación de EEUU es insostenible no sólo en términos de deuda, sino fundamentalmente en términos sociales. EEUU tiene 332 millones de habitantes, de los que 53 millones – el 16% de la población norteamericana – tiene que acudir a los Bancos de Alimentos para poder subsistir, 55 millones son pobres – el 16,6%. A ello hay que añadir que cada mes abandonan de manera voluntaria los puestos de trabajo unos 4 millones de trabajadores, y la clase obrera está incrementando la lucha sindical de tal modo que los procesos de votación para constituir un sindicato en los centros de trabajo se han incrementado un 58% con respecto al año 2021. Esta situación, a lo que hay que unir el efecto de la inflación sobre la clase obrera y la recesión que harán incrementar las filas de hambrientos y pobres por millones, depauperando todavía más las condiciones de vida de los norteamericanos, el fascismo que se expresa en racismo, fundamentalismo religioso e identitario, la enorme desafección política y la división social existente, hace que las encuestas arrojen que el 50% de los norteamericanos consideran que hay un riesgo alto de guerra civil en los años próximos.

Con esta situación endiablada EEUU necesita la guerra imperialista como tabla de salvación, como forma para tratar de cohesionar a una sociedad fracturada y cada vez más desafecta en términos políticos, como forma para cohesionar a sus socios imperialistas – como está tratando de hacer con la OTAN, organización que han revitalizado en los últimos meses – y como manera de defender su hegemonía agonizante.

Y es en este contexto, en esta necesidad imperiosa de la guerra, donde hay que incardinar las provocaciones norteamericanas, y su instrumento bélico como es la OTAN, producidas esta semana tanto con Kosovo como con Taiwán, o lo que es lo mismo, provocaciones contra Rusia y China.

El hundimiento del imperialismo se acrecienta con su desgajamiento, con su fraccionamiento, con el desarrollo de la automatización que es la negación del mismo, y el avance del socialismo. Ese proceso de desgajamiento se ve en el posicionamiento de los países con el bloque “emergente” o con los EEUU, la entrada de Suecia y Finlandia a la OTAN, o el interés en sumarse a BRICS de Argelia, Argentina, Indonesia, Egipto, Arabia Saudita o Turquía.

Tanto emergentes como decadentes, todos ellos imperialistas, coinciden en su guerra a muerte contra la clase obrera. Si las cifras de desigualdad y pobreza en los EEUU son exageradas, en China el 1% de la población más acaudalada ostentan más riqueza que el 50% de la población más pobre, por no hablar del internacionalismo proletario de China que los obreros griegos y también españoles pudimos apreciar en su esplendor y en los acuerdos de privatizaciones y de pago del cupón, de la deuda, entre otros aspectos, suscritos tanto por Syriza como por el corrupto PP en el Estado español.

La pobreza en el mundo avanza, y el desarrollo de la automatización, aparte de agudizar las contradicciones de este sistema moribundo, condenará a centenares de millones de obreros en el mundo a la miseria, al hambre y a la muerte. Los sistemas de sanidad públicos y las pensiones retroceden en los países del mundo, las condiciones de vida de la clase obrera retroceden y se depauperan, y ello ya se está sintiendo notar en el retroceso de la esperanza de vida.

Los imperialistas, ya sean emergentes o decadentes, únicamente pueden ofrecer a la clase obrera putrefacción, destrucción, guerra, pobreza y muerte. La única salida que tiene la humanidad es acabar con el capitalismo, es armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, es armonizar el desarrollo humano con las necesidades reales de la humanidad, es planificar la economía para cubrir las necesidades del conjunto de seres humanos que habitan el mundo y garantizar una vida digna para todos ellos en concordia con la naturaleza, acabando con la anarquía de la producción existente cuya única finalidad es que una minoría mafiosa, los monopolios, se forren a costa de los trabajadores de todo el mundo.

La clase obrera es la fuerza que debe barrer la explotación y la putrefacción, esto es, el imperialismo. Por ello los comunistas no debemos posicionarnos ni con unos imperialistas ni con otros, sino en contra de unos y de los otros, en favor de la clase obrera, de su organización – desarrollando órganos de poder obrero que se confronten con el Estado burgués – y su unidad en la lucha por la emancipación de la clase, por la construcción del socialismo. El imperialismo está muerto, caduco, es inviable pero no caerá por sí mismo, sino que tiene que ser golpeado para que caiga. La clase obrera con su acción revolucionaria debe hacer añicos al imperialismo, debe desbaratar la cadena imperialista rompiendo los eslabones más débiles, y cada día hay mas eslabones con más debilidad demostrándose la putrefacción de la cadena imperialista hoy.

La única salida que tiene la humanidad es acabar con el capitalismo, con su prehistoria de salvajismo y barbarie, y construir el socialismo como paso previo al comunismo que abra una nueva fase histórica donde la explotación capitalista sea enviada al estercolero de la historia junto con el capitalismo y la burguesía, y donde la humanidad sea capaz de escribir de manera consciente su historia siendo dueña y soberana de su destino.

 

¡SOLO LA CLASE OBRERA PUEDE ACABAR CON LA GUERRA, CON EL CAPITALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS Y LEVANTAOS CONTRA VUESTROS ESTADOS CAPITALISTAS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 5 de agosto de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La rusofobia de Lech Walesa

No es un secreto que desde el inicio de la nueva fase del conflicto entre Rusia y Ucrania los países del mundo occidental alineados con los intereses de EEUU y la OTAN en Europa no han cesado a la hora de incentivar el odio hacia los ciudadanos rusos (sean académicos, deportistas, artistas, etc.), aunque algunos de ellos se manifestaran en contra de la guerra o del presidente Putin, e incluso desde alguna cadena de televisión se llamó a “asesinar más rusos”, algo que nuestra organización ha denunciado. Como ya dijimos, “no es cuestión de un mero psicópata fascista (que hablar sin tener ninguna autoridad en el terreno militar) que ha salido de manera puntual en televisión. Es una xenofobia que se está promoviendo de manera sistemática”.

Una de las figuras que se han sumado a esta campaña de rusofobia es Lech Walesa, líder de la federación sindical polaca Solidarnosc (“Solidaridad”), que en tiempos de la Guerra Fría combatió contra la Polonia Popular y que, posteriormente, se convirtió en presidente de Polonia tras la caída del socialismo. Este exlíder político ha declarado recientemente que “aunque Ucrania gane esta guerra, en cinco años tendremos lo mismo, en diez años veremos a otro Putin alzarse”, por lo que propone como solución cambiar el sistema político vigente en Rusia o “se vuelve a una población de menos de 50 millones”. En otras palabras, Lech Walesa propone un exterminio de la población rusa, que hoy cuenta con 144,1 millones de habitantes.

Para los que vienen siguiendo el activismo de Walesa contra el socialismo y a favor del capitalismo más salvaje, estas declaraciones no nos deben extrañar: Lech Walesa es nieto de un soldado admirador del mariscal Pilsudski, líder polaco que llegó a ejercer el poder de manera dictatorial en Polonia asesinando a diferentes militantes de izquierdas y luchadores por la democracia, al mismo tiempo que beneficiaba a los terratenientes que financiaban la guerra contra la Rusia Soviética. Es este mismo dictador al que Lech Walesa, siendo presidente de Polonia, homenajeó calificándole de “héroe nacional” y al que se le dedicó estatuas y nombres de calles y plazas, destacando la Plaza Pilsudski en Varsovia, capital del país, que bajo la Polonia Popular recibía el nombre de Plaza de la Victoria.

La fundación de Solidarnosc, lejos de buscar mejoras laborales para la clase obrera y campesina de Polonia, tenía como propósito el derrumbe del sistema de democracia popular en el país, la expropiación de la economía colectiva y la restauración del capitalismo, para lo cual, obviamente, debían expulsar del poder a los comunistas y a sus aliados de izquierda. Por este motivo, Solidarnosc contó con el apoyo y financiamiento de la CIA y del Vaticano, así como de magnates como George Soros. En su empeño por cumplir con su misión, los miembros de Solidarnosc no dudaban en acosar y agredir a los obreros que simpatizaran con las ideas socialistas en los astilleros de Gdansk.

Teniendo en cuenta esto, no debe sorprendernos que antiguos miembros de Solidarnosc, como el eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke, realizara durante su intervención en el Parlamento Europeo el saludo nazi en 2015. Siguiendo con Lech Walesa, este se convirtió en el primer presidente tras el fin de la Polonia Popular, destruyendo todos los logros sociales que se habían logrado bajo este sistema: su gobierno privatizó unas 600 empresas públicas y ordenó el despido de los huelguistas del sector del automóvil en 1993. Mientras que en la Polonia Popular se había erradicado el desempleo, entre 1990 y 1992 el gobierno de Lech Walesa despidió a 3.000 trabajadores al día de promedio. De esta manera, el desempleo pasó del 1% al 16% durante su presidencia. Con estos resultados no fue difícil que encontrara la admiración de personajes siniestros como Margaret Thatcher o José María Aznar, así como VOX adoptara el nombre de Solidaridad para su sindicato patronal.

Los retrocesos de las políticas de Lech Walesa no se limitaron al campo económico: durante su presidencia fue ilegalizado el aborto (legal bajo la Polonia Popular) algo que se ha endurecido recientemente en el país. De igual manera, se fomenta la introducción de los “valores cristianos” en la educación, eliminando la educación laica que recibían los niños y adolescentes bajo la democracia popular. No en vano el Vaticano les había ofrecido su apoyo y financiamiento. En 2013, ante la presencia de una persona transexual y otra homosexual como diputados en el parlamento polaco, llegó a declarar que los diputados homosexuales deberían sentarse en la última fila de los escaños parlamentarios, e incluso fuera del parlamento.

Cuando Polonia ingresó en la OTAN en 1999, contó con el beneplácito de Lech Walesa, y a día de hoy mantiene su postura y la apoya abiertamente contra Rusia: “Ahora hay dos sistemas: por un lado, las democracias y la OTAN, que quieren expandirse, pero por medios democráticos, exigiendo las decisiones del pueblo, por otro, lado Rusia y China, que recurren a los viejos métodos de anexión”.

¿Qué “medios democráticos”? ¿El Euromaidán fue un método democrático? ¿La ilegalización de, hasta la fecha, 16 partidos políticos lo es? ¿Lo fue la quema y asesinato de sindicalistas en su sede de Odessa? ¿O la detención de militantes comunistas o de los rusoparlantes? ¿Es democrático darle tanto poder a grupos paramilitares abiertamente nazis como el Batallón Azov o Pravy Sektor, entre otros?

Todo esto teniendo en cuenta que Lech Walesa es ciudadano de Polonia, una de las naciones europeas del momento donde se está fortaleciendo más la política reaccionaria contra sus ciudadanos, que apenas unos meses antes de esta nueva fase del conflicto reprimió de manera violenta a cerca de 2.000 migrantes que accedían al país desde Bielorrusia, al mismo tiempo que se presenta como campeona de los Derechos Humanos por acoger a refugiados ucranianos, y que, no olvidemos, es de los estados de la UE que más están presionando para llevar el actual conflicto con Rusia a un nivel mayor. Asimismo, no podemos olvidar que hasta el día de hoy, el periodista español Pablo González sigue detenido por el régimen polaco acusado de ser un espía de los rusos, sin que se hayan respetado sus derechos judiciales como ciudadano europeo, demostrando que los políticos burgueses se saltan sus propias reglas del juego cuando les interesa.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) condenamos la campaña de odio contra el pueblo ruso, manifestando de nuevo nuestro llamamiento a la paz entre pueblos y la guerra entre clases. De igual forma, condenamos la represión del Estado Polaco y de la Unión Europea por su hipocresía a la hora de tratar unos casos de migración (como el de los migrantes procedentes de Bielorrusia o el de los subsaharianos en la valla de Melilla) y por el cierre y/o censura de medios que ofrecen una realidad diferente a la de su discurso o la detención de periodistas como Pablo González.

 

¡PAZ ENTRE PUEBLOS, GUERRA ENTRE CLASES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!




Solidaridad con los camaradas del PCV

En los últimos días hemos tenido noticias de la represión de militantes del Partido Comunista de Venezuela (PCV) por parte de policías coordinados por el PSUV, que está al frente del gobierno del país. Todo ello en un marco de movilizaciones de trabajadores del sector público de Caracas contra los últimos ajustes neoliberales del gobierno de Nicolás Maduro, que sin duda contribuyen a pauperizar las condiciones de vida del proletariado venezolano.

En un primer lugar, el PCV denunció la detención ilegal de Ángel Castillo (liberado horas después), tras haber rodeado los funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) el edificio donde se encuentra la sede nacional del PCV. Y, en segundo lugar, dos militantes del PCV, Adelaida Zerpa y Jackeline López, denunciaron haber sido agredidas por policías durante una marcha, esta última, mientras grababa las agresiones policiales, por lo que además de golpes se le quitó el teléfono inutilizándolo. Una muestra inequívoca del papel para con el Estado burgués que tiene el “socialismo del siglo XXI”, el cual utiliza a la policía de forma igualmente represora contra el movimiento comunista para asegurar el dominio del capital y la distribución desigual de la propiedad.

No es la primera vez que los camaradas venezolanos denuncian estas arbitrariedades contra sus militantes. A finales de marzo de este mismo año, el PCV denunció, tras el asesinato de dos de sus militantes, la pasividad del Ministerio Público ante estos crímenes. En palabras de su Secretario General, el diputado Óscar Figuera: “Denunciamos ante la opinión pública nacional e internacional el asesinato de nuestros cuadros sin que el Ministerio Público se pronuncie o realice una investigación oportuna”.

En la misma línea, Pedro Eusse, también militante del PCV, denunció en una entrevista otras medidas contra la organización: “Estamos en una situación compleja. Por un lado, nos han cortado medios de comunicación, o sea, las posibilidades de comunicarnos con el pueblo venezolano […] Tal cual como haría un régimen anticomunista”.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) nos solidarizamos con nuestros camaradas venezolanos ante esta represión del gobierno venezolano, y una vez más denunciamos el carácter oportunista del llamado “socialismo del siglo XXI”, que reniega de la lucha de clases y de la dictadura del proletariado, esto es, del único socialismo real. En este sentido, el ya citado Pedro Eusse hace referencia a ese grupo de empresarios (que algunos han llegado a denominar como “boliburguesía”) que se ha enriquecido a costa de la renta petrolera, de la minería o incluso de negocios ilegales durante el proceso bolivariano, frenando muchas de sus conquistas sociales.

Tampoco se puede permitir que se libere de las cárceles a criminales a sueldo del imperialismo estadounidense o que un golpista de la talla de Juan Guaidó pasee libremente por el país, al mismo tiempo que se reprime a trabajadores que simplemente defienden sus derechos laborales y sociales.

El socialismo del siglo XXI – protagonizado en esta ocasión por Nicolás Maduro y sus adláteres del PSUV – completamente antimarxista, pues es una verdad objetiva que el Estado burgués, mientras que no haya un salto cualitativo y revolucionario, se mantendrá siempre en favor de la burguesía y sus políticas irán en contra del pueblo trabajador. El “socialismo del siglo XXI” trata de alcanzar una democracia «participativa y directa» pero siempre en los márgenes de la dictadura del capital y, por ende, del modo de producción capitalista que implica la subyugación y explotación de la inmensa mayoría de la sociedad a costa de los privilegios de una minoría. Hoy, el “socialismo del siglo XXI” plasma a la perfección la inutilidad de tratar de alcanzar el comunismo mediante la coexistencia pacífica con la burguesía. Son, en definitiva, lo que Lenin calificó en su día como socialpacifistas, socialistas de palabra y pacifistas pequeño-burgueses de hecho.

 

¡SOLIDARIDAD CON LOS CAMARADAS DEL PCV!

¡CONTRA LA REPRESIÓN HACIA LOS COMUNISTAS!

 

Madrid, 25 de julio de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La represión anticomunista en Ucrania

Desde que se produjo el golpe de Estado de Maidán, en 2013, apoyado y financiado por el imperialismo estadounidense y europeo, muchas han sido las calamidades que ha tenido que sufrir el pueblo ucraniano a causa de las apetencias de la burguesía monopolista. Durante la guerra civil, primero, contra las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, y durante el conflicto interimperialista con Rusia, ahora, el Estado fascista de Ucrania ha desplegado una rabiosa represión anticomunista a sabiendas de que el socialismo, teniendo a la clase proletaria como sujeto revolucionario, es la única fuerza que puede acabar con el moribundo sistema capitalista.

Ya en 2014, concretamente el 2 de mayo, se produjo en Ucrania el inicio de la ofensiva burguesa al objeto de eliminar el movimiento obrero organizado. Para ello, los nazis ucranianos le prendieron fuego a un edificio sindical en Odessa, quemando vivos a más de 40 sindicalistas y dejando unas 200 personas heridas.

Poco después, el fascismo dio un golpe decisivo en Ucrania cuando el 16 de diciembre de 2015 ilegalizó al Partido Comunista de Ucrania (KPU) tras meses de acoso y derribo por parte de la nueva autoridad golpista surgida del Euromaidán. Los comunistas ucranianos no eran una fuerza que menospreciar; en las elecciones parlamentarias de 2012 consiguieron el 13’18% de los votos, posicionándose como la cuarta fuerza del país con 32 escaños de los 450 totales. Así, el Tribunal Administrativo del Distrito de Kiev aprobó la petición del propio Ministerio de Justicia ucraniano.

El Estado ucraniano había preparado el terreno de la ilegalización meses atrás, con las cuatro leyes adoptadas en mayo de ese mismo año conocidas como leyes de descomunización, mediante las cuales se prohibía exhibir símbolos comunistas so pena de hasta diez años de prisión y se impedía el uso del término “comunista”:

«La decisión de las autoridades ucranianas de prohibir el Partido Comunista exclusivamente por su nombre y por el uso de símbolos de la era soviética viola el derecho a la libertad de expresión y asociación, y sienta un peligroso precedente en la vida política de Ucrania. En 2015 tuvo lugar una oleada de homicidios por motivos políticos que han quedado sin resolver, y se acosó a periodistas y medios de comunicación conocidos por criticar al actual gobierno»[i].

No obstante, esta barbarie y violencia extrema no fueron suficientes para saciar las ansias de sangre del fascismo ucraniano. Una vez iniciada la guerra abierta con Rusia, el día 7 de marzo de 2022 la Federación Mundial de la Juventud Democrática anunciaba la detención de Mikhail Kononovich – Secretario General de la Unión de la Juventud Comunista Leninista de Ucrania –, así como de su hermano, Alexander Kononovich.

Estos jóvenes camaradas se enfrentan a una persecución orquestada por el Estado fascista de Ucrania, que no tiene otro objetivo que el de intentar aniquilar a todo aquel que sea identificado como comunista, antifascista, prorruso o sea acusado falsamente de espionaje como es el caso del periodista Pablo González. Incluso los propios aliados del gobierno ucraniano saben que no existe ninguna garantía democrática para los detenidos, con juicios-farsa en los que no dejan asistir a los represaliados, con detenciones completamente inventadas y con el uso de montajes policiales a fin de acabar con la oposición comunista al régimen de Zelenski.

Camaradas, con cada día que pasa vemos como se confirma la inevitabilidad de la guerra entre los países imperialistas, lo que provocará un nuevo aumento en la represión comunista, así como en la promoción y financiación de organizaciones abiertamente fascistas. No obstante, este periodo implica también el ulterior debilitamiento de las potencias hegemónicas y un agotamiento del sistema que debe ser aprovechado por el movimiento obrero. La división de la sociedad en una minoría privilegiada y asquerosamente rica y una inmensa clase de asalariados que se encuentran completamente desposeídos hace que este sistema se ahogue en sus propias contradicciones. Con cada día que pasa, este estado de cosas se demuestra más inhumano e innecesario. El imperialismo debe ser eliminado, y puede ser eliminado.

 

¡LIBERTAD PARA LOS CAMARADAS DETENIDOS!

¡ABAJO EL RÉGIMEN FASCISTA DE UCRANIA!

Madrid, 9 de julio de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

[i] 17 de diciembre de 2015). Ucrania: La prohibición del Partido Comunista, un golpe decisivo a la libertad de expresión en el país. Amnistía Internacional. Recuperado de https://www.amnesty.org/es/latest/news/2015/12/ukraine-communist-party-ban-decisive-blow-for-freedom-of-speech-in-the-country/




La nueva embestida del imperialismo contra los refugiados kurdos

Uno de los temas que se han tratado en la Cumbre de la OTAN celebrada en estos días en Madrid es la inclusión de Suecia y Finlandia en esta organización terrorista, abandonando dichos Estados su postura de neutralidad mantenida desde la fundación de esta en 1949.

Uno de los Estados miembros que hasta ahora se ha opuesto a la inclusión de las mismas en la OTAN es Turquía, alegando el auxilio que ambas naciones han otorgado a refugiados kurdos. Ante esta oposición del Estado turco, Finlandia ha recordado en la cumbre que han realizado enmiendas en su código penal que amplían los supuestos en los que una actividad es considerada como colaboración con el terrorismo, ya que la UE considera al Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) como una organización terrorista, aunque no así al Partido de la Unión Democrática (PYD) de Siria y a sus milicias conocidas como Unidades de Protección Popular (YPG).

Asimismo, el gobierno sueco habló de una nueva ley antiterrorista mucho más severa que entraría en vigor el 1 de julio. Se abandonarían de este modo las posturas neutrales iniciadas bajo el gobierno del Primer Ministro progresista Olof Palme que, entre otras cuestiones, se opuso a la inclusión de Suecia en la OTAN (de ahí que se sospeche que la Operación Gladio estuvo detrás de su asesinato en 1986) y defendió el derecho de autodeterminación de los kurdos, así como de los palestinos y de los saharauis. Respecto a estos últimos, ya en 2016 se anunció que Suecia retiraría su apoyo a la causa saharaui para que la multinacional IKEA pudiera abrir tiendas en Marruecos.

Pero esta persecución defendida ahora por Suecia y Finlandia va más allá de los refugiados kurdos que militen en las ya citadas organizaciones, ya que como nos informa el diario Público: «la condena es tan genérica que podría servir de base para la persecución de todo el movimiento kurdo en su conjunto, incluso si eso contraviene las propias constituciones de los países europeos firmantes». Es decir, estos Estados ni siquiera se preocupan de cumplir con lo plasmado en sus propias constituciones, plegándose por completo a los intereses imperialistas de la OTAN y de Turquía, un Estado que a día de hoy no ha reconocido el genocidio que se cometió contra el pueblo armenio y otros pueblos no-turcos entre 1915 y 1926.

El presidente turco Erdoğan, además, no deja de ser un fascista que ha llevado a prisión a miles de activistas y periodistas que han denunciado sus crímenes (sean de etnia turca o kurda) y que mantiene su hostigamiento militar contra Siria. Tampoco podemos olvidar lo sucedido con dos miembros de la banda musical Grup Yorum (compuesta por turcos y kurdos), Helin Bolek (cantante) e Ibrahim Gökçek (bajista) que fueron exterminados en prisión durante una huelga de hambre, reprimiendo, además, a los que se solidarizaron con ellos, situación muy parecida a la del Estado español en la actualidad con el caso del rapero Pablo Hasel.

Todo ello mientras se sigue manteniendo que la OTAN busca “la defensa de la paz y la democracia”. Pero como dijera Lenin, “¿democracia, para qué clase?”, ya que desde sus orígenes tuvo como miembro y fundador a Portugal, entonces bajo la dictadura salazarista, y que nunca tuvo problemas con la Dictadura de los coroneles en Grecia (1967-1974) ni con Turquía pese al régimen militar producto del golpe de 1980. Comprobamos de este modo la falacia que a día de hoy esgrimen los defensores de esta organización criminal, envuelta hoy en un conflicto interimperialista con Rusia por Ucrania.

De igual modo, podemos ver cómo la socialdemocracia (tanto en España como en Suecia y Finlandia, donde sus partidos gobiernan) es la pata izquierda del fascismo, con la cual engañan a los trabajadores para imponer su orden reaccionario e impedir nuestro avance como clase. No hay más solución ante estas problemáticas que el socialismo, ya que la naturaleza depredadora del capitalismo jamás hará posible la paz entre los pueblos.

 

¡NO A LA OTAN! ¡NO AL IMPERIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 9 de julio de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Gabriel Boric no es más que otro reaccionario

Pese a todas y cada una de las campañas que el sistema capitalista hace por lo que ellos llaman “el cambio”, la realidad acaba por aparecer tarde o temprano. Y es que nos encontramos en una fase del capitalismo completamente putrefacto, moribundo, del que no se puede esperar absolutamente nada. El fracaso de la socialdemocracia contemporánea lo demuestra Podemos en el Estado español, pero también Dilma Rousseff en Brasil, Andrés Manuel López Obrador en México o Pedro Castillo en Perú. Todos y cada uno de los proyectos reformistas tienen un único objetivo: salvar el sistema productivo basado en la explotación del hombre por el hombre.

En esta ocasión vamos a centrar nuestra atención en Gabriel Boric, el actual presidente de Chile que despertó el entusiasmo en las elecciones presidenciales del 2021, llegando incluso a alcanzar el récord de votos recibidos en toda la historia de Chile. Pese a todo este arropamiento, a Boric le sobraron días para comenzar a cumplir las órdenes de los monopolios y sólo dos semanas después de su toma de posesión, los Carabineros (los cuerpos represivos del Estado chileno) se encontraban reprimiendo ya protestas estudiantiles, llegando a haber protestantes heridos de bala.

Gabriel Boric, el cual durante su campaña electoral llegó a dar un discurso en mapuche y prometer la retirada del ejército en Araucanía, donde el conflicto mapuche es más intenso, no tuvo otra que remilitarizar de nuevo esta región, porque la lucha mapuche es una guerra contra el expolio patrimonial, productivo y jurídico contra esta comunidad indígena, cosa que un siervo del Capital como Boric no está dispuesto a ceder. Los indígenas chilenos, que sufrieron la represión con Sebastián Piñera, también tienen que resistir ante los ataques del presidente actual, demostrando que el capitalismo no tiene signos políticos más que el robo y la explotación de la naturaleza y del ser humano.

Por otro lado, es conocido el nuevo proceso constituyente que se está dando en Chile y sobre el cual Gabriel Boric ya ha indicado en varias ocasiones su intención de llegar a un consenso mayoritario o, lo que es lo mismo, pactar también con los acólitos de Sebastián Piñera, los cuales al mismo tiempo que ocurre el debate y la negociación se movilizan en sus calles para que la Constitución chilena no cambie ni en lo accesorio. Por supuesto, no pueden faltar las acusaciones hacia Gabriel Boric tildándolo de “comunista” para mantener el miedo en la clase trabajadora hacia su ideología, cuando realmente hemos visto que el actual presidente de Chile no tiene nada de comunista.

La clase trabajadora chilena tiene que luchar por su liberación. Los candidatos políticos a la presidencia no son más que candidatos a la gestión de la explotación del hombre por el hombre y, por eso, el voto no cambiará absolutamente nada. El cambio sólo puede venir por la vía revolucionaria y sólo de esa forma los chilenos podrán llevar a cabo una Constitución que realmente les represente y los mapuches poder ejercer su derecho a la autodeterminación.

Desde el PCOE expresamos nuestra más profunda solidaridad con el pueblo chileno y mapuche y condenamos de forma contundente la represión de Gabriel Boric, el cual no puede tildarse de otra cosa que de farsante.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡POR LA EMANCIPACIÓN MUNDIAL DE LA CLASE OBRERA!

 

Madrid, 8 de julio de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)