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Grecia y el ilusionismo político

Cuando la crisis capitalista se agudiza y la superestructura política burguesa se corroe, sucede que la clase dominante -muy consciente y organizada-, siempre está presta a inventar nuevas fórmulas para mantener en pie su dictadura de clase. A modo de refinados Houdini, cuando este modo de producción capitalista caduco y putrefacto hasta la nausea queda desnudo ante millones de trabajadores, la burguesía pone en marcha su ilusionismo político más descarado. Lo hemos visto y lo vemos en uno de los laboratorios que están poniendo a prueba este viejo ilusionismo burgués; Grecia. 

Un país donde como en tantos otros, tras largas décadas de servicio fiel a los monopolistas griegos, de traiciones infames al pueblo trabajador y de corrupción galopante, la pata izquierda de la burguesía –PASOK-, se deshizo como un azucarillo. Y así, prácticamente de la nada y como por arte de magia, surgió a la palestra SYRIZA para volver a equilibrar al sistema. Un amalgama de formaciones pequeñoburguesas que mediante un lenguaje medido al centímetro, fueron aupados al altar de la política griega. Bastó con una cara “nueva” y un discurso pretendidamente “radical” y “patriótico”, para que un pueblo masacrado olvidara movilizaciones y luchas organizadas, acudiendo mansamente y en fila india a votar por la “esperanza”. 

Bien sabemos los comunistas que aquellos que hablan de democracias en abstracto, que se lanzan a legitimar regímenes moribundos y que aspiran a “mejorar el capitalismo”, lejos de representar vanas esperanzas, no son más que vulgares oportunistas prestos a sacar de apuros a sus patronos burgueses. Porque detrás de todo el ruido desatado ante el “peligro” que suponía SYRIZA, nada más acceder al Gobierno griego ésta formación fue saludada con gran entusiasmo por la patronal griega y su cámara de comercio. Extraños “radicales”. Y es que en apenas un mes de Gobierno, SYRIZA ha pactado con aquellos con los que decía nunca pactaría, ha renunciado a elevar el miserable salario mínimo griego, ha aceptado las salvajes privatizaciones del país, ha suscrito la reforma laboral antiobrera, renunciado a la admisión de los miles de funcionarios públicos despedidos y acatado con rigor las imposiciones de la troika. Y para despejar dudas, en los últimos días ha ratificado las sanciones a Rusia y jurado fidelidad eterna a la UE y la OTAN. Extraño “patriotismo”. Todo ello, repetimos, en apenas un mes de Gobierno. 

Y es que hoy, por más que se empeñe la oligarquía europea, su margen de maniobra es muy escaso. Y la operación PASOK 2, está desenmascarándose como lo que es; un truco de ilusionismo tan burdo, que en apenas unas semanas ya está despertando a miles de griegos estafados. Basten como pequeña muestra, las palabras de Manolis Glezo, expartisano griego y eurodiputado precisamente de SYRIZA;

“Renombrar a la Troika como “instituciones”, al memorándum como “acuerdo” y a los prestamistas como “socios”, de la misma forma que llamas pescado a la carne, no cambia la situación anterior (…) algunos argumentan que para llegar a un acuerdo deben transigir. Primero; no puede haber compromiso alguno entre opresores y oprimidos, entre el esclavo y el ocupante sólo hay una solución, la libertad (…) Por mi parte PIDO DISCULPAS al pueblo griego, porque yo también tomé parte en la creación de esta ilusión”.

PODEMOS (la operación PSOE 2), que ni siquiera ha llegado al Gobierno, ya se ha curado en salud, proclamando frases tan clarificadoras como las pronunciadas por Jesús Montero;

“Hay dos culturas empresariales. Una es casta, la otra quiere contribuir al bienestar social, como la familia Botín en el Banco Santander” 

La cuestión es que cuando el ilusionismo fracasa y la frustración popular se acrecienta, la burguesía suele deshacerse con rapidez de sus ilusionistas, sacándose de la chistera opciones mucho más contundentes y brutales para mantener e incrementar sus plusvalías. Cabe recordar, que en el contexto de la Europa de entreguerras y de crisis capitalista, y tras el fracaso de los no menos ilusionistas Gobiernos socialdemócratas europeos, apareció el nazi-fascismo.

Tarea principal de los comunistas consiste no sólo en combatir los viejos trucos ilusionistas de esta clase dominante decadente y parasitaria que nos explota y oprime a diario, elevando políticamente al pueblo trabajador. Es preciso crear las estructuras organizativas necesarias para ir tejiendo un nuevo poder popular, un Frente Único del Pueblo capaz de acabar con el Estado burgués y su dictadura de clase, capaz de transformar la frustración en fuerza combativa y revolucionaria, capaz de frenar desde la base cualquier tentativa de carácter fascista. Porque si no lo hacemos nosotros, no lo hará nadie. 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




A las puertas del XV congreso del partido

El XIV Congreso del PCOE fue la culminación de un proceso de actualización ideológica y política del partido y abrió las puertas para llevar a la práctica las tácticas y estrategias que derivaron de una década de reflexión sobre un pasado preñado de errores y de vicios dentro del Movimiento Comunista Internacional.

Supimos reconocer todo lo bueno y positivo de una andadura que estuvo caracterizada por la quiebra ideológica y organizativa del citado Movimiento Comunista, pero no nos pusimos nerviosos para renunciar y denunciar cuanto de malo hubo en la teoría y en la práctica. El PCOE se templó durante estos años como el acero y, a partir de ahí, ya nada ni nadie podrá impedir que nos desarrollemos; aunque, no faltan intentos de negar nuestra existencia sobre la base de las marrullerías por parte de quienes fomentan las camarillas, de quienes recitan los principios revolucionarios religiosamente, cuando caminan por la dirección opuesta al marxismo leninismo.

El XIV Congreso nos brindó la oportunidad de rescatar la dignidad comunista y, con ella, hoy nos sobra para mirar a la cara a todo el mundo y decirle lo que sentimos, porque el PCOE es hoy por hoy uno de los más firmes baluartes en el ámbito internacional que puede blandir la bandera de la hoz y el martillo, la bandera del internacionalismo proletario, sin tener que dar nada a cambio, solo fidelidad a nuestros principios.

El XV Congreso será pues la consagración de la clase de Partido concebido por el XIV Congreso y nos va a permitir ya, a tenor del desarrollo obtenido, elegir el Comité Central que hoy necesitamos.

¡VIVA EL XV CONGRESO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!




En la situación actual los comunistas tenemos que ser el norte y el guía

La situación del estado español es de pura y dramática decadencia. Los casos de corrupción irrumpen en la palestra política continuamente, convirtiéndose en el testimonio fiel de que el régimen capitalista cae en picado y solo los obtusos y los traidores se empeñan en apuntalarlo.comunismo

No hay una sola institución que se salve, todas ellas soportan artificialmente un edificio que se está destruyendo sin que nada ni nadie puedan remediarlo. Sin embargo, en ruina se puede malvivir eternamente como seres ruinosos, es necesario que los descontentos con esta forma de vida cojamos la piqueta, la pólvora, todo lo que sea necesario para culminar el derribo.

El derribo del sistema no puede sustraerse de una realidad histórica incontrovertible, y es que se han de socavar, no solo los pilares naturales que mantienen el edificio, también habrá que empujar hacia el abismo a todos aquellos que dentro de nuestras filas se afanan en defender las ruinas del régimen.

Cuando los grandes capitales no son capaces de ocultar su despotismo, cuando su abominable corrupción les desborda; cuando los políticos son señalados con el dedo acusador del pueblo, cuando las instituciones no ofrece ninguna credibilidad y se colocan al lado de los explotadores y corruptos sojuzgando al pueblo, entonces, hablar de dar pasos dentro del capitalismo, es lo mismo que decir que se va a ayudar a los criminales a gozar de la libertad suficiente para continuar con sus crímenes. Estamos en la tesitura única y radical, u organizamos el entierro del capitalismo, o seremos copartícipes de todas sus ignominias. Y en esta hora de la verdad no podemos perder un segundo en vagas disquisiciones, hace falta acción, mejor dicho, estamos obligados a ejercer. Es la hora del FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, la hora de LA ASAMBLEA DE COMITES, DELEGADOS Y TRABAJADORES (ACDT) es la hora de la lucha política, de ir construyendo las condiciones para las huelgas políticas y la de prepararse para saber afrontar sus consecuencias posteriores. Es la hora de armar al pueblo con la conciencia de clase, de instruirle en las distintas formas de combatir al gran capital. Es la hora de que el PCOE se desarrolle para que pueda desempeñar el papel de vanguardia.

Y esta hora transcendental la hemos captado tras su lectura cabal aceptando las inferencias que devendrán en nuestro empeño, pues se trata nada más y nada menos que decir basta al poderoso capital español y europeo, pero no hay otra solución que definirnos como somos y de anunciar lo que queremos.

De nuevo reivindicamos el lugar que le corresponde a los comunistas, no hay ni habrá ninguna otra opción que ponga de verdad en jaque al sistema que nos oprime. Y somos los comunistas, porque tenemos la experiencia de ser la única ideología que ha puesto entre las cuerdas al capitalismo mundial y porque tenemos la capacidad de rectificar ante los errores, de crecernos en los reveses. Somos los únicos que pese a las persecuciones, a la propaganda difamatoria y a las patrañas que difunde el enemigo, nos mantenemos fieles a la clase obrera, porque somos parte de ella y por ello la entendemos y confiamos en ella.

Manuel Góngora miembro del Comité Central




La profundización de la crisis y la ‘nueva’ máscara del oportunismo que entusiasma a los traidores de siempre

Los hechos se suceden a una velocidad vertiginosa, toda vez que se agudizan las contradicciones imperialistas. Las medidas adoptadas por la burguesía para resolver la crisis lo que hacen es sentar las bases para desencadenar una crisis de orden superior a la que se pretende saldar.

La crisis de superproducción que estalló en 2008, y sobre la que los lacayos de los monopolios advertían que “había que cambiar al capitalismo”, afectó a la estructura del imperialismo: a la banca. Bancos y aseguradoras en los EEUU y en los países de la Unión Europea estaban quebrados. Los imperialistas, por un lado, crearon una burbuja inmobiliaria financiera provocada por la elevación de los precios de las acciones y del suelo que no se correspondía al valor de los mismos; burbuja aventada cuando gran parte del capital excedente en la economía – proveniente de las grandes plusvalías robadas a los trabajadores – es utilizado por los bancos para reventar al alza los precios del suelo, y la vivienda, que a la par alimentaba ficticiamente los balances y las acciones tanto de las empresas constructoras, como de los bancos, al alza pues todo se basaba en un desfase entre el valor y el precio hasta que, por la anarquía de la producción, saturan el mercado y la burbuja se pincha llevándose por delante todos aquéllos mastodontes empresariales – y bancarios – construidos sobre la estafa descrita. Por otro lado, la internacionalización y deslocalización de los monopolios han provocado progresivas salidas de capitales al exterior y destrucción de tejido empresarial, no sólo la fuga del trabajo y de la actividad empresarial del monopolio sino también la destrucción y debilitamiento de la pequeña y mediana empresa autóctona.

Ante esta coyuntura de robo, generación de paro y de codicia imperialista, unido a la debilidad del proletariado bajo dominio ideológico burgués, los capitalistas sin obstáculos aprovechan la crisis generada por ellos mismos, y su voracidad infame, para dar su salida de la siguiente manera:

1) Salvar a los bancos.

2) Concentración de los capitales y reestructuración bancaria.

3) Internacionalización de las empresas.

4) Reprimir y explotar cada vez más a los trabajadores. Recortes sociales

5) Guerras imperialistas.

El objetivo real no es más que el redistribuir todavía más la riqueza a favor de la burguesía, siendo la crisis económica – genuino producto capitalista – la mejor coartada para justificar este objetivo que es inherente a la burguesía y que está en la medula espinal del sistema capitalista de producción, máxime si éste se encuentra en la fase monopolista, como es la actual. Y para ello, la burguesía está obligada a incidir y multiplicar los factores que generan la crisis, entrando en una espiral que la conducen a ella, y a su sistema económico, a la muerte, si es que no está ya muerto; garantizando más crisis, más miseria y más destrucción.

A menos de un año de las elecciones municipales, y a un año de las elecciones generales, el Gobierno, el Partido Popular y los medios de comunicación de la burguesía – fundamentalmente los más reaccionarios – se afanan en mostrar que las medidas criminales adoptadas por el gobierno empiezan a dar frutos y esta campaña propagandística de repeticiones de mentiras se multiplicará y ampliará conforme nos vayamos aproximando a las elecciones. La realidad sin embargo muestra que las medidas adoptadas por el gobierno no sólo mantienen la crisis, sino que están cimentando una crisis de mayores dimensiones y más profunda.

Darle dineros a los bancos y a las empresas ha implicado que la quiebra de éstos también se haya trasladado al Estado, el cual está en quiebra como los mismos economistas capitalistas reconocen. Cuando Rajoy accedió al Gobierno, España tenía una deuda pública en torno al 60% de su PIB y una deuda privada (familias y, sobretodo, empresas) del 230%.

La política de Rajoy de recortes sociales, laborales y de libertades a los trabajadores y de regar con dinero público a los empresarios y banqueros, ha hecho que la deuda privada se sitúe en el 207% del PIB y que la deuda pública haya ascendido hasta prácticamente el 100% del PIB, en concreto el 98,2%, sobrepasando holgadamente el billón de euros, o lo que es lo mismo, el gobierno de Rajoy para servir a los empresarios y banqueros ha endeudado a todos los españoles a razón de 602 millones de euros diarios. En las filas de la burguesía, son cada vez más los economistas que hablan de la necesidad de hacerles quitas de un 20%-40% de las deudas a las empresas para poder hacer viable el sistema, de la salida del euro e, incluso, hablan de que es imposible que el estado no pueda hacer frente a la deuda pública que hoy tiene.

Los grandes bancos, internacionalizados, orientan la economía – al igual que antaño lo hicieron con el ladrillo – a la exportación de capitales al exterior para dirigir la economía de los monopolios en la conquista comercial de mercados exteriores así como a la transferencia de deuda al Estado, gracias a la política corrupta del BCE. Las grandes empresas, antaño públicas hoy privadas con capitales entremezclados extranjeros y españoles, así como las multinacionales extranjeras, se deslocalizan para llevarse las producciones a otros puntos del planeta donde los costes laborales sean menores, países que los imperialistas han decidido sumarlos a su cadena de explotación y donde los capitales exportados son mucho más productivos y con su presencia en estos países, además, adquieren un peso político en dichos lugares, esenciales para dominar política y económicamente el mundo. El resultado de dirigir la economía por estos derroteros implica la deslocalización de las grandes empresas y, con ella, el cierre de las pequeñas y medianas empresas auxiliares destruyéndose una enorme cantidad de tejido industrial y haciendo engordar las filas del paro. El gobierno de Rajoy apoyando esta política económica, que es la suya, a imagen y semejanza de los monopolios no sólo endeuda más al país sino que le resta capacidad económica productiva incrementando el gasto público y provocando una menor entrada de ingresos del Estado a través de impuestos y de la producción empresarial – que cae en picado – haciendo inviable no sólo al Estado y al sistema capitalista, sino empeorando las condiciones de vida de la mayoría trabajadora pues al negarle el trabajo se le niega sus fuentes de subsistencia. Pero además, los trabajadores al no tener empleo y disminuir sus ingresos dejan de consumir y, con ello, la demanda interna cae y, con ella, cae también la producción empresarial y, en consecuencia, se incrementa todavía más el desempleo. Al incrementarse el desempleo se depauperizan las condiciones económicas de los trabajadores en activo, depreciándose los salarios y con ellos todo lo que emana de las espaldas de los trabajadores, como las pensiones, la educación y la sanidad pública. Por más engaños vertidos por la Patronal, los medios de comunicación y el Gobierno respecto al remonte del empleo, que las cifras del paro del mes de agosto se han encargado de desmentir, la misma prensa burguesa reconoce que 2 millones de desempleados hoy jamás volverán a trabajar y los hechos dicen que en los primeros 7 meses de 2014 se han trabajado 28 millones de horas menos que el año anterior y las grandes empresas están haciendo acopio de maquinaria para incrementar la productividad y, con ella, necesitar menos trabajadores para ganar más, o lo que es lo mismo, el desempleo está muy lejos de reducirse sino todo lo contrario, pues la esencia del capitalismo no es el pleno empleo sino el mayor desempleo, sin protección social alguna, para que el grado de explotación sea máxima y, con ella, los beneficios económicos de la burguesía.

Ante este hecho la receta de los lacayos de los monopolios es hacer competitivo al país, para que sea fruta apetecida para la inversión de los monopolios en el estado español así como para los empresarios, y esto lo hacen incrementando el grado de explotación de los trabajadores con reformas laborales, recortando el gasto social y haciendo una política fiscal consistente en castigar impositivamente a las clases populares – que aportan más del 90% de los ingresos del Estado vía impuestos – a la par que les rebaja los impuestos a los burgueses y le redistribuyen en su favor la riqueza. Con la devaluación de la fuerza de trabajo, el Gobierno consideraba que mediante la exportación de mercancías producidas a un coste menor podría atenuar la quiebra del estado con una balanza comercial positiva, gracias entre otras cosas a la devaluación de los salarios, según el fondo de inversión buitre Bridgewater, en un 20%. La realidad es que esta balanza comercial, a pesar de la política criminal que el Gobierno está realizando contra los trabajadores, en lugar de ser positiva es bastante negativa – rompiendo las previsiones del Gobierno – duplicándose el déficit comercial en el primer semestre de 2014 con respecto a 2013, ascendiendo dicho déficit comercial a la cuantía de 11.882,4 millones de euros, y ello es explicable, entre otras cuestiones, a la profundización de la crisis económica en las mayores potencias europeas: Alemania, Francia e Italia.

A pesar de la propaganda feroz de la burguesía, la crisis se agranda, el sistema no se sostiene, las cuentas no le salen al gobierno porque el problema es el capitalismo putrefacto, que es inviable para la mayoría del mundo y de este país. El gobierno de la burguesía, y su estado, tiene en su ADN servir a la burguesía y enriquecerla y eso sólo puede ser a costa de la mayoría trabajadora. La crisis económica de superproducción se convirtió en crisis estructural – al dañarse de muerte la banca privada – y las medidas adoptadas por la burguesía para salvar al muerto, al capitalismo, lo que hace es incrementar la pobreza de la mayoría del pueblo y la desigualdad, generando un clima de indignación en el Pueblo y de rechazo contra las estructuras políticas y de los políticos al servicio del Capital, convirtiéndose la crisis económica en crisis política e institucional.

La esencia del capitalismo putrefacto es la explotación, el robo, el sojuzgamiento de los pueblos, el todo tiene un precio y todo se compra y todo se vende. El capitalismo en su fase putrefacta, y su estado, necesitan para el enriquecimiento de la clase dominante, la burguesía, la corrupción que es una parte minúscula de las plusvalías enormes acumuladas por la burguesía que destina en corromper a miembros de la pequeña burguesía, funcionarios y de la clase obrera (aristocracia obrera) con objeto de contener la respuesta del Pueblo explotado y poder, así, mantener el poder. El oportunismo y la corrupción son dos caras de una misma moneda: el parasitismo económico, que está en el ADN del imperialismo.

A la par que se deterioran las condiciones de vida del proletariado y de las capas pequeñas y medianas de la burguesía, que son tiradas a la ruina, salen a flote todas las heridas cerradas en falso, toda la basura. La cuestión nacional, por ejemplo, no resuelta por la dictadura de la burguesía, es sacada a relucir por las burguesías periféricas para explicarle a los trabajadores de sus pueblos, falsamente, el porqué de sus males sacando el chovinismo como elemento embrutecedor y divisor del pueblo, para así desviarlo de su misión histórica e impedir que vayan a la raíz del problema: El sistema capitalista. Las disputas entre burguesías, y la bancarrota del oportunismo como consecuencia de que sus mentiras son desenmascaradas por la marejada de la crisis, sacan a la palestra toda la corrupción producida a lo largo de todos estos años por la burguesía y aquéllos parásitos y traidores que han sido cómplices y artífices de las medidas que nos han traído hasta aquí: PSOE, PP, CIU, PNV, CCOO, UGT, IU, PCE, …, así como multitud de altos funcionarios.

En este escenario de quiebra económica y moral, que es a donde nos ha conducido el sistema capitalista a la clase obrera, la burguesía hace una labor política e ideológica enorme para continuar engañándolos e impedir que el proletariado salga del redil de la explotación asalariada, de que tome conciencia de lo que es y de la necesidad de acabar con este sistema. Por un lado, saca a relucir toda la corrupción de los oportunistas, de los políticos burgueses, de los salvapatrias, y de todo aquél que ha estado bajo su nómina de corrupción, que son todos pues la corrupción es la forma en que la burguesía se gana aliados entre los sometidos y sus enemigos de clase para que se conviertan en sus escudos, sus parapetos. Y los saca a pasear en los momentos de crisis, de agudización de sus contradicciones para que los realmente responsables de la situación, la burguesía y su corrompido sistema, pasen lo más desapercibidos posibles entre el pueblo. Con ello, además, la burguesía pretende engañar al obrero mostrándole que todo es corrupto porque la corrupción es inherente al ser humano, es su naturaleza, y por tanto todo el mundo se mueve por ello y, en consecuencia, arrastra al obrero a la desconfianza, al individualismo, al aislamiento, o lo que es lo mismo, a perpetuar el dominio y la dictadura de la burguesía.

Los males de la clase trabajadora – el paro, la precariedad, los desahucios, la explotación, la corrupción, la represión, la guerra, etcétera – hunden sus raíces en el sistema económico y en la superestructura que éste eleva, su estado. De hecho, todos aquéllos que tratan de mostrar a la clase trabajadora que el capitalismo puede ser más justo, más equilibrado, democrático o que el problema se puede solventar desde postulados socialdemócratas haciendo auditorias de la deuda y combatiendo la corrupción, pero que aceptan la propiedad privada de los medios de producción, de los bancos, el estado burgués, las estructuras imperialistas y las guerras de carroña no son más que títeres del sistema, testaferros de la burguesía y los mayores enemigos del Pueblo trabajador pues corrompen sus mentes, su ideología, condenándolo a la explotación imperialista.

El oportunismo, inoculado y financiado por la burguesía, destruyó al movimiento comunista internacional y lanzó al proletariado mundial a la mayor explotación jamás conocida en la historia de la humanidad. El eurocomunismo, que con ferocidad atacaba al marxismo-leninismo y mostraba a los trabajadores en la democracia burguesa, y su profundización, el camino hacia el socialismo con rostro humano, hoy está entusiasmado con las nuevas criaturas engendradas por el capitalismo monopolista para alejar a los trabajadores de su única vía de liberación real: El Socialismo. Elocuente fueron las palabras de Gerardo Iglesias, el delfín de Carrillo, en una entrevista al periódico Público el pasado 3 de agosto donde estaba entusiasmado con la aparición de PODEMOS pues significaba “un puñetazo en el estómago del sistema bipartidista (….) es importantísimo que Podemos se consolide. Esa fuerza no se crea en un despacho entre cuatro personas, sino que emerge del flujo social ” advirtiendo que “Ya no sirven parches: necesitamos la apertura de un proceso constituyente”. Como siempre, estos corruptos oportunistas, engañando a los trabajadores para perpetuar la dictadura de la burguesía y el sistema económico explotador del que emana toda la superestructura pues, como se aprecia, el capitalismo putrefacto y la propiedad privada sobre los medios de producción por parte de la burguesía no se cuestionan, sino que se reconocen y son sacrosantos.

La Historia demuestra que la profundización de la democracia burguesa no desemboca en el socialismo sino en el desarrollo del imperialismo y, en consecuencia, en la configuración de un estado burgués cada vez más reaccionario, autoritario, que abandona progresivamente la democracia burguesa para adoptar posiciones fascistas y, también, demostró cuan servil y útil fue el eurocomunismo, el marxismo-occidental, el pensamiento de la Escuela de Frankfurt y el neocomunismo para el imperialismo y lo nocivos que han sido para el proletariado. PODEMOS es la nueva criatura engendrada y parida por los monopolios para engañar al Pueblo Trabajador mientras recomponen su caduca democracia burguesa. La burguesía ha actuado políticamente para encauzar la frustración de los trabajadores, ante los efectos de sus medidas para resolver la crisis, por caminos que no desborden, ni cuestionen, y que mantengan incólumes la base económica así como la hegemonía ideológica de la burguesía. Ello lo ha hecho corrompiendo económicamente con puertas giratorias, con préstamos y donaciones a los partidos y condonaciones de deudas, comprando a sindicatos (CCOO-UGT) o poniendo a disposición los medios de comunicación a toda una amalgama de oportunistas pequeñoburgueses, trotskistas, delfines de Fraga y demás basura anticomunista para que desde el interior del Estado – a través de funcionarios docentes y una intelectualidad desclasada y antimarxista – absorban la indignación del Pueblo y la canalicen a través de este engendro; es la nueva izquierda diseñada por Lara Bosch (La Sexta) y por Berlusconi (Cuatro) que venera la democracia burguesa, la individualidad, la negación de la lucha de clases, la aceptación y participación en la UE, la defensa de las guerras imperialistas como evidencian opiniones de sus dirigentes destacados ante lo acontecido en Ucrania, etcétera. El 15M, primero, y PODEMOS como continuidad de éste llevando el movimiento “indignado” a las instituciones burguesas, es la recomposición a la griega de la democracia burguesa, pretende ser una SYRIZA a la española que haga que gane tiempo la burguesía, que desvíe todavía más a los trabajadores y a los explotados de su emancipación, del socialismo.

Lenin desenmascara a los títeres oportunistas en todas las versiones, desde PODEMOS a los nacionalistas de ‘izquierda’, como se comprueba en la enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo cuando señala “El imperialismo moderno (del siglo XX) ha creado una situación privilegiada, monopolista, a favor de algunos países adelantados, y sobre este terreno ha surgido (…) ese tipo de jefes-traidores, oportunistas, socialchovinistas, que defienden los intereses de su corporación, de su reducida capa de aristocracia obrera. Estos partidos oportunistas se han separado de las “masas”, es decir, de los sectores más vastos de trabajadores, de su mayoría, de los obreros retribuidos. La victoria del proletariado revolucionario es imposible sin luchar contra este mal, sin desenmascarar, poner en la picota y expulsar a los jefes oportunistas socialtraidores. (…) Pero llegar con este pretexto a contraponer, en términos generales, la dictadura de las masas a la dictadura de los jefes es un absurdo ridículo y una necedad. Lo más divertido es que, de hecho, en lugar de los antiguos jefes que se atienen a ideas comunes sobre las cosas simples, se destaca (encubriéndolo con la consigna de “abajo los jefes”) a jefes nuevos que dicen soberanas tonterías y disparates. Tales son, en Alemania, Lauffenberg, Wolfheim, Horner, Carlos Schroeder, Federico Wendell y Carlos Erler. Las tentativas de este último de “profundizar” en la cuestión y proclamar en general la inutilidad y el “carácter burgués” de los partidos políticos representan tales columnas de Hércules de la estupidez que le dejan a uno estupefacto ¡Cuán cierto es que de un pequeño error puede hacerse siempre uno monstruosamente grande, si se insiste en él, si se profundiza para encontrarle justificación y si se intenta “llevarlo hasta el fin”! ”. Cambiando algunas palabras, como por ejemplo jefes por casta, la fotografía es plenamente vigente hoy, pero esta repetición es todavía más burguesa – aunque igual de falsa por parte de los actores – pues en la época del texto de Lenin se hablaban de clases sociales, de vilipendiar de palabra – que no de hecho – a la burguesía, hoy ésta les tiene comido el cerebro a los nuevos jefes y jefecillos de tal modo que bajo el manto de ciudadanía lo cubren todo y, de paso, tratan de hacer desaparecer la lucha de clases con lo que, los oportunistas de hoy, están todavía más corrompidos ideológicamente y más vendidos aún a la ideología burguesa que los oportunistas de antaño. Lenin ahí habla de Carlos Erler, que escribió en 1920 un artículo titulado “La disolución del Partido” en el órgano de expresión de los comunistas “de izquierda” en el que señalaba “La clase obrera puede destruir el Estado burgués sin aniquilar la democracia burguesa, y no puede aniquilar la democracia burguesa sin destruir los partidos”, apelando a la disolución del Partido Comunista de Alemania (espartaquistas), partido del cual se escindieron en 1919. Como se comprueba, el discurso de los Gerardos y Pablos Iglesias y demás voceros de la confluencia de la ciudadanía amantes de iniciativas ciudadanas por encima de los partidos políticos, arcaicos, desde la horizontalidad, el individualismo y la desorganización, y se acentúan en épocas de crisis abiertas del imperialismo. Pero los Gerardos y Pablos Iglesias actuales, a diferencia de los oportunistas de antaño, ni tan siquiera se les pasa por la cabeza aniquilar la democracia burguesa, sino todo lo contrario, fortalecerla engañando a los obreros. Lenin, sobre este posicionamiento les llamaba por su nombre “Negar la necesidad del partidismo y de la disciplina de partido: he ahí el resultado a que ha llegado la oposición. Y esto equivale a desarmar por completo al proletariado en provecho de la burguesía. Equivale precisamente a la dispersión, la inestabilidad, la incapacidad para dominarse, para unirse, para actuar de manera organizada, defectos típicamente pequeñoburgueses, que, de ser indulgentes con ellos, causan de modo inevitable la ruina de todo movimiento revolucionario del proletariado. ”. PODEMOS, como versión más novedosa del oportunismo político, creado y amamantado por los pechos de la burguesía, desembocará en un partido político de tipo burgués, donde los círculos es la denominación de moda de las agrupaciones, donde el rojo del PCE de Carrillo se tiñe de morado cardenalicio de los Monedero, Iglesias, Alba Rico, Verstrynge y demás camarilla de trotskistas, pequeñoburgueses y demás calaña anticomunista y antiobrera. Su misión no es otra que perpetuar el capitalismo y son conscientes que, para ello, en la época de la crisis política y económica del imperialismo es necesario extirpar el discurso de clase y satanizar la estructura y lucha partidaria para impedir que la salida del obrero sea la lucha por el socialismo y la aproximación al instrumento sublime de la lucha ideológica del proletariado: El Partido Leninista, que, como decía Lenin “equivale a desarmar por completo al proletariado en provecho de la burguesía”.

Carlos Marx, en su carta a Weydemeyer, sintetiza el camino de la emancipación del proletariado “Lo que yo he aportado de nuevo ha sido demostrar: 1o) que la existencia de clase sólo va unida a determinadas fases históricas de desarrollo de la producción; 2o) que la lucha de clases conduce, necesariamente, a la dictadura del proletariado; 3o) que esta misma dictadura no es de por sí más que el tránsito hacia la abolición de todas las clases y hacia una sociedad sin clases…” y caracteriza ese camino emancipador, el socialismo o comunismo inmaduro, en su Crítica al Programa de Gotha así “Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista media un período de transformación revolucionaria de la primera en la segunda. A este período corresponde también un período político de transición, cuyo Estado no puede ser otro que la dictadura revolucionaria del proletariado”.

La historia demuestra que la emancipación de los explotados, y que el fin de la explotación, sólo puede venir de la mano del Socialismo, como etapa previa al comunismo, donde el proletariado tiene que imponer su dictadura para ir extinguiendo las clases sociales. Así mismo, la historia también nos ha enseñado que este camino no es lineal sino que puede sufrir pasos hacia atrás y restauraciones completas del imperialismo. Pero esto ya fue advertido por Lenin, en referencia al pensamiento pequeñoburgués, cuando señalaba sobre el mismo “cercan al proletariado por todas partes de elemento pequeñoburgués, lo impregnan de este elemento, lo corrompen con él, provocan constantemente en el seno del proletariado recaídas de pusilanimidad pequeñoburguesa, de atomización, de individualismo, de oscilaciones entre la exaltación y el abatimiento. Para hacer frente a eso, para permitir que el proletariado ejerza acertada, eficaz y victoriosamente su función organizadora (que es su función principal), son necesarias una centralización y una disciplina severísimas en el partido político del proletariado. La dictadura del proletariado es una lucha tenaz, cruenta e incruenta, violenta y pacífica, militar y económica, pedagógica y administrativa contra las fuerzas y las tradiciones de la vieja sociedad. La fuerza de la costumbre de millones y decenas de millones de hombres es la fuerza más terrible. Sin un partido férreo y templado en la lucha, sin un partido que goce de la confianza de todo lo que haya honrado dentro de la clase, sin un partido que sepa pulsar el estado de ánimo de las masas e influir sobre él es imposible llevar a cabo con éxito esta lucha. Es mil veces más fácil vencer a la gran burguesía centralizada que “vencer” a millones y millones de pequeños patronos, los cuales, con su labor corruptora invisible, inaprensible, cotidiana, producen los mismos resultados que necesita la burguesía, que determinan la restauración de ésta. Quien debilita, por poco que sea, la disciplina férrea del partido del proletariado (sobre todo en la época de su dictadura), ayuda de hecho a la burguesía contra el proletariado.”

La única salida que el proletariado tiene es acabar con todo el régimen burgués, es acabar con la propiedad privada de los medios de producción, es el Socialismo y es la imposición de la dictadura de la mayoría, del proletariado. Pero todo ello es inviable sin el desarrollo del Partido que es su arma que le guía y orienta en la lucha de clases, que le refleja a éste su misión histórica y que dirige la lucha ideológica del proletariado y, como decíamos en nuestro documento “Los supersabios y el Partido Leninista” allá por octubre de 2008, “es la respuesta coherente a la lucha de clases, pues está ideado para contrarrestar las estructuras institucionales burguesas y tiene por cuenta el proceso natural que rige para la toma de conciencia en el proletariado, cerrando las puertas al capricho, a la espontaneidad y a la anarquía”.

Sin el desarrollo del Partido no habrá emancipación de ninguna de las maneras posibles, por eso la burguesía y sus siervos hacen todo lo posible y lo imposible por crear instrumentos ciegos y falsos para corromper ideológicamente y engañar al proletariado – como PODEMOS – y para alejar a los trabajadores de su Partido y del marxismo-leninismo. La profundización de la democracia burguesa sólo traerá a los trabajadores más miseria, más explotación, más sufrimiento pues los trabajadores no tenemos otra salida que acabar con este sistema y su Constitución que le da carta de legalidad y ello sólo es posible desde la unidad y la organización como clase para luchar contra los imperialistas, por la destrucción del capitalismo y por la consecución del Socialismo. Para ello, es fundamental construir el órgano o instrumento para que el Pueblo pueda intervenir en la vida política y crear su poder, el Poder del Pueblo Trabajador. Este instrumento es el Frente Único del Pueblo.

Ningún partido financiado por la oligarquía financiera, ni ningún tertuliano de los medios de comunicación de masas en manos de los monopolios atentará contra aquél que le financia y le dota de medios para corromper a las masas ideológicamente con objeto de perpetuar este sistema de explotación capitalista. Sólo el proletariado, que sufre la explotación descarnada es quien puede romper las cadenas de este sistema criminal que nos somete y que nos niega el presente y el futuro, y romper las cadenas no es otra cosa que romper con el Estado burgués y las estructuras políticas actuales. El Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores más conscientes del estado español, y que se reivindiquen como comunistas, a organizarse en el PCOE y, también hacemos un llamamiento a la clase obrera a la unidad para acabar con el capitalismo, que es la raíz de todos los males que nos afectan, y para ello es esencial organizar el FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, o lo que es lo mismo, desarrollar los órganos de poder popular; órganos que perfectamente pueden y deben sustituir a las instituciones capitalistas y representar una nueva democracia para construir una sociedad distinta en la que deje de existir el que una minoría (capitalistas) viva a costa del trabajo y del sufrimiento de la mayoría (trabajadores) y que nos abra camino a otro sistema donde la mayoría trabajadora dirija económica, ideológica y políticamente la sociedad donde desaparezca por completo la explotación del hombre por el hombre, enviando al capitalismo y a la burguesía al estercolero de la historia.

¡ABAJO EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡POR EL SOCIALISMO, FORTALEZCAMOS EL PCOE, CONSTRUYAMOS PODER POPULAR, CONSTRUYAMOS FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del IX pleno del comité central para la celebración del xv congreso del Partido Comunista Obrero Español

El PLENO DEL COMITÉ CENTRAL acuerda celebrar en la ciudad de Sevilla el XV Congreso del Partido Comunista Obrero Español el próximo 14 de marzo de 2015 y decide que los miembros del Comité Ejecutivo se constituyan en la Comisión de Organización del Congreso que tendrán la misión de redactar las tesis y de llevar a cabo todas las medidas precisas en los ámbitos de la propaganda y del desarrollo interno del evento.




Por la paz, ¡abajo el fascismo en Ucrania!

 La democracia burguesa es el mejor envoltorio que tienen los oligarcas para imponer su dominio y, con él, obtener beneficios fruto de la explotación y la opresión de la mayoría trabajadora. Así mismo, los intereses de los monopolios pasan por encima de los intereses nacionales, de hecho bajo el imperialismo la soberanía nacional de los estados perece, convirtiéndose los estados capitalistas de las distintas naciones en sucursales de las agrupaciones imperialistas donde los políticos títeres de los monopolios capitalistas aplican sin rechistar, y disciplinadamente, las políticas dictadas desde dichas agrupaciones que centralizan y concentran el poder, de tal modo que los estados capitalistas, a la par que reprimen al pueblo trabajador, se conviertan en un distribuidor de la riqueza nacional a favor de los monopolios y establezcan marcos que aumenten la explotación y la tasa de ganancia monopolista.

Bajo el imperialismo, el reparto se efectúa en base a la fuerza, y la fuerza en el curso del desarrollo económico varía. Consecuentemente genera una doble contradicción que les erosiona, primero entre las potencias imperialistas ya que, se producen disputas entre las que dominan el mundo y aquéllas que emergen y que aspiran a arrebatar la hegemonía a las primeras y, segundo, hacen que los centros de gravedad de la producción mundial varíen y con ello también se desarrolle proletariado por todos los rincones del mundo, proletariado que se desarrolla en condiciones infrahumanas pero que agranda la clase y, consecuentemente, las fuerzas de la sepultura del imperialismo y su dominio asfixiante.

Ucrania es un vivo ejemplo de cómo actúa el imperialismo y cómo los oligarcas no dudan en derramar la sangre de los trabajadores con el único objeto de lucrarse. El pueblo ucraniano es otra víctima más de un golpe de estado fascista, instigado y apoyado activamente tanto por los EEUU como por la Unión Europea, consecuencia de la contienda que tienen con la potencia imperialista rusa por el control geopolítico de la zona así como de los recursos de dicha nación.

Esta pugna interimperialista ya se ha cobrado la vida del pueblo en forma de miles de asesinatos realizados por los fascistas y golpistas gobernantes de Ucrania, apoyados por estadounidenses y la UE. Asesinatos que quedarán impunes, como los perpetrados por los imperialistas en Siria, Libia, Afganistán, Iraq, Mali, Palestina, etcétera. Así mismo el gobierno fascista de Ucrania ha mostrado su médula antiobrera y anticomunista quemando vivos a sindicalistas y persiguiendo y asesinando a miembros del Partido Comunista de Ucrania y Borotba en Odesa, Ciudad Heroica que de 1941 a 1944 resistió a sangre y fuego frente la invasión nazi.

Los medios de comunicación europeos y norteamericanos – en manos de los imperialistas – están engañando a las masas trabajadoras mostrando un supuesto enfrentamiento entre prorrusos y el gobierno ilegítimo de Ucrania – al que EEUU y la UE teledirige y le suministran armas y mercenerios -, cuando en realidad lo que se está produciendo es la resistencia del pueblo – apoyado por militares del Ejército de Ucrania que han desertado del mismo porque se niegan a convertirse en sicarios de un gobierno fascista y golpista que pretende liquidar al Pueblo – a ser sometidos por las hordas fascistas del gobierno de Kiev.

La única salida que tenemos los Pueblos para frenar la barbarie y las guerras imperialistas es la unión de los trabajadores contra el sistema capitalista, contra los estados capitalistas y contra la burguesía. La única salida que tienen los trabajadores y las clases populares de Ucrania y Rusia, azotados y sojuzgados por los capitalistas y sumidas en la miseria y que mantienen un sentimiento mayoritario soviético, es unirse y luchar contra los imperialistas y por la consecución del Socialismo.

En las manos de los explotados, de los parias, de los trabajadores, está el fin de la locura imperialista, de la paz y para ello no tenemos otra salida que romper con el Estado burgués y las estructuras políticas actuales. El Partido Comunista Obrero Español se solidariza con la clase obrera ucraniana, con su pueblo antifascista al que le asiste el legítimo derecho de combatir a los criminales herederos de Bandera y la injerencia exterior que los ampara, así como con todos los comunistas que están sufriendo una represión feroz. Así mismo, el Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a la militancia, a los amigos de nuestro Partido y a los trabajadores del estado español a solidarizarse con los hermanos de clase ucranianos. Y esta solidaridad sólo puede venir luchando contra los capitalistas y contra el estado imperialista español  construyendo el FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, o lo que es lo mismo, desarrollando los órganos de poder popular; órganos que perfectamente pueden y deben sustituir a las instituciones capitalistas y representar una nueva democracia para construir una sociedad distinta en la que deje de existir el que una minoría (capitalistas) viva a costa del trabajo y del sufrimiento de la mayoría (trabajadores) y que nos abra camino a otro sistema donde la mayoría trabajadora dirija económica, ideológica y políticamente la sociedad,  donde desaparezca por completo la explotación del hombre por el hombre, enviando al capitalismo y a la burguesía al estercolero de la historia.

¡ABAJO EL CAPITALISMO!

¡ NO A LA UE Y NO A LA OTAN!

¡POR EL SOCIALISMO, CONSTRUYAMOS PODER POPULAR, CONSTRUYAMOS FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)


 

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Ante el primero de mayo

Un nuevo Primero de Mayo marcado por la crisis del sistema y por la agudización de las contradicciones inter imperialistas, que tienen por fondo la expansión e intensificación de las políticas antiobreras, con las que los imperios intentan resolver sus problemas estructurales y dilucidan el reparto del mercado energético y el de las materias primas a nivel mundial.

En nuestro país, las inferencias de tales luchas se hacen sentir con especial violencia. La muerte de una militante del PCE(r) en prisión, los asesinatos perpetrados por los Mossos d’Esquadra, la violencia física en sumo grado de la policía nacional, las muertes laborales, los suicidios y enfermedades mortales engendradas por las medidas “anticrisis”, nos sitúan ante la verdadera naturaleza del régimen de producción burgués que se exhibe en todas las acciones del gobierno capitalista, que no se arredra ante nada con tal de fortalecer a las multinacionales y monopolios españoles en su competencia imperialista.

Ante ello, las luchas deslavazadas de los trabajadores, influenciadas por el reformismo político y sindical, nos dice que en estos momentos, la organización popular en un frente anticapitalista y la toma de posición del partido obrero para agudizar las contradicciones burguesas, deben ser el centro de interés de la clase obrera y de los trabajadores de nuestro país.

En esta dirección el PCOE lleva a cabo la implantación del Frente Único del Pueblo en todo el Estado y llama al pueblo trabajador al boicot a las elecciones europeas, que entraña el debilitamiento de las instituciones supranacionales del gran capital continental, sostén actual del gran capital español.

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR LA SALIDA DE LA UE Y DE LA OTAN!

¡POR EL SOCIALISMO!

COMITÉ CENTRAL DEL

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

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Ante las elecciones europeas la abstención es la respuesta revolucionaria

La burguesía está poniendo toda la carne en el asador con objeto de arrancar el máximo número de votos para las elecciones europeas, sabedores de las grandes cifras de abstención que prevén, para legitimar los instrumentos mediante los que impone su dictadura y mantiene su hegemonía.

Significativas son las palabras del libelo reaccionario ABC cuando el pasado 9 de marzo señalaba al Pueblo, en referencia a las Elecciones Europeas, que Lo que está en juego es mucho ya que, en el marco de la crisis actual, el objetivo es incentivar la participación y frenar la ola en auge de euroescepticismo y eurofobia que, traducida en representación parlamentaria, podría convertir la Eurocámara en un escenario ingobernable. Euroescepticismo que, según encuestas realizadas por sociólogos burgueses, se amplía entre los pueblos donde 2 de cada 3 europeos están en desacuerdo con la UE, y un 65% de los encuestados reconocen que la UE es responsable de su bajo nivel de vida.

Los periódicos, canales televisivos y tertulias periodísticas – todos ellos en manos de los monopolios capitalistas y al servicio de ellos- llevan en campaña meses y no sólo están haciendo su labor de propaganda en pro de que el Pueblo acuda a votar a los partidos políticos que ellos tienen comprados y sobornados, sino que esta vez han tenido que, además, dar a luz y bombo a oportunistas – PODEMOS, el juez Elpidio Silva, etcétera – ante la bancarrota de la socialdemocracia, todos ellos lacayos del capitalismo. Todo el abanico de opciones que la Banca y los Empresarios ponen para seguir engañando al Pueblo van desde la extrema derecha al oportunismo;  unos culpabilizando de la crisis a la inmigración y al distanciamiento del ultranacionalismo y los valores religiosos. y ubicando la causa de la crisis en los trabajadores que han vivido “por encima de sus posibilidades” y a la falta de austeridad, y otros acusando al bipartidismo y a la necesidad de la “regeneración” democrática cuyo culmen sería una III República burguesa. En definitiva, tan defensores del estado burgués son VOX, PP o PSOE como los UPyD, IU-PCE, PODEMOS y demás siervos oportunistas. Todos ellos coinciden en exculpar al capitalismo putrefacto y todos participan en salvar a la dictadura de la burguesía, en todo caso la discusión la centran en qué máscara portar el instrumento de opresión de la burguesía,  pero ninguno cuestiona que deba ser la burguesía quien siga imponiendo sus dictados. En definitiva, todos ellos forman parte de esta enésima traición al Pueblo Trabajador y, en consecuencia, son defensores del imperialismo y traidores al Pueblo.

España es un eslabón débil de la cadena imperialista. El Pueblo cada día está más alejado de las instituciones burguesas, por las que siente cada vez más aversión. Y la burguesía es plenamente consciente de ello, de que se está jugando el todo por el todo y de lo que conlleva la no legitimación de su sistema por parte del Pueblo, sobre todo teniendo su vista puesta en las próximas elecciones generales de 2015,  tal y como ha expresado Zapatero, que la mejor manera de garantizar la estabilidad del sistema pasa por una coalición de gobierno compuesta por el PP y el PSOE.

El momento histórico requiere llevar al sistema a la deslegitimación más absoluta por parte del Pueblo y a la ingobernabilidad y la abstención, que en este momento es una vía. El Partido debe centrar todos sus esfuerzos en, por un lado, promover la abstención consciente, llevando a la clase trabajadora las razones por las que hoy la abstención y el boicot a las instituciones burguesas son  la respuesta revolucionaria a estas elecciones europeas y, por otro, desarrollar el instrumento político de intervención del proletariado  que aglutine fuerzas para combatir al capitalismo desde su raíz – construcción de un auténtico poder popular –, o lo que es lo mismo, el Frente Único del Pueblo,  y universalizar la unidad de la clase trabajadora en los centros de trabajo y elevar la lucha económica a política haciéndola confluir con el Frente Único del Pueblo.

¡POR LA ABSTENCIÓN! ¡CONTRUYAMOS EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, CONSTRUYAMOS PODER POPULAR!

¡POR EL SOCIALISMO!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)


 

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Contra la Unión Europea y la OTAN: abstención y desarrollo del Frente Único del Pueblo

Se cumplen 10 años de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. La participación del estado español en las guerras imperialistas, tanto en Afganistán como en Iraq, fue la causa del brutal atentado que generó 192 muertos y de 1.400 heridos.

Los monopolios, y sus instrumentos como son los partidos políticos del sistema, no escatiman ni dinero ni sangre de los pueblos con tal de conquistar mercados, materias primas, recursos energéticos o posiciones geoestratégicas.

Pasados diez años del 11M, las masacres imperialistas, en forma de guerras, se han multiplicado y sucedido en innumerables puntos del planeta. Los más de seis años de crisis económica, con unas potencias imperialistas necesitadas de robar y explotar a los Pueblos, muestran bien a las claras el rostro de la burguesía y de su sistema de producción. El golpismo, en las ‘primaveras’ árabes, Venezuela, Ucrania, y las guerras de rapiña en Libia, Mali o Siria entre otras, son manifestaciones de que la única salida que tienen los capitalistas para solventar los problemas que ellos mismos generan es la guerra; escaramuzas de una nueva guerra mundial que se acerca al mismo ritmo que decrecen las reservas y el acceso al gas y el petróleo para EEUU y la UE.

Los imperios no dudan en robar los recursos energéticos y las materias primas a los Pueblos entrometiéndose en la política de los países o, arrasándolos militarmente si es necesario.

Esos choques entre los intereses de las potencias imperialistas son cada vez más abiertos. Ya las guerras no se ubican en Oriente Medio o África, sino que existe el riesgo real e inminente de propagarse por América Latina o por Europa, donde en Ucrania se comprueba ya el choque directo entre los imperios ruso y el norteamericano, apoyado por su adlátere europeo.

En el caso de que la lucha que mantienen los imperialistas por el dominio de Ucrania desemboque en una guerra, seremos los trabajadores los que pongamos la sangre y los muertos y los responsables de las guerras, los monopolios y sus títeres políticos a su sueldo, incrementarán sus bolsillos y se llevarán su parte del botín.

La clase obrera es la única vía para que la paz, el pan y la justicia imperen en el mundo. Los únicos que pueden parar la barbarie imperialista son los Pueblos unidos y organizados contra los imperialistas, o lo que es lo mismo, contra la burguesía y por el Socialismo.

El estado español está a un paso de entrar en guerra como consecuencia de su pertenencia a la Unión Europea y a la OTAN, y es misión de nosotros, los trabajadores y demás clases populares machacadas por los imperialistas y sus políticas – que depauperan las condiciones de vida del Pueblo y lucran a los monopolios -, impedir la participación en la guerra imperialista.

Mientras esto acontece, los partidos políticos financiados y paridos por el Capital, únicamente piensan en conseguir un puñado de votos para hacer que sus dirigentes vivan de las prebendas que les otorgan los imperialistas. Únicamente les importan los votos y no la sangre inocente que pueden derramar los trabajadores y los pueblos ni el drama humano provocado por la guerra de rapiña.

Los imperialistas necesitan legitimar sus instituciones, por ello no sólo estimulan sino comprobando que la abstención se va a desbocar, no dudan en lanzar nuevos partidos políticos, como por ejemplo PODEMOS, con los que pretenden arrancar votos a la abstención.

La emancipación del Pueblo Trabajador y la conquista de un futuro digno para el conjunto de los trabajadores no vendrá de la mano de las instituciones burguesas ni de su circo electorero; sólo puede ser obra de la clase trabajadora y de su lucha contra el capitalismo y la burguesía; los hechos y la historia lo acreditan. Los trabajadores no tenemos otra salida que romper con el Estado burgués y las estructuras políticas actuales. Por ello el Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores a la abstención en las próximas elecciones europeas y a organizar el FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, o lo que es lo mismo, desarrollar los órganos de poder popular; órganos que perfectamente pueden, y deben, sustituir a las instituciones capitalistas y representar una nueva democracia para construir una sociedad distinta en la que deje de existir el que una minoría (capitalistas) viva a costa del trabajo y del sufrimiento de la mayoría (trabajadores) y que nos abra camino a otro sistema donde la mayoría trabajadora dirija económica, ideológica y políticamente la sociedad donde desaparezca por completo la explotación del hombre por el hombre.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)


 

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PCFR Y PRAVDA: Expresiones del oportunismo y chovinismo rusos

El Partido Comunista Obrero Español denuncia el oportunismo del Partido Comunista de la Federación Rusa y su órgano de expresión Pravda que se demuestra entre otros por su chovinismo al apoyar el imperialismo ruso.

El Presidium del CC del PCFR se manifiesta por una postura activa al máximo por parte de la Federación de Rusia en la tarea de normalizar la situación en Ucrania. Estamos convencidos de que la pasividad de Zurábov está debilitando las posibilidades de la diplomacia rusa. La postura de Rusia en la normalización de la situación en Ucrania deber estar representada por el Ministro de Exteriores Serguei Lavrov. Él es lo suficientemente competente y cuenta con la experiencia y preparación necesarias para influir en la situación.1

Las posiciones oportunistas, chovinistas e imperialistas del PCFR son transmitidas a través de su órgano de expresión Pravda que no duda en vendernos el papel de la Rusia capitalista e imperialista en la escenta internacional:

Sólo dos décadas después de desmoronada la URSS, el país más grande del mundo, con más de 17 millones de kilómetros cuadrados, y una población superior a los 143 millones de habitantes, resurgió unido y poderoso . La Federación de Rusia, sin un atisbo de alarde, comenzó poco a poco a ocupar el lugar que le corresponde en el concierto de naciones .

Su rol creciente en la arena internacional, junto a China, agrietó finalmente la hegemonía de los poderosos en el mundo “unipolar”. El firme enfrentamiento a los intentos yanquis por repetir en Siria el libreto de Irak y Libia, demostró el poder y la habilidad de la diplomacia rusa . El presidente Vladímir Putin y su equipo del Ministerio de Exteriores pusieron en ridículo a norteamericanos, europeos e israelíes “2

En el programa del PCFR encontramos la fuente de semejantes disparates en nombre del comunismo. En él se destilan las siguientes declaraciones de principios que consideran al nacionalismo ruso aliado de la clase obrera en su emancipación y su lucha por el socialismo:

La solución a la cuestión rusa y los desafíos de la construcción del socialismo son esencialmente la misma cosa

En las condiciones actuales el PCFR cree que su tarea es unir los movimientos sociales de clase y los movimientos de liberación nacional en un único frente popular

[Los comunistas] no creen que deban esconder su firme convicción de que la protección de los intereses nacional-estatales de Rusia hoy se mezclan con la lucha por el socialismo y las formas soviéticas del gobierno del pueblo

El Partido encara tres etapas para alzanzar sus objetivos estratégicos por medios pacíficos.

Etapa 1 […]establecer el gobierno democrático del pueblo trabajador y las amplias fuerzas patrióticas dirigidos por el PCFR

En esas fuerzas patrióticas se encuentras movimientos nacionalistas rusos, religiosos, y antiglobalización.3

Alisher Usmanov

 ¿Es que sufre algún problema de “liberación nacional” el magnate ruso Alisher Usmanov, dueño de los monopolios Megaphone, Metalloinvest, Mail.Ru Group, de los canales de televisión Disney Russia, MUZ-TV y U y mayor accionista del club inglés de fútbol Arsenal con una fortuna de 18.6 billones de dólares (posición 40ª de la lista Forbes)4?

¿Es que no han resuelto la “cuestión rusa” los billonarios rusos German Khan and Alexei Kuzmichev, Mikhal Fridman5 dueños de Alfa Group, el mayor grupo de inversión e industrial de Rusia?

Mikhal Fridman¿Es que los “intereses nacional-estatales de Rusia” que representan a estos oligarcas deben imponerse sobre los intereses de otros pueblos obreros y hoy se “mezclan con la lucha por el socialismo” y por tanto con los intereses del proletariado ruso?

 ¿De qué tiene que liberarse la oligarquía rusa?

¿Cómo puede un partido comunista apoyar cualquier intervención de un ejército que bajo dicho Estado no puede ser más que imperialista pues está al servicio de los intereses de dicha oligarquía? ¿Cómo puede defender la ” competencia ” de l ministro de asuntos exteriores de un Estado imperialista como el ruso ? ¿Podríamos imaginarnos a los bolcheviques en 1917 apoyando a Kerenski en su posición chovinista de la primera guerra mundial? Ni mucho menos. Esta era su posición sobre los comunistas chovinisas de la época:

¡Oh, los socialchovinistas de todos los países son grandes “internacionalistas”! […]  los socialchovinistas de todos los países han encontrado un medio muy sencillo […] basta esperar el final de la guerra. Y mientras llega su fin, los so cialistas de todos los países deben defender su “patria” y apoyar a “sus” gobiernos. Una vez acabada la guerra, se “amnistiarán” unos a otros, reconocerán que todos tenían razón, que en tiempos de paz vivimos como hermanos, pero que en tiempos de guerra — y sobre la base concreta de tal o cual resolución — exhortamos a los obreros alemanes a exterminar a sus hermanos franceses y viceversa. “6

Crisis en Ucrania

Desgraciadamente el oportunismo del PCFR hace mella entre los comunistas del mundo entero pues se llega incluso a confundir la bandera soviética y la lucha antifascista con los intereses imperialistas rusos.

Nada que ver tiene la libre unión de Repúblicas Socialistas con una unión de Estados Capitalistas como pretenden determinados partidos comunistas de los antiguos países socialistas pues a lo que contribuiría esa última es a la unidad de los intereses de los nuevas oligarquías de esos países (rusa, ucraniana, kazajistana, uzbeka…) y no a la liberación de las clases obreras respectivas.

 Nada mejor que el propio Lenin, del que se declaran cínicamente seguidores los “comunistas” del PCFR, para poner en su sitio a semejantes traidores del movimiento comunista. La posición de los bolcheviques ante la primera guerra mundial nos sirve de paralelismo ante las guerras de rapiña y por ende las intervenciones militares rusas de hoy:

“En primer lugar, es una guerra que tiende a consolidar la esclavitud de las colonias mediante un reparto mas “equitativo” y una explotación ulterior mas “coordinada” de las mismas; en segundo lugar, es una guerra que persigue el reforzamiento del yugo que pesa sobre las naciones extrañas en el seno mismo de las “grandes” potencias, pues tanto Austria como Rusia (y esta mucho mas y mucho peor que aquélla) sólo se mantienen gracias a ese yugo que refuerzan con la guerra; en tercer lugar, es una guerra con vistas a intensificar y prolongar la esclavitud asalariada, pues el proletariado está dividido y aplastado, mientras que los capitalistas salen ganando, enriqueciéndose con la guerra, avivando los prejuicios nacionales e intensificando la reacción, que ha levantado la cabeza en todos los países, aun en los más libres y republicanos “7

Comisión de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español 


 

1No vamos a abandonar a un pueblo hermano“, Gennadin Ziuganov, secretario general del PCFR, 21 de febrero de 2014.

6“EL SOCIALISMO Y LA GUERRA (La actitud del P. O. S. D. R. ante la guerra)”, V.I. Lenin, 1915

7“EL SOCIALISMO Y LA GUERRA (La actitud del P. O. S. D. R. ante la guerra)”, V.I. Lenin, 1915

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