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Encuentro bilateral entre funcionarios del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y delegación del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español ( P.C.O.E. )

A propuesta de los compañeros cubanos, el pasado lunes día 23 de septiembre, tuvo lugar un encuentro bilateral entre funcionarios del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y una representación del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE).

La reunión se desarrolló en un ambiente de trabajo y camaradería, y en la misma se analizaron temas relacionados con la actualidad cubana y española, así como el papel de los dos partidos comunistas, sus trabajos y sus objetivos.

Por parte de los camaradas cubanos participaron Raúl Verrier Molina, perteneciente al Departamento Ideológico y Lucas Domingo, del Departamento de Relaciones Internacionales. Por parte del PCOE participaron camaradas del Comité Ejecutivo, la Comisión del Movimiento Obrero del Comité Central, de la Comisión de Relaciones Internacionales y de la Federación de Jóvenes Comunistas de España (FJCE).

 

COMISIÓN DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL P.C.O.E.

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Comunicado de solidaridad con Evo Morales y el pueblo de Bolivia

El Partido Comunista Obrero Español muestra su más enérgica protesta por el proceder de varios países europeos, entre ellos “España”, que han prohibido al avión procedente de Rusia, en el que viajaba Evo Morales, sobrevolase Francia, Italia, Portugal y España, basándose en que transportaba a Edward Snowden.

Al romper todas las reglas diplomáticas, los gobiernos europeos violan los derechos internacionales, demostrando una vez más su sometimiento lacayuno al imperialismo norteamericano. Por su parte, el gobierno del PP, que se regodea de un patriotismo exacerbado, es un gobierno débil, enfermizo y vendido a las potencias europea y yanqui.

Este gobierno no representa el sentir de nuestro pueblo, que desea unas relaciones internacionales democráticas y en igualdad de condiciones entre todas las naciones. Por el contrario, su odio al pueblo trabajador y a los derechos de los pueblos que componen el estado español preside su reinado, llevándole a caer vilmente en brazos de quien le espía y le impone sus condiciones vejatorias.

El PCOE muestra su solidaridad combatiente con Evo Morales y con el pueblo de Bolivia y hace un llamamiento a los trabajadores y a los pueblos del estado español para que muestren su repulsa al neofascismo gobernante.

¡POR EL SOCIALISMO!

¡POR UNAS RELACIONES INTERNACIONALES DEMOCRÁTICAS!

¡ABAJO LOS IMPERIOS!.

Comisión de Relaciones Exteriores para América Latina

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

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Participación del Partido Comunista Obrero Español en el 22º Seminario Comunista Internacional

A continuación transcribimos la intervención de nuestro Secretario General el 2 de junio en el 22º Seminario Comunista Internacional 2013 celebrado en Bruselas y que en esta edición versaba sobre Los ataques contra los derechos democráticos y las libertades en la crisis capitalista mundial. Estrategias y acciones de respuesta” :

En primer lugar, en nombre del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español agradecemos al Partido del Trabajo de Bélgica la invitación cursada a nuestro Partido para participar en este Seminario, así como la posibilidad de expresarnos en esta tribuna.

Camaradas, la primera apreciación que debemos hacer es la de ubicar el concepto de democracia en su justo término, añadiéndole la condición de clase que determina quién impone su dictado. La democracia burguesa, en su versión más acabada, la república democrática, es la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo. Por otro lado, la historia nos ha demostrado la falsedad de que profundizando en la democracia burguesa se puede alcanzar el socialismo – bandera enarbolada por el oportunismo – sino todo lo contrario, cada vez se acrecenta más la reacción tendiendo al fascismo, como se puede comprobar en múltiples países europeos hoy. Y es que bajo el capitalismo y su democracia burguesa las libertades y derechos reales únicamente existen para los burgueses, no así para las clases laboriosas, para los que éstos son meras declaraciones de intenciones sin efectividad alguna.

La contribución de la crisis sistémica del capitalismo ha sido la de dejar caer todas las máscaras que aún quedaban en pie y mostrar su verdadera faz criminal. También ha acentuado todas sus contradicciones que, objetivamente, nos llevan al umbral del socialismo, tal y como nos enseña la ciencia marxista-leninista, de tal modo que:

  1. La soberanía nacional es arrasada; siendo dirigido el mundo por agrupaciones imperialistas supranacionales, convirtiéndose los estados-nación en delegaciones lacayunas al servicio de los monopolios.

  1. El aparato de los estados burgueses es reajustado para ser adaptado a las necesidades de los monopolios, de tal manera que se produce una centralización del estado. En el estado español se va a producir una reducción de la Administración Local que, según estiman los sindicatos de funcionarios, destruirán entre 100.000 y 115.000 empleos; se van a suprimir municipalidades, mancomunidades, Diputaciones, estando también en los planes de la burguesía la eliminación de la mitad de los diputados autonómicos, cuando no la supresión de las autonomías.

  1. Las medidas adoptadas para resolver la crisis por parte de los capitalistas – conducentes a redistribuir la riqueza a su favor sobreexplotando y empobreciendo a la clase trabajadora- sienta las bases para acrecentar las dimensiones de la crisis en lugar de aminorarlas.

  1. La lucha por los mercados emergentes de venta y las materias primas, unida al pinchazo de la de la burbuja especulativa y a la acumulación ingente de capital, conlleva la necesidad de ajustes que, por un lado, allanen el camino a los monopolios de la exportación de capitales – fundamentalmente a América Latina, el Magreb y Asia – y por otro les facilite destruir fuerzas productivas y reducir violentamente la producción para adecuarlas a la demanda solvente del país; acrecentándose el paro y, con él, caen en picado los salarios y se precariza el empleo; depauperándose las condiciones de vida del proletariado.

Mientras el Estado no duda en sacar a flote a los Bancos y grandes Empresas, lleva a la ruina a la pequeña empresa y a la clase trabajadora – que es quien paga la crisis. Y mientras los ricos son cada día más ricos gracias al estado burgués y su democracia burguesa, las leyes realizadas contra los obreros, alentadas con la excusa de combatir la crisis que la misma burguesía provoca, llevan a los trabajadores del estado español a la siguiente realidad: Seis millones de parados; un 56,6% de paro juvenil, recortes en sanidad y en educación, donde la tasa de fracaso escolar supera el 33%; un millón 800 mil hogares obreros sin ingreso alguno; el 40% de los españoles sufre estrés; 3.285 trabajadores se suicidan en España cada año a razón de 9 por día e intentan suicidarse 87.600 a razón de 240 por día; se producen 180.000 desahucios al año a razón de 494 al día; el 30,6% de los menores de edad están expuestos a riesgos de pobreza extrema y exclusión social; pensiones de miseria -siendo la pensión media en España de 787,64 euros/mes y estando el 29% de las mismas por debajo de los 600 euros/mes y el 81,86% por debajo de los mil euros -, tasa de pobreza del 21,8% de la población y de desempleo por encima del 26%, etcétera.

Si las necesidades y los derechos básicos en el estado español no están cubiertos para la mayoría trabajadora, como se puede comprobar por lo expuesto hasta aquí, sus libertades políticas y sindicales como clase están absolutamente castradas. La Constitución Española de 1978 niega el derecho a la autodeterminación, no resuelve el problema de la tierra, impone el sistema capitalista en su artículo 38 y otorga al Ejército la obligación de salvaguardar dicho sistema, se niega al Pueblo la posibilidad de revocar y de elegir a sus dirigentes, empezando por el Presidente del Gobierno – que lo elige el Parlamento – o al Jefe del Estado, puesto a dedo por Franco. Todos los instrumentos de participación política, así como los medios de comunicación de masas, están en manos de un puñado de burgueses, no teniendo la clase trabajadora capacidad de intervención política ni mediática alguna, salvo que cree sus propios instrumentos y rompa los existentes, todos en manos del Capital. Así mismo, todo aquél que no provenga de familia de la gran burguesía tiene cerrado el acceso a las altas instancias de la Judicatura o del Ejército, concentrando esta clase social todo el control del Estado.

El pueblo trabajador vive bajo la influencia de la ideología burguesa, pensando que cuando amaine la crisis se restablecerán las condiciones previas a la misma. Pero esa ilusión colectiva no es más que una falacia que cala, entre otras razones, porque el obrero no está recibiendo la versión comunista de la crisis y de la situación. El cambio social se ha producido ya, lo único que la dictadura de la burguesía puede ofertar a las masas trabajadoras – ya sea en su fachada democrática o en la fascista – es más sufrimiento, miseria y muerte por falta de comida y de asistencia, aparte de represión. Ante esta situación el proletariado sólo tiene una salida: El Socialismo y la implantación de la Dictadura del Proletariado.

La única respuesta posible es el socialismo

El estado español reúne los requisitos que, a juicio del marxismo, deben darse para luchar por el socialismo. Registra un desarrollo medio-alto de las fuerzas productivas que permiten al proletariado cubrir las necesidades de dirección que precisará la nueva sociedad socialista. A lo largo de estas décadas, a pesar de que cada vez con más dificultad, los hijos de la clase obrera han accedido al conocimiento universitario – hay una gran cantidad de ingenieros, licenciados, …-, multitud de titulados universitarios que jamás ejercerán como consecuencia de la anarquía de la producción que impide la planificación racional política y económica de la sociedad, a lo que hay que añadir el aumento del número de empleados técnicos y administrativos con altos conocimientos derivados del desarrollo tecnológico, que hacen que el proletariado no necesite apoyarse en la burguesía para dirigir a su estado, el estado socialista. De hecho, hoy los grandes monopolios ya son movidos íntegramente por asalariados, desde la producción a la gestión de los recursos humanos. El burgués ni se presenta a la empresa, únicamente se lleva los beneficios, consecuentemente es totalmente prescindible. Además, la evolución cualitativa de las fuerzas productivas están frenadas por la existencia de unas relaciones de producción totalmente incongruentes con dicho desarrollo. Por todo ello, la única salida posible para el Proletariado y demás clases populares es el Socialismo y la Dictadura del Proletariado, sin ninguna fase intermedia. La concentración, centralización y el monopolio requiere ser sucedido por la socialización de los medios de producción; la anarquía de la producción debe ser enterrada por la planificación. Pero para que esto sea posible, la clase obrera debe estar unida, organizada y debe adquirir conciencia de clase y conciencia de la misión histórica que le corresponde jugar. ¿Cómo conseguirlo? El Partido Comunista Obrero Español tiene meridianamente claro que:

  1. El sujeto revolucionario, el responsable del cambio mencionado, es el proletariado; pero sin su Partido de Vanguardia, su destacamento de clase, sin la ligazón entre el Partido y la clase, no habrá revolución. Por tanto, el desarrollo del Partido va vinculado estrechamente a la toma de conciencia de la clase y viceversa. Por ello, es tarea fundamental de nuestra organización esa vinculación a la clase, única vía para desarrollarse y fortalecerse.

  2. La unidad de la clase obrera debe desarrollarse desde el interior de la propia clase obrera y debe ser obra suya; pero para la construcción de dicha unidad es esencial el concurso de los obreros más conscientes, del Partido, teniendo clara la condición anterior. Nuevamente comprobamos que sin la existencia del Partido orientando y dirigiendo el proceso en los frentes de batalla económico, político e ideológico es inviable el desarrollo y la consolidación de ese proceso de unidad y de organización.

  3. La clase obrera ya tiene sus órganos de poder, los comités de Empresa, las asambleas barriales y vecinales, las asambleas de estudiantes, etcétera. Hay que unir las luchas, romper el aislamiento de la clase y dotar del contenido y la dirección política e ideológica a la lucha, que no es otra que la lucha de clases, la lucha por el Socialismo, siendo esencial la dirección del Partido.

  4. Tras la Gloriosa Revolución de Octubre de 1917, la expresión máxima de la lucha de clases y la contradicción fundamental se manifiesta en la lucha a nivel mundial entre el socialismo y el imperialismo. Olvidarnos de esta premisa en el estudio y en la consecución de políticas, cegados únicamente por la dialéctica nacional, no engarzando ésta en su justo entronque a nivel mundial, nos llevará a tomas de decisiones erróneas. Ello implica consecuentemente enarbolar la bandera del internacionalismo proletario y la necesidad de la reconstrucción de un Movimiento Comunista Internacional revolucionario y fiel a los principios del marxismo-leninismo, despojado de todos los vicios adquiridos desde la década de los 60s que condujeron a la caída del campo socialista y a su destrucción.

  5. Ninguna organización política en el estado español de las que hoy se reivindican revolucionarias y comunistas, empezando por la nuestra, tienen influencia sobre las masas trabajadoras, ni tampoco su reconocimiento.

En base a estos 5 ejes, nuestro Partido desarrolla y trabaja en una política de masas con objeto de desarrollar los órganos de poder que el Proletariado ya posee, pero que no los interpreta ni los emplea como tal, y así como elevarle la conciencia de clase y orientar la lucha de la misma en base a los tres campos de batalla donde se libra la gran guerra contra la burguesía: el campo ideológico, político y económico. Nuestra política de masas tiene dos partes claramente diferenciadas: el plano sindical y el plano político-social.

En el plano sindical el PCOE trabaja por la Central Sindical Única cuyo eje fundamental sea el reconocimiento de la lucha de clases como fuerza motriz del avance de la sociedad; unido a ello, y en virtud del eje d) mencionado anteriormente, nos alineamos con el fortalecimiento del sindicalismo de clase, combativo y antiimperialista y que engloba a la fuerza sindical que lucha contra el orden capitalista que es la Federación Sindical Mundial (FSM). Nuestra organización participa activamente, a través de nuestros militantes, en el proceso de reagrupamiento y unificación orgánica del sindicalismo de clase en nuestro país, que se está desarrollando en el seno de la Coordinadora Sindical de Clase (CSC). Nuestra militancia engrosa las filas de la CSC y está comprometida con dicho proceso de la construcción de la Central Sindical única que necesitan los trabajadores del estado español, la CSC. Desde la CSC, y en el sector informático donde nuestro Partido está presente en comités de empresa y en secciones sindicales de CSC, se está desarrollando un polo sindical junto a otras centrales sindicales; es un modesto ejemplo del camino a seguir para construir una central única.

En el plano político-social, nuestra política de masas se desglosa en:

  1. La Federación de Juventudes Comunistas de España (FJCE), es la política de masas del Partido en el ámbito de la Juventud Obrera en los centros de estudio. Es el instrumento a través del cual el Partido lleva el marxismo-leninismo a dicho ámbito y organiza a la Juventud, cooptando a los mejores cuadros jóvenes para el Partido. En este sentido la FJCE ha estado presente en las huelgas estudiantiles, habiendo sufrido la represión tanto de las Fuerzas Represivas del Estado, como de grupos juveniles fascistas, en las huelgas en lugares como Alcalá de Henares, Sevilla, Jaén o Tarragona.

  2. Las Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores son un movimiento sociopolítico cuyo objetivo es la transformación de la sociedad capitalista y que constituye la unidad de los comités de empresa, delegados y trabajadores activos en los centros de trabajo y que, por un lado, es la universalización de la unidad de los obreros en las empresas y, por otro, los órganos que deben dirigir la producción y que tienen en sus manos el control absoluto de ésta.

  3. El Frente Único del Pueblo, cuya columna vertebral son los obreros activos – Asambleas de Comités, Delegados y trabajadores – es el lugar en el que, no sólo debe unir a los órganos de dirección y planificación obreros de la producción, sino que los engarzará con el movimiento popular, con otros sectores del proletariado, así como con otras clases también agredidas por los capitalistas cuya única salida es el socialismo. Este Frente Único del Pueblo debe constituir un estado paralelo, un poder autónomo al burgués, los embriones de órganos de poder del futuro estado socialista. Hasta que nuestra clase no se organice de tal manera que sea independiente y supere la organización burguesa, su estado, está condenada a la derrota; nuestra misión es acudir al sujeto revolucionario, a nuestra clase, para contribuir a tamaña misión.

El PCOE es consciente de la necesidad de la unidad de los comunistas, y consideramos que esta unidad no se hará desde mesas camillas, sino que será el resultado de este proceso práctico de desarrollo de los órganos de poder popular ya existentes, yendo al sujeto revolucionario; proceso que fortalece a la par el Partido y que propiciará pasos de gigantes en dicha unidad, y en el camino para la consecución del Socialismo, la única salida posible y honrosa del proletariado de nuestro pueblo y del resto de los pueblos del mundo.

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

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Por un nuevo Movimiento Comunista Internacional


La configuración del mundo contemporáneo pone a prueba la capacidad de reflexión y de movimiento de los teóricos “revolucionarios”, en los que produce desorientación y les impele a errores, a veces graves, al suponer que es la crisis la causa de las mutaciones cuando hace años el curso económico se dirigía hacia el lugar en el que hoy se encuentra. La crisis, no ha hecho más que ajustar y acelerar una realidad incontrovertible.

 

 Sin salir del estado español, nos topamos con partidos que en pocos años han modificado sus posiciones políticas la mar de ocasiones, con una versatilidad rayana en la extravagancia, señal inequívoca de que los acontecimientos les desbordan: Repasen documentos de partidos comunistas elaborados en estos últimos años de crisis y observaréis que sin un análisis serio acerca del desarrollo de las fuerzas productivas y del carácter de las relaciones de producción de nuestro país, y sin tener en cuenta el contexto imperial en el que se desenvuelven las multinacionales españolas, han defendido la República, a secas, concediéndole a la monarquía todas las posibilidades que se pueden dar, para que, después de una gran batalla para derribarla, tenga la oportunidad de volver a retomar su poder por medio de un referéndum, teniendo en cuenta que en eso de elecciones y referéndums la burguesía posee un arte insuperable y medios inalcanzables para los trabajadores. (Véase Los Ocho Puntos “Programa Común del Movimiento Republicano” del año 2004, firmados entre otros por Colectivo Comunista 27 de Septiembre, CJC, Corriente Roja, PCPE ). Luego, los hemos visto rectificar al aceptar otras posibilidades, caso del PCPE, pues el nuevo concepto de República tendría un contenido inconcreto, dejando su definición al rumbo que tomasen los acontecimientos; léase “Propuesta Comunista. HACIA LA III REPÚBLICA, ESCENARIOS A TENER EN CUENTA”, de Alberto Arana, en donde se dice:

“… El republicanismo no puede confundirse con revolución social, frentepopulismo, unidad de izquierdas, frente rojo, ni nada por el estilo. En consonancia con lo que ha sido la trayectoria republicana en nuestra historia, el contenido del movimiento republicano es democrático en lo político, avanzado en lo social y con un fuerte contenido cultural de proyección popular.”, es decir, nuestros supuestos leninistas toman la revolución al modo de un juego de casino, donde el pobre arriesga pero no gana nada. Finalmente, y en el espacio de tiempo de un año, porque la crisis les ha demostrado que la burguesía lo quiere todo, y no deja otra opción que ¡el todo o nada!, se han travestido socialistas y nada menos que confederales, al más puro estilo “lenininista-stalinista”. De nuevo preguntamos ¿Quiere decir, que si no estuviésemos en crisis, continuarían defendiendo el paso intermedio hacia la dictadura del proletariado?

Alrededor del año 2000, EE.UU. y Europa, arrastrados por la grave crisis que atenazaba a Japón desde hacía mas de una década, agravaban su situación, porque cegados por el coste de los productos en Asia y América Latina, exportaban, desde allá hacia sus respectivos países, mercancías que antes fabricaban, procediendo al cierre de un número importante de fábricas.

Poco a poco, países del tercer mundo y del antiguo campo del socialismo se vieron invadidos por inversiones multimillonarias. A raíz de esta política inversionista y estratégica, la elaboración del Producto Bruto Mundial fue cambiando su correlación productiva cada vez más favorable a los países hasta hace poco no desarrollados: China, India, México, Argentina etc. que con un proletariado paupérrimo, permitían la introducción de capital, deslocalizaciones de centros de trabajo, con el consiguiente peligro para los países inversores.

Como consecuencia de una economía frágil y agotada, Japón, EE.UU y Europa, después de diversas y variadas tentativas socialdemócratas y más conservadoras, no han podido contrarrestar los avances impetuosos de estados que, desde distintos puntos de partida, emergen en el mundo de la economía disputando los mercados a los viejos imperios desde flancos diferentes, aprovechando su crisis.

La aparición de nuevos focos imperialistas ha diseñado un rumbo distinto en las luchas por los mercados, apareciendo organizaciones supranacionales que expresan los intereses capitalistas por zonas, denominadas zonas regionales de libre comercio; sin embargo, y dado los intereses particulares y colectivos en diversos lugares, han aparecido teorías infundadas que tratan de explicar tales comportamientos que inciden en una nueva división entre los partidos comunistas, porque los hay que asumen su participación en las “comunidades burguesas supranacionales” de sus regiones (Ucrania, Europa, América Latina, América del Norte, etc.), con el propósito de “transformarlas” socialmente.

El Movimiento Comunista Internacional, si es que existe como ente cohesionado, se enfrenta a nuevos argumentos de disensión, que se centran en las siguientes cuestiones:

1.- Concreción de las causas de la crisis.

2.- Carácter del modo de producción chino.

3.- El nuevo rol de los imperios

4.- ¿Está vigente el Capitalismo Monopolista de Estado?

5.- Dictadura del Proletariado o Democracia popular como paso previo entre el capitalismo y la dictadura del Proletariado.

 Todos estos puntos son considerados vitales y están unidos entre sí. Para no hacernos largos, solo tocaremos por encima sus consecuencias.

Debido a la falta del desarrollo de las fuerzas productivas en América Latina, un buen número de partidos comunistas mantienen el criterio que califican a China y Rusia de contrapeso a los afanes lucrativos de los imperialismos americano y europeo. Chávez hace de China, además del modelo, el punto de apoyo de la revolución Bolivariana, expuesto en su programa electoral de las últimas presidenciales, en las que salió triunfante. En dicho programa apuesta por un proceso que acote las influencias que en éstas ejercen todavía en Venezuela los antiguos imperios, sobre la base de constituir empresas mixtas con capital venezolano y chino entre otros.

Varios partidos y gobiernos latinoamericanos procuran recorrer idéntico camino, empujados por un capitalismo atrasado que precisa del desarrollo de las fuerzas productivas, pero cuya obligatoriedad o necesidad son camufladas con teorías pseudorevolucionarias. A la postre, se trata de traspasar el uso, disfrute y explotación de sus industrias energéticas hoy bajo el dominio de EE.UU y Europa, al de los que ellos llaman países emergentes, fundamentalmente China, Rusia y Brasil.

Las raíces teóricas de semejantes cambios en las políticas de los gobiernos “antiimperialistas” así como en una buena cantidad de partidos comunistas, las podemos encontrar reflejadas en tres elementos de juicio que centran la atención de los teóricos contemporáneos: 

  •   Se fundamentan en que no ven entre los países (para nosotros imperios: Brasil, Rusia, Irán, China,…) emergentes y los antiguos imperios: Japón, EE.UU y Europa, una pugna interimperialista por la redistribución del mercado, impulsada por los países emergentes, aprovechando la situación de crisis de los antiguos imperios, sino que contemplan en esta disputa la configuración de un frente antiimperialista por parte del BRIC, al que hay que apoyar contra el imperialismo.

Como consecuencia de una tal teoría, derivada de la idea que se tiene del origen de la crisis actual, según ellos fruto de las políticas neoliberales, los partidos que sostienen desde las perspectivas descritas como “principios” antiimperialistas, defienden la presencia de sus países en sus respectivas “zonas regionales de libre comercio”; UE, Mercosur, ALCA, ALBA,… en donde se expresan los intereses de las grandes empresas capitalistas de cada zona.

  •  La consideración de China como país socialista; aún sosteniendo su socialismo en conceptos ajenos al marxismo-leninismo, como es la economía de mercado, la exportación de capital, etc., propias de un país imperialista, es fruto también de fuerte controversia.
  •  La revocación desde varios lugares con especial incidencia desde Cuba, (Vicente E. Escandell Sosa, Profesor, Universidad de Oriente) de la tesis leninista: Capitalismo Monopolista de Estado, que Lenin tenía por una etapa (final) y no una coyuntura, dentro de la fase imperialista, que constataría su consecuencia directa: el advenimiento del socialismo. Su impugnación, tal vez mal interpretada, ha contribuido a desviaciones oportunistas, a confirmaciones de abandonos de la dictadura del proletariado, justificando de este modo su adscripción del indefinido e inacabado “Socialismo del Siglo XXI”. En muchos programas de Partidos Comunistas ha desaparecido dicha etapa (Capitalismo Monopolista de Estado), pero son los partidos de dudosas posiciones marxistas, basándose en el “error” de Lenin, los que intentan fundamentar su desviación ideológica. Como quiera que el Capitalismo Monopolista de Estado “ya no se da” y tampoco ha devenido el socialismo tal cual vaticinó Lenin, hay que escoger nuevas vías. Este hecho se comprueba en Partidos de casi todos los continentes, muy especialmente en Europa y en América Latina.

 Es fácil observar que los intentos que se realizan desde determinados partidos o núcleos de organizaciones leninistas, por ir acercando posturas que conduzcan a criterios homogéneos, los cuales facilitarían a juicio de sus progenitores la constitución de un Nuevo Movimiento Comunista Internacional e incluso una moderna Internacional Comunista, encuentran serios escollos. Diferencias que se traslucen en reuniones internacionales de partidos, en la que por ahora no existe ninguna organización o grupo de fuerzas compactas capaces de erigirse en una especie de “guía” para concretar las “cualidades” teóricas de los asistentes a los encuentros, cada vez mas heterogéneas, por lo que los seminarios y reuniones no superan, a veces, el formalismo, sin que se vislumbre por ahora cambio alguno al respecto. Bastaría saber que dentro del grupo que compone la redacción de “La Revista Comunista Internacional” presentado como el intento mejor perfilado, se detectan diferencias respecto de China.

La ambigüedad teórica, el eclecticismo, la falsa tolerancia, el amiguismo o seguidismo, fueron, unidos a las diferencias de posiciones de banderías, las causas del derrumbe del M.C.I. ¿Es posible continuar por el mismo camino para redimir al comunismo internacional? El PCOE puede dar fe de que muchos de los vicios, inferencias directas de la decadencia del MCI, aún subsisten, lo sufrimos en la época anterior y somos fieles testigos de su continuación actualmente.

No obstante, nuestro deber de Partido Comunista, que durante los 40 años de su existencia se ha inspirado en las enseñanzas de Lenin, posibilita reafirmarnos en que siempre estaremos dispuestos en franca camaradería, a entablar las discusiones y a llevar a cabo cuantos debates sean necesarios para ayudar a superar el momento actual, en aras de una lucha mancomunada antiimperialista, pero sin retroceder un metro en nuestra creencia de que la amistad y la relación entre comunistas deben ser forjadas con los principios marxistas-leninistas. El futuro MCI necesita unidad, cohesión y desterrar para siempre las injerencias y la creencia de que un partido o un grupo de ellos están en la posición infalible y potencial de decidir quiénes deben ser los elegidos. Por ello lucharemos ante todas las adversidades. SIEMPRE CON EL MARXISMO-LENINISMO.

 

Comisión Idelógica del PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




Comunicado sobre la situación de Venezuela

Los medios de comunicación españoles más reaccionarios, hacen eco a la propaganda imperialista que intenta “provocar” una escisión en las filas de la izquierda venezolana, con ocasión del interregno que sufre, debido a la ausencia por enfermedad de Chávez en la dirección de su país. En realidad, están creando el ambiente para que el mundo vea lógico cuanto pueda suceder en el país hermano, como consecuencia de la actividad contrarrevolucionaria de la oposición golpista, que cuenta con el beneplácito de la Iglesia oficial venezolana y de los imperios norteamericano y europeo.

El Imperialismo busca, por cualquier medio, desestabilizar el régimen bolivariano, para incidir desde su supuesta derrota, en todos los procesos progresistas y antiimperialistas que se llevan a cabo en América Latina.

La campaña anti-Chávez se encuadra dentro de los propósitos imperialistas de intervenir en las zonas productoras de petróleo y gas, y se enmarca además en la lucha que a nivel mundial se lleva a cabo entre los viejos imperios y los nuevos llamados países emergentes, que se debaten actualmente por la superación de la crisis capitalista a través de la lucha por el mercado mundial.

El Partido Comunista Obrero Español, denuncia la actitud de la prensa española siempre al lado de la reacción provocadora y se solidariza con el pueblo de Venezuela, con su revolución antiimperialista y desea fervientemente que el Presidente Chávez supere su enfermedad para proseguir su obra.

¡VIVA EL PUEBLO DE VENEZUELA!

¡ABAJO EL IMPERIALISMO!

COMISIÓN DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Fuera Israel de los territorios ocupados. Por un Estado palestino independiente

Los planes expansionistas del imperialismo norteamericano y europeo continúan su camino por Oriente Medio a través del terror, sin que nada los frene. El PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL denuncia la criminal matanza de palestinos por parte de Israel, cuyo objeto es mantener los territorios ocupados e impedir la posibilidad de que el pueblo palestino construya un Estado independiente.

 

Las operaciones militares con asesinatos masivos de personas inocentes que lleva a cabo Israel en la franja de Gaza, contra los criterios formales de las instituciones internacionales, como lo evidencian las continuas resoluciones de la ONU, es señal inequívoca de que los imperios, por encima de todo, intentan provocar una situación de inestabilidad en la zona, pues el aplastamiento del pueblo palestino constituye un eslabón en la cadena de intervenciones que EEUU, la UE, Israel y La OTAN -contando con los auspicios de Turquia y Arabia Saudita- pretenden consumar en Irán y Siria. En este sentido, exigimos la retirada de los colonos judios que arbitrariamente transgredieron los límites de las fronteras de 1967. Exigimos tambien, la demolición del muro construido por Israel que expresa su carácter invasor, así como la liberación de los presos palestinos, la retirada del ejército isralí de los territorios ocupados y el cese inmediato del bloqueo de palestinos en Cisjordania y en la Franja de Gaza.

CONTRA EL IMPERIALISMO INVASOR

VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO PALESTINO

Comisión de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español




59 Aniversario del asalto al cuartel Moncada

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) felicita al pueblo cubano en la celebración del 59 aniversario del Asalto al Cuartel Moncada. Transmite las felicitaciones al Partido Comunista de Cuba, a Fidel, a Raúl y a todos los dirigentes revolucionarios que participaron en tan grandiosa epopeya.

 

La acción guerrillera realizada en Santiago de Cuba por un puñado de revolucionarios dispuestos a entregar sus vidas para acabar con la tiranía de Fulgencio Batista demostraba al mundo las posibilidades que tienen los pueblos para su liberación política, económica y social.Ni el tirano, ni el apoyo que el imperialismo norteamericano concedía al dictador, evitarían el desarrollo de las acciones guerrilleras, el estallido social, la justa ira del pueblo contra los opresores.

Hoy en día, después de más de medio siglo de socialismo en la isla, Cuba continúa a la vanguardia de los pueblos que luchan contra el imperialismo, por la libertad, la dignidad y la solidaridad internacional; es referencia ineludible de los pueblos que hoy soportan la esclavitud, la explotación, la humillación y la lapidación de los derechos más elementales de cualquier ser humano.

Cuba es un vendaval de aire fresco lleno de justicia e igualdad, frente a un mundo dominado por relaciones inhumanas entre los hombres que el capitalismo pretende mantener a sangre y fuego. El pueblo cubano, con todos los impedimentos impuestos desde el exterior, tiene acceso a la cultura, a la salud, a la vivienda, al trabajo; a todos aquellos derechos básicos que en los países capitalistas se les recorta diariamente a las familias trabajadoras.

En Cuba se puede hablar de libertad porque el pueblo participa directamente en la dirección de los estamentos sociales y políticos. Esto contrasta con la carencia de libertades en los países capitalistas, donde las masas carecen de instituciones políticas al servicio del pueblo, no se atienden las peticiones de los trabajadores, y en última instancia, son apaleadas brutalmente por defender sus intereses, hechos que se repiten diariamente en los países del llamado Primer Mundo.

La dirección política de Cuba es un ejemplo de entrega y dignidad no solamente demostrada en su pasado heroico, sino probada en los 53 años de socialismo. Inmensa diferencia con los gobernantes del mundo capitalista impregnados, en su mayoría, del índice más alto de corrupción y con el déficit más alto de principios éticos.

Cuba es también una mano solidaria extendida a todos los pueblos del mundo, que se manifiesta en el admirable trabajo de miles de hombres y mujeres que se distribuyeron para alfabetizar y llevar la atención sanitaria a todos los rincones del mundo donde fueron requeridos.Por el contrario, el capitalismo pasea por el mundo saqueando los recursos de los pueblos y realizando agresiones imperiales.

Todo esto hermana al pueblo español con el pueblo cubano, evidencia de los altos principios que sustenta la revolución cubana, y hace comprensible la gesta histórica fraguada el 26 de julio.

Es por eso que el Partido Comunista Obrero Español proclama, nuevamente, su absoluta lealtad y defensa  a la Revolución Cubana y al Partido Comunista de Cuba.

COMISIÓN DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Pronunciamiento de la Alianza Revolucionaria Antiimperialista de Bolivia

Es deber de LA ALIANZA REVOLUCIONARIA ANTIIMPERIALISTA pronunciarse frente a la actual situación de convulsión social que vive el país y que los últimos días ha adquirido proyecciones preocupantes. Los conflictos abarcan a muchos sectores y tienden a confluir y mantenerse en el propósito de crear un clima de desestabilización que concluya en el derrocamiento del gobierno. Esta conclusión que parece catastrofista es, sin embargo, objetiva. La historia de nuestro país, aporta datos y experiencias que deben ser tomados en cuenta. Ante todo hay que subrayar que estamos frente a un plan de dimensiones continentales. Amenaza a todos los países agrupados en ALBA y a los gobiernos democráticos y progresistas. Si Bolivia aparece como el país más afectado en el presente momento, es porque el imperialismo ha encontrado y preparado las condiciones internas que faciliten sus objetivos contrarrevolucionarios.  

Los objetivos imperialistas responden a un plan hace tiempo diseñado y hoy ejecutado con toda clase de recursos que van desde la infiltración de los movimientos populares, la utilización de caretas y lenguaje populistas y de “izquierda”; la financiación directa, y la coordinación de los medios de comunicación, en su gran mayoría en manos de la derecha. El eje del actual movimiento parece el reclamo médico pidiendo la derogatoria del D.S. 1126 y siempre con el trasfondo de los marchistas del TIPNIS. A este reclamo al que se han sumado, en muchos casos artificialmente y bajo burdos pretextos, los universitarios de las facultades de medicina; algunos sectores de trabajadores e inclusive sectores sociales que no tienen interés directo en los problemas en litigio. Lo más incongruente es que han colocado a la COB, como mascarón de proa, gracias a la imposición y el chantaje revestido de un lenguaje radical y pleno de reivindicaciones imposibles de satisfacer y utilizadas ante todo de pretexto movilizador. En esta orientación contradictoria con los objetivos y misión de la clase obrera y los trabajadores juegan un repudiable papel elementos descalificados. Otro elemento muy visible es que muchas de las acciones de los grupos movilizados tienden al uso de la violencia y el recurso a acciones al margen de la legalidad. 

Por todas partes surgen bloqueos y plazos fatales que están desorganizando el funcionamiento social. Se observa, asimismo, contradicciones entre autoridades de diverso nivel y ámbito que entorpecen la pronta y adecuada solución de los conflictos. Tal el caso del transporte urbano. Por último se producen marchas y contramarchas que denotan una falta de estudio y adecuada valoración para la aplicación o el planteamiento de determinados propósitos bien inspirados, pero inoportuna o inadecuadamente ejecutados. Es el caso de la ampliación del horario de trabajo médico. 

Finalmente, se observa falta de información a la opinión pública acerca del origen de los conflictos. La injerencia y la intromisión imperialista debe ser denunciada con toda la firmeza del caso, desnudando los vínculos de los opositores.

Es evidente que el Ejecutivo ha cometido errores de método aunque no de principio. Por esa razón la ARA, cree en la necesidad de mejorar drásticamente los métodos de trabajo y sobre todo de información al público sin olvidar ni por un instante los arteros propósitos de la derecha digitada por el imperialismo. Una vez más llamamos al pueblo, a los trabajadores del campo y la ciudad a organizarse efectivamente en la defensa del Proceso de Cambio, de la democracia amenazada y por la real profundización de los objetivos de cambio. Es la hora de la más amplia unidad de las fuerzas de izquierda, patrióticas y democráticas. Se debe superar el desorden y la anarquía imperante aun entre quienes se reclaman partidarios del proceso.

 

La Paz, 9 de mayo de 2012.

Movimiento Patriótico Endógeno

Partido Comunista de Bolivia 

Partido Socialista

Unión de Mujeres de Bolivia

Independientes de Izquierda

Comité de Defensa del Patrimonio Nacional




Documento del Partido Popular Socialista de México: En México como en el mundo, hoy más que nunca, ¡el Socialismo es el futuro!

Documento del Partido Popular Socialista de México

 

1. Vivimos los estertores del sistema capitalista mundial.
La crisis del sistema capitalista mundial preside la actual situación internacional. No es una crisis que pueda resolverse con medidas de ajuste dentro del sistema, sino que es el sistema de la propiedad privada de los medios de producción y cambio el que ha llegado a la fase de su agotamiento, prevista por Marx, como resultado de la agudización de la contradicción principal del capitalismo entre el carácter social de la producción y la apropiación capitalista privada, como ya lo hemos examinado en anteriores encuentros. La crisis del sistema es la causa de las guerras que el imperialismo ha venido desatando e imponiendo en diversos lugares del mundo, y es asimismo la fuerza que impele a los capitalistas a agudizar su brutal agresión contra todos los derechos de la clase obrera y los pueblos, sus ingresos y su derecho a la vida, ya no sólo de los países capitalistas dependientes, sino ahora de las propias metrópolis imperialistas. Todo esto no es otra cosa que los estertores de un sistema decrépito y sin perspectivas de revitalización.

Pero la crisis insalvable del sistema de la explotación del hombre por el hombre, y de los pueblos por las potencias imperialistas, abre ante la humanidad el amplio horizonte de avanzar hacia la liberación, el socialismo y el comunismo. La lucha de clases, cuyo lugar más destacado corresponde a la clase obrera y, sobre todo, a su partido, está siendo una vez más y habrá de serlo con mayor fuerza y profundidad en el porvenir inmediato, el motor de la historia, ésa es nuestra responsabilidad.

2. México y su contexto, latinoamericano y “tercermundista”.
México, desde los puntos de vista geográfico, histórico y cultural forma parte de América Latina y constituye la frontera –de 3,000 kilómetros de largo- de esta vasta región, con Estados Unidos, la potencia imperialista más poderosa y agresiva de la historia. El hecho de ocupar ese lugar, al extremo norte de entre todos los pueblos latinoamericanos, le ha permitido a nuestro pueblo conocer muy de cerca las “entrañas del monstruo”, como lo expresara José Martí¸ y por tanto desarrollar una conciencia popular antiyanqui y antiimperialista, de manera temprana. Ese nivel de conciencia asimismo le ha permitido desempeñar la función de trinchera adelantada y primer destacamento de combate de Nuestra América frente a la otra América, la intervencionista y saqueadora, la del capital imperialista, en momentos históricos cruciales.
Pero ser la primera trinchera de los pueblos latinoamericanos y estar en la primera fila de combate, también nos ha costado sufrir duros embates y padecer derrotas, así sean temporales. En este año en que se cumplen 20 de la caída de la gloriosa Unión Soviética frente a la contrarrevolución y el imperialismo, de igual manera se consuman 30 años, en el país de Juárez, Villa y Zapata, del momento en que la globalización neoliberal impusiera gobernantes sumisos a los dictados del capital financiero mundial –plasmados en el Consenso de Washington- que nos han traído gravísimos retrocesos en todos los órdenes.
El primer gobierno proyanqui y neoliberal de esta etapa, en efecto, fue el de Miguel de la Madrid, de 1982 a 1988, y de manera más profunda cada vez, todos los que han seguido: el de Carlos Salinas de Gortari, de 1988 a 1994; Ernesto Zedillo, de 1994 a 2000; Vicente Fox, de 2000 a 2006, y el actual y peor de todos, hasta hoy, de Felipe Calderón.

Como ya lo hemos reseñado, estos gobiernos, no obstante que provienen de partidos políticos distintos y en otro tiempo muy enfrentados, desde entonces siguen, en los hechos, un programa único: el del capital financiero y corporativo mundial. Empezaron por modificar la Constitución para que los gobiernos tuvieran la facultad de privatizar las empresas públicas, lo que no podían hacer de manera legal, y en el primer sexenio redujeron la participación del Estado en la economía de 45 ramas a 23, y de 1155 empresas, a sólo 412.

En el segundo sexenio se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, con Estados Unidos y Canadá, (NAFTA, por sus siglas en inglés) que ha sido un instrumento muy eficaz hacia la anexión de México en condiciones de subordinación a la potencia imperialista. Se profundizó la apertura a capitales y mercancías que se había iniciado en el sexenio anterior; las privatizaciones avanzaron cualitativamente, con empresas estratégicas y de alta rentabilidad, como los bancos, la telefonía y la siderurgia. Se crearon las condiciones jurídicas para dar paso a lo que se llama la privatización furtiva de la industria eléctrica, al establecer la figura de los productores independientes en la Ley de Energía. Se dio muerte a la Reforma Agraria, al modificar el artículo 27 de la Constitución, dando paso al proceso de privatización de la tierra, a la pérdida de toda posibilidad de soberanía alimentaria y al brutal empobrecimiento de los campesinos mexicanos que, desde entonces, sólo han tenido, como perspectiva de sobrevivencia, la salida hacia el otro lado de la frontera como emigrantes indocumentados con todos los peligros a la vida y los múltiples atropellos a su dignidad, que conlleva, y se incorporó a nuestro país a la OCDE –el club de los ricos- sin que lo sea en modo alguno. Con la suscripción del NAFTA y el ingreso a la OCDE, se quiso desnaturalizar y descontextualizar a México, alejándolo de modo artificial de sus hermanos latinoamericanos y pretendiendo manipular la conciencia popular con la versión falaz de que la nuestra sería ya una economía “del primer mundo”. 

En el tercer sexenio, se privatizó la comunicación satelital, los ferrocarriles, los puertos y aeropuertos y la aeronáutica; se entregó la banca al capital extranjero, español y yanqui, sobre todo; se crearon las Afores, mecanismo por el cual la seguridad social perdió su carácter solidario y pasó al régimen individualista, generando un rubro de alto lucro para el capital financiero internacional. El gobernante en turno, lacayo del imperialismo como todos los de esta época, Ernesto Zedillo, propuso modificar la Constitución para privatizar la industria eléctrica, pero fue derrotado en este frente por la movilización popular encabezada por el combativo sindicato de electricistas, pero en la que nuestro partido desempeñó una función muy activa. Además, ése fue el primer gobierno que asumió una política injerencista contra Cuba, plegada a Washington, que fuera llevado a posiciones extremas por Vicente Fox. Éste, cuarto de la época de los entreguistas desembozados, tan pronto llegó a la presidencia, retomó con toda la fuerza que pudo la propuesta de la privatización de la industria eléctrica en el texto de la Constitución (intento en el que igual que Zedillo, también fue derrotado), junto con otras iniciativas de línea neoliberal, que pasaron a ser llamadas “reformas estructurales”; continuó con las privatizaciones, apoyó a los gobiernos y fuerzas más reaccionarias de América Latina y el mundo, y dio paso a una corrupción escandalosa, cuyos principales beneficiarios fueron su mujer, Martha Sahagún, y los hijos de ésta. Dos partidos distintos: un programa único, idéntico, en ambos casos, que no es de ellos, sino de la OCDE, del FMI, del Banco Mundial y que, en sus lineamientos fundamentales, está plasmado en el Consenso de Washington.
3. México y su realidad actual: condiciones objetivas para la revolución de liberación nacional que lo ponga en sintonía con los países del ALBA.
Felipe Calderón ha continuado por la misma ruta pero ha ido más allá: quiso imponer reformas jurídicas para privatizar el petróleo (pretensión que fue derrotada por el movimiento popular), militarizó el país con el pretexto de una “guerra contra el narcotráfico” irregular e ilegal, que acató por exigencia del gobierno yanqui, al mismo tiempo en que ha sido acusado de manera pública de estar aliado, en los hechos, con alguna de las más poderosas bandas criminales, a la que favorece, en tanto persigue a las bandas rivales, e incorporó elementos fascistizantes al trato gubernamental con las fuerzas populares; se ha ensañado contra los trabajadores y sus derechos, en especial contra el Sindicato Mexicano de Electricistas, dejando a todos los trabajadores de este gremio en el desempleo por la vía de declarar “extinguida” su fuente de empleo, la paraestatal Compañía Mexicana de Luz y Fuerza, y contra el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana al que ha perseguido con saña. Se ha convertido en un pertinaz violador de la soberanía nacional al permitir la injerencia abierta de las policías y servicios de inteligencia de Estados Unidos en el territorio mexicano.
Por cuanto al modo de producción, nuestro país ha sido durante décadas y sigue siendo capitalista dependiente. Las fuerzas productivas materiales son similares a las de toda la economía capitalista globalizada, pero las relaciones de producción no son idénticas a las de un país capitalista-imperialista, sino más injustas todavía. Las deformaciones del capitalismo subordinado agudizan las contradicciones entre la clase trabajadora y la propietaria, por ejemplo, por el hecho de que un trabajador en México obtiene un salario por jornada de trabajo equivalente apenas a la décima parte de lo que obtiene uno en Estados Unidos o en la Zona Euro por un trabajo igual. Además, el abismo se va profundizando en la medida en que el saqueo económico imperialista hace que la acumulación capitalista se dé en su mayor parte en los países metropolitanos y en proporción mínima en los que están subordinados.
Pero todo el proceso de los últimos 30, ha profundizado nuestra dependencia y ha causado que en nuestro modo de producción capitalista-dependiente se cumpla de manera cabal la ley develada por Marx: las fuerzas productivas materiales de nuestra sociedad llegaron a una fase de desenvolvimiento en que entraron en aguda contradicción con las relaciones de producción existentes –y con su expresión jurídica, las relaciones de propiedad monopólico-imperialistas-, y se ha abierto una época de revolución social, proceso que también se agudizó como resultado de la reciente profundización de la crisis del sistema capitalista mundial.
En ese marco, el XX Congreso del Partido Popular socialista de México, celebrado en marzo de 2009, resolvió: “el partido todo tiene el deber insoslayable de empeñar todo su esfuerzo en la tarea urgente de contribuir a la construcción de las condiciones subjetivas para la revolución victoriosa de liberación nacional en México. Para tal fin, sus organismos de dirección y de base deben dedicarse con firmeza a la atención de los tres ejes enunciados: a) la creación del bloque político y social antiimperialista, a partir del movimiento de masas; b) el fortalecimiento de nuestro partido en todos sus aspectos, c) la insistencia en el camino de la unidad de todos los partidarios de una sociedad socialista y comunista.” De esta manera, nuestro país podrá vencer el rezago en que ha sido sumido en estas tres décadas y podrá ponerse en sintonía con el proceso de liberación que, en nuestro continente, llevan adelante los países de la Alternativa Bolivariana de los Pueblos, ALBA, con Cuba Socialista y Venezuela Bolivariana, haciendo cabeza. Se trata de una posición plenamente coincidente con la tesis, que compartimos, de que “La liberación… puede venir solamente con el establecimiento de una alternativa real, el socialismo Ello requiere el fortalecimiento de las luchas antiimperialistas y antimonopólicas”, a la que se llegó en el 12º Encuentro, de Nueva Delhi.
4. Avances en la construcción de las condiciones subjetivas y perspectivas.
En la tarea de fortalecer las luchas antiimperialista y antimonopólicas con rumbo a la liberación nacional y el socialismo, los comunistas mexicanos agrupados en el PPS de México hemos logrado avances alentadores, desde 1999, cuando el Frente Nacional de Resistencia contra la Privatización de la Industria Eléctrica logró impedir que el gobierno de Zedillo alterara la Constitución para privatizar la industria eléctrica, hasta hoy. El movimiento antiimperialista y antimonopólico de masas se ha ido desarrollando, aunque este proceso no ha sido lineal, sino que ha registrado altibajos. En lo cuantitativo, los brotes de resistencia estallan en todas partes del país de manera explosiva, teniendo como protagonistas a combativos sindicatos de la clase obrera, como los electricistas y los mineros, a maestros de escuela, campesinos y pueblos indígenas, entre otros diversos segmentos de la población. Y en lo cualitativo se registran dos pasos valiosos: uno consiste en que diversos núcleos de la lucha popular van llegando a la conclusión correcta de que es necesario combatir ya no sólo a los enemigos particulares de tal o cual sector, de una u otra región del país, sino a toda la dupla burguesía-imperialismo, lo que va permitiendo articular a todos esos brotes para que golpeen al enemigo de manera conjunta; movilizar a todos de manera solidaria en apoyo a los que en cada momento van teniendo la guillotina del gobierno sobre su cuello.
El otro paso valioso consiste en que los más importantes y combativos núcleos de trabajadores electricistas, mineros y docentes, entre otros, al fin van llegando a la conclusión justa de que la lucha economista no basta, sino que es indispensable la lucha política para echar del poder a la dupla burguesía-imperialismo, y que el instrumento adecuado de ésta no es otro que un partido político, que no puede ser ninguno de los partidos burgueses desembozados, ni los socialdemócratas. En este contexto, nuestro partido ha venido apoyando e impulsando, sin sectarismos, el proceso de organización de un partido obrero y popular, por la liberación nacional y la emancipación social que está llamado a ser nuestro aliado natural en la actual etapa de lucha. Este partido, cuyo nombre por hoy es el de Organización Política del Pueblo y los Trabajadores, OPT, tuvo su Congreso Constitutivo en agosto pasado, y tiene como núcleo a los trabajadores electricistas, mineros y maestros, los más combativos y enfrentados a los gobiernos proimperialistas.
Por otra parte, se ha consolidado la perspectiva que hemos venido impulsando, de desplegar la lucha electoral con una fuerza antiimperialista y antimonopólica muy importante, cosa que, como ya hemos apuntado, no había sido posible en los procesos de 2000 ni 2006, ya que la destrucción causada por la ofensiva neoliberal nos había dejado sin poder utilizar ese frente de lucha, pues a nuestro partido se le canceló el derecho a participar en las elecciones nacionales y regionales, al arrebatarle de manera arbitraria el registro electoral, y al no existir en toda esa etapa otras fuerzas que pudieran merecer una alianza con un partido de clase, como el nuestro; tampoco un candidato con prestigio y con definiciones que lo pusieran más allá de la complicidad de los socialdemócratas, en un plano equiparable al que se da en Venezuela o Bolivia, por ejemplo.
Pero hoy existe un candidato con ese perfil, Andrés Manuel López Obrador, AMLO, quien ya aspiró a la presidencia de México en 2006, logrando una muy alta votación, tanto que la diferencia entre el oficialmente ganador, Felipe Calderón, y AMLO fue de menos de medio punto porcentual, y esto luego de graves irregularidades. Lo más importante, desde el punto de vista de la lucha por la liberación nacional respecto del imperialismo y con vista al socialismo, es que López Obrador ya no es el mismo personaje que fue entonces. Evolucionó para bien, convirtiéndose en enemigo de los instrumentos que el imperialismo impone a los pueblos del mundo. Su notable cambio se debe a que durante estos cinco años recorrió el país palmo a palmo, fue a todos los barrios, incluso los más humildes, habló de manera directa con los campesinos y los obreros, con los indígenas y con todos los sectores de la población, y ese intercambio, con un pueblo que a su vez ha ido desarrollando su conciencia antineoliberal, causó sus efectos, los ya señalados.

De esta manera, AMLO pasó de ser un socialdemócrata como hay muchos, a un individuo convencido de la necesidad de luchar contra los principales instrumentos del imperialismo hoy, que lo son la ideología y las políticas neoliberales. Con ese cambio, perdió clientela electoral entre la pequeña burguesía, pero acrecentó sus vínculos con los sectores más populares y combativos, y sigue disfrutando de un enorme poder de convocatoria, lo que lo hace un candidato que podrá reunir una copiosa votación y disputar la victoria. Dado ese valioso cambio cualitativo, nuestro partido, que no lo apoyó en 2006 y que explicó al pueblo que si bien era el candidato menos malo, tampoco merecía el voto popular, ahora lo apoya la estimar su actual cercanía a los intereses de la clase trabajadora y el pueblo; sin embargo conscientes de que no es un comunista ni mucho menos, al apoyar su candidatura, lo hacemos con un programa distinto al suyo, con coincidencias importantes, pero con reivindicaciones muchos más avanzadas.

Resumiendo, podemos afirmar que las luchas antiimperialistas y antimonopólicas en México han avanzado de manera substancial y todo indica que seguirán por ese camino victorioso, por la Segunda y Definitiva Independencia de México, por nuestro enlace firme con los procesos revolucionarios que se vienen dando en América Latina, y con rumbo al socialismo.

http://amezcuappsdemexico.blogspot.com.es/2011/12/en-mexico-como-en-el-mundo-hoy-mas-que.html




Con Cuba y contra los gobiernos fascistas como el español, lacayo de EEUU

Dichoso y gozoso, expresaba la pasada semana el franquista Ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, lo siguiente; “yo en Múnich, lo primero que le dije a Hillary Clinton fue ‘¡España ha vuelto!’. Quiere ser protagonista en la escena internacional. Es un Gobierno serio, responsable.”, dejando claro, a ojos y oídos del mundo, que la postura del gobierno del Partido Popular en materia internacional va a ser sumisa, lacayuna y rastrera para con los imperialistas, y así se lo expresaba a la representante del estado más criminal que ha parido la Historia: EE.UU.

 

Y para ganar puntos ante el amo norteamericano no dudó en destinar unas palabras para Cuba, sobre la que señaló “que mientras Cuba no de pasos hacia la democracia y se respeten los derechos humanos no apoyará el cambio de la Posición Común de la UE”.

Como no podía ser de otra forma, el comportamiento de este gobierno dirigido por herederos de Franco no puede ser otro que indecente y bochornoso, aparte de hipócrita; siendo curioso que estos dirigentes políticos amamantados económica, política e ideológicamente por la dictadura militar fascista que inundó las cunetas del país de trabajadores asesinados durante cuatro décadas, hablen de Democracia y de Derechos Humanos y, todavía más indecente, cuando desde las filas del fascismo se pretende dar lecciones a pueblos como el cubano, que están a años luz, en materia democrática y de derechos humanos, de la España dirigida por Rajoy, un país donde gracias a las traiciones del PCE y el PSOE los que se acostaron fascistas amanecieron ‘demócratas’ gracias a la llamada Transición.

En la democracia burguesa española, alumbrada de la Reforma del franquismo, el Pueblo trabajador está despojado de toda posibilidad de participar políticamente, quedando esta capacidad a los partidos burgueses, todos ellos financiados por la oligarquía y el estado de los oligarcas. Estos partidos, o dicen una cosa en campaña electoral y hacen otra en el gobierno, o sencillamente no dicen lo que van a hacer, cosas ambas realizadas por el Partido del ministro García-Margallo en el circo electorero del pasado 20N. Las políticas adoptadas por el gobierno “demócrata”– tijeretazos en política social, reforma bancaria, reforma laboral, subida de impuestos, etc… – del PP se han hecho a espaldas del Pueblo y con el rechazo de éste. En contraposición, en Cuba, ese país “que debe dar pasos hacia la democracia” según Margallo, la política económica – los lineamientos llevados al VI Congreso del PCC – fue determinada por el Pueblo Cubano. Estos lineamientos fueron discutidos en 163.079 reuniones, en las que participaron 8.913.838 habitantes (81% del Pueblo Cubano). Se hicieron 3.019.471 intervenciones en dichas reuniones, más de 395.000 opiniones fueron aceptadas e incluidas en la reformulación de los Lineamientos. De los 291 Lineamientos originales se mantuvieron sólo 94 y fueron modificados 197; se incorporaron 36. El producto final, los 313 lineamientos, fue el fruto de la participación activa del Pueblo Cubano, una verdadera expresión de democracia a diferencia de cómo se hacen las políticas económicas en los países imperialistas, que se cocinan al dictado de lo que digan las estructuras supranacionales imperialistas y donde los políticos traidores a sus pueblos, como el ejecutivo donde está incardinado el ministro García-Margallo, ejecutan lo que les ordenan los oligarcas para saquear a los pueblos a los que condenan a la guerra, a la explotación y a la miseria.

Si el Estado español y su democracia burguesa, por su historia y por lo que es, está inhabilitado para dar lecciones de democracia a nadie, todavía más incapacitado está para ilustrar a nadie en materia de Derechos Humanos. En el estado español se niega a las naciones el derecho democrático a su autodeterminación, se ilegalizan partidos políticos, existe un tribunal para juzgar “crímenes” políticos, existen presos políticos, se mira para otro lado cuando hay vuelos de la CIA donde se tortura con impunidad, se le niega a más de cinco millones y medios de hombres y mujeres su derecho al trabajo, se desahucia a centenares de miles de familias de sus casas negándoles en la práctica el derecho a un techo, por no hablar de la participación activa en todas las campañas de guerras imperialistas – o terrorismo internacional – a saber, Iraq, Afganistán, Libia, etcétera.

El ministro de Asuntos Exteriores español ha dejado claro que su estado, más que “hacer de Don Tancredo y quedarse quieto en la plaza” no va a dudar en convertirse en el camisa negra Attila de la película de Bertolucci Novecento. Y así se lo ha manifestado a sus amos norteamericanos diciéndoles que ellos estarán a su lado en las guerras de carroña, en todo tipo de agresión imperialistas, apoyo al golpismo y al terrorismo, haciendo la vista gorda a las torturas, los campos de concentración, los crímenes de guerra, etc…, perpetrado por tales adalides de la democracia y derechos humanos. Democracia tal que permite que Cuba siga bloqueada por EEUU a pesar que en la Asamblea de la ONU año tras año una mayoría aplastante vota en contra del bloqueo. El Gobierno de España seguirá dando lecciones de Derechos Humanos a la par que ilegaliza formaciones políticas, encierra en sus cárceles a comunistas, independentistas, anarquistas, cuando mira para otro lado ante el encarcelamiento de defensores de la paz y luchadores contra el terrorismo internacional, como son los 5 héroes cubanos, o ante los vuelos de tortura de la CIA.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE), acusa al gobierno español, así como a los gobiernos de la UE y al gobierno de los Estados Unidos, de la financiación y ayuda a organizaciones contrarrevolucionarias cubanas, así como a grupos terroristas que operan desde Miami, apoyando actitudes ilegales contra Cuba, difamando mediante el empleo del terrorismo mediático e incitando y utilizando a presos comunes en beneficio de su campaña para desacreditar a la nación caribeña.

El Partido Comunista Obrero Español realiza un llamamiento a los trabajadores españoles a manifestar el apoyo y la solidaridad a Cuba y su revolución, así como a todos aquéllos que se alzan contra el imperialismo, a la vez que reclama la necesidad de estar organizados para luchar contra las nuevas agresiones políticas, sociales y laborales que el nuevo gobierno español ha anunciado que realizará en estos próximos meses contra el conjunto de la clase trabajadora en nuestro país.

 

¡VIVA LA REVOLUCIÓN CUBANA!

¡ABAJO EL IMPERIALISMO Y SUS LACAYOS!

 

COMISIÓN DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)