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Hacia la huelga general política

Desde el PCOE saludamos a la huelga general de mañana. La huelga general es una de las herramientas fundamentales para aumentar la temperatura de la lucha de clases, siempre que no degenere en una simple protesta laboral, sino en un acto de confrontación directa con el modo de producción capitalista. En ese escenario, la clase obrera paraliza la producción y demuestra que sin su fuerza de trabajo la economía no produce nada y pone en cuestión la legitimidad del poder burgués y de la apropiación privada del trabajo social. Además, es una escuela para la toma de conciencia colectiva de una clase social que actúa unida en la defensa de sus intereses de clase.

La huelga general no es un fin en sí misma, es una más de las herramientas de que dispone la clase obrera para poner en jaque a la burguesía y avanzar en la conciencia política de las masas. Pero en contra del espontaneísmo y el reformismo, que es la herramienta del oportunismo para volver la huelga inofensiva, la clase obrera debe estar dirigida por un partido comunista organizado que sepa convertir la huelga general económica en huelga general política. Sin una dirección política y sin una estrategia para tomar el poder, la huelga general entra en el camino del fracaso instantáneo y en el redil estrecho de la legalidad burguesa.

Nuestro partido, el PCOE, quiere denunciar abiertamente la explotación capitalista y convertirá esta huelga general en una tribuna para educar a las masas y atraerlas hacia el partido. Para el derrocamiento del sistema productivo capitalista, la clase obrera debe conquistar el poder y demoler toda forma de explotación del hombre por el hombre y la apropiación privada del trabajo social. En esa lucha debe adueñarse de los medios de producción para ponerlos al servicio de la inmensa mayoría, la clase obrera, la que todo lo produce como hace visible la huelga. Sabemos que cuando la clase obrera se organiza y toma la iniciativa el poder cambia de manos.

Desde el PCOE denunciamos la militarización de la economía para los intereses espurios de la burguesía, concentrados en provocar guerras como única salida para su bancarrota, como el genocidio de Palestina como último capítulo, a costa de recortar nuestros derechos y libertades. Desde el PCOE te llamamos a unirte a la huelga y a organizarte dentro del partido revolucionario de vanguardia, para que esta huelga general sea la chispa que prenda contra este sistema de explotación asesino y fascista.

 

¡No más guerras del capital!

¡Hacia la huelga general política!

¡Por la emancipación de la clase obrera!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El imperialismo y Palestina

Por mucho que los medios de comunicación de masas del capital se empeñen en ubicar el inicio del conflicto palestino-israelí hace dos años, con el ataque contra población civil en territorios ocupados ilegalmente por los colonos judíos, éste es consecuencia del proceso de descolonización británica de la zona dictado por el imperialismo donde Europa vio en el sionismo, como variante del fascismo que es, la fórmula para resolver la cuestión judía en Europa, o lo que es lo mismo, construir un estado sionista donde poder enviar a los judíos ya que los capitalistas europeos eran, y son, profundamente fascistas. En los últimos dos años y para legalizar el genocidio, el estado de Israel se ha servido de Hamas, organización a la que ha financiado, y que con sus acciones ha contribuido tanto a dar cobertura a la agresión imperialista como a agravar el sufrimiento de la población palestina. En este genocidio contra el pueblo palestino Gaza se ha convertido en un gran campo de exterminio siendo el estado de Israel un fiel discípulo del III Reich nazi. Y en río revuelto, el estado sionista se convierte en el engarce del imperialismo de EEUU y de sus planes expansionistas en la región. Siempre bajo las más diversas excusas, EEUU ha invadido territorios, explotado recursos y suprimido culturas, imponiendo sus propios intereses pasando por encima de los pueblos, matando a sangre y fuego.

Así, el imperialismo impide que los pueblos decidan libremente su destino, perpetuando el expolio, la pobreza y el genocidio y, a lo largo de la historia, se convierte en la principal fuerza que niega el derecho a la autodeterminación y a la propia supervivencia de la humanidad. Por lo tanto, combatir al imperialismo es una lucha por la dignidad, la justicia, la vida humana y su bandera de resistencia se llama socialismo. Para construir este dique, la clase obrera organizada debe trabajar hacia la construcción de la revolución proletaria mundial en lucha franca y abierta contra el imperialismo, y que en el caso del estado español nuestra clase obrera se encuentra subyugada bajo los mandatos de la UE y la OTAN.

Desde el PCOE nos solidarizamos con la lucha por la supervivencia del pueblo palestino de la bota asesina del imperialismo y preparamos nuestra labor internacionalista en la pelea contra nuestra propia burguesía.

 

¡Por un estado único palestino!

¡Por el fin de la agresión al pueblo palestino!

¡Por la muerte del imperialismo construyamos poder obrero!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Es la hora de la revolución social

Los comunistas afirmamos que cada época histórica trata de un desarrollo y transformación de las relaciones de producción y de las formas de propiedad. Con anterioridad, la burguesía, cuando se trataba de una clase revolucionaria, desbancó al feudalismo y sus formas de propiedad e instauró el capitalismo, que vino a revolucionar las relaciones de producción que se dieron hasta entonces. La burguesía tomó como objetivo histórico el máximo desarrollo de los medios de producción y nuevas formas de propiedad. Una vez cumplida su función se ha transformado en la clase social más reaccionaria de la historia y en el principal peligro para la supervivencia y el desarrollo humano. Marx, en su “Contribución a la crítica de la economía política” (1859) decía que “El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general”. El modo en que los hombres en interacción entre sí producen todo lo que es necesario para la vida revoluciona no solamente las relaciones de producción sino, además, nos dice en la misma obra que “Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad chocan con las relaciones de producción existentes, o lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí”. Como dijimos más arriba, la burguesía tomó como objetivo histórico el máximo desarrollo de los medios de producción y nuevas formas de propiedad que ahora chocan con las nuevas relaciones de producción que se han gestado en sus entrañas. Al cumplir su misión histórica, la burguesía crea a una clase social antagónica, el proletariado, desposeída de todo menos de su fuerza de trabajo, fuerza que se ha convertido en una simple mercancía más, y que inicia y desarrolla las leyes de la dialéctica materialista.

En primer lugar, la unidad y lucha de contrarios. Los contrarios se unen y se enfrentan, es donde se da la lucha de clases como motor de la historia. En segundo lugar, la negación de la negación. Uno de los contrarios se impone al otro, lo niega y se inicia así el fin de la lucha con un producto nuevo que nace de las entrañas de lo viejo pero que lleva adherido nuevos desarrollos, en este caso romper la traba por la que el sistema económico se ha convertido en un escollo insalvable para las relaciones de producción. En tercer lugar, el cambio de lo cuantitativo en cualitativo, época de la revolución social que trae aparejadas otras formas nuevas de propiedad que ya no representan una traba para las nuevas relaciones de producción que se gestaron anteriormente. Marx lo advierte en la misma obra “No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina la conciencia. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas. Y se abre así una época de revolución social”.

El capitalismo ha cumplido su misión histórica, revolucionar al máximo los medios de producción y se ha convertido en esa traba que expone Marx para el desarrollo y progreso social de la humanidad. Nuestro Partido ya lanzó una resolución en su último pleno sobre la misión histórica que había agotado la burguesía y que en dos de sus resoluciones dicen lo siguiente “la burguesía consciente de esta realidad de estar en la época de su fenecimiento, de la revolución social y del nacimiento del nuevo mundo socialista, pretenden extender su existencia y su dominio de la única manera que pueden, mediante el fascismo al objeto de reprimir a las fuerzas del progreso social, la clase obrera, y la guerra, puesto que a la burguesía no le queda otra que tratar de liquidar el excedente humano que para ella, y su moribundo y criminal mundo, genera la automatización”. Y también “Asimismo, la burguesía, hace progresar la técnica únicamente en aquellos campos que les llenan los bolsillos de dinero, así como en los terrenos de la represión y la guerra, suponiendo un freno para el progreso tecnológico en los campos vitales para el proletariado, que es la humanidad”.

Llegados a este punto afirmamos con base científica que las condiciones para la revolución ya están dadas. El freno de la burguesía al desarrollo social y la apropiación privada del trabajo social se han convertido en un escollo inasumible para el desarrollo de la humanidad entera.

El PCOE debe trasladar a la clase obrera este mensaje para que ésta se organice y arrebate los medios de producción a la clase parasitaria, asesina y reaccionaria, la burguesía, hecho que abrirá las puertas a un desarrollo humano ilimitado. Para la nueva sociedad, la socialista, el proletariado cuenta con el increíble desarrollo tecnológico que le lega la burguesía en su fenecimiento, para convertirlo en desarrollo social y no de una minoría egoísta y parasitaria. Contra la barbarie. el fascismo y la guerra que trae aparejado el capitalismo, en su fase imperialista, no queda otra que construir el socialismo dentro del cual la clase obrera se emancipe de la esclavitud asalariada y de la explotación capitalista, verdadera rémora histórica. Para ello, el proletariado, siempre contará con su vanguardia revolucionaria, el PCOE.

 

¡Por la revolución social!

¡Por la emancipación de la clase obrera!

¡Construye el futuro en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Palestina retrata al imperialismo y su producto más nocivo, el oportunismo

El pasado lunes 29 de septiembre, el canalla que preside los EEUU, Donald Trump, corresponsable del genocidio perpetrado contra el pueblo palestino junto a Netanyahu y Biden, difundió un Plan sustentado en 20 puntos que garantiza el dominio norteamericano en la zona y la muerte del pueblo palestino.

Un Plan donde EEUU pondrá una serie de esbirros al servicio de los intereses estadounidenses, denominado “comité palestino tecnocrático y apolítico” que seguirá las órdenes dictadas por Trump que, a su vez, estará acompañado por criminales de guerra como Tony Blair y demás basura reaccionaria puesta por EEUU, al objeto de controlar completamente la zona, saquearla y establecerla como otra base geopolítica más de EEUU. Esto es el punto 9 del Plan de Trump. Aunque, mejor dicho, deberíamos señalar que es el Plan que satisface los intereses del capital anglo-norteamericano, estando detrás del mismo, por ejemplo, el Instituto Tony Blair para el Cambio Global (TBI) y Boston Consulting Group – consultora estratégica global vinculada a la Fundación Humanitaria de Gaza. Es por ello que Tony Blair se halla como valido norteamericano, no porque le importe en absoluto los designios del pueblo palestino, o de ningún pueblo del mundo, sino que lo que está haciendo es defender, en primera persona, los intereses económicos, inmobiliarios, de su familia en la zona de Gaza. Tanto Trump, como sus socios como es el caso de Blair, buscan enriquecerse exterminando a Palestina con un pelotazo inmobiliario – Riviera Trump sobre las ruinas de Gaza – así como apropiarse de los yacimientos petrolíferos existentes en la costa de Gaza.

Sin duda, la fase de demolición y genocidio de Gaza, diseñada por EEUU y ejecutada por el estado fascista de Israel, que es un títere yankee, ya realizada, debe dar paso al sometimiento y al pleno dominio norteamericano bajo un formato de tratado de paz, donde EEUU haga caja después del genocidio realizado. Esa es la pantalla que corresponde para EEUU, que de facto persigue hacer desaparecer a Palestina, o mejor dicho, los norteamericanos usarán a los palestinos que se queden – que serán los que necesiten, pues al resto o los habrá asesinado o expulsado – como mano de obra barata para hacer una colonia a la que, cuando los propios norteamericanos consideren, llamarán estado palestino (puntos 12 y 19 del Plan de Trump).

Por otro lado, el Plan de Trump no solo persigue borrar de la faz de la Tierra a Palestina, sino también otorgar la impunidad y amnistía a los dirigentes políticos del genocida y fascista estado de Israel, así como a sus aliados de Hamás, que han quedado totalmente retratados al aceptar este Plan que atenta contra la existencia de Palestina. Un Plan que niega en la práctica, y por completo, no solo la existencia de un estado palestino sino la existencia de palestina como pueblo. Pero es lógico, Hamás – al que Trump otorga rol de parte, excluyendo al pueblo palestino y su resistencia armada – ni representa al pueblo palestino y sus intereses políticos y económicos no se corresponden con los del pueblo palestino, siendo parte del entramado norteamericano en la zona – recordemos que Israel financió a Hamás – y en sus relaciones con Catar.

Esta propuesta de liquidación efectiva de Gaza, y también de Palestina, planteada por Trump ha sido muy bien recibida por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.

 

La socialdemocracia, como ala moderada del fascismo que es, se desenmascara apoyando la propuesta de Trump y el enriquecimiento de compañeros suyos como la familia Blair. Resulta que el estado palestino que defiende Sánchez es aquél dirigido desde Washington, donde los palestinos, a lo sumo, sean la mano de obra barata del negocio de la reconstrucción que llenará las arcas de los capitalistas norteamericanos y sus aliados, que necesitan destruir y saquear a los pueblos para tratar de eludir la bancarrota en la que se encuentran, labor que no les va a ser posible pues su declive es irreversible.

El destino que los imperialistas norteamericanos han escrito para Palestina es, por un lado, apropiarse de Gaza que se convierte en una colonia – incluso en un resort turístico – norteamericana, donde EEUU también se quedará con los yacimientos petrolíferos de Gaza y, consecuentemente, con el control de Gaza. Por otro lado, Cisjordania será pasto de la anexión a Israel al objeto de apropiarse de los recursos hídricos de dicho territorio, para nutrirse del recurso escaso del agua y para desarrollar infraestructura eléctrica – fuerza eólica – que proporcione a Israel tanto agua potable como electricidad. Y es así como, en la práctica, el imperialismo liquida absolutamente a Palestina y a su pueblo. ¡Esto es lo que apoya el presidente del gobierno español y, por tanto, el gobierno “más progresista de la historia”!

Los imperialistas, entre los que se encuentra el miserable presidente español, nuevamente demuestran que los pueblos jamás podrán emanciparse bajo el imperialismo y que hablar de autodeterminación en la formación socioeconómica imperialista es pura falacia pues son las potencias imperialistas los que dibujan las fronteras de los estados y constituyen los estados que les convienen en el mapa político del mundo. Ello se constata con nitidez en el punto 19 del acuerdo que plantea Trump, que señala “A medida que avance la reconstrucción de Gaza y se lleve a cabo fielmente el programa de reformas de la Autoridad Palestina [tecnócratas apolíticos bajo el mando de Blair y Trump], podrían darse finalmente las condiciones para una vía creíble hacia la autodeterminación y la creación de un Estado palestino, lo que reconocemos como la aspiración del pueblo palestino”. Esto es, que la “autodeterminación” del pueblo palestino no la harán los palestinos, sino que se la hará el presidente norteamericano desde la Casa Blanca en los términos que estimen Trump y compañía, como por ejemplo el bandido de Tony Blair. ¡Esto es lo que aplaude el presidente del gobierno español y el gobierno “más progresista de la historia”! Como se puede apreciar, el rostro de la socialdemocracia y del oportunismo es criminal.

Otro que ha aplaudido el Plan de Trump es el reaccionario de Carles Puigdemont, el mismo que traicionó el mandato del pueblo catalán en el referéndum del 1 de Octubre de 2017. Siendo el máximo traidor del derecho a la autodeterminación de Cataluña, donde dicho pueblo puso el cuerpo y votó en las urnas para conquistar su emancipación nacional mientras el presidente salía por patas hacia Bruselas en lugar de implementar el mandato de los catalanes, no es de extrañar que apoye una propuesta, como la de Trump, que niega en la práctica no solo el derecho a la autodeterminación de los palestinos, sino la existencia de la propia Palestina. Estos acontecimientos demuestran que, bajo el imperialismo, la lucha por la autodeterminación de las naciones oprimidas está indisolublemente unida a la lucha por el socialismo, que es la única manera con la que los pueblos oprimidos pueden emanciparse del imperialismo opresor que constituye el mayor peligro para la vida humana, para la humanidad.

Mientras tanto, en el estado español la clase obrera sale a la calle repudiando el genocidio que se perpetra en Palestina, repudiando la expresión criminal del imperialismo y sus efectos sobre Gaza. Sin embargo, el proletariado en el estado español, que repudia el genocidio producido, y que refleja una solidaridad internacional inherente a lo que es el proletariado, una única clase mundial, está siendo engañado por el oportunismo y la socialdemocracia, por los partidos que gobiernan y que apoyan al gobierno, así como los sindicatos manejados por el Estado y partidos que insultan al comunismo llevando en sus siglas la C de comunista. Sin duda, Netanyahu es un criminal, pero éste y el estado sionista existen como consecuencia de la existencia del imperialismo y, en particular, de la existencia de EEUU como caudillo del mundo y la situación de bancarrota económica en la que se encuentra.

Las fuerzas oportunistas parlamentarias que mantienen a un gobierno que está atentando contra los intereses del proletariado – manteniendo la ley mordaza y reprimiendo al pueblo cuando se moviliza, no dudando en enviar las tanquetas a obreros y estudiantes cuando se manifiestan por sus intereses de clase, encarcelando a artistas y comunistas, ampliando la edad de jubilación y recortando las pensiones de jubilación, manteniendo las políticas laborales impuestas por el corrupto lacayo de la Patronal de Rajoy, etcétera -, tratan de desviar la atención de sus corruptelas y los efectos perniciosos y empobrecedores de sus políticas económicas contrarias a la clase obrera, blanqueándose con el asunto de Palestina a la par que defienden de facto el intercambio económico y comercial con Israel, que reconocen de facto la soberanía de Israel sobre la Palestina ocupada – como se ha visto con el caso de la flotilla – y que aplauden el Plan de Trump para saquear y acabar con Palestina.

Por otro lado, la actuación de parte del movimiento comunista español está siendo vergonzosa, propia de traidores pequeñoburgueses que es lo que son. Quien mejor está ilustrando esto que decimos es el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) y los diferentes “partidos” que lo componen, no dudando en blanquear a la burguesía, a los partidos oportunistas que están en el gobierno, descollando esta forma traicionera de actuar en Valencia, Alicante o Canarias, tal y como nuestro Partido en Canarias denunció los pasados 9 de septiembre en comunicado “¿Apoyo a Palestina o instrumentalización del genocidio?” y 7 de agosto en el comunicado “La farsa del Estatuto de Neutralidad de Canarias”. Un Partido que engaña al proletariado indicando abiertamente que China es socialista cuando en China no sólo prevalece la propiedad privada sobre los medios de producción, sino que ésta es el segundo socio comercial más importante que tiene Israel – tras EEUU.

 

Como partido oportunista que es, el PCPE aparte de blanquear a los que son tan burgueses como ellos, los partidos del capital, de la “izquierda” del régimen heredero de Franco, engaña al proletariado blanqueando al imperialismo y a los imperialistas, como por ejemplo hacen con China, a la par que pregonan la consigna falsa, por idealista y desclasada, de “Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá”.

Palestina jamás podrá vencer, ni ningún pueblo del mundo, si no se acaba con el imperialismo. Palestina jamás podrá vencer si se blanquea a los verdugos que masacran a Palestina, a los pueblos del mundo y, en definitiva, al proletariado que, realmente, es la humanidad. Cosas ambas que, por ejemplo, hace el PCPE – blanquear al imperialismo y a la burguesía -, profesando el oportunismo más asqueroso.

Para que Palestina pueda emanciparse, el proletariado debe organizarse y luchar por liquidar al imperialismo y desarrollar la Revolución Proletaria Mundial, imponiendo el socialismo. El proletariado en cada nación debemos de levantarnos contra los imperialistas autóctonos, integrados en el caso del estado español en la UE y militarmente en la OTAN, al servicio de los EEUU y del orden mundial imperialista. En el Estado español nos corresponde fortalecer el movimiento comunista dentro del estado, pero no para ir de palmeros con el PSOE, IU o Nueva Canarias como hace el PCPE, sino para ir en contra del Estado del capital, para derrocarlo y para desarrollar una lucha revolucionaria que ve en el oportunismo el mayor enemigo y el mayor freno para el desarrollo de dicha lucha.

Palestina, ni ningún pueblo del mundo, no puede vencer mientras el proletariado no derroque el imperialismo y al imperialismo se derroca estado a estado, y el proletariado no puede hacer eso mientras no se fortalezca el movimiento comunista desde unas posiciones revolucionarias y a la ofensiva.

Palestina no vencerá mientras el proletariado no cumpla con su deber histórico, derrocar a la burguesía y al imperialismo y construir el socialismo dirigido por el proletariado revolucionario y de vanguardia, la fuerza del movimiento comunista internacional armado del marxismo-leninismo. Luchar por la emancipación de Palestina y por el fin de la guerra imperialista se hace acabando con el imperialismo, rompiendo la cadena imperialista por los eslabones que sean necesarios, que traducido para el estado español, pasa por denunciar y combatir a muerte al oportunismo, fortalecer las filas del Partido y entroncarnos con las masas proletarias para que éstas constituyan sus órganos de poder y se confronten al estado burgués, para romper la cadena imperialista por nuestro eslabón y poner la riqueza del país al servicio del proletariado y de la revolución proletaria mundial.

 

¡ABAJO EL IMPERIALISMO Y EL OPORTUNISMO, QUE ES SU ARMA MÁS AFILADA CONTRA EL PROLETARIADO!

¡POR UN ÚNICO ESTADO PALESTINO SOCIALISTA DONDE CONVIVAN OBREROS DE CUALQUIER CREENCIA RELIGIOSA, POR LA DESAPARICIÓN DEL ESTADO FASCISTA DE ISRAEL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 5 de octubre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Saludo a la FSM en su 80 aniversario

La Federación Sindical Mundial, con una trayectoria de lucha obrera iniciada tras la Segunda Guerra Mundial que significó la victoria del socialismo sobre el imperialismo, ha cumplido 80 años defendiendo los valores de la unidad de clase y el internacionalismo proletario por la superación del sistema capitalista de producción.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) felicita a la Federación Sindical Mundial por su 80 aniversario y le trasladamos todo nuestro apoyo en su labor de fortalecer el sindicalismo de clase y combativo en el mundo. Esperamos que la celebración de su aniversario sea exitosa y sirva de impulso para el desarrollo del trabajo que tiene por delante su organización.

Hacemos, asimismo, un llamamiento desde nuestro Partido a los miles de militantes obreros adscritos a la FSM en el estado español a la unidad sindical en una central sindical única que barra de una vez por todas tanto al “chiringuitismo” que sufre el sindicalismo alternativo como al sindicalismo amarillo financiado por el Estado español. Una central sindical única de clase y combativa será la única herramienta útil para los trabajadores en su lucha contra los monopolios y el imperialismo.

La lucha sindical, defendiendo honestamente los principios de la Federación Sindical Mundial, será la única que permitirá al proletariado cumplir sus objetivos históricos de emancipación como clase.

 

¡POR UN SINDICALISMO DE CLASE Y COMBATIVO!

¡CONTRA EL CAPITALISMO Y LA EXPLOTACIÓN DEL GÉNERO HUMANO!

¡VIVA LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




La nula separación de poderes en España

El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, está imputado por el Tribunal Supremo por un presunto delito de revelación de secretos, vinculado a la difusión de correos electrónicos relativos a Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso.

La imputación del fiscal general y el apoyo del Gobierno han provocado una fuerte polémica nacional sobre la independencia del sistema judicial y la influencia política sobre el Ministerio Público. Este caso pone de relieve la fragilidad del diseño constitucional español respecto a la separación real de poderes. Esta configuración hace que la separación de poderes sea más formal que real. Es decir, existe una separación de funciones, pero con significativo influjo mutuo, particularmente desde el Gobierno, lo que ha suscitado críticas sobre la independencia judicial. Además, el Consejo General del Poder Judicial es nombrado por designación política en las Cortes Generales, lo que implica una conexión clara entre Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

La separación de poderes es uno de los pilares fundamentales del autodenominado Estado de Derecho y de cualquier democracia burguesa consolidada. Sin embargo, en el caso del estado español, esta separación se ha mostrado más como una aspiración teórica que como una realidad práctica. Desde la supuesta Transición hasta hoy, los distintos poderes del Estado —Ejecutivo, Legislativo y Judicial— han demostrado una interdependencia que pone claramente en entredicho la separación de poderes. En teoría, el Parlamento debería ejercer control sobre el Gobierno. En la práctica, sin embargo, las mayorías parlamentarias son una mera extensión del poder ejecutivo. Los diputados votan generalmente siguiendo las directrices del partido, sin independencia real ni margen para la disidencia. Esto convierte al Congreso en una cámara de resonancia del Gobierno, anulando su función de fiscalización.

El sistema de listas cerradas y bloqueadas refuerza este fenómeno: los diputados no responden ante los ciudadanos, sino ante las cúpulas de sus partidos. De este modo, el Ejecutivo controla de facto al Legislativo, consolidando un poder vertical y disciplinado que diluye el principio de separación de poderes. El caso más alarmante es el del Poder Judicial. Aunque la Constitución del estado español proclama su independencia (art. 117), la realidad demuestra lo contrario. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), órgano de gobierno de los jueces, es elegido en su mayoría por el Parlamento, lo que lo politiza profundamente. Los partidos pactan entre sí los nombramientos de los vocales en función de cuotas ideológicas, lo que socava la credibilidad del órgano y, por extensión, del conjunto de la justicia.

Además, el Tribunal Constitucional, pese a su papel clave como garante de la legalidad, también sufre este proceso de colonización partidista. La falta de separación de poderes en el estado español no es un simple defecto técnico, tiene consecuencias profundas para el propio sistema político. Sin un poder judicial independiente, no hay garantías reales para los derechos fundamentales que la Constitución proclama para la clase obrera, no así para los intereses de la burguesía y los explotadores. Sin un Parlamento autónomo, no hay verdadero control del poder. Y sin órganos reguladores ajenos al juego partidista, no hay instituciones creíbles ni eficaces.

Lo que se consolida, entonces, es una partitocracia: un sistema en el que los partidos mayoritarios colonizan todas las instituciones del Estado, eliminando los contrapesos necesarios para evitar abusos. La separación de poderes en España es, en muchos aspectos, una ficción constitucional. La subordinación del Legislativo al Ejecutivo, y la captura del Judicial por intereses políticos, comprometen seriamente el equilibrio institucional y la calidad democrática de la democracia burguesa.

En el estado español gobierna la dictadura del capital que es perpetuada a costa de estos “defectos de forma”. En su Artículo 38 dice “Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad”, blindando el sistema capitalista. También en su Artículo 1, en su título preliminar dice, entre otras lindezas, “La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria” y “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”, blindando un régimen hereditario iniciado por el dictador Franco y negando así el derecho de las naciones oprimidas a la autodeterminación.

Desde el PCOE tenemos claro que, ante esto, la única salida es revolucionaria como ya expusimos en nuestro último Congreso. La dictadura del capital ha de ser derrocada por la dictadura del proletariado. El proletariado organizado y guiado por la vanguardia revolucionaria organizada, el partido comunista, derrocará este régimen que no es más que la continuación del que llevó a cabo el golpe de estado el 18 de julio de 1936 con un toque cosmético que no consigue para nada maquillar ya su forma interesada y partidista. El PCOE te llama a unirte a la revolución social militando en sus filas para defender, frente a la agresión, nuestros intereses de clase.

 

¡Por la demolición de los estamentos burgueses!

¡Por el triunfo de la clase obrera!

¡La única salida es revolucionaria!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Democracia burguesa y democracia proletaria

La bancarrota del capitalismo de todo el mundo, en su fase imperial, pone a trabajar a todos los agentes de la burguesía, a infiltrarse en los movimientos obreros y en los partidos de la izquierda domesticada a base de subvenciones, como el PCE o el PCPE, para introducir argumentos que puedan crear la confusión necesaria para perpetuar la dominación de los explotadores. Uno de los términos que se ven afectados es el de la democracia, cuya etimología sería el poder emanado del pueblo y que la burguesía esgrime obviando su carácter clasista. La democracia que esgrime la burguesía es la democracia en abstracto, la de una ínfima parte de la población, los explotadores y sus secuaces, sobre la inmensa mayoría de la población, los únicos que producen valor, la clase obrera, esto es, la democracia de, por y para los intereses de clase de la burguesía. Para ello se sirve de la democracia en abstracto, como ya dijimos, y la presenta como el único y menos malo de los sistemas.

Ante esto, el PCOE declara que no puede haber democracia con hambre, no puede haber democracia con propiedad privada de los medios de producción, no puede haber democracia con exclusión social, no puede haber democracia con incultura, no puede haber democracia con apropiación privada del trabajo social por parte de una minoría parasitaria, que impone sus intereses privados por la violencia organizada mediante un estado burgués armado hasta los dientes. Y el PCOE no lo repite como un dogma, sino que todas estas consecuencias afectan directamente a la clase social infinitamente más amplia, la clase obrera. Para que nos entendamos, sin manipulación y violencia organizada, ningún colectivo ampliamente mayoritario, en este caso la clase obrera, sería capaz de votar en contra de sus propios intereses condenándose a la esquilmación, el saqueo sistemático y la ignorancia. En este punto, los comunistas tenemos que felicitar a nuestros explotadores por sostenerse mediante la batalla ideológica, cuando la base económica ya no les acompaña. Se trata de una enfermedad que el PCOE cura insuflando conciencia de clase a las amplias masas trabajadoras.

Si partimos de nuevo de la etimología de democracia, entendida como el poder emanado del pueblo, la democracia por definición y por el amplio juego de mayorías, ha de ser proletaria. Esta democracia verdadera no caerá del cielo a nuestros hermanos de clase y su construcción le enfrentará a la resistencia violenta y organizada de los explotadores, que patalearán hasta el último día ante el peligro de la pérdida de sus privilegios. Su consecución y consolidación ocupará toda una época histórica debido a esta resistencia y se suavizará progresivamente cuando desaparezcan los antagonismos de clase, extinguiendo a su vez al estado. En su opúsculo “Democracia burguesa y democracia proletaria”, Lenin (1919), que sirvió para la apertura del I Congreso de la Internacional Comunista, dice así, “La historia enseña que jamás una clase oprimida ha llegado a dominar –y no podría llegar de otro modo– sin pasar por un período de dictadura, durante el cual se apodera del poder político y abate por la fuerza la resistencia desesperada, exasperada, que no se detiene ante cualquier crimen, que siempre le han opuesto los explotadores”. Por eso, hasta que la resistencia burguesa no se abata, la dictadura del proletariado en concreto, frente a la dictadura en abstracto que esgrime la democracia burguesa para legalizar su dictadura burguesa, será la forma que libere y organice a la clase obrera en su emancipación del trabajo vivo frente a la dictadura del capital, será la forma más radical de democracia. Esta democracia proletaria se realizará muy conscientes de que no puede haber democracia con hambre, no puede haber democracia con propiedad privada de los medios de producción, no puede haber democracia con exclusión social, no puede haber democracia con incultura, no puede haber democracia con apropiación privada del trabajo social por parte de una minoría parasitaria y terminará por aplastarla por un proceso dialéctico al que, como dijimos, a la burguesía ya no le corresponde la base económica y sólo se sostiene por la violencia organizada del estado burgués y sus secuaces.

El PCOE habla de democracia y dictadura en concreto, frente a las abstracciones burguesas, habla de método y desarrollo dialéctico y te llama a unirte a sus filas para cumplir la misión histórica del proletariado como sepulturero de la burguesía para la supervivencia de nuestros hermanos de clase.

¡Hacia la democracia proletaria!

¡Por la liberación de nuestros hermanos de clase!

¡Únete a las filas del PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Las consecuencias salariales y políticas del sindicalismo amarillo

El término sindicalismo amarillo se refiere a una práctica en la que los líderes sindicales, en lugar de defender los derechos e intereses de los trabajadores, actúan en connivencia con la patronal, el gobierno u otros intereses externos, usualmente a cambio de beneficios personales o privilegios. Este tipo de sindicalismo tiene consecuencias graves para los trabajadores, especialmente en lo que respecta a los sueldos. En esta tesitura, los líderes sindicales no presionan adecuadamente por aumentos salariales y se aceptan condiciones impuestas por la empresa, incluso si son injustas o están por debajo del nivel de inflación. Al no haber aumentos salariales reales, los sueldos quedan rezagados frente a la inflación. El sindicalismo amarillo puede aceptar condiciones de trabajo más flexibles, contratos temporales o subcontratas, afectando los ingresos y la estabilidad de los trabajadores. Esto se traduce en una reducción del poder de compra de la clase trabajadora. En este contexto se crea la aristocracia obrera fruto del favoritismo hacia ciertos grupos o trabajadores cercanos al sindicato, generando diferencias salariales injustificadas.

Frente a todas estas evidencias se cae el relato de que los sueldos no aumentan debido a la baja productividad que esgrimen los capitalistas para no aumentar los salarios y queda claro que el problema radica en la nula actividad sindical de los sindicatos amarillos. Llegados a este punto podemos afirmar que la falta de una verdadera organización sindical tiene un impacto directo y negativo sobre los salarios de los trabajadores, especialmente en contextos donde la negociación colectiva es clave para proteger y mejorar las condiciones laborales. La falta de representación real lleva a la apatía entre los trabajadores, quienes ya no confían en sus dirigentes ni luchan por mejoras salariales. Al ver que los sindicatos no cumplen su función, muchos trabajadores optan por no afiliarse, lo cual debilita el movimiento sindical en general y reduce su capacidad de negociación salarial. Esto debilita aún más el poder colectivo para exigir mejores condiciones y la conciencia de clase de amplios sectores de la clase obrera.

Desde el PCOE trabajamos para recuperar la acción sindical de clase, que es una forma de actividad sindical que se basa en la defensa de los intereses colectivos e históricos de la clase trabajadora, más allá de las reivindicaciones laborales inmediatas. Esta perspectiva se opone a un sindicalismo meramente reformista o corporativista, esto es amarillo, que se centra sólo en mejoras puntuales dentro del sistema capitalista. El PCOE trabaja para fortalecer la FSM (Federación Sindical Mundial) y crear estructuras de poder obrero ante la avaricia de los capitalistas y del Caballo de Troya que representan los sindicatos que ellos subvencionan. También el PCOE atrae a los elementos más avanzados del proletariado consciente hacia el Partido, para pasar de una mera reivindicación económica, que pertenece al sindicato, a una reivindicación política, que pertenece al Partido, y que pone en juego, más allá del mero reformismo, la superación del sistema capitalista y estimula la conciencia de clase de amplias capas de la clase obrera. Este nuevo sistema social, político y económico, que se llama socialismo, pondrá los medios de producción al servicio de la inmensa mayoría productora, destruirá la apropiación privada del trabajo social y superará a un modelo productivo que se ha convertido en una verdadera traba para el desarrollo de las relaciones de producción.

 

¡ABAJO EL SINDICALISMO AMARILLO!

¡HACIA UN SINDICALISMO DE CLASE!

¡CONSTRUYE PODER OBRERO!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El ERTE en Eserman

En Puertollano se ha cometido una nueva tropelía contra la clase obrera vía ERTE, en la empresa Eserman, después de que la propia empresa rescindiera unilateralmente el contrato con Repsol, que es la que surtía de trabajo a la empresa vía subcontrata. En la unilateralidad de la negociación, y posterior rescisión del contrato, echamos a faltar al sindicato que, por lo menos, debería estar debidamente informado y no aparecer en un escenario de hechos consumados. Esto no nos debería extrañar si tenemos en cuenta el sindicato del que se trata.

Una vez más, CCOO reacciona ante hechos consumados. Al perder su carácter de clase, como fieles escuderos de la burguesía y de los empresarios, actúan como apéndice de los actores sociales que buscan sorber hasta la última gota de la sangre de los únicos que producen valor, los trabajadores, y se instituyen como apéndices del estado burgués subrogados a su legalidad burguesa que les subvenciona amplia y debidamente. A cambio ofrecen a la clase obrera una coreografía de manifestantes que son engañados, una y otra vez, porque los comunistas no hemos llegado con este mensaje hasta ellos y que no son nada más que lágrimas de cocodrilo, que dejan a los trabajadores en indefensión y que no son más que la justificación de los honorarios con que les subvenciona la burguesía.

Este escenario se lleva por delante el pan de 60 familias que se subrogarán al ERTE, otro método del estado burgués paliativo dentro del sistema capitalista, una medida que intenta apagar fuegos sin cuestionar el modelo productivo que los genera. Los ERTE, al dar una apariencia de protección social, cumplen una función ideológica al desmovilizar a la clase obrera, que percibe al Estado como protector en lugar de como parte de la maquinaria de explotación. El Estado burgués, que no podría laborar así sin la connivencia de sus amados sindicatos amarillos, es la estructura que garantiza que ese modelo continúe funcionando, incluso cuando hace concesiones mínimas en un intento de que las indemnizaciones recaigan sobre el dinero público y no sobre la cuota de ganancia de los capitalistas privados. La crítica radical debe ir más allá de pedir mejoras en los ERTE o reformas del Estado, debe cuestionar por qué las decisiones fundamentales sobre la economía, el trabajo y la vida están en manos de una minoría explotadora que controla los medios de producción y de sus apéndices como CCOO. Mientras no se alteren esas estructuras, toda política estatal, por progresista que parezca, será funcional a la reproducción del sistema capitalista.

Desde el PCOE, nos solidarizamos con los trabajadores de Eserman y les hacemos un llamamiento tanto a métodos organizativos alternativos, como a superar la legalidad burguesa en las negociaciones. Esto pasa por echar al estercolero a CCOO, cajón en el que podíamos añadir a UGT, USO y algunos más, y buscar fórmulas organizativas autogestionadas y paralelas, que en este caso se llama sindicalismo de clase, para la lucha económica, y partido comunista para la lucha política. En el estado español este sindicato se llama ASC y el partido se llama PCOE. El PCOE debe dotar a la clase obrera de su herramienta sublime e invencible, el marxismo-leninismo, para que no sigan tamaños atropellos.

Desde el PCOE, rechazamos frontalmente que una vez más seamos los trabajadores quienes asumamos las consecuencias de decisiones empresariales que anteponen el beneficio al bienestar social. Frente al ERTE impuesto por la empresa, exigimos garantías reales para todos los trabajadores, mantenimiento íntegro del empleo y los salarios, así como la inmediata readmisión de cualquier persona afectada injustamente. La clase trabajadora no puede seguir pagando los platos rotos del sistema capitalista. Solo desde la unidad, la organización y la lucha podremos hacer frente a los ataques del capital. Para esta titánica labor el PCOE ha participado en labores de agitación en Eserman para educar a los trabajadores y desenmascarar a sus sicarios cuya única vacuna es la construcción del socialismo. Por eso te invitamos a militar en nuestro partido.

 

¡Por la socialización de los medios de producción!

¡Todo para la clase obrera!

¡Únete al PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La burguesía despoja al ser humano de su capacidad para pensar, de su esencia humana

El pasado 26 de agosto, el periódico norteamericano The New York Times, publicaba la siguiente noticia con este titular:

 

La autora de dicha noticia, Kashmir Hill, reflexionaba sobre el suicidio del adolescente de 16 años norteamericano lo siguiente:

 

Un día después, el 27 de agosto, en la prensa del capital, se publicaba otro artículo periodístico, cuyo titular era el siguiente:

 

 

Haciéndose eco la noticia de una encuesta realizada en Reino Unido, EEUU y 42 países capitalistas más, entre ellos España, realizado por Global Minds entre los años 1993 y 2025. En dicho artículo se dice que “Según el estudio, este cambio se debe a que la salud mental de los jóvenes ha empeorado en comparación con la de las personas mayores. Aunque las causas exactas no están claras, los autores señalan varios factores posibles, como los efectos a largo plazo de la crisis de 2008 en el mercado laboral, la falta de financiación para servicios de salud mental, los desafíos de la pandemia de COVID-19 y el aumento del uso de teléfonos móviles y redes sociales”.

La oficina en España de la agencia de prensa científica Science Media Centre señalaba, con respecto de este estudio al que hemos hecho referencia, lo siguiente: “Hasta ahora, el bienestar percibido seguía una curva en forma de U en función de la edad, disminuyendo –por la preocupación, el estrés o la depresión– hasta que las personas alcanzaban la mediana edad, los 50 años, para luego repuntar hasta la vejez. Con el malestar, la U se invierte y hablamos de la “curva de la infelicidad”, con forma de joroba”.

Según los propios capitalistas, esta es la situación mental de unas sociedades, las que conforman la superestructura de esos estados imperialistas, que evidencian sufrir en sus mentes la inhumanidad de la base económica capitalista, un sistema económico tan criminal y violento que se refleja en la salud mental de esas sociedades, azotando y deshumanizando al ser humano. ¡A eso es lo que los fascistas, como Borrell, llaman el jardín del mundo! A un sistema que hace infelices a la inmensa mayoría de la sociedad, que la aliena, que conduce a muchos adolescentes menores de 18 años al aislamiento y al suicidio.

El capitalismo es un sistema que se fundamenta en el robo y la violencia. La esencia del capitalismo es la apropiación de la riqueza generada por la clase obrera, a la que condena a la pobreza no solo material, sino también espiritual; la esencia del capitalismo es el robo a los pueblos de sus riquezas, es desarraigar al ser humano de su medio ambiente y segarle su historia, esto es, la deshumanización. Por tanto, el capitalismo en su base económica es robo y en su superestructura es la violencia máxima, la deshumanización del ser humano.

Para que los capitalistas puedan dominar el mundo requieren de la confrontación entre los explotados, de nuestra división y atomización. Los capitalistas siempre han tratado de romper la unidad de los trabajadores pues, son conscientes, que sólo con la clase obrera muy fraccionada, atomizada, ellos pueden apropiarse del fruto del trabajo realizado por la humanidad, alejando al productor real de la riqueza de su obra, de su producto, del fruto de su trabajo.

Los capitalistas son plenamente conscientes de que solo hay una realidad objetiva, que es el reflejo en sí del mundo, de las relaciones de producción. Y también son plenamente conscientes de que los sujetos perciben esa realidad objetiva, ese reflejo, y que en ese proceso de percepción subjetiva de la realidad objetiva, del reflejo que es la verdad absoluta, es donde la burguesía debe incidir para distorsionar en los sujetos que conforman el proletariado la percepción de esa realidad objetiva y, en ello, gastan una ingente cantidad de recursos económicos en propaganda, entre los que descuellan periodistas, científicos prostituidos al capital, curánganos y vendidos al capital de todo credo ideológico burgués, siendo los oportunistas – “izquierda” del capital – los que más daño hacen al proletariado y, más concretamente, los oportunistas que son mostrados ante la clase como supuestos comunistas. Es fundamental que el obrero no perciba realmente su realidad objetiva en el proceso de producción, que es la de estar despojado de la propiedad y del control de los medios de producción y, por tanto, a estar obligado a vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario que consagra su explotación, que consagra la separación de su trabajo y el fruto que éste da, del reparto social de dicha riqueza, que lo condena a ser un paria de por vida mientras este sistema criminal siga vigente.

Así, pues, la acción sustantiva de los capitalistas para poseer el poder político que les garantiza sostener su criminal base económica capitalista fundamentada en la propiedad privada sobre los medios de producción y, consecuentemente, el robo a la mayoría productora por parte de la minoría parásita burguesa, pivota sobre la manipulación, engaño, desideologización y, en definitiva, deshumanización total del proletariado al objeto de desclasarlo, de atomizarlo, en definitiva de que la alienación sea absoluta para impedir que, como clase, el proletariado adquiera conciencia, esto es, sea capaz de percibir sin distorsión alguna su realidad objetiva.

Hoy los capitalistas se sostienen por lo que denominan la batalla ideológica, por la alienación absoluta de la clase obrera que conduce al proletariado a su fraccionamiento, a su división.

En la labor de dividir al proletariado los capitalistas utilizan la filosofía, inoculándole el idealismo. Por ello, no escatiman recursos en financiar y promocionar la religión y todo tipo de superstición. También utilizan el nacionalismo que sirve a la burguesía, no sólo para dividir al proletariado que es una única clase universal, internacional e internacionalista, sino también para buscar la subordinación del proletariado a la burguesía nacional, siempre en aras de la pervivencia del capitalismo, de la explotación capitalista, que es la verdadera y única patria de la burguesía.

Los medios de comunicación de masas clásicos (desde la radio al cine, pasando por la prensa en papel y la televisión), así como toda la pléyade de pseudointelectuales burgueses – supuestos economistas, profesores, periodistas y todo tipo de lo que denominan “profesional liberal” -, unido a los políticos financiados y al servicio del capital – fundamentalmente los que dicen ser de “izquierda” – y sindicalistas corrompidos y vendidos a los estados burgueses que los alimentan, no solo confunden al proletariado, lo engañan con todo tipo de mentiras que reiteran siguiendo el método del fascista Goebbels, empleando además el revisionismo histórico para reescribir la historia, falsearla, al objeto de engañar al proletariado. Con un proletariado que ignora su pasado, de dónde viene, porque le han borrado su engarce con su historia, que se la han manipulado y deformado completamente llevándola a odiarse a sí misma y negarse, y bajo el dominio ideológico del gran capital, también como consecuencia de la falta de un Movimiento Comunista Internacional que plantee una lucha ideológica sin cuartel y dote al proletariado de una solución organizativa de vanguardia y revolucionaria única para combatir a muerte a la burguesía, el proletariado está a merced de la burguesía, en tanto desconoce su esencia, de dónde viene y, consecuentemente, no puede conocer cuál es su misión histórica, hacia donde tiene que ir y qué mundo y periodo histórico le corresponde construir.

En esta labor de deshumanización del proletariado participan los sistemas educativos de los estados capitalistas – escuelas, institutos y universidades que son auténticos burdeles burgueses donde se prostituye a la ciencia, a la historia y al conocimiento humano-, al objeto de imprimir en el proletariado, desde la infancia, la revisión de la historia de la humanidad hecha por los capitalistas, por sus revisionistas, no solo tratando de borrar todo tipo de engarce de los hijos del proletariado con su papel en la historia que es la de la clase a la que pertenecen, sino también de que adopten una visión metafísica y acientífica de la historia donde asuman la lógica capitalista y, además, la admitan como lo natural, como algo eterno, invencible, todopoderoso, que refleja la naturaleza humana y la relaciona con ese sistema criminal, el capitalismo – formación socioeconómica última de la prehistoria del ser humano que hunde sus raíces en la propiedad privada sobre los medios de producción que divide la sociedad en clases antagónicas – negando a la mayoría social, el proletariado  – que hoy es realmente quien representa a la humanidad, al ser la clase más numerosa, y la única auténticamente revolucionaria en la necesidad de transformación del mundo a su imagen y semejanza, de acuerdo con sus intereses de vida – escribir conscientemente la historia rompiendo el régimen de propiedad privada de los medios de producción por la propiedad social de los mismos, al objeto de construir un mundo sin clases  y, consecuentemente, sin estados y sin violencia, donde la igualdad y el desarrollo humano sean la ley. Una burguesía que en esta labor revisionista de la historia, cardinal para su supervivencia, conduce al proletariado, también, a odiar a la ciencia y el estudio científico y objetivo de la historia de la humanidad, el materialismo histórico, o lo que es lo mismo, conduce a odiar a la ciencia integral de conocimiento del mundo, la ciencia del marxismo-leninismo que es la ciencia que dota al proletariado de las armas científicas y del conocimiento para comprender el mundo, su materialidad, y le muestra su papel histórico como constructor de un mundo hecho a su imagen y semejanza, la ciencia que le emancipa de la prehistoria humana de explotación del hombre por el hombre y le desbroza el camino de la construcción consciente de la historia humana liberada la humanidad de la explotación capitalista, armonizando relaciones de producción y fuerzas productivas así como la relación del hombre con la naturaleza de la que forma parte.

En el último siglo la burguesía ha manipulado a las masas como jamás se hizo en ningún otro periodo de la historia por parte de la clase opresora contra la clase oprimida. La labor ideológica del capital durante el último siglo ha sido constante, sembrando el anticomunismo para cosechar el fascismo, algo, por otro lado, lógico y que hace cierta la tautología leninista de que el desarrollo del monopolio en lo económico conduce a la reacción, al fascismo, en lo político. En esta labor de manipulación ideológica han predominado las mentiras y el revisionismo, sembrando todo tipo de prejuicio en las masas proletarias, contribuyendo a ello de manera decisiva el oportunismo, responsable en una gran parte de inocular la ideología burguesa, y todo su arsenal de mentiras e infamias, en el seno del proletariado. Ello es reconocido por los propios fascistas, como por ejemplo, el periodista franquista Emilio Romero, que afirmaba, con toda la razón, que “la derecha gobierna para doscientas familias y eso no da para votos suficientes, por eso, para ganar unas elecciones, la derecha tiene que mentir”. Y ciertamente, el trabajo de la “izquierda” del régimen, del oportunismo, ha sido, sin lugar a duda, la más criminal y canallesca.

La suma de décadas de manipulación masiva y engaños a través de los medios de comunicación del capital, de los sistemas educativos y sus instituciones, de Hollywood, acentuado todo ello por el avance del oportunismo y la desaparición del campo del socialismo, convirtió el mundo en un inmenso laboratorio, emulando a Pavlov, sin embargo, en lugar de perros con quien se experimenta es con los cerebros de los proletarios.

La alimentación de todo tipo de propaganda anticomunista, de todas las mentiras vertidas contra la URSS y otros países socialistas, de todo el revisionismo histórico practicado, de todo el oportunismo vilipendiando todo aquello que cuestionara el orden imperialista y la “democracia” burguesa atizando desde, supuestamente, las filas del proletariado, de la “izquierda”, todo aquello que oliera a socialismo real, a marxismo-leninismo, en definitiva, todos esos reflejos o estímulos condicionados – la propaganda reaccionaria, el anticomunismo  que sería la campana que empleaba Pavlov con los perros con los que experimentaba antes de dar la comida a los animales– en lo que los propios fascistas hablan hoy como “guerra cultural”, o lo que es lo mismo, la batalla ideológica, lleva a una gran parte del proletariado a la aceptación plena del capitalismo y al repudio y odio hacia el marxismo-leninismo. O lo que es lo mismo, el sistema de propaganda anticomunista – a través de todo el arsenal burgués en la batalla ideológica contra el proletariado – (reflejo condicionado, la campana que sonaba antes de que en el laboratorio Pavlov pusiera la comida a los perros con los que experimentaba), hace que una gran parte del proletariado, huérfano de organización comunista que le haga llegar su verdad objetiva con respecto a su posición de clase, rechace y odie todo aquello que huela comunista (reflejo incondicionado, la reacción que tenían los perros de Pavlov tras escuchar la campana que antecedía a la comida y empezaban a salivar como consecuencia del sonido previo de la campana). De este modo, la burguesía no sólo engaña al proletariado, sino que determina la forma de actuar de parte del proletariado empleando lo que en psicología se denomina neoconductismo, la depuración del conductismo realizada por el norteamericano Burrhus Frederic Skinner desde la década de los 40s del siglo XX, antesala del cognitivismo que es la evolución del neoconductismo a la época de la computación, del desarrollo de las TIC y los avances neurológicos que, desde el individualismo, y confrontando por completo al materialismo al negar la causalidad, persigue determinar la conducta y la conciencia de los sujetos pertenecientes a la clase proletaria. De tal forma que la burguesía mediante el cognitivismo, interrelacionando conciencia-conducta-medio ambiente, determina la forma no solo de actuar, sino de interrelacionarse y de cavilar en virtud de todo el arsenal de mentiras vertidas por el capital a través de sus medios propagandísticos que hemos enumerado anteriormente, de todo su revisionismo histórico. Y la forma de razonar, de pensar, que inocula el burgués al proletario le muestra que el producto de ese proceso atiende a la finalidad teleológica de la satisfacción de los intereses y los valores burgueses, retroalimentados por la sociedad burguesa en el sujeto, para que su conducta (su actuar) vaya en consonancia con los intereses de clase de la burguesía, de la que el proletario en su alienación, se considera parte.

El cognitivismo empleado por los capitalistas para apropiarse de la conducta y de la conciencia del proletario se apoya, por un lado, en el individualismo y, por otro, en la teleología, que es la parte de la metafísica que estudia las causas finales y, consecuentemente, idealismo. La teleología considera el Universo como un orden de fines que las cosas tienden a realizar, negando la causalidad o sucesión de causas y efectos y, por lo tanto, negando la materialidad del universo y las leyes del movimiento o la dialéctica de la materia. Por tanto, el cognitivismo no solo es antagónico al marxismo-leninismo, es su negación, sino que además es reaccionario y anticientífico.

El desarrollo de la tecnología de la información y de las comunicaciones (TIC), concretamente de las redes sociales, los sistemas de Big Data, unido a la desaparición de la URSS y, con ella, de la referencia comunista a nivel internacional, ha llevado a los capitalistas no solo a profundizar en el engaño, en el revisionismo histórico, sino que dan un paso más, en el proceso de manipulación de las mentes del proletariado, siendo más profunda y sofisticada la forma de interferir y determinar la manera de pensar y reflexionar del proletario para que actúe conforme a los intereses del capital y, en consecuencia, en contra de los intereses de su propia clase, escorándolo y dirigiéndolo hacia la reacción, el fascismo que, como consecuencia de lo que hemos descrito, en partes del proletariado alienado es la desembocadura normal del proceso de alienación al que ha sido sometido. Un fascismo “rejuvenecido” o adaptado a los tiempos de la inteligencia artificial, bajo las etiquetas del transhumanismo y del posthumanismo, dictado por los dueños del mundo como Musk, Gates, Zuckerberg y sus peones destacados como Kurzweil, que buscan acumular la mayor riqueza posible despojando absolutamente de todo al ser humano, inclusive su pensamiento y sus vidas, condenado a la indigencia material y espiritual, en la más absoluta deshumanización. A estos fascistas del siglo XXI sus medios de manipulación de masas los denominan “filántropos” cuando no son más que reaccionarios que buscan la concentración máxima del capital en sus manos y la socialización máxima de la pobreza.

Un fascismo el predicado por los monopolios, a cuyos amos llaman “filántropos”, ve en el desarrollo tecnológico un instrumento poderoso no solo de control del ser humano, sino de adueñamiento completo de éste y su voluntad, cuando no de la sustitución de una parte del proletariado por máquinas o la intención de robotizar humanos (Cyborgs) de tal modo que el ser humano y su vida sea una maquina más propiedad de los monopolios, que no disponga de libre albedrío.

Mientras los medios de producción se hallen en manos de la burguesía, mientras no se derroque el capitalismo y se pongan los medios de producción y el desarrollo tecnológico en manos del proletariado, que es la humanidad, el mundo va flechado hacia su desaparición. Únicamente el proletariado puede salvar a la humanidad de la barbarie, puede hacer que el humanismo se imponga, puede hacer que el ser humano pueda emanciparse y conquistar mayores grados de libertad, que retrocede en cada momento que todavía pervive el imperialismo.

Sin embargo, el proletariado no puede romper los grilletes que el imperialismo le imponen, de la deshumanización y embrutecimiento al que es sometido por los capitalistas, sin que se desarrolle su instrumento de emancipación, el Partido Comunista Obrero Español, capaz de mostrarle la ciencia para que el proletario pueda romper las cadenas que le oprimen y ver el mundo material del que forma parte y del que es sujeto activo y creador, de una forma realmente objetiva, y poder así actuar en libertad. Esa ciencia, ese arma, es el marxismo-leninismo que es la negación de la barbarie imperialista que condena al ser humano a perder su esencia, su humanismo. Sin duda, el mundo hoy se encuentra en la disyuntiva histórica en que o se derroca el capitalismo que hoy es un sistema criminal que conduce a la barbarie y se impone el socialismo como paso previo hacia el comunismo, hacia un mundo donde el ser humano sea el centro del mundo y escriba conscientemente su historia, o la humanidad desaparecerá.

 

¡ROMPAMOS LOS GRILLETES QUE NOS OPRIMEN A LOS PROLETARIOS Y NOS NIEGAN LA DIGNIDAD HUMANA, DERROQUEMOS EL IMPERIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡FORTALECE EL INSTRUMENTO DE LA REVOLUCIÓN, ORGANÍZATE EN EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

 

Madrid, 8 de septiembre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)