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Entre lo ilegal y lo ilegítimo

Uno de los caballos de Troya que Izquierda Unida viene utilizando para acceder con mayor número de funcionarios a las instituciones del Estado ha sido y continúa siendo el manoseado tema de la Memoria Histórica.

Tras largas campañas para movilizar a sus bases sin unos puntos concretos, con consideraciones abstractas y sin pormenorizar las reivindicaciones sobre el tema, el Estado a través de su gobierno ha puesto las cosas más claras aún si caben: las resoluciones de los tribunales franquistas pueden considerarse ilegítimas pero no ilegales.

 

 Pero una resolución de este tipo no tendría mayor relevancia si no fuese porque el criterio que establece los crímenes del franquismo ha sido consensuado y firmado por PSOE e IU.

Lo que ya denunciamos en Iskra Digital como una hipócrita máscara “izquierdista” de IU ante sus bases con fines electoralistas, concluye con un vergonzoso acuerdo que traiciona la memoria de millones de españoles que sufrieron la represión a partir de la agresión fascista de 1.936.

El acuerdo suscrito no considera ilegal el pasado criminal del Estado como no considera ilegal su presente en las contiendas militares imperialistas o sus actividades en las llamadas “guerras sucias”.

¿Cómo puede un sistema heredero del franquismo considerar su pasado ilegal?

No solamente no puede ilegalizarlo sino que el fascismo es la esencia misma del estado capitalista que hoy se llama de Derecho.

Con el actual Estado heredado del pasado y consolidado especialmente por el entreguismo y claudicación de PSOE y PCE que no abordaron la ruptura tras la muerte del dictador, resulta comprensible que para la actual dirección de IU no suponga un problema la ilegalización del franquismo ni el cuestionamiento del sistema vigente.

30/3/07

Iskra Digital

 




El Frente Único de Trabajadores, tarea inmediata de nuestro pueblo

La situación  de la clase obrera española es tremendamente negativa. El sistema capitalista condena a los obreros españoles a unas condiciones de vida cada día peores. Cada día salen datos sobre la bolsa, donde el IBEX 35 marca máximos históricos, los beneficios de las empresas multinacionales y de la Banca  que se multiplican y que año tras año baten records, véase Endesa, Iberia, ACS, BSCH, BBVA,… El brazo propagandístico del sistema, los medios de comunicación con los cuales dirigen a la sociedad, pregonan machacanomente las cifras de los beneficios que obtiene la burguesía y nos dibujan el panorama como el mejor mundo posible, pero omiten y silencian quiénes son los que generan esta riqueza, los obreros, como se distribuye la riqueza, y cual es el precio que la mayoría del país, los obreros, deben pagar para que la minoría explotadora sea cada vez más rica.

 

 En el primer cuatrimestre del año 2006 en España se elevó un 4,9% el número de accidentes de trabajo con baja durante la jornada laboral, situándose en 311.605 accidentes. Este aumento se debe a un incremento del 8,9% de los siniestros en la construcción, un 4,9% en el  sector servicios y un 3% en la industria. En el primer cuatrimestre de 2006 308 obreros perdieron su vida en sus centros de trabajo.  Cada año en España mueren más de 1.000 trabajadores en sus centros de trabajo y, al igual que los beneficios de la gran burguesía y de la oligarquía financiera,  estas cifras de  muertos en el trabajo víctima de la explotación capitalista baten records anuales y  se incrementan a la par que crecen sus carencias, sus penurias, su embrutecimiento, su alienación.

Estas cifras de obreros muertos en el trabajo se baten año tras año desde 1.994 al igual que se baten las cifras el número de accidentes de trabajo con baja durante la jornada laboral y los mutilados obreros víctimas de la explotación capitalista que tanto engorda las cuentas de los grandes burgueses y oligarcas financieros.

Pero estas cifras son las que nos señalan la clase dominante del poder económico y político, la burguesía, los verdugos de los Pueblos del Mundo y de los trabajadores. En la Unión Europea se produce un accidente de trabajo cada 5 segundos y mueren cada año unos 5.500 obreros y en el mundo cada día mueren 5.000 obreros según informe de la OIT publicado en 2002. En cuestión de siniestralidad laboral, de muertos en el trabajo, España se encuentra como líder destacado y de cada 5 muertos obreros en Europa uno lo proporciona España. Esas cifras olvidan, según el sindicato CCOO, que en España cada año mueren 4.000 obreros por exposición a sustancias peligrosas, sustancias tóxicas. Estos muertos, según CCOO, se contabilizan como muertes por enfermedades comunes pero no como muertes consecuencia de la explotación capitalista. En definitiva, el estado al servicio de la burguesía maquilla las cifras haciendo que enfermedades propias del ámbito laboral entren en el Sistema Nacional. Ante esta realidad objetiva, este sacrificio obrero,  nos encontramos con que los empresarios, gracias a la última reforma de la Seguridad Social firmada por el Gobierno, la patronal y los sindicatos CCOO y UGT, reducirán las cotizaciones empresariales por accidente de trabajo. Así, a partir del 1 de enero de 2007 el tipo medio bajará del 2,88% al 2,75%. Por lo que las empresas se ahorrarán como mínimo 285 millones en el seguro de accidentes. De esta forma el Estado, apoyados por las élites sindicales, por el oportunismo de la casta dirigente sindical, en lugar de penalizar a las empresas por la falta de seguridad y salud en sus instalaciones lo que hace es bonificarlas y premiarlas. Mientras el poder adquisitivo de los trabajadores decrece el Estado bonifica a los empresarios y les abarata la siniestralidad en el trabajo, el kilo de obrero muerto víctima de la sobreexplotación capitalista, engordando el beneficio empresarial a costa de la vida del obrero que cual mercancia la rebajan..

Pero no sólo hay un número elevado de muerte, el capitalismo cada día genera un mayor número de mutilados obreros. La mutilación, las enfermedades profesionales  y la muerte es una de la aportación que recibe el obrero del proceso de producción y los beneficios del mismo  se los apropia la burguesía robándole a este el fruto de su trabajo. Un ejemplo de lo que decimos lo vemos, por ejemplo, en que en España en 1993 se registraron un total de 4.708 dolencias profesionales con baja creciendo esa cifra hasta 15.461 en el año 2000. Los beneficios empresariales se producen a costa de la salud y de la vida de los obreros.

En el XVII Congreso Mundial sobre seguridad y salud en el trabajo, celebrado en Orlando en septiembre de 2005, el director del programa de prevención de riesgos laborales de la OIT, Jukka Tukala, afirmó que “en varios países industrializados, más de la mitad de las jubilaciones son anticipadas o se vinculan a la concesión de pensiones de discapacidad y no a que los trabajadores alcancen la edad normal de retiro”.  Los capitalistas con sus partidos políticos debaten y tratan de alargar la edad de jubilación de cientos de miles de trabajadores, de exprimirlos al máximo, a pesar de la opinión de la OIT en la cual se deja bien a las claras que la recompensa de la explotación capitalista para la clase obrera son trabajadores que llegan al final de sus vidas desgastados, extenuados, mutilados, arruinados, con pensiones míseras.

Según cifras de la UE, el estrés entre los obreros es el segundo problema de salud en la Europa de los 25. El 28% de los trabajadores de la UE padecen algún episodio de estrés laboral al cabo del año, traducido en número de trabajadores ese porcentaje corresponde a más de 40 millones de obreros, o lo que es lo mismo, equivalente a la Población  de España.

Estrés producido por la explotación, estrés producido por la incertidumbre, la falta de futuro, la inestabilidad laboral. En España el 70% de los contratos laborales que supera el primer año de vigencia no consigue terminar el segundo. La tasa de partida en España de este dato estriba en 1988 donde la tasa era del 54%. En 2005 España fue el líder europeo en temporalidad en el empleo, con un 33,3% (actualmente en 2006 es del 34,39%), más del doble de la tasa de temporalidad de la UE que fue del 14,5%. Ante esta situación, la reforma laboral del Gobierno firmada en verano de este año abarata el despido de los contratos indefinidos de 45 días por año a 33 días y, además, dota de bonificaciones al empresario que, de facto, lo que hace es subvencionarle el futuro despido.

Pero la explotación capitalista, aparte de matar al obrero físicamente, mutilarlo y costarle su salud, como hemos visto,  le asfixia económicamente. Para ello emplean argumentos falsos y refutados como el de la moderación salarial. En España en marzo de 2006 habían 18.123.841 trabajadores inscritos en la Seguridad Social de los cuales sólo 8.374.368 tenían convenio firmado, o lo que es lo mismo el 46,2%, de los cuales sólo 6.306.551 tienen contempladas en sus convenios cláusulas de revisión salarial, es decir, el 75,3% de los trabajadores que tienen firmado convenio que son el 34,79 % del conjunto de los trabajadores. Por consiguiente, sólo el 34,79% de los trabajadores tienen garantizado que sus salarios subirán el IPC mientras que el 65,21% de los trabajadores en este año 2006 han visto perder poder adquisitivo al crecer sus salarios por debajo de la inflación, situándose la subida salarial media en el 2,97% frente al 3,7% del IPC, índice éste que tampoco refleja la subida real de los precios, o lo que es lo mismo, la carestía de vida.

Así, productos como el aceite de oliva ha subido un 43,2% en el último año, la anchoa o el salmón han subido casi un 18%, las hortalizas una media del 15%, el gasóleo un 28%, los alquileres un 4,3%, la luz un 5,86%, el transporte público un 6% o la bombona de butano un 33%  en el último año, por no hablar del precio de la vivienda. Teniendo en cuenta que la subida media de los salarios se fija en el 2,97% y el IPC 3,7% demuestran que esta moderación salarial no se ajusta a la contención de precios demostrándose, en la práctica, la falsedad de que la moderación salarial implique la contención de la inflación.

En cambio la moderación salarial sirve para que las empresas cada vez tengan mayores, de hecho el beneficio neto de las  empresas no financieras en el año 2005 ascendió al 26,2% y el beneficio de los bancos ascendió un 58,82%. Empresas como Telefónica, que tiene abierto un proceso de prejubilaciones de 15000 trabajadores firmado por los sindicatos, obtuvo unos beneficios del 42% en el 2005, el Banco Santander Central Hispano obtuvo un beneficio del 72,5%, La Caixa un 83,5%, Endesa obtiene un beneficio del 154%  o Iberia que incrementa en un 99,5% sus beneficios en el 2005. Mientras tanto, la tasa de ahorro de las familias cayó en el período 1995-2004 un 29,8%, la temporalidad se sitúa en el 34% (tres veces mayor que la media de la UE), una de cada cinco personas en España vive por debajo del umbral de la pobreza, el 44% de la población española no puede pagarse unas vacaciones anuales y el 60% de las familias no podrían hacer frente a gastos imprevistos, es decir, viven al día. De hecho los salarios en España entre el año 2000 al 2005 han decrecido un 0,7%. En España existen cerca de dos millones de parados y en el conjunto de la UE existen algo más de 25 millones de desempleados. Ante esta situación tanto la OCDE, como el FMI a través de su Presidente Rodrigo Rato, recomiendan que en España se abarate el despido y que se moderen los salarios. Es decir, más asfixia para los obreros.

La clase obrera ha llegado a esta realidad, a esta fase histórica donde su situación empeora  a la par que se enriquece la burguesía fundamentalmente por la hegemonía del oportunismo político en el seno del movimiento obrero. La actividad práctica de este oportunismo político es el legalismo y el reformismo y su teoría el revisionismo. Oportunismo es el sacrificio de los intereses vitales de las masas en aras de los intereses momentáneos de una minoría insignificante de obreros o, dicho en otros términos, la alianza de una parte de los  obreros y la burguesía contra la masa proletaria.

La acción práctica del oportunismo, instalado en las élites de las actuales centrales sindicales, ha sido seguir el sistema y desarrollarlo. Esto se traduce en fraccionar a la clase obrera, sembrando la insolidaridad entre los obreros (ejemplo los comités de FASA RENAULT y ASTILLEROS aquí en Sevilla), colaborar en las políticas nocivas para la masa obrera efectuadas por el estado burgués en connivencia con la Patronal y en seguir el sistema de elecciones sindicales actuales que pretende dividir al máximo a la clase obrera y donde se reproduce el modelo electoral propio de la democracia burguesa, listas cerradas realizadas por cúpulas sindicales que se les plantean a los trabajadores para que las sancionen y tengan que aguantar a un comité de empresa que ellos no han postulado y que no podrán revocar.

Como estamos comprobando al describir la realidad que los trabajadores padecemos vemos que el capitalismo y su sistema socio-político que cuelga de su base económica basada en la explotación del hombre  supone un freno al desarrollo de las fuerzas productivas de este país. De hecho como estamos viendo el sistema niega la libertad, la democracia, la participación, el desarrollo personal, la vivienda, un trabajo digno e incluso la vida a la mayoría de los trabajadores.

Pero para que la clase obrera mejore sus condiciones de vida y obtenga todo aquello que estamos comprobando que le niega el sistema es fundamental forjar la unidad de la Clase obrera, pues sin la unión de la clase llamada a dirigir este proceso es imposible iniciar camino alguno que conduzca a dicha meta.

Así, el modelo sindical de la democracia burguesa se centra en un sistema plurisindical, división de la clase obrera, que potencia la disociación entre los comités de empresa y las asambleas de trabajadores.  Dos de las consecuencias mas graves que devienen del estado de desunión entre los sindicatos son el aislamiento de los trabajadores en sus empresas y la insolidaridad que se les ha inculcado adrede, originando la situación de desprotección e impotencia que sufren la mayoría de los obreros del estado español, lo que es aprovechado abusivamente por la patronal para pagar bajos salarios, exigir largas jornadas y en muchas ocasiones sin afiliar a sus trabajadores a la Seguridad Social y casi siempre conculcando los derechos obreros.

Para forjar la  unidad de la clase obrera  hay que superar dicha disociación entre los comités de empresa y las asambleas de trabajadores. Por tanto, es necesario cambiar el actual sistema sindical. El desarrollo de este sistema sindical es el responsable de la situación precaria  en la que se encuentran los trabajadores, de la división, del aislamiento de los obreros, de la insolidaridad y de la ausencia de democracia en los centros de trabajo.

El PCOE apuesta   por la democratización de las asambleas de trabajadores. La Asamblea de trabajadores debe ser el órgano soberano de la organización obrera en los centros de trabajo. La Asamblea debe postular los candidatos al comité de empresa por colegios electorales en listas abiertas y únicas, además debe poder revocar, en cualquier instante, a los diferentes miembros del Comité de Empresa, sancionar la gestión del Comité, tener potestad para autoconvocarse y dictar las directrices a seguir. Esto es lo que el PCOE entiende por democratizar las asambleas a diferencia de lo que entiende el sistema, gobierno y aparatos de las centrales sindicales, que entienden por democratizar la celebración de asambleas para analizar y votar las propuestas del comité, es decir, para sondear las opiniones de  los trabajadores y legitimar un funcionamiento antidemocrático. Pues al no poder las asambleas postular y elegir a los candidatos al Comité, revocar a los miembros del mismo, trazar las directrices o tener capacidad de autoconvocarse, el Comité se sitúa como un ente superior a la asamblea, compuesta por miembros colocados en listas desde el exterior, el sindicato, que sirven a su central sindical. El Comité se convierte en instrumento del sindicato y no en la expresión genuina de la democracia en el centro de trabajo.

El sistema de elecciones de los comités que impera en la actualidad, está en absoluta contradicción con la democratización del movimiento sindical. Los trabajadores votan a los Comités, pero estos por muy honestos que sean sus miembros, aspecto este que no ponemos en duda, son postulados por los sindicatos y no por el conjunto de sus compañeros de trabajo. De esta forma, los aparatos de funcionarios a sueldos de las centrales, sufragados por las subvenciones del estado capitalista español y por las de la Unión Europea, transfieren sus políticas entreguistas a los trabajadores, por medio de los comités. El sistema de elecciones actual, permite a las corrientes que anidan en el seno de los sindicatos, anular a cualquier afiliado que no esté de acuerdo con su forma de actuar, bien no presentándolo en la lista, bien colocándole al final de la lista prevaleciendo la política de la corriente sobre la opinión del conjunto de los trabajadores. Además con este método, los sindicatos y la patronal se liberan de aquellos trabajadores sin capacidad para formalizar una candidatura, pero que no están de acuerdo con la actuación de las centrales, por lo que no están afiliados a ninguna y que probablemente serían elegidos por sus compañeros en caso de presentarse a las elecciones.

La política sindical actual, es vertical, desde arriba (aparato) hacia abajo (comités) estos últimos actúan con absoluta fidelidad a su sindicato, y hacen de instrumento de persuación de las asambleas. El hecho de que surjan candidaturas “unitarias” o sindicatos de empresa alternativos, no modifican sustacialmente el método oficial, como tampoco conducen a formas democráticas de hacer sindicalismo, por muy honrada  y combativa que sea la candidatura. Lo que se produce es una nueva escisión organizada, sin que los trabajadores pasen a ser los protagonistas y creadores del sindicato a través de las asambleas que es de lo que se trata.

El movimiento obrero no será democrático, en tanto, los trabajadores, no puedan escoger el método electoral que ellos deseen y mientras estén sujetos a unos estatutos elaborados por el gobierno burgués.

Es por ello, que democratizar las asambleas significa dotarlas de los máximos poderes, que les confieran la facultad de debatir y decidir cuanto concierne al conjunto de los trabajadores, pero a la vez, han de gozar de prerrogativas legales para elegir y revocar a los miembros del comité cuando lo estimen oportuno.

Las asambleas de colegios electorales debieran postular en una sola lista abierta sus candidatos al comité, que serán elegidos por sufragio universal. Los elegidos se someterán a la censura de sus respectivas asambleas, así como a la de la asamblea general, que podrán revocarlos cuando lo crean conveniente.

Será entonces, cuando los comités de empresas podrán presumir de ser los verdaderos representantes de los trabajadores. Después, los congresos gremiales e integremiales de comités elegirán las distintas comisiones territoriales, así como, la comisión ejecutiva integremial estatal, conformándose de este modo, el auténtico, democrático e independiente sindicato único de la clase obrera.  La consecución de esta Central Única de Trabajadores, parido de abajo a arriba por la clase obrera, no puede ser obra de ningún grupo, partido o sindicato sino será obra de todo el proletariado, independientemente de filiaciones sindicales, políticas o adscripción religiosa, todos ellos deben estar unidos por el objetivo sublime de la Unidad de la Clase Obrera, heterogénea en lo político pero homogénea en lo económico. Este Frente de Trabajadores, o Central Única, o el nombre que la clase obrera quiera darle es un instrumento totalmente abierto, asambleario que democratiza el movimiento sindical y que nos devolverá el carácter solidario y de clase al proletariado.

Esta propuesta ni es un invento del Partido, ni una oda al sol ni nada por el estilo sino que es devolverle a la clase obrera un modelo de sindicalismo que ella misma  fue creando durante el franquismo y que el PCE, las direcciones de las centrales, la patronal y el gobierno hicieron quebrar en nombre de la “democracia” ya fuera a través de la mentira y la traición, oportunismo, o a sangre y fuego. El objetivo de esta propuesta, planteada ya por la clase obrera y de la clase obrera, es el de democratizar los distintos organismos que componen las actuales estructuras sindicales. De hecho, hoy, ahora, se están dando experiencias de este tipo como por ejemplo la Plataforma de Correos, donde trabajadores sin afiliación sindical y con afiliación sindical a CCOO, CGT, UGT, CSIF, etc… han constituido una Plataforma donde la Asamblea determina las directrices, las acciones, realiza la plataforma de negociación y elige a su comisión  para negociar con la empresa pudiendo ésta revocar en cualquier momento a la comisión en pleno o a algún miembro de la comisión.

Se trata, en definitiva, de reestructurar el sindicalismo, para que se convierta en un instrumento de solidaridad, que ponga freno a la ofensiva del capital, que se aprovecha de la division existente, que aisla a los trabajadores en sus respectivos centros de trabajo, con la intención de que cunda en sus filas la impotencia.

Por todo lo expuesto, porque la unidad de la clase obrera es un objetivo sublime y condición necesaria y vital para hacer que ésta emprenda un camino que le conduzca a alcanzar la democracia, la liberación de la explotación y lo que ello conlleva (muerte, enfermedad, mutilación, asfixia económica, embrutecimiento, en definitiva yugo) el PCOE, como parte de la clase obrera, arrimará el hombro en el desarrollo de dicho instrumento de unificación, llámese Frente Único de Trabajadores, Central Única de Trabajadores, Plataforma Única de Trabajadores o como la clase obrera determine llamarla.

Hacemos un llamamiento a  los afiliados de las centrales, grandes y pequeñas y de las fuerzas alternativas, a perserverar desde dentro de sus respectivos sindicatos, hasta obligar a sus direcciones a entablar discusiones conjuntas, que conduzcan a la  Central Única de Trabajadores y a denunciar a aquellos que se opongan a la unidad, para lo que no puede existir excusa alguna.

Hacemos un llamamiento  a los miembros de los comités y a los comités en plenos, con el propósito de que den los pasos necesarios, para constituirse en asamblea de comités de gremios, como premisa fundamental para la constitución del sindicato unico de trabajadores que reclama la situación actual.

Hacemos un llamamiento al joven estudiante a unirse a este Frente de Trabajadores para construir el instrumento que le libere de la explotación futura pues el sistema los convierte en un tipo de combustible que quemarán para engordar sus cifras de beneficios. Al joven estudiante, esté en el sindicato estudiantil o no, le decimos que se organice en su universidad, en su instituto, que creen sus asambleas estudiantiles y denuncien el pésimo sistema educativo que los condena a ser explotados en campos laborales que nada tiene que ver con la disciplina que estudia. Al joven estudiante le instamos a que cree y democratice las asambleas estudiantiles y que cual afluente, desemboque en el río del Frente Único de Trabajadores, Central Única de Trabajadores o como la clase obrera la denomine. El joven estudiante obrero, como parte de la clase obrera, debe contribuir al desarrollo y construcción de este instrumento emancipador.

Hacemos un llamamiento a la mujer trabajadora, azotada por el capitalismo con unas tasas de desempleo por encima del 60% y con un salario inferior en casi un  30% al del hombre (INE 2000), que el capitalismo las discrimina por quedarse embarazadas, salarialmente, que les hace mobbing con la finalidad de un despido por excedencias previas para el cuidado de sus hijos, que sufren acoso sexual, etc. Llamamos a la mujer trabajadora a que contribuya al desarrollo y construcción de su instrumento emancipador, del Frente de su clase.

Hacemos un llamamiento al ama de casa, que desarrolla una labor socialmente necesaria, vital,  que el sistema capitalista no reconoce. Su papel educador es fundamental y debe impregnar de humanismo a las nuevas generaciones de obreros. El Sistema Capitalista las desprecia y muchas de ellas, bordeando la cincuentena de años,  se encuentran totalmente desamparadas en lo económico pues su compañero, el trabajador que llevaba el salario a casa, muere víctima en muchos casos de la explotación extrema infringida por el capitalista, y las pensiones de viudedad (miserables) u otras pensiones (también miserables) y las carencias económicas de su hogar las empujan a ser explotadas con salarios raquíticos. Instamos al ama de casa, parte de la clase obrera, a contribuir en el desarrollo y construcción de su  instrumento emancipador uniendo al barrio, al vecindario, con la lucha obrera pues los problemas de la clase obrera no sólo se limitan al ámbito de trabajo, sino que van a los barrios obreros, menos dotados y con muchas más carencias, que condenan a los hijos de los barrios obreros al fracaso escolar, al absentismo escolar, al hijo que por la falta de oportunidades debe abandonar su hábitat para emigrar a otras partes del país a buscar el sustento pues el sistema lo condena a no tener futuro y al desarraígo. Por ello, llamamos a las amas de casa, a los jubilados a organizar y desarrollar el instrumento emancipador, el Frente de Trabajadores, en los barrios, en las comunidades de vecinos, y que hagan que confluyan con la lucha del conjunto de su clase, la clase obrera.

Concluímos haciéndole un llamamiento a todos los trabajadores, a la clase obrera, la misma que arranca el mineral desde las entrañas de la tierra, la misma que hace los rascacielos, las casas, las vías del ferrocarril, los aviones, los barcos, en definitiva, los que generan la riqueza, los bienes materiales y que reciben a cambio muerte, insatisfacción, mutilación, enfermedad, misería, embrutecimiento, violencia, etc… Os hacemos un llamamiento a estar en vuestro lugar, en el lugar que el desarrollo histórico nos coloca a los trabajadores, y os pedimos que contribuyáis al desarrollo de vuestro Frente, todos los que somos trabajadores estamos obligados a edificar la unidad y ella sólo se hará en movimiento, democráticamente, de abajo a arriba tal y como hemos indicado anteriormente.

 ¡Por la Unidad de la Clase Obrera! Octubre de 2006.


ASAMBLEAS DE TRABAJADORES

  •      Postular los candidatos al comité de empresa por colegios electorales en listas abiertas y unicas.
  •      Poder para revocar en cualquier instante a los miembros del comité de empresa
  •      Potestad para autocovocarse (por un determinado número de trabajadores)
  •      Sancionar gestión del comité
  •      Elegir las comisiones de trabajo

COMITÉ DE EMPRESA Y DELEGADOS

  • Convocar las Asambleas de Trabajadores
  • Impulsar la participación de los trabajadores en las asambleas
  • Respetar la libertad de opinión en las asambleas
  • Acatar las directrices de la Asamblea
  • Nombrar las comisiones deliberadoras de convenios colectivos de empresas y sectoriales.
  • Ayudar a la formación de las asambleas de Comités de Gremios, participar en ellas.

ASAMBLEAS DE COMITÉS POR GREMIOS

  • Organización Congreso de comités intergremios
  • Elegir en el Congreso el Comité ejecutivo intergremial
  • Inculcar la solidaridad entre todos los centros de trabajo del mismo gremio

COMITÉ EJECUTIVO INTERGREMIAL

  • Velar por la pureza de la democracia obrera
  • Llevar a cabo las reivindicaciones generales de los trabajadores:
  •      Lucha contra el paro (Reforma Agraria)
  •      Lucha por las 35 horas semanales para todos los trabajadores que no las disfrutan aún
  • Derogar los actuales Estatutos de los Trabajadores (de la burguesia) y reemplazarlos por normas que realmente defienda a los trabajadores
  • Luchar contra los contratos basuras
  • Luchar por la eliminación de la subcontratación.
  • Luchar contra las desigualdades de todo tipo (sexo, inmigración, edad etc.)
  • Convocar los congresos cada cuatro años



Con Fidel, con la Revolución y con el Pueblo Cubano

Nos alegra contemplar como el ejemplar Pueblo Cubano demuestra una madurez revolucionaria sobresaliente ante la dolencia temporal del compañero Comandante en Jefe Fidel Castro y como tras una delegación temporal de sus responsabilidades como consecuencia de la enfermedad transitoria del Jefe del Estado, lógica en cualquier gobierno del mundo, se organiza y aplica la calma, tesón y disciplina de forma rotunda con tal de defender su Revolución, que es también patrimonio de todos los trabajadores del mundo. El Partido Comunista Obrero Español hace votos por el pronto restablecimiento del compañero Fidel.

 

Este hecho acontecido, hecho natural por cierto, está sirviendo para que el capitalismo vuelva a mostrar su verdadero rostro sanguinario y criminal. Cuba es un ejemplo de cómo se manifiesta la lucha de clases a nivel mundial, que no es otra cosa que la lucha del imperialismo, como fase agonizante del capitalismo, y el socialismo.

Un bloqueo criminal e inhumano realizado por la potencia imperialista más asesina de la Historia y apoyado por el silencio cómplice, y por otras agresiones de otra índole, del resto de potencias imperialistas, destacando la Unión Europea, contra el ejemplar pueblo cubano no ha conseguido, ni conseguirá, minar ni un miligramo la moral revolucionaria del valeroso, noble y disciplinado Pueblo Cubano.

El Partido Comunista Obrero Español envía su solidaridad y apoyo al Pueblo de Cuba y a su vanguardia, el Partido Comunista de Cuba. Además, condenamos enérgicamente el comportamiento de las potencias imperialistas, fundamentalmente EEUU y la Unión Europea. Cuba es un estado social y democrático de derecho, donde existen espacios más amplios de libertad política y de democracia que en cualquier país capitalista. Por ello, consideramos indignante la declaración de la UE que señala”el deseo del restablecimiento de Fidel Castro y de la democracia en Cuba”. La UE no tiene autoridad moral para efectuar esa declaración, tan falsa como maliciosa, ya que en estos países capitalistas se aprueban Constituciones Europeas con un 32% devotos afirmativos y existen presos políticos, ya sean anarquistas, abertzales, comunistas, etc…, y se ilegalizan ideas y partidos como por ejemplo en España.

Pero si indigno es el posicionamiento de los imperialistas europeos, más indecente y despreciable es el comportamiento del Perro Guardián de la burguesía mundial, EEUU. Es intolerable que se permita que un gobierno haga llamamientos a que los militares de un país ajeno a él efectúen un Golpe de Estado. Y decimos gobierno de los EEUU porque consideramos que la organización terrorista FNCA y su portavoz Jorge Mas Santos no son más que un genuino producto de EEUU.

EEUU y sus organizaciones terroristas de Miami llevan muchos años tratando de desestabilizar a un gobierno soberano como el cubano y, ahora, apuestan abiertamente por el golpismo, al igual que hicieron en Venezuela en el año 2002, y al igual que entonces van a obtener el mismo resultado: LA DERROTA.

El Partido Comunista Obrero Español condena firmemente al imperialismo farsante de la UE y criminal, golpista y terroristade los EEUU. Sabemos como actúa el capitalismo, le vemos su rostro en las agresiones a Iraq, Afganistán, Líbano, Palestina, Cuba, Colombia, República Democrática y Popular de Corea del Norte,…. y a su vez lo vemos en los centenares de millones de muertos por hambre, sed, enfermedades curables, guerras de carroña, en millones de desempleados en el mundo, niños hambrientos y analfabetos, etc… Por ello, el capitalismo ataca con virulencia a un pueblo ejemplar que gracias a la Revolución ha conseguido tener un sistema universal de salud de formidable calidad, ha erradicado el analfabetismo y tiene un sistema educativo de calidad, ha erradicado la malnutrición y es enormemente solidaria que tiene desplegado a cerca de 30 mil médicos por el Tercer Mundo, y es el Hospital de la América Latina y la Universidad de los países del Tercer Mundo. Por estos motivos, y por que Cuba es un faro de luz que anuncia la nueva sociedady la posibilidad de un mundo distinto, sin opresión ni explotación. El capitalismo desprecia al humanismo, y repudia a la vida, subordinando todo al interés de una minoría burguesa empleando al ser humano como combustible para su enriquecimiento, por ello atacan a Cuba, porque es humanismo, es vida, es libertad, es democracia y es emancipación del ser humano.

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a la clase trabajadora de nuestro país a movilizarse en defensa de la Revolución Cubana y en contra de la barbarie capitalista, como estamos viendo en El Líbano. A su vez, exigimos al gobierno del estado español condene la actitud de los EEUU y que sea consciente que, en caso de agresión a Cuba, los trabajadores de este país la consideramos como una agresión hacia nosotros ya que la Revolución Cubana es también patrimonio de los trabajadores de todo el mundo y actuaremos en consecuencia.

Al ejemplar Pueblo de Cuba, al Partido Comunista de Cuba, a su gobierno, y a nuestro compañero Fidel les decimos:

 ¡Hasta la Victoria Siempre!

 ¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

 COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL.




Solidaridad con El Líbano

Al día siguiente de conocerse la noticia, el vasallo gobierno burgués de Zapatero se lanzó rápidamente a condenar a la República Democrática Y Popular de Corea del Norte  por las pruebas con misiles atómicos que muestran que dicho país posee la bomba atómica.

 Esa condena no ha sido jamás hecha por un gobierno capitalista español para pruebas realizadas por potencias imperialistas como Francia hace unos años o por el número de armamento atómico que tienen EEUU o Israel, las más de 1000 cabezas atómicas norteamericanas desplegadas en Corea del Sur, etc… Comprobándose el doble rasero del estado burgués español, siempre al servicio de los explotadores y saqueadores mundiales.

 

 Este gobierno de Zapatero, que se lanza raudo y veloz a apoyar a terroristas y ladrones, como Alan García en Perú, y a reconocer y felicitar a defraudadores y tramposos, como

Calderón en México, todavía no ha condenado el genocidio que Israel está cometiendo contra el Pueblo Palestino y la agresión militar cometida contra El Líbano.

 Los distintos gobiernos capitalistas apoyan la política genocida de Israel e imponen su dictadura, la dictadura de la burguesía, por la fuerza de los fusiles y las bombas que lanzan contra la población civil.

 Las acciones israelíes violan todas las leyes internacionales y han dejado ya el rastro de miles de muertos en Palestina y centenares de civiles asesinados en El Líbano, dejando sin suministro de luz y agua a grandes poblaciones palestinas y libanesas y destrozando infraestructuras.

 El Partido Comunista Obrero Español se solidariza con todos los pueblos y naciones oprimidas por el imperialismo, fundamentalmente con el Pueblo Palestino y con el Libanés, y  condena enérgicamente las acciones militares del estado fascista-sionista de Israel, apoyado activamente por los EEUU y con una actuación vergonzosa de la Unión Europea, que mira para otro lado y no condena el genocidio y el terrorismo de estado israelí siendo cómplices de esta actuación criminal, cínica y despiadada que nos muestra el verdadero rostro cruel e inhumano del capitalismo.

Desgraciadamente hoy en día no existe tribunal de justicia alguno que ofrezca garantía para juzgar a los dirigentes de las potencias imperialistas, responsable directa de todos los asesinatos masivos contra la población civil, por criminales de guerra y genocidas. El imperialismo actúa con impunidad absoluta y sólo el Socialismo puede terminar con ello.

Comité Central Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




Comunicado del C.C. con Bolivia

Después de 2 años de lucha continua por defender sus riquezas autóctonas contra la expoliación extranjera, el pueblo boliviano ha dicho basta al neoliberalismo y al estado colonial, ganando las elecciones por mayoría absoluta.

 El primer mensaje de Evo Morales, líder indígena de Bolivia tiene resonancia antiimperialista al pedir a EE.UU que retire sus tropas de Iraq y las bases militares de Latinoamérica. Ha dicho además que apoya una alianza con Venezuela que expulse a las multinacionales que han saqueado los recursos energéticos del pais, anunciando la inmediata nacionalización del gas y del petroleo.

 

 La llegada de Morales a la presidencia de Bolivia, sucede en un momento extraordinafrio en el que prácticamente Latinoamérica ha dado un giro hacia la izquierda; aunque, con gobiernos muy variados.

 La importancia de estas elecciones es que a la vez que potencia y afianza las posiciones de Cuba y Venezuela, puede actuar como extraordinario acicate para que gobiernos indecisos retomen el camino para el cual fueron elegidos por sus pueblos.

 Con Bolivia la correlación de fuerzas en Latinoamérica adquiere otra dimensión. Los pueblos ven en ella la posibilidad de luchar por recuperar su identidad hurtada por el imperialismo durante decenios.

 Las repercuciones de las elecciones en Bolivia superan el ámbito de los pueblos oprimidos, creando nuevas contradicciones y ahondando la grave crisis energética y de endeudamieto exterior que azotan a EE.UU. y que hacen flaquear al dólar frente al euro.

 Por otro lado, es la respuesta definitiva al proyecto ALCA norteamericano, ideado para contrarrestar los efectos de la contradicción entre USA y la UE, basada en el desequilibrio de las condiciones de mercado, puesta en evidencia en la última reunión celebrada en China.

 Las nacionalizaciones constituyen una política de agravamiento de las contradicciones del imperialismo con inferencia sociales incalculables. Recordemos que gracias a la superexplotación de las multincionales en las colonias, las respectivas burguesias de los países imperialistas como en el caso de Europa ha podido a través de repartir migajas de pan empañadas de angre y sudor de los trabajadores de los países colonizados, aburguesar a sus propios trabajadores, propiciando el oportunismo en los partidos comunistas.

 Latinoamérica avanza en un proceso antiimperialista de gran calado, que va a permitir a sus países que cuentan con unas fuerzas productivas muy atrasadas y en la que impera el sistema agrario, desarrollarse industrial y tecnológicamente con el fin de crear las premisas socioeconomicas necesarias para acceder al socialismo, como solución definitiva.

 Aunque el socialismo aún queda lejos, no nos cabe la menor duda que los procesos iniciados en Venezuela y Bolivia, con visos de correrse a toda Latinoamérica, son procesos ininterrumpidos hacia el socialismo.

 En la hora presente en la que se intuyen acciones imperialistas con el objetivo de frenar el avance de los pueblos hay que fomentar y fortalecer las organizaciones antiimperialistas, comenzando por terminar con el fraccionamiento y la disociación, centralizando todas las ayudas solidarias, así como las actividades antiimperialistas que han de ir cargadas de grandes dosis políticas e ideológicas.

 CON EL PUEBLO DE BOLIVIA

CON LATINOAMERICA

ABAJO EL IMPERIALISMO

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)  




Comunicado C.Central a favor del Frente de Trabajadores y del Pueblo

Con motivo del debate en el parlamento del estado sobre el estatuto de Cataluña, el presidente Zapatero, nos impresionó a todos de nuevo, ofreciéndonos la semblanza de un país en alza perpetua. España y junto a ella las comunidades autonómicas gozan de una salud envidiada por países mas desarrollados, que sienten como les pisamos los talones o los desbordamos.

Las cifras macroeconómicas minuciosamente detalladas delatan el avance incontenible de la sociedad española, todo con el objetivo de demostrar, en esta ocasión, que la descentralización actúa como acicate frente a la presión y al encorsetamiento del centralismo.

 

Los datos, escrupulosamente copiados, se barajan siempre según la conveniencia para refrendar unos argumentos que incline la balanza a favor del posicionamiento en una situación dada. Tambien, el gobierno como la oposición se desafían para lucirse de cara a la galería, la cuestión es el voto en juego. Por ese motivo, no nos faltan debates monográficos, los retos están al orden del día. Así el ciudadano puede ir haciendo acopio de razones para cuando llegue la hora de las votaciones, porque todo, absolutamente todo, se mueve en torno a las elecciones: terrorismo, estado de la nación, estatutos, autonomías, Loe. Pero ¿y el paro, la falta de libertades del pueblo trabajador, los salarios, el problema de la vivienda, etc, es decir, todo lo que concierne directamente a las clases trabajadoras, por qué no merece por parte del gobierno y de la oposición sesiones concretas del parlamento?

Todos los argumentos que vienen sustentando los gobiernos de turno como la oposición para lustrar la democracia burguesa se vendrían abajo, con tan solo dos minutos de parlamentarismo que se le dedicara a los problemas del pueblo, pues tanto la verdad como la mentira desvelarian el carácter clasista del regimen y el de su institución mas importante, el parlamento. La Macroeconomía se desmoronaría y con ella los valores distintivos del sistema, porque los seductores resultados globales, tienen como meta ocultar las deficiencias de un sistema clasista. Así, el incremento de dos o tres puntos de la economía en general, esconde que las empresas durante los nueve primeros meses de este año han superado los beneficios que obtuvieron durante todo el año 2004, mientras, en contraposición, el consumo ha descendido drásticamente como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo de las grandes masas trabajadoras. Y oculta, tambien, que las cajas de ahorros, las electricas etc. han sobrepasado ya el 36% de beneficios en este año, a costa de descender las plantillas e intensificar la explotación de los trabajadores, etc. etc.

Bajo la excusa de la participación de los agentes sociales en la discusión sobre la situación laboral, se nos priva a todos los españoles del espectaculo, que sin duda, nos ofrecerían el gobierno y la oposición de mostrarse abiertamente en contra de los trabajadores, del ejército de votantes. Para ellos, siempre será mejor, menos costoso para su democracia, tratar dichos temas a escondidas con falsos representantes de los intereses de los trabajadores, dispuestos siempre a plegarse como viles traidores a las posiciones de los capitalistas. De este modo, todo queda resuelto democráticamente. Y los problemas de la libertad y de los derechos laborales se desgajan del resto de los problemas de la sociedad, que son en definitiva los que atañen al mundo burgués, los que resuelven las contradicciones entre las distintas burguesías en pugna por el mercado.

El parlamento, por mas flores que le echen la derecha y los traidores, continua siendo un instrumento de dominio de la burguesía, a la par, que de freno de las luchas de los trabajadores, pues a estos se les conducen por canales estrictamente económicos y no políticos, es decir, como el franquismo, pero de otra forma.

Al igual que el parlamento, las demas instituciones “representativas” cercena toda expresión de libertad del pueblo. La participación de la ciudadanía en los Ayuntamientos y diputaciones es un camelo e incluso los centros cívicos que deberían constituir la célula de un sistema en donde las clases populares podrían iniciar el debate de sus problemas, están siendo utilizados con fines de acentuar las diferencias sexuales en el trabajo, ofertando la enseñanza de oficios, la mayoria de las veces considerados femeninos. Pero nada de encuentros, de reuniones políticas, de discusiones.

Finalmente, y como reflejo de una sociedad podrida y anacrónica, los sindicatos instrumentalizados por el sistema prohiben también la discusión política en los centros de trabajo.

El trabajador se ahoga en su propia salsa, nada mas y nada menos que todo el mundo se ha vuelto en contra de él. Se le prohibe hablar de política, de sus derechos y libertades en los centros de trabajo. Se le impide su participación en el Ayuntamiento. Los sindicatos se elevan por encima de él dirigiendo sus actos para integrarlo en los mecanismos del sistema del capitalismo monopolista ¿qué hacer?

Contactar, reunirse y discutir con sus compañeros y conciudadanos, abrir debates propios que versen sobre sus propios problemas, es decir, autoorganizarse para luchar contra todo aquello que le limita y constriñe, por lo tanto contra el sistema y nosotros, como parte de este mundo del trabajo, de ese pueblo postergado, tenemos la necesidad, el derecho y la obligación de fomentar las reuniones, los debates. Y nosotros no podemos permanecer impasivos, indolentes ante tantas ignominias contra nuestra clase, porque caeremos en la complicidad. Nosotros tenemos tambien la obligación de dirigir a las organizaciones existentes hacia los cauces políticos que conviene a nuestra clase, debemos crear, recrear y fortalecer centro de reuniones de debates, de animar a los demás partidos y formaciones obreras de toda índole a confluir y configurar el FRENTE UNICO DEL PUEBLO. Pues lo que necesitamos es una organización sociopolítica abierta que haga frente no solo a los problemas mediatos sino que sea capaz de diseñar la futura sociedad.

El frente del Pueblo existe, solo hay que añadir, y a la par que sumamos dotarlo de un programa de acción y conformarlo orgánicamente, democráticamente. Ahí está la labor de nuestro partido, abrir cauces de discusión, llevar trabajadores, intelectuales, amas de casa, estudiantes, parados al frente, ningun problema puede resolverse por sí solo, aislado del resto de los problemas que fustigan al pueblo.

Nada de dogmatismo, nada de clandestinidad, el Frente no es un partido político, sino una organización de masas, abierto totalmente, el propio frente repelerá a los intrusos. No debemos tener miedo a invitar a todo aquel que tenga un mínimo de inquietud. Constituyamos asambleas del Frente en todo los lugares, tenemos que convertirnos en los paladines de la discusión. Este es nuestro reto.

C.C. del PCOE




Comunicado del Comité Provincial de Sevilla a los militantes y simpatizantes

La actualidad politica española se caracteriza por la puesta en escena por parte del gobierno socialista de una colosal farsa, cuyo trasfondo es impedir por cualquier medio el debate sobre problemas fundamentales de la sociedad que afectan directamente a las clases trabajadoras.

 Mientras las últimas encuestas revelan que la máxima preocupación de los españoles es el paro, superando con creces al “terrorismo”, el gobierno y la oposición parlamentaria se empeñan en ocultar dicha realidad traspasando el centro de discusión a la reforma de los Estatutos de Cataluña y a las últimas huelgas patronales (transporte, pesca y agricultura) que no atentan contra las bases del sistema.

 

 

      Tanto la Reforma de los Estatutos de Cataluña como las huelgas patronales son reflejos de las contradicciones burguesas. Mientras los Estatutos sintetiza la necesidad que tienen determinados sectores de la burguesía nacional que actualmente lideran la economía y la política catalana de colocarse en mejor situación para competir con la burguesías europea y estatal, las huelgas patronales tienen por objetivo arrancar del gobierno mejoras que les posibilite obtener mayor margen de plusvalia; pero, en ambos casos la situación de los trabajadores catalanes, la de los conductores a sueldos, así como la de los pescadores y braceros se soslayan adrede. 

 Mientras tanto, la contradicción fundamental de la sociedad española, la que se da entre el capitalista y el obrero es tratada con absoluto desprecio con el propósito de evitar su protagonismo. En esta dirección, el gobierno ha elaborado subrepticiamente un proyecto de reforma laboral antiobrera, en la que no se aborda la falta de derechos colectivos e individuales de los obreros en los centros de trabajo.        

 En la que tampoco se pone coto a las largas jornadas encubiertas en horas extraordinarias mal pagadas o impagadas. Además de no eliminar la precariedad laboral que contempla la temporalidad por un lado y la no inscripción de miles de trabajadores en la seguridad social.

Pero la realidad es muy otra y ya no se puede ocultar, la causa hay que buscarla en la situación de desesperación de una juventud harta de soportar todas las dolencias sociales que se originan en el sistema capitalisma francés. Algunas de las ciudades donde las revueltas han evolucionado con mayor violencia superan el 25% de parados. Por otro lado, las inversiones estatales en dichas zonas son nulas y para colmo las xenófobas y fascistas declaraciones del Ministro del Interior Nicolás Sarkozy han añadido mas leña al fuego.

 Nuevamente, toda la propaganda imperialista acerca del bienestar de los países desarrollados, de la invulnerabilidad del sistema de una nación imperialista se viene abajo, como sucediera anteriormente en Mayo de 1968. Las estructuras capitalistas son mas frágiles de lo que nos quieren hacer ver la propaganda y las apariencias. Porque lo que sucede en Francia es, se quiera o no, una manifestación de la lucha de clases.

 Los acontecimientos de Francia nos obligan a la reflexión. Es obvio, que la “confianza” de la derecha le traiciona, y es desbordada de súbito, pero tambien, hay que reconocer que la izquierda, nos referimos a la izquierda revolucionaria no estamos a la altura de las circunstancias. Tanto denunciar las condiciones actuales como poco propicia para penetrar en el movimiento obrero,  nos impide ver una realidad que va gestandose en el seno de los más sufridos. 

 Es indiscutible que la izquierda francesa no controla los acontecimientos y por consiguiente se ha visto sorprendida por ellos y esto es lamentable ¿Por qué? La respuesta nos la debe la misma izquierda francesa.

No obstante, la situación francesa debe servir de advertencia, porque la juventud francesa no está ni mejor ni peor que nuestra juventud, pues en nuestro país, es la que mas sufre las consecuencias del sistema y aunque hasta ahora permanece pasiva e “indolente”, las condiciones en las que se desenvuelven son cada dia mas insoportable y puede que ocurra como en Francia, que nos sorprenda algún día a la desesperada, porque los partidos revolucionarios no somos capaces o no hemos sabido canalizar todas sus energías de forma organizada y consciente y ya sabemos que el impulso y la espontaneidad juega a favor del enemigo, que tarde o temprano aplasta y entierra ls movilizaciones hasta que nuevas generaciones se olviden del episodio histórico, en el que sus antepasados fueron pasados literalmente por encima por el estado capitalista.

C.C. del PCOE

 




El marxismo occidental

Cuando se habla del “marxismo occidental” o “europeo”, se hace atendiendo a los criterios diferenciados con el llamado “marxismo soviético” o “ruso”. Diferencias que se sustentan, según sus autores, en el enriquecimiento de los principios en unos casos y en una explicación más fidedigna de la filosofía de Marx y Engels en otros. En este caso, nos surge la pregunta clave: ¿Puede el marxismo ser objeto de interpretación y de aplicación variada y contradictoria?

Durante la vigencia de la Unión Soviética, son muchos los teóricos componentes de las llamadas corrientes del “marxismo occidental” y de la “Escuela de Frankfurt” que la critican desde un plano intelectual, por su alejamiento del marxismo verdadero. Denuncian, sin embargo, aspectos sobre la interpretación que el socialismo ruso hace de las obras de Marx y Engels, que habían sido puestos en discusión anteriormente, como en el caso de Labriola, el padre del marxismo italiano (marxismo occidental), si bien, el autor realiza su investigación filosófica con arraigo en Marx y Engels, sin desviarse aún sustancialmente de sus esencias. A partir de este momento, y al profundizar en las obras de los sustentadores del marxismo occidental, observamos cómo, poco a poco, sus lecturas producen en sus seguidores un distanciamiento cada vez mas pronunciado de las obras clásicas. Y vemos, también, que en la actualidad, como consecuencia del reflujo del movimiento obrero, del período de relativa “calma social” que estamos viviendo, algunos de los padres mas destacados del marxismo occidental, especialmente Gramsci y Lukács, están siendo recuperados por sectores de la intelectualidad comunista.

Pero ¿Cuáles son los rasgos diferenciales entre el marxismo occidental y el marxismo ruso? Ante todo, encontramos que mientras el marxismo soviético tiende a organizarse bajo la forma dialéctica, es decir, presidida por la comprensión universal del mundo; en cambio, el occidental reduce el ámbito de su validez a la sociedad y a la historia recelando, en oposición a Engels y Lenin, de la veracidad de la aplicación de la dialéctica en la naturaleza. “Esta limitación del método a la realidad histórico-social es muy importante. Los equívocos que se originan de la exposición engelsiana de la dialéctica se apoyan principalmente en el hecho de que Engels -siguiendo el falso ejemplo de Hegel- extiende también el método dialéctico al conocimiento de la naturaleza; mientras que en el conocimiento de la naturaleza no se hallan presentes las determinaciones decisivas de la dialéctica: la interacción entre sujeto y objeto, la unidad de teoría y praxis” (Lukács “Historia y conciencia de clase”).

Otro elemento dispar se concreta en que el marxismo ruso o soviético persiste en una dialéctica objetiva. Diría Stalin que la dialéctica “entiende las leyes de la ciencia -bien sean leyes de las ciencias naturales o leyes de la economía política”- como un reflejo de procesos objetivos que se desarrollan independientemente de la voluntad de los hombres. Los hombres pueden descubrir estas leyes, conocerlas, estudiarlas, tenerlas en cuenta en sus actuaciones, utilizarlas en interés de la sociedad, pero no pueden cambiarlas o abolirlas”. Sin embargo, el marxismo occidental descifra la dialéctica como la relación especifica entre el sujeto y el objeto. Por consiguiente, si el primero considera la dialéctica ya constituida y que precede al hombre, el segundo sólo la entiende de forma empírica, es decir, se construye en virtud de la asociación de los individuos y por la praxis de esta unión. Recordemos que Gramsci decía de Labriola que éste “al afirmar que la filosofía de la praxis es autosuficiente e independiente de cualquier otra corriente filosófica, es el único que ha intentado construir científicamente la filosofía de la praxis”.

Por último, encontramos en el discurso sobre el pensamiento, una nueva oposición entre ambos “marxismos”. El marxismo ruso defiende la teoría que afirma que el conocimiento no es más que el reflejo de la realidad objetiva en el sujeto, por esta razón, objeto y sujeto son independientes, aunque se interrelacionen (léase Materialismo y Empirocriticismo de Lenin). Por su parte, el marxismo occidental no admite ninguna separación entre pensamiento y ser.

Ateniéndose a los principios en que se basa el marxismo occidental, una serie de filósofos nos han dejado sus legados, que en la actualidad podemos ver reflejados en las posiciones de determinados teóricos y partidos europeos. Sus principales valedores, Gramsci y Lukács, son abordados con especial atención y estudio.

Pero, como hemos señalado ya, y también veremos mas adelante, el marxismo occidental no es solo una interpretación diferente del marxismo de Marx y Engels con relación al marxismo soviético, sino que es, y este problema se manifiesta inapelable, una revisión profunda del marxismo-leninismo. La filosofía gramsciana difiere radicalmente de la definición que Lenin realiza en Materialismo y empirocriticismo, cuya tesis central trata de las cosas existentes fuera de nosotros e independientemente de nuestra conciencia. Gramsci por su parte, y lo podemos ver en su controversia con Bucharin, rechaza sin paliativos la explicación de un marxismo en términos puramente materialistas. Gramsci insiste en que, en la definición corriente del marxismo como materialismo histórico, se ha de “poner el acento sobre el segundo término “histórico” y no sobre el primero de origen metafísico”.

Y como tuvimos ocasión de comprobar anteriormente el marxismo occidental, en este caso Gramsci, duda sobre la dialéctica de la naturaleza de Engels: “Es cierto que en Engels (Antidühring) se hallan muchos puntos que pueden llevar a las desviaciones del Ensayo. Se olvida que Engels, a pesar del mucho tiempo dedicado, ha dejado poco material sobre la obra prometida para demostrar la dialéctica ley cósmica y se exagera al afirmar la identidad de pensamiento entre los dos fundadores de la filosofía de la praxis” (Quaderni, vol. II, c.11, p. 1449).

También al atacar a la ortodoxia, Lukács defiende su derecho a separarse de Marx y Engels para mejorarlos: “Por lo que concierne al marxismo, la ortodoxia se refiere exclusivamente al método. Se trata de la convicción científica de que en el marxismo dialéctico se ha descubierto el correcto método de investigación que este método puede ser potenciado, desarrollado y profundizado únicamente en la dirección indicada por sus fundadores. Pero también: que todas las tentativas de superarlo o de “mejorarlo” no han tenido ni podrán tener otro efecto que el de convertirlo en superficial, banal y ecléctico”.

Lukács es culpado firmemente, en la “Historia del marxismo” de Lubomír Sochor, “de limitar la ortodoxia marxista a método, y de devaluar los resultados obtenidos por aquel método; de rechazar la teoría del reflejo; de negar la dialéctica de la naturaleza y de proclamar un dualismo metodológico; de contraponer Marx a Engels; de negar la causalidad económica y la objetiva ley causal”. De cuyas acusaciones, lejos de asimilarlas para proceder a su retractación, Lukács, incluso se enfrenta a ellas reafirmándose.

Las bases teóricas del marxismo occidental originan desviaciones “prácticas” materializadas en tácticas antileninistas. Es sabido que el marxismo occidental no concede especial atención al reflejo de la realidad objetiva en la mente del hombre como engendrador y conductor de la conciencia. Es el hombre el que conduce la historia. Desde esta base, el individuo subjetivamente, aunque se trate de la clase obrera, puede construir su historia futura (socialismo) desde las entrañas del capitalismo constituyéndose en la clase hegemónica.

La hegemonía gramsciana se separa un tanto de las propugnas revolucionarias de Lenin. Pues si Lenin destaca la dirección política, ésta se transforma en Gramsci en dirección cultural, lo que implica que para Gramsci el momento de la fuerza es instrumental, quedando supeditada al instante de la hegemonía. En Lenin, no obstante, dictadura y hegemonía van unidas y en todo caso la fuerza es primaria y totalmente decisiva.

Gramsci defiende que el grupo revolucionario debe esforzarse en ser dirigente antes de conquistar el poder. Para el dirigente italiano, la actitud revolucionaria se hace posible cuando la clase en el poder, aun siendo dominante todavía, se muestra incapaz de resolver los problemas de orden colectivo, y de imponerse cultural y moralmente. Siendo éste el caso de la burguesía, por lo que el proletariado debe oponer un “bloque histórico” de fuerzas heterogéneas cimentadas por la visión contemporánea comunista del mundo. Una lectura exagerada, a veces sesgada, otra utilizada interesadamente de su obra ha contribuido a la formación del Eurocomunismo, a la táctica del compromiso histórico con la Democracia Cristiana, que desnaturalizó primero al Partido Comunista Italiano y después lo hizo desaparecer y dio lugar también a las teorías revisionistas de Lucien Seve, filósofo miembro del Partido Comunista Francés.

En consecuencia, Gramsci llega a la conclusión que en Occidente el choque revolucionario nunca será frontal y limitado a golpear al Estado. Se trata de atacar en profundidad a las instituciones civiles en su conjunto. En definitiva, para el partido comunista el objetivo, a diferencia de las posiciones leninistas, debe ser el de desgastar la sociedad burguesa, conquistando los puntos vitales de la sociedad civil, creando las premisas para acceder al poder, por desgaste. Algunos observadores modernos conceden crédito excesivo al planteamiento gramsciano y desde sus bases aplauden y ensalzan en conferencias, simposios, seminarios etc. la labor de Lula en Brasil, a la par que soslayan cualquier inferencia positiva que pueda emanar de Venezuela y Cuba.

Así pues, a diferencia de Marx y Lenin, que incluían la “sociedad civil” en las estructuras o relaciones económicas, Gramsci la identifica mas bien como parte de las superestructuras, que operan como momento de elaboración de las ideologías y de las técnicas de consenso.

En los años 90 y con motivo de la desaparición de la Unión Soviética, una pléyade de teóricos reavivan con mayores bríos tácticas y estrategias pseudorevolucionarias dimanantes de las ideas gramscianas de la lucha de desgaste. Tal es el caso de Lucien Seve, que apoyándose en supuestos fallos que llevaron a la URSS hacia su derrumbe, propone tácticamente la necesidad de ir conquistando los lugares estratégicos de la economía burguesa, hasta ir reduciendo las diferencias entre el trabajo manual y el intelectual. Sería la revolución procesal:

“Este cambio profundo en la manera de enfocar la visión histórica y sus contenidos estratégicos cambia otro tanto la cuestión del poder político. ¿”Conquistar el poder”? Pero ¿de qué manera cuando el dominio del capital parece tan aplastante, y empezando por la empresa o la localidad y hasta los poderes centrales y los grandes medios informativos, pasando por todos los campos de la “sociedad civil”, su monopolio directo o indirecto casi no tiene límites? Aquí se pone en entredicho toda la concepción tradicional de la revolución vinculada a una percepción demasiado estrecha de lo político: si no hay “sencillamente un poder que tomar”, derrocar el Estado solo puede consistir en un “proceso para tomar los poderes, transformarlos, dejar atrás algunos y sobre todo crear otros nuevos” – proceso en el cual los éxitos notables “de arriba” presuponen no solo nuevas relaciones de fuerzas “abajo” sino la transformación de todo el enfoque en todos los niveles, desde las acciones cotidianas hasta los importantes momentos institucionales” (Lucien Seve, Comunismo: ¿Qué segundo aliento?).

El propio pensamiento de Gramsci acerca de la congregación de fuerzas heterogéneas se convierte en su negación, pues éste es el reflejo de las condiciones históricas, económicas y políticas, resultando como aseguraba Lenin en la teoría sobre el reflejo. Las condiciones objetivas independientes de la voluntad del hombre son las que impelen a la III Internacional a formular el “Frente Unico”, para conseguir los frentes populares que instaurarían las Republicas Democráticas Populares. Pero a diferencia del “compromiso Histórico” y de la táctica de desgaste, los Frentes Populares se basaron en los principios revolucionarios leninistas y del conocimiento del momento histórico para culminar las tareas democráticas burguesas. Liquidados los vestigios feudales y finalizada la revolución democrática burguesa, la lucha es frontal contra el estado capitalista, después se sustituirán las instituciones capitalistas por las proletarias. Nada de proceso, nada de desgaste, sólo pura revolución.

Los continuadores del marxismo occidental, no tienen en cuenta la perennidad de las circunstancias que concurrieron entre 1920 y 1945 y que ocasionaron la necesidad de los frentes populares como instrumento de las democracias populares, en su constitución previa a la dictadura del proletariado. Y desde hace años especulan en torno a las superestructuras, en torno a la idea, con formulaciones estrictamente académicas, olvidándose de la práctica real, de la lucha de clases, de los movimientos de masas. Lo lamentable es que a esta dejación se la quiere alimentar con bases teóricas que niegan la lucha de clases: “De esta manera, la formación marxista de varias generaciones fue marcadas por un determinismo algo primitivo según el cual el curso de la historia lo determinaría en “última instancia” el desarrollo de las fuerzas productivas “materiales” consideradas en sí, última garantía del porvenir socialista -al que corresponde de manera unilateral en los años setenta un voluntarismo izquierdista para el cual “la lucha de clases lo decide todo” (Lucien Seven, Comunismo: ¿Qué segundo aliento?).

Estemos alertas, prestemos gran atención, pues asistimos a un período (reflujo del movimiento obrero) propicio para la incubación de nuevas formas de revisionismos. La confusión, la inconcreción, las trampas teóricas, rasgos característicos que se desprenden del “marxismo occidental”, se ocultan tras la verborrea radical. Los principios de la Dictadura del Proletariado, del acceso al poder por el proletariado y sus aliados tras derrocar al estado capitalista, sustituidos por Republicas Democráticas Populares anacrónicas, están en peligro de extinción en los programas de muchos partidos que se reclaman del marxismo-leninismo. Las influencias de un tiempo crítico para el Movimiento Comunista Internacional aún no superado son enormes, así como su distorsión teórica, y están siendo asumidas con dudosa facilidad. Pero, todo se lleva a cabo con el señuelo de la investigación para descubrir maneras modernas de hacer que entierren las inveteradas tácticas leninistas, que para muchos han quedado obsoletas, refutadas por la historia; aunque la vergüenza de manifestarlo públicamente les impida plasmarlas en los programas, problema, que sin embargo, solucionan en la practica porque ésta les abre la posibilidad de irlas rechazando.




Comunicado reunión del Trabajadores para constituir un Frente

Nos hemos reunido en Mairena del Alcor un grupo reducido de trabajadores y parados, animados por la misma preocupación: el estado actual que presenta el movimiento obrero en la comarca de Los Alcores.

Tras un debate pormenorizado constatamos la imposibilidad de abordar con profundidad los múltiples problemas laborales de la comarca  (Carmona, El Viso del Alcor, Mairena del Alcor y Alcala de Guadaira) sin unirlos a los de la totalidad de la provincia de Sevilla, dado que forman un todo, pues existe una interconexión entre nuestros pueblos y la capital y aún mas allá de sus fronteras. Trabajadores de la capital se desplazan a los poligonos de nuestros pueblos y de otras comarcas y viceversa, lo que nos ha obligado a una reflexión de carácter provincial.

 

De la reunión surgió el compromiso de continuar con el intercambio de opiniones, ampliando las reuniones con todo trabajador que desee participar con el propósito de enriquecer nuestras reflexiones y de buscar soluciones colectivas.

Por tal motivo, consideramos oportuno recoger en este documento nuestras primeras impresiones, al objeto de que sirvan de base para los sucesivos debates, con la salvedad, de que no se trata en modo alguno de un texto acabado y con el único objetivo de servir de referencia para el inicio de las discusiones, que nos conduzcan a la búsqueda de vías de solidaridad, que a la postre y como fin prioritario se convertirán en el pilar mas firme, a la vez que en un espléndido acicate para reactivar el movimiento obrero  y popular de la provincia.

PRIMERAS REFLEXIONES

Despues de 30 años de democracia la provincia de Sevilla continua presentando un estado social lamentable, sin que los sucesivos gobiernos del Estado, ni los autonómicos dispongan las medidas precisas para acabar con sus dolencias.

Los 141.800 parados,  colocan a nuestra provincia en el primer puesto de Europa en número de desempleados, de lo que devienen gravísimas consecuencias que perturban el normal desenvolvimiento de las familias; fracturan la convivencia civil y contribuyen a la creciente pérdida de los valores éticos y culturales. Sevilla está herida de muerte.

Los datos son elocuentes:

·         En España la tasa de parados es del 11,71%, mientras que en Sevilla alcanza el 18,52%

·         El 96,1% de los contratos realizados en Sevilla son temporales

·         1 de cada 4 contratos registrados en el INEM dura menos de un mes

·         El 78% de los trabajadores de la provincia tienen un salario inferior a 800 euros incluídas pagas

·         El 12% de los trabajadores sevillanos están empleados sin cotizxación a la seguridad social

·         Andalucia concentra el 59% de los pueblos mas pobres de España, siendo Sevilla, junto con Malaga y Granada las provincias que lideran la clasificación.

·         Mientras los pueblos mas ricos de España superan los 12.000 euros de renta, en los pueblos andaluces, entre ellos los de Sevilla no llegan a los 8.000 euros.

Las inferencias propias del desempleo en la provincia de Sevilla se manifiestan en

·         El deterioro de la convivencia familiar

·         El aumento del consumo de drogas. Sevilla es la tercera de España en trafico y consumo de drogas

·         El incremento de la prostitución. Actualmente cuenta con 4.500 prostitutas de clubs y 165 callejeras.

·         El fracaso escolar, ocupando la primera plaza de las provincias españolas

·         Las enfermedades despresivas. Sevilla cuenta con los pueblos (Mairena del Alcor) en donde se producen mas suicidios entre la juventud

·         Junto a Malaga, Sevilla es la provincia andaluza donde se cometen mayor número de delitos comunes, fundamentalmente contra la vivienda.

·         Asimismo, Sevilla en los últimos años, ha experimentado un crecimiento del 10% de desahucios por impago de las hipotecas.

Por parte de la patronal, los gobiernos central y autonómico y en algunas ocasiones por los sindicatos y partidos políticos, se propaga la idea de que la culpa de la inexistencia de industrias o del traslado de empresas a otros lugares se halla en relación directa con los salarios de los trabajadores. Esta es una propaganda convenida para hacer que los trabajadores no nos movamos por mejorar nuestras condiciones de vida, pero no contiene rigor científico alguno. En Sevilla el coste laboral es un 9% mas barato que la media nacional y entre un 11 y 12% inferior a los de Barcelona, Pais Vasco y Madrid y sin embargo, lejos de recuperar y extenderse el tejido industrial de la provincia, éste se deteriora por dia.

El análisis nos conduce hasta el fondo del sistema capitalista concebido para el lucro de las empresas en detrimento de la calidad de vida de los trabajadores.

En Andalucia existen 267.863 explotaciones agrarias con tierras, en una superficie total de 6.095.670 hectáreas de las que el 54, 97% las detentan un 3% de terratenientes.

La dedicacion de grandes extensiones de tierras a cotos privados de caza para la diversion de los ricos, priva a los pueblos de su capacidad productiva y de la posibilidad de conformar un tejido industrial basado en la transformación del producto agrario.

Las escasísimas grandes empresas ubicadas en la provincia o son extranjeras o dependientes de empresas matrices catalanas, vascas, madrileñas y valencianas, por lo que se lleva a cabo la explotacion de las riquezas autóctonas por parte de la burguesía extranjera y nacional que exportan la materia prima y el dinero producido en nuestra provincia a otras zonas para extraer mayor rentabilidad.

EL COMPORTAMIENTO DE LOS SINDICATOS

La actitud de deteterminados sindicatos en manos de un funcionariado para el que lo unico que cuenta es la protección de su propio puesto de trabajo ha provocado la insolidaridad, fragmentando a las clases trabajadoras, por lo que cada centro de trabajo se ve obligado por sí mismo a enfrentarse a una patronal fuerte y unida. Una situación así posibilita el “liderazgo” del funcionariado sindical para llevar a la práctica su política de pactos con la patronal.

Despues de 30 años de legalidad, ni los sindicatos mayoritarios ni las alternativas surgidas como contestación a su política han dado un solo paso al frente para construir la gran CENTRAL UNICA que necesitamos los trabajadores, ni se vislumbra dicha posibilidad por ahora. Cada sindicato defiende su parcela de poder como garantía de su propia supervivencia sin importarles nada que los intereses de las clases trabajadoras sean comunes. Este tipo de comportamiento ha generado la discordia entre los obreros de un mismo centro de trabajo, cundiendo la enemistad y el enfrentamiento entre ellos, en vez de ir cimentando sicologicamente las bases para la unidad, poniendolos  de esta forma a merced de la depredación de su patrón.

Asimismo, los sindicatos han impuesto una forma de conducta a los comités de empresas por ellos controlados, por la que se prescinde de la participación de los trabajadores. Han convertido a los miembros de los comités de empresas (no dudamos de su honestidad) en pequeños burócratas que hacen y deshacen a su capricho dirigidos por los funcionarios de los sindicatos.  Poco a poco, los integrantes de los comités de empresas se han ido transformando en arrogantes leguleyos, que se dedican a la interpretación de las leyes y al ser estas contrarias a los trabajadores, les conduce al freno, a la inactividad y a poner en manos de la justicia burguesa la solución de los problemas laborales. Es evidente que los miembros de los comités de empresas, imbuidos por el sindicalismo actual y dadas las enseñanzas recibidas por parte de sus centrales, llegan a creer que dicha conducta es la que corresponde. Llegando también, al convencimiento de que convocar una asamblea al año o ante un hecho consumado, los hacen democráticos. En realidad se trata de asambleísmo, donde la mayoría de las veces el comité convoca sin previo orden del día, exponen y los trabajadores votan, sin que éstos tengan tiempo de documentarse  para argumentar sus decisiones las que toman conducidos por la inercia, por la influencia negativa de las representaciones sindicales y por la falta de conciencia a la que se han visto abocados por la conducta que observan los sindicalistas aburguesados.

Actualmente, la vida sindical de los comités de empresas, salvo contadas excepciones, se asemeja a la vida parlamentaria del pais, en donde los trabajadores no participan y se acomodan, delegando en sus representantes para que estos decidan por ellos, con un conformismo provocado que orilla en la indolencia.

LA PATRONAL

Debido a la fragmentacion de la clase obrera, al letargo en el que se ve sumida por el hacer de los sindicatos, al tipo de sindicalismo no participativo, se suceden las componendas por arriba entre los funcionarios de los sindicatos y la patronal, permitiendo a ésta, que sin freno alguno, avance y avance, no solo en lo economico (recordemos que  el salario del sevillano y que el coste laboral de la provincia es un 9,2% mas barato que la media nacional y entre un 11 y 12% que Barcelona, Madrid y País Vasco), sino que ademas se encuentran sin ataduras para imponer el terror no respetando los derechos de los trabajadores, amenazando constantemente a estos con despedirlos si no se avienen a sus dictados. Siendo los trabajadores de las pequeñas empresas los que mas sufren sus consecuencias, dado que en estas entidades resulta mas dificil emprender una respuesta contra las tropelías de la patronal.

En muchos casos y para interferir la posibilidad de la aparición de grupos de trabajadores que deseen luchar por sus derechos, la patronal maniobra descaradamente promoviendo elecciones sindicales y colocando a sus fieles y mansos acólitos (traidores, jefes, familiares etc.) como delegados sindicales y miembros de Comités de empresas, llegando incluso a crear sindicatos amarillos.

  ¿ES POSIBLE REACTIVAR EL MOVIMIENTO OBRERO?  

El Movimiento Obrero Sevillano ha dado muestras de su quehacer y valentía en la defensa de sus intereses en momentos muchos mas peligrosos como fue la dictadura franquista. Aún tenemos en la memoria, las grandes concentraciones de trabajadores de toda Sevilla a las puertas de FASA RENAULT, cuando sus trabajadores luchaban por equipararse en sueldos con sus compañeros de Valladolid. De igual forma procedieron los trabajadores de la provincia en las puertas de Landis & Gyr  (Fabrica de Contadores) en presencia de la policia que actuó violentamente y a tiros, con ocasión de presentar la empresa expediente de regulación de empleo, o cuando fueron expulsados tres trabajadores de CASA por protestar de las malas condiciones de la comida servida en los comedores de dicha factoria. La respuesta al juicio de los trabajadores fue masiva de ahdesión y solidaridad por parte de los obreros sevillanos y de la provincia, o cuando en una pequeña empresa de Alcala de Guadaira fue despedido un trabajador y todo el metal sevillano en manifestación se dirigió al centro de trabajo hasta lograr la readmisión. A nuestras cabezas afluyen datos, momentos emotivos, las muestras de solidaridad con trabajadores de SACOM, CEBESA, SIDERURGICA, URALITA, etc.

La diferencia entre ese ayer y hoy no es otra que la mediación sindical que ha dado via libre a los gobiernos para la implantación de leyes antiobreras y ha posibilitado que la patronal se envalentone, se sienta fuerte para no respetar siquiera las pequeñisimas parcelas de derechos y libertades de los trabajadores.

  HOY COMO AYER LA SOLIDARIDAD ES PRIMORDIAL. Por esta razón, los trabajadores hoy reunidos consideramos que en todas nuestras reuniones ha de primar el principio de la solidaridad por lo que hacemos un llamamiento a todo trabajador/a afiliado o no a los sindicatos a debatir la actualidad de nuestro movimiento que podría concretarse en la celebración periódicas de reuniones en los siguientes términos:

  En esta misma dirección,  EL FRENTE UNICO DE TRABAJADORES  se defenderá de aquellos intrusos que intervengan con fines contrarios, como es el de medrar, dividir, fomentar el enfretamiento entre sindicalistas dentro del frente por pertenecer a sindicatos distinto al suyo.

Sin duda la patronal y el sindicalista aburguesado no están interesados en que se trastoquen las condiciones actuales de las que extraen beneficios propios.

Consideramos que el FRENTE UNICO DE TRABAJADORES no pretende convertirse en ningun sindicato, aunque presionará con todas sus fuerzas a las distintas centrales existentes para que comiencen a desbrozar el camino para la constitución, primero de una intersindical que nos lleve a la construcción de una CENTRAL UNICA DE TRABAJADORES.

Por su composición EL FRENTE UNICO DE TRABAJADORES, es un movimiento socio-político en el que puede participar no solo trabajadores, sino como hemos hecho referencia anteriormente, estudiantes, amas de casa, parados, profesionales etc.  que estén de acuerdo con el principio de solidaridad que propugnamos.

En definitiva la intención de los reunidos es iniciar el proceso que desemboque en  un FRENTE DEL PUEBLO que luche por la transformación de las estructuras económicas, raiz de todos los males, cuyo programa será la síntesis de los debates que discurrirán en el seno del FRENTE.

Mairena del Alcor 24 de Junio del 2005.

El PCOE adoptó la resolución de que sus militantes si menoscabo de su afiliación y labor sindical deben participar en las reuniones del Frente, por considerar que gran parte de sus objetivos es asumido por el Partido.

SI DESEA PARTICIPAR EN LAS REUNIONES DEL FRENTE PUEDE CONFIRMARLO A TRAVES  DE NUESTRO E-MAIL pacoobes@hotmail.com     pcoe@pcoe.net




La falsa polémica Stalin-Trotski y los intereses del imperialismo

La desaparición de la Unión Soviética fue durante largos años objeto de un encendido debate, como no podía ser de otra forma. La izquierda revolucionaria precisaba una urgente recolocación ideológica y algo se iba consiguiendo. Mas el camino que se había escogido era un tanto peligroso para la apología capitalista. Poco a poco, las causas que motivaron el desplome soviético exigían esfuerzos de temple y de comprensión, a la vez que imponía un talante innovador y vivificante. El comunismo internacional se escindió en principio, en virtud de la explicación que hallaba a acontecimiento tan extraordinario, entre los que afirmaban que la URSS pereció por sus propios defectos (autodestrucción del socialismo) y entre los que encontraban apoyo para sus tesis de la destrucción del socialismo en la intervención foránea, como elemento primordial y determinante. Posteriormente, la estricta observancia de la dialéctica obligó al empleo de ambos supuestos en sus justos términos, algo que ha costado lo suyo, en tiempo y en polémica, pero que al final ha arbitrado el raciocinio preciso. En la desaparición de la Unión Soviética han intervenido factores internos y externos. Llegar a tal resolución fue un paso decisivo y extraordinario, para extraer conclusiones realmente beneficiosas que puedan ser manejadas en la tarea de desbrozar el camino que nos ha de conducir al anhelado futuro. Y se llegó a convenir por una inmensa mayoría de comunistas, que el momento clave lo marca el XX Congreso del PCUS, sin duda el colofón de las luchas intestinas que se libraron en la sociedad soviética hasta entonces. La correlación de fuerzas se había deslizado hacia el lado de los reformistas. Y estas circunstancias evidenciaban que Stalin, sin olvidar sus defectos y sin desdeñar sus virtudes, se encontraba en la orilla opuesta, de otra forma es impensable hallar la razón lógica de una crítica tan desaforada por el oportunismo y simultáneamente, tan celebrada por la propaganda burguesa, a la que se le abrió las puertas de la calumnia y de la exageración. Por fin, en el Movimiento Comunista Internacional, y como reflejo del mismo en el comunismo doméstico (en este caso el español) se acercaban las posturas mas dispares, alimentando sólidas esperanzas de una unificación superadora de inveterados desencuentros. Una consecuencia extraordinaria de las discusiones clarificadoras nos la muestra el reconocimiento universal a Cuba de los partidos comunistas, que se erige también, en elemento dinamizador y aglutinante del Movimiento Comunista Internacional.

En la actualidad son pocos los partidos (revolucionarios) que la cuestiona (salvo partidos trotskistas). Ambos razonamientos, es decir, el conocimiento de las causas que indujeron a la desaparición de la Unión Soviética y el reconocimiento a Cuba, se convierte en un esplendido acicate para sanear el malherido Movimiento Comunista. Pero, lo que es bueno para el comunista no puede serlo para el burgués. Por pura deducción, la vuelta atrás en las discusiones, incidir en las viejas heridas, desviar la atención de las fuerzas revolucionarias, equivale a fortalecer las posiciones imperialistas y a mantener incólume el actual estado de cosas. En definitiva, solo beneficia al imperialismo en momentos de crisis como el presente. Y he aquí, que Trotski, delegando en sus acólitos modernos, fieles a su patrón ideológico, después de muerto, vuelve a actuar como quintacolumnista dentro del comunismo internacional, sacando del apuro a la ideología burguesa, que pese a sus inusitados esfuerzos, veía como de nuevo sus enemigos de clase encontraban puntos de reencuentro. De nuevo, el antiguo empeño de la apología burguesa de querer enterrar el leninismo, centro vital sobre el que continua gravitando el comunismo de nuestros días, encuentra asiento en el trotskismo contemporáneo, estableciendo al unísono una polémica tan falsa como desviadora: Trotsky o Stalin, se nos quiere imponer a los partidos comunistas, cuando el planteamiento correcto es: oportunismo o leninismo. Hoy arrecian artículos, informes, simposios, seminarios que versan sobre los horrendos crímenes de Stalin y sobre las excelencias de Trotski al que consideran hermano gemelo de Lenin. Se nos presenta a Trotski como el mejor continuador de las ideas de Lenin, con quien lo compartió todo y por supuesto, se evoca a un Stalin antileninista y antisoviético. Ante tal disyuntiva el comunista poco avezado, puede, al menos, caer en la tentación de fomentar las discusiones, que a la postre tienen por objetivo evitar que los partidos consoliden su identidad ideológica y que además se entreguen a la tarea de penetrar en el movimiento obrero y popular. El triunfo del trotkismo sobre el “stalinismo”, sería, como veremos, la derrota del leninismo. Celia Hart, Ted Grant y Alan Woods, entre otros, se envalentonan tras las muchas posibilidades que ofrece la burguesía, que siempre ha ofrecido, para difundir a través de sus medios los postulados oportunistas. Unas cuantas preguntas bastarían para delatar las múltiples formas que adopta el trotkismo para arremeter contra Lenin. La fundamental, es atribuir a Stalin los tres principios que desenmascaran al trotskismo como comunismo ultrarrevolucionario y pequeñoburgués, que fueron defendidos, primero por Lenin:

• La construcción del socialismo en un solo país

• La refutación de la revolución permanente

• La Paz de Brest-Litovsk

La identidad Lenin-Trotskismo es una táctica oportunista moderna, que aún muchos grupos trostkistas no acaban de digerir, pues siguen odiando a Lenin y atacando a Cuba (véase España), y fotografía fielmente al trotskismo de todas las épocas “Trotski jamás ha tenido una opinión firme en un solo problema serio del marxismo, siempre “se ha metido por la rendija” de tales o cuales divergencias, pasándose de un bando a otro. En estos momentos se halla en la compañía de bundistas y liquidadores. Y estos señores no tienen muchos miramientos con el partido. “El derecho de las naciones a la autodeterminación.- Lenin”. El trotskista moderno carece de escrúpulos a la hora de tergiversar los acontecimientos históricos, con tal de demostrar la homogeneidad ideológica de Lenin y Trotski. Refiriéndose a los sucesos de Hungría del 1956, Ted Grant (Rusia de la Revolución a la contrarrevolución Pag. 259) dice: “Inmediatamente después de la denuncia de Stalin por Kruschev, estalló la Revolución Húngara de Octubre de 1.956. Los trabajadores organizaron comités revolucionarios, a los que no llamaron soviets porque el dominio estalinista había hecho que la palabra apestara. Sin embargo, de manera instintiva trataron de volver a las ideas de Lenin y Trotsky”.

Pero lo que el trotskismo defiende como revolución obrera, no es mas que el intento de restauración del capitalismo por parte de la burguesía: La victoria relativamente pacífica de la revolución socialista dio a la burguesía húngara la siguiente ventaja: aunque fue liquidada su base económica, su poder, como resultado de la expropiación, conservó no obstante, en un amplio sentido, sus cuadros y un papel político activo. A ello contribuyó el hecho de que, dado el carácter específico de nuestro desarrollo, no destruimos inmediatamente después de 1945 el aparato estatal burgués, salvo la policía y el ejército, sino que lo fuimos transformando. De este modo, durante un período relativamente largo y en forma considerable, la burguesía pudo conservar incluso su influencia en la administración estatal y en las decisiones de problemas económicos y culturales. He ahí por qué, después del 23 de Octubre de 1956, la burguesía supo, en unos cuantos días y de forma suficientemente eficaz, organizar de nuevo sus filas y actuar como una fuerza política activa (Janon Kadar –Artículos y discursos escogidos, 1957-1960).

El mimetismo trotskista llega a extremos insospechados, tal es la conducta inescrupulosa de Celia Hart cuando enarbola el simbolismo popular de los cubanos para rodear de argumentos creíbles a su increíble defensa de Trostky. Vivir en Cuba y citar a José Martí es un argumento demasiado magro para atraer la atención de los comunistas, pero ni por esa. Porque la revolución cubana, niega la idea de la “revolución permanente”. Pero, tanto empeño en reivindicar a Lenin, por quienes lo han considerado en otras épocas enemigo mortal, nos suscita una pregunta cardinal. ¿Por qué no se llaman marxistas-leninistas, en vez de trotskistas? Porque en el fondo no es a Stalin, sino a Lenin a quien se quiere refutar, a quien se quiere relegar a su mínima expresión: a simple instigador de la revolución. Para el trotskismo actual, Lenin nace y muere en el 1.917, pues si no hubiese existido, Trotski, su alma gemela le hubiese sustituido sin advertir su ausencia. Otros compañeros y autores han expuesto ya con total claridad, cual fue el comportamiento de Trotski en relación con el partido bolchevique, los sindicatos, etc. y cual era el concepto que Lenin tenía de él. He aquí algunas frases de Lenin, sólo con ánimo recordatorio:

Por eso creemos que ha de aumentar inevitablemente el número de marxistas polacos que se reirán de la inexistente contradicción que ahora exacerban Semkovski y Trotski

Trotski era partidario del boicot ¡Bravo, camarada Trotski! Y cuanto más frecuentes sean en Rusia los intentos liberales y liquidadores incluido, claro está, Trotski) de trasladar a nuestro país esta excelente cualidad, mas resuelta debe ser nuestra réplica)

Cuantos se interesan por el movimiento obrero y el marxismo en Rusia saben que en Agosto de 1912 se formó un bloque integrado por los liquidadores, Trotski, los letones, los bundistas y los caucasianos. Basta recordar estos hechos notorios para ver la escandalosa patraña que Trotski difunde

Los veteranos del movimiento marxista en Rusia conocen bien la figura de Trotski y para ellos no vale la pena describirla. Pero la joven generación obrera no la conoce y es preciso hablar, porque es una figura típica para los cinco grupitos del extranjero que, de hecho, vacilan también entre los liquidadores y el partido

Es evidente, que Lenin es la antítesis de Trotski, ahí están sus libros. Toda presunción de asimilarlos es un vano intento de disipar el leninismo, para condenar sus principios en la persona de Stalin. Esto es inapelable. Si Trotski y Lenin es una misma persona ¿por qué razón los trotskistas emplean tácticas reaccionarias y no leninistas? Su inclusión en los partidos socialdemócratas es una de las muchas muestras claras de que cuanto dicen y predican, son frases para la confusión. Mi intención no es defender a Stalin, frente al trotskismo, otros lo han hecho con gran tino imposible de superar, lo que me propongo es que los leninistas, dirijamos la discusión hacia los verdaderos planteamientos: Oportunismo (Trotski) o Leninismo ( Lenin). Una última cuestión, si se lee a Stalin, se puede comprender el leninismo sin haberlo leído. Si se lee a Trotski sin conocer a Lenin se puede llegar, mejor dicho se llega a odiar el leninismo.

Partido Comunista Obrero Español