1

La bancarrota del imperialismo norteamericano y la guerra

Pasados unos días de la “huelga general” contra el genocidio palestino, el estado fascista de Israel sigue asesinando a palestinos en Gaza y en Cisjordania. El “Plan de Paz” para Gaza de Trump, aplaudido por los medios de manipulación de masas y sus sicarios opinadores – llamados tertulianos – para engañar al proletariado, no es más que el certificado de exterminio del pueblo palestino emitido por EEUU, con el aplauso de sus esbirros, para saquear Gaza – sus yacimientos petrolíferos – y hacer que el yerno de Trump, la familia Blair y una pléyade de capitalistas se hagan de oro gracias a megacontratos urbanísticos que harán de Gaza un títere de EEUU y para otorgar impunidad a los responsables del genocidio. Coparticipes de dicho crimen fueron los gobiernos como el de Egipto, Qatar, Turquía, Arabia Saudí, EAU, Pakistán, Jordania o Indonesia, y testigos del mismo los lacayos norteamericanos, y cómplices del genocidio sionista contra el pueblo palestino, entre los que se encuentra el Estado español y el resto de estados de la UE y, también, Gran Bretaña.

En la misma semana, Trump cerraba un próximo encuentro con Putin en Budapest para explorar la posibilidad de tratar de cerrar la guerra entre Rusia y Ucrania, a la par que se reunía con la marioneta fascista de Zelenski para aleccionar a este sobre la posición norteamericana para tratar de que se cierre la guerra.

Unos EEUU que, a pesar del negocio redondo que le está proporcionando la guerra ruso-ucraniana – puesto que no solo se está lucrando con la venta del GNL a un precio muy superior al que proveía Rusia, convirtiéndose en el principal proveedor de la UE, sino también con las armas que está colocando a Ucrania pagadas por los contribuyentes de los estados miembros de la UE – tiene necesidad de cerrar frentes para abrir guerras en otros puntos del mundo – tanto en América Latina como contra China fortaleciendo posiciones, y armando, tanto a Taiwán como Japón – para tratar de menguar la bancarrota económica y social que le asola.

EEUU tiene una deuda externa, con entidades financieras y estados que no son los EEUU, de 37 billones de dólares, de los que 9,2 billones vencen antes del 31 de diciembre de 2025, unido a la deuda “no financiada”, o lo que es lo mismo, cuyos acreedores son ciudadanos o entidades estadounidenses, que asciende a 104,6 billones de dólares. A ello hay que unirle los 18,39 billones de dólares de deuda de las familias. Una deuda no solo impagable, sino que acredita que EEUU es un estado económicamente en situación de quiebra, de default económico, al igual que su sociedad.

El estado federal norteamericano está cerrado ya que el Congreso no ha aprobado los presupuestos a Trump, por el momento. Por otro lado, los bancos regionales Bancorp y Western Alliance anunciaban el impago de dos préstamos vinculados a hipotecas basura, que recrudece la crisis financiera norteamericana desencadenada en 2023 con la quiebra de Silvergate Bank, Signature Bank y el Silicon Valley Bank, que va flechada hacia un crac financiero. El déficit comercial de EEUU, en julio de este año, ascendió a los 78.300 millones de dólares, hecho que implica que siga creciendo la deuda externa, insostenible, que el dólar como moneda global siga retrocediendo. La reindustrialización sin mano de obra – robotización – en EEUU prometida por Trump incrementaría los costes multiplicándose los índices de la deuda externa norteamericana.

Ante la situación terminal de la economía norteamericana, Trump está optando por depreciar el dólar para abaratar la deuda y para tratar de reducir el déficit comercial por la vía de incrementar las exportaciones, hacer que los tipos de intereses bajen para rebajar los intereses de la deuda, y proceder al rescate de empresas con dinero público a la par que se reducen los programas sociales. Estas medidas tienen sus efectos perniciosos ya que incrementarán la inflación, azuzarán mucho más la crisis política de la sociedad norteamericana, fortalecerán las monedas que compiten con el dólar a nivel mundial y exacerbarán, todavía más, la guerra comercial de EEUU con el resto de las potencias imperialistas. Por tanto, EEUU se encuentra en una situación económica que exhibe un estado de declive absoluto y, por cada medida que se ve obligado a adoptar para tratar de disminuir sus problemas económicos, lo que hace es acrecentarlos.

Esta situación de crisis terminal de la economía de EEUU también conlleva una crisis social y política. En EEUU se están confrontando aparatos estatales contra el estado federal, se están produciendo bloqueos institucionales y, como acontece en el imperialismo en que el estado tiende hacia la reacción, se judicializa la política teniendo un reflejo directo en el desprestigio de las instituciones burguesas y de desconfianza en el pueblo norteamericano que va en aumento. Ello se multiplica con la desigualdad social existente en EEUU, donde el 10% más rico concentra más del 70% de la riqueza del país, en la confrontación entre las ciudades y las zonas rurales, así como la cuestión de discriminación por cuestión de raza. Un caldo de cultivo que aboca a EEUU a la confrontación civil ya que el pueblo ya se ve obligado a confrontar de una manera más abierta al fascismo instalado en el estado.

Esta situación empuja a EEUU a la guerra imperialista, a la guerra para saquear y someter a los pueblos. Ya Trump, cuando accedió al gobierno, planteó que el continente americano – desde Canadá (a quien planteó que se anexionara a EEUU) al Polo Sur – debía estar bajo el dominio norteamericano y ser saqueado por dicha potencia, también mostrando sus apetencias sobre Groenlandia.

Trump, abrazando la Doctrina Monroe, considera que el continente americano es propiedad de los imperialistas norteamericanos y necesita disponer de todos los recursos y riquezas de las diferentes naciones de dicho continente. Un continente americano donde la presencia de China hace que EEUU retroceda. China es el primer socio comercial de las economías más potentes de América Latina como Brasil, Argentina, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Colombia, Chile o Perú, ascendiendo la cifra de negocio con dicho continente en 2024 a 518.470 millones de dólares.

El continente americano es la constatación del declive imperialista norteamericano, donde China, y BRICS, ganan peso en detrimento de EEUU. El triángulo del litio – Chile, Bolivia y Argentina – concentra el 70% de las reservas de litio del mundo, metal esencial para la construcción de baterías. Por otro lado, Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo y la octava mayor reserva de gas, así como importantes yacimientos de oro.

Esta es la verdadera razón, la bancarrota económica del imperialismo gringo y la necesidad de robar por la fuerza la riqueza de otros pueblos, por la que el genocida estado norteamericano ha enviado barcos de guerra contra Venezuela, estando decidido a iniciar una guerra contra Venezuela, como lo acredita la autorización del asesino de Trump para que la CIA realice operaciones agresivas en el país de Chávez  y, también, contra Colombia y, sin lugar a dudas, posteriormente, no dudarán en arremeter contra Cuba, algo que ya están haciendo recrudeciendo el bloqueo, que es un acto de genocidio que el estado norteamericano perpetra desde hace más de 60 años y que le ha costado a Cuba más de 1,5 billones de dólares.

Por otro lado, EEUU hará lo indecible porque la extrema derecha alcance el poder en Brasil el próximo mes de octubre de 2026, como está haciendo todo para sostener al gobierno fascista de Milei en Argentina, al objeto de desbancar a China como máximo socio comercial, así como socavar la influencia financiera de China en Argentina. Un Milei que ha demostrado lo que se esperaba de él, un vulgar ladrón fascista que ha enriquecido al capital financiero y que ha masacrado al pueblo argentino, pretendiendo entregar la riqueza argentina a EEUU. Sin embargo Argentina, a pesar del dinero que EEUU ha inyectado en el país para salvaguardar los intereses de los monopolios norteamericanos a través del préstamo del FMI de 20.000 millones de dólares en abril, de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de 500 millones de dólares, y de la injerencia en los comicios de octubre mediante la suscripción de un acuerdo de estabilización cambiaria de 20.000 millones de dólares y del compromiso de Bessent y Trump de hacerse cargo de todo lo que sea necesario para sostener al estado, comprueba que los efectos de todas esas acciones no sirven para sostener el cambio entre el peso y el dólar, de tal modo que toda la propaganda y dinero norteamericano no están sirviendo para evitar la bancarrota de la economía de Argentina demostrándose la debilidad, tanto del dólar, como del gobierno norteamericano para sostener económicamente a Argentina y, consecuentemente, retratándose, nuevamente, el declive económico norteamericano.

EEUU, y sus socios imperialistas, han apostado todo al fascismo como único salvavidas, y morirán matando. Todo lo que brota de “occidente” está putrefacto y está preñado de fascismo. Pero, por más guerras que hagan, el sistema económico imperialista no podrá sostenerse pues es inviable, vive en días que ya no le corresponden. La única salida del imperialismo es asesinar y robar sin piedad, es masacrar al proletariado, sojuzgar a los pueblos del mundo y, aún y así, a cada paso que da la robotización niega más el capitalismo y sienta las bases materiales para que el mundo entierre la formación socioeconómica capitalista y alumbre la socialista.

La revolución socialista, objetivamente, ya está lanzada, sin embargo, es necesario que la clase obrera tome conciencia de ello para hacer lo que le corresponde, apuntillar al capitalismo, mandarlo al estercolero de la historia y construir el nuevo mundo, el socialismo.

El imperialismo hoy es el mayor peligro que tiene la humanidad para su supervivencia, y EEUU que lleva más de medio siglo siendo el mayor enemigo de ésta, en su declive imperial no tiene más salida que sojuzgar a los pueblos y arremeter sin piedad contra el proletariado, como está haciendo con los trabajadores inmigrantes.

Únicamente el proletariado organizado y dirigido por el movimiento comunista, armado con el marxismo-leninismo, puede acabar con esta barbarie acabando con el imperialismo que lo genera. Cuanto más tardemos los comunistas en articular una salida organizativa y política revolucionaria al proletariado, más sangre inocente se derramará. ¡Para que el género humano pueda vivir el imperialismo debe morir!

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento al pueblo a la organización revolucionaria contra el capitalismo y su Estado, hacemos un llamamiento a engrosar las filas del Partido. Asimismo, nuestro Partido envía todo nuestro internacionalismo proletario con el pueblo venezolano y todos aquellos pueblos que están siendo agredidos por el imperialismo, apelamos a su organización y unidad para repeler la agresión norteamericana, agresión que repudiamos y rechazamos. EEUU y los imperialistas son enemigos jurados de la humanidad y, consecuentemente, luchar contra el imperialismo sin cuartel, en todos los terrenos, construyendo la revolución socialista, es la mayor acción de humanismo que el proletariado puede realizar.

 

 ¡MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡CONSTRUYAMOS LA REVOLUCIÓN PROLETARIA, CONQUISTEMOS EL SOCIALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

 

Madrid, 25 de octubre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La unidad del sindicalismo de clase se forja luchando contra el oportunismo

La clase obrera enfrenta hoy uno de los momentos más decisivos de su historia, jugándose su existencia en un contexto de agudización de la explotación, de incremento de la precariedad y destrucción de fuerzas productivas, tanto por la vía del empobrecimiento como de las guerras imperialistas. Una economía cada día más putrefacta que pivota sobre la timba del capital financiero y la militarización de la economía, con la consecuente depauperación de las condiciones de vida del proletariado, así como la pérdida de la vida de centenares de miles de proletarios que son los que perecen en las contiendas interimperialistas.

La clase obrera es la única clase revolucionaria, el sujeto revolucionario, puesto que es la clase que tiene la potencia -en tanto es la más numerosa y es la que genera la riqueza- y la necesidad objetiva de emanciparse de este régimen de explotación imperialista que nos condena a los proletarios a vivir en oprobio, a la miseria material y espiritual y la muerte.

Sin embargo, hoy la clase obrera, como consecuencia de la debilidad del movimiento comunista, que es el alma, el pensamiento racional y consciente del proletariado, se halla bajo la influencia ideológica que el capital financiero le inocula a través de sus instrumentos propagandísticos y políticos.

Sin el movimiento comunista, sin un partido marxista-leninista que gane influencia en la parte más consciente del proletariado, la clase obrera no toma conciencia de sí y para sí, no toma conciencia de que es el sujeto revolucionario y que es el motor de la construcción de un nuevo proyecto histórico: el Socialismo.

Es por esta situación por lo único que los capitalistas mantienen el poder, puesto que su sistema se halla en absoluta bancarrota, demuestra cada día su agotamiento y su inviabilidad, tanto en el terreno económico como en el político. El instrumento político más acabado que tiene la burguesía, la patronal, contra la clase obrera es el oportunismo en tanto que la pervierte ideológicamente, la desorganiza y la atomiza suponiendo un freno para el desarrollo de la ideología y la organización revolucionaria de nuestra clase social, el proletariado.

El motor de la historia y el principio rector de la sociedad dividida en clases sociales antagónicas, como la capitalista, es la lucha de clases que en la época del imperialismo se muestra como la contradicción fundamental entre éste y el socialismo. La lucha de clases transita por tres vías o cauces: la lucha ideológica, la lucha política y la lucha económica.

En consecuencia, en todos los campos, en todos los planos de la sociedad capitalista, o se está con el proletariado, asumiendo la lucha de clases como motor de la historia, o se está con la burguesía, abrazando el interclasismo que es abrazar el sometimiento del proletariado a la burguesía.

Por tanto, en el campo del sindicalismo, como en todos los órdenes de la sociedad capitalista, la lucha de clases rige no solo en la lucha contra los empresarios sino, también, en la lucha contra el oportunismo en el seno de los sindicatos.

En el Estado español hoy hay un número importante de organizaciones sindicales que abrazan la conciliación de clases, la subordinación del trabajo al capital, que están alimentadas por la Patronal directamente, como por ejemplo, en empresas del sector de los grandes almacenes, o por el estado de los empresarios, del Capital, como son CCOO y UGT, bien regadas con dinero público por parte del Estado burgués: Estas dos organizaciones, directamente compradas por el Estado, recibieron 88,9 millones de euros de subvenciones públicas en 2024.

Por otro lado, en el Estado español hay sindicatos que se reclaman del sindicalismo de clase, en tanto dicen abrazar el principio de la lucha de clases y, consecuentemente, que la organización y la acción sindical del proletariado deben desarrollarse asumiendo desde una perspectiva clasista, asumiendo la lucha de clases como el alfa y el omega del pensamiento y la acción del proletariado organizado en la defensa de sus intereses económicos y políticos, de la aspiración del proletariado de superar el sistema capitalista de producción, considerando, pues, que la lucha de clase entre patronos y obreros discurre por los tres cauces por el que circula: el ideológico, político y económico.

El mayor enemigo que tiene el proletariado es, sin duda, el oportunismo que lo malea y corrompe ideológicamente y lo divide y debilita organizativamente. En el Estado español, sin duda, la versión más putrefacta y abyecta del oportunismo la encarna, sin lugar a dudas, el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE). Dicho partido, en la conmemoración del 80 aniversario de la Federación Sindical Mundial (FSM) señalaba lo siguiente en su artículo “La FSM, fundada en 1945, encarna principios alineados con el pensamiento de Lenin: la denuncia del sindicalismo de pacto social, el antiimperialismo y solidaridad de clase transnacional (…) Rechazo al reformismo oportunista: Mientras los sindicatos de pacto social colaboran con la burguesía, la FSM denuncia la explotación como inherente al capitalismo y aboga por su abolición.”. Y mientras el PCPE dice de boquilla eso en la conmemoración del 80 aniversario de la FSM, mientras señala al “sindicalismo de pacto social”, que en el Estado español sus máximos estandartes son CCOO y UGT, ese partido y sus militantes siguen engrosando las filas de ese “sindicalismo de pacto social”, véase en la fotografía, sin ir más lejos, un dirigente murciano del Comité Central del PCPE con la credencial de CCOO al cuello:

 

O, por poner otro ejemplo, dirigentes del PCPE-PCPA malagueño, como Juan Antonio Perles miembro de la Ejecutiva de FSC-CCOO en Málaga:

 

 

O Gloria Fernández, dirigente histórica del PCPE en Málaga y Andalucía.

 

¡Ese es el oportunismo! Se critica de boquilla mientras se forma parte de lo que se critica, mientras se forma parte “del sindicalismo de pacto social” que dicen criticar.

Recientemente, dicho partido publicaba en sus redes sociales el panfleto oportunista “La Socialdemocracia Sindical. Descaradamente Belicistas” en el que critica a UGT por estar a favor del belicismo burgués y no representar a la clase trabajadora. Pero, realmente, ¿qué se esconde tras esta crítica a UGT sino un blanqueo a CCOO, donde una parte de su militancia trabaja? Tanto CCOO como UGT son apéndices del Estado fascista español y están alineados en los mismos planteamientos de conciliación de clases, de subordinación del proletariado a los intereses del capital y de defensa del imperialismo.

Ese es el oportunismo, por un lado adulan y celebran el 80 aniversario de la FSM y por otro militan en su antagónico sindical a nivel mundial, en los sindicatos de la CSI como CCOO.

Una de las cosas que el PCPE aplaude en su comunicado de conmemoración del 80 aniversario de la Federación Sindical Mundial (FSM) es lo siguiente: “Internacionalismo proletario: La FSM practica este principio desde el apoyo de las luchas contra el imperialismo en Palestina, Cuba y Venezuela hasta su presencia en infinidad de rincones del planeta en defensa de las masas trabajadoras.”.

El internacionalismo proletario nace de la consigna emitida por Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista que decía “¡Proletarios de todos los países, uníos!”. Dicha consigna muestra, sin lugar a dudas, que el proletariado es una única clase universal, internacionalista.

En el Estado español hay más de 500 sindicatos registrados, donde los trabajadores estamos divididos. De estos sindicatos una pequeña parte se denominan sindicatos de clase, y se reivindican como tal, y un gran número de ellos se adhieren a la Federación Sindical Mundial. Unos sindicatos en el Estado español cuyas centrales sindicales que la componen están divididas en dos grupos: el primer grupo liderado por LAB de naciones sin Estado, y un segundo grupo aglutinados en torno al Comité Estatal de la FSM compuesto por cuatro o cinco sindicatos pequeños. Todos ellos dicen ser sindicatos de clase pero, si todos son sindicatos de clase, si todos ellos son sindicatos que conciben como principio rector de la sociedad la lucha de clases y, por tanto, de las relaciones entre obreros y patronos, ¿cómo es posible que estén divididos? ¿por qué no se unen y toman nota de experiencias como la que se ha sucedido en Italia con Unione Sindacale di Base (USB) que ha sido capaz de unificar al sindicalismo de clase transalpino creando una auténtica sección de la FSM en el estado italiano? Una parte de culpa de que este proceso de unificación del sindicalismo de clase no cuaje estriba en la acción fraccionalista, trotskista, del  PCPE que no vacila en crear chiringuitos para tratar de controlar el comité estatal de la FSM por la vía de la división, al objeto de tratar de controlar la interlocución con la FSM, a pesar que los cuadros de ese partido dentro de los sindicatos de clase no tienen raigambre alguna con los centros de trabajo ni con las secciones sindicales pues son incapaces de construir absolutamente nada en sus centros de trabajo, aquella minoría que está en edad de trabajar. Un comportamiento impropio e indigno de alguien que se denomina comunista y que, sin duda, ensucia a los auténticos comunistas y perjudica sobremanera a la clase obrera.

Si todos los sindicatos que son de la FSM en el estado español, tanto los sindicatos de la nación española como los sindicatos de las naciones postergadas – Cataluña, Euskadi y Galicia – que la existencia previa del Estado español les ha negado conformarse en estado, lucharan por la unidad sindical de clase, no debería haber ninguna razón, en términos ideológicos, para darse dicha unidad si hubiera honestidad proletaria, si se pusieran los intereses y la unidad de la clase obrera que va indisolublemente unida a la emancipación de los pueblos oprimidos en el primer lugar de todos.

La FSM a lo largo de su historia se ha caracterizado por buscar la unidad de la clase obrera, luchar contra el colonialismo y la opresión de los pueblos, por la dignidad y la vida de la clase obrera, por la paz. Si realmente todos fueran fieles discípulos del pensamiento y la praxis de la Federación Sindical Mundial en el Estado español ya hubiera sido posible la irrupción de una central sindical única de clase que acrecentaría la fuerza y la organización del proletariado en los centros de trabajo y, consecuentemente, multiplicaría las fuerzas del progreso social, mejorando la situación económica y política del proletariado y haciéndolo más rico en términos ideológicos.

El desarrollo del movimiento sindical clasista es fundamental para acelerar el proceso para que la clase obrera pueda vivir dignamente, para que pueda conquistar no solo mejoras económicas y políticas sino hábito organizativo, para que el proletariado como sujeto transformador de la sociedad disponga de músculo y luche por controlar y domeñar la producción a los intereses de la mayoría obrera. Esta obra es factible si las bases de los sindicatos dan un paso hacia adelante, si anteponen la unidad del proletariado a otros intereses particulares y los auténticos comunistas, no los fantasmas oportunistas criados y nacidos de la putrefacción del movimiento comunista de la década de los 80s, debemos empujar por desarrollar organización sindical de clase en los centros de trabajo y que, desde los centros de trabajo, desde abajo, se conquiste esa central sindical única de clase que necesitamos los proletarios en el Estado español, y esa obra únicamente puede ser construida por los obreros desde las fábricas, desde los centros de trabajo, de manera democrática, verdaderamente asamblearia.

Nuestro Partido está comprometido en la construcción de una central sindical única, de clase, en el desarrollo y el fortalecimiento de la Federación Sindical Mundial y, para ello, hacemos un llamamiento a las bases de los sindicatos de clase a dar pasos en la construcción de dicha fuerza unitaria acabando con chiringuitos y reinos de taifas que son ajenos a los intereses generales del proletariado y que solo atienden a intereses particulares de aquellos que, de facto, están en la misma orilla de la burguesía.

 

¡Desarrollar la lucha de clase es luchar a muerte contra el oportunismo en el seno del movimiento obrero!

¡Por la unidad del sindicalismo de clase, por una central sindical única del proletariado!

¡Por el desarrollo de la Federación Sindical Mundial!

 

Madrid, 21 de octubre de 2025

COMISIÓN DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




La Mancha enfrenta un conflictivo proyecto con la instalación de una planta de biometano

La Mancha enfrenta un conflictivo proyecto con la instalación de una planta de biometano. Esto para los vecinos tiene unas consecuencias nefastas tanto a nivel ambiental como sobre la propia seguridad. La mirada cortoplacista invita a estudiar un poco más a fondo los pros y los contras de esta iniciativa.

Vamos a analizar en concreto el proyecto de Valdepeñas, el municipio que se verá más afectado de todos cuantos afectan a La Mancha.

Aparte de la alta inversión, la planta necesita un mantenimiento y suministro constante y abundante de materia orgánica para evitar fallos técnicos o pérdidas de eficiencia. La recolección, transporte y almacenamiento del sustrato puede ser compleja y costosa. Aparte de un funcionamiento molesto para los vecinos, también se derivan olores y contaminación del agua y del suelo que pueden provocar daños irreversibles en el medio natural. Se suma a todo esto las posibles fugas de metano y riesgos de explosión durante la digestión o upgrading y que el metano es un gas de efecto invernadero potente.

Es curioso mencionar que la planta se pretende instalar a 1’5 km de dos de los barrios más obreros de Valdepeñas, como son Lucero y Virgen de La Cabeza, que serían los que más sufrirían las consecuencias, tal y como podemos ver en este mapa.

Mientras, el Nuevo Valdepeñas, la zona emergente de empresas de ocio e industria, y además, donde viven los más adinerados de la ciudad, si bien es cierto que sí se vería afectada, no es, ni de lejos, lo mismo que harían Lucero, Virgen de La Cabeza y, en menor medida, pero también con altos niveles de contaminación, San Nicasio y San Pedro.

Lo único beneficioso para la clase obrera de Valdepeñas sería la creación de los puestos de trabajo, pero de otras experiencias sabemos que se crearán mediante la subcontratación y con un altísimo porcentaje de trabajo temporal.

A este proyecto, en La Mancha añadimos los de Manzanares, La Solana, Albacete, Toledo o Ciudad Real, Tomelloso o Alcázar de San Juan, entre otros, por lo que estamos hablando de que se verán afectadas más de 300.000 personas, llevándose la mayor cantidad de residuos el eje Llanos-Valdepeñas.

Ante este hecho, el PCOE de Ciudad Real nos oponemos a este proyecto que se puede equiparar al todavía abierto de la mina, con unas similitudes muy parecidas (paupérrimos puestos laborales, extrema contaminación, desvaloración del suelo y destrucción del principal motor económico de Valdepeñas…).

El cortoplacismo es el arma de la burguesía para generar beneficios inmediatos en un sistema quebrado, el capitalismo, y que sólo puede aspirar a la ganancia inmediata debido a su bancarrota moral y económica.

En el otro extremo se sitúa la clase obrera como garante de los recursos naturales y de la socialización de los beneficios fruto del trabajo social, que dé respuesta a toda esta violencia medioambiental y vecinal y que no es otra que la superación de este sistema roto y caduco mediante la construcción del socialismo.

La clase obrera organizada, como en el caso de la mina, volverá a librar la batalla y volverá a vencer como lo hizo en 2016 y como lo hará próximamente, no nos cabe duda de eso.

El PCOE volverá a estar en esta lucha parcial para educar como vanguardia revolucionaria a la clase obrera con la consigna de que la planta no es más que un solo síntoma de una enfermedad que se llama capitalismo y que siempre lleva aparejada la corrupción y el expolio.

Desde el PCOE sabemos que la clase obrera armada con la ciencia del marxismo-leninismo es invencible y trabajamos para ello en cualquiera de los frentes de lucha y hoy en Valdepeñas la planta del biometano es el frente.

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Hacia la huelga general política

Desde el PCOE saludamos a la huelga general de mañana. La huelga general es una de las herramientas fundamentales para aumentar la temperatura de la lucha de clases, siempre que no degenere en una simple protesta laboral, sino en un acto de confrontación directa con el modo de producción capitalista. En ese escenario, la clase obrera paraliza la producción y demuestra que sin su fuerza de trabajo la economía no produce nada y pone en cuestión la legitimidad del poder burgués y de la apropiación privada del trabajo social. Además, es una escuela para la toma de conciencia colectiva de una clase social que actúa unida en la defensa de sus intereses de clase.

La huelga general no es un fin en sí misma, es una más de las herramientas de que dispone la clase obrera para poner en jaque a la burguesía y avanzar en la conciencia política de las masas. Pero en contra del espontaneísmo y el reformismo, que es la herramienta del oportunismo para volver la huelga inofensiva, la clase obrera debe estar dirigida por un partido comunista organizado que sepa convertir la huelga general económica en huelga general política. Sin una dirección política y sin una estrategia para tomar el poder, la huelga general entra en el camino del fracaso instantáneo y en el redil estrecho de la legalidad burguesa.

Nuestro partido, el PCOE, quiere denunciar abiertamente la explotación capitalista y convertirá esta huelga general en una tribuna para educar a las masas y atraerlas hacia el partido. Para el derrocamiento del sistema productivo capitalista, la clase obrera debe conquistar el poder y demoler toda forma de explotación del hombre por el hombre y la apropiación privada del trabajo social. En esa lucha debe adueñarse de los medios de producción para ponerlos al servicio de la inmensa mayoría, la clase obrera, la que todo lo produce como hace visible la huelga. Sabemos que cuando la clase obrera se organiza y toma la iniciativa el poder cambia de manos.

Desde el PCOE denunciamos la militarización de la economía para los intereses espurios de la burguesía, concentrados en provocar guerras como única salida para su bancarrota, como el genocidio de Palestina como último capítulo, a costa de recortar nuestros derechos y libertades. Desde el PCOE te llamamos a unirte a la huelga y a organizarte dentro del partido revolucionario de vanguardia, para que esta huelga general sea la chispa que prenda contra este sistema de explotación asesino y fascista.

 

¡No más guerras del capital!

¡Hacia la huelga general política!

¡Por la emancipación de la clase obrera!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Es la hora de la revolución social

Los comunistas afirmamos que cada época histórica trata de un desarrollo y transformación de las relaciones de producción y de las formas de propiedad. Con anterioridad, la burguesía, cuando se trataba de una clase revolucionaria, desbancó al feudalismo y sus formas de propiedad e instauró el capitalismo, que vino a revolucionar las relaciones de producción que se dieron hasta entonces. La burguesía tomó como objetivo histórico el máximo desarrollo de los medios de producción y nuevas formas de propiedad. Una vez cumplida su función se ha transformado en la clase social más reaccionaria de la historia y en el principal peligro para la supervivencia y el desarrollo humano. Marx, en su “Contribución a la crítica de la economía política” (1859) decía que “El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general”. El modo en que los hombres en interacción entre sí producen todo lo que es necesario para la vida revoluciona no solamente las relaciones de producción sino, además, nos dice en la misma obra que “Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad chocan con las relaciones de producción existentes, o lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí”. Como dijimos más arriba, la burguesía tomó como objetivo histórico el máximo desarrollo de los medios de producción y nuevas formas de propiedad que ahora chocan con las nuevas relaciones de producción que se han gestado en sus entrañas. Al cumplir su misión histórica, la burguesía crea a una clase social antagónica, el proletariado, desposeída de todo menos de su fuerza de trabajo, fuerza que se ha convertido en una simple mercancía más, y que inicia y desarrolla las leyes de la dialéctica materialista.

En primer lugar, la unidad y lucha de contrarios. Los contrarios se unen y se enfrentan, es donde se da la lucha de clases como motor de la historia. En segundo lugar, la negación de la negación. Uno de los contrarios se impone al otro, lo niega y se inicia así el fin de la lucha con un producto nuevo que nace de las entrañas de lo viejo pero que lleva adherido nuevos desarrollos, en este caso romper la traba por la que el sistema económico se ha convertido en un escollo insalvable para las relaciones de producción. En tercer lugar, el cambio de lo cuantitativo en cualitativo, época de la revolución social que trae aparejadas otras formas nuevas de propiedad que ya no representan una traba para las nuevas relaciones de producción que se gestaron anteriormente. Marx lo advierte en la misma obra “No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina la conciencia. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas. Y se abre así una época de revolución social”.

El capitalismo ha cumplido su misión histórica, revolucionar al máximo los medios de producción y se ha convertido en esa traba que expone Marx para el desarrollo y progreso social de la humanidad. Nuestro Partido ya lanzó una resolución en su último pleno sobre la misión histórica que había agotado la burguesía y que en dos de sus resoluciones dicen lo siguiente “la burguesía consciente de esta realidad de estar en la época de su fenecimiento, de la revolución social y del nacimiento del nuevo mundo socialista, pretenden extender su existencia y su dominio de la única manera que pueden, mediante el fascismo al objeto de reprimir a las fuerzas del progreso social, la clase obrera, y la guerra, puesto que a la burguesía no le queda otra que tratar de liquidar el excedente humano que para ella, y su moribundo y criminal mundo, genera la automatización”. Y también “Asimismo, la burguesía, hace progresar la técnica únicamente en aquellos campos que les llenan los bolsillos de dinero, así como en los terrenos de la represión y la guerra, suponiendo un freno para el progreso tecnológico en los campos vitales para el proletariado, que es la humanidad”.

Llegados a este punto afirmamos con base científica que las condiciones para la revolución ya están dadas. El freno de la burguesía al desarrollo social y la apropiación privada del trabajo social se han convertido en un escollo inasumible para el desarrollo de la humanidad entera.

El PCOE debe trasladar a la clase obrera este mensaje para que ésta se organice y arrebate los medios de producción a la clase parasitaria, asesina y reaccionaria, la burguesía, hecho que abrirá las puertas a un desarrollo humano ilimitado. Para la nueva sociedad, la socialista, el proletariado cuenta con el increíble desarrollo tecnológico que le lega la burguesía en su fenecimiento, para convertirlo en desarrollo social y no de una minoría egoísta y parasitaria. Contra la barbarie. el fascismo y la guerra que trae aparejado el capitalismo, en su fase imperialista, no queda otra que construir el socialismo dentro del cual la clase obrera se emancipe de la esclavitud asalariada y de la explotación capitalista, verdadera rémora histórica. Para ello, el proletariado, siempre contará con su vanguardia revolucionaria, el PCOE.

 

¡Por la revolución social!

¡Por la emancipación de la clase obrera!

¡Construye el futuro en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Saludo a la FSM en su 80 aniversario

La Federación Sindical Mundial, con una trayectoria de lucha obrera iniciada tras la Segunda Guerra Mundial que significó la victoria del socialismo sobre el imperialismo, ha cumplido 80 años defendiendo los valores de la unidad de clase y el internacionalismo proletario por la superación del sistema capitalista de producción.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) felicita a la Federación Sindical Mundial por su 80 aniversario y le trasladamos todo nuestro apoyo en su labor de fortalecer el sindicalismo de clase y combativo en el mundo. Esperamos que la celebración de su aniversario sea exitosa y sirva de impulso para el desarrollo del trabajo que tiene por delante su organización.

Hacemos, asimismo, un llamamiento desde nuestro Partido a los miles de militantes obreros adscritos a la FSM en el estado español a la unidad sindical en una central sindical única que barra de una vez por todas tanto al “chiringuitismo” que sufre el sindicalismo alternativo como al sindicalismo amarillo financiado por el Estado español. Una central sindical única de clase y combativa será la única herramienta útil para los trabajadores en su lucha contra los monopolios y el imperialismo.

La lucha sindical, defendiendo honestamente los principios de la Federación Sindical Mundial, será la única que permitirá al proletariado cumplir sus objetivos históricos de emancipación como clase.

 

¡POR UN SINDICALISMO DE CLASE Y COMBATIVO!

¡CONTRA EL CAPITALISMO Y LA EXPLOTACIÓN DEL GÉNERO HUMANO!

¡VIVA LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




La nula separación de poderes en España

El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, está imputado por el Tribunal Supremo por un presunto delito de revelación de secretos, vinculado a la difusión de correos electrónicos relativos a Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso.

La imputación del fiscal general y el apoyo del Gobierno han provocado una fuerte polémica nacional sobre la independencia del sistema judicial y la influencia política sobre el Ministerio Público. Este caso pone de relieve la fragilidad del diseño constitucional español respecto a la separación real de poderes. Esta configuración hace que la separación de poderes sea más formal que real. Es decir, existe una separación de funciones, pero con significativo influjo mutuo, particularmente desde el Gobierno, lo que ha suscitado críticas sobre la independencia judicial. Además, el Consejo General del Poder Judicial es nombrado por designación política en las Cortes Generales, lo que implica una conexión clara entre Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

La separación de poderes es uno de los pilares fundamentales del autodenominado Estado de Derecho y de cualquier democracia burguesa consolidada. Sin embargo, en el caso del estado español, esta separación se ha mostrado más como una aspiración teórica que como una realidad práctica. Desde la supuesta Transición hasta hoy, los distintos poderes del Estado —Ejecutivo, Legislativo y Judicial— han demostrado una interdependencia que pone claramente en entredicho la separación de poderes. En teoría, el Parlamento debería ejercer control sobre el Gobierno. En la práctica, sin embargo, las mayorías parlamentarias son una mera extensión del poder ejecutivo. Los diputados votan generalmente siguiendo las directrices del partido, sin independencia real ni margen para la disidencia. Esto convierte al Congreso en una cámara de resonancia del Gobierno, anulando su función de fiscalización.

El sistema de listas cerradas y bloqueadas refuerza este fenómeno: los diputados no responden ante los ciudadanos, sino ante las cúpulas de sus partidos. De este modo, el Ejecutivo controla de facto al Legislativo, consolidando un poder vertical y disciplinado que diluye el principio de separación de poderes. El caso más alarmante es el del Poder Judicial. Aunque la Constitución del estado español proclama su independencia (art. 117), la realidad demuestra lo contrario. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), órgano de gobierno de los jueces, es elegido en su mayoría por el Parlamento, lo que lo politiza profundamente. Los partidos pactan entre sí los nombramientos de los vocales en función de cuotas ideológicas, lo que socava la credibilidad del órgano y, por extensión, del conjunto de la justicia.

Además, el Tribunal Constitucional, pese a su papel clave como garante de la legalidad, también sufre este proceso de colonización partidista. La falta de separación de poderes en el estado español no es un simple defecto técnico, tiene consecuencias profundas para el propio sistema político. Sin un poder judicial independiente, no hay garantías reales para los derechos fundamentales que la Constitución proclama para la clase obrera, no así para los intereses de la burguesía y los explotadores. Sin un Parlamento autónomo, no hay verdadero control del poder. Y sin órganos reguladores ajenos al juego partidista, no hay instituciones creíbles ni eficaces.

Lo que se consolida, entonces, es una partitocracia: un sistema en el que los partidos mayoritarios colonizan todas las instituciones del Estado, eliminando los contrapesos necesarios para evitar abusos. La separación de poderes en España es, en muchos aspectos, una ficción constitucional. La subordinación del Legislativo al Ejecutivo, y la captura del Judicial por intereses políticos, comprometen seriamente el equilibrio institucional y la calidad democrática de la democracia burguesa.

En el estado español gobierna la dictadura del capital que es perpetuada a costa de estos “defectos de forma”. En su Artículo 38 dice “Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad”, blindando el sistema capitalista. También en su Artículo 1, en su título preliminar dice, entre otras lindezas, “La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria” y “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”, blindando un régimen hereditario iniciado por el dictador Franco y negando así el derecho de las naciones oprimidas a la autodeterminación.

Desde el PCOE tenemos claro que, ante esto, la única salida es revolucionaria como ya expusimos en nuestro último Congreso. La dictadura del capital ha de ser derrocada por la dictadura del proletariado. El proletariado organizado y guiado por la vanguardia revolucionaria organizada, el partido comunista, derrocará este régimen que no es más que la continuación del que llevó a cabo el golpe de estado el 18 de julio de 1936 con un toque cosmético que no consigue para nada maquillar ya su forma interesada y partidista. El PCOE te llama a unirte a la revolución social militando en sus filas para defender, frente a la agresión, nuestros intereses de clase.

 

¡Por la demolición de los estamentos burgueses!

¡Por el triunfo de la clase obrera!

¡La única salida es revolucionaria!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Democracia burguesa y democracia proletaria

La bancarrota del capitalismo de todo el mundo, en su fase imperial, pone a trabajar a todos los agentes de la burguesía, a infiltrarse en los movimientos obreros y en los partidos de la izquierda domesticada a base de subvenciones, como el PCE o el PCPE, para introducir argumentos que puedan crear la confusión necesaria para perpetuar la dominación de los explotadores. Uno de los términos que se ven afectados es el de la democracia, cuya etimología sería el poder emanado del pueblo y que la burguesía esgrime obviando su carácter clasista. La democracia que esgrime la burguesía es la democracia en abstracto, la de una ínfima parte de la población, los explotadores y sus secuaces, sobre la inmensa mayoría de la población, los únicos que producen valor, la clase obrera, esto es, la democracia de, por y para los intereses de clase de la burguesía. Para ello se sirve de la democracia en abstracto, como ya dijimos, y la presenta como el único y menos malo de los sistemas.

Ante esto, el PCOE declara que no puede haber democracia con hambre, no puede haber democracia con propiedad privada de los medios de producción, no puede haber democracia con exclusión social, no puede haber democracia con incultura, no puede haber democracia con apropiación privada del trabajo social por parte de una minoría parasitaria, que impone sus intereses privados por la violencia organizada mediante un estado burgués armado hasta los dientes. Y el PCOE no lo repite como un dogma, sino que todas estas consecuencias afectan directamente a la clase social infinitamente más amplia, la clase obrera. Para que nos entendamos, sin manipulación y violencia organizada, ningún colectivo ampliamente mayoritario, en este caso la clase obrera, sería capaz de votar en contra de sus propios intereses condenándose a la esquilmación, el saqueo sistemático y la ignorancia. En este punto, los comunistas tenemos que felicitar a nuestros explotadores por sostenerse mediante la batalla ideológica, cuando la base económica ya no les acompaña. Se trata de una enfermedad que el PCOE cura insuflando conciencia de clase a las amplias masas trabajadoras.

Si partimos de nuevo de la etimología de democracia, entendida como el poder emanado del pueblo, la democracia por definición y por el amplio juego de mayorías, ha de ser proletaria. Esta democracia verdadera no caerá del cielo a nuestros hermanos de clase y su construcción le enfrentará a la resistencia violenta y organizada de los explotadores, que patalearán hasta el último día ante el peligro de la pérdida de sus privilegios. Su consecución y consolidación ocupará toda una época histórica debido a esta resistencia y se suavizará progresivamente cuando desaparezcan los antagonismos de clase, extinguiendo a su vez al estado. En su opúsculo “Democracia burguesa y democracia proletaria”, Lenin (1919), que sirvió para la apertura del I Congreso de la Internacional Comunista, dice así, “La historia enseña que jamás una clase oprimida ha llegado a dominar –y no podría llegar de otro modo– sin pasar por un período de dictadura, durante el cual se apodera del poder político y abate por la fuerza la resistencia desesperada, exasperada, que no se detiene ante cualquier crimen, que siempre le han opuesto los explotadores”. Por eso, hasta que la resistencia burguesa no se abata, la dictadura del proletariado en concreto, frente a la dictadura en abstracto que esgrime la democracia burguesa para legalizar su dictadura burguesa, será la forma que libere y organice a la clase obrera en su emancipación del trabajo vivo frente a la dictadura del capital, será la forma más radical de democracia. Esta democracia proletaria se realizará muy conscientes de que no puede haber democracia con hambre, no puede haber democracia con propiedad privada de los medios de producción, no puede haber democracia con exclusión social, no puede haber democracia con incultura, no puede haber democracia con apropiación privada del trabajo social por parte de una minoría parasitaria y terminará por aplastarla por un proceso dialéctico al que, como dijimos, a la burguesía ya no le corresponde la base económica y sólo se sostiene por la violencia organizada del estado burgués y sus secuaces.

El PCOE habla de democracia y dictadura en concreto, frente a las abstracciones burguesas, habla de método y desarrollo dialéctico y te llama a unirte a sus filas para cumplir la misión histórica del proletariado como sepulturero de la burguesía para la supervivencia de nuestros hermanos de clase.

¡Hacia la democracia proletaria!

¡Por la liberación de nuestros hermanos de clase!

¡Únete a las filas del PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Las consecuencias salariales y políticas del sindicalismo amarillo

El término sindicalismo amarillo se refiere a una práctica en la que los líderes sindicales, en lugar de defender los derechos e intereses de los trabajadores, actúan en connivencia con la patronal, el gobierno u otros intereses externos, usualmente a cambio de beneficios personales o privilegios. Este tipo de sindicalismo tiene consecuencias graves para los trabajadores, especialmente en lo que respecta a los sueldos. En esta tesitura, los líderes sindicales no presionan adecuadamente por aumentos salariales y se aceptan condiciones impuestas por la empresa, incluso si son injustas o están por debajo del nivel de inflación. Al no haber aumentos salariales reales, los sueldos quedan rezagados frente a la inflación. El sindicalismo amarillo puede aceptar condiciones de trabajo más flexibles, contratos temporales o subcontratas, afectando los ingresos y la estabilidad de los trabajadores. Esto se traduce en una reducción del poder de compra de la clase trabajadora. En este contexto se crea la aristocracia obrera fruto del favoritismo hacia ciertos grupos o trabajadores cercanos al sindicato, generando diferencias salariales injustificadas.

Frente a todas estas evidencias se cae el relato de que los sueldos no aumentan debido a la baja productividad que esgrimen los capitalistas para no aumentar los salarios y queda claro que el problema radica en la nula actividad sindical de los sindicatos amarillos. Llegados a este punto podemos afirmar que la falta de una verdadera organización sindical tiene un impacto directo y negativo sobre los salarios de los trabajadores, especialmente en contextos donde la negociación colectiva es clave para proteger y mejorar las condiciones laborales. La falta de representación real lleva a la apatía entre los trabajadores, quienes ya no confían en sus dirigentes ni luchan por mejoras salariales. Al ver que los sindicatos no cumplen su función, muchos trabajadores optan por no afiliarse, lo cual debilita el movimiento sindical en general y reduce su capacidad de negociación salarial. Esto debilita aún más el poder colectivo para exigir mejores condiciones y la conciencia de clase de amplios sectores de la clase obrera.

Desde el PCOE trabajamos para recuperar la acción sindical de clase, que es una forma de actividad sindical que se basa en la defensa de los intereses colectivos e históricos de la clase trabajadora, más allá de las reivindicaciones laborales inmediatas. Esta perspectiva se opone a un sindicalismo meramente reformista o corporativista, esto es amarillo, que se centra sólo en mejoras puntuales dentro del sistema capitalista. El PCOE trabaja para fortalecer la FSM (Federación Sindical Mundial) y crear estructuras de poder obrero ante la avaricia de los capitalistas y del Caballo de Troya que representan los sindicatos que ellos subvencionan. También el PCOE atrae a los elementos más avanzados del proletariado consciente hacia el Partido, para pasar de una mera reivindicación económica, que pertenece al sindicato, a una reivindicación política, que pertenece al Partido, y que pone en juego, más allá del mero reformismo, la superación del sistema capitalista y estimula la conciencia de clase de amplias capas de la clase obrera. Este nuevo sistema social, político y económico, que se llama socialismo, pondrá los medios de producción al servicio de la inmensa mayoría productora, destruirá la apropiación privada del trabajo social y superará a un modelo productivo que se ha convertido en una verdadera traba para el desarrollo de las relaciones de producción.

 

¡ABAJO EL SINDICALISMO AMARILLO!

¡HACIA UN SINDICALISMO DE CLASE!

¡CONSTRUYE PODER OBRERO!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El ERTE en Eserman

En Puertollano se ha cometido una nueva tropelía contra la clase obrera vía ERTE, en la empresa Eserman, después de que la propia empresa rescindiera unilateralmente el contrato con Repsol, que es la que surtía de trabajo a la empresa vía subcontrata. En la unilateralidad de la negociación, y posterior rescisión del contrato, echamos a faltar al sindicato que, por lo menos, debería estar debidamente informado y no aparecer en un escenario de hechos consumados. Esto no nos debería extrañar si tenemos en cuenta el sindicato del que se trata.

Una vez más, CCOO reacciona ante hechos consumados. Al perder su carácter de clase, como fieles escuderos de la burguesía y de los empresarios, actúan como apéndice de los actores sociales que buscan sorber hasta la última gota de la sangre de los únicos que producen valor, los trabajadores, y se instituyen como apéndices del estado burgués subrogados a su legalidad burguesa que les subvenciona amplia y debidamente. A cambio ofrecen a la clase obrera una coreografía de manifestantes que son engañados, una y otra vez, porque los comunistas no hemos llegado con este mensaje hasta ellos y que no son nada más que lágrimas de cocodrilo, que dejan a los trabajadores en indefensión y que no son más que la justificación de los honorarios con que les subvenciona la burguesía.

Este escenario se lleva por delante el pan de 60 familias que se subrogarán al ERTE, otro método del estado burgués paliativo dentro del sistema capitalista, una medida que intenta apagar fuegos sin cuestionar el modelo productivo que los genera. Los ERTE, al dar una apariencia de protección social, cumplen una función ideológica al desmovilizar a la clase obrera, que percibe al Estado como protector en lugar de como parte de la maquinaria de explotación. El Estado burgués, que no podría laborar así sin la connivencia de sus amados sindicatos amarillos, es la estructura que garantiza que ese modelo continúe funcionando, incluso cuando hace concesiones mínimas en un intento de que las indemnizaciones recaigan sobre el dinero público y no sobre la cuota de ganancia de los capitalistas privados. La crítica radical debe ir más allá de pedir mejoras en los ERTE o reformas del Estado, debe cuestionar por qué las decisiones fundamentales sobre la economía, el trabajo y la vida están en manos de una minoría explotadora que controla los medios de producción y de sus apéndices como CCOO. Mientras no se alteren esas estructuras, toda política estatal, por progresista que parezca, será funcional a la reproducción del sistema capitalista.

Desde el PCOE, nos solidarizamos con los trabajadores de Eserman y les hacemos un llamamiento tanto a métodos organizativos alternativos, como a superar la legalidad burguesa en las negociaciones. Esto pasa por echar al estercolero a CCOO, cajón en el que podíamos añadir a UGT, USO y algunos más, y buscar fórmulas organizativas autogestionadas y paralelas, que en este caso se llama sindicalismo de clase, para la lucha económica, y partido comunista para la lucha política. En el estado español este sindicato se llama ASC y el partido se llama PCOE. El PCOE debe dotar a la clase obrera de su herramienta sublime e invencible, el marxismo-leninismo, para que no sigan tamaños atropellos.

Desde el PCOE, rechazamos frontalmente que una vez más seamos los trabajadores quienes asumamos las consecuencias de decisiones empresariales que anteponen el beneficio al bienestar social. Frente al ERTE impuesto por la empresa, exigimos garantías reales para todos los trabajadores, mantenimiento íntegro del empleo y los salarios, así como la inmediata readmisión de cualquier persona afectada injustamente. La clase trabajadora no puede seguir pagando los platos rotos del sistema capitalista. Solo desde la unidad, la organización y la lucha podremos hacer frente a los ataques del capital. Para esta titánica labor el PCOE ha participado en labores de agitación en Eserman para educar a los trabajadores y desenmascarar a sus sicarios cuya única vacuna es la construcción del socialismo. Por eso te invitamos a militar en nuestro partido.

 

¡Por la socialización de los medios de producción!

¡Todo para la clase obrera!

¡Únete al PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)