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Las seis de La Suiza a la cárcel

Seis sindicalistas condenadas a tres años y medio de cárcel por una acción sindical en Gijón en 2016, conocidas como “las seis de La Suiza”, han ingresado en prisión de forma inmediata tras decretar el juzgado Penal 1 de Gijón su ingreso para cumplir la pena sin dar tiempo a que se resuelva el recurso en trámite ya que habían presentado una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos para la revisión de su caso, tras no lograr que el Constitucional aceptara su recurso. En el intervalo, el titular del Juzgado de lo Penal 1 de Gijón, Lino Rubio Mayo, les condenó en una sentencia, ratificada por el Tribunal Supremo en el 2024, por su autoría en un delito continuado de coacciones graves y otro delito contra la administración de justicia por su participación en las movilizaciones que llevaron al cierre de la Pastelería La Suiza, en Gijón.

Los hechos se remontan a 2016 cuando una empleada de la Pastelería La Suiza de Gijón, pidió el asesoramiento jurídico a un sindicato tras denunciar sus malas condiciones laborales aduciendo que en su trabajo le encargaban tareas que ponían en riesgo su embarazo. Al mismo tiempo relató que era víctima también de un presunto caso de acoso sexual. El sindicato se puso en contacto con la empresa para pactar la salida de la trabajadora, pero el empresario se negó a mantener cualquier tipo de reunión, por lo que se convocaron varias concentraciones ante sus instalaciones en las que participaron las personas condenadas para mostrar su repulsa por la actitud del propietario hacia la empleada. Por otro lado, el empresario denunció a los participantes por un presunto delito continuado de coacciones graves y otro delito contra la Administración de Justicia, alegando que por culpa de ello tuvo que cerrar su negocio. La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, había mantenido una reunión con ellas en las que se comprometió a interceder por el indulto con el resultado por todos conocido.

Esta condena supone una vulneración del derecho a la acción sindical y deja bien a las claras a qué intereses sirve la justicia española. La resolución del Supremo considera que participaron en una campaña de hostigamiento y de coacciones al empresario y que “queda probado que las intenciones de presionar al empresario para conseguir los fines previstos por las recurrentes”, así como que “la metodología llevada a cabo y que consta probada no integra un ejercicio de la libertad de expresión dentro del ejercicio de la libertad sindical suponen prácticas coercitivas impidiendo el ejercicio libre de una actividad comercial con presiones continuadas de los recurrentes que han cometido ilícitos penales por los que son condenados –continuaba el fallo– por concertarse y confabularse para presionar a un empresario cuando éste lleva a cabo su actividad comercial y en las puertas de su establecimiento”. Traíamos también hace unos días el caso de la huelga de Acerinox donde se pide para los sindicalistas que sostuvieron una huelga de cuatro meses y medio una pena de 6 años y una multa económica de 28 millones de euros.

Esto demuestra que la actividad sindical, si no pasa por el conducto de los sindicatos amarillos, que son parte del engranaje del estado para dormir a los trabajadores, está duramente reprimida tanto por el poder legislativo como por la represión de los ejércitos permanentes del estado burgués, recordemos las tanquetas en la anterior huelga del metal que mando Yolanda Díaz contra los manifestantes. La actividad sindical tiene que pasar por el tamiz de una justicia de clase que defiende los intereses de la burguesía y el sindicalismo y las personas que lo ejercen son duramente reprimidos mediante la violencia física y los encarcelamientos. El estado español que es fiel lacayo de la burguesía y que defiende sus intereses sirviéndose de todos los resortes a su alcance, acumula ya un número creciente de presos políticos, algunos con cadenas perpetuas encubiertas. Ante esta tesitura, a la clase obrera sólo le queda organizarse para superar este sistema económico de explotación para expropiar a los expropiadores con la construcción del socialismo mediante la dictadura del proletariado. En el camino, todos los derechos que la democracia burguesa otorga a los trabajadores son papel mojado, como el derecho a huelga, asociación y manifestación o el derecho a una vivienda. Nuestro Partido, el PCOE, se solidariza con estos nuevos presos políticos y actúa de catalizador del proletariado revolucionario. Desde el PCOE trabajamos sin descanso en la organización del proletariado bajo la ciencia del marxismo-leninismo, recogiendo lo más fecundo de sus extensas filas y seguiremos en pie a pesar de la represión.

 

¡El sindicalismo no es delito!

¡La única salida es revolucionaria!

¡Libertad presos políticos!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español de apoyo al proletariado estadounidense

A pesar del silencio mediático en los países capitalistas, incluido el estado español, la situación de bancarrota social, política y económica de la potencia más criminal que haya parido la Historia, EEUU, es inocultable y las condiciones de vida del proletariado en dicho país cada día son más miserables e insostenibles.

Trump se impuso en las elecciones estadounidenses, donde prevalece el fraude, con el voto favorable del 31,59% de la población estadounidense en edad de votar, o lo que es lo mismo, sin el apoyo del 68,41% de dicha sociedad. Elecciones en las que el 36,66% de la población en edad de votar se abstuvo. Con lo que, muchos más estadounidenses decidieron no ir a votar, y abstenerse, que votar a Trump. Una radiografía de la enorme desafección política de la sociedad estadounidense.

Según la Alianza Norteamericana de Enfermedades Mentales (NAMI en inglés), 1 de cada 5 estadounidenses padece una enfermedad mental grave cada año (57,8 millones de personas), 1 de cada 6 jóvenes de entre 6 y 17 años sufre un trastorno de salud mental cada año (7,7 millones de  jóvenes), el 50% de todas las enfermedades mentales a lo largo de la vida comienzan a los 14 años y el 75% a los 24 años, el suicidio es la segunda causa de muerte entre niños de 10 a 14 años y la tercera causa en la franja de 15 a 24 años. Estos datos, según dicho organismo estadounidense, es teniendo en consideración que solo el 47,2% de los adultos estadounidenses y el 50,6% de los jóvenes entre 6 y 17 años recibieron tratamiento.

La tasa de suicidios en EEUU, desde que se inició este siglo XXI no ha hecho más que subir, siendo únicamente superado por la etapa histórica del crack del 29 y la II Guerra Mundial.

Todas estas consecuencias que hemos citado de desafección política, de enajenación mental, por no hablar del problema de drogadicción que padece el pueblo estadounidense, evidencian una sociedad absolutamente alienada por un sistema económico criminal y un estado fascista y, por consiguiente, opuesto a cualquier atisbo de humanismo. Una base económica que es una máquina perfectamente engrasada de generación de desigualdad social, que en el mandato de Biden, esta desigualdad no solamente creció entre clases sociales sino también, dentro de la clase obrera, entre generaciones. En 2024, en EEUU el 10% más rico poseía el 71% de la riqueza del país y, el 50% más pobre únicamente poseía el 1% de la riqueza. Un país que tiene más de 50 millones de pobres de solemnidad, y 26 millones de personas sin seguro médico ni derecho a atención sanitaria alguna.

Al resultado social catastrófico del imperialismo estadounidense para con el proletariado en dicho país, hay que añadir la inviabilidad de esa base económica criminal, como lo atestigua que EEUU tiene una deuda externa, con entidades financieras y estados que no son los EEUU, de 37 billones de dólares, de los que 9,2 billones vencen antes del 31 de diciembre de 2025, unido a la deuda “no financiada”, o lo que es lo mismo cuyos acreedores son ciudadanos o entidades estadounidenses, que asciende a 104,6 billones de dólares. Una deuda no solo impagable, sino que acredita que EEUU es un estado económicamente en situación de quiebra, de default económico.

En este escenario, Trump, lejos de solventar absolutamente nada, viene a seguir profundizando este declive imperial, pretendiéndolo solventar con su “principio” de “la paz mediante la fuerza” – acuñado originariamente por el criminal Ronald Reagan – que, como bien señala el canciller cubano Bruno Rodríguez, “es una doctrina imperialista que intenta imponer el terror, el armamentismo y la desestabilización mundial como medida para intentar sostener la debacle hegemonista de EEUU”.

Trump lo que ha hecho desde que retornó a la presidencia estadounidense es agredir a la clase obrera, violar las propias leyes burguesas del estado estadounidense y del derecho internacional, saquear lo máximo posible a los pueblos del mundo y, como no podía ser de otra forma, hacer campos de exterminio, deportaciones, azuzar el racismo, apoyar la guerra imperialista y el genocidio contra el pueblo palestino, en definitiva, transitar por el único sitio que le queda a EEUU en su declive imperial, el fascismo.

Resulta que el hacer América grande otra vez (MAGA) de Trump es hacer campos de concentración para obreros inmigrantes custodiados por serpientes venenosas y caimanes – Alcatraz Alligator -, realizar deportaciones, incluso de ciudadanos estadounidenses, al campo de exterminio yanqui en el que Bukele ha convertido El Salvador, ajustarles cuentas a las universidades estadounidenses, provocar una fuga de conocimiento del país, recortar la plantilla federal de funcionarios públicos, recortando la capacidad de recaudación de impuestos, fundamentalmente a los ricos, tratar de liquidar la seguridad social y reducir la financiación médica, cuestiones todas estas que ya han tenido un efecto importante, la salida de un gran número de científicos de EEUU hacia Europa, fundamentalmente.

El fascismo de Trump es un poder con pies de barro. A nivel interno la política de Trump se ha erosionado de manera notable, por un lado, la clase obrera – y sobre todo su sector latino sobre el que pende la amenaza de la deportación – en los diferentes estados se moviliza en contra del autoritarismo de Trump, así como contra su política belicista, sus deportaciones y una depauperación aun mayor de las condiciones de vida del proletariado, que unido a una sanidad aún peor para la mayoría, hacen que se sucedan brotes de enfermedades que pensábamos desaparecidas como, por ejemplo, el sarampión que se llevan por delante la vida de centenas de miles de obreros estadounidenses. En términos económicos, el crecimiento del PIB en el primer trimestre se contrajo, se evaporaron miles de millones de dólares de empresas estadounidenses como consecuencia de la política de aranceles, que los grandes capitalistas de EEUU obligaron a demorar, cuando no revertir, dicha política económica que lastraba los intereses de sus propios monopolios. A todo ello hay que añadirle la deuda que mencionábamos anteriormente, la necesidad de una reestructuración o refinanciación de la deuda a corto plazo, en un estado que, en términos fiscales, recauda menos como consecuencia de las políticas impositivas de Trump de rebajar los impuestos, fundamentalmente, a los más ricos que ya de por sí pagaban pocos impuestos, que conducen inexorablemente al proletariado estadounidense a la confrontación abierta con el estado si quiere subsistir.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  • Trasladar nuestro internacionalismo proletario y apoyo a la clase obrera en Norteamérica y a las movilizaciones que está desarrollando contra el fascista Trump y sus políticas reaccionarias. Unas movilizaciones donde cada vez hay más banderas rojas y hoces y martillos en un estado que lleva un siglo sembrando el anticomunismo.
  • Trasladar nuestro apoyo y solidaridad internacional al movimiento comunista estadounidense, a su unidad, condición necesaria para que el proletariado en Norteamérica pueda cumplir con su misión histórica: Derrocar el estado imperialista estadounidense, abolir el capitalismo y construir un estado socialista que otorgue todo el poder al proletariado y desarrolle el socialismo.
  • EEUU es el mayor enemigo que la humanidad tiene hoy y, consecuentemente, hacemos un llamamiento al proletariado en nuestro país a combatirlo así como combatir a las marionetas imperialistas que esta potencia tiene en el estado español, y sus alianzas criminales, empezando por la salida del estado español de la organización criminal OTAN y combatiendo sin cuartel al fascismo – que EEUU fortalece a nivel planetario – y trabajando por la organización revolucionaria del pueblo para abolir el capitalismo en el estado español.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la situación del proletariado

El proletariado a nivel mundial sufre cada día más los colmillos del capitalismo apretando cada vez más sus carnes. Los pocos derechos que la burguesía cedió con tal de rebajar la concienciación de los trabajadores en el pasado están siendo arrancados a pasos agigantados, el notorio “estado de bienestar” está herido de muerte quedando cada vez más como un mito del pasado y las pensiones, sanidad o educación públicas ya no existirán para el proletariado en activo actual y el futuro, de seguir por la senda impuesta por el capitalismo en su fase de putrefacción.

Está totalmente patente que la clase trabajadora no tiene ni el presente ni el futuro asegurado bajo este sistema, el cual sólo le puede ofrecer guerra, enfermedad y muerte, resumiendo, barbarie. Ante esta situación desoladora el proletariado no está agachando la cabeza en sumisión y desesperanza como nos quieren hacer creer los medios burgueses, las luchas obreras están surgiendo alrededor de todo el mundo y están plantando cara. Ante esto la mayor defensa del sistema no son sus fuerzas armadas ni su constante represión, si no los oportunistas y demás agentes burgueses como ya se recogió en el artículo del partido No faltan luchas obreras, ¡sobran traidores!”.

Estos avances combativos de la clase son cambios cuantitativos lógicos ante la situación de bancarrota total del sistema capitalista en su fase imperialista, pero para llegar a buen puerto se necesita de un salto cualitativo y ese no es otro que la construcción del Partido Comunista que le acompañe, guíe y le dote de armas para enfrentar a la burguesía en todos los ámbitos. Es labor de los comunistas el hacerle llegar la ciencia del marxismo a las masas y dotarlas de la conciencia necesaria para arrancarlas de las manos del oportunismo para que pueda cumplir su misión histórica.

ANTE TODO ESTO, EL III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL RESUELVE:

 

  1. Hay que hacer llegar a la clase obrera un análisis científico, marxista-leninista, sobre su situación y el desarrollo de las distintas luchas obreras.
  2. Concienciar a la clase obrera sobre la necesidad de superar el capitalismo y construir el socialismo, así como ensanchar al Partido con la parte más consciente del proletariado, condición necesaria para que nuestra clase social disponga la única arma efectiva en la defensa de nuestros intereses y aspiraciones clasistas frente al capitalismo, la burguesía y los traidores que tiene ésta a su servicio.
  3. El proletariado se pertrecha en movimiento, luchando a muerte ante los oportunistas, fascistas y demás agentes burgueses que habitan en el movimiento obrero e inoculan la ideología burguesa que conduce al proletariado a la desorganización, atomización y alienación.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español contra la UE y la OTAN

El pasado mes de junio se celebró la Cumbre de la OTAN en Bruselas que sirvió para retratar, nuevamente, el lacayunismo de los estados miembros de la UE a los EEUU, de quien son subalternos. El chantaje norteamericano de imponer aranceles a Europa era la llave para forzar una transferencia de la práctica totalidad del 5% de los PIB de los países europeos hacia la industria militar norteamericana para 2035. Al final todos los países de la OTAN, incluso España, han pasado por el aro norteamericano, por más que diga Pedro Sánchez lo contrario, ya que España ha firmado la Declaración de La Haya que dice “los Aliados se comprometen a invertir el 5 % de su PIB anualmente en necesidades básicas de defensa, así como en gastos relacionados con la defensa y la seguridad, para 2035, a fin de garantizar nuestras obligaciones individuales y colectivas, de conformidad con el Artículo 3 del Tratado de Washington”, sin excepción alguna para España.

Medida que, según reconoce el propio Pedro Sánchez, significa “Pasar del 2% al 5% de aquí al año 2035 exigiría gastar unos 350.000 millones de euros adicionales, que solo podrían conseguirse a base de subirle a cada trabajador y trabajadora los impuestos en unos 3.000 € anuales; eliminar las prestaciones por desempleo, enfermedad y maternidad; reducir en un 40% todas las pensiones, o recortar a la mitad la inversión estatal en educación“. ¡Eso es en lo que está Europa, robar y masacrar al proletariado para enriquecer a EEUU y su industria militar que es adónde irá la práctica totalidad de ese 5% del PIB de los estados miembros de la OTAN! Con esto está todo dicho sobre lo que es la UE, donde fascistas, conservadores, liberales y socialdemócratas abrazan y consensuan las mismas políticas antiobreras demostrándose que todos son iguales de burgueses y de enemigos del proletariado.

Rusia es el argumento magro de los imperialistas norteamericanos, y sus siervos europeos, mejor dicho, la excusa, para empobrecer y someter más al proletariado en los países de la UE, para transferir más rentas desde el proletariado hacia los capitalistas, a costa de incrementar los impuestos a los trabajadores y eliminar subsidios, prestaciones y servicios públicos – o lo que es lo mismo, salario indirecto de la clase obrera -. El salario directo del proletariado se va recortando con el desarrollo tecnológico, que empujará a millones de obreros al paro forzoso y hará que las condiciones de los trabajadores bajen todavía más, empezando por los salarios que serán los grandes sacrificados junto con las pensiones públicas y el empleo.

La guerra de Ucrania ha servido para que los imperialistas europeos liquidaran la industria – fundamentalmente en Alemania – puesto que el encarecimiento del combustible liquida completamente la competitividad de la industria europea en comparación con los países BRICS. Sirvió para tirar los salarios reales por la vía de que la inflación la paguemos íntegramente los obreros pasando a los bolsillos de los empresarios que han engrosado sus beneficios gracias a ello.

El imperialismo norteamericano y sus asociados, o esbirros, se encuentran en un franco declive, por ello no tienen otro camino para sobrevivir que la militarización de la economía y el fascismo para reprimir sin piedad al proletariado.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Exigir la inmediata salida del estado español de la Unión Europea y de la OTAN.
  2. Movilizar a la clase obrera contra la UE y la OTAN, organizaciones que son un peligro para el proletariado en Europa y en el mundo.
  3. Denunciar el oportunismo de todas aquellas organizaciones mal llamadas comunistas y obreras que de verbo dicen estar contra la OTAN y de hecho sirven al imperialismo, son gestores del capital financiero y son fieles lacayos tanto de la UE como de la OTAN, descollando al respecto el PCE, partido que desde el gobierno del estado español, acepta íntegramente la UE y la OTAN y con su concurso en el gobierno, éste ha incrementado como nunca el gasto militar y las aportaciones del Estado español a la organización criminal que es la OTAN.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la necesidad del Frente Único del Pueblo

El desarrollo de las fuerzas productivas hoy es infinitamente superior al desarrollo que éstas tuvieron a lo largo del siglo XX, debido en gran parte a la robotización y automatización de la producción, inimaginables para las mentes de aquéllos que vivieron en el siglo pasado.

La automatización de la producción implica, sin embargo, la negación del capitalismo ya que ataca a la apropiación de la plusvalía generada por el obrero, una parte esencial del sistema capitalista. Con la automatización de la producción se desarmoniza completamente la composición orgánica del capital en favor del capital constante y en detrimento del capital variable que es el que genera plusvalía.

Esta robotización y automatización de la producción implica un cambio en la base económica y, consecuentemente, esta revolución de la base económica también revoluciona la superestructura que la misma engendra. Nos hallamos, en palabras de Marx, en la época de revolución social donde dentro de la formación socioeconómica capitalista se confrontan dos sistemas económicos, el viejo sistema capitalista y el sistema superior que lo sucederá responsable de la armonización de las fuerzas y las relaciones de producción, el socialismo.

El movimiento obrero y huelguístico aumenta, a pesar de los intentos de la burguesía por aplacarlo con la ayuda de sus sindicatos amarillos -siendo CCOO y UGT sus principales puntales-, medios de masas que intentan silenciar las luchas y políticos que encarcelan y reprimen a los líderes sindicales, como recientemente a las “6 de la Suiza”, compañeras y compañero con las cuales nos solidarizamos desde nuestro partido.

La clase obrera en los centros de trabajo, a pesar de su estado de atomización y falta de organización, está comprendiendo poco a poco la necesidad de la pelea. Estas luchas aumentarán en intensidad en tanto se desarrolle la robotización y se vayan destruyendo puestos de trabajo, lo que depauperará más las condiciones laborales y económicas de los trabajadores.

De forma espontánea, pero sin la organización necesaria, sale también el proletariado a la calle en luchas parciales y sectoriales fuera del centro de trabajo. Luchas por la vivienda, por la sanidad, por la educación o por derechos sociales se suceden cada poco tiempo, pero sin la dirección necesaria, que debe aportar el partido Comunista, que le permitiría avanzar.

Hoy el desarrollo de las fuerzas productivas ya no se corresponde con el capitalismo sino con un modo de producción superior, el socialismo, unas fuerzas productivas que han creado las condiciones materiales para el socialismo y que entran en colisión con las relaciones de producción capitalistas. Ahora corresponde acompasar las relaciones de producción a unas fuerzas productivas que chocan con la propiedad privada sobre los medios de producción, la cual objetivamente será arrasada por el desarrollo de las fuerzas productivas.

Y para lograr el socialismo, que es la aspiración del proletariado como clase política, es imprescindible la unidad de la clase obrera, cuestión esta que solo se logrará mediante el fortalecimiento y desarrollo del Partido. Solo la dirección de la clase trabajadora por su vanguardia revolucionaria conseguirá la emancipación del proletariado.

La lucha política, pero sobre todo ideológica, en los frentes de masas y en la calle se hace imprescindible hoy.

A tenor de todo ello, el III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Acentuar el proceso de fortalecimiento ideológico del Partido para que con el ensanchamiento del Partido podamos dar un nuevo salto cualitativo. El fortalecimiento del PCOE hoy es el fortalecimiento de la vanguardia comunista del proletariado en el Estado español.
  2. Priorizar la actividad revolucionaria del Partido así como el trabajo entre las masas. Es necesario realizar un trabajo orientado en desarrollar y dirigir los órganos de poder popular de la clase obrera, ensanchándolos y haciéndolos confluir en un Frente Único del Pueblo que unifique las luchas de los diferentes sectores de la clase obrera en una única lucha de clases contra el capitalismo y la burguesía de tal manera que estos órganos de poder popular de la clase obrera se vayan contraponiendo al Estado burgués y vayan erigiéndose en el embrión del futuro Estado de la clase obrera, piedra angular para imponer la Dictadura del Proletariado.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español contra el genocidio sionista contra el pueblo palestino y por el derrocamiento del estado sionista

El imperialismo es la última fase, y más criminal, del capitalismo. Es la fase del dominio del capital financiero, de la socialización máxima de la miseria y de la privatización máxima de la riqueza, que se concentra en unas pocas manos, de la reacción política y del fascismo que lleva al mundo a la guerra imperialista como única forma de tratar de resolver sus irresolubles contradicciones pues la única manera que la humanidad tiene para salir del atolladero al que el imperialismo moribundo le conduce es la revolución proletaria, es socializar los medios de producción y la riqueza, esto es, la Revolución Socialista como única manera de acabar con la pobreza que, objetivamente, niega el desarrollo y la vida de la humanidad, armonizando fuerzas productivas y relaciones de producción.

Uno de los pueblos que más en sus carnes está sufriendo el imperialismo es el pueblo palestino, donde desde hace más de un siglo, primero el imperialismo británico para defender sus intereses y mantener el control en la zona, y de paso expulsar a judíos obreros de Europa, y después los EEUU, han apoyado la construcción de un estado no judío, sino sionista y  por tanto fascista, el cual lleva décadas asesinando a palestinos y ocupando sus tierras, violentando una convivencia entre comunidades religiosas que convivían en paz en dichos territorios.

El Pueblo palestino lleva siete décadas sufriendo con la pérdida de una ingente cantidad de vidas segadas, deportaciones, ocupaciones y todo tipo de humillaciones por parte del imperialismo, a través del estado sionista. Desde el 7 de octubre de 2023, la agresión contra el pueblo palestino por el fascista estado de Israel ha incrementado su intensidad y está perpetrando un genocidio contra el pueblo palestino, que según las cifras oficiales ha asesinado en este año y medio a más de 58.000 palestinos, que según la prensa israelí (Haaretz) fija esa cifra de asesinados en 100.000 y otras organizaciones humanitarias cifran en torno a los 300.000, por no hablar del más de millón y medio de desplazados y la existencia de casi 6 millones de palestinos refugiados en los países limítrofes según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo.

Esta ofensiva genocida contra el pueblo palestino atiende a los intereses geopolíticos y económicos del capital financiero norteamericano en la zona, que apoyan incondicionalmente y sostienen al estado sionista. Un estado fascista y, por tanto, altamente corrompido, dirigido por un criminal como Netanyahu, que manteniendo el genocidio y asesinando pretende sostenerse en el poder y evitar así los casos judiciales abiertos de corrupción política, fraude, cohecho y otros.

El estado sionista de Israel, no sólo es un estado criminal y genocida con el pueblo palestino, sino también con el propio proletariado de dicho estado – incluidos aquéllos que también pertenecen a la comunidad religiosa judía – que sufre una fuerte represión de dicho estado criminal, siendo también condenado a vivir en unas condiciones socioeconómicas de explotación, precariedad, desigualdad, pobreza y emigración. Israel vive una crisis económica, social y política notable, que se está acentuando con el desarrollo de este genocidio y las guerras contra otros estados de la zona. El coste económico para el estado sionista en la guerra y el genocidio asciende en estos 20 meses a unos 216 mil millones de dólares, y la quiebra social se amplía con los privilegios que tienen los ultraortodoxos y la cada día más precaria vida del proletariado en el estado israelí, tanto judíos como musulmanes.

A pesar del apoyo absoluto de EEUU a Israel, éste se halla en una situación cercana al colapso en términos económicos, políticos y sociales y, además, también se ha comprobado que su fortaleza militar es cuestionada, penetrando los misiles y los drones iraníes en territorio israelí al saturar y driblar las defensas antimisiles, mostrando también la vulnerabilidad militar del régimen sionista. Al igual que EEUU debilitó a sus socios europeos con la guerra de Ucrania, ahora EEUU, en la defensa de sus intereses económicos y geopolíticos está deteriorando y debilitando a su socio sionista.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Trasladar todo nuestro apoyo e internacionalismo al pueblo palestino y su heroica resistencia contra el criminal sionismo y el imperialismo.
  2. Trasladar nuestro internacionalismo al proletariado en el estado de Israel y hacer un llamamiento a éste a levantarse contra el estado sionista y el criminal Netanyahu para derrocar el estado sionista.
  3. Hacer un llamamiento a la unidad del proletariado en Palestina y en el estado de Israel, y a sus vanguardias comunistas, a la unidad por la construcción de un único estado socialista en el territorio palestino donde el proletariado ostente el poder, ajuste cuentas al imperialismo y a los fascistas que hoy les niegan la convivencia en paz, siendo el socialismo y el Estado único socialista en Palestina el único que puede garantizar el desarrollo, progreso y justicia social y la convivencia de todas las comunidades religiosas allí existentes.
  4. Hacer un llamamiento al proletariado de todo el mundo al internacionalismo proletario con sus hermanos de clase palestinos y hebreos, y a realizar todo tipo de acción para acabar con la violencia y el genocidio en la zona, que es sinónimo de alzarse contra el imperialismo y la violencia que éste ejerce contra el proletariado y los pueblos. En este sentido, hacemos un llamamiento al proletariado a unirse y organizarse contra el fascismo y sus estados antiobreros comprometidos con la guerra imperialista y el saqueo, para ello es fundamental la reconstrucción del movimiento comunista internacional que debe desarrollarse en movimiento y en confrontación contra el imperialismo y su brazo dentro del proletariado, el oportunismo.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Hacia la huelga general política

En este artículo hablaremos de la huelga y en especial de la que se está desarrollando y extendiendo en la actualidad en el Estado español. La huelga es una herramienta legítima que tienen los trabajadores para, no sólo denunciar y dar visibilidad a la explotación, sino para darle al explotador donde más le duele, en su cuota de ganancia. Por eso es el método que más resulta y es donde mayor trabajo de concienciación se puede realizar por la vanguardia revolucionaria sobre la clase obrera. Por su parte, la burguesía, mediante su gobierno, mira de que no sea tan lesiva para sus intereses mediante la imposición de servicios mínimos abusivos, la detención arbitraria de piquetes y la violencia más desbocada contra los huelguistas y manifestantes por parte de los cuerpos represivos que, recordemos, bajo el gobierno más progresista de la historia no se cortó en sacar las tanquetas a la calle en la anterior huelga del metal en Cádiz. Otro trabajo lo llevan a cabo sus medios de desinformación masivos donde en su parrilla no tienen asignado ni un segundo a las huelgas, como ocurre en la actual huelga del metal, o sacando un pequeño corte donde se producen incidentes en un intento de negar la naturaleza política de la clase obrera e intentar dejarlos como meros alborotadores contra los que la policía se ve obligada a actuar con toda su contundencia. Como hemos destacado más arriba, en la actual huelga del metal que ha nacido en Cádiz y se ha extendido ya a Cartagena, aparte de la falta de resonancia de los medios de comunicación, también hemos echado de menos la intermediación de la flamante ministra de trabajo, Yolanda Díaz, que está, por un lado, más preocupada por lavar su imagen en el Caso Cerdán y, por otro lado, con su silencio sirviendo a los intereses de la mano que le da de comer, el estado burgués.

Lenin nos habló en su libro “Qué hacer” (1902) e “Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo” (1920) de superar el economicismo, la reivindicación por una mejora salarial, por la reivindicación política, porque era ésta la que ponía en jaque al sistema de producción capitalista mediante la esclavitud asalariada y desenmascaraba su método de explotación ante las masas obreras. Ahora mismo en el Estado español se cumplen sus predicciones. Esta segunda huelga de los trabajadores del metal que se inició en Cádiz fue aumentando su temperatura y se ha extendido a Cartagena. La huelga, que se inició por demandas económicas, se ha convertido en una huelga política porque los trabajadores no se conforman con mejoras, sino que ponen en cuestión todo el sistema de producción capitalista. El estado, que es un instrumento de represión y violencia organizada de una clase sobre otra, ya pone toda la carne en el asador para defender sus intereses egoístas y empieza abiertamente con su violencia. Este estado burgués, al tener todos los resortes de la información y la violencia organizada, podrá vencer pero, en este caso, no sin hacer amplias concesiones. Además, de ninguna manera podrá evitar la tribuna política en que se ha convertido esta huelga política que los desenmascara ante la clase obrera y que se extienda a otros sectores y territorios. La única ventaja que puede tener el estado burgués es cierto espontaneísmo con el que se conducen las masas obreras, desengañadas de los sindicatos amarillos del gobierno que les abocaron a la huelga, por la falta de un partido comunista que sea su vanguardia y que en nuestro caso, el PCOE, se forja rápidamente. Nuestros camaradas no perderán un segundo y se están templando y educando a la clase obrera en este frente de lucha, para mostrarle a la clase obrera no sólo su número y su fuerza, sino también que todo el rédito del trabajo social les corresponde a ellos. Para ello hay que abolir la propiedad privada capitalista y la esclavitud asalariada mediante la implantación de la dictadura del proletariado, no nos queda otro camino. El PCOE debe así convertirse en brújula de la clase obrera del metal y organizarlos para decirles que no están solos y que no andan para nada equivocados una vez liberados de la batalla ideológica de la burguesía. El PCOE, que se templa en todos los frentes de lucha y se establece como la escuela del proletariado, trabaja para extender esta conciencia en todos los sectores para organizar la huelga general política y recoge lo más fecundo del proletariado revolucionario más avanzado.

                

¡Con el PCOE hacia la huelga general!

¡Por el fin de la esclavitud asalariada!

¡Construye revolución!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




No faltan luchas obreras, ¡sobran traidores!

En muy poco tiempo están teniendo lugar huelgas en distintos puntos de España. No es casualidad que en una etapa tan crítica para el capital, con una bancarrota que empuja a la guerra entre potencias imperialistas que usan terceros estados como tablero, se perciban las ascuas de la lucha de clases. El contexto actual, que evoluciona inexorablemente hacia continuas crisis cada vez mayores, genera fricciones entre los intereses de los explotados y de los explotadores. ¿Pero hasta qué punto estas condiciones llevan a los obreros a una lucha de clases consciente contra el capital? ¿Cuenta la clase obrera con guías adecuados?

A continuación se pondrá el foco únicamente en el mes de junio y en algunas de las luchas obreras (no todas, puesto que son demasiadas) que están teniendo lugar, pues es necesario mostrar que es un mito el concepto que se tiene de la clase obrera, esencial para dividirnos, y que cuenta que los trabajadores no mueven un dedo por sus intereses ni tienen ningún tipo de inquietud ante los abusos percibidos, dejándose pisotear. El relato es falso y el diagnóstico erróneo.

Las luchas que más destacan actualmente, por su infatigable combate contra la represión policial y su integridad en las reivindicaciones, son las huelgas del metal en Cádiz y Cartagena. En Cádiz los dos sindicatos mayoritarios de la patronal, UGT y CCOO, están en desacuerdo en lo que respecta a las condiciones del nuevo convenio que se ha de negociar. CCOO apuesta por seguir a los obreros en su firme y resuelta lucha para conseguir una serie de mejoras, pues entiende que el hastío ha hecho explotar a los trabajadores y la mejor fórmula para ganarse su confianza es legitimar su pulso, hasta que lleguen a los objetivos que se han marcado y pueda restaurarse la “paz social”. UGT, sin embargo, apuesta por la “moderación”, e incluso el rechazo del enfrentamiento contra las fuerzas represivas, buscando un camino más corto (y más revelador). Respecto a esto último, el representante de UGT dijo recientemente en una entrevista lo siguiente: “Este es un convenio de futuro, de paz social y definitivo para no escuchar ninguna vez más hablar del metal en las condiciones que se habla actualmente […] Lo que queremos en Cádiz es trabajar, tener un convenio bueno y desarrollar nuestro trabajo con normalidad”.

 

¿Qué deja entrever la anterior declaración? Simplemente lo que en realidad quieren estos sindicatos al servicio de la burguesía: la conciliación de clases que da la ventaja definitiva al capitalista. En este sentido, UGT ya habla del convenio como un camino hacia la paz social y que es “definitivo”, para que los trabajadores, según su razonamiento, no vuelvan a quejarse y hagan su trabajo con “normalidad”, es decir, aceptando el trabajo asalariado y no aspirando a nada más que ir a remolque de los acontecimientos, siempre por detrás de los intereses del patrón y que el convenio permita un tiempo suficiente para ablandar a los obreros y que legitimen sin remedio la propiedad privada de los medios de producción.

Para aclarar más la situación hay que poner la vista, a continuación, en la huelga del metal de Cartagena. Los sindicatos de la patronal están metidos de nuevo en la ecuación, pero en este caso se invierten los papeles: UGT apoya la huelga y sigue a los trabajadores en su pulso al patrón, mientras que CCOO ha querido el camino más fácil y se ha desmarcado de la lucha, alegando que los obreros son poco numerosos y más vale aceptar sentarse con el burgués cuanto antes. ¿Qué ha cambiado? ¿Cómo es posible que CCOO tenga tan claro en un lado que los trabajadores han de luchar contra el empresario, y en otro, donde también pisotean los derechos de los asalariados y estos se han levantado, declarar que no merece la pena? ¿No es, acaso, meta suficiente representar a los obreros en su justa causa?

Claramente, los sindicatos amarillos compiten por atraer a los trabajadores hacia su red y llevarse beneficios por “representarlos”. Sencillamente, intentan conseguir lo mejor para sus bolsillos y privilegios, y mientras en Cádiz CCOO ha conseguido aferrarse a un jugoso huésped de tamaño provincial, en Murcia no le sale a cuenta el esfuerzo por ser más local, cosa que ha aprovechado UGT y ahora solo resta competir ante los medios de manipulación de masas vendiendo discursos.

También pusieron fin a la huelga de Cantabria, con un incremento salarial del 3,5% para 2025 y para los tres siguientes años se ha pactado un incremento salarial ligado al IPC más 0,7%, sin tener en cuenta, obviamente, que suele medirse arbitrariamente la inflación. Por otro lado, se reconocerá algo tan elemental como la enfermedad profesional como accidente laboral, se incrementa un 5% el plus de nocturnidad y la póliza de seguros en 6.000 euros más. Demasiado bajo dado lo que producen los obreros en este sector y, por tanto, la enorme cantidad de plusvalor que se extrae de su trabajo, pero podría considerarse una victoria momentánea si no suscitara la siguiente pregunta: ¿con estos sindicatos se considera un logro para los trabajadores, o para los empresarios?

Estos sindicatos lideraron la mesa de negociación que frenó la huelga de la hostelería en Las Palmas, que iba a tener lugar en Semana Santa. Celebraron haberla parado gracias a favores a la patronal, como la “recuperación” del poder adquisitivo, con un 9% a repartir en 12 meses, eliminar el turno partido solo en algunos casos, compensar cuando no se respeten los descansos (es decir, se seguirá permitiendo) y cobrar 650 euros extra en mayo en aquellos casos en que se haya prestado trabajo efectivo, lo cual quiere decir que los abundantes trabajadores de baja médica, debido a las penosas condiciones del sector, se encontrarán con dificultades para cobrarlo.

¿Por qué mencionar este caso que tuvo lugar en abril? Porque los sindicatos que se ajustan al marco burgués han dividido dos provincias pertenecientes a la misma comunidad autónoma donde impera la precariedad, cuando la lucha tendría que haber sido conjunta. En una han apagado rápidamente el fuego y en la otra aún no se habían dado las condiciones para ello, pero han usado la engañosa “recuperación” del poder adquisitivo que no es más que actualizar la precariedad y ponerla más cerca del nivel de inflación. Por otra parte, los gastos no van disminuyendo, sino al contrario; la burguesía propietaria de todos aquellos frutos del trabajo necesarios para vivir exige cada vez más. En Santa Cruz de Tenerife se ha tardado más tiempo en llegar a un punto tolerable, pero ya hay un acuerdo liderado por Intersindical Canaria y UGT con la patronal, en el que se establecen subidas salariales del 13% para el sector alojativo, y del 9% para la restauración y el ocio, en tres años, con una cláusula de “paz social” en el que se comprometen a no hacer más huelgas durante la vigencia del convenio, con lo cual son migajas a cambio de silencio y resignación, siendo esto la norma y no la excepción.

Por su parte, en Iberdrola ha tenido lugar la primera huelga de su historia este mes de junio. Ha tenido un alto seguimiento en varias localidades. UGT, CCOO y ELA dirigen las convocatorias, y es tan lamentable el panorama que declaran lo siguiente: “es absolutamente incomprensible que una compañía que gana 5.600 millones, con una previsión de llegar a 8.000 millones de beneficio en este año, planteé para su plantilla unos incrementos salariales que, en ninguno de los escenarios, van a alcanzar el IPC” y dicen que la patronal debe “bajar a la realidad y ver que la plantilla se está movilizando por un mínimo”. ¿No es absolutamente miserable encabezar una huelga histórica para pedir abiertamente limosnas? ¿Esas gigantescas ganancias de los empresarios son legítimas, cuando se deben al trabajo de los obreros?

En Albacete, se había anunciado huelga de limpieza viaria y recogida de basuras para junio y septiembre. Se ha desconvocado por la mano de CCOO y STAS, que admiten que lo conseguido no es lo esperado, pero que es satisfactorio, siendo la subida salarial el primer año (2025) un dos por ciento, el segundo año un tres por ciento, el tercer año un cinco por ciento y el mes de enero de 2028 el dos por ciento. Declara CCOO: nos habíamos marcado como una línea roja no bajar del cuatro por ciento y es algo que hemos conseguido”. ¿Quién decide, y en base a qué criterios, que tan bajo porcentaje de incremento salarial es “satisfactorio”? En todo caso, lo es para una de las partes en conflicto, pero no precisamente para los obreros.

La huelga de transporte de Acotral, también en junio, se debe a la opacidad de un nuevo convenio que la patronal ha firmado con CCOO, el cual no ha sido mostrado a los trabajadores; abundan los cambios unilaterales sin preaviso en jornadas, turnos, descansos, rutas, etc. Tampoco se respetan descansos, hay falta de medios técnicos y exigen un canal participativo de negociación.

En Navarra, BSH cerrará la planta de Esquíroz, aplicando un ERE a más de medio millar de trabajadores. UGT y CCOO encabezan el comité de empresa y negociarán el despido colectivo, del cual sacan tajada estos caballos de Troya de la patronal. El Gobierno de Navarra tiene como respuesta frases abstractas y le traslada su “solidaridad y empatía”, lo cual es una auténtica burla viniendo de los representantes de la burguesía. Se han producido en los últimos meses bajas por depresión, ansiedad e incluso episodios cardíacos, debido a la incertidumbre y malestar generados. No constan pérdidas en la empresa, por lo que todo indica que serán reemplazados por la automatización o que se trata de una deslocalización.

Por último, cabe destacar la huelga de los maquinistas de Ouigo, que se han levantado por el despido injustificado de uno de los trabajadores, y por el pisoteo continuo de la empresa en lo que respecta a sus derechos y el incumplimiento del convenio. Es solo un ejemplo entre muchos de solidaridad obrera.

Como se ha señalado en el presente comunicado, ha habido muchas más huelgas en este mes de junio en distintos puntos del país. ¿Qué conclusión se puede sacar de estos hechos? La clase obrera no es sumisa ni agacha la cabeza ante el patrón. Ocurre que sin una vanguardia revolucionaria no pueden ver el camino de su emancipación, sino solo de batallas pequeñas para no hundirse completamente en la miseria que la rodea. No se trata de una ceguera por falta de capacidad, sino por desconocer el funcionamiento del capitalismo; por no conocer su papel en la sociedad de clases, ni a su enemigo de clase ni la alternativa que ya hoy se puede alcanzar sobradamente. Estando inmersa en la sociedad burguesa y la total contaminación de la ideología de la misma, requiere que algo externo la mueva y la arranque de las garras de la alienación. Ese algo es el partido comunista.

Es evidente que los medios de manipulación de masas no van a dar visibilidad a las luchas obreras, pues no conviene poner sobre la mesa la contradicción capital-trabajo. Solo en casos extraordinarios que puedan destacar y sean difíciles de ocultar, como las huelgas del metal, pueden mostrarse, pues realmente puede servir para criminalizar la lucha contra la represión y como una supuesta prueba de que no ocultan los conflictos, para así dar la interpretación que conviene y más si los sindicatos amarillos tienen la batalla controlada. No nos dejemos engañar; continuamente los obreros se enfrentan a la patronal, y solo hace falta encender la chispa para que tenga lugar un pulso colectivo contra el empresario.

El Partido Comunista Obrero Español apoya todas las huelgas obreras, pues siempre las luchas de los trabajadores son legítimas, a diferencia de los intereses de la burguesía. Es imprescindible el apoyo y la solidaridad con todos nuestros hermanos de clase en su combate contra los empresarios; es mentira que se hayan apagado las ascuas, y hay que canalizar la indignación que se va materializando en la lucha hacia la unión de estas en una contra el capital. Pero, en estos casos donde los guías son los sindicatos amarillos, o aquellos que no desafían en nada al capital, ¿qué debemos aprender?

Cuando se hacen ciertas concesiones a la clase obrera, siendo más visible cuando los sindicatos amarillos tienen control, el objetivo no es más que apaciguar la lucha y no permitir que se salga de los márgenes burgueses. Es inevitable llegar a un punto en que se está al borde de la ebullición y los capitalistas deben enfriar los ánimos a medida que se cae a trozos su sistema. La burguesía tiene una excepcional capacidad de adaptarse a las situaciones, pues tiene conciencia de clase, enormes recursos materiales y el poder de las instituciones para ello, y es por eso que saben de qué manera llevar el descontento y presentarse como aliados. Incluso en las huelgas del metal, con su ejemplar resistencia ante las fuerzas represivas y su firmeza en las reivindicaciones, ¿no han sido engañados los trabajadores por CCOO y UGT, ampliamente conocidos por sus traiciones y su servicio a la patronal?

Por otro lado, a la burguesía, a veces, más le vale ceder en algunos puntos pequeños para salvar grandes ventajas, a la vez que, con una nueva legislación, controla a sus rivales en el mercado y tiene una nueva arma arrojadiza usando el control del Estado, y por la vía legalista mantiene a raya a los obreros, a los que hacen creer que han alcanzado la meta necesaria. También saben que con ello caerán pequeñas y medianas empresas, que son clientes de los monopolios, y solo se transferirán recursos públicos a aquellas que ya sean solventes y puedan seguir comprando en masa otra temporada. Pero el capital tiende a concentrarse en cada vez menos manos y todas las contradicciones se agudizan, ya que los desposeídos tenemos cada vez menos a pesar de producirlo todo, y ante nuestros ojos se presentan las dificultades ineludibles de satisfacer necesidades básicas.

Todo esto se refleja en las numerosas huelgas que desmontan el relato de que la clase obrera está muerta. La clase obrera sólo necesita alcanzar la conciencia de clase y ver claramente a su enemigo y la salida a este sistema criminal de explotación y opresión. Es menester que los trabajadores den ya la espalda a los sindicatos traidores, y así unir sus fuerzas y sus luchas en los centros de trabajo a través de los sindicatos de clase y combativos, que puedan elevar su conciencia hacia la verdaderas batallas que pondrán fin a la barbarie y a la miseria; la lucha por el poder político, en la cual es imprescindible el partido de la clase obrera; el partido revolucionario que ha de guiar a las masas hacia la ruptura con el capitalismo y la construcción del socialismo. Hacemos un llamamiento a engrosar las filas de nuestro partido, con el fin de organizar a los obreros en su camino hacia la emancipación y la democracia obrera, donde los reprimidos sean los que hoy son parásitos opresores.

 

¡Por la organización de nuestra clase!

¡Abajo los sindicatos amarillos!

¡Por la revolución proletaria!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




Continúan los preparativos de la “reducción” de la jornada laboral como caballo de Troya para el proletariado

La patronal de los supermercados se ha pronunciado contra la supuesta intención de reducir la jornada laboral. Su manera de defender su posición revela, como siempre, que la mentira es una de las armas principales de la burguesía para ganar la batalla ideológica. En una carta que han enviado a la conocida lacaya de la burguesía, Yolanda Díaz, afirman que la manera en que se plantea la reducción de jornada “ignora el servicio que prestamos a la sociedad en nuestros establecimientos, sus amplísimos horarios de apertura al público (para atender a todo tipo de necesidades familiares y sociales) y la enorme flexibilidad con la que tenemos que adaptarnos a las necesidades de los ciudadanos a los que servimos”.

 

Centran principalmente su crítica en “la manera en que se ha presentado el Proyecto de Ley, como una iniciativa que venía a beneficiar, sobre todo, a los millones de trabajadores del comercio y la distribución (…) como si en muchos años de fructífera negociación colectiva, no se hayan tenido en cuenta sus necesidades, cuando los empresarios y los representantes de los trabajadores han acordado las mejores condiciones posibles para ambos en los convenios vigentes”.

Por su parte, el más que deleznable parásito que mandó a trabajadores a proporcionarle ganancias durante la DANA, Juan Roig, ha protagonizado un esperpéntico episodio en el que niega las evidencias y refleja su miedo a ser descubierto, pues sabe que la bancarrota del capital deja cada vez más claro que la burguesía es una clase social totalmente parasitaria, inútil y dañina; ese es su único rol y su destino es desaparecer como clase. Se ha dirigido a los empresarios diciendo lo siguiente: “Yo siempre os hago la misma reflexión y la repito, a ver si alguna vez tengo suerte. Si nos escondemos parece que tenemos algo que ocultar (…) Es que primero nos acusan de especuladores y deshonrados, y además nos ponen muchos, muchos, muchos palos en las ruedas (…) Si queremos salimos del armario, no nos escondamos. Y con eso llevaremos a la sociedad hacia donde tenemos que llevarla (…) Los empresarios, somos los que tiramos del carro. Nos tenemos que sentir muy orgullosos de ser empresarios y de ser directivos”.

En lo que respecta a Yolanda Díaz, el pasado 25 de mayo en Sevilla dijo, refiriéndose a la reducción de la jornada laboral, “tardaremos lo que tardaremos, pero vamos a ganar”, lo cual ya deja entrever lo que era un secreto a voces: el Gobierno, usando la palabrería para amansar a la clase obrera, colmará de ventajas a los burgueses y llenará de letra pequeña la supuesta futura concesión, vendiéndola como un anhelo que requiere de sacrificios para ser alcanzado. En un comunicado anterior, nuestro partido ya preveía que encauzarían el asunto por una vía que les permitiría rellenar de ponzoña la falsa concesión.

La ministra pregunta “por qué razón emplean tanto empeño en oponerse a la reducción de la jornada si ya en nuestro país la media se sitúa en 38,2 horas”. La pregunta sería: habiendo una diferencia tan insignificante entre esa cifra y 37,5 horas, según lo que expone Díaz, ¿por qué lo vende como un gran cambio si es, según ella, casi como quedarse en la misma casilla? Además, se atreve a fingir que llama a los “sindicatos de clase andaluces” y a los trabajadores de la comunidad, en defensa de la reducción de la jornada laboral, “a decir a Moreno Bonilla qué va a votar”.

En primer lugar, ella es una firme defensora de la “legitimidad” de los intereses de la patronal, y tiene una sólida alianza con los principales sindicatos de dichos parásitos, como UGT y CCOO, así que es obsceno que hable de “sindicatos de clase”, los cuales se caracterizan por luchar por los intereses de la clase obrera, con el objetivo de elevar la conciencia de clase. En segundo lugar, hace un llamamiento a los trabajadores para que dejen en manos de los parlamentarios, representantes de la burguesía, el poder de decidir sobre sus vidas. Si la minoría opresora se niega, al parecer no sería “democrático” que la gran mayoría luche por sus intereses de clase. Todo depende de si los administradores del Estado tienen a bien conceder una migaja a los asalariados.

Pero su exhibición de una total carencia de escrúpulos, como nos tiene acostumbrados, no acaba ahí; declara también lo siguiente: “ya nos decían que había que practicar la devaluación salarial”, o que “de las crisis se salían despidiendo a la gente, despidos masivos”. ¿No legitima ella los EREs si el empresario lo “justifica”? ¿No ha bajado, acaso, el poder adquisitivo de los trabajadores? Continúa: “nos decían, en su modelo, que había que precarizar el trabajo, que no había trabajo para repartir (…) ya nos dijo Fátima Báñez (ministra de Trabajo del PP) que había que elegir entre tener un contrato basura o el desempleo (…) Les dijimos que no era verdad”. Y resulta que Fátima Báñez, del partido fascista PP que no esconde su total desprecio por los trabajadores y su afán de pisotear los derechos de éstos, a la vez que da todo tipo de facilidades a la burguesía, es más honesta que la actual ministra de Trabajo que ha pronunciado el mencionado discurso, ya que esta última tiene exactamente el mismo rol e intenciones que la exministra del PP, pero se disfraza de aliada del proletariado. Los hechos desmontan a dicha oportunista.

En 2024 hubo 1,06 millones de despidos de indefinidos y 999.550 que no pasaron el periodo de prueba, según las estadísticas de la Seguridad Social, disparándose estas causas un 251% entre los contratos indefinidos desde 2021. El empresario lo usa como nuevo contrato temporal, y tiene toda la facilidad para el despido sin tener que dar explicaciones ni indemnizaciones. También según estos datos, hasta octubre de 2024 se registraron 19,05 millones de bajas de afiliación (2,01 solo en octubre), de las que 8,11 millones se deben a la caducidad de un contrato temporal, registrándose 838.810 solo en octubre. En cuanto a los fijos discontinuos, las bajas de afiliación se han disparado un 456% respecto a 2019 llegando a 3,99 millones acumuladas en los diez primeros meses del año. Solo en octubre llegaron a las 509.428. Por otro lado, los contratos a tiempo parcial han llegado a los 3 millones, aumentando en 177.000 en 2024 y siendo el registro más alto en 20 años, siendo las mujeres las que se encuentran mayoritariamente en esta situación. ¿No es todo lo anterior tener que “elegir” entre un contrato basura y el desempleo?

Siguiendo con las penosas condiciones laborales, en España el paro general duplica al resto de la UE, y lo mismo ocurre con el paro juvenil. De hecho, el 35% de los jóvenes tienen contratos temporales y un 25% trabajan a tiempo parcial, unas cifras que han crecido 9 puntos en los últimos 20 años. Es más, según un estudio de Save the Children, el 17% de los hogares con hijos está en situación de pobreza. El 11% de los trabajadores sin hijos vive en dicha situación, y en hogares donde conviven dos adultos, pero solo uno trabaja, la pobreza sube al 21%, pudiendo llegar al 63% si en esas condiciones hay hijos a su cargo. Ese es el “modelo de país” de Yolanda Díaz, que tanto aplaude las políticas “progresistas” de su Gobierno.

Esta servidora de la patronal llega incluso a validar el falaz y despreciable discurso de los empresarios, que fomentan la idea de que la mayoría de trabajadores que se encuentran con baja médica en realidad están sanos, y solo quieren faltar al trabajo. Ella considera pertinente intervenir en esta cuestión ficticia, para así favorecer aún más a la burguesía y colaborar en la demonización de los trabajadores que no pueden trabajar debido a sus dolencias. Gobierno, CEOE, Cepyme, UGT y CCOO pretenden que los trabajadores que lleven más de 180 días de baja puedan volver a trabajar de manera progresiva, comenzando a jornada parcial para que, a pesar de su lesión o enfermedad, el burgués pueda seguir obteniendo plusvalor, y darán mayor autoridad al negocio de la salud para que pueda gestionar el alta de aquellos obreros que hayan estado un año de baja. Por su parte, Díaz dirige su ponzoña hacia “el mal funcionamiento de las administraciones sanitarias”, al igual que hacen los empresarios y sus sindicatos, quedando implícito que el sistema de salud es el problema y no las penosas condiciones que son cada vez mayores en la vida del proletariado, debido al sistema de explotación humana que ella defiende. Se atreve a defender, además, que “otra parte del absentismo tiene que ver con otra parte que va de la mano del carácter voluntario o no del mismo”. Es decir, compra el relato de que los trabajadores, en gran medida, buscan faltar al trabajo fingiendo malestar, y según ella, la lucha contra el absentismo es “clave”. Nuestro partido ya ha desmentido dicho cuento de la patronal en otros comunicados.

Por si fuera poco, deja entrever que la burguesía tendrá mayor “flexibilidad” aún para distribuir la jornada y para beneficiarse de horas extra. También vende como punto a favor que aumentará la productividad de la que se apropian los empresarios, y vuelve a ofrecer subvenciones millonarias a las pymes. Por otro lado, afirma que se compensará a los empresarios que hayan accedido a dar algo más de migajas a los asalariados, pero no especifica de qué modo.

He aquí “la esperanza” de los trabajadores de la que tanto habla la ministra: reducción de horario irrisoria, persecución y explotación de los trabajadores enfermos, aumentar las ya enormes subvenciones a explotadores, permisividad con los horarios y precariedad laboral en general. Los oportunistas no esconden su inmundicia y cumplen al pie de la letra con su papel en la sociedad de clases: son el ala moderada del fascismo y cuando están en el poder llevan a cabo las mismas políticas reaccionarias. Eso sí, disfrazadas de retórica izquierdista.

Toda la farsa que han montado alrededor de la más que cuestionable reducción de la jornada laboral se va acercando a su auténtica meta. Es indudable que, como ya habíamos señalado al comenzar la “polémica” unos meses atrás, es otra falsa concesión a la clase obrera en medio de una situación económica y laboral desoladora, con un futuro oscuro; conocen uno de los anhelos del proletariado, que es contar con mayor tiempo libre, y alientan a tolerar todas las tropelías a cambio de una ley que, en el mejor de los casos, reducirá la jornada de una manera tan insignificante que no se notará la diferencia, pero aplicará el falaz principio, promovido por la burguesía, de “menos es nada”. Yolanda Díaz exhibe de manera cada vez más explícita su auténtica cara y no escatima en guiños a los empresarios, a los cuales no contradice tras saber de sus engañosas declaraciones.

En este caso, tenemos a la patronal de los supermercados que presume de “amplísimos horarios”, los cuales no son más que una gran carga de trabajo para los asalariados que hacen que funcionen los supermercados, con el único propósito de generar ganancias para los parásitos propietarios. Además, hablan de un supuesto servicio a los ciudadanos y de adaptarse a las necesidades. ¿De qué manera tiene en cuenta las “necesidades” una clase social cuyo único rol es apropiarse del trabajo ajeno y extraer plusvalor? El poder adquisitivo de los trabajadores es cada vez menor, sufren el robo del patrón a cambio de un salario y otros buitres le arrebatan lo que tiene para vivir a lo largo del mes (rentistas, banqueros, empresas energéticas, petroleras, etc.); ¿acaso obtiene ese trabajador lo que necesita en un supermercado si se queda sin dinero? No, solo tendrá acceso a las mercancías si puede comprar para dar ganancia al burgués. La patronal expresa abiertamente su oposición a beneficiar a los trabajadores, alegando que, en su afán de extraer plusvalor y exprimir la vida de los asalariados, siempre han negociado para llegar a “los mejores acuerdos posibles”, omitiendo que son los acuerdos que más convienen a su dominio y su bolsillo.

Por otro lado, Juan Roig pretende presentar a la clase dominante que oprime a la gran mayoría como víctimas invisibles. La realidad objetiva es que sí se dedican a especular y son, de hecho, la antítesis de la honradez. Son totalmente prescindibles y nocivos; no forman parte del trabajo sino de la apropiación de este para su lucro privado. Oprimen y parasitan a quienes tiran del carro y sí que tienen mucho que ocultar, pues salir del armario en su caso significaría admitir que son el auténtico gobierno; no se presentan a las elecciones, pero tienen el poder del Estado y usan a sus representantes políticos, funcionarios, fuerzas represivas, judicatura y ejército para consolidar y perpetuar su poder.

Esas condiciones ejemplares de las que presumen los dueños de supermercados chocan con la realidad, y en Canarias actualmente hay huelga en el sector por sus miserables condiciones. No es la primera ni será la última. La burguesía y sus mamporreros nos arrebatan de todas las maneras posibles, y usando todos los ardides propios de una total carencia de escrúpulos, no solo derechos sino todo aquello que nos humaniza. Profundizan en la atomización del proletariado porque es indispensable que el obrero no conozca la raíz de los problemas, que es el criminal sistema capitalista. La burguesía debe optar, irremediablemente, por aplastar poco a poco a los obreros en un intento de aislar y acorralar completamente al soporte de su sistema, que son los asalariados, sin los cuales no hay plusvalor y, por tanto, su dominio cae. Es totalmente necesario dada la bancarrota del capital, las deudas impagables, la sobreproducción inevitable, la automatización imprescindible y las guerras inherentes al imperialismo por el control de las fuentes de materias primas y del mercado. Pero también saben que no pueden aplastar a la clase obrera eternamente con palabras engañosas y falsas concesiones, es decir, con la socialdemocracia que les es útil en cierta etapa; saben que su juego dará lugar a mayores contradicciones y que el proletariado lo percibirá y se darán las condiciones para que se levante. Es por eso que cada vez apuestan más por el fascismo, y van allanando el camino para los elementos más reaccionarios del capital financiero.

Ellos, los burgueses, ponen todos sus esfuerzos en debilitar continuamente a la clase obrera, su dominación a través del Estado es una constante y no se detendrán a la hora de ejecutar todo lo que sea necesario para blindar sus intereses de clase. Es hora de que los proletarios muevan ficha y comiencen a poner freno a todas estas infamias que no hacen más que acrecentar la miseria, el agotamiento y la resignación. No cambiará nada mientras el poder, los medios de producción, estén en sus manos y se fomente la idea de que la democracia es que una minoría decida lo que debe hacerse sobre la gran mayoría.

La única reducción real y drástica de la jornada laboral tendrá lugar cuando la clase obrera tome el poder. Mientras la burguesía posea los medios de producción, nuestras vidas están encadenadas al capital y el trabajo tendrá como objetivo dar ganancias a aquellos que oprimen nuestras vidas. No entra en sus intereses concedernos comodidades, ni permitirnos obtener lo que nos corresponde. No pueden estar las necesidades humanas en el centro mientras nuestras vidas las rige el mercado. No hay otro camino hacia la emancipación que la revolución obrera, pero esa senda pasa irremediablemente por la organización de nuestra clase; la toma de conciencia de clase y la unión de todos los proletarios en un Frente Único del Pueblo; es crucial para enfrentar al capital y a la burguesía. Comenzar a establecer un poder obrero servirá como base para aunar a los proletarios progresivamente y generar espacios donde puedan nacer órganos de poder obrero, tomar fuerza en la lucha contra el patrón en los centros de trabajo y actuar colectivamente en todos los ámbitos que nos afectan para inclinar la balanza cada vez más hacia los trabajadores, hacia aquellos que producen todo, y arrancar dominio al capital hasta que se den las condiciones para romper con el capitalismo y construir el socialismo.

 

¡Pongamos fin al oportunismo!

¡La socialdemocracia es enemiga de la clase obrera!

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




Absentismo laboral: una nueva campaña de criminalización de la clase obrera

Los medios de manipulación de masas han iniciado recientemente una campaña sobre el absentismo laboral, el perjuicio que éste causa a los empresarios y el supuesto fraude cometido por los trabajadores que se encuentran de baja por algún tipo de incapacidad. Son cientos los titulares que inundan esos medios en las últimas semanas.

Algunos empresarios incluso tienen la desvergüenza de inventar unos supuestos datos de fraude (una estadística que no existe oficialmente), pretendiendo hacernos creer que el 20% de las bajas laborales por incapacidad temporal son fraudulentas, criminalizando no sólo a los trabajadores que están enfermos, sino a los profesionales de la salud que son quienes dictaminan si un trabajador está apto o no para realizar su trabajo.

Llama la atención que precisamente quienes viven del robo, quienes se enriquecen a costa del trabajo ajeno, los mayores criminales del mundo, intenten criminalizar a quienes generan toda la riqueza en nuestra sociedad, algo que además ellos mismos reconocen de forma implícita al denunciar el gran perjuicio que el absentismo genera a sus beneficios, demostrando de esta forma que es el trabajador el que genera toda la riqueza.

Lo que no dicen estos parásitos es que el aumento del absentismo laboral está causado por el incremento de la precariedad, una precariedad de la que ellos, quienes explotan nuestra fuerza de trabajo, son totalmente responsables. No dicen que el 61,7% de los jóvenes en España tiene un contrato temporal; o que la precariedad afecta al 80% de los nuevos contratos laborales; o que la precariedad laboral dispara a 1,3 millones los ocupados que buscan otro empleo en el SEPE.

Es evidente que este aumento de la precariedad redunda en un mayor número de problemas de salud mental entre los trabajadores, tal y como reconoce el informe Precariedad laboral y salud mental de la Comisión de personas expertas sobre el impacto de la precariedad laboral en la salud mental en España dependiente del Ministerio de Trabajo y Economía Social.

Igualmente, este incremento en la precariedad, también implica un aumento en el número de accidentes laborales, lo que supone un mayor número de incapacidades temporales entre los trabajadores que sufren esos accidentes. De hecho, en 2024 los accidentes laborales causaron 796 muertos, un 10,4% más que en el año anterior. Esta realidad por supuesto no preocupa nada a quienes se lucran con esas muertes, ya que los trabajadores somos sustituibles, somos una mercancía más en este sistema criminal.

De hecho, quienes viven a nuestra costa no dudan en llamar directamente delincuentes a trabajadores por ejercer el derecho a la huelga, exigiendo a las fuerzas represivas “contundencia” contra quienes se organizan para exigir mejores condiciones de trabajo, como los trabajadores del metal de Cantabria.

En esta nueva campaña de difamación de los trabajadores, no podía faltar el oportunismo más ruin, encarnado en la figura de Yolanda Díaz, que una vez más se ha sumado al discurso de la patronal, afirmando en su intervención en el Foro CREO, organizado por Cinco Días y Prisa Media, que hay un absentismo “voluntario”, algo que ha “aprendido de las empresas españolas” y sus “observatorios de absentismo”.

La ministra del PCE ha aprovechado su intervención para dejar unas declaraciones totalmente repugnantes que muestran su sumisión absoluta a la patronal, al pedir “hablar también de los márgenes empresariales”, indicando que “queremos empresas robustas, que tengan márgenes, pero esto va de democracia, va de repartir un poquito, no decimos mucho, esa productividad”. Esta marioneta de los monopolios no duda un segundo en justificar la explotación laboral y el robo de plusvalía, pidiendo a los empresarios que repartan algunas migajas, no muchas, de lo robado a los trabajadores que produjeron esa riqueza.

La clase obrera genera toda la riqueza y se ve obligada a vender su fuerza de trabajo por migajas, tanta riqueza que permite que un grupo de parásitos viva en el más absoluto lujo sin dar un palo al agua. A los trabajadores nos sobran los empresarios, nos sobra su Estado y su sistema, nos sobra el capitalismo y nos va la vida en construir una alternativa, construir el socialismo para armonizar las relaciones de producción y acabar con el parasitismo de la burguesía que nos hunde en la miseria y la precariedad.

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)