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Saludo a la FSM en su aniversario

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) queremos expresar nuestra felicitación a la Federación Sindical Mundial por su aniversario. Una trayectoria de lucha obrera iniciada tras la Segunda Guerra Mundial, que significó la victoria del socialismo sobre el imperialismo, y que 78 años después sigue defendiendo los valores de la unidad de clase y el internacionalismo proletario por la superación del sistema capitalista de producción.

Trasladamos a la FSM todo nuestro apoyo en su labor de fortalecer el sindicalismo de clase y combativo en el mundo y esperamos que la celebración de su aniversario sea exitosa y sirva de impulso para el desarrollo del trabajo que tiene por delante su organización.

Hacemos un llamamiento desde el Partido Comunista Obrero Español a los miles de militantes obreros adscritos a la FSM en el estado español a la unidad sindical en una central sindical única que barra de una vez por todas al sindicalismo amarillo financiado por el Estado español, anhelo de la clase obrera en nuestro país, y sirva de herramienta a los trabajadores para la dura lucha que deben librar en su objetivo de derrotar a los monopolios y el imperialismo.

La lucha sindical, defendiendo honestamente los principios de la Federación Sindical Mundial, será la única que permitirá al proletariado cumplir sus objetivos históricos de emancipación como clase.

 

¡POR UN SINDICALISMO DE CLASE Y COMBATIVO!

¡CONTRA EL CAPITALISMO Y LA EXPLOTACIÓN DEL GÉNERO HUMANO!

¡VIVA LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL!

 

Madrid, 3 de octubre de 2023

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Informe del Comité Central sobre el proceso de unidad de acción de los comunistas lanzado en 2020

Tras un análisis profundo de la situación por parte del Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (PCOE), el pasado 18 de abril de 2020 acordó –a tenor de la situación de crisis profunda del capitalismo internacional y, particularmente del español, y la ofensiva de la burguesía contra la clase obrera, bajo la coartada de una pandemia– llevar a cabo un llamamiento público, que se hizo el 22 de abril de 2020, a los partidos que se reclaman del comunismo al objeto de tejer la unidad de acción mediante la conquista de un programa reivindicativo y de acción para llevarlo a la clase obrera.

Nuestro partido, el pasado día 9 de junio de 2021, informó mediante comunicado público “SOBRE EL PROCESO DE UNIDAD PLANTEADO POR EL P.C.O.E. HACE UN AÑO[1]  sobre cuál fue la respuesta de los diferentes partidos comunistas con los que contactamos, de tal modo que explicamos detalladamente los sucesos con los partidos PCE(r) y PCTE que, de una manera u otra, rechazaron el proceso de unidad de acción planteado por nuestro partido.

En dicho comunicado público de 9 de junio de 2021, señalábamos también lo siguiente:

Sin lugar a dudas, el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) ha sido el Partido que más receptivo se ha manifestado para con nuestra propuesta inicial desde un primer momento, compartiendo ambos la necesidad de avanzar por la vía propuesta por el PCOE. Por todos es conocido el proceso que ambos partidos iniciamos así como los documentos suscritos por ambos partidos, el marco programático para la unidad de acción de los comunistas y el Protocolo conjunto PCPE-PCOE por el que ambos partidos nos comprometemos a profundizar en el camino hacia la unidad orgánica de ambas organizaciones, creando instrumentos para ello. Sobre los pasos dados por ambos partidos, ambas organizaciones hemos hecho diversas comunicaciones públicas donde hemos explicado el desarrollo del proceso conjunto y, como no puede ser de otro modo, serán ambas organizaciones las que comuniquen al respecto del estado del proceso unitario.

 

Como puede comprobarse, el pasado 9 de junio de 2021, advertíamos que “serán ambas organizaciones las que comuniquen al estado del proceso unitario”. A nadie se le escapa que esa comunicación jamás ha visto la luz.

El pasado 16 de junio de 2021 hubo una reunión bilateral entre nuestro partido y el PCPE donde uno de los acuerdos fue el de hacer un comunicado público conjunto de balance, ese comunicado al que el PCOE hacía referencia en comunicado público del 9 de junio.

En dicha reunión bilateral de 16 de junio de 2021 el PCPE, a través de su secretario general, Julio Díaz, y miembro del Comité Central de dicho partido, Carmelo Suárez, manifestaron su acuerdo de manera verbal con la vigencia del Marco Programático para la Unidad de Acción de los Comunistas suscrito por ambos partidos en julio de 2020 y comunicado a la clase obrera en agosto de 2020. Sin embargo, introducían una retórica que en la práctica justificaba la paralización del proceso de unidad de acción, persistiendo en el incumplimiento que el PCPE ha hecho siempre de la ejecución de dicho Marco Programático y, además actuando cobardemente pues los hechos del PCPE no han expresado otra cosa que su pretensión real de cambiar sobre la marcha la agenda política y el Marco Programático suscritos, verbalizando una cosa que quedaba rechazada por sus hechos en un ejercicio de filibusterismo político –totalmente alejado de la ética comunista– sustentado con el argumento de “actuar con una inteligencia superior” que  se traducía en:

  • Avanzar donde coincidimos”.
  • No violentar a las organizaciones en sus posiciones. Poniendo como ejemplo el republicanismo o el trabajo en CCOO”.
  • Realizar un debate en base a las necesidades de la militancia y no desde lo abstracto”.

Desde el PCOE quedamos estupefactos pues creíamos que coincidíamos en el Marco Programático por la Unidad de Acción de los comunistas que ambas organizaciones firmamos libremente. ¿Acaso no coincidimos en la totalidad del Marco Programático por la unidad de acción y por eso lo firmamos?

Ese “avanzar donde coincidimos” es la traducción del PCPE a la justificación del incumplimiento permanente de los acuerdos suscritos en julio de 2020. Ese “no violentar a las organizaciones en sus posiciones” y la realización de “un debate en base a las necesidades de la militancia y no desde lo abstracto” es la justificación del PCPE a la paralización desde el principio de la ejecución del Marco Programático para la Unidad de Acción de los Comunistas y, en el fondo, ese debate que el PCPE plantea – nunca de manera abierta y franca, como debiera ser – es para tratar de desnaturalizar el Marco Programático para la Unidad de los Comunistas y adaptarlo a las contradicciones existentes en el seno de dicha organización.

Para el PCOE este proceso con el PCPE ha pasado por diferentes fases:

Una primera fase, entre abril y julio de 2020, donde las máximas direcciones de los dos partidos tuvimos un debate franco y constructivo, donde coincidíamos en la necesidad de desarrollar la unidad de acción de los comunistas en el Estado español y, donde el PCPE vio necesario, además, dar pasos hacia la exploración de la edificación de la unidad orgánica entre ambos partidos, planteando un protocolo conjunto para conquistar la unidad orgánica entre los dos partidos, protocolo que desde el PCOE vimos correcto y que, además, enriquecimos.

El fruto del trabajo conjunto de ambas direcciones se plasmó en un diagnóstico de la situación actual consensuado por ambas organizaciones y, como respuesta a dicho diagnóstico, la materialización tanto del Marco Programático por la Unidad de Acción de los Comunistas como del protocolo conjunto PCPE-PCOE, los cuales fueron llevados a los máximos órganos de ambos partidos entre Congresos, sus Comités Centrales, que aprobaron dichos acuerdos.

Una segunda fase entre agosto y noviembre de 2020 donde, como era lógico por otro lado, el PCPE estaba plenamente centrado en la celebración de su XI Congreso, con lo que prácticamente el proceso se hallaba paralizado. A pesar de ello, los órganos intermedios de ambos partidos –tanto comités regionales como nacionales– se reunieron para ir divulgando en sus correspondientes ámbitos de manera conjunta los acuerdos alcanzados e ir coordinándose para llevarlos a la práctica.

Una tercera fase entre diciembre de 2020 y octubre de 2021 donde empezó a reunirse la Comisión Ideológica, que en todo este tiempo únicamente ha abordado dos puntos ideológicos: “el fascismo y la caracterización del Estado español”, por un lado, cuya tesis de partida fue realizada por el PCOE y, por otro lado, la tesis “política de alianzas, la táctica y la estrategia en el proceso de acumulación de fuerzas en el camino a la revolución socialista” cuya tesis de partida fue realizada por el PCPE. En ambos asuntos se acreditaron las diferencias ideológicas entre ambos partidos. También se reunió la Comisión de Seguimiento, en donde se constataba el ínfimo grado de cumplimiento del Marco programático en la práctica.

En esta tercera fase, se trataba de llevar a la práctica el marco programático suscrito por ambas organizaciones. Sin embargo, es en esta fase cuando se produce una dialéctica de desarrollo desigual.

Cuando se trata de llevar a término las cuestiones del Marco Programático que, en opinión del PCOE, son las más importantes como es el desarrollo de la política de masas –el desarrollo del Frente Único del Pueblo o del Frente Obrero Por el Socialismo– y el fortalecimiento del sindicalismo de clase en el Estado español -al objeto de incrementar la influencia de los comunistas tanto en los centros de trabajo como en el movimiento popular e ir tejiendo esa influencia en organización unitaria de la clase obrera, donde confluyan todas las luchas de los diferentes sectores del proletariado hoy inconexas en una única lucha de clases contra la burguesía y el Estado en una dirección revolucionaria de cuestionamiento del Estado y del capitalismo– el proceso es paralizado completamente por el PCPE.

Sin embargo, cuestiones no contempladas dentro del Marco Programático y donde tampoco hay acuerdo ideológico, como es la cuestión del feminismo o la cuestión del republicanismo en términos burgueses, son introducidas por el PCPE en diferentes territorios como elemento para forzar al PCOE a actuar tal y como quiere el PCPE en dichos territorios o, de lo contrario, paralizar unilateralmente el proceso conjunto, como por ejemplo ha ocurrido en Murcia. Paralización que se ha dado en otros territorios directamente por mero desinterés de las organizaciones del PCPE o por otros motivos internos de dicha organización que repercuten e interfieren en el desarrollo del proceso de unidad.

Cuando se trata de llevar a cabo cuestiones que para el PCPE son importantes, como por ejemplo fueron las elecciones madrileñas, ambas organizaciones se implican en el trabajo, donde es de justicia reconocer el papel tan activo que el PCPE tuvo en dicho proceso electoral.

El desarrollo práctico arroja que el proceso de unidad en Andalucía se halla paralizado. Sin embargo, el PCPE nos ha manifestado la participación del PCPA en determinados frentes de masas con militantes del PTE en determinadas localidades. En Castilla la Mancha el proceso está paralizado; en Cataluña pausado; en la Región de Murcia paralizado unilateralmente por el Comité Regional del PCPE con el beneplácito del Comité Central del PCPE; en la Comunidad de Madrid paralizado, en la Comunidad Valenciana paralizado, según el PCPE en dicho territorio porque su órgano intercomarcal en la provincia de Valencia se encuentra “desmembrado y descoordinado”. Sin embargo, esa razón que les impide desarrollar el Marco Programático signado con el PCOE sí le permite trabajar, tal y como nos han señalado, “en una unidad de acción en algunos frentes en los que coinciden” con otras organizaciones como el PCE(ml), P(ml)T u OCR, así como trabajar con la Intersindical Valenciana, alejándose con nitidez del acuerdo suscrito en julio de 2020. Y así podemos seguir en el resto de territorios donde el PCPE tiene paralizado o pausado el proceso. Todo ello se trata y se constata en las escasas reuniones de la Comisión de Seguimiento donde por parte del PCOE se pone sobre la mesa la necesidad de desatascar el proceso y de avanzar en el cumplimiento de lo acordado y el PCPE lanza balones fuera dilatando la situación mortecina del proceso y tratando de evitar la celebración de dichas Comisiones de Seguimiento.

Y una cuarta fase entre noviembre de 2021 y febrero de 2022, donde estando todo totalmente paralizado, nuestro partido inició un proceso colectivo de reflexión y debate interno para evaluar el proceso iniciado con el PCPE en abril de 2020, para evaluar los acuerdos firmados en julio de 2020 y para determinar qué respuesta da nuestro partido a la situación. El fin de semana del 29 de enero de 2022, y tras conocer la valoración de los órganos inferiores del Partido, nuestro Comité Central resolvió que no tiene sentido mantener vivo artificialmente un proceso que los hechos han demostrado que está muerto y que no tiene posibilidad de desarrollo, de vida, y consecuentemente lo que hay que hacer es certificar lo que la realidad impone, que no es otra cosa que la defunción de dicho proceso.

Adoptada la decisión por parte de nuestro Comité Central de poner punto y final a un proceso que lleva mucho tiempo fenecido en la práctica, no hemos decidido hacer pública esta decisión hasta el día de hoy porque queríamos trasladarlo al PCPE previamente en una reunión marcada para el día 6 de marzo.

 

Valoración del PCOE

 

Nuestro Partido considera que la unidad de los comunistas es una necesidad vital para la clase obrera. Es la condición sine qua non para el cumplimiento de su misión histórica: derrocar revolucionariamente el capitalismo e imponer revolucionariamente el socialismo desarrollando la dictadura del proletariado hasta alcanzar el comunismo.

Para el PCOE, como comunistas que somos, la unidad de los comunistas no sólo es una necesidad y una exigencia sino que es una parte integrante de nuestra esencia, de nuestro programa, especificada en el capítulo 9 del mismo. Para nuestro partido hay tres aspectos cardinales que debemos tener en consideración, y reseñar, con respecto de la unidad:

  1.  La unidad de los comunistas es la unidad de la clase obrera.
  2. La unidad de la clase obrera sólo puede realizarse desde el interior de la clase obrera, desde su parte más avanzada que es el Partido.
  3. La unidad de los comunistas sólo puede hacerse en lucha y confrontando a muerte al oportunismo.

Por ello, y a pesar de este proceso frustrado, nuestro Partido apuesta abiertamente por la unidad de los comunistas y lo seguirá haciendo. Sin duda, los hechos y el grado de conciencia existente en el seno del Movimiento Comunista Español han hecho inviable el planteamiento formulado por el PCOE en abril de 2020. Sin embargo, la unidad de los comunistas sigue siendo una necesidad vital de la clase obrera para poderse emancipar, para poderse liberar de la opresión capitalista y, consecuentemente, pueden contar con nuestro Partido para conquistar esa unidad; unidad que, sin duda, debe hacerse desde el terreno de la práctica, de la unidad de acción.

Es necesario tener siempre presentes las enseñanzas de Lenin, que nos señalaba que “la unidad es necesaria para la clase obrera. La unidad sólo puede realizarse mediante una organización única cuyos acuerdos cumplan concienzuda y voluntariamente todos los obreros conscientes. Discutir el problema, expresar y oír opiniones distintas, conocer el criterio de la mayoría de los marxistas organizados, estampar este criterio en una resolución y cumplir honestamente esa resolución es lo que se llama unidad en todas las partes del mundo y por toda la gente sensata”.

En lo concerniente a este proceso hemos de señalar que el PCPE firmó unos acuerdos con el PCOE los cuales no ha cumplido.

En los acuerdos firmados señalamos que trabajaríamos por el “derrocamiento de la monarquía y la construcción revolucionaria de una República Socialista. República Socialista, fundamentada en el poder de la clase obrera, capaz, de construir un nuevo paradigma que construye una España que sea la unión de pueblos y naciones libres y soberanas”. Siendo claro que ambas organizaciones debíamos defender al unísono en el movimiento republicano la República Socialista como expresión de la dictadura del proletariado, nos hemos encontrado que dentro de dicho movimiento los camaradas del PCOE nos hemos quedado solos defendiendo la República Socialista, que es la construcción revolucionaria que ambos partidos suscribimos que debíamos defender. El escollo no ha sido, pues, que el PCPE atribuya la coletilla del “carácter confederal” a la República Socialista, cosa que el PCOE tampoco ve, sino que el PCPE dentro del movimiento republicano se mimetiza con los sectores de la burguesía que defienden la república, en términos burgueses. De hecho, por poner un ejemplo, en lugares como Toledo, mientras nuestros camaradas defendieron la posición acordada en el Marco Programático para la Unidad de Acción de los comunistas suscrito por los dos partidos, defendiendo la República Socialista y que ésta estuviera entre las consignas, el PCPE nos recriminó este hecho, señalándonos que lo importante era el movimiento unitario. Finalmente el PCPE acudió con las consignas propias de una república, en términos burgueses, y mimetizado dentro de ese movimiento republicano, llamando movimiento republicano unitario a un movimiento donde la clase obrera no está presente y donde en la práctica se establece una alianza con el oportunismo, una alianza interclasista con personajes, algunos de ellos, abiertamente antimarxistas.

Otra cuestión acordada, con respecto de la política de masas, integrada en el punto 11 del Acuerdo, fue que ambos partidos debíamos fortalecer “al sindicalismo que desarrolla una práctica clasista confrontado con todas las políticas de pacto social y conciliación de clases, apoyando tanto a los sindicatos amigos como afiliados a la Federación Sindical Mundial (FSM) en el Estado español, así como apoyar un proceso de unidad de acción y unidad orgánica de todos los sindicatos de la FSM en una única central sindical de clase”. Sin embargo, en la reunión bilateral del pasado 16 de junio de 2021 de ambos partidos, el PCPE nos plantea que hay que flexibilizar esta posición y que lejos de atacar y combatir a CCOO hay que considerar que “dentro de ese sindicato hay militantes comunistas honestos del PCPE” y que había que establecer una táctica para intervenir dentro de CCOO, de tal modo que contravenían lo acordado en julio de 2020 por ambos partidos. Sin embargo, cuando desde el PCOE les señalábamos si lo que pretendían era modificar el Acuerdo Marco que lo dijeran de manera abierta, el PCPE siempre respondía que no. El PCOE tiene claro que CCOO es una parte del Estado, es un sindicato traidor y que la posición del PCOE es fortalecer el sindicalismo de clase, el sindicalismo de la FSM en el Estado español, que es lo que impulsa y contempla el Acuerdo Marco por la unidad de acción de los comunistas que suscribimos con el PCPE en julio de 2020.

Otra cuestión acordada en el punto 11 del acuerdo fue, con respecto “de la situación de doble esclavitud que viven las mujeres trabajadoras en el capitalismo, hecho que dificulta su incorporación a la organización revolucionaria. Las organizaciones comunistas debemos comprometernos en promover desde lo concreto la incorporación a la lucha y la organización de las mujeres trabajadoras, en plenitud de igualdad respecto al hombre trabajador – ambos componen la clase obrera – pues su emancipación y la ruptura de las cadenas de la opresión a la que este sistema les condena sólo podrá acabar siendo una realidad plena con la emancipación de su clase”. Por consiguiente, el Acuerdo es nítido: la emancipación de la mujer trabajadora sólo será realidad con la emancipación de la clase obrera, o lo que es lo mismo, con la imposición del socialismo y la dictadura del proletariado. Sin embargo el PCPE pretende teñir este punto acordado con el color del feminismo, desviando la lucha por el socialismo a la lucha contra el patriarcado. Aspectos todos ellos no contemplados en el Marco Programático para la unidad de acción de los Comunistas suscrito por ambos partidos. Y es que el PCOE considera que el feminismo es ideología burguesa, totalmente ajena al marxismo-leninismo.

Ante estos hechos expuestos, se entiende perfectamente cuando el PCPE el 16 de junio de 2021 en la reunión bilateral que mantiene con el PCOE nos señalaba lo de:

  • “Avanzar donde coincidimos”.
  • “No violentar a las organizaciones en sus posiciones. Poniendo como ejemplo el republicanismo o el trabajo en CCOO”.
  • “Realizar un debate en base a las necesidades de la militancia y no desde lo abstracto”.

En realidad todo ello se traduce en que el PCPE tiene hipotecas en el movimiento republicano, en CCOO y en el movimiento feminista que le impiden llevar a cabo este proceso de unidad, que le impiden cumplir con lo que firmaron en julio de 2020.

Fundamentalmente estos elementos expuestos hacen que el acuerdo suscrito por ambos partidos no se haya podido abrir camino como deseábamos. Hemos de señalar que ideológicamente PCOE y PCPE somos dos partidos diferentes, y sin duda la concepción ideológica de los partidos ha sido también otro elemento que ha impedido el cumplimiento de la meta que nos planteamos ambas organizaciones. Sin embargo, nos hemos centrado fundamentalmente en la cuestión práctica, y en el incumplimiento sistemático de lo acordado, que es lo que ha determinado que el proceso iniciado en abril de 2020 el PCOE hoy lo dé por cerrado.

Este proceso al PCOE le ha servido para conocer mejor aún al Movimiento Comunista Español. Y aunque haya resultado fallido, nuestro partido tiene la voluntad inquebrantable y el deber de seguir trabajando por la unidad de los comunistas, que es la unidad de la clase obrera y la garantía de la emancipación del proletariado.

 

Madrid, 6 de marzo de 2022

COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

[1] https://analisis.pcoe.net/sobre-el-proceso-de-unidad-planteado-por-el-p-c-o-e-hace-un-ano/




Resolución del VIIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la guerra imperialista en Ucrania

Desde 2013, cuando se produjo el golpe de Estado de Maidán, apoyado y financiado por el imperialismo estadounidense y europeo, una sangrienta guerra civil se ha estado sucediendo en Ucrania. Una injerencia imperialista que dura ya casi nueve años y donde las potencias occidentales lo han apostado todo al fascismo para lograr su tan ansiado golpe de Estado, llegando incluso a asesinar en 2018 al Presidente de la República Popular de Donetsk, Alexander Zajarshenko, demostrando que el imperialismo aborrece la paz y lo apuesta todo a la barbarie y la reacción.

 

El fracaso del imperialismo de la OTAN en Ucrania, donde una parte del pueblo ucraniano ha resistido con valentía los embates del fascismo, ha obligado a los monopolios estadounidenses a exigir a sus aliados criminales y terroristas en Europa una mayor presión en la zona. Así, Estados Unidos está tratando de crear una barrera de contención contra la influencia geopolítica de Rusia en Europa, lo cual se ejemplifica rápidamente si observamos el cerco realizado al país ruso con bases militares, la transformación de países del entorno en Estados-títeres abiertamente fascistas como Polonia, Hungría o la propia Ucrania y la realización de numerosas maniobras militares como Sea Breeze, Defender-Europe 21 y Steadfast Defender 2021 sobre la zona del Mar Negro, que provocan una escalada de tensión bélica entre la OTAN y Rusia por el control geopolítico de la zona y los recursos petrolíferos y gasísticos que allí se encuentran.

 

Por su parte, la oligarquía extractiva rusa sabe muy bien la importancia geoestratégica de dominar dicho enclave, ya no sólo por los recursos mencionados, sino también por su posición respecto al este de Europa y al oeste de Asia. Así, la posición que debemos tomar los comunistas, los marxistas-leninistas, es la de luchar por la paz entre los pueblos y por la guerra entre clases, negando cualquier conflicto armado entre estados imperialistas, luchando enérgicamente contra nuestra burguesía nacional y convirtiendo la guerra civil en guerra revolucionaria por el socialismo, como contribución a la revolución proletaria mundial.

 

Ucrania es, desgraciadamente, el ejemplo vivo de cómo actúa el imperialismo, de cómo el reparto de la riqueza en el mundo se efectúa por medio de la fuerza y el dominio; de cómo los imperialistas no dudan en derramar la sangre de los trabajadores en sus disputas por el control geopolítico de los distintos rincones del mundo. Demuestra, además, cómo de podrido está una parte del Movimiento Comunista Internacional, que subordina la línea revolucionaria y se arrodilla ante Rusia, llegando incluso al absurdo de negar su carácter imperialista.

 

En este momento histórico, donde las potencias imperialistas ven como decrecen sus tasas de ganancia y se encuentran en un callejón sin salida ante la automatización y robotización de la producción, la naturaleza del capitalismo los conducirá a una guerra interimperialista de dimensiones colosales como consecuencia del desarrollo de las contradicciones dentro del capitalismo a nivel mundial.

 

A tenor de lo expuesto, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español manifiesta:

 

  1. Nuestra más absoluta solidaridad internacionalista con la resistencia y lucha de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk.
  2. Denunciamos la injerencia en Ucrania y la guerra entre bloques imperialistas que está teniendo consecuencias trágicas para el pueblo ucraniano.
  3. Condenamos a los monopolios americanos y europeos que, en su disputa frente a los oligarcas rusos, son los máximos responsables de la miseria que vive el pueblo ucraniano.
  4. Defendemos que para liquidar el fascismo que oprime con sangre a los pueblos del mundo es preciso acabar con quien le insufla energías renovadas constantemente; el capitalismo.
  5. Establecemos la revolución socialista y la dictadura del proletariado como el único camino posible que pueden emprender los trabajadores del mundo para acabar con la barbarie, la explotación y la opresión imperialista.

 

Madrid, 29 de enero de 2022

PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del VIIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la restitución de la calle Crucero Baleares en Madrid

El pasado 17 de enero el Ayuntamiento de Madrid, con José Luis Martinez-Almeida a la cabeza, restituyó el nombre de “Crucero de Baleares” al callejero del distrito de Puente de Vallecas. Lo hace para cumplir la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que ordena este restablecimiento.

 

El Crucero de Baleares fue uno de los barcos que participó en el bombardeo de población civil indefensa durante la guerra civil española. Entre los días 6, 7 y 8 de febrero de 1937, miles de refugiados (niños, ancianos, hombres y mujeres) que se habían ido concentrando en Málaga empujados por el avance de las tropas fascistas de Queipo de Llano, emprendieron una huida desesperada por la carretera costera de Málaga a Almería bajo las bombas de la aviación italiana y alemana, los obuses de los cruceros Canarias, Almirante Cervera y Baleares, y los disparos de las tanquetas de los camisas negras italianos. Este ataque de un ejército moderno contra la población civil que huye indefensa fue un hecho inédito que desgraciadamente se repetiría unos meses después sobre Gernika, Barcelona y unos años más tarde en toda Europa.

 

Este sangriento episodio, también conocido como la Desbandá, es un testimonio de arrostre y dignidad de quienes resistieron bombardeos, disparos por aire, mar y tierra, pasando hambre, frio y agotamiento antes que vivir de rodillas ante la barbarie fascista.

 

A tenor de lo expuesto, el Partido Comunista Obrero Español resuelve:

 

  1. Denunciamos y condenamos esta práctica del fascista alcalde de Madrid, digno heredero de aquellos fascistas que masacraron a la población civil en la carretera de Málaga a Almería, demostrando con estos actos su desprecio por los represaliados y asesinados por el fascismo criminal y mostrando su alineamiento abierto con el fascismo.
  2. El fascismo es la ideología del Estado español. En consecuencia, las leyes le amparan y las instituciones de éste, como el TSJM, lo avalan con sentencias a su gusto y medida.
  3. La única manera de acabar con el fascismo es poniendo fin a la raíz del problema: el capitalismo y su Estado burgués que lo implementa. La construcción del socialismo y la puesta en marcha de la dictadura del proletariado es la única solución que tiene la clase obrera para avanzar hacia una sociedad libre de fascismo, de explotación y de miseria.

 

¡Socialismo o barbarie!

 

Madrid, 29 de enero de 2022

PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del VIIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la unidad de los comunistas

La unidad del proletariado es la unidad de su vanguardia, la unidad de los marxistas-leninistas. Sin la unidad de los comunistas jamás podrá haber unidad de clase para que el proletariado cumpla su misión histórica. Pero esta ansiada unidad sólo podrá tejerse y construirse por la clase obrera misma a través de su vanguardia, de su parte más avanzada en términos de conciencia de clase y organización. Una organización donde los intereses de la minoría se subordinen a la mayoría y donde lo acordado y aprobado por la mayoría sea ley para todos. Esto es la unidad del proletariado organizado en torno al principio del centralismo democrático. Y es el partido comunista el instrumento que librará la lucha de clases a nivel mundial. Sin embargo, como ya advirtió el camarada Lenin:

 

«No puede haber unidad […] con los políticos obreros liberales, con los desorganizadores del movimiento obrero, con los infractores de la voluntad de la mayoría. Puede y debe haber unidad de todos los marxistas consecuentes, de todos los defensores del marxismo íntegro y de las consignas no recortadas, independientemente de los liquidadores y sin ellos.

 

¡La unidad es una gran obra y una gran consigna! Pero la causa obrera necesita la unidad de los marxistas, y no la unidad de los marxistas con los enemigos y falseadores del marxismo»

 

El Movimiento Comunista Internacional hoy se halla todavía atravesado por el oportunismo, el amiguismo, el revisionismo y, por ello, se encuentra totalmente fraccionado. Y esta cruda realidad, fruto de los vicios y podredumbres ideológicas del pasado, se constata echando un vistazo a la realidad de las fuerzas que se reivindican del comunismo tanto a nivel nacional como internacional.

 

La lucha encarnizada contra todos los elementos que dinamitan el movimiento obrero revolucionario y que lo desvían del socialismo debe ser emprendida por un eje que una a los partidos comunistas al objeto de conquistar la organización única de la vanguardia. Este proceso de unidad debe hacerse, por un lado, en el terreno de la práctica revolucionaria y, paralelamente, mediante la confrontación ideológica con los enemigos de la clase obrera y, sobre todo, para fortalecer la organización comunista unitaria.

 

A tenor de lo expuesto, el Partido Comunista Obrero Español resuelve dar un paso adelante para contribuir en la construcción de una nueva Internacional Comunista, que se sustente en un programa que abrace con fidelidad el marxismo-leninismo y cuyos ejes fundamentales sean:

 

  1. Defensa de la dictadura del proletariado como única alternativa posible a la dictadura de la burguesía y única forma de Estado proletario para desarrollar el socialismo.
  2. Lucha implacable contra la burguesía y todo tipo de lacayos de éstos, los reformistas de todo tipo y el fascismo.
  3. Determinación nítida de lo que es el imperialismo y las potencias imperialistas que manejan el orden mundial.
  4. Confrontación radical contra el socialchovinismo y el socialpacifismo.
  5. Abolición de la democracia, que no es más que una forma de Estado, y reivindicación de que la única patria que tenemos es la humanidad liberada de toda explotación. Los obreros no tenemos pertenencia nacional, sino hermandad con todos los explotados y parias de la Tierra.
  6. Ruptura total con los sindicatos amarillos pertenecientes a la Confederación Sindical Internacional y, por contra, fortalecer el sindicalismo de clase encuadrado en la Federación Sindical Mundial.
  7. Impulsar la lucha revolucionaria y la construcción de órganos de poder popular para la confrontación contra el Estado burgués y el electoralismo burgués.
  8. Adhesión inquebrantable al internacionalismo proletario y depuración de todo tipo de ideología burguesa.

 

Madrid, 29 de enero de 2022

PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del VIIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español por el desarrollo del Frente Único del Pueblo

Carlos Marx, en el prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política señalaba lo siguiente:

 

Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.

 

La robotización, la automatización de la producción, demuestra que el desarrollo de las fuerzas productivas hoy es infinitamente superior al desarrollo que éstas tuvieron a lo largo del siglo XX, un desarrollo de las fuerzas productivas inimaginables para las mentes de aquéllos que vivieron en el siglo XX.

 

La automatización de la producción implica la negación del capitalismo en tanto niega lo esencial de éste, como es la apropiación de la plusvalía generada por el obrero. Con la automatización de la producción se desarmoniza completamente la composición orgánica del capital en favor del capital constante y en detrimento del capital variable que es el que genera plusvalía.

 

La automatización de la producción implica un cambio en la base económica y, consecuentemente, esta revolución de la base económica también revoluciona la superestructura que la misma engendra. Así, pues, nos hallamos en palabras de Marx en la época de revolución social, en la época donde dentro de la formación socioeconómica capitalista se confrontan dos sistemas económicos, el viejo sistema capitalista y el sistema superior que lo sucederá responsable de la armonización de las fuerzas y las relaciones de producción, el socialismo.

 

Hoy el desarrollo de las fuerzas productivas ya no se corresponde con el capitalismo sino con un modo de producción superior, el socialismo, unas fuerzas productivas que han creado las condiciones materiales para el socialismo y que entran en colisión con las relaciones de producción capitalistas, correspondiendo acompasar las relaciones de producción a unas fuerzas productivas que chocan con la propiedad privada sobre los medios de producción, la cual objetivamente será arrasada por el desarrollo de las fuerzas productivas.

 

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

1)  Acentuar el proceso de fortalecimiento ideológico del Partido para que con el ensanchamiento del Partido podamos dar un nuevo salto cualitativo. El fortalecimiento del PCOE hoy es el fortalecimiento de la vanguardia comunista del proletariado en el Estado español.

2)   Priorizar la actividad revolucionaria del partido así como el trabajo de masas. En este sentido es necesario desarrollar un trabajo orientado en desarrollar los órganos de poder popular de la clase obrera, ensanchándolos y haciéndolos confluir en un Frente Único del Pueblo que unifique las luchas de los diferentes sectores de la clase obrera en una única lucha de clases contra el capitalismo y la burguesía de tal manera que éstos órganos de poder popular de la clase obrera se vayan contraponiendo al Estado burgués y vayan erigiéndose en el embrión del futuro Estado de la clase obrera, piedra angular para imponer la Dictadura del Proletariado.

 

Madrid, a 29 de enero de 2022

PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del VIIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español rechazando la Reforma Laboral y de las Pensiones

El pasado 1 de junio de 2018, las fuerzas políticas que, un año y medio más tarde, votaron a favor de la investidura del Gobierno de coalición entre PSOE y PODEMOS-IU/PCE – autodenominado por ellos mismos como el Gobierno “más progresista de la historia de España”, en lo que sin duda es un insulto a la inteligencia y un desprecio a la historia de este país – apoyaron la censura del Gobierno corrupto y reaccionario de Mariano Rajoy, secundando abiertamente sus nocivas políticas. Y es que el programa de gobierno presentado por Pedro Sánchez en dicha moción de censura fue el del mantenimiento de las políticas del gobierno que se censuraba. Así, desde BILDU a ERC, pasando por PODEMOS-IU/PCE todos dieron su voto a un programa de gobierno que mantenía:

 

  • La reforma laboral de Rajoy de 2012 que, a su vez, profundizaba la agresión contra la clase obrera de la reforma laboral del PSOE de 2010.
  • La Ley Mordaza.
  • La política económica impuesta por los monopolios, por la UE.
  • La reforma de las pensiones de Rajoy.
  • La negación del derecho a la autodeterminación.
  • Etcétera.

 

Las fuerzas de la “izquierda” del sistema nos dijeron entonces que la regeneración en España era cambiar la corrupción pepera -Gürtel, caja B, Castor, Erial, Guateque, Bárcenas, Lezo, Púnica, Pokemon, etcétera– blanqueando al PSOE, que no olvidemos son los del GAL, caso Juan Guerra, Filesa, EREs, facturas falsas de UGT, Invercaria, Fondos Jeremie y un largo etcétera.

 

La obra del Gobierno del PSOE y de PODEMOS-IU/PCE desde enero de 2020, como se está pudiendo comprobar, no es más que la de proseguir con la dirección del Estado capitalista actuando de manera tan reaccionaria y antiobrera como hacía el PP y cómo lleva haciendo este Estado heredero del Franquismo desde hace más de cuatro décadas.

 

Un gobierno que, como no puede ser de otra manera mientras persista el capitalismo, está arrodillado ante los monopolios, ante la UE y ante la OTAN y que ejerce la represión contra la clase obrera, como lo ha demostrado el Secretario General del PCE en sus declaraciones defendiendo la represión policial contra la clase obrera en el rechazo del encarcelamiento de Pablo Hásel o defendiendo recientemente los compromisos de España como socio de la OTAN en su política de perro rastrero y faldero de los EEUU con respecto del conflicto interimperialista en Ucrania.

 

Por tanto, no es de extrañar que este gobierno de PSOE y PODEMOS-IU/PCE arremeta contra la clase obrera y salga a defender con uñas y dientes a los monopolios, sus instituciones y sus políticas. Socialfascistas y oportunistas siguen donde llevan más de cuatro décadas instalados: limpiando las botas a los monopolios y traicionando y vendiendo a la clase obrera.

 

La última traición y venta a la clase obrera, el último servicio a la burguesía, está en los llamados Fondos de Recuperación, 140 mil millones de euros que la UE otorga al Estado español siempre que éste haga dos reformas cardinales: la reforma de las pensiones y la reforma laboral. Dos reformas que este infame gobierno de PSOE-PODEMOS-IU/PCE no ha tenido escrúpulos en hacer arremetiendo vilmente contra la clase obrera.

 

Con la reforma de las pensiones de este criminal Gobierno se endurecen las condiciones para acceder a la pensión, retrasándose la edad de jubilación, elaborando una fórmula de cálculo de la base reguladora con objeto de minimizar las cuantías de las pensiones y aumentar la pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas y se abona el terreno para privatizar las pensiones.

 

Con la reforma laboral el criminal Gobierno del PSOE-PODEMOS-IU/PCE engaña nuevamente a la clase obrera, al no derogar las reformas laborales de 2010 de Zapatero y de 2012 de Rajoy, las cuales reafirman manteniendo las cuantías de despido y sus causas, no recuperando nada en cuestión de salarios de tramitación ni indemnizaciones de despido improcedente (que siguen en 33 días por año con un tope de 24 mensualidades) ni en prestaciones del FOGASA, manteniendo la precariedad laboral, la capacidad empresarial de alterar unilateralmente las condiciones de trabajo (artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores) así como la distribución irregular de la jornada o la movilidad funcional. Además, amplían el campo de acción de las ETTs como agencias privadas de colocación empleando para ello el contrato fijo-discontinuo. Una reforma laboral hecha para adaptar el mundo del trabajo a las necesidades de los empresarios en el nuevo marco del desarrollo de la automatización y la robotización, donde decaerá de manera importante el número de horas de trabajo y para aligerar el coste laboral a la patronal mediante la fórmula de los ERTEs. Y todo ello lo hacen con el apoyo de los esbirros sindicales de CCOO y UGT, auténticos traidores de la clase obrera que no dudan en servir a la patronal a cambio de dineros públicos y subvenciones.

 

El gobierno de PSOE-PODEMOS-IU/PCE junto con el sindicalismo vertical del Estado de los capitalistas (CCOO-UGT) no han dudado en servir la sangre de la clase obrera a la Unión Europea para recibir 140 mil millones de euros que repartirá entre los empresarios y que pagaremos los trabajadores con nuestras vidas. 140 mil millones que, por otro lado, incrementarán la deuda pública que, como es obvio recaerá sobre los hombros de la clase obrera toda vez que el Gobierno “más progresista de la historia” sostiene un sistema fiscal donde los empresarios pagan cada día menos impuestos y los trabajadores son cada día más sangrados por un Estado parásito que lo único que merece es ser liquidado y enviado a la basura y, junto con él, a todos aquéllos que viven de traicionar y vender al pueblo trabajador.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

1)  Denunciar ante la clase obrera al gobierno de socialfascistas (PSOE) y oportunistas (PODEMOS-IU/PCE) así como a los corruptos sindicatos CCOO y UGT que demuestran, una vez más, ser una marioneta de los monopolios y ser enemigo jurado de la clase obrera.

2)  Denunciar con mayor fuerza ante la clase obrera a las traidoras centrales sindicales CCOO y UGT, que son un instrumento más del Estado de los capitalistas que no dudan en traicionar a la clase trabajadora, siendo los mayores responsables de la desorganización y la alienación de la clase obrera en este país.

3)  Hacer un llamamiento a los trabajadores afiliados a CCOO y UGT a romper con la afiliación a dichos sindicatos y fortalecer las filas del sindicalismo de clase, de los sindicatos afiliados a la Federación Sindical Mundial (FSM).

4)  Instar, asimismo, a los sindicatos afiliados a la FSM del estado español a avanzar y fortalecer este sindicalismo de clase y combativo a través de un proceso de unificación con el objetivo de aunar las fuerzas, hoy dispersas y divididas en pequeñas organizaciones, y lograr una sola central de clase y combativa fuerte y capaz de encarar los objetivos de la clase obrera para la superación del sistema capitalista.

5)  El PCOE hace un llamamiento a participar en todas las manifestaciones y acciones de rechazo de la Reforma Laboral y de la Reforma de las Pensiones realizadas por este Gobierno vendido a la UE y a la patronal, empezando por la manifestación que se celebrará el próximo día 3 de febrero frente al Congreso de los diputados convocado por sindicatos de clase.

6)  El PCOE llama a la unidad de todas las luchas, empezando por la lucha de pensionistas – contra la reforma de las pensiones – y de la clase obrera contra la reforma laboral, así como la de otros sectores que conforman el proletariado, unificando todas las luchas en una única lucha de clases contra la burguesía, su sistema económico capitalista y su Estado construyendo el Frente Único del Pueblo, instrumento clasista necesario para que la clase obrera pueda emanciparse y acabar con todos aquéllos parásitos al servicio del Capital que nos niegan una vida digna.

 

Madrid, a 29 de enero de 2022

PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La falacia de ‘lo queer’

Federico Engels en el segundo prólogo escrito para el Manifiesto Comunista aseguraba lo siguiente:

“La idea central que inspira todo el Manifiesto, a saber: que el régimen económico de la producción y la estructuración social que de él se deriva necesariamente en cada época histórica constituye la base sobre la cual se asienta la historia política e intelectual de esa época, y que, por tanto, toda la historia de la sociedad -una vez disuelto el primitivo régimen de comunidad del suelo- es una historia de luchas de clases, de luchas entre clases explotadoras y explotadas, dominantes y dominadas, a tono con las diferentes fases del proceso social, hasta llegar a la fase presente, en que la clase explotada y oprimida -el proletariado- no puede ya emanciparse de la clase que la explota y la oprime -de la burguesía- sin emancipar para siempre a la sociedad entera de la opresión, la explotación y las luchas de clases; esta idea cardinal fue fruto personal y exclusivo de Marx”.

 

Es decir, que la aportación fundamental que Carlos Marx hizo a la historia de la humanidad, y que inspiraría a innumerables revolucionarios en los siglos XIX, XX y XXI, es que la política está subyugada, en cualquier caso, a las relaciones de producción y la superestructura que esta genera. Así, Marx llega al concepto de la lucha de clases y significa qué es un proceso revolucionario: cuando la contradicción de clases sociales opuestas se resuelve en favor de la clase oprimida.

Un texto básico como es el Manifiesto Comunista nos deja entrever que en el capitalismo, cuya relación de producción es la propiedad privada de los medios de producción, hay dos clases que se enfrentan: el proletariado y la burguesía. Así, la clase trabajadora se convierte en el sujeto revolucionario y sobre sus hombros se apoya el peso de la historia escrita conscientemente por el ser humano y el abandono de la prehistoria humana en la que nos hallamos inmersos. Esto es: la historia del socialismo y el comunismo.

Claro es para todos que los trabajadores son diferentes los unos de los otros. Incluso una pareja de gemelos consta de particularidades que los diferencian tanto de forma física como de forma psicológica. El marxismo ocupó la ardua tarea de ver que, a pesar de la diversidad de los trabajadores, lo cardinal de ellos es su papel de desposeídos, su propia condición de proletarios. Así, Marx escribiría:

“Socialmente, ya no rigen para la clase obrera esas diferencias de edad y de sexo.  Son todos, hombres, mujeres y niños, meros instrumentos de trabajo, entre los cuales no hay más diferencia que la del coste”.

 

No vemos en el Manifiesto ninguna referencia ni análisis hacia la desvalorización particular hacia el trabajo de la mujer en el siglo XIX, ni sobre la explotación infantil de la época y, sin embargo, eso no ha despojado al marxismo de la defensa a ultranza de la igualdad entre el hombre y la mujer y del rechazo visceral del trabajo infantil. Esto es porque dichas cuestiones son, como bien dijimos al inicio de este documento, consecuencia de las relaciones de producción del capitalismo premonopolista de la época. Claro es que autores comunistas posteriores dedicarán ríos de tinta a desmenuzar estas cuestiones particulares, pero todos esos análisis no son más que consecuencia de la base que Marx, Engels y posteriormente Lenin, han dejado.

El mundo actual, que no es más que la fase imperialista del capitalismo en absoluta bancarrota, conoce más al ser humano que hace dos siglos como consecuencia del desarrollo de la ciencia y la tecnología. En otras palabras, el mundo que nos rodea se entiende mejor hoy que en cualquier otro momento de la historia. Sin embargo, a pesar de toda esa evolución, las relaciones de producción siguen siendo exactamente las mismas que cuando Marx sujetaba su pluma y, por tanto, el sujeto revolucionario sigue siendo el mismo: los proletarios. Los comunistas tenemos claro que a quien se le ocurra dudar sobre esto está siendo un ignorante o un embustero.

Todo lo escrito hasta ahora es una obviedad y nada más que un resumen de algo tan vasto como es la ciencia marxista-leninista. Aun así, el capitalismo es una maquinaria que crea día sí y día también anticomunismo de todos los tamaños y formas; y en un mundo en la que la cantidad de información es tan extensa y accesible, es más fácil que los trabajadores se encuentren confusos y decidan asumir según qué luchas siguiendo a determinados grupúsculos que parecen haber leído a los clásicos del marxismo, pero que cualquier revolucionario que se precie sabe que no han entendido ni la mitad.

Concretamente, para las cuestiones LGBT, nos encontramos que determinados partidos y colectivos que se consideran dentro del Movimiento Comunista Español (MCE), aprovechan la mínima para teñir sus consignas reaccionarias de rojo y así llevar a los trabajadores hacia la reacción, colocando el énfasis donde no hay movimiento revolucionario sino reformismo.

El 29 de junio de 2021, el Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE) publicaba en su página web y en redes sociales su análisis sobre la proclamada “ley trans”, en el que aseguraban que dicha ley “constituye un problema para la lucha de la mujer y para las personas homosexuales”. Sus argumentos están basados, sobre todo, en la confrontación de la “realidad objetiva” contra la “autopercepción subjetiva” y derivados.

Al PCOE le sorprende poderosamente que el PCTE haga un análisis sobre una ley burguesa en concreto, separe a la mujer del hombre proletario y diferencie a los trabajadores homosexuales de quienes no lo son, porque si algo hemos aprendido los marxistas-leninistas es que:

  • Una ley en el capitalismo, promueva quien la promueva, es una reforma por definición. Independientemente de su contenido, la ley será aplicada o no en función de la composición de las instituciones del Estado. Como las instituciones en el Estado Español son capitalistas, actuarán siempre para garantizar y acentuar la explotación del hombre por el hombre, para servir los intereses de la burguesía.

El ejemplo más claro es que la Constitución franquista de 1978 dice defender el derecho a la vida digna, pero la realidad es que aplicar esa norma sería ordenar a las instituciones burguesas a que no consideren la vivienda como una mercancía. ¿Imaginamos al PCTE analizando la Constitución y legitimándola por incluir dicho apartado?

  • Los trabajadores (independientemente de cualquier condición) estamos siempre amenazados en el capitalismo. No son las leyes burguesas las que establecen una graduación sobre nuestra liberación, sino nuestra posición sobre las relaciones de producción, que en el capitalismo siempre es de desposeídos y explotados.

Por tanto, el nombrado análisis sólo puede caer en la categoría de reformismo y, por tanto, sólo puede destilar reacción en cada una de sus palabras. Sin embargo, ¿podríamos esperar otra cosa de un partido cuya máxima ambición ha sido estrechar las relaciones internacionales con el KKE, partido que se ha manifestado de una manera abiertamente homófoba?

Sin embargo, el PCTE no es el único con posiciones abiertamente reaccionarias y que obvia el sentido de clase de todo lo que nos rodea. Otras organizaciones que aunque se denominen comunistas o leninistas están totalmente alejadas del marxismo y que abrazan abiertamente la reacción llevan durante meses, sino años, atacando lo que ellos denominan “queer” y “posmoderno”. Tanto es así que fácilmente vemos que ya han construido todo su discurso en torno a estos temas y los ha capitalizado de buena forma a través de redes sociales.

Su estrategia política está basada en erigirse la alternativa ante diversos sujetos que escogen en función del discurso “progre” que tengan para que, por comparación, ellos salgan ganando. Así, se puede afirmar sin lugar a dudas que si el discurso feminista o LGBT no existiese, estos fascistas tampoco existirían debido a que el grueso de su repercusión viene de la confrontación con personajes más conocidos que ellos y sus ocurrencias de turno que cualquier fascista suscribiría.

Conociéndolos a través de las publicaciones en las que atacan leyes feministas, LGBT o migratorias (cuestión que ya hemos visto que es puro reformismo), cualquier reaccionario podría formar parte de estas organizaciones sin ningún tipo de problema, puesto que las reivindicaciones que se encontrarán son el “patriotismo revolucionario”, control planificado de las fronteras, defensa de la unidad de España, exaltación de la hispanidad, etcétera. Un cúmulo de categorías que un fascista desnortado es capaz de hacer suyas. Y si hubiese algún atisbo de reivindicación de la lucha de clases, puede ignorarlo fácilmente debido a que ellos no son conocidos por realizar esa labor, sólo es pura retórica.

Lo que hemos visto hasta ahora es que estas etiquetas “queer”, “progre” y “posmoderno” permiten a los reaccionarios estar en su salsa justificándolo envileciendo y desvirtuando completamente lo que es el comunismo, lo cual les retrata como auténticos fascistas al abrazar abiertamente el revisionismo. Es decir, su crítica a estos movimientos no es más que una falacia.

Desde el PCOE somos conscientes y respetamos cada una de las realidades de los seres humanos y consideramos que cualquier discurso que mínimamente aliente a atacar a estos colectivos minorizados merece nuestra más firme condena. Asimismo, defendemos y luchamos porque cada uno de los trabajadores, porque los seres humanos, puedan desarrollarse de manera multilateral e ilimitada.

Al mismo tiempo, somos conscientes que ante la incapacidad de la burguesía y sus instituciones de satisfacer las necesidades humanas, la situación actual se traduce en la mentira y la capitalización total de estos movimientos, llevando a sus elementos a cualquier lugar ajeno a la lucha de clases y fomentando el individualismo a través del desarrollo de la propia identidad.

La liberación del ser humano pasa inevitablemente por la abolición de la explotación de una clase social por otra. En estos términos, el desarrollo de las fuerzas productivas nos lleva a defender directamente la consecución del Socialismo como única democracia que permitirá a los trabajadores tomar las decisiones en su día a día, entre las cuales se incluye, como no puede ser de otra forma, la cuestión de la mujer y la cuestión LGBT. Por tanto, y como paso necesario para ello, es necesaria la construcción del Frente Único del Pueblo como punto común de todos los trabajadores e institución revolucionaria de clase  que enviará al Estado capitalista al basurero de la historia.

 

¡Por la liberación de los trabajadores!

¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Resolución del VII Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre el momento actual

Un día sí y otro también nos encontramos con los sicarios del Capital, ya sea en su forma de economistas, periodistas o miembros de los gobiernos señalando a los trabajadores del mundo que el capitalismo como lo conocemos se acabará en unas décadas, erigiéndose en auténticos pitonisos, o que la deuda de los Estados se pagará en varias décadas. Entre todos esos esbirros de los monopolios descuella el inútil presidente de Gobierno español, Pedro Sánchez, con sus planes “infalibles” que lo único que acreditan es la bancarrota de los Estados capitalistas y del imperialismo, el cual únicamente se sostiene por el engaño, la estafa, el pillaje y el crimen.

La realidad es que el imperialismo está totalmente quebrado. Sin duda Marx, al que los imperialistas y sus marionetas se empeñan en vilipendiar, acierta plenamente siendo el mayor castigo para los imperialistas la vigencia de su análisis, el cual brilla como el rayo en los días que corren. Así lo acredita la actualidad de la Ley de la Tendencia decreciente de la tasa de ganancia en el capitalismo, donde el desarrollo del imperialismo se empeña en acreditar la contradicción que se produce entre la tasa de ganancia y la tasa de explotación, demostrando que a mayor explotación menor ganancia para el imperialista. Asimismo, Marx afirmaba en el “prólogo a la contribución a la Crítica de la Economía Política” lo siguiente:

Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua.

Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrará siempre que estos objetivos sólo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización. A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso en la formación económica de la sociedad el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués. Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo.

Sin duda, el momento actual cumple las condiciones que Marx anunciaba para la desaparición de una formación social, como es la capitalista, no sólo por lo que nos arroja la contradicción expresada en la Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia en el capitalismo, sino porque el desarrollo de las fuerzas productivas hoy ya no se corresponde con el capitalismo – la automatización de la producción – y están madurando dentro de la “propia sociedad antigua”, la sociedad capitalista. Es, pues, en la época actual, cuando según Marx se da con exactitud la condición fundamental para la desaparición de la formación socioeconómica capitalista.

Los imperialistas hoy tienen en sus manos el desarrollo tecnológico y se ven obligados por las contradicciones mencionadas anteriormente a aumentar la automatización de la producción. Ello hace que a cada paso que da, el capitalismo monopolista y putrefacto se apuñala el corazón y cava su fosa para su entierro. Es por ello que la burguesía hoy trata de ralentizar el desarrollo de la automatización de la producción, porque es plenamente consciente, ella sí, de la exactitud y la vigencia de la ciencia del Marxismo-Leninismo, de las tesis económicas de Marx.

La única salida que tiene el proletariado, la humanidad, es la superación revolucionaria del capitalismo, el cual en su fase actual imperialista ha acreditado su agotamiento y su caducidad. Solo el socialismo resolverá las contradicciones irresolubles del imperialismo. La socialización de los medios de producción pondrá el desarrollo tecnológico, la automatización, al servicio del ser humano pues es la única vía para armonizar el desarrollo de todas las partes que integran las fuerzas productivas, convirtiendo la automatización de la producción en progreso social y liberando al ser humano del trabajo monótono, de la explotación asalariada, garantizando su desarrollo multilateral e ilimitado.

A tenor de todo ello, el VII Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. El Comité Central estimulará un proceso de debate en todas las organizaciones del Partido al objeto de profundizar en el estudio de la situación actual y actualizar nuestra política al momento actual para organizar al sujeto revolucionario en el cumplimiento de su misión histórica: eliminar revolucionariamente el capitalismo y construir el socialismo partiendo para ello del informe aprobado por este VII Pleno.
  2. Es inviable toda revolución sin el fortalecimiento y la cohesión del Movimiento Comunista. En este sentido, el PCOE trabajará en profundizar la unidad de los comunistas, tanto en el Estado español como a nivel internacional, pues son los obreros del mundo los que deben mandar al capitalismo al estercolero de la historia y ello únicamente lo pueden realizar dirigidos revolucionariamente por la vanguardia comunista organizada y cohesionada bajo la exactitud de la ciencia del marxismo-leninismo.

 

Madrid, a 22 de mayo de 2021

VII PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Resolución del VII Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español en defensa de los trabajadores de Airbus en Puerto Real

Tanto el Gobierno “más progresista de la historia de España”, según dicen los oportunistas, como las traidoras federaciones de industria de los sindicatos CCOO y UGT, auténticos vendeobreros a sueldo del Estado de los monopolios, han resuelto liquidar la planta de AIRBUS de Puerto Real, de tal modo que la producción se concentrará en la parte militar de AIRBUS del CBC de El Puerto de Santa María.

Esta propuesta realizada por el Gobierno y los sindicatos del Estado en realidad no es más que la directriz dada por la Dirección de AIRBUS, la cual con agrado no dudarán en negociar.

Nuevamente el Estado y sus vendidos sindicatos CCOO-UGT actúan al dictado de los intereses de los empresarios y dejan totalmente vendidos a los trabajadores de la factoría gaditana y de las empresas auxiliares, los cuales perderán sus puestos de trabajo.

La propuesta formulada por el Gobierno del PSOE-PODEMOS-IU/PCE, CCOO y UGT no sólo liquida la fábrica de Puerto Real, no sólo arroja al paro a los trabajadores tanto de la matriz como de las empresas auxiliares, sino que tiene previsto, como premio, financiar a AIRBUS y otras empresas auxiliares una gran parte del coste que conllevará mejorar la maquinaria para que estas empresas desarrollen la automatización de la producción que pagará la clase obrera.

Esta propuesta planteada por el Gobierno, CCOO y UGT a AIRBUS, que satisface las aspiraciones de la empresa de cerrar la fábrica de Puerto Real, se produce tras haber sido generosamente regados los sindicatos CCOO y UGT por parte del Estado. Sin duda, el dinero público que el Estado regala a las cúpulas de los sindicatos del régimen CCOO y UGT demuestran la responsabilidad demandada por reaccionarios contrastados como el presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla.

A tenor de todo ello, el VII Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Denunciar ante la clase obrera al gobierno de socialfascistas del PSOE y oportunistas de PODEMOS-IU/PCE que demuestra, una vez más, ser una marioneta de los monopolios y ser enemigo jurado de la clase obrera.
  2. Denunciar ante la clase obrera a las traidoras centrales sindicales CCOO y UGT, que son un instrumento más del Estado de los capitalistas que no dudan en traicionar a la clase trabajadora, siendo los mayores responsables de su desorganización y alienación.
  3. Hacer un llamamiento a los trabajadores afiliados a CCOO y UGT a romper con la afiliación a dichos sindicatos y fortalecer las filas del sindicalismo de clase, de los sindicatos afiliados a la Federación Sindical Mundial (FSM).
  4. El PCOE se solidariza con los trabajadores y hace un llamamiento a estos a luchar por la defensa de sus puestos de trabajo que, sin duda, pasa por que los trabajadores y trabajadoras construyamos organización popular para unificar todas las luchas de la clase obrera en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, que como vemos es un instrumento al servicio de los monopolios – como AIRBUS – donde el gobierno, los partidos que lo componen (PSOE, PODEMOS, PCE/IU) y los sindicatos CCOO y UGT son el brazo ejecutor de los monopolios contra la clase obrera.

 

Madrid, a 22 de mayo de 2021

VII PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)