1

Hay que forjar la unidad de la clase obrera

Por más que los distintos instrumentos de dominación del Capital se esfuercen en hacer ver al Pueblo Trabajador que su sistema es “democrático” y que garantiza la libertad, la realidad nos señala todo lo contrario, que los trabajadores del Estado español no tenemos ningún derecho y ello es comprobable al entrar por las puertas de los centros de trabajo.

 

 La clase obrera en el Estado español es apaleada, reprimida, dividida y desideologizada por parte del Estado capitalista (con sus instrumentos de represión como son las magistraturas, Policía, Jueces, cárceles,…), que convierte al empresario en Juez de Primera Instancia permitiendo que este despida con impunidad a los trabajadores – despido improcedente – y que financia a traidores a la clase obrera – sindicatos y partidos políticos del sistema – para dividirnos y mostrarnos una supuesta imposibilidad de lucha contra las injusticias y atropellos del sistema capitalista señalándonos como culpables de esto a los que somos las víctimas: los trabajadores.

No pretendemos en esta misiva profundizar en la naturaleza explotadora del capitalismo y lo canallesca de la superestructura que eleva sino que queremos señalar la forma de actuar traidora de aquellos que dicen defender a los trabajadores.

En el Estado español cada año se despiden a centenares de obreros por querer hacer efectivos sus derechos, es decir, por presentarse a las elecciones sindicales. De norte a sur y de este a oeste se suceden las denuncias por persecución sindical. Enumeramos algunos casos como SOMAJASA (SOciedad Mixta del Agua de Jaén SA), Endesa, Caldererías Indálicas, EIDOS, Telefónica, El Corte Inglés, LEMATEL, GALISPORT, Soluciones Lógicas, MERKAMUEBLE, Supermercados DIA, Miquel y Costas y Miquel, Bodegas Torres, Antela Estación de Servizo SL, Centro Distribuidor de Euskadi SL, GENERALI, Guibema de Abadiño, AFEMA, FERCABLE, Fundación Siloé, FUNDAR o Jamones Badía, por ejemplo, que nos demuestran que desde Badajoz a Gijón, desde Andalucía a Cataluña pasando por Galicia, Madrid, Euskal Herria o la Comunidad Valenciana, estén participadas estas empresas por el Estado o no y sean del sector que sean, los trabajadores no tienen ni tan siquiera derecho a los supuestos derechos que la superestructura capitalista “vende” a bombo y platillo a través de sus voceros mediáticos, bien remunerados para engañar y desideologizar a la clase trabajadora.

Ante esta realidad, analicemos una octavilla sobre Jamones Badía (Sevilla) para mostrar como actúan las centrales sindicales.

JAMONES BADÍA.

En Jamones Badía se celebraron elecciones sindicales el pasado mes de octubre, despidiendo a tres trabajadores la empresa como reacción a dichas elecciones sindicales. Ante esta situación la cúpula del ramo del Comercio de CCOO en Sevilla procede a lanzar una campaña dirigida a los Clientes de Jamones Badía donde denuncia estos hechos utilizando para ello una octavilla que pide recoger firmas de los mismos denunciando los tres despidos y la represión sindical. En dicha octavilla se dice “es una empresa que ha venido caracterizándose, a partir de entonces, por reprimir a sus trabajadores, hasta el punto de que se ha procedido a despedir en ese corto espacio de tiempo a tres de ellos RECONOCIENDO LA IMPROCEDENCIA DE LOS MISMOS, ES DECIR, LA FALTA ABSOLUTA DE MOTIVO PARA DESPEDIRLOS, TENIENDO QUE PAGAR LA INDEMNIZACIÓN QUE LA LEY PREVÉE PARA ESTOS CASOS. DENUNCIAMOS, EN DEFINITIVA, QUE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA, LA LIBERTAD SINDICAL Y LOS DERECHOS CIVILES AÚN NO HAN ENTRADO EN “JAMONES BADÍA” y que lucharemos sin desmayo para que nuestras leyes laborales, el derecho a sindicarse libremente y ser respetado por razones ideológicas, religiosas, culturales, sea una realidad también en esta empresa” . El subrayado, la negrita y las mayúsculas son extraídos de la octavilla de CCOO del Comercio de Sevilla literalmente, inclusive las faltas de ortografía.

Lo primero que debemos percibir es que el sindicato nada hace por advertir a los trabajadores de Jamones Badía y del Ramo del Comercio Sevillano que deben organizarse tanto dentro de la empresa como con el resto de compañeros del Ramo y que deben ser ellos los que tracen las acciones a realizar sino que funcionarios del sindicato, desde el exterior de la empresa e inclusive del Ramo, planifican ellos la táctica y los objetivos pidiendo el seguidismo de los trabajadores. En vez de dirigirse a los Trabajadores del ramo para desarrollar una lucha sindical y buscar la unidad y la solidaridad como paso previo, la dirección provincial de CCOO del Comercio pide la firma de los clientes y no la lucha, la organización, la solidaridad y la unidad de los trabajadores. Esto conlleva a la individualización del problema y al aislamiento del mismo conduciendo a los trabajadores de Jamones Badía, por muy combativos y honrados que sean, a la “muerte” de su justa lucha por asfixia. Se debe tener en cuenta que los trabajadores del Comercio de Sevilla, según el sindicato del Comercio de CCOO, son los segundos peor pagados de Andalucía con un salario bruto anual de 12.007,68 euros sólo superando a los trabajadores de Huelva que perciben 11.625,30 euros brutos anuales. ¿Acaso eso y la persecución sindical que se da en otras empresas del sector como Merkamueble, Mercadona, etc…. no es bandera para unir primeramente a todos esos conflicto para, posteriormente, unir a todos los trabajadores del Ramo?

Si lo explicado hasta ahora ya es de por sí indigno; el trabajo de CCOO del Comercio de Sevilla de desideologización y de engaño que hace entre los trabajadores con el contenido de dicha octavilla los convierten en verdaderos traidores. Denuncian que existe persecución sindical, que la Empresa despide improcedentemente – reconociéndolo la misma – a tres trabajadores para después salir en defensa del sistema que permite que el Patrón se convierta en Juez de Primera Instancia y pueda despedir con impunidad a esos tres trabajadores, es decir, el mismo sindicato traicionando a la clase trabajadora y engañándola defiende la Constitución Española que es la que le permite al Empresario actuar de esa manera. Al igual que es esa Constitución Española, con sus leyes antiobreras firmadas muchas de ellas por las cúpulas sindicales, la que permiten que los trabajadores perciban salarios de miseria como el mísero Convenio del Comercio Sevillano firmado por las cúpulas provinciales de los sindicatos CCOO y UGT.

Comprobamos de manera clara como, en este caso, CCOO hace un trabajo vital para el empresario. Por un lado aísla a los trabajadores, los divide, les muestra caminos de lucha que les conducen a la asfixia y al desánimo y les engaña ideológicamente. Este es el trabajo que realizan y por el cual el instrumento de opresión del Patrón, el Estado, les inyecta dinero a las centrales sindicales que jamás con tan pocos afiliados tuvieron tantos recursos económicos y materiales.

SÓLO QUEDA UN CAMINO, LA UNIDAD.

La clase obrera está dividida y desorganizada. Como hemos podido ver la Patronal, a través de su Estado, se encarga de actuar para conseguirlo. Para ello, los empresarios han impuesto una legislación laboral, que no es más que el desarrollo de la Constitución Española que tanto UGT como CCOO defienden.

Esta legalidad vigente es nociva para los trabajadores porque, para empezar, fue impuesta por la Patronal. El sistema de elecciones sindicales es antidemocrático por impedir que los trabajadores puedan postular y revocar a sus representantes siendo, además, un procedimiento de listas cerradas postuladas por unos sindicatos que son estructuras pagadas por el Estado y que sirven a éste y no a los trabajadores que reciben dinero público por vender “Paz Social”. Además, los Comités de Empresa no son la expresión del Conjunto de Trabajadores, la Asamblea, sino un órgano que se coloca por encima de ellos y cuyo objetivo es la defensa de los intereses políticos y económicos del Sindicato Estructura, así como del Partido Político burgués del cual sean correa de transmisión, en definitiva, están a servicio de la Patronal y sus intereses.

Esta Constitución Española que contiene leyes laborales antiobreras, y defendida por las centrales sindicales, favorece la disgregación potenciando la entrada de las minorías en los Comités para forzar la máxima fragmentación como se puede visualizar en Correos donde existen 13 centrales sindicales con representación en los Comités.

La Constitución Española convierte a los sindicatos en instrumentos de división de la clase obrera cuyo funcionamiento es vertical fluyendo la política sindical desde arriba (APARATO) hacia abajo (COMITÉS).

Pero no sólo la Constitución es responsable de la división y desorganización de los trabajadores sino también las traiciones de las cúpulas sindicales y de los partidos de “izquierda”. Al ejemplo actual de Jamones Badía se le pueden sumar infinitos ejemplos más, pero queremos recordar traiciones cruciales a la clase obrera como el perpetrado por el PCE de convertir un movimiento político y social que aspiraba a la supresión revolucionaria del capitalismo en un sindicato amarillo que sirviera de correa de transmisión de su política oportunista y de entrega al Patrón; los pactos de la Moncloa, el Estatuto de los Trabajadores, las reformas laborales del PSOE,…

Todo esto ha llevado a los trabajadores al estado que hoy exhibimos. Por ello se hace fundamental unirnos y organizarnos partiendo este proceso de unidad desde la base, desde el corazón de la clase trabajadora: Los centros de Trabajo. Para ello el PCOE apuesta por la construcción del FRENTE ÚNICO DE TRABAJADORES y hace un llamamiento a todos los obreros a la unidad por encima de las siglas y de la división sindical existente con el objetivo de organizar cauces por donde fluya la solidaridad, estimulando asambleas de Comités y delegados de los distintos centros de trabajo así como democratizar las Asambleas, establecer la democracia de la manera que nosotros entendamos y no como nos lo imponga el Patrón a través de sus leyes ni su Constitución.

¡ POR LA DEMOCRACIA OBRERA!
¡POR EL FRENTE ÚNICO DE TRABAJADORES!
¡VIVA LA UNIDAD DEL PROLETARIADO!

 




Un hueco a la razón

 A la entrada del siglo XXI, el movimiento obrero español padece el mismo grado de explotación, humillación, desprecio y castigo que el capitalismo históricamente ha reservado para el mismo a escala internacional. La derrota del llamado campo del socialismo ha conducido a un estado de profundo autismo a los sectores mas castigados de la nueva sociedad esclavista. El nuevo marco internacional ha desactivado muchas organizaciones comunistas y ha castrado ideológicamente a un amplio abanico de grupos que dieron sentido a su lucha a la luz de la Revolución de Octubre.

 

Sin embargo, un especial referente para los pueblos de Latinoamericano lo constituye la revolución cubana. A pesar del incesante acoso del imperialismo contra la isla, Cuba abre caminos y esperanzas con la construcción y desarrollo del socialismo frente a la potencia imperialista más agresiva de la historia de la humanidad.

Otros pueblos, al calor de las victorias del pueblo cubano en la defensa de su soberanía y la consolidación de una política social al servicio de todo un pueblo, han iniciado un largo camino para liberarse del yugo imperial. A pesar de las fuertes posiciones de las burguesías y las contrarrevoluciones internas apoyadas por los EE.UU., estos países inician un proceso de cambios.

No obstante, el único país latinoamericano que ha derrotado a la contrarrevolución interna ha sido Cuba. Lo que posiciona a este país a la vanguardia revolucionaria y ejemplo de todos los procesos iniciados, no solamente en América Latina, sino en todo el planeta. Sólo la aplicación del socialismo, de las experiencias del marxismo leninismo, han podido obrar esta victoria.

Ahora, cuando los planes desde Miami están más aireados que nunca, cuando los planes de los mercenarios instalados en la Florida aparecen ridiculizados e incapacitados para dañar la Revolución. El imperialismo lanza una sutil campaña contrarrevolucionaria desde algunos medios de comunicación con incidencia en los sectores progresistas.

Una decena de intelectuales copan los medios políticos de divulgación, con una difusión inusual. Petras, Harnecker, Pedro Campos, Celia Hart y otros, parecen abanderar la lucha de los pueblos, con un lenguaje que parece sintonizar con los sectores de la izquierda. A ninguno se les conoce militancia alguna, es como si las organizaciones estuviesen de más. Plantean recetas mágicas para las revoluciones mientras su práctica no induce al compromiso militante.

En nuestro país, surgieron tribunas en internet para estos nuevos charlatanes de ferias. Kaosenlared, Rebelión, y otros, que no pierden el tiempo a la hora de censurar al PCOE en sus medios, mientras abren las puertas para que los pseudo- revolucionarios viertan mentiras sobre la revolución cubana.

Aplaudidos por reformistas, trotskistas y todos los “istas” de los cuales se vale el capitalismo, editan libros a bombo y platillos, participan en conferencias con un alto “caché”, y elevan sus palabras a la altura bíblica.

Por nuestra parte, con los medios modestos de una organización comunista compuesta esencialmente por obreros, alzamos desde esta web nuestra voz en defensa de Cuba y de las experiencias ricas del movimiento obrero, escritas por sus luchas y por sus organizaciones. Abrimos una brecha al imperialismo y dejamos un hueco abierto a la razón.

20/10/06

Iskra Digital




Entre lo ilegal y lo ilegítimo

Uno de los caballos de Troya que Izquierda Unida viene utilizando para acceder con mayor número de funcionarios a las instituciones del Estado ha sido y continúa siendo el manoseado tema de la Memoria Histórica.

Tras largas campañas para movilizar a sus bases sin unos puntos concretos, con consideraciones abstractas y sin pormenorizar las reivindicaciones sobre el tema, el Estado a través de su gobierno ha puesto las cosas más claras aún si caben: las resoluciones de los tribunales franquistas pueden considerarse ilegítimas pero no ilegales.

 

 Pero una resolución de este tipo no tendría mayor relevancia si no fuese porque el criterio que establece los crímenes del franquismo ha sido consensuado y firmado por PSOE e IU.

Lo que ya denunciamos en Iskra Digital como una hipócrita máscara “izquierdista” de IU ante sus bases con fines electoralistas, concluye con un vergonzoso acuerdo que traiciona la memoria de millones de españoles que sufrieron la represión a partir de la agresión fascista de 1.936.

El acuerdo suscrito no considera ilegal el pasado criminal del Estado como no considera ilegal su presente en las contiendas militares imperialistas o sus actividades en las llamadas “guerras sucias”.

¿Cómo puede un sistema heredero del franquismo considerar su pasado ilegal?

No solamente no puede ilegalizarlo sino que el fascismo es la esencia misma del estado capitalista que hoy se llama de Derecho.

Con el actual Estado heredado del pasado y consolidado especialmente por el entreguismo y claudicación de PSOE y PCE que no abordaron la ruptura tras la muerte del dictador, resulta comprensible que para la actual dirección de IU no suponga un problema la ilegalización del franquismo ni el cuestionamiento del sistema vigente.

30/3/07

Iskra Digital

 




El Frente Único de Trabajadores, tarea inmediata de nuestro pueblo

La situación  de la clase obrera española es tremendamente negativa. El sistema capitalista condena a los obreros españoles a unas condiciones de vida cada día peores. Cada día salen datos sobre la bolsa, donde el IBEX 35 marca máximos históricos, los beneficios de las empresas multinacionales y de la Banca  que se multiplican y que año tras año baten records, véase Endesa, Iberia, ACS, BSCH, BBVA,… El brazo propagandístico del sistema, los medios de comunicación con los cuales dirigen a la sociedad, pregonan machacanomente las cifras de los beneficios que obtiene la burguesía y nos dibujan el panorama como el mejor mundo posible, pero omiten y silencian quiénes son los que generan esta riqueza, los obreros, como se distribuye la riqueza, y cual es el precio que la mayoría del país, los obreros, deben pagar para que la minoría explotadora sea cada vez más rica.

 

 En el primer cuatrimestre del año 2006 en España se elevó un 4,9% el número de accidentes de trabajo con baja durante la jornada laboral, situándose en 311.605 accidentes. Este aumento se debe a un incremento del 8,9% de los siniestros en la construcción, un 4,9% en el  sector servicios y un 3% en la industria. En el primer cuatrimestre de 2006 308 obreros perdieron su vida en sus centros de trabajo.  Cada año en España mueren más de 1.000 trabajadores en sus centros de trabajo y, al igual que los beneficios de la gran burguesía y de la oligarquía financiera,  estas cifras de  muertos en el trabajo víctima de la explotación capitalista baten records anuales y  se incrementan a la par que crecen sus carencias, sus penurias, su embrutecimiento, su alienación.

Estas cifras de obreros muertos en el trabajo se baten año tras año desde 1.994 al igual que se baten las cifras el número de accidentes de trabajo con baja durante la jornada laboral y los mutilados obreros víctimas de la explotación capitalista que tanto engorda las cuentas de los grandes burgueses y oligarcas financieros.

Pero estas cifras son las que nos señalan la clase dominante del poder económico y político, la burguesía, los verdugos de los Pueblos del Mundo y de los trabajadores. En la Unión Europea se produce un accidente de trabajo cada 5 segundos y mueren cada año unos 5.500 obreros y en el mundo cada día mueren 5.000 obreros según informe de la OIT publicado en 2002. En cuestión de siniestralidad laboral, de muertos en el trabajo, España se encuentra como líder destacado y de cada 5 muertos obreros en Europa uno lo proporciona España. Esas cifras olvidan, según el sindicato CCOO, que en España cada año mueren 4.000 obreros por exposición a sustancias peligrosas, sustancias tóxicas. Estos muertos, según CCOO, se contabilizan como muertes por enfermedades comunes pero no como muertes consecuencia de la explotación capitalista. En definitiva, el estado al servicio de la burguesía maquilla las cifras haciendo que enfermedades propias del ámbito laboral entren en el Sistema Nacional. Ante esta realidad objetiva, este sacrificio obrero,  nos encontramos con que los empresarios, gracias a la última reforma de la Seguridad Social firmada por el Gobierno, la patronal y los sindicatos CCOO y UGT, reducirán las cotizaciones empresariales por accidente de trabajo. Así, a partir del 1 de enero de 2007 el tipo medio bajará del 2,88% al 2,75%. Por lo que las empresas se ahorrarán como mínimo 285 millones en el seguro de accidentes. De esta forma el Estado, apoyados por las élites sindicales, por el oportunismo de la casta dirigente sindical, en lugar de penalizar a las empresas por la falta de seguridad y salud en sus instalaciones lo que hace es bonificarlas y premiarlas. Mientras el poder adquisitivo de los trabajadores decrece el Estado bonifica a los empresarios y les abarata la siniestralidad en el trabajo, el kilo de obrero muerto víctima de la sobreexplotación capitalista, engordando el beneficio empresarial a costa de la vida del obrero que cual mercancia la rebajan..

Pero no sólo hay un número elevado de muerte, el capitalismo cada día genera un mayor número de mutilados obreros. La mutilación, las enfermedades profesionales  y la muerte es una de la aportación que recibe el obrero del proceso de producción y los beneficios del mismo  se los apropia la burguesía robándole a este el fruto de su trabajo. Un ejemplo de lo que decimos lo vemos, por ejemplo, en que en España en 1993 se registraron un total de 4.708 dolencias profesionales con baja creciendo esa cifra hasta 15.461 en el año 2000. Los beneficios empresariales se producen a costa de la salud y de la vida de los obreros.

En el XVII Congreso Mundial sobre seguridad y salud en el trabajo, celebrado en Orlando en septiembre de 2005, el director del programa de prevención de riesgos laborales de la OIT, Jukka Tukala, afirmó que “en varios países industrializados, más de la mitad de las jubilaciones son anticipadas o se vinculan a la concesión de pensiones de discapacidad y no a que los trabajadores alcancen la edad normal de retiro”.  Los capitalistas con sus partidos políticos debaten y tratan de alargar la edad de jubilación de cientos de miles de trabajadores, de exprimirlos al máximo, a pesar de la opinión de la OIT en la cual se deja bien a las claras que la recompensa de la explotación capitalista para la clase obrera son trabajadores que llegan al final de sus vidas desgastados, extenuados, mutilados, arruinados, con pensiones míseras.

Según cifras de la UE, el estrés entre los obreros es el segundo problema de salud en la Europa de los 25. El 28% de los trabajadores de la UE padecen algún episodio de estrés laboral al cabo del año, traducido en número de trabajadores ese porcentaje corresponde a más de 40 millones de obreros, o lo que es lo mismo, equivalente a la Población  de España.

Estrés producido por la explotación, estrés producido por la incertidumbre, la falta de futuro, la inestabilidad laboral. En España el 70% de los contratos laborales que supera el primer año de vigencia no consigue terminar el segundo. La tasa de partida en España de este dato estriba en 1988 donde la tasa era del 54%. En 2005 España fue el líder europeo en temporalidad en el empleo, con un 33,3% (actualmente en 2006 es del 34,39%), más del doble de la tasa de temporalidad de la UE que fue del 14,5%. Ante esta situación, la reforma laboral del Gobierno firmada en verano de este año abarata el despido de los contratos indefinidos de 45 días por año a 33 días y, además, dota de bonificaciones al empresario que, de facto, lo que hace es subvencionarle el futuro despido.

Pero la explotación capitalista, aparte de matar al obrero físicamente, mutilarlo y costarle su salud, como hemos visto,  le asfixia económicamente. Para ello emplean argumentos falsos y refutados como el de la moderación salarial. En España en marzo de 2006 habían 18.123.841 trabajadores inscritos en la Seguridad Social de los cuales sólo 8.374.368 tenían convenio firmado, o lo que es lo mismo el 46,2%, de los cuales sólo 6.306.551 tienen contempladas en sus convenios cláusulas de revisión salarial, es decir, el 75,3% de los trabajadores que tienen firmado convenio que son el 34,79 % del conjunto de los trabajadores. Por consiguiente, sólo el 34,79% de los trabajadores tienen garantizado que sus salarios subirán el IPC mientras que el 65,21% de los trabajadores en este año 2006 han visto perder poder adquisitivo al crecer sus salarios por debajo de la inflación, situándose la subida salarial media en el 2,97% frente al 3,7% del IPC, índice éste que tampoco refleja la subida real de los precios, o lo que es lo mismo, la carestía de vida.

Así, productos como el aceite de oliva ha subido un 43,2% en el último año, la anchoa o el salmón han subido casi un 18%, las hortalizas una media del 15%, el gasóleo un 28%, los alquileres un 4,3%, la luz un 5,86%, el transporte público un 6% o la bombona de butano un 33%  en el último año, por no hablar del precio de la vivienda. Teniendo en cuenta que la subida media de los salarios se fija en el 2,97% y el IPC 3,7% demuestran que esta moderación salarial no se ajusta a la contención de precios demostrándose, en la práctica, la falsedad de que la moderación salarial implique la contención de la inflación.

En cambio la moderación salarial sirve para que las empresas cada vez tengan mayores, de hecho el beneficio neto de las  empresas no financieras en el año 2005 ascendió al 26,2% y el beneficio de los bancos ascendió un 58,82%. Empresas como Telefónica, que tiene abierto un proceso de prejubilaciones de 15000 trabajadores firmado por los sindicatos, obtuvo unos beneficios del 42% en el 2005, el Banco Santander Central Hispano obtuvo un beneficio del 72,5%, La Caixa un 83,5%, Endesa obtiene un beneficio del 154%  o Iberia que incrementa en un 99,5% sus beneficios en el 2005. Mientras tanto, la tasa de ahorro de las familias cayó en el período 1995-2004 un 29,8%, la temporalidad se sitúa en el 34% (tres veces mayor que la media de la UE), una de cada cinco personas en España vive por debajo del umbral de la pobreza, el 44% de la población española no puede pagarse unas vacaciones anuales y el 60% de las familias no podrían hacer frente a gastos imprevistos, es decir, viven al día. De hecho los salarios en España entre el año 2000 al 2005 han decrecido un 0,7%. En España existen cerca de dos millones de parados y en el conjunto de la UE existen algo más de 25 millones de desempleados. Ante esta situación tanto la OCDE, como el FMI a través de su Presidente Rodrigo Rato, recomiendan que en España se abarate el despido y que se moderen los salarios. Es decir, más asfixia para los obreros.

La clase obrera ha llegado a esta realidad, a esta fase histórica donde su situación empeora  a la par que se enriquece la burguesía fundamentalmente por la hegemonía del oportunismo político en el seno del movimiento obrero. La actividad práctica de este oportunismo político es el legalismo y el reformismo y su teoría el revisionismo. Oportunismo es el sacrificio de los intereses vitales de las masas en aras de los intereses momentáneos de una minoría insignificante de obreros o, dicho en otros términos, la alianza de una parte de los  obreros y la burguesía contra la masa proletaria.

La acción práctica del oportunismo, instalado en las élites de las actuales centrales sindicales, ha sido seguir el sistema y desarrollarlo. Esto se traduce en fraccionar a la clase obrera, sembrando la insolidaridad entre los obreros (ejemplo los comités de FASA RENAULT y ASTILLEROS aquí en Sevilla), colaborar en las políticas nocivas para la masa obrera efectuadas por el estado burgués en connivencia con la Patronal y en seguir el sistema de elecciones sindicales actuales que pretende dividir al máximo a la clase obrera y donde se reproduce el modelo electoral propio de la democracia burguesa, listas cerradas realizadas por cúpulas sindicales que se les plantean a los trabajadores para que las sancionen y tengan que aguantar a un comité de empresa que ellos no han postulado y que no podrán revocar.

Como estamos comprobando al describir la realidad que los trabajadores padecemos vemos que el capitalismo y su sistema socio-político que cuelga de su base económica basada en la explotación del hombre  supone un freno al desarrollo de las fuerzas productivas de este país. De hecho como estamos viendo el sistema niega la libertad, la democracia, la participación, el desarrollo personal, la vivienda, un trabajo digno e incluso la vida a la mayoría de los trabajadores.

Pero para que la clase obrera mejore sus condiciones de vida y obtenga todo aquello que estamos comprobando que le niega el sistema es fundamental forjar la unidad de la Clase obrera, pues sin la unión de la clase llamada a dirigir este proceso es imposible iniciar camino alguno que conduzca a dicha meta.

Así, el modelo sindical de la democracia burguesa se centra en un sistema plurisindical, división de la clase obrera, que potencia la disociación entre los comités de empresa y las asambleas de trabajadores.  Dos de las consecuencias mas graves que devienen del estado de desunión entre los sindicatos son el aislamiento de los trabajadores en sus empresas y la insolidaridad que se les ha inculcado adrede, originando la situación de desprotección e impotencia que sufren la mayoría de los obreros del estado español, lo que es aprovechado abusivamente por la patronal para pagar bajos salarios, exigir largas jornadas y en muchas ocasiones sin afiliar a sus trabajadores a la Seguridad Social y casi siempre conculcando los derechos obreros.

Para forjar la  unidad de la clase obrera  hay que superar dicha disociación entre los comités de empresa y las asambleas de trabajadores. Por tanto, es necesario cambiar el actual sistema sindical. El desarrollo de este sistema sindical es el responsable de la situación precaria  en la que se encuentran los trabajadores, de la división, del aislamiento de los obreros, de la insolidaridad y de la ausencia de democracia en los centros de trabajo.

El PCOE apuesta   por la democratización de las asambleas de trabajadores. La Asamblea de trabajadores debe ser el órgano soberano de la organización obrera en los centros de trabajo. La Asamblea debe postular los candidatos al comité de empresa por colegios electorales en listas abiertas y únicas, además debe poder revocar, en cualquier instante, a los diferentes miembros del Comité de Empresa, sancionar la gestión del Comité, tener potestad para autoconvocarse y dictar las directrices a seguir. Esto es lo que el PCOE entiende por democratizar las asambleas a diferencia de lo que entiende el sistema, gobierno y aparatos de las centrales sindicales, que entienden por democratizar la celebración de asambleas para analizar y votar las propuestas del comité, es decir, para sondear las opiniones de  los trabajadores y legitimar un funcionamiento antidemocrático. Pues al no poder las asambleas postular y elegir a los candidatos al Comité, revocar a los miembros del mismo, trazar las directrices o tener capacidad de autoconvocarse, el Comité se sitúa como un ente superior a la asamblea, compuesta por miembros colocados en listas desde el exterior, el sindicato, que sirven a su central sindical. El Comité se convierte en instrumento del sindicato y no en la expresión genuina de la democracia en el centro de trabajo.

El sistema de elecciones de los comités que impera en la actualidad, está en absoluta contradicción con la democratización del movimiento sindical. Los trabajadores votan a los Comités, pero estos por muy honestos que sean sus miembros, aspecto este que no ponemos en duda, son postulados por los sindicatos y no por el conjunto de sus compañeros de trabajo. De esta forma, los aparatos de funcionarios a sueldos de las centrales, sufragados por las subvenciones del estado capitalista español y por las de la Unión Europea, transfieren sus políticas entreguistas a los trabajadores, por medio de los comités. El sistema de elecciones actual, permite a las corrientes que anidan en el seno de los sindicatos, anular a cualquier afiliado que no esté de acuerdo con su forma de actuar, bien no presentándolo en la lista, bien colocándole al final de la lista prevaleciendo la política de la corriente sobre la opinión del conjunto de los trabajadores. Además con este método, los sindicatos y la patronal se liberan de aquellos trabajadores sin capacidad para formalizar una candidatura, pero que no están de acuerdo con la actuación de las centrales, por lo que no están afiliados a ninguna y que probablemente serían elegidos por sus compañeros en caso de presentarse a las elecciones.

La política sindical actual, es vertical, desde arriba (aparato) hacia abajo (comités) estos últimos actúan con absoluta fidelidad a su sindicato, y hacen de instrumento de persuación de las asambleas. El hecho de que surjan candidaturas “unitarias” o sindicatos de empresa alternativos, no modifican sustacialmente el método oficial, como tampoco conducen a formas democráticas de hacer sindicalismo, por muy honrada  y combativa que sea la candidatura. Lo que se produce es una nueva escisión organizada, sin que los trabajadores pasen a ser los protagonistas y creadores del sindicato a través de las asambleas que es de lo que se trata.

El movimiento obrero no será democrático, en tanto, los trabajadores, no puedan escoger el método electoral que ellos deseen y mientras estén sujetos a unos estatutos elaborados por el gobierno burgués.

Es por ello, que democratizar las asambleas significa dotarlas de los máximos poderes, que les confieran la facultad de debatir y decidir cuanto concierne al conjunto de los trabajadores, pero a la vez, han de gozar de prerrogativas legales para elegir y revocar a los miembros del comité cuando lo estimen oportuno.

Las asambleas de colegios electorales debieran postular en una sola lista abierta sus candidatos al comité, que serán elegidos por sufragio universal. Los elegidos se someterán a la censura de sus respectivas asambleas, así como a la de la asamblea general, que podrán revocarlos cuando lo crean conveniente.

Será entonces, cuando los comités de empresas podrán presumir de ser los verdaderos representantes de los trabajadores. Después, los congresos gremiales e integremiales de comités elegirán las distintas comisiones territoriales, así como, la comisión ejecutiva integremial estatal, conformándose de este modo, el auténtico, democrático e independiente sindicato único de la clase obrera.  La consecución de esta Central Única de Trabajadores, parido de abajo a arriba por la clase obrera, no puede ser obra de ningún grupo, partido o sindicato sino será obra de todo el proletariado, independientemente de filiaciones sindicales, políticas o adscripción religiosa, todos ellos deben estar unidos por el objetivo sublime de la Unidad de la Clase Obrera, heterogénea en lo político pero homogénea en lo económico. Este Frente de Trabajadores, o Central Única, o el nombre que la clase obrera quiera darle es un instrumento totalmente abierto, asambleario que democratiza el movimiento sindical y que nos devolverá el carácter solidario y de clase al proletariado.

Esta propuesta ni es un invento del Partido, ni una oda al sol ni nada por el estilo sino que es devolverle a la clase obrera un modelo de sindicalismo que ella misma  fue creando durante el franquismo y que el PCE, las direcciones de las centrales, la patronal y el gobierno hicieron quebrar en nombre de la “democracia” ya fuera a través de la mentira y la traición, oportunismo, o a sangre y fuego. El objetivo de esta propuesta, planteada ya por la clase obrera y de la clase obrera, es el de democratizar los distintos organismos que componen las actuales estructuras sindicales. De hecho, hoy, ahora, se están dando experiencias de este tipo como por ejemplo la Plataforma de Correos, donde trabajadores sin afiliación sindical y con afiliación sindical a CCOO, CGT, UGT, CSIF, etc… han constituido una Plataforma donde la Asamblea determina las directrices, las acciones, realiza la plataforma de negociación y elige a su comisión  para negociar con la empresa pudiendo ésta revocar en cualquier momento a la comisión en pleno o a algún miembro de la comisión.

Se trata, en definitiva, de reestructurar el sindicalismo, para que se convierta en un instrumento de solidaridad, que ponga freno a la ofensiva del capital, que se aprovecha de la division existente, que aisla a los trabajadores en sus respectivos centros de trabajo, con la intención de que cunda en sus filas la impotencia.

Por todo lo expuesto, porque la unidad de la clase obrera es un objetivo sublime y condición necesaria y vital para hacer que ésta emprenda un camino que le conduzca a alcanzar la democracia, la liberación de la explotación y lo que ello conlleva (muerte, enfermedad, mutilación, asfixia económica, embrutecimiento, en definitiva yugo) el PCOE, como parte de la clase obrera, arrimará el hombro en el desarrollo de dicho instrumento de unificación, llámese Frente Único de Trabajadores, Central Única de Trabajadores, Plataforma Única de Trabajadores o como la clase obrera determine llamarla.

Hacemos un llamamiento a  los afiliados de las centrales, grandes y pequeñas y de las fuerzas alternativas, a perserverar desde dentro de sus respectivos sindicatos, hasta obligar a sus direcciones a entablar discusiones conjuntas, que conduzcan a la  Central Única de Trabajadores y a denunciar a aquellos que se opongan a la unidad, para lo que no puede existir excusa alguna.

Hacemos un llamamiento  a los miembros de los comités y a los comités en plenos, con el propósito de que den los pasos necesarios, para constituirse en asamblea de comités de gremios, como premisa fundamental para la constitución del sindicato unico de trabajadores que reclama la situación actual.

Hacemos un llamamiento al joven estudiante a unirse a este Frente de Trabajadores para construir el instrumento que le libere de la explotación futura pues el sistema los convierte en un tipo de combustible que quemarán para engordar sus cifras de beneficios. Al joven estudiante, esté en el sindicato estudiantil o no, le decimos que se organice en su universidad, en su instituto, que creen sus asambleas estudiantiles y denuncien el pésimo sistema educativo que los condena a ser explotados en campos laborales que nada tiene que ver con la disciplina que estudia. Al joven estudiante le instamos a que cree y democratice las asambleas estudiantiles y que cual afluente, desemboque en el río del Frente Único de Trabajadores, Central Única de Trabajadores o como la clase obrera la denomine. El joven estudiante obrero, como parte de la clase obrera, debe contribuir al desarrollo y construcción de este instrumento emancipador.

Hacemos un llamamiento a la mujer trabajadora, azotada por el capitalismo con unas tasas de desempleo por encima del 60% y con un salario inferior en casi un  30% al del hombre (INE 2000), que el capitalismo las discrimina por quedarse embarazadas, salarialmente, que les hace mobbing con la finalidad de un despido por excedencias previas para el cuidado de sus hijos, que sufren acoso sexual, etc. Llamamos a la mujer trabajadora a que contribuya al desarrollo y construcción de su instrumento emancipador, del Frente de su clase.

Hacemos un llamamiento al ama de casa, que desarrolla una labor socialmente necesaria, vital,  que el sistema capitalista no reconoce. Su papel educador es fundamental y debe impregnar de humanismo a las nuevas generaciones de obreros. El Sistema Capitalista las desprecia y muchas de ellas, bordeando la cincuentena de años,  se encuentran totalmente desamparadas en lo económico pues su compañero, el trabajador que llevaba el salario a casa, muere víctima en muchos casos de la explotación extrema infringida por el capitalista, y las pensiones de viudedad (miserables) u otras pensiones (también miserables) y las carencias económicas de su hogar las empujan a ser explotadas con salarios raquíticos. Instamos al ama de casa, parte de la clase obrera, a contribuir en el desarrollo y construcción de su  instrumento emancipador uniendo al barrio, al vecindario, con la lucha obrera pues los problemas de la clase obrera no sólo se limitan al ámbito de trabajo, sino que van a los barrios obreros, menos dotados y con muchas más carencias, que condenan a los hijos de los barrios obreros al fracaso escolar, al absentismo escolar, al hijo que por la falta de oportunidades debe abandonar su hábitat para emigrar a otras partes del país a buscar el sustento pues el sistema lo condena a no tener futuro y al desarraígo. Por ello, llamamos a las amas de casa, a los jubilados a organizar y desarrollar el instrumento emancipador, el Frente de Trabajadores, en los barrios, en las comunidades de vecinos, y que hagan que confluyan con la lucha del conjunto de su clase, la clase obrera.

Concluímos haciéndole un llamamiento a todos los trabajadores, a la clase obrera, la misma que arranca el mineral desde las entrañas de la tierra, la misma que hace los rascacielos, las casas, las vías del ferrocarril, los aviones, los barcos, en definitiva, los que generan la riqueza, los bienes materiales y que reciben a cambio muerte, insatisfacción, mutilación, enfermedad, misería, embrutecimiento, violencia, etc… Os hacemos un llamamiento a estar en vuestro lugar, en el lugar que el desarrollo histórico nos coloca a los trabajadores, y os pedimos que contribuyáis al desarrollo de vuestro Frente, todos los que somos trabajadores estamos obligados a edificar la unidad y ella sólo se hará en movimiento, democráticamente, de abajo a arriba tal y como hemos indicado anteriormente.

 ¡Por la Unidad de la Clase Obrera! Octubre de 2006.


ASAMBLEAS DE TRABAJADORES

  •      Postular los candidatos al comité de empresa por colegios electorales en listas abiertas y unicas.
  •      Poder para revocar en cualquier instante a los miembros del comité de empresa
  •      Potestad para autocovocarse (por un determinado número de trabajadores)
  •      Sancionar gestión del comité
  •      Elegir las comisiones de trabajo

COMITÉ DE EMPRESA Y DELEGADOS

  • Convocar las Asambleas de Trabajadores
  • Impulsar la participación de los trabajadores en las asambleas
  • Respetar la libertad de opinión en las asambleas
  • Acatar las directrices de la Asamblea
  • Nombrar las comisiones deliberadoras de convenios colectivos de empresas y sectoriales.
  • Ayudar a la formación de las asambleas de Comités de Gremios, participar en ellas.

ASAMBLEAS DE COMITÉS POR GREMIOS

  • Organización Congreso de comités intergremios
  • Elegir en el Congreso el Comité ejecutivo intergremial
  • Inculcar la solidaridad entre todos los centros de trabajo del mismo gremio

COMITÉ EJECUTIVO INTERGREMIAL

  • Velar por la pureza de la democracia obrera
  • Llevar a cabo las reivindicaciones generales de los trabajadores:
  •      Lucha contra el paro (Reforma Agraria)
  •      Lucha por las 35 horas semanales para todos los trabajadores que no las disfrutan aún
  • Derogar los actuales Estatutos de los Trabajadores (de la burguesia) y reemplazarlos por normas que realmente defienda a los trabajadores
  • Luchar contra los contratos basuras
  • Luchar por la eliminación de la subcontratación.
  • Luchar contra las desigualdades de todo tipo (sexo, inmigración, edad etc.)
  • Convocar los congresos cada cuatro años



Con Fidel, con la Revolución y con el Pueblo Cubano

Nos alegra contemplar como el ejemplar Pueblo Cubano demuestra una madurez revolucionaria sobresaliente ante la dolencia temporal del compañero Comandante en Jefe Fidel Castro y como tras una delegación temporal de sus responsabilidades como consecuencia de la enfermedad transitoria del Jefe del Estado, lógica en cualquier gobierno del mundo, se organiza y aplica la calma, tesón y disciplina de forma rotunda con tal de defender su Revolución, que es también patrimonio de todos los trabajadores del mundo. El Partido Comunista Obrero Español hace votos por el pronto restablecimiento del compañero Fidel.

 

Este hecho acontecido, hecho natural por cierto, está sirviendo para que el capitalismo vuelva a mostrar su verdadero rostro sanguinario y criminal. Cuba es un ejemplo de cómo se manifiesta la lucha de clases a nivel mundial, que no es otra cosa que la lucha del imperialismo, como fase agonizante del capitalismo, y el socialismo.

Un bloqueo criminal e inhumano realizado por la potencia imperialista más asesina de la Historia y apoyado por el silencio cómplice, y por otras agresiones de otra índole, del resto de potencias imperialistas, destacando la Unión Europea, contra el ejemplar pueblo cubano no ha conseguido, ni conseguirá, minar ni un miligramo la moral revolucionaria del valeroso, noble y disciplinado Pueblo Cubano.

El Partido Comunista Obrero Español envía su solidaridad y apoyo al Pueblo de Cuba y a su vanguardia, el Partido Comunista de Cuba. Además, condenamos enérgicamente el comportamiento de las potencias imperialistas, fundamentalmente EEUU y la Unión Europea. Cuba es un estado social y democrático de derecho, donde existen espacios más amplios de libertad política y de democracia que en cualquier país capitalista. Por ello, consideramos indignante la declaración de la UE que señala”el deseo del restablecimiento de Fidel Castro y de la democracia en Cuba”. La UE no tiene autoridad moral para efectuar esa declaración, tan falsa como maliciosa, ya que en estos países capitalistas se aprueban Constituciones Europeas con un 32% devotos afirmativos y existen presos políticos, ya sean anarquistas, abertzales, comunistas, etc…, y se ilegalizan ideas y partidos como por ejemplo en España.

Pero si indigno es el posicionamiento de los imperialistas europeos, más indecente y despreciable es el comportamiento del Perro Guardián de la burguesía mundial, EEUU. Es intolerable que se permita que un gobierno haga llamamientos a que los militares de un país ajeno a él efectúen un Golpe de Estado. Y decimos gobierno de los EEUU porque consideramos que la organización terrorista FNCA y su portavoz Jorge Mas Santos no son más que un genuino producto de EEUU.

EEUU y sus organizaciones terroristas de Miami llevan muchos años tratando de desestabilizar a un gobierno soberano como el cubano y, ahora, apuestan abiertamente por el golpismo, al igual que hicieron en Venezuela en el año 2002, y al igual que entonces van a obtener el mismo resultado: LA DERROTA.

El Partido Comunista Obrero Español condena firmemente al imperialismo farsante de la UE y criminal, golpista y terroristade los EEUU. Sabemos como actúa el capitalismo, le vemos su rostro en las agresiones a Iraq, Afganistán, Líbano, Palestina, Cuba, Colombia, República Democrática y Popular de Corea del Norte,…. y a su vez lo vemos en los centenares de millones de muertos por hambre, sed, enfermedades curables, guerras de carroña, en millones de desempleados en el mundo, niños hambrientos y analfabetos, etc… Por ello, el capitalismo ataca con virulencia a un pueblo ejemplar que gracias a la Revolución ha conseguido tener un sistema universal de salud de formidable calidad, ha erradicado el analfabetismo y tiene un sistema educativo de calidad, ha erradicado la malnutrición y es enormemente solidaria que tiene desplegado a cerca de 30 mil médicos por el Tercer Mundo, y es el Hospital de la América Latina y la Universidad de los países del Tercer Mundo. Por estos motivos, y por que Cuba es un faro de luz que anuncia la nueva sociedady la posibilidad de un mundo distinto, sin opresión ni explotación. El capitalismo desprecia al humanismo, y repudia a la vida, subordinando todo al interés de una minoría burguesa empleando al ser humano como combustible para su enriquecimiento, por ello atacan a Cuba, porque es humanismo, es vida, es libertad, es democracia y es emancipación del ser humano.

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a la clase trabajadora de nuestro país a movilizarse en defensa de la Revolución Cubana y en contra de la barbarie capitalista, como estamos viendo en El Líbano. A su vez, exigimos al gobierno del estado español condene la actitud de los EEUU y que sea consciente que, en caso de agresión a Cuba, los trabajadores de este país la consideramos como una agresión hacia nosotros ya que la Revolución Cubana es también patrimonio de los trabajadores de todo el mundo y actuaremos en consecuencia.

Al ejemplar Pueblo de Cuba, al Partido Comunista de Cuba, a su gobierno, y a nuestro compañero Fidel les decimos:

 ¡Hasta la Victoria Siempre!

 ¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

 COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL.




Solidaridad con El Líbano

Al día siguiente de conocerse la noticia, el vasallo gobierno burgués de Zapatero se lanzó rápidamente a condenar a la República Democrática Y Popular de Corea del Norte  por las pruebas con misiles atómicos que muestran que dicho país posee la bomba atómica.

 Esa condena no ha sido jamás hecha por un gobierno capitalista español para pruebas realizadas por potencias imperialistas como Francia hace unos años o por el número de armamento atómico que tienen EEUU o Israel, las más de 1000 cabezas atómicas norteamericanas desplegadas en Corea del Sur, etc… Comprobándose el doble rasero del estado burgués español, siempre al servicio de los explotadores y saqueadores mundiales.

 

 Este gobierno de Zapatero, que se lanza raudo y veloz a apoyar a terroristas y ladrones, como Alan García en Perú, y a reconocer y felicitar a defraudadores y tramposos, como

Calderón en México, todavía no ha condenado el genocidio que Israel está cometiendo contra el Pueblo Palestino y la agresión militar cometida contra El Líbano.

 Los distintos gobiernos capitalistas apoyan la política genocida de Israel e imponen su dictadura, la dictadura de la burguesía, por la fuerza de los fusiles y las bombas que lanzan contra la población civil.

 Las acciones israelíes violan todas las leyes internacionales y han dejado ya el rastro de miles de muertos en Palestina y centenares de civiles asesinados en El Líbano, dejando sin suministro de luz y agua a grandes poblaciones palestinas y libanesas y destrozando infraestructuras.

 El Partido Comunista Obrero Español se solidariza con todos los pueblos y naciones oprimidas por el imperialismo, fundamentalmente con el Pueblo Palestino y con el Libanés, y  condena enérgicamente las acciones militares del estado fascista-sionista de Israel, apoyado activamente por los EEUU y con una actuación vergonzosa de la Unión Europea, que mira para otro lado y no condena el genocidio y el terrorismo de estado israelí siendo cómplices de esta actuación criminal, cínica y despiadada que nos muestra el verdadero rostro cruel e inhumano del capitalismo.

Desgraciadamente hoy en día no existe tribunal de justicia alguno que ofrezca garantía para juzgar a los dirigentes de las potencias imperialistas, responsable directa de todos los asesinatos masivos contra la población civil, por criminales de guerra y genocidas. El imperialismo actúa con impunidad absoluta y sólo el Socialismo puede terminar con ello.

Comité Central Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




Comunicado del C.C. con Bolivia

Después de 2 años de lucha continua por defender sus riquezas autóctonas contra la expoliación extranjera, el pueblo boliviano ha dicho basta al neoliberalismo y al estado colonial, ganando las elecciones por mayoría absoluta.

 El primer mensaje de Evo Morales, líder indígena de Bolivia tiene resonancia antiimperialista al pedir a EE.UU que retire sus tropas de Iraq y las bases militares de Latinoamérica. Ha dicho además que apoya una alianza con Venezuela que expulse a las multinacionales que han saqueado los recursos energéticos del pais, anunciando la inmediata nacionalización del gas y del petroleo.

 

 La llegada de Morales a la presidencia de Bolivia, sucede en un momento extraordinafrio en el que prácticamente Latinoamérica ha dado un giro hacia la izquierda; aunque, con gobiernos muy variados.

 La importancia de estas elecciones es que a la vez que potencia y afianza las posiciones de Cuba y Venezuela, puede actuar como extraordinario acicate para que gobiernos indecisos retomen el camino para el cual fueron elegidos por sus pueblos.

 Con Bolivia la correlación de fuerzas en Latinoamérica adquiere otra dimensión. Los pueblos ven en ella la posibilidad de luchar por recuperar su identidad hurtada por el imperialismo durante decenios.

 Las repercuciones de las elecciones en Bolivia superan el ámbito de los pueblos oprimidos, creando nuevas contradicciones y ahondando la grave crisis energética y de endeudamieto exterior que azotan a EE.UU. y que hacen flaquear al dólar frente al euro.

 Por otro lado, es la respuesta definitiva al proyecto ALCA norteamericano, ideado para contrarrestar los efectos de la contradicción entre USA y la UE, basada en el desequilibrio de las condiciones de mercado, puesta en evidencia en la última reunión celebrada en China.

 Las nacionalizaciones constituyen una política de agravamiento de las contradicciones del imperialismo con inferencia sociales incalculables. Recordemos que gracias a la superexplotación de las multincionales en las colonias, las respectivas burguesias de los países imperialistas como en el caso de Europa ha podido a través de repartir migajas de pan empañadas de angre y sudor de los trabajadores de los países colonizados, aburguesar a sus propios trabajadores, propiciando el oportunismo en los partidos comunistas.

 Latinoamérica avanza en un proceso antiimperialista de gran calado, que va a permitir a sus países que cuentan con unas fuerzas productivas muy atrasadas y en la que impera el sistema agrario, desarrollarse industrial y tecnológicamente con el fin de crear las premisas socioeconomicas necesarias para acceder al socialismo, como solución definitiva.

 Aunque el socialismo aún queda lejos, no nos cabe la menor duda que los procesos iniciados en Venezuela y Bolivia, con visos de correrse a toda Latinoamérica, son procesos ininterrumpidos hacia el socialismo.

 En la hora presente en la que se intuyen acciones imperialistas con el objetivo de frenar el avance de los pueblos hay que fomentar y fortalecer las organizaciones antiimperialistas, comenzando por terminar con el fraccionamiento y la disociación, centralizando todas las ayudas solidarias, así como las actividades antiimperialistas que han de ir cargadas de grandes dosis políticas e ideológicas.

 CON EL PUEBLO DE BOLIVIA

CON LATINOAMERICA

ABAJO EL IMPERIALISMO

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)  




Comunicado C.Central a favor del Frente de Trabajadores y del Pueblo

Con motivo del debate en el parlamento del estado sobre el estatuto de Cataluña, el presidente Zapatero, nos impresionó a todos de nuevo, ofreciéndonos la semblanza de un país en alza perpetua. España y junto a ella las comunidades autonómicas gozan de una salud envidiada por países mas desarrollados, que sienten como les pisamos los talones o los desbordamos.

Las cifras macroeconómicas minuciosamente detalladas delatan el avance incontenible de la sociedad española, todo con el objetivo de demostrar, en esta ocasión, que la descentralización actúa como acicate frente a la presión y al encorsetamiento del centralismo.

 

Los datos, escrupulosamente copiados, se barajan siempre según la conveniencia para refrendar unos argumentos que incline la balanza a favor del posicionamiento en una situación dada. Tambien, el gobierno como la oposición se desafían para lucirse de cara a la galería, la cuestión es el voto en juego. Por ese motivo, no nos faltan debates monográficos, los retos están al orden del día. Así el ciudadano puede ir haciendo acopio de razones para cuando llegue la hora de las votaciones, porque todo, absolutamente todo, se mueve en torno a las elecciones: terrorismo, estado de la nación, estatutos, autonomías, Loe. Pero ¿y el paro, la falta de libertades del pueblo trabajador, los salarios, el problema de la vivienda, etc, es decir, todo lo que concierne directamente a las clases trabajadoras, por qué no merece por parte del gobierno y de la oposición sesiones concretas del parlamento?

Todos los argumentos que vienen sustentando los gobiernos de turno como la oposición para lustrar la democracia burguesa se vendrían abajo, con tan solo dos minutos de parlamentarismo que se le dedicara a los problemas del pueblo, pues tanto la verdad como la mentira desvelarian el carácter clasista del regimen y el de su institución mas importante, el parlamento. La Macroeconomía se desmoronaría y con ella los valores distintivos del sistema, porque los seductores resultados globales, tienen como meta ocultar las deficiencias de un sistema clasista. Así, el incremento de dos o tres puntos de la economía en general, esconde que las empresas durante los nueve primeros meses de este año han superado los beneficios que obtuvieron durante todo el año 2004, mientras, en contraposición, el consumo ha descendido drásticamente como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo de las grandes masas trabajadoras. Y oculta, tambien, que las cajas de ahorros, las electricas etc. han sobrepasado ya el 36% de beneficios en este año, a costa de descender las plantillas e intensificar la explotación de los trabajadores, etc. etc.

Bajo la excusa de la participación de los agentes sociales en la discusión sobre la situación laboral, se nos priva a todos los españoles del espectaculo, que sin duda, nos ofrecerían el gobierno y la oposición de mostrarse abiertamente en contra de los trabajadores, del ejército de votantes. Para ellos, siempre será mejor, menos costoso para su democracia, tratar dichos temas a escondidas con falsos representantes de los intereses de los trabajadores, dispuestos siempre a plegarse como viles traidores a las posiciones de los capitalistas. De este modo, todo queda resuelto democráticamente. Y los problemas de la libertad y de los derechos laborales se desgajan del resto de los problemas de la sociedad, que son en definitiva los que atañen al mundo burgués, los que resuelven las contradicciones entre las distintas burguesías en pugna por el mercado.

El parlamento, por mas flores que le echen la derecha y los traidores, continua siendo un instrumento de dominio de la burguesía, a la par, que de freno de las luchas de los trabajadores, pues a estos se les conducen por canales estrictamente económicos y no políticos, es decir, como el franquismo, pero de otra forma.

Al igual que el parlamento, las demas instituciones “representativas” cercena toda expresión de libertad del pueblo. La participación de la ciudadanía en los Ayuntamientos y diputaciones es un camelo e incluso los centros cívicos que deberían constituir la célula de un sistema en donde las clases populares podrían iniciar el debate de sus problemas, están siendo utilizados con fines de acentuar las diferencias sexuales en el trabajo, ofertando la enseñanza de oficios, la mayoria de las veces considerados femeninos. Pero nada de encuentros, de reuniones políticas, de discusiones.

Finalmente, y como reflejo de una sociedad podrida y anacrónica, los sindicatos instrumentalizados por el sistema prohiben también la discusión política en los centros de trabajo.

El trabajador se ahoga en su propia salsa, nada mas y nada menos que todo el mundo se ha vuelto en contra de él. Se le prohibe hablar de política, de sus derechos y libertades en los centros de trabajo. Se le impide su participación en el Ayuntamiento. Los sindicatos se elevan por encima de él dirigiendo sus actos para integrarlo en los mecanismos del sistema del capitalismo monopolista ¿qué hacer?

Contactar, reunirse y discutir con sus compañeros y conciudadanos, abrir debates propios que versen sobre sus propios problemas, es decir, autoorganizarse para luchar contra todo aquello que le limita y constriñe, por lo tanto contra el sistema y nosotros, como parte de este mundo del trabajo, de ese pueblo postergado, tenemos la necesidad, el derecho y la obligación de fomentar las reuniones, los debates. Y nosotros no podemos permanecer impasivos, indolentes ante tantas ignominias contra nuestra clase, porque caeremos en la complicidad. Nosotros tenemos tambien la obligación de dirigir a las organizaciones existentes hacia los cauces políticos que conviene a nuestra clase, debemos crear, recrear y fortalecer centro de reuniones de debates, de animar a los demás partidos y formaciones obreras de toda índole a confluir y configurar el FRENTE UNICO DEL PUEBLO. Pues lo que necesitamos es una organización sociopolítica abierta que haga frente no solo a los problemas mediatos sino que sea capaz de diseñar la futura sociedad.

El frente del Pueblo existe, solo hay que añadir, y a la par que sumamos dotarlo de un programa de acción y conformarlo orgánicamente, democráticamente. Ahí está la labor de nuestro partido, abrir cauces de discusión, llevar trabajadores, intelectuales, amas de casa, estudiantes, parados al frente, ningun problema puede resolverse por sí solo, aislado del resto de los problemas que fustigan al pueblo.

Nada de dogmatismo, nada de clandestinidad, el Frente no es un partido político, sino una organización de masas, abierto totalmente, el propio frente repelerá a los intrusos. No debemos tener miedo a invitar a todo aquel que tenga un mínimo de inquietud. Constituyamos asambleas del Frente en todo los lugares, tenemos que convertirnos en los paladines de la discusión. Este es nuestro reto.

C.C. del PCOE




Comunicado del Comité Provincial de Sevilla a los militantes y simpatizantes

La actualidad politica española se caracteriza por la puesta en escena por parte del gobierno socialista de una colosal farsa, cuyo trasfondo es impedir por cualquier medio el debate sobre problemas fundamentales de la sociedad que afectan directamente a las clases trabajadoras.

 Mientras las últimas encuestas revelan que la máxima preocupación de los españoles es el paro, superando con creces al “terrorismo”, el gobierno y la oposición parlamentaria se empeñan en ocultar dicha realidad traspasando el centro de discusión a la reforma de los Estatutos de Cataluña y a las últimas huelgas patronales (transporte, pesca y agricultura) que no atentan contra las bases del sistema.

 

 

      Tanto la Reforma de los Estatutos de Cataluña como las huelgas patronales son reflejos de las contradicciones burguesas. Mientras los Estatutos sintetiza la necesidad que tienen determinados sectores de la burguesía nacional que actualmente lideran la economía y la política catalana de colocarse en mejor situación para competir con la burguesías europea y estatal, las huelgas patronales tienen por objetivo arrancar del gobierno mejoras que les posibilite obtener mayor margen de plusvalia; pero, en ambos casos la situación de los trabajadores catalanes, la de los conductores a sueldos, así como la de los pescadores y braceros se soslayan adrede. 

 Mientras tanto, la contradicción fundamental de la sociedad española, la que se da entre el capitalista y el obrero es tratada con absoluto desprecio con el propósito de evitar su protagonismo. En esta dirección, el gobierno ha elaborado subrepticiamente un proyecto de reforma laboral antiobrera, en la que no se aborda la falta de derechos colectivos e individuales de los obreros en los centros de trabajo.        

 En la que tampoco se pone coto a las largas jornadas encubiertas en horas extraordinarias mal pagadas o impagadas. Además de no eliminar la precariedad laboral que contempla la temporalidad por un lado y la no inscripción de miles de trabajadores en la seguridad social.

Pero la realidad es muy otra y ya no se puede ocultar, la causa hay que buscarla en la situación de desesperación de una juventud harta de soportar todas las dolencias sociales que se originan en el sistema capitalisma francés. Algunas de las ciudades donde las revueltas han evolucionado con mayor violencia superan el 25% de parados. Por otro lado, las inversiones estatales en dichas zonas son nulas y para colmo las xenófobas y fascistas declaraciones del Ministro del Interior Nicolás Sarkozy han añadido mas leña al fuego.

 Nuevamente, toda la propaganda imperialista acerca del bienestar de los países desarrollados, de la invulnerabilidad del sistema de una nación imperialista se viene abajo, como sucediera anteriormente en Mayo de 1968. Las estructuras capitalistas son mas frágiles de lo que nos quieren hacer ver la propaganda y las apariencias. Porque lo que sucede en Francia es, se quiera o no, una manifestación de la lucha de clases.

 Los acontecimientos de Francia nos obligan a la reflexión. Es obvio, que la “confianza” de la derecha le traiciona, y es desbordada de súbito, pero tambien, hay que reconocer que la izquierda, nos referimos a la izquierda revolucionaria no estamos a la altura de las circunstancias. Tanto denunciar las condiciones actuales como poco propicia para penetrar en el movimiento obrero,  nos impide ver una realidad que va gestandose en el seno de los más sufridos. 

 Es indiscutible que la izquierda francesa no controla los acontecimientos y por consiguiente se ha visto sorprendida por ellos y esto es lamentable ¿Por qué? La respuesta nos la debe la misma izquierda francesa.

No obstante, la situación francesa debe servir de advertencia, porque la juventud francesa no está ni mejor ni peor que nuestra juventud, pues en nuestro país, es la que mas sufre las consecuencias del sistema y aunque hasta ahora permanece pasiva e “indolente”, las condiciones en las que se desenvuelven son cada dia mas insoportable y puede que ocurra como en Francia, que nos sorprenda algún día a la desesperada, porque los partidos revolucionarios no somos capaces o no hemos sabido canalizar todas sus energías de forma organizada y consciente y ya sabemos que el impulso y la espontaneidad juega a favor del enemigo, que tarde o temprano aplasta y entierra ls movilizaciones hasta que nuevas generaciones se olviden del episodio histórico, en el que sus antepasados fueron pasados literalmente por encima por el estado capitalista.

C.C. del PCOE

 




El marxismo occidental

Cuando se habla del “marxismo occidental” o “europeo”, se hace atendiendo a los criterios diferenciados con el llamado “marxismo soviético” o “ruso”. Diferencias que se sustentan, según sus autores, en el enriquecimiento de los principios en unos casos y en una explicación más fidedigna de la filosofía de Marx y Engels en otros. En este caso, nos surge la pregunta clave: ¿Puede el marxismo ser objeto de interpretación y de aplicación variada y contradictoria?

Durante la vigencia de la Unión Soviética, son muchos los teóricos componentes de las llamadas corrientes del “marxismo occidental” y de la “Escuela de Frankfurt” que la critican desde un plano intelectual, por su alejamiento del marxismo verdadero. Denuncian, sin embargo, aspectos sobre la interpretación que el socialismo ruso hace de las obras de Marx y Engels, que habían sido puestos en discusión anteriormente, como en el caso de Labriola, el padre del marxismo italiano (marxismo occidental), si bien, el autor realiza su investigación filosófica con arraigo en Marx y Engels, sin desviarse aún sustancialmente de sus esencias. A partir de este momento, y al profundizar en las obras de los sustentadores del marxismo occidental, observamos cómo, poco a poco, sus lecturas producen en sus seguidores un distanciamiento cada vez mas pronunciado de las obras clásicas. Y vemos, también, que en la actualidad, como consecuencia del reflujo del movimiento obrero, del período de relativa “calma social” que estamos viviendo, algunos de los padres mas destacados del marxismo occidental, especialmente Gramsci y Lukács, están siendo recuperados por sectores de la intelectualidad comunista.

Pero ¿Cuáles son los rasgos diferenciales entre el marxismo occidental y el marxismo ruso? Ante todo, encontramos que mientras el marxismo soviético tiende a organizarse bajo la forma dialéctica, es decir, presidida por la comprensión universal del mundo; en cambio, el occidental reduce el ámbito de su validez a la sociedad y a la historia recelando, en oposición a Engels y Lenin, de la veracidad de la aplicación de la dialéctica en la naturaleza. “Esta limitación del método a la realidad histórico-social es muy importante. Los equívocos que se originan de la exposición engelsiana de la dialéctica se apoyan principalmente en el hecho de que Engels -siguiendo el falso ejemplo de Hegel- extiende también el método dialéctico al conocimiento de la naturaleza; mientras que en el conocimiento de la naturaleza no se hallan presentes las determinaciones decisivas de la dialéctica: la interacción entre sujeto y objeto, la unidad de teoría y praxis” (Lukács “Historia y conciencia de clase”).

Otro elemento dispar se concreta en que el marxismo ruso o soviético persiste en una dialéctica objetiva. Diría Stalin que la dialéctica “entiende las leyes de la ciencia -bien sean leyes de las ciencias naturales o leyes de la economía política”- como un reflejo de procesos objetivos que se desarrollan independientemente de la voluntad de los hombres. Los hombres pueden descubrir estas leyes, conocerlas, estudiarlas, tenerlas en cuenta en sus actuaciones, utilizarlas en interés de la sociedad, pero no pueden cambiarlas o abolirlas”. Sin embargo, el marxismo occidental descifra la dialéctica como la relación especifica entre el sujeto y el objeto. Por consiguiente, si el primero considera la dialéctica ya constituida y que precede al hombre, el segundo sólo la entiende de forma empírica, es decir, se construye en virtud de la asociación de los individuos y por la praxis de esta unión. Recordemos que Gramsci decía de Labriola que éste “al afirmar que la filosofía de la praxis es autosuficiente e independiente de cualquier otra corriente filosófica, es el único que ha intentado construir científicamente la filosofía de la praxis”.

Por último, encontramos en el discurso sobre el pensamiento, una nueva oposición entre ambos “marxismos”. El marxismo ruso defiende la teoría que afirma que el conocimiento no es más que el reflejo de la realidad objetiva en el sujeto, por esta razón, objeto y sujeto son independientes, aunque se interrelacionen (léase Materialismo y Empirocriticismo de Lenin). Por su parte, el marxismo occidental no admite ninguna separación entre pensamiento y ser.

Ateniéndose a los principios en que se basa el marxismo occidental, una serie de filósofos nos han dejado sus legados, que en la actualidad podemos ver reflejados en las posiciones de determinados teóricos y partidos europeos. Sus principales valedores, Gramsci y Lukács, son abordados con especial atención y estudio.

Pero, como hemos señalado ya, y también veremos mas adelante, el marxismo occidental no es solo una interpretación diferente del marxismo de Marx y Engels con relación al marxismo soviético, sino que es, y este problema se manifiesta inapelable, una revisión profunda del marxismo-leninismo. La filosofía gramsciana difiere radicalmente de la definición que Lenin realiza en Materialismo y empirocriticismo, cuya tesis central trata de las cosas existentes fuera de nosotros e independientemente de nuestra conciencia. Gramsci por su parte, y lo podemos ver en su controversia con Bucharin, rechaza sin paliativos la explicación de un marxismo en términos puramente materialistas. Gramsci insiste en que, en la definición corriente del marxismo como materialismo histórico, se ha de “poner el acento sobre el segundo término “histórico” y no sobre el primero de origen metafísico”.

Y como tuvimos ocasión de comprobar anteriormente el marxismo occidental, en este caso Gramsci, duda sobre la dialéctica de la naturaleza de Engels: “Es cierto que en Engels (Antidühring) se hallan muchos puntos que pueden llevar a las desviaciones del Ensayo. Se olvida que Engels, a pesar del mucho tiempo dedicado, ha dejado poco material sobre la obra prometida para demostrar la dialéctica ley cósmica y se exagera al afirmar la identidad de pensamiento entre los dos fundadores de la filosofía de la praxis” (Quaderni, vol. II, c.11, p. 1449).

También al atacar a la ortodoxia, Lukács defiende su derecho a separarse de Marx y Engels para mejorarlos: “Por lo que concierne al marxismo, la ortodoxia se refiere exclusivamente al método. Se trata de la convicción científica de que en el marxismo dialéctico se ha descubierto el correcto método de investigación que este método puede ser potenciado, desarrollado y profundizado únicamente en la dirección indicada por sus fundadores. Pero también: que todas las tentativas de superarlo o de “mejorarlo” no han tenido ni podrán tener otro efecto que el de convertirlo en superficial, banal y ecléctico”.

Lukács es culpado firmemente, en la “Historia del marxismo” de Lubomír Sochor, “de limitar la ortodoxia marxista a método, y de devaluar los resultados obtenidos por aquel método; de rechazar la teoría del reflejo; de negar la dialéctica de la naturaleza y de proclamar un dualismo metodológico; de contraponer Marx a Engels; de negar la causalidad económica y la objetiva ley causal”. De cuyas acusaciones, lejos de asimilarlas para proceder a su retractación, Lukács, incluso se enfrenta a ellas reafirmándose.

Las bases teóricas del marxismo occidental originan desviaciones “prácticas” materializadas en tácticas antileninistas. Es sabido que el marxismo occidental no concede especial atención al reflejo de la realidad objetiva en la mente del hombre como engendrador y conductor de la conciencia. Es el hombre el que conduce la historia. Desde esta base, el individuo subjetivamente, aunque se trate de la clase obrera, puede construir su historia futura (socialismo) desde las entrañas del capitalismo constituyéndose en la clase hegemónica.

La hegemonía gramsciana se separa un tanto de las propugnas revolucionarias de Lenin. Pues si Lenin destaca la dirección política, ésta se transforma en Gramsci en dirección cultural, lo que implica que para Gramsci el momento de la fuerza es instrumental, quedando supeditada al instante de la hegemonía. En Lenin, no obstante, dictadura y hegemonía van unidas y en todo caso la fuerza es primaria y totalmente decisiva.

Gramsci defiende que el grupo revolucionario debe esforzarse en ser dirigente antes de conquistar el poder. Para el dirigente italiano, la actitud revolucionaria se hace posible cuando la clase en el poder, aun siendo dominante todavía, se muestra incapaz de resolver los problemas de orden colectivo, y de imponerse cultural y moralmente. Siendo éste el caso de la burguesía, por lo que el proletariado debe oponer un “bloque histórico” de fuerzas heterogéneas cimentadas por la visión contemporánea comunista del mundo. Una lectura exagerada, a veces sesgada, otra utilizada interesadamente de su obra ha contribuido a la formación del Eurocomunismo, a la táctica del compromiso histórico con la Democracia Cristiana, que desnaturalizó primero al Partido Comunista Italiano y después lo hizo desaparecer y dio lugar también a las teorías revisionistas de Lucien Seve, filósofo miembro del Partido Comunista Francés.

En consecuencia, Gramsci llega a la conclusión que en Occidente el choque revolucionario nunca será frontal y limitado a golpear al Estado. Se trata de atacar en profundidad a las instituciones civiles en su conjunto. En definitiva, para el partido comunista el objetivo, a diferencia de las posiciones leninistas, debe ser el de desgastar la sociedad burguesa, conquistando los puntos vitales de la sociedad civil, creando las premisas para acceder al poder, por desgaste. Algunos observadores modernos conceden crédito excesivo al planteamiento gramsciano y desde sus bases aplauden y ensalzan en conferencias, simposios, seminarios etc. la labor de Lula en Brasil, a la par que soslayan cualquier inferencia positiva que pueda emanar de Venezuela y Cuba.

Así pues, a diferencia de Marx y Lenin, que incluían la “sociedad civil” en las estructuras o relaciones económicas, Gramsci la identifica mas bien como parte de las superestructuras, que operan como momento de elaboración de las ideologías y de las técnicas de consenso.

En los años 90 y con motivo de la desaparición de la Unión Soviética, una pléyade de teóricos reavivan con mayores bríos tácticas y estrategias pseudorevolucionarias dimanantes de las ideas gramscianas de la lucha de desgaste. Tal es el caso de Lucien Seve, que apoyándose en supuestos fallos que llevaron a la URSS hacia su derrumbe, propone tácticamente la necesidad de ir conquistando los lugares estratégicos de la economía burguesa, hasta ir reduciendo las diferencias entre el trabajo manual y el intelectual. Sería la revolución procesal:

“Este cambio profundo en la manera de enfocar la visión histórica y sus contenidos estratégicos cambia otro tanto la cuestión del poder político. ¿”Conquistar el poder”? Pero ¿de qué manera cuando el dominio del capital parece tan aplastante, y empezando por la empresa o la localidad y hasta los poderes centrales y los grandes medios informativos, pasando por todos los campos de la “sociedad civil”, su monopolio directo o indirecto casi no tiene límites? Aquí se pone en entredicho toda la concepción tradicional de la revolución vinculada a una percepción demasiado estrecha de lo político: si no hay “sencillamente un poder que tomar”, derrocar el Estado solo puede consistir en un “proceso para tomar los poderes, transformarlos, dejar atrás algunos y sobre todo crear otros nuevos” – proceso en el cual los éxitos notables “de arriba” presuponen no solo nuevas relaciones de fuerzas “abajo” sino la transformación de todo el enfoque en todos los niveles, desde las acciones cotidianas hasta los importantes momentos institucionales” (Lucien Seve, Comunismo: ¿Qué segundo aliento?).

El propio pensamiento de Gramsci acerca de la congregación de fuerzas heterogéneas se convierte en su negación, pues éste es el reflejo de las condiciones históricas, económicas y políticas, resultando como aseguraba Lenin en la teoría sobre el reflejo. Las condiciones objetivas independientes de la voluntad del hombre son las que impelen a la III Internacional a formular el “Frente Unico”, para conseguir los frentes populares que instaurarían las Republicas Democráticas Populares. Pero a diferencia del “compromiso Histórico” y de la táctica de desgaste, los Frentes Populares se basaron en los principios revolucionarios leninistas y del conocimiento del momento histórico para culminar las tareas democráticas burguesas. Liquidados los vestigios feudales y finalizada la revolución democrática burguesa, la lucha es frontal contra el estado capitalista, después se sustituirán las instituciones capitalistas por las proletarias. Nada de proceso, nada de desgaste, sólo pura revolución.

Los continuadores del marxismo occidental, no tienen en cuenta la perennidad de las circunstancias que concurrieron entre 1920 y 1945 y que ocasionaron la necesidad de los frentes populares como instrumento de las democracias populares, en su constitución previa a la dictadura del proletariado. Y desde hace años especulan en torno a las superestructuras, en torno a la idea, con formulaciones estrictamente académicas, olvidándose de la práctica real, de la lucha de clases, de los movimientos de masas. Lo lamentable es que a esta dejación se la quiere alimentar con bases teóricas que niegan la lucha de clases: “De esta manera, la formación marxista de varias generaciones fue marcadas por un determinismo algo primitivo según el cual el curso de la historia lo determinaría en “última instancia” el desarrollo de las fuerzas productivas “materiales” consideradas en sí, última garantía del porvenir socialista -al que corresponde de manera unilateral en los años setenta un voluntarismo izquierdista para el cual “la lucha de clases lo decide todo” (Lucien Seven, Comunismo: ¿Qué segundo aliento?).

Estemos alertas, prestemos gran atención, pues asistimos a un período (reflujo del movimiento obrero) propicio para la incubación de nuevas formas de revisionismos. La confusión, la inconcreción, las trampas teóricas, rasgos característicos que se desprenden del “marxismo occidental”, se ocultan tras la verborrea radical. Los principios de la Dictadura del Proletariado, del acceso al poder por el proletariado y sus aliados tras derrocar al estado capitalista, sustituidos por Republicas Democráticas Populares anacrónicas, están en peligro de extinción en los programas de muchos partidos que se reclaman del marxismo-leninismo. Las influencias de un tiempo crítico para el Movimiento Comunista Internacional aún no superado son enormes, así como su distorsión teórica, y están siendo asumidas con dudosa facilidad. Pero, todo se lleva a cabo con el señuelo de la investigación para descubrir maneras modernas de hacer que entierren las inveteradas tácticas leninistas, que para muchos han quedado obsoletas, refutadas por la historia; aunque la vergüenza de manifestarlo públicamente les impida plasmarlas en los programas, problema, que sin embargo, solucionan en la practica porque ésta les abre la posibilidad de irlas rechazando.