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La burguesía despoja al ser humano de su capacidad para pensar, de su esencia humana

El pasado 26 de agosto, el periódico norteamericano The New York Times, publicaba la siguiente noticia con este titular:

 

La autora de dicha noticia, Kashmir Hill, reflexionaba sobre el suicidio del adolescente de 16 años norteamericano lo siguiente:

 

Un día después, el 27 de agosto, en la prensa del capital, se publicaba otro artículo periodístico, cuyo titular era el siguiente:

 

 

Haciéndose eco la noticia de una encuesta realizada en Reino Unido, EEUU y 42 países capitalistas más, entre ellos España, realizado por Global Minds entre los años 1993 y 2025. En dicho artículo se dice que “Según el estudio, este cambio se debe a que la salud mental de los jóvenes ha empeorado en comparación con la de las personas mayores. Aunque las causas exactas no están claras, los autores señalan varios factores posibles, como los efectos a largo plazo de la crisis de 2008 en el mercado laboral, la falta de financiación para servicios de salud mental, los desafíos de la pandemia de COVID-19 y el aumento del uso de teléfonos móviles y redes sociales”.

La oficina en España de la agencia de prensa científica Science Media Centre señalaba, con respecto de este estudio al que hemos hecho referencia, lo siguiente: “Hasta ahora, el bienestar percibido seguía una curva en forma de U en función de la edad, disminuyendo –por la preocupación, el estrés o la depresión– hasta que las personas alcanzaban la mediana edad, los 50 años, para luego repuntar hasta la vejez. Con el malestar, la U se invierte y hablamos de la “curva de la infelicidad”, con forma de joroba”.

Según los propios capitalistas, esta es la situación mental de unas sociedades, las que conforman la superestructura de esos estados imperialistas, que evidencian sufrir en sus mentes la inhumanidad de la base económica capitalista, un sistema económico tan criminal y violento que se refleja en la salud mental de esas sociedades, azotando y deshumanizando al ser humano. ¡A eso es lo que los fascistas, como Borrell, llaman el jardín del mundo! A un sistema que hace infelices a la inmensa mayoría de la sociedad, que la aliena, que conduce a muchos adolescentes menores de 18 años al aislamiento y al suicidio.

El capitalismo es un sistema que se fundamenta en el robo y la violencia. La esencia del capitalismo es la apropiación de la riqueza generada por la clase obrera, a la que condena a la pobreza no solo material, sino también espiritual; la esencia del capitalismo es el robo a los pueblos de sus riquezas, es desarraigar al ser humano de su medio ambiente y segarle su historia, esto es, la deshumanización. Por tanto, el capitalismo en su base económica es robo y en su superestructura es la violencia máxima, la deshumanización del ser humano.

Para que los capitalistas puedan dominar el mundo requieren de la confrontación entre los explotados, de nuestra división y atomización. Los capitalistas siempre han tratado de romper la unidad de los trabajadores pues, son conscientes, que sólo con la clase obrera muy fraccionada, atomizada, ellos pueden apropiarse del fruto del trabajo realizado por la humanidad, alejando al productor real de la riqueza de su obra, de su producto, del fruto de su trabajo.

Los capitalistas son plenamente conscientes de que solo hay una realidad objetiva, que es el reflejo en sí del mundo, de las relaciones de producción. Y también son plenamente conscientes de que los sujetos perciben esa realidad objetiva, ese reflejo, y que en ese proceso de percepción subjetiva de la realidad objetiva, del reflejo que es la verdad absoluta, es donde la burguesía debe incidir para distorsionar en los sujetos que conforman el proletariado la percepción de esa realidad objetiva y, en ello, gastan una ingente cantidad de recursos económicos en propaganda, entre los que descuellan periodistas, científicos prostituidos al capital, curánganos y vendidos al capital de todo credo ideológico burgués, siendo los oportunistas – “izquierda” del capital – los que más daño hacen al proletariado y, más concretamente, los oportunistas que son mostrados ante la clase como supuestos comunistas. Es fundamental que el obrero no perciba realmente su realidad objetiva en el proceso de producción, que es la de estar despojado de la propiedad y del control de los medios de producción y, por tanto, a estar obligado a vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario que consagra su explotación, que consagra la separación de su trabajo y el fruto que éste da, del reparto social de dicha riqueza, que lo condena a ser un paria de por vida mientras este sistema criminal siga vigente.

Así, pues, la acción sustantiva de los capitalistas para poseer el poder político que les garantiza sostener su criminal base económica capitalista fundamentada en la propiedad privada sobre los medios de producción y, consecuentemente, el robo a la mayoría productora por parte de la minoría parásita burguesa, pivota sobre la manipulación, engaño, desideologización y, en definitiva, deshumanización total del proletariado al objeto de desclasarlo, de atomizarlo, en definitiva de que la alienación sea absoluta para impedir que, como clase, el proletariado adquiera conciencia, esto es, sea capaz de percibir sin distorsión alguna su realidad objetiva.

Hoy los capitalistas se sostienen por lo que denominan la batalla ideológica, por la alienación absoluta de la clase obrera que conduce al proletariado a su fraccionamiento, a su división.

En la labor de dividir al proletariado los capitalistas utilizan la filosofía, inoculándole el idealismo. Por ello, no escatiman recursos en financiar y promocionar la religión y todo tipo de superstición. También utilizan el nacionalismo que sirve a la burguesía, no sólo para dividir al proletariado que es una única clase universal, internacional e internacionalista, sino también para buscar la subordinación del proletariado a la burguesía nacional, siempre en aras de la pervivencia del capitalismo, de la explotación capitalista, que es la verdadera y única patria de la burguesía.

Los medios de comunicación de masas clásicos (desde la radio al cine, pasando por la prensa en papel y la televisión), así como toda la pléyade de pseudointelectuales burgueses – supuestos economistas, profesores, periodistas y todo tipo de lo que denominan “profesional liberal” -, unido a los políticos financiados y al servicio del capital – fundamentalmente los que dicen ser de “izquierda” – y sindicalistas corrompidos y vendidos a los estados burgueses que los alimentan, no solo confunden al proletariado, lo engañan con todo tipo de mentiras que reiteran siguiendo el método del fascista Goebbels, empleando además el revisionismo histórico para reescribir la historia, falsearla, al objeto de engañar al proletariado. Con un proletariado que ignora su pasado, de dónde viene, porque le han borrado su engarce con su historia, que se la han manipulado y deformado completamente llevándola a odiarse a sí misma y negarse, y bajo el dominio ideológico del gran capital, también como consecuencia de la falta de un Movimiento Comunista Internacional que plantee una lucha ideológica sin cuartel y dote al proletariado de una solución organizativa de vanguardia y revolucionaria única para combatir a muerte a la burguesía, el proletariado está a merced de la burguesía, en tanto desconoce su esencia, de dónde viene y, consecuentemente, no puede conocer cuál es su misión histórica, hacia donde tiene que ir y qué mundo y periodo histórico le corresponde construir.

En esta labor de deshumanización del proletariado participan los sistemas educativos de los estados capitalistas – escuelas, institutos y universidades que son auténticos burdeles burgueses donde se prostituye a la ciencia, a la historia y al conocimiento humano-, al objeto de imprimir en el proletariado, desde la infancia, la revisión de la historia de la humanidad hecha por los capitalistas, por sus revisionistas, no solo tratando de borrar todo tipo de engarce de los hijos del proletariado con su papel en la historia que es la de la clase a la que pertenecen, sino también de que adopten una visión metafísica y acientífica de la historia donde asuman la lógica capitalista y, además, la admitan como lo natural, como algo eterno, invencible, todopoderoso, que refleja la naturaleza humana y la relaciona con ese sistema criminal, el capitalismo – formación socioeconómica última de la prehistoria del ser humano que hunde sus raíces en la propiedad privada sobre los medios de producción que divide la sociedad en clases antagónicas – negando a la mayoría social, el proletariado  – que hoy es realmente quien representa a la humanidad, al ser la clase más numerosa, y la única auténticamente revolucionaria en la necesidad de transformación del mundo a su imagen y semejanza, de acuerdo con sus intereses de vida – escribir conscientemente la historia rompiendo el régimen de propiedad privada de los medios de producción por la propiedad social de los mismos, al objeto de construir un mundo sin clases  y, consecuentemente, sin estados y sin violencia, donde la igualdad y el desarrollo humano sean la ley. Una burguesía que en esta labor revisionista de la historia, cardinal para su supervivencia, conduce al proletariado, también, a odiar a la ciencia y el estudio científico y objetivo de la historia de la humanidad, el materialismo histórico, o lo que es lo mismo, conduce a odiar a la ciencia integral de conocimiento del mundo, la ciencia del marxismo-leninismo que es la ciencia que dota al proletariado de las armas científicas y del conocimiento para comprender el mundo, su materialidad, y le muestra su papel histórico como constructor de un mundo hecho a su imagen y semejanza, la ciencia que le emancipa de la prehistoria humana de explotación del hombre por el hombre y le desbroza el camino de la construcción consciente de la historia humana liberada la humanidad de la explotación capitalista, armonizando relaciones de producción y fuerzas productivas así como la relación del hombre con la naturaleza de la que forma parte.

En el último siglo la burguesía ha manipulado a las masas como jamás se hizo en ningún otro periodo de la historia por parte de la clase opresora contra la clase oprimida. La labor ideológica del capital durante el último siglo ha sido constante, sembrando el anticomunismo para cosechar el fascismo, algo, por otro lado, lógico y que hace cierta la tautología leninista de que el desarrollo del monopolio en lo económico conduce a la reacción, al fascismo, en lo político. En esta labor de manipulación ideológica han predominado las mentiras y el revisionismo, sembrando todo tipo de prejuicio en las masas proletarias, contribuyendo a ello de manera decisiva el oportunismo, responsable en una gran parte de inocular la ideología burguesa, y todo su arsenal de mentiras e infamias, en el seno del proletariado. Ello es reconocido por los propios fascistas, como por ejemplo, el periodista franquista Emilio Romero, que afirmaba, con toda la razón, que “la derecha gobierna para doscientas familias y eso no da para votos suficientes, por eso, para ganar unas elecciones, la derecha tiene que mentir”. Y ciertamente, el trabajo de la “izquierda” del régimen, del oportunismo, ha sido, sin lugar a duda, la más criminal y canallesca.

La suma de décadas de manipulación masiva y engaños a través de los medios de comunicación del capital, de los sistemas educativos y sus instituciones, de Hollywood, acentuado todo ello por el avance del oportunismo y la desaparición del campo del socialismo, convirtió el mundo en un inmenso laboratorio, emulando a Pavlov, sin embargo, en lugar de perros con quien se experimenta es con los cerebros de los proletarios.

La alimentación de todo tipo de propaganda anticomunista, de todas las mentiras vertidas contra la URSS y otros países socialistas, de todo el revisionismo histórico practicado, de todo el oportunismo vilipendiando todo aquello que cuestionara el orden imperialista y la “democracia” burguesa atizando desde, supuestamente, las filas del proletariado, de la “izquierda”, todo aquello que oliera a socialismo real, a marxismo-leninismo, en definitiva, todos esos reflejos o estímulos condicionados – la propaganda reaccionaria, el anticomunismo  que sería la campana que empleaba Pavlov con los perros con los que experimentaba antes de dar la comida a los animales– en lo que los propios fascistas hablan hoy como “guerra cultural”, o lo que es lo mismo, la batalla ideológica, lleva a una gran parte del proletariado a la aceptación plena del capitalismo y al repudio y odio hacia el marxismo-leninismo. O lo que es lo mismo, el sistema de propaganda anticomunista – a través de todo el arsenal burgués en la batalla ideológica contra el proletariado – (reflejo condicionado, la campana que sonaba antes de que en el laboratorio Pavlov pusiera la comida a los perros con los que experimentaba), hace que una gran parte del proletariado, huérfano de organización comunista que le haga llegar su verdad objetiva con respecto a su posición de clase, rechace y odie todo aquello que huela comunista (reflejo incondicionado, la reacción que tenían los perros de Pavlov tras escuchar la campana que antecedía a la comida y empezaban a salivar como consecuencia del sonido previo de la campana). De este modo, la burguesía no sólo engaña al proletariado, sino que determina la forma de actuar de parte del proletariado empleando lo que en psicología se denomina neoconductismo, la depuración del conductismo realizada por el norteamericano Burrhus Frederic Skinner desde la década de los 40s del siglo XX, antesala del cognitivismo que es la evolución del neoconductismo a la época de la computación, del desarrollo de las TIC y los avances neurológicos que, desde el individualismo, y confrontando por completo al materialismo al negar la causalidad, persigue determinar la conducta y la conciencia de los sujetos pertenecientes a la clase proletaria. De tal forma que la burguesía mediante el cognitivismo, interrelacionando conciencia-conducta-medio ambiente, determina la forma no solo de actuar, sino de interrelacionarse y de cavilar en virtud de todo el arsenal de mentiras vertidas por el capital a través de sus medios propagandísticos que hemos enumerado anteriormente, de todo su revisionismo histórico. Y la forma de razonar, de pensar, que inocula el burgués al proletario le muestra que el producto de ese proceso atiende a la finalidad teleológica de la satisfacción de los intereses y los valores burgueses, retroalimentados por la sociedad burguesa en el sujeto, para que su conducta (su actuar) vaya en consonancia con los intereses de clase de la burguesía, de la que el proletario en su alienación, se considera parte.

El cognitivismo empleado por los capitalistas para apropiarse de la conducta y de la conciencia del proletario se apoya, por un lado, en el individualismo y, por otro, en la teleología, que es la parte de la metafísica que estudia las causas finales y, consecuentemente, idealismo. La teleología considera el Universo como un orden de fines que las cosas tienden a realizar, negando la causalidad o sucesión de causas y efectos y, por lo tanto, negando la materialidad del universo y las leyes del movimiento o la dialéctica de la materia. Por tanto, el cognitivismo no solo es antagónico al marxismo-leninismo, es su negación, sino que además es reaccionario y anticientífico.

El desarrollo de la tecnología de la información y de las comunicaciones (TIC), concretamente de las redes sociales, los sistemas de Big Data, unido a la desaparición de la URSS y, con ella, de la referencia comunista a nivel internacional, ha llevado a los capitalistas no solo a profundizar en el engaño, en el revisionismo histórico, sino que dan un paso más, en el proceso de manipulación de las mentes del proletariado, siendo más profunda y sofisticada la forma de interferir y determinar la manera de pensar y reflexionar del proletario para que actúe conforme a los intereses del capital y, en consecuencia, en contra de los intereses de su propia clase, escorándolo y dirigiéndolo hacia la reacción, el fascismo que, como consecuencia de lo que hemos descrito, en partes del proletariado alienado es la desembocadura normal del proceso de alienación al que ha sido sometido. Un fascismo “rejuvenecido” o adaptado a los tiempos de la inteligencia artificial, bajo las etiquetas del transhumanismo y del posthumanismo, dictado por los dueños del mundo como Musk, Gates, Zuckerberg y sus peones destacados como Kurzweil, que buscan acumular la mayor riqueza posible despojando absolutamente de todo al ser humano, inclusive su pensamiento y sus vidas, condenado a la indigencia material y espiritual, en la más absoluta deshumanización. A estos fascistas del siglo XXI sus medios de manipulación de masas los denominan “filántropos” cuando no son más que reaccionarios que buscan la concentración máxima del capital en sus manos y la socialización máxima de la pobreza.

Un fascismo el predicado por los monopolios, a cuyos amos llaman “filántropos”, ve en el desarrollo tecnológico un instrumento poderoso no solo de control del ser humano, sino de adueñamiento completo de éste y su voluntad, cuando no de la sustitución de una parte del proletariado por máquinas o la intención de robotizar humanos (Cyborgs) de tal modo que el ser humano y su vida sea una maquina más propiedad de los monopolios, que no disponga de libre albedrío.

Mientras los medios de producción se hallen en manos de la burguesía, mientras no se derroque el capitalismo y se pongan los medios de producción y el desarrollo tecnológico en manos del proletariado, que es la humanidad, el mundo va flechado hacia su desaparición. Únicamente el proletariado puede salvar a la humanidad de la barbarie, puede hacer que el humanismo se imponga, puede hacer que el ser humano pueda emanciparse y conquistar mayores grados de libertad, que retrocede en cada momento que todavía pervive el imperialismo.

Sin embargo, el proletariado no puede romper los grilletes que el imperialismo le imponen, de la deshumanización y embrutecimiento al que es sometido por los capitalistas, sin que se desarrolle su instrumento de emancipación, el Partido Comunista Obrero Español, capaz de mostrarle la ciencia para que el proletario pueda romper las cadenas que le oprimen y ver el mundo material del que forma parte y del que es sujeto activo y creador, de una forma realmente objetiva, y poder así actuar en libertad. Esa ciencia, ese arma, es el marxismo-leninismo que es la negación de la barbarie imperialista que condena al ser humano a perder su esencia, su humanismo. Sin duda, el mundo hoy se encuentra en la disyuntiva histórica en que o se derroca el capitalismo que hoy es un sistema criminal que conduce a la barbarie y se impone el socialismo como paso previo hacia el comunismo, hacia un mundo donde el ser humano sea el centro del mundo y escriba conscientemente su historia, o la humanidad desaparecerá.

 

¡ROMPAMOS LOS GRILLETES QUE NOS OPRIMEN A LOS PROLETARIOS Y NOS NIEGAN LA DIGNIDAD HUMANA, DERROQUEMOS EL IMPERIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡FORTALECE EL INSTRUMENTO DE LA REVOLUCIÓN, ORGANÍZATE EN EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

 

Madrid, 8 de septiembre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La vivienda como reflejo de la bancarrota imperialista

El problema de la vivienda es uno de los asuntos donde más se manifiesta la bancarrota del capital. Dicha necesidad básica es un objeto de especulación cada vez mayor. Recientemente, un informe del Consejo de la Juventud de España (CJE) alerta de que solamente un 15,2% de los jóvenes pueden emanciparse, pues para vivir en solitario deben destinar casi todo su salario a pagar el alquiler.

En un artículo de Fedea se señala que los jóvenes de entre 20 y 24 años recibieron un salario medio mucho menor que la media nacional, concretamente un 45% menos. Para ello se han servido de la Encuesta Anual de Estructura Salarial publicada por el INE en mayo de 2025.  De hecho, el informe del Ministerio de Trabajo llamado Jóvenes y mercado de trabajo, del primer trimestre de 2025, señala que en el cuarto trimestre de 2024 la tasa de temporalidad de los jóvenes de 16 a 29 años era del 33,6% y la del trabajo a tiempo parcial en el mismo rango de edad era del 26,7%. También entre los 16 y los 29 años, la tasa de parcialidad involuntaria, es decir, de quienes tienen un contrato parcial porque es lo que han podido conseguir, era del 39,2%, y la tasa de temporalidad involuntaria en España del 40,4%.

Según datos del Banco de España, el 56,6% de los hogares arrendados tenía como referente en 2023 a personas de 30 años o menos, y en 2007 era de 32,2%. En el caso de edades comprendidas entre 30 y 44 años, representan el 34,3% de los hogares en alquiler, mientras que en 2007 eran el 18,1%. En general viven en alquiler, en mayor medida, quienes tienen un contrato temporal (35,8%), los desempleados (32,9%) y van en aumento quienes tienen contrato indefinido (23,3%, frente al 13% en 2008). Es más, en referencia a la situación de los hogares arrendados, casi 4 de cada 10 que viven en alquiler destinan más del 40% de ingresos al gasto en vivienda, lo que incluye la cuota mensual y suministros básicos.

Se puede observar la relación entre el aumento del trabajo precario, la temporalidad, el desempleo y la incapacidad para acceder a una vivienda en propiedad, teniendo que recurrir al alquiler compartido, con una tendencia creciente. La situación de los jóvenes obreros es el reflejo de la putrefacción actual del imperialismo.

El precio medio del alquiler subió en mayo de este año un 13% respecto del mismo mes en 2024, según un estudio de pisos.com. El proletariado ha sido testigo del aumento de precios sin control en esta necesidad básica, y no puede escapar a sus nefastas consecuencias mientras se encuentre en las garras del capital. Según un estudio de la Fundación AFI Emilio Ontiveros, casi cuatro quintas partes del 10% más rico de la población en España recibirá una herencia, frente a menos de un tercio del 10% más pobre. El estudio señala que casi 4 de cada 10 pisos están en manos de los más ricos.

Un “experto”, según el último estudio mencionado, señala que: “Es un círculo vicioso. La única forma de romperlo es mediante unas nuevas reglas fiscales. No hay grandes soluciones, ni grandes inventos. Históricamente, este tipo de situaciones se han conseguido romper mediante una fiscalidad que permita que las viviendas no sigan redistribuyéndose hacia arriba a la velocidad de lo que lo están haciendo.” Se acompaña el nombre de dicho “experto” de una pomposidad, indicando que es “doctor en antropología económica y codirector del Instituto de Investigación Urbana” para validar tamaña estupidez.

La gran mayoría de la población, que es la clase obrera, tiene cada vez más dificultades para llegar a fin de mes y obtener sus medios de subsistencia, pero un “experto” dice que el problema de que un puñado de parásitos se enriquezca con una necesidad básica, sin que exista en absoluto ninguna razón para poner dinero en sus manos a cambio de vivir bajo techo, se soluciona “mediante unas nuevas reformas fiscales”. No solo eso, sino que asegura que históricamente se ha resuelto con medidas fiscales. Si anteriormente ya se ha “resuelto” así, ¿por qué continúa siendo un problema? ¿Por qué no para de empeorar? Y si, según su relato, la historia ha demostrado que esa es la solución, ¿por qué hacen falta “nuevas reglas” si ya funcionaba? ¿No será que la historia demuestra, precisamente, que la fiscalidad se va adaptando a las necesidades del capital financiero? ¿No sabe que ha de cambiarse continuamente porque no existe para responder a las necesidades del proletariado?

El año pasado hubo más de 640.000 compraventas, más de 220.000 fueron al contado, es decir, sin necesidad de hipoteca. Según el Colegio de Registradores, empresas y fondos de inversión están detrás del 12% del total de compraventas de 2024. Según los datos del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, los extranjeros representan el 18,4% de las transacciones, de los cuales el 44% son no residentes y suelen comprar por mayor precio que quienes residen en España.

Indica un estudio de Fotocasa que del total de los compradores particulares, el 35% lo hizo al contado, desglosándose de la siguiente manera: un 17% compró con ahorros, un 10% con ayuda familiar y un 7% vendiendo una casa en propiedad. En el caso del 65% de los particulares que sí necesitaron hipoteca: el 54% recibió un préstamo bancario, y el 12% necesitó combinar éste con ayuda familiar.

Según Idealista, usando datos de Unión de Créditos Inmobiliarios, los extranjeros no residentes son, en su mayoría, ejecutivos y empresarios. No hay cifras en relación al número total de empresarios que compran sin necesidad de hipoteca, pero sí es seguro que hace falta un alto poder adquisitivo, y así lo demuestran estos compradores, pues no está al alcance de la aplastante mayoría de la población acceder de esa manera a una vivienda, y menos aún de los asalariados. No olvidemos que los desahucios volvieron a aumentar en 2024, incluidas las ejecuciones hipotecarias, con lo cual muchos pierden su vivienda mientras otros adquieren más propiedades.

Así, revelan los datos del Catastro que, mientras que en 2015 había 15.251.967 personas con una propiedad, en 2024 pasaron a ser 14.980.259 en esta categoría, lo cual refleja un descenso de 271.780 personas. La Estadística de Hipotecas del INE del primer trimestre de 2024 indica que en ese periodo el 60% de las transacciones se realizaron al contado. De este modo tenemos que, por un lado, muchos proletarios van perdiendo su propiedad por incapacidad para pagar la hipoteca y, por otro, quienes ya eran propietarios de un inmueble y adquieren otro pasan a otra categoría, y por tanto dejan de aparecer en la cifra señalada más arriba por el Catastro en 2015.

El precio de la vivienda ha aumentado casi un 15% en España según el INE, en comparación con el anterior periodo de 2024. Cada vez es más difícil el acceso a la vivienda para la clase obrera, mientras la burguesía no deja de especular con esta necesidad esencial, pues los grandes tenedores controlan el 9% del parque total de alquiler. Datos de un estudio de Civio señalan que Blackstone es el segundo mayor propietario, solo detrás de Caixabank.

Según datos del Observatorio CODE, Blackstone, Cerberus y Lone Star, todos fondos de inversión, adquirieron más de 400.000 viviendas en los últimos años. Parte de esas compras se hacen con el préstamo de otro fondo buitre, BlackRock. Este último es uno de los grandes accionistas en empresas del IBEX, y hay que tener en cuenta que tiene participaciones en los grandes bancos, entre otros, por tanto no solo posee viviendas a través de sus sociedades sino que se beneficia de parte de las rentas que cobran bancos y empresas en las que tiene acciones. Se lucra de la vivienda a un nivel descomunal, directa e indirectamente. Ese es, en definitiva, el objetivo de cualquier empresa, banco o fondo buitre en relación a la vivienda.

La lógica del mercado es obtener el mayor lucro posible con los frutos del trabajo ajeno, y convertir necesidad en demanda. De hecho, el Informe Anual 2023 del Banco de España indica que casi la mitad de las viviendas vacías en España se encuentran en municipios de menos de 10.000 habitantes. La separación abismal entre el desarrollo de la ciudad y del campo da como resultado la mayor concentración del trabajo en las grandes ciudades y la periferia cercana, así que, siguiendo con dicha lógica, las casas que quedan en esos municipios menos poblados no interesan tanto y no entran en la oferta, lo que hace aumentar la proporción de la demanda y que suban los precios de las que están en el mercado. De hecho, en el juego de la especulación también entra comprar viviendas que no se van a usar por el momento, para disminuir la oferta en relación a la demanda y poder alquilar o vender más caro.

En este sentido, según el Observatorio de Vivienda y Suelo del Ministerio de Vivienda, en 2024 se terminaron de construir 100.980 viviendas; en 2023, 83.320. Hay registros de las últimas dos décadas en las que, con sus altibajos debidos a las crisis, no se ha dejado de edificar para beneficio de las constructoras. La burguesía coloca espejismos en su prensa y se celebra como algo positivo, pero ya hemos visto el perfil de los compradores de vivienda y cómo empresas, bancos y fondos buitre van englobando el mercado. Aun con el alto porcentaje de viviendas vacías, se construye para aumentar la oferta en lugares estratégicos donde se concentra mayor demanda y atraer a posibles compradores o inquilinos, y aun así, según los datos del Ministerio de Vivienda, hay 455.280 casas nuevas sin vender. No responde a la necesidad de vivienda, sino a la necesidad de los parásitos y de sus tácticas especulativas.

Para aumentar la oferta de viviendas en alquiler, se usará el Estado para proporcionar un seguro contra impagos. Muchos propietarios no ponen su segunda propiedad en el mercado por miedo a no obtener la renta, y por ello se ofrece seguridad a quien se lucra con la vivienda, ignorándose de tal modo la necesidad que, conscientes del grave problema que existe en relación al poder adquisitivo y la precariedad del trabajo, se da por hecho que habrá impagos y se naturaliza. Garantía para el propietario, demonización del inquilino, al cual se le coloca en la categoría de potencialmente moroso o desequilibrado que puede romper los bienes de la vivienda. El parásito debe ser mimado, y el necesitado de casa, controlado.

Pero, ¿por qué iba a importarle al Estado la seguridad del inmueble de pequeños propietarios? En primer lugar, y como ya se ha explicado, al aumentar la oferta baja el precio al menos temporalmente, y por tanto habrá mayor accesibilidad al alquiler en general. Eso significa que también las viviendas en manos de empresas, bancos, fondos buitre y rentistas particulares tendrán más probabilidad de alquilarse, y así lucrarse. En segundo lugar, para poder reclamar el aval, el propietario ha de ajustar la renta al índice que limita los precios, y el fondo del aval del Estado se pretende gestionar a través de aseguradoras que también sacarán tajada. En tercer lugar, la burocracia puede dar como resultado pagos menores a los esperados y lograr que se perciba esa vivienda como un lastre, optando por vender para no repetir la “mala experiencia”, cosa que pueden aprovechar grandes tenedores para apropiarse de más casas.

 

No olvidemos que, como se ha señalado ya, de antemano tienen en cuenta la realidad de los casos de impago y desahucios. Evidentemente, la burguesía sabe que el proletariado pierde y seguirá perdiendo poder de compra, y pretende solucionar el problema engullendo todo el parque de viviendas posible y sacando de la ecuación a quien no pueda competir para que ceda su propiedad. Quien menos importa es quien necesita un hogar. No tratan de solucionar el problema de acceso a la vivienda; tratan de ganar una carrera en la que se concentra cada vez más vivienda en menos manos y obtener toda la ganancia posible con ello. Se persigue, paso a paso, el monopolio; controlar el mercado; acaparar la demanda.

Las compras al contado se hacen como inversión ante las futuras e inevitables crisis, ya que todo el mundo necesita una vivienda y poseerlas es lo que la burguesía llama activos. Asegura fuentes de ingresos a costa del trabajo del proletariado, absorbiendo salarios.

La burguesía usa otra de sus cartas más recurrentes ante las crisis, para procurar una escasa compensación cuando una gran parte del proletariado no puede procurarse lo más básico: la beneficencia. Enfrentan parcialmente los casos de miseria, pero no buscan el bienestar social, y mucho menos van a la raíz del problema para solucionarlo. Canarias es un ejemplo de ello, donde la ONG Provivienda compra casas para alquilarlas a “precios asequibles”. Al comprar inmuebles, ya beneficia a los propietarios de éstos, a los parásitos que reproducen el problema. Pero además estos buitres que se hacen llamar altruistas consiguen fuentes de ingresos, cobrando una renta a quienes ellos mismos tachan de “personas en situación de vulnerabilidad”, y comprometiéndolos a un contrato de varios años. ¿Qué ocurrirá si no pueden pagar o su situación empeora al finalizar el contrato?

Provivienda dice que el problema es la falta de vivienda “asequible”. No, el problema es la propiedad privada de los medios de producción, y como consecuencia la vivienda es otra mercancía para especular, hecha por la clase obrera como todo lo producido en la sociedad, y la misma debe perder gran parte de su sustento para que otros que no producen obtengan ganancias. Y por otra parte, se normaliza aspirar a una segunda vivienda para apropiarse del salario de otros, por el mero hecho de tenerla en propiedad.

En Mallorca, el Govern destinará un millón de euros que gestionará la ONG de turno que “acompaña” en el proceso de “inserción” a familias vulnerables. Es una manera indirecta de inyectar dinero a propietarios, y la enésima prueba de colaboración entre ONG e instituciones burguesas, a pesar de que las primeras se hacen llamar “no gubernamental”. En Murcia se puede observar otro ejemplo de colaboración entre los representantes de los capitalistas y los buitres “sin ánimo de lucro”, destinando 2,3 millones este año para beneficio de especuladores. Los paliativos son el objetivo de estos actos en los que, temporalmente y a pequeña escala, se da un soporte al proletariado usando una parte de lo que previamente se le ha arrebatado. En las formas se hace por los necesitados, pero en el contenido sale beneficiado el propietario en cuestión, ya sea particular o empresa.

Mientras la clase obrera vive explotada y con dificultad, la burguesía llena sus bolsillos y accede a toda la riqueza generada con trabajo ajeno. Mientras los salarios están congelados, la burguesía obtiene mayor plusvalor. Arrebatar al proletariado cada vez más frutos del trabajo es el rol del empresario, y lo que se necesita para subsistir es cada vez más caro. Las crisis de dinero de estos parásitos las paga la clase que todo lo produce a cambio de migajas. Las pérdidas por sobreproducción y su efecto dominó en las inversiones tienen como resultado mayor fagocitación de los monopolios. Pero no pueden evitar que se resquebraje su sistema, y en la búsqueda de fórmulas para ralentizar la descomposición del capital, solo les queda la especulación y la inyección de liquidez ficticia que aumenta la inflación, pues esa enorme cantidad de masa monetaria no va acompañada del mismo nivel de mercancías producidas.

La única solución para el problema de la vivienda es el mismo que para los demás: la socialización de los medios de producción. Para ello es menester la organización de la clase obrera abriendo una brecha cada vez mayor al capital. ¿Acaso pagar a un rentista, banco o empresa hace que una casa no se derrumbe? ¿La han construido los propietarios con sus manos especialmente para quien vive en ella? No existe ningún motivo más allá del mero lucro; de la normalización de la propiedad privada de los medios de producción, y de obtener ganancia con los frutos del trabajo ajeno.

El proletariado genera toda la riqueza y un valor muy superior a lo que recibe en pago. Sin dicha clase social no habría producción ni servicios. Un uso racional de la producción nos lleva a la vivienda como necesidad para habitar en ella sin pagar nada a nadie. Nadie tiene por qué lucrarse de la existencia de un hogar, al igual que nadie tiene que sacar ganancia del trabajo de otros, en detrimento de la retribución que reciben dichos trabajadores. Lo que hace posible la existencia de todo lo que existe en la sociedad es el trabajo, y todo el que contribuye al trabajo social debe tener el acceso correspondiente a la riqueza.

En todo este despropósito que construye con base de barro el capitalismo, un trabajador produce una gran cantidad de valor y recibe miseria, y aun con un salario superior a la media los pagos a distintos parásitos por todo lo necesario para vivir impiden la adquisición de una vivienda, mientras otros, bien por parasitación del trabajo ajeno, bien por herencia o por condiciones más propicias para ello, obtiene más de un inmueble y, enajenándose de los demás en una sociedad donde es ley la apropiación indebida, asume que es legítimo arrancar parte del salario a otros a cambio de un techo que posee y le sobra, a diferencia de otros que ni trabajando pueden tener uno por la desigualdad imperante, y pueden tener mucho menos incluso produciendo mucho más que el dueño de la vivienda.

La clase obrera no podrá salir del bucle de la miseria mientras esté atada al capital. La atomización del proletariado es esencial para el dominio burgués, y solo encaminar todos los esfuerzos hacia la lucha de clases consciente y organizada podrá resultar en la toma del poder político. La vivienda seguirá siendo una mercancía sin importar las reformas, apariencias o discursos de la burguesía y sus lacayos. El control obrero de la vivienda, así como de los medios de producción, es lo único que garantizará un hogar para quien lo necesite. El trabajo y el uso de todos los recursos han de planificarse y centralizarse para poner en el centro las necesidades humanas.

Por separado la clase obrera solo ve acrecentarse la miseria y extenderse los problemas, que van alcanzando a la gran mayoría mientras una minoría parásita se mantiene a salvo y viviendo en la sobreabundancia que generan otros. Todas las luchas deben unirse en una contra el capital, porque todos los males de la sociedad tienen la misma raíz: el capitalismo. Solo el proletariado organizado y consciente puede luchar por sus intereses como clase y obtener lo que es suyo, es decir, toda la riqueza. Ni ONG, ni parlamentos, ni leyes burguesas: un Frente Único del Pueblo será el germen para romper con el capitalismo y construir el socialismo.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Global Sumud Flotilla: Solidaridad vs Internacionalismo

La Global Sumud Flotilla que partió desde Barcelona con una treintena de barcos ha tenido que regresar a causa de una tormenta en el litoral catalán. Una misión humanitaria que ha reunido a más de 300 “voluntarios y activistas internacionales” con el objetivo de romper por mar el bloqueo israelí y llevar alimentos y medicinas a la población palestina. Mientras se decide cuándo se retomará la marcha hacia Palestina, es preciso analizar la naturaleza de esta expedición.

La Global Sumud Flotilla es un claro ejemplo de que el internacionalismo proletario está en el corazón de las masas, de que el mundo está con Palestina, pues su causa es la del proletariado mundial en tanto el apoyo que reciben es la de los explotados y oprimidos del mundo. Por el otro lado, es evidente que el Estado genocida de Israel solo sostiene su barbarie por la complicidad de las fuerzas imperialistas y los intereses del complejo industrial armamentístico, que están de acuerdo con la política de exterminio y hacen que el gobierno de Netanyahu no tenga que enfrentarse a ningún juicio por crímenes de guerra pese a todas las atrocidades que comenten a diario.

Pese a las buenas intenciones de iniciativas como la mencionada, no podemos acabar con el genocidio palestino a través de la mera solidaridad. Es primordial unir a los trabajadores del mundo desde su nexo común, que es la clase social a la que pertenecen. Es natural que, ante las injusticias y las atrocidades que se están viviendo en Palestina, el pueblo manifieste detalles de internacionalismo proletario en forma de solidaridad internacional. No obstante, el internacionalismo proletario va mucho más allá, ya que el mayor acto de solidaridad posible sería derrocar a los gobiernos capitalistas y a las élites burguesas que están de acuerdo con el genocidio y que mantienen relaciones de cualquier índole con el Estado genocida de Israel.

La hipocresía antibelicista del eurocomunismo y la socialdemocracia se desenmascara rápidamente cuando, según datos de la propia Secretaría de Comercio, el Estado español es el país de la Unión Europea que más armas y municiones ha importado desde Israel durante el año 2025. Esa es la naturaleza cómplice del “gobierno más progresista de la historia” para con el genocidio palestino y la muestra clara de los crímenes que cometen organizaciones como el PCE contra los trabajadores del mundo.

La solidaridad internacional, como vemos con la participación en la Global Sumud Flotilla de auténticos oportunistas como Ada Colau, puede provenir incluso de fracciones de la pequeña burguesía y de políticos capitalistas, con acciones poco más que simbólicas que adolecen de una serie de limitaciones al no cuestionar las estructuras materiales que sostienen el capitalismo en su fase imperialista, al tiempo que obvia la lucha de clases como único motor de transformación histórica. Los comunistas no pretendemos quedarnos en la mera “presión diplomática”, queremos acabar con este sistema inhumano que se asienta en la opresión, la explotación, la guerra y la muerte.

Es ahí donde aparece el internacionalismo proletario como principio estratégico fundamental del movimiento obrero organizado, pues la clase obrera a nivel internacional tiene unos intereses comunes que chocan frontalmente y de forma irreconciliable con los intereses de la burguesía. No se trata únicamente de expresar nuestra negación hacia la barbarie del sistema, sino de avanzar de manera organizada en la lucha conjunta de todos los trabajadores del mundo contra el imperialismo y el modo de producción capitalista. Es ahí donde también debe aparecer la respuesta del proletariado israelí contra su propio gobierno, cuya misión ahora es respaldar la legítima defensa revolucionaria de todas las fuerzas que luchan contra el imperialismo israelí y sus aliados de la OTAN, especialmente a aquellas fuerzas comunistas que defienden la imposición de la dictadura del proletariado en la región.

La solidaridad puede ser un paso inicial de denuncia y de toma de conciencia para muchos, pero es insuficiente. Nuestra única alternativa es la vía revolucionaria, provocar un cambio en la correlación de fuerzas, apoyar la revolución socialista como base para la lucha de los pueblos oprimidos y pasar de la solidaridad al derrocamiento del sistema.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡ABAJO EL ESTADO DE ISRAEL!

Madrid, 2 de septiembre de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




¿Ha fracasado el socialismo?

Ante la pregunta de si ha fracasado el socialismo, si éste es inviable en la práctica, deberemos preguntarnos en primer lugar ¿por qué se gasta la burguesía centenares de millones de dólares en despotricar y combatirlo en una guerra sin cuartel y por todos los medios? Los capitalistas son conscientes de la importancia de la lucha ideológica y todo lo apuestan a ella en este momento de completa bancarrota económica y política. Y en los momentos actuales, como en el pasado, lo vierten todo al fascismo para sostener su sistema caduco y criminal. No hará falta recordar que el único motivo de existencia del Estado burgués no es otro que el de ser el instrumento de la burguesía para oprimir y someter al proletariado, para perpetuar por la fuerza el sistema de dominación de la minoritaria clase en el poder sobre la mayoritaria clase explotada. Hay que recordar que la burguesía, que lanza y financia estos mensajes, tuvo que servirse de varios intentos en distintas revoluciones burguesas para desterrar por completo las relaciones feudales y no por eso se la consideró fracasada. Llegados a este punto, debemos decir que las condiciones para la tercera revolución proletaria están dadas, tras la Comuna de París y los setenta años de la experiencia soviética. Y lo decimos porque las relaciones de producción se han convertido en una traba para el desarrollo de los medios de producción y el desarrollo humano. Dejamos el enlace de la resolución de nuestro Comité Central como ejemplo de lo que decimos.

¿LA ALTERNATIVA ES EL SOCIALISMO?

Para responder a esta pregunta debemos resolver primero qué es una revolución socialista. Una revolución socialista es un cambio radical en la estructura de poder de una sociedad, liderado por el proletariado, con el objetivo de abolir la propiedad privada de los medios de producción, eliminar las clases sociales y construir un Estado socialista orientado hacia una economía planificada y la plena igualdad social basado en la aplicación de la ciencia marxista-leninista.  Es dar la posibilidad del pleno desarrollo humano a las masas laboriosas de las que el capitalismo se ha convertido en una traba insalvable. En esta dicotomía con la burguesía, el proletariado tiene que conquistar el poder mediante métodos revolucionarios.

¿QUÉ NECESITA EL PROLETARIADO PARA TRIUNFAR?

Sin el Partido jamás hubiera habido revolución, no sólo es condición sine qua non para poder llevarse a término una revolución socialista sino, también, para poder desarrollar el socialismo. Sin embargo, el Partido no nace en una burbuja, ni se desarrolla en una urna de cristal, sino que se desenvuelve y desarrolla en una sociedad clasista, donde rige la lucha de clases, también en su seno. En el desarrollo de la revolución, el Partido nunca dejará de ser el blanco del enemigo, la burguesía, cuyo objetivo no es otro que su liquidación por la vía de la corrupción ideológica, del oportunismo, del arribismo.

¿QUÉ OCURRIÓ ENTONCES EN LA URSS?

Lenin destacaba que, una vez tomado el poder por parte del proletariado, durante mucho tiempo la burguesía seguía siendo más fuerte. La toma del poder por parte del proletariado no extingue la lucha de clases. Cuando el imperialismo enfrentó a la Unión Soviética entendió que no podía vencer por la guerra directa y que debía enfrentarla mediante la guerra ideológica de la que siempre se ha servido. El imperialismo atacó por la corrupción del Partido Comunista, desnaturalizándolo, infiltrando elementos contrarrevolucionarios muy bien retribuidos. El resultado fue la línea revisionista que acató en el XX Congreso de la mano de Khruschev y su “Discurso Secreto” en el que demolió las bases creadas de la sociedad socialista y los estropicios derivados de los que la URSS nunca más pudo reponerse. Por eso destacamos la importancia del partido comunista y su lucha a muerte contra la burguesía y el revisionismo, que es su Caballo de Troya. En la carta de Lasalle a Marx (1852) se dice “La lucha interna en el partido le da fuerza y vitalidad. La prueba más grande de la debilidad del partido es la amorfia y la ausencia de fronteras bien delimitadas. El partido se fortalece depurándose”.

En el estado español este partido se llama PCOE, partido que desde su fundación ha llevado una lucha a muerte contra el revisionismo y el oportunismo. Nuestro Partido abraza fielmente la ciencia del marxismo-leninismo y la hace llegar mediante la ligazón con las masas. El imperialismo, última fase del capitalismo, es el tiempo de la revolución proletaria y, como dijimos, las condiciones ya están dadas. La viabilidad del socialismo se demostrará esta vez con la experiencia acumulada, lo que nos volverá menos vulnerables porque es un hecho ineludible debido a la traba insalvable que representa el capitalismo para el desarrollo de la humanidad. En la maduración de estas condiciones trabaja el PCOE, recoge los elementos más avanzados del proletariado revolucionario y te llama a conquistar con nosotros la misión histórica reservada al proletariado, la revolución socialista.

 

¡El socialismo es ahora!

¡Milita en el PCOE!

¡Socialismo o barbarie!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Venezuela, en el punto de mira del imperialismo norteamericano

Sin duda alguna, el capitalismo se sustenta en la violencia, el saqueo, la explotación y el crimen, como lo acredita no solo su naturaleza sino la historia de la humanidad.

El capitalismo ha conducido a la humanidad a dos guerras mundiales y, en el declive del imperialismo norteamericano, éste lleva al mundo flechado hacia una nueva guerra mundial en su pugna con las potencias imperialistas emergentes que pretenden sucederlo arrebatándole la hegemonía.

Los imperialistas, durante décadas, señalaban que el mayor peligro para la humanidad era la existencia de la URSS, que amenazaba al mundo. Sin embargo, la historia ha demostrado con la implosión de la URSS, provocada por los imperialistas y sus agentes oportunistas en el interior del país de los soviets y patria del proletariado, que ésta no era el peligro para la humanidad sino todo lo contrario, era un instrumento al servicio de los pueblos oprimidos y del proletariado mundial para avanzar en cotas de libertad y de conquistas sociales y económicas. La patria del proletariado mundial, la URSS, era un contrapoder a la barbarie imperialista encabezada por los EEUU que se expande por el planeta.

Más de tres décadas después de la desaparición de la Unión Soviética hemos comprobado cómo el mundo hoy sí se halla en peligro de conflagración mundial donde se empleen armas atómicas, que ya se están usando con material nuclear empobrecido, habiendo sido asesinados millones de seres humanos inocentes a lo largo de todo este tiempo. Durante estas más de tres décadas se han sucedido guerras imperialistas, de rapiña, en Iraq, Afganistán, Libia, Siria, Somalia, Sudán, Yugoslavia, Ucrania, Palestina y se han sucedido golpes de estado pergeñados por la inteligencia de los estados imperialistas a lo largo y ancho del globo terráqueo; los mismos que no dudan en hacer actos terroristas de falsa bandera, hacer la guerra biológica o hacer sus grupos de mercenarios que visten como organizaciones terroristas, cuando los únicos terroristas que hay sobre la faz de la Tierra son los capitalistas. Sin ir más lejos, el pasado día advertía el diario fascista La Razón que “un informe norteamericano predice el resurgimiento del Estado Islámico en Europa”, formulación para justificar un mayor escoramiento de la política de los monopolios hacia la extrema derecha, de la extrema derecha en la que ya nos encontramos.

El fascismo hoy campa a sus anchas y es la única tabla de salvación que tienen los imperialistas, de hecho es el poder del capital financiero a nivel planetario como se comprueba con el inmenso campo de concentración y de genocidio que el imperialismo norteamericano, a través de su perro sionista, está perpetrando en Gaza; en los genocidios en forma de bloqueos económicos y comerciales contra el pueblo cubano o norcoreano; en la persecución a la clase obrera en EEUU, la UE y otros estados confrontando a la clase obrera, dividiéndola en base a la nacionalidad, cuando ésta es una única clase a nivel mundial y no tiene más patria que el socialismo, todo ello para sostener un sistema que se resquebraja a cada paso que avanza la técnica, la  automatización de la producción y la inteligencia artificial que niegan el capitalismo y sus relaciones de producción.

En la misma semana que en medios de comunicación americanos se reproducía la noticia de que “Estados Unidos registra récord de quiebras no visto desde la crisis del COVID-19” como consecuencia del incremento de las tasas de interés, la inflación y la incertidumbre de la política arancelaria, el fascista de Trump enviaba tres buques de guerra con 4.000 marines hacia las costas venezolanas.

Sin duda, la bancarrota económica de EEUU, y la consecuente necesidad de reordenar lo que considera su patio trasero, Latinoamérica, en la pretensión expuesta por Trump de adueñarse del continente tras su victoria electoral, es el motivo de esta agresión contra la República Bolivariana de Venezuela y al conjunto del continente americano. Y en este caso, el acceso a las reservas de petróleo y de gas venezolano es la causa magra de esta acción militar ofensiva y provocadora contra Venezuela y amenazante contra los pueblos. Por más que diga Trump que este movimiento atiende a combatir el narcotráfico, dicho argumento no se sostiene pues, si fuera así, lo primero que tendría que hacer es retornar los barcos hacia los EEUU pues es este país el centro neurálgico del lavado del dinero del narcotráfico mundial, fundamentalmente las ciudades de Miami y Nueva York, empleando para ello los mecanismos del sistema financiero estadounidense, descollando las criptomonedas y, posteriormente, podría mandar dichos barcos de guerra hacia la Casa Rosada argentina, cuyo inquilino, el ladrón de Javier Milei, no ha dudado en estafar con la criptomoneda Lybra, así como blanquear las comisiones, o coimas, procedentes de la corrupción, incluidas las provenientes del narcotráfico, que en Argentina con un gobierno fascista títere de EEUU y de Israel ha encontrado un lugar donde desarrollar y blanquear los capitales, al igual que el crimen organizado.

El imperialismo hoy es el mayor peligro que tiene la humanidad para su supervivencia, y EEUU que lleva más de medio siglo siendo el mayor enemigo de ésta, en su declive imperial no tiene más salida que sojuzgar a los pueblos y arremeter sin piedad contra el proletariado, como está haciendo con los trabajadores inmigrantes.

Únicamente el proletariado organizado y dirigido por el movimiento comunista, armado con el marxismo-leninismo, puede acabar con esta barbarie acabando con el imperialismo que lo genera. Cuanto más tardemos los comunistas en articular una salida organizativa y política revolucionaria al proletariado, más sangre inocente se derramará. ¡Para que el género humano pueda vivir el imperialismo debe de morir!

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento al pueblo a la organización revolucionaria contra el capitalismo y su Estado, hacemos un llamamiento a engrosar las filas del Partido. Asimismo, nuestro Partido envía todo nuestro internacionalismo proletario con el pueblo venezolano, apelamos a su organización y unidad para repeler la agresión norteamericana, agresión que repudiamos y rechazamos. EEUU y los imperialistas son enemigos jurados de la humanidad y, consecuentemente, luchar contra el imperialismo sin cuartel, en todos los terrenos, construyendo la revolución socialista es la mayor acción de humanismo que el proletariado puede realizar.

 

¡MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡CONSTRUYAMOS LA REVOLUCIÓN PROLETARIA, CONQUISTEMOS EL SOCIALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

 

Madrid, 25 de agosto de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El fin de la prostitución

En el prólogo a la “Contribución a la Crítica de la Economía Política” (1859), Karl Marx, indica lo siguiente:

Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.

En la fase del capitalismo actual, éste ya ha cumplido su misión en la historia, revolucionar los medios de producción, hasta tal punto que el sistema económico se ha convertido en una traba para el desarrollo de las relaciones de producción y amenazan con multiplicar el ejército industrial de reserva, el hambre y la cremación de millones de seres humanos mediante las guerras. El momento que Karl Marx anunciaba “vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización” ya se ha dado. Esto provocará cambios en la superestructura, que en la teoría marxista se refiere al conjunto de instituciones y formas de conciencia que surgen de la base económica de la sociedad, influyendo en su organización y funcionamiento. Y al capitalismo actual sólo le queda jugar su carta hacia el fascismo, la guerra y la explotación más absoluta.

La actual superestructura capitalista está viciada de muchos males irresolubles como pueden ser las condiciones de exclusión y esclavitud que vulneran los derechos de las personas. En una de sus múltiples exclusiones es la mujer la que queda excluida y se ve abocada a convertir su sexualidad en una mercancía para sobrevivir mediante la prostitución.

Hace un tiempo, el autoproclamado “gobierno más progresista de la historia” lanzaba una propuesta de Ley Orgánica para abolir la prostitución. Luego hemos tenido conocimiento del uso de la prostitución sistemática por parte de varios ministros y colaboradores que tenían que sacar la Ley Orgánica adelante, lo que nos da ejemplo de la catadura moral de las instituciones y formas de conciencia que surgen de la base económica de la sociedad bajo el capitalismo, influyendo en su organización y funcionamiento, su completa inviabilidad para abolirla.

La prostitución es un elemento que nace de la opresión histórica de la mujer bajo el patriarcado burgués y la convierte en una mercancía más, es inherente a él. Por lo que decimos más arriba, para abolir la prostitución, la superestructura que genera el capitalismo debe ser completamente demolida por una base económica nueva, sino es imposible. Tampoco se puede actuar sobre un marco de exclusión si no se actúa sobre el conjunto de las demás violencias, por lo que para terminar con la prostitución el capitalismo debe ser completamente demolido. El intento de este gobierno lo deja claro. El reformismo es incapaz de humanizar al capitalismo pues su esencia es criminal y asesina y la única salida es revolucionaria.

El PCOE conoce la solución para abolir la prostitución que no es otro que la demolición del sistema económico burgués. Mientras exista el capitalismo y el patriarcado que de él dimana, existirá la explotación sobre la mujer. Por lo tanto, esta lucha debe ir a la par de nuestra liberación como clase y debe mandar al sistema productivo que lo perpetúa al estercolero de la historia, por criminal y porque ya ha cumplido con su misión histórica.

En el PCOE trabajamos para organizar la revolución de la clase obrera en toda su dimensión y somos conscientes de que las condiciones para la revolución ya están dadas como queda claro más arriba. La prostitución es otro de los miles de síntomas de un sistema profundamente enfermo y para ello llamamos a la parte más avanzada del proletariado consciente a unirse a nuestras filas en la liberación de la clase obrera en todos los frentes de explotación. El resultado será una sociedad donde la esclavitud asalariada y el patriarcado serán eliminados de raíz y darán paso a una sociedad sin explotación del hombre por el hombre y liberarán a la mujer de convertirse en una propiedad que se puede mercantilizar. La mujer conquistará su carácter de pleno derecho bajo el socialismo que desde el PCOE llamamos a construir.

 

¡El fin de la prostitución es el fin del capitalismo!

¡Construye la revolución en el PCOE!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La cumbre de Alaska desde la perspectiva revolucionaria

Donald Trump y Vladímir Putin, dos de los máximos representantes de los bloques imperialistas que hoy se disputan el dominio del mundo, se reunieron en la base de la Fuerza Aérea Elmendorf-Richardson, en Anchorage, Alaska, con el objetivo de acercar posturas sobre la guerra en Ucrania.

Tras una reunión de tres horas a puerta cerrada, parece que la promesa electoral trumpista de pacificar Ucrania se cumplirá. No obstante, el líder ruso salió visiblemente fortalecido del encuentro, mientras que las posiciones europeas de una paz sin consecuencias para el Estado fascista ucraniano se encuentran cada día más arrinconadas. Después de tres años y medio de guerra, la Federación de Rusia controla alrededor del 20% del territorio de la actual Ucrania, aunque con una lentitud mayor a la esperada por las organizaciones socialchovinistas y prorrusas que auguraban un paseo militar.

Las pérdidas territoriales de Ucrania son un tema prácticamente tabú para las fuerzas europeas. Sin embargo, para Rusia son un puntal de las negociaciones con Donald Trump para asegurar una zona de defensa frente a la expansión de la OTAN hacia el este. A pesar de las medidas económicas abiertamente hostiles contra Rusia y los intentos de aislarla internacionalmente, la realidad es que el conflicto ucraniano hoy causa más quebraderos de cabeza a las potencias occidentales, y ha provocado auténticos conflictos internos en países como Francia y Alemania que observan desalentados como un simple acuerdo de alto el fuego es una quimera.

En este escenario, Ucrania sería la gran perdedora de la guerra al asumir el fin de su control definitivo de Crimea, la zona del Dombás y el fracaso de su intento de adherirse a la OTAN. Durante estos tres años y medio, Ucrania ha masacrado a sus obreros, que han sido secuestrado por dicho Estado fascista para mandarlos a morir al frente. Rusia, como la otra cara de este conflicto, ha defendido constantemente el interés de sus monopolios y el control de unos territorios ricos en tierras raras, a la par que ahoga a la clase obrera rusa y reprime al movimiento comunista.

Los Estados Unidos, que hipócritamente tratan de disfrazarse como mediadores de paz, buscan acabar con el conflicto en Ucrania para centrar todos sus esfuerzos contra China y bascular sus recursos, pues su maltrecha economía no puede sostener dos frentes en estos momentos de quiebra interna. A la vez, el acercamiento con Rusia de la administración trumpista busca erosionar la relación entre China y Rusia. No obstante, EEUU ya muestra su patente debilidad sentándose a negociar. Lo que a la par demuestra que lo que lleva aconteciendo en Ucrania desde febrero de 2022 es una guerra genuinamente imperialista entre Rusia y la OTAN. También queda patente que en Ucrania manda todo el mundo excepto el pueblo ucraniano. El país no tiene soberanía en absoluto sobre la guerra que se está librando en su propio territorio y es por ello que ocupa un rol secundario en las negociaciones de paz. Ucrania es el mayor ejemplo de que hoy los pueblos están totalmente cautivos y no existe el derecho a la autodeterminación bajo el yugo del imperialismo.

En este contexto, vemos como es Rusia quien está imponiendo las condiciones para finalizar el conflicto, erosionando la OTAN y las relaciones entre EEUU y la Unión Europea, ergo está erosionando la unidad del imperialismo occidental y ganando la guerra en el ámbito militar, económico y político. Sin embargo, su discurso de operación especial “contra el fascismo” se derribará en el mismo momento que se firme la paz, pues si de verdad se quisiera acabar con el fascismo habría que acabar por tanto con las condiciones que iniciaron la guerra y le dieron origen, y no solo con el gobierno de Zelensky.

Las reuniones que se han realizado entre Donald Trump y Vladímir Putin, así como las posteriores reuniones con Zelensky y distintos mandatarios europeos, no son más que un reflejo de las pugnas interimperialistas que se desarrollan en la actual fase de decadencia del capitalismo. Trump no busca garantizar la paz, sino salvaguardar la hegemonía de su burguesía monopolista frente al avance de otras potencias y apuntalar sus intereses en Eurasia. Putin, como representante de la oligarquía financiera y de los monopolios rusos, trata de defender sus esferas de influencia frente al cerco creciente de la OTAN. Es evidente que no se trata de un conflicto entre “democracia europea” y “autoritarismo ruso”, como hipócritamente lo presenta la propaganda occidental, sino de la colisión de intereses entre bloques imperialistas rivales.

Durante los últimos años Ucrania se ha convertido en un Estado lacayo de los Estados Unidos, un Estado fascista que ha negado todos los derechos a su población, a cambio de convertirse en el bastión más avanzado de la estrategia imperialista en Europa del Este. Pero tres años y medio de desgaste militar han terminado por revelar las contradicciones en el seno del bloque occidental y los monopolios europeos, en los que crecen las voces discrepantes contra los Estados Unidos y de quienes reclaman una mayor autonomía estratégica y económica para defender sus propios intereses.

Ante esta situación, la clase obrera no debe dejarse engañar por esta panda de burócratas, pues todos ellos son gestores de los monopolios y de la explotación capitalista. La única salida que tienen los trabajadores de todos los países es levantar su propia bandera: la del socialismo, el internacionalismo proletario y la lucha por la destrucción de este sistema que solo engendra guerra, explotación, miseria y fascismo.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 20 de agosto de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El racismo como herramienta de la burguesía hacia el fascismo

El capital va dejando cadáveres al ritmo que perpetra sus abusos contra los seres humanos y la naturaleza, que son sus dos únicas fuentes de riqueza. El capitalismo se niega a sí mismo en otra de sus flagrantes contradicciones y no tiene más recorrido que el de imponerse por la violencia. El destino de este sistema económico criminal es dejar progresivamente a grandes masas humanas en la cuneta y, a la vez, culpabilizarlos de su desdicha. La última herramienta que utiliza es el racismo para dividir al proletariado entre buenos y malos, con un discurso identitario que busca adormecer el instinto de clase que debe imperar en la lucha de la clase obrera.

Los algoritmos de las redes sociales redirigen a sus usuarios hacia discursos de odio y legalizan el fascismo que impera en la actualidad, al ser la única salida que tiene el capitalismo, en su fase imperialista, para sobrevivir. El discurso de odio cala en la conciencia de amplias capas de obreros y lo normaliza con el método de relacionar inmigración con delincuencia e invasión. A partir de ahí es muy fácil llevar a todas estas personas al redil estrecho del fascismo. Hay que reconocerle el éxito de su método porque ya han empezado los pogromos y las agresiones como pudimos ver en Torre-Pacheco (Murcia) o en otro episodio en Vallirana (Barcelona), donde se dedicaron a atacar un centro de menores con cócteles molotov, que ya había ocurrido unos días atrás en otra localidad de Barcelona (Piera), y que presuntamente podría ser obra de las mismas personas.

No se trata de casos aislados. Todo indica que la violencia escalará y que pronto habrá víctimas mortales. Grupos abiertamente nazis como Desokupa, Roberto Vaquero o Núcleo Nacional organizan en la sombra esta labor parapolicial. A ellos se suman nuevos actores de fachada “anónima” como Deport Them Now, un grupo ultra de jerarquía difusa que se organiza principalmente a través de redes sociales y canales de Telegram para propagar bulos, exhibir simbología nazi y coordinar agresiones. Este canal fue uno de los focos de convocatoria para la cacería de inmigrantes en Torre Pacheco, a la que se desplazaron ultras de diferentes regiones.

La presencia de simpatizantes de Núcleo Nacional y otros grupúsculos neonazis en estos chats muestra cómo estas redes digitales sirven de semillero para la violencia racista. La burguesía, a través de este tipo de estructuras y sus sicarios, lleva la violencia hasta el punto que necesita, retribuyéndolos económica y mediáticamente para continuar dividiendo a la clase obrera y desviando la atención de las verdaderas causas de la explotación.

Bajo el fascismo se abrirá un escenario de fuerte represión, porque el fascismo no es más que una anarquía jurídica, y amplias capas que ahora actúan como sicarios del fascismo serán ampliamente represaliadas a medida que cambien las necesidades de la burguesía. En palabras de Bertolt Brecht:

 

“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra, porque yo no era judío.
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar.”

 

Ante este problema que corre como la pólvora, el PCOE antepone el internacionalismo proletario y la conciencia de clase, que no hace diferencia entre proletarios y que los unifica en su lucha contra el capital, el cáncer que lo provoca todo. En esa tesitura, el escenario que se le abre al Partido es abiertamente difícil, pero eso no impedirá que no nos cansemos de hacer correr este mensaje entre las masas obreras. Asumir como propia la psicología y los intereses de la burguesía por parte de amplias capas de la clase obrera, no sólo va a traer las peores desgracias para el resto de su clase, sino que también se hará a costa de sacrificar los intereses de la clase obrera en pos de los beneficios privados de la burguesía. Lenin decía que los espacios que no ocuparan los comunistas los ocuparía la burguesía. El fascismo sólo es la demostración de que la burguesía juega con ventaja en el momento concreto de la lucha ideológica, la última que la sostiene, y muestra a las claras las urgencias que tiene para su propia supervivencia.

La mejor herramienta para combatir al fascismo es ensanchar las filas del PCOE como vanguardia del proletariado y portador de la ciencia emancipadora para las masas trabajadoras, el marxismo-leninismo, que pone fin a la explotación del hombre por el hombre y manda a la burguesía, culpable de todas nuestras desgracias, al estercolero de la historia. Contra el racismo, el fascismo y el capital construye la alternativa revolucionaria, milita en nuestras filas.

 

 “Tenemos dos males que combatir: el capitalismo y el racismo. Debemos destruir tanto el racismo como el capitalismo.”

Huey P.Newton (fundador de Los Panteras negras)

                 

¡Contra el racismo, marxismo-leninismo!

¡Construye contra poder, milita en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Aranceles, guerra y anticomunismo

El 27 de julio – siguiendo las promesas electorales de Donald Trump, que son las necesidades del capital estadounidense – los Estados Unidos y la Unión Europea pactaron un arancel base del 15% a los productos europeos, el gasto de 750.000 millones en comprar recursos energéticos estadounidenses e inversiones por valor de 600.000 millones.

Mientras las exportaciones europeas sufren las consecuencias de tal imposición, no habrá aranceles para los productos estadounidenses que compre Europa. Un acuerdo completamente desfavorable para la UE que, como eslabón secundario del imperialismo occidental, se arrodilla para salvaguardar la maltrecha economía de su hermano mayor y se demuestra como el peón sacrificable en la guerra comercial.

Como podemos ver, el mundo imperialista es cada día más inestable y las relaciones entre las potencias de la misma cadena imperialista se resquebrajan en términos comerciales, económicos, bélicos y políticos. La imposición arancelaria ha sido defendida por Ursula von der Leyen como una forma de compensar el déficit estadounidense, ya que los EEUU tienen una deuda pública del 120’8% del PIB, superando los 37 billones de dólares, de los cuales 9’2 billones vencen a finales del 31 de diciembre de 2025. Aquí se entiende el papel de Europa como nuevo inversor de un completo fraude, de una empresa completamente inviable como es el rescate de la economía de los EEUU, que es absolutamente impagable y cuya situación de quiebra, de default económico, es más que evidente.

Frente a esta realidad objetiva, la doctrina de Trump es el terror a nivel nacional e internacional, desplegando un furibundo anticomunismo, fomentando la guerra y la desestabilización mundial como medida para tratar de evitar el fin de la hegemonía de los EEUU al tiempo que ajusticia al proletariado internacional mientras que promete empleo y seguridad al pueblo norteamericano.

Ante este callejón sin salida, a los Estados europeos solo les queda apostarlo todo al camino de la barbarie, la guerra, el embrutecimiento ideológico y la lucha por la hegemonía mundial contra los BRICS+. Así pues, lo más importante es asegurarse la aquiescencia de la inmensa mayoría de la población, de la clase trabajadora, y ello se logra arrebatándole su corazón y alma, que es el Partido Comunista.

En este contexto, la República Checa ha alterado su Código Penal al objeto de criminalizar y perseguir el comunismo con penas de hasta 5 años de prisión para quienes utilicen en público símbolos como la hoz y el martillo o apoyen a organizaciones comunistas, poniendo así en entredicho la legalidad de los partidos comunistas del país. Una medida que se enmarca dentro del movimiento reaccionario y fascista que lleva años desplegándose por el viejo continente en países como Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Hungría o el Estado fascista de Ucrania.

Cada paso que dan las potencias imperialistas profundiza más en su declive y nos demuestra que estamos totalmente instalados en el fascismo. Nuestra economía avanza sin descanso hacia la militarización y nuestras libertades están siendo arrebatadas para encerrarnos en un escenario de guerra y muerte.

La UE se ha descubierto como el territorio perfecto donde fascistas, conservadores, liberales y socialdemócratas abrazan y consensuan las mismas políticas antiobreras, demostrándose que todos son iguales de burgueses y enemigos del proletariado. El enfrentamiento con Rusia en Ucrania está siendo la excusa predilecta de los imperialistas para empobrecer y someter más al proletariado en los países de la UE, para transferir más rentas desde el proletariado hacia los capitalistas, a costa de incrementar los impuestos a los trabajadores y eliminar subsidios, prestaciones y servicios públicos – o lo que es lo mismo, salario indirecto de la clase obrera.

Desde el Partido Comunista Obrero Español defendemos la inmediata salida del Estado español de la UE y de la OTAN, al tiempo que denunciamos el oportunismo de aquellas organizaciones como el PCE que sirven al imperialismo y se demuestran día a tras día como gestores del capital financiero y fieles lacayos del imperialismo, falsos comunistas cuya labor principal es desviar al proletariado de su camino revolucionario.

 

Madrid, 9 de agosto de 2025

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Sobre la libertad en España

La libertad de expresión en España, como cualquier libertad bajo la democracia burguesa, es libertad para la burguesía y esclavitud para la clase obrera. Existe el ejemplo de la inviolabilidad jurídica del rey y, por otro lado, el pasado febrero se han cumplido cuatro años del encarcelamiento del artista Pablo Hassel por cantar canciones sobre hechos consumados perpetrados por la monarquía, en especial por el emérito, monarquía impuesta por el dictador Franco y aceptada por la izquierda domesticada por el régimen en la figura del PCE de Santiago Carrillo.

El artículo 20 de la Constitución Española, en su punto 1, dice así:

Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

C) A la libertad de cátedra.

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

El artículo en sí crea un marco de libertades personales que son directamente mutiladas a partir de supuestos y limitaciones, en especial el punto b en el caso de Pablo Hassel, que no vamos a reproducir aquí por un tema de espacio, y que, como decíamos más arriba, es libertad para la burguesía y esclavitud para la clase obrera. No puede existir libertad bajo un estado que tiene alrededor de doscientas personas encarceladas por motivos políticos y un rey emérito que se va de rositas ante los escándalos que le revientan sin prisa pero sin pausa.

La libertad para la clase obrera es la libertad de sucumbir en la esclavitud asalariada y la violencia organizada de un estado armado hasta los dientes. Existen otras libertades recogidas en la Constitución Española como la libertad de mercado, que es la consagración del capitalismo, u otras supuestas libertades territoriales puestas en el papel y mutiladas de hecho, que no vamos a exponer por razones de espacio, de la que destacaríamos la falta de libertad de las naciones oprimidas para acceder al derecho de autodeterminación blindado por su Artículo 2. Desde el PCOE tenemos claro que no habrá revolución sin autodeterminación, ni autodeterminación sin revolución. Es obvio que lo que es bueno para una clase social es malo para la otra, son vasos comunicantes.

La libertad para la clase obrera sólo será alcanzada bajo la democracia proletaria, democracia para la inmensa mayoría productora y dictadura para la minoría explotadora, que no es otra que la dictadura del proletariado. Lenin decía que, tras la revolución proletaria, la burguesía continúa siendo más fuerte que la clase obrera organizada, así que el paso al socialismo ocupará toda una etapa histórica. Mientras la burguesía se blinda mediante derechos y libertades que son lo contrario para la clase obrera, esclavitud y represión, la clase obrera debe constituir su vanguardia revolucionaria para la defensa de sus intereses de clase fuera del marco de la democracia burguesa y su Constitución. Desde el PCOE organizamos las estructuras para dar a todas las luchas parciales su carácter de clase, mediante el FUP (Frente Único del Pueblo), y que la clase obrera conquiste su libertad formal que no es otra que el socialismo.

 

¡Socialismo como democracia de la mayoría!

¡Libertad presos políticos!

¡Construye la alternativa en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)