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Saludo a la Federación Sindical Mundial en su aniversario

El Partido Comunista Obrero Español quiere saludar a la Federación Sindical Mundial este 3 de octubre por su aniversario. Es de sobra conocida su trayectoria de lucha obrera iniciada tras la Segunda Guerra Mundial que significó la victoria del socialismo sobre el imperialismo, defendiendo los valores de la unidad de clase y el internacionalismo proletario por la superación del sistema capitalista de producción.

Hoy el sindicalismo de clase y combativo, cuyos valores encarna la FSM a nivel mundial, tiene enormes retos por delante que debe abordar. Y no solo en su lucha encarnizada contra la burguesía y sus agentes, quienes batallan incesantemente por la acumulación de capital en manos burguesas con todas las armas a su alcance.

La burguesía se organiza hoy para instaurar el fascismo, con todas las penalidades que eso conlleva para el proletariado de todo el mundo, como única tabla de salvación del sistema capitalista. Además, las guerras interimperialistas por el reparto de un mundo ya repartido nos abocan a un escenario de guerra donde sin duda el proletariado sufrirá las peores consecuencias.

Pero también hay graves problemas dentro de las organizaciones de extracción proletaria que deben ser abordados y resueltos. El oportunismo y la división que este genera en las filas proletarias afectan negativamente a la organización de la clase obrera. El “síndrome del chiringuito”, por el que “líderes” sindicales y obreros se corrompen para mantener el poder y las liberaciones sindicales es un mal que afecta a muchas de las organizaciones sindicales, sufriendo estas la pérdida importante de buena parte de sus cuadros a través de expulsiones injustas simplemente por discrepar con las direcciones corruptas.

Esto provoca que la lucha se divida, pierda fuerza y que muchos cuadros válidos abandonen la lucha por el asco que producen este tipo de actuaciones de líderes corruptos en el seno del movimiento obrero. Este mal está afectando a muchas organizaciones combativas y de clase, llegando a liquidar incluso a la que fue la tercera fuerza sindical del país, hoy diezmada por expulsiones y desfederaciones de ramas completas.

También afecta a sindicatos adscritos a la FSM en el estado español, quienes manejados por Partidos que se dicen comunistas pero que son todo lo opuesto, fomentan las divisiones, el “chiringuitismo” y las purgas de líderes obreros de los sindicatos donde tienen presencia en las empresas para usurpar sus direcciones y parasitarlas sine die. Estos oportunistas prefieren que hayan muchas organizaciones muy pequeñas y desideologizadas que puedan controlar, a pesar de que no tengan ninguna fuerza ni relevancia en el panorama sindical.

Nuestro Partido considera, sin embargo, que el proletariado español debe romper con esta dinámica y que solo con la unidad de la clase obrera en una gran central sindical única podrá luchar por sus objetivos emancipadores con garantía de éxito. Tenemos los ejemplos de Grecia e Italia, y cómo sus esfuerzos por unificar la lucha sindical en una gran central sindical de clase y combativa ha dado sus frutos, siendo hoy referentes para la clase obrera europea.

El Partido Comunista Obrero Español reconoce a la FSM como la organización sindical de clase y combativa referente a nivel mundial, la felicita en su 81 aniversario y le brinda todo su apoyo y determinación para afrontar estos grandes retos que el proletariado tiene por delante, deseando que su trabajo e intervención sea fructífero y ayude al proletariado español y mundial a superar el sistema capitalista de producción de una vez por todas y construir el Socialismo, máxima aspiración de la clase trabajadora hoy.

 

¡POR UN SINDICALISMO QUE RECONOZCA LA LUCHA DE CLASES COMO MOTOR DE LA HISTORIA!

¡POR UN SINDICALISMO COMBATIVO FUERTE Y UNIDO!

¡CONTRA EL CAPITALISMO Y LA EXPLOTACIÓN DEL GÉNERO HUMANO!

¡VIVA LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL!

Madrid, 3 de octubre de 2026

VII Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




Airbus, paradigma del conflicto obrero actual

El conflicto en Airbus ha estallado este verano tras años de conflicto enconado. Mientras la empresa presenta resultados récord año tras año, obteniendo enormes plusvalías de sus trabajadores, los trabajadores han sufrido recortes en sus derechos laborales y congelación salarial que ha hecho estallar un conflicto, como no podía ser de otra manera.

Airbus ha obtenido un beneficio acumulado desde 2021 de 21.669 millones de euros, con un pico histórico de 5.221 millones de euros en 2025 (un 23,1% respecto a 2024). El promedio anual de beneficio neto es de 4.334 millones de euros, un aumento del 23,9% desde 2021.

Mientras la propiedad de la empresa se llenaba los bolsillos de dinero la plantilla ha sufrido, desde la pandemia, una congelación salarial que le ha supuesto una pérdida de poder adquisitivo estimada en un 10% en este periodo.

Han sufrido, además, un aumento de las cargas laborales al paralizarse la contratación de nuevos trabajadores, así como un control -mediante el índice de Bradford- de las bajas por enfermedad que pretendía penalizar económicamente los complementos de baja médica. Esta medida fue anulada por la Audiencia Nacional al considerarla abusiva, aunque la empresa la ha recurrido ante el Tribunal Supremo.

La segregación y traspaso de trabajadores al Proyecto Bromo no ha hecho sino aumentar la preocupación de la plantilla respecto de sus condiciones laborales y su futuro, ya que la empresa se niega a mantener un derecho de retorno a Airbus si la Joint Venture fracasa o hace recortes.

Se han impuesto a la plantilla 3 semanas fijas de vacaciones obligatorias en el mes de agosto, cercenando así el derecho al descanso de los trabajadores y, en junio de este mismo año, la directriz Faury que recortaba de 2 a 1 día el teletrabajo, que ha sido la gota que colmó el vaso de la paciencia de la plantilla.

Las condiciones para que estallara el conflicto se han ido acumulando, como ocurre en muchas otras empresas, no solo del sector, sino de todo el estado. La burguesía, desde la pandemia, ha iniciado una campaña de ataques al proletariado mediante recortes en sus condiciones laborales con el objeto de aumentar la plusvalía que obtienen de nosotros.

En el plano sindical también se ha descosido la maraña burocrática tejida por el sindicalismo amarillo liderado por Comisiones Obreras. Las asambleas de trabajadores han votado en contra de la mayoría sindical, vendida a la dirección de la empresa, rechazando primero el preacuerdo firmado en julio por el sindicalismo amarillo con la empresa que consolidaba la pérdida de poder adquisitivo de la plantilla y mantenía la incertidumbre del proyecto Bromo.

Y, posteriormente, votando contra la suspensión de la huelga el 31 de agosto propuesta por CCOO y UGT. El 81,2% de la plantilla votó por mantener los paros, lo que ha evidenciado la desconexión de los sindicatos con la plantilla que, aunque desorganizada, es capaz en asamblea de imponer sus criterios por encima del sindicalismo amarillo y vendido.

Pero la clase obrera no puede permanecer desorganizada mucho tiempo, porque eso significaría su derrota. Airbus ha decidido cerrar la mesa 396 y no negociar en el SIMA con el Comité de Huelga, negociando únicamente con CCOO, SIPA y ATP (mesa 394) amenazando con deslocalizar la producción y congelando la contratación en España. Ha decidido además contratar el bufete Baker McKenzie para las futuras negociaciones, gastando una millonada para no pagar lo que le debe a sus trabajadores.

La clase trabajadora en Airbus se ha unido, tanto los operarios de los talleres como los ingenieros y el personal de las oficinas han hecho un bloque único destrozando al sindicalismo amarillo en la empresa. La plantilla ya conoce a sus enemigos, pero necesitará de organización para salir victoriosa en este conflicto, que sin duda escalará al plano político.

El Ministerio de Industria y Turismo, encabezado por el ministro Jordi Hereu, y muy especialmente el secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, han lanzado serios avisos de que el Ejecutivo intervendrá directamente si la dirección y los sindicatos no logran desbloquear el convenio. Brustenga declaró tajantemente que “seguramente” el Gobierno tendrá que “entrar” en el conflicto, tras enfatizar una frase que ha resonado en el sector: “No podemos jugar con el pan de los próximos 30 años”.

Los trabajadores de Airbus ya tienen la amenaza política encima de la mesa, o se someten o el Gobierno intervendrá, y lo hará siempre en favor de la empresa y en contra de los trabajadores. Que no quepa la menor duda de ello.

El impacto de la huelga es descomunal: la parálisis en los talleres está afectando directamente a las líneas de ensamblaje en Sevilla y Getafe, generando riesgos inminentes de retraso en las entregas, amenazando el calendario global de entregas tanto comercial como militar.

La huelga en las factorías de Andalucía ha provocado un efecto dominó devastador sobre la industria aeroespacial auxiliar: Decenas de talleres de mecanizado, subcontratistas logísticos y empresas auxiliares se han visto obligadas a frenar su actividad.

Estos retrasos suponen una enorme pérdida económica para Airbus, así como posibles penalizaciones financieras multimillonarias por parte de sus clientes globales.

Es necesaria, sin embargo, la organización efectiva de la clase obrera en los centros de trabajo y es vital comprender que el conflicto sindical, una vez alcanza un cierto nivel, siempre se tornará político porque una huelga indefinida y prolongada afecta políticamente a los intereses de la burguesía y a sus planes en cada sector de la producción.

En el caso de Airbus la huelga indefinida impacta de lleno en programas prioritarios de seguridad nacional e internacional coordinados por la OTAN y el Ministerio de Defensa. El retraso o bloqueo en líneas de montaje clave de Sevilla y Getafe afecta a compromisos urgentes como:

  • Las entregas y el mantenimiento del avión de transporte militar A400M.
  • La conversión de los aviones tanqueros A330 MRTT.
  • El suministro de los cazas Eurofighter Halcón para las Fuerzas Armadas.
  • La entrega comprometida para 2026 de los helicópteros de misiones especiales NH90 para la Armada y el Ejército de Tierra.

La burguesía, en plena escalada bélica como única salida a la crisis política actual, ve comprometidos sus objetivos y planes estratégicos por esta huelga de los trabajadores de Airbus y no van a permitir que se frustren.

Por ello, es vital que la organización, la conciencia de clase y la ideología del conjunto de los trabajadores se eleve lo máximo posible. El conflicto en Airbus ha destapado las vergüenzas del sistema capitalista: ni la dirección de una de las multinacionales más importantes hoy, ni el entramado de sindicatos amarillos encargados de mantener dócil a la plantilla han podido contener a la clase obrera que lucha con fuerza por sus condiciones materiales de vida.

El conflicto escala, el Gobierno -títere de estas multinacionales- avisa y amenaza con tomar cartas en el asunto, elevando el conflicto a un plano político para el cual la clase obrera debe prepararse. El sindicalismo de clase y combativo, hoy casi extinto por la incompetencia de algunos de sus dirigentes, es, sin embargo, más necesario que nunca. Un sindicalismo capaz de comprender la actualidad política, la psicología y conciencia de los trabajadores y de elevar a los compañeros en la lucha para comprender que el problema no es tal o cual empresa, sino el sistema capitalista en su conjunto y organizar a la clase trabajadora para derribarlo.

El Partido Comunista Obrero Español saluda y apoya la lucha de los trabajadores de Airbus y les anima a construir una organización de clase y combativa que les permita afrontar con garantías los enormes retos que este conflicto les depara.

El sistema capitalista va a arreciar, como ya viene haciendo, contra los trabajadores de todo el mundo en su afán de acumulación de ganancias. El conflicto de Airbus es una gran lección para todos los trabajadores del mundo: los trabajadores unidos son capaces de poner entre la espada y la pared a la burguesía y a sus lacayos. Pero para vencer en esta lucha contra el capitalismo y la miseria que engendra para la clase obrera necesitamos de una organización superior, el Partido Leninista, capaz de unir a todo el proletariado y hacer la revolución socialista, máxima aspiración del proletariado.

 

¡Fortalece las filas del PCOE!

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Partido Comunista Obrero Español




Defender la educación pública es defender el futuro de la clase obrera [ESP/CAT]

La educación pública en Catalunya arrastra, desde hace años, los efectos de las políticas antiobreras impulsadas por los diferentes gobiernos de la Generalitat. Uno de los momentos cruciales fue el periodo de la crisis económica de las subprime, especialmente entre 2010 y 2014, cuando se aplicaron recortes que afectaron de forma directa a los recursos destinados a la enseñanza pública. Durante esos años, el presupuesto educativo se redujo de manera considerable y la inversión por alumno cayó de forma sostenida, deteriorando las condiciones materiales en las que se desarrolla el proceso educativo. Por todo esto los docentes llevan desde hace varios días en huelga, luchando y llegando a paralizar Barcelona.

Aunque algunos oportunistas señalan que en los últimos años los presupuestos han aumentado, esto no significa que el sistema educativo haya recuperado los niveles de financiación necesarios para garantizar una enseñanza pública de calidad. La inversión educativa sigue situándose por debajo de las necesidades reales de la clase obrera, las ratios continúan siendo elevadas, la red concertada mantiene una posición privilegiada gracias a la transferencia constante de recursos públicos hacia la educación privada – fundamentalmente en manos de la Iglesia Católica – y las sucesivas reformas curriculares han añadido nuevas contradicciones a un sistema ya profundamente perjudicado.

Desde una perspectiva materialista, la crisis en la educación pública no puede entenderse como un problema aislado ni como el resultado de errores técnicos de gestión. La Escuela forma parte de la superestructura social y está estrechamente vinculada a las necesidades de reproducción del modo de producción capitalista. Históricamente, la expansión de los sistemas públicos de enseñanza respondió a la necesidad de formar una fuerza de trabajo formada, disciplinada y capaz de responder a las exigencias de la producción industrial. Sin embargo, las transformaciones recientes del capitalismo están modificando estas necesidades. Con la creciente automatización de los procesos productivos y el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial, se ha reducido la necesidad de amplios sectores de trabajadores altamente cualificados. Mientras una minoría de especialistas concentra funciones técnicas y de dirección, una parte cada vez mayor de la clase obrera es empujada hacia empleos precarios, fragmentados y sometidos a una fuerte degradación de las condiciones laborales. En este contexto, el capital tiene cada vez menos interés en garantizar una formación amplia, crítica y universal para el conjunto de la población. Además, la no cualificación de los obreros reduce los salarios y aumenta por ahí la cuota de ganancia de los capitalistas que son dueños de los medios de producción.

Por ello, el deterioro de la educación pública no debe interpretarse únicamente como una consecuencia de las políticas de austeridad. Constituye también una expresión de las nuevas necesidades de la acumulación del capital. Una población con elevados niveles de formación crítica, capacidad de organización y acceso generalizado al conocimiento representa una potencial amenaza para un sistema basado en la explotación y la desigualdad. En cambio, una enseñanza pública empobrecida, orientada a competencias superficiales y subordinada a las demandas inmediatas del mercado favorece la reproducción del orden explotador existente. Las grandes empresas tecnológicas penetran en las aulas, los servicios educativos se externalizan, la investigación queda cada vez más subordinada a intereses empresariales y el conocimiento deja de concebirse como un bien común para convertirse en una mercancía sometida a la lógica del beneficio privado. El objetivo estratégico de este proceso es avanzar hacia la privatización progresiva del conocimiento. Del mismo modo que se privatizan servicios públicos esenciales, se pretende convertir el acceso al saber en un privilegio de clase. Las élites económicas continúan garantizando para sus hijos una formación de alto nivel en centros privados o de prestigio, mientras la escuela pública se ve empujada hacia una función cada vez más asistencial, destinada a gestionar las consecuencias sociales de la desigualdad sin cuestionar sus causas estructurales.

La contradicción resulta evidente. Mientras pedagogos como Vygotsky defendían que el desarrollo intelectual de las personas depende de las condiciones sociales y materiales en las que viven, las administraciones educativas pretenden aplicar discursos sobre inclusión, equidad y atención a la diversidad sin proporcionar los recursos necesarios para hacerlo posible. Se exige a docentes y centros que compensen desigualdades cuya raíz se encuentra en el propio funcionamiento del sistema capitalista. Por ello, la defensa de la educación pública no puede limitarse a la reivindicación de mayores presupuestos o mejores condiciones laborales, aunque ambas sean imprescindibles. Debe formar parte de una lucha más amplia contra la mercantilización de todos los ámbitos de la vida social. Por eso, la defensa de la educación está inseparablemente ligada a la lucha por superar las relaciones de producción capitalistas que generan explotación, desigualdad y alienación.

La degradación de la enseñanza, la mercantilización del conocimiento y la creciente subordinación de la educación a los intereses del capital son manifestaciones de una misma realidad, la contradicción entre las necesidades de la clase obrera, que somos la inmensa mayoría, y los intereses de una minoría parasitaria que posee y controla los medios de producción.

Por ello, la lucha por una educación verdaderamente pública, científica, gratuita y al servicio de la clase obrera está inseparablemente unida a la lucha por la transformación revolucionaria de la sociedad. Solo una sociedad socialista, en la que los medios de producción estén bajo control colectivo y la economía se organice en función de las necesidades sociales y no del beneficio privado, puede garantizar que el conocimiento deje de ser una mercancía y se convierta en un patrimonio común accesible para todos.

Frente a quienes pretenden convertir la educación en un negocio, es necesario fortalecer la organización y la lucha de la clase obrera en todos los frentes. La juventud estudiantil, el profesorado y el conjunto de nuestra clase comparten un mismo interés objetivo, poner fin a un sistema que sacrifica el desarrollo humano en beneficio de la acumulación de capital. En esta tarea, el trabajo de los comunistas resulta fundamental.

El Comité Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) se solidariza y apoya con la lucha de los docentes y les recuerda la necesidad de construir la unidad de la clase obrera y organizar la lucha contra todas las formas de explotación y dominación capitalista. La defensa de la educación pública forma parte de esa lucha general por la emancipación de la clase obrera y por la construcción de una sociedad socialista en la que la ciencia, la cultura y el conocimiento estén al servicio del pueblo y no de los monopolios. Porque la educación no debe servir para formar mano de obra dócil para las empresas, sino para desarrollar plenamente las capacidades humanas y contribuir a la construcción consciente de una sociedad sin explotadores ni explotados. Defender la educación pública es defender el futuro de la clase obrera. Defender el socialismo es defender las condiciones materiales que harán posible una educación verdaderamente universal, igualitaria y emancipadora.

 

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)

Defensar l’educació pública és defensar el futur de la classe obrera

 

L’educació pública a Catalunya, des de fa anys, ha patit les conseqüències de les polítiques antiobreres implementades pels diferents governs de la Generalitat. Un dels moments clau va ser el període de la crisi econòmica de les hipoteques, especialment entre 2010 i 2014, quan es van aplicar retallades que van afectar directament els recursos destinats a l’ensenyament públic. Durant aquests anys, el pressupost educatiu es va reduir notablement i la inversió per alumne va disminuir de forma sostinguda, deteriorant les condicions materials en què es desenvolupa el procés educatiu. Per tot això, els docents han estat en vaga des de fa dies, lluitant i aconseguint paralitzar Barcelona.

 

Tot i que alguns oportunistes assenyalen que els pressupostos han augmentat en els últims anys, això no significa que el sistema educatiu hagi recuperat els nivells de finançament necessaris per garantir una educació pública de qualitat. La inversió educativa continua situant-se per sota de les necessitats reals de la classe obrera, les ràtios continuen sent elevades, la xarxa concertada manté una posició privilegiada gràcies a la transferència constant de recursos públics cap a l’educació privada – principalment en mans de l’Església Catòlica – i les reformes curriculars successives han afegit noves contradiccions a un sistema ja profundament perjudicat.

 

Des d’una perspectiva materialista, la crisi en l’educació pública no pot entendre’s com a un problema aïllat ni com a resultat d’errors tècnics de gestió. L’escola forma part de la infraestructura social i està estretament relacionada amb les necessitats de reproducció del mode de producció capitalista. Històricament, l’expansió dels sistemes públics d’ensenyament va respondre a la necessitat de formar una força de treball formada, disciplinada i capaç de respondre a les exigències de la producció industrial. No obstant això, les transformacions recents del capitalisme estan modificant aquestes necessitats. Amb l’augment de la automatització dels processos productius i el desenvolupament accelerat de la intel·ligència artificial, s’ha reduït la necessitat de grans sectors de treballadors amb alta qualificació. Mentre que una minoria d’especialistes concentra funcions tècniques i de direcció, una part cada vegada més gran de la classe obrera és empra cada vegada més en llocs precaris, fragmentats i sotmesos a una forta degradació de les condicions laborals. En aquest context, el capital té cada vegada menys interès en garantir una formació àmplia, crítica i universal per a tot la població. A més, la manca de qualificació dels treballadors redueix els salaris i augmenta així la quota de benefici dels capitalistes que són propietaris dels mitjans de producció.

 

Per tant, el deteriorament de l’educació pública no ha d’interpretar-se únicament com a conseqüència de les polítiques d’austeritat. Constitueix també una expressió de les noves necessitats de l’acumulació del capital. Una població amb nivells elevats de formació crítica, capacitat d’organització i accés generalitzat al coneixement representa una potencial amenaça per a un sistema basat en l’explotació i la desigualtat. En canvi, una educació pública empobrida, orientada a habilitats superficials i sotmesa a les demandes immediates del mercat, fomenta la reproducció de l’ordre explotador existent. Les grans empreses tecnològiques entren a les aules, els serveis educatius s’externalitzen, la investigació queda cada vegada més sotmesa a interessos empresarials i el coneixement deixa de ser un bé comú per convertir-se en un producte que està subjecte a la lògica del benefici privat. L’objectiu estratègic d’aquest procés és avançar cap a la privatització progressiva del coneixement. De la mateixa manera que es privatitzen serveis públics essencials, s’intenta convertir l’accés al saber en un privilegi de classe. Les elits econòmiques continuen garantint als seus fills una formació de nivell superior en centres privats o de prestigi, mentre que l’escola pública queda relegada a una funció cada vegada més assistencial, destinada a gestionar les conseqüències socials de la desigualtat sense qüestionar les seves causes estructurals.

 

La contradicció és evident. Mentre que pedagogs com Vygotsky defensaven que el desenvolupament intel·lectual de les persones depèn de les condicions socials i materials en què viuen, les administracions educatives intenten aplicar discursos sobre inclusió, equitat i atenció a la diversitat sense proporcionar els recursos necessaris per fer-ho possible. S’exigeix als docents i als centres que compensin les desigualtats que tenen la seva arrel en el mateix funcionament del sistema capitalista. Per tant, la defensa de la educació pública no pot limitar-se a la reivindicació de pressupostos més grans o millors condicions laborals, tot i que aquestes siguin imprescindibles. Ha de formar part d’una lluita més ampla contra la mercantilització de tots els àmbits de la vida social. Per tant, la defensa de l’educació està inseparablement lligada a la lluita per superar les relacions de producció capitalistes que generen explotació, desigualtat i alienació.

 

La degradació de l’ensenyament, la mercantilització del coneixement i la creixent subordinació de l’educació als interessos del capital són manifestacions d’una mateixa realitat, la contradicció entre les necessitats de la classe obrera, que som la majoria, i els interessos d’una minoria parasitària que posseïx i controla els mitjans de producció.

 

Per tant, la lluita per una educació veritablement pública, científica, gratuïta i al servei de la classe obrera està inseparablement unida a la lluita per la transformació revolucionària de la societat. Només una societat socialista, en la qual els mitjans de producció estiguin sota control col·lectiu i l’economia s’organitzi en funció de les necessitats socials i no del benefici privat, pot garantir que el coneixement deixi de ser una mercaderia i es converteixi en un patrimoni comú accessible per a tothom.

 

Front els qui pretensen convertir l’educació en un negoci, és necessari reforçar l’organització i la lluita de la classe obrera en tots els fronts. La joventut estudiantil, el professorat i tot el nostre grup compartim el mateix objectiu: posar fi a un sistema que sacrifica el desenvolupament humà en benefici de l’acumulació de capital. En aquesta tasca, el treball dels comunistes resulta fonamental.

 

El Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) es solidaritza i dona suport a la lluita dels docents i els recorda la necessitat de construir la unitat de la classe obrera i organitzar la lluita contra totes les formes d’explotació i dominació capitalista. La defensa de l’educació pública forma part d’aquesta lluita general per l’emancipació de la classe obrera i per la construcció d’una societat socialista en la qual la ciència, la cultura i el coneixement estiguin al servei del poble i no dels monopolis. Perquè l’educació no ha de servir per formar força de treball obedient per a les empreses, sinó per desenvolupar plenament les capacitats humanes i contribuir a la construcció conscient d’una societat sense explotadors ni explotats. Defensar l’ educació pública és defensar el futur de la classe obrera. Defensar el socialisme és defensar les condicions materials que fan possible una educació veritablement universal, igualitària i emancipadora.

 

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)




1 Mayo en Catalunya, una radiografía de la clase obrera [ESP/CAT]

Desde el asesinato de los mártires de Chicago, el Primero de Mayo ha sido una fecha señalada para la clase obrera en su totalidad. Una fecha de lucha, de hermandad y de unión, una fecha que nace desde el ámbito sindical pero que servía para forjar trabajadores combativos, recordar a los caídos y renovar las esperanzas del proletariado en su capacidad por mejorar el mundo con sus propias manos.

Al servir para mostrar el músculo del movimiento obrero ha servido, también, como reflejo de la situación de la misma solidez de la organización obrera a lo largo de la historia del Primero de Mayo. Hoy en día sigue sirviendo a dicho fin y, por desgracia, no trae buenas noticias. Los días de unidad y de organización parecen del pasado y hoy solo muestra la pésima disposición del movimiento sindical y obrero en Catalunya, que se encuentra acompasado a la misma mísera situación del resto del Estado español.

Nos encontramos con un Primero de Mayo que, en Barcelona, se traduce en 6 convocatorias de manifestaciones: 2 de los tentáculos de la patronal en el movimiento obrero (CCOO y UGT por un lado y USOC por otro) mientras que las otras 4 pertenecen al movimiento sindical “combativo y de clase”, todas ellas autodenominadas como “unitarias” para más inri del ridículo. El movimiento sindical muestra sus vergüenzas: completa desorganización, completa falta de unidad y la completa prioridad de los intereses de las cúpulas de cada sindicato, anteponiéndose los intereses de éstas a los del conjunto de la clase. Es evidente que el modelo sindical actual a la clase obrera no le vale.

El movimiento sindical combativo y de clase se encuentra en una encrucijada: o mantiene esta situación de división y desorganización asentando la derrota al completo antes incluso de empezar o trabajar ardua y honestamente por la unidad sindical real, devolviendo así al proletariado su instrumento para organizarse y combatir en los centros de trabajo. Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya tenemos claro que hay que desbrozar el camino del proletariado atacando sin cuartel al oportunismo y acabando con él en el seno de los sindicatos de clase para construir la central sindical única que los trabajadores necesitamos.

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

¡VIVA EL PRIMERO DE MAYO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)

1 de Maig a Catalunya: una radiografia de la classe obrera

 

Des de l’assassinat dels màrtirs de Chicago, el Primer de Maig ha estat una data important per a la classe obrera. Una data de lluita, de fraternitat i de unió, una data que neix de l’àmbit sindical, però que servia per formar treballadors combatius, recordar als caiguts i renovar les esperances del proletariat en la seva capacitat per millorar el món amb les seves pròpies mans.

Com a mostra de la força del moviment obrer, també ha servit com a reflex de la situació i de la solidesa de l’organització obrera al llarg de la història del Primer de Maig. Avui dia, continua servint a aquest propòsit, i, malauradament, no porta bones notícies. Els dies de unitat i d’organització semblen del passat, i avui només reflecteixen la pèssima disposició del moviment sindical i obrer a Catalunya, que es troba en la mateixa situació deplorable que la resta de l’Estat espanyol.

Ens trobem amb un Primer de Maig que, a Barcelona, es tradueix en 6 convocatòries de manifestacions: 2 de les organitzacions vinculades a la patronal dins del moviment obrer (CCOO i UGT per un costat, i USOC per l’altre), mentre que les 4 restants pertanyen al moviment sindical “combatiu i de classe”, totes elles autoanomenades “unitàries”, per afegir-hi una mica més de ridícul. El moviment sindical mostra les seves mancances: completa desorganització, completa falta d’unitat i la total prioritat dels interessos de les cúpules de cada sindicat, posant-los per davant dels interessos de la classe obrera. És evident que el model sindical actual no serveix a la classe obrera.

El moviment sindical combatiu i de classe es troba en un carreró sense sortida: o manté aquesta situació de divisió i desorganització, assegurant la derrota abans de començar, o treballa amb esforç i honestedat per a la unitat sindical real, i així retornar al proletariat el seu instrument per organitzar-se i lluitar als centres de treball. Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya, tenim clar que cal desbrossar el camí del proletariat atacant sense pietat l’oportunisme i eliminant-lo del si dels sindicats de classe, per tal de construir la central sindical única que els treballadors necessitem.

 

PROLETARIS DEL MÓN, UNIU-VOS!

VISCA EL PRIMER DE MAIG!

SOCIALISME O BARBÀRIE!

 

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)




Un primero de mayo de división de la clase obrera

El día 1 de mayo de cada año, en todos los países del mundo, el movimiento obrero se reúne para reafirmar sus derechos laborales y políticos. Esta fecha se ha convertido en una jornada de reafirmación de los intereses históricos de la clase obrera.

El Primero de Mayo los trabajadores del mundo recordamos y analizamos las enseñanzas que nos legaron los mártires de Chicago y los trabajadores organizados que llevaron a cabo una huelga que comenzó el 1 de mayo de 1886 y que paralizó más de cinco mil fábricas y donde 340.000 obreros salieron a las calles y plazas a manifestar su exigencia. Una lucha que duró 3 días para conseguir la jornada de 8 horas y que costó la vida de 5 dirigentes asesinados en la horca por reivindicar los derechos de la clase obrera.

En Madrid, este año, sin embargo, encontramos un Primero de Mayo de absoluta división donde del sindicalismo de clase y combativo se ha fraccionado al punto de encontrar hasta 3 convocatorias de distintas siglas, federaciones desfederadas de sindicatos y otros que caminan en soledad y sin dirección, dejando a la clase obrera en la penumbra y sin referentes en el campo sindical.

Un Primero de Mayo que es el espejo de cómo se encuentra hoy la clase obrera, desnortada y dividida, débil y desorganizada con dirigentes que anteponen intereses particulares a los de la clase y que son incapaces de marcar un camino claro de confrontación con la burguesía en un contexto en el que ésta arrecia sus ataques contra los trabajadores de todo el mundo.

El  Partido Comunista Obrero Español lamenta esta situación que revela la debilidad actual del movimiento obrero en el Estado español y hace un llamamiento a los dirigentes sindicales y obreros de la capital y de todo el estado a trabajar por la unidad de la clase obrera, dejando a un lado la mentalidad de “chiringuito” y la desunión por intereses personales en el movimiento sindical para trabajar codo con codo con todos aquellos que deseen la emancipación de la clase obrera para la creación de una central sindical única de clase y combativa que plante cara a la burguesía y a sus sindicatos amarillos y traidores, aglutinando a los trabajadores más conscientes y revolucionarios por la superación de este sistema capitalista explotador y criminal que nos aboca a la guerra y a la muerte.

 

¡Por la unidad del sindicalismo de clase y combativo!

¡Socialismo o barbarie!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en Madrid




El futuro del proletariado bajo el capitalismo: EREs y miseria

El pasado 2 de febrero el periódico 20 minutos exponía la información sobre el repunte de los EREs desde finales de 2025 hasta esa misma fecha, en la cual se puede ver que un gran número de empresas han retomado esta medida y que en esos meses se han destruido alrededor de unos 10.000 puestos de trabajo, más de la mitad de ellos en Telefónica y le sigue Amazon con 920 puestos destruidos. Todos estos trabajadores tirados a la calle y esos puestos de trabajo destruidos, imposibilitando que otro proletario se sustente, se achacan a la IA, la automatización y la digitalización de muchos procesos del modelo productivo.

Sobre esta situación el Partido ha indicado hasta la saciedad como la IA y demás procesos de automatización del proceso productivo no son más que un síntoma del momento de putrefacción y anacronismo del sistema burgués. De como éste no se traduce más que en la traba del avance tecnológico y social, además de enemistar dicho avance con el bienestar y la tranquilidad de la clase trabajadora. Mientras que una profundización de la automatización y de la reducción de la necesidad de trabajo humano en el proceso productivo debería traducirse en una liberación de la carga laboral de los trabajadores y un aumento en su nivel de vida, en el capitalismo solo se traduce en paro, miseria, desesperanza de los trabajadores y muerte. Todo esto es debido a que dicho proceso de automatización no pertenece a la etapa capitalista del desarrollo humano, sino que pertenece a la etapa socialista, y mientras no se socialicen los medios de producción, el desarrollo tecnológico, la burguesía seguirá tratando de resolver la inviabilidad de su sistema económico destruyendo fuerza de trabajo, o lo que es lo mismo, liquidando a millones de obreros.

Mientras estos ataques a la clase obrera se han sucedido, los autodenominados sindicatos mayoritarios se han posicionado del lado del patrón, firmando y corroborando esos EREs, demostrando una vez más que de sindicatos tienen solamente el nombre ya que no son más que un tentáculo más del dominio burgués sobre los trabajadores. Esto se ha traducido en que los burgueses han campado a sus anchas y han desarrollado esos EREs sin oposición y, en no pocos casos, con voluntarios de sobra demostrando la falta de conciencia política e ideológica de muchos de los trabajadores de esos centros, consecuencia de la falta de organización revolucionaria en los centros de trabajo y del dominio del oportunismo. Llegando una vez más a la conclusión de que mientras la clase obrera no se organice en sus centros de trabajo sobre un sindicato que realmente merezca dicho nombre y no entronquen la lucha en el ámbito laboral con el resto de luchas que está llevando a cabo la clase en el resto de ámbitos de su existencia, arremolinándose alrededor del Partido, el único futuro que nos espera es la miseria, el oprobio y la barbarie.

Por tanto, desde el Partido Comunista Obrero Español llamamos a la clase obrera a romper con el oportunismo y con la aristocracia obrera – presente tanto en CCOO y UGT como en sindicatitos que se autodenominan de clase y son dirigidos por auténticos miserables reaccionarios – y a construir organización sindical en los centros de trabajo que sea combativa y se fundamente en la lucha de clases. Asimismo, hacemos un llamamiento a unir las luchas de los centros de trabajo con el resto de luchas en los barrios y frente a toda opresión y sobre dichos nexos de unión de las luchas conformar un Frente Único del Pueblo que servirá de cimiento para una base material real sobre la que asentarnos para destruir el pútrido sistema capitalista y construir el futuro estado socialista.

 

¡POR UNA CENTRAL SINDICAL ÚNICA Y DE CLASE!

¡POR LA UNIDAD DE TODAS LAS LUCHAS EN UN FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, GERMEN DEL PODER PROLETARIO!

¡POR EL SOCIALISMO!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




Nueva detención de sindicalistas en Puertollano

Karl Marx (El dieciocho brumario Luís Bonaparte, 1852) dijo “la historia se repite dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa”. En el Estado español, una vez más, se repite la historia como tragedia y como farsa. Después de una serie infinita de represión contra el sindicalismo de clase, como hemos podido ver ya en las seis de la Suiza o en el metal de Cádiz, se abre un nuevo capítulo con los dieciséis detenidos en Puertollano. El caso deja ver a las claras las entrañas netamente fascistas del Estado español y del autodenominado gobierno más progresista de la historia con la lamebotas de la ministra de trabajo, Yolanda Díaz, a la cabeza.

Siempre se usa el mismo método. Al cabo de un tiempo prolongado desde los hechos consumados se procede a la detención de los obreros, lo que implica un estudio de las condiciones más lesivas y una organización sistemática de la represión. Por eso, esta actuación no le es extraña al PCOE, ya que cada vez que la clase obrera llega a un nivel concreto de organización y presión contra los capitalistas, el estado burgués ejecuta sus métodos represivos contra quien ose ponerle a prueba. Cada vez que la clase obrera no se conforma con la precariedad en un sistema de explotación y con un destino de injusticia como norma, reciben la violencia de los explotadores encarnada en unos poderes, judicial, legislativo y ejecutivo, que demuestran, una vez más, que no existe separación alguna entre ellos cuando se trata de defender los intereses de clase de la burguesía. Y decimos que no nos extraña porque no son un hecho aislado sino fruto de una estrategia que se repite sostenida en el tiempo, la desmovilización por el miedo. No olvidemos que actualmente hay en el Estado español más de doscientos presos políticos y algunos condenados a morir en las cárceles, porque enfrentan largas condenas con problemas de salud muy graves.

Cada detenido se convierte así en un mensaje a la clase obrera para desmovilizarla, añadido todo esto a la introducción como Caballo de Troya de los sindicatos amarillos que son verdaderos apéndices del estado burgués. Frente a un sistema que protege la apropiación privada del trabajo social y que criminaliza las protestas y las formas organizativas para la superación del modo de producción capitalista, desde el PCOE expresamos nuestra más profunda solidaridad con los detenidos acusados de desarrollar un trabajo sindical de clase, que es por lo que se les criminaliza, muy alejado del sindicalismo amarillo como pata de infiltración de estamentos burgueses dentro del corazón de la clase obrera.

Desde el PCOE exigimos el fin de la represión, la puesta en libertad sin cargos de los detenidos y la constatación por medio de las detenciones de la dictadura del capital sobre la clase obrera cuyo nuevo atropello la hace más visible. El Estado español, por mucha represión con la que responda, no podrá parar jamás la ola de nuevas reivindicaciones futuras porque mientras haya explotación habrá resistencia. Cada centro de trabajo, cada asociación política y cada obrero debe ponerse en pie de guerra porque la represión no nos asusta, nos hermana.

 

¡La lucha continúa!

¡Libertad para los detenidos!

¡Solidaridad con el sindicalismo de clase!

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El oportunismo impide que el movimiento obrero en España esté a la altura del plano internacional

Sin duda, cada día que pasa el imperialismo avanza y concentra la riqueza en menos manos. Como consecuencia, tiene lugar una oposición por parte de la mayoría que produce todo a cambio de migajas. Sea cual sea el camino a tomar para expresar el hartazgo, el fenómeno anterior es inevitable.

Ante este panorama, el Secretariado de la Federación Sindical Mundial (FSM) expresa su solidaridad con todo el movimiento obrero que se da en distintas partes del globo y que tienen un denominador común: la putrefacción del capital y cargar a la clase obrera con sus crisis. Se pone sobre la mesa la economía de guerra que se está implantando progresivamente en todos los países, la pérdida de la calidad de vida que deriva de ello y las atrocidades imperialistas que tienen como objetivo asfixiar todo aquello que consideren un obstáculo. Las huelgas generales en distintos países están siendo una digna y necesaria respuesta ante la agudización de las contradicciones imperialistas; ante el auge del fascismo y las políticas más reaccionarias, asesinas y empobrecedoras de la clase dominante.

Sin embargo, en España los sindicatos amarillos demuestran continuamente que su papel no es otro que servir al patrón. Por más que se disfracen de aliados de los trabajadores, de guardianes que velan por sus intereses, la clase obrera se encuentra en unas condiciones cada vez más deplorables. El papel de estos sindicatos es, sobre todo, vender la ponzoñosa idea de que el dominio del burgués es legítimo y que debe haber un diálogo con dicha clase parásita para llegar a mal llamados “acuerdos” que no hacen más que beneficiar al empresario.

Mientras en numerosos países los sindicatos de clase promueven pulsos a gran escala contra la patronal, huelgas generales y fuerte oposición a políticas que precarizan la vida del proletariado, en España no ha habido una huelga general en más de una década, y tampoco se espera que vaya a darse a corto plazo. No solo eso, sino que las huelgas generales anteriores han sido usadas, en última instancia, como publicidad para los sindicatos traidores que apuñalan continuamente a los trabajadores. ¿No se ha seguido perdiendo poder adquisitivo? ¿No se ha facilitado y abaratado el despido?

Los motivos para la huelga general se multiplican cada día. La carestía de vida, el desempleo y el trabajo precario son notables; las políticas antiobreras y los recortes sociales son innegables; el gasto militar para priorizar las guerras de rapiña en detrimento de la calidad de vida de la aplastante mayoría que todo produce, es desolador. Mientras en otros países los trabajadores rechazan a sus reaccionarios gobiernos, guiados por los sindicatos de clase y desafiando los intereses de la burguesía, en España socialdemocracia y sindicatos mayoritarios ponen todo su empeño en amansar al proletariado, alabar abiertamente al Gobierno de los monopolios y oponerse a la legítima defensa de los trabajadores frente a las calamidades de la patronal y sus representantes políticos.

La FSM pone sobre la mesa un asunto de vital importancia en la actualidad. Es una oportunidad de comparar posiciones claramente opuestas. Los sindicatos de clase, con sus errores y dificultades derivadas de unos recursos limitados, trabajan por organizar batallas contra las tropelías del capital en putrefacción; movilizan a los obreros para detener la barbarie imperialista en sus vidas, con la vista puesta claramente en aspectos de vital importancia que peligran porque una minoría parásita aspira a un mayor lucro con el trabajo ajeno. Los sindicatos amarillos facilitan los movimientos de la burguesía, que no son más que ajustes para justificar e imponer la transferencia mayor de riqueza hacia sus criminales manos, y menor hacia las manos que todo lo producen. Mientras la vida sea regida por el mercado no puede haber más que barbarie y miseria. El capitalismo no puede ofrecer otra cosa, pues se basa en la explotación y la competencia entre parásitos que se lucran con el trabajo ajeno.

El agotamiento al ver cómo todo empeora y el hecho de que no se perciba ninguna vía hacia la solución, pueden derivar en abandono de la lucha, pero también en que aquellos más atrasados ideológicamente pueden acabar en manos de la reacción; del fascismo. Por eso el sindicato debe ser una herramienta de combate en la lucha contra el capital, no una meta de los asalariados para aflojar en cierto grado sus cadenas o conseguir puestos privilegiados que les diferencien de sus hermanos de clase, como pretenden los sindicatos mayoritarios; instrumentos de la clase capitalista. Debe ser un vector hacia la lucha revolucionaria contra los explotadores.

Es momento de analizar, y dar forma a táctica y estrategia ajustadas al momento histórico. Debemos avanzar hacia batallas contra la patronal y sus representantes políticos, guiados por el ejemplo de los sindicatos de la FSM en el plano internacional. Se dan las condiciones para conformar el germen de la lucha de clases sin tregua y plenamente consciente. Es el momento de asestar golpes certeros al imperialismo, y esto comienza por librarnos del oportunismo y todo caballo de Troya de los capitalistas. Es absolutamente necesario el internacionalismo proletario, y para ello los obreros deben tener una auténtica posición de fuerza en cada Estado. Todo el proletariado conforma una sola clase en todo el mundo. El imperialismo actúa sin fronteras ni restricciones, aun con las contradicciones interburguesas e interimperialistas. No se trata sólo de derrocar a la burguesía en cada Estado e implantar el socialismo en los diferentes países, sino de unificar y coordinar la lucha contra el capital para dar paso al advenimiento del socialismo en el plano internacional. Una vanguardia comunista internacional es imprescindible no solo para el movimiento obrero, sino para la emancipación humana.

El Partido Comunista Obrero Español reconoce la importancia de todo ello, y defiende la necesidad de una nueva Internacional Comunista que pueda dirigir el movimiento comunista internacional, y convertir las luchas obreras en combate organizado contra los explotadores del mundo y todas sus atrocidades. Todo paso de la clase obrera en su guerra contra la minoría parásita que la oprime requiere de guía, y esa guía debe conducirla hacia la meta final; la toma del poder político del proletariado, que dé lugar a su sistema, el socialismo, poniendo en el centro al ser humano, sus necesidades y desarrollo.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




Sobre Telefónica, el Estado burgués y lo que exhibe el gobierno “de progreso”

Telefónica ha anunciado el enésimo expediente de regulación (ERE) de empleo al objeto de despedir a 6.088 trabajadores. Este ERE planteado por los dueños del grupo Telefónica afecta a siete empresas: Telefónica SA, Telefónica de España SAU, Telefónica Móviles, Telefónica Soluciones, Telefónica Global Solutions, Telefónica Innovación Digital y Movistar+, constituyéndose siete mesas de negociación del ERE, una por empresa.

Esta configuración del holding empresarial, fragmentando el grupo en diversas empresas, unido al sistema sindical existente definido por los herederos de Franco en alianza con el oportunismo, pone en mayor ventaja aún a la empresa en tanto, de partida, ya los trabajadores están divididos por empresas de tal modo que hay una centralidad empresarial pero una dispersión de los trabajadores en cuanto a representación y negociación que, para más inri, además en su inmensa mayoría esa representación está en manos de la aristocracia obrera encarnada en CCOO y UGT, socios de la propia empresa en la gestión de los planes de pensiones privados de los trabajadores de la propia Telefónica, FONDITEL, ergo a nadie se le escapa que los intereses de clase de las cúpulas de CCOO y UGT y los de sus socios de Telefónica es el mismo, el antagónico al interés de los trabajadores.

La pata oportunista del “gobierno de progreso”, la ministra de trabajo, Yolanda Díaz, ha enviado una carta a la SEPI -que posee el mayor bloque accionarial en el grupo empresarial ostentando el 10% del capital de Telefónica – manifestando su desacuerdo con el ERE señalando que “el dinero público no está para despedir a nadie, por muy buenas que sean las condiciones de un expediente de regulación de empleo” y señalando que le parecía indecente.

Una compañera de su gobierno, la ministra de hacienda y vicepresidenta del gobierno, María Jesús Montero de la parte socialfascista del “gobierno de progreso”, le respondió a la ministra de trabajo diciendo que “Telefónica es una empresa privada que está participada en un 10% por la SEPI (…) El Gobierno siempre intenta minimizar los despidos en todos los entornos en los que le corresponden a él y también en el resto, pero dejemos trabajar a los sindicatos, están ahora mismo en el diálogo y, por tanto, llegando al mejor acuerdo posible”.

Como puede comprobarse, ¿qué diferencia hay entre el corrupto y fascista gobierno de Rajoy y este “gobierno de progreso”? Un gobierno que exhibe, por un lado, un cinismo y desvergüenza descomunal y, por el otro, una ideología totalmente reaccionaria defensora de los intereses económicos del gran capital.

Dice la socialfascista de María Jesús Montero que como Telefónica es una empresa privada el Gobierno no debe intervenir, algo que suscribirían el propio Milei, Ayuso o Abascal. Hay que recordar que Telefónica es una empresa privada porque, primero el PSOE, y finalmente el gobierno del criminal de Aznar, privatizaron dicha empresa.

Por otro lado, es inmoral que tanto Yolanda Díaz hable de que le parece indecente que Telefónica destruya empleo, o que María Jesús Montero señale que “dejemos trabajar a los sindicatos, están ahora mismo en el diálogo y, por tanto, llegando al mejor acuerdo posible” cuando el actual gobierno ha mantenido la Reforma Laboral de corrupto Rajoy de 2012 por la que se quitaban las competencias a la Autoridad Laboral de aprobación del ERE. Tras dicha reforma laboral es el empresario el que tiene la potestad de hacer el ERE haciendo un proceso de consulta, que ni tan siquiera es una negociación real, quedando vaciadas las competencias que tenía la Autoridad Laboral y dejando a los trabajadores totalmente indefensos y desamparados. Dice que hay que dejar a los sindicatos trabajar cuando éstos están bien subvencionados por el Estado y, además, son socios de Telefónica. Sabe perfectamente que los sindicatos son una parte más del engranaje capitalista contra los trabajadores.

Telefónica deja desnudos a oportunistas y socialfascistas del “gobierno de progreso”, muestra que la “izquierda” lo que ha hecho es mantener la reforma laboral de la extrema derecha por la que se quitaban derechos a los trabajadores y competencias a la Autoridad Laboral en materia de despidos colectivos para transferirlas a los empresarios. Telefónica muestra la traición de este gobierno a la clase obrera y el mantenimiento de las políticas de la extrema derecha, las cuales han consolidado.

Como puede comprobarse, cuando la pata izquierda gobierna se consolidan los avances de la extrema derecha y, cuando la extrema derecha gobierna profundiza sus políticas antiobreras que, posteriormente, la pata izquierda consolidará.

Este ERE de Telefónica retrata al sistema, donde no existe una izquierda real estando el tablero político instalado en la extrema derecha, muestra cómo el empresario tiene todas las cartas para actuar, sin cortapisa alguna de la autoridad laboral, sin necesidad de negociar en tanto lo que la legislación contempla es la apertura de un proceso de consulta, y que lo máximo que pueden hacer los obreros es llevar el ERE a la judicatura donde los jueces, burgueses con leyes – realizadas por los políticos del capital –  que favorecen al empresario sentenciará en contra de los trabajadores.

A la clase obrera no nos vale el estado burgués, no nos vale el régimen capitalista creado para garantizar la impunidad y el dominio económico y político de la burguesía, para garantizar el sometimiento de la clase obrera al capital. La única salida que el proletariado tiene es romper con el capitalismo, es abolir el Estado y construir el socialismo tomando la clase obrera todo el poder político, reprimiendo sin cuartel a la burguesía.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




USB convoca huelga general en Italia contra la política de guerra de Meloni

El sindicato Unión Sindical de Base, afiliado a la Federación Sindical Mundial, ha convocado una huelga general en Italia para el día 28 de noviembre con la intención de parar los pies al gobierno fascista de Meloni que pretende aumentar el gasto militar italiano, dedicando así el dinero público a la guerra y la barbarie, como buen gobierno representante de los intereses de los monopolios. Esto se traducirá en una mayor pauperización de la clase obrera en Italia.

Este 28 de noviembre es una oportunidad de los trabajadores italianos para demostrar su completo rechazo a las políticas criminales de su gobierno, plantar cara al aumento de la carestía que les acosa y concienciar a todos los oprimidos de su país de que la lucha es el único camino que les queda para construir un futuro esperanzador mediante la destrucción del sistema capitalista y sus sicarios fascistas para justo después comenzar a construir la sociedad socialista en la que los beneficios los disfrutan quienes los producen, no quienes los roban.

Por todo ello desde el Partido Comunista Obrero Español queremos mandar todo nuestro apoyo y solidaridad a la clase obrera en Italia que ha determinado luchar y confrontarse contra la burguesía italiana y el gobierno fascista que sostienen, deseando el mayor de los éxitos para esta huelga esperando que signifique un primer paso para que el proletariado italiano se deshaga de dicho gobierno fascista y del estado capitalista que les somete en la explotación y la miseria.

¡A LA HUELGA GENERAL!

¡NI GUERRA ENTRE PUEBLOS, NI PAZ ENTRE CLASES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español