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Comunicado conjunto del PCOC y el PCPC en defensa de la Revolución Cubana [ESP/CAT]

La injerencia imperialista de los EEUU no cesa aún en tiempos de pandemia. El sometimiento del pueblo cubano al genocida bloqueo impuesto por los de siempre no es suficiente para el exterminio en vida de millones de cubanos.

Ahora toca simular mediáticamente movilizaciones de una pequeña parte de la población como si fuera una rebelión a gran escala. Situando en todos los canales mediáticos (especialmente RRSS) bulos y noticias falsas que en nada se corresponde con la realidad.

El apoyo del pueblo cubano a la Revolución es total. La guerra híbrida contra Cuba es incapaz de desestabilizar los avances y logros conseguidos en la Revolución con mucho esfuerzo. No hay otra causa, la plena soberanía y la independencia del pueblo de Cuba, conseguida gracias al socialismo, es la raíz de estos ataques criminales.

Por ello, el Partit Comunista del Poble de Catalunya (PCPC) y el Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) llaman al conjunto de la población catalana a secundar todas las movilizaciones destinadas a defender la Revolución cubana y su soberanía como pueblo. Nuestro incondicional y firme compromiso con los valores del internacionalismo proletario frente a las injerencias imperialistas. Nos tendrán siempre a su lado, defendiendo la Revolución.

 

¡VIVA CUBA SOCIALISTA Y SOBERANA!

¡ABAJO EL BLOQUEO!

 

 

Comunicat conjunt del PCOC i el PCPC en defensa de la Revolució Cubana

 

La ingerència imperialista dels EUA no cessa encara en temps de pandèmia. La submissió del poble cubà al genocida bloqueig imposat pels de sempre no és suficient per a l’extermini en vida de milions de cubans.

Ara toca simular mediàticament mobilitzacions d’una petita part de la població com si fos una rebel·lió a gran escala. Situant en tots els canals mediàtics (especialment xarxes socials) rumors i notícies falses que en res es correspon amb la realitat.

El suport del poble cubà a la Revolució és total. La guerra híbrida contra Cuba és incapaç de desestabilitzar els avenços i èxits aconseguits en la Revolució amb molt d’esforç. No hi ha una altra causa, la plena sobirania i la independència del poble de Cuba, aconseguida gràcies al socialisme, és l’arrel d’aquests atacs criminals.

Per això, el Partit Comunista del Poble de Catalunya (PCPC) i el Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) criden al conjunt de la població catalana a secundar totes les mobilitzacions destinades a defensar la Revolució cubana i la seva sobirania com a poble. El nostre incondicional i ferm compromís amb els valors de l’internacionalisme proletari enfront les ingerències imperialistes. Ens tindran sempre al seu costat, defensant la Revolució.

 

VISCA CUBA SOCIALISTA I SOBIRANA!

ABAIX EL BLOQUEIG!




La Policía y el Estado en su conjunto cada día muestran con más claridad cuál es su verdadera función

Hemos llegado a un punto de la Historia en el que el Estado español ve arriesgado para sus intereses burgueses que la clase obrera se exprese en las calles aunque sea de manera espontánea, por eso enviaron el pasado día 6 en Madrid a uniformados sedientos de sangre a golpear a quien osó salir a la calle a mostrar su rechazo al asesinato homófobo de Samuel.

De día el Gobierno se muestra defensor del colectivo LGTBI con su actitud reformista con el objetivo de poner parches a la homofobia, perpetuando por tanto el problema al igual que sucede con el machismo con el que comparte raíz, y por la noche te envían a la policía a abrirte la cabeza si te manifiestas en contra de la homofobia. La supuesta dicotomía “Nazi de día y de noche policía” no es solo una frase hecha y aplicable exclusivamente a la policía, es también aplicable a quien da la orden de abrir cabezas a golpe de psicópata cuando el pueblo expresa su dolor y rabia en la calle ante un hecho de tal magnitud como es que 12 fascistas maten a golpes a una persona por ser homosexual.

Pero, ¿por qué actúa así el Estado? Un burgués asustado es un fascista y cada día están más asustados al ser conscientes que la economía no puede salvarse en un sistema quebrado, en el que la deuda pública y la deuda externa de la gran mayoría de países superan el 100% de sus respectivos Productos Interiores Brutos (PIB), y en el que las medidas para intentar salvar al sistema lo único que consiguen es acrecentar las crisis periódicas. Y esto no es fruto de la pandemia de COVID-19, pues ya hace años que los economistas venían anunciando una crisis financiera para 2020, mucho antes de que se hubiera oído siquiera hablar del virus, convirtiendo pues esta pandemia en una excusa para imponer un cambio en el modelo productivo ante la bancarrota del sistema. Y para imponer estos cambios es necesario que la población sienta terror a manifestarse, aunque sea por un hecho que parezca que no tiene relación con el sistema económico, porque ven que si ceden en algún aspecto puede llevar a que la gente se organice y se desinstitucionalice la protesta.

La policía y demás cuerpos represivos del Estado tienen una función clara: seguir perpetuando la institucionalización de la protesta impidiendo por medio del terror que cualquier llama despierte en la clase obrera sobre la necesidad de un cambio radical de sistema económico, donde las personas dejen de tener una relación de competencia y sea una relación de cooperación. Por tanto, para pertenecer a los cuerpos represivos es necesario seguir el prototipo de persona deshumanizada e individualista, agresiva e intolerante, como podemos ver en los tan frecuentes “casos aislados”:

Los revolucionarios vemos el machismo, la homofobia, la transfobia, el racismo y otros delitos de odio como la expresión de una sociedad que no puede avanzar si su sistema económico no cambia por completo. A mayor sea la crisis del capitalismo, con mayor virulencia se expresarán los elementos más reaccionarios de la sociedad. A su vez, denunciamos al oportunismo que sale todos los días en los medios de comunicación para convencernos del progreso que estamos alcanzando mientras cada día el fascismo tiene más legitimidad gracias a ellos.

Desde el PCOE tenemos claro que la única opción para acabar con el fascismo y con todas aquellas formas en las que se materializa, como la lgtb-fobia, es fortalecer el partido de los trabajadores que mande al estercolero de la historia el sistema de la explotación y de la miseria.

 

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




El socialismo y la tecnología: La modularización y la electrónica

En el anterior artículo del Socialismo y la tecnología hablamos sobre la electricidad, las distintas formas de generarla y sus distintos aspectos a comparar a la hora de llevarlo a la vida real, y esta vez trataremos cómo convertir esa electricidad en algo realmente útil, ya sea música en nuestros oídos a través de auriculares, utilizar smartphones con los mil y un usos que pueden tener o simplemente cocinar algo en nuestro horno. Hoy hablaremos sobre la electrónica y la ‘panacea’ que es la modularización.

Hoy día la electrónica es esencial y, bajo el socialismo, debe replantearse cómo gestionarla, ya que en 2018 se generaron 48,5 millones de toneladas de basura electrónica a lo largo y ancho del mundo, una cifra absurdamente grande y que debe considerarse como un problema de primer nivel, ya que muchos materiales necesarios como el coltán (utilizado para condensadores y en procesadores) son muy raros y no se pueden despilfarrar así como así y que, encima, se extraen en condiciones terribles en minas del Congo prácticamente al nivel de la esclavitud, todo por la insaciable máquina capitalista, creando día a día productos nuevos para seducirnos y sobornarnos, para no ver la enorme miseria en la que vive la clase obrera y mantener ese éxtasis consumista en el que nos ha inducido el capitalismo, haciendo que nuestros aparatos se averíen pasado un tiempo (obsolescencia programada) o dejando de ofrecer soporte, como con las impresoras antiguas, cuando las empresas deciden prácticamente obligarnos a volver a gastar dinero en una impresora nueva aunque siga funcionando. Además, el silicio empieza a ser escaso ya que, a pesar de que se hace con arena (el segundo recurso más abundante de la Tierra detrás el oxígeno), se usa una arena de silicio muy específica, y ahora mismo se está sobreexplotando y se recicla poquísimo ya que mucha de la basura electrónica acaba en países del Tercer Mundo, donde acaba contaminando el medio ambiente (los condensadores electrolíticos, un componente muy utilizado en toda clase de aparatos electrónicos, tienen ácido en su interior).

Como comienzo para solucionar todos estos problemas, está la modularización que, de forma muy resumida, consiste en dividir un aparato en sus bloques más esenciales y hacerlos reemplazables e intercambiables.

Pongamos como ejemplo un móvil. Sus partes más importantes se resumen en: Cámara, micrófono, entrada USB, entrada Jack (para auriculares), pantalla, batería, procesador, gráfica, RAM, almacenamiento, botones varios, placa base y sus componentes electrónicos varios (controladores, resistencias, condensadores, etcétera) y fuente de alimentación aunque sea un componente externo. Para que todo esto se pudiera considerar modular, debe ser reemplazable e intercambiable, cosa que lo es. El problema más grande es que sólo es compatible con su propio modelo y prácticamente sale un modelo de móvil cada año, por lo que el móvil del año anterior se queda anticuado enseguida y no facilitan precisamente conseguir repuestos y menos aún montar y desmontar los aparatos. Apple por ejemplo tiene sus propios tornillos y son necesarios unos destornilladores especiales, además de que conseguir los destornilladores ‘universales’ es difícil y únicamente al alcance de empresas exclusivamente dedicadas a ello y que cobran un dineral por esas reparaciones, todo esto pensado para que te compres un móvil nuevo en cuanto se averíe y así cerrar el ciclo eterno del despilfarro irracional capitalista.

Una forma alternativa de diseñar y hacer funcionar los productos consiste en alargar los ciclos de vida de los productos todo lo posible pero limitando ligeramente su tiempo de vida para poder parchear fallos de seguridad. Por ejemplo, establecer una vida al procesador del móvil de 12 años y, una vez acabe su ciclo de vida, reemplazarlo por un procesador más nuevo, con las máximas innovaciones posibles manteniendo la compatibilidad con el antiguo móvil y que todo esto lo puedas hacer tú en tu casa con un sencillo destornillador de estrella y, muy importante, proveer de la documentación adecuada para hacerlo sin ningún riesgo en forma de manual incluido con el aparato y vídeos subidos a Internet donde se explique de forma clara y sencilla, todo esto hecho por el propio fabricante, y así con todos los componentes y poder hacerlo aunque estos no se averíen, ya sea porque el usuario quiere usarlo con otro propósito o simplemente quiere mejorarlo.

Al finalizar la vida útil de un módulo debe también asegurarse su reciclaje controlado o reparación y sustitución de aquello que se haya averiado dentro del módulo, ya que muchas veces cuando un circuito se avería es porque una parte de ese circuito ha fallado o ha llegado al final de su vida y es sustituible. Por ejemplo, cuando un amplificador de música falla es porque alguno de los condensadores ‘caduca’ o uno de los chips falla por desgaste, y para poder seguir usando estos módulos debe haber una infraestructura de plantas de procesamiento haciendo todo lo posible para volver a revivir estas partes, aunque no sea siempre posible.

Además, para llevar todos los módulos usados pero no averiados al máximo de su uso se debe asegurar que acaben vendiéndose en un mercado de segunda mano y serigrafiar bien los módulos con fecha de fabricación y puesta en marcha, para así poder estimar el tiempo que vaya a durar y asegurar que el usuario sepa bien lo que está comprando. Además de esto, debe asegurarse que algo tan extendido y normalizado hoy día como es un móvil, pueda ser utilizado por el mayor número de gente posible y así llevar la tecnología a quién le pertenece, al pueblo, así que se debería vender la unidad básica de móvil a un precio muy asequible con opción de modificar los módulos que vengan de base. Por ejemplo, si alguien dedica tiempo a los videojuegos de móvil, que pueda cambiarle al móvil de base que compre la tarjeta gráfica a cambio de empeorar otro componente, creando de esa forma un dispositivo lo mejor adaptado posible a cada usuario, aprovechando así otra ventaja de la modularización, con opción siempre de que el usuario compre el módulo que vea necesario mejorar, todo esto comprometiendo lo mínimo la durabilidad del aparato y evitando así la escasez de materiales.

Esta es la forma de poder tener una electrónica de ‘consumo’ viable sin destrozar el planeta y llevando la técnica y la ciencia a quien le pertenece, que es al pueblo, y no a los bolsillos de los insaciables burgueses, sean de donde sean. Esta es la forma de organizar la producción y no tirar a la basura tanto material aún utilizable y que encima requiere un nivel enorme de tecnología. Es por esto que es necesario luchar por el socialismo y así mandar el sistema criminal que es el capitalismo a la basura, para lo cual hacemos un llamamiento a todos los comunistas a organizarse y militar en el PCOE.

 

¡Por una tecnología al servicio del pueblo!

¡Lucha por tu clase y por lo que te pertenece!

Comité Nacional de Euskadi del Partido Comunista Obrero Español




La República Popular Democrática de Corea frente al bloqueo imperialista

Recientemente, a través de nuestro comunicado ¡Manos fuera de Cuba!, desde el PCOE denunciamos la actual contrarrevolución que se está llevando a cabo en Cuba, lo que supone el capítulo más reciente en la larga lista de provocaciones, agresiones y sabotajes que EEUU ha realizado contra la isla durante los más de sesenta años que dura el criminal bloqueo impuesto por el imperialismo y cuyo único fin es apartar al país de la senda de la Revolución y el Socialismo, al objeto de convertirlo en un títere del Estado norteamericano y del imperialismo occidental. No obstante, es preciso hablar en estos momentos también de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), quien está sometida a un bloqueo más cruento y cuya situación tiene una repercusión muchísimo menor en el Movimiento Comunista Internacional.

El bloqueo económico contra la RPDC comenzó nada más empezar la Guerra de Corea, en 1950, cuando EEUU prohibió todo el comercio con el país al tiempo que practicaba un auténtico genocidio para evitar la liberación de la patria coreana y su unificación. Durante los tres años que duró la guerra, EEUU lanzó sobre la Península de Corea más bombas – 635.000 toneladas – y más napalm – 32.557 toneladas – que durante toda la campaña del Pacífico contra los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, aniquilando al 20% de la población, quemando cada pueblo que encontraban los americanos a su paso, bombardeando cada granja, hospital y fábrica que localizaban, y asesinando a más de 3 millones de civiles.

La situación internacional de la RPDC se recrudeció cuando se produjo la desmantelación de la Unión Soviética – su principal aliado comercial – al tiempo que China comenzaba la transformación hacia el socialismo con características chinas, que no es más que la degeneración del socialismo en favor del desarrollo del capitalismo monopolista de Estado. En este contexto, EEUU endureció el bloqueo económico, llevando a la RPDC a una situación de autarquía forzada al impedirle comprar y vender. Esto se tradujo en una reducción del PIB del país en un 50% entre 1993 y 1997. A esta situación ya de por sí grave se sumaron las catástrofes naturales, con inundaciones en los años 1995 y 1996 que provocaron enormes pérdidas alimenticias y humanas, acompañado de la imposibilidad de recibir ayuda humanitaria exterior.

El bloqueo que EEUU impone sobre la RPDC se ejecuta a través del Departamento del Tesoro y constituye, sin duda alguna, una de las políticas más criminales y terroristas de toda la historia de la humanidad. A continuación, realizaremos un repaso sobre lo que es el mayor cerco que el imperialismo ha realizado jamás:

Continuación de ciertas restricciones con respecto a Corea del Norte y los ciudadanos norcoreanos (26 de junio de 2008). Mediante esta Orden Ejecutiva, el criminal de guerra George W. Bush, con la excusa del «riesgo de armas y materiales fisionables utilizables en la Península de Corea» y que «constituyen una inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos» declaró una emergencia nacional e internacional para justificar la continuidad de las restricciones que comenzaron el 16 de junio del año 2000.

EEUU, independientemente de si el Despacho Oval está ocupado por demócratas o republicanos, se ha dedicado en invertir numerosos esfuerzos en política exterior y propaganda para acabar con la RPDC, procurando que absolutamente nadie pueda comerciar con el país, catalogando esas actividades como ilegales, imponiendo su bloqueo económico a través de la ONU y el Acuerdo de Wassenaar, negando las transacciones de buques norcoreanos y prohibiendo incluso a sus propios ciudadanos cualquier tipo de importación de bienes, servicios y tecnología norcoreanos.

La política de Bush continuó con Barack Obama, tan idolatrado por buena parte de la “izquierda”, mediante diferentes órdenes ejecutivas en 2010, 2011, 2015 y 2016. El mayor control vino con esta última:

Bloqueo de la propiedad del Gobierno de Corea del Norte y del Partido del Trabajo de Corea, y prohibición de ciertas transacciones con respecto a Corea del Norte (15 de marzo de 2016). Mediante esta Orden Ejecutiva, Barack Obama prohibió toda exportación y reexportación de bienes, servicios – incluidos los financieros – y tecnología a la RPDC, impidiendo también posibles nuevas inversiones en el país. Por tanto, cualquier persona tiene prohibido realizar transacciones o cualquier tipo de negocio si no cuenta previamente con la autorización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), organismo dependiente del propio Departamento del Tesoro de los EEUU.

Por supuesto, el legado de sus predecesores fue recogido por la política reaccionaria de Donald Trump.

Sanciones adicionales impuestas con respecto a Corea del Norte (20 de septiembre de 2017). Mediante esta sanción – que tenía como excusa el lanzamiento de un misil balístico intercontinental y que atemorizó al gobierno estadounidense por su capacidad para alcanzar territorio yanqui –, el fascista de Donald Trump bloqueó todas las operaciones relativas a las transferencias, pagos, importaciones y exportaciones en el ámbito de la construcción, energía, finanzas, pesca, tecnología, manufactura, medicina, minería, textiles y transportes industriales en la RPDC.

Riesgo de sanciones relacionadas con el transporte marítimo de Corea del Norte (23 de febrero de 2018). Como parte de la campaña de máxima presión contra la RPDC, EEUU advirtió que sancionaría a las compañías navieras, aludiendo a que ayudaban a Pyongyang a evadir las sanciones sobre su programa de armas nucleares. Con esto, EEUU buscaría negar cualquier transacción con el Gobierno de la RPDC o el PTC, así como la importación o exportación de casi todos los bienes, servicios y tecnología realizados de forma marítima, junto a la potestad para registrar embarcaciones norcoreanas.

Esto se llevaría a la práctica un año después, cuando el 21 de marzo de 2019 el Departamento del Tesoro impuso castigos a dos firmas navieras chinas, Dalian Haibo y Lianoning Danzing. El que fuera Secretario del Tesoro de los Estados Unidos bajo la administración fascista de Donald Trump, Steven Mnuchin, amenazó con que se «continuará aplicando sanciones y dejamos claro de manera explícita que las compañías navieras que emplean tácticas engañosas para enmascarar el comercio ilícito con Corea del Norte se exponen a un gran riesgo».

Aviso de adquisición de misiles balísticos de Corea del Norte (1 de septiembre de 2020). Con la excusa de que la RPDC representa un peligro para la humanidad debido a la tenencia de «armas de destrucción masiva», EEUU se otorgó a sí mismo la autoridad para imponer sanciones a cualquier persona que «directa o indirectamente, importe, exporte o reexporte hacia o desde Corea del Norte cualquier mercancía, servicios o tecnología controlados para la exportación por los EEUU debido al uso de dichos bienes, servicios o tecnología para armas de destrucción masiva». También se permiten ellos mismos sancionar a quienes realicen «transacciones financieras significativas» o quienes «vendan, suministren o transfieran hacia o desde el Gobierno de Corea del Norte – o cualquier persona que actúe para o en nombre de ese Gobierno – una cantidad significativa de metal precioso, grafito, metales en bruto o semiacabados, aluminio, acero, carbón o software para procesos industriales». Por supuesto, tampoco nadie podrá suministrar a la RPDC o al PTC armas o material bélico de cualquier tipo para minar su capacidad defensiva (cohetes, aviación, combustible o cualquier servicio de tecnología).

Por su parte, Japón y la Unión Europea también tienen sus propios bloqueos, además de imponer numerosas sanciones a través de la ONU que implican la negación de todo el comercio con la RPDC. Destacan las prohibiciones relacionadas con la exportación a la RPDC de todo producto de petróleo refinado y de petróleo crudo, inversiones, productos agrícolas, alimentarios y textiles, maquinaria, equipos eléctricos, gas natural, tierra, piedra y madera, toda maquinaria industrial y todo vehículo de transporte, metales de hierro, acero, oro, carbón, plomo, cobre, níquel, plata, cinc y las exigencias de repatriación para los trabajadores norcoreanos en el extranjero. Además, tampoco se permite la cooperación científica y técnica, salvo con fines médicos.

Las sanciones de la ONU se han dado casi de forma ininterrumpida desde 2006. Estas sanciones se llevan a cabo mediante el embargo de armas, la inmovilización de bienes, la prohibición a las personas de viajar a la RPDC por ser consideradas sospechosas, el control sobre las importaciones y exportaciones del país, la inspección de la carga de los buques y el control en los puertos, la requisa de ciertos artículos destinados al país y, sobre todo, se lleva a cabo mediante una lucha constante para evitar su crecimiento económico y armamentístico para tratar de constreñir su necesaria defensa contra el imperialismo.

El imperialismo estadounidense está históricamente caducado. En estos momentos de competencia interimperialista – donde la balanza parece inclinarse a favor del imperialismo chino y ruso frente al de EEUU y la UE – la ventaja China se traduce, en este caso, en que los propios EEUU son conscientes de la delicada situación de su bloque imperialista. Por tanto, su política exterior se vuelve más agresiva y hostil, como son ejemplo Cuba o la RPDC, pero también Venezuela, Siria, Afganistán, Irak, Irán, Ucrania, Bielorrusia, Bolivia, Yemen o Libia.

El imperialismo, a sabiendas de su bancarrota política, social, económica e ideológica no dudará en contravenir todas y cada una de las leyes internacionales y en hacer caso omiso a cualquier declaración de los irrisorios organismos internacionales – como la ONU – para, aunque sea a marchas forzadas, seguir el ritmo de competencia. Para ello, llevará a cabo toda acción injerencista y criminal contra cualquier país que ose no posicionarse en sus mismos términos reaccionarios, tratando por todos los medios de aislar, bloquear, humillar, intimidar y coartar la soberanía de cualquier nación.

Contra esto, la salida para la humanidad – para el proletariado – y para el Movimiento Comunista Internacional no es otra que acabar de manera revolucionaria con el imperialismo e imponer de manera armada y revolucionaria el modo de producción socialista y la dictadura del proletariado, alcanzando así verdaderas cotas de democracia y de paz en el mundo. No obstante, esto no podrá ser posible en las condiciones actuales. Debemos depurar al Movimiento Comunista Internacional de las podredumbres ideológicas y de los vicios del pasado, acabando con toda práctica que vaya en contra de los principios del marxismo-leninismo y del internacionalismo proletario.

 

¡MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 18 de julio de 2021

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Alberto Garzón es un limpiabotas de los imperialistas

El Foro Económico Mundial (WEF) también conocido como Foro de Davos, es uno de los instrumentos desde donde los capitalistas, desde donde los monopolios imponen su dictadura a nivel planetario. Dicho Foro se reúne anualmente y en él participan los dirigentes de los 1.000 monopolios más importantes y sus esbirros – ya sea bajo la etiqueta de jefes de Estado de las potencias imperialistas, ya sea como otro tipo de marioneta creada por los mismos monopolios como, por ejemplo, es Greta Thunberg. Foro Económico Mundial que es nutrido económicamente por las precitadas 1.000 multinacionales más grandes del planeta.

Desde dicho Foro, donde convergen dirigentes políticos del capital y los jerarcas propietarios de los monopolios, éstos instruyen a los gobiernos en cómo deben aplicar las diferentes políticas que requieren los imperialistas. Por ejemplo, el Foro de Davos lleva muchos años señalando la dirección de la política económica, del desarrollo de la automatización y sus consecuencias, entre las que está la uberización del trabajo, de tal manera que se vayan liquidando las relaciones laborales siendo sustituidas por relaciones mercantiles (en lo que llaman freelance o autónomos), o lo que es lo mismo, dictan como se tiene que depauperar y precarizar aún más las condiciones de los trabajadores como fórmula para que los monopolios traten de mantener sus beneficios.

Pero por mucho que se afanen los monopolios en agudizar y acrecentar la explotación, menor es su tasa de ganancia, como demostró Marx en su Ley de tendencia decreciente de la tasa de ganancia en el capitalismo. A ello contribuyen los imperialistas en su pugna, a pesar de que cada vez hay más voces de economistas capitalistas que advierten que el desarrollo de la robotización daña de muerte al capitalismo, y cada vez lo entierra más y se hace más insostenible.

La citada automatización de la producción, el agotamiento de los combustibles fósiles y la búsqueda de fuentes de energía alternativas y la geopolítica implican choques entre las potencias imperialistas que agudizan la caducidad y descomposición del imperialismo. A ello se le debe sumar que el imperialismo se halla en bancarrota económica desde hace décadas, de tal modo que las políticas monetarias que han realizado los diferentes bancos centrales de las potencias imperialistas – fundamentalmente el Banco Central Europeo y la Reserva Federal – no han hecho más que deteriorar todavía más la situación, tirando por tierra el valor del dinero, que en realidad no vale nada porque el incremento de moneda en circulación no es consecuencia ni refleja un incremento de la riqueza sino que es pura especulación que va a reventar con un pinchazo de la burbuja de deuda y con una explosión de la inflación.

El pasado día 10 de abril, el Profesor de Economía y Asuntos Internacionales de la Universidad de Princeton, el norteamericano Paul Krugman, señalaba en el diario EL PAÍS que “la evasión de impuestos es un problema global: el FMI cree que el 40% de toda la inversión extranjera directa es ficticia”. Es decir, los propios imperialistas reconocen que el 40% de las inversiones realizadas en el mundo son ficticias, lo que equivale a reconocer que su sistema es una enorme farsa, una estafa.

Así pues, el cuadro del imperialismo es dinero ficticio que no vale nada, estafa, automatización y robotización y una deuda global impagable. La deuda pública de los Estados a nivel mundial ascendió en 2020 en 24 billones de dólares, o lo que es lo mismo, prácticamente 14 billones de dólares más que en 2019. El montante total de los préstamos alcanzó en 2020 los 281 millones de dólares, según los cálculos del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) que engloba las deudas de las empresas, los bancos, los ciudadanos y los Estados, recayendo la mayor parte de esa deuda sobre las potencias imperialistas como son EEUU, Japón, la UE, Corea del Sur y el Reino Unido.

La pandemia de la COVID-19, originada por el virus SARS-CoV-2 cuya procedencia posiblemente sean los laboratorios de las potencias imperialistas, y que con una alta posibilidad se trate de un arma biológica, es incuestionable – y es un elemento más para considerar que esta pandemia está provocada por los imperialistas – que sirve como pulso de reloj que sincroniza de manera vital el desencadenamiento del proceso o plan al que los imperialistas del Foro Económico Mundial, o también llamado Foro de Davos – que es uno de los centros desde donde los monopolios imponen su dictadura a nivel planetario – llaman su Agenda 2030, también llamado “el gran reinicio del capitalismo”, que se puede leer en este enlace.

¿En qué se fundamenta esa Agenda 2030 que describe la hoja de ruta de la dictadura planetaria de los monopolios para esta década? Según ellos ese Gran Reinicio tendrá tres componentes principales:

  1. Establecimiento de una reforma fiscal que signifique una “reducción de las bases impositivas y crecimiento de la deuda pública (…) los gobiernos deberían aplicar unas reformas (…) que promuevan (…) incluir cambios en los impuestos sobre el patrimonio, la retirada de las subvenciones a los combustibles fósiles y normas nuevas que rijan la propiedad intelectual, el comercio y la competencia”. O lo que es lo mismo más deuda pública que paguen los trabajadores para darles los dineros ficticios a los empresarios y seguir haciendo más insostenible la ya insostenible estafa que es la economía mundial.
  2. El segundo componente de la agenda del Gran Reinicio garantizaría (…) programas de gasto a gran escala que están aplicando muchos gobiernos (…) Por un lado, la Comisión Europea (…) En lugar de utilizar estos fondos y las inversiones de entidades privadas y los fondos de pensiones para arreglar las grietas del viejo sistema, deberíamos utilizarlos para crear un sistema nuevo que sea más resiliente, equitativo y sostenible a largo plazo. Esto se traduce, por ejemplo, en la creación de infraestructura urbana “verde” y en proponer incentivos para que las industrias mejoren su trayectoria de métricas medioambientales, sociales y de gobernanza”. Esto es, destinar todos los recursos a los monopolios.
  3. La tercera y última prioridad de la agenda del Gran Reinicio consiste en aprovechar las innovaciones de la Cuarta Revolución Industrial en pos del bien público, sobre todo, haciendo frente a los desafíos sanitarios y sociales (…) ofrecer soluciones de telemedicina”.

La agenda 2030, como puedes ver y como incluso reconocen los propios reaccionarios, es que “en 2030 no tendrás nada y serás feliz”. Lo de ser feliz lo ponemos totalmente en duda, pero que las masas proletarias no van a tener nada está asegurado si no se lleva a cabo la Revolución Socialista.

En esa agenda 2030 trazada por los monopolios, por los oligarcas imperialistas, se aborda también el tema del consumo de carne, el cual lleva siendo tratado por la plutocracia mundial desde hace una década. De hecho los capitalistas se refieren en la agenda 2030 tanto a la carne, como a viajar en avión, como sendos artículos de lujo.

Desde hace años los monopolios abordan ese asunto de la reducción del consumo de carne, para los trabajadores claro está, pues los capitalistas seguirán teniendo abundancia de todo.

Tanto Jeff Bezos (presidente de Amazon), Bill Gates (dueño de Microsoft) como el vicepresidente de EEUU con Bill Clinton, Al Gore, son accionistas de una empresa productora de carne y leche sintética, o artificial. La carne artificial y lo que denominan “la alimentación alternativa” es la nueva vía de negocio que vislumbran los monopolios y, por ello, todas las marionetas que tienen, como por ejemplo los diferentes gobiernos de las potencias imperialistas como España, no dudan en difundir dicho mensaje orientado a abonar el terreno para que los jerarcas imperialistas del mundo sigan forrándose. Y ahí es donde debemos ubicar a la marioneta de Alberto Garzón.

No es casual de que Alberto Garzón haya echado leña al debate del consumo de carne; es falso que a Alberto Garzón, al igual que los oportunistas y demás marionetas de los monopolios, les importe “proteger la salud del planeta y la salud de las personas” y de hecho ahí están los centenares de millones de seres humanos que mueren al año en el mundo víctimas del hambre, la sed, la falta de saneamiento y el consumo de aguas contaminadas. Es mentira lo que señala Garzón de que “comer carne afecta al cambio climático”, al igual que miente cuando señala que “la producción de carne en el mundo se ha disparado en los últimos años”. Lo que pasa es:

  1. Por un lado potencias imperialistas emergentes están sobrepasando a las potencias imperialistas hegemónicas hasta hoy y, por tanto, se produce un cambio en la distribución de carne y de proteínas – aquí también hay que incluir al pescado, por ejemplo – en favor de estas potencias emergentes. Por ejemplo China incrementa notablemente su demanda. Carne y pescado que antes iban a otros países ahora van para China y otras potencias emergentes.
  2. Los intereses de los monopolios de la alimentación, que no dudan en especular con la alimentación, y en esta cuestión China está jugando un papel fundamental en el aumento, sobre todo de los cereales que hace que muchos ganaderos de diferentes estados del mundo vayan a la ruina a la par que los monopolios se fortalecen y ensanchan como consecuencia de la ruina de éstos y acapara cada vez más cabezas de ganado, unido al desarrollo de la ciencia y la tecnología, la cual puede realizar cada vez en mayores cantidades carne artificial o sintética, lo que se denomina cultivo de carne, donde los grandes monopolios, como hemos visto, están tomando posiciones.

Garzón nos dice que “sin planeta no tenemos vida, no tenemos salarios, no tenemos economía” pero él, en absoluto, ha cuestionado al responsable de la liquidación de la vida del planeta y de la vida de la humanidad, el capitalismo. Marx señalaba que el capitalismo destruye las fuentes que le proporciona la riqueza como son el ser humano y la naturaleza. Sin embargo, Garzón en lugar de expresar algo elemental del marxismo, y que lo ve hasta un niño de teta, lo que hace es reproducir el discurso que propugnan los imperialistas, es convertirse en una marioneta que en su boca pone las palabras que interesan a los intereses económicos de los imperialistas, de los Bezos, Gates y Gore, del imperialismo norteamericano.

Decía Garzón que iba a barrar el paso a las empresas de vicio y apuestas que siembran enfermedades mentales entre la clase obrera, sin embargo éstas siguen operando y actuando, y se siguen promocionando, como siempre. Garzón de lo que debiera preocuparse es de que en el Estado español todos sus habitantes comieran satisfactoriamente, al menos, 4 veces al día y no ser un limpiabotas de los imperialistas del Foro de Davos y del FMI, que es lo que es. Pero para Garzón lo fundamental es, como buen oportunista que es, vivir a cuerpo de rey del Estado burgués a costa de vender a la clase obrera.

Decía en febrero de 2021 Bill Gates que “las hamburguesas de laboratorio salvarán el mundo”, y si son de su empresa y de su socio Jeff Bezos, Nature’s Fynd, además, llenarán sus bolsillos y se lucrarán enormemente. Garzón, en julio de 2021 no duda en erigirse en portavoz de sus amos sin cuestionar, en absoluto, al sistema capitalista en su fase monopolista.

Hoy tanto la carne como el pescado se pueden cultivar, esto es, producirse industrialmente a través del tratamiento industrial y automatizado de células madre y la fermentación de hongos. Según los imperialistas, concretamente Bill Gates, “la carne sintética solamente necesita el 1% de tierra y el 10% de agua respecto a las que utiliza la cría tradicional”. Automatización que se está desarrollando no sólo en el campo de la industria alimentaria, sino en todos los ámbitos de la producción sembrando desempleo y pobreza entre las capas populares de la sociedad, entre los trabajadores. Pero también, al destruir el trabajo asalariado la obtención de plusvalía se desploma, así como la capacidad de consumo del pueblo.

Hoy el conocimiento humano, la ciencia, garantiza abundancia de todo para la vida del género humano, la robotización del campo no solo hace la tierra más productiva, sino que libera al ser humano del trabajo duro en el agro; la industria alimenticia garantiza la abundancia de todo tipo de alimento – incluso proteínico, carnes y pescados – de una manera más económica y empleando menos recursos. Hoy la industria, gracias al desarrollo tecnológico y científico, proporciona a la humanidad los recursos materiales necesarios para una vida satisfactoria de ésta, alejando al ser humano del trabajo monótono y proporcionando las bases materiales para una formación socioeconómica superior, consecuencia de un desarrollo de las fuerzas productivas superior y ya impropio del capitalismo que, en caso de no romper y acompasar las relaciones de producción actuales, capitalistas, liquidando la propiedad privada sobre los medios de producción y poniendo a disposición del ser humano este progreso tecnológico y lo convierta en progreso social, lo que va a significar es muerte de millones y millones de trabajadores.

Por más que los imperialistas, y sus esbirros como Garzón, pretendan detener la rueda de la historia y perpetuar el capitalismo en su fase putrefacta, monopolista, ésta sigue hacia adelante, los capitalistas están obligados a seguir profundizando en la robotización y, con ésta, ellos mismos se echan tierra encima y se van enterrando. El conocimiento humano, el desarrollo inmenso de la ciencia y de la tecnología debe convertirse en progreso social, debe ponerse al servicio de toda la humanidad y no al de una minoría criminal y explotadora cuya avaricia es enfermiza e indecente, debe servir para que el género humano avance y asegure su vida en armonía con la naturaleza. Pero ello sólo será posible si la clase obrera toma el poder político y pone la industria y el desarrollo de la ciencia y la tecnología al servicio del pueblo, del ser humano. El momento actual es el de la humanidad – el socialismo – o el de la extinción del ser humano y la muerte – el imperialismo. ¡O ellos y la muerte, o nosotros y una vida digna para el ser humano!

 

¡EL OPORTUNISMO ES BASURA BURGUESA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡SOCIALISMO O MUERTE!

 

Madrid, 17 de julio de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Reducir el consumo de carne o cómo no atacar la raíz del problema

El pasado 7 de julio el Ministro de Consumo Alberto Garzón publicó un video desde su cuenta de Twitter desde el cual invitaba a los ciudadanos a reducir el consumo de carne debido a los problemas de salud pública que pudiera causar, además de considerarlo un remedio contra la producción ganadera intensiva que practicaban las macrogranjas, vinculándolas al calentamiento global.

En otro video donde es entrevistado en La Sexta, Alberto Garzón carga de nuevo contra las macrogranjas:

La parte del sector (ganadero) que no la reciben muy bien (es decir, su propuesta de reducir el consumo de carne) son las grandes empresas. Grandes empresas que se dedican a la venta de carne procesada, grandes empresas que manejan mucho dinero, grandes empresas que no quieren que cambie el status quo, porque aunque sepan que el consumo excesivo de este tipo de productos está vinculado con enfermedades cardiovasculares, también está relacionado con su cuenta de resultados y por lo tanto, ahí tenemos pues evidentemente una cuestión donde la política tiene que entrar. Y la política entra con las prioridades que yo he señalado: salud pública y protección del planeta. Vamos a desplegar todas las medidas que sean oportunas”.

Se podría pensar a partir de estas declaraciones que el gobierno a través del ministerio al cargo de Alberto Garzón tendría la intención de intervenir las macrogranjas conduciéndolas hacia un sistema de producción más sostenible, pero nada más lejos de la realidad.

En otros lugares habla de la producción ganadera extensiva como alternativa a la intensiva. Conviene aclarar términos: la ganadería extensiva depende del medio físico y se alimenta a diente en prados y pastizales naturales. Este tipo de producción ganadera se localiza en las zonas húmedas del país (norte peninsular y áreas de montaña), en los pastos de las penillanuras y en los rastrojos de las regiones secas. Está asociada a razas autóctonas, técnicas tradicionales y tiene una alta dependencia de las subvenciones comunitarias de la Unión Europea a través de la Política Agraria Común (PAC).

Por otro lado, la producción ganadera intensiva o industrial está desvinculada del medio físico, al encontrarse el ganado estabulado y alimentarse total o parcialmente con piensos. Este tipo de producción ganadera se localiza cerca de los centros de consumo urbano y en el nordeste y litoral mediterráneo peninsular. Así mismo, este tipo de producción se asocia a especies extranjeras seleccionadas; emplea técnicas modernas y tiene una alta dependencia de los piensos importados (los cuales son bastante caros) y la industria transformadora. Este tipo de producción ganadera fue ganando terreno frente a la extensiva desde la década de los 60 ante la reducción de las áreas de pasto. Los motivos de esta reducción fueron los siguientes:

  • Disminución del barbecho.
  • Extensión del regadío.
  • Aumento de la repoblación forestal.

Otro factor a tener en cuenta es la alta demanda de productos ganaderos, lo que va a favorecer el nivel de vida con el consumo de proteínas procedentes de la carne, la leche y los huevos.

Vemos, por tanto, que si bien el modelo extensivo es menos dañino para el medioambiente, este es muy dependiente de la Comunidad Europea. Como ya comentamos en nuestra política de Reforma Agraria, “La UE, tal y como se ha demostrado durante la crisis, es el órgano superior del continente que está por encima de los gobiernos estatales, concebido para administrar los intereses de los monopolios, las multinacionales y la banca de los países más poderosos de Europa: Inglaterra, Francia y Alemania.

 

La pertenencia a la UE significa el sometimiento total y absoluto a los intereses supremos del imperialismo europeo que controla, gestiona, dirige la política y la economía de los países socios. Es decir, la UE impide la racionalización y la planificación democrática según los deseos y necesidades del pueblo trabajador. Será imposible dedicar las materias primas extraídas por los campesinos andaluces para la creación de industrias en nuestro propio suelo porque la producción derivada de las nuevas industrias estaría sometida a las directrices supranacionales”.

Garzón no es alguien interesado en romper con la UE, pero tampoco es alguien que quiera acabar realmente con los problemas originados por la producción ganadera. Ante la nula actuación contra las macrogranjas y su modelo de producción intensiva, su máxima aspiración es “concienciar” contra el consumo de carne. Si bien Garzón no apuesta por una alimentación vegana, la base de su pensamiento es la misma que la de esta filosofía posmoderna: la acción individual frente a la colectiva o estructural, atacar el síntoma (la forma en que se consume carne en España) en lugar de a la enfermedad (las relaciones de producción). En definitiva, se apuesta por la acción individual como si esta por sí misma fuera a acabar con el problema, y al igual que las “grandes empresas” que citaba Garzón en la entrevista, este tampoco quiere acabar con el status quo. No es de sorprender de alguien cuya organización política defendía nacionalizar las empresas eléctricas o cerrar las casas de apuestas estando en la oposición y que no han cumplido a la hora de entrar en el gobierno (ni tienen intención de cumplir).

A raíz de un programa de Salvados titulado “¿Qué hay detrás de la industria cárnica en España?, nuestra organización ya advirtió acerca de las soluciones individualistas:

“La misma burguesía que pone sobre la mesa en sus medios de comunicación una situación como la denunciada en Salvados, ofrece a través de sus medios de producción cultural (universidades, prensa, medios online…) supuestas soluciones que para nada modifican ni este problema, ni cualquiera de los que afecta al pueblo trabajador: alterar o parar el consumo de cierto producto. Por ejemplo, el veganismo propone finalizar la ingesta de productos de procedencia animal, como si por alguna suerte de factor mágico el sistema capitalista y su forma de producir basada en la explotación y la plusvalía fueran a detenerse atacando los síntomas (formas de consumo) y no la raíz del problema, sus relaciones de producción. No es casualidad que detrás de un movimiento como este también haya una industria interesada basada, como no puede ser de otra manera, en la explotación y la plusvalía, puesto que la burguesía siempre encuentra formas de canalizar y sacar beneficio de cualquier escenario, aunque se trate de mercados basados en enajenaciones propias de anacoretas u otras aberraciones”.

En un artículo de 2017 titulado “¿De qué ecologismo estamos hablando?”, afirmamos además que “bajo el sistema capitalista, todas las políticas de preservación del medio ambiente quedan relegadas a un segundo plano porque estas no pueden interferir, lógicamente, en la acumulación del capital”. Esto ya fue explicado por Karl Marx en el siglo XIX cuando dijo que “el capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos”.

Finalmente, no podemos dejar sin mencionar el cinismo de Garzón cuando responsabiliza al consumidor de sus posibles problemas de salud o del calentamiento global cuando según una noticia de febrero de este año, en los bancos de alimentos hay casi 600.000 personas más que antes de la pandemia. ¿Cuál ha sido la preocupación del Ministro o de cualquier otra persona del autodenominado “gobierno más progresista de la Historia”? Ninguna.

Desde el PCOE expresamos entonces la necesidad de la planificación obrera de la economía, del Socialismo, del cual emanará una educación cuyo modelo sea la convivencia y la armonía con la naturaleza.

 

La culpa individual exonera al capitalismo

¡Por un modelo de producción que respete al proletariado y a la naturaleza!

¡Socialismo o barbarie!

COMISIÓN DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL PCOE




¡MANOS FUERA DE CUBA!

Cuba tiene el honor de haber llevado a cabo una revolución socialista en las puertas del mayor bastión del capitalismo. Estados Unidos, el país más criminal de la historia de la humanidad, nunca podrá perdonar aquel 1 de enero de 1959 en el que el Ejército Revolucionario derrotó al régimen dictatorial de Fulgencio Batista, como tampoco podrá olvidar el fracaso militar y político de John F. Kennedy en su intento de invadir sin éxito Bahía de Cochinos en abril de 1961.

Desde entonces, el pueblo de Cuba es soberano, digno y libre, lo que ha provocado que la reacción a nivel mundial se haya conjugado para orquestar una nueva contrarrevolución que tiene como único fin deponer al gobierno de Miguel Díaz-Canel y recuperar el control del país a través de una nueva burocracia que sea un títere, una extensión del Estado norteamericano y del imperialismo occidental. Nos encontramos ante un nuevo episodio en la larga lista de agresiones y sabotajes que EEUU ha llevado a cabo contra la isla al objeto de sabotear su economía – impidiéndole el vínculo comercial no sólo con EEUU sino con el resto de los mercados internacionales –, asfixiarla internacionalmente – presionando a otros estados y organismos internacionales para que no entablen relaciones ni le brinden asistencia – y boicoteando las votaciones de la ONU sobre el bloqueo de Cuba, al ser EEUU uno de los cinco miembros que conforman el Consejo de Seguridad de la ONU.

La hipocresía del imperialismo se observa de manera transparente al aludir ahora a la ayuda humanitaria cuando el pasado 28 de junio, en la Resolución de la Asamblea General de la ONU, los EEUU – apoyados por los regímenes criminales de Israel, Brasil, Colombia y Ucrania – votaron en contra de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero que tienen impuesto contra Cuba.

Pese a la cruenta situación de pandemia que vive el mundo entero, lo que sería para cualquiera que se considere no ya comunista sino un mero demócrata un contexto más que necesario para justificar medidas concretas para el levantamiento definitivo del bloqueo estadounidense, observamos justamente lo contrario, que el cerco se estrecha y se endurece.

Joe Biden se pronunció ayer en favor de la contrarrevolución de esta manera: «Apoyamos al pueblo cubano y su clamor por la libertad y el alivio del trágico control de la pandemia y de las décadas de represión y sufrimiento económico a las que ha sido sometido por el régimen autoritario de Cuba. El pueblo cubano está haciendo valer derechos fundamentales y universales. Esos derechos, incluido el derecho a la protesta pacífica y el derecho a determinar libremente su futuro, deben respetarse. Estados Unidos hace un llamado al régimen cubano para que escuche a su pueblo y atienda sus necesidades en este momento vital en lugar de enriquecerse».

En primer lugar, cabe preguntarse si estos son «los vientos de cambio que llegan desde Estados Unidos» a los que se refería el PCE por medio de su ministra Yolanda Díaz.

Por otro lado, y ya atendiendo al comunicado, cabe decir que casi roza lo paródico que el presidente estadounidense hable de «trágico control de la pandemia» cuando en EEUU han muerto a causa de la COVID-19 más de 600.000 personas – lo que supone 1845 muertos por millón – mientras que en Cuba murieron por la misma causa 1431 personas – es decir, 124 muertos por millón –. Además, Cuba ha logrado por sí sola y pese al bloqueo crear vacunas con unos niveles de efectividad que alcanzan a los de Pfizer y Moderna; tres vacunas cubanas se posicionan entre las diez mejores del mundo contra la COVID-19 y dos de ellas entre las cinco primeras, Abdala con un 92’28% de efectividad y Soberana 02+Soberana Plus con un 91’2%.

Durante la pandemia, Cuba ha proporcionado asistencia médica a más de 40 países, distribuyendo 45 brigadas médicas en África, Asia, América Latina y Europa a solicitud de los propios gobiernos de esas naciones, siendo los médicos cubanos un ejemplo de internacionalismo proletario. Sin embargo, EEUU no dudó ni por un instante en destapar una campaña deshonesta para tratar de desacreditar a las brigadas médicas internacionalistas a través de su delegado Garret Grigsby, el cual pidió dar seguimiento a los médicos cubanos aludiendo a un supuesto tráfico de personas.

Además del argumento de la pandemia, el cual cae por su propio peso, la administración Biden también habla en su comunicado de represión, sufrimiento y lucha por los derechos fundamentales y universales. Curioso, ya que en octubre de 2017 los archivos desclasificados de la CIA describen toda una serie de complots terroristas tramados por el gobierno estadounidense contra la Revolución Cubana. Esto incluía potenciales ataques contra la isla, ciudadanos cubanos e incluso contra ciudades de EEUU que serían atribuidos a Fidel Castro y al Partido Comunista de Cuba para acabar con el gobierno del país. En los documentos incluso se barajó la idea de emplear armas biológicas que estarían destinadas a matar de hambre a los cubanos, ¿y estos mismos asesinos y terroristas son los que hablan de apoyar a las masas contra la gestión de la pandemia del PCC?

Los complots fallidos de la CIA para asesinar a Fidel Castro son ya bien conocidos, pero lo que destaparon estos archivos desclasificados fue más allá: Un programa conocido como Operación Bounty, el cual tenía como objetivo incentivar el asesinato de comunistas cubanos por medio de un sistema de recompensas. Estos mismos sinvergüenzas son los que moverán todos los hilos a su alcance para que los manifestantes contrarrevolucionarios cubanos sean noticia día y noche en sus medios de manipulación. Que a nadie le sorprenda si escuchamos la cantinela de que sólo buscan celebrar en el país elecciones libres y que se retirarán de Cuba tan pronto el nuevo gobierno sea “democrático”.

Conocido es por todos los comunistas del mundo que el imperialismo siempre ha considerado a Cuba y su Revolución como algo que debía ser borrado del mapa, persiguiendo sin descanso que sus políticas criminales conduzcan al fracaso del país. Sin embargo, el imperialismo se ha topado con todo lo contrario, con la heroicidad de un pueblo que, pese a encontrarse frente a un gigante, no está dispuesto a rendirse, que no está dispuesto a perder su soberanía.

Cualquier penuria y escasez a la que aluden los lacayos del imperialismo no son más que el resultado directo del criminal bloqueo que EEUU ha impuesto por más de sesenta años. Por supuesto, los medios de manipulación centrarán totalmente su atención en la minoría que se manifiesta contra el gobierno cubano y distorsionan completamente la realidad al ignorar las masivas movilizaciones realizadas por los cubanos que siguen fieles a los principios revolucionarios.

Los comunistas no olvidamos Irán, Chile, Nicaragua, Yugoslavia, Libia, Venezuela, Ucrania o Bielorrusia, entre muchísimos ejemplos que engrosan la sangrienta lista de golpes de Estado orquestadas desde Estados Unidos y que, en muchas ocasiones, son presentadas bajo la forma de revoluciones de colores, protestas aparentemente populares y espontáneas que sirven para dar una publicidad enorme al líder opositor de turno. Tampoco olvidaremos a quienes, desde el falso antirrevisionismo, aprovechan estos momentos para emplear todas sus energías en realizar ataques contra Cuba en un momento en el que peligra su soberanía, siendo los tontos útiles del imperialismo yanqui y de la gusanera.

Desde el Partido Comunista Obrero Español nos solidarizamos con el valiente pueblo de Cuba, la Revolución Cubana y el Partido Comunista de Cuba, al tiempo que nos posicionamos frontalmente en contra de esta nueva provocación contrarrevolucionaria que el imperialismo ha orquestado contra Cuba. Ahora, más que nunca, el Movimiento Comunista Internacional debe luchar contra la injerencia estadounidense y contra el bloqueo económico de la isla.

 

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

¡LA CALLE ES DE LOS REVOLUCIONARIOS!

Madrid, 13 de julio de 2021

Secretaría de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Los asesinatos LGBT son otra muestra más del fascismo rampante del Estado español [ESP/GAL]

El pasado sábado 3 de julio un grupo de 7 personas propinaron una paliza en las calles de A Coruña a un joven LGBT, que resultó en el asesinato del mismo a las 3:00 am. En la misma ciudad, una semana antes, una pareja perteneciente al mismo colectivo era también agredida en las calles al grito de “maricones”. Estos dos incidentes no son más que la punta del iceberg de centenas, si no miles, que ocurren todos los años en el Estado español. Un Estado que, como el resto del mundo, se hunde en una crisis sin precedentes y, como no puede ser de otra forma, en una expresión de la lucha de clases cada vez más exacerbada.

Mientras por un lado las marionetas del PSOE y Podemos nos intentan vender un lavado de cara de las instituciones hablando de Feminismo y de Orgullo, lo cierto es que la realidad se acaba imponiendo, puesto que el Estado español está compuesto por unas instituciones que en sí mismas son la más pura representación del fascismo y de la podredumbre humana. De ahí la encarcelación de Pablo Hasel, junto a otros muchos presos antifascistas. De ahí procedimientos judiciales completamente absurdos por escribir en redes sociales chistes sobre el fascista Carrero Blanco.

Si nos remontamos al 2005, año en el que el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero legalizó el matrimonio homosexual, las consignas de aquella eran que dicha ley permitiría un gran avance hacia el colectivo, pero lo cierto es que en 2021 podemos ver cómo cada vez aumentan más los crímenes contra los homosexuales y esto es porque la violencia emana principalmente del modelo económico y social. Y es que el capitalismo es pura violencia, ya sea de una forma más o menos visible.

Los interesados en hacer creer al pueblo trabajador que con la aprobación de leyes nos dirigimos al progreso, realmente quieren la desmovilización total de la clase obrera para que ésta solucione sus problemas en unas instituciones que no le pertenecen. Mientras tanto, el proletariado y sus clases amigas pierden cada vez más conquistas históricas.

El oportunismo ya tiene preparada hoy el arma arrojadiza. Nos indican que el aumento de las agresiones homófobas tiene que ver con la aparición de VOX y su “discurso del odio”, lo cual a todas luces es una afirmación que maquilla el verdadero motivo del aumento de la violencia en el Estado español. Y es que mucho antes de que el partido de Santiago Abascal entrase en el Parlamento, ya se daban agresiones fascistas por la calle con total impunidad.

El 27 de abril de 2017, dos años antes de que VOX entrase en el Congreso de los diputados, el neonazi Manuel Herrera Perejón agredía a un hombre en Bilbao al son de “¿tú eres proetarra?” mientras otro colega lo grababa. Y esa no sería la primera vez que Herrera Perejón cometería un delito, puesto que ese hombre ya había estado en la cárcel anteriormente por un crimen homófobo que le salió bien barato (tan sólo una orden de alejamiento y dos meses de prisión provisional) y hasta un homicidio en grado de tentativa que pocas consecuencias ha causado a su libertad. Mientras tanto, los chavales de Alsasua siguen en sus celdas por un montaje policial que data de un año antes.

V. I. Lenin decía en 1916 que la reacción política era sin duda una de las características del imperialismo y no hay una mejor frase para la situación que estamos viviendo en el Estado español actualmente. Un crimen, a todas luces organizado, contra el colectivo LGBT no es más que la expresión política de una sociedad que lleva mamando de la teta del franquismo desde 1939 y que, aún por encima, se encuentra en una bancarrota sin precedentes, con una deuda que supera el 125% del PIB. Los elementos fascistas extra-institucionales, que existían antes de VOX y que existirán mientras haya explotación del hombre por el hombre, actúan como un perfecto medidor de la fuerza que necesita para sostenerse el capitalismo hoy día. El imperio sólo existe en la actualidad gracias a la violencia explícita y desvergonzada.

Los revolucionarios vemos el machismo, la homofobia, la transfobia, el racismo y otros delitos de odio como la expresión de una sociedad que no puede avanzar si su sistema económico no cambia por completo. A mayor sea la crisis del capitalismo, con mayor virulencia se expresarán los elementos más reaccionarios de la sociedad. A su vez, denunciamos al oportunismo que sale todos los días en los medios de comunicación para convencernos del progreso que estamos alcanzando mientras cada día el fascismo tiene más legitimidad gracias a ellos.

La contradicción que rige el mundo a día de hoy es Imperialismo o Socialismo y todo el que intente ocultarlo es que desde luego ha elegido defender al capitalismo más sanguinario, que a día de hoy se expresa en su inmensa mayoría como fascismo. Los trabajadores, en toda su diversidad, debemos de organizar el Frente Único del Pueblo, pues sólo este representará la única institución que nos dará justicia y libertad.

 

¡Frente a las agresiones lgbt-fóbicas, organización como clase!

¡Mandemos el fascismo al estercolero de la historia!

¡Construyamos el Socialismo!

 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en A Coruña

 

Os asasinatos LGBT son outra mostra máis do fascismo rampante do Estado español

 

O pasado sábado 3 de xullo un grupo de 7 persoas propinaron unha malleira nas rúas da Coruña a un mozo LGBT, que resultou no asasinato do mesmo ás 3:00 am. Na mesma cidade, unha semana antes, unha parella pertencente ao mesmo colectivo era tamén agredida nas rúas ao berro de “maricóns”. Estes dous incidentes non son máis que a punta do iceberg de centenas, se non miles, que ocorren todos os anos no Estado español. Un Estado que, como o resto do mundo, afúndese nunha crise sen precedentes e, como non pode ser doutra maneira, nunha expresión da loita de clases máis exacerbada.

Mentres por un lado as marionetas do PSOE e Podemos téntannos vender un lavado de cara das institucións falando de Feminismo e de Orgullo, o certo é que a realidade remata por impoñerse, posto que o Estado Español está composto por unhas institucións que en si mesmas son a máis pura representación do fascismo e da podremia humana. De aí o encarceramento de Pablo Hasel, xunto a outros moitos presos antifascistas. De aí procedementos xudiciais completamente absurdos por escribir en redes sociais chistes sobre o fascista Carrero Blanco.

Se nos remontamos ao 2005, ano no que o PSOE de Jose Luis Rodríguez Zapatero legalizou o matrimonio homosexual, as consignas daquela eran que dita lei permitiría un gran avance cara o colectivo, pero o certo é que en 2021 podemos ver como cada vez aumentan máis os crimes contra os homosexuais e isto é porque a violencia emana principalmente do modelo económico e social. E é que o capitalismo é pura violencia, xa sexa dunha maneira máis ou menos visible.

Os interesados en facer crer ao pobo traballador que coa aprobación de leis dirixímonos ao progreso, realmente queren a desmobilización total da clase obreira para que estas soluciones os seus problemas nunhas institucións que non lle pertencen. Mentres tanto, o proletariado e as súas clases amigas perden cada vez máis conquistas históricas.

O oportunismo xa ten preparada hoxe a arma arreboladiza. Indícannos que o aumento das agresións homófobas ten que ver coa aparición de VOX e o seu “discurso do odio”, o cal a todas luces é unha afirmación que maquilla o verdadeiro motivo do aumento da violencia no Estado español. E é que moito antes de que o partido de Santiago Abascal entrase no parlamento, xa se daban agresións fascistas pola rúa con total impunidade.

O 27 de abril de 2017, dous anos antes de que VOX entrase no Congreso dos deputados, o neonazi Manuel Herrera Perejón agredía a un home en Bilbao ao son de “¿tú eres proetarra?” mentres outro colega o gravaba. E isa non sería a primeira vez que Herrera Perejón cometería un delito, posto que ese home xa estivera no cárcere anteriormente por un crime homófobo que lle saíu ben barato (tan só unha orde de afastamento e dous meses de prisión provisional) e ate un homicidio en grado de tentativa que poucas consecuencias causoulle á súa liberdade. Mentres tanto, os rapaces de Altsasu seguen nas súas celas por unha montaxe policial que data dun ano antes.

V. I. Lenin dicía en 1916 que a reacción política era sen dúbida unha das características do imperialismo e non hai unha mellor frase para a situación que estamos a vivir no Estado Español actualmente. Un crime, a todas luces organizado, contra o colectivo LGBT non é máis que a expresión política dunha sociedade que leva mamando da teta do franquismo dende 1939 e que, aínda por riba, atópanse nunha bancarrota sen precedentes, cunha débeda que supera o 125% do PIB. Os elementos fascistas extra-institucionais, que existían antes que VOX e que existirán mentres haia explotación do home polo home, actúan como un perfecto medidor da forza que necesita para sosterse o capitalismo hoxe en día. O imperio só existe na actualidade grazas á violencia explícita e desvergoñada.

Os revolucionarios vemos o machismo, a homofobia, a transfobia, o racismo e outros crimes de odio como a expresión dunha sociedade que non pode avanzar se o seu sistema económico non muda por completo. Canto maior sexa a crise do capitalismo, con maior virulencia expresaranse os elementos máis reaccionarios da sociedade. A súa vez, denunciamos ao oportunismo que sae todos os días nos medios de comunicación para convencernos do progreso que estamos a alcanzar mentres cada día o fascismo ten máis lexitimidade grazas a eles.

A contradición que rexe o mundo a día de hoxe é Imperialismo ou Socialismo e todo o que intente ocultalo é que dende logo elixiu defender ao capitalismo máis sanguento, que a día de hoxe exprésase na súa inmensa maioría como fascismo. Os traballadores, en toda a súa diversidade, debemos de organizar a Fronte Única do Pobo, pois só esta representará a única institución que nos dará xustiza e liberdade.

 

Fronte ás agresións lgbt-fóbicas, organización como clase!

Mandemos ao fascismo ao vertedoiro da historia!

Construamos o socialismo!

 

Comité Provincial do Partido Comunista Obrero Español (PCOE) na Coruña