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A los trabajadores de T-SYSTEMS FIELD SERVICES

Compañeros, desde la Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores de Sevilla (ACDT) nos solidarizamos con vuestra noble y justa lucha, que evidencia una realidad que el conjunto de los trabajadores padecemos: falta de democracia, vulneración de nuestros derechos y traición de las cúpulas sindicales.

 

 La ACDT condena el indigno comportamiento de la cúpula de COMFIA, que permite a los traidores que anidan en la Sección Sindical Estatal de Grupo de COMFIA (SSEG-COMFIA) maniobrar junto con la empresa para dejar fuera de la representación de los trabajadores a los compañeros de T-SYSTEMS FIELD SERVICES, que significan el 50% de la plantilla resultante de la empresa tras la fusión.

 La Empresa y la SSEG-COMFIA en T-SYSTEMS ELTEC, sección sindical constituida de forma irregular renovando la de una empresa inexistente, van cogidas de la mano para dejar fuera a los elementos más nobles y combativos de la plantilla de T-SYSTEMS FIELD SERVICES y a todos los trabajadores de dicha empresa. De esta forma, los vendidos que firman EREs como los renegadosJordi Bernadàs o Andrés Martínez, o los que no respetan la democracia y el mandato de sus compañeros de la Sección Sindical de ELTEC Madrid, como José Carlos Hernández, ya disponen de manga ancha para implantar su mafia maniobrera, despreciando por tanto a sus compañeros.

 Estos individuos, según sus propias palabras emitidas en reuniones de Sección Sindical Estatal (SSE) de una empresa no existente, están haciendo esta maniobra para mantener sus sillones. Esta SSE es a la que apoya la dirección estatal de COMFIA, llegando su Secretario General a poner como ejemplo de mantenimiento del empleo el ERE de T-SYSTEMS. COMFIA está defendiendo el dejar fuera y negarle la democracia al 50% de la plantilla resultante de la fusión. Temerosos de que cuando la plantilla se amplíe, los trabajadores pasarán por encima de ellos (como debe ser), cortándoles la posibilidad de seguir con su traición, desde la SSE no dudan en maniobrar y en ponerse al servicio de la empresa una vez más para impedir que el 50 % de la plantilla se exprese y ejerza la democracia.

  

Por otro lado, la empresa está encantada pues sabe, le interesa, y por eso azuza y defiende a sus delfines de COMFIA, que en caso de que COMFIA triunfe con este maniobrerismo inmundo, regirá el convenio de Planificación y Consultoría en lugar del Metal, cuyas condiciones son más beneficiosas para el conjunto de los trabajadores. La dirección confederal de COMFIA y los traidores Jordi BernadàsAndrés Martínez o José Carlos Hernández deberán rendir cuentas a los trabajadores, a los que no dudan en traicionar y vender a cambio de las prebendas que le otorga la empresa.

  

Apoyamos incondicionalmente la lucha de los compañeros de T-SYSTEMS FIELD SERVICES y también apoyamos a aquellos delegados honestos de T-SYSTEMS ELTEC que están peleando por la Unidad y por la mejora de las condiciones de trabajo de los trabajadores, destacando laCoordinadora de Delegados de Andalucía y Extremadura. Sabemos que ése es el camino a seguir: la Unidad de los trabajadores por encima de cualquier sigla. La ACDT de Sevilla está trabajando en aras de la Unidad de todos los delegados, comités y trabajadores de la provincia de Sevilla. Por ello, y porque vuestra lucha es justa y digna, os trasladamos nuestro máximo apoyo.

  

ASAMBLEA DE COMITÉS, DELEGADOS Y TRABAJADORES (ACDT)

http://asambleacomites.blogspot.com – asambleacomites@yahoo.es




Iskra y el partido revolucionario

La lucha ideológica
 

La Iskra de Lenin apareció como heraldo de las ideas de vanguardia del siglo XX. A diferencia de la prensa socialdemócrata de Occidente, que limitaba su actividad a la propaganda de la política oficial de los partidos de la II Internacional, Iskra estuvo junto a la cuna del partido proletario de nuevo tipo, elaboró sus principios científicos, políticos y organizativos. El proletariado de Rusia tuvo en Iskra, por primera vez en la historia, un órgano periódico que podía conjugar orgánicamente el desarrollo creador del marxismo con la práctica del movimiento revolucionario. “Debemos recordar -decía el editorial del primer número del periódico, escrito por Lenin- que la lucha reivindicativa contra el gobierno y la conquista de concesiones parciales no son otra cosa que pequeñas escaramuzas con el adversario, ligeras refriegas de puestos avanzados, y que la batalla decisiva está por venir. Tenemos enfrente la fortaleza enemiga, bien pertrechada, desde la cual se nos lanza una lluvia de metralla que se lleva a los mejores luchadores. Debemos tomar esa fortaleza, y la tomaremos si unimos todas las fuerzas del proletariado que despierta y las fuerzas de los revolucionarios rusos en un solo partido, hacia el que tienden los elementos activos y honestos de Rusia”. 

Iskra frente al reformismo

Como señalaba Lenin, solamente la doctrina de Marx y Engels podía ser el fundamento de este partido. Al defender consecuentemente y desarrollar de forma creadora la teoría del comunismo científico, Vladimir Ilich planteaba ante Iskra como tarea primordial la superación de la influencia ideológica del oportunismo en las filas de la socialdemocracia, la denuncia de la esencia social del bernsteinismo, del “marxismo legal” y del “economismo” que causaban un daño irreparable en la formación de la conciencia de clase del proletariado. Consideraba que sólo la derrota completa de todos los tipos y manifestaciones de la ideología burguesa permitiría desbrozar el terreno para la difusión del marxismo en el movimiento obrero.

Un mérito inapreciable de Iskra consistía, ante todo, en haber despertado entre los socialdemócratas rusos un profundo interés por la doctrina de Marx y Engels, en haber elevado el papel de la tería revolucionaria en la lucha de clase del proletariado a una altura inmensa. Al rechazar la concepción revisionista de los partidarios de Credo, que predicaban la teoría de la espontaneidad en el movimiento obrero  y circunscribía el programa de la socialdemocracia a la exigencia de reformas sociales, Lenin mostró convicentemente que el verdadero partido proletario surgía en el proceso de unión del movimiento obrero  con la tería del marxismo. “La socialdemocracia -escribía Lenin en Iskra- es la unión del movimiento obrero con el socialismo. 

Señala tareas del movimiento obrero
Su tarea no es servir pasivamente al movimiento obrero en cada una de sus fases, sino representar los intereses de todo el movimiento obrero en su conjunto, señalar a este movimiento su objetivo final, sus tareas políticas, y salvaguardar su independencia política e ideológica. Desligado de la socialdemocracia, el movimiento obrero se empequeñece y se transforma por fuerza en un movimiento burgués: al sostener exclusivamente la lucha económica, la clase obrera pierde su independencia política, se convierte en apéndice de otros partidos y traiciona el gran concepto: ‘La emancipación de la clase obrera debe ser obra de la clase obrera misma’.”

Iskra en la formación del Partido

Vladimir Ilich puso al desnudo, por primera vez en la historia del marxismo, las fuentes idelógicas del oportunismo en la socialdemocracia y formuló las tesis fundamentales de la doctrina sobre el partido proletario de nuevo tipo. Dio una respuesta exhaustiva a las cuestiones teóricas cardinales del tiempo como la correlación entre lo espontáneo y lo consciente en el movimiento obrero, el papel de la teoría de vanguardia, de la política y la organización en la actividad del partido, mostró la importancia del partido marxista como arma decisiva del proletariado en su lucha por la conquista del poder político y la construcción de la sociedad socialista.




El oportunismo acecha

La fase de preparación y la celebración misma de la IIIª Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores de Sevilla (ACDT), que tuvo lugar el pasado día 7 de febrero, ha permitido ya conocer de cerca y colocado en primera línea de combate contra el movimiento obrero, al oportunismo en sus más variadas vertientes ideológicas, manifestando descaradamente  sin pudor alguno su gran pericia en el oficio de la intriga para hacer fracasar a la ACDT.

 

 Al socaire de la propaganda organizada sistemática y pertinaz contra la presunta indolencia de la clase obrera ante sus problemas sociopolíticos, hemos constatados en la práctica diaria, que son aquellos que la corean los que mas trabas ponen para unir a los trabajadores. Son aquellos que por sus nombres tendrían que dar calor a la ACDT, sin embargo, son los que sin escrúpulos más tratan de interferir su desarrollo. La clase obrera no está dormida, la clase obrera no está exangüe, tiene vitalidad y necesidad, pero le falta la organización que le descubra cuántos enemigos disfrazados tiene a su alrededor sumiéndola en el engaño y en la división interesada.

Nuestro partido se halla en la obligación de señalar a todos los elementos distorsionantes que camuflados en la ACDT, o desde fuera de ella actúan de quintacolumnista de la manera más impúdica, que mimetizados pasan por amigos pero en la práctica colocan la zancadilla, procuran  sembrando la discordia interna enfrentar entre sí a los miembros de la ACDT, cuando no son infiltrados, que les importan poco los objetivos de la asamblea y se dedican destemplados a boicotear y a trabajar para otra organización y a aquellos otros que afectados por un obtuso sectarismo carecen de argumentos justificables, pero se atreven, no obstante, a realizar campañas contra la inclusión en la ACDT de los comités de su entorno.

Sin enfrentarse abiertamente a todos estos enemigos, la ACDT tiene menos posibilidades de salir adelante. No es bastante razón tener una política justa, si no se es sagaz y a la vez inflexible ante las adversidades, ante los embates sutiles y groseros que parten del oportunismo. Menospreciar la capacidad del oportunismo sea de derecha o de izquierda para hacer daño, significa no comprender que en la lucha de clases, detrás de las traiciones  se oculta  la ideología y las estratagemas burguesas concebidas para frenar y hacer añico el movimiento obrero y revolucionario. El oportunismo hace dos siglos que se pasó al campo burgués con todo su bagaje de saña y perfidia antiobrera. El oportunismo de ayer y de hoy se correlaciona, son lo mismo en esencia.

  El oportunismo no es un fenómeno eventual, menos aún de carácter individual, obedece a una desviación ideológica entrañada en  condiciones socioeconómicas dadas, que la burguesía avienta y da calor. Por ejemplo, varios grupos trotskistas han hecho su aparición de una u otra forma en este proceso. Poseen diferencias entre sí, constituyen pandillas “independientes”, pero casi todas tienen un denominador común, haber sido paridas por la burguesía.

Después de la caída de la URSS, el trotskismo prácticamente desaparecido, toma nuevos y  sospechosos bríos. El gran capital había apostado por cubrir la historia de la URSS de fango y de ignominia, al objeto de impedir que se lleve a cabo un análisis objetivo de su existencia que proporcione experiencias transportables al movimiento obrero actual. La mejor forma de desacreditar al partido Leninista es imputarle todo tipo de delito incluidos crímenes masivos, con el empeño de que la clase obrera mundial achaque a dichas aberraciones la inviabilidad del socialismo en la Europa del Este, en especial en la URSS. El viejo sueño burgués de inculcar que la humanidad es perversa por naturaleza cobra aparente sentido, con ello los trabajadores quedarían inmovilizados, para qué luchar, para qué arriesgarse si al final todo vuelve al principio. Y Stalin después de 40 años muerto cobra negra actualidad como ser cruel y sanguinario. La burguesía no encuentra mejor aliado desde dentro del movimiento comunista que el trotskismo, enemigo irreconciliable del stalinismo.

 Pero el Trotskismo, no es un sistema filosófico, económico y político acabado, de ahí que su sustento, su casi único alimento sea su aversión al Stalin criminal, porque hasta la presente el trotskismo no solo no ha llevado a ningún pueblo del mundo a la revolución socialista, sino que en todos los lugares de este planeta donde logra crear varios grupitos inconciliables entre sí ocupa un lugar segundón, ni siquiera eso, practicando el fraccionamiento en las filas de la clase obrera.

 Su amparo ideológico es exclusivamente oponerse a todo cuanto ellos deducen que es stalinismo para evitar a la humanidad, a la clase obrera de nuevos crímenes. No tienen tácticas, carecen de objetivos, repetimos, solo se alimentan de las luchas contra el demonio stalinista. Tal es su ideología y tal es su comportamiento insidioso. Lamentablemente IA estaba allí en la IIIª Asamblea, sin manifestarse a favor ni en contra de cuanto allí se discutió y se decidió, solo esperaba que la asamblea acabase y en la dispersión divulgar boca a boca, que los que dirigen ACDT son estalinistas. Nada le importaba la unidad de los trabajadores, ninguna alternativa salió de su verbo, solo esperaba la ocasión para cizañar y enfrentar a los asambleistas por medio de la socarrona conducta del traidor.

Corriente Roja y la facción El Militante, ambas trotskistas no detentan ninguna peculiaridad que la distinga de sus otros grupos homónimos, el oscurantismo es su seña de identidad, es decir, la adquisición de compromisos que luego no cumplen desdeñando la unidad de los trabajadores. Mientras los primeros (Presidente del Comité de Mac Puarsa, por ejemplo) en presencia de los compañeros de la Asamblea  se compromete a trabajar con la ACDT,  para después manifestar en otros ambientes que se muestra contrario e intenta que sus compañeros de Comité no conozca la existencia de la Asamblea, los segundos, llamados El Militante, que se arrogan la representatividad de los estudiantes, nos comunica que como por ahora la ACDT no es una entidad reconocida no participará. Es evidente, como se deduce de las conversaciones con ellos que cada uno quiere conservar su pequeñísima parcela, piensan que unirse a la asamblea es morir por su parte. Mayor egoísmo y oportunismo imposible

La actuación de la militancia del PCA (JCA) merece especial tratamiento. El cinismo descuella entre las actitudes y aptitudes propias del oportunismo de derecha. El PCA respira reformismo por todos sus poros, no puede desprenderse de él, sus análisis presuntamente cambiantes, están ceñidos por el fracaso o por el éxito en las elecciones burguesas. Su estructura orgánica está diseñada exclusivamente para dar respuesta electoral y nada más.  Sumándose a la máxima burguesa, para el PCA todo es válido si detrás existe un posible votante.

 Los malos resultados de IU en las pasadas elecciones, produjo un “inesperado” y engañoso análisis dentro del PCA y solo los incautos podían ver el inicio de una transformación radical de la organización. La causa de los malos resultados consistía según sus informes en haberse ensimismado institucionalmente dando un tanto de lado al movimiento obrero y popular. Análisis que pretende tomar fuerza con la abjuración pomposa de la Constitución. El PCA, se eximía de toda responsabilidad en los efectos perniciosos que produce la Constitución, porque los gobiernos no han cumplido con aquellas partes que son positivas para el pueblo, por consiguiente, ellos ya “no aceptan” la Constitución.

¿Realmente es éste un análisis marxista en el problema de la Constitución? No, no lo es, y como no podía ser de otra forma, el método de examen que utilizan es absolutamente antimarxista. Como siempre el PCA trata de inculpar a los demás de la comisión de sus propios delitos. ¡La Constitución es buena, por eso pidieron el voto afirmativo en el referéndum de su sanción, pero los demás no la han cumplido! ¿Es buena la Constitución? ¿No se ha cumplido la Constitución?

Cualquier principiante en el marxismo conoce la relación entre estructuras económicas y las superestructuras jurídicas y políticas. Una realidad práctica que ningún papel escrito puede transfigurar. La Constitución contempla como esencia sobre la que se asienta todo su articulado, la sacralización de la “economía de mercado”, es decir, el capitalismo (art. 38). Apostilla de modo inmediato que todas las instituciones garantizará su salvaguarda. E incluso se concede al Rey y al Ejército la facultad de erradicar cualquier intento de vulnerar la Constitución, o sea el capitalismo consagrado. ¿Desconocía esto el PCA? ¿Desconoce también que las estructuras económicas burguesas, legitimadas y protegidas por la Constitución genera desigualdad, corrupción, tropelías de los que detentan los medios de producción contra los asalariados?  ¿Desconoce el PCA que a unas determinadas estructuras económicas (economía de mercado) corresponde un tramado ideológico, político y jurídico que la legitima? No, no lo desconoce y como todo traidor, procura mediante subterfugios salir impune de su crimen. La Constitución que fue creada para frenar el desarrollo in crescendo del movimiento obrero de los años 70 y para perpetuar el sistema capitalista está cumpliendo con sus objetivos con toda perfección.

 Su autocrítica amparada en el alejamiento del movimiento obrero es tan falsa como tramposa. Las autocríticas para adquirir rigor han de ir acompañadas del llamado propósito de enmienda o lo que es lo mismo con una propuesta táctica que tenga por objeto enterrar la anterior trayectoria de bandazos reformistas y de dobleces traicioneras.  Pero ni en el terreno de la Constitución como en el área del movimiento obrero existen cambios ostensibles de conductas, de tácticas, todo en el PCA y en las JCA permanece inalterable, es pues, el clásico juego del pequeño burgués de hablar según su estado de ánimo, sin convicción y a sabiendas de que atrapado por sus dolencias no puede ofrecer otra osa que mezquindad. La 3ª Republica para que nada cambie e IU para continuar como hasta ahora, son sus respuestas a sus fingidas autocríticas.

 

          Poco han tardado en olvidar sus  propios reproches. La crisis, para el pequeño burgués es un instrumento que por sí solo puede modificar el estado de cosas. Piensa que el pueblo va a sancionar negativamente en las próximas elecciones a los grandes partidos y por consiguiente, ellos van a ser el refugio de ese malestar. La crisis para el PCA es la fuente de votos segura en la que puede recuperar su credibilidad perdida ¿Para qué entonces necesita del movimiento obrero en el que no cree, si su objetivo es hallar la cantera de votos que le proporciona la crisis y además sin ningún esfuerzo?

           De nuevo todo lo peor del reformismo se manifiesta espontáneamente, brota impetuosa desde sus entrañas sustantivando sus señas de identidad. Su acercamiento a la ACDT estuvo motivado por su necesidad de interceptar un movimiento que desde el corazón del pueblo trabajador le cuestiona su existencia. Su única misión era pescar para sus redes y convertir la ACDT en un apéndice de la inefable IU.  IU es una organización interclasista, es evidente que en ella existen elementos obreros, pero no la clase obrera como tal. La Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores, sí que es y puede representar a la clase obrera. Que la ACDT tome cuerpo es un peligro insalvable para el reformismo.

         Solo así se comprende que el Comité Provincial del PCA-JCA haya dado marcha atrás en su compromiso primero de trabaja en la ACDT para su desarrollo, y solo así se comprende también, que sus militantes una vez introducidos en la red de adscritos a la ACDT  no hayan aparecido por un solo equipo de trabajo y se hayan dedicado ocultos en la maleza de la red a  intentar por medios anticomunistas a arrastrar a la ACDT a los actos que convocaban IU y el PCA, con un descaro y desprecio que orilla en la indecencia política.

                 Por su lado, el sector crítico de CC.OO. es un movimiento sindical heterogéneo, de ahí que encontremos diferentes posiciones en relación con la ACDT. La falta de un análisis dialéctico de la situación actual del movimiento obrero les conduce a severas contradicciones. En el fondo, en sus mentes ha prendido el método burgués de análisis que les ha imbuido en un mundo cerrado con unos objetivos indefinidos que les impregnan de un sectarismo peligroso. No ven más allá de CC.OO. aunque se consideran de clase.  Vulneran los Estatutos del sindicato cuando es su carta de presentación en su lucha contra el oficialismo, por ejemplo, los Estatutos propugnan que los militantes estén presentes en todos los procesos de unidad de la clase obrera dentro y fuera del sindicato. Se cierra al exterior, cuando pretendidamente aspiran a un sindicato asambleario y abierto a todos. Su combate particular contra el oficialismo le constriñe en un círculo vicioso del que no pueden escapar. Solo esperan pacientes que cada cuatro años puedan avanzar en la correlación de fuerzas en las elecciones congresuales. Es decir, no posee una visión universal del movimiento obrero español, ni por supuesto una salida para éste en su conjunto.

       Dependiendo de la confesión política de sus “afiliados”, estos muestran su talante frente a la ACDT, pero en principio al igual que PCA-IU, CC.OO y UGT, estiman que la ACDT les niega la razón de ser, por ese motivo, se verifica un rechazo impulsivo en primera instancia.  No obstante y debido a su heterogeneidad (en la ACDT existen comités y compañeros del sector crítico) no puede globalizarse nuestra critica hacia ellos como obstaculizadores de la ACDT. Debemos tener un trato distinto con ellos al de las organizaciones traidoras, pero a la vez estamos obligados a señalar con el dedo a los individuos perturbadores.

           El sector oficial de CC.OO.  y el aparato de UGT, son fieles a sus destinos pergeñados por el estado y la patronal. Sus impedimentos comenzaron desde el mismo instante en que inició  su andadura la ACDT. Representan lo más nocivo del movimiento obrero, pero también, sus carencias ideológicas y políticas les hacer ser menos “obstaculizadores” por ahora que los PCA, JCA, Corriente Roja, El Militante, porque no actúan desde dentro y por tanto se dedican a neutralizar la labor de la ACDT con los comités de su influencia, aunque, naturalmente, hay que esperar una reacción más agresiva y amplia cuando se percaten de la profundidad de la ACDT.

           Para ser objetivos, el oportunismo en su conjunto, representa un mínimo porcentaje de influencia en el movimiento obrero, en este caso sevillano. Centenares de empresas sin representación sindical y muchas más que escapan del influjo de los reformistas están esperando la llegada de la ACDT. En su mayoría son trabajadores desnortados, pero que como nos demuestran las experiencias en este corto espacio de tiempo, están dispuestos a escuchar, a aprender y a trabajar.




El Partido y la táctica de masas durante la crisis

Los Momentos actuales se nos ofrecen a la vista con toda su complejidad. Se necesita capacidad de reflexión y agudeza de análisis para interpretar la realidad y después elaborar la táctica adecuada.

 La crisis que azota al mundo capitalista es profunda y sin duda dejará secuelas graves para la clase obrera; o interpretamos fielmente los fenómenos sociales que se están sucediendo, o estaremos condenados a permanecer en período de letargo para la eternidad. De ningún modo se trata de dar un salto en el vacío, lo que hay que hacer es definir nuestras actividades y sus objetivos.

   ¿Puede encarar la clase obrera el presente ciclo estrictamente desde un punto de vista sindical? Es evidente que no, porque nos enfrentamos al sistema con todo lo que conlleva, la patronal es tan solo un componente de nuestro enemigo. Así pues dilucidamos la disyuntiva de equivocarnos y contribuir a la perpetuación del sistema o de dar en el clavo  y preparar su caída.

 El sindicato tiene la misión de disputar al patrón la plusvalía, pero en épocas de crisis muchas empresas mueren, otras obtienen pérdidas, aunque existan sectores económicos que salen fortalecidos. La realidad se impone: exceso de productos, reducción de la masa humana con capacidad de adquisición para comprar los productos, los cuales han de bajar sus precios forzosamente para resolver la relación oferta-demanda, incluso por debajo del coste. Aquí es cuando realmente comienza la crisis, porque las empresas no pueden soportar su mantenimiento a costa de perder dinero constantemente;  los trabajadores en volúmenes espectaculares son arrojados al paro,  otros ven reducidos drásticamente sus salarios, hay menos compradores, la crisis se ahonda. Etc. Etc.

 Ante toda esta avalancha de acontecimientos los gobiernos se ven impelidos a subvencionar a las empresas para  frenar la crisis, al menos para que se mantengan y superen como sea este periodo nefasto. Pero al final, todo el dinero que reciben las empresas coadyuva a la preparación de una nueva crisis, según la ley de la composición orgánica del capital, pues con él la patronal se dotará de mejores máquinas con las que hacer frente a la competencia. Ahora se trataría de aumentar la productividad, mas cantidad de productos en menos tiempo y con menos costes y más perfectos,  al objeto de ofertar a menos precios que sus contrincantes, hasta que de nuevo entre unos y otros saturen el mercado, a la par que la incorporación de nuevas tecnologías provoca la disminución de la fuerza de trabajo; o sea, se incrementa el desempleo y así sucesivamente. Mas todo acaece independientemente de la voluntad del patrón, del gobierno y demás instituciones políticas y económicas capitalistas, que no pueden salirse de la inercia que imprime el sistema. Es el sistema capitalista el que obliga ciclo tras ciclo a los mismos comportamientos; por consiguiente, para acabar con tantas desventuras sufridas por los trabajadores hay que atacar a ese maldito sistema, no cabe otra.

 Es evidente que los sindicatos no pueden frenar la crisis por medio de convenios colectivos, que por otro lado serán menores y precarios dada la situación y el ambiente creado. Tampoco pueden frenar el cierre de una empresa que esté en crisis, con las huelgas. Todas las actividades que se llevan a cabo se reduce a la autodefensa in extremis sin posibilidad alguna de éxito. Todas las actitudes defensivas no superan el carácter espontáneo de la lucha, pues no es una táctica para vencer,  organizada y científica. Los trabajadores no saben contra quién y cómo luchar, están abocados a la derrota.

 En la época de crisis, las luchas ideológica y política desbordan a la económica en la lucha de clases, por lo que debe ser obra de los partidos revolucionarios. Y aquí es donde puede surgir la confusión, porque han de ser los mismos sujetos que utilizan el sindicato, los que han de llevar a cabo la misión de organizarse en la lucha y en estructura. Pero indudablemente es el partido el que ha de dirigir, pues repetimos, la lucha es ideológica y política (también económica, naturalmente).

 El partido por sí solo no es nada, tiene que estar con los trabajadores si quiere convertirse en su dirección en estos momentos y los trabajadores deben aceptar el liderazgo del partido, en caso contrario se están suicidando lentamente.

 Por todas estas razones, el PCOE trabaja afanosamente por la unidad de la clase obrera desde sus órganos más representativos, es decir, los comités de empresas, pero no para convertir a estos en buenos sindicalistas, pues hemos visto que los trabajadores han de superar el ámbito sindical y económico si quieren acabar con el sistema que le esclaviza. El PCOE ha de dirigir a los comités, no a una unidad sin contenido, sino que los ha de conducir hasta elevarlos a agentes sepultadores del sistema con un programa anticapitalista (socialista). Esto es tan lícito como obligado para los comunistas que también somos obreros. Por supuesto que se quejarán los burgueses, los reformistas y traidores que utilizarán la “intromisión” del partido para que los trabajadores más atrasados no abracen la política y la ideología de clase y de esta forma mantener incólumes las estructuras económicas del capitalismo monopolista de estado.

 Sin embargo, desviarnos de nuestro cometido para que los adversarios del comunismo no se salgan con las suyas, es  simplemente renunciar  a la revolución y colocarse a su lado y significa que se tiene una visión errónea del planteamiento del problema. Los trabajadores no nos van a rechazar y se van a ir al lado de los traidores y burgueses, porque ya lo están. Son los burgueses, reformistas y traidores los que temen que nos demos a conocer para no perder sus privilegios, su poder y su clientela. Tenemos todo que ganar, ellos lo van a perder todo. En eso estriba precisamente la lucha ideológica. Los trabajadores tienen que saber y comprender que la lucha es contra el sistema y que sólo los comunistas les podemos orientar y dirigir, lo demás querría decir que el Partido aún no se ha desprendido del economismo que tanto criticó Lenin.

 Para que los trabajadores nos conozcan, lógicamente nos tenemos que dar a conocer, aprovechando todas las oportunidades que nos ofrecen la técnica moderna y la artesanía tradicional, así como los cauces legales y extraoficiales: Página web, octavillas, comunicados a la prensa de toda índole, pintadas. ¿Acaso nos debemos avergonzar de algo?

 Nuestra lucha consiste pues, en separar al obrero de las influencias de sus enemigos de clase, pero ¿Cómo hacerlo sin decirles que somos los comunistas los que les dirigimos? ¿Cómo van a seguir al partido si permanecemos en el anonimato? En la lucha de clases no caben los prejuicios, estos solo benefician a nuestros adversarios. Que sean ellos los que se encarguen de denunciarnos ante los trabajadores, en su denuncia irá nuestra defensa. Nos harán un tremendo favor. Cada trabajador que vaya comprendiendo la necesidad de que los dirija el partido es una gran batalla librada contra la burguesía y ganada para la revolución.

 Desde ya el partido debe popularizar a gran escala su apoyo la ASAMBLEA DE COMITES Y DELEGADOS. Así como también la necesidad de que los trabajadores acudan a la manifestación del día 28 de febrero convocada por ACDT. Desde ya debemos reunir en torno nuestra a todos los simpatizantes y amigos para que ayuden al partido en la medida de sus posibilidades

 TENEMOS MUCHO QUE GANAR Y NADA QUE PERDER

COMISIÓN IDEOLÓGICA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

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¿Frente de partidos o frente de clases?

Es curioso lo que sucede en el mundo de nuestra izquierda. Se reclama actualización bajo la comprensión de la situación contemporánea y sin embargo, se persiste en dar vueltas y más vueltas sobre viejas tácticas y estrategias que correspondían a situaciones de otras épocas.

Por muchos se aseveran que el problema radica en que la izquierda no somos capaces de unirnos. ¿Pero, de qué izquierda hablan? Probablemente, los mas osados nos respondan resueltamente que se trata de la izquierda revolucionaria. ¿Pero, es que hay quien se crea que con la unidad de los partidos revolucionarios que hoy existen en el estado español es suficiente para cambiar el curso de los acontecimientos? ¿Es que todavía existen ilusos que consideran que la unidad de la izquierda bajo un programa de transformaciones, va a calar entre los trabajadores y en el pueblo en general, o siquiera puede ser un punto de partida?

 

 Es evidente, que hay quienes se empeñan en no ver la realidad. En primer lugar ¿quién o qué clase social ha de dirigir el proceso revolucionario?. Indiscutiblemente, la clase obrera, que es la única capaz de aglutinar detrás de sí a todos los trabajadores y capas populares de la sociedad. Pero, la clase obrera española se halla incapacitada en estos momentos, porque está mil veces fragmentada y carece de conciencia de clase. Y es aquí donde los partidos “revolucionarios” deben incidir, pues no se es revolucionario porque nos autotitulemos como tal, sino porque tengamos una táctica acertada y congruente con la realidad objetiva y subjetiva.

Frente de Izquierda sí, pero para sacar a la clase obrera del lugar que ocupa hoy. Este es un objetivo indefinido por los llamados partidos revolucionarios, porque no hacen más que transcribir literalmente viejas consignas, de cuando los anarquistas, comunistas y socialistas, se congregaban en grandes partidos que ejercían una influencia mas que notable entre los trabajadores, a los que les bastaban un acuerdo entre ellos para movilizar a millones de trabajadores.

No hace falta ser un lince para darse cuenta que hoy no existe ningún partido comunista o revolucionario, que luzca un mínimo de influencia sobre nada. Y no confesarlo, es postergar hasta la eternidad el resurgir del movimiento obrero y popular en nuestro país.

Por todas estas razones, la creación del FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, tal y como aboga nuestro partido, sí puede ser el punto de partida para: unir a los trabajadores, dotarles de un programa revolucionario, a la par que crea en la práctica las condiciones para la unidad de la izquierda y abre la posibilidad real e inapelable de alcanzar la unificación de los marxistas-leninistas en un solo partido con mayores garantías de éxito.




Hay que forjar la unidad de la clase obrera

Por más que los distintos instrumentos de dominación del Capital se esfuercen en hacer ver al Pueblo Trabajador que su sistema es “democrático” y que garantiza la libertad, la realidad nos señala todo lo contrario, que los trabajadores del Estado español no tenemos ningún derecho y ello es comprobable al entrar por las puertas de los centros de trabajo.

 

 La clase obrera en el Estado español es apaleada, reprimida, dividida y desideologizada por parte del Estado capitalista (con sus instrumentos de represión como son las magistraturas, Policía, Jueces, cárceles,…), que convierte al empresario en Juez de Primera Instancia permitiendo que este despida con impunidad a los trabajadores – despido improcedente – y que financia a traidores a la clase obrera – sindicatos y partidos políticos del sistema – para dividirnos y mostrarnos una supuesta imposibilidad de lucha contra las injusticias y atropellos del sistema capitalista señalándonos como culpables de esto a los que somos las víctimas: los trabajadores.

No pretendemos en esta misiva profundizar en la naturaleza explotadora del capitalismo y lo canallesca de la superestructura que eleva sino que queremos señalar la forma de actuar traidora de aquellos que dicen defender a los trabajadores.

En el Estado español cada año se despiden a centenares de obreros por querer hacer efectivos sus derechos, es decir, por presentarse a las elecciones sindicales. De norte a sur y de este a oeste se suceden las denuncias por persecución sindical. Enumeramos algunos casos como SOMAJASA (SOciedad Mixta del Agua de Jaén SA), Endesa, Caldererías Indálicas, EIDOS, Telefónica, El Corte Inglés, LEMATEL, GALISPORT, Soluciones Lógicas, MERKAMUEBLE, Supermercados DIA, Miquel y Costas y Miquel, Bodegas Torres, Antela Estación de Servizo SL, Centro Distribuidor de Euskadi SL, GENERALI, Guibema de Abadiño, AFEMA, FERCABLE, Fundación Siloé, FUNDAR o Jamones Badía, por ejemplo, que nos demuestran que desde Badajoz a Gijón, desde Andalucía a Cataluña pasando por Galicia, Madrid, Euskal Herria o la Comunidad Valenciana, estén participadas estas empresas por el Estado o no y sean del sector que sean, los trabajadores no tienen ni tan siquiera derecho a los supuestos derechos que la superestructura capitalista “vende” a bombo y platillo a través de sus voceros mediáticos, bien remunerados para engañar y desideologizar a la clase trabajadora.

Ante esta realidad, analicemos una octavilla sobre Jamones Badía (Sevilla) para mostrar como actúan las centrales sindicales.

JAMONES BADÍA.

En Jamones Badía se celebraron elecciones sindicales el pasado mes de octubre, despidiendo a tres trabajadores la empresa como reacción a dichas elecciones sindicales. Ante esta situación la cúpula del ramo del Comercio de CCOO en Sevilla procede a lanzar una campaña dirigida a los Clientes de Jamones Badía donde denuncia estos hechos utilizando para ello una octavilla que pide recoger firmas de los mismos denunciando los tres despidos y la represión sindical. En dicha octavilla se dice “es una empresa que ha venido caracterizándose, a partir de entonces, por reprimir a sus trabajadores, hasta el punto de que se ha procedido a despedir en ese corto espacio de tiempo a tres de ellos RECONOCIENDO LA IMPROCEDENCIA DE LOS MISMOS, ES DECIR, LA FALTA ABSOLUTA DE MOTIVO PARA DESPEDIRLOS, TENIENDO QUE PAGAR LA INDEMNIZACIÓN QUE LA LEY PREVÉE PARA ESTOS CASOS. DENUNCIAMOS, EN DEFINITIVA, QUE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA, LA LIBERTAD SINDICAL Y LOS DERECHOS CIVILES AÚN NO HAN ENTRADO EN “JAMONES BADÍA” y que lucharemos sin desmayo para que nuestras leyes laborales, el derecho a sindicarse libremente y ser respetado por razones ideológicas, religiosas, culturales, sea una realidad también en esta empresa” . El subrayado, la negrita y las mayúsculas son extraídos de la octavilla de CCOO del Comercio de Sevilla literalmente, inclusive las faltas de ortografía.

Lo primero que debemos percibir es que el sindicato nada hace por advertir a los trabajadores de Jamones Badía y del Ramo del Comercio Sevillano que deben organizarse tanto dentro de la empresa como con el resto de compañeros del Ramo y que deben ser ellos los que tracen las acciones a realizar sino que funcionarios del sindicato, desde el exterior de la empresa e inclusive del Ramo, planifican ellos la táctica y los objetivos pidiendo el seguidismo de los trabajadores. En vez de dirigirse a los Trabajadores del ramo para desarrollar una lucha sindical y buscar la unidad y la solidaridad como paso previo, la dirección provincial de CCOO del Comercio pide la firma de los clientes y no la lucha, la organización, la solidaridad y la unidad de los trabajadores. Esto conlleva a la individualización del problema y al aislamiento del mismo conduciendo a los trabajadores de Jamones Badía, por muy combativos y honrados que sean, a la “muerte” de su justa lucha por asfixia. Se debe tener en cuenta que los trabajadores del Comercio de Sevilla, según el sindicato del Comercio de CCOO, son los segundos peor pagados de Andalucía con un salario bruto anual de 12.007,68 euros sólo superando a los trabajadores de Huelva que perciben 11.625,30 euros brutos anuales. ¿Acaso eso y la persecución sindical que se da en otras empresas del sector como Merkamueble, Mercadona, etc…. no es bandera para unir primeramente a todos esos conflicto para, posteriormente, unir a todos los trabajadores del Ramo?

Si lo explicado hasta ahora ya es de por sí indigno; el trabajo de CCOO del Comercio de Sevilla de desideologización y de engaño que hace entre los trabajadores con el contenido de dicha octavilla los convierten en verdaderos traidores. Denuncian que existe persecución sindical, que la Empresa despide improcedentemente – reconociéndolo la misma – a tres trabajadores para después salir en defensa del sistema que permite que el Patrón se convierta en Juez de Primera Instancia y pueda despedir con impunidad a esos tres trabajadores, es decir, el mismo sindicato traicionando a la clase trabajadora y engañándola defiende la Constitución Española que es la que le permite al Empresario actuar de esa manera. Al igual que es esa Constitución Española, con sus leyes antiobreras firmadas muchas de ellas por las cúpulas sindicales, la que permiten que los trabajadores perciban salarios de miseria como el mísero Convenio del Comercio Sevillano firmado por las cúpulas provinciales de los sindicatos CCOO y UGT.

Comprobamos de manera clara como, en este caso, CCOO hace un trabajo vital para el empresario. Por un lado aísla a los trabajadores, los divide, les muestra caminos de lucha que les conducen a la asfixia y al desánimo y les engaña ideológicamente. Este es el trabajo que realizan y por el cual el instrumento de opresión del Patrón, el Estado, les inyecta dinero a las centrales sindicales que jamás con tan pocos afiliados tuvieron tantos recursos económicos y materiales.

SÓLO QUEDA UN CAMINO, LA UNIDAD.

La clase obrera está dividida y desorganizada. Como hemos podido ver la Patronal, a través de su Estado, se encarga de actuar para conseguirlo. Para ello, los empresarios han impuesto una legislación laboral, que no es más que el desarrollo de la Constitución Española que tanto UGT como CCOO defienden.

Esta legalidad vigente es nociva para los trabajadores porque, para empezar, fue impuesta por la Patronal. El sistema de elecciones sindicales es antidemocrático por impedir que los trabajadores puedan postular y revocar a sus representantes siendo, además, un procedimiento de listas cerradas postuladas por unos sindicatos que son estructuras pagadas por el Estado y que sirven a éste y no a los trabajadores que reciben dinero público por vender “Paz Social”. Además, los Comités de Empresa no son la expresión del Conjunto de Trabajadores, la Asamblea, sino un órgano que se coloca por encima de ellos y cuyo objetivo es la defensa de los intereses políticos y económicos del Sindicato Estructura, así como del Partido Político burgués del cual sean correa de transmisión, en definitiva, están a servicio de la Patronal y sus intereses.

Esta Constitución Española que contiene leyes laborales antiobreras, y defendida por las centrales sindicales, favorece la disgregación potenciando la entrada de las minorías en los Comités para forzar la máxima fragmentación como se puede visualizar en Correos donde existen 13 centrales sindicales con representación en los Comités.

La Constitución Española convierte a los sindicatos en instrumentos de división de la clase obrera cuyo funcionamiento es vertical fluyendo la política sindical desde arriba (APARATO) hacia abajo (COMITÉS).

Pero no sólo la Constitución es responsable de la división y desorganización de los trabajadores sino también las traiciones de las cúpulas sindicales y de los partidos de “izquierda”. Al ejemplo actual de Jamones Badía se le pueden sumar infinitos ejemplos más, pero queremos recordar traiciones cruciales a la clase obrera como el perpetrado por el PCE de convertir un movimiento político y social que aspiraba a la supresión revolucionaria del capitalismo en un sindicato amarillo que sirviera de correa de transmisión de su política oportunista y de entrega al Patrón; los pactos de la Moncloa, el Estatuto de los Trabajadores, las reformas laborales del PSOE,…

Todo esto ha llevado a los trabajadores al estado que hoy exhibimos. Por ello se hace fundamental unirnos y organizarnos partiendo este proceso de unidad desde la base, desde el corazón de la clase trabajadora: Los centros de Trabajo. Para ello el PCOE apuesta por la construcción del FRENTE ÚNICO DE TRABAJADORES y hace un llamamiento a todos los obreros a la unidad por encima de las siglas y de la división sindical existente con el objetivo de organizar cauces por donde fluya la solidaridad, estimulando asambleas de Comités y delegados de los distintos centros de trabajo así como democratizar las Asambleas, establecer la democracia de la manera que nosotros entendamos y no como nos lo imponga el Patrón a través de sus leyes ni su Constitución.

¡ POR LA DEMOCRACIA OBRERA!
¡POR EL FRENTE ÚNICO DE TRABAJADORES!
¡VIVA LA UNIDAD DEL PROLETARIADO!

 




El Frente Único de Trabajadores, tarea inmediata de nuestro pueblo

La situación  de la clase obrera española es tremendamente negativa. El sistema capitalista condena a los obreros españoles a unas condiciones de vida cada día peores. Cada día salen datos sobre la bolsa, donde el IBEX 35 marca máximos históricos, los beneficios de las empresas multinacionales y de la Banca  que se multiplican y que año tras año baten records, véase Endesa, Iberia, ACS, BSCH, BBVA,… El brazo propagandístico del sistema, los medios de comunicación con los cuales dirigen a la sociedad, pregonan machacanomente las cifras de los beneficios que obtiene la burguesía y nos dibujan el panorama como el mejor mundo posible, pero omiten y silencian quiénes son los que generan esta riqueza, los obreros, como se distribuye la riqueza, y cual es el precio que la mayoría del país, los obreros, deben pagar para que la minoría explotadora sea cada vez más rica.

 

 En el primer cuatrimestre del año 2006 en España se elevó un 4,9% el número de accidentes de trabajo con baja durante la jornada laboral, situándose en 311.605 accidentes. Este aumento se debe a un incremento del 8,9% de los siniestros en la construcción, un 4,9% en el  sector servicios y un 3% en la industria. En el primer cuatrimestre de 2006 308 obreros perdieron su vida en sus centros de trabajo.  Cada año en España mueren más de 1.000 trabajadores en sus centros de trabajo y, al igual que los beneficios de la gran burguesía y de la oligarquía financiera,  estas cifras de  muertos en el trabajo víctima de la explotación capitalista baten records anuales y  se incrementan a la par que crecen sus carencias, sus penurias, su embrutecimiento, su alienación.

Estas cifras de obreros muertos en el trabajo se baten año tras año desde 1.994 al igual que se baten las cifras el número de accidentes de trabajo con baja durante la jornada laboral y los mutilados obreros víctimas de la explotación capitalista que tanto engorda las cuentas de los grandes burgueses y oligarcas financieros.

Pero estas cifras son las que nos señalan la clase dominante del poder económico y político, la burguesía, los verdugos de los Pueblos del Mundo y de los trabajadores. En la Unión Europea se produce un accidente de trabajo cada 5 segundos y mueren cada año unos 5.500 obreros y en el mundo cada día mueren 5.000 obreros según informe de la OIT publicado en 2002. En cuestión de siniestralidad laboral, de muertos en el trabajo, España se encuentra como líder destacado y de cada 5 muertos obreros en Europa uno lo proporciona España. Esas cifras olvidan, según el sindicato CCOO, que en España cada año mueren 4.000 obreros por exposición a sustancias peligrosas, sustancias tóxicas. Estos muertos, según CCOO, se contabilizan como muertes por enfermedades comunes pero no como muertes consecuencia de la explotación capitalista. En definitiva, el estado al servicio de la burguesía maquilla las cifras haciendo que enfermedades propias del ámbito laboral entren en el Sistema Nacional. Ante esta realidad objetiva, este sacrificio obrero,  nos encontramos con que los empresarios, gracias a la última reforma de la Seguridad Social firmada por el Gobierno, la patronal y los sindicatos CCOO y UGT, reducirán las cotizaciones empresariales por accidente de trabajo. Así, a partir del 1 de enero de 2007 el tipo medio bajará del 2,88% al 2,75%. Por lo que las empresas se ahorrarán como mínimo 285 millones en el seguro de accidentes. De esta forma el Estado, apoyados por las élites sindicales, por el oportunismo de la casta dirigente sindical, en lugar de penalizar a las empresas por la falta de seguridad y salud en sus instalaciones lo que hace es bonificarlas y premiarlas. Mientras el poder adquisitivo de los trabajadores decrece el Estado bonifica a los empresarios y les abarata la siniestralidad en el trabajo, el kilo de obrero muerto víctima de la sobreexplotación capitalista, engordando el beneficio empresarial a costa de la vida del obrero que cual mercancia la rebajan..

Pero no sólo hay un número elevado de muerte, el capitalismo cada día genera un mayor número de mutilados obreros. La mutilación, las enfermedades profesionales  y la muerte es una de la aportación que recibe el obrero del proceso de producción y los beneficios del mismo  se los apropia la burguesía robándole a este el fruto de su trabajo. Un ejemplo de lo que decimos lo vemos, por ejemplo, en que en España en 1993 se registraron un total de 4.708 dolencias profesionales con baja creciendo esa cifra hasta 15.461 en el año 2000. Los beneficios empresariales se producen a costa de la salud y de la vida de los obreros.

En el XVII Congreso Mundial sobre seguridad y salud en el trabajo, celebrado en Orlando en septiembre de 2005, el director del programa de prevención de riesgos laborales de la OIT, Jukka Tukala, afirmó que “en varios países industrializados, más de la mitad de las jubilaciones son anticipadas o se vinculan a la concesión de pensiones de discapacidad y no a que los trabajadores alcancen la edad normal de retiro”.  Los capitalistas con sus partidos políticos debaten y tratan de alargar la edad de jubilación de cientos de miles de trabajadores, de exprimirlos al máximo, a pesar de la opinión de la OIT en la cual se deja bien a las claras que la recompensa de la explotación capitalista para la clase obrera son trabajadores que llegan al final de sus vidas desgastados, extenuados, mutilados, arruinados, con pensiones míseras.

Según cifras de la UE, el estrés entre los obreros es el segundo problema de salud en la Europa de los 25. El 28% de los trabajadores de la UE padecen algún episodio de estrés laboral al cabo del año, traducido en número de trabajadores ese porcentaje corresponde a más de 40 millones de obreros, o lo que es lo mismo, equivalente a la Población  de España.

Estrés producido por la explotación, estrés producido por la incertidumbre, la falta de futuro, la inestabilidad laboral. En España el 70% de los contratos laborales que supera el primer año de vigencia no consigue terminar el segundo. La tasa de partida en España de este dato estriba en 1988 donde la tasa era del 54%. En 2005 España fue el líder europeo en temporalidad en el empleo, con un 33,3% (actualmente en 2006 es del 34,39%), más del doble de la tasa de temporalidad de la UE que fue del 14,5%. Ante esta situación, la reforma laboral del Gobierno firmada en verano de este año abarata el despido de los contratos indefinidos de 45 días por año a 33 días y, además, dota de bonificaciones al empresario que, de facto, lo que hace es subvencionarle el futuro despido.

Pero la explotación capitalista, aparte de matar al obrero físicamente, mutilarlo y costarle su salud, como hemos visto,  le asfixia económicamente. Para ello emplean argumentos falsos y refutados como el de la moderación salarial. En España en marzo de 2006 habían 18.123.841 trabajadores inscritos en la Seguridad Social de los cuales sólo 8.374.368 tenían convenio firmado, o lo que es lo mismo el 46,2%, de los cuales sólo 6.306.551 tienen contempladas en sus convenios cláusulas de revisión salarial, es decir, el 75,3% de los trabajadores que tienen firmado convenio que son el 34,79 % del conjunto de los trabajadores. Por consiguiente, sólo el 34,79% de los trabajadores tienen garantizado que sus salarios subirán el IPC mientras que el 65,21% de los trabajadores en este año 2006 han visto perder poder adquisitivo al crecer sus salarios por debajo de la inflación, situándose la subida salarial media en el 2,97% frente al 3,7% del IPC, índice éste que tampoco refleja la subida real de los precios, o lo que es lo mismo, la carestía de vida.

Así, productos como el aceite de oliva ha subido un 43,2% en el último año, la anchoa o el salmón han subido casi un 18%, las hortalizas una media del 15%, el gasóleo un 28%, los alquileres un 4,3%, la luz un 5,86%, el transporte público un 6% o la bombona de butano un 33%  en el último año, por no hablar del precio de la vivienda. Teniendo en cuenta que la subida media de los salarios se fija en el 2,97% y el IPC 3,7% demuestran que esta moderación salarial no se ajusta a la contención de precios demostrándose, en la práctica, la falsedad de que la moderación salarial implique la contención de la inflación.

En cambio la moderación salarial sirve para que las empresas cada vez tengan mayores, de hecho el beneficio neto de las  empresas no financieras en el año 2005 ascendió al 26,2% y el beneficio de los bancos ascendió un 58,82%. Empresas como Telefónica, que tiene abierto un proceso de prejubilaciones de 15000 trabajadores firmado por los sindicatos, obtuvo unos beneficios del 42% en el 2005, el Banco Santander Central Hispano obtuvo un beneficio del 72,5%, La Caixa un 83,5%, Endesa obtiene un beneficio del 154%  o Iberia que incrementa en un 99,5% sus beneficios en el 2005. Mientras tanto, la tasa de ahorro de las familias cayó en el período 1995-2004 un 29,8%, la temporalidad se sitúa en el 34% (tres veces mayor que la media de la UE), una de cada cinco personas en España vive por debajo del umbral de la pobreza, el 44% de la población española no puede pagarse unas vacaciones anuales y el 60% de las familias no podrían hacer frente a gastos imprevistos, es decir, viven al día. De hecho los salarios en España entre el año 2000 al 2005 han decrecido un 0,7%. En España existen cerca de dos millones de parados y en el conjunto de la UE existen algo más de 25 millones de desempleados. Ante esta situación tanto la OCDE, como el FMI a través de su Presidente Rodrigo Rato, recomiendan que en España se abarate el despido y que se moderen los salarios. Es decir, más asfixia para los obreros.

La clase obrera ha llegado a esta realidad, a esta fase histórica donde su situación empeora  a la par que se enriquece la burguesía fundamentalmente por la hegemonía del oportunismo político en el seno del movimiento obrero. La actividad práctica de este oportunismo político es el legalismo y el reformismo y su teoría el revisionismo. Oportunismo es el sacrificio de los intereses vitales de las masas en aras de los intereses momentáneos de una minoría insignificante de obreros o, dicho en otros términos, la alianza de una parte de los  obreros y la burguesía contra la masa proletaria.

La acción práctica del oportunismo, instalado en las élites de las actuales centrales sindicales, ha sido seguir el sistema y desarrollarlo. Esto se traduce en fraccionar a la clase obrera, sembrando la insolidaridad entre los obreros (ejemplo los comités de FASA RENAULT y ASTILLEROS aquí en Sevilla), colaborar en las políticas nocivas para la masa obrera efectuadas por el estado burgués en connivencia con la Patronal y en seguir el sistema de elecciones sindicales actuales que pretende dividir al máximo a la clase obrera y donde se reproduce el modelo electoral propio de la democracia burguesa, listas cerradas realizadas por cúpulas sindicales que se les plantean a los trabajadores para que las sancionen y tengan que aguantar a un comité de empresa que ellos no han postulado y que no podrán revocar.

Como estamos comprobando al describir la realidad que los trabajadores padecemos vemos que el capitalismo y su sistema socio-político que cuelga de su base económica basada en la explotación del hombre  supone un freno al desarrollo de las fuerzas productivas de este país. De hecho como estamos viendo el sistema niega la libertad, la democracia, la participación, el desarrollo personal, la vivienda, un trabajo digno e incluso la vida a la mayoría de los trabajadores.

Pero para que la clase obrera mejore sus condiciones de vida y obtenga todo aquello que estamos comprobando que le niega el sistema es fundamental forjar la unidad de la Clase obrera, pues sin la unión de la clase llamada a dirigir este proceso es imposible iniciar camino alguno que conduzca a dicha meta.

Así, el modelo sindical de la democracia burguesa se centra en un sistema plurisindical, división de la clase obrera, que potencia la disociación entre los comités de empresa y las asambleas de trabajadores.  Dos de las consecuencias mas graves que devienen del estado de desunión entre los sindicatos son el aislamiento de los trabajadores en sus empresas y la insolidaridad que se les ha inculcado adrede, originando la situación de desprotección e impotencia que sufren la mayoría de los obreros del estado español, lo que es aprovechado abusivamente por la patronal para pagar bajos salarios, exigir largas jornadas y en muchas ocasiones sin afiliar a sus trabajadores a la Seguridad Social y casi siempre conculcando los derechos obreros.

Para forjar la  unidad de la clase obrera  hay que superar dicha disociación entre los comités de empresa y las asambleas de trabajadores. Por tanto, es necesario cambiar el actual sistema sindical. El desarrollo de este sistema sindical es el responsable de la situación precaria  en la que se encuentran los trabajadores, de la división, del aislamiento de los obreros, de la insolidaridad y de la ausencia de democracia en los centros de trabajo.

El PCOE apuesta   por la democratización de las asambleas de trabajadores. La Asamblea de trabajadores debe ser el órgano soberano de la organización obrera en los centros de trabajo. La Asamblea debe postular los candidatos al comité de empresa por colegios electorales en listas abiertas y únicas, además debe poder revocar, en cualquier instante, a los diferentes miembros del Comité de Empresa, sancionar la gestión del Comité, tener potestad para autoconvocarse y dictar las directrices a seguir. Esto es lo que el PCOE entiende por democratizar las asambleas a diferencia de lo que entiende el sistema, gobierno y aparatos de las centrales sindicales, que entienden por democratizar la celebración de asambleas para analizar y votar las propuestas del comité, es decir, para sondear las opiniones de  los trabajadores y legitimar un funcionamiento antidemocrático. Pues al no poder las asambleas postular y elegir a los candidatos al Comité, revocar a los miembros del mismo, trazar las directrices o tener capacidad de autoconvocarse, el Comité se sitúa como un ente superior a la asamblea, compuesta por miembros colocados en listas desde el exterior, el sindicato, que sirven a su central sindical. El Comité se convierte en instrumento del sindicato y no en la expresión genuina de la democracia en el centro de trabajo.

El sistema de elecciones de los comités que impera en la actualidad, está en absoluta contradicción con la democratización del movimiento sindical. Los trabajadores votan a los Comités, pero estos por muy honestos que sean sus miembros, aspecto este que no ponemos en duda, son postulados por los sindicatos y no por el conjunto de sus compañeros de trabajo. De esta forma, los aparatos de funcionarios a sueldos de las centrales, sufragados por las subvenciones del estado capitalista español y por las de la Unión Europea, transfieren sus políticas entreguistas a los trabajadores, por medio de los comités. El sistema de elecciones actual, permite a las corrientes que anidan en el seno de los sindicatos, anular a cualquier afiliado que no esté de acuerdo con su forma de actuar, bien no presentándolo en la lista, bien colocándole al final de la lista prevaleciendo la política de la corriente sobre la opinión del conjunto de los trabajadores. Además con este método, los sindicatos y la patronal se liberan de aquellos trabajadores sin capacidad para formalizar una candidatura, pero que no están de acuerdo con la actuación de las centrales, por lo que no están afiliados a ninguna y que probablemente serían elegidos por sus compañeros en caso de presentarse a las elecciones.

La política sindical actual, es vertical, desde arriba (aparato) hacia abajo (comités) estos últimos actúan con absoluta fidelidad a su sindicato, y hacen de instrumento de persuación de las asambleas. El hecho de que surjan candidaturas “unitarias” o sindicatos de empresa alternativos, no modifican sustacialmente el método oficial, como tampoco conducen a formas democráticas de hacer sindicalismo, por muy honrada  y combativa que sea la candidatura. Lo que se produce es una nueva escisión organizada, sin que los trabajadores pasen a ser los protagonistas y creadores del sindicato a través de las asambleas que es de lo que se trata.

El movimiento obrero no será democrático, en tanto, los trabajadores, no puedan escoger el método electoral que ellos deseen y mientras estén sujetos a unos estatutos elaborados por el gobierno burgués.

Es por ello, que democratizar las asambleas significa dotarlas de los máximos poderes, que les confieran la facultad de debatir y decidir cuanto concierne al conjunto de los trabajadores, pero a la vez, han de gozar de prerrogativas legales para elegir y revocar a los miembros del comité cuando lo estimen oportuno.

Las asambleas de colegios electorales debieran postular en una sola lista abierta sus candidatos al comité, que serán elegidos por sufragio universal. Los elegidos se someterán a la censura de sus respectivas asambleas, así como a la de la asamblea general, que podrán revocarlos cuando lo crean conveniente.

Será entonces, cuando los comités de empresas podrán presumir de ser los verdaderos representantes de los trabajadores. Después, los congresos gremiales e integremiales de comités elegirán las distintas comisiones territoriales, así como, la comisión ejecutiva integremial estatal, conformándose de este modo, el auténtico, democrático e independiente sindicato único de la clase obrera.  La consecución de esta Central Única de Trabajadores, parido de abajo a arriba por la clase obrera, no puede ser obra de ningún grupo, partido o sindicato sino será obra de todo el proletariado, independientemente de filiaciones sindicales, políticas o adscripción religiosa, todos ellos deben estar unidos por el objetivo sublime de la Unidad de la Clase Obrera, heterogénea en lo político pero homogénea en lo económico. Este Frente de Trabajadores, o Central Única, o el nombre que la clase obrera quiera darle es un instrumento totalmente abierto, asambleario que democratiza el movimiento sindical y que nos devolverá el carácter solidario y de clase al proletariado.

Esta propuesta ni es un invento del Partido, ni una oda al sol ni nada por el estilo sino que es devolverle a la clase obrera un modelo de sindicalismo que ella misma  fue creando durante el franquismo y que el PCE, las direcciones de las centrales, la patronal y el gobierno hicieron quebrar en nombre de la “democracia” ya fuera a través de la mentira y la traición, oportunismo, o a sangre y fuego. El objetivo de esta propuesta, planteada ya por la clase obrera y de la clase obrera, es el de democratizar los distintos organismos que componen las actuales estructuras sindicales. De hecho, hoy, ahora, se están dando experiencias de este tipo como por ejemplo la Plataforma de Correos, donde trabajadores sin afiliación sindical y con afiliación sindical a CCOO, CGT, UGT, CSIF, etc… han constituido una Plataforma donde la Asamblea determina las directrices, las acciones, realiza la plataforma de negociación y elige a su comisión  para negociar con la empresa pudiendo ésta revocar en cualquier momento a la comisión en pleno o a algún miembro de la comisión.

Se trata, en definitiva, de reestructurar el sindicalismo, para que se convierta en un instrumento de solidaridad, que ponga freno a la ofensiva del capital, que se aprovecha de la division existente, que aisla a los trabajadores en sus respectivos centros de trabajo, con la intención de que cunda en sus filas la impotencia.

Por todo lo expuesto, porque la unidad de la clase obrera es un objetivo sublime y condición necesaria y vital para hacer que ésta emprenda un camino que le conduzca a alcanzar la democracia, la liberación de la explotación y lo que ello conlleva (muerte, enfermedad, mutilación, asfixia económica, embrutecimiento, en definitiva yugo) el PCOE, como parte de la clase obrera, arrimará el hombro en el desarrollo de dicho instrumento de unificación, llámese Frente Único de Trabajadores, Central Única de Trabajadores, Plataforma Única de Trabajadores o como la clase obrera determine llamarla.

Hacemos un llamamiento a  los afiliados de las centrales, grandes y pequeñas y de las fuerzas alternativas, a perserverar desde dentro de sus respectivos sindicatos, hasta obligar a sus direcciones a entablar discusiones conjuntas, que conduzcan a la  Central Única de Trabajadores y a denunciar a aquellos que se opongan a la unidad, para lo que no puede existir excusa alguna.

Hacemos un llamamiento  a los miembros de los comités y a los comités en plenos, con el propósito de que den los pasos necesarios, para constituirse en asamblea de comités de gremios, como premisa fundamental para la constitución del sindicato unico de trabajadores que reclama la situación actual.

Hacemos un llamamiento al joven estudiante a unirse a este Frente de Trabajadores para construir el instrumento que le libere de la explotación futura pues el sistema los convierte en un tipo de combustible que quemarán para engordar sus cifras de beneficios. Al joven estudiante, esté en el sindicato estudiantil o no, le decimos que se organice en su universidad, en su instituto, que creen sus asambleas estudiantiles y denuncien el pésimo sistema educativo que los condena a ser explotados en campos laborales que nada tiene que ver con la disciplina que estudia. Al joven estudiante le instamos a que cree y democratice las asambleas estudiantiles y que cual afluente, desemboque en el río del Frente Único de Trabajadores, Central Única de Trabajadores o como la clase obrera la denomine. El joven estudiante obrero, como parte de la clase obrera, debe contribuir al desarrollo y construcción de este instrumento emancipador.

Hacemos un llamamiento a la mujer trabajadora, azotada por el capitalismo con unas tasas de desempleo por encima del 60% y con un salario inferior en casi un  30% al del hombre (INE 2000), que el capitalismo las discrimina por quedarse embarazadas, salarialmente, que les hace mobbing con la finalidad de un despido por excedencias previas para el cuidado de sus hijos, que sufren acoso sexual, etc. Llamamos a la mujer trabajadora a que contribuya al desarrollo y construcción de su instrumento emancipador, del Frente de su clase.

Hacemos un llamamiento al ama de casa, que desarrolla una labor socialmente necesaria, vital,  que el sistema capitalista no reconoce. Su papel educador es fundamental y debe impregnar de humanismo a las nuevas generaciones de obreros. El Sistema Capitalista las desprecia y muchas de ellas, bordeando la cincuentena de años,  se encuentran totalmente desamparadas en lo económico pues su compañero, el trabajador que llevaba el salario a casa, muere víctima en muchos casos de la explotación extrema infringida por el capitalista, y las pensiones de viudedad (miserables) u otras pensiones (también miserables) y las carencias económicas de su hogar las empujan a ser explotadas con salarios raquíticos. Instamos al ama de casa, parte de la clase obrera, a contribuir en el desarrollo y construcción de su  instrumento emancipador uniendo al barrio, al vecindario, con la lucha obrera pues los problemas de la clase obrera no sólo se limitan al ámbito de trabajo, sino que van a los barrios obreros, menos dotados y con muchas más carencias, que condenan a los hijos de los barrios obreros al fracaso escolar, al absentismo escolar, al hijo que por la falta de oportunidades debe abandonar su hábitat para emigrar a otras partes del país a buscar el sustento pues el sistema lo condena a no tener futuro y al desarraígo. Por ello, llamamos a las amas de casa, a los jubilados a organizar y desarrollar el instrumento emancipador, el Frente de Trabajadores, en los barrios, en las comunidades de vecinos, y que hagan que confluyan con la lucha del conjunto de su clase, la clase obrera.

Concluímos haciéndole un llamamiento a todos los trabajadores, a la clase obrera, la misma que arranca el mineral desde las entrañas de la tierra, la misma que hace los rascacielos, las casas, las vías del ferrocarril, los aviones, los barcos, en definitiva, los que generan la riqueza, los bienes materiales y que reciben a cambio muerte, insatisfacción, mutilación, enfermedad, misería, embrutecimiento, violencia, etc… Os hacemos un llamamiento a estar en vuestro lugar, en el lugar que el desarrollo histórico nos coloca a los trabajadores, y os pedimos que contribuyáis al desarrollo de vuestro Frente, todos los que somos trabajadores estamos obligados a edificar la unidad y ella sólo se hará en movimiento, democráticamente, de abajo a arriba tal y como hemos indicado anteriormente.

 ¡Por la Unidad de la Clase Obrera! Octubre de 2006.


ASAMBLEAS DE TRABAJADORES

  •      Postular los candidatos al comité de empresa por colegios electorales en listas abiertas y unicas.
  •      Poder para revocar en cualquier instante a los miembros del comité de empresa
  •      Potestad para autocovocarse (por un determinado número de trabajadores)
  •      Sancionar gestión del comité
  •      Elegir las comisiones de trabajo

COMITÉ DE EMPRESA Y DELEGADOS

  • Convocar las Asambleas de Trabajadores
  • Impulsar la participación de los trabajadores en las asambleas
  • Respetar la libertad de opinión en las asambleas
  • Acatar las directrices de la Asamblea
  • Nombrar las comisiones deliberadoras de convenios colectivos de empresas y sectoriales.
  • Ayudar a la formación de las asambleas de Comités de Gremios, participar en ellas.

ASAMBLEAS DE COMITÉS POR GREMIOS

  • Organización Congreso de comités intergremios
  • Elegir en el Congreso el Comité ejecutivo intergremial
  • Inculcar la solidaridad entre todos los centros de trabajo del mismo gremio

COMITÉ EJECUTIVO INTERGREMIAL

  • Velar por la pureza de la democracia obrera
  • Llevar a cabo las reivindicaciones generales de los trabajadores:
  •      Lucha contra el paro (Reforma Agraria)
  •      Lucha por las 35 horas semanales para todos los trabajadores que no las disfrutan aún
  • Derogar los actuales Estatutos de los Trabajadores (de la burguesia) y reemplazarlos por normas que realmente defienda a los trabajadores
  • Luchar contra los contratos basuras
  • Luchar por la eliminación de la subcontratación.
  • Luchar contra las desigualdades de todo tipo (sexo, inmigración, edad etc.)
  • Convocar los congresos cada cuatro años



Comunicado C.Central a favor del Frente de Trabajadores y del Pueblo

Con motivo del debate en el parlamento del estado sobre el estatuto de Cataluña, el presidente Zapatero, nos impresionó a todos de nuevo, ofreciéndonos la semblanza de un país en alza perpetua. España y junto a ella las comunidades autonómicas gozan de una salud envidiada por países mas desarrollados, que sienten como les pisamos los talones o los desbordamos.

Las cifras macroeconómicas minuciosamente detalladas delatan el avance incontenible de la sociedad española, todo con el objetivo de demostrar, en esta ocasión, que la descentralización actúa como acicate frente a la presión y al encorsetamiento del centralismo.

 

Los datos, escrupulosamente copiados, se barajan siempre según la conveniencia para refrendar unos argumentos que incline la balanza a favor del posicionamiento en una situación dada. Tambien, el gobierno como la oposición se desafían para lucirse de cara a la galería, la cuestión es el voto en juego. Por ese motivo, no nos faltan debates monográficos, los retos están al orden del día. Así el ciudadano puede ir haciendo acopio de razones para cuando llegue la hora de las votaciones, porque todo, absolutamente todo, se mueve en torno a las elecciones: terrorismo, estado de la nación, estatutos, autonomías, Loe. Pero ¿y el paro, la falta de libertades del pueblo trabajador, los salarios, el problema de la vivienda, etc, es decir, todo lo que concierne directamente a las clases trabajadoras, por qué no merece por parte del gobierno y de la oposición sesiones concretas del parlamento?

Todos los argumentos que vienen sustentando los gobiernos de turno como la oposición para lustrar la democracia burguesa se vendrían abajo, con tan solo dos minutos de parlamentarismo que se le dedicara a los problemas del pueblo, pues tanto la verdad como la mentira desvelarian el carácter clasista del regimen y el de su institución mas importante, el parlamento. La Macroeconomía se desmoronaría y con ella los valores distintivos del sistema, porque los seductores resultados globales, tienen como meta ocultar las deficiencias de un sistema clasista. Así, el incremento de dos o tres puntos de la economía en general, esconde que las empresas durante los nueve primeros meses de este año han superado los beneficios que obtuvieron durante todo el año 2004, mientras, en contraposición, el consumo ha descendido drásticamente como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo de las grandes masas trabajadoras. Y oculta, tambien, que las cajas de ahorros, las electricas etc. han sobrepasado ya el 36% de beneficios en este año, a costa de descender las plantillas e intensificar la explotación de los trabajadores, etc. etc.

Bajo la excusa de la participación de los agentes sociales en la discusión sobre la situación laboral, se nos priva a todos los españoles del espectaculo, que sin duda, nos ofrecerían el gobierno y la oposición de mostrarse abiertamente en contra de los trabajadores, del ejército de votantes. Para ellos, siempre será mejor, menos costoso para su democracia, tratar dichos temas a escondidas con falsos representantes de los intereses de los trabajadores, dispuestos siempre a plegarse como viles traidores a las posiciones de los capitalistas. De este modo, todo queda resuelto democráticamente. Y los problemas de la libertad y de los derechos laborales se desgajan del resto de los problemas de la sociedad, que son en definitiva los que atañen al mundo burgués, los que resuelven las contradicciones entre las distintas burguesías en pugna por el mercado.

El parlamento, por mas flores que le echen la derecha y los traidores, continua siendo un instrumento de dominio de la burguesía, a la par, que de freno de las luchas de los trabajadores, pues a estos se les conducen por canales estrictamente económicos y no políticos, es decir, como el franquismo, pero de otra forma.

Al igual que el parlamento, las demas instituciones “representativas” cercena toda expresión de libertad del pueblo. La participación de la ciudadanía en los Ayuntamientos y diputaciones es un camelo e incluso los centros cívicos que deberían constituir la célula de un sistema en donde las clases populares podrían iniciar el debate de sus problemas, están siendo utilizados con fines de acentuar las diferencias sexuales en el trabajo, ofertando la enseñanza de oficios, la mayoria de las veces considerados femeninos. Pero nada de encuentros, de reuniones políticas, de discusiones.

Finalmente, y como reflejo de una sociedad podrida y anacrónica, los sindicatos instrumentalizados por el sistema prohiben también la discusión política en los centros de trabajo.

El trabajador se ahoga en su propia salsa, nada mas y nada menos que todo el mundo se ha vuelto en contra de él. Se le prohibe hablar de política, de sus derechos y libertades en los centros de trabajo. Se le impide su participación en el Ayuntamiento. Los sindicatos se elevan por encima de él dirigiendo sus actos para integrarlo en los mecanismos del sistema del capitalismo monopolista ¿qué hacer?

Contactar, reunirse y discutir con sus compañeros y conciudadanos, abrir debates propios que versen sobre sus propios problemas, es decir, autoorganizarse para luchar contra todo aquello que le limita y constriñe, por lo tanto contra el sistema y nosotros, como parte de este mundo del trabajo, de ese pueblo postergado, tenemos la necesidad, el derecho y la obligación de fomentar las reuniones, los debates. Y nosotros no podemos permanecer impasivos, indolentes ante tantas ignominias contra nuestra clase, porque caeremos en la complicidad. Nosotros tenemos tambien la obligación de dirigir a las organizaciones existentes hacia los cauces políticos que conviene a nuestra clase, debemos crear, recrear y fortalecer centro de reuniones de debates, de animar a los demás partidos y formaciones obreras de toda índole a confluir y configurar el FRENTE UNICO DEL PUEBLO. Pues lo que necesitamos es una organización sociopolítica abierta que haga frente no solo a los problemas mediatos sino que sea capaz de diseñar la futura sociedad.

El frente del Pueblo existe, solo hay que añadir, y a la par que sumamos dotarlo de un programa de acción y conformarlo orgánicamente, democráticamente. Ahí está la labor de nuestro partido, abrir cauces de discusión, llevar trabajadores, intelectuales, amas de casa, estudiantes, parados al frente, ningun problema puede resolverse por sí solo, aislado del resto de los problemas que fustigan al pueblo.

Nada de dogmatismo, nada de clandestinidad, el Frente no es un partido político, sino una organización de masas, abierto totalmente, el propio frente repelerá a los intrusos. No debemos tener miedo a invitar a todo aquel que tenga un mínimo de inquietud. Constituyamos asambleas del Frente en todo los lugares, tenemos que convertirnos en los paladines de la discusión. Este es nuestro reto.

C.C. del PCOE




Comunicado del Comité Provincial de Sevilla a los militantes y simpatizantes

La actualidad politica española se caracteriza por la puesta en escena por parte del gobierno socialista de una colosal farsa, cuyo trasfondo es impedir por cualquier medio el debate sobre problemas fundamentales de la sociedad que afectan directamente a las clases trabajadoras.

 Mientras las últimas encuestas revelan que la máxima preocupación de los españoles es el paro, superando con creces al “terrorismo”, el gobierno y la oposición parlamentaria se empeñan en ocultar dicha realidad traspasando el centro de discusión a la reforma de los Estatutos de Cataluña y a las últimas huelgas patronales (transporte, pesca y agricultura) que no atentan contra las bases del sistema.

 

 

      Tanto la Reforma de los Estatutos de Cataluña como las huelgas patronales son reflejos de las contradicciones burguesas. Mientras los Estatutos sintetiza la necesidad que tienen determinados sectores de la burguesía nacional que actualmente lideran la economía y la política catalana de colocarse en mejor situación para competir con la burguesías europea y estatal, las huelgas patronales tienen por objetivo arrancar del gobierno mejoras que les posibilite obtener mayor margen de plusvalia; pero, en ambos casos la situación de los trabajadores catalanes, la de los conductores a sueldos, así como la de los pescadores y braceros se soslayan adrede. 

 Mientras tanto, la contradicción fundamental de la sociedad española, la que se da entre el capitalista y el obrero es tratada con absoluto desprecio con el propósito de evitar su protagonismo. En esta dirección, el gobierno ha elaborado subrepticiamente un proyecto de reforma laboral antiobrera, en la que no se aborda la falta de derechos colectivos e individuales de los obreros en los centros de trabajo.        

 En la que tampoco se pone coto a las largas jornadas encubiertas en horas extraordinarias mal pagadas o impagadas. Además de no eliminar la precariedad laboral que contempla la temporalidad por un lado y la no inscripción de miles de trabajadores en la seguridad social.

Pero la realidad es muy otra y ya no se puede ocultar, la causa hay que buscarla en la situación de desesperación de una juventud harta de soportar todas las dolencias sociales que se originan en el sistema capitalisma francés. Algunas de las ciudades donde las revueltas han evolucionado con mayor violencia superan el 25% de parados. Por otro lado, las inversiones estatales en dichas zonas son nulas y para colmo las xenófobas y fascistas declaraciones del Ministro del Interior Nicolás Sarkozy han añadido mas leña al fuego.

 Nuevamente, toda la propaganda imperialista acerca del bienestar de los países desarrollados, de la invulnerabilidad del sistema de una nación imperialista se viene abajo, como sucediera anteriormente en Mayo de 1968. Las estructuras capitalistas son mas frágiles de lo que nos quieren hacer ver la propaganda y las apariencias. Porque lo que sucede en Francia es, se quiera o no, una manifestación de la lucha de clases.

 Los acontecimientos de Francia nos obligan a la reflexión. Es obvio, que la “confianza” de la derecha le traiciona, y es desbordada de súbito, pero tambien, hay que reconocer que la izquierda, nos referimos a la izquierda revolucionaria no estamos a la altura de las circunstancias. Tanto denunciar las condiciones actuales como poco propicia para penetrar en el movimiento obrero,  nos impide ver una realidad que va gestandose en el seno de los más sufridos. 

 Es indiscutible que la izquierda francesa no controla los acontecimientos y por consiguiente se ha visto sorprendida por ellos y esto es lamentable ¿Por qué? La respuesta nos la debe la misma izquierda francesa.

No obstante, la situación francesa debe servir de advertencia, porque la juventud francesa no está ni mejor ni peor que nuestra juventud, pues en nuestro país, es la que mas sufre las consecuencias del sistema y aunque hasta ahora permanece pasiva e “indolente”, las condiciones en las que se desenvuelven son cada dia mas insoportable y puede que ocurra como en Francia, que nos sorprenda algún día a la desesperada, porque los partidos revolucionarios no somos capaces o no hemos sabido canalizar todas sus energías de forma organizada y consciente y ya sabemos que el impulso y la espontaneidad juega a favor del enemigo, que tarde o temprano aplasta y entierra ls movilizaciones hasta que nuevas generaciones se olviden del episodio histórico, en el que sus antepasados fueron pasados literalmente por encima por el estado capitalista.

C.C. del PCOE

 




Comunicado reunión del Trabajadores para constituir un Frente

Nos hemos reunido en Mairena del Alcor un grupo reducido de trabajadores y parados, animados por la misma preocupación: el estado actual que presenta el movimiento obrero en la comarca de Los Alcores.

Tras un debate pormenorizado constatamos la imposibilidad de abordar con profundidad los múltiples problemas laborales de la comarca  (Carmona, El Viso del Alcor, Mairena del Alcor y Alcala de Guadaira) sin unirlos a los de la totalidad de la provincia de Sevilla, dado que forman un todo, pues existe una interconexión entre nuestros pueblos y la capital y aún mas allá de sus fronteras. Trabajadores de la capital se desplazan a los poligonos de nuestros pueblos y de otras comarcas y viceversa, lo que nos ha obligado a una reflexión de carácter provincial.

 

De la reunión surgió el compromiso de continuar con el intercambio de opiniones, ampliando las reuniones con todo trabajador que desee participar con el propósito de enriquecer nuestras reflexiones y de buscar soluciones colectivas.

Por tal motivo, consideramos oportuno recoger en este documento nuestras primeras impresiones, al objeto de que sirvan de base para los sucesivos debates, con la salvedad, de que no se trata en modo alguno de un texto acabado y con el único objetivo de servir de referencia para el inicio de las discusiones, que nos conduzcan a la búsqueda de vías de solidaridad, que a la postre y como fin prioritario se convertirán en el pilar mas firme, a la vez que en un espléndido acicate para reactivar el movimiento obrero  y popular de la provincia.

PRIMERAS REFLEXIONES

Despues de 30 años de democracia la provincia de Sevilla continua presentando un estado social lamentable, sin que los sucesivos gobiernos del Estado, ni los autonómicos dispongan las medidas precisas para acabar con sus dolencias.

Los 141.800 parados,  colocan a nuestra provincia en el primer puesto de Europa en número de desempleados, de lo que devienen gravísimas consecuencias que perturban el normal desenvolvimiento de las familias; fracturan la convivencia civil y contribuyen a la creciente pérdida de los valores éticos y culturales. Sevilla está herida de muerte.

Los datos son elocuentes:

·         En España la tasa de parados es del 11,71%, mientras que en Sevilla alcanza el 18,52%

·         El 96,1% de los contratos realizados en Sevilla son temporales

·         1 de cada 4 contratos registrados en el INEM dura menos de un mes

·         El 78% de los trabajadores de la provincia tienen un salario inferior a 800 euros incluídas pagas

·         El 12% de los trabajadores sevillanos están empleados sin cotizxación a la seguridad social

·         Andalucia concentra el 59% de los pueblos mas pobres de España, siendo Sevilla, junto con Malaga y Granada las provincias que lideran la clasificación.

·         Mientras los pueblos mas ricos de España superan los 12.000 euros de renta, en los pueblos andaluces, entre ellos los de Sevilla no llegan a los 8.000 euros.

Las inferencias propias del desempleo en la provincia de Sevilla se manifiestan en

·         El deterioro de la convivencia familiar

·         El aumento del consumo de drogas. Sevilla es la tercera de España en trafico y consumo de drogas

·         El incremento de la prostitución. Actualmente cuenta con 4.500 prostitutas de clubs y 165 callejeras.

·         El fracaso escolar, ocupando la primera plaza de las provincias españolas

·         Las enfermedades despresivas. Sevilla cuenta con los pueblos (Mairena del Alcor) en donde se producen mas suicidios entre la juventud

·         Junto a Malaga, Sevilla es la provincia andaluza donde se cometen mayor número de delitos comunes, fundamentalmente contra la vivienda.

·         Asimismo, Sevilla en los últimos años, ha experimentado un crecimiento del 10% de desahucios por impago de las hipotecas.

Por parte de la patronal, los gobiernos central y autonómico y en algunas ocasiones por los sindicatos y partidos políticos, se propaga la idea de que la culpa de la inexistencia de industrias o del traslado de empresas a otros lugares se halla en relación directa con los salarios de los trabajadores. Esta es una propaganda convenida para hacer que los trabajadores no nos movamos por mejorar nuestras condiciones de vida, pero no contiene rigor científico alguno. En Sevilla el coste laboral es un 9% mas barato que la media nacional y entre un 11 y 12% inferior a los de Barcelona, Pais Vasco y Madrid y sin embargo, lejos de recuperar y extenderse el tejido industrial de la provincia, éste se deteriora por dia.

El análisis nos conduce hasta el fondo del sistema capitalista concebido para el lucro de las empresas en detrimento de la calidad de vida de los trabajadores.

En Andalucia existen 267.863 explotaciones agrarias con tierras, en una superficie total de 6.095.670 hectáreas de las que el 54, 97% las detentan un 3% de terratenientes.

La dedicacion de grandes extensiones de tierras a cotos privados de caza para la diversion de los ricos, priva a los pueblos de su capacidad productiva y de la posibilidad de conformar un tejido industrial basado en la transformación del producto agrario.

Las escasísimas grandes empresas ubicadas en la provincia o son extranjeras o dependientes de empresas matrices catalanas, vascas, madrileñas y valencianas, por lo que se lleva a cabo la explotacion de las riquezas autóctonas por parte de la burguesía extranjera y nacional que exportan la materia prima y el dinero producido en nuestra provincia a otras zonas para extraer mayor rentabilidad.

EL COMPORTAMIENTO DE LOS SINDICATOS

La actitud de deteterminados sindicatos en manos de un funcionariado para el que lo unico que cuenta es la protección de su propio puesto de trabajo ha provocado la insolidaridad, fragmentando a las clases trabajadoras, por lo que cada centro de trabajo se ve obligado por sí mismo a enfrentarse a una patronal fuerte y unida. Una situación así posibilita el “liderazgo” del funcionariado sindical para llevar a la práctica su política de pactos con la patronal.

Despues de 30 años de legalidad, ni los sindicatos mayoritarios ni las alternativas surgidas como contestación a su política han dado un solo paso al frente para construir la gran CENTRAL UNICA que necesitamos los trabajadores, ni se vislumbra dicha posibilidad por ahora. Cada sindicato defiende su parcela de poder como garantía de su propia supervivencia sin importarles nada que los intereses de las clases trabajadoras sean comunes. Este tipo de comportamiento ha generado la discordia entre los obreros de un mismo centro de trabajo, cundiendo la enemistad y el enfrentamiento entre ellos, en vez de ir cimentando sicologicamente las bases para la unidad, poniendolos  de esta forma a merced de la depredación de su patrón.

Asimismo, los sindicatos han impuesto una forma de conducta a los comités de empresas por ellos controlados, por la que se prescinde de la participación de los trabajadores. Han convertido a los miembros de los comités de empresas (no dudamos de su honestidad) en pequeños burócratas que hacen y deshacen a su capricho dirigidos por los funcionarios de los sindicatos.  Poco a poco, los integrantes de los comités de empresas se han ido transformando en arrogantes leguleyos, que se dedican a la interpretación de las leyes y al ser estas contrarias a los trabajadores, les conduce al freno, a la inactividad y a poner en manos de la justicia burguesa la solución de los problemas laborales. Es evidente que los miembros de los comités de empresas, imbuidos por el sindicalismo actual y dadas las enseñanzas recibidas por parte de sus centrales, llegan a creer que dicha conducta es la que corresponde. Llegando también, al convencimiento de que convocar una asamblea al año o ante un hecho consumado, los hacen democráticos. En realidad se trata de asambleísmo, donde la mayoría de las veces el comité convoca sin previo orden del día, exponen y los trabajadores votan, sin que éstos tengan tiempo de documentarse  para argumentar sus decisiones las que toman conducidos por la inercia, por la influencia negativa de las representaciones sindicales y por la falta de conciencia a la que se han visto abocados por la conducta que observan los sindicalistas aburguesados.

Actualmente, la vida sindical de los comités de empresas, salvo contadas excepciones, se asemeja a la vida parlamentaria del pais, en donde los trabajadores no participan y se acomodan, delegando en sus representantes para que estos decidan por ellos, con un conformismo provocado que orilla en la indolencia.

LA PATRONAL

Debido a la fragmentacion de la clase obrera, al letargo en el que se ve sumida por el hacer de los sindicatos, al tipo de sindicalismo no participativo, se suceden las componendas por arriba entre los funcionarios de los sindicatos y la patronal, permitiendo a ésta, que sin freno alguno, avance y avance, no solo en lo economico (recordemos que  el salario del sevillano y que el coste laboral de la provincia es un 9,2% mas barato que la media nacional y entre un 11 y 12% que Barcelona, Madrid y País Vasco), sino que ademas se encuentran sin ataduras para imponer el terror no respetando los derechos de los trabajadores, amenazando constantemente a estos con despedirlos si no se avienen a sus dictados. Siendo los trabajadores de las pequeñas empresas los que mas sufren sus consecuencias, dado que en estas entidades resulta mas dificil emprender una respuesta contra las tropelías de la patronal.

En muchos casos y para interferir la posibilidad de la aparición de grupos de trabajadores que deseen luchar por sus derechos, la patronal maniobra descaradamente promoviendo elecciones sindicales y colocando a sus fieles y mansos acólitos (traidores, jefes, familiares etc.) como delegados sindicales y miembros de Comités de empresas, llegando incluso a crear sindicatos amarillos.

  ¿ES POSIBLE REACTIVAR EL MOVIMIENTO OBRERO?  

El Movimiento Obrero Sevillano ha dado muestras de su quehacer y valentía en la defensa de sus intereses en momentos muchos mas peligrosos como fue la dictadura franquista. Aún tenemos en la memoria, las grandes concentraciones de trabajadores de toda Sevilla a las puertas de FASA RENAULT, cuando sus trabajadores luchaban por equipararse en sueldos con sus compañeros de Valladolid. De igual forma procedieron los trabajadores de la provincia en las puertas de Landis & Gyr  (Fabrica de Contadores) en presencia de la policia que actuó violentamente y a tiros, con ocasión de presentar la empresa expediente de regulación de empleo, o cuando fueron expulsados tres trabajadores de CASA por protestar de las malas condiciones de la comida servida en los comedores de dicha factoria. La respuesta al juicio de los trabajadores fue masiva de ahdesión y solidaridad por parte de los obreros sevillanos y de la provincia, o cuando en una pequeña empresa de Alcala de Guadaira fue despedido un trabajador y todo el metal sevillano en manifestación se dirigió al centro de trabajo hasta lograr la readmisión. A nuestras cabezas afluyen datos, momentos emotivos, las muestras de solidaridad con trabajadores de SACOM, CEBESA, SIDERURGICA, URALITA, etc.

La diferencia entre ese ayer y hoy no es otra que la mediación sindical que ha dado via libre a los gobiernos para la implantación de leyes antiobreras y ha posibilitado que la patronal se envalentone, se sienta fuerte para no respetar siquiera las pequeñisimas parcelas de derechos y libertades de los trabajadores.

  HOY COMO AYER LA SOLIDARIDAD ES PRIMORDIAL. Por esta razón, los trabajadores hoy reunidos consideramos que en todas nuestras reuniones ha de primar el principio de la solidaridad por lo que hacemos un llamamiento a todo trabajador/a afiliado o no a los sindicatos a debatir la actualidad de nuestro movimiento que podría concretarse en la celebración periódicas de reuniones en los siguientes términos:

  En esta misma dirección,  EL FRENTE UNICO DE TRABAJADORES  se defenderá de aquellos intrusos que intervengan con fines contrarios, como es el de medrar, dividir, fomentar el enfretamiento entre sindicalistas dentro del frente por pertenecer a sindicatos distinto al suyo.

Sin duda la patronal y el sindicalista aburguesado no están interesados en que se trastoquen las condiciones actuales de las que extraen beneficios propios.

Consideramos que el FRENTE UNICO DE TRABAJADORES no pretende convertirse en ningun sindicato, aunque presionará con todas sus fuerzas a las distintas centrales existentes para que comiencen a desbrozar el camino para la constitución, primero de una intersindical que nos lleve a la construcción de una CENTRAL UNICA DE TRABAJADORES.

Por su composición EL FRENTE UNICO DE TRABAJADORES, es un movimiento socio-político en el que puede participar no solo trabajadores, sino como hemos hecho referencia anteriormente, estudiantes, amas de casa, parados, profesionales etc.  que estén de acuerdo con el principio de solidaridad que propugnamos.

En definitiva la intención de los reunidos es iniciar el proceso que desemboque en  un FRENTE DEL PUEBLO que luche por la transformación de las estructuras económicas, raiz de todos los males, cuyo programa será la síntesis de los debates que discurrirán en el seno del FRENTE.

Mairena del Alcor 24 de Junio del 2005.

El PCOE adoptó la resolución de que sus militantes si menoscabo de su afiliación y labor sindical deben participar en las reuniones del Frente, por considerar que gran parte de sus objetivos es asumido por el Partido.

SI DESEA PARTICIPAR EN LAS REUNIONES DEL FRENTE PUEDE CONFIRMARLO A TRAVES  DE NUESTRO E-MAIL pacoobes@hotmail.com     pcoe@pcoe.net