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Por la Revolución en Esuatini, ¡Abajo la monarquía absoluta!

Desde el pasado mes de junio se está viviendo una situación de protesta en Esuatini (nombre con el que desde el 2018 se conoce a Suazilandia) por parte del pueblo suazi contra el régimen corrupto del rey Mswati III, el último monarca absoluto del continente africano. No sorprende el silencio cómplice de los medios de comunicación burgueses ante esta situación, los mismos que no dudan en dar una gran cobertura a unas protestas minúsculas en Cuba, Venezuela o Nicaragua, países que desafían el status quo del imperialismo estadounidense en América Latina, al mismo tiempo que callan ante los crímenes de monarquías sátrapas como Arabia Saudí o Qatar.

¿Qué es lo que ocurre en Esuatini? Esuatini es un país del África Austral situado en la zona oriental de los montes Drakensberg, entre Sudáfrica y Mozambique. Alcanzó su independencia el 6 de septiembre de 1968 por el rey Sobhuza II tras haber sido un protectorado de Gran Bretaña. Después de un breve período democrático-burgués que apenas duró un año, el rey Sobhuza II abolió la constitución y prohibió los diferentes partidos políticos. Esto convertirá a Suazilandia en una monarquía absoluta, donde sus instituciones y medios de producción estarán bajo el control del rey y su corte. En 1982 morirá el rey Sobhuza II, quedando al mando del país el príncipe como regente hasta que alcanza el trono en 1986. Este príncipe es el actual rey Mswati III.

En una población con 1’2 millones de habitantes hay un 60% que vive en la pobreza (según datos del Banco Mundial), por lo que muchos acaban emigrando a la vecina Sudáfrica donde malviven en barriadas pobres de las grandes ciudades. El crecimiento de su PIB es de -3’3%. La esperanza de vida es de 57 años (la cuarta más baja del mundo) y un 26% de su población es VIH positivo, dejando a 150 mil niños y niñas huérfanos (según The Guardian). Según la Organización Internacional del Trabajo, el 23,7% de las mujeres del país están desempleadas, por lo que acaban practicando actividades ilegales como la prostitución, el contrabando o el cultivo de cannabis. Todo ello mientras los sectores de la población cercanos al rey hacen ostentación del lujo.

La situación catastrófica del país, agudizada por la crisis energética y alimenticia, ha levantado al pueblo suazi, siendo la gota que colma el vaso el asesinato de un activista estudiantil, Tabaná Nkomonye, por parte de la policía el pasado mes de junio, así como la decisión del régimen de expropiar tierras agrícolas para su uso por la monarquía. En las protestas y disturbios se calcula el asesinato de 70 ciudadanos suazis, además de centenares de heridos y desaparecidos tanto por parte de la policía como del Ejército. Estas protestas exigen reformas políticas democráticas y exigen el fin de la monarquía en el país.

Aparte de haber enviado al Ejército con plenos poderes para acabar con las protestas, el régimen ha suspendido el acceso a las redes sociales y plataformas de internet para evitar movilizaciones, lo que no ha impedido la organización del pueblo. También se ha reprimido a los periodistas que cubren las protestas, como es el caso de Magnificent Mndebele, que declaró a la BBC News que «me estrangularon, me agarraron la garganta y después me tiraron… otros me dieron puñetazos en las costillas».

Sólo contamos con videos que filtra la oposición y que son reproducidos en el extranjero, en especial por el Partido Comunista de Suazilandia (Communist Party of Swaziland), ilegalizado por el régimen y cuyo Comité Central reside en el exilio en Sudáfrica.

En algunos videos vemos cómo el ejército detiene a supuestos manifestantes en sus domicilios, empleando la violencia para ello. También vemos disparos y cargas policiales en Manzini, la ciudad más grande del país.

Y es que este anacrónico régimen no duda en desplegar a su ejército por las principales ciudades para acabar con las protestas, que entre otras cosas han logrado quemar en Mbabane (capital del país) negocios vinculados a la monarquía.

Como ya dijera el camarada Fidel Castro, «el revolucionario no elige la violencia, sino que es la violencia la que se le impone al revolucionario», y en este contexto debemos situar estas protestas y sabotajes de la población civil contra el régimen absolutista. Lejos de escuchar las demandas de su pueblo, el régimen de Esuatini no ha dudado en criminalizarlo a través de las palabras de su Primer Ministro Themba Masuku, que afirmó que estas protestas estaban «secuestradas por criminales».

No se ha dudado en detener a miembros del partido de inspiración marxista Economic Freedom Fighters (EFF), fundado en Sudáfrica y que cuenta con una rama local en Esuatini, habiendo denunciado este partido la detención de su presidenta Nombulelo Motsa, así como a buena parte de sus militantes, cuyas casas fueron asaltadas por la policía.

Sin embargo, quienes más están alentando a las protestas son los dirigentes del Partido Comunista de Suazilandia, que está llamando a la unificación de la lucha por parte de todas las clases populares:

«Llamamos a todos los trabajadores, a las organizaciones religiosas y movimientos progresistas para que intensifiquen la lucha por la democracia ahora».

Esta misma organización ha denunciado que el rey Mswati III está refugiado en Sudáfrica (aunque el gobierno de Esuatini lo niega) y ha animado a crear “consejos comunitarios” de los cuales se formarán “unidades de autodefensa comunitarias” para combatir al régimen despótico de Esuatini.

A pesar de que el gobierno sudafricano (gobernado por el Congreso Nacional Africano) está intentando servir de mediador en el conflicto, sus juventudes se han unido a la causa de los comunistas suazis, recordando que ese mismo monarca en los años 80’ fue un firme aliado del Apartheid sudafricano y llegó a detener a miembros de su organización (la más combativa contra este régimen junto con los comunistas sudafricanos) que se habían refugiado en la entonces Suazilandia.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) denunciamos el silencio cómplice de los medios de comunicación y gobiernos burgueses frente a la represión de una monarquía absoluta contra las clases populares suazis. Del mismo modo, nos solidarizamos con toda víctima de esta represión y exigimos la libertad de sus presos políticos. Como no puede ser de otro modo, apoyamos la lucha del Partido Comunista de Suazilandia contra un régimen reaccionario y anacrónico, deseándoles la victoria y la pronta consecución de la etapa socialista en Esuatini.

 

POR EL FIN DEL CAPITALISMO Y LA MONARQUÍA ABSOLUTA

POR LA SOLIDARIDAD ENTRE LOS PUEBLOS

Madrid, 23 de septiembre de 2021

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Empresas sin trabajadores, la absurda contradicción de la automatización en el capitalismo

El pasado 13 de septiembre Carrefour anunciaba la apertura de su primer supermercado sin empleados, un establecimiento que ha abierto sus puertas en Dubai y que refleja una de las mayores contradicciones del capitalismo. Y es que bajo este sistema, la automatización genera más paro y pobreza, incrementando la gravedad de las inevitables crisis cíclicas, en lugar de liberar al ser humano del trabajo pesado para mejorar sus condiciones de vida.

La automatización y la robotización son una necesidad para todas las empresas, que deben competir en un mercado controlado por monopolios que imponen sus propias normas y leyes a través de los Estados capitalistas en manos de gobiernos títeres. Esta automatización que pretende contrarrestar la decreciente tasa de ganancia hace que aumente la composición orgánica del capital (aumenta el capital constante y disminuye el capital variable), reduciendo la plusvalía total que el empresario obtiene de los trabajadores, forzando a su vez a incrementar la tasa de explotación sobre estos.

Vemos por tanto como la automatización se abre paso en todos los sectores: Los Robo Taxis supondrán un negocio de 38,610 millones de dólares en 2030; Los departamentos de RRHH introducen herramientas de automatización para la captación y selección de candidatos, llegando a despedir a trabajadores aplicando algoritmos; Se automatizan centros logísticos, farmacias, empresas de publicidad, almazaras, empresas financieras, hospitales, camareros y toda clase de trabajos que serán reemplazados por inteligencias artificiales.

Un estudio de McKinsey Global Institute (MGI), que cuenta con la participación de expertos del departamento de Economía de Oxford y el Banco Mundial, estima que para 2030 el 14% de los trabajadores del mundo perderán sus puestos de trabajo. La automatización eliminará en ese periodo entre 400 y 800 millones de puestos, de los cuales unos 375 millones nunca serán recuperados.

Además de esto, la depauperación de las condiciones de los trabajadores, que son los potenciales consumidores de los productos y servicios de estas empresas, hace que el aumento de la producción propiciado por la automatización no pueda ser asimilado por el mercado, generándose así una crisis de sobreproducción.

Sin embargo, la automatización en manos de la clase obrera y generando productos y servicios con el único fin de satisfacer las necesidades del ser humano, se convierten en herramientas de progreso que mejoran la calidad de vida, algo que sólo es posible si esas máquinas, robots y demás medios de producción están en manos de la clase obrera.

La automatización es un callejón sin salida en el capitalismo, y una prueba más de que los días que vivimos no le corresponden ya a este sistema que, moribundo, se resiste a morir. Es labor de la clase obrera organizada acabar con él de forma revolucionaria y construir el socialismo, única vía para armonizar las relaciones de producción y hacer que el enorme incremento en la producción de bienes y servicios suponga progreso para la mayoría del pueblo en lugar del enriquecimiento de una minoría a costa de la pobreza y las vidas de millones de trabajadores en todo el mundo.

 

¡Por la socialización de los medios de producción!

¡Socialismo o barbarie!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Si las eléctricas amenazan al pueblo, nos tendrán enfrente

Lo último de “la crisis de la luz” ha sido la amenaza por parte de las eléctricas de cerrar las plantas nucleares y desabastecer a la gente de luz. Esto incluye a la Central Nuclear de Trillo (Guadalajara).

Castilla – La Mancha, una región con unos 2 millones de habitantes, siendo una de las regiones más despobladas, con el IPC al 4% interanual en el mes de agosto y una subida del 2’1% en la vivienda, que cuenta con un 30% (600.000 personas) de gente que vive en la pobreza, con una tasa de paro del 16’6% y un desempleo juvenil del 40’6%, contratos basura, mayoritariamente eventuales de cara al campo, con las condiciones abusivas que ya conocemos que existen en el campo bajo el capitalismo y una luz encarecida como en el resto del Estado, y las eléctricas amenazan a esta región (como al resto de regiones) con cerrar la planta nuclear de Trillo, en la provincia de Guadalajara. Si lo hacen, nos tendrán enfrente para combatirles.

La pasividad del Gobierno del reaccionario y bien conocido fascista de los pesos grandes del PSOE, García-Page, que durante sus seis años de gobierno en la región ha demostrado su carácter fascista, autoritario y reaccionario, que en esta crisis está representado por el Consejero de Desarrollo Sostenible, José Luis Escudero, está permitiendo las amenazas de las eléctricas, que juegan con el pueblo para su beneficio económico. Estos reaccionarios, aun siendo del mismo partido, culpan al Gobierno central de no solucionar la crisis. ¡La crisis está en vuestras manos también!

Castilla – La Mancha es una de las regiones en el punto de mira al contar con la Central Nuclear de Trillo que, además de a otros lugares de la región, así como a los hogares, suministra electricidad a los hospitales de la región, y es que un hospital de la región ha pagado 450.000 euros de luz, frente a los 150.000 en el mismo mes del año pasado. ¡Estamos en una pandemia y las eléctricas juegan con la salud de las personas, y la respuesta del Gobierno de Page es decir que lamentan la amenaza!

Las centrales nucleares, así como todo el campo ecológico eléctrico, que en nuestra región debería ser muy rico dada la gran cantidad de luz solar y de viento que posee, pertenecen únicamente al pueblo.

Sólo socializando las empresas eléctricas, conjuntamente con el resto de empresas estratégicas – banca, transporte, telecomunicaciones, etc – el pueblo tendrá garantizado todos los servicios básicos, sin depender de los abusivos precios impuestos por los monopolios ante la pasividad de los gobiernos títeres, regionales o estatales.

 

Partido Comunista Obrero Español en Castilla – La Mancha




La reacción y el imperialismo en el mundo islámico

Desde hace unos días hemos podido apreciar un blanqueamiento de los talibanes por parte de los mass media. En apenas unas semanas han pasado de ser un grupo a temer por Occidente, mostrando imágenes de afganos tratando de huir en el aeropuerto de Kabul o de manifestaciones políticas llamando a proteger a las mujeres y niñas afganas, a ser unos firmes aliados del mundo occidental frente al Estado Islámico (ISIS).

 

El ISIS era considerado en algunas ocasiones como grupo terrorista que aterrorizaba al mundo por sus decapitaciones y masacres en Siria e Irak, así como supuestas acciones llevadas a cabo en Occidente (como el atentado de la Rambla en Barcelona), lo que despertó las hostilidades en lugares como España o Francia por sus atentados contra la población civil; mientras que en otros momentos se les apoyaba en Oriente Medio por combatir a un sistema político como el sirio (contrario al imperialismo de EEUU e Israel). Sin embargo, no podemos obviar que tanto a ISIS (organización que se ha convertido en comodín para atribuir cualquier atentado terrorista) como al régimen talibán los apoya un estado como el qatarí, uno de los principales baluartes del terrorismo islámico en el mundo junto con Arabia Saudí. Curiosamente, estos países son aliados de EEUU y del Estado Español. No es de extrañar tampoco el blanqueamiento por parte de la editorial de El País, puesto que Qatar es uno de los principales accionistas de este periódico y ya en el pasado blanqueó a los llamados “rebeldes sirios” que luego acabaron identificándose con ISIS, cuando no con el Frente al-Nusra, la sucursal de Al Qaeda en Siria.

Nada de esto debe sorprendernos, pues a lo largo del siglo XX el capitalismo no ha dejado de apoyar en diferentes formas al integrismo islámico contra aquellos gobiernos que mostraran sesgos progresistas y estuvieran aliados con la Unión Soviética (caso del Egipto del presidente Gamal Abdel Nasser) o que directamente se identificaran con el socialismo real (caso de la Revolución de Saur en Afganistán o de Yemen del Sur, el único país árabe que ha tenido un sistema político basado en el marxismo).

Con el triunfo de la Revolución Rusa y el reconocimiento de la naciente Rusia Soviética (aún no Unión Soviética) del derecho de autodeterminación de los pueblos, muchos movimientos anticolonialistas, sobre todo de Asia y África, tomarán impulso frente al colonialismo todavía persistente, en el caso del mundo islámico, principalmente de Gran Bretaña y Francia. Tras la Segunda Guerra Mundial, este derecho de autodeterminación sería recogido por Naciones Unidas, si bien las antiguas potencias acabarían adoptando otra especie de dominación sobre sus antiguas colonias; esto es el neocolonialismo, es decir, el control de estas nuevas naciones a través de sus recursos económicos. Frente a esta suerte de neocolonialismo se levantaron algunos líderes nativos, entre los que se encontraba el egipcio Gamal Abdel Nasser.

No es nuestra intención edulcorar al presidente Nasser, cuyo gobierno estuvo envuelto en algunos episodios reaccionarios, tales como su amistad con el régimen franquista (principalmente por no haber reconocido al Estado de Israel) y la ilegalización del Partido Comunista de Egipto hasta 1964, época en que se estrecha su relación con la Unión Soviética, liberando a los comunistas egipcios de prisión y permitiéndoles integrarse en su gobierno. Sin embargo, no cabe duda que el nasserismo (también conocido como “socialismo árabe”), dio un gran impulso a los movimientos progresistas del mundo islámico a través de su panarabismo (por lo que se invitaba a los países árabes progresistas a unirse para crear un contrapoder frente al neocolonialismo occidental) y su lucha en todos los frentes contra el Estado de Israel. En este contexto, el bloque occidental apoyaría a un grupo integrista conocido como los Hermanos Musulmanes, identificados ideológicamente con el islamismo político, pudiendo ver una de sus principales manifestaciones en la Turquía del reaccionario Erdogan, uno de los promotores de la “oposición siria” como país miembro de la OTAN.

Durante el nasserismo, los Hermanos Musulmanes serían ilegalizados y su presencia en Egipto era residual, de manera que el propio presidente Nasser hablaba de la reivindicación del líder de esta organización de obligar a las mujeres a usar el velo y provocaba la risa de su audiencia.

Precisamente, los Hermanos Musulmanes serían quienes asesinaran al sucesor de Nasser, Anwar al Sadat, si bien, al haber claudicado este tras la Guerra del Yom Kippur (1973), convirtiendo a Egipto en el primer país árabe en reconocer al Estado de Israel, EEUU mostró menos interés en apoyar a esta organización islamista.

Sería esta corriente ideológica la que influiría en la aparición de una organización política-militar palestina: Hamás. Este partido se enfrentaría al existente movimiento de autodeterminación palestino, que se caracterizaba por ser laico y progresista (“no luchamos contra el pueblo judío, sino contra la ocupación sionista, no luchamos por la yihad, sino que luchamos por la soberanía palestina”, llegó a decir el líder palestino Arafat). La corrupción dentro de la Autoridad Nacional Palestina hizo que muchos acabaran optando por el islamismo político de Hamás. Todo esto acompañado de las posiciones tercerposicionistas de Arafat, pues mientras que el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) de George Habash (de ideología marxista-leninista) buscaba una alianza con los países socialistas y de aquellos que sin ser socialistas mostraban tendencias progresistas (caso del Egipto nasserista o de la Siria baazista), Arafat lo mismo buscaba apoyo en el campo socialista que en el de la reacción, como es el caso de Arabia Saudí o de la Uganda del dictador Idi Amín.

Durante el conflicto sirio Hamás llegó a defender a los “opositores” frente al gobierno de Bashar Al-Assad, recibiendo en la franja de Gaza (zona de Palestina controlada por dicha organización) al emir de Qatar, que como hemos dicho, es uno de los grandes promotores del terrorismo islámico, entre ellos ISIS. Por su parte, Israel atendió con sus ambulancias a militantes del Frente al-Nusra heridos en combates.

La propia reacción de los actuales talibanes no deja de ser fruto de la política imperialista estadounidense en el contexto de la Guerra Fría para acabar con el régimen socialista de la República Democrática de Afganistán surgido a raíz de la Revolución de Saur, el 27 de abril de 1978, y de esta forma minar la influencia de los soviéticos en la región. La CIA dio entrenamiento a los muyahidines, al igual que la China de Deng Xiaoping (en el contexto del conflicto sino-soviético). Precisamente, el actual gobierno chino ha sido uno de los primeros países en anunciar que reconocerán al régimen talibán. Es el imperialismo estadounidense y chino quienes han alimentado a la bestia del integrismo islámico.

De igual manera al caso sirio, Occidente vendió como “rebeldes” y “opositores” a grupos integristas islámicos en Libia para acabar con el régimen de la Yamahiriya del coronel Muammar al-Gadafi, en ese momento aliado del imperialismo chino y ruso. Aquí debemos hacer alusión a la pasividad del gobierno de Putin frente a la intervención de la OTAN en Libia, pese a ser uno de sus aliados en la zona, o de China, que acabó reconociendo al gobierno resultante tras el derrocamiento de Gadafi. Si Rusia llegó a participar en Siria en defensa del gobierno de Bashar Al-Assad no fue por internacionalismo, sino para proteger sus intereses geoestratégicos en el territorio, donde hay dos bases militares rusas.

Queda demostrado que la reacción islamo-fascista de los países musulmanes era muy reducida y que sólo con el impulso que les dio el imperialismo occidental durante la Guerra Fría y en la actualidad, han logrado dominar países y exterminar a sus habitantes.

Por su parte, en los países socialistas combatieron cualquier tipo de reacción religiosa (no exclusivamente la islámica), como fue el caso de la Unión Soviética, cuyos efectos llegan a día de hoy todavía a lugares como Uzbekistán, donde las mujeres musulmanas en su mayoría no llevan velo a raíz del episodio conocido como “hujum”, donde se animaba a las mujeres de las regiones mayoritariamente musulmanas a quemar sus paranjas (prendas parecidas a los burkas).

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) denunciamos el actual blanqueamiento del régimen talibán y al terrorismo islamista como algo alimentado y promovido por el imperialismo occidental para defender sus intereses en el territorio islámico.

De igual manera, condenamos la posición hipócrita de EEUU y sus aliados, que al mismo tiempo que dicen llevar a cabo una “lucha contra el terrorismo” cortejan a países como Qatar o Arabia Saudí, Estados que no sólo financian el integrismo islámico sino que no dudan en violar cualquier derecho de su población. Sólo el socialismo nos librará de cualquier tipo de integrismo religioso.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 19 de septiembre de 2021

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




¡Por una educación por y para el proletariado!

Con la llamada crisis del coronavirus los antagonismos de clase se acentúan sin descanso. El fracaso y abandono del sistema educativo, así como el acceso a estudios superiores, están estrechamente ligados a las características socioeconómicas de las familias, siendo determinante la clase social del alumno.

Lo público se está desmantelando y convirtiendo poco a poco en privado, lo cual afecta, sobre todo, a la accesibilidad de la educación de los hijos de la clase trabajadora. Además, al estar la mayoría de estos centros bajo control de las instituciones de la Iglesia, se observa el adoctrinamiento religioso y anticomunista que se realiza a los estudiantes que acuden a estos centros. Esta situación se vuelve completamente desesperada cuando hablamos de la Región de Murcia.

En la universidad la situación sigue siendo un desastre. Ante la incertidumbre sobre la modalidad en la que se va a impartir este nuevo curso 2021-2020, la brecha digital, totalmente demoledora, continúa dejando a los estudiantes sin medios a su disposición para acceder a las clases online. A esto se le añade que muchas familias de clase trabajadora no disponen de espacios adecuados para el estudio. Lo que demuestra la realidad del capitalismo como sistema basado en la explotación y las desigualdades.

Ante esta situación, el gobierno más progresista de nuestra historia, sigue dejando en la estacada a los estudiantes de las zonas rurales donde la conexión a internet es deficiente, cuando no directamente inexistente. Además, el gobierno de la comunidad ha dejado desatendidas las diversas problemáticas derivadas de la situación de crisis y pandemia mundial ya que en muchos centros no se poseen espacios, medios ni personal para cumplir con las medidas necesarias.

El conocido tasazo supone un abuso brutal y una política criminal hacia los estudiantes, duplicando y triplicando los costes de sus matrículas y suponiendo una de las principales razones por las cuales los estudiantes de clase trabajadora se ven obligados a abandonar sus estudios. Además, aquellos estudiantes que necesitan trabajar para pagar sus estudios quedan totalmente abandonados por las instituciones serviles a la burguesía, a los monopolios. De este modo, la Universidad se convierte en un saqueo para los estudiantes de la clase trabajadora con el objetivo de convertirlos en piezas de las cadenas de producción y explotación capitalistas. Eso sí, con un título bajo el brazo. Un título cuya consecución supone un endeudamiento para la familia y obliga al estudiante a compaginar estudios con la explotación laboral, con el trabajo esclavo de la sociedad capitalista.

Las leyes, decretos y currículos educativos de las democracias modernas son fruto de un aparato ideológico cuyo único fin es dificultar el acceso de los hijos de la clase obrera a la educación. Se concluye pues, que la pandemia ha sacado a flote la completa inviabilidad del sistema educativo actual. No es suficiente la defensa a ultranza de la educación pública, pues los abusos se seguirán produciendo mientras las instituciones del Estado sean administradas por la burguesía.

El carácter de la educación debe ser popular y al servicio de la clase obrera. Para ello, es necesario construir un sistema completamente nuevo. La clase obrera debe organizarse para construir el Socialismo, y establecer una educación gratuita y universal, en la que las instituciones educativas velen por elevar el nivel cultural de los estudiantes, sin saquearlos y adoctrinarlos en ideología burguesa.

Construyamos un sistema educativo de carácter humanista, donde no exista el beneficio privado y en el que la formación no sea un medio para adaptarnos al sistema productivo, sino un fin en sí mismo.

 

¡Por una educación por y para los trabajadores!

¡Contra la educación del capital!

¡Por la educación socialista!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) en la Región de Murcia




Con el nuevo salario mínimo la clase trabajadora pierde poder adquisitivo

El gobierno “más progresista de la historia” ha pactado con los sindicatos amarillos CCOO y UGT una subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que lo sitúa en los 965 euros mensuales, lo que supone una subida al mes de 15 euros, o lo que es lo mismo, un 1,58%. Teniendo en cuenta que se aplicará la subida desde el mes de septiembre, el porcentaje con respecto al salario del año 2021 sería en realidad un 0,53%. La subida será aprobada previsiblemente el próximo martes en Consejo de Ministros.

Según el Instituto Nacional de Estadística, la inflación anual estimada del IPC en agosto de 2021 es del 3,3%. Si la evolución del IPC continúa en la línea actual y teniendo en cuenta los récords alcanzados en el precio de la luz en los últimos días, a final de año podría situarse por encima del 4%.

Esto quiere decir que con esta subida, aquellos trabajadores que estén cobrando el SMI –1,5 millones según los cálculos del gobierno-, en el mejor de los casos, perderán cerca de un 3% de poder adquisitivo. Todo esto sumado a los millones de trabajadores que han pasado por ERTEs en el último año perdiendo durante ese periodo al menos un 30% de sus ingresos.

Esta irrisoria cantidad que se ve superada con creces por la carestía de vida ha sido anunciada como un acuerdo entre el Ministerio de Trabajo y CCOO y UGT, acuerdo que ha sido rechazado por la patronal. Entonces cabe preguntarse, ¿quién ha frenado una subida mayor del SMI, los sindicatos amarillos o la ministra Yolanda Díaz? Una ministra que pretende abanderar los derechos de los trabajadores y dos supuestos sindicatos de clase no han podido acordar siquiera una subida del SMI que esté acorde con la inflación anual que marca el IPC.

Hay que tener en cuenta además que las subidas del SMI no tienen efectos reales en la economía de los trabajadores, ya que estas se ven absorbidas por el incremento de los precios (vivienda, electricidad, gas, agua, etc). Basta echar un vistazo a la evolución del SMI a lo largo de los años, que ha pasado de los 21,64 euros al mes en 1970 a los actuales 965. Sin embargo, en 1970 muchas familias de clase obrera vivían con el salario de uno sólo de sus miembros y hoy hay millones de familias que apenas subsisten con 2 salarios. Las subidas del SMI no sirven para nada si las empresas tienen todos los medios para seguir precarizando el trabajo –temporalidad, subcontratación, falsos autónomos, horas extra no pagadas, etc-. Esto puede comprobarse en cómo ha evolucionado el número total de horas efectivas semanales trabajadas por todos los trabajadores a lo largo de los años, que ha pasado de las 584.645.900.000 horas en el segundo trimestre de 2008 a las 404.969.500.000 horas en el segundo trimestre de 2020, o el número de horas mensuales trabajadas por trabajador, que en ese mismo periodo ha pasado de 145,98 horas a 113,78 horas.

La realidad es que a pesar de todas las subidas del SMI, la clase trabajadora está cada día más precarizada, y la burguesía acumula cada día más riqueza en sus manos. En 2020 un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) cifraba en 64.500 millones de euros al año la pérdida en la renta de los trabajadores en España desde 2009. En 2015 Caixabank Research publicaba un informe titulado “Caen las rentas del trabajo y aumenta la desigualdad”, en el que se exponen datos de todo el mundo que muestran como a lo largo de los años las rentas del capital ganan peso con respecto a las del trabajo, o lo que es lo mismo, que la desigualdad crece, la clase trabajadora cada día es más pobre y la burguesía más rica. En 2017 El Confidencial publicaba un artículo titulado “Las rentas del capital ganan peso en el PIB y crecen ya casi el doble que los salarios”, en el que se indicaba que “con la crisis se han perdido 30.000 millones en salarios pero los beneficios han aumentado en 14.000 millones”.

Durante la pandemia las medidas implementadas por todos los gobiernos, incluido el de la coalición PSOE-PODEMOS-IU/PCE, han ido destinadas a trasladar más dinero público a manos privadas. Los ERTEs son un ejemplo claro de ello. Ahora los fondos europeos volverán a caer en manos de los empresarios, que usarán esos miles de millones de dinero público para seguir avanzando en la automatización y la robotización, lo que enviará a más trabajadores al paro.

Como podemos ver, ningún SMI, sea éste de 950 o de 965, ni aunque fuera de 2000 euros, podrá evitar que la clase explotadora continúe precarizando y explotando a la clase obrera mientras ésta no tome el control de los medios de producción, porque bajo la dictadura de la burguesía, bajo la dictadura del capital, toda ley y sobre todas las cosas siempre protegerá la libertad de los capitalistas.

La única salida que tiene la clase obrera es tomar el poder de los medios de producción de forma revolucionaria y socializarlos para que toda la riqueza generada por los trabajadores sirva a los intereses del pueblo, y no a los de sanguijuelas y parásitos que viven a nuestra costa.

 

¡Ningún SMI salvará a la clase obrera en el capitalismo!

¡Tomemos los medios de producción!

¡Socialismo o barbarie!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El expolio al pueblo trabajador a través del precio de la electricidad solo tiene una solución: El socialismo

El precio de la electricidad volverá a alcanzar un nuevo récord este jueves al situarse en 188,18 euros/MWh, un 8,9% por encima del máximo histórico registrado este mismo miércoles. Esta subida supone un nuevo expolio a la clase trabajadora de la que el gobierno “más progresista de la historia” es cómplice.

Después de que los gobiernos del PSOE con Felipe González y del PP con José María Aznar privatizaran la mayor parte de las empresas públicas del Estado español, incluyendo empresas como Endesa o Enagas (actual Naturgy), y de que ambos ex presidentes pasaran a cobrar generosos emolumentos de las empresas que ellos mismos privatizaron, vemos como ahora, ante las suaves medidas anunciadas por el gobierno de coalición PSOE-PODEMOS-IU/PCE, las eléctricas amenazan con cerrar las centrales nucleares que suponen actualmente entre un 20% y un 25% de la producción eléctrica en nuestro país.

Esta amenaza la lanzan los monopolios eléctricos sabedores de que el poder en un Estado capitalista está en manos de quien controla los medios de producción, no en el gobierno de turno. Pero esta teatralización no debe ocultar que el actual ejecutivo no es más que un gobierno títere, cuya misión final no es otra que la de aplicar los ajustes que los monopolios necesitan para seguir explotando al pueblo trabajador, bajo una máscara socialdemócrata que esconde la verdadera esencia del Estado español, el fascismo, que no es más que el gobierno directo de los monopolios.

El otro teatrillo lo escenifica el propio seno del gobierno, mostrando dos supuestas caras enfrentadas -PSOE por un lado y PODEMOS-IU/PCE por otro-, siendo la medida estrella de la coalición Unidas Podemos la creación de una empresa pública energética, una propuesta que rebosa un cinismo absoluto. Empresas públicas energéticas eran Endesa o Enagas, que fueron levantadas con dinero público y una vez eran rentables fueron regaladas a manos privadas. En lugar de nacionalizar todas las empresas públicas que fueron privatizadas, proponen crear una nueva empresa, de nuevo con dinero público aportado en su gran mayoría por la clase trabajadora. Una nueva empresa pública que pueda volver a ser privatizada para que futuros ex presidentes y ex ministros puedan seguir engordando sus cuentas corrientes quedando demostrado cómo la corrupción es el método predilecto mediante el que los monopolios dirigen los gobiernos y el Estado en su conjunto.

Pero bien saben los oportunistas que nacionalizar una empresa en el capitalismo sólo tiene sentido para sanearla y volverla a devolver a manos privadas (véase Bankia), que si no se socializan los medios de producción y se ponen en manos de la clase obrera, si no se construye un Estado socialista en el que el lucro privado desaparezca y todo el fruto de nuestro trabajo sea únicamente para beneficio de todo el pueblo, no tiene ningún sentido, pues las empresas públicas en el capitalismo compiten con las normas y leyes impuestas por los monopolios, de los oligarcas. Es por ello que el precio de la electricidad sube en toda Europa, incluyendo países como Francia, Alemania o Italia que cuentan con empresas energéticas públicas.

El capitalismo es un sistema caduco que no puede ofrecer nada más que miseria, explotación, pobreza, guerras y muertes. El poder de los monopolios es de tal magnitud en esta fase del capitalismo que cualquier intento de reformarlo deja en evidencia el engaño que oportunistas y fascistas perpetran contra el pueblo, ocultando la única salida para la humanidad, que no es otra que la superación revolucionaria de este sistema para construir el socialismo.

La solución pasa porque los trabajadores nos organicemos y nos unamos para acabar con el capitalismo y con su Estado, haciendo que la propiedad de las empresas pasen a manos de la clase obrera, al igual que el desarrollo tecnológico se ponga al servicio del pueblo trabajador, para hacer que el ingente incremento de la producción y riqueza que la robotización y la automatización generan suponga progreso social para el pueblo y no pobreza para éste e incremento de la desigualdad social, que es lo que producirá si sigue en manos de la burguesía.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Los fascistas gobiernan en Madrid

El alcalde de Madrid, Martínez Almeida, afirmó en unas declaraciones de manera irónica “seremos fascistas, pero sabemos gobernar”. Pero lo cierto es que quien gobierna nuestra ciudad es un completo fascista.

Almeida hacía esta afirmación de forma irónica y buscando banalizar el fascismo con el fin de hacer creer que es ridículo llamarle fascista, y sin embargo, la realidad nos muestra lo contrario. Para las pocas competencias que tienen los ayuntamientos dentro del Estado español es curioso como Almeida ha sido capaz de aprovechar estas para lograr el beneficio propio y de aquellos pertenecientes a su clase burguesa.

Así, podemos comprobar esto con actuaciones como el desalojo ilegal del centro social autogestionado “La Ingobernable”, un lugar el cual ofrecía alternativa habitacional y otros servicios a personas que no contaban con nada por culpa del capitalismo criminal, el cual no te permite ni acceder a una vivienda digna y menos en una ciudad como Madrid.

A raíz de esto, podemos destacar la detestable actuación del alcalde en una de las materias que más preocupa a los madrileños: la vivienda. Mientras que en Madrid se paga un 82% más de alquiler que la media del resto de España, la única solución que ofrece Almeida es realizar un plan de ayudas para pagar el alquiler destinado a personas con una renta anual bruta de entre 33.200 y 88.200 euros, unos requisitos que hacen que las personas con menor renta a la expuesta y que, posiblemente necesiten las ayudas más que nadie, se queden sin ellas.

Y es que la gestión de Almeida, como estamos comprobando, se puede resumir en una gestión orientada en el odio al pobre. Desde el PCOE lo denunciamos hace meses con los detestables encierros domiciliarios durante la pandemia en los barrios obreros y la nula protección con la que contaban estos barrios para defenderse de la COVID-19. Igualmente denunciamos en su momento como, mientras en los barrios obreros tenían que sufrir un confinamiento domiciliario por el cual solo podían ir a trabajar, las calles del centro de Madrid se llenaban de turistas con el beneplácito del alcalde, el cual animaba a “ir a tiendas y restaurantes”.

Así mismo, Madrid se ha convertido en una ciudad diseñada única y exclusivamente para los ricos. Como mostramos en el PCOE anteriormente, en Madrid vive el 30% de las rentas más elevadas del Estado debido a las grandes rebajas fiscales que reciben aquí, las cuales abona la Comunidad honrosamente. Mientras tanto, los obreros, que no reciben estas rebajas fiscales, tienen que elegir entre dedicar más de la mitad de su salario a vivir en Madrid o mudarse a una ciudad dormitorio para poder vivir medianamente bien. A esto nos referimos cuando decimos que Madrid es una ciudad para los ricos: casi un millón y medio de personas que trabajan o estudian en Madrid viven en ciudades dormitorio alrededor de Madrid debido a la inaccesibilidad de la vivienda y de la vida en general en nuestra ciudad.

Todos estos años de gestión de Almeida demuestran que la frase “seremos fascistas, pero sabemos gobernar” es completamente real: son fascistas y saben gobernar para la burguesía. Madrid avanza hacia lo que la burguesía quiere de ella, convertirla en una ciudad completamente deshumanizada, una cárcel de hormigón en la que los obreros solo tengan un destino: ir de casa al trabajo y viceversa. Madrid es uno de los mayores esperpentos del capitalismo en España por culpa de los burgueses fascistas que llevan años y años haciendo de ésta una ciudad vacía de vida donde solo prima el beneficio económico.

Desde el PCOE llamamos al proletariado a organizarse contra este sistema criminal que nos induce a una vida gris llena de explotación y miseria para construir un nuevo sistema donde todas las penurias del capitalismo sean cosa del pasado y donde sea el proletariado quien maneje su presente y su futuro: el socialismo.

 

¡ORGANÍZATE CONTRA EL CAPITALISMO!

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




El capitalismo mata al trabajador

Vestas Daimiel (Ciudad Real) es otro ejemplo de cómo el capitalismo exprime hasta la última gota a sus máquinas de producción: los obreros.

Esta empresa es una de las tantas que durante años llevan incumpliendo ya no derechos en materia sindical, sino incluso humanos. En ella se producen despidos y sanciones arbitrarias, más llevadas por motivos personales que laborales, usando los insultos y las amenazas para amedrentar a los trabajadores y mantener un control laboral y psicológico sobre ellos.

A esto se le suman los problemas de salud derivados del uso de elementos químicos que la planta usa para la fabricación de palas de molinos eólicos, que los exponen a sustancias altamente tóxicas como son Bisfenol A, Epiclorhidrina, MDA y 4-Terbutilfenol, que producen cáncer, mutaciones, problemas en la reproducción y disruptor endocrino. Esto no solo es dañino para la salud física, sino también para la mental, pues sus consecuencias afectan a su comportamiento, estado emocional, y por tanto, a las relaciones sociales con familias y allegados.

Esta realidad de explotación inhumana de la clase trabajadora se ve además consolidada por las políticas antiobreras de los distintos gobiernos de turno, siendo el actual gobierno “más progresista de la historia” un peón más al servicio de las grandes empresas, concediendo millonarias ayudas con dinero público a través de los ERTE, de subvenciones para deslocalizar la producción (lo que ellos llaman internacionalización) y toda clase de prebendas.

Vestas Daimiel es un ejemplo claro de como en el capitalismo el trabajador se ve privado de todo, su trabajo enajenado y su única libertad es la de morirse de hambre. No es ninguna excepción porque esta realidad, con diferentes matices, la viven todos los trabajadores.

El capitalismo es un muerto viviente que arrasa con todo en su intento por sobrevivir, destruyendo todo a su paso, incluyendo el propio planeta. Pero ese muerto viviente sólo caerá por la acción revolucionaria de la clase trabajadora guiada por la ciencia marxista-leninista. Para ello es imprescindible la unidad de acción de los comunistas, que deben guiar todas las luchas de la clase trabajadora en una única lucha contra el sistema, por la construcción de un Frente Único del Pueblo que permita acabar con el capitalismo y construir el socialismo.

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El PL vota en blanco a nivel nacional en estas P.A.S.O.

A continuación reproducimos un artículo que nos envían nuestros camaradas del Partido de la Liberación (PL) con motivo de las elecciones P.A.S.O. (primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias) que se celebrarán este próximo domingo 12 de septiembre en Argentina y que habilitan a candidatos y partidos políticos para presentarse a las elecciones legislativas del próximo 14 de noviembre:

 

EL PL VOTA EN BLANCO A NIVEL NACIONAL EN ESTAS P.A.S.O.

 

Con estas elecciones no se come, no se educa y no se cura.

 

El 12 de septiembre son las PASO para elegir los candidatos que a su vez competirán en las elecciones legislativas del 14 de noviembre.

 

El Partido de la Liberación (PL) llama a los trabajadores y sectores populares a votar en blanco. O sea, ir a votar (porque estas elecciones no son fraudulentas ni proscriptivas) y no meter en el sobre ninguna boleta. El voto en blanco quiere mostrar el descontento de las bases frente a un régimen político que, cediendo a los monopolios, banqueros y el FMI, no ha resuelto los grandes dramas de nuestro pueblo. Tales son la falta de trabajo, el salario y jubilación insuficientes, los planes Potenciar harto insuficientes en cobertura y monto, la inflación que castiga a nuestros hogares en muchos de los cuales hay hambre, la falta de tierra para trabajar y vivir para casi 50 por ciento de la población que es pobre. Y un largo etcétera.

 

La situación es tan desesperante que comprendemos a los compatriotas que, en forma de repudio, directamente no van a ir a votar. Nos parece mejor, como compromiso, no quedarse en casa ese domingo 12 sino ir a la escuela y votar en blanco como muestra política de insatisfacción de alguien que quería ejercer su derecho al sufragio y lo hizo de ese modo, contestatario.

 

Este repudio al arco partidario dominante en esta democracia burguesa no significa que todos los partidos sean iguales: el macrismo es el peor de todos. Ni que todos los candidatos sean por igual repudiables, pues hay algunos rescatables y quizás sean votables en las legislativas de noviembre. También tomamos nota, por supuesto de la pandemia, los paliativos del gobierno en 2020 y las vacunaciones en 2021. Pero no alcanzan. Que en estos dos meses rectifique el proselitismo vacío de ideas y tengan propuestas concretas para superar la crisis económica que dejó el neoliberalismo y que desgraciadamente el gobierno de los Fernández y Massa no ha resuelto.

 

No se puede votar a Juntos porque Macri, Larreta, Vidal, Santilli, Negri, Morales y demás son responsables de la catástrofe de 2019, con endeudamiento externo, fuga de capitales, corrupción y negociados familiares, alta inflación, entrega del país, ajuste a los jubilados y trabajadores, entrega de Malvinas, contrabando de armas a Bolivia, prisión de presos políticos, desaparición forzada de Santiago Maldonado y crimen de Rafael Nahuel, subordinación a Trump, etc. Son lo peor de la política aunque cambien de figuritas y los ayude Clarín y TN.

 

No vamos a votar al Frente de Todos a pesar de su rescatable campaña de vacunación contra el COVID-19 y los 3 IFE y ATP, porque ha legalizado la fraudulenta deuda externa y la sigue pagando con el ajuste a trabajadores, jubilados e inversión y gasto público. Fernández renegocia con el FMI, lo que significará ajustes mucho más tremendos para los próximos años. Los votamos en 2019 para sacarnos de encima a Macri, pero hoy no podemos votarlos porque sería una claudicación ante el FMI. Sería un premio con tanta inflación, agravamiento de la pobreza que afecta a 22.7 millones de argentinos y un 60 por ciento de niños y adolescentes. El FdT ha negado la existencia de presos políticos, condenando a Milagro Sala y demás compañeros.

 

Y en estas PASO tampoco podemos votar al FITU porque, si bien no es responsable de la crisis del capitalismo dependiente, no tiene una propuesta de Frente Antiimperialista y rebelión popular para acabar con el dominio de los monopolios, la oligarquía y el imperialismo yanqui. Y encima, en septiembre sus cuatro partidos van divididos en tres listas, reiterando el ADN divisionista del trotskismo. Y esto en las PASO nos inhibe de votarlos a nivel nacional, aún en forma crítica, a pesar de que en las protestas sindicales, sociales y de DD HH han jugado un buen papel (no así en la solidaridad con Cuba y Venezuela, donde tienen una pésima política).

 

Por todo lo señalado, el PL votará en blanco a nivel nacional en las PASO. Luego en noviembre, atendiendo a los datos y novedades de los próximos dos meses, volverá a evaluar si mantiene ese voto o apoya críticamente a alguna lista que no sea patronal.

 

Hoy esta regla tiene dos excepciones. En Santa Fe el PL votará críticamente a Agustín Rossi porque es un político nacional y popular, honesto, enfrentado al agrobusiness y crítico del derechoso gobernador Perotti que no quiso estatizar Vicentín. Y en CABA el PL votará a Myriam Bregman, del FITU, porque es una figura de la lucha de DD HH que va más allá de su pertenencia orgánica al trotskismo.

 

En esta ocasión, no siempre es así, ha quedado claro que con estas elecciones no se come, no se educa y no se cura.

 

Votaremos en blanco, con esas excepciones, y seguiremos la lucha unida por Pan, Salario, Tierra, Trabajo, Salud y Educación. Por un sistema de Salud con eje central en lo público, buenos sueldos y condiciones laborales para el personal de Salud. Contra el pago de la deuda externa al FMI y para que la crisis la paguen los que la provocaron. Por la baja de horas de trabajo con igual salario. Contra la precarización laboral en el Estado y privados. Por un ingreso básico universal. Por una jubilación mínima de 60.000 pesos. Por el control de precios a monopolios e híper para bajar la inflación. Por la estatización de la energía, la siderurgia, el comercio exterior y el sistema bancario. Para que el Estado tome todo el control del río Paraná. Por un impuesto a las grandes fortunas todos los años por ley y con alícuota del 5 por ciento. Por una reforma agraria que entregue tierra, créditos y maquinaria a los pueblos originarios, trabajadores rurales, campesinos pobres y cooperativas. Cárcel a Macri y libertad a Milagro Sala y demás presos políticos. Cárcel a Blaquier y demás empresarios socios del genocidio. Por una reforma judicial y el juicio político a la Corte Suprema. Por una nueva ley de medios plural y antimonopólica. Para que se garantice el derecho de las mujeres al IVE. Basta de femicidios. Por la soberanía argentina en Malvinas, el Atlántico Sur y la plataforma continental correspondiente. Por una Asamblea Constituyente.

 

Estas buenas ideas deben respaldarse, y así lo haremos junto con muchos aliados, en la lucha callejera, unida, combativa y organizada.