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El PCOE contra el asalto al Partido Comunista de Venezuela (PCV)

Ayer, domingo 21 de mayo, la dirección del PSUV preparó un falso congreso extraordinario de bases del PCV con el objetivo de dar un paso más en su plan de asalto contra el Partido Comunista de Venezuela, a fin de secuestrar sus siglas y negar así a la clase trabajadora venezolana una alternativa que vaya más allá de los estrechos márgenes del electoralismo burgués y del “socialismo” del siglo XXI.

Con este movimiento, más propio de un grupo mafioso que de un partido obrero, la burguesía venezolana busca impedir que la revolución socialista pueda progresar en el país, pues el Partido Leninista es la piedra angular para que la revolución se imponga sobre las fuerzas del capital.

La burguesía venezolana, encarnada hoy en Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y el resto de la camarilla antirrevolucionaria, busca atacar con todas las fuerzas al PCV, porque es plenamente consciente de que la clave de su dominio, de la perpetuación del modo de producción capitalista, pasa por atacar al corazón del proletariado, es decir, al partido leninista.

Este movimiento del PSUV surge como reacción a la decisión del PCV de romper con el Gobierno a causa del incumplimiento de este de los acuerdos programáticos del “Acuerdo Marco Unitario PSUV-PCV” y por no haberse quedado callados ante la aprobación de una serie de reformas completamente neoliberales y, por ende, antipopulares. Así, la cúpula del PSUV, demostrando una esencia antidemocrática y autoritaria propia de quien ha asimilado la concepción del mundo de la burguesía capitalista, ha levantado diferentes acusaciones falsas contra el PCV y su militancia, tales como decir en la televisión que el PCV se subordina a los planes del imperialismo o propagar entre la opinión pública que existe una división interna entre las bases del PCV y su dirección. Frente a esta maniobra, el XVI Congreso Nacional del PCV, del pasado mes de noviembre, adoptó una posición unánime de lucha política contra las reformas antiobreras del gobierno del PSUV. Sin embargo, las aspiraciones por intervenir y asaltar al partido no cesaron.

Durante el pasado mes de febrero, el PCOE denunció los planes injerencistas que se estaban sucediendo contra el PCV, pues era evidente que el PSUV buscaba socavar la unidad del partido comunista desde sus mismas bases al no haber conseguido tomar su dirección. Como puede verse, estos planes no se han detenido y es claro que el objetivo es crear un falso partido comunista e ilegalizar al actual PCV, perseguir a su militancia honesta y fiel al marxismo-leninismo al tiempo que colocan a una banda de mercenarios políticos como representantes de una falsa organización comunista que se supedite completamente al “socialismo” del siglo XXI y al gobierno antipopular de Nicolás Maduro. Un movimiento que se alinea completamente con las exigencias del imperialismo, pues serviría para presentar a Venezuela como un objetivo más interesante a los intereses del capital mundial al tener a los auténticos comunistas ilegalizados y al movimiento obrero fuertemente mermado.

Desde el Partido Comunista Obrero Español denunciamos la campaña de difamación y calumnias contra el PCV, la usurpación de sus logos, siglas y símbolos históricos, y el falso congreso extraordinario recientemente realizado por los esbirros de la contrarrevolución. Del mismo modo, trasmitimos nuestra solidaridad internacionalista a toda la militancia y camaradas del Partido Comunista de Venezuela y animamos a la clase trabajadora venezolana a que intensifiquen las protestas obreras contra esta vil maniobra del Gobierno, ya que la única salida contra la barbarie y la explotación capitalista es construir una alternativa independiente de la clase trabajadora contra la burguesía y su Estado.

 

¡MANOS FUERA DEL PCV!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 22 de mayo de 2023

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Ayuso contra Bolaños

En el día de la Comunidad Autónoma de Madrid, el día 2 de mayo, vimos como la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y sus encargados del protocolo vetaban para subir al acto a Félix Bolaños, actual ministro de la presidencia.

Ayuso y sus acólitos defienden que el ministro no estaba invitando y que desde el Gobierno quieren acaparar y abarcar todos los actos posibles, que fue a provocar y reventar el acto y que en ese acto no hay ministros -cosa que sorprende porque estaba Margarita Robles-. Mientras que, por el otro lado, se dice que la presidenta Ayuso hizo caso omiso a los correos que se enviaron desde el ministerio donde se confirmaba la asistencia de Bolaños.

Sea como fuese, lo que está bastante claro es que esto es un enfrentamiento inventado. Como todos sabemos este año es de elecciones. Municipales, regionales y generales. Todos los partidos ya han comenzado su campaña pese a no estar aún en proceso de ello. El “enfrentamiento” entre los Ayuso y Bolaños es simplemente un intento de querer diferenciarse ambos partidos, una muestra de cómo Ayuso se enfrenta al PSOE, para que parezca que no son lo mismo y que no representan a los mismos sectores.

Tienen que diferenciarse ambos partidos para atraer votos, para legitimar el régimen fascista español que se viste de democrático cada 4 años o cada vez que le toca. Ambos partidos, al igual que Más País, Sumar, Podemos, Vox, Ciudadanos…, son simples gestores del capital. Prometen cambiar el país, aun sabiendo que son marionetas y que sus “cambios” se tienen que ajustar dentro de los límites que les permite los designios del capital. Todas las opciones son los sostenedores de este régimen represor y explotador de la clase obrera.

Entrar en este tipo de debates, quién tiene razón Ayuso o Bolaños, es entrar en el juego de la burguesía que a través de sus medios de comunicación quieren que pienses en eso y no en cómo salir de la situación en la que nos encontramos los obreros. Quieren que tu descontento, tu rabia, los expreses a través de una papeleta en las elecciones. Quieren que te expreses por medio del sistema, cuando más que demostrado está que por medio de él no se consigue absolutamente nada.

Por este tipo de cosas es más que necesaria la organización en torno al Partido. Hay que darle una salida revolucionaria al capitalismo y mediante elecciones no se consigue nada. Obrero, no caigas en el juego de la burguesía, organízate para acabar con el capital, organízate con el PCOE.

 

ORGANIZATE CON EL PCOE

NO CAIGAS EN LA FARSA ELECTORAL

COMITÉ REGIONAL DEL PCOE EN MADRID




Comunicado de solidaridad con el PCPE

Camaradas del Partido Comunista de los Pueblos de España:

Hemos tenido conocimiento de la agresión perpetrada por los fascistas en el Centro Obrero y Popular las Trece Rosas en la ciudad de Valencia.

El hecho de que la burguesía saque a pasear a los fascistas y se vea obligada a apostar por él es la prueba inequívoca de que el capitalismo se encuentra en una situación terminal.

Estos acontecimientos –seguramente materializados por desclasados y lumpen que la reacción recolecta para arremeter contra la clase obrera– y estas expresiones de anticomunismo –cualidad propia del fascismo– los comprobamos diariamente en los medios de manipulación de masas, en pronunciamientos militares, en el seno del poder judicial y en determinadas resoluciones políticas de los parlamentos, empezando por el de los monopolios europeos, esto es, el Parlamento Europeo.

El fascismo es la expresión de la inviabilidad y la situación moribunda de la formación socioeconómica capitalista. Pero ésta no cae sin la existencia de una organización revolucionaria, del partido leninista, que dote a la clase obrera de unidad, organización y dirección revolucionaria para la toma del poder político, para conquistar la dictadura del proletariado. Y la unidad de la clase obrera es la unidad de su vanguardia.

Desde el Partido Comunista Obrero Español os trasladamos toda nuestra solidaridad y rechazamos de pleno el ataque fascista contra el Centro Obrero y Popular Trece Rosas de Valencia. Asimismo, la clase obrera cuenta con nuestro Partido para trabajar por la unidad de la clase, que es trabajar por la unidad de los comunistas, y para luchar contra el fascismo y el capitalismo que lo genera.

Recibid un fraternal abrazo comunista.

 

¡POR LA UNIDAD REVOLUCIONARIA DE LA CLASE OBRERA, POR LA UNIDAD COMUNISTA!

¡ABAJO EL FASCISMO Y ABAJO EL ESTADO FASCISTA! ¡POR EL SOCIALISMO!

En Madrid, a 2 de mayo de 2023

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




1 de mayo. La Clase Obrera debe romper el yugo capitalista

El grado de depauperación de las condiciones de vida de la clase obrera se acrecienta día a día: La inflación se incrementa como consecuencia de la política monetaria realizada por los Bancos Centrales, los salarios reales bajan como consecuencia de la política económica dictada por la patronal y los corruptos sindicatos financiados por el Estado fascista, las cuotas de las hipotecas suben y la precariedad laboral es peor que nunca, por más que la vocera oportunista Yolanda Díaz se afane en decir lo contrario. El desarrollo de la automatización expulsa del mundo del trabajo a cada vez una mayor masa de trabajadores, de tal modo que los trabajadores de edad próxima a la jubilación constatan como se rebajan sus pensiones, al incrementarse la edad de jubilación, y cierra a la juventud obrera – que cada vez sufre una educación de peor calidad – la incorporación al mundo del trabajo, condenándoles a la pobreza y a la falta de futuro.

Y es que a la burguesía no le queda otra salida que la automatización y con esta lo que hace es echarse tierra encima, negar progresivamente el sistema económico capitalista. Puesto que el desarrollo de la automatización desacompasa el desarrollo de la técnica, de la tecnología, con el desarrollo humano dislocándose completamente la composición orgánica del capital de tal manera que, mientras exista el capitalismo, mientras los medios de producción y la tecnología no estén en manos de la clase obrera, la robotización servirá para arrojar a la pobreza y al paro a la clase obrera a la par que la producción se acumulará sin tener salida como consecuencia de la destrucción de la demanda al estar la mayoría de la clase obrera en el paro forzoso.

La guerra que se libra en Ucrania, los escarceos en Taiwán, como antaño ocurrió en otros puntos del planeta o sigue ocurriendo, no es ni más ni menos que la expresión de un mundo, el capitalista, totalmente moribundo, donde las potencias imperialistas se ven obligadas ya a confrontarse entre sí como única opción para poder sobrevivir. La burguesía monopolista y su base económica, en bancarrota como lo acredita la inflación desbocada fruto de una política monetaria que se fundamenta en la estafa y que ha liquidado completamente el valor del dinero, la única salida que puede ofertar al mundo para salvaguardar su moribundo régimen es la guerra imperialista, el crimen y el saqueo.

En el Estado español, los fascistas ya sean en su versión clerofascista – PP, VOX, porque la marca naranja ya ha sido engullida por las dos primeras – o en su versión socialchovinista – PSOE – muestran claramente su adhesión inquebrantable al imperialismo norteamericano, del que son grandes lacayos, y al Estado fascista al cual defienden a ultranza. Misma defensa que hace la “izquierda” del sistema, igual de reaccionaria y alineada con el Estado fascista que los fascistas, que no vacila en vender a la clase obrera a cambio de migajas siendo su máximo exponente Yolanda Díaz y su Reforma Laboral que es una absoluta estafa para la clase obrera y se retrata un día sí y otro también, como la última engañifa de los empresarios contra la clase obrera.  Una “izquierda” falsa que se sitúa por encima de la clase obrera a la que tratan de utilizar para pisar moqueta, afianzar sus poltronas y vivir del cuento durante otros cuatro años a costa de la vida de la clase obrera. La izquierda real siempre ha pretendido organizar a los trabajadores para superar el sistema capitalista, para que los trabajadores participen en la vida política del país desde la movilización y la lucha, y no como ahora, donde los engendros creados por los capitalistas niegan la organización – SUMAR es la exaltación de una persona, una persona que ha sido probada por la Patronal y ha resultado ser una gran lacaya de ésta y una auténtica vendeobrera – y por supuesto castran a la clase obrera de su condición de una clase revolucionaria.

Por otro lado, los sindicatos del régimen – CCOO y UGT -, no vacilan en vender y traicionar a la clase obrera a cambio de prebendas – ya sean en forma de liberaciones, gestiones de planes de pensiones privadas en empresas (por ejemplo en Telefónica), o directamente en forma de subvenciones y favores políticos – firman convenios colectivos que son auténticas traiciones que garantizan el cumplimiento escrupuloso de la política económica de la patronal, que no es otra que la clase obrera pierda poder adquisitivo viendo como nuestros salarios reales bajan cada año para garantizar que los empresarios, año tras año, incrementen sus beneficios empresariales, tan obscenos como esos dos sindicatos al servicio de los monopolios y de su Estado fascista.

La clase obrera únicamente tiene una salida: Unir todas las luchas de sus diferentes sectores – pensionistas y jubilados, juventud obrera, clase obrera en los centros de trabajo, lucha por la defensa de los servicios públicos, etcétera – en una única lucha de clase contra la burguesía, contra el capitalismo y contra el Estado, que son los responsables de todos los males que sufrimos los trabajadores. La vida de la clase obrera pasa por el socialismo, pasa por poner los centros de trabajo, la producción y la tecnología al servicio de la clase obrera, o lo que es lo mismo, democratizar el sistema económico poniendo la economía al servicio del proletariado. Por eso, ante las diferentes marionetas del capital que pretendan pasar como supuestos “revolucionarios” hablando de la unidad de España, de nacionalismo y confrontación entre pueblos, de electoralismo consistente en garantizar la desmovilización y desarme organizativo de la clase obrera, hemos de reiterar a la clase obrera que su única salida es el socialismo en lo económico y la dictadura del proletariado como garantía de que se impone la democracia y los intereses vitales de la clase obrera por encima de todo.

Este 1º de mayo, el día de los trabajadores que honra el 137 aniversario de la lucha de los trabajadores en Chicago en 1886, sigue estando vigente la lucha heroica de la clase obrera y su justa reivindicación de impregnar de justicia humana el mundo, y ello sólo puede realizarlo la clase obrera impregnado todos los rincones de la tierra de su humana justicia y de su verdad, que no es otra que la construcción de un mundo sin clases y sin Estado donde la explotación capitalista sea pasto del pasado y la humanidad escriba de manera consciente y humana su historia en un mundo de iguales.

 

¡VIVA EL 1º DE MAYO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡FORTALECE LAS FILAS DE LA REVOLUCIÓN, FORTALECE EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL(P.C.O.E.)!

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La policía reprime la consulta por la sanidad en Madrid

El pasado día 17 de abril, la Policía Municipal de Madrid reprimió una consulta sobre la Sanidad organizada por plataformas, colectivos vecinales y profesionales sanitarios. Esta consulta pedía más recursos para el aumento de personal y medios sanitarios en la Atención Primaria y hospitales públicos de Madrid. Se les multó por “perturbar gravemente la vía pública”, “desobediencia al agente de la autoridad en el ejercicio de sus funciones”, “fijación de publicidad” y por no tener autorización municipal para poner una mesa en la vía pública.

Tenemos listas de espera que rozan la burla, pruebas tan importantes como una biopsia para ver si tienes cáncer tardan 2 meses en hacértelas, ha aumentado desde el 2016 en un 300% el número de pacientes que llevan más de 90 días a la espera de una cita para un especialista, tarda de media 1h en llegar la ambulancia cuando la llamamos de urgencia, etc.

Este caso de represión sirve como ejemplo para recordar que en España hay multitud de normativa legal lista para reprimirnos. La Ley Mordaza es una de las más mencionadas, pero hasta a las Ordenanzas Municipales se les dota de ese carácter.

El capitalismo, en su fase imperialista, está en absoluta bancarrota y sólo le queda recurrir al fascismo. Cada vez tiene menos margen de actuación para atender las necesidades más básicas de la clase obrera que les permita la reproducción de la fuerza de trabajo y por eso se aplican medidas reaccionarias como estas, propias de un Estado fascista, porque nos encontramos en un contexto económico cuyas contradicciones inherentes a este sistema cada vez están más acentuadas y mantener el mal llamado Estado de Bienestar va en contra de sus intereses, no ya por avaricia, que también, si no por mera supervivencia. Los intereses de la clase burguesa son lo opuesto a los intereses de la clase obrera, por eso son irreconciliables.

No hace falta el uso de la violencia policial para coartar la libertad de alguien, no hace falta la violencia más descarada, el atentar contra el poder adquisitivo de una clase obrera cada vez más pobre sin duda sigue siendo útil para forzar la voluntad de quien no sigue la senda marcada, de quien se opone a que su salud sea mercantilizada.

Los trabajadores (independientemente de cualquier condición) estamos siempre amenazados en el capitalismo. No son las leyes burguesas las que establecen una graduación sobre nuestra liberación, sino nuestra posición sobre las relaciones de producción, que en el capitalismo siempre es de desposeídos y explotados. Por lo que, ¿cómo pretendemos salir de este atolladero “reformando el capitalismo” como propone la izquierda parlamentaria?, ¿cómo pretendemos salir si no es yendo a la raíz de los problemas?, ¿cómo pretendemos solucionar problemas que comparten causa y comparten culpable si no es dirigiendo nuestros golpes hacia una misma dirección?

La lucha por una sanidad pública de calidad por parte de la clase trabajadora tiene a sus espaldas mucho esfuerzo, con manifestaciones constantes como la de Abrantes que llevan más de 2 años saliendo todos los jueves, como la reciente consulta sobre la sanidad que ha implicado a más de 10.000 madrileños organizando durante meses 1.742 mesas en los distritos de la capital y 37 municipios, o como todo el trabajo que conlleva presentar una ILP sobre la sanidad, como se ha hecho ya en varias ocasiones. Pero seguimos retrocediendo en derechos, por muy buenas intenciones que se pongan detrás de todo este trabajo que se realiza. Hay que tener claro que seguir actuando de la misma manera no nos va a dar resultados distintos.

Desde el PCOE nos solidarizamos y denunciamos este nuevo caso de represión. Una represión que se da con el gobierno “más progresista de la historia” al mando. Demostrando una vez más que no importa el color del gobierno y que siempre serán los intereses del capital los que defiendan usando para ello toda la represión necesaria.

Es por ello que hacemos un llamamiento a la clase trabajadora para que deje de confiar en los diferentes gobiernos que están al servicio de los monopolios y nunca servirán a los intereses de la clase trabajadora. La única salida para la clase trabajadora es organizarse en torno al Frente Único del Pueblo, en el cual se unan todas las luchas de la clase trabajadora y cuyo objetivo sea construir nuestros propios órganos de poder. Solo así se pondrá fin a la miseria y a la violencia capitalista y podremos poner todos los recursos y riquezas al servicio de la sociedad.

 

¡Por el Frente Único del Pueblo!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




86 años del bombardeo fascista sobre Guernica

El 26 de abril de 1937, en cuestión de un par de horas, la ciudad vizcaína de Guernica quedó recudida a escombros y llamas. Una imagen aterradora como consecuencia del bombardeo fascista sobre la localidad vasca, la cual no se trataba en absoluto de un objetivo militar o estratégico; el objetivo tras el bombardeo era la desmoralización completa de la población civil y asestar un golpe sin precedentes contra el pueblo vasco. En esa madrugada, tras tres horas y media de bombardeo en las que se lanzaron entre 31 y 41 toneladas de bombas, murieron más de 1600 personas y otras 900 resultaron heridas.

Al día siguiente, el lehendakari José Antonio Aguirre denunció que el bando fascista era autor del atentado:

«Ante Dios y ante la Historia que a todos nos ha de juzgar, afirmo que durante tres horas y media los aviones alemanes bombardearon con seña desconocida la población indefensa de la histórica villa de Gernika reduciéndola a cenizas, persiguiendo con el fuego de ametralladora a mujeres y niños, que han perecido en gran número, huyendo los demás alocados por el terror».

 

Rápidamente, la Radio Nacional franquista inició una campaña de contrapropaganda y acusó a los vascos en general, y a los marxistas en particular, de incendiar su propia ciudad, en un intento desesperado por eludir la responsabilidad de Franco en la atrocidad y crueldad de haber bombardeado indiscriminadamente a civiles indefensos por medio de la Legión Cóndor de la Alemania nazi y la Aviación Legionaria de la Italia fascista. Un ejemplo que nos ayuda a comprender como opera la burguesía en su batalla ideológica y propagandística contra el movimiento comunista.

A los pocos días del incidente, una nota de prensa fue difundida en los periódicos del Estado, la cual atribuía lo sucedido en Guernica a una mezcla entre locura y conspiración de republicanos y nacionalistas vascos a instancias, por supuesto, de la Unión Soviética. La versión de que “los rojos”, en un ataque de falsa bandera, habían incendiado Guernica fue oficial en el Estado español durante décadas. Cuando la verdad tras los hechos hizo insostenible las mentiras del régimen, la historiografía burguesa y fascista basculó para que las culpas cayeran únicamente en la aviación alemana, intentando dejar impunes tanto al sanguinario dictador Francisco Franco como a Emilio Mola.

Sin embargo, de cara al exterior, la versión fascista de los hechos fue desacreditada en los primeros días por los corresponsales de prensa extranjeros. La prensa internacional se había hecho eco del crimen de guerra franquista gracias al testimonio del periodista George Steer cuya crónica del suceso apareció el 28 de abril en The Times y The New York Times:

«El bombardeo de esta ciudad abierta situada muy por detrás de las líneas duró exactamente tres horas y cuarto, durante las cuales una poderosa flora de aviones que consistía en tres modelos alemanes bombarderos Junkers y Heinkel, no cesó de arrojar sobre la ciudad unos artefactos que pesaban un máximo de 450 kilos y se calcula que más de 3.000 proyectiles incendiarios de aluminio con un peso de un kilo cada uno. Los cazas, entretanto, descendían sobre el centro de la ciudad para acribillar con sus ametralladoras a la población civil que se había refugiado en el campo. Pronto, toda la ciudad de Guernica estaba en llamas. […]

La declaración publicada por Salamanca según la cual Guernica ha sido destruida por los rojos es absolutamente falsa. Personalmente hablé con más de 20 refugiados de Guernica en los alrededores de la ciudad la noche de la destrucción […] Un periodista recogió conmigo tres bombas, las tres alemanas, con fecha de 1936. Todo el mundo sabe que en el pueblo un gran número de mujeres y niños han sido atacado en un refugio contra las bombas y es evidente que éstos no habrían ido a refugiarse en un lugar que los rojos tenían intención de incendiar… Yo estuve en Guernica hasta las 1,30 de la madrugada y en ninguna parte podía sentirse el olor a petróleo… Una gran parte de Guernica no es un montón de cenizas, sino un montón de escombros».

Así, la versión oficial difundida por el régimen franquista que atribuía la tragedia al bando republicano fue desmentida con celeridad y a los ojos de los trabajadores del mundo quedó demostrado que ese cruel episodio de la historia fue consecuencia del bombardeo de la aviación italo-alemana que apoyaba al bando franquista y seguía sus órdenes sobre el terreno.

La destrucción de Guernica y el intento de manipular la historia por parte de los fascistas es un episodio que es perfectamente extrapolable al resto de la contienda, donde continuamente se trata de revisar la historia, ya sea culpando del golpe de Estado franquista y la posterior guerra a una supuesta inestabilidad de la II República tras la victoria electoral del Frente Popular o, como vimos en la moción de censura planteada por el partido fascista VOX los pasados días 21 y 22 de marzo, a la revolución asturiana de octubre de 1934.

El fallido golpe liderado por Emilio Mola, a causa de que buena parte de las tropas optaron por mantenerse fieles a la república y al escasísimo apoyo popular, no podría haber terminado tres años después con una victoria en la guerra de no haber sido por la ayuda militar de las potencias extranjeras, de Italia y Alemania, pero también gracias a los recursos que le llegaban al bando sublevado a través del Portugal fascista de Salazar y de Gibraltar en forma de combustible enviado por la compañía estadounidense Texaco. Solo el apoyo estratégico y militar de la Unión Soviética fue lo que permitió generar las condiciones para establecer una resistencia militar sólida contra el franquismo. Una resistencia popular que sorprendió a las tropas de Mola y Franco, las cuales optaron por el terror más absoluto en forma de fusilamientos y bombardeos masivos como forma de atemorizar al valiente proletariado que se había levantado contra el fascismo.

La Guerra Civil, y la victoria del asesino Franco, que fue la victoria de Hitler, de Mussolini, del capital financiero y de la reacción mundial, impuso un régimen fascista mediante el cual se fue conformando el capitalismo monopolista de estado, se construyeron los monopolios y en torno a él se conformó una superestructura que reflejase dicho cambio en la base, dicho tránsito del capitalismo premonopolista al imperialismo. Ese Estado fue ensanchándose y estructurándose, hundiendo sus raíces en el fascismo. Una vez muerto el Caudillo, el oportunismo – hijo del capital financiero – y los fascistas dieron ligeros retoques cosméticos al Estado fascista, para mantener la obra del fascista Franco una vez muerto el tirano, condensándose todo ello en la Constitución de 1978.

El fascismo es la tabla de salvación de la reacción, de la burguesía en la crisis general del capitalismo. Y la burguesía está agarrada a dicha tabla de salvación porque es consciente que está en los estertores de su criminal régimen y de su criminal existencia. El fascismo es un poder precario, es un poder con pies de barro, hundido en el cieno de la corrupción y que está totalmente quebrado. Es la constatación que estamos en la fase histórica donde lo viejo debe terminar de morir y lo nuevo, el socialismo, debe imponerse de manera revolucionaria, por ello el fascismo es la única vía que tiene el capital financiero para mantener en pie a su sistema caduco, corrompido y quebrado.

«El peligro del fascismo para el proletariado y para el movimiento sindical clasista es un peligro permanente y creciente. La eliminación definitiva de dicho peligro sólo es posible mediante el derrocamiento de la dominación de la burguesía, mediante la sustitución de la dictadura burguesa por la dictadura del proletariado en alianza con los trabajadores del campo. Considerar el fascismo como un fenómeno temporal y transitorio, que, dentro de los marcos del capitalismo, podría ser reemplazado por el restablecimiento del viejo régimen democrático-burgués, así como negar el peligro del establecimiento del fascismo en los grandes países capitalistas es hacerse vanas ilusiones, que sólo pueden debilitar la vigilancia y la resistencia del proletariado, servir al fascismo y coadyuvar al fortalecimiento temporal de la dictadura fascista» (Gueorgui  Dimitrov, 1928).

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡NO PASARÁN!

Madrid, 28 de abril de 2023

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Las repúblicas bálticas, punta de lanza de la OTAN frente a Rusia y del fascismo frente al comunismo

Las repúblicas bálticas son, sin lugar a duda, una de las apuestas más grandes por parte de la OTAN a la hora de realizar un cercamiento a Rusia. Junto a Polonia, Estonia, Letonia y Lituania son los países que más apoyo están ofreciendo al régimen fascista ucraniano y sus respectivos gobiernos apoyan fervientemente la presencia militar de la OTAN en sus territorios.

Al bordear Rusia a través de miles de kilómetros de frontera, son 3 regiones ideales para, entre otras cosas, instalar bases militares de la organización atlántica a escasa distancia de localidades como la capital rusa, Moscú. Además, los elementos reaccionarios que dirigen dichos países no dudan en llevar a cabo una despiadada ofensiva ideológica para embrutecer al proletariado de sus respectivos países y, de esta manera, eliminar rápidamente cualquier tentativa de entendimiento de su proletariado con los trabajadores rusos. Temen que en estos momentos de ofensiva capitalista y de pauperización de la miseria de los trabajadores del mundo, vuelva a aflorar el internacionalismo proletario que existía durante la Unión Soviética y que permitió que los pueblos trabajadores de esos países se relacionasen dentro de su condición de clase, como si de un único país se tratase.

Desde el pasado mes de septiembre, se prohibió que ciudadanos rusos con visados Schengen pudiesen integrar al territorio de los países bálticos – Estonia, Letonia y Lituania – y Polonia. En relación con esto, el pasado lunes 17 de abril, el recién formado gobierno de Estonia, presidido por la neoliberal Kaja Kallas, manifestó su oposición a que trabajadores rusos pudieran cruzar la frontera con el país para huir de los horrores de la guerra imperialista y evitar ser llamados a filas.

Letonia, por su parte, no se queda atrás en su alineamiento con los intereses de la OTAN. Rara sería otra postura teniendo en cuenta que su actual presidente de la república, Egils Levits, fue un reconocido neonazi en los años noventa. Esto explica mejor los motivos que llevaron a Inara Murniece, Ministra de Defensa de Letonia, a anunciar la transferencia al régimen fascista de Ucrania de todos sus sistemas de defensa aérea Stinger junto con la promesa de instruir a miles de soldados ucranianos durante el presente año. Letonia lleva ya más de 370 millones de euros en apoyo económico-militar a Zelensky.

Por último, Lituania reaccionó rápidamente ante la invasión rusa de Ucrania bloqueando el tránsito de mercancías hacia el estratégico enclave de Kaliningrado restringiendo el tránsito ferroviario, lo cual afectó a un 40-50% de las importaciones totales del territorio y lanzaba a su población a una más que posible confrontación militar con Rusia. A sabiendas de que las decisiones del ejecutivo lituano estaban tensionando la política entre ambos países, la formación militar, los reclutamientos, la movilización parcial de sus tropas y las maniobras en la frontera no han dejado de aumentar desde el año pasado. A su vez, Lituania ha insistido en reiteradas ocasiones a la Comisión Europea que imponga sanciones más fuertes contra Rusia.

Dichos elementos reaccionarios aplican en las 3 repúblicas una serie de medidas que dejan muy claro la esencia fascista de sus respectivos estados. Una de ellas es la persecución a todo lo relativo al comunismo, empezando por la hipócrita comparación de esa doctrina con el fascismo (siendo ellos fascistas en palabra y hecho), tal y como comentó en su día el Ministro de Relaciones Exteriores de Estonia, Urmas Reinsalu:

“El nazismo y el comunismo se arrogaron el derecho a aplastar países y sociedades, todo en nombre de un futuro utópico que nunca llegó. Millones de personas fueron oprimidas para ser “reeducadas”. Otros muchos millones sufrieron la miseria más abyecta. Y, por supuesto, también fueron millones los que fueron desplazados o asesinados. […]No puedo estar más en desacuerdo cuando su gobierno afirma que el comunismo ha dejado efectos positivos. Es cierto que la Unión Soviética participó en la campaña contra la Alemania nazi, pero el Ejército Rojo no liberó a Europa del Este de la tiranía nazi, sino que cambió ese dominio alemán por la nueva dictadura rusa. La Guerra Civil concluyó en Grecia en 1949. Ese mismo año, el régimen comunista de Estonia deportó al 2% de nuestra población, como represalia contra los campesinos que se negaban a colectivizar la agricultura. A eso hay que sumarle las decenas de miles de estonios que fueron apresados y enviados al Gulag. Cuando digo que en el comunismo no puede haber libertad, democracia e imperio de la ley, lo digo porque se de lo que hablo. La historia nos lo demuestra. El comunismo ha sido intentado en todos los continentes, con la salvedad de Oceanía, y el resultado siempre ha sido el desastre económico y la destrucción gradual del imperio de la ley”.

Otra de las medidas es el régimen de apartheid aplicado a la minoría rusa, que fácilmente alcanza a ser el 20% de la población en países como Estonia, y a la población rusófona, vetando a dichas personas todo tipo de derechos como, el derecho al sufragio y el derecho a realizar estudios en su lengua materna como lo es el idioma ruso. Por no hablar de que la discriminación sobre esa minoría llega al punto de que, especialmente desde la recesión que estalló en 2008, las condiciones de desempleo y de pobreza son aún mayores en esas capas de la población. Aunque realmente la inmensa mayoría de la población de dichos países sufre la explotación del capital en un grado muy elevado, al punto en que la demografía de las tres repúblicas tiende a decrecer, entre otras cosas, por el cada vez más alto índice de población joven que emigra a otros países ante la falta de perspectiva de futuro.

Hoy día, miles de jóvenes observan la “perspectiva de futuro” de la que disponen en esos estados fascistas: blanqueamiento constante del fascismo exaltando como héroes nacionales a colaboracionistas con el nazismo – recordamos el caso de Miquel Puertas, que en 2020 fue encarcelado y torturado en Lituania por el hecho de haber señalado que los supuestos “héroes nacionales” del país eran colaboradores del Holocausto nazi –; persecución de todo elemento revolucionario que aspire a obtener una sociedad más humana, igualitaria y justa – en 2009, el Parlamento lituano modificó su Código Penal para castigar con tres años de cárcel la propaganda e ideología comunista –; una serie de políticas socioeconómicas que convierten a los jóvenes proletarios en un mero utensilio de usar y tirar para la burguesía y un servicio militar obligatorio destinado a que, más pronto que tarde, sirvan como carnaza en una guerra interimperialista.

Una guerra en la cual se usaría a la clase obrera de las repúblicas bálticas al igual que se usa a la clase obrera en Ucrania, a modo de carne de cañón para eliminar a gran parte de la población considerada como excedente para los monopolios. Además de que la potencia criminal más grande que ha parido la historia, Estados Unidos, en una situación interna cercana a la guerra civil, con múltiples tiroteos prácticamente todos los días, con diferentes sectores de la burguesía depredándose entre ellos, una deuda pública de más de 20 billones de dólares, de gigantes en quiebra como el Silicon Valley Bank y con una moneda que cada vez más devaluada frente a otras como el rublo, no ve de otra salida a ese panorama de pérdida de hegemonía que una guerra a gran escala frente al bloque imperialista emergente de los BRICS. Todo ello en medio de un modo de producción que hace aguas frente al avance de las fuerzas productivas, como así lo acredita la descompensación entre capital variable y capital constante fruto de la robotización.

Frente a este panorama, los comunistas de todo el mundo debemos tejer unas relaciones internacionales alejadas de la podredumbre hasta ahora imperante, del amiguismo, del revisionismo y de la negación del internacionalismo proletario, teniendo claro en todo momento los inmensos cambios que están operando en la base económica, y alejándonos de toda tesis oportunista y/o chovinista. Al final, solo el pueblo trabajador del mundo, con la clase obrera a la cabeza guiada por el marxismo-leninismo, puede poner fin a las actuales y opresivas relaciones de producción, sustituyéndolas por la dictadura del proletariado como única vía contra la barbarie imperialista que asola a los pueblos del mundo y nos condena a la miseria más absoluta.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 23 de abril de 2023

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




CCOO a la vanguardia de la patronal

Que una gran parte del sindicalismo en el Estado español está completamente dirigido por la burguesía no debería ser una sorpresa para nadie. Ríos de tinta hemos escrito desde el PCOE denunciando que CCOO y UGT son organizaciones antiobreras y corruptas cuya función no es otra que la de garantizar la división y desideologización de los trabajadores para que se impongan las políticas económicas de la burguesía y por lo que esos dos sindicatos del régimen perciben suculentas prebendas por parte del Estado fascista español.  De hecho, esas organizaciones más que sindicatos son auténticas empresas financiadas fundamentalmente con dineros públicos.

En Galicia, los trabajadores de CCOO se juntan, manifiestan y convocan huelga en febrero de 2023 contra su patrón, CCOO, para la renovación de su convenio colectivo y la subida de unos salarios que llevaban ya nueve años congelados. La respuesta del sindicato fue una intentona de vulnerar el derecho de huelga, lo cual le ha llevado a ser condenado por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.

Lo que debería ser complicado, ser más reaccionario que un Juez o un empresario, para CCOO es el pan de cada día. Y para muestra, un botón. Recientemente, también se ha conocido que en Aragón han condenado también a CCOO por despedir de forma improcedente a una abogada que no asumió un exceso de trabajo. También a finales de 2022, proclamaron un ERE en la Comunidad Valenciana a una plantilla de trabajadores que ya veían su sueldo congelado desde un tiempo atrás. Por no mirar atrás en esta última década donde la Empresa CCOO ha cosechado sentencias judiciales condenatorias por, por ejemplo, despedir a trabajadoras con enfermedades graves o por acoso laboral, entre otras.

Una vez más: no son trabajadores de Amazon, no son trabajadores de Inditex, no son temporeros en Extremadura, son trabajadores de un sindicato cuyo eslogan para su 12º Congreso fue “Actuar para avanzar”. Por supuesto, la idea que tienen ellos de avanzar no es más que la de caminar con el Estado fascista español, profundizar en la reacción y precarizar más a la clase trabajadora para quitarle lo poco que le queda ya.

CCOO es un ejemplo perfecto de la ruina del movimiento sindical de la CSI pues su forma de actuar está perfectamente alineada con el Estado, el cual le otorga jugosas subvenciones a cambio que ascienden a más de 38 millones de euros en la última década. Más aún, por firmar EREs también se llevan comisión o minuta de hasta un 10% del coste del despido, más concretamente, por no hablar de los planes de pensiones privados en los que participa y congestiona junto con los empresarios, como por ejemplo, en TELEFÓNICA a través de FONDITEL.

CCOO y UGT son una parte más de un Estado podrido que el daño que le causan a la clase obrera es enorme. Si actúan de esta forma cuando un caso es mediático, de qué forma actuarán contra los trabajadores en las empresas a puerta cerrada. Esa es la vía sindical de la Confederación Sindical Internacional (CSI), donde CCOO apoyó a Luca Visentini, en el Congreso de ese sindicato internacional celebrado en Melbourne, a ser Secretario General. Personaje que, a la postre, está implicado en el caso Qatargate donde ese sindicato internacional al que pertenece CCOO blanqueaba a Qatar, y presuntamente recibían dinero por ello, a pesar de que en dicho país han muerto decenas de miles de trabajadores en las construcciones de las infraestructuras para el pasado mundial de fútbol. Ningún comunista consecuente, ni ningún obrero honrado puede apoyar a sindicatos de esa calaña, ningún comunista puede estar en los sindicatos de la CSI, como por ejemplo son CCOO y UGT.

La alternativa en los centros de trabajo pasa por fortalecer a los sindicatos de la Federación Sindical Mundial (FSM), afiliación internacional que agrupa a los sindicatos cuyo objetivo es el sindicalismo de clase y la unión de los trabajadores de todos los países para luchar y acabar contra las agresiones capitalistas en los centros de trabajo, alejándose del burocratismo, de la liberación sindical o de las subvenciones y prebendas de los estados capitalistas. Son el primer bastión para combatir al enemigo de clase y el primer lugar, para muchos trabajadores, donde se revelarán las contradicciones de clase.

Sin detenernos en la batalla económica, el Partido debe servir para elevar esta conciencia hacia la política y que cada trabajador comprenda la necesidad de unificar las luchas de cada centro de trabajo, de cada barrio, de cada centro de estudio y de todos los sectores que conforman el proletariado en una única lucha de clases contra la burguesía y su Estado conformando el Frente Único del Pueblo que sirva para combatir al Estado burgués, sustituirlo por un Estado obrero y construir el socialismo.

 

¡El sindicalismo amarillo es veneno burgués!

¡Ni un oportunista entre nuestras filas!

¡La única vía es el Socialismo!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del PCOE




La irrupción de la IA y el carácter destructivo de la ciencia en el capitalismo

Hace unos días conocíamos la noticia de que nombraron CEO de la empresa china NetDragon Websoft a una inteligencia artificial, en concreto de la filial de Fujian. Tras seis meses la IA logró hacer crecer a la empresa un 10% en bolsa.

La irrupción de esta tecnología de gran potencial y de aplicaciones tan decadentes en la actualidad, muestra de forma ejemplar el carácter de la ciencia en el sistema capitalista; a menudo cuando se piensa en la ciencia, inmediatamente se nos viene a la cabeza la palabra “progreso”, como si el desarrollo de la ciencia fuese, per se, algo que supone progreso.

Hay que saber distinguir entre avance y progreso, pues difícilmente podrían definirse los avances científicos en la industria armamentística como progreso, o poniendo un ejemplo de mayor actualidad, sería imposible catalogar de progreso a la intrusión de la IA en el mundo del arte con el software de texto a imagen, el cual, está construido sobre la explotación y el robo de obras artísticas más vergonzoso y descarado, hecho que ha provocado el nacimiento de herramientas que, de facto, convierten el arte en un fetiche de estética vacía y deslumbrante, que desvaloriza el trabajo humano y embrutece aún más a la clase obrera, pues la intención en la creación de estas herramientas no es “desbloquear la creatividad” o “democratizar el arte”, sino eliminar el factor humano en la creación artística, haciendo uso de herramientas de producción masiva de imágenes, vídeos y música, ¿dónde está aquí el progreso?

La ciencia, desde sus orígenes, siempre fue una herramienta al servicio de intereses económicos, fundamentalmente, y políticos como consecuencia de lo primero. Es innegable que actualmente la ciencia está en bancarrota, pues no solo no sirve al pueblo, sino que ha perdido, hablando de forma generalizada, toda perspectiva de su humanidad.

El fenómeno de las IAs llegará a muchas más ramas de la producción, desarrollándose aún más la contradicción entre capital constante y variable, hecho que muestra la inutilidad y decadencia del sistema capitalista.

Frente a este panorama de decadencia la única solución que existe es la construcción del partido de la clase obrera, la destrucción del sistema capitalista y la instauración del socialismo. Solo el pueblo, en su misión por la construcción de la sociedad comunista, será capaz de orientar la ciencia hacia lo humano, hacia lo necesario. Para ello, es fundamental que todo comunista esté a la altura del momento y decida emprender el camino de la acción, dando pasos hacia adelante en la construcción del partido siendo parte de la solución y no del problema.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡FORTALECE LAS FILAS DEL PCOE!

Comité Regional del PCOE en Madrid




El proletariado toma las calles en Francia

Desde el pasado 8 de marzo, estamos viendo como en Francia se suceden valientes jornadas de lucha obrera. Una lucha motivada contra la reforma de las pensiones del gobierno de Emmanuel Macron – que pretende aumentar la edad mínima de jubilación de los 62 a los 64 años y a 43 los años de cotización necesarios para poder cobrar una pensión completa – y que ha terminado por colmar la paciencia y la prudencia de la clase trabajadora del país, demostrando su fuerza mediante huelgas nacionales y manifestaciones que han sido seguidas por millones de personas.

Los medios de propaganda de los estados capitalistas, que en un primer momento trataron de ocultar y silenciar la lucha del proletariado en Francia, ahora optan por criminalizar los disturbios sucedidos en ciudades como París, Amiens, Nantes o Rennes, y se muestran especialmente preocupados con el reciente incendio en la fachada del ayuntamiento de Burdeos, acusando a los manifestantes de “radicales” que emplean “tácticas de guerrilla urbana” y obviando los numerosísimos episodios de violencia, detenciones arbitrarias y cargas por parte de los cuerpos policiales. Frene a este intento patético de desacreditar la más que legítima lucha del pueblo francés, en las cabezas de todos los trabajadores deben resonar las inmortales palabras de Karl Marx: «Nosotros no tenemos compasión y no pedimos compasión de ustedes. Cuando llegue nuestro turno, no pondremos excusas para el terror».

Mientras la ira en las calles va en aumento, Macron ha hecho oídos sordos y ha seguido defendiendo la necesidad de la reforma, argumentando que no existe dinero disponible para las pensiones en su estado actual en las arcas francesas. Sin embargo, la reacción del proletariado de Francia ante la violación de sus derechos incomoda y mucho a este lacayo de la burguesía y los monopolios; muestra de ello es que el presidente haya alterado su agenda internacional con el aplazamiento de la visita a Francia del rey Carlos III debido a la próxima gran convocatoria del 28 de marzo.

 

Igualmente, es reseñable que Macron diga que no se dispone de dinero para pagar las pensiones y que por ello se debe aplicar esta reforma antes de que acabe el año. Sin duda, la guerra imperialista en Ucrania está sirviendo para profundizar en la bancarrota económica de los Estados capitalistas europeos. Sabemos que el sistema está completamente quebrado y es por ello por lo que ya no queda espacio alguno para las reformas; sólo queda ver como se desmantela el falso estado del bienestar. Mientras que Macron y su gobierno defienden que no tienen dinero para las pensiones, en enero de este mismo año anunciaban un incremento del presupuesto militar de más de 400 millones de euros, aumentando así en un 30% entre 2023 y 2024, justificando dichos actos con la excusa de modernizar el ejército francés y reforzar su programa nuclear. ¿Alguien dudaría de la legitimidad de la violencia revolucionaria de un pueblo que se alza contra este intento de tirano fascista que no deja de pauperizar las condiciones de vida de los trabajadores para seguir engrasando la locura bélica del imperialismo?

El sindicalismo de clase de la Federación Sindical Mundial (FSM) tiene buena parte de la responsabilidad de que el pueblo francés se levante contra la miseria. El secretario general de la CGT francesa, Philippe Martínez, declaró que: «Macron no ha dado en absoluto una respuesta a lo que está pasando en la calle. Y esto es una muestra de desprecio. Nosotros continuamos con la misma determinación y espíritu combativo. El objetivo es el mismo: que se retire la ley». En el lado opuesto de la historia, el secretario general de la CFDT, Laurent Berger declaró que: «Todo el mundo está inquieto esta mañana, porque ha habido violencias que son inaceptables. Hay que calmar el juego, ahora, antes de que haya un drama». Sus declaraciones son expresión directa de su visión de clase, ya que la CFDT pertenece, al igual que CC. OO. Y UGT, a la Confederación Sindical Internacional (CSI), donde se encuadran los sindicatos afines a los monopolios y al capitalismo.

Las manifestaciones han servido para que afloren todas las contradicciones de un gobierno que acusa la falta de legitimidad y que es víctima del “voto útil” que lo aupó al poder para “frenar” el crecimiento de la fascista Marine Le Pen. Las concentraciones, manifestaciones y huelgas que en un primer momento se enfocaban contra la reforma de las pensiones ahora miran directamente contra el gobierno francés y, especialmente, contra Emmanuel Macron tras su decisión de aprobar por decreto la reforma mediante el artículo 49.3 de la Constitución el pasado 16 de marzo, es decir, sin someterla al voto de la Asamblea Nacional. Una reforma antipopular aprobada de forma rastrera que revela la esencia de la democracia burguesa: la dictadura de una minoría parasitaria que explota inmisericordemente a la mayoría trabajadora.

La continuidad de las luchas en estos casi veinte días, donde se han alternado las movilizaciones nacionales con las manifestaciones de carácter local, ha provocado que el ejecutivo haya optado por la aprobación de la reforma de las pensiones por medio de un decreto con el objetivo de trasladar la lucha en las calles al terreno del parlamentarismo. Es en estos momentos cuando la burguesía recurre a autodenominados socialistas para desviar por los cauces del pacifismo y el electoralismo burgués la respuesta de las masas, para no rendir cuentas ante la historia y del fatal destino que le espera. Así, Nueva Unión Popular Ecológica y Social (NUPES), la coalición liderada por Mélenchon, ya iguala en intención de voto a la Agrupación Nacional de Marine Le Pen, ambas organizaciones con un 26%.

Tanto a nivel internacional con la guerra en Ucrania como con las protestas internas, el pacifismo socialdemócrata buscará convertir la indignación en una mera papeleta electoral. Contrariamente, los comunistas sabemos que el marxismo no es pacifismo. El pacifismo es un elemento que, junto con la democracia, es indispensable del sistema de dominación burgués. Por ello, no es de extrañar que los lacayos de los monopolios llenen sus discursos de proclamas por la paz y de entendimiento entre clases cuando los trabajadores son arrojados a la trituradora de la guerra imperialista. En este sentido, es innegable que los guardianes de la democracia, ataviados como supuestos socialistas, demuestran una concepción del mundo pequeño-burguesa que es diametralmente opuesta a los intereses del proletariado.

El proyecto de Emmanuel Macron representa el fracaso a nivel social del neoliberalismo y la barbarie y miseria a la que nos conduce el modo de producción capitalista en su fase monopolista. Representa los designios del gran capital, de la Unión Europea y de la burguesía imperialista, como un mero eslabón de la OTAN que, comandada desde Washington, no tiene problemas en convertir Europa en un auténtico cementerio. En España, este proyecto tiene sus homólogos en el Partido Popular y Ciudadanos, sin olvidar a la Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que durante las pasadas elecciones francesas dijo: «Si yo fuera francesa, votaría a Macron» a través de su cuenta de twitter.

La guerra no puede dejar impune al capitalismo. El proletariado, como sujeto revolucionario, tiene la misión histórica de transformar el movimiento espontáneo en vanguardia organizada. Este proceso se desarrolla aún a muy poca velocidad, con un proletariado que es demasiado paciente y padece de inmovilismo, acostumbrado a la esclavitud asalariada. Sin embargo, una chispa se enciende en la lucha contra la infame contrarreforma macronista. Un nuevo ejemplo que demuestra que la democracia burguesa es simplemente una máscara de la dictadura de clase de la burguesía contra el proletario; un sistema donde una minoría de oligarcas privilegiados se escudan en “la guerra por la democracia” y en “los valores de la Unión Europea” para saquear al proletariado y condenarlo a la miseria de manera internacional, mientras que inflan desproporcionadamente los presupuestos militares.

El sistema capitalista, cada vez más corrupto y más fascista, se encuentra actualmente en una completa ruina económica que solventa aumentando la miseria del proletariado. Frente a esta barbarie, el único camino es el de la revolución socialista, la dictadura del proletariado, como etapa previa de la futura sociedad comunista.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 28 de marzo de 2023

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)