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¿Apoyo a Palestina o instrumentalización del genocidio?

El oportunismo, en sus distintas formas, es un cáncer para la lucha obrera. Intenta extender, por raquíticos y quebradizos que sean, sus tentáculos hacia todo aquello en lo que se observen las ascuas de la lucha de clases. Su propósito no es otro que servirse de los problemas del proletariado para vender falsas soluciones, desviar la lucha hacia el legalismo y el parlamentarismo, y demostrar a la burguesía su utilidad a la hora de fomentar la paz social, buscando un hueco en las instituciones del capital.

Por desgracia, también se sirve de la hoz y el martillo para deformar la ciencia emancipadora del proletariado, es decir, el marxismo-leninismo. Un ejemplo claro es el del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), que actúa en Canarias como Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC). En un reciente comunicado han celebrado una supuesta “expresión de la solidaridad del pueblo canario con el pueblo palestino”, felicitándose porque, según ellos, “el trabajo unitario de muy diversas personas y organizaciones ha hecho posible estos resultados, que llevan consigo un cuidado e intenso trabajo para llegar a su realización final”. Para aclarar más aún su concepto de trabajo militante, declaran: “El PCPC es una de las organizaciones que componen CANARIAS POR PALESTINA, y en la medida de nuestras capacidades nuestra militancia se ha implicado para colaborar en esta tarea”.

Pues bien, todo este “trabajo intenso” en la “medida de sus capacidades” hace referencia a un cartel en dos vehículos, cada uno perteneciente a una empresa de transporte distinta. Cierto es que el cartel denuncia algo tan serio como el genocidio en Palestina que están llevando a cabo los sionistas, pero incluso asumiendo que la intención de ese partido sea la de apoyar a Palestina y realizar esfuerzos para detener el genocidio, cabe preguntarse: ¿Quién, realmente, sale beneficiado de todo esto? ¿Es Palestina o los implicados en los actos?

Volviendo al comunicado, tenemos que hacer mención al Cabildo Insular de Gran Canaria como facilitador al gestionar el servicio de la empresa Global, y a la Concejalía de Solidaridad (Servicios sociales) del ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que ha hecho lo mismo en Guaguas Municipales. No solo se proyecta una imagen positiva de las instituciones burguesas, sino que, además, señalan como aliado al infame partido al servicio de la burguesía, llamado Nueva Canarias; un engendro nacionalista. Dicho grupo ya fue desenmascarado en un comunicado anterior de nuestro Partido, pues usa también el genocidio para intentar ganar adeptos, fingiendo apoyar a Palestina mientras sostiene al Gobierno que arma a los sionistas, obedece al rey que legitima al Estado de Israel y normaliza a los bancos que hacen negocio con la guerra en general, y con el genocidio en particular.

El PCPC también dice en su texto lo siguiente: “Pero el trabajo de la solidaridad con la heroica lucha del pueblo palestino, siguiendo las mejores tradiciones de la unidad popular en Canarias, es esencialmente un trabajo colectivo, de gentes muy diversas cuyas aportaciones hacen posible resultados que de otra forma no llegaríamos nunca a alcanzar.”

 

¿Es un trabajo colectivo el acto de unos pequeños y minoritarios grupos por su cuenta? Hace referencia a “gentes muy diversas” y ya hemos podido comprobar el carácter burgués de esas “gentes” a las cuales necesitan para poder realizar actos de promoción. Dichos actos no los podrían llevar a cabo si movilizaran a la clase obrera para organizarla contra el capital, en lugar de aliarse con oportunistas y burgueses de todo pelaje, pues no podrían obtener esa publicidad ni rascar ciertas espaldas. Incluso se da nombre y apellidos de un arquitecto que ha hecho los diseños, ¿con qué finalidad si no es darlo a conocer?

 

Profundizando algo más, el mismo comunicado señala que en 2024 también circuló una guagua denunciando el genocidio. ¿Qué se ha conseguido desde entonces con esa propaganda? ¿Hay un trabajo que moviliza a las masas contra el imperialismo y sus guerras?

En junio del presente año hubo una minúscula concentración en Gran Canaria para protestar contra el genocidio, convocada por Canarias por Palestina, y sirvió para unas declaraciones en televisión por parte de dicho grupo. En nada ayudó a Palestina. Durante el mes de agosto, decenas de personas participaron en un “acto simbólico” que convocó la plataforma antes mencionada, que consistía en meterse en la playa de Las Canteras, en Gran Canaria, y nadar hasta la barra para exhibir unas banderas. ¿Ayuda a Palestina o a la visibilización de la plataforma? Por si fuera poco, mencionan durante dicho acto su apoyo a Global Sumud Flotilla, iniciativa que intenta desafiar el bloqueo de ayuda humanitaria, lo cual sí se traduce en ayuda real a diferencia de su juego.

En julio tuvo lugar un acto diferente. Carmelo Suárez, del PCPC, participaba como moderador en una mesa redonda con unos integrantes que forman parte de actos como los anteriormente mencionados, y entre ellos se encontraba, ni más ni menos, que el actual secretario general del deleznable partido nacionalista burgués Nueva Canarias que, como ya se demostró, no le importa en absoluto el genocidio, sino usarlo para sus intereses partidistas mientras se codea con los cómplices de tan enorme barbarie. Como si de un evento de ocio se tratara, se realizaron actividades de pintura, ganchillo, exposición de cometas, etc., así como visualización de vídeos, música y poesía. Un acto totalmente discreto y endogámico, donde unos supuestos expertos hablan ante un escaso público exponiendo una visión interclasista, de pacifismo burgués, y contaminada por intereses en el parlamentarismo, como en el caso del líder de Nueva Canarias. Todo ello con el apoyo y beneplácito de un partido que se hace llamar comunista, el PCPC, que nuevamente actúa como lo que es, un partido mamporrero del Capital. El artículo de prensa burguesa, que habla positivamente del acto, menciona los nombres de todos los participantes y los llamados artistas, suscitando de nuevo con ello la pregunta: ¿Si algo tan discreto no ha ayudado en nada a la causa por Palestina, para qué hacerlo y darse a conocer individualmente en prensa? ¿A quién ha beneficiado? Ni al pueblo palestino ni al proletariado en Canarias.

En lo concerniente a las empresas de transporte urbano e interurbano señaladas al principio, cabe destacar que es un sector que mueve una gran cantidad de dinero y se discute cómo será el modelo y el accionariado tras la próxima licitación. Los representantes políticos de la burguesía discuten la manera de sacar mejor tajada de ello. El socialfascista PSOE, uno de los dos principales partidos de los monopolios en España, que de hecho es cómplice del sionismo, juega sus cartas para chantajear a Global con miras a la caducidad de la concesión estatal, a la vez que intenta tomar ventaja en sus disputas parlamentarias. Global es una sociedad anónima laboral, o sea, los trabajadores son los accionistas, y estos temen lo que pueda ocurrir con la empresa en la próxima licitación de 2027. El PSOE ha propuesto unificar empresas de transporte y hacerlas públicas, Global incluida, con la supuesta intención de contratar a conductores que ya están en plantilla, pero juegan con la incertidumbre ya que nadie lo tiene garantizado, y parece ser que han conseguido que decenas de trabajadores de dicha compañía se afilien al infame partido de Gobierno, de la OTAN, del GAL, de los monopolios y que facilita el genocidio en Palestina.

¿Qué podemos observar en todo esto? Unos y otros se utilizan mutuamente. Los actos por los intereses de unos grupos u otros son la norma, no la excepción. El cartel en dos vehículos de las empresas mencionadas no ha servido como acto de solidaridad con Palestina, sino para buscar un beneficio de imagen para las empresas, las instituciones burguesas, partidos burgueses al servicio de los capitalistas, grupos de activistas y el propio PCPC que con su praxis evidencia no ser, en absoluto, comunista. Los directivos de la empresa Global miran por sus propios intereses; el acto no se ha hecho realmente por concienciación, ni por conocimiento político y, por eso, lo mismo da tener que afiliarse a un partido vendeobreros,  corrupto y cómplice del genocidio, que poner un cartel de apoyo a Palestina o de respeto hacia las fuerzas represivas del Estado.

En cuanto a todo lo que integra Canarias por Palestina, persigue la autopromoción en la prensa y, por eso, no le importa que todo quede en actos simbólicos, discretos e inofensivos. Se felicitan por eventos que no tienen el más mínimo impacto para la causa. El PCPC ya señala en su comunicado que “El trabajo unitario de muy diversas personas y organizaciones ha hecho posible estos resultados, que llevan consigo un cuidado e intenso trabajo para llegar a su realización final. Una compleja, y muy dialéctica, política de alianzas.” Vemos que hablan de “personas” y “organizaciones”, así como de “política de alianzas”. Queda claro, pues, que se trata, como hemos podido comprobar y por la intención que se refleja en sus propias palabras, que la clase obrera no entra en sus planes, sino que quieren alianzas con individuos y organizaciones con intereses distintos, que puedan unirse por un resultado que satisfaga a todas las partes. Terminan el artículo dejándolo aún más claro:

“Estas importantes iniciativas han despertado el interés de otras instancias en Gran Canaria, y ya se están planteando posibilidades impulsadas por otros municipios o por colectivos profesionales que se plantean aprender de estas experiencias para aplicarlas a escaparates de comercios, al taxi, y a otros ámbitos.”

 

Señalan que se ha despertado el interés de otras instituciones burguesas para participar en una nadería para Palestina, pero que dará buena imagen a quien colabore. No solo menciona a “colectivos profesionales”, olvidándose de la causa proletaria, sino que declara su intención de aplicarlo en empresas. Estos estafadores del comunismo denominados PCPC buscan limpiarle las botas a la pequeña burguesía para buscar un beneficio mutuo, consiguiendo la pequeña y mediana burguesía de Gran Canaria buena publicidad mientras el PCPC y colectivos ganan apoyos, contactos y el respaldo de las instituciones burguesas.

A pesar de tener cierta influencia no la están usando para presionar continuamente al Estado y denunciar su comportamiento antiobrero y corrupto, sino para aparecer de vez en cuando con acciones que apenas molestan a nadie, cuando no son irrisorias. No tienen actitud combativa sino de mansedumbre, usando un asunto tan grave para actos narcisistas con performance y un mensaje inestable para las masas. Aun cuando pretendan apoyar realmente a Palestina y rechazar el genocidio, el pacifismo burgués y el interclasismo – subordinar los intereses del proletariado a los intereses de la burguesía – y usar como escudo la idea de “hacer esto es mejor que no hacer nada” denotan una pusilanimidad que determina toda acción, así como un desconocimiento de la lucha de clases.

El PCPC no es comunista ni pretende ser vanguardia del proletariado. Tiene un discurso nacionalista y pequeñoburgués, recurriendo continuamente al concepto ponzoñoso de “pueblo canario”, hablando de unidad imaginaria en una sociedad de clases antagónicas. Prefiere destinar esfuerzos a juntarse con individuos, colectivos, políticos parlamentarios del Capital y empresas, con los cuales forja una alianza que no solo es absolutamente innecesaria para un partido comunista, sino que es completamente contraproducente. O bien demuestra una visión anacrónica de la clase obrera y un desconocimiento notable de la ciencia de la revolución proletaria, o bien sus intereses están puestos en ir de la mano con pequeña burguesía y obtener la aprobación del Estado por su utilidad para contribuir a la paz social y, por tanto, traicionar a la clase obrera. Llaman la atención sus intentos por beneficiar a los empresarios locales, preocupándose mucho más de éstos que del propio proletariado.

Por desgracia, y como ya demuestran las numerosas manifestaciones en todo el Estado español, así como en diversos países, no se detendrá el genocidio con actos esporádicos y protestas encabezadas por el oportunismo. Tampoco puede ser cosa de un día de trabajo. La organización obrera contra el capital es esencial, y la lucha contra la burguesía en cada centro de trabajo es un germen para asestar golpes certeros a los intereses de dicha clase parásita. La unión proletaria es lo que debe forjarse, y solo tiene un interés: acabar con el trabajo asalariado y tomar el poder político. Si no hay posición de fuerza en el proletariado no se puede boicotear de manera organizada y consciente al sionismo y todo aquello que lo sostiene. Es la burguesía quien usa a las bestias que cometen la atrocidad imperialista en Palestina; son sus intereses en Oriente Medio y la bancarrota del capital lo que empuja a perseguir continuamente el dominio del mercado y de toda fuente de materias primas, y a la burguesía sólo la puede frenar el proletariado.

El PCPC contribuye a debilitar aún más la posición proletaria y a fortalecer la posición de la burguesía. Sin trabajar por dar respuesta a los problemas de la clase obrera, no puede haber organización de ésta ni conciencia de clase. Sin organización y conciencia de clase no puede haber unidad de la clase obrera contra el poder de la burguesía. Sin unidad de la clase obrera no se puede dirigir con constancia, un plan de acción y el empuje que da el conocimiento de la necesidad. Sin lo anterior solo queda una masa voluble y harta de que la engañen, de falsas esperanzas y de tener las manos atadas.

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a desligarse de organizaciones individualistas; a unirse a las filas revolucionarias, a fortalecer el PCOE. La lucha de la clase obrera debe construir la antítesis del imperialismo, es decir, el socialismo. El proletariado es la aplastante mayoría y tiene conocimientos y experiencia de sobra para hacer funcionar todo, pues actualmente es el único motor de la sociedad y produce toda la riqueza en un trabajo completamente social. ¿Un partido comunista debe buscar alianzas con oportunistas de todos los colores y con la burguesía autóctona en el momento actual? ¿A qué responde eso? No es por su utilidad para los obreros, sino por su utilidad para integrarse en las instituciones burguesas, que es la aspiración del PCPE desde su nacimiento.

La verdadera lucha pasa por la creación de órganos de poder obrero, unidad en la lucha contra el patrón, unificar todas las causas parciales en una sola de toda la clase contra la burguesía y encaminarse hacia la ruptura con el capitalismo para construir el socialismo. Es crucial librarse del oportunismo para ello. Basta de usar el genocidio para intereses partidistas. Basta de blanquear y legitimar a partidos infames, negocios y el parlamentarismo. Basta de engañar y atomizar a la clase obrera. En la lucha de clases la auténtica solidaridad reside en el internacionalismo proletario, en la lucha contra el imperialismo.

 

¡Ni una concesión al oportunismo!

¡A la clase obrera sólo le interesa la unidad del proletariado!

 

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en las Islas Canarias




La vivienda como reflejo de la bancarrota imperialista

El problema de la vivienda es uno de los asuntos donde más se manifiesta la bancarrota del capital. Dicha necesidad básica es un objeto de especulación cada vez mayor. Recientemente, un informe del Consejo de la Juventud de España (CJE) alerta de que solamente un 15,2% de los jóvenes pueden emanciparse, pues para vivir en solitario deben destinar casi todo su salario a pagar el alquiler.

En un artículo de Fedea se señala que los jóvenes de entre 20 y 24 años recibieron un salario medio mucho menor que la media nacional, concretamente un 45% menos. Para ello se han servido de la Encuesta Anual de Estructura Salarial publicada por el INE en mayo de 2025.  De hecho, el informe del Ministerio de Trabajo llamado Jóvenes y mercado de trabajo, del primer trimestre de 2025, señala que en el cuarto trimestre de 2024 la tasa de temporalidad de los jóvenes de 16 a 29 años era del 33,6% y la del trabajo a tiempo parcial en el mismo rango de edad era del 26,7%. También entre los 16 y los 29 años, la tasa de parcialidad involuntaria, es decir, de quienes tienen un contrato parcial porque es lo que han podido conseguir, era del 39,2%, y la tasa de temporalidad involuntaria en España del 40,4%.

Según datos del Banco de España, el 56,6% de los hogares arrendados tenía como referente en 2023 a personas de 30 años o menos, y en 2007 era de 32,2%. En el caso de edades comprendidas entre 30 y 44 años, representan el 34,3% de los hogares en alquiler, mientras que en 2007 eran el 18,1%. En general viven en alquiler, en mayor medida, quienes tienen un contrato temporal (35,8%), los desempleados (32,9%) y van en aumento quienes tienen contrato indefinido (23,3%, frente al 13% en 2008). Es más, en referencia a la situación de los hogares arrendados, casi 4 de cada 10 que viven en alquiler destinan más del 40% de ingresos al gasto en vivienda, lo que incluye la cuota mensual y suministros básicos.

Se puede observar la relación entre el aumento del trabajo precario, la temporalidad, el desempleo y la incapacidad para acceder a una vivienda en propiedad, teniendo que recurrir al alquiler compartido, con una tendencia creciente. La situación de los jóvenes obreros es el reflejo de la putrefacción actual del imperialismo.

El precio medio del alquiler subió en mayo de este año un 13% respecto del mismo mes en 2024, según un estudio de pisos.com. El proletariado ha sido testigo del aumento de precios sin control en esta necesidad básica, y no puede escapar a sus nefastas consecuencias mientras se encuentre en las garras del capital. Según un estudio de la Fundación AFI Emilio Ontiveros, casi cuatro quintas partes del 10% más rico de la población en España recibirá una herencia, frente a menos de un tercio del 10% más pobre. El estudio señala que casi 4 de cada 10 pisos están en manos de los más ricos.

Un “experto”, según el último estudio mencionado, señala que: “Es un círculo vicioso. La única forma de romperlo es mediante unas nuevas reglas fiscales. No hay grandes soluciones, ni grandes inventos. Históricamente, este tipo de situaciones se han conseguido romper mediante una fiscalidad que permita que las viviendas no sigan redistribuyéndose hacia arriba a la velocidad de lo que lo están haciendo.” Se acompaña el nombre de dicho “experto” de una pomposidad, indicando que es “doctor en antropología económica y codirector del Instituto de Investigación Urbana” para validar tamaña estupidez.

La gran mayoría de la población, que es la clase obrera, tiene cada vez más dificultades para llegar a fin de mes y obtener sus medios de subsistencia, pero un “experto” dice que el problema de que un puñado de parásitos se enriquezca con una necesidad básica, sin que exista en absoluto ninguna razón para poner dinero en sus manos a cambio de vivir bajo techo, se soluciona “mediante unas nuevas reformas fiscales”. No solo eso, sino que asegura que históricamente se ha resuelto con medidas fiscales. Si anteriormente ya se ha “resuelto” así, ¿por qué continúa siendo un problema? ¿Por qué no para de empeorar? Y si, según su relato, la historia ha demostrado que esa es la solución, ¿por qué hacen falta “nuevas reglas” si ya funcionaba? ¿No será que la historia demuestra, precisamente, que la fiscalidad se va adaptando a las necesidades del capital financiero? ¿No sabe que ha de cambiarse continuamente porque no existe para responder a las necesidades del proletariado?

El año pasado hubo más de 640.000 compraventas, más de 220.000 fueron al contado, es decir, sin necesidad de hipoteca. Según el Colegio de Registradores, empresas y fondos de inversión están detrás del 12% del total de compraventas de 2024. Según los datos del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, los extranjeros representan el 18,4% de las transacciones, de los cuales el 44% son no residentes y suelen comprar por mayor precio que quienes residen en España.

Indica un estudio de Fotocasa que del total de los compradores particulares, el 35% lo hizo al contado, desglosándose de la siguiente manera: un 17% compró con ahorros, un 10% con ayuda familiar y un 7% vendiendo una casa en propiedad. En el caso del 65% de los particulares que sí necesitaron hipoteca: el 54% recibió un préstamo bancario, y el 12% necesitó combinar éste con ayuda familiar.

Según Idealista, usando datos de Unión de Créditos Inmobiliarios, los extranjeros no residentes son, en su mayoría, ejecutivos y empresarios. No hay cifras en relación al número total de empresarios que compran sin necesidad de hipoteca, pero sí es seguro que hace falta un alto poder adquisitivo, y así lo demuestran estos compradores, pues no está al alcance de la aplastante mayoría de la población acceder de esa manera a una vivienda, y menos aún de los asalariados. No olvidemos que los desahucios volvieron a aumentar en 2024, incluidas las ejecuciones hipotecarias, con lo cual muchos pierden su vivienda mientras otros adquieren más propiedades.

Así, revelan los datos del Catastro que, mientras que en 2015 había 15.251.967 personas con una propiedad, en 2024 pasaron a ser 14.980.259 en esta categoría, lo cual refleja un descenso de 271.780 personas. La Estadística de Hipotecas del INE del primer trimestre de 2024 indica que en ese periodo el 60% de las transacciones se realizaron al contado. De este modo tenemos que, por un lado, muchos proletarios van perdiendo su propiedad por incapacidad para pagar la hipoteca y, por otro, quienes ya eran propietarios de un inmueble y adquieren otro pasan a otra categoría, y por tanto dejan de aparecer en la cifra señalada más arriba por el Catastro en 2015.

El precio de la vivienda ha aumentado casi un 15% en España según el INE, en comparación con el anterior periodo de 2024. Cada vez es más difícil el acceso a la vivienda para la clase obrera, mientras la burguesía no deja de especular con esta necesidad esencial, pues los grandes tenedores controlan el 9% del parque total de alquiler. Datos de un estudio de Civio señalan que Blackstone es el segundo mayor propietario, solo detrás de Caixabank.

Según datos del Observatorio CODE, Blackstone, Cerberus y Lone Star, todos fondos de inversión, adquirieron más de 400.000 viviendas en los últimos años. Parte de esas compras se hacen con el préstamo de otro fondo buitre, BlackRock. Este último es uno de los grandes accionistas en empresas del IBEX, y hay que tener en cuenta que tiene participaciones en los grandes bancos, entre otros, por tanto no solo posee viviendas a través de sus sociedades sino que se beneficia de parte de las rentas que cobran bancos y empresas en las que tiene acciones. Se lucra de la vivienda a un nivel descomunal, directa e indirectamente. Ese es, en definitiva, el objetivo de cualquier empresa, banco o fondo buitre en relación a la vivienda.

La lógica del mercado es obtener el mayor lucro posible con los frutos del trabajo ajeno, y convertir necesidad en demanda. De hecho, el Informe Anual 2023 del Banco de España indica que casi la mitad de las viviendas vacías en España se encuentran en municipios de menos de 10.000 habitantes. La separación abismal entre el desarrollo de la ciudad y del campo da como resultado la mayor concentración del trabajo en las grandes ciudades y la periferia cercana, así que, siguiendo con dicha lógica, las casas que quedan en esos municipios menos poblados no interesan tanto y no entran en la oferta, lo que hace aumentar la proporción de la demanda y que suban los precios de las que están en el mercado. De hecho, en el juego de la especulación también entra comprar viviendas que no se van a usar por el momento, para disminuir la oferta en relación a la demanda y poder alquilar o vender más caro.

En este sentido, según el Observatorio de Vivienda y Suelo del Ministerio de Vivienda, en 2024 se terminaron de construir 100.980 viviendas; en 2023, 83.320. Hay registros de las últimas dos décadas en las que, con sus altibajos debidos a las crisis, no se ha dejado de edificar para beneficio de las constructoras. La burguesía coloca espejismos en su prensa y se celebra como algo positivo, pero ya hemos visto el perfil de los compradores de vivienda y cómo empresas, bancos y fondos buitre van englobando el mercado. Aun con el alto porcentaje de viviendas vacías, se construye para aumentar la oferta en lugares estratégicos donde se concentra mayor demanda y atraer a posibles compradores o inquilinos, y aun así, según los datos del Ministerio de Vivienda, hay 455.280 casas nuevas sin vender. No responde a la necesidad de vivienda, sino a la necesidad de los parásitos y de sus tácticas especulativas.

Para aumentar la oferta de viviendas en alquiler, se usará el Estado para proporcionar un seguro contra impagos. Muchos propietarios no ponen su segunda propiedad en el mercado por miedo a no obtener la renta, y por ello se ofrece seguridad a quien se lucra con la vivienda, ignorándose de tal modo la necesidad que, conscientes del grave problema que existe en relación al poder adquisitivo y la precariedad del trabajo, se da por hecho que habrá impagos y se naturaliza. Garantía para el propietario, demonización del inquilino, al cual se le coloca en la categoría de potencialmente moroso o desequilibrado que puede romper los bienes de la vivienda. El parásito debe ser mimado, y el necesitado de casa, controlado.

Pero, ¿por qué iba a importarle al Estado la seguridad del inmueble de pequeños propietarios? En primer lugar, y como ya se ha explicado, al aumentar la oferta baja el precio al menos temporalmente, y por tanto habrá mayor accesibilidad al alquiler en general. Eso significa que también las viviendas en manos de empresas, bancos, fondos buitre y rentistas particulares tendrán más probabilidad de alquilarse, y así lucrarse. En segundo lugar, para poder reclamar el aval, el propietario ha de ajustar la renta al índice que limita los precios, y el fondo del aval del Estado se pretende gestionar a través de aseguradoras que también sacarán tajada. En tercer lugar, la burocracia puede dar como resultado pagos menores a los esperados y lograr que se perciba esa vivienda como un lastre, optando por vender para no repetir la “mala experiencia”, cosa que pueden aprovechar grandes tenedores para apropiarse de más casas.

 

No olvidemos que, como se ha señalado ya, de antemano tienen en cuenta la realidad de los casos de impago y desahucios. Evidentemente, la burguesía sabe que el proletariado pierde y seguirá perdiendo poder de compra, y pretende solucionar el problema engullendo todo el parque de viviendas posible y sacando de la ecuación a quien no pueda competir para que ceda su propiedad. Quien menos importa es quien necesita un hogar. No tratan de solucionar el problema de acceso a la vivienda; tratan de ganar una carrera en la que se concentra cada vez más vivienda en menos manos y obtener toda la ganancia posible con ello. Se persigue, paso a paso, el monopolio; controlar el mercado; acaparar la demanda.

Las compras al contado se hacen como inversión ante las futuras e inevitables crisis, ya que todo el mundo necesita una vivienda y poseerlas es lo que la burguesía llama activos. Asegura fuentes de ingresos a costa del trabajo del proletariado, absorbiendo salarios.

La burguesía usa otra de sus cartas más recurrentes ante las crisis, para procurar una escasa compensación cuando una gran parte del proletariado no puede procurarse lo más básico: la beneficencia. Enfrentan parcialmente los casos de miseria, pero no buscan el bienestar social, y mucho menos van a la raíz del problema para solucionarlo. Canarias es un ejemplo de ello, donde la ONG Provivienda compra casas para alquilarlas a “precios asequibles”. Al comprar inmuebles, ya beneficia a los propietarios de éstos, a los parásitos que reproducen el problema. Pero además estos buitres que se hacen llamar altruistas consiguen fuentes de ingresos, cobrando una renta a quienes ellos mismos tachan de “personas en situación de vulnerabilidad”, y comprometiéndolos a un contrato de varios años. ¿Qué ocurrirá si no pueden pagar o su situación empeora al finalizar el contrato?

Provivienda dice que el problema es la falta de vivienda “asequible”. No, el problema es la propiedad privada de los medios de producción, y como consecuencia la vivienda es otra mercancía para especular, hecha por la clase obrera como todo lo producido en la sociedad, y la misma debe perder gran parte de su sustento para que otros que no producen obtengan ganancias. Y por otra parte, se normaliza aspirar a una segunda vivienda para apropiarse del salario de otros, por el mero hecho de tenerla en propiedad.

En Mallorca, el Govern destinará un millón de euros que gestionará la ONG de turno que “acompaña” en el proceso de “inserción” a familias vulnerables. Es una manera indirecta de inyectar dinero a propietarios, y la enésima prueba de colaboración entre ONG e instituciones burguesas, a pesar de que las primeras se hacen llamar “no gubernamental”. En Murcia se puede observar otro ejemplo de colaboración entre los representantes de los capitalistas y los buitres “sin ánimo de lucro”, destinando 2,3 millones este año para beneficio de especuladores. Los paliativos son el objetivo de estos actos en los que, temporalmente y a pequeña escala, se da un soporte al proletariado usando una parte de lo que previamente se le ha arrebatado. En las formas se hace por los necesitados, pero en el contenido sale beneficiado el propietario en cuestión, ya sea particular o empresa.

Mientras la clase obrera vive explotada y con dificultad, la burguesía llena sus bolsillos y accede a toda la riqueza generada con trabajo ajeno. Mientras los salarios están congelados, la burguesía obtiene mayor plusvalor. Arrebatar al proletariado cada vez más frutos del trabajo es el rol del empresario, y lo que se necesita para subsistir es cada vez más caro. Las crisis de dinero de estos parásitos las paga la clase que todo lo produce a cambio de migajas. Las pérdidas por sobreproducción y su efecto dominó en las inversiones tienen como resultado mayor fagocitación de los monopolios. Pero no pueden evitar que se resquebraje su sistema, y en la búsqueda de fórmulas para ralentizar la descomposición del capital, solo les queda la especulación y la inyección de liquidez ficticia que aumenta la inflación, pues esa enorme cantidad de masa monetaria no va acompañada del mismo nivel de mercancías producidas.

La única solución para el problema de la vivienda es el mismo que para los demás: la socialización de los medios de producción. Para ello es menester la organización de la clase obrera abriendo una brecha cada vez mayor al capital. ¿Acaso pagar a un rentista, banco o empresa hace que una casa no se derrumbe? ¿La han construido los propietarios con sus manos especialmente para quien vive en ella? No existe ningún motivo más allá del mero lucro; de la normalización de la propiedad privada de los medios de producción, y de obtener ganancia con los frutos del trabajo ajeno.

El proletariado genera toda la riqueza y un valor muy superior a lo que recibe en pago. Sin dicha clase social no habría producción ni servicios. Un uso racional de la producción nos lleva a la vivienda como necesidad para habitar en ella sin pagar nada a nadie. Nadie tiene por qué lucrarse de la existencia de un hogar, al igual que nadie tiene que sacar ganancia del trabajo de otros, en detrimento de la retribución que reciben dichos trabajadores. Lo que hace posible la existencia de todo lo que existe en la sociedad es el trabajo, y todo el que contribuye al trabajo social debe tener el acceso correspondiente a la riqueza.

En todo este despropósito que construye con base de barro el capitalismo, un trabajador produce una gran cantidad de valor y recibe miseria, y aun con un salario superior a la media los pagos a distintos parásitos por todo lo necesario para vivir impiden la adquisición de una vivienda, mientras otros, bien por parasitación del trabajo ajeno, bien por herencia o por condiciones más propicias para ello, obtiene más de un inmueble y, enajenándose de los demás en una sociedad donde es ley la apropiación indebida, asume que es legítimo arrancar parte del salario a otros a cambio de un techo que posee y le sobra, a diferencia de otros que ni trabajando pueden tener uno por la desigualdad imperante, y pueden tener mucho menos incluso produciendo mucho más que el dueño de la vivienda.

La clase obrera no podrá salir del bucle de la miseria mientras esté atada al capital. La atomización del proletariado es esencial para el dominio burgués, y solo encaminar todos los esfuerzos hacia la lucha de clases consciente y organizada podrá resultar en la toma del poder político. La vivienda seguirá siendo una mercancía sin importar las reformas, apariencias o discursos de la burguesía y sus lacayos. El control obrero de la vivienda, así como de los medios de producción, es lo único que garantizará un hogar para quien lo necesite. El trabajo y el uso de todos los recursos han de planificarse y centralizarse para poner en el centro las necesidades humanas.

Por separado la clase obrera solo ve acrecentarse la miseria y extenderse los problemas, que van alcanzando a la gran mayoría mientras una minoría parásita se mantiene a salvo y viviendo en la sobreabundancia que generan otros. Todas las luchas deben unirse en una contra el capital, porque todos los males de la sociedad tienen la misma raíz: el capitalismo. Solo el proletariado organizado y consciente puede luchar por sus intereses como clase y obtener lo que es suyo, es decir, toda la riqueza. Ni ONG, ni parlamentos, ni leyes burguesas: un Frente Único del Pueblo será el germen para romper con el capitalismo y construir el socialismo.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Global Sumud Flotilla: Solidaridad vs Internacionalismo

La Global Sumud Flotilla que partió desde Barcelona con una treintena de barcos ha tenido que regresar a causa de una tormenta en el litoral catalán. Una misión humanitaria que ha reunido a más de 300 “voluntarios y activistas internacionales” con el objetivo de romper por mar el bloqueo israelí y llevar alimentos y medicinas a la población palestina. Mientras se decide cuándo se retomará la marcha hacia Palestina, es preciso analizar la naturaleza de esta expedición.

La Global Sumud Flotilla es un claro ejemplo de que el internacionalismo proletario está en el corazón de las masas, de que el mundo está con Palestina, pues su causa es la del proletariado mundial en tanto el apoyo que reciben es la de los explotados y oprimidos del mundo. Por el otro lado, es evidente que el Estado genocida de Israel solo sostiene su barbarie por la complicidad de las fuerzas imperialistas y los intereses del complejo industrial armamentístico, que están de acuerdo con la política de exterminio y hacen que el gobierno de Netanyahu no tenga que enfrentarse a ningún juicio por crímenes de guerra pese a todas las atrocidades que comenten a diario.

Pese a las buenas intenciones de iniciativas como la mencionada, no podemos acabar con el genocidio palestino a través de la mera solidaridad. Es primordial unir a los trabajadores del mundo desde su nexo común, que es la clase social a la que pertenecen. Es natural que, ante las injusticias y las atrocidades que se están viviendo en Palestina, el pueblo manifieste detalles de internacionalismo proletario en forma de solidaridad internacional. No obstante, el internacionalismo proletario va mucho más allá, ya que el mayor acto de solidaridad posible sería derrocar a los gobiernos capitalistas y a las élites burguesas que están de acuerdo con el genocidio y que mantienen relaciones de cualquier índole con el Estado genocida de Israel.

La hipocresía antibelicista del eurocomunismo y la socialdemocracia se desenmascara rápidamente cuando, según datos de la propia Secretaría de Comercio, el Estado español es el país de la Unión Europea que más armas y municiones ha importado desde Israel durante el año 2025. Esa es la naturaleza cómplice del “gobierno más progresista de la historia” para con el genocidio palestino y la muestra clara de los crímenes que cometen organizaciones como el PCE contra los trabajadores del mundo.

La solidaridad internacional, como vemos con la participación en la Global Sumud Flotilla de auténticos oportunistas como Ada Colau, puede provenir incluso de fracciones de la pequeña burguesía y de políticos capitalistas, con acciones poco más que simbólicas que adolecen de una serie de limitaciones al no cuestionar las estructuras materiales que sostienen el capitalismo en su fase imperialista, al tiempo que obvia la lucha de clases como único motor de transformación histórica. Los comunistas no pretendemos quedarnos en la mera “presión diplomática”, queremos acabar con este sistema inhumano que se asienta en la opresión, la explotación, la guerra y la muerte.

Es ahí donde aparece el internacionalismo proletario como principio estratégico fundamental del movimiento obrero organizado, pues la clase obrera a nivel internacional tiene unos intereses comunes que chocan frontalmente y de forma irreconciliable con los intereses de la burguesía. No se trata únicamente de expresar nuestra negación hacia la barbarie del sistema, sino de avanzar de manera organizada en la lucha conjunta de todos los trabajadores del mundo contra el imperialismo y el modo de producción capitalista. Es ahí donde también debe aparecer la respuesta del proletariado israelí contra su propio gobierno, cuya misión ahora es respaldar la legítima defensa revolucionaria de todas las fuerzas que luchan contra el imperialismo israelí y sus aliados de la OTAN, especialmente a aquellas fuerzas comunistas que defienden la imposición de la dictadura del proletariado en la región.

La solidaridad puede ser un paso inicial de denuncia y de toma de conciencia para muchos, pero es insuficiente. Nuestra única alternativa es la vía revolucionaria, provocar un cambio en la correlación de fuerzas, apoyar la revolución socialista como base para la lucha de los pueblos oprimidos y pasar de la solidaridad al derrocamiento del sistema.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡ABAJO EL ESTADO DE ISRAEL!

Madrid, 2 de septiembre de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




¿Ha fracasado el socialismo?

Ante la pregunta de si ha fracasado el socialismo, si éste es inviable en la práctica, deberemos preguntarnos en primer lugar ¿por qué se gasta la burguesía centenares de millones de dólares en despotricar y combatirlo en una guerra sin cuartel y por todos los medios? Los capitalistas son conscientes de la importancia de la lucha ideológica y todo lo apuestan a ella en este momento de completa bancarrota económica y política. Y en los momentos actuales, como en el pasado, lo vierten todo al fascismo para sostener su sistema caduco y criminal. No hará falta recordar que el único motivo de existencia del Estado burgués no es otro que el de ser el instrumento de la burguesía para oprimir y someter al proletariado, para perpetuar por la fuerza el sistema de dominación de la minoritaria clase en el poder sobre la mayoritaria clase explotada. Hay que recordar que la burguesía, que lanza y financia estos mensajes, tuvo que servirse de varios intentos en distintas revoluciones burguesas para desterrar por completo las relaciones feudales y no por eso se la consideró fracasada. Llegados a este punto, debemos decir que las condiciones para la tercera revolución proletaria están dadas, tras la Comuna de París y los setenta años de la experiencia soviética. Y lo decimos porque las relaciones de producción se han convertido en una traba para el desarrollo de los medios de producción y el desarrollo humano. Dejamos el enlace de la resolución de nuestro Comité Central como ejemplo de lo que decimos.

¿LA ALTERNATIVA ES EL SOCIALISMO?

Para responder a esta pregunta debemos resolver primero qué es una revolución socialista. Una revolución socialista es un cambio radical en la estructura de poder de una sociedad, liderado por el proletariado, con el objetivo de abolir la propiedad privada de los medios de producción, eliminar las clases sociales y construir un Estado socialista orientado hacia una economía planificada y la plena igualdad social basado en la aplicación de la ciencia marxista-leninista.  Es dar la posibilidad del pleno desarrollo humano a las masas laboriosas de las que el capitalismo se ha convertido en una traba insalvable. En esta dicotomía con la burguesía, el proletariado tiene que conquistar el poder mediante métodos revolucionarios.

¿QUÉ NECESITA EL PROLETARIADO PARA TRIUNFAR?

Sin el Partido jamás hubiera habido revolución, no sólo es condición sine qua non para poder llevarse a término una revolución socialista sino, también, para poder desarrollar el socialismo. Sin embargo, el Partido no nace en una burbuja, ni se desarrolla en una urna de cristal, sino que se desenvuelve y desarrolla en una sociedad clasista, donde rige la lucha de clases, también en su seno. En el desarrollo de la revolución, el Partido nunca dejará de ser el blanco del enemigo, la burguesía, cuyo objetivo no es otro que su liquidación por la vía de la corrupción ideológica, del oportunismo, del arribismo.

¿QUÉ OCURRIÓ ENTONCES EN LA URSS?

Lenin destacaba que, una vez tomado el poder por parte del proletariado, durante mucho tiempo la burguesía seguía siendo más fuerte. La toma del poder por parte del proletariado no extingue la lucha de clases. Cuando el imperialismo enfrentó a la Unión Soviética entendió que no podía vencer por la guerra directa y que debía enfrentarla mediante la guerra ideológica de la que siempre se ha servido. El imperialismo atacó por la corrupción del Partido Comunista, desnaturalizándolo, infiltrando elementos contrarrevolucionarios muy bien retribuidos. El resultado fue la línea revisionista que acató en el XX Congreso de la mano de Khruschev y su “Discurso Secreto” en el que demolió las bases creadas de la sociedad socialista y los estropicios derivados de los que la URSS nunca más pudo reponerse. Por eso destacamos la importancia del partido comunista y su lucha a muerte contra la burguesía y el revisionismo, que es su Caballo de Troya. En la carta de Lasalle a Marx (1852) se dice “La lucha interna en el partido le da fuerza y vitalidad. La prueba más grande de la debilidad del partido es la amorfia y la ausencia de fronteras bien delimitadas. El partido se fortalece depurándose”.

En el estado español este partido se llama PCOE, partido que desde su fundación ha llevado una lucha a muerte contra el revisionismo y el oportunismo. Nuestro Partido abraza fielmente la ciencia del marxismo-leninismo y la hace llegar mediante la ligazón con las masas. El imperialismo, última fase del capitalismo, es el tiempo de la revolución proletaria y, como dijimos, las condiciones ya están dadas. La viabilidad del socialismo se demostrará esta vez con la experiencia acumulada, lo que nos volverá menos vulnerables porque es un hecho ineludible debido a la traba insalvable que representa el capitalismo para el desarrollo de la humanidad. En la maduración de estas condiciones trabaja el PCOE, recoge los elementos más avanzados del proletariado revolucionario y te llama a conquistar con nosotros la misión histórica reservada al proletariado, la revolución socialista.

 

¡El socialismo es ahora!

¡Milita en el PCOE!

¡Socialismo o barbarie!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Venezuela, en el punto de mira del imperialismo norteamericano

Sin duda alguna, el capitalismo se sustenta en la violencia, el saqueo, la explotación y el crimen, como lo acredita no solo su naturaleza sino la historia de la humanidad.

El capitalismo ha conducido a la humanidad a dos guerras mundiales y, en el declive del imperialismo norteamericano, éste lleva al mundo flechado hacia una nueva guerra mundial en su pugna con las potencias imperialistas emergentes que pretenden sucederlo arrebatándole la hegemonía.

Los imperialistas, durante décadas, señalaban que el mayor peligro para la humanidad era la existencia de la URSS, que amenazaba al mundo. Sin embargo, la historia ha demostrado con la implosión de la URSS, provocada por los imperialistas y sus agentes oportunistas en el interior del país de los soviets y patria del proletariado, que ésta no era el peligro para la humanidad sino todo lo contrario, era un instrumento al servicio de los pueblos oprimidos y del proletariado mundial para avanzar en cotas de libertad y de conquistas sociales y económicas. La patria del proletariado mundial, la URSS, era un contrapoder a la barbarie imperialista encabezada por los EEUU que se expande por el planeta.

Más de tres décadas después de la desaparición de la Unión Soviética hemos comprobado cómo el mundo hoy sí se halla en peligro de conflagración mundial donde se empleen armas atómicas, que ya se están usando con material nuclear empobrecido, habiendo sido asesinados millones de seres humanos inocentes a lo largo de todo este tiempo. Durante estas más de tres décadas se han sucedido guerras imperialistas, de rapiña, en Iraq, Afganistán, Libia, Siria, Somalia, Sudán, Yugoslavia, Ucrania, Palestina y se han sucedido golpes de estado pergeñados por la inteligencia de los estados imperialistas a lo largo y ancho del globo terráqueo; los mismos que no dudan en hacer actos terroristas de falsa bandera, hacer la guerra biológica o hacer sus grupos de mercenarios que visten como organizaciones terroristas, cuando los únicos terroristas que hay sobre la faz de la Tierra son los capitalistas. Sin ir más lejos, el pasado día advertía el diario fascista La Razón que “un informe norteamericano predice el resurgimiento del Estado Islámico en Europa”, formulación para justificar un mayor escoramiento de la política de los monopolios hacia la extrema derecha, de la extrema derecha en la que ya nos encontramos.

El fascismo hoy campa a sus anchas y es la única tabla de salvación que tienen los imperialistas, de hecho es el poder del capital financiero a nivel planetario como se comprueba con el inmenso campo de concentración y de genocidio que el imperialismo norteamericano, a través de su perro sionista, está perpetrando en Gaza; en los genocidios en forma de bloqueos económicos y comerciales contra el pueblo cubano o norcoreano; en la persecución a la clase obrera en EEUU, la UE y otros estados confrontando a la clase obrera, dividiéndola en base a la nacionalidad, cuando ésta es una única clase a nivel mundial y no tiene más patria que el socialismo, todo ello para sostener un sistema que se resquebraja a cada paso que avanza la técnica, la  automatización de la producción y la inteligencia artificial que niegan el capitalismo y sus relaciones de producción.

En la misma semana que en medios de comunicación americanos se reproducía la noticia de que “Estados Unidos registra récord de quiebras no visto desde la crisis del COVID-19” como consecuencia del incremento de las tasas de interés, la inflación y la incertidumbre de la política arancelaria, el fascista de Trump enviaba tres buques de guerra con 4.000 marines hacia las costas venezolanas.

Sin duda, la bancarrota económica de EEUU, y la consecuente necesidad de reordenar lo que considera su patio trasero, Latinoamérica, en la pretensión expuesta por Trump de adueñarse del continente tras su victoria electoral, es el motivo de esta agresión contra la República Bolivariana de Venezuela y al conjunto del continente americano. Y en este caso, el acceso a las reservas de petróleo y de gas venezolano es la causa magra de esta acción militar ofensiva y provocadora contra Venezuela y amenazante contra los pueblos. Por más que diga Trump que este movimiento atiende a combatir el narcotráfico, dicho argumento no se sostiene pues, si fuera así, lo primero que tendría que hacer es retornar los barcos hacia los EEUU pues es este país el centro neurálgico del lavado del dinero del narcotráfico mundial, fundamentalmente las ciudades de Miami y Nueva York, empleando para ello los mecanismos del sistema financiero estadounidense, descollando las criptomonedas y, posteriormente, podría mandar dichos barcos de guerra hacia la Casa Rosada argentina, cuyo inquilino, el ladrón de Javier Milei, no ha dudado en estafar con la criptomoneda Lybra, así como blanquear las comisiones, o coimas, procedentes de la corrupción, incluidas las provenientes del narcotráfico, que en Argentina con un gobierno fascista títere de EEUU y de Israel ha encontrado un lugar donde desarrollar y blanquear los capitales, al igual que el crimen organizado.

El imperialismo hoy es el mayor peligro que tiene la humanidad para su supervivencia, y EEUU que lleva más de medio siglo siendo el mayor enemigo de ésta, en su declive imperial no tiene más salida que sojuzgar a los pueblos y arremeter sin piedad contra el proletariado, como está haciendo con los trabajadores inmigrantes.

Únicamente el proletariado organizado y dirigido por el movimiento comunista, armado con el marxismo-leninismo, puede acabar con esta barbarie acabando con el imperialismo que lo genera. Cuanto más tardemos los comunistas en articular una salida organizativa y política revolucionaria al proletariado, más sangre inocente se derramará. ¡Para que el género humano pueda vivir el imperialismo debe de morir!

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento al pueblo a la organización revolucionaria contra el capitalismo y su Estado, hacemos un llamamiento a engrosar las filas del Partido. Asimismo, nuestro Partido envía todo nuestro internacionalismo proletario con el pueblo venezolano, apelamos a su organización y unidad para repeler la agresión norteamericana, agresión que repudiamos y rechazamos. EEUU y los imperialistas son enemigos jurados de la humanidad y, consecuentemente, luchar contra el imperialismo sin cuartel, en todos los terrenos, construyendo la revolución socialista es la mayor acción de humanismo que el proletariado puede realizar.

 

¡MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡CONSTRUYAMOS LA REVOLUCIÓN PROLETARIA, CONQUISTEMOS EL SOCIALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

 

Madrid, 25 de agosto de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El fin de la prostitución

En el prólogo a la “Contribución a la Crítica de la Economía Política” (1859), Karl Marx, indica lo siguiente:

Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.

En la fase del capitalismo actual, éste ya ha cumplido su misión en la historia, revolucionar los medios de producción, hasta tal punto que el sistema económico se ha convertido en una traba para el desarrollo de las relaciones de producción y amenazan con multiplicar el ejército industrial de reserva, el hambre y la cremación de millones de seres humanos mediante las guerras. El momento que Karl Marx anunciaba “vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización” ya se ha dado. Esto provocará cambios en la superestructura, que en la teoría marxista se refiere al conjunto de instituciones y formas de conciencia que surgen de la base económica de la sociedad, influyendo en su organización y funcionamiento. Y al capitalismo actual sólo le queda jugar su carta hacia el fascismo, la guerra y la explotación más absoluta.

La actual superestructura capitalista está viciada de muchos males irresolubles como pueden ser las condiciones de exclusión y esclavitud que vulneran los derechos de las personas. En una de sus múltiples exclusiones es la mujer la que queda excluida y se ve abocada a convertir su sexualidad en una mercancía para sobrevivir mediante la prostitución.

Hace un tiempo, el autoproclamado “gobierno más progresista de la historia” lanzaba una propuesta de Ley Orgánica para abolir la prostitución. Luego hemos tenido conocimiento del uso de la prostitución sistemática por parte de varios ministros y colaboradores que tenían que sacar la Ley Orgánica adelante, lo que nos da ejemplo de la catadura moral de las instituciones y formas de conciencia que surgen de la base económica de la sociedad bajo el capitalismo, influyendo en su organización y funcionamiento, su completa inviabilidad para abolirla.

La prostitución es un elemento que nace de la opresión histórica de la mujer bajo el patriarcado burgués y la convierte en una mercancía más, es inherente a él. Por lo que decimos más arriba, para abolir la prostitución, la superestructura que genera el capitalismo debe ser completamente demolida por una base económica nueva, sino es imposible. Tampoco se puede actuar sobre un marco de exclusión si no se actúa sobre el conjunto de las demás violencias, por lo que para terminar con la prostitución el capitalismo debe ser completamente demolido. El intento de este gobierno lo deja claro. El reformismo es incapaz de humanizar al capitalismo pues su esencia es criminal y asesina y la única salida es revolucionaria.

El PCOE conoce la solución para abolir la prostitución que no es otro que la demolición del sistema económico burgués. Mientras exista el capitalismo y el patriarcado que de él dimana, existirá la explotación sobre la mujer. Por lo tanto, esta lucha debe ir a la par de nuestra liberación como clase y debe mandar al sistema productivo que lo perpetúa al estercolero de la historia, por criminal y porque ya ha cumplido con su misión histórica.

En el PCOE trabajamos para organizar la revolución de la clase obrera en toda su dimensión y somos conscientes de que las condiciones para la revolución ya están dadas como queda claro más arriba. La prostitución es otro de los miles de síntomas de un sistema profundamente enfermo y para ello llamamos a la parte más avanzada del proletariado consciente a unirse a nuestras filas en la liberación de la clase obrera en todos los frentes de explotación. El resultado será una sociedad donde la esclavitud asalariada y el patriarcado serán eliminados de raíz y darán paso a una sociedad sin explotación del hombre por el hombre y liberarán a la mujer de convertirse en una propiedad que se puede mercantilizar. La mujer conquistará su carácter de pleno derecho bajo el socialismo que desde el PCOE llamamos a construir.

 

¡El fin de la prostitución es el fin del capitalismo!

¡Construye la revolución en el PCOE!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Paralicemos el Pla de Ponent [ESP/CAT]

En el municipio de Gavá (Barcelona) se quiere llevar a cabo un atropello medioambiental y especulativo de primer orden, en connivencia con una larga lista de alcaldías que siempre han sido del PSC, y que dejan a las claras que las instituciones burguesas sólo sirven para desviar recursos y dinero público hacia el lucro privado. El denominado Pla de Ponent, eufemismo para dar cobertura legal a este atropello, se viene gestando desde el 1976 y se ha modificado en el tiempo, en una larga preparación que hoy comienza a dar sus frutos para los especuladores. Sólo la explosión de la burbuja inmobiliaria en 2008 permitió aplazar el proyecto y se pretende ejecutar sin el preceptivo estudio del impacto medioambiental. Además, se llevará a cabo mediante una normativa medioambiental del año 2006 que, entre otras deficiencias, quiere efectuar la construcción sobre zonas con riesgo de inundación en los nuevos estudios de riesgo ambiental, (como si no tuviéramos suficiente con lo ocurrido en Valencia) lo que deja claro que los estudios de 2006 son insuficientes para aprobar la construcción. El proyecto pretende destruir la reserva natural más importante del municipio.

En todo momento ha existido una falta total de transparencia por parte de los manejos de la administración local y sólo sabemos que la actual planificación fue inicialmente promovida por Vertix (propiedad de Felip Massot) y Procam (Caixa Catalunya) y finalmente ha sido adquirido a la SAREB por un fondo buitre con sede en Luxemburgo y dirigido desde Madrid: Kronos Investment. También se desconoce el importe de todas estas transacciones y queda claro que el interés crematístico es lo que mueve al Ayuntamiento de Gavá a saltarse su propio marco jurídico.

Por otro lado, el impacto en la zona será brutal. Se destruirán más de 40 hectáreas de viveros y cultivos de proximidad y será necesario asfaltar más de cinco kilómetros de carreteras. La población aumentará en 12000 habitantes y 12500 árboles serán arrancados del espacio natural para efectuar la construcción. Se habla de 4800 viviendas nuevas, lo que supondrá un aumento de 7500 nuevos coches que se incorporarán a la circulación en la localidad y que unido a la muerte del espacio natural demuestran que el capitalismo busca el lucro privado ilimitado a costa de maltratar al medio ambiente y las personas que, por otra parte, son sus únicas fuentes de riqueza.

Ante esta tesitura ha nacido la iniciativa popular “Aturem el Pla de Ponent” que pretende poner en jaque la anarquía jurídica con la que el Ayuntamiento de Gavá quiere poner en marcha el denominado Pla de Ponent, con la clara pretensión de poner en bandeja dinero público y recursos naturales que nos pertenecen a todos, para que capital privado cometa sus tropelías. Existe un movimiento anterior en el municipio colindante, Viladecans, “Plataforma Salvem Oliveretes” que nace también de una iniciativa popular contra la edificación en el barrio de Oliveretes, donde ya hemos podido ver los efectos que causan estos proyectos en el medio ambiente y que ha desplazado a la gente que vivía en esas zonas. Estas iniciativas populares dejan al descubierto la catadura de las instituciones burguesas que tienen todo a favor porque ellas mismas legislan dentro de la legalidad burguesa hecha a su medida y que debe ser demolida por la clase obrera organizada.

El PCOC saluda a la iniciativa popular “Aturem el Pla de Ponent” y se solidariza con su lucha. El caso deja bien claro que los capitalistas tienen a su disposición instituciones públicas para servirse de ellas hacia la ejecución de sus nefastos objetivos. A la vez llama a la Plataforma a unificar todas las luchas contra el capital, como la que se lleva a cabo, en el FUP (Frente Único del Pueblo) y construir estructuras de poder obrero para hacer frente a estos síntomas y consecuencias de una enfermedad que se llama capitalismo. La supervivencia de los seres humanos y de su medio natural depende de nuestra lucha. Ante esta tesitura, la clase obrera no tiene más remedio que conquistar su misión histórica de sepulturero de la burguesía y construir el socialismo. Nuestro Partido, el Partit Comunista Obrer de Catalunya, tiene bien claro que la única receta contra esta violencia es la total demolición de la legalidad burguesa, mediante la implantación de la dictadura del proletariado, democracia para la mayoría productora y dictadura para la ínfima minoría explotadora, corrupta y asesina.

¡Por la paralización del proyecto!

¡Contra el capital y sus marionetas!

¡Construye poder obrero en el PCOC!

 

Comitè Nacional de Catalunya del PCOC

 

 

Paralitzem el Pla de Ponent

 

Al municipi de Gavà (Barcelona) es vol dur a terme un atropellament mediambiental i especulatiu de primer ordre, en connivència amb una llarga llista d’alcaldies que sempre han estat del PSC, i que deixen a les clars que les institucions burgeses només serveixen per desviar recursos i diners públics cap al lucre privat. L’anomenat Pla Ponent, eufemisme per donar cobertura legal a aquest atropellament, es va gestant des del 1976 i s’ha modificat en el temps, en una llarga preparació que avui comença a donar els seus fruits per als especuladors. Només l’explosió de la bombolla immobiliària el 2008 va permetre ajornar el projecte i el projecte es pretén executar sense el preceptiu estudi de l’impacte mediambiental. A més, es durà a terme mitjançant una normativa medi ambiental de l’any 2006 que, entre altres deficiències, vol efectuar la construcció sobre zones amb risc d’inundació als nous estudis de risc ambiental, (com si no tinguéssim suficient amb l’ocorregut a València) el que deixa clar que els estudis de 2006 són insuficients per aprovar la construcció. El projecte pretén destruir la reserva natural més important del municipi.

En tot moment ha existit una manca total de transparència per part de l’administració local i només sabem que l’actual planificació va ser inicialment promoguda per Vertix (propietat de Felip Massot) i Procam (Caixa Catalunya) i finalment ha estat adquirit a la SAREB per un fons voltor amb seu a Luxemburg i dirigit des de Madrid. També es desconeix l’import de totes aquestes transaccions i queda clar que l’interès crematístic és el que mou l’Ajuntament de Gavà a saltar-se el seu propi marc jurídic.

D’altra banda, l’impacte a la zona serà brutal. Es destruiran més de 40 hectàrees de vivers i cultius de proximitat i caldrà asfaltar més de cinc quilòmetres de carreteres. La població augmentarà en 12000 habitants i 12500 arbres seran arrencats de l`espai natural per efectuar la construcció. Es parla de 4800 habitatges nous, la qual cosa suposarà un augment de 7500 nous cotxes que s’incorporaran a la circulació a la localitat i que unit a la mort de l’espai natural demostren que el capitalisme busca el lucre privat il·limitat a costa de maltractar el medi ambient i les persones que, d’altra banda, són les seves úniques fonts de riquesa.

Davant d’aquesta tessitura ha nascut la iniciativa popular “Aturem el Pla de Ponent” que pretén posar en escac l’anarquia jurídica amb la qual l’Ajuntament de Gavà vol posar en marxa el denominat Pla Ponent, amb la clara pretensió de posar en safata diners públics i recursos naturals que ens pertanyen a tots. Existeix un moviment anterior al municipi colindant, Viladecans, “Plataforma Salvem Oliveretes” que va néixer també d’una iniciativa popular contra l’edificació al barri d’Oliveretes, on ja hem pogut veure els efectes que causen aquests projectes al medi ambient i que ha desplaçat la gent que vivia en aquestes zones. Aquestes iniciatives populars deixen al descobert l’aspecte de les institucions burgeses que tenen tot a favor perquè elles mateixes legislen dins la legalitat burgesa feta a la seva mida i que ha de ser demolida per la classe obrera organitzada.

El PCOC saluda la iniciativa popular “Aturem el Pla de Ponent” i es solidaritza amb la seva lluita. El cas deixa ben clar que els capitalistes tenen a la seva disposició institucions públiques per servir-se d’elles cap a l’execució dels seus objectius nefastos. Alhora crida la Plataforma a unificar totes les lluites contra el capital, com la que es duu a terme, al FUP (Front Únic del Poble) i construir estructures de poder obrer per fer front a aquests símptomes i conseqüències d’una malaltia que es diu capitalisme. La supervivència dels éssers humans i del seu medi natural depèn de la nostra lluita. Davant aquesta tessitura, la classe obrera no té més remei que conquerir la seva missió històrica d’enterradora de la burgesia i construir el socialisme. El nostre Partit, el Partit Comunista Obrer de Catalunya, té ben clar que l’única recepta contra aquesta violència és la total demolició de la legalitat burgesa, mitjançant la implantació de la dictadura del proletariat, democràcia per a la majoria productora i dictadura per a l’ínfima minoria explotadora, corrupta i assassina.

Per la paralització del projecte!

Contra el capital i les seves titelles!

Construeix poder obrer al PCOC!

 

Comitè Nacional de Catalunya del PCOC




La cumbre de Alaska desde la perspectiva revolucionaria

Donald Trump y Vladímir Putin, dos de los máximos representantes de los bloques imperialistas que hoy se disputan el dominio del mundo, se reunieron en la base de la Fuerza Aérea Elmendorf-Richardson, en Anchorage, Alaska, con el objetivo de acercar posturas sobre la guerra en Ucrania.

Tras una reunión de tres horas a puerta cerrada, parece que la promesa electoral trumpista de pacificar Ucrania se cumplirá. No obstante, el líder ruso salió visiblemente fortalecido del encuentro, mientras que las posiciones europeas de una paz sin consecuencias para el Estado fascista ucraniano se encuentran cada día más arrinconadas. Después de tres años y medio de guerra, la Federación de Rusia controla alrededor del 20% del territorio de la actual Ucrania, aunque con una lentitud mayor a la esperada por las organizaciones socialchovinistas y prorrusas que auguraban un paseo militar.

Las pérdidas territoriales de Ucrania son un tema prácticamente tabú para las fuerzas europeas. Sin embargo, para Rusia son un puntal de las negociaciones con Donald Trump para asegurar una zona de defensa frente a la expansión de la OTAN hacia el este. A pesar de las medidas económicas abiertamente hostiles contra Rusia y los intentos de aislarla internacionalmente, la realidad es que el conflicto ucraniano hoy causa más quebraderos de cabeza a las potencias occidentales, y ha provocado auténticos conflictos internos en países como Francia y Alemania que observan desalentados como un simple acuerdo de alto el fuego es una quimera.

En este escenario, Ucrania sería la gran perdedora de la guerra al asumir el fin de su control definitivo de Crimea, la zona del Dombás y el fracaso de su intento de adherirse a la OTAN. Durante estos tres años y medio, Ucrania ha masacrado a sus obreros, que han sido secuestrado por dicho Estado fascista para mandarlos a morir al frente. Rusia, como la otra cara de este conflicto, ha defendido constantemente el interés de sus monopolios y el control de unos territorios ricos en tierras raras, a la par que ahoga a la clase obrera rusa y reprime al movimiento comunista.

Los Estados Unidos, que hipócritamente tratan de disfrazarse como mediadores de paz, buscan acabar con el conflicto en Ucrania para centrar todos sus esfuerzos contra China y bascular sus recursos, pues su maltrecha economía no puede sostener dos frentes en estos momentos de quiebra interna. A la vez, el acercamiento con Rusia de la administración trumpista busca erosionar la relación entre China y Rusia. No obstante, EEUU ya muestra su patente debilidad sentándose a negociar. Lo que a la par demuestra que lo que lleva aconteciendo en Ucrania desde febrero de 2022 es una guerra genuinamente imperialista entre Rusia y la OTAN. También queda patente que en Ucrania manda todo el mundo excepto el pueblo ucraniano. El país no tiene soberanía en absoluto sobre la guerra que se está librando en su propio territorio y es por ello que ocupa un rol secundario en las negociaciones de paz. Ucrania es el mayor ejemplo de que hoy los pueblos están totalmente cautivos y no existe el derecho a la autodeterminación bajo el yugo del imperialismo.

En este contexto, vemos como es Rusia quien está imponiendo las condiciones para finalizar el conflicto, erosionando la OTAN y las relaciones entre EEUU y la Unión Europea, ergo está erosionando la unidad del imperialismo occidental y ganando la guerra en el ámbito militar, económico y político. Sin embargo, su discurso de operación especial “contra el fascismo” se derribará en el mismo momento que se firme la paz, pues si de verdad se quisiera acabar con el fascismo habría que acabar por tanto con las condiciones que iniciaron la guerra y le dieron origen, y no solo con el gobierno de Zelensky.

Las reuniones que se han realizado entre Donald Trump y Vladímir Putin, así como las posteriores reuniones con Zelensky y distintos mandatarios europeos, no son más que un reflejo de las pugnas interimperialistas que se desarrollan en la actual fase de decadencia del capitalismo. Trump no busca garantizar la paz, sino salvaguardar la hegemonía de su burguesía monopolista frente al avance de otras potencias y apuntalar sus intereses en Eurasia. Putin, como representante de la oligarquía financiera y de los monopolios rusos, trata de defender sus esferas de influencia frente al cerco creciente de la OTAN. Es evidente que no se trata de un conflicto entre “democracia europea” y “autoritarismo ruso”, como hipócritamente lo presenta la propaganda occidental, sino de la colisión de intereses entre bloques imperialistas rivales.

Durante los últimos años Ucrania se ha convertido en un Estado lacayo de los Estados Unidos, un Estado fascista que ha negado todos los derechos a su población, a cambio de convertirse en el bastión más avanzado de la estrategia imperialista en Europa del Este. Pero tres años y medio de desgaste militar han terminado por revelar las contradicciones en el seno del bloque occidental y los monopolios europeos, en los que crecen las voces discrepantes contra los Estados Unidos y de quienes reclaman una mayor autonomía estratégica y económica para defender sus propios intereses.

Ante esta situación, la clase obrera no debe dejarse engañar por esta panda de burócratas, pues todos ellos son gestores de los monopolios y de la explotación capitalista. La única salida que tienen los trabajadores de todos los países es levantar su propia bandera: la del socialismo, el internacionalismo proletario y la lucha por la destrucción de este sistema que solo engendra guerra, explotación, miseria y fascismo.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 20 de agosto de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El racismo como herramienta de la burguesía hacia el fascismo

El capital va dejando cadáveres al ritmo que perpetra sus abusos contra los seres humanos y la naturaleza, que son sus dos únicas fuentes de riqueza. El capitalismo se niega a sí mismo en otra de sus flagrantes contradicciones y no tiene más recorrido que el de imponerse por la violencia. El destino de este sistema económico criminal es dejar progresivamente a grandes masas humanas en la cuneta y, a la vez, culpabilizarlos de su desdicha. La última herramienta que utiliza es el racismo para dividir al proletariado entre buenos y malos, con un discurso identitario que busca adormecer el instinto de clase que debe imperar en la lucha de la clase obrera.

Los algoritmos de las redes sociales redirigen a sus usuarios hacia discursos de odio y legalizan el fascismo que impera en la actualidad, al ser la única salida que tiene el capitalismo, en su fase imperialista, para sobrevivir. El discurso de odio cala en la conciencia de amplias capas de obreros y lo normaliza con el método de relacionar inmigración con delincuencia e invasión. A partir de ahí es muy fácil llevar a todas estas personas al redil estrecho del fascismo. Hay que reconocerle el éxito de su método porque ya han empezado los pogromos y las agresiones como pudimos ver en Torre-Pacheco (Murcia) o en otro episodio en Vallirana (Barcelona), donde se dedicaron a atacar un centro de menores con cócteles molotov, que ya había ocurrido unos días atrás en otra localidad de Barcelona (Piera), y que presuntamente podría ser obra de las mismas personas.

No se trata de casos aislados. Todo indica que la violencia escalará y que pronto habrá víctimas mortales. Grupos abiertamente nazis como Desokupa, Roberto Vaquero o Núcleo Nacional organizan en la sombra esta labor parapolicial. A ellos se suman nuevos actores de fachada “anónima” como Deport Them Now, un grupo ultra de jerarquía difusa que se organiza principalmente a través de redes sociales y canales de Telegram para propagar bulos, exhibir simbología nazi y coordinar agresiones. Este canal fue uno de los focos de convocatoria para la cacería de inmigrantes en Torre Pacheco, a la que se desplazaron ultras de diferentes regiones.

La presencia de simpatizantes de Núcleo Nacional y otros grupúsculos neonazis en estos chats muestra cómo estas redes digitales sirven de semillero para la violencia racista. La burguesía, a través de este tipo de estructuras y sus sicarios, lleva la violencia hasta el punto que necesita, retribuyéndolos económica y mediáticamente para continuar dividiendo a la clase obrera y desviando la atención de las verdaderas causas de la explotación.

Bajo el fascismo se abrirá un escenario de fuerte represión, porque el fascismo no es más que una anarquía jurídica, y amplias capas que ahora actúan como sicarios del fascismo serán ampliamente represaliadas a medida que cambien las necesidades de la burguesía. En palabras de Bertolt Brecht:

 

“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra, porque yo no era judío.
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar.”

 

Ante este problema que corre como la pólvora, el PCOE antepone el internacionalismo proletario y la conciencia de clase, que no hace diferencia entre proletarios y que los unifica en su lucha contra el capital, el cáncer que lo provoca todo. En esa tesitura, el escenario que se le abre al Partido es abiertamente difícil, pero eso no impedirá que no nos cansemos de hacer correr este mensaje entre las masas obreras. Asumir como propia la psicología y los intereses de la burguesía por parte de amplias capas de la clase obrera, no sólo va a traer las peores desgracias para el resto de su clase, sino que también se hará a costa de sacrificar los intereses de la clase obrera en pos de los beneficios privados de la burguesía. Lenin decía que los espacios que no ocuparan los comunistas los ocuparía la burguesía. El fascismo sólo es la demostración de que la burguesía juega con ventaja en el momento concreto de la lucha ideológica, la última que la sostiene, y muestra a las claras las urgencias que tiene para su propia supervivencia.

La mejor herramienta para combatir al fascismo es ensanchar las filas del PCOE como vanguardia del proletariado y portador de la ciencia emancipadora para las masas trabajadoras, el marxismo-leninismo, que pone fin a la explotación del hombre por el hombre y manda a la burguesía, culpable de todas nuestras desgracias, al estercolero de la historia. Contra el racismo, el fascismo y el capital construye la alternativa revolucionaria, milita en nuestras filas.

 

 “Tenemos dos males que combatir: el capitalismo y el racismo. Debemos destruir tanto el racismo como el capitalismo.”

Huey P.Newton (fundador de Los Panteras negras)

                 

¡Contra el racismo, marxismo-leninismo!

¡Construye contra poder, milita en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Las muertes en el trabajo, el terrorismo de la patronal

En lo que va de año, diecisiete trabajadores han perdido la vida en sus puestos de trabajo en la región de Murcia, víctimas de lo que la prensa burguesa llama “accidentes laborales”, pero que, en realidad, son auténticos crímenes perpetrados por la burguesía capitalista. No son simples fatalidades o casos aislados, sino el resultado directo de un sistema que coloca los beneficios empresariales por encima de las vidas humanas.

Somos prescindibles. Somos reemplazables. Somos un engranaje más de la maquinaria capitalista que se sustituye cuando ya no funciona. Somos simples peones sacrificables en el juego de la burguesía. Un número en una estadística que volverá a reiniciarse el año que viene y del que nadie asumirá las consecuencias.

La competencia y la concentración de capital empuja a la burguesía, en este sistema inhumano, a exprimir cada minuto y cada esfuerzo de la clase obrera, pues el valor especial de la fuerza de trabajo como mercancía reside en su capacidad de producir plusvalor. Así, la seguridad de los trabajadores no es ni mucho menos una prioridad para el empresario, ya que lo ve como un gasto que repercute en sus ingentes ganancias. Cada vez que un obrero queda atrapado por maquinaria pesada o es aplastado por carretillas es porque el patrón ha calculado que el riesgo de la vida de esa persona es inferior al coste de prevención. Ya vendrá otro a hacer el trabajo. Nosotros ponemos los muertos y la burguesía se enriquece. Esta es la cruda imagen del sistema capitalista.

El Estado, independientemente del gobierno, actúa como cómplice de este terrorismo patronal. Lejos de intervenir para defender a la clase trabajadora, los tentáculos del Estado actúan como garantes de la “paz social”, necesaria para la reproducción del capital, limitándose a emitir estadísticas y a firmar comunicados vacíos previamente estudiados por sus equipos de prensa. Este terrorismo que sufre la clase obrera está sostenido por la complicidad de UGT y CCOO, organizaciones sindicales lacayas del capital, financiadas por el propio Estado burgués y que sirven a los intereses de dicha clase, pervirtiendo la lucha sindical y desencadenando un empeoramiento de las condiciones de trabajo.

Si queremos solucionar de una vez por todas las muertes en el trabajo no podemos quedarnos en las reformas aisladas, sino que debemos señalar la raíz misma del problema. La raíz no está en la negligencia individual de un empresario concreto, sino en la estructura misma de un sistema que nace y se nutre con las desigualdades de clase. Mientras exista el trabajado asalariado, mientras que tengamos que vivir por y para trabajar, la salud y la vida misma de los obreros estarán subordinadas a las necesidades de la patronal.

La crecida exponencial de las muertes en los centros de trabajo responde a unas relaciones de producción que han encontrado su techo en la tasa de ganancia y no tienen otra forma de continuar aumentando que la intensificación de los ritmos de trabajo y la reducción en los costes en seguridad. La enajenación del trabajo vivo y de la vida misma convertidos en mercancía, mediante la relación asalariada, hace que el beneficio del trabajo vivo acabe en manos de los capitalistas y su codicia ilimitada, con los resultados de muerte sobre la clase obrera. Mientras ellos disfrutan con su ganancia privada, la clase obrera pone los muertos y crea toda la riqueza sin disponer de ella.

Las relaciones de producción bajo este sistema han caducado y han convertido al capitalista en un parásito que no tiene utilidad, ni otra función que apropiarse de la plusvalía y por eso nos sitúan en unas relaciones de producción más elevadas, las socialistas, donde la clase obrera será dueña de la riqueza que produce.

Debemos luchar por el poder obrero, por la socialización de los medios de producción y por establecer un sistema económico que haya sido planificado democráticamente por la clase trabajadora. Solo en un Estado socialista, donde la producción se oriente a satisfacer necesidades y no a enriquecer a una minoría parasitaria, será posible convertir la seguridad laboral en un derecho inviolable.

Cada muerte en el trabajo debe convertirse en un motivo más para la organización, para alimentar nuestra conciencia y odio de clase, para llevar a cabo la lucha revolucionaria contra la burguesía, el Estado y el sistema capitalista.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

14 de agosto de 2025

COMITÉ REGIONAL DEL PCOE EN LA REGIÓN DE MURCIA