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El Aeropuerto de Barajas como expresión de la naturaleza fascista del Estado español

La situación que se vive en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas no es una crisis puntual ni un hecho aislado: es una expresión concreta y visible de la naturaleza de clase del Estado español y no puede ser comprendido más que desde el prisma de la lucha de clases, que se intensifica en cada rincón de la sociedad, desde las fábricas hasta las terminales aeroportuarias.

El caso del aeropuerto de Barajas es un microcosmos de la naturaleza fascista de nuestro Estado. Mientras los grandes monopolios extraen plusvalía, las condiciones de vida de la clase obrera se deterioran y el Estado responde no garantizando derechos, sino reforzando la represión, la exclusión y el miedo, sirviéndose de medios de comunicación, sindicatos vendidos, jueces, policías y empresas públicas como AENA.

No oirás en los telediarios que, según un informe elaborado por la Mesa por la Hospitalidad del Arzobispado de Madrid, en colaboración con la ONG Bokatas, el 38% de las personas sin hogar que duermen en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas tienen empleo. Este estudio, realizado entre marzo y abril de 2025, incluye recuentos directos en las cuatro terminales del aeropuerto y entrevistas con las personas que allí pernoctan. Los datos revelan que, a pesar de tener trabajo, muchas de estas personas no pueden permitirse pagar un alquiler debido a los altos costos de la vivienda en Madrid.

Además, el informe destaca que más de la mitad de las personas encuestadas están empadronadas en Madrid y que un 90% abandona el aeropuerto durante el día para trabajar o realizar gestiones. Estos hechos demuestran que la situación no se limita a la falta de empleo, sino que también está vinculado a la precariedad laboral y a la especulación inmobiliaria.

La burguesía, a través de sus medios de propaganda, ha lanzado una campaña de criminalización contra las personas sin hogar que, empujadas por la miseria estructural del sistema, buscan cobijo en el aeropuerto, difundiendo titulares alarmistas que hablan de “plaga de chinches”, “vagabundos armados” y “prostitución” en Barajas, generando un clima de pánico y rechazo. En lugar de señalar a los causantes reales de nuestros problemas—el sistema capitalista—, culpan a las víctimas de la exclusión.

Esta estrategia responde a varios objetivos interconectados que favorecen de manera clara a los intereses de la burguesía. Barajas es una infraestructura clave del turismo internacional, de los negocios y de la proyección de Madrid como “ciudad global”. La presencia visible de pobreza extrema contradice la narrativa de éxito económico que las élites quieren mostrar. Al expulsar a los pobres, el Estado y AENA buscan maquillar las consecuencias del sistema capitalista y evitar que los visitantes se enfrenten con la realidad social nada más pisar nuestra península. También, al presentar a las personas sin hogar como peligrosas, sucias o violentas, los medios y los políticos justifican la represión y endurecen la vigilancia, además, esta criminalización sirve como advertencia al conjunto de la clase obrera: si no obedeces, si caes, serás tratado como basura. Es un mecanismo disciplinario que refuerza el miedo y la sumisión. Y por otro lado, al enfrentar a trabajadores con algo más de estabilidad (como los empleados del aeropuerto) contra los más empobrecidos (los que ya no pueden ni pagarse una habitación en el Madrid de las oportunidades), se rompe más la unidad de clase, promoviendo el rechazo hacia la clase obrera en lugar de señalar a la burguesía. Esta táctica favorece al Capital, ya que una clase obrera dividida no puede organizarse ni resistir eficazmente. La alarma mediática generada —con titulares sobre armas, chinches y violencia— permite al Estado imponer medidas de control más duras sin apenas resistencia social: más policía, más restricciones de acceso, mayor privatización del espacio público. La lógica del “orden y seguridad” reemplaza los derechos humanos. Y la narrativa dominante, cómo no, convierte la pobreza en un problema individual (“vagos”, “drogadictos”, “peligrosos”) y oculta sus causas estructurales. Así se destruye la conciencia de clase, se promueve el “sálvese quien pueda” y se desactiva cualquier tipo de solidaridad.

Pero, pese a que se esmeran en ocultar la realidad, esta se impone cada vez con más virulencia. En la Comunidad de Madrid, el 21,2% de la población está en riesgo de pobreza o exclusión social, según datos de 2024. Además, el 44,4% de las personas indica alguna clase de dificultad para llegar a fin de mes, frente al 43,4% del año anterior. La pobreza energética también es una realidad creciente: el 17,6% de los españoles no puede mantener su hogar a una temperatura adecuada, lo que representa un aumento del 196% desde 2008.

La precariedad laboral es otra constante: el 17% de las familias con hijos en España viven en situación de pobreza laboral, es decir, aunque tienen ingresos por empleo, estos no son suficientes para cubrir necesidades esenciales. En cuanto a la vivienda, el 14,1% de la población española realiza un sobreesfuerzo económico para acceder a una vivienda, y más de 4,6 millones de hogares sufren dificultades relacionadas con el acceso y el mantenimiento de la vivienda.

Y los desahucios, una manifestación extrema de esta crisis capitalista, están a la orden del día. En 2024, se registraron en España un total de 27.564 desahucios, lo que equivale a una media de más de 75 al día, con un aumento del 3,4% respecto al año anterior. En la Comunidad de Madrid, se practicaron 2.375 desahucios, lo que representa aproximadamente un incremento del 13% en comparación con el año anterior.

En este escenario entra en juego un instrumento ideológico clave del sistema burgués: la manipulación psicológica. Se aprovechan de sesgos cognitivos que hacen que las personas evalúen la gravedad o frecuencia de un fenómeno basándose en la facilidad con la que recuerdan ejemplos impactantes. Así, al repetir una y otra vez imágenes o discursos sensacionalistas de violencia y miseria asociadas a los sin techo, los medios consiguen que el público sobreestime el peligro que suponen estas personas, justificando la represión.

Este sesgo, convertido en arma ideológica, sirve para legitimar las medidas represivas: AENA fumiga terminales, impide el paso a ONG que reparten comida y presiona a más de 400 personas sin hogar, negándoles el acceso sin billete. La prensa internacional, como The Sun, llega a calificarlos de “zombis durmientes”. No es solo discurso: es violencia de clase disfrazada de democracia burguesa.

El papel de la aristocracia obrera —esa capa de trabajadores liberados de su puesto de trabajo, integrados en el aparato del Estado y del Capital— ha sido igualmente reaccionario. El sindicato ASAE ha exigido la modificación de la normativa de uso del aeropuerto para restringir la presencia de clase obrera sin hogar. Y UGT ha contribuido a extender el discurso del miedo, denunciando la supuesta presencia de “armas blancas” fabricadas por los que allí duermen. Mientras tanto, la lucha obrera real es silenciada. El sindicato Alternativa Sindical de Clase (ASC) lleva meses de huelga parcial en el aeropuerto de Barajas denunciando las condiciones de precariedad, los riesgos laborales y los efectos de la subcontratación. Un trabajador acabó en la UCI por un accidente evitable. Una gorra, como única medida de protección contra los golpes en la cabeza porque la empresa así ha zanjado el debate para trabajo a menos de 2 metros de altura y así no tener que gastar dinero en cascos, no pudo protegerle del golpe tras su caída. Solo la casual presencia de un compañero en las inmediaciones que pudo dar el aviso de alarma evita que hoy estemos hablando de una muerte más en el en el trabajo. Y a día de hoy, las empresas subcontratadas por AENA y Siemens Logistic para aumentar la explotación, habiendo reconocido las irregularidades de seguridad y salud laboral culpan a AENA y les dicen a los trabajadores que el trabajo es voluntario y que nadie les obliga a trabajar en el SATE. Esta lucha no saldrá en los medios de comunicación, el Estado sólo visibiliza las condiciones de miseria de la clase obrera para convertirla en chivo expiatorio.

Esta estrategia no es nueva ni exclusiva del aeropuerto. En Madrid ya ha habido más ejemplos de ello como en 2018 cuando 90 policías municipales desalojaron a decenas de personas que acampaban frente al Ayuntamiento sin ofrecer alternativa. O en 2020 cuando en plena pandemia ONGs denunciaron expulsiones de personas sin hogar del centro hacia barrios periféricos sin solución habitacional. O el uso de una arquitectura hostil —bancos divididos, piedras bajo puentes, riego automático en parques— para evitar que las personas sin casa duerman en la calle. Ante esta situación el Estado y las administraciones locales y autonómicas se culpan mutuamente sin encontrar una solución real, mostrando su inoperancia y su matiz de clase donde prima la burguesía, no el obrero.

La situación que se vive en el aeropuerto de Barajas es la muestra de la lucha de clases en el Estado español. Nos muestran quienes allí habitan, criminalizándolos para crear una brecha entre la clase obrera. Esto es lo que la burguesía puede ofrecer, pobreza. La culpa reside en el sistema capitalista que es quien genera estás situaciones, que el obrero tenga que dormir al raso y seguir aumentando las ganancias de su explotador.

Solo la organización revolucionaria del proletariado, dirigida por un partido comunista de nuevo tipo leninista, puede derribar el aparato estatal burgués y construir el poder obrero.

Solo el socialismo, la revolución y la dictadura del proletariado podrán eliminar la pobreza, la marginación y la violencia estructural inherente al capitalismo.

 

¡Contra la criminalización de la pobreza, organización proletaria!

¡Por el socialismo, por la revolución, por el poder obrero!

¡Organízate en el PCOE!

 

Comité Regional Madrid del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Huelga en Vestas Daimiel

Como dijo Marx en “Salario, precio y ganancia” (1865), la tasa de ganancia se juega en una lucha directa entre capital y trabajo asalariado. El aumento de la ganancia capitalista es directamente proporcional a la precarización de los salarios y a la inversa. Vestas, la fábrica de palas eólicas de Daimiel (Ciudad Real), es un claro ejemplo con un beneficio récord de 461 millones de ganancia neta para los capitalistas y la depauperación más absoluta de los salarios y las condiciones de seguridad en el trabajo que, tras numerosas pérdidas de poder adquisitivo y una siniestralidad en claro aumento, han llevado a la plantilla a la huelga.

Los trabajadores se han organizado a través de los sindicatos amarillos y del corrupto PCE de Enrique Santiago, Yolanda Díaz o Alberto Garzón entre otros y hacen que la lucha se encierre en el estrecho cauce de la legalidad burguesa y la reivindicación meramente económica.

La huelga es una fórmula de fuerza que posee la clase obrera y que atenta directamente contra la ganancia capitalista. Pero si la huelga es meramente económica, lo que les interesa a los explotadores y a los lamebotas que hemos nombrado más arriba, eso puede llevarlo a cabo cualquier sindicato, ya que todo termina en una transacción que no pone en jaque el verdadero quid de la cuestión, la esclavitud asalariada y la relación capital trabajo bajo el régimen de explotación capitalista. Eso sólo puede suceder cuando la huelga pasa a ser de mera reivindicación económica a la reivindicación política y eso debe llevarlo a cabo un verdadero partido comunista como escuela ideológica del proletariado y vanguardia revolucionaria. Un sistema de producción que se basa en la extracción de plusvalía, siempre girará a favor del capital y en torno a la apropiación privada del producto del trabajo social y, por lo tanto, en beneficio exclusivo de una minoría de explotadores chupasangres contra los intereses de la inmensa mayoría, la clase obrera, que es la única que produce valor. El capital no es más que una apropiación privada indebida del trabajo ajeno, Marx lo llamaba trabajo cristalizado.

El PCOE no va a perder la oportunidad que le brinda esta huelga para explicar todo esto a la plantilla de Vestas y abrirle los ojos respecto a la realidad económica y política y de las intenciones de sus compañeros de viaje, en este caso la taimada ponzoña revisionista que toma cuerpo en los sindicatos amarillos y el PCE, herederos del eurocomunismo, cuya función se limita en resoluciones revolucionarias y acciones reaccionarias, a tomar visibilidad para dar justificación a sus chiringuitos financiados por el estado burgués frente a la clase obrera y, a la vez, retribuyendo sus favores a la burguesía desmovilizando a esa misma clase obrera.

Desde el PCOE vamos a acercarnos a esos trabajadores para, no sólo apoyar su reivindicación económica, sino para explicarles a los trabajadores de Vestas que no puede existir democracia para los obreros bajo la apropiación privada de la minoría explotadora sobre el trabajo social, que no hay libertad para los productores mientras existe la propiedad privada capitalista, que no existe un motivo para la conformidad, a pesar de lo que quieren venderles los amarillos y los modernos carrillistas, por migajas arrancadas a la tasa de ganancia, si no extinguimos la plusvalía y el modo de producción capitalista. El PCOE no cae simpático ni a los capitalistas, ni a los reformistas estrechos de miras porque suelta estas verdades como puños y tiene la misión de abrir los ojos a los trabajadores, en este caso en la huelga de Vestas, sobre su misión histórica, que no es otra que demoler el sistema capitalista y construir el socialismo implantando la dictadura del proletariado, democracia para los obreros y dictadura para los explotadores, y que junto a la extinción de las clases extinga también al estado. Nos vemos en la fábrica.

 

¡El PCOE con los trabajadores de Vestas!

¡No habrá justicia para los obreros bajo el capitalismo!

¡No puede haber libertad bajo la explotación!

¡No queremos migajas sino demoler el capitalismo!

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




La privatización encubierta de la sanidad madrileña: cómo el capital se enriquece con la salud de la clase obrera

Lo que mostraba el pasado artículo de El País sobre los pagos de la Comunidad de Madrid (CAM) a Quirónsalud —empresa vinculada al círculo íntimo de Isabel Díaz Ayuso— no es solo un caso aislado de mala gestión, sino la punta del iceberg de un modelo sistemático de privatización. Bajo la retórica de “regularizar deudas” y “eficiencia privada”, se esconde un mecanismo perfectamente engrasado de transferencia de fondos públicos a manos privadas, precarización laboral y deterioro del servicio público. Este escándalo, lejos de ser una anomalía, ejemplifica la connivencia entre el gobierno del PP madrileño y los grandes grupos sanitarios privados, en lo que constituye una contrarreforma sanitaria progresiva y calculada.

La deuda es usada como una herramienta de lucro para que el capital financiero se alimente de lo público. Los datos desnudan esta realidad.

Según fuentes oficiales, el 50% de la deuda se ha venido pagando con 2 años de retraso (Cámara de Cuentas de 2022), el 30% de la deuda con 1 año (Portal de Transparencia de la CAM) y el 20% de la deuda con más de 3 años de retraso, según se confirma en sentencias judiciales, como la del hospital Rey Juan Carlos de Móstoles o la del Hospital General de Villalba. Esto supone que, teniendo en cuenta que el interés de demora que se ha venido aplicando es del 6% y del 8% y teniendo en cuenta las deudas anuales de entre 2017 y 2024, que suman un total de 4.107 millones de euros, en 7 años la CAM ha pagado a Quirón entre 500 y 650 millones de euros en intereses, fruto de retrasos estratégicos en el pago de facturas. ¡Esta cifra equivale al presupuesto anual de dos hospitales públicos de tamaño medio!

Además, existen unos sobrecostes sistemáticos que oscilan entre el 30% y el 94% en los precios de los servicios básicos (Cámara de Cuentas de 2023) que provocan que los madrileños paguemos mediante impuestos más por el mismo servicio al recurrir la Comunidad de Madrid a Quirónsalud en lugar de reforzar la sanidad pública. En la siguiente tabla comparativa se puede comprobar lo que la clase obrera madrileña paga en demasía por los servicios:

Servicio Coste Público (€) Coste Quirón (€) Diferencia Explicación Técnica
Parto sin complicaciones 1.800 3.500 +94% Quirón cobra casi el doble por el mismo servicio
Cirugía de cadera 6.200 9.800 +58% Incluye “costes de gestión” adicionales
Consulta traumatología 120 220 +83% Tarifa por “priorización en agenda” (no mejora tiempos reales)
Resonancia magnética 250 450 +80% La CAM paga casi el doble
6 sesiones de quimioterapia 8.000 14.000 +75% Margen de beneficio del 35% sobre coste real
 Cirugía cataratas 1.500 2.700 +80% Mismo equipo, coste mayor

Otra cuestión vinculada es la deuda deliberadamente inflada. Entre 2019-2021, la deuda con Quirón superó los 1.000 millones, alcanzando un récord de 1.248 millones en 2020, coincidiendo con el inicio del mandato de Ayuso. La Ley 3/2004 de Lucha contra la Morosidad establece que las administraciones públicas deben pagar a los proveedores en un plazo máximo de 30 días (o 60 si está justificado), y el incumplimiento genera intereses de demora automáticos. El Informe de Fiscalización de la Cámara de Cuentas de 2022 criticó la gestión negligente de deudas de la Comunidad de Madrid con hospitales privados (incluido Quirónsalud) donde se evidenció que la CAM acumuló deudas con hospitales privados entre 1 y 4 años sin justificación técnica válida, que no existían protocolos para priorizar pagos a proveedores críticos (como hospitales) a pesar de que la Ley de Morosidad obliga a liquidar en 30-60 días, y que la CAM no desglosaba en sus presupuestos los intereses por morosidad, sino que los incluía en partidas genéricas como “gastos financieros”. Y como añadido, también se descubrió que algunos contratos con Quirón incluían cláusulas de intereses de demora del 8% anual, muy superiores al interés legal del dinero que es en torno al 5%. Entonces, ¿por qué se firmaron?

Esta morosidad no es incompetencia, sino una política de clase consciente que cumple tres objetivos:

  1. Transferencia de plusvalía desde lo público hacia los accionistas de Fresenius (multinacional alemana propietaria de Quirón), a través de intereses usurarios (hasta 8% anual, muy por encima del interés legal del dinero).
  2. Erosión planificada de la sanidad pública, creando la falsa narrativa de “ineficiencia” para justificar más privatizaciones.
  3. Precariedad laboral, al someter a los trabajadores sanitarios a peores condiciones para maximizar beneficios.

Como denunciaba Lenin en El Estado y la revolución, el Estado burgués no es neutral sino que actúa como “un comité que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa”. El gobierno de Ayuso ejemplifica esta tesis, funcionando como un brazo ejecutivo de los intereses de Quirón/Fresenius.

¿El entramado Ayuso-Quirón forma parte de la corrupción estructural?

Las conexiones entre el poder político y Quirón son obscenas. Alberto González Amador, pareja de Díaz Ayuso, trabajó para Quirónprevención (filial del grupo) mientras su empresa recibía contratos de esta misma subsidiaria. A eso se le suma que en 2022 hubo pagos acelerados a Quirón del gobierno de Ayuso de 1.278 millones, un pago masivo que redujo la deuda con Quirón en un 60% en solo 6 meses coincidiendo con la investigación judicial por el caso de las mascarillas (contrato a una empresa vinculada al hermano de Ayuso) y la publicación de informes críticos de la Cámara de Cuentas sobre la deuda entre la CAM y Quirón.

Jurídicamente hablando, el adelanto de pagos de deuda podría tener implicaciones legales estratégicas y podría servir como atenuante de “reparación de daño” (Art. 21.5 Código Penal) si la CAM demostrara que fueron por errores burocráticos, y también podría servir para debilitar una posible acusación de corrupción al mostrar “voluntad de regularizar” y evitar agravantes por el daño continuado al erario público (Art. 433 CP). En 2019, el Tribunal Supremo absolvió a un ayuntamiento por retrasos en pagos al demostrar que fueron “involuntarios” y se regularizaron. Entonces, ¿el pago masivo del 60% en 2022 responde a una buena gestión financiera, como nos intenta convencer El País en su artículo, o más bien a una estrategia judicial del gobierno de Ayuso al estar en el punto de mira?

Todo esto evidencia que el Estado burgués (la CAM) no “regula” a los monopolios, sino que está al servicio de ellos, creando un circuito de enriquecimiento ilegítimo a costa de los trabajadores y los servicios públicos, donde:

  • Las privatizaciones no responden a criterios de eficiencia, sino a circuitos de enriquecimiento empresarial.
  • El Estado es capturado por intereses particulares, como demuestra que el 13% de la deuda global de Fresenius provenga solo de la CAM.
  • Se crea una burguesía parasitaria que no innova ni invierte, sino que extrae rentas de lo público.

¿Cómo afecta todo esto a la clase trabajadora?

 

El modelo privatizador multiplica la tasa de explotación con reducciones de salarios, condiciones draconianas, más inestabilidad e intensificación del trabajo, lo que supone también una disminución de la calidad de la atención sanitaria.

En enfermería, el salario medio en Quirón es de 1.980€ frente a los 2.450€ en la pública, una diferencia del 19% que se traduce directamente en mayor plusvalía para el empresario. Los médicos residentes (MIR) en Quirón cobran 1.550€ frente a los 1.950€ de la pública (datos CESM 2024). El 32% de los trabajadores de Quirón en Madrid son temporales frente al 8% en la sanidad pública con contratos basura que imposibilitan la planificación vital. La ratio paciente/enfermera es 1:12 en Quirón frente a 1:8 en la pública, suponiendo un 50% más de carga laboral, provocando como consecuencia directa un 23% más de errores de medicación (Informe de Seguridad del Paciente, 2023), donde encima el 18% de las horas extra no son pagadas (denuncias de SATSE, 2023). Quirón recurre a subcontratación a través de empresas como Templo S.L. (ETT), que pagan un 30% menos que el convenio público y los falsos autónomos son una constante, con 89 fisioterapeutas identificados como falsos autónomos en una sentencia del TSJM de 2023. Y también invierten menos en formación, siendo una media de 120€ por trabajador en Quirón y 580€ en la pública.

Según costes reales de la Cámara de Cuentas de la CAM (2023) de servicios sanitarios, incluyendo atención a pacientes, procedimientos, etc., y según las tablas salariales de los convenios laborales, siguiendo la fórmula “Tasa de plusvalía = Plusvalía / Capital variable (salarios) x 100”, en el área de enfermería se comprueba que en la pública por cada 100€ de salarios se generan 89€ de plusvalía y en Quirón los mismos 100€ generan 142€ de plusvalía. ¿Dónde va ese 53% extra de Quirón, en beneficio de los pacientes?, porque en mejorar las condiciones laborales de sus trabajadores ya hemos visto que no: Fresenius repartió 1.200 millones en 2023 a sus accionistas, el CEO de Quirón cobró 2,3 millones en 2023, gastos de 4,7 millones en “relaciones institucionales” (el tráfico de influencias de toda la vida).

Todo esto tiene consecuencias directas para la clase obrera, con un encarecimiento de los servicios sanitarios que pagamos a base de los impuestos que la CAM regala a Quirón y con un empeoramiento de las condiciones laborales de los empleados del sector sanitario y del servicio que recibimos como pacientes, porque pasamos de ser pacientes a ser clientes, como ha quedado demostrado en los párrafos anteriores. Aun siendo evidente esta realidad, hay quien se empeña en deformarla para ocultarla.

¿Cuál es el papel de los medios de comunicación como El País en todo esto?

 

El País —que ha recibido 295.000€ en subvenciones directas en 2022, y entre 2021 y 2023 1,2 millones € en contratos de publicidad institucional de la CAM— oculta deliberadamente los vínculos corruptos Ayuso-Quirón; que los sobrecostes no mejoran el servicio ni condiciones laborales, sino que financian dividendos; el sabotaje planificado a lo público para justificar más privatizaciones; el aumento de la precariedad laboral y las condiciones de vida de la clase trabajadora; y que las deudas de la CAM con Quirón no son errores burocráticos, sino favores institucionales.

Como enseñaba Rosa Luxemburgo, la prensa burguesa es “un instrumento de dominación ideológica”. Su silencio y tergiversación sobre la explotación y robo de dinero público en Quirón lo confirma.

Una vez desglosada toda la problemática y sus causas, podríamos pensar que la solución pasaría por medidas como 1) anulación de la deuda de la CAM con Quirón por ilegítima, fruto de jugar con la vida de la población al hacer negocio de la salud; 2) expropiación sin indemnización de Quirón y toda empresa privada del sector sanitario y reintegración a la red pública, para garantizar que el objetivo sea cubrir necesidades, no lucrarse a costa de ellas; 3) prohibición de la especulación con la salud eliminando la posibilidad de crear empresas privadas en el sector sanitario para garantizar su gestión de calidad y universal; 4) ilegalización de todas las ETTs, las cuales se lucran de la inestabilidad laboral.

Ahora bien, ¿es posible que estas medidas básicas sean llevadas a cabo por los partidos integrados en el Estado español bajo el marco legal de una economía de mercado, cuyo objetivo es convertir todo en mercancía y darle un valor de cambio en lugar de un valor de uso?, ¿o eso es más bien una utopía ya que la soberanía de nuestro país está secuestrada por quien es propietaria de los medios de producción, de las fábricas, minas, transporte, telecomunicaciones, etc., en detrimento de la clase obrera que es quien produce dicha riqueza con el valor que genera con su fuerza de trabajo?

La postura de la Ministra de Sanidad Mónica García, que antes denunciaba la privatización y ahora defiende alianzas público-privadas, ejemplifica los límites de la política institucional.

Deberíamos preguntarnos: ¿en qué momento de la historia unas elecciones han derrotado al capital privado y han reinvertido la riqueza creada por la clase obrera en su beneficio? La historia demuestra que las mayorías electorales bajo Estados burgueses chocan con límites violentos: en la España del 36, el Frente Popular —pese a su programa reformista— no pudo evitar el golpe fascista, y las expropiaciones de tierras (como en Extremadura) o industrias fueron impulsadas por las bases obreras y campesinas organizadas en milicias, no por decreto gubernamental. En 1973 en Chile, Allende —elegido en urnas— fue derrocado y asesinado al nacionalizar el cobre y avanzar en reformas agrarias. Ambos casos muestran que, sin ruptura con el sistema, la salud seguirá siendo mercancía, al igual que la vivienda, la educación, la electricidad, etc.

Es hora de tomar partido.

La conciencia de clase no es una abstracción, nace cuando los trabajadores reconocen su lugar en la cadena de explotación, cuando comprenden que sus intereses son irreconciliables con los de la burguesía, y cuando asumen que ninguna mejora real es posible dentro del capitalismo.

Nuestra tarea es clara, 1) desenmascarar el sistema que convierte la salud en mercancía y a los trabajadores en piezas reemplazables; 2) organizar la resistencia en centros de trabajo, barrios, hospitales, etc., construyendo poder obrero frente a la patronal y sus cómplices políticos, luchando codo con codo para generar conciencia de clase; y 3) luchar contra las ilusiones reformistas y avanzando en la dirección revolucionaria, por el derrocamiento del sistema capitalista imperante hoy y por la construcción del Socialismo como única salida para la clase obrera.

No nos faltan razones, sino organización.

 

¡La salud es un derecho, no un negocio! 

¡Romper con el sistema o seguir siendo sus víctimas!

¡Solo la lucha de clases cambiará esta realidad!

¡Organízate en el PCOE!

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) – Célula Stalin, Madrid




Los sindicatos amarillos apoyan la guerra imperialista

El deleznable secretario general de UGT, Pepe Álvarez, demuestra continuamente dónde se posiciona en la lucha de clases: en el lado de la burguesía. En esta ocasión, propone abiertamente un impuesto a todos los ciudadanos para financiar la guerra, a pesar de que España ya ha alcanzado un récord en el gasto militar, y toda la Unión Europea se prepara para la guerra abierta en un compromiso mayor con la OTAN. ¿Todo esto le parece insuficiente a este gran lacayo de la patronal? Además, señala de manera falaz que el gasto en “Defensa” no afectará a los gastos sociales, cosa que, indiscutiblemente, ya ocurre y vemos que no paran de crecer las transferencias de recursos públicos a manos privadas.

Álvarez pide que Europa “tome el mando” y acabe con la dependencia que tiene con EE.UU, con un desarrollo industrial y tecnológico, todo en abstracto. Por otro lado, afirma que la venta de munición a Israel “tiene una importancia relativa”, y pide romper relaciones económicas con Israel, pues “es incompatible con los valores que nosotros representamos como país”. ¿Cómo puede quitar importancia a la venta de armas a un Estado genocida, y luego declarar que, debido a ese genocidio, dicho Estado es incompatible con “nuestros” valores? ¿No está el Estado español apoyando y haciendo posible ese genocidio con su abominable acto de complicidad? ¿Por qué Pepe Álvarez usa un “nosotros” en una sociedad de clases?

UGT ha encabezado junto con CCOO una manifestación el Primero de Mayo, en la cual han soltado, entre otras ideas ponzoñosas, la idea de que luchan contra el fascismo y todo movimiento reaccionario, presentándose como defensores de los derechos de los trabajadores. No solo juegan con la salud de los obreros y permiten penosas condiciones, ofreciendo incluso patéticas sumas de dinero para que éstos no falten al trabajo a causa de sus enfermedades, sino que estos sindicatos de la patronal son cómplices en privatizaciones y, sobre todo, son el caballo de Troya de los monopolios, los cuales son quienes engendran el fascismo. De hecho, son un ejemplo a seguir para la CEOE, que los ha felicitado públicamente por desmovilizar a la clase obrera.

Por si fuera poco, se ha unido a ellos en la manifestación el ala moderada del fascismo, es decir, la socialdemocracia. Concretamente, partidos criminales que, siendo muleta del PSOE, formaron parte del Gobierno en la anterior legislatura, y los que forman parte actualmente; partidos que, administrando el Estado a las órdenes de la burguesía, han permitido y permiten que el fascismo campe a sus anchas, allanando el camino a dichas bestias al hacer el trabajo sucio a la burguesía, y posicionándose, a veces no de palabra pero siempre de hecho, junto a Estados fascistas y genocidas, como Ucrania, Israel, los que intentan golpes de Estado en Venezuela y los “rebeldes” sirios, entre otros. También legitiman y forman parte de la terrorista OTAN. ¿No es una forma extraña de rechazar la reacción, la barbarie y los genocidios?

Si no fuera porque se trata de un conocidísimo personaje que es famoso por su total carencia de escrúpulos, se diría que Pepe Álvarez ha pronunciado un discurso que es fruto de un delirio. Ha dicho que Trump y Putin son quienes amenazan “nuestros” derechos, y los derechos de “las mujeres”, como si las mujeres proletarias en España no fuesen aplastadas por la bota del capital, y las mujeres burguesas no formasen parte de la clase explotadora que las oprime. Añade que no “debemos” permitir a los dos personajes anteriormente mencionados hacer eso, señalando así la aparición, de repente, de un par de enemigos externos y lejanos que parecen ser quienes nos ponen el peligro “a todos”. Por su parte, el otro gran vendeobreros, Unai Sordo (CCOO), presenta un discurso con mayor trilerismo en el que, queriendo aparentar no ser partidario del gasto militar, mezcla el concepto de seguridad con una “evidente” necesidad de mejorar la capacidad militar, ya que Trump y Musk van a “venir a por la Unión Europea y a por su modelo social” en el marco de un proyecto de “neocolonialismo 4.0”.

Los dos secretarios generales hablan de la necesidad de “defender” la Unión Europea con más gasto militar, pero también promueven la idea de una supuesta independencia que debe pasar por la inversión en la industria, que está en manos de la burguesía, y en mayores recursos públicos para invertir en las empresas privadas. Ambos señalan un enemigo externo, motivos para tener miedo de potencias extranjeras, la idea de una Europa poderosa en lo militar y económico, y de financiar con recursos públicos a la burguesía. Sus reivindicaciones tienen mucho en común con el repertorio fascista, y nada con un enfoque de progreso.

El capitalismo en su fase imperialista se caracteriza por el control del capital financiero, en un mundo donde el mercado es global, dominado por una minoría que concentra cada vez más capital, y donde éste no encuentra fronteras. La evidente bancarrota del capitalismo causa la escalada bélica en todas partes, pues es esencial para las potencias imperialistas en decadencia, como EE.UU y “occidente”, luchar contra el auge de las potencias imperialistas emergentes, es decir, BRICS, encabezadas por China. Las inherentes contradicciones del capitalismo se reflejan también entre los Estados, y los continuos movimientos en el tablero geopolítico hacen inevitable que la tensión crezca a medida que se acerca la sombra de mayores e ineludibles crisis.

CCOO y UGT son armas de la burguesía para filtrar entre los trabajadores sus reaccionarios discursos disfrazados de progreso. En boca de los partidos que conforman la pata derecha del capital, esto no sería tan eficaz. No han señalado nunca a la burguesía como el enemigo del proletariado, e incluso niegan la lucha de clases y legitiman abiertamente los intereses del patrón, por tanto es evidente que, ante el panorama actual donde son evidentes las consecuencias del capitalismo, han de señalar a enemigos externos sin tocar unas relaciones de producción donde hay explotadores y explotados. Pretenden unir a la clase obrera en su miedo bajo el ala burguesa, y encauzar esos temores hacia la petición de “defensa” contra unos posibles invasores extranjeros. Se dedican a ensalzar una supuesta grandeza de la Unión Europea, que aplasta la vida de cientos de millones de proletarios en su territorio, y también oprime a las naciones del sur global. Quieren disfrazar de imperiosa necesidad para “todos” la transferencia de recursos públicos a los monopolios.

En cuanto a esto último, que ya ocurre, para la burguesía no se trata más que de un escudo monetario para sanear sus deudas y retrasar las crisis tanto tiempo como sea posible. Requieren de recursos públicos para hacer viables sus aventuras en el mercado, y evitar un gasto proveniente de su bolsillo que derive en menores ganancias y pueda dar ventaja a otros parásitos que puedan ganar terreno. Dado que en España impera el sector servicios, las crisis son más visibles y se ven sus consecuencias antes que en otros países, pues las empresas dependen de proveedores externos que han de proporcionar mercancías para vender a los consumidores. Como las fuerzas productivas no paran de desarrollarse, la mejora de la técnica en manos de los capitalistas significa desempleo para muchos obreros, pues la automatización agiliza el trabajo y el patrón solo busca la máxima ganancia y minimizar los costes de producción para intentar dominar el mercado y superar a otros capitalistas. Es un arma de doble filo, pues si disminuye el trabajo humano, disminuye la tasa de ganancia, y el paro merma la capacidad de compra.

España es por ello una de las economía más vulnerables; debido a que hay sobreoferta y ésta se reparte entre distintos vendedores, éstos ven en primera línea la pérdida de compradores, por tanto, al significar pérdidas para los capitalistas, éstos deben prescindir de mano de obra, recortar servicios públicos, aumentar la explotación, etc., pero su demanda disminuye afectando al primer y segundo sector; la burguesía de terceros países, la cual controla las industrias, tiene que buscar nuevas empresas clientes para evitar la sobreproducción, y los proveedores de materias primas también. Comienza la reacción en cadena por la crisis de dinero para los parásitos dueños de las empresas, ya que los bancos y distintos accionistas pierden su inversión, y acaba en crisis que cargan en las espaldas del proletariado, y fortalecen a los más ricos, que concentran más capital. Es por ello que ese discurso de los sindicatos amarillos, que promueve el interclasismo, es el dardo envenenado que se usa en un contexto de crisis donde la clase obrera esta dispersa, temerosa y descabezada. Generan falsos debates, presentan consecuencias como causas, demonizan a víctimas y señalan a terceros países para poner un velo sobre el auténtico origen de los problemas que sufre la gran mayoría, que no es más que la propiedad privada de los medios de producción. La realidad es que toda la palabrería de CCOO y UGT va destinada a legitimar el robo a manos llenas de la burguesía, que arrasará sin piedad y sin remedio con lo público por la bancarrota del capital, por los gigantescos movimientos del mercado que escapan a su control, y por la imposibilidad de mejorar el poder adquisitivo de los asalariados; los capitalistas ven, por tanto, que deben recurrir al fascismo y le allanan el camino usando a todos sus voceros y representantes.

La normalización de la guerra no es más que la preparación de la burguesía para las luchas venideras por el control del mercado y de las materias primas. El aumento del gasto militar solo está destinado a defender los intereses burgueses, aumentar la represión y mandar a la muerte a proletarios contra proletarios. CCOO y UGT son organizaciones al servicio de los monopolios, y pretenden omitir que vivimos en una sociedad de clases, y que todo es por el “bien común”. Son representantes, al igual que todos los partidos parlamentarios, de los intereses de una minoría parásita que explota a la gran mayoría de la población, que es la clase obrera. ¿Acaso los trabajadores son uno con el patrón, cuando los primeros producen a cambio de migajas, y los segundos no producen y se apropian de la riqueza? ¿No es la gran mayoría cada vez más pobre, mientras una minoría es cada vez más rica? La burguesía ante la que responden estos sindicatos, ¿no es rica, precisamente, por apropiarse de los frutos del trabajo ajeno? ¿Qué intereses comunes tenemos obreros y burgueses? Sus valores son la barbarie y la parasitación, y los sindicatos amarillos son cómplices subvencionados por el Estado, para engañarnos disfrazados de falsos aliados.

Es menester dotar de conciencia a la clase obrera, y aquellos obreros ideológicamente más avanzados deben unirse para tal tarea. La organización de nuestra clase es indispensable para poner fin a este sistema criminal. Los capitalistas y los lacayos de todo pelaje que orbitan a su alrededor, no se detendrán ante la descomposición de su dominio. Los sindicatos de la patronal dejan muy claro su papel, y los trabajadores deben deshacerse del veneno que estos inyectan en la lucha obrera. En cambio, el sindicalismo de clase y combativo es una herramienta necesaria para presentar batalla en los centros de trabajo, más allá del mero economicismo. Luchando realmente por sus intereses, los trabajadores percibirán con la experiencia práctica que todos los explotados tienen las mismas cadenas; todas las luchas deben unirse en un Frente Único del Pueblo contra el capital, como auténtica oposición a la burguesía, sus guerras de rapiña y su sistema de miseria y barbarie. Solo la gran mayoría oprimida, que todo lo produce, puede deshacerse de esa minoría opresora con pies de barro que solo vive de absorber la fuerza de trabajo para obtener ganancias. Solo la clase obrera organizada y consciente pondrá fin al dominio criminal de quienes juegan con la vida humana para lucrarse, y podrá construir la nueva sociedad que pondrá a la humanidad en el centro: el socialismo.

 

¡Abajo los sindicatos traidores!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




La ganancia que asesina

Los accidentes laborales en España causaron 796 muertos en 2024 en España, 75 más que en el año anterior. Las cifras no serán mejores en 2025 y amenazan con ascender todavía más las muertes en los centros de trabajo. Las víctimas por sectores son:

  • Servicios: 326 fallecimientos, con un aumento del 15,6% respecto a 2023.
  • Construcción: 135 muertes, incrementándose en un 3,1%.
  • Industria: 116 fallecimientos, lo que supone un aumento del 20,8%.
  • Agricultura: 69 muertes, con una disminución del 4,2%.

Vamos a una media en el año anterior de 2,2 trabajadores muertos diarios, lo que dispara la siniestralidad y evidencia que son la búsqueda de la ganancia ilimitada, la intensificación del ritmo de trabajo y la reducción de costes en seguridad las que provocan estas cifras escandalosas. De los tipos de enfermedad en el ámbito laboral destaca el aumento exponencial de las enfermedades mentales asociadas al trabajo, con una clara prevalencia de la depresión y la ansiedad. También las muertes por enfermedades cardiovasculares durante la jornada de trabajo aumentaron un 39% respecto al año anterior y todo esto sin que los sindicatos verticales de CCOO y UGT y la flamante ministra de trabajo, Yolanda Díaz, hayan hecho ni un comentario al respecto.

El exponente común que crea este aumento en las cifras se llama capitalismo y es el dominio absoluto del capital sobre el trabajo asalariado. Como decía Marx, el capitalismo maltrata a sus dos fuentes de riqueza, la naturaleza y la fuerza de trabajo.

La crecida exponencial de las muertes en los centros de trabajo responde a unas relaciones de producción que han encontrado su techo en la tasa de ganancia y no tienen otra forma de continuar aumentando que la intensificación de los ritmos de trabajo y la reducción en los costes en seguridad. La enajenación del trabajo vivo y de la vida misma convertidos en mercancía, mediante la relación asalariada, hace que el beneficio del trabajo vivo acabe en manos de los capitalistas y su codicia ilimitada, con los resultados de muerte sobre la clase obrera. Mientras ellos disfrutan con su ganancia privada, la clase obrera pone los muertos y crea toda la riqueza sin disponer de ella.

Las relaciones de producción bajo este sistema han caducado y han convertido al capitalista en un parásito que no tiene utilidad, ni otra función que apropiarse de la plusvalía y por eso nos sitúan en unas relaciones de producción más elevadas, las socialistas, donde la clase obrera será dueña de la riqueza que produce. En estas relaciones de producción nuevas, que se gestan en las entrañas de este sistema caduco, la naturaleza y la fuerza de trabajo dejarán de ser maltratadas. Marx, en su prólogo a la “Contribución a la crítica de la economía política” (1859) decía que “el modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina la conciencia. Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad chocan con las relaciones de producción existentes, o lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí”. Por lo tanto, a la clase obrera no le queda otra salida que la revolución socialista.

El capitalismo se ha descompuesto tanto que el comercio, esto es, la circulación de mercancías, base de su existencia, se ha convertido en la antesala de la guerra, como vemos en la guerra arancelaria y los intentos de anexión de territorios. Tampoco puede aumentar la producción porque el mercado quedaría colapsado y sólo puede crecer por el sector de los servicios y de gestión, lo vemos en Amazon, Glovo y un largo etcétera.

Mientras la burguesía gasta su tiempo y dinero en hacer publicidad contra el comunismo y le atribuye un número de muertos indemostrables y que atentan a la lógica, el capitalismo, sólo en España, asesina a 2,2 obreros diarios como hemos resaltado más arriba, por sus ansias de ganancia privada ilimitada, aun por encima de la vida humana. El proletariado organizado en su partido de vanguardia, el PCOE, organiza y trabaja con el proletariado revolucionario en la creación de estructuras de poder obrero. El socialismo es un proceso irreversible en el que el PCOE actúa de destacamento de vanguardia y guía al proletariado hacia su misión histórica, construir la dictadura del proletariado y el tránsito al socialismo. Únete a nuestras filas y construye poder obrero frente a la violencia de la burguesía.

 

¡No más asesinatos en el trabajo!

¡Socialismo o muerte!

¡Nuestros muertos son su ganancia!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El hombre detrás de la masa

En estos últimos días se ha celebrado la gloriosa victoria del Ejército Rojo contra la jauría miserable del régimen nazi. El Ejército Rojo realizó la mayor gesta de la historia militar y persiguió al genocida de Hitler hasta la misma cueva y le obligó a suicidarse, dando por concluido el Tercer Reich. Este episodio bélico dejó una matanza de 27 millones de soviéticos asesinados, ejército y población civil que supieron conseguir su fin cuando las democracias burguesas habían sucumbido cobardemente.

Pero el Ejército Rojo y la organización soviética que recogió Stalin, no vinieron de la nada. Hubo un hombre, detrás de la masa, que forjó los cimientos de la sociedad soviética y que dedicó toda su vida a la creación del primer estado socialista. Ese hombre se llamaba Lenin y sería muy injusto no reconocer su trabajo y su método organizativo en el exterminio del ejército nazi y su sistema de explotación.

Tras largos años de exilio, Lenin llegó a Rusia y se hizo cargo del partido bolchevique, un partido de nuevo tipo creado y organizado por él, cuando la revolución ya se adivinaba. En este escenario, introdujo una estrategia coherente y una táctica bien elaborada para la lucha del proletariado, en el tiempo de sus acciones abiertas hacia la revolución proletaria, cuando ya había caído el zar y el derrocamiento de la burguesía pasó a ser una tarea práctica inmediata, cuando la cuestión de las reservas del proletariado, con la unión con los campesinos pobres que querían desterrar también la explotación asalariada (estrategia), pasó a ser una de las cuestiones más palpitantes, cuando todas las formas de lucha y organización, tanto parlamentarias como extraparlamentarias (táctica), se revelaron con total nitidez. Fue en este periodo cuando Lenin rescató las tesis de Marx y Engels sobre táctica y estrategia. Pero no se limitó tan sólo a eso, las desarrolló y las completó con nuevas ideas y principios, introduciéndolas en un sistema de reglas y principios de orientación para dirigir a las masas y la lucha del proletariado. Obras de Lenin como “¿Qué hacer?” (1902), “Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución” (1905), “El imperialismo, fase superior del capitalismo” (1916), “El estado y la revolución” (1917), “La revolución proletaria y el renegado de Kautsky” (1918) o “Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo” (1920) son indiscutiblemente una verdadera aportación a la ciencia del marxismo-leninismo y su arsenal revolucionario. La estrategia y la táctica del leninismo son la ciencia de la dirección de la lucha revolucionaria del proletariado.

Desde el PCOE rendimos este sincero y humilde homenaje al hombre que supo llevar a término la revolución en una sexta parte del planeta tierra y que dejó sus enseñanzas a las generaciones venideras. De su herencia y ejemplo el PCOE se erige en su modesto discípulo y trabaja sin descanso en hacer llegar las enseñanzas del marxismo-leninismo a las masas trabajadoras, porque sabemos que para romper el cerco de la burguesía, la única salida es revolucionaria. El proletariado armado de la ciencia del marxismo-leninismo se vuelve invencible y bajo la dirección del partido revolucionario es capaz de conseguir las gestas heroicas que le llevan a cumplir con su misión histórica, derogar el sistema burgués e instaurar la sociedad comunista sin clases.

 

¡Gloria al camarada Lenin!

¡Gloria al Ejército Rojo!

¡Larga vida al marxismo-leninismo!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Sobre amnistías: Sólo la Revolución emancipa al proletariado

Desde el PCOE siempre hemos exigido la amnistía de los presos políticos. Que existan presos políticos en un país es una muestra clara de un déficit democrático y, por ejemplo, el PSOE, que votó junto al PP la aplicación del artículo 155 en Cataluña, ahora se ha abierto a sacar adelante una ley para amnistiar a los represaliados catalanes en un claro cálculo electoral para mantener un gobierno en minoría mediante un pacto amplio que incluye a muchas fuerzas políticas. No es una verdadera amnistía sino un pacto electoral porque al régimen no le interesaba repetir las elecciones y le ha sido más fácil desmovilizar al pueblo catalán con un gobierno teóricamente de izquierdas. Y decimos teóricamente porque la explicación del acuerdo por parte de Yolanda Díaz y Sumar ha sido que con el diálogo se va a todas partes, lo que indica que su objetivo es la conciliación de clases que, en la práctica, es la subordinación de la clase obrera a los intereses de la burguesía, del gran capital, como corresponde a esta ministra oportunista proveniente del PCE que habla maravillas de Garamendi, presidente de la patronal CEOE que es a quien sirve. Recordemos que una de las promesas electorales del gobierno “progresista” fue la derogación de la Ley Mordaza que tras 6 largos años, sigue estando plenamente vigente. Ley hecha por el corrupto y fascista gobierno de Rajoy que mantienen los no menos reaccionarios de PSOE-SUMAR-IU-PCE, apoyados por las fuerzas políticas nacionalistas catalanas, vascas y gallega, y que permite que se encarcelen a obreros, sindicalistas y todo aquel que luche de manera consecuente desde la izquierda real como, por ejemplo, las penas de tres años y medio de prisión por ejercer el sindicalismo y la huelga a las 6 de la Suiza.

Si nos centramos en la supuesta amnistía a los condenados por los acontecimientos sucedidos en Catalunya tras el 1 de Octubre de 2017, vemos que, como decíamos antes, es un puro y simple cálculo electoral, pero también nos demuestra la esencia reaccionaria del Estado, donde jueces podridos al servicio de la clase a la que sirve el Estado, determinan a quiénes se les aplica la amnistía y a quienes no, siendo de facto una amnistía para los que apalearon, para los opresores pero no para los oprimidos, para el pueblo. Al igual que, si vemos con más perspectiva, aconteció tras la muerte del asesino Franco, donde la amnistía, realmente, sirvió para amnistiar a los fascistas, a los represores, y no al pueblo trabajador, a los que el Estado mantuvo en la cárcel y continuó reprimiendo: Amnistía para los fascistas y represión y cárcel para los antifascistas, retratando la naturaleza reaccionaria del estado. Lenin, en “El estado y la revolución” (1917) definía al estado como un ente organizado y altamente militarizado para ejercer violencia de una clase social sobre otra. El estado español es la expresión más radical de los intereses de la burguesía y de un régimen que lleva más de 80 años aterrorizando a la clase obrera y que ha pasado por distintas operaciones cosméticas para llegar a donde está ahora. De aquel Tribunal de Orden Público a la Audiencia Nacional, de esos polvos estos lodos.

Bajo el capitalismo el proletariado no tiene derecho alguno, pues está totalmente despojado de la propiedad de los medios de producción y, consecuentemente, se halla bajo el yugo de los capitalistas cuyo estado es el instrumento para sostener el régimen de explotación y de opresión de la clase obrera.

Sin el poder todo es una ilusión y mientras el proletariado no tome el poder económico – socialismo – y político – dictadura del proletariado – lo único que existirá es impunidad de la burguesía para robar y oprimir al pueblo. La única vía que tiene el proletariado de conquistar la libertad y la democracia pasa por derrocar al capitalismo y despojar de todo tipo de derecho a la burguesía, aparte de socializar todos los medios de producción y ponerlos en manos de la clase obrera y, para ello es esencial combatir a la reacción y, todavía con más fuerza, al oportunismo que es la forma más acabada y nociva de la burguesía para dividir y alienar a la clase obrera. La emancipación, la liberación del proletariado únicamente será real con la Revolución Proletaria.

 

¡Abajo el fascismo y el imperialismo que lo engendra!

¡Por la Revolución Socialista!

¡Proletarios del mundo, uníos!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Cazorla en pie por la sanidad pública

El pasado 21 de abril el pueblo de Cazorla se movilizó en contra del cierre del ambulatorio de la localidad, un cierre que conlleva que los servicios ambulatorios sean derivados al Hospital de Alta Resolución (HARE) de la periferia de Cazorla. De esta forma, los pacientes deben desplazarse por la A-319, y aquellos que no disponen de vehículo propio deben hacer el camino a pie por dicha carretera poniendo en juego sus vidas en cada ida y venida a dicho centro.

Que un alcalde del PSOE, Jose Luís Olivares Melero, y sus concejales se manifiesten contra lo que su propio partido permite, es un ejercicio de hipocresía extrema. La privatización de la sanidad pública en España es un hecho desde el 10 de abril de 1997. Ese día el Congreso de los Diputados aprobó la ley para que lo público pasará a manos privadas, dándole una cartera de clientes y una financiación pública. Desde esa fecha ningún partido ha derogado dicha ley.

Ahora las diferentes facciones de la socialdemocracia, para variar, se echan las culpas unos a otros, cuando la realidad es que, gobiernen unos u otros, quienes de verdad mandan, quienes dirigen los designios de la clase obrera, son los empresarios, los capitalistas. La realidad de las cosas es que en el sistema capitalista prima el beneficio económico por encima del bien común, es decir, que si podemos trasladar toda la sanidad del pueblo de Cazorla a un solo centro, mucho mejor, porque las obras requieren de más dinero público, con las ya habituales mordidas, colocaciones a dedo de familiares, amigos, simpatizantes del partido y demás. También es más beneficioso privatizar un gran centro que un ambulatorio; es mejor para el sistema capitalista dar subcontratas de todo un pastel que de un trozo pequeño, pudiendo privatizar la gestión del hospital, la empresa de limpieza, el catering, cafetería y restaurante, ambulancias, etc.

Mientras que en el capitalismo lo público se hace privado para el beneficio de una minoría, los capitalistas, en un sistema socialista lo privado se hace público para el beneficio de la inmensa mayoría, la clase obrera. Sin conciencia de clase, la mayoría de trabajadores sólo reacciona ante lo que les afecta personalmente. Por eso el PCOE lucha intensamente por despertar esa conciencia obrera tan necesaria para la clase obrera. Sin la unión del proletariado no habrá un cambio de sistema social y seguiremos luchando una y otra vez por lo mismo, pues el capitalismo y sus crisis son cíclicas.

La salud es un negocio más para los opresores, y nosotros, la clase obrera, los oprimidos, sólo somos un porcentaje de beneficio, mientras más grande sea el beneficio mejor para ellos y peor para nosotros y nuestras vidas, las cuales a ellos no les preocupan lo más mínimo. Cazorla es un ejemplo más del fruto del sistema capitalista, mucho para unos pocos y poco o menos para la mayoría.

Las diferentes luchas de la clase obrera por la sanidad pública, la educación o las pensiones, deben unificarse en una sola lucha de clases contra este sistema criminal que es el máximo responsable del desmantelamiento de todo lo público para beneficio privado de unos pocos. Desde el PCOE hacemos un llamamiento a toda la clase obrera a unificar todas las luchas en un Frente Único del Pueblo que permita construir poder obrero y sea el germen de un estado socialista, única solución a todos los problemas de la clase obrera.

 

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Jaén




La transfobia es parte del capitalismo

El pasado miércoles 16 de abril, el Tribunal Supremo del Reino Unido dictaminó que el término «mujer», en relación con la Ley de Igualdad de 2010, se refiere a «una mujer biológica y a un sexo biológico» 1. Esta decisión ha sido celebrada por colectivos y personalidades afines al feminismo radical como una «victoria para los derechos de las mujeres». Por supuesto, resulta obvio que este fallo no supone una «victoria» más que para los defensores del esencialismo biológico y la transfobia más descarada, entre los que se encuentran no sólo el feminismo radical, sino también reaccionarios y fascistas de diversa índole con los que aquel no duda en codearse.

Por desgracia, esto no es un hecho aislado, sino que es otro ejemplo más de los numerosos ataques contra las personas trans, en especial las mujeres, que se han realizado recientemente, no sólo en el extranjero, sino también en España: en el informe presentado en 2024 por la Federación Estatal LGTBI+ se afirma que «un 40 % de las personas pertenecientes al colectivo ha sufrido algún acto de odio en los últimos 5 años. Los actos de discriminación son los más numerosos (el 32,4 % los ha sufrido en los últimos cinco años), seguidos de los actos de acoso (el 28,7 %) y la agresión (10 %)» 2. Además, según este informe, «una de cada 4 personas trans ha sido agredida física o sexualmente (26,70%), el 35,60% ha sufrido acoso y el 37,80% discriminación» 3.

En la Comunidad de Madrid también tenemos ejemplos de estos delitos de odio: en enero de este año una mujer fue víctima de una agresión tránsfoba en Alcalá de Henares 4, agresión que fue denunciada por el Partido en su momento, por su esencia fascista e inhumana 5. Las instituciones burguesas tampoco están exentas de transfobia, como puede verse en el intento de modificación de las leyes trans y LGTBI de la Comunidad de Madrid que el PP trató llevar a cabo en 2023 6, y que fueron llevadas a trámite ante el Tribunal Constitucional al año siguiente.

A diferencia de otras organizaciones «comunistas» que abrazan la línea derechista en la cuestión LGTB+, y que sirven de cireneos a los reaccionarios en su cruzada tránsfoba, desde el Partido Comunista Obrero Español entendemos que la transfobia, la homofobia y la opresión de las personas LGTB+ procede del sistema capitalista y de la superestructura ideológica que éste crea: el binarismo de género, la familia patriarcal, el esencialismo biológico, etc. Por eso reconocemos que los ataques a los derechos de las personas trans no suponen ninguna «victoria», ni para los derechos de la mujer ni para nadie en la clase trabajadora, porque sabemos que la liberación de la mujer, de las personas trans, de las personas LGTB+ y de todo el proletariado solamente puede venir de mano del socialismo científico, de la destrucción del sistema criminal del capitalismo y de la ideología burguesa y reaccionaria que emana de él.

Desde el Partido Comunista Obrero Español señalamos los argumentos arriba expuestos por el Tribunal Supremo de Reino Unido, y usados también por colectivos adheridos al feminismo radical, como puras y simples justificaciones ideológicas de su transfobia, una evidencia clara del carácter anticientífico de estos posicionamientos, que instrumentalizan y rebajan la biología a una caricatura, usándola como arma arrojadiza contra la realidad de las personas trans.

 

¡FRENTE A LA TRANSFOBIA, ORGANIZACIÓN!

¡CONTRA LA BARBARIE, ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Célula Felipe Lara del PCOE en Madrid




Un 1º de mayo para tomar conciencia y organizarse contra el imperialismo

El primero de mayo los trabajadores del mundo recordamos y analizamos las enseñanzas que nos legaron los mártires de Chicago, llevando a cabo una huelga que comenzó el 1 de mayo de 1886 en la capital del Estado de Illinois y que duró 3 días para conseguir la jornada de 8 horas, y que costó la vida de 5 dirigentes asesinados en la horca por reivindicar los derechos de la clase obrera.

Este año la clase obrera en el estado español, y también en el resto del mundo, afronta enormes retos y de su capacidad de organización y lucha depende que logre superarlos. La burguesía internacional prepara un escenario de guerra mundial en el marco de las luchas interimperialistas para tratar de salvar, nuevamente, la crisis del capitalismo que se cierne. Y para ello no dudará en llevar al frente a la clase obrera a morir y a matar a sus hermanos de clase en beneficio de sus espurios intereses, como ya hemos comprobado en el pasado.

El proceso de automatización continúa firme, acelerado por la burguesía a modo de tabla de salvación en su lucha interimperialista en la conquista de mercados, empobreciendo al trabajador a pasos agigantados, quitándole horas de trabajo y, por ende, salario. Mientras, los grandes capitalistas, llenan sus bolsillos llevando al Estado a una nueva crisis.

Con un sindicalismo de clase y combativo estancado – y sin el liderazgo capaz de llevar tras de sí a las masas y de educarlas sindical y políticamente en el antifascismo y en el socialismo-, con un dominio languideciente del sindicalismo amarillo y vendido al capital, encabezado por Comisiones Obreras y UGT, y con sindicatos abiertamente fascistas y antiobreros en auge, el Primero de Mayo de este año se antoja especialmente difícil para la clase trabajadora del Estado.

La clase obrera hoy tiene como tarea primordial avanzar en términos de conciencia de clase y organización, desarrollando su ideología a la par que adquiere, en la práctica, las herramientas de lucha necesarias para confrontar con la burguesía y arrebatarle el poder político. Y en todo ello el Partido juega un papel primordial.

El oportunismo sigue haciendo su labor de zapa entre las filas del proletariado, componiendo una y otra vez sus manidos cantos de sirena para llevar al redil parlamentario a los obreros descontentos con el sistema, mientras que la reacción y el fascismo, financiados y promocionados por la burguesía y sus medios de manipulación de masas, avanzan a paso firme entre el pueblo, hoy desorientado ideológicamente y desorganizado.

Todo aquel que se considere comunista debe trabajar para que el proletariado tome conciencia de sí mismo, eleve su fortaleza ideológica, aprenda a organizarse y comprenda que su lucha es hoy por imponer la dictadura del proletariado para desarrollar el socialismo. Y ahí encontrará al Partido Comunista Obrero Español creando, orientando y fortaleciendo las estructuras organizativas del proletariado, desarrollando los órganos de poder obrero, para derrocar revolucionariamente a la burguesía y a su formación socioeconómica capitalista e imponer la dictadura del proletariado para desarrollar el socialismo, la única vía que tiene el proletariado para salvar millones de vidas inocentes y garantizar que la enorme riqueza producida llegue a la humanidad implicando el desarrollo ilimitado y multilateral del ser humano, poniendo el desarrollo tecnológico, la automatización a disposición del progreso humano que es el incremento de la esperanza de vida, de la emancipación del género humano de la explotación capitalista y del trabajo monótono, en definitiva, de la vida acabando con la avaricia burguesa que persigue la privatización máxima de los beneficios producidos por la automatización de los sectores económicos condenando a millones de seres humanos a la pobreza y a la muerte. ¡O ellos o nosotros! ¡O acabamos con la burguesía o ella acabará con millones de seres humanos inocentes!

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)