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La impunidad como garantía de reincidencia

Veíamos hace poco en el periódico el caso del juicio de 25 neonazis encausados por irrumpir a golpes en la manifestación del Día de la Comunitat Valenciana de 2017 y que habían aceptado penas de entre 12 y 24 meses por un delito contra los derechos fundamentales, penas que no sólo nos parecen nimias y arbitrarias, sino que además impiden su ingreso en prisión.

Estos elementos indeseables no tardaron en reincidir de inmediato, ya que al salir de los juzgados incurrieron en gritos y amenazas contra los antifascistas que estaban concentrados frente a los juzgados, con cosas como “poco os dimos” o “nos hubiera salido más barato mataros”, que podrían constituir unos presuntos delitos de odio y amenazas graves, y que dejan claro que conocen bien la impunidad en la que se mueven. Y es justamente esta impunidad, donde muchas veces actúan como grupos parapoliciales, como se pudo ver en el caso de los antifascistas en la misma Valencia, con peticiones fiscales elevadísimas y de las que dimos cuenta en el PCOE, que demuestran el sesgo necesario que se toma la justicia burguesa para que estos elementos gocen de una impunidad tan pronunciada que les permite reincidir, de forma flagrante e inmediata, sin miedo a las consecuencias. Es justamente esta impunidad una garantía de reincidencia que dejará más víctimas y encausados en el frente antifascista, como por ejemplo los antifascistas de Valencia y más casos de colaboración e impunidad flagrante en el otro extremo.

Desde el PCOE tenemos plena conciencia de que se trata de una justicia de clase y que estos individuos gozan de prebendas por ser el ariete de los intereses de la burguesía. Por eso, lanzamos toda nuestra solidaridad con los antifascistas encausados anteriormente citados, con los que recibieron la agresión y con los que recibieron los posteriores insultos y amenazas. Por eso, hacemos un llamamiento a engrosar las filas del PCOE para desde un partido proletario, disciplinado y revolucionario, organizar a la clase obrera para que ninguna agresión quede sin respuesta y conducir a la revolución socialista como garante de una verdadera justicia para la clase obrera.

 

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR LA DICTADURA DEL PROLETARIADO!

 

Comisión de propaganda del CC del PCOE




El gobierno andaluz muestra una vez más que está al servicio de la burguesía

En los últimos años hemos presenciado cómo la clase capitalista ha incrementado sus beneficios a costa del empobrecimiento de la clase obrera. Primero fueron las energéticas, encareciendo el precio de la energía para obtener unas ganancias récord. Después han sido los bancos, aumentando las cuotas hipotecarias a las familias y obteniendo, los cinco bancos principales, unos beneficios en 2023 que superan los 26 mil millones de euros. Mientras ellos acumulan más riqueza, aumenta la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social, alcanzando al 26’5% de la población, elevándose ésta hasta el 37’5% en Andalucía.

El sistema capitalista se encuentra en tal punto de descomposición que sólo puede incrementar sus beneficios empobreciendo a la clase obrera. Pero este empobrecimiento no se da solo con la bajada de los salarios reales, los cuales cayeron un 5’2% en 2022, sino también a través del empeoramiento de los supuestos servicios públicos.

Prueba de ello son las políticas que está llevando a cabo el gobierno de la comunidad andaluza. Ante la situación tan lamentable de la sanidad pública el presidente de la Junta Moreno Bonilla ha decidido destinar 120 millones de euros más a la sanidad privada con la excusa de disminuir las listas de espera, unos contratos que además se realizarán a dedo. Esta decisión se enmarca en un conjunto de medidas destinadas a privatizar la sanidad, a lo que también contribuye la orden aprobada hace meses por la cual se comenzó a derivar la atención primaria a la sanidad privada, fijando el precio de cada consulta en los 65€, y los constantes aumentos presupuestarios destinados a la sanidad privada. De esta forma la clase capitalista no sólo aumenta sus beneficios a través de los precios o reduciendo salarios, sino que también se está incrementando el dinero público que reciben, dinero que en su mayoría sale de los impuestos que paga la clase trabajadora.

A todo ello hay que sumarle el decreto ley de simplificación administrativa de la Junta de Andalucía que se aprobó hace unos días en el parlamento andaluz, cuyo objetivo es “desburocratizar” la Administración, es decir, liberalizar aún más la economía andaluza. Entre otros cambios, desde ahora las empresas privadas podrán validar proyectos urbanísticos.

Como vemos en los mayores beneficios de la clase capitalista tienen mucho que ver los diferentes gobiernos, los cuales son cómplices del empeoramiento de las condiciones de vida de la clase obrera. Ninguno de los partidos de la burguesía defenderá los intereses de la clase obrera, ya que estos intereses siempre pasarán por superar el sistema capitalista, un sistema criminal que todos los partidos de los diferentes parlamentos buscan mantener. Frente a las falsas promesas de oportunistas y reformistas, la unidad y organización de la clase obrera contra la burguesía y sus políticos es lo único que pondrá fin al empobrecimiento constante de nuestra clase.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 Comité Provincial del PCOE en Sevilla




La clase obrera debe organizarse para acabar con este criminal sistema

El día de ayer, 2 de marzo, se cumplieron 50 años del asesinato del militante antifascista, defensor del comunismo libertario, Salvador Puig Antich, asesinado a garrote vil y sentenciado por una Judicatura que, cinco décadas después, sigue estando en manos de los mismos franquistas que antes y sus descendientes.

Hoy, 3 de marzo, se cumplen 48 años del asesinato de cinco obreros de Vitoria, acribillados por la policía mandatada por los franquistas Martín Villa y Fraga, dirigente y fundador del PP, a los que el Estado ha otorgado impunidad absoluta ante estos cinco asesinatos. Esta gentuza, y sus herederos políticos hoy, corruptos y criminales hasta el tuétano, son los que dan lecciones de democracia mostrándose qué tipo de “democracia” hay en el Estado español.

Cinco décadas después, los mismos que antaño condenaban a hijos de la clase obrera a la muerte por garrote vil o lanzaban gases en la Iglesia de San Francisco de Asís, que albergaba a 4.000 obreros, para provocar la salida de éstos y poderlos fusilar a quemarropa por la Policía, como aconteció en Vitoria por orden de los franquistas Fraga y Martín Villa – ambos posteriormente, de la noche a la mañana, “demócratas” del PP –, han seguido manteniendo, durante todo este tiempo, el poder.

Ello se puede corroborar con claridad en la judicatura, donde tanto en el Tribunal Supremo como en la Audiencia Nacional – antaño Tribunal de Orden Público –siguen manteniendo su esencia represora, y se sigue reprimiendo políticamente – al objeto de boicotear al poder legislativo, donde hay una mayoría que persigue el acuerdo de una amnistía para con los represaliados independentistas y con el pueblo catalán acosados y reprimidos desde 2014 por el Estado fascista español –. Esta semana el Tribunal Supremo ha abierto causa contra dirigentes independentistas – Puigdemont y Wagensberg – por Tsunami Democràtic estimando que hay que abrir una causa contra ellos por terrorismo, de tal manera que para ese Tribunal, al igual que para un juez de la Audiencia Nacional, todos ellos vinculados con los herederos de Franco, con el PP, la movilización del pueblo es terrorismo. Curiosamente, una forma de cavilar diferente a cuando se movilizan los fascistas, los cuales son amablemente tratados por las Fuerzas Represivas del Estado y por dichos juzgados y es que, al fin y al cabo, la minoría fascista que sale a la calle abraza la misma ideología y son camaradas de aquellos que ajustician al pueblo con las togas desde Tribunales de Justicia que llevan desde 1939 agrediendo al pueblo e insultando a la Justicia. Para el Estado y sus jueces hoy, todo aquello que no sea fascista es terrorista.

Y es que, en el momento de descomposición del imperialismo, al Estado español únicamente le vale un legislativo y un ejecutivo plenamente alineados con la ideología fascista del Estado y, por ello, los jueces no vacilan en salir en defensa de la ideología del Estado, del fascismo, no dudando en boicotear las iniciativas políticas que emanan del parlamento, mostrando su total adscripción a las fuerzas más reaccionarias del tablero político del régimen, escorado a la extrema derecha, actuando como peones del fascismo, del PP y VOX.

El desarrollo de la robotización y de la inteligencia artificial significará la eliminación de 2 millones de puestos de trabajo en esta década en España. Y según Goldman Sachs, el desarrollo de la inteligencia artificial liquidará en torno a 300 millones de empleos de aquí a 2030.

Este proceso de automatización, en sí, niega al capitalismo en tanto se desequilibra la composición orgánica del capital en favor del capital constante reduciéndose la parte del capital variable, la que se destina a la contratación de obreros, que es la parte del capital que genera plusvalía. Este hecho va a condenar a millones de obreros a no trabajar nunca. Ello también implicará una reducción notable de unos servicios públicos – sanidad, educación y pensiones – que cada día que pasa son peores.

Para los capitalistas hay un excedente de seres humanos, y es por ello que todo lo apuestan al fascismo, que en política exterior es la guerra imperialista y, en política interior, la represión inmisericorde y la depauperación máxima de las condiciones de vida de la clase obrera.

Por ello, no es casual que el ministro de defensa de Alemania Boris Pistorius le diga al pueblo alemán que debe ir preparándose para una guerra contra Rusia, o que la presidenta de la Comisión Europea, y marioneta máxima de los EEUU en la UE, Úrsula Von der Leyen, indique a los civiles europeos que se preparen para la guerra defendiendo un incremento del gasto militar, repitiendo a pies juntillas las directrices vertidas a primeros de año por la organización terrorista OTAN a través de su jefe del Comité Militar, el Almirante holandés Robert Peter Bauer.

Los capitalistas tienen trazado su plan para desprenderse de todo aquel excedente humano, de la parte de la clase obrera, una parte cada vez mayor como consecuencia del desarrollo de la automatización y, por ello, la guerra.

El capitalismo, como decía el Che, es el genocida más respetado del mundo y todas sus instituciones están dirigidas por fascistas, auténticos canallas que no les temblará el pulso en llevar a la guerra a los obreros y, así, desprenderse de lo que ellos consideran excedente humano y satisfacer los intereses económicos de los monopolios.

En el mayor burdel que hoy tienen los EEUU, la Unión Europea, estamos viendo como los gobiernos títeres del capital europeo-norteamericano están actuando: Haciendo recortes sociales brutales, privatizando la sanidad, la educación y las pensiones públicas, precarizando las condiciones de trabajo, aplicando una política monetaria que enriquece a la banca y empobrece a los ciudadanos, incrementando el gasto militar, y robando dinero a la clase obrera para entregársela a los bancos, a los grandes monopolios y a la industria armamentística.

En el Estado español, esta política de privatización y de transferencia de riqueza de la clase obrera hacia el capital, lleva el apoyo del gobierno “progresista” de la falsa izquierda y de los mayores enemigos que tiene el pueblo trabajador hoy, CCOO y UGT, que están trabajando en privatizar la sanidad, apoyando y firmando políticas que otorgan más recursos a las mutuas y la medicina privada en detrimento de la sanidad pública y negociado convenios donde se promueven y financian planes de pensiones privados, de tal modo que, por un lado, serán los monopolios privados, la banca y aseguradoras, los que gestionen las pensiones de aquéllos trabajadores activos – cada vez menos – que accedan a dichas pensiones privadas y finiquitando el sistema público de pensiones y, consecuentemente, negando el acceso a una pensión a un número vasto de obreros.

Y mientras los capitalistas, en santa alianza de fascistas y oportunistas defienden exactamente lo mismo, los intereses de los monopolios, del gran capital, los comunistas y la izquierda antisistema nos encontramos divididos, atomizados, padeciendo una egolatría enfermiza en lugar de unir fuerzas para ir al pueblo, a la clase obrera a organizarla en una dirección revolucionaria, de ruptura con el capitalismo y con su Estado, por la construcción del socialismo y de un Estado donde el poder lo tenga la clase obrera y esté al servicio de la misma.

Es necesario tejer la unidad de la clase obrera y esta sólo puede darse desde la clase obrera organizada, desde la unidad de los comunistas y de todo aquél que esté en contra del capitalismo, del fascismo. Es momento de que los anticapitalistas, de que los comunistas, pongamos en el centro de nuestra actividad la unidad para organizar y dirigir a la clase obrera a romper con el futuro de muerte, miseria y destrucción que el capitalismo le tiene diseñado.

Y para que esa unidad sea una realidad es fundamental el fortalecimiento del Partido leninista, que es el alma y el corazón del proletariado. Y el Partido sólo puede abrirse camino combatiendo a muerte a la burguesía, a su sistema económico capitalista y a sus ideologías – el fascismo, el nacionalismo, la socialdemocracia y el oportunismo.

 

¡CONTRA EL FASCISMO, FORTALECE AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA Y DE LA OTAN!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

¡SOLO LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA, EL SOCIALISMO, PUEDE SALVAR A LA CLASE OBRERA!

 

Madrid, 3 de marzo de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)