Madrid: todo vale si es por la economía

En estos días de Navidad, estamos viendo sucesivas situaciones en las que las calles del centro de Madrid sufren grandes aglomeraciones de personas en las mismas, estampa que nos resulta familiar a los madrileños por estas fechas pero que no debería serlo tanto teniendo en cuenta la crisis sanitaria que atravesamos.

Lo que estamos viendo estos días es la última muestra de la irresponsabilidad social de un gobierno municipal y regional que prioriza la economía ante todo, empezando por los trabajadores madrileños.

Por una parte, tenemos a un Gobierno municipal que con la mayor sinvergonzonería posible envía mensajes que resultan completamente contradictorios. Mientras anima a los madrileños a “ir a tiendas y restaurantes” también le dice a estos mismos que va a “evitar por todos los medios las fiestas y botellones en Navidad”. Pedirle al alcalde que nos mostrase la lógica entre ambas declaraciones resultaría inútil, pues debe ser difícil tratar de explicar cómo se anima a los madrileños a que se junten sin medidas de seguridad entre ellos en la mesa de un bar pero al mismo tiempo se les exige que no hagan exactamente lo mismo en una casa o en un banco de la calle. Está claro que el motivo real de tan contradictorias declaraciones no es más que el beneficio de la economía capitalista: que se consuma en los comercios de hostelería y no a través de otros medios que no generarían tanta riqueza para pequeños y grandes burgueses.

Queda claro entonces que ver a cientos de personas en el centro de Madrid con una nula distancia de seguridad pero comprando en tiendas y bares, como hemos visto estos días, será motivo de felicidad para el alcalde de Madrid, que incluso ha alabado a la policía municipal por el plan al que recurrieron para evitar las aglomeraciones, plan que desconocemos públicamente pero que viendo las imágenes nos hace dudar de que realmente dicho plan funcionase, si es que tan siquiera existe el mencionado plan.

 

Este “plan contra las aglomeraciones” no parece funcionar tampoco en el metro de Madrid, pero la vergüenza de ver a cientos de trabajadores jugándose su salud día tras día con una distancia de seguridad inexistente para ir a generar riqueza para la burguesía a través de su trabajo no debe ser tan importante para el alcalde, pues ni hay ni se esperan declaraciones con respecto a esto. Se ve que no tiene la cara lo suficientemente dura como para tratar de engañar en todas sus declaraciones.

 

El alcalde de Madrid si parece tener la poca vergüenza de decir que estas aglomeraciones son equiparables a “las manifestaciones de la izquierda por la sanidad”. Para Almeida, es comparable salir a comprar a una tienda con luchar por tener una sanidad digna en Madrid. Este es el perfecto ejemplo de cómo al alcalde la salud le es indiferente, le es irrelevante que existan o no aglomeraciones, solo le es importante lo que genere beneficios para la burguesía, y está claro que manifestarse por tener una sanidad pública digna no entra dentro de esos beneficios.

Además, Almeida parece ser completamente ajeno a la cantidad de restricciones que tanto su Gobierno como el Gobierno regional de Ayuso imponen a las manifestaciones actualmente, sobre todo si incomodan a sus intereses, como bien sabemos de primera mano. Mientras comunistas, antifascistas y trabajadores en general cumplimos un estricto protocolo de seguridad en estas concentraciones para evitar los contagios, los comercios y calles comerciales no parecen aplicar el mismo, todo ello con el beneplácito de una policía que no duda en reprimir las manifestaciones mientras observa inmóvil las aglomeraciones comerciales que se dan en el centro de Madrid.

En definitiva, tanto este Gobierno municipal como el Gobierno regional de Madrid prioriza la economía a la salud, como llevamos viendo durante toda la pandemia. La salud es lo secundario cuando se trata de “salvar la economía”, es decir, seguir generando riqueza para la clase burguesa, seguir ensanchando las arcas de la clase dominante.

Estado, Comunidad y ayuntamiento abandonan a la clase trabajadora a su suerte, y no sólo eso, sino que además se ceban con ellos criminalizándolos, encerrándolos en sus barrios y hacinándolos en el transporte público.

La pandemia que estamos viviendo está resaltando más que nunca las diferencias existentes entre las clases privilegiadas y las clases trabajadoras de nuestro país. Esto, a su vez, también nos hace ver a la clase obrera la necesidad de una revolución que derroque a este sistema criminal que nos condena a la miseria y a la muerte para poder construir un sistema, el socialismo, que nos garantice una vida digna de trabajo que cubra nuestras necesidades.

Sólo la organización en torno al PCOE para luchar por el socialismo puede acabar con este sistema podrido hasta el tuétano y condenado a morir. Ahora, más que nunca, los comunistas debemos estar organizados y unidos en los frentes de lucha con la clase obrera, uniendo la lucha de los trabajadores en los centros de trabajo con la lucha de la clase obrera en los barrios, para hacer que la clase obrera cumpla la misión que históricamente le corresponde, derrocar el imperialismo y construir el socialismo.

 

¡POR LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS!

¡POR LA UNIDAD DEL PROLETARIADO CONTRA EL CAPITALISMO!

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid

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