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Sobre la libertad en España

La libertad de expresión en España, como cualquier libertad bajo la democracia burguesa, es libertad para la burguesía y esclavitud para la clase obrera. Existe el ejemplo de la inviolabilidad jurídica del rey y, por otro lado, el pasado febrero se han cumplido cuatro años del encarcelamiento del artista Pablo Hassel por cantar canciones sobre hechos consumados perpetrados por la monarquía, en especial por el emérito, monarquía impuesta por el dictador Franco y aceptada por la izquierda domesticada por el régimen en la figura del PCE de Santiago Carrillo.

El artículo 20 de la Constitución Española, en su punto 1, dice así:

Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

C) A la libertad de cátedra.

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

El artículo en sí crea un marco de libertades personales que son directamente mutiladas a partir de supuestos y limitaciones, en especial el punto b en el caso de Pablo Hassel, que no vamos a reproducir aquí por un tema de espacio, y que, como decíamos más arriba, es libertad para la burguesía y esclavitud para la clase obrera. No puede existir libertad bajo un estado que tiene alrededor de doscientas personas encarceladas por motivos políticos y un rey emérito que se va de rositas ante los escándalos que le revientan sin prisa pero sin pausa.

La libertad para la clase obrera es la libertad de sucumbir en la esclavitud asalariada y la violencia organizada de un estado armado hasta los dientes. Existen otras libertades recogidas en la Constitución Española como la libertad de mercado, que es la consagración del capitalismo, u otras supuestas libertades territoriales puestas en el papel y mutiladas de hecho, que no vamos a exponer por razones de espacio, de la que destacaríamos la falta de libertad de las naciones oprimidas para acceder al derecho de autodeterminación blindado por su Artículo 2. Desde el PCOE tenemos claro que no habrá revolución sin autodeterminación, ni autodeterminación sin revolución. Es obvio que lo que es bueno para una clase social es malo para la otra, son vasos comunicantes.

La libertad para la clase obrera sólo será alcanzada bajo la democracia proletaria, democracia para la inmensa mayoría productora y dictadura para la minoría explotadora, que no es otra que la dictadura del proletariado. Lenin decía que, tras la revolución proletaria, la burguesía continúa siendo más fuerte que la clase obrera organizada, así que el paso al socialismo ocupará toda una etapa histórica. Mientras la burguesía se blinda mediante derechos y libertades que son lo contrario para la clase obrera, esclavitud y represión, la clase obrera debe constituir su vanguardia revolucionaria para la defensa de sus intereses de clase fuera del marco de la democracia burguesa y su Constitución. Desde el PCOE organizamos las estructuras para dar a todas las luchas parciales su carácter de clase, mediante el FUP (Frente Único del Pueblo), y que la clase obrera conquiste su libertad formal que no es otra que el socialismo.

 

¡Socialismo como democracia de la mayoría!

¡Libertad presos políticos!

¡Construye la alternativa en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Movilizaciones masivas contra la política migratoria de Trump

Más de 1.600 manifestaciones han sacudido durante los últimos días las principales ciudades de los Estados Unidos. Unas manifestaciones que apuntan directamente contra la política migratoria completamente criminal y fascista desplegada por el gobierno de Donald Trump.

Una política migratoria caracterizada por las deportaciones masivas y la eliminación de las ayudas destinadas al proletariado migrante con menores recursos económicos, la cual responde a las necesidades del capital estadounidense de reestructurarse para hacer frente a su insostenible decadencia económica.

Las posibilidades de cambios sustanciales en la política estadounidense son, pese a lo masivo de las protestas, imposibles por el momento. Solo un ingenuo creería en el poder transformador del ala izquierda del capital. Las movilizaciones están completamente encauzadas por los estrechos márgenes del pacifismo pequeñoburgués y el paraguas ideológico del Partido Demócrata a través de la organización Public Citizen. Durante estos días ha sido habitual ver a los dirigentes demócratas y a sus lacayos acusar al actual gobierno de fomentar el autoritarismo y negar la democracia. No obstante, habría que preguntar a estos oportunistas cómo se atreven a hablar de democracia cuando se refieren a la potencia más criminal de la historia, la cual somete a sangre y fuego a los pueblos del mundo entero.

Pese a lo anterior, las contradicciones entre el gobierno estadounidense y el proletariado se muestran cada vez más claras. Los sucesivos despliegues de la Guardia Nacional para reprimir las protestas, las acusaciones al gobierno trumpista de ser una dictadura durante las manifestaciones del mes pasado bajo el lema “No Kings” y la unidad del proletariado a nivel internacional frente a las políticas racistas nos enseñan que las costuras del sistema se están resquebrajando.

El capitalismo, en su fase imperialista actual, es un modo de producción que se despliega a escala mundial, barriendo las barreras nacionales en favor de la unidad internacional del capital en su afán por explotar de manera inmisericorde a todos los trabajadores independientemente de su nacionalidad. Mientras que la estructura económica de la sociedad está en manos de los monopolios que controlan el mercado mundial y dirigen el destino del mundo desde organizaciones supranacionales, centralizando hasta la extenuación el capital y, con ello, el poder político, los amos y señores del mundo buscan inocular en el proletariado el veneno del nacionalismo liberal burgués y de la defensa de la cultura nacional.

Solo el marxismo-leninismo puede acabar con quienes tratan de reducir la lucha obrera a los estrechos márgenes de la nación, la cultura nacional y la democracia burguesa. El nacionalismo es hoy, en tiempos de guerra por la hegemonía mundial, un arma en manos de la burguesía para enfrentar y fraccionar a la misma clase de proletarios. Frente a esto, los comunistas debemos insistir en la misión histórica de la clase obrera, que es lograr la unidad de los proletarios del mundo entero para acabar con el capitalismo y avanzar hacia la nueva sociedad comunista.

La política migratoria de los Estados Unidos, ya sea bajo gobierno republicano o demócrata, es una representación brutal del carácter racista, explotador y represivo del imperialismo estadounidense en su fase más decadente. Los constantes discursos xenófobos que se extienden desde Washington hasta Madrid, la criminalización constante de la población migrante y las cacerías organizadas por grupos fascistas no son anomalías, sino expresiones lógicas del orden burgués.

Durante los últimos meses se ha intensificado la militarización de las fronteras, se han promovido los discursos racistas demonizando a los migrantes, se ha separado de manera forzosa a familias y se han llevado a cabo detenciones arbitrarias y deportaciones masivas. Unas políticas que responden a la lógica de acumulación capitalista y a la necesidad de expulsar al excedente de fuerza de trabajo en momento de crisis para salvaguardar por medio de la represión y el fascismo el orden establecido por la burguesía capitalista.

El fascismo a nivel global se organiza y busca dividir a la clase trabajadora alimentando el chovinismo, desviando el descontento de la clase trabajadora hacia los verdaderos responsables de nuestra miseria diaria: la oligarquía financiera, los monopolios y el Estado burgués. El nacionalismo es una herramienta de dominación burguesa que se dispone y propaga para impedir la unidad internacional del proletariado.

«El proletariado consciente tiene su propia bandera, ya probada, y no necesita marchar bajo la bandera de la burguesía» – Iósif Stalin

 

Madrid, 22 de julio de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




¿Murcia antifascista y antirracista?

Durante la tarde del lunes 21 de julio, miles de personas se manifestaron en Murcia en contra de las brutales cacerías racistas ocurridas en Torre Pacheco perpetradas por grupos fascistas. La convocatoria, a la que acudimos los militantes del PCOE, destacó por ser de las más multitudinarias de los últimos años, demostrando que el proletariado de la región está frontalmente en contra de la violencia fascista. Sin embargo, es necesario hacer balance de un episodio que demuestra también los grandes problemas que existen en el movimiento obrero.

La hipocresía de la socialdemocracia

Por un lado, es evidente que la movilización masiva se debió al poder de convocatoria de los partidos que integran el ala izquierda del capital español: Podemos, IU/PCE/SUMAR y el PSOE, así como de sindicatos amarillos y antiobreros como CCOO y UGT. El momento de mayor bochorno se vivió cuando dirigentes de estas organizaciones como Antonio Maíllo, Enrique Santiago o Irene Montero aprovecharon la ocasión para darse un baño de masas y sacarse fotos con los asistentes, demostrando que no les importan las vidas humanas y que el acto fue aprovechado para promocionar su maltrecha imagen política.

Si algo ha quedado claro a lo largo de estos años de gobierno “progresista” es que sus políticas migratorias no se diferenciarían un ápice de las que aplicaría un gobierno abiertamente fascista. Durante este tiempo, no se han cuestionado las vallas de Ceuta y Melilla, empleando para ello cuchillas, alambres de púas, devoluciones en caliente, sensores electrónicos de ruido y movimiento, videocámaras de vigilancia, equipos de visión nocturna y armas de fuego contra los trabajadores africanos que buscaban migrar a Europa. El Estado español no solo pone en grave riesgo miles de vidas y ha convertido el Mediterráneo en una auténtica fosa común, sino que incluso les niega los derechos fundamentales más básicos a quienes consiguen llegar al país, hacinando a las personas migrantes en campos de concentración, cárceles de mala muerte o utilizándolas como mano de obra barata que sufre las condiciones más crueles del trabajo asalariado. No obstante, los sucesos de Torre Pacheco serán aprovechados por estos oportunistas, que volverán a pedir el voto útil frente a PP/VOX.

La manifestación de ayer fue poco más que un acto simbólico

La manifestación tuvo un eminente carácter pacífico. Fue poco más que una procesión escoltada por un operativo policial que destacó por ser ridículamente masivo, con decenas de furgonetas de la Policía Nacional que rodearon las calles y con sus fuerzas de represión bien pertrechadas con material antidisturbios para ser usado a la más mínima excusa.

La permisividad con los fascistas y sus voceros contrasta con la dureza con la que el Estado trata a quienes luchan por los derechos del pueblo trabajador y evidencia la connivencia del aparato represivo del Estado y los grupos fascistas, que buscan actuar como auténticas fuerzas parapoliciales al servicio de los intereses del capital.

Es necesario entender que el fascismo no es un problema aislado o unos sucesos de violencia ocasionales, sino la expresión coherente de un sistema explotador que utiliza el racismo como un instrumento para dividir y disciplinar a la clase trabajadora. El fascismo es conscientemente alimentado por la burguesía y sus lacayos políticos —desde SUMAR hasta VOX— con el objetivo de conseguir rédito electoral gracias al terror que propagan entre la clase trabajadora.

El Estado burgués no es un órgano neutral sino un instrumento de dominación de clase. Así, los problemas estructurales que atraviesan este sistema no pueden ser solventados gracias a la burguesía, pues el aparato estatal y su política migratoria están diseñados para preservar las relaciones de producción capitalistas que condenan al proletariado a la explotación, la represión y la alienación.

La alternativa solo puede ser revolucionaria

Durante estas últimas semanas ha quedado claro que la reacción está desbocada y que los fascistas se sienten completamente impunes. Fruto de años de pasividad socialdemócrata, que ha servido para debilitar al movimiento obrero, las fuerzas del capital tienen vía libre para desplegar la lucha ideológica y normalizar el fascismo. La burguesía patrocina y financia abiertamente el fascismo para dividir a la clase obrera en momentos donde, a nivel internacional, el sistema capitalista se hunde económicamente.

No se puede combatir al fascismo de la mano de quienes lo permiten, lo blanquean o lo utilizan como espantajo electoral. Solo la organización independiente del proletariado, al margen de la socialdemocracia y el oportunismo, puede abrir un camino real hacia la emancipación del proletariado internacional. Es tarea del movimiento comunista denunciar sin descanso el oportunismo, construir poder obrero y organizar la respuesta revolucionaria frente a los ataques del capital.

Las cacerías fascistas de Torre Pacheco no son el resultado del odio irracional, sino un ejemplo de la estrategia que utiliza la burguesía para dividir a la clase trabajadora, fomentar el chovinismo y desviar el malestar social hacia los sectores más vulnerables. Frente a la ofensiva del capital, la ofensiva debe ser revolucionaria y socialista, con el Partido Leninista como la herramienta genuina de la clase obrera consciente.

 

Murcia, 23 de julio de 2025

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) EN LA REGIÓN DE MURCIA




Las seis de La Suiza a la cárcel

Seis sindicalistas condenadas a tres años y medio de cárcel por una acción sindical en Gijón en 2016, conocidas como “las seis de La Suiza”, han ingresado en prisión de forma inmediata tras decretar el juzgado Penal 1 de Gijón su ingreso para cumplir la pena sin dar tiempo a que se resuelva el recurso en trámite ya que habían presentado una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos para la revisión de su caso, tras no lograr que el Constitucional aceptara su recurso. En el intervalo, el titular del Juzgado de lo Penal 1 de Gijón, Lino Rubio Mayo, les condenó en una sentencia, ratificada por el Tribunal Supremo en el 2024, por su autoría en un delito continuado de coacciones graves y otro delito contra la administración de justicia por su participación en las movilizaciones que llevaron al cierre de la Pastelería La Suiza, en Gijón.

Los hechos se remontan a 2016 cuando una empleada de la Pastelería La Suiza de Gijón, pidió el asesoramiento jurídico a un sindicato tras denunciar sus malas condiciones laborales aduciendo que en su trabajo le encargaban tareas que ponían en riesgo su embarazo. Al mismo tiempo relató que era víctima también de un presunto caso de acoso sexual. El sindicato se puso en contacto con la empresa para pactar la salida de la trabajadora, pero el empresario se negó a mantener cualquier tipo de reunión, por lo que se convocaron varias concentraciones ante sus instalaciones en las que participaron las personas condenadas para mostrar su repulsa por la actitud del propietario hacia la empleada. Por otro lado, el empresario denunció a los participantes por un presunto delito continuado de coacciones graves y otro delito contra la Administración de Justicia, alegando que por culpa de ello tuvo que cerrar su negocio. La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, había mantenido una reunión con ellas en las que se comprometió a interceder por el indulto con el resultado por todos conocido.

Esta condena supone una vulneración del derecho a la acción sindical y deja bien a las claras a qué intereses sirve la justicia española. La resolución del Supremo considera que participaron en una campaña de hostigamiento y de coacciones al empresario y que “queda probado que las intenciones de presionar al empresario para conseguir los fines previstos por las recurrentes”, así como que “la metodología llevada a cabo y que consta probada no integra un ejercicio de la libertad de expresión dentro del ejercicio de la libertad sindical suponen prácticas coercitivas impidiendo el ejercicio libre de una actividad comercial con presiones continuadas de los recurrentes que han cometido ilícitos penales por los que son condenados –continuaba el fallo– por concertarse y confabularse para presionar a un empresario cuando éste lleva a cabo su actividad comercial y en las puertas de su establecimiento”. Traíamos también hace unos días el caso de la huelga de Acerinox donde se pide para los sindicalistas que sostuvieron una huelga de cuatro meses y medio una pena de 6 años y una multa económica de 28 millones de euros.

Esto demuestra que la actividad sindical, si no pasa por el conducto de los sindicatos amarillos, que son parte del engranaje del estado para dormir a los trabajadores, está duramente reprimida tanto por el poder legislativo como por la represión de los ejércitos permanentes del estado burgués, recordemos las tanquetas en la anterior huelga del metal que mando Yolanda Díaz contra los manifestantes. La actividad sindical tiene que pasar por el tamiz de una justicia de clase que defiende los intereses de la burguesía y el sindicalismo y las personas que lo ejercen son duramente reprimidos mediante la violencia física y los encarcelamientos. El estado español que es fiel lacayo de la burguesía y que defiende sus intereses sirviéndose de todos los resortes a su alcance, acumula ya un número creciente de presos políticos, algunos con cadenas perpetuas encubiertas. Ante esta tesitura, a la clase obrera sólo le queda organizarse para superar este sistema económico de explotación para expropiar a los expropiadores con la construcción del socialismo mediante la dictadura del proletariado. En el camino, todos los derechos que la democracia burguesa otorga a los trabajadores son papel mojado, como el derecho a huelga, asociación y manifestación o el derecho a una vivienda. Nuestro Partido, el PCOE, se solidariza con estos nuevos presos políticos y actúa de catalizador del proletariado revolucionario. Desde el PCOE trabajamos sin descanso en la organización del proletariado bajo la ciencia del marxismo-leninismo, recogiendo lo más fecundo de sus extensas filas y seguiremos en pie a pesar de la represión.

 

¡El sindicalismo no es delito!

¡La única salida es revolucionaria!

¡Libertad presos políticos!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español de apoyo al proletariado estadounidense

A pesar del silencio mediático en los países capitalistas, incluido el estado español, la situación de bancarrota social, política y económica de la potencia más criminal que haya parido la Historia, EEUU, es inocultable y las condiciones de vida del proletariado en dicho país cada día son más miserables e insostenibles.

Trump se impuso en las elecciones estadounidenses, donde prevalece el fraude, con el voto favorable del 31,59% de la población estadounidense en edad de votar, o lo que es lo mismo, sin el apoyo del 68,41% de dicha sociedad. Elecciones en las que el 36,66% de la población en edad de votar se abstuvo. Con lo que, muchos más estadounidenses decidieron no ir a votar, y abstenerse, que votar a Trump. Una radiografía de la enorme desafección política de la sociedad estadounidense.

Según la Alianza Norteamericana de Enfermedades Mentales (NAMI en inglés), 1 de cada 5 estadounidenses padece una enfermedad mental grave cada año (57,8 millones de personas), 1 de cada 6 jóvenes de entre 6 y 17 años sufre un trastorno de salud mental cada año (7,7 millones de  jóvenes), el 50% de todas las enfermedades mentales a lo largo de la vida comienzan a los 14 años y el 75% a los 24 años, el suicidio es la segunda causa de muerte entre niños de 10 a 14 años y la tercera causa en la franja de 15 a 24 años. Estos datos, según dicho organismo estadounidense, es teniendo en consideración que solo el 47,2% de los adultos estadounidenses y el 50,6% de los jóvenes entre 6 y 17 años recibieron tratamiento.

La tasa de suicidios en EEUU, desde que se inició este siglo XXI no ha hecho más que subir, siendo únicamente superado por la etapa histórica del crack del 29 y la II Guerra Mundial.

Todas estas consecuencias que hemos citado de desafección política, de enajenación mental, por no hablar del problema de drogadicción que padece el pueblo estadounidense, evidencian una sociedad absolutamente alienada por un sistema económico criminal y un estado fascista y, por consiguiente, opuesto a cualquier atisbo de humanismo. Una base económica que es una máquina perfectamente engrasada de generación de desigualdad social, que en el mandato de Biden, esta desigualdad no solamente creció entre clases sociales sino también, dentro de la clase obrera, entre generaciones. En 2024, en EEUU el 10% más rico poseía el 71% de la riqueza del país y, el 50% más pobre únicamente poseía el 1% de la riqueza. Un país que tiene más de 50 millones de pobres de solemnidad, y 26 millones de personas sin seguro médico ni derecho a atención sanitaria alguna.

Al resultado social catastrófico del imperialismo estadounidense para con el proletariado en dicho país, hay que añadir la inviabilidad de esa base económica criminal, como lo atestigua que EEUU tiene una deuda externa, con entidades financieras y estados que no son los EEUU, de 37 billones de dólares, de los que 9,2 billones vencen antes del 31 de diciembre de 2025, unido a la deuda “no financiada”, o lo que es lo mismo cuyos acreedores son ciudadanos o entidades estadounidenses, que asciende a 104,6 billones de dólares. Una deuda no solo impagable, sino que acredita que EEUU es un estado económicamente en situación de quiebra, de default económico.

En este escenario, Trump, lejos de solventar absolutamente nada, viene a seguir profundizando este declive imperial, pretendiéndolo solventar con su “principio” de “la paz mediante la fuerza” – acuñado originariamente por el criminal Ronald Reagan – que, como bien señala el canciller cubano Bruno Rodríguez, “es una doctrina imperialista que intenta imponer el terror, el armamentismo y la desestabilización mundial como medida para intentar sostener la debacle hegemonista de EEUU”.

Trump lo que ha hecho desde que retornó a la presidencia estadounidense es agredir a la clase obrera, violar las propias leyes burguesas del estado estadounidense y del derecho internacional, saquear lo máximo posible a los pueblos del mundo y, como no podía ser de otra forma, hacer campos de exterminio, deportaciones, azuzar el racismo, apoyar la guerra imperialista y el genocidio contra el pueblo palestino, en definitiva, transitar por el único sitio que le queda a EEUU en su declive imperial, el fascismo.

Resulta que el hacer América grande otra vez (MAGA) de Trump es hacer campos de concentración para obreros inmigrantes custodiados por serpientes venenosas y caimanes – Alcatraz Alligator -, realizar deportaciones, incluso de ciudadanos estadounidenses, al campo de exterminio yanqui en el que Bukele ha convertido El Salvador, ajustarles cuentas a las universidades estadounidenses, provocar una fuga de conocimiento del país, recortar la plantilla federal de funcionarios públicos, recortando la capacidad de recaudación de impuestos, fundamentalmente a los ricos, tratar de liquidar la seguridad social y reducir la financiación médica, cuestiones todas estas que ya han tenido un efecto importante, la salida de un gran número de científicos de EEUU hacia Europa, fundamentalmente.

El fascismo de Trump es un poder con pies de barro. A nivel interno la política de Trump se ha erosionado de manera notable, por un lado, la clase obrera – y sobre todo su sector latino sobre el que pende la amenaza de la deportación – en los diferentes estados se moviliza en contra del autoritarismo de Trump, así como contra su política belicista, sus deportaciones y una depauperación aun mayor de las condiciones de vida del proletariado, que unido a una sanidad aún peor para la mayoría, hacen que se sucedan brotes de enfermedades que pensábamos desaparecidas como, por ejemplo, el sarampión que se llevan por delante la vida de centenas de miles de obreros estadounidenses. En términos económicos, el crecimiento del PIB en el primer trimestre se contrajo, se evaporaron miles de millones de dólares de empresas estadounidenses como consecuencia de la política de aranceles, que los grandes capitalistas de EEUU obligaron a demorar, cuando no revertir, dicha política económica que lastraba los intereses de sus propios monopolios. A todo ello hay que añadirle la deuda que mencionábamos anteriormente, la necesidad de una reestructuración o refinanciación de la deuda a corto plazo, en un estado que, en términos fiscales, recauda menos como consecuencia de las políticas impositivas de Trump de rebajar los impuestos, fundamentalmente, a los más ricos que ya de por sí pagaban pocos impuestos, que conducen inexorablemente al proletariado estadounidense a la confrontación abierta con el estado si quiere subsistir.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  • Trasladar nuestro internacionalismo proletario y apoyo a la clase obrera en Norteamérica y a las movilizaciones que está desarrollando contra el fascista Trump y sus políticas reaccionarias. Unas movilizaciones donde cada vez hay más banderas rojas y hoces y martillos en un estado que lleva un siglo sembrando el anticomunismo.
  • Trasladar nuestro apoyo y solidaridad internacional al movimiento comunista estadounidense, a su unidad, condición necesaria para que el proletariado en Norteamérica pueda cumplir con su misión histórica: Derrocar el estado imperialista estadounidense, abolir el capitalismo y construir un estado socialista que otorgue todo el poder al proletariado y desarrolle el socialismo.
  • EEUU es el mayor enemigo que la humanidad tiene hoy y, consecuentemente, hacemos un llamamiento al proletariado en nuestro país a combatirlo así como combatir a las marionetas imperialistas que esta potencia tiene en el estado español, y sus alianzas criminales, empezando por la salida del estado español de la organización criminal OTAN y combatiendo sin cuartel al fascismo – que EEUU fortalece a nivel planetario – y trabajando por la organización revolucionaria del pueblo para abolir el capitalismo en el estado español.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la situación del proletariado

El proletariado a nivel mundial sufre cada día más los colmillos del capitalismo apretando cada vez más sus carnes. Los pocos derechos que la burguesía cedió con tal de rebajar la concienciación de los trabajadores en el pasado están siendo arrancados a pasos agigantados, el notorio “estado de bienestar” está herido de muerte quedando cada vez más como un mito del pasado y las pensiones, sanidad o educación públicas ya no existirán para el proletariado en activo actual y el futuro, de seguir por la senda impuesta por el capitalismo en su fase de putrefacción.

Está totalmente patente que la clase trabajadora no tiene ni el presente ni el futuro asegurado bajo este sistema, el cual sólo le puede ofrecer guerra, enfermedad y muerte, resumiendo, barbarie. Ante esta situación desoladora el proletariado no está agachando la cabeza en sumisión y desesperanza como nos quieren hacer creer los medios burgueses, las luchas obreras están surgiendo alrededor de todo el mundo y están plantando cara. Ante esto la mayor defensa del sistema no son sus fuerzas armadas ni su constante represión, si no los oportunistas y demás agentes burgueses como ya se recogió en el artículo del partido “No faltan luchas obreras, ¡sobran traidores!”.

Estos avances combativos de la clase son cambios cuantitativos lógicos ante la situación de bancarrota total del sistema capitalista en su fase imperialista, pero para llegar a buen puerto se necesita de un salto cualitativo y ese no es otro que la construcción del Partido Comunista que le acompañe, guíe y le dote de armas para enfrentar a la burguesía en todos los ámbitos. Es labor de los comunistas el hacerle llegar la ciencia del marxismo a las masas y dotarlas de la conciencia necesaria para arrancarlas de las manos del oportunismo para que pueda cumplir su misión histórica.

ANTE TODO ESTO, EL III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL RESUELVE:

 

  1. Hay que hacer llegar a la clase obrera un análisis científico, marxista-leninista, sobre su situación y el desarrollo de las distintas luchas obreras.
  2. Concienciar a la clase obrera sobre la necesidad de superar el capitalismo y construir el socialismo, así como ensanchar al Partido con la parte más consciente del proletariado, condición necesaria para que nuestra clase social disponga la única arma efectiva en la defensa de nuestros intereses y aspiraciones clasistas frente al capitalismo, la burguesía y los traidores que tiene ésta a su servicio.
  3. El proletariado se pertrecha en movimiento, luchando a muerte ante los oportunistas, fascistas y demás agentes burgueses que habitan en el movimiento obrero e inoculan la ideología burguesa que conduce al proletariado a la desorganización, atomización y alienación.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español contra la UE y la OTAN

El pasado mes de junio se celebró la Cumbre de la OTAN en Bruselas que sirvió para retratar, nuevamente, el lacayunismo de los estados miembros de la UE a los EEUU, de quien son subalternos. El chantaje norteamericano de imponer aranceles a Europa era la llave para forzar una transferencia de la práctica totalidad del 5% de los PIB de los países europeos hacia la industria militar norteamericana para 2035. Al final todos los países de la OTAN, incluso España, han pasado por el aro norteamericano, por más que diga Pedro Sánchez lo contrario, ya que España ha firmado la Declaración de La Haya que dice “los Aliados se comprometen a invertir el 5 % de su PIB anualmente en necesidades básicas de defensa, así como en gastos relacionados con la defensa y la seguridad, para 2035, a fin de garantizar nuestras obligaciones individuales y colectivas, de conformidad con el Artículo 3 del Tratado de Washington”, sin excepción alguna para España.

Medida que, según reconoce el propio Pedro Sánchez, significa “Pasar del 2% al 5% de aquí al año 2035 exigiría gastar unos 350.000 millones de euros adicionales, que solo podrían conseguirse a base de subirle a cada trabajador y trabajadora los impuestos en unos 3.000 € anuales; eliminar las prestaciones por desempleo, enfermedad y maternidad; reducir en un 40% todas las pensiones, o recortar a la mitad la inversión estatal en educación“. ¡Eso es en lo que está Europa, robar y masacrar al proletariado para enriquecer a EEUU y su industria militar que es adónde irá la práctica totalidad de ese 5% del PIB de los estados miembros de la OTAN! Con esto está todo dicho sobre lo que es la UE, donde fascistas, conservadores, liberales y socialdemócratas abrazan y consensuan las mismas políticas antiobreras demostrándose que todos son iguales de burgueses y de enemigos del proletariado.

Rusia es el argumento magro de los imperialistas norteamericanos, y sus siervos europeos, mejor dicho, la excusa, para empobrecer y someter más al proletariado en los países de la UE, para transferir más rentas desde el proletariado hacia los capitalistas, a costa de incrementar los impuestos a los trabajadores y eliminar subsidios, prestaciones y servicios públicos – o lo que es lo mismo, salario indirecto de la clase obrera -. El salario directo del proletariado se va recortando con el desarrollo tecnológico, que empujará a millones de obreros al paro forzoso y hará que las condiciones de los trabajadores bajen todavía más, empezando por los salarios que serán los grandes sacrificados junto con las pensiones públicas y el empleo.

La guerra de Ucrania ha servido para que los imperialistas europeos liquidaran la industria – fundamentalmente en Alemania – puesto que el encarecimiento del combustible liquida completamente la competitividad de la industria europea en comparación con los países BRICS. Sirvió para tirar los salarios reales por la vía de que la inflación la paguemos íntegramente los obreros pasando a los bolsillos de los empresarios que han engrosado sus beneficios gracias a ello.

El imperialismo norteamericano y sus asociados, o esbirros, se encuentran en un franco declive, por ello no tienen otro camino para sobrevivir que la militarización de la economía y el fascismo para reprimir sin piedad al proletariado.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Exigir la inmediata salida del estado español de la Unión Europea y de la OTAN.
  2. Movilizar a la clase obrera contra la UE y la OTAN, organizaciones que son un peligro para el proletariado en Europa y en el mundo.
  3. Denunciar el oportunismo de todas aquellas organizaciones mal llamadas comunistas y obreras que de verbo dicen estar contra la OTAN y de hecho sirven al imperialismo, son gestores del capital financiero y son fieles lacayos tanto de la UE como de la OTAN, descollando al respecto el PCE, partido que desde el gobierno del estado español, acepta íntegramente la UE y la OTAN y con su concurso en el gobierno, éste ha incrementado como nunca el gasto militar y las aportaciones del Estado español a la organización criminal que es la OTAN.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la necesidad del Frente Único del Pueblo

El desarrollo de las fuerzas productivas hoy es infinitamente superior al desarrollo que éstas tuvieron a lo largo del siglo XX, debido en gran parte a la robotización y automatización de la producción, inimaginables para las mentes de aquéllos que vivieron en el siglo pasado.

La automatización de la producción implica, sin embargo, la negación del capitalismo ya que ataca a la apropiación de la plusvalía generada por el obrero, una parte esencial del sistema capitalista. Con la automatización de la producción se desarmoniza completamente la composición orgánica del capital en favor del capital constante y en detrimento del capital variable que es el que genera plusvalía.

Esta robotización y automatización de la producción implica un cambio en la base económica y, consecuentemente, esta revolución de la base económica también revoluciona la superestructura que la misma engendra. Nos hallamos, en palabras de Marx, en la época de revolución social donde dentro de la formación socioeconómica capitalista se confrontan dos sistemas económicos, el viejo sistema capitalista y el sistema superior que lo sucederá responsable de la armonización de las fuerzas y las relaciones de producción, el socialismo.

El movimiento obrero y huelguístico aumenta, a pesar de los intentos de la burguesía por aplacarlo con la ayuda de sus sindicatos amarillos -siendo CCOO y UGT sus principales puntales-, medios de masas que intentan silenciar las luchas y políticos que encarcelan y reprimen a los líderes sindicales, como recientemente a las “6 de la Suiza”, compañeras y compañero con las cuales nos solidarizamos desde nuestro partido.

La clase obrera en los centros de trabajo, a pesar de su estado de atomización y falta de organización, está comprendiendo poco a poco la necesidad de la pelea. Estas luchas aumentarán en intensidad en tanto se desarrolle la robotización y se vayan destruyendo puestos de trabajo, lo que depauperará más las condiciones laborales y económicas de los trabajadores.

De forma espontánea, pero sin la organización necesaria, sale también el proletariado a la calle en luchas parciales y sectoriales fuera del centro de trabajo. Luchas por la vivienda, por la sanidad, por la educación o por derechos sociales se suceden cada poco tiempo, pero sin la dirección necesaria, que debe aportar el partido Comunista, que le permitiría avanzar.

Hoy el desarrollo de las fuerzas productivas ya no se corresponde con el capitalismo sino con un modo de producción superior, el socialismo, unas fuerzas productivas que han creado las condiciones materiales para el socialismo y que entran en colisión con las relaciones de producción capitalistas. Ahora corresponde acompasar las relaciones de producción a unas fuerzas productivas que chocan con la propiedad privada sobre los medios de producción, la cual objetivamente será arrasada por el desarrollo de las fuerzas productivas.

Y para lograr el socialismo, que es la aspiración del proletariado como clase política, es imprescindible la unidad de la clase obrera, cuestión esta que solo se logrará mediante el fortalecimiento y desarrollo del Partido. Solo la dirección de la clase trabajadora por su vanguardia revolucionaria conseguirá la emancipación del proletariado.

La lucha política, pero sobre todo ideológica, en los frentes de masas y en la calle se hace imprescindible hoy.

A tenor de todo ello, el III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Acentuar el proceso de fortalecimiento ideológico del Partido para que con el ensanchamiento del Partido podamos dar un nuevo salto cualitativo. El fortalecimiento del PCOE hoy es el fortalecimiento de la vanguardia comunista del proletariado en el Estado español.
  2. Priorizar la actividad revolucionaria del Partido así como el trabajo entre las masas. Es necesario realizar un trabajo orientado en desarrollar y dirigir los órganos de poder popular de la clase obrera, ensanchándolos y haciéndolos confluir en un Frente Único del Pueblo que unifique las luchas de los diferentes sectores de la clase obrera en una única lucha de clases contra el capitalismo y la burguesía de tal manera que estos órganos de poder popular de la clase obrera se vayan contraponiendo al Estado burgués y vayan erigiéndose en el embrión del futuro Estado de la clase obrera, piedra angular para imponer la Dictadura del Proletariado.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español contra el genocidio sionista contra el pueblo palestino y por el derrocamiento del estado sionista

El imperialismo es la última fase, y más criminal, del capitalismo. Es la fase del dominio del capital financiero, de la socialización máxima de la miseria y de la privatización máxima de la riqueza, que se concentra en unas pocas manos, de la reacción política y del fascismo que lleva al mundo a la guerra imperialista como única forma de tratar de resolver sus irresolubles contradicciones pues la única manera que la humanidad tiene para salir del atolladero al que el imperialismo moribundo le conduce es la revolución proletaria, es socializar los medios de producción y la riqueza, esto es, la Revolución Socialista como única manera de acabar con la pobreza que, objetivamente, niega el desarrollo y la vida de la humanidad, armonizando fuerzas productivas y relaciones de producción.

Uno de los pueblos que más en sus carnes está sufriendo el imperialismo es el pueblo palestino, donde desde hace más de un siglo, primero el imperialismo británico para defender sus intereses y mantener el control en la zona, y de paso expulsar a judíos obreros de Europa, y después los EEUU, han apoyado la construcción de un estado no judío, sino sionista y  por tanto fascista, el cual lleva décadas asesinando a palestinos y ocupando sus tierras, violentando una convivencia entre comunidades religiosas que convivían en paz en dichos territorios.

El Pueblo palestino lleva siete décadas sufriendo con la pérdida de una ingente cantidad de vidas segadas, deportaciones, ocupaciones y todo tipo de humillaciones por parte del imperialismo, a través del estado sionista. Desde el 7 de octubre de 2023, la agresión contra el pueblo palestino por el fascista estado de Israel ha incrementado su intensidad y está perpetrando un genocidio contra el pueblo palestino, que según las cifras oficiales ha asesinado en este año y medio a más de 58.000 palestinos, que según la prensa israelí (Haaretz) fija esa cifra de asesinados en 100.000 y otras organizaciones humanitarias cifran en torno a los 300.000, por no hablar del más de millón y medio de desplazados y la existencia de casi 6 millones de palestinos refugiados en los países limítrofes según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo.

Esta ofensiva genocida contra el pueblo palestino atiende a los intereses geopolíticos y económicos del capital financiero norteamericano en la zona, que apoyan incondicionalmente y sostienen al estado sionista. Un estado fascista y, por tanto, altamente corrompido, dirigido por un criminal como Netanyahu, que manteniendo el genocidio y asesinando pretende sostenerse en el poder y evitar así los casos judiciales abiertos de corrupción política, fraude, cohecho y otros.

El estado sionista de Israel, no sólo es un estado criminal y genocida con el pueblo palestino, sino también con el propio proletariado de dicho estado – incluidos aquéllos que también pertenecen a la comunidad religiosa judía – que sufre una fuerte represión de dicho estado criminal, siendo también condenado a vivir en unas condiciones socioeconómicas de explotación, precariedad, desigualdad, pobreza y emigración. Israel vive una crisis económica, social y política notable, que se está acentuando con el desarrollo de este genocidio y las guerras contra otros estados de la zona. El coste económico para el estado sionista en la guerra y el genocidio asciende en estos 20 meses a unos 216 mil millones de dólares, y la quiebra social se amplía con los privilegios que tienen los ultraortodoxos y la cada día más precaria vida del proletariado en el estado israelí, tanto judíos como musulmanes.

A pesar del apoyo absoluto de EEUU a Israel, éste se halla en una situación cercana al colapso en términos económicos, políticos y sociales y, además, también se ha comprobado que su fortaleza militar es cuestionada, penetrando los misiles y los drones iraníes en territorio israelí al saturar y driblar las defensas antimisiles, mostrando también la vulnerabilidad militar del régimen sionista. Al igual que EEUU debilitó a sus socios europeos con la guerra de Ucrania, ahora EEUU, en la defensa de sus intereses económicos y geopolíticos está deteriorando y debilitando a su socio sionista.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Trasladar todo nuestro apoyo e internacionalismo al pueblo palestino y su heroica resistencia contra el criminal sionismo y el imperialismo.
  2. Trasladar nuestro internacionalismo al proletariado en el estado de Israel y hacer un llamamiento a éste a levantarse contra el estado sionista y el criminal Netanyahu para derrocar el estado sionista.
  3. Hacer un llamamiento a la unidad del proletariado en Palestina y en el estado de Israel, y a sus vanguardias comunistas, a la unidad por la construcción de un único estado socialista en el territorio palestino donde el proletariado ostente el poder, ajuste cuentas al imperialismo y a los fascistas que hoy les niegan la convivencia en paz, siendo el socialismo y el Estado único socialista en Palestina el único que puede garantizar el desarrollo, progreso y justicia social y la convivencia de todas las comunidades religiosas allí existentes.
  4. Hacer un llamamiento al proletariado de todo el mundo al internacionalismo proletario con sus hermanos de clase palestinos y hebreos, y a realizar todo tipo de acción para acabar con la violencia y el genocidio en la zona, que es sinónimo de alzarse contra el imperialismo y la violencia que éste ejerce contra el proletariado y los pueblos. En este sentido, hacemos un llamamiento al proletariado a unirse y organizarse contra el fascismo y sus estados antiobreros comprometidos con la guerra imperialista y el saqueo, para ello es fundamental la reconstrucción del movimiento comunista internacional que debe desarrollarse en movimiento y en confrontación contra el imperialismo y su brazo dentro del proletariado, el oportunismo.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Hacia la huelga general política

En este artículo hablaremos de la huelga y en especial de la que se está desarrollando y extendiendo en la actualidad en el Estado español. La huelga es una herramienta legítima que tienen los trabajadores para, no sólo denunciar y dar visibilidad a la explotación, sino para darle al explotador donde más le duele, en su cuota de ganancia. Por eso es el método que más resulta y es donde mayor trabajo de concienciación se puede realizar por la vanguardia revolucionaria sobre la clase obrera. Por su parte, la burguesía, mediante su gobierno, mira de que no sea tan lesiva para sus intereses mediante la imposición de servicios mínimos abusivos, la detención arbitraria de piquetes y la violencia más desbocada contra los huelguistas y manifestantes por parte de los cuerpos represivos que, recordemos, bajo el gobierno más progresista de la historia no se cortó en sacar las tanquetas a la calle en la anterior huelga del metal en Cádiz. Otro trabajo lo llevan a cabo sus medios de desinformación masivos donde en su parrilla no tienen asignado ni un segundo a las huelgas, como ocurre en la actual huelga del metal, o sacando un pequeño corte donde se producen incidentes en un intento de negar la naturaleza política de la clase obrera e intentar dejarlos como meros alborotadores contra los que la policía se ve obligada a actuar con toda su contundencia. Como hemos destacado más arriba, en la actual huelga del metal que ha nacido en Cádiz y se ha extendido ya a Cartagena, aparte de la falta de resonancia de los medios de comunicación, también hemos echado de menos la intermediación de la flamante ministra de trabajo, Yolanda Díaz, que está, por un lado, más preocupada por lavar su imagen en el Caso Cerdán y, por otro lado, con su silencio sirviendo a los intereses de la mano que le da de comer, el estado burgués.

Lenin nos habló en su libro “Qué hacer” (1902) e “Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo” (1920) de superar el economicismo, la reivindicación por una mejora salarial, por la reivindicación política, porque era ésta la que ponía en jaque al sistema de producción capitalista mediante la esclavitud asalariada y desenmascaraba su método de explotación ante las masas obreras. Ahora mismo en el Estado español se cumplen sus predicciones. Esta segunda huelga de los trabajadores del metal que se inició en Cádiz fue aumentando su temperatura y se ha extendido a Cartagena. La huelga, que se inició por demandas económicas, se ha convertido en una huelga política porque los trabajadores no se conforman con mejoras, sino que ponen en cuestión todo el sistema de producción capitalista. El estado, que es un instrumento de represión y violencia organizada de una clase sobre otra, ya pone toda la carne en el asador para defender sus intereses egoístas y empieza abiertamente con su violencia. Este estado burgués, al tener todos los resortes de la información y la violencia organizada, podrá vencer pero, en este caso, no sin hacer amplias concesiones. Además, de ninguna manera podrá evitar la tribuna política en que se ha convertido esta huelga política que los desenmascara ante la clase obrera y que se extienda a otros sectores y territorios. La única ventaja que puede tener el estado burgués es cierto espontaneísmo con el que se conducen las masas obreras, desengañadas de los sindicatos amarillos del gobierno que les abocaron a la huelga, por la falta de un partido comunista que sea su vanguardia y que en nuestro caso, el PCOE, se forja rápidamente. Nuestros camaradas no perderán un segundo y se están templando y educando a la clase obrera en este frente de lucha, para mostrarle a la clase obrera no sólo su número y su fuerza, sino también que todo el rédito del trabajo social les corresponde a ellos. Para ello hay que abolir la propiedad privada capitalista y la esclavitud asalariada mediante la implantación de la dictadura del proletariado, no nos queda otro camino. El PCOE debe así convertirse en brújula de la clase obrera del metal y organizarlos para decirles que no están solos y que no andan para nada equivocados una vez liberados de la batalla ideológica de la burguesía. El PCOE, que se templa en todos los frentes de lucha y se establece como la escuela del proletariado, trabaja para extender esta conciencia en todos los sectores para organizar la huelga general política y recoge lo más fecundo del proletariado revolucionario más avanzado.

                

¡Con el PCOE hacia la huelga general!

¡Por el fin de la esclavitud asalariada!

¡Construye revolución!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)