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El mundo actual

INFORME DE LA SECRETARIA GENERAL

DEL PCOE

 

 1 de Septiembre del 2009

 

IPoco antes de que explosionara la crisis en EE.UU. los versados en economía de Alemania, la nación de mayor peso económico y político de Europa, pronosticaron que de cumplirse todas las previsiones, la crisis sería tan profunda y grave que después de ella el mundo ya no sería el mismo, ni EE.UU. podría hacer nunca más ostensión de poder ilimitado.

Los acontecimientos posteriores demuestran que también en EE.UU. por parte de sus pensadores y tecnócratas más significados, se había procedido en las postrimerías del mandato Bush, a un examen exhaustivo  de su propia situación en el mundo actual y a tenor de su resultado se mostraron muy preocupados por buscar una vía de solución a sus gravísimos problemas.

 

En EE.UU. los “cambios” nunca suceden por casualidad. La era Bush con todas sus consecuencias negativas, con contestaciones internas, con su perfil desgastado y con un irritante engreimiento que fomentaba el desden hacia este país en el universo político, pedía a gritos modificaciones radicales en las formas de hacer, que permitiera al fin una recuperación paulatina de su antiguo poderío y recobrar el crédito “moral” perdido.

El mundo que se encontró Obama en el momento de acceder a la Presidencia, era demasiado hostil a los intereses del Gran Imperio. Otros protagonistas históricos subían al escenario con la determinación de representar su nuevo papel de imperio reemplazante y otros se estaban situando estratégicamente en condiciones que desprendían incertidumbre para los intereses de EE.UU.

Previamente hay que destacar que el descenso de sus reservas energéticas alcanzaban los registros mas bajo de toda su historia, a lo que le acompañaba dándole jalones que lo precipitaba por minutos hacia la debacle, una moneda otrora incomparable, que cedía terreno ante el empuje de sus análogas imperialistas fundamentalmente ante el Euro. Adversidades todas que le conferían debilidades que nunca antes había tenido,  después de que los mejores augurios vaticinaban como así ha sucedido, la entrada en quiebra de alcance casi incontrolable de su poderoso sistema financiero.

Con todo en contra los círculos propagandísticos washingtoniano, los superexpertos en marketing, los politólogos, sociólogos y sectores del poder mediático estadounidenses sugerían, al menos, un cambio de imagen en la Casa Blanca que llevase consigo un discurso más moderado y democrático, además apoyado en medidas que persuadieran al resto de las naciones de que las nuevas maneras iban en serio, de lo contrario ese mundo hostil acabaría por opacar al imperio.

Pero ¿Cuál era ese mundo desfavorable al que el nuevo presidente debería hacer frente? La pérdida de terreno por causa de la crisis venía a saciar los apetitos de expansión de nuevas naciones como China y Rusia, que fueron cubriendo los huecos que durante la resaca iban produciendo las exportaciones norteamericanas de calado más incisivo en América Latina. Rusia y China se apresuraron a ubicarse estratégicamente en busca de rentabilidad política y naturalmente económica. Las necesidades de crecimiento y las pretensiones de expansión de China se verifican en la intención de construir la acería más grande del mundo en territorio brasileño, en su capacidad económica que le autoriza ofertar la compra de OPEL y por último en su apuesta por entrar en YPF, filial argentina de Repsol. No olvidemos que China está muy cerca de alcanzar el segundo puesto como potencia económica que por ahora se le atribuye a Japón.

Rusia por su parte estrecha relaciones con Venezuela y países del ALBA, en respuesta política a la instalación de 10 interceptores de misiles en Polonia así como de unidades de radar en la República Checa como parte de la ampliación del escudo de Misiles Antibalísticos norteamericano (ABM) cerca de Rusia.

Mientras esto ocurre, las contradicciones de una política cicatera y desproporcionada, siempre rastreando al olor de extraer beneficios maximizados, pasan gruesas facturas que resultan impagables para los imperios. Las deslocalizaciones políticas que favorecían el ejercicio de influencias en los países que pertenecieron al campo del socialismo, como las que se realizaron al amparo de la explotación más brutal del proletariado incipiente de los países subdesarrollados de África y Asia, añadidos a las inversiones codiciosas en países emergentes y finalmente la política de importación especulativa de productos de toda índole baratísimos, efectuada en detrimento de la propia industria, se llevaron a cabo por las multinacionales y por los Estados imperialistas tras la caída del campo del socialismo lo que ensoberbeció su ya crecida vanidad. En aquellos momentos de euforia y de esplendor tanto EE.UU. como Europa se conducían por la certeza de dominar la situación sin sacrificio ni riesgo alguno.

Con la irrupción de la crisis lo que parecía beneficioso comienza a generar serias dudas. Los países destinatarios de las políticas deslocalizadoras e inversionistas, debido a éstas contribuyen al Producto Bruto Mundial con más del 50% con los productos elaborados en sus territorios lo que también ha coadyuvado al desarrollo de sus fuerzas productivas, pero ahora con los recelos fundados en que por una prolongación excesiva de la crisis, los gobiernos títeres se vean desplazados en futuras elecciones por otros menos reverentes a los intereses imperialistas, poniendo en peligro la estrategia de los déspotas neocolonialistas.

Por otro lado, los costos económicos y las muertes que acarrean la permanencia militar en Irak y las guerras en otros lugares, el desprestigio que le ha reportado Guantánamo, los conflictos con IRAN y Corea del Norte, la proliferación de gobiernos antiimperialistas en Latinoamérica agrupados en entidades supranacionales de nuevo cuño que se enfrentan a los organismos económicos internacionales dominados y manejados especialmente por EE.UU. conforman en su conjunto junto con lo anterior ese mundo adverso al que antes aludíamos y al que se le agregaba el descontento interno que iba en crescendo. Al imperio no le quedaba más remedio que “modificar” sus tácticas que no su estrategia o fin, que continúa siendo el mismo, el de someter bajo su férula a la humanidad a veces en competencia y en ocasiones en unicidad  con los otros imperios, dependiendo de la ubicación de cada cual en el momento dado y de sus correlaciones de fuerzas.

El discurso de la nueva presidencia se basó en tres medidas rectificadoras ejemplares: la retirada de las tropas de Irak, el desalojo de Guantánamo y el firme propósito de que nunca más EE.UU. impondría sus dictados a ningún otro país, en neta referencia al respaldo a gobiernos dictadores y a su “afición” a promover dictaduras fascistas tal y como se desprende de la intervención de Obama en el último encuentro de la OEA.

El nuevo mandatario corrió deprisa detrás de los acontecimientos para amanerar gestos que avalasen sus buenos propósitos y procede a asegurar verbalmente la retirada gradual de sus tropas de Irak, del mismo modo que comenzaría a desalojar Guantánamo. Sus voceros introducidos en todos los países del mundo orquestaron una vasta campaña a favor de sus medidas democráticas, pues el mundo capitalista, pese a sus apariencias de suma potencialidad e indestructibilidad siente la necesidad vital de la existencia de un país líder y guía que dado su poderío esté por encima de la voraz competitividad en el mercado. La burguesía y su sistema de producción sin los imperios serían demasiados frágiles y por ahora al sustituto o a los sustitutos de EE.UU. les quedan aún trecho largo y amplio por recorrer. En plena crisis el capitalismo busca su razón de ser además de su seguridad militar frente a sus enemigos de clase. No es por pura coincidencia que el Papa en su última encíclica propugne “una autoridad política mundial que goce de un verdadero poder efectivo para garantizar el desarrollo de la justicia y los derechos humano”.

Una vez iniciado, aunque tímidamente el camino que debería conducir a la puesta en práctica de las promesas realizadas por Obama no sin resistencia de militares e industriales, y como por arte de magia adviene el inesperado golpe de Estado en Honduras. Así pues, la tercera prueba que acreditaría el cambio del talante, se sucede ininterrumpidamente acompañando a las dos anteriores. El gabinete Obama “se opone” de inmediato el golpe. Sin embargo, la sombra de la sospecha es muy amplia y todo apunta a que EE.UU. conocía previamente que se iba a dar el golpe y consintió en ello, lo que quiere decir, que Obama miente y juega a las apariencias o que la Administración norteamericana camina por un lado y el consejo militar-industrial por otro, de todas formas el golpe posee connotaciones internacionales y constituye un aviso a las naciones que intentan construir una sociedad alejada de las influencias y dictados de EE.UU. y Europa.

¿Cuáles son los motivos que inducen a los usurpadores del poder a materializar el golpe? Para estos, el Presidente Zelaya actuaba bajo el influjo del paradigma “chavista”. Primero  al elevar el salario mínimo de la clase obrera pese a la oposición de los empresarios. A la par, y sirviéndose del modelo venezolano, impulsó programas de educación y de salud contando con la ayuda solidaria de médicos cubanos. Por otro lado, era muy conocida su simpatía y sus deseos de integrar a su país en el ALBA. Y finalmente y como también sucediera en Venezuela, Bolivia y Ecuador concibió un proyecto de modificación de la Constitución para obtener una cobertura  legal mayor  con la que consolidar los avances graduales que había emprendido y los subsiguientes, como también abrir brecha social de contenido profundo.

Como cabía esperar la derecha más recalcitrante de Latinoamérica celebró abiertamente en Caracas el golpe de Estado, mientras que otro sector de la derecha tenida por moderada, bajo la excusa de la no injerencia como en el caso de Uribe en Bogotá, salvaguarda a los golpistas y consagra el golpe. En EE.UU. resulta contradictoria la posición de la prensa más “prestigiosa” con las primeras declaraciones de Obama. Así  The Washington Post y The Wall Street Journal rechazan el calificativo de golpe de Estado ofreciendo argumentos que se convierten en una justificación para los golpistas.

Otro margen para la sospecha es el que se deriva de la solución propuesta por la Casa Blanca, o sea la negociación entre el presidente depuesto y el intruso, que compara a ambos en los mismos términos y grados y le concede carta de legalidad al golpista. La terquedad de la evidencia nos proporciona decenas de datos fehacientes que implica a EE.UU. en el golpe, como es la cercanía de su base militar en Honduras, la resistencia de los militares estadounidenses destacados en aquel país a cumplir las primeras “órdenes” de Obama de suspender las actividades militares conjunta con los militares hondureños, etc.

El golpe de Estado en Honduras no puede examinarse superficialmente ajeno e independiente a una táctica elaborada, madurada y pulida desde el corazón de los imperios, pensada para frenar el avance de las fuerzas progresistas y populares en Latinoamérica, auspiciadas por la presencia de Cuba y Venezuela. La trama contempla la colaboración interdisciplinar de los países acólitos de EE.UU. y Europa, cuyo centro difusor propagandístico opera desde Venezuela, en donde la llamada “televisión gorila” conectada con la burguesía internacional ofrece la coartada argumental que disculpa el golpe y alimenta a los reaccionarios del continente, avivando las esperanzas de aniquilar el “populismo” que poco a poco les rodea. Sus razonamientos se destinan a culpar a Zelaya de provocar el golpe de Estado al promover un referendo y una asamblea constituyente desde fuera de la Constitución.

Más repetimos, el golpe forma parte de un programa de acciones y actitudes que tiende a debilitar, fraccionar y después atizar la pena capital a los integrantes del ALBA. En este contexto debemos anexionar diversos acontecimientos dados últimamente. Como la grave acusación de Alán Garcia a Evo Morales de injerencia en su país con la ocasión de la matanza de indígenas en la amazonía, ocultando en principio el verdadero motivo del crimen masivo y a la vez calificar de peligrosa la existencia de la Bolivia de Evo. Todos sabemos que la matanza de indígenas es como consecuencia de que el pueblo autóctono se opone a los planes del gobierno de entregar el territorio nacional donde ellos habitan a potencias extranjeras.

Desde hace 30 años los gobiernos peruanos vienen cediendo a las transnacionales de petróleo y gas el 70% del territorio amazónico que ha conllevado la miseria y la pobreza  por favorecer al capitalismo imperial, de lo que empresas de EE.UU. Francia, España y Holanda entre otros han salido beneficiadas, entre ellas la anglo-francesa Perenco, Repsol (España), la canadiense Petrolífera Petroleum Limited, Petrobras y Pluspetrol, Global Steel Holding, Emerald Energy, Maple Gas Corporation, Golden Oil Corporation, Jindad Steel y Power, Petro-Tech, y otras.

En el mismo sentido, debemos incluir la operación llevada a cabo por Europa de escindir, prácticamente, disolver la Comunidad Andina de la que ya se había separado Venezuela por desavenencia, actualmente formada por (Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia) a través de tratados comerciales impuestos por los imperialistas y que venían a establecer la liberalización generalizada de los servicios, las privatizaciones del agua y recursos naturales, la imposición de tribunales arbitrarios y la de los monopolios farmacéuticos, a lo que como grupo se opuso Bolivia, obteniendo los imperialistas la anuencia individual de los otros estados con determinadas prebendas.

El hecho sustancial consiste en debilitar al conjunto de los países con tendencia progresistas desde todos los flancos posibles.

En resumidas cuentas, Obama puede que represente al sector más progresista del imperialismo norteamericano y puede también, que convenga a aquél otro que persiste en una política reaccionaria y radical para ocultarse detrás de su “democrática” imagen, pero la realidad resalta sobre toda especulación y por encima de vanas esperanzas. Obama ha sido catapultado al liderato por poderosas empresas multinacionales y por bancos americanos muy influyentes con la misión de perpetuar el poder del imperio así lo demuestra el acuerdo adoptado con Colombia para la utilización por las fuerzas militares estadounidenses de siete bases militares en aquel país, que el gobierno colombiano lo justifica en “una preocupación legítima con la actividad de las (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) FARC en la frontera”, y además para el control y vigilancia de las zonas que limitan con Ecuador y Venezuela.

 

 II

 

En el continente americano de continuar la táctica de asedio se avecinan acontecimientos tormentosos. Los países que orbitan alrededor de los imperios se prestan a incordiar a las naciones que proclaman su derecho a conducirse por el camino de la independencia con el deseo de forjar su propio destino, detrás como siempre EE.UU. pero con fisuras inocultables que constituyen el centro de las miras de Rusia, China, Japón y de la propia Europa, agazapadas y dispuestas a extraer el máximo provecho de las repercusiones que pueda tener la crisis en Norteamérica y a beneficiarse de las diferencias entre dicho imperio y las naciones autónomas.

Sin embargo, la crisis ha puesto también al descubierto los puntos débiles del imperialismo europeo, su dependencia política y en gran medida económica con respecto de Norteamérica (cruce de inversiones y mercados) puede acarrearle graves problemas de difíciles soluciones, por ejemplo, el “paragua antibalístico” yanqui ubicado en su centro geográfico la emplaza a un enclave muy delicado en relación con Rusia y Corea del Norte. Tampoco le reporta muchos bienes andar a remolques de las decisiones militaristas unilaterales de EE.UU que como se demostró con la invasión en IRAK activa a la opinión pública continental enfrentándola a sus gobiernos respectivos, a la par que movilizó a millones de trabajadores.

A todo ello habrá que unirle que las instituciones supranacionales europea y su carta magna, en una palabra su comunidad económica y política, pese a las últimas incorporaciones están siendo cuestionadas por los pueblos, que plebiscito tras plebiscito manifiestan su indiferencia y desdén, cuya causa hay que buscarla  en la insatisfacción popular por sus gobiernos estatales, que siguiendo las directrices de los jerarcas continental además de minorar paulatinamente los derechos y libertades de las masas, producen corrupción a raudales síntomas de un sistema que pide a gritos su sustitución por otro más justo y acorde con la sociedad moderna. Es significativa la última encuesta llevada a cabo en Inglaterra en la que el pueblo inglés por amplia mayoría coincide en que un gran porcentaje de los políticos son corruptos.

Las circunstancias políticas y económicas de Europa ofrece el atractivo de que sus fuerzas productivas muy desarrolladas es sorprendida por la fragilidad del “Estado del bienestar social” incapaz de satisfacer las necesidades de los trabajadores que se ven afectados en gran proporción por los efectos más perniciosos de la crisis, como son el paro y la pérdida de su calidad de vida. Europa entera debate sobre la necesidad de establecer condiciones más duras para la obtención de subsidios de desempleo y propende al empeoramiento de las disposiciones legales para acceder a la jubilación.

Está claro que la contradicción entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las actividades inherentes a las relaciones de producción existentes, dan por cumplidas las teorías de Marx acerca de la revolución socialista, pero el movimiento comunista europeo (salvo excepciones gloriosas) no está en condiciones de dirigir a sus trabajadores a la colisión interclasista.

 

III

 

La integración de España en la UE y en la OTAN la hace tan vulnerable  a los vaivenes económicos como a sus socios de ambos organismos, pero con una salvedad que agranda la onda expansiva de cualquier estruendo crítico, como sucede en la actualidad. La economía española se ha basado casi exclusivamente en la construcción y en el turismo, es decir, no existía ninguna relación con la realidad del pueblo, por este motivo el consumo no indicaba la capacidad económica de los consumidores, sino que residía en la especulación económica basada en inmuebles sobrevalorados y en el endeudamiento estimulado por las tarjetas de créditos y por la hipotecas “fáciles” y puentes, que apresaban al hipotecado para toda la vida, por lo que el mantenimiento de la actividad productiva sobre estas “doctrinas”, vislumbraba desde hace bastante tiempo la gran hecatombe. Los gobiernos y los burgueses poco podían hacer a pesar de las voces que se alzaban contra un tal tipo de economía que tenía sus días contados, pero el sistema capitalista es irracional y su inercia incontrolable.

Lo que prueba que el capitalismo está agotado, todas las fórmulas inventadas y reinventadas por los economistas resultan ineficaces y el sistema marcha a la deriva. El tiempo de gestación de la crisis y el de la crisis misma se caracteriza por la falta de claridad en las alternativas del gobierno y de la oposición. El gobierno actúa imprevisiblemente intentando tapar los agujeros que se abren a diario, la oposición fustiga al gobierno sin presentar sus opciones, porque en realidad no las tiene, salvo dar pasos hacia atrás y con su asedio al PSOE, solo busca el desgaste de éste.

Las consecuencias de la crisis son enormes. Ya se baraja la cifra de cinco millones de parados de aquí a un año. 300.000 comercios han cerrado sus puertas en lo que va de año. Solo en Cataluña hay más de 100.000 trabajadores que han agotado las prestaciones por desempleo… Mientras tanto todas las voces claman un pacto político y social para salir del atolladero, prueba inequívoca de la manifiesta incapacidad de los dirigentes actuales, debido a que el capitalismo apenas ofrece ya resquicio por donde penetrar un rayo de luz y todos quieren comprometer a todos en estos momentos cruciales.

También las reuniones fallidas entre gobierno, patronal y sindicatos ponen de manifiesto el agotamiento de las alternativas, todas ellas (las de la patronal) son arcaicas, superexplotadoras, que no sacarían al país del lugar en que se encuentra, naturalmente, al nivel capitalista. Gobierno y sindicatos acuden a las reuniones deseosos de llegar a un acuerdo, pero ¿a qué acuerdo? ¿Cuáles son sus propuestas? Conocemos las de la patronal, que lo quiere todo a la vista de la debilidad de sus adversarios, pero estos, no nos dicen nada de lo que pretenden conseguir. Está claro, los sindicatos no están por las luchas ¿para qué si no tienen objetivos? Lo único que desean es que exista un acuerdo con el que justificar su pasividad, su traición delante de los trabajadores. Pero la patronal que pide lo absoluto pone en peligro el futuro del PSOE. Esta es la razón de no llegar a un acuerdo, que los sindicalistas hubiesen firmado de conseguir un “mínimo” que presentar como triunfo. Ahora bien, la patronal al igual que el PP juega al desgaste mientras tanto espera conseguir sus frutos, pues no podemos olvidar que oficialmente tanto por nuestros gobernantes como por la instituciones económicas supranacionales, se asegura que la economía española es una de las más perjudicada de la crisis y se vaticina además que una vez comience a recuperarse, sus efectos no repercutirán en un descenso del desempleo, por el contrario, éste se verá incrementado a pesar de la recuperación durante un  periodo prolongado. Por consiguiente, la patronal y el PP juegan con el tiempo a su favor y con los nervios del gobierno.

España se ha convertido en un eslabón muy débil de la cadena imperialista, los dirigentes esperan un milagro, es decir, que la recuperación de otros países  lleve en volandas la recuperación también de la economía de nuestro país, las condiciones para el desencadenamiento de grandes luchas están dadas.

 

 

 

 

 

IV

 

            La actual crisis debido a su profundidad y a las consecuencias que origina, ha servido para desmentir afirmaciones que se habían extendido prácticamente por todo el mundo, como que los trabajadores no se movilizarán contra el capitalismo mientras tengan coche, casa, televisión etc. y aunque la historia de la lucha de clases ha dado ejemplos brillantes y oscuros que demuestran que no es verdad; sin embargo, ha calado en los ignorantes y en los traidores de la clase obrera, quienes pretenden siempre justificar sus impúdicas acciones imputándoles a los trabajadores una supuesta y consustancial apatía, que tácitamente es la culpable de sus males.

            Cuatro millones de parados golpeados por porcentajes ya alarmantes de precariedad económica doméstica, de embargos de pisos, de retiradas de coches, de enfermedades provocadas por su situación de desempleo, son datos que deberían hacer reflexionar al más retrógrado en su visión parcial de lo que sucede a su alrededor, con la voluntad de que rectifique sus posicionamientos. Después de sufrir tantos atropellos y de soportar tantas penalidades sin haber sido los causantes de la crisis, el comportamiento de los obreros evidencia que tales circunstancias no son suficientes para que se levanten contra el capitalismo.

            Más los ignorantes y los traidores miran hacia otro lado y como siempre resuelven sus contradicciones  por el camino más fácil, el de las conjeturas infundadas. Ahora prescinden de las citadas condiciones que tenían que darse para que los trabajadores se movilicen porque no encajan en el curso de los acontecimientos y con una sentencia tan simple como irracional se zafan de su responsabilidad, pues con solo decir que los trabajadores no quieren saber nada creen explicarlo todo.

            Cabe manifestar, que ambas respuestas no brotan indeliberadas en las cabezas de nuestros descerebrados. El pensamiento humano, no se produce espontáneo y dado que el pensamiento es el reflejo de la realidad objetiva en nuestro cerebro, es lógico que la interpretación fiel o aparente del mismo de esa realidad objetiva o condiciones dadas, se deba al grado de cultura política, económica e ideológica adquirida por el receptor, o lo que es lo mismo por su práctica revolucionaria. La burguesía conoce del mecanismo y lo emplea convenientemente para sus intereses. Tanto una como otra respuesta son las derivaciones analfabetas de la famosa consigna burguesa que inculca en las masas que la naturaleza inapelable de la especie humana es  la maldad generada y suministrada por los genes, como una especie de determinismo idealista. Pero mientras la burguesía procura darle un carácter científico a sus interesadas afirmaciones, los traidores e ignorantes pertenecientes a las clases trabajadoras utilizados de medios difusores de la ideología capitalista entre sus compañeros, se lo transmiten a estos de una manera torpe sin reparar en sus contradicciones.

¿Los trabajadores no quieren saber nada? ¿Es ello cierto? En absoluto. Si interpelamos al obrero más atrasado del mundo que se jacte de ser apolítico, veremos que no es verdad lo que se dice de su “ignorancia política” y por supuesto de su alejamiento de la política. Conoce todo cuanto la burguesía quiere que sepa del pasado, del presente y del futuro de la historia humana y a la hora de expresarse lo hace con un magisterio popular casi incontestable, con una seguridad en sí mismo que termina por apabullar al militante comunista más débil, este obrero se convierte también en transmisor de las ideas burguesas. El obrero nos dirá que en Rusia hubo un sistema cruel, que Stalin mató a millones de soviéticos, que en Cuba existe un dictador, que Chaves está desequilibrado, que los palestinos son terroristas, todo esto sin leer un solo libro y sin apenas tener tiempo de ver la televisión. Es decir, su cabeza abarca conocimientos de todo el universo político e ideológico, que a su manera relata con machacona reiteración y simpleza pero con probada firmeza, para que su adversario no le responda. Pero si conoce ese mundo distorsionado que dista de él miles de kilómetros y decenas de años, en cambio desconoce cuanto sucede a su alrededor en este momento, ni siquiera sabe del vecino que vive en el piso de enfrente al que le separa un descansillo. Puede que no tenga idea de que su familia malvive, de los parados de su barrio, de que en España hay comunistas encarcelados, pero como decimos sabe y lo utiliza de “defensa”, todo cuanto le interesa y favorece a la burguesía. Por tanto, lo que los trabajadores no entienden o no saben, es lo que le afecta a los intereses de su clase. Lo primero corresponde enseñárselo a la burguesía y ella sabe cómo hacerlo, lo segundo debe ser obra de los comunistas y para esta labor nos constituimos en partido.

Porque ¿Acaso la burguesía tiene un don especial para convencer al obrero? ¿Por otra parte es tan idiota el obrero que se dejar engañar por el capitalista hasta el extremo de bendecir sus guerras y de portar las armas a propósito para amparar los intereses de sus amos etc.? Es cierto, el burgués posee los poderosos medios de comunicación para modelar la mente y se gasta millones de euros en la tarea de hacernos a su imagen y semejanza, pero con saber esto y repetirlo hasta la saciedad no vale, salvo para ocultar nuestra ineficacia o vaguedad. Además, la inmensa mayoría del pueblo no lee y son contadas y muy concreta la tipología de programas que habitualmente ven por televisión y escuchan en la radio.

Ergo sorpresivamente, la burguesía está presente en todos los lugares que frecuenta el trabajador a través de los traidores u oportunistas. Podemos decir que si la burguesía tiene los medios de comunicación, el partido tiene también otros medios más cercano al pueblo debido a que somos pueblo y convivimos todos los días y todas las horas con él, medios que de utilizarse y además adecuadamente, anularían a los del Estado y a los de los patronos por muy grandes y omnipotentes que sean, pero resulta que en estos lugares frecuentados por el pueblo, en vez de estar los comunistas, están presentes los voceros del capitalismo, mientras los comunistas nos lamentamos o no entretenemos en discutir sobre lo divino y lo humano entre nosotros mismos.

Los comunistas podemos gozar de la convivencia, a veces íntima con el pueblo, porque repetimos somos pueblo. Tenemos tribunas muy cercanas a los trabajadores dentro y fuera de  los centros de trabajo, asociaciones de vecinos, comunidades de vecinos, asociaciones deportivas, culturales,  asambleas fabriles, la octavilla, el periódico, charlas coloquio. Convivimos con él también, en el supermercado, en la piscina, en el autobús, o sea en todos los lugares. El burgués actúa como tal y ¿nosotros hacemos lo propio?

Los burgueses procurarán identificar al comunista como un ser deleznable delante de los trabajadores para  neutralizar cuanto pueda hacer y decir. Se inventan patrañas, le despide de los lugares de trabajo antes de que pueda manifestarse como comunista. El burgués teme a la asamblea de trabajadores, teme al sindicato, teme a la huelga, porque le da pavor que sean los comunistas los que dirijan a los trabajadores hasta esas situaciones a modo de auténticos comunistas, o que de dichas actividades surjan los comunistas.

Qué significa ser comunista. Sencillamente, ser militante, que quiere decir que se entronca con sus compañeros, vecinos, amigos, asociados, que descubre delante de ellos al quintacolumnista burgués sea quien sea. Y aquí está la clave de todo, sin luchar contra el oportunismo (el infiltrado burgués en las filas del pueblo) a vida o muerte jamás podremos llegar al pueblo, jamás venceremos a la burguesía. Esta consigna leninista cobra mayor actualidad tras el endurecimiento de la represión que se está llevando a cabo por la parte de la patronal.

Hay que tener presente siempre que en el momento mismo que descubrimos y atacamos al oportunista, en ese instante también desenmascaramos las mentiras del burgués y del Estado. Pero ¿cómo se combate al oportunismo?

 

El oportunismo suele actuar de las siguientes formas:

 

·         Delimitando la práctica del obrero al economismo, al convenio colectivo, a los tres euros. Armándose de una teoría bastarda y burda con la que justificar su conducta traicionera.

·         Ocultándole a los trabajadores y al pueblo cuanto sucede en el movimiento obrero y en el mundo político en general que le rodea para mantenerlos en la irrealidad.

·         Realizando una labor política de zapa bis a bis con los trabajadores, asociaciones vecinos etc.  difundiéndoles las patrañas burguesas sobre Cuba, Venezuela etc.

 

¿Cuáles son las consecuencias de la conducta de los oportunistas?:

 

·         Ensimisma al obrero en el convenio colectivo, por lo que las posibilidades de luchas son mínimas. Debido a que el Índice de la carestía de vida se establece convencionalmente como referente de los convenios colectivos, las diferencias entre la oferta del patrón y la demanda de los obreros son mínimas, resulta pues pernicioso a veces, ir a la huelga por un dinero ridículo que la misma huelga absorbe.

·         Al no existir conexión entre los centros de trabajo, cuanto ocurra en uno de ellos en vez de actuar de acicate y estímulo para los demás, se convierte en todo lo contrario, en un mal precedente, porque la defensa del despido de un compañero de otra empresa si no cuenta con la solidaridad de clase es una batalla perdida casi segura, infiriendo en el movimiento obrero psicología de impotencia a la vez que cubre al patrón del aura de la indestructibilidad.

 

Ante la situación dada, el partido comunista debe responder resueltamente, primero con  orgullo. No podemos permitir que la sinrazón triunfe sobre la verdad y para que no suceda, desde ya debemos ser conscientes, de que las prédicas que se basan en que la clase obrera no quiere saber nada porque no reacciona ante las arbitrariedades, es un argumento que nos favorece, dado que en el fondo apela a la espontaneidad, a la reacción impulsiva en su afán de negar al partido marxista-leninista; sin embargo, los trabajadores con su conducta reclaman la presencia de una dirección-guía aguerrida y preparada, esa es el Partido Comunista.

Los comunistas somos la antítesis de la burguesía y del oportunismo, con la ventaja de que conocemos la relación entre la psicología y la conciencia del obrero. Como tal antítesis obraremos en la dirección antagónica. Al economismo opondremos la ideología y la política, al individualismo la unidad de los centros de trabajo, al oscurantismo el protagonismo de los trabajadores.

Comenzaremos por decir que los trabajadores de un centro de trabajo no solo deberán conocer cuánto pasa en su gremio o en el movimiento obrero de su ciudad, sino en todo el movimiento obrero, deben conocer todo cuanto sucede en la ciudad y el campo, los crímenes ecológicos, los problemas de los pequeños campesinos que atañen a los precios de nuestro consumo, es decir, todo lo que está sucediendo en nuestro país, y lo que concierne a la clase obrera de los demás países, pues el mundo capitalista es uno solo, concatenado.

Si queremos que los trabajadores se enfrenten a la política del burgués y del oportunismo, el partido comunista tiene forzosamente que destruir el mundo que estos les han creado en la cabeza. ¿Cómo? Hablándoles de política, de la fuerza invencible que tendrían si estuvieran unidos. Utilizando todos los medios de que disponemos que no son pocos. El partido comunista es ante todo político, si no habla de política y de ideología traiciona sus principios y traiciona a los trabajadores. No se puede hacer una octavilla para explicarle a los trabajadores de un centro de trabajo cómo debe ser su convenio, mejor que ellos nadie lo puede saber. No escribiremos a los estudiantes sobre el Plan Bolonia, porque nos sorprenderán con sus conocimientos al respecto. Pero le hablaremos a los trabajadores de los estudiantes, de sus problemas, le contaremos a los estudiantes cuanto sucede en el movimiento obrero. Nuestra tarea es universalizar sus conocimientos, transmitirles todo cuanto sabemos. Si la clase obrera es la clase llamada a desempeñar el papel de dirección de la revolución y para lo cual tiene que procurar movilizar a su alrededor al pueblo en general, ha de tener por tanto amplios conocimientos de los problemas generales para aportar sus soluciones, de lo contrario, cada sector popular marchará por su lado como está sucediendo actualmente.




Los nuevos cambios económicos nos obligan a estar alertas

Han pasado varios meses y todo lo más que escuchamos en relación con la crisis es que no acabará hasta finales del año 2011.

Un partido revolucionario está obligado a seguir muy de cerca continuamente los cambios que se operan en la sociedad capitalista, con el fin de evitar el anquilosamiento.

Sin el conocimiento exacto de la composición de las fuerzas productivas de nuestro país, sin estar al día de las fluctuaciones que se operan en el interior de la clase obrera, estamos condenados al fracaso, a usar viejos análisis superados ya y no menos envejecidas tácticas, una vez que la presente crisis haya tocado a su fin y ante nosotros se yerga una nueva fisonomía de las  actuales estructuras económicas, inevitablemente enlazada a la economía mundial contemporánea.

 

La nueva semblanza de la economía productiva incide en el movimiento obrero en sus correlaciones de fuerza en el ámbito sindical, por la pérdida de comités de una u otra tendencia; también, ofrecerá incidencias ideológicas porque surgirán nuevas tendencias revisionistas al calor del trasvase de individuos pertenecientes a la pequeña burguesía arruinada a las filas del proletariado, dependiendo del sector económico de donde proceda las nuevas inclusiones, etc. etc.

  Nuestro país  se caracteriza por la presencia en la economía de una flota muy importante de pequeñas empresas y aunque el sistema reproduzca constantemente a las pequeñas burguesías, hasta ahora un volumen considerable de ellas brinda la particularidad de estar adosadas directa o indirectamente a las multinacionales, monopolios y a las grandes empresas nacionales. Al entrar en crisis determinados  sectores industriales, cantidades ingentes de  pequeñas empresas desaparecerán sin posibilidad alguna de reconstruirse.

Aún es pronto para vaticinar los cambios que desde que comenzó la crisis están generándose desde las entrañas del sistema, solo tenemos indicios de movimientos susceptibles de variar y muy profundamente. Algunas ramas de producción se debilitarán de manera notable y otras tocarán techo, no ascenderán más, aunque se mantendrán en un buen nivel, mientras que la propia crisis alumbrará otras empresas de los ramos más vigorosos y menos implicados en la depresión que se desarrollarán más rápidamente.

 Aprovechando que la crisis afecta financieramente en mayor medida a los países desarrollados se observan movimientos de naciones hasta ahora menos incisivas hacia lugares que se van a ver desguarnecidos por sus antiguos “colonizadores”. America Latina tendrá gravísimos problemas para exportar sus productos ante la bajada espectacular del consumo en estos países y también encontrará trabas en la importación hasta que los efectos de la crisis no hayan desaparecidos del todo en los países vendedores.

En este sentido Rusia, China e Irán comienzan, recomienzan e intensifican sus relaciones con América Latina, con miras a responder no solo a sus necesidades económicas, también a posicionamientos políticos.

Las relaciones entre Rusia y los países caribeños avaladas por el comercio energético entre otros, le permite obtener permiso para que su armada realice ejercicios militares cerca del corazón imperialista en respuesta a la instalación por parte de EE.UU. de  un escudo antimisiles en Polonia y la República Checa.

Por su parte Irán ha iniciado su penetración, aún en proporciones modestas (Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua) con lo que también tiene la intención de “captar” aliados diplomáticos que les reconozcan su “potencial” regional, a la vez que por esta vía pretende romper el aislamiento internacional, producto de la agresiva política yanqui contra su programa nuclear

China que contaba con una presencia económica importante ha multiplicado sus relaciones comerciales hasta alcanzar los 150.000 millones de dólares en 2008 cuando en el año 2000 apenas alcanzaba los 12.000 millones de dólares. Lo importante para China es que junto a África, América Latina le satisface su insaciable apetito de materias primas (petróleo, cobre, hierro, soja…) a la vez que encuentra un mercado a propósito a sus mercancías baratas. Políticamente China pretende adquirir apoyos diplomáticos para el aislamiento internacional de Taiwán, lo que constituye su principal objetivo.

  También podemos notar que algunos sectores son especialmente afectados por la crisis, como el inmobiliario, hipotecario, construcción, tecnología de la información y turismo, mientras que los sectores sanitarios, energéticos, la agricultura, el comercio y algunos servicios, son los que sufren menor incidencia o ninguna.

Como corolario de las previsiones sobre su duración nadie se atreve a pronosticar cuales son realmente los sectores económicos que permanecerán incólumes y con fuerzas de impulsos y qué otros nuevos pueden aparecer con suficiente ímpetu y confianza. De ahí que la banca retraiga sus inversiones hasta no estar segura de adónde debe hacerlo y a partir de ahí planificar la sociedad postcrisis.

La Banca siendo como es la principal causante y asimismo la más afectada por la crisis, se está fortaleciendo con las subvenciones estatales y con fusiones que le posiciona de nuevo en el eje de la economía mundial.

 En estos momentos de transición tímidamente iniciada la posición del Partido es estar a la expectativa, seguir de cerca los acontecimientos e investigar sobre las mutaciones que se vayan operando que tendrán su reflejo político e ideológico. Nuevas tendencias apologéticas del capitalismo sobre su pretendida capacidad para renovarse ante la ausencia de la lucha de clases (incidirán mas todavía en que ya no existen clases sociales) vendrán a substituir las antiguas, enterradas por la crisis.

Y tenemos que estar muy atentos a todo lo que suceda, porque tendrán también una enorme repercusión en el movimiento obrero, en el comportamiento de la patronal y de los gobiernos capitalistas. Muchos de los fenómenos sociales arraigados en el pasado quedarán obsoletos.

 Comisión Ideológica del Partido Comunista Obrero Español




El oportunismo acecha

La fase de preparación y la celebración misma de la IIIª Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores de Sevilla (ACDT), que tuvo lugar el pasado día 7 de febrero, ha permitido ya conocer de cerca y colocado en primera línea de combate contra el movimiento obrero, al oportunismo en sus más variadas vertientes ideológicas, manifestando descaradamente  sin pudor alguno su gran pericia en el oficio de la intriga para hacer fracasar a la ACDT.

 

 Al socaire de la propaganda organizada sistemática y pertinaz contra la presunta indolencia de la clase obrera ante sus problemas sociopolíticos, hemos constatados en la práctica diaria, que son aquellos que la corean los que mas trabas ponen para unir a los trabajadores. Son aquellos que por sus nombres tendrían que dar calor a la ACDT, sin embargo, son los que sin escrúpulos más tratan de interferir su desarrollo. La clase obrera no está dormida, la clase obrera no está exangüe, tiene vitalidad y necesidad, pero le falta la organización que le descubra cuántos enemigos disfrazados tiene a su alrededor sumiéndola en el engaño y en la división interesada.

Nuestro partido se halla en la obligación de señalar a todos los elementos distorsionantes que camuflados en la ACDT, o desde fuera de ella actúan de quintacolumnista de la manera más impúdica, que mimetizados pasan por amigos pero en la práctica colocan la zancadilla, procuran  sembrando la discordia interna enfrentar entre sí a los miembros de la ACDT, cuando no son infiltrados, que les importan poco los objetivos de la asamblea y se dedican destemplados a boicotear y a trabajar para otra organización y a aquellos otros que afectados por un obtuso sectarismo carecen de argumentos justificables, pero se atreven, no obstante, a realizar campañas contra la inclusión en la ACDT de los comités de su entorno.

Sin enfrentarse abiertamente a todos estos enemigos, la ACDT tiene menos posibilidades de salir adelante. No es bastante razón tener una política justa, si no se es sagaz y a la vez inflexible ante las adversidades, ante los embates sutiles y groseros que parten del oportunismo. Menospreciar la capacidad del oportunismo sea de derecha o de izquierda para hacer daño, significa no comprender que en la lucha de clases, detrás de las traiciones  se oculta  la ideología y las estratagemas burguesas concebidas para frenar y hacer añico el movimiento obrero y revolucionario. El oportunismo hace dos siglos que se pasó al campo burgués con todo su bagaje de saña y perfidia antiobrera. El oportunismo de ayer y de hoy se correlaciona, son lo mismo en esencia.

  El oportunismo no es un fenómeno eventual, menos aún de carácter individual, obedece a una desviación ideológica entrañada en  condiciones socioeconómicas dadas, que la burguesía avienta y da calor. Por ejemplo, varios grupos trotskistas han hecho su aparición de una u otra forma en este proceso. Poseen diferencias entre sí, constituyen pandillas “independientes”, pero casi todas tienen un denominador común, haber sido paridas por la burguesía.

Después de la caída de la URSS, el trotskismo prácticamente desaparecido, toma nuevos y  sospechosos bríos. El gran capital había apostado por cubrir la historia de la URSS de fango y de ignominia, al objeto de impedir que se lleve a cabo un análisis objetivo de su existencia que proporcione experiencias transportables al movimiento obrero actual. La mejor forma de desacreditar al partido Leninista es imputarle todo tipo de delito incluidos crímenes masivos, con el empeño de que la clase obrera mundial achaque a dichas aberraciones la inviabilidad del socialismo en la Europa del Este, en especial en la URSS. El viejo sueño burgués de inculcar que la humanidad es perversa por naturaleza cobra aparente sentido, con ello los trabajadores quedarían inmovilizados, para qué luchar, para qué arriesgarse si al final todo vuelve al principio. Y Stalin después de 40 años muerto cobra negra actualidad como ser cruel y sanguinario. La burguesía no encuentra mejor aliado desde dentro del movimiento comunista que el trotskismo, enemigo irreconciliable del stalinismo.

 Pero el Trotskismo, no es un sistema filosófico, económico y político acabado, de ahí que su sustento, su casi único alimento sea su aversión al Stalin criminal, porque hasta la presente el trotskismo no solo no ha llevado a ningún pueblo del mundo a la revolución socialista, sino que en todos los lugares de este planeta donde logra crear varios grupitos inconciliables entre sí ocupa un lugar segundón, ni siquiera eso, practicando el fraccionamiento en las filas de la clase obrera.

 Su amparo ideológico es exclusivamente oponerse a todo cuanto ellos deducen que es stalinismo para evitar a la humanidad, a la clase obrera de nuevos crímenes. No tienen tácticas, carecen de objetivos, repetimos, solo se alimentan de las luchas contra el demonio stalinista. Tal es su ideología y tal es su comportamiento insidioso. Lamentablemente IA estaba allí en la IIIª Asamblea, sin manifestarse a favor ni en contra de cuanto allí se discutió y se decidió, solo esperaba que la asamblea acabase y en la dispersión divulgar boca a boca, que los que dirigen ACDT son estalinistas. Nada le importaba la unidad de los trabajadores, ninguna alternativa salió de su verbo, solo esperaba la ocasión para cizañar y enfrentar a los asambleistas por medio de la socarrona conducta del traidor.

Corriente Roja y la facción El Militante, ambas trotskistas no detentan ninguna peculiaridad que la distinga de sus otros grupos homónimos, el oscurantismo es su seña de identidad, es decir, la adquisición de compromisos que luego no cumplen desdeñando la unidad de los trabajadores. Mientras los primeros (Presidente del Comité de Mac Puarsa, por ejemplo) en presencia de los compañeros de la Asamblea  se compromete a trabajar con la ACDT,  para después manifestar en otros ambientes que se muestra contrario e intenta que sus compañeros de Comité no conozca la existencia de la Asamblea, los segundos, llamados El Militante, que se arrogan la representatividad de los estudiantes, nos comunica que como por ahora la ACDT no es una entidad reconocida no participará. Es evidente, como se deduce de las conversaciones con ellos que cada uno quiere conservar su pequeñísima parcela, piensan que unirse a la asamblea es morir por su parte. Mayor egoísmo y oportunismo imposible

La actuación de la militancia del PCA (JCA) merece especial tratamiento. El cinismo descuella entre las actitudes y aptitudes propias del oportunismo de derecha. El PCA respira reformismo por todos sus poros, no puede desprenderse de él, sus análisis presuntamente cambiantes, están ceñidos por el fracaso o por el éxito en las elecciones burguesas. Su estructura orgánica está diseñada exclusivamente para dar respuesta electoral y nada más.  Sumándose a la máxima burguesa, para el PCA todo es válido si detrás existe un posible votante.

 Los malos resultados de IU en las pasadas elecciones, produjo un “inesperado” y engañoso análisis dentro del PCA y solo los incautos podían ver el inicio de una transformación radical de la organización. La causa de los malos resultados consistía según sus informes en haberse ensimismado institucionalmente dando un tanto de lado al movimiento obrero y popular. Análisis que pretende tomar fuerza con la abjuración pomposa de la Constitución. El PCA, se eximía de toda responsabilidad en los efectos perniciosos que produce la Constitución, porque los gobiernos no han cumplido con aquellas partes que son positivas para el pueblo, por consiguiente, ellos ya “no aceptan” la Constitución.

¿Realmente es éste un análisis marxista en el problema de la Constitución? No, no lo es, y como no podía ser de otra forma, el método de examen que utilizan es absolutamente antimarxista. Como siempre el PCA trata de inculpar a los demás de la comisión de sus propios delitos. ¡La Constitución es buena, por eso pidieron el voto afirmativo en el referéndum de su sanción, pero los demás no la han cumplido! ¿Es buena la Constitución? ¿No se ha cumplido la Constitución?

Cualquier principiante en el marxismo conoce la relación entre estructuras económicas y las superestructuras jurídicas y políticas. Una realidad práctica que ningún papel escrito puede transfigurar. La Constitución contempla como esencia sobre la que se asienta todo su articulado, la sacralización de la “economía de mercado”, es decir, el capitalismo (art. 38). Apostilla de modo inmediato que todas las instituciones garantizará su salvaguarda. E incluso se concede al Rey y al Ejército la facultad de erradicar cualquier intento de vulnerar la Constitución, o sea el capitalismo consagrado. ¿Desconocía esto el PCA? ¿Desconoce también que las estructuras económicas burguesas, legitimadas y protegidas por la Constitución genera desigualdad, corrupción, tropelías de los que detentan los medios de producción contra los asalariados?  ¿Desconoce el PCA que a unas determinadas estructuras económicas (economía de mercado) corresponde un tramado ideológico, político y jurídico que la legitima? No, no lo desconoce y como todo traidor, procura mediante subterfugios salir impune de su crimen. La Constitución que fue creada para frenar el desarrollo in crescendo del movimiento obrero de los años 70 y para perpetuar el sistema capitalista está cumpliendo con sus objetivos con toda perfección.

 Su autocrítica amparada en el alejamiento del movimiento obrero es tan falsa como tramposa. Las autocríticas para adquirir rigor han de ir acompañadas del llamado propósito de enmienda o lo que es lo mismo con una propuesta táctica que tenga por objeto enterrar la anterior trayectoria de bandazos reformistas y de dobleces traicioneras.  Pero ni en el terreno de la Constitución como en el área del movimiento obrero existen cambios ostensibles de conductas, de tácticas, todo en el PCA y en las JCA permanece inalterable, es pues, el clásico juego del pequeño burgués de hablar según su estado de ánimo, sin convicción y a sabiendas de que atrapado por sus dolencias no puede ofrecer otra osa que mezquindad. La 3ª Republica para que nada cambie e IU para continuar como hasta ahora, son sus respuestas a sus fingidas autocríticas.

 

          Poco han tardado en olvidar sus  propios reproches. La crisis, para el pequeño burgués es un instrumento que por sí solo puede modificar el estado de cosas. Piensa que el pueblo va a sancionar negativamente en las próximas elecciones a los grandes partidos y por consiguiente, ellos van a ser el refugio de ese malestar. La crisis para el PCA es la fuente de votos segura en la que puede recuperar su credibilidad perdida ¿Para qué entonces necesita del movimiento obrero en el que no cree, si su objetivo es hallar la cantera de votos que le proporciona la crisis y además sin ningún esfuerzo?

           De nuevo todo lo peor del reformismo se manifiesta espontáneamente, brota impetuosa desde sus entrañas sustantivando sus señas de identidad. Su acercamiento a la ACDT estuvo motivado por su necesidad de interceptar un movimiento que desde el corazón del pueblo trabajador le cuestiona su existencia. Su única misión era pescar para sus redes y convertir la ACDT en un apéndice de la inefable IU.  IU es una organización interclasista, es evidente que en ella existen elementos obreros, pero no la clase obrera como tal. La Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores, sí que es y puede representar a la clase obrera. Que la ACDT tome cuerpo es un peligro insalvable para el reformismo.

         Solo así se comprende que el Comité Provincial del PCA-JCA haya dado marcha atrás en su compromiso primero de trabaja en la ACDT para su desarrollo, y solo así se comprende también, que sus militantes una vez introducidos en la red de adscritos a la ACDT  no hayan aparecido por un solo equipo de trabajo y se hayan dedicado ocultos en la maleza de la red a  intentar por medios anticomunistas a arrastrar a la ACDT a los actos que convocaban IU y el PCA, con un descaro y desprecio que orilla en la indecencia política.

                 Por su lado, el sector crítico de CC.OO. es un movimiento sindical heterogéneo, de ahí que encontremos diferentes posiciones en relación con la ACDT. La falta de un análisis dialéctico de la situación actual del movimiento obrero les conduce a severas contradicciones. En el fondo, en sus mentes ha prendido el método burgués de análisis que les ha imbuido en un mundo cerrado con unos objetivos indefinidos que les impregnan de un sectarismo peligroso. No ven más allá de CC.OO. aunque se consideran de clase.  Vulneran los Estatutos del sindicato cuando es su carta de presentación en su lucha contra el oficialismo, por ejemplo, los Estatutos propugnan que los militantes estén presentes en todos los procesos de unidad de la clase obrera dentro y fuera del sindicato. Se cierra al exterior, cuando pretendidamente aspiran a un sindicato asambleario y abierto a todos. Su combate particular contra el oficialismo le constriñe en un círculo vicioso del que no pueden escapar. Solo esperan pacientes que cada cuatro años puedan avanzar en la correlación de fuerzas en las elecciones congresuales. Es decir, no posee una visión universal del movimiento obrero español, ni por supuesto una salida para éste en su conjunto.

       Dependiendo de la confesión política de sus “afiliados”, estos muestran su talante frente a la ACDT, pero en principio al igual que PCA-IU, CC.OO y UGT, estiman que la ACDT les niega la razón de ser, por ese motivo, se verifica un rechazo impulsivo en primera instancia.  No obstante y debido a su heterogeneidad (en la ACDT existen comités y compañeros del sector crítico) no puede globalizarse nuestra critica hacia ellos como obstaculizadores de la ACDT. Debemos tener un trato distinto con ellos al de las organizaciones traidoras, pero a la vez estamos obligados a señalar con el dedo a los individuos perturbadores.

           El sector oficial de CC.OO.  y el aparato de UGT, son fieles a sus destinos pergeñados por el estado y la patronal. Sus impedimentos comenzaron desde el mismo instante en que inició  su andadura la ACDT. Representan lo más nocivo del movimiento obrero, pero también, sus carencias ideológicas y políticas les hacer ser menos “obstaculizadores” por ahora que los PCA, JCA, Corriente Roja, El Militante, porque no actúan desde dentro y por tanto se dedican a neutralizar la labor de la ACDT con los comités de su influencia, aunque, naturalmente, hay que esperar una reacción más agresiva y amplia cuando se percaten de la profundidad de la ACDT.

           Para ser objetivos, el oportunismo en su conjunto, representa un mínimo porcentaje de influencia en el movimiento obrero, en este caso sevillano. Centenares de empresas sin representación sindical y muchas más que escapan del influjo de los reformistas están esperando la llegada de la ACDT. En su mayoría son trabajadores desnortados, pero que como nos demuestran las experiencias en este corto espacio de tiempo, están dispuestos a escuchar, a aprender y a trabajar.




Declaración del C.C. en torno a la crisis

Poco a poco se va conociendo la dirección que está tomando la actual sociedad capitalista, por medio de las consecuencias que produce sobre las clases trabajadoras, a través de sus llamadas medidas sanadoras y preventivas contra la crisis: congelación de salarios, despidos masivos, represión laboral. Alrededor de un millón de familias tienen en estos momentos a todos sus miembros en el desempleo, los impagos domésticos se acrecientan a una velocidad alarmante, como también los embargos, etc.

 

  Aunque la situación no ofrezca resquicios para la especulación, tanto expertos económicos como también sectores allegados a la clase obrera en los ámbitos de la política y sindical, ocultan la verdad sobre la naturaleza de la crisis o no han comprendido absolutamente nada de qué es lo que se está dirimiendo.

 La crisis capitalista es una guerra abierta y definitiva entre las clases sociales con intereses opuestos. Todo el ejército burgués disponible se ha situado convenientemente en el campo de batalla para infringir una derrota rotunda que devengue secuelas indelebles en las clases trabajadoras. Patronal, gobierno, quintacolumnistas políticos y sindicales toman conciencia de la grave situación por la que pasa el sistema capitalista que ellos defienden, desacreditado, sin argumentos éticos en los que amparar su existencia y sabiendo que en las crisis y más en ésta por su gravedad, las clases trabajadoras obtienen todas las razones morales necesarias para legalizar una revolución o cambio de sistema.  Por todo ello, se lanzan a una guerra de rapiña y de destrucción masiva sin misericordia y duradera, con objetivos muy claros, diezmar al enemigo y librarse de las trabas legales que aún quedan en su imperio, como determinados derechos formales de los trabajadores, el coste del despido, etc. para que una vez resuelta la crisis, éstos no tengan ningún amparo legal. La burguesía ha declarado la guerra total.  

  En el lado adverso sucede todo lo contrario, la indolencia, la incomprensión, la división, la obsesiva pretensión de ganar en una absurda competitividad en el seno de la izquierda, cuando no se está pensando en dar señales de vida de cara a las próximas elecciones, presagian malos augurios. Datos todos que definen a un ejército artesano, dividido y con sicología de perdedor como emana de sus consignas reformistas: ¡Su crisis que la paguen ellos! ¡La crisis que no la paguen los trabajadores! ¡Frente a la crisis, Movilízate en defensa del empleo! ¡La crisis capitalista que la paguen los ricos! Todas ellas asumible para la derecha.

 Para el PCOE, no es la crisis lo que hay que combatir, sino al sistema que la produce. En la guerra, la defensiva es una derrota segura. En la guerra, los objetivos son extremos, como los de la burguesía. En la guerra todo rebaje de principios y de objetivos es una alta traición contra los trabajadores a los que se les obligan a  caminar ciegos hacia el holocausto.

 En la crisis no cabe fomentar vanas ilusiones porque la actitud del gobierno capitalista (en este caso PSOE) es la de defender el sistema auxiliando a las empresas con grandes cantidades de dinero, que tienen como destino la adquisición de nuevas tecnologías en aras de facilitar su competitividad, pero que tiene como resultado el despido de más trabajadores de acuerdo con la ley de la composición orgánica del capital. Los sindicatos y la patronal se prestan a llegar a acuerdos con el falso pretexto de paliar los efectos de la crisis. Cada vez que estas reuniones tienen lugar, acaban con la minoración de los derechos de los trabadores,  adquiridos tras muchos años de lucha contra el fascismo.

 La respuesta no puede ser otra que desbrozar el camino hacia la unidad de la clase obrera, que se ha de convertir en rectora de las movilizaciones que hay que emprender contra la causa de la crisis, el sistema capitalista.

 Una vez más el PCOE hace hincapié en las ASAMBLEAS DE COMITÉS Y DELEGADOS DE EMPRESAS como objetivo inmediato y urgente a conseguir y lo hacemos en base a los siguientes argumentos:

  •        Los comités y delegados son los órganos de unidad y de poder más cercanos de los trabajadores y los únicos elegidos directamente por estos.
  •       Los comités son los únicos organismos que pueden neutralizar las traiciones que cometen las cúpulas de las grandes centrales y también  disputarles la prerrogativa de discutir los convenios colectivos en todos los ámbitos.
  •       Los Comités y delegados de empresas dotados de un programa de clase y anticapitalista pueden constituirse en órganos de poder, por lo que rebasan el ámbito estrictamente sindical.
  •      Los Comités son también los únicos órganos de la clase obrera que pueden instituir la verdadera democracia en el seno de los centros de trabajo y de dotar a las asambleas del poder de elección y revocatoria de cargos sindicales, que es lo que la hace democrática.

 Por estas razones apoyamos la convocatoria de una manifestación en Sevilla para el 28 de Febrero salida de la última Asamblea de Comités y Delegados de Sevilla.

El PARTIDO COMUNISTA 0BRERO ESPAÑOL, hace un llamamiento a todos los trabajadores, comités y delegados de empresas, así como a todas las organizaciones obreras para que construyan en sus localidades ASAMBLEAS DE COMITÉS Y DELEGADOS DE EMPRESAS con el firme propósito de hacer frente a los enemigos de los trabajadores. De lo contrario la victoria burguesa será realmente devastadora.

  De no ser así en esta batalla final perderemos todos. Se prevé que al finalizar la crisis habrá cuatro millones de trabajadores en el paro, 200.000 viviendas embargadas. Entre 70 mil y 100 mil cargos sindicales desaparecerán, centenas de candidaturas independientes serán barridas, pequeños sindicatos caerán por falta de afiliación. Serán las grandes centrales CC. OO y UGT, las que mas pierdan en cantidad de afiliados, pero saldrán ganando y fortalecidas en influencia, debido a que las leyes sindicales vigentes les permiten discutir los convenios colectivos provinciales, comarcales, regionales, nacionales y estatales. De esta forma la victoria de la burguesía es absoluta.

Aunque lo peor de todo es que  la psicología de derrota que hará presa en la clase obrera, coadyuvará a intensificación de la represión postguerra, que sin duda llevará a cabo la burguesía y el gobierno capitalista. Una vez abatido el movimiento obrero, los capitalistas pondrán todos sus instrumentos represivos en acción para que los trabajadores tarden el máximo de tiempo en recuperarse.

 Por otro lado el gran volumen de desempleo, será utilizado, como siempre para persuadir a los trabajadores empleados de que deben contentarse con un salario de miseria.

¡CONTRA  EL SISTEMA CAPITALISTA, UNIDAD DE LA CLASE OBRERA!

 

¡POR LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL  Y EL SOCIALISMO!

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

(PCOE)

COMITÉ CENTRAL

 

23 DE Enero de 2009.




Un ejemplo de oportunismo y de traición a la clase obrera: COMFIA-CCOO

El pasado día 20 de diciembre de 2008 se nombró una nueva ejecutiva confederal del sindicato CCOO y un nuevo Secretario General, Ignacio Fernández Toxo, que señaló que su prioridad sería restablecer la Unidad de  Acción con la UGT, advirtiendo que su primera reunión como Secretario General de CCOO sería con UGT. Desde el PCOE consideramos que la clase obrera es homogénea en sus intereses y, por consiguiente, exigimos una Central Única de Trabajadores que contribuya a la construcción de la Unidad de la clase trabajadora y no a la división, como hoy se está haciendo, por lo que exigimos a ambas centrales sindicales un Congreso de Unidad de ambos sindicatos para que den lugar a esa Central Única de Trabajadores que favorecería enormemente a la clase trabajadora.

 

Pero mientras Toxo lanzaba ese mensaje en su nombramiento,  su antecesor, el reaccionario y asiduo de la FAES José María Fidalgo y sus seguidores hicieron lo que han estado haciendo durante las últimas décadas: Traicionar y engañar a la clase obrera a cambio de prebendas. Sirva como ejemplo de esto que estamos hablando el XVI Convenio Estatal de Empresas Consultoras de Planificación, Organización de Empresas y Contable, firmado únicamente por CCOO el pasado día 16 de diciembre de 2008. Fue el último servicio de Fidalgo y su ramo más corrompido y vendido – COMFIA (COMercial, FInanciera y Admva).

Que las CCOO dirigidas por Fidalgo han sido reaccionarias, antiobreras y han traicionado a los trabajadores de este país es algo que la misma patronal, la misma derecha reconoce. Así, leemos en el periódico de extrema derecha EL MUNDO (versión de Castilla y León) el pasado domingo 21 de diciembre de 2008 el siguiente artículo de Opinión de dicho diario en su página 5, titulado “CCOO se radicaliza en el momento más inoportuno”. En dicho artículo se señala “Es de suponer que en esta etapa conflictiva Zapatero podría haberse entendido mejor con el saliente José María Fidalgo, ferviente partidario de la moderación y del diálogo social, y protagonista de acuerdos decisivos con el Gobierno, la Patronal y UGT. Es muy elocuente del talante constructivo de Fidalgo que no tuviera ningún reparo en llegar a pactos cuando quien gobernaba era José María Aznar ” para terminar haciendo extensible este periódico de extrema derecha un reconocimiento a ambas centrales sindicales afirmando “La seriedad de las organizaciones sindicales españolas ha ayudado a la recuperación y al progreso económico del país en los últimos años de bonanza(…) Más que nunca van a hacer falta líderes con alturas de miras”. Así hablan los herederos de Franco de estas traidoras cúpulas sindicales y del amigo de las FAES Fidalgo, reconociendo el papel decisivo que han jugado en dividir a la clase trabajadora, desmovilizándolas, siendo co-responsables de la depauperización del proletariado, legalizando la subcontratación, la precariedad, el mileurismo y cruzándose de brazos en un escenario de más de 1.000 muertos obreros anuales en los tajos.

Decíamos que el último servicio a la Patronal, la última traición de las CCOO dirigidas por  Fidalgo a los trabajadores, ha sido la firma del  XVI Convenio Estatal de Empresas Consultoras de Planificación, Organización de Empresas y Contable efectuados por los herederos de la mano derecha de Fidalgo: María Jesús Paredes, conocida por haber amasado junto a su marido – también miembro de COMFIA – un patrimonio millonario  (http://www.publico.es/016638/comisionesobreras/mariajesusparedes), que parece ser experta en agredir a los intereses de los trabajadores como refleja Interviu (http://www.kaosenlared.net/noticia/enriquecimiento-sindicalistas-ccoo-afines-pp-caso-citibank) que señala “que Citibank pagó a CC OO, UGT y FITC a cambio de firmar acuerdos laborales, con los que salieron perjudicados los trabajadores de la entidad. Dirigentes de Comisiones recibieron “PC portátiles y un viaje a EE UU con pago de entradas para un partido de baloncesto.”.

COMFIA no dudó en  firmar unilateralmente un Convenio que es una continuación del existente que consagra y legaliza el mileurismo e incluso contempla salarios menores a mil euros mensuales, mantiene la cláusula de compensación / absorción – con lo que se consagra la congelación salarial – y donde los trabajadores, afiliados, comités y delegados de personal no han participado ni en la confección de la Plataforma ni han estado al tanto de la negociación de aquélla, realizada por unas élites sindicales que han ignorado a los casi medio millón de trabajadores del sector (http://www.ine.es/prensa/np502.pdf ) y que en noviembre esas mismas élites decían  en sus comunicados que “la patronal incumple definitivamente el preacuerdo y dice no al convenio de Informática y consultoría” demostrando “ falta de seriedad” para en menos de un mes firmar una prórroga de un convenio nocivo para los trabajadores del ramo. Los que han firmado esta traición son: Javier Jiménez (EDS), J. Javier Valiente (Getronics), Eduardo Jiménez (ATOS Origin), F Javier Urdiales Santillana (Cap Gemini), Alfredo Aguirre (Redecampo) o incluso expertos en firmar despidos en sus empresas a espaldas de los trabajadores como Jordi Bernadàs (TSYSTEMS), comités e incluso secciones sindicales.

Vemos un nuevo ejemplo de cómo a una Central Sindical sin afiliación en el Sector de las Empresas Consultoras de Planificación, Organización de Empresas y Contable, la Ley burguesa le concede la prerrogativa y la capacidad en nombre de unos trabajadores, los cuáles no están afiliados a ninguna central sindical y que no tienen nexo de unión alguno con éstas. Es el Estado del Patrón el que da fuerza a las grandes centrales sindicales y no la afiliación, convirtiéndose éstas en el sindicato vertical del estado capitalista español. En la época de crisis que vivimos son  la lucha ideológica y política las que desbordan a la económica en la lucha de clases, siendo el partido revolucionario el que ha de dirigir la lucha, pues repetimos: la lucha es ideológica y política (también económica, naturalmente)  siendo necesario el desarrollo de un movimiento político-social: la Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores, que sirva para forjar la unidad de la clase trabajadora y elevar el grado de conciencia de clase, abonando a la clase trabajadora para que germinen las ideas revolucionarias que harán que la clase trabajadora pueda emanciparse rompiendo el yugo de la explotación capitalista y de la suciedad oportunista – vital para la subsistencia de este sistema –  encarnada en centrales sindicales vendidas y corrompidas y en dirigentes que anteponen los intereses del Patrón a los de la clase trabajadora como José María Fidalgo, María Jesús Paredes, Jordi Bernadàs, Jesús Olivar, Eduardo Alcaín, Íñigo Vicente (heredero del inefable oportunista Javier Rosaleny) o Chema Martínez.

El presente documento se ha centrado en COMFIA-CCOO pero en él se ven reflejadas todas las cúpulas sindicales, cuyo comportamiento es el de vendernos y llevarnos al matadero, en colaboración con la patronal y el sistema al que sirven, perpetrando un genocidio laboral: el paro en diciembre de 2008 aumentó en 139.694 personas respecto a noviembre, con casi un millón de parados más en  2008 y con un total de 3.128.963 (un 46,93% más que el año anterior). Entendemos que las cúpulas sindicales están más preocupadas de corromperse traicionando a los obreros y de firmar la congelación salarial y los EREs que en organizar a los trabajadores y luchar por impedir este atentado laboral. Las cúpulas sindicales son responsables de todo esto y es ahora cuando se hace más necesario que nunca forjar la Unidad de los trabajadores en Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores por donde fluya la solidaridad y la lucha. Nuestra emancipación solo puede ser obra de nosotros, los trabajadores mismos. Quedémosnos con los nombres y los rostros de estos dirigentes corrompidos y vendidos. Deberán pagar por todo lo que están haciendo.

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA!

¡POR UNA CENTRAL ÚNICA DE TRABAJADORES!

¡POR EL SOCIALISMO Y LA DICTADURA DEL PROLETARIADO!




El Partido y la táctica de masas durante la crisis

Los Momentos actuales se nos ofrecen a la vista con toda su complejidad. Se necesita capacidad de reflexión y agudeza de análisis para interpretar la realidad y después elaborar la táctica adecuada.

 La crisis que azota al mundo capitalista es profunda y sin duda dejará secuelas graves para la clase obrera; o interpretamos fielmente los fenómenos sociales que se están sucediendo, o estaremos condenados a permanecer en período de letargo para la eternidad. De ningún modo se trata de dar un salto en el vacío, lo que hay que hacer es definir nuestras actividades y sus objetivos.

   ¿Puede encarar la clase obrera el presente ciclo estrictamente desde un punto de vista sindical? Es evidente que no, porque nos enfrentamos al sistema con todo lo que conlleva, la patronal es tan solo un componente de nuestro enemigo. Así pues dilucidamos la disyuntiva de equivocarnos y contribuir a la perpetuación del sistema o de dar en el clavo  y preparar su caída.

 El sindicato tiene la misión de disputar al patrón la plusvalía, pero en épocas de crisis muchas empresas mueren, otras obtienen pérdidas, aunque existan sectores económicos que salen fortalecidos. La realidad se impone: exceso de productos, reducción de la masa humana con capacidad de adquisición para comprar los productos, los cuales han de bajar sus precios forzosamente para resolver la relación oferta-demanda, incluso por debajo del coste. Aquí es cuando realmente comienza la crisis, porque las empresas no pueden soportar su mantenimiento a costa de perder dinero constantemente;  los trabajadores en volúmenes espectaculares son arrojados al paro,  otros ven reducidos drásticamente sus salarios, hay menos compradores, la crisis se ahonda. Etc. Etc.

 Ante toda esta avalancha de acontecimientos los gobiernos se ven impelidos a subvencionar a las empresas para  frenar la crisis, al menos para que se mantengan y superen como sea este periodo nefasto. Pero al final, todo el dinero que reciben las empresas coadyuva a la preparación de una nueva crisis, según la ley de la composición orgánica del capital, pues con él la patronal se dotará de mejores máquinas con las que hacer frente a la competencia. Ahora se trataría de aumentar la productividad, mas cantidad de productos en menos tiempo y con menos costes y más perfectos,  al objeto de ofertar a menos precios que sus contrincantes, hasta que de nuevo entre unos y otros saturen el mercado, a la par que la incorporación de nuevas tecnologías provoca la disminución de la fuerza de trabajo; o sea, se incrementa el desempleo y así sucesivamente. Mas todo acaece independientemente de la voluntad del patrón, del gobierno y demás instituciones políticas y económicas capitalistas, que no pueden salirse de la inercia que imprime el sistema. Es el sistema capitalista el que obliga ciclo tras ciclo a los mismos comportamientos; por consiguiente, para acabar con tantas desventuras sufridas por los trabajadores hay que atacar a ese maldito sistema, no cabe otra.

 Es evidente que los sindicatos no pueden frenar la crisis por medio de convenios colectivos, que por otro lado serán menores y precarios dada la situación y el ambiente creado. Tampoco pueden frenar el cierre de una empresa que esté en crisis, con las huelgas. Todas las actividades que se llevan a cabo se reduce a la autodefensa in extremis sin posibilidad alguna de éxito. Todas las actitudes defensivas no superan el carácter espontáneo de la lucha, pues no es una táctica para vencer,  organizada y científica. Los trabajadores no saben contra quién y cómo luchar, están abocados a la derrota.

 En la época de crisis, las luchas ideológica y política desbordan a la económica en la lucha de clases, por lo que debe ser obra de los partidos revolucionarios. Y aquí es donde puede surgir la confusión, porque han de ser los mismos sujetos que utilizan el sindicato, los que han de llevar a cabo la misión de organizarse en la lucha y en estructura. Pero indudablemente es el partido el que ha de dirigir, pues repetimos, la lucha es ideológica y política (también económica, naturalmente).

 El partido por sí solo no es nada, tiene que estar con los trabajadores si quiere convertirse en su dirección en estos momentos y los trabajadores deben aceptar el liderazgo del partido, en caso contrario se están suicidando lentamente.

 Por todas estas razones, el PCOE trabaja afanosamente por la unidad de la clase obrera desde sus órganos más representativos, es decir, los comités de empresas, pero no para convertir a estos en buenos sindicalistas, pues hemos visto que los trabajadores han de superar el ámbito sindical y económico si quieren acabar con el sistema que le esclaviza. El PCOE ha de dirigir a los comités, no a una unidad sin contenido, sino que los ha de conducir hasta elevarlos a agentes sepultadores del sistema con un programa anticapitalista (socialista). Esto es tan lícito como obligado para los comunistas que también somos obreros. Por supuesto que se quejarán los burgueses, los reformistas y traidores que utilizarán la “intromisión” del partido para que los trabajadores más atrasados no abracen la política y la ideología de clase y de esta forma mantener incólumes las estructuras económicas del capitalismo monopolista de estado.

 Sin embargo, desviarnos de nuestro cometido para que los adversarios del comunismo no se salgan con las suyas, es  simplemente renunciar  a la revolución y colocarse a su lado y significa que se tiene una visión errónea del planteamiento del problema. Los trabajadores no nos van a rechazar y se van a ir al lado de los traidores y burgueses, porque ya lo están. Son los burgueses, reformistas y traidores los que temen que nos demos a conocer para no perder sus privilegios, su poder y su clientela. Tenemos todo que ganar, ellos lo van a perder todo. En eso estriba precisamente la lucha ideológica. Los trabajadores tienen que saber y comprender que la lucha es contra el sistema y que sólo los comunistas les podemos orientar y dirigir, lo demás querría decir que el Partido aún no se ha desprendido del economismo que tanto criticó Lenin.

 Para que los trabajadores nos conozcan, lógicamente nos tenemos que dar a conocer, aprovechando todas las oportunidades que nos ofrecen la técnica moderna y la artesanía tradicional, así como los cauces legales y extraoficiales: Página web, octavillas, comunicados a la prensa de toda índole, pintadas. ¿Acaso nos debemos avergonzar de algo?

 Nuestra lucha consiste pues, en separar al obrero de las influencias de sus enemigos de clase, pero ¿Cómo hacerlo sin decirles que somos los comunistas los que les dirigimos? ¿Cómo van a seguir al partido si permanecemos en el anonimato? En la lucha de clases no caben los prejuicios, estos solo benefician a nuestros adversarios. Que sean ellos los que se encarguen de denunciarnos ante los trabajadores, en su denuncia irá nuestra defensa. Nos harán un tremendo favor. Cada trabajador que vaya comprendiendo la necesidad de que los dirija el partido es una gran batalla librada contra la burguesía y ganada para la revolución.

 Desde ya el partido debe popularizar a gran escala su apoyo la ASAMBLEA DE COMITES Y DELEGADOS. Así como también la necesidad de que los trabajadores acudan a la manifestación del día 28 de febrero convocada por ACDT. Desde ya debemos reunir en torno nuestra a todos los simpatizantes y amigos para que ayuden al partido en la medida de sus posibilidades

 TENEMOS MUCHO QUE GANAR Y NADA QUE PERDER

COMISIÓN IDEOLÓGICA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

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Comunicado del C E del PCOE sobre Venezuela

Reunido el pleno del Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español, emite el siguiente

COMUNICADO

Nuestro partido se ha alineado siempre al lado de los países y organizaciones sociales antiimperialistas consecuente con nuestro internacionalismo proletario. En esta dirección nos mostramos contentos a la vez que nos hemos pronunciado siempre sin ningún tipo de cortapisa, favorable al liderazgo del Presidente de Venezuela Sr. Chávez en la defensa no solo de su país, sino también de toda América Latina y en general de los pueblos oprimidos frente al imperio norteamericano.

Pero del mismo modo y en aras de la preservación de los principios marxistas-leninistas, hemos denunciado públicamente la inconsistencia ideológica del socialismo del Siglo XXI aspiración suprema del Sr. Chávez, así como también sus sucesivas críticas respecto de la ideología obrera y de sus progenitores. Destacamos como no podía ser de otra forma, la actitud razonable del Partido Comunista de Venezuela en todo el proceso político de su país apoyando al Presidente, sin menoscabo de su integridad marxista leninista como lo prueba entre otras prácticas el no haberse disuelto para integrarse en el ecléctico e interclasista PSUV.
De nuevo hacemos ostentación de la más incondicional solidaridad con el Partido Comunista de Venezuela objeto de las grotescas manifestaciones de repudio del Sr. Chávez que ha hecho uso incluso de la amenaza, para atacarlo de traidor cuando es público y notorio desde el último refrendo que los traidores se acuna en el seno del propio PSUV.
Dadas las circunstancias que concurren actualmente en Venezuela, punto de mira de los reaccionarios y centro de atención de los revolucionarios es de desear que una rectificación del Presidente Chávez propicie el entendimiento que nunca ha faltado con el PCV imprescindible para el futuro de la nación venezolana. De persistir en esta actitud de endiosamiento y de acoso contra los marxistas-leninistas el Sr. Chávez cometería un grave error, pues como recuerda el camarada Oscar Figuera el partido comunista es indestructible.

SALUD Y SOLIDARIDAD CON EL PARTIDO COMUNISTA DE VENEZUELA

15 de Octubre de 2008




Informe del PCOE sobre América Latina

La historia moderna de América Latina está indisolublemente atada a la política exterior de los EE.UU. que para ejercer y mantener su influencia en la región, ha recurrido tradicionalmente y aún hoy lo hace, al ejercicio de las más variadas fórmulas de presión y de opresión: neocolonialismo, golpes de estado, dictaduras, intervenciones militares, creación y apoyos políticos, económicos y logísticos a las subversiones reaccionarias, imposición de gobiernos títeres, etc. Las injerencias imperialistas han provocado en muchas ocasiones, la oposición entre sectores de las clases trabajadoras de los territorios subyugados, que a falta del entroncamiento y del desarrollo de las teorías sociales revolucionarias de carácter científico, han depositado su confianza en sucesivos líderes o grupos vanguardistas, nacidos en estas determinadas condiciones.

 

  La irrupción de una serie de caudillos “contestatarios al imperialismo” en la palestra política latinoamericana en estos últimos años, ha suscitado expectativas mas allá de las promesas que ellos mismos han jurado. Aunque el fenómeno no es ni nuevo ni sui géneris de esta latitud, en la actualidad y precisamente aquí, adquiere una significación especial por aparecer en el horizonte político “la posibilidad” según el entendimiento muy generalizado entre sociólogos, progresistas y socialistas-comunistas de nuevo cuño, de recurrir al socialismo como solución definitiva. Los últimos acontecimientos acaecidos en Venezuela y Bolivia, especialmente, atraen la atención no solo de la opinión pública de América Latina, también, penetra en el corazón y en la conciencia de la inquietud revolucionaria de los países europeos.

                Lula, Daniel Ortega, Evo Morales, Kirchner, Chávez, son los líderes que mas ilusiones despiertan en estos momentos. Sus seguidores europeos extraen de cada uno rasgos sustanciosos, que nos pueden servir para conocer cuáles son las pautas para acceder al socialismo, que forzosamente nos exigen, deben ser distintas a las que se dieron en los países del este europeo.

 Sin embargo, salvo en el caso de Chávez en Venezuela, ninguno habló de socialismo, tal vez de depurar la democracia burguesa con singulares sistemas de participación ciudadana, tal es el caso de Lula, de nacionalizar las riquezas autóctonas muy concretas, siendo esta medida y no la propuesta de socialismo, lo que llevó a Evo Morales a la presidencia de Bolivia. En Europa la costumbre de extraer conclusiones absolutas de frases y circunstancias aisladas, que se prestan a la confusión, nos hace ver lo que queremos ver y no lo que realmente es. Todos los líderes citados, han prometido luchar dentro de sus países contra el neoliberalismo, seguidamente nuestros cerebros en ebullición, ensartan conjeturas una detrás de otra y especulan con las palabras “revolución” y “socialismo”, ambos conceptos convienen que son antitéticos del neoliberalismo. En Kirchner, Lula, Daniel Ortega y Evo Morales negar el neoliberalismo, es buscar fórmulas distintas a dicha corriente económica y política, pero enmarcadas en el sistema capitalista y nada más.

 Entonces, ¿cómo surgen las esperanzas del advenimiento socialista por Latinoamérica, en las cabezas de revolucionarios y progresistas de Europa? La explicación se halla en que por ahora la revolución socialista en Europa desarrollada, está fuera de toda “lógica” a partir de sus análisis. Los deseos, más que el producto de un examen en profundidad, les lleva a creer, que América Latina arde en el umbral de la revolución socialista y esperan con agobiante necesidad que suceda así, con la confianza de que las revoluciones se extenderán por contagio. Dicho de otra manera, ante su manifiesta incapacidad para iniciar un proceso revolucionario en sus propios países, se entregan a la idealista espera del Mesías venido desde el exterior. Curiosamente, jóvenes y mayores, entre los que incluimos a marxistas-leninistas, asfixiados por el desasosiego, abandonan fácilmente la dialéctica en sus análisis para darle sentido a sus ilusiones.

  Antes de abordar la situación del continente americano, debemos conocer la trayectoria de los líderes señalados con el propósito de evitar equívocos en nuestro partido y entre nuestros simpatizantes. Habrá pues, que situar el presente informe en el lugar adecuado.

 

LULA

 Mirando a Lula y a su gobierno de “izquierda”, observamos que su primer  mandato en el que apostó por la transformación de Brasil, se ha caracterizado por aplicar medidas económicas contrarias a sus proposiciones preelectorales. En tan solo cuatro años ha desvanecido todos los anhelos de cambio que debería haberse emprendido, ya pocos confían en Lula para su segunda etapa.

En la hora presente, mientras, presidentes de entidades financieras acuden invitados a los actos que se celebraron después de su segunda investidura, el episcopado de Brasil, que había contribuido a su elección cuatro años atrás,  le acusa en su mensaje de Navidad de haberse olvidado de los pobres. En Brasil el episcopado se ha manifestado siempre al lado de las organizaciones no gubernamentales, de los sindicatos y especialmente del movimiento Trabajadores Sin Tierra. Las críticas,  provenientes de los católicos son debidas a que según estos, el Gobierno de Lula es la continuación del anterior de Fernando Henrique Cardoso.

Tras su reelección, Lula no se plantea ningún cambio como se desprende de sus palabras en el discurso de investidura, en el que afirmó que su término preferido fue siempre “cambiar” pero ahora son los verbos “acelerar”, “crecer” e “incluir” para que Brasil crezca más rápido, pasando a ser su objetivo prioritario defender la democracia de la corrupción y del terrorismo. Al respecto propuso a la oposición poner mayor énfasis “por lo que nos une que por lo que nos separa”.
               

EVO MORALES

Con relación a Bolivia, también se suceden las sorpresas. Los EE.UU. considera “la reforma constitucional como un importante paso para la democracia” (Ámbito Financiero, 13/12) ¿Cómo es posible?

La constitución reformada no contempla un solo argumento que haga temblar de miedo el dominio y control de la oligarquía interna, ni que tampoco manifieste la intención de reducir la influencia de los monopolios internacionales.

La parte más avanzada de la constitución se refiere a los límites o dimensiones que han de tener los latifundios, pero no procede a ejecutar su expropiación, además la implantación de la ley queda sujeta a la sanción de un referéndum. La consulta se va a realizar en los siguientes términos ¿Qué extensión de tierra será considerada latifundio, más de 5.000 hectáreas o más de 10.000? Nada más y nada menos que en un país eminentemente campesino, Evo Morales ha dicho que no se va a intervenir los latifundios que estén saneados y sean productivos.

Resulta evidente que las masas trabajadoras no han participado en la confección de la nueva constitución, hecho que niega siquiera la profundización de la propia democracia burguesa, muchos menos, puede significar un indicio de avance hacia una democracia popular y por lo tanto,  más lejos queda el socialismo.

A Evo Morales se le planteaba un problema extremadamente difícil después de que sectores oligárquicos de varios departamentos proclamaran sus propios estatutos autonómicos, desafiando la autoridad del gobierno. Solidarios los gobiernos de MERCOSUR con Evo, han emitido una declaración conjunta de apoyo. Declaración muy oportuna que se complementa con el anuncio por parte de Lula y Bachelet de la construcción un corredor que puede aumentar la producción de gas, etc. Obra colosal, que irá en la idea de unir el Océano Atlántico con el Pacífico, el cual pasará por Brasil, Chile y Bolivia (Oruro, Cochabamba y Santa Cruz) Profundas e importantes iniciativas internacionales, que va a permitir el desarrollo económico superior de las oligarquías internas y multinacionales asentadas en Bolivia, han forzado a que la prensa opositora sugiriera a los autonomistas “ser cautelosos con las acciones, cuando existe tamaña red de protección regional”. He aquí donde se fundamentan los sospechosos halagos yanquis a la nueva constitución.

 

DANIEL ORTEGA

Tal vez el país que estuvo más cerca de abrir surcos hacia el socialismo fuese Nicaragua. El 19 de Julio de 1979 el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) derroca al gobierno de la familia Somoza que ejercía una férrea dictadura.

El nuevo gobierno, llevó a cabo la Reforma Agraria, pero solo parcialmente, porque la mayor parte del latifundio continuaría siendo explotada por el gran capital privado, excepto aquellas tierras que habían pertenecido a la propia familia Somoza y a sectores del pequeño y mediano campesino. También se procedió a la nacionalización de la banca. A renglón seguido el gobierno revolucionario puso bajo su control el comercio exterior.

La reacción norteamericana no se hizo esperar, fue Ronald Reagan quién decretó el bloqueo económico, recompuso la contra y la financió económicamente, a la par que subvertía a los campesinos medios y pequeños despojados de sus tierras, aprovechando el grave error cometido por el gobierno revolucionario.

Todos los pasos dados se situaron dentro del sistema capitalista, sin llegar nunca a cuestionar sus instituciones más representativas, como el parlamento burgués. En 1984 se celebraron elecciones en las que Daniel Ortega salió vencedor por un amplísimo margen de votos.

A pesar de este triunfo, la burguesía continuaría siendo intocable, mientras la contra presionaba militarmente, abundando en la precariedad. Porque la guerra absorbía el 50% del producto interior bruto. Continuaba existiendo la prensa contrarrevolucionaria. Las emisoras católicas manifiestamente contrarias a la revolución, seguían emitiendo en antena.

La oposición militar con sus incrustaciones, la presión de los EE.UU. y la oposición de la burguesía autóctona, obligaron al gobierno sandinista a iniciar conversaciones para un proceso de paz, que acabaría con las elecciones de 1990, en las que la oposición unida y liderada por Violeta Chamorro venció y aniquiló de raíz el proceso revolucionario.

 

KIRCHNER

 El Triunfo de Kirchner en Argentina, en medio de la tormenta económica y política protagonizada por el gobierno de Menen que llevó al país a la bancarrota, presagiaba buenos augurios.

 A estas alturas y tras la sucesión familiar, la Sra. Kirchner, se enfrenta a problemas sociales, que su marido no supo poner fin, porque no emprendió el camino, que al menos, previera reformas populares.

  Subsisten las leyes Banelco, así también, la legislación de la flexibilización de Menen. El salario de la mayoría de los trabajadores está en un 30% por debajo de la exigencia vital, mientras los alimentos suben sin parar. Y por si fuera poco, el Sr. Kirchner que había prometido acabar con el endeudamiento exterior, expiró su mandato dejando al país con una deuda externa que supera el 65% del producto interior bruto. Menen  Argentina continúa estando hipotecada.

  Pero si Kirchner aparentaba un progresismo interno por “solidaridad externa” con los gobiernos más avanzados de América Latina, la realidad era otra, como lo demuestra su persecución a la docencia que ha venido luchando por mejoras salariales y por la educación publica.

  La Sra. Kirchner ha dejado clarísimo en el acto de su investidura que no tiene intención de hacer ninguna revolución, pero tampoco hará políticas favorables a los ricos. En su práctica se traduce en un pacto social con la dirección burocrática de los sindicatos, adoptando medidas de corte dictatorial, como despidos, penalización de la protesta, así como la coacción por medio de grupos provocadores como ya sucediera en el Casino, Segovia, Metrovías, Hospital Francés y otros.

 

CHÁVEZ

 De entre todos los países, Venezuela es el que mas promete. Al fijarse el socialismo como meta, cada paso que de su gobierno en el terreno político y económico, será examinado con lupa por los amigos y enemigos de la revolución.

 El avance victorioso de Chávez, alimentó las esperanzas de la progresía europea contagiando a sectores del comunismo continental, como reconoce el Ministerio de Comunicación e Información del gobierno bolivariano, tras el triunfo en el referéndum celebrado en agosto de 2003 “… Así Chávez y Venezuela se han posicionado con claridad en el campo internacional como el principal proceso de gobierno que lucha, junto a su pueblo, por otro mundo posible. La exitosa acogida en el Foro Social Mundial (FSM) 2003 así lo evidenció. El llamado a construir colectivamente el nuevo socialismo ha activado aún más la atención de la izquierda mundial”

En aquella ocasión voces consideradas expertas y relevantes en el ámbito de la izquierda y del progresismo, se excitaron en loas al proceso revolucionario, por su pretendida participación del pueblo en la construcción de la democracia “directa”

 “Cautelosa, modestamente, los bolivarianos llaman “proceso de cambio” a lo que están haciendo en Venezuela; pero es una revolución. Carlos Frabetti, escritor italiano. Alianza de Intelectuales antiimperialistas

 “Estoy seguro de que el pueblo venezolano está dispuesto a mantener la legitimidad de su revolución con todos los medios a su alcance, más allá del optimismo de los discursos; pero también más allá del pesimismo de algunos analistas y comentaristas.Alfonso Sastre, intelectual español.

     “Está claro que el principal mérito de este gobierno es, simplemente, haber facilitado que millones de personas tradicionalmente marginadas al extremo participen por fin en la vida política del país”  Paul Emile Dupret, belga. Secretariado del Grupo de Izquierda Unida del Parlamento Europeo.

   “Chávez se ha basado en este pueblo protagónico –las bases como protagonistas- Él sabe que los cambios para los que fue electo sólo pueden hacerse y protegerse con la participación popular” Selma James coordinadora de la Huelga Mundial de Mujeres. Inglaterra.

                “Su victoria es la victoria de millones de pobres y excluidos, de trabajadores, de todas y todos aquellas y aquellos quienes se comprometieron en luchas, muchas veces muy intensas, por un progreso social real contra la ley de las multinacionales” M.G. Buffet. Comité Nacional del Partido Comunista de Francia.

  La fórmula democrática, que espanta a todas las oligarquías capitalistas del mundo, es totalmente distinta: máxima participación, máxima toma de conciencia, máxima implicación de los ciudadanos” En Venezuela, la democracia huele a pueblo”Colectivo Cádiz Rebelde. España.

  Gorbachov, Julio Anguita, Celia Hart, y un sin fin de personajes de moda se muestran en los términos, democracia, revolución, participación del pueblo, defensa popular de la revolución etc. lo que unido al silencio de determinados partidos comunistas, en los momentos cruciales de la “revolución”, primero y segundo referéndum, rechazo al marxismo-leninismo, nos puede dar muestras del envalentonamiento de unos y del acobardamiento de los otros, ante unos acontecimientos que afianzan a los socialdemócratas y que hacían dudar a comunistas. Por fortuna, brota desde las extrañas venezolanas el examen autocrítico y el propósito de enmienda del Partido Comunista de Venezuela, descarnando la realidad de la revolución y la dimensión de la auténtica conciencia del pueblo.

En la cena que con motivo del fin de año, se celebró a finales de diciembre, el diputado del Partido Comunista de Venezuela, Figuera, expuso claramente cual era la posición del partido, después del fallido referéndum, exposición que fue difundida en nota de prensa:

El Partido Comunista de Venezuela al igual que el  Presidente Chávez, ha reconocido el resultado del referendo aprobatorio de la Reforma Constitucional “”hay un resultado donde se dice que la oposición nos derrotó, nosotros hemos llegado a la conclusión que NO, el llamado chavismo fue quien derrotó la reforma””
El PCV llamó a hacer un esfuerzo en el debate por desentrañar el porque sucedió esto, porque una franja del Chavismo fue quien derrotó la reforma a la Constitución “”porque si nosotros no nos obligamos desentrañar las causas objetivas de esos acontecimientos, podemos equivocarnos en la línea política que decidamos desarrollar””, señaló el diputado.

   Para el Partido Comunista la primera gran razón de la NO victoria, tiene que ver con el nivel de desarrollo de la conciencia efectiva del pueblo.

  Figuera expresó que la conciencia política del pueblo venezolano ha avanzado en estos 8 años de gobierno “”es una conciencia política antiimperialista desde la perspectiva de lo político de reivindicar la soberanía del País; de reivindicar la independencia y el desarrollo de la revolución venezolana”

  Destacó que el nivel de la lucha antiimperialista ha tenido un desarrollo “”inmenso”” en la conciencia del pueblo venezolano, poniendo énfasis en que “”así como ha madurado la conciencia antiimperialista en el nivel político, nosotros no hemos logrado como fuerza revolucionaria del proceso, avanzar en que madure la conciencia socialista en el pueblo… que implica plantearse transformaciones profundas de la realidad económico, social, cultural y política de Venezuela y no solo defendernos frente al imperialismo…

… Por eso el PCV junto a otras fuerzas “”hemos decidido no seguir pidiendo que hay que construir una dirección colectiva de la revolución sino empezar a construirla, empezar a concebirla con el pueblo,  con el movimiento popular, con los sectores revolucionarios, desde una práctica concreta, desde la base, desde el movimiento popular establecer la necesidad de esa dirección”

Tanto estos países como otras naciones del área, por la diversidad de acontecimientos que bajo circunstancias dispares sufrieron, nos aportan una gran variedad de argumentos, suficientes para averiguar con que falta de rigor se han comportado cada uno de sus líderes, que pese a su buena voluntad, no supieron culminar sus procesos revolucionarios en aquellos casos, en los que pudieron al menos iniciarlo. Al conocedor de la historia de América Latina le puede producir sentimientos de frustración insuperable, cuando constata que en anteriores períodos, otros países y otros líderes pasaron por trances similares. En el recuerdo nos quedan figuras de las tallas de Perón en Argentina, de Velazco Alvarado y Alan García en Perú, de Goulart en Brasil y de Allende en Chile. La guerrilla del Che en Bolivia, el FMLN en el Salvador, Fuerzas Armadas de Liberación Nacional venezolana, Fuerzas Armadas Rebeldes limeñas, el MIR guatematelco, los guerrilleros de Torres en Colombia, Asociación Cívica Nacional Revolucionaria mexicana, los Tupamaros en Uruguay, montoneros argentinos, MIR en Chile, Unidad Revolucionaria Nacional Guatematelca, FARC en Colombia, Sendero Luminoso en Perú y un largo etc.

Las preguntas se nos agolpan en la mente por la imposibilidad de hallar respuestas que nos acerquen a la comprensión de determinadas actitudes duplicadas. ¿Acaso, no son bastantes ricas y tajantes las extraordinarias experiencias de Chile y Nicaragua, como para desdeñarlas a la hora de analizar la revolución bolivariana en Venezuela? Ya tenemos un indicio positivo que nos depara optimismo al saber que el Parido Comunista de Venezuela (PCV) ha tenido la voluntad y también la capacidad para abordar el problema de la revolución, antes de que sea demasiado tarde, como le sucediera al Partido Comunista de Chile.

 Un rasgo distintivo del periodo actual abre puertas a la esperanza; aunque con total improbabilidad, salvo en Venezuela, de soñar con la emancipación de las clases trabajadoras, pues el socialismo deja de ser un objetivo a alcanzar. A diferencia de los años 70 y 80 del siglo pasado, en estos momentos se dan condiciones más favorables para que prosperen políticas colectivas antiimperialistas. Los países han superado barreras de todo tipo para que en un plazo mediano, pueda consolidarse planes económicos y estratégicos comunes, que beneficiarían al mantenimiento del socialismo en Cuba y pueden también, contribuir a neutralizar a los imperialismos en sus intentos de obstaculizar e intervenir negativamente en el proceso revolucionario de Venezuela.

Si anteriormente los grupos revolucionarios intentaban a través del sistema focal, que prendiera la insurrección popular que nunca tuvieron lugar; ahora en cambio, son los pueblos movilizados los que empujan hacia los gobiernos a sus líderes.

Desde el año 2000 las acciones populares antiimperialistas en América del Sur, es un fenómeno constante. La Guerra del Agua protagonizada por el pueblo boliviano culminó con una huelga general insurreccional, para abatir al gobierno de Sánchez Losada que contaba con el respaldo de EE.UU.

En los acontecimientos de Bolivia tuvieron un protagonismo destacado los mineros, campesinos, estudiantes, y las etnias indígenas quechuas, aymaras y cambas. El pueblo boliviano recurrió a todo tipo de lucha hasta lograr la nacionalización de los hidrocarburos, principal riqueza del país, auspiciando la llegada de Evo Morales al gobierno. La pelea tuvo un gran contenido antiimperialista, al proteger sus riquezas autóctonas de la expoliación por parte de empresas multinacionales foráneas.

También las luchas del pueblo argentino que tuvieron comienzo el 9 y 20 de diciembre de 2001, preocupó de manera especial al estado norteamericano por su contenido popular. Por otro lado y pese al apoyo del capitalismo internacional a los gobiernos de Colombia esto no han logrado vencer a la guerrilla. Por su parte, la actitud de los trabajadores de las industrias y del campo, dirigidas  por la Central Nacional de Trabajadores y por la Federación Nacional Campesina, ofreciendo gran resistencia frente al gobierno de Paraguay, han impedido que se llevara a cabo las privatizaciones que exigía la estrategia del FMI imperialista. En Perú y en Uruguay se dieron levantamientos populares para frenar privatizaciones de carácter imperialista.

Es indudable que entre los pueblos de América Latina ha crecido considerablemente el odio al imperio, materializándose en huelgas e insurrecciones la reacción a las políticas pro yanqui. Mucho tiene que ver con estas luchas antiimperialistas, los triunfos de la nueva generación de líderes de izquierda y progresistas.

Las bases están dadas para emplear medidas colectivas antiimperialistas en América Latina. Sus gobiernos están obligados por mandatos de sus pueblos a diseñar las formas y a dotarlas de contenido.

Al mismo tiempo que nos vemos en la obligación de reconocer, que tanto las fuerzas productivas en muchas de las naciones citadas no han prosperado lo bastante para abrazar al socialismo, es lógico, por tal motivo, que sus pueblos no hayan adquirido aún, la conciencia de la necesidad de un cambio social de tal calado. Pero, inequívocamente también, hay que resaltar que los pueblos manifiestan con sus luchas antiimperialistas la vocación de alcanzar una democracia de carácter antilatifundista y antimonopolista, que en su desarrollo gestará la evolución adecuada de las fuerzas productivas, en la economía, en la política y en la conciencia de las clases trabajadoras para acceder posteriormente al socialismo, sin interrupción entre etapas. Ese es el mandato, esa es la necesidad vital de América Latina, ese es el problema cardinal al que se enfrentan sus líderes que se ven abocados a la tesitura  de las transformaciones sociales, o a la postre a la sumisión al imperialismo, la perpetuación de la dependencia y de la pobreza.

 

DEUDA EXTERIOR

Fidel Castro ha dicho: “La deuda externa es uno de los mayores obstáculos para el desarrollo y una bomba más, lista para estallar bajo los cimientos de la economía mundial en cualquier coyuntura de crisis económica. Hoy más que nunca, se hace evidente que la deuda es un problema político y por tanto, exige una solución política. No se puede seguir ignorando que se trata de un asunto cuya solución tiene que venir fundamentalmente de quienes tienen en los recursos y el poder parea ello: los ricos”.

La situación de endeudamiento en América Latina, tiene su origen más en una política financiera del imperialismo concebida para atenazar a los gobiernos, que por necesidad de salir de la penuria económica y de atraso

Durante la década de los 80 del siglo pasado los bancos estadounidenses, después de ofrecer préstamos a cuenta gota sobre operaciones concretas y debido a la acumulación de grandes cantidades de dólares en reservas, proceden a la liberación de los préstamos, otorgando créditos en operaciones sin límites, que son aprovechados por los gobiernos latinoamericanos, para emplearlos en gran medida en invertir en transacciones comerciales no rentables: préstamos a fondo perdido para empresas extranjeras con el propósito de que se instalen en sus territorios; presupuestos para tapar huecos producidos por las empresas públicas, también destinados a adquirir armamentos sofisticados y cuando no, el dinero era objeto de especulación y absorbido por una aberrante corrupción, bastante generalizada institucionalmente en toda América Latina.

El fenómeno de la dependencia financiera suponía la supeditación absoluta a los bancos extranjeros, que se permitían el lujo de subir caprichosamente los intereses con los que procuraban financiar las pérdidas de los países desarrollados. Táctica que tuvo consecuencias agravantes, porque los grandes capitalistas de la región evadían sus capitales hacia el mundo desarrollado, particularmente a los EE.UU. a costa de hundir más las economías de sus países de orígenes.

Muchas naciones se deslizaron a través del lodazal hasta el borde de la bancarrota. Otros como en el caso de Méjico la crisis paraliza la vida económica y no puede ya pagar un centavo de su deuda externa.

Se dieron las condiciones para la intervención del FMI y del Banco Mundial, que expresan los intereses de los imperios, forzando a los gobiernos deudores por medio de prestamos con tasas a bajo interés, a llevar a cabo políticas devoradoras, que ahondan en la dependencia por dos caminos convergentes: el control de la inflación y la privatización del sector público, casi siempre a favor de capitales extranjeros.

Es decir, la salida que se ofrece es el saqueo de las riquezas autóctonas, que simultáneamente marcaba el ritmo del empobrecimiento de la población laboriosa, obligada a soportar la merma considerable de su poder adquisitivo, por medio de la bajada del salario real y por medio de la subida de interés de los préstamos bancarios, con  el fin de “controlar la inflación”.

El pago de la deuda externa ahoga a los países y les impiden salir de la situación de subdesarrollo. Tenemos que Brasil destinó durante 2004 mas de 190 mil millones de reales para el pago de la deuda,  mientras dedicaba 91 mil millones para seguridad pública, asistencia social, salud, educación, cultura, urbanismo, hábitat, saneamiento, gestión ambiental, ciencia y tecnología, agricultura, reforma agraria, energía y transporte. Por su parte el pago que efectuó Colombia para mitigar su deuda en 2005 equivale al 33% de su Presupuesto Nacional. También Argentina en el 2005 empleó 18.600 millones de pesos para ir saldo su deuda, siendo ésta la cantidad que precisaría para sanear educación, trabajo, vivienda, agua potable y salud. Ecuador en el mismo año utilizó el 45% de su presupuesto para liquidar parte de la deuda, es decir, 11.300 millones de dólares

 

LUCHA DE LOS IMPERIOS POR ACAPARAR EL MERCADO LATINOAMERICANO

   La situación actual de los países latinoamericanos es la inferencia directa de la política imperialista de aquellos años, que se afianza con la participación de las oligarquías nacionales. La depauperación paulatina, pero insoportable de los pueblos, impulsa el gran éxodo de las fuerzas de trabajo a EE.UU y a Europa, preparando condiciones para promocionar salarios esclavizantes, que constituye un reclamo para la codicia de las multinacionales, las que acuden al reino de la facilidad pasando a controlar los sectores industriales básicos, el energético, el minero, el de la comunicación.

Endeudamiento, mano de obra barata y riqueza autóctona apetecible, conforman un mercado atractivo, por el que los países imperialistas están dispuestos a disputar.

Al tiempo que los imperios discurren por la senda de la expansión irrefrenable, por su carácter egoísta, implementan el brote incontrolable también, de situaciones contradictorias que producen incisiones de gran importancia, que nos recuerdan que en los mundos de la política, de la economía y en el de lo militar, no se da la infalibilidad absoluta. Cada momento histórico presenta características nuevas o contradicciones más pujantes en el sistema capitalista a pesar de su renovadora capacidad para sobreponerse.

En el mundo contemporáneo, nuevos países emergen con capacidad para retar y competir por los mercados a  los EE.UU. Japón y Europa. En esta ocasión el auge económico que experimenta China pone a prueba a través de nuevas contradicciones la capacidad resolutoria de los imperios tradicionales, ocasionándoles crisis más agudas, dado el volumen de demanda y de oferta desaforado del nuevo coloso de la economía.

 

CHINA

Hace unos años China incrementó extraordinariamente el consumo de acero. Desde entonces su demanda de chatarra para su elaboración viene siendo insoportable para la acería europea. Paradójicamente las industrias chatarreras del continente, prefieren en ocasiones, vender en exclusiva la casi totalidad de su producción a China a costa de desabastecer el mercado europeo, originando una situación al borde del colapso. A su vez los EE.UU. desvía también hacia China sus materias primas que anteriormente tenía el destino de Europa.

De haber evolucionado esta tendencia en la progresión inicial incomprensible para los intereses de Europa y EE.UU. hubiese provocado una crisis estructural y económica en Occidente de incalculable consecuencia. Previsora hasta extremos insospechados por sus adversarios, China se dispuso a construir en Brasil los Altos Hornos de mayor capacidad productiva del mundo, desde donde piensa abarcar el mercado occidental.

El trato que recibe América Latina de Europa y EE.UU. abre brechas, por donde se introduce China, dando por ahora pequeños respiros a las asfixiantes economías, por el coste barato de sus productos. Empresas chinas dedicadas a la fabricación de coches han comenzado a vender vehículos en Venezuela. También exportan camiones y minibuses  a Ecuador y Guatemala.

Las relaciones chinas-América Latina han ido acentuándose  y la balanza comercial entre ambos se desliza favorablemente al país asiático, como lo demuestra que durante los primeros cinco meses de este año, China exportó bienes por valor de $12,400 millones a América Latina, mientras que importó bienes por $11,400 millones de la región, según datos del Departamento de Comercio de China.

Pero China, tiene intereses creados en Latinoamérica, porque necesita de ésta, materias primas para sus industrias, condenando a la región a mantener como sostén de su economía, la industria extractora. Si China no se decide a importar más de otros productos de Latino América, puede contribuir a la perpetuación de las actuales estructuras económicas de la región.

 

EUROPA

Europa y dentro de ella España, exporta el 15,4% del total de los productos importados por América Latina. En cambio, las inversiones y el asentamiento de empresas europeas (Repsol, Telefónica, Gas Natural, BBVA, Iberdrola..) también, otras pertenecientes a Reino Unido, Holanda, Francia, Italia, Portugal y Alemani, ha ido creciendo constantemente desde 1.990. De las 10 empresas más importantes de la zona 7 son europeas.

España y Portugal, debido a las enormes dificultades competitivas de la UE, se fijaron en Latino América, realizando sucesivas inversiones colosales, obteniendo compensaciones bajo el principio de la usura extraordinarias. (telefónica, Repsol, Electricidade de Portugal, Portugal Telecom, Sonae de Distribuicao..) Estas empresas tienen ingresos en Latinoamérica del 32% de sus ingresos totales. Telefónica de España es con diferencia la máxima inversora en telecomunicaciones en América Latina.

Francia y Alemania plantean sus inversiones en la industria de la automoción y de gran consumo (Crysler, Renault, Volkswagen, Danone, Parmalat, Unilever, etc.) que obtiene alrededor del 10% de sus beneficios consolidados.

La conducta de las empresas europeas en América Latina, están acompañadas de la depredación irracional y por la vulneración de los derechos humanos.

  Alianza Social Continental, miembro de la Red Birregional Unión Europea-América Latina, va a someter a juicio  a partir de Mayo del 2008 en Perú a las empresas transnacionales por su incidencia negativa en América Latina y el Caribe, además de las Instituciones Financieras internacionales que las financias, como también las clases capitalistas locales que legalizan sus acciones y se benefician de ellas Entre las empresas que serán juzgadas se encuentran Unión Fenosa, Suez, Repsol-YPF, Telefónica, Endesa, BBVA y el Banco Santander acusadas, por el saqueo, depredación, apropiación y contaminación de los recursos naturales, riquezas, tierras y vidas.

 

EE.UU

Los EE.UU. exportan a Latinoamérica el 44,8% del total de las importaciones de estos países. ¿Pero cuales son los intereses de los EE.UU. en América Latina?

En lo que se refiere a la política, trata de evitar el “antiimperialismo” fecundo en toda el área y en nombre de la libertad y de la democracia, recurriéndola asesinato de los lideres sindicales, alimentando a las fuerzas paramiliatares a realizar sus acciones delictivas y criminales, interceptar las apariciones de los líderes “populistas” que llevan el contagio en sus acciones, pero, lo que más le entretiene, es la búsqueda de fórmulas para acabar con el socialismo en Cuba.

En lo militar consiste en impedir que cualquiera de los imperios que pueda restarle parte de sus influencias. A los EE.UU. le preocupa enormemente la presencia de China en la zona, a la que vigila estrechamente. Aunque sin duda son Colombia, Cuba y Venezuela las naciones que centran toda su atención y han pasado a ser su máxima preocupación.

Aunque Estados Unidos tiene relaciones militares con la mayoría de los países latinoamericanos y caribeños, las tiene con especial interés con los pocos países de la región que producen connotaciones directas sobre los intereses estratégico-militares de EEUU. Como es el caso de Colombia, cuya estabilidad significa mucho para  los intereses  de EEUU  en  América  Latina.  A  juzgar  por los estrategas estadounidenses se teme  que la inestabilidad en Colombia, en relación con las guerrillas, supere las fronteras del país y comprometa a sus vecinos Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela, todos ellos proveedores actuales o futuros de energía a Estados Unidos, fundamentalmente Venezuela.

En el área de la economía y bajo la denominación del libre comercio, (ALCA) aspira a someter a cada una de las naciones del continente bajo sus férulas, para neutralizar cualquier incisión proveniente de los otros imperios.

Naturalmente, el ALCA, ha sido ideada, con el fin de mantener eternamente la dependencia de América Latina con respecto a EE.UU. y de asegurar la rentabilidad de sus inversionistas. El ALCA,  contiene una serie de puntos de sometimiento, a saber: Inversiones, Política de competencia, Propiedad intelectual, Acceso a mercados, Servicios, Compras gubernamentales; Solución de disputas, Agricultura, Subsidios, antidumping y salvaguardas.

De conseguir sus objetivos, con el ALCA, los EE.UU. da un paso de gigantes en la utilización de las reservas energéticas del continente americano.

 

ALTERNATIVAS AL IMPERIALISMO

Al resumir la situación estructural de Latino América, la contradicción mas flagrante que nos encontramos es la que existe entre el volumen de sus riquezas autóctonas y la pobreza que reina entre las clases trabajadoras.

 La mayor parte de las riquezas están en manos de burguesías extranjeras que se caracterizan por su depredación económica, desdeñando los derechos humanos y por su crueldad represiva., recurriendo al asesinato cuando lo consideran oportuno. Tal es el caso de Coca Cola en Colombia y otros lugares.

 Europa y los EE.UU. con serios intereses en la zona, estrangulan los gobiernos por medio de la deuda externa que es la usura al máximo exponen. La deuda obliga a los gobiernos apelar al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, que les conceden créditos a bajo interés; a cambio, de privatizar las empresas públicas y corregir la tasa inflacionaria, que a modo liberal, quiere decir, reducir los salarios.

 Esta es la razón, por la que líderes progresistas, sin sentimientos comunistas se estrellen, a la hora de llevar a cabo medidas, que redunden en beneficios de las clases más desfavorecidas. La presión económica y política y llegado al caso militar, le persuaden para que renuncien a sus intenciones prístinas. Se decía que Kirchner, cuando tenía que negociar la deuda con el FMI adoptaba una actitud crecida, pero al final terminaba cediendo. Las instituciones financieras de alcance mundial poseen recursos persuasorios casi infalibles.

  Pero también sucede que gobiernos reaccionarios se prestan a los dictados de Norteamérica y otros, disfrazados de progresía arremeten contra sus pueblos, con el señuelo de liquidar el terrorismo (Kirchner.)

Como elemento dinamizador tenemos que las crisis imperialistas, las contradicciones que de ellas emanan sin cesar, ayudan a la aparición sucesiva de las condiciones precisas para que el rumbo de los acontecimientos empujen a la toma de posición contraria a los deseos del imperialismo, si la dignidad supera las flaquezas teóricas que parecen presidir en los líderes actuales.

Por desgracia MERCOSUR, al que se ha incorporado últimamente Venezuela, adopta posiciones, que en modo alguno vaticina el proyecto aglutinador antiimperialista. Mercosur, un área de libre comercio formado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

El pasado día 18 de diciembre, en tanto en Palestina, los israelíes perpetraban el asesinato de 13 palestinos en la franja de Gaza, en Uruguay se signaba un acuerdo de un TCL con Israel. Por lo que se ve los intereses prevalecen a los criterios de justicia y derechos humanos en MERCOSUR.  La pregunta es ¿Podrá el gobierno de Chávez darle la vuelta a MERCOSUR?

Un proyecto aglutinador multinacional semejante al del ALBA, propuesto por Chávez, podría constituir el punto de partida, si los países son capaces de liberarse de las influencias económicas y políticas de los EE.UU. de Europa y de los FMI y BM, lo que parece bastante improbable para muchos por ahora.

La Alternativa Bolivariana para las Américas, (ALBA) es obra de Venezuela y Cuba (Chávez y Fidel), que junto con una política antiimperialista en el plano económico en el interior de los países, debería ser un buen fundamento para contrarrestar las acciones super codiciosas de las Instituciones multilaterales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Andina de Fomento.

A prometer Chávez cubrir al 100% las necesidades energéticas de los países integrantes del ALBA (Nicaragua, Cuba, Bolivia y Haití) es indudable que se efectuarán cambios extraordinarios en el ámbito político y económico de la región.

Según un documento oficial del Ministerio de Estado para la Integración y el Comercio Exterior las bases del ALBA son: 
1. La integración neoliberal prioriza la liberalización del comercio y las inversiones, en cambio la Alternativa Bolivariana para América Latina (ALBA) es una propuesta que centra su atención en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.
2. En la propuesta del ALBA se le otorga una importancia crucial a los derechos humanos, laborales y de la mujer, a la defensa del ambiente y a la integración física.
3. En el ALBA, la lucha contra las políticas proteccionistas y los ruinosos subsidios de los países industrializados no puede negar el derecho de los países pobres de proteger a sus campesinos y productores agrícolas.
4. Para los países pobres donde la actividad agrícola es fundamental, las condiciones de vida de millones de campesinos e indígenas se verían irreversiblemente afectadas si ocurre una inundación de bienes agrícolas importados, aún en los casos en los cuales no exista subsidio.
5. La producción agrícola es mucho más que la producción de una mercancía, es la base para preservar opciones culturales, es una forma de ocupación del territorio, define modalidades de relación con la naturaleza, tiene que ver directamente con la seguridad y autosuficiencia alimentaria. En estos países la agricultura es, más bien, un modo de vida y no puede ser tratado como cualquier otra actividad económica.
6. ALBA tiene que atacar los obstáculos a la integración desde su raíz, a saber:
a. La pobreza de la mayoría de la población;
b.Las profundas desigualdades y asimetrías entre países
c. Intercambio desigual y condiciones inequitativas de las   relaciones internacionales
d. El peso de una deuda impagable
e. La imposición de las políticas de ajuste estructural del FMI y el BM y de las rígidas reglas de la OMC que socavan las bases de apoyo social y político.
f. Los obstáculos para tener acceso a la información, el conocimiento y la tecnología que se derivan de los actuales acuerdos de propiedad intelectual; y,
g. Prestar atención a los problemas que afectan la consolidación de una verdadera democracia, tales como la monopolización de los medios de comunicación social
7. Enfrentar la llamada Reforma del Estado que sólo llevó a brutales procesos de desregulación, privatización y desmontaje de las capacidades de gestión pública.
8. Como respuesta a la brutal disolución que éste sufrió durante más de una década de hegemonía neoliberal, se impone ahora el fortalecimiento del Estado con base en la participación del ciudadano en los asuntos públicos.
9. Hay que cuestionar la apología al libre comercio, como si sólo esto bastara para garantizar automáticamente el avance hacia mayores niveles de crecimiento y bienestar colectivo.
10. Sin una clara intervención del Estado dirigida a reducir las disparidades entre países, la libre competencia entre desiguales no puede conducir sino al fortalecimiento de los más fuertes en perjuicio de los más débiles.
11. Profundizar la integración latinoamericana requiere una agenda económica definida por los Estados soberanos, fuera de toda influencia nefasta de los organismos internacionales.
Ya existen datos muy positivos sobre la actuación del ALBA en el campo de la energía. Daniel Ortega ha dicho, que debido a este organismo, Nicaragua ha incorporado 60 megawatts de potencia eléctrica en pocos meses, todo lo contrario de lo que ha ocurrido hasta ahora bajo la tutela de los EE.UU. que en 16 años no se pudo sumar un solo megawatts.

Otro paso decisivo llevado a cabo por Hugo Chávez, es la constitución del Banco del Sur. El día 3 de Mayo, los Ministros de Economía de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela se reunieron en Quito para concretar dicho organismo. Un proyecto alentador que brinda la posibilidad de financiación rápida proyectos de infraestructura y desarrollo.

Podremos concluir que se vislumbran grandes cambios en la zona, en las relaciones comerciales y financieras de los países, pero sobre todo un cosa muy importante, es que se han dado pasos sólidos y extraordinarios para sustentar el antiimperialismo de los pueblos de forma colectiva, de lo que se trata es de que las intenciones realmente transformadoras de Chavez, se traduzca en algo positivo en el interior de las naciones aliadas. De consolidarse el ALBA y de seguir adelante el proyecto del Banco del Sur, la revolución cubana, puede comenzar a respirar.

C.C. DEL  PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




¿Se equivocaron Marx y Lenin?

[…] Desde hace cuarenta años la izquierda reformista vulgariza el marxismo con fines oportunistas. La teoría marxista contempla la revolución como el fruto del choque contradictorio entre el desarrollo de las fuerzas productivas (medios de producción mas fuerza de trabajo) y las relaciones de producción (fundamentalmente la forma de distribución de la riqueza). Los oportunistas admiten lógicamente el desarrollo de esas fuerzas productivas pero con fines adversos a la revolución, para negarla precisamente.

Sobrarían razones al decir que esos obreros “ricos” en los que se fijan nuestros teóricos como rasero para medir la situación de la clase obrera, apenas comprenden una docena de países en todo el mundo, pero además esa situación de privilegio, esas migajas de pan que recibe el proletariado, por ejemplo, el europeo, es la consecuencia de la expoliación irracional y criminal de las riquezas autóctonas de los demás países del orbe capitalista, cuyos pueblos están siendo sometidos a ignominiosas condiciones infrahumanas… ¡vergüenzas deberían embargar a nuestros teóricos! Pero nada les importan salvo “alumbrar” un subterfugio con el que alimentar sus traiciones porque en verdad los renegados no conocen el término honradez. […]

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

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La nueva configuración del imperialismo y el Movimiento Comunista Internacional

En el ámbito de la “izquierda” se esgrime desde hace tiempo que la crisis del movimiento comunista internacional se debe más que a nada a la falta de una luminaria moderna que desarrolle las teorías de los padres del marxismo-leninismo. Una causa de esta magnitud fundamenta dos posiciones que nos pueden llevar al mismo lugar, las de quienes sustantivan en el anacronismo de las ideas revolucionarias, la imposibilidad de que sobre ellas puedan brotar teorías subsiguientes al marxismo-leninismo. En este caso no se trataría de la incapacidad de los partidos y de sus seguidores para investigar, sino de que se ha secado la fuente de donde mana las musas de la inspiración. Y las de quienes acomodan sus creencias en que la inoperancia de los partidos trasluce una manifiesta insolvencia a la hora de analizar las condiciones económicas actuales. En este juicio se magnifica a Lenin que supo redondear las investigaciones de Marx y Engels.

 En cierto modo, estos últimos llevan bastante razón; aunque, habría que matizar; pues de no hacerlo cometeríamos el gravísimo error de arrinconar a Lenin en los años en que vivió, con lo que nos entregaríamos con el equipaje repleto al ideario burgués y reformista. El leninismo estaría muerto y esta conclusión derivada solo satisfaría a los enemigos de la clase obrera.

 Los comunistas no podemos dejarnos seducir por los cantos de sirena, nos apremia saber discernir si las alabanzas a los clásicos fluyen en el escritor de turno desde sus entrañas avivadas por un estado de ánimo optimista, pero no dañino, o si por el contrario forman parte de un proyecto destructivo de largo alcance.

 Si como se puede observar en determinados politólogos, resulta preciso e imprescindible actualizar los estudios que llevó a cabo Lenin acerca del imperialismo al haber sido desbordados por el acontecer histórico, la argucia queda al descubierto, lo que se nos pide no es profundizar en el leninismo persiguiendo su adecuación temporal, en cuanto sí se refieren a minarlo, socavarlo y derribarlo. Hay que hilar extremadamente fino o caeremos en la tupida trampa que nos tienden.

 Por enésima vez la apologética burguesa nos emplaza a enredarnos en la polémica que le conviene hasta descentrarnos de los problemas acuciantes ¿escribió Lenin para su época? ¿De qué época estamos hablando? Cuando se nos alecciona con la ligereza que hacen algunos analistas nos viene enseguida a la cabeza el método de análisis burgués. La burguesía explota la metafísica para sus exámenes que es el modo superficial de ver las cosas, prescindiendo de las interconexiones de los fenómenos. Los ideólogos del sistema capitalista disponen la historia por años, siglos, etapas comprendidas entre hechos, gestas, guerras, etc. sin atender al modo de producción existente que fondea y explica cada momento de la historia.

 No vamos a apearnos en este apartado, solo nos detendremos un instante para demostrar que apoyarse en una imaginaria diferencia de épocas entre Lenin y nuestros días no es más que  la válvula de escape que activan frecuentemente quienes no tienen otro argumento para validar su deserción del campo revolucionario. Lenin tuvo el honor de describir como nadie su “época” que no es otra que la fase superior del capitalismo, el imperialismo. Comparemos pues la definición que da Lenin a la fase que le tocó vivir con la situación contemporánea:

  • La concentración de la producción y del capital llega hasta un grado tan elevado de desarrollo, que ha creado los monopolios, los cuales desempeñan un papel decisivo en la vida económica.
  • La fusión del capital bancario con el industrial, y la creación, sobre la base de este capital “financiero”, de la oligarquía financiera.
  • La exportación de capitales, a diferencia de la exportación de mercancías, adquiere una importancia particularmente grande.
  • La formación de asociaciones internacionales monopolistas de capitalistas, las cuales se reparten el mundo.
  • La terminación del reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes(Lenin: El imperialismo, fase superior del capitalismo.)

Por más tretas y subterfugios no es posible separar los grandes aspectos distintivos de una y otra “época”, sencillamente porque nos referimos al mismo periodo, el imperialismo capitalista, que aún no ha terminado y cuyos rasgos vemos que fueron descritos magistralmente por Lenin. ¿Significa, entonces, que debemos copiar literalmente cuanto dijo e hizo Lenin, el partido bolchevique? Claro que no. Los leninistas sabemos diferenciar la esencia del fenómeno. En el supuesto que tratamos la esencia es la misma, en cambio el fenómeno o forma en que ésta se manifiesta puede diferir solamente por el grado de desarrollo en que se encuentra. La esencia del fenómeno nos explica el motivo de su aparición, las leyes de su existencia, las contradicciones intestinas que les son propias, los caminos que toma su evolución y sus cualidades determinantes. Pero mientras la esencia permanece oculta el fenómeno es externo y puede inducir a error a aquellos que ignoren la dialéctica materialista.

 La sociedad rusa que produce la Revolución de Octubre y la sociedad española de hoy son capitalistas (esencia) y ambas estás contenidas en la larga etapa del imperialismo (fenómeno); sin embargo, la progresión cuantitativa y cualitativa de las fuerzas productivas entre otras, está ahora mucho mas avanzada, pero siempre encuadradas en las mismas relaciones de producción capitalista, (esencia). Lo que nos indica que en estos momentos por el grado del desarrollo del imperialismo, las condiciones para la revolución son infinitamente mejores que en la época de Lenin contraviniendo las teorías del reformismo que al observar el fenómeno elude la esencia y se deja persuadir por el fenómeno. Los reformistas entienden por  fuerzas productivas desarrolladas, unos medios de producción superdesarrollados y en consecuencia unos trabajadores con alto poder adquisitivo, constituyendo ambas cualidades un hándicap en vez de una premisa para la revolución. Ambas apreciaciones son erróneas, pues sería de desear la existencia del imperialismo y cuanto más evolucionado tanto mejor, y como se verá el desarrollo de las fuerzas productivas no lleva implícito el “enriquecimiento” del proletariado.

 Según Lenin el fenómeno (lo que aparece a nuestra vista)  solo nos permite urdir las tácticas y estrategias que nos descubran la esencia tal como es, con el único empeño de destruirla y junto a ella hacer desaparecer para siempre el fenómeno dañino. En cambio para el oportunismo con tan solo modificar o atenuar los efectos del fenómeno sería suficiente. Como es lógico la esencia (capitalismo) permanece incólume regenerando una y otra vez el fenómeno (imperialismo). Es como estar afectado de una infección (esencia) y la combatimos con analgésicos cada vez más fuertes, hasta que nos calmen el dolor y nos bajen la temperatura febril. Resulta evidente que mientras no se erradique la infección, ésta seguirá produciendo fiebre y dolor con mayor o menor gradación.

 Concluyamos diciendo que el leninista analiza las formas que adopta el imperialismo en cada etapa de su desarrollo para programar tácticas y estrategias que nos lleven hasta la esencia o ley que las determina, es decir, las relaciones de producción explotadoras con su Estado protector, con las miras puestas en suplantarlas por la dictadura del proletariado que constituye la esencia, germen o ley de la nueva sociedad.

 Así pues, el imperialismo irguiéndose con sus rasgos distintivos dimanantes del desarrollo de las relaciones de producción capitalista, como fenómeno, puede exteriorizar peculiaridades transitorias en su desarrollo. Y decíamos al principio que en la actualidad nos ofrece el mejor contexto para la revolución proletaria a lo que habría que añadir que además de poder darse en un solo país, está en proceso de maduración las premisas que hará posible la subversión en grupos de países y consecuentemente y a la par abre las perspectivas para la recuperación del Movimiento Comunista Internacional sobre bases prácticas, que antes no existían o se manifestaban en estado embrionario.

NUEVOS FACTORES EN LA ESTRUCTURACIÓN CONTEMPORÁNEA DEL IMPERIALISMO

 La presencia del campo del socialismo asfixiaba al imperialismo obligado a desenvolverse en un mundo angostado territorialmente que le obstruía su expansión por varios motivos. La situación política mundial ilustraba un aspecto absolutamente distinto al de hoy. Al calor de la Unión Soviética se desarrolló el Movimiento de Liberación Nacional. También países variados de todos los continentes siempre amparado en la existencia de la URSS buscaron vías de desarrollo independientes al dominio imperialista (Países No Alineados) Semejante configuración del panorama mundial impele al imperialismo a soportar tiempos de inquietud especial y en determinada medida se ve forzado a controlar sus propias contradicciones interimperialistas, al pretender impedir la solución de sus problemas de competencia en el marco de la guerra, que a propósito de la experiencia histórica “beneficiaría al socialismo” (Ley sobre la competencia entre monopolios) reprimiendo de este modo la evolución natural de los rasgos contemplados por Lenin.

 Sin embargo, todo cambia a raíz de la muerte del campo del socialismo y encadenado con la situación postrimera de la URSS se fue definiendo un nuevo universo político y económico en el que los límites anteriores se superaron de modo espectacular. Los antiguos países socialistas se transforman en un bocado exquisito atractivo al insaciable apetito imperialista. Ahora es un mercado de producción baratísimo a la par que un mercado de consumo virgen. Las antiguas colonias a pesar de su independencia recién “conquistada” no pueden liberarse totalmente del influjo del campo imperialista. Por su escaso desarrollo industrial, por su pobreza, se vieron abocadas a recurrir a las multinacionales y también a préstamos cicateros que las atan aún más a la economía imperialista, es el neocolonialismo. Una vez fijadas las reglas que reforzarían la nueva dependencia, los Estados imperialistas impulsan gobiernos dictadores que actúan como verdaderos títeres en la defensa de los intereses imperialistas en su propio país, así como en el concierto de las naciones, decantándose con sus votos a favor de las propuestas internacionales de su imperialismo “protector”

 A finales de la década de los 70 comenzó una nueva estrategia económica por parte de las grandes empresas, o mejor sea dicho, va tomando cuerpo. Las voluminosas concentraciones de trabajadores en un solo centro laboral, ya no reportan los beneficios deseados por las empresas capitalistas que apuestan por la reconversión en una doble vertiente: incrementando el capital constante (maquinarias) en detrimento del capital variable (fuerza de trabajo) y promocionando una nueva división del trabajo vía empresas auxiliares. Método que se centra en disminuir “costes” y responsabilidades, simultáneamente a anular los efectos del absentismo laboral. La empresa principal reduce su plantilla prácticamente al ensamblaje del producto, cediendo a las empresas auxiliares la fabricación de buena parte del proceso de producción. Pasando a ser competencia exclusiva de éstas su personal contratado a tal efecto y la entrega en el tiempo concertado con la empresa principal de la materia elaborada. Esta por su lado, impone los precios a los que han de laborar las auxiliares reservándose el derecho de aplicarles sanciones si se verifica un retraso en la entrega de los materiales en las optimas condiciones exigidas.

 La minoración de las plantillas de las grandes firmas que utilizan el procedimiento descrito cedió terreno al oportunismo, que como de costumbre aprovechó la coyuntura para teorizar el deterioro de las fuerzas del proletariado y su relego a un segundo plano en el proceso revolucionario, perdiendo según las citadas conjeturas su carácter de protagonista supremo, por tanto su cualidad de director del mismo. Al cabo de los años la realidad muestra una clase obrera mucho más numerosa.

 A su vez, la comparecencia en el mercado internacional de países orientales, Corea, India, China, etc., quiebra el perfil de países productivos desarrollados. Europa y más aún EE.UU. se resienten por los bajos precios de los productores asiáticos que obligan a modificar el rumbo y el destino de los inversionistas. Por un lado, deciden reubicar sus centros de producción en determinados países al olor de los bajos costes, o bien importan los productos ya elaborados con precios ruinosos ocasionando el cierre de empresas autóctonas, especialmente en EE.UU. en donde además fomenta la fuga del dólar y actúa como factor causante del incremento del desempleo.

 Por otra parte, la “apertura” al mercado de la Europa del este, amplía la división del trabajo a escala mundial. Unas veces con la ambición de situarse provechosamente en un mercado por explorar, las multinacionales trasladan sus instalaciones a esos países, con la garantía de contar con una fuerza de trabajo barata y adormecida social y políticamente fruto de su historia reciente. En otras ocasiones procurando reducir los costes de su proceso de producción, lo que da lugar a que las multinacionales descentralicen a partir de este momento todas sus operaciones diversificándolas entre países de todos los continentes, donde además de contar con fuerza de trabajo baratísima, obtienen todo tipo de facilidades, como asimismo consiguen subvenciones importantes de sus gobiernos con tal de que fijen sedes en sus respectivos países. Con la nueva estructuración, para poder efectuar el ensamblaje de un producto, por ejemplo un coche, habrá que reunir los elementos elaborados en distintos países de continentes dispares. La caja de cambio fabricada en Sevilla por la empresa Renault es suministrada a varias naciones.

La ampliación que tiene lugar en  la división del trabajo internacional no anula en todo caso la relación empresas principales-auxiliares. En buena medida, ya sea por separado o unidas van erigiéndose en un rasgo subalterno a los descritos por Lenin, a tener en cuenta en la estrategia de los partidos comunistas.

Otro aspecto importante del momento actual, es que como resultado del gran desarrollo de las empresas capitalistas se observa la tendencia por parte de estas a desdeñar sectores económicos que aunque tienen una enorme repercusión en el proceso productivo en la cadena internacional, sin embargo, no proporcionan beneficios en las cantidades codiciadas por los grandes capitalistas. Sectores en los que habrá que profundizar, dado que sus características son óptimas también para la estrategia de la lucha de clase.

Para los marxistas el mundo físico y social es una cadena ininterrumpida de causas y efectos y cada eslabón contiene un nudo de contradicciones que afirman primero y niegan después el fenómeno. Los resultados que busca la burguesía: expansión, maximización de los beneficios, seguridad política, se ven perturbados por contradicciones implícitas convertidas en premisas para su refutación.

NUEVAS PREMISAS

 En conjunto los datos analíticos que aportamos espejean una configuración mundial que debe su origen a la liquidación del campo del socialismo, sin esta circunstancia hubiese sido imposible, cuyas singularidades detallamos a continuación

  •   El producto bruto mundial presenta un nuevo rol, poco a poco las neo colonias, países del antiguo campo del socialismo y naciones emergentes y subdesarrolladas van desarrollando mayor porcentaje de dicho producto, rozando en estos momentos el cincuenta por ciento.
  •   La aportación al producto bruto mundial no implica el enriquecimiento de estos países, menos aún el aumento del nivel de vida de sus trabajadores. Pues la economía continúa concentrándose en manos de reducidos grupos de multinacionales y monopolios que se embolsan los beneficios.
  •   No obstante en estos países se desarrollan las fuerzas productivas; aunque las fuerzas de trabajo perciben bajos salarios
  •    La anterior visión del panorama internacional nos muestra una nueva cara en la que los países dependen de los vaivenes  de las políticas dentro de un conjunto de países cada vez más dispersos y dispares en lo que respecta cultural, social y políticamente.
  •   Debido a la relación empresas principal-auxiliar una huelga en la auxiliar provoca el efecto dominó, dañando inmediatamente el proceso de producción completo paralizando una cadena de empresas del mismo país e incluso de varias naciones.
  •   La ampliación de la división internacional del trabajo es causa del mismo efecto. Si una de las empresas de la cadena entrase en conflicto con sus trabajadores paralizarían  todos los demás eslabones de producción.

EJEMPLOS PRACTICOS DE LAS NUEVAS PREMISAS

 A principio de este mes de Julio, se produjo una huelga que corrobora cuanto venimos exponiendo. 26 trabajadores de la subcontrata Eulen que opera en la factoría Renault de Sevilla decidieron plantarse en huelga por varios motivos. Los trabajadores no tasaron previamente sus posibilidades, es decir, no conocían el alcance total de su decisión, solo se movieron guiados por la indignación contra su empresa.

  El cometido de estos trabajadores consistía en arrimar la materia prima a la cadena de producción, así como cargar y descargar los camiones para el almacenaje o expedición.

 Tan solo había transcurrido un día de huelga, cuando saltó la sorpresa. Se les comunica a los trabajadores de Eulen que se les va a conceder todas sus reivindicaciones, en las que se incluía, la readmisión de un compañero despedido, Parecía insólito, pero no lo era. Con un único día de huelga habían paralizado el proceso de producción de Renault en Sevilla. Dado que en Sevilla se  fabrica las cajas de cambio para varios países y lugares de producción de Renault, era inminente la falta de trabajo y por tanto la paralización de las factorías de Valladolid, Francia etc. Por esta razón la gerencia de Renault obligó a Eulen a satisfacer las demandas de sus trabajadores.

  Pero si el desarrollo de la división internacional del trabajo implica contradicciones, no menos complicaciones para el capitalismo derivan de la búsqueda del beneficio voluminoso. Atrás quedan sectores productivos singulares por su pequeña dimensión en el origen, pero que al dispersarse en su comercialización su abarque se hace inconmensurable.

  Empresas italianas como OMER y METALFER abastecen prácticamente a toda Europa de tubo-camisas que forma parte del cilindro hidráulico, el elemento indispensable para la automatización de maquinarias de toda índole. En el supuesto de acaecer un conflicto laboral en cualquiera de las dos empresas, sus ondas expansivas alcanzarían a toda Europa.

 En lo que respecta al estado español, cinco comerciales suministran dichos tubos a la metalurgia: MICRACRÓ (Madrid) PROTUBSA (Álava y Tarragona) ACEROS Y TUBOS S.L. (Valencia) PENINSULAR DE VÁSTAGOS (Sevilla) y DURALCROM (Barcelona). Salvo PROTUBSA que pertenece al grupo Bianco de Italia (con 20 trabajadores-directos entre sus dos instalaciones) las otras cuatro son empresas pequeñísimas  (MICRACRÓ con 7 trabajadores-directos, ACEROS Y TUBOS S.L. Y PENINSULAR DE VASTAGOS con 2 trabajadores-directos cada una y DURALCROM empresa familiar de 6 trabajadores-directo) Es decir, 37 trabajadores-directos tienen en sus manos el que funcione o no el metal español, que a su vez afectarían negativamente a sectores tan importante como la maquinaria de obras públicas y agricultura, también lesionarían gravemente las fabricaciones de multibasculantes, ascensores (construcción) de maquinarias para la madera, para la cerámica etc.

LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS Y ACERCA EL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL

   La configuración moderna de la economía imperialista debe contemplarse más allá de la posibilidad de entorpecer coyunturalmente amplios sectores productivos con el “mínimo esfuerzo”. También nos ofrece la oportunidad de ir sentando las bases para la unidad de los comunistas en España y simultáneamente, cimentar el renacer del Movimiento Comunista Internacional.

 Partimos de la realidad básica de nuestra propia historia cubierta de  experiencias muy ricas, pero a la vez llena de amargura. Desde los principios de los años 70 del siglo pasado se han sucedido todo tipo de unificaciones de los comunistas. En el campo del maoísmo tuvo especial resonancia la protagonizada por ORT y PT que apenas se sostuvo varios meses hasta desaparecer ambos partidos sin dejar estelas de su vida en la Tierra. En el bando trotskista también el teatro de las unificaciones escenificó la pérdida de varios grupos después de fusionarse en un solo partido (AC, OC.) Pero será desde la adscripción prosoviética el lugar que propició mayor número de fracasos. Todos los congresos o intentos de unidad estuvieron alumbrados directamente o influenciados por caminos indirectos desde las embajadas de países del campo del socialismo: OPI-PCOE, PCE VIII-IX CONGRESOS (una facción de Madrid)-PCOE y otras tantas de diversos grupos. No obstante, merece especial mención por la envergadura de su montaje, la creación del PC. que ha dado lugar al PCPE actual.

 Tras los rublos soviéticos, miles de “comunistas” de todas las procedencias se unieron al proyecto de la embajada de la URSS en Madrid, de una forma bastante peculiar. Se editó un documento al que cualquiera podía adherirse como afiliado. Más lejos del leninismo imposible. El hecho es que se formó un partido ecléctico con el beneplácito y la subvención de la Unión Soviética y con el reconocimiento de un gran número de partidos comunistas de todo el mundo, adjudicándoles al nuevo partido el grado de cooficial junto al PCE. Sin duda asistíamos a los últimos efluvios pestilentes de la grave descomposición que aquejaba al Movimiento Comunista Internacional. De la noche a la mañana se monta un partido con lujosas sedes y con miles de afiliados, cualquier comunista honrado diría que esta parte de la historia del comunismo español es deshonrosa y aberrante.

 Durante el denominado proceso de unidad entre PCPE-PCOE, los camaradas que se opusieron, se basaron en la historia de las unificaciones de los últimos 30 años, al advertir que se procedía con idénticas facturas.

   En la teoría todos los partidos coincidimos en que para unir a las fuerzas comunistas disgregadas, entre otras condiciones que deben considerarse, dos son determinantes: haber practicado durante un tiempo la unidad de acción para conjuntar las tácticas, conocerse y coincidir ideológicamente.

  Expuesta así, la propuesta resulta engañosa y demasiado peligrosa. Se supone que los partidos que han celebrado congresos de unificación observaron en su día estos términos y a pesar de ello todas las unificaciones fracasaron rodeadas de escándalos impropios de comunistas, casi siempre con la desaparición de los dos partidos o bien con el rompimiento en tres o más grupos. ¿Por qué?

 El problema lo originaba siempre el alejamiento de la clase obrera. Un partido comunista separado del movimiento obrero, es un partido desprovisto de objetividad en sus análisis, sus sentimientos se vuelven subjetivos al no cotejarse con la realidad objetiva (clase obrera). Su ideología, sus tácticas y estrategias, también al no contrastarse en la práctica con el desenvolvimiento de los trabajadores no presentan garantías de certeza y se transforma en un mundo imaginario e idealista. En cambio, el entroncamiento en el proletariado es la regla fija para depurar vicios y conductas equivocadas, que de otro modo permanecerían ocultas esperando el momento de manifestarse. El subjetivismo domina siempre a la ideología y a los buenos deseos.

 Separados del movimiento obrero los partidos ven frustradas sus necesidades de llevar a cabo la unidad de acción, cuyo escenario indefectible son las luchas populares (sindicatos, comités de empresas, asociaciones de vecinos etc.) que significan trabajo cotidiano, reuniones entre militantes y direcciones con el fin de afirmarse o de  replantearse conjuntamente las tácticas, que irían permitiendo la aproximación de las ideas, de las actividades y de las conductas, o por el contrario, se produciría la exhumación de las diferencias subyacentes, muy necesario porque ocasionaría el propósito de disiparlas. Así se va construyendo el nuevo partido. El tiempo es lo de menos. Pero, las prisas, los intereses inconfesables, la lucha por la supervivencia, son proclives para dar el salto en el vacío.

 Con el  desprecio sin más de este procedimiento, la unidad de acción se reduce al reparto de octavillas, a la realización de pintadas, a la asistencia de actos y poco más, que es asumible por cualquier partido con ideología no precisamente igual. La unidad de acción se convierte en una pantomima sin que sirva para lo que es patrocinada. Como consecuencia de esta anomalía, si a los partidos implicados les bastan con la unidad de acción ficticia corren el riesgo de que las diferencias tácticas, los matices separadores, las concepciones partidistas de luchas de masas, siempre subjetivas afloren cuando termine el congreso de unidad y se comience a “convivir”. El efecto suele ser inmediato, un nuevo rompimiento de carácter más dramático. Esta ha sido la constante de nuestra historia y será por los siglos, en tanto los partidos se muevan por deseos y soslayen la realidad que les rodean. Naturalmente, hablamos de la unidad de los comunistas y no de la integración de un grupo en otro, que salvo honrosas excepciones suele verificarse por intereses extraños  y se lleva a cabo por el grupo minoritario sin condiciones.

En el estado español, en unos lugares más, en otros menos, al margen de las formas de aplicarse, se dan condiciones que antes estaban negadas para proceder a la unidad de acción en el seno de las organizaciones de masas, especialmente en el movimiento obrero, debido en primer lugar a que la situación sindical ha variado sustancialmente desde hace una década, a lo que se une la consolidación de la división nacional del trabajo, que nos obliga a los partidos comunistas a estudiar detalladamente todos los puntos estratégicos del movimiento obrero. No es ningún descubrimiento estelar afirmar que ninguno de los partidos que nos reclamamos comunista, posee ni la fuerza ni la capacidad para abordar aislado dicho cometido en toda su amplitud.

 Ahora bien, la unidad de acción debe partir de concreciones y no de generalizaciones  y deseos. Es necesario, asimismo obligado basarse en esa verdad objetiva e inapelable, que consiste en reconocer a las organizaciones de masas representativas que ya existen, independientemente de que en estos momentos, en el que triunfa el oportunismo, las organizaciones estén dirigidas por el reformismo, tal es el caso de los Comités de empresas, única manifestación aglutinadora que se da en el interior de los centros de trabajo frente a la acción disgregadora de los sindicatos.

 El PCOE muestra su disposición de discutir cuanto concierne a la unidad de los trabajadores por medio de los comités de empresas, a compartir sus experiencias con los demás partidos, a rectificar sus proyectos en los errores que sean manifiestos.  A la misma vez que expresamos con rotundidad, que perseveraremos en nuestra táctica si es preciso en solitario en el caso de ser desoídas nuestras propuestas. Nada ni nadie nos podrá distanciar de nuestra meta sin aportar alternativa definida, salvo la constatación de la ineficacia del método empleado.

 La dinámica de los hechos ha templado el estado del movimiento comunista español en estos años, dejando atrás en el camino a organizaciones incompetentes, frenando el desarrollo a otras incapaces de examinar con ecuanimidad el mundo que nos rodea. De ahí que las que quedan en pie, han de sentir la necesidad de encaminar la unidad de acción por los derroteros que hemos elegido, puesto que ningún otro partido ofrece un programa concretizado a la solución del problema.

En la hora actual hablar de la unidad de los comunistas en el estado español, es cuando menos una incongruente proposición. Entre los partidos se dan diferencias estatutarias abultadas, en la concepción del estado, en el tipo de sociedad por la que luchar, formas de lograrlo etc. De nuevo la unidad de acción refrendada por el movimiento obrero se impone para ir acercando posiciones en todas las cuestiones planteadas.

 Al igual que en el área local, en el ámbito internacional las nuevas condiciones del  imperialismo demanda cambios en la actuación de los partidos  hasta que cristalice en un Movimiento Comunista Internacional diferente.

 Sin renunciar al pasado, sí que exigimos como partido revolucionario y parte del movimiento comunista internacional, se revise la negritud de tiempos anteriores, para que nunca más vuelvan.

 Las relaciones entre partidos hermanos tienen que estar presididas por la ética comunista, es decir, por la igualdad en el trato. No más miradas por encima de los hombros amparados en la “oficialidad”. El PCOE vivió la amarga experiencia de defender a ultranza el marxismo-leninismo, mientras que sus militantes que vivían en el campo del socialismo eran ilegales por no plegarse a deseos extraños, en tanto que a los reformistas, por ser “oficiales” se les trataban fraternalmente.

 El PCOE guarda en su memoria vergonzosas situaciones sufridas, debido al comportamiento de determinados partidos, no solo de los que detentaban el poder en los países socialistas, sino también de aquellos otros trasuntos del PCUS  y que transcurrido el tiempo aún no han realizado las pertinentes autocríticas; en cambio, se han cebado con denuncias hacia el llamado “partido guía” para zafarse de cualquier responsabilidad.

 Creemos que la revisión de los hechos más fructífera es el destierro de las malas artes, sustituyendo el oportunismo por el leninismo en la vinculación entre organizaciones revolucionarias. En el mismo sentido,  opinamos que el referente para que un partido sea convocado a encuentros internacionales debe ser su adscripción al marxismo-leninismo, independientemente de que en un mismo país exista más de un partido o de lo contrario, se continuará con los vicios de tiempos inveterados, con la salvedad de que ya caben excusas expiatorias pues desapareció el campo del socialismo.

 Desde la caída de la URSS,  el internacionalismo proletariado de las últimas décadas ha sido más un propósito de intenciones que una realidad práctica, basándose exclusivamente en la elaboración de documentos de partidos que mostraban su rechazo a la política imperialista sin traducción alguna en los campos de batallas de la lucha de clases.

 Con los cambios operados en la estructuración económica del imperialismo, la práctica anterior va quedando obsoleta. La moderna división del trabajo mundial aconseja también la puesta al día del internacionalismo proletariado. Como quiera que la cadena productiva de una determinada firma está diseminada por varios países, si bien una huelga de uno de los eslabones provocaría el colapso en el resto de la cadena, también significa que en un proceso de nacionalizaciones el rompimiento de la cadena por uno de sus eslabones no supone la pérdida de toda la empresa por parte de sus dueños, que además está en disposición efectiva de sustituir el eslabón perdido con tremenda facilidad en otro lugar. Por otro lado la nacionalización de un eslabón es insuficiente para la elaboración del producto completo. Es pues necesario el ejercicio práctico del internacionalismo proletario en ambos supuestos. Internacionalismo que se ha de forjar en reuniones de los partidos comunistas afectados.

 Como ya vimos anteriormente además de  provocar las circunstancias últimas, hay que contemplar que la división internacional del trabajo va equiparando el nivel de las fuerzas productivas universalmente, constituyendo un  aporte mas e incluso mucho mas importante, que podría conducir al debilitamiento de un conjunto de eslabones en la cadena imperialista con lo cual se puede soñar con un futuro socialista más allá de las fronteras de un país aislado.

 Por todas estas razones el PCOE sugiere el estudio de la formación de un moderno Movimiento Comunista Internacional adecuado a la contemporaneidad de los rasgos del imperialismo.

 22 de Julio del 2008