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La cumbre de Alaska desde la perspectiva revolucionaria

Donald Trump y Vladímir Putin, dos de los máximos representantes de los bloques imperialistas que hoy se disputan el dominio del mundo, se reunieron en la base de la Fuerza Aérea Elmendorf-Richardson, en Anchorage, Alaska, con el objetivo de acercar posturas sobre la guerra en Ucrania.

Tras una reunión de tres horas a puerta cerrada, parece que la promesa electoral trumpista de pacificar Ucrania se cumplirá. No obstante, el líder ruso salió visiblemente fortalecido del encuentro, mientras que las posiciones europeas de una paz sin consecuencias para el Estado fascista ucraniano se encuentran cada día más arrinconadas. Después de tres años y medio de guerra, la Federación de Rusia controla alrededor del 20% del territorio de la actual Ucrania, aunque con una lentitud mayor a la esperada por las organizaciones socialchovinistas y prorrusas que auguraban un paseo militar.

Las pérdidas territoriales de Ucrania son un tema prácticamente tabú para las fuerzas europeas. Sin embargo, para Rusia son un puntal de las negociaciones con Donald Trump para asegurar una zona de defensa frente a la expansión de la OTAN hacia el este. A pesar de las medidas económicas abiertamente hostiles contra Rusia y los intentos de aislarla internacionalmente, la realidad es que el conflicto ucraniano hoy causa más quebraderos de cabeza a las potencias occidentales, y ha provocado auténticos conflictos internos en países como Francia y Alemania que observan desalentados como un simple acuerdo de alto el fuego es una quimera.

En este escenario, Ucrania sería la gran perdedora de la guerra al asumir el fin de su control definitivo de Crimea, la zona del Dombás y el fracaso de su intento de adherirse a la OTAN. Durante estos tres años y medio, Ucrania ha masacrado a sus obreros, que han sido secuestrado por dicho Estado fascista para mandarlos a morir al frente. Rusia, como la otra cara de este conflicto, ha defendido constantemente el interés de sus monopolios y el control de unos territorios ricos en tierras raras, a la par que ahoga a la clase obrera rusa y reprime al movimiento comunista.

Los Estados Unidos, que hipócritamente tratan de disfrazarse como mediadores de paz, buscan acabar con el conflicto en Ucrania para centrar todos sus esfuerzos contra China y bascular sus recursos, pues su maltrecha economía no puede sostener dos frentes en estos momentos de quiebra interna. A la vez, el acercamiento con Rusia de la administración trumpista busca erosionar la relación entre China y Rusia. No obstante, EEUU ya muestra su patente debilidad sentándose a negociar. Lo que a la par demuestra que lo que lleva aconteciendo en Ucrania desde febrero de 2022 es una guerra genuinamente imperialista entre Rusia y la OTAN. También queda patente que en Ucrania manda todo el mundo excepto el pueblo ucraniano. El país no tiene soberanía en absoluto sobre la guerra que se está librando en su propio territorio y es por ello que ocupa un rol secundario en las negociaciones de paz. Ucrania es el mayor ejemplo de que hoy los pueblos están totalmente cautivos y no existe el derecho a la autodeterminación bajo el yugo del imperialismo.

En este contexto, vemos como es Rusia quien está imponiendo las condiciones para finalizar el conflicto, erosionando la OTAN y las relaciones entre EEUU y la Unión Europea, ergo está erosionando la unidad del imperialismo occidental y ganando la guerra en el ámbito militar, económico y político. Sin embargo, su discurso de operación especial “contra el fascismo” se derribará en el mismo momento que se firme la paz, pues si de verdad se quisiera acabar con el fascismo habría que acabar por tanto con las condiciones que iniciaron la guerra y le dieron origen, y no solo con el gobierno de Zelensky.

Las reuniones que se han realizado entre Donald Trump y Vladímir Putin, así como las posteriores reuniones con Zelensky y distintos mandatarios europeos, no son más que un reflejo de las pugnas interimperialistas que se desarrollan en la actual fase de decadencia del capitalismo. Trump no busca garantizar la paz, sino salvaguardar la hegemonía de su burguesía monopolista frente al avance de otras potencias y apuntalar sus intereses en Eurasia. Putin, como representante de la oligarquía financiera y de los monopolios rusos, trata de defender sus esferas de influencia frente al cerco creciente de la OTAN. Es evidente que no se trata de un conflicto entre “democracia europea” y “autoritarismo ruso”, como hipócritamente lo presenta la propaganda occidental, sino de la colisión de intereses entre bloques imperialistas rivales.

Durante los últimos años Ucrania se ha convertido en un Estado lacayo de los Estados Unidos, un Estado fascista que ha negado todos los derechos a su población, a cambio de convertirse en el bastión más avanzado de la estrategia imperialista en Europa del Este. Pero tres años y medio de desgaste militar han terminado por revelar las contradicciones en el seno del bloque occidental y los monopolios europeos, en los que crecen las voces discrepantes contra los Estados Unidos y de quienes reclaman una mayor autonomía estratégica y económica para defender sus propios intereses.

Ante esta situación, la clase obrera no debe dejarse engañar por esta panda de burócratas, pues todos ellos son gestores de los monopolios y de la explotación capitalista. La única salida que tienen los trabajadores de todos los países es levantar su propia bandera: la del socialismo, el internacionalismo proletario y la lucha por la destrucción de este sistema que solo engendra guerra, explotación, miseria y fascismo.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 20 de agosto de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El racismo como herramienta de la burguesía hacia el fascismo

El capital va dejando cadáveres al ritmo que perpetra sus abusos contra los seres humanos y la naturaleza, que son sus dos únicas fuentes de riqueza. El capitalismo se niega a sí mismo en otra de sus flagrantes contradicciones y no tiene más recorrido que el de imponerse por la violencia. El destino de este sistema económico criminal es dejar progresivamente a grandes masas humanas en la cuneta y, a la vez, culpabilizarlos de su desdicha. La última herramienta que utiliza es el racismo para dividir al proletariado entre buenos y malos, con un discurso identitario que busca adormecer el instinto de clase que debe imperar en la lucha de la clase obrera.

Los algoritmos de las redes sociales redirigen a sus usuarios hacia discursos de odio y legalizan el fascismo que impera en la actualidad, al ser la única salida que tiene el capitalismo, en su fase imperialista, para sobrevivir. El discurso de odio cala en la conciencia de amplias capas de obreros y lo normaliza con el método de relacionar inmigración con delincuencia e invasión. A partir de ahí es muy fácil llevar a todas estas personas al redil estrecho del fascismo. Hay que reconocerle el éxito de su método porque ya han empezado los pogromos y las agresiones como pudimos ver en Torre-Pacheco (Murcia) o en otro episodio en Vallirana (Barcelona), donde se dedicaron a atacar un centro de menores con cócteles molotov, que ya había ocurrido unos días atrás en otra localidad de Barcelona (Piera), y que presuntamente podría ser obra de las mismas personas.

No se trata de casos aislados. Todo indica que la violencia escalará y que pronto habrá víctimas mortales. Grupos abiertamente nazis como Desokupa, Roberto Vaquero o Núcleo Nacional organizan en la sombra esta labor parapolicial. A ellos se suman nuevos actores de fachada “anónima” como Deport Them Now, un grupo ultra de jerarquía difusa que se organiza principalmente a través de redes sociales y canales de Telegram para propagar bulos, exhibir simbología nazi y coordinar agresiones. Este canal fue uno de los focos de convocatoria para la cacería de inmigrantes en Torre Pacheco, a la que se desplazaron ultras de diferentes regiones.

La presencia de simpatizantes de Núcleo Nacional y otros grupúsculos neonazis en estos chats muestra cómo estas redes digitales sirven de semillero para la violencia racista. La burguesía, a través de este tipo de estructuras y sus sicarios, lleva la violencia hasta el punto que necesita, retribuyéndolos económica y mediáticamente para continuar dividiendo a la clase obrera y desviando la atención de las verdaderas causas de la explotación.

Bajo el fascismo se abrirá un escenario de fuerte represión, porque el fascismo no es más que una anarquía jurídica, y amplias capas que ahora actúan como sicarios del fascismo serán ampliamente represaliadas a medida que cambien las necesidades de la burguesía. En palabras de Bertolt Brecht:

 

“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra, porque yo no era judío.
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar.”

 

Ante este problema que corre como la pólvora, el PCOE antepone el internacionalismo proletario y la conciencia de clase, que no hace diferencia entre proletarios y que los unifica en su lucha contra el capital, el cáncer que lo provoca todo. En esa tesitura, el escenario que se le abre al Partido es abiertamente difícil, pero eso no impedirá que no nos cansemos de hacer correr este mensaje entre las masas obreras. Asumir como propia la psicología y los intereses de la burguesía por parte de amplias capas de la clase obrera, no sólo va a traer las peores desgracias para el resto de su clase, sino que también se hará a costa de sacrificar los intereses de la clase obrera en pos de los beneficios privados de la burguesía. Lenin decía que los espacios que no ocuparan los comunistas los ocuparía la burguesía. El fascismo sólo es la demostración de que la burguesía juega con ventaja en el momento concreto de la lucha ideológica, la última que la sostiene, y muestra a las claras las urgencias que tiene para su propia supervivencia.

La mejor herramienta para combatir al fascismo es ensanchar las filas del PCOE como vanguardia del proletariado y portador de la ciencia emancipadora para las masas trabajadoras, el marxismo-leninismo, que pone fin a la explotación del hombre por el hombre y manda a la burguesía, culpable de todas nuestras desgracias, al estercolero de la historia. Contra el racismo, el fascismo y el capital construye la alternativa revolucionaria, milita en nuestras filas.

 

 “Tenemos dos males que combatir: el capitalismo y el racismo. Debemos destruir tanto el racismo como el capitalismo.”

Huey P.Newton (fundador de Los Panteras negras)

                 

¡Contra el racismo, marxismo-leninismo!

¡Construye contra poder, milita en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Aranceles, guerra y anticomunismo

El 27 de julio – siguiendo las promesas electorales de Donald Trump, que son las necesidades del capital estadounidense – los Estados Unidos y la Unión Europea pactaron un arancel base del 15% a los productos europeos, el gasto de 750.000 millones en comprar recursos energéticos estadounidenses e inversiones por valor de 600.000 millones.

Mientras las exportaciones europeas sufren las consecuencias de tal imposición, no habrá aranceles para los productos estadounidenses que compre Europa. Un acuerdo completamente desfavorable para la UE que, como eslabón secundario del imperialismo occidental, se arrodilla para salvaguardar la maltrecha economía de su hermano mayor y se demuestra como el peón sacrificable en la guerra comercial.

Como podemos ver, el mundo imperialista es cada día más inestable y las relaciones entre las potencias de la misma cadena imperialista se resquebrajan en términos comerciales, económicos, bélicos y políticos. La imposición arancelaria ha sido defendida por Ursula von der Leyen como una forma de compensar el déficit estadounidense, ya que los EEUU tienen una deuda pública del 120’8% del PIB, superando los 37 billones de dólares, de los cuales 9’2 billones vencen a finales del 31 de diciembre de 2025. Aquí se entiende el papel de Europa como nuevo inversor de un completo fraude, de una empresa completamente inviable como es el rescate de la economía de los EEUU, que es absolutamente impagable y cuya situación de quiebra, de default económico, es más que evidente.

Frente a esta realidad objetiva, la doctrina de Trump es el terror a nivel nacional e internacional, desplegando un furibundo anticomunismo, fomentando la guerra y la desestabilización mundial como medida para tratar de evitar el fin de la hegemonía de los EEUU al tiempo que ajusticia al proletariado internacional mientras que promete empleo y seguridad al pueblo norteamericano.

Ante este callejón sin salida, a los Estados europeos solo les queda apostarlo todo al camino de la barbarie, la guerra, el embrutecimiento ideológico y la lucha por la hegemonía mundial contra los BRICS+. Así pues, lo más importante es asegurarse la aquiescencia de la inmensa mayoría de la población, de la clase trabajadora, y ello se logra arrebatándole su corazón y alma, que es el Partido Comunista.

En este contexto, la República Checa ha alterado su Código Penal al objeto de criminalizar y perseguir el comunismo con penas de hasta 5 años de prisión para quienes utilicen en público símbolos como la hoz y el martillo o apoyen a organizaciones comunistas, poniendo así en entredicho la legalidad de los partidos comunistas del país. Una medida que se enmarca dentro del movimiento reaccionario y fascista que lleva años desplegándose por el viejo continente en países como Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Hungría o el Estado fascista de Ucrania.

Cada paso que dan las potencias imperialistas profundiza más en su declive y nos demuestra que estamos totalmente instalados en el fascismo. Nuestra economía avanza sin descanso hacia la militarización y nuestras libertades están siendo arrebatadas para encerrarnos en un escenario de guerra y muerte.

La UE se ha descubierto como el territorio perfecto donde fascistas, conservadores, liberales y socialdemócratas abrazan y consensuan las mismas políticas antiobreras, demostrándose que todos son iguales de burgueses y enemigos del proletariado. El enfrentamiento con Rusia en Ucrania está siendo la excusa predilecta de los imperialistas para empobrecer y someter más al proletariado en los países de la UE, para transferir más rentas desde el proletariado hacia los capitalistas, a costa de incrementar los impuestos a los trabajadores y eliminar subsidios, prestaciones y servicios públicos – o lo que es lo mismo, salario indirecto de la clase obrera.

Desde el Partido Comunista Obrero Español defendemos la inmediata salida del Estado español de la UE y de la OTAN, al tiempo que denunciamos el oportunismo de aquellas organizaciones como el PCE que sirven al imperialismo y se demuestran día a tras día como gestores del capital financiero y fieles lacayos del imperialismo, falsos comunistas cuya labor principal es desviar al proletariado de su camino revolucionario.

 

Madrid, 9 de agosto de 2025

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Sobre la libertad en España

La libertad de expresión en España, como cualquier libertad bajo la democracia burguesa, es libertad para la burguesía y esclavitud para la clase obrera. Existe el ejemplo de la inviolabilidad jurídica del rey y, por otro lado, el pasado febrero se han cumplido cuatro años del encarcelamiento del artista Pablo Hassel por cantar canciones sobre hechos consumados perpetrados por la monarquía, en especial por el emérito, monarquía impuesta por el dictador Franco y aceptada por la izquierda domesticada por el régimen en la figura del PCE de Santiago Carrillo.

El artículo 20 de la Constitución Española, en su punto 1, dice así:

Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

C) A la libertad de cátedra.

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

El artículo en sí crea un marco de libertades personales que son directamente mutiladas a partir de supuestos y limitaciones, en especial el punto b en el caso de Pablo Hassel, que no vamos a reproducir aquí por un tema de espacio, y que, como decíamos más arriba, es libertad para la burguesía y esclavitud para la clase obrera. No puede existir libertad bajo un estado que tiene alrededor de doscientas personas encarceladas por motivos políticos y un rey emérito que se va de rositas ante los escándalos que le revientan sin prisa pero sin pausa.

La libertad para la clase obrera es la libertad de sucumbir en la esclavitud asalariada y la violencia organizada de un estado armado hasta los dientes. Existen otras libertades recogidas en la Constitución Española como la libertad de mercado, que es la consagración del capitalismo, u otras supuestas libertades territoriales puestas en el papel y mutiladas de hecho, que no vamos a exponer por razones de espacio, de la que destacaríamos la falta de libertad de las naciones oprimidas para acceder al derecho de autodeterminación blindado por su Artículo 2. Desde el PCOE tenemos claro que no habrá revolución sin autodeterminación, ni autodeterminación sin revolución. Es obvio que lo que es bueno para una clase social es malo para la otra, son vasos comunicantes.

La libertad para la clase obrera sólo será alcanzada bajo la democracia proletaria, democracia para la inmensa mayoría productora y dictadura para la minoría explotadora, que no es otra que la dictadura del proletariado. Lenin decía que, tras la revolución proletaria, la burguesía continúa siendo más fuerte que la clase obrera organizada, así que el paso al socialismo ocupará toda una etapa histórica. Mientras la burguesía se blinda mediante derechos y libertades que son lo contrario para la clase obrera, esclavitud y represión, la clase obrera debe constituir su vanguardia revolucionaria para la defensa de sus intereses de clase fuera del marco de la democracia burguesa y su Constitución. Desde el PCOE organizamos las estructuras para dar a todas las luchas parciales su carácter de clase, mediante el FUP (Frente Único del Pueblo), y que la clase obrera conquiste su libertad formal que no es otra que el socialismo.

 

¡Socialismo como democracia de la mayoría!

¡Libertad presos políticos!

¡Construye la alternativa en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Movilizaciones masivas contra la política migratoria de Trump

Más de 1.600 manifestaciones han sacudido durante los últimos días las principales ciudades de los Estados Unidos. Unas manifestaciones que apuntan directamente contra la política migratoria completamente criminal y fascista desplegada por el gobierno de Donald Trump.

Una política migratoria caracterizada por las deportaciones masivas y la eliminación de las ayudas destinadas al proletariado migrante con menores recursos económicos, la cual responde a las necesidades del capital estadounidense de reestructurarse para hacer frente a su insostenible decadencia económica.

Las posibilidades de cambios sustanciales en la política estadounidense son, pese a lo masivo de las protestas, imposibles por el momento. Solo un ingenuo creería en el poder transformador del ala izquierda del capital. Las movilizaciones están completamente encauzadas por los estrechos márgenes del pacifismo pequeñoburgués y el paraguas ideológico del Partido Demócrata a través de la organización Public Citizen. Durante estos días ha sido habitual ver a los dirigentes demócratas y a sus lacayos acusar al actual gobierno de fomentar el autoritarismo y negar la democracia. No obstante, habría que preguntar a estos oportunistas cómo se atreven a hablar de democracia cuando se refieren a la potencia más criminal de la historia, la cual somete a sangre y fuego a los pueblos del mundo entero.

Pese a lo anterior, las contradicciones entre el gobierno estadounidense y el proletariado se muestran cada vez más claras. Los sucesivos despliegues de la Guardia Nacional para reprimir las protestas, las acusaciones al gobierno trumpista de ser una dictadura durante las manifestaciones del mes pasado bajo el lema “No Kings” y la unidad del proletariado a nivel internacional frente a las políticas racistas nos enseñan que las costuras del sistema se están resquebrajando.

El capitalismo, en su fase imperialista actual, es un modo de producción que se despliega a escala mundial, barriendo las barreras nacionales en favor de la unidad internacional del capital en su afán por explotar de manera inmisericorde a todos los trabajadores independientemente de su nacionalidad. Mientras que la estructura económica de la sociedad está en manos de los monopolios que controlan el mercado mundial y dirigen el destino del mundo desde organizaciones supranacionales, centralizando hasta la extenuación el capital y, con ello, el poder político, los amos y señores del mundo buscan inocular en el proletariado el veneno del nacionalismo liberal burgués y de la defensa de la cultura nacional.

Solo el marxismo-leninismo puede acabar con quienes tratan de reducir la lucha obrera a los estrechos márgenes de la nación, la cultura nacional y la democracia burguesa. El nacionalismo es hoy, en tiempos de guerra por la hegemonía mundial, un arma en manos de la burguesía para enfrentar y fraccionar a la misma clase de proletarios. Frente a esto, los comunistas debemos insistir en la misión histórica de la clase obrera, que es lograr la unidad de los proletarios del mundo entero para acabar con el capitalismo y avanzar hacia la nueva sociedad comunista.

La política migratoria de los Estados Unidos, ya sea bajo gobierno republicano o demócrata, es una representación brutal del carácter racista, explotador y represivo del imperialismo estadounidense en su fase más decadente. Los constantes discursos xenófobos que se extienden desde Washington hasta Madrid, la criminalización constante de la población migrante y las cacerías organizadas por grupos fascistas no son anomalías, sino expresiones lógicas del orden burgués.

Durante los últimos meses se ha intensificado la militarización de las fronteras, se han promovido los discursos racistas demonizando a los migrantes, se ha separado de manera forzosa a familias y se han llevado a cabo detenciones arbitrarias y deportaciones masivas. Unas políticas que responden a la lógica de acumulación capitalista y a la necesidad de expulsar al excedente de fuerza de trabajo en momento de crisis para salvaguardar por medio de la represión y el fascismo el orden establecido por la burguesía capitalista.

El fascismo a nivel global se organiza y busca dividir a la clase trabajadora alimentando el chovinismo, desviando el descontento de la clase trabajadora hacia los verdaderos responsables de nuestra miseria diaria: la oligarquía financiera, los monopolios y el Estado burgués. El nacionalismo es una herramienta de dominación burguesa que se dispone y propaga para impedir la unidad internacional del proletariado.

«El proletariado consciente tiene su propia bandera, ya probada, y no necesita marchar bajo la bandera de la burguesía» – Iósif Stalin

 

Madrid, 22 de julio de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




¿Murcia antifascista y antirracista?

Durante la tarde del lunes 21 de julio, miles de personas se manifestaron en Murcia en contra de las brutales cacerías racistas ocurridas en Torre Pacheco perpetradas por grupos fascistas. La convocatoria, a la que acudimos los militantes del PCOE, destacó por ser de las más multitudinarias de los últimos años, demostrando que el proletariado de la región está frontalmente en contra de la violencia fascista. Sin embargo, es necesario hacer balance de un episodio que demuestra también los grandes problemas que existen en el movimiento obrero.

La hipocresía de la socialdemocracia

Por un lado, es evidente que la movilización masiva se debió al poder de convocatoria de los partidos que integran el ala izquierda del capital español: Podemos, IU/PCE/SUMAR y el PSOE, así como de sindicatos amarillos y antiobreros como CCOO y UGT. El momento de mayor bochorno se vivió cuando dirigentes de estas organizaciones como Antonio Maíllo, Enrique Santiago o Irene Montero aprovecharon la ocasión para darse un baño de masas y sacarse fotos con los asistentes, demostrando que no les importan las vidas humanas y que el acto fue aprovechado para promocionar su maltrecha imagen política.

Si algo ha quedado claro a lo largo de estos años de gobierno “progresista” es que sus políticas migratorias no se diferenciarían un ápice de las que aplicaría un gobierno abiertamente fascista. Durante este tiempo, no se han cuestionado las vallas de Ceuta y Melilla, empleando para ello cuchillas, alambres de púas, devoluciones en caliente, sensores electrónicos de ruido y movimiento, videocámaras de vigilancia, equipos de visión nocturna y armas de fuego contra los trabajadores africanos que buscaban migrar a Europa. El Estado español no solo pone en grave riesgo miles de vidas y ha convertido el Mediterráneo en una auténtica fosa común, sino que incluso les niega los derechos fundamentales más básicos a quienes consiguen llegar al país, hacinando a las personas migrantes en campos de concentración, cárceles de mala muerte o utilizándolas como mano de obra barata que sufre las condiciones más crueles del trabajo asalariado. No obstante, los sucesos de Torre Pacheco serán aprovechados por estos oportunistas, que volverán a pedir el voto útil frente a PP/VOX.

La manifestación de ayer fue poco más que un acto simbólico

La manifestación tuvo un eminente carácter pacífico. Fue poco más que una procesión escoltada por un operativo policial que destacó por ser ridículamente masivo, con decenas de furgonetas de la Policía Nacional que rodearon las calles y con sus fuerzas de represión bien pertrechadas con material antidisturbios para ser usado a la más mínima excusa.

La permisividad con los fascistas y sus voceros contrasta con la dureza con la que el Estado trata a quienes luchan por los derechos del pueblo trabajador y evidencia la connivencia del aparato represivo del Estado y los grupos fascistas, que buscan actuar como auténticas fuerzas parapoliciales al servicio de los intereses del capital.

Es necesario entender que el fascismo no es un problema aislado o unos sucesos de violencia ocasionales, sino la expresión coherente de un sistema explotador que utiliza el racismo como un instrumento para dividir y disciplinar a la clase trabajadora. El fascismo es conscientemente alimentado por la burguesía y sus lacayos políticos —desde SUMAR hasta VOX— con el objetivo de conseguir rédito electoral gracias al terror que propagan entre la clase trabajadora.

El Estado burgués no es un órgano neutral sino un instrumento de dominación de clase. Así, los problemas estructurales que atraviesan este sistema no pueden ser solventados gracias a la burguesía, pues el aparato estatal y su política migratoria están diseñados para preservar las relaciones de producción capitalistas que condenan al proletariado a la explotación, la represión y la alienación.

La alternativa solo puede ser revolucionaria

Durante estas últimas semanas ha quedado claro que la reacción está desbocada y que los fascistas se sienten completamente impunes. Fruto de años de pasividad socialdemócrata, que ha servido para debilitar al movimiento obrero, las fuerzas del capital tienen vía libre para desplegar la lucha ideológica y normalizar el fascismo. La burguesía patrocina y financia abiertamente el fascismo para dividir a la clase obrera en momentos donde, a nivel internacional, el sistema capitalista se hunde económicamente.

No se puede combatir al fascismo de la mano de quienes lo permiten, lo blanquean o lo utilizan como espantajo electoral. Solo la organización independiente del proletariado, al margen de la socialdemocracia y el oportunismo, puede abrir un camino real hacia la emancipación del proletariado internacional. Es tarea del movimiento comunista denunciar sin descanso el oportunismo, construir poder obrero y organizar la respuesta revolucionaria frente a los ataques del capital.

Las cacerías fascistas de Torre Pacheco no son el resultado del odio irracional, sino un ejemplo de la estrategia que utiliza la burguesía para dividir a la clase trabajadora, fomentar el chovinismo y desviar el malestar social hacia los sectores más vulnerables. Frente a la ofensiva del capital, la ofensiva debe ser revolucionaria y socialista, con el Partido Leninista como la herramienta genuina de la clase obrera consciente.

 

Murcia, 23 de julio de 2025

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) EN LA REGIÓN DE MURCIA




Las seis de La Suiza a la cárcel

Seis sindicalistas condenadas a tres años y medio de cárcel por una acción sindical en Gijón en 2016, conocidas como “las seis de La Suiza”, han ingresado en prisión de forma inmediata tras decretar el juzgado Penal 1 de Gijón su ingreso para cumplir la pena sin dar tiempo a que se resuelva el recurso en trámite ya que habían presentado una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos para la revisión de su caso, tras no lograr que el Constitucional aceptara su recurso. En el intervalo, el titular del Juzgado de lo Penal 1 de Gijón, Lino Rubio Mayo, les condenó en una sentencia, ratificada por el Tribunal Supremo en el 2024, por su autoría en un delito continuado de coacciones graves y otro delito contra la administración de justicia por su participación en las movilizaciones que llevaron al cierre de la Pastelería La Suiza, en Gijón.

Los hechos se remontan a 2016 cuando una empleada de la Pastelería La Suiza de Gijón, pidió el asesoramiento jurídico a un sindicato tras denunciar sus malas condiciones laborales aduciendo que en su trabajo le encargaban tareas que ponían en riesgo su embarazo. Al mismo tiempo relató que era víctima también de un presunto caso de acoso sexual. El sindicato se puso en contacto con la empresa para pactar la salida de la trabajadora, pero el empresario se negó a mantener cualquier tipo de reunión, por lo que se convocaron varias concentraciones ante sus instalaciones en las que participaron las personas condenadas para mostrar su repulsa por la actitud del propietario hacia la empleada. Por otro lado, el empresario denunció a los participantes por un presunto delito continuado de coacciones graves y otro delito contra la Administración de Justicia, alegando que por culpa de ello tuvo que cerrar su negocio. La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, había mantenido una reunión con ellas en las que se comprometió a interceder por el indulto con el resultado por todos conocido.

Esta condena supone una vulneración del derecho a la acción sindical y deja bien a las claras a qué intereses sirve la justicia española. La resolución del Supremo considera que participaron en una campaña de hostigamiento y de coacciones al empresario y que “queda probado que las intenciones de presionar al empresario para conseguir los fines previstos por las recurrentes”, así como que “la metodología llevada a cabo y que consta probada no integra un ejercicio de la libertad de expresión dentro del ejercicio de la libertad sindical suponen prácticas coercitivas impidiendo el ejercicio libre de una actividad comercial con presiones continuadas de los recurrentes que han cometido ilícitos penales por los que son condenados –continuaba el fallo– por concertarse y confabularse para presionar a un empresario cuando éste lleva a cabo su actividad comercial y en las puertas de su establecimiento”. Traíamos también hace unos días el caso de la huelga de Acerinox donde se pide para los sindicalistas que sostuvieron una huelga de cuatro meses y medio una pena de 6 años y una multa económica de 28 millones de euros.

Esto demuestra que la actividad sindical, si no pasa por el conducto de los sindicatos amarillos, que son parte del engranaje del estado para dormir a los trabajadores, está duramente reprimida tanto por el poder legislativo como por la represión de los ejércitos permanentes del estado burgués, recordemos las tanquetas en la anterior huelga del metal que mando Yolanda Díaz contra los manifestantes. La actividad sindical tiene que pasar por el tamiz de una justicia de clase que defiende los intereses de la burguesía y el sindicalismo y las personas que lo ejercen son duramente reprimidos mediante la violencia física y los encarcelamientos. El estado español que es fiel lacayo de la burguesía y que defiende sus intereses sirviéndose de todos los resortes a su alcance, acumula ya un número creciente de presos políticos, algunos con cadenas perpetuas encubiertas. Ante esta tesitura, a la clase obrera sólo le queda organizarse para superar este sistema económico de explotación para expropiar a los expropiadores con la construcción del socialismo mediante la dictadura del proletariado. En el camino, todos los derechos que la democracia burguesa otorga a los trabajadores son papel mojado, como el derecho a huelga, asociación y manifestación o el derecho a una vivienda. Nuestro Partido, el PCOE, se solidariza con estos nuevos presos políticos y actúa de catalizador del proletariado revolucionario. Desde el PCOE trabajamos sin descanso en la organización del proletariado bajo la ciencia del marxismo-leninismo, recogiendo lo más fecundo de sus extensas filas y seguiremos en pie a pesar de la represión.

 

¡El sindicalismo no es delito!

¡La única salida es revolucionaria!

¡Libertad presos políticos!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español de apoyo al proletariado estadounidense

A pesar del silencio mediático en los países capitalistas, incluido el estado español, la situación de bancarrota social, política y económica de la potencia más criminal que haya parido la Historia, EEUU, es inocultable y las condiciones de vida del proletariado en dicho país cada día son más miserables e insostenibles.

Trump se impuso en las elecciones estadounidenses, donde prevalece el fraude, con el voto favorable del 31,59% de la población estadounidense en edad de votar, o lo que es lo mismo, sin el apoyo del 68,41% de dicha sociedad. Elecciones en las que el 36,66% de la población en edad de votar se abstuvo. Con lo que, muchos más estadounidenses decidieron no ir a votar, y abstenerse, que votar a Trump. Una radiografía de la enorme desafección política de la sociedad estadounidense.

Según la Alianza Norteamericana de Enfermedades Mentales (NAMI en inglés), 1 de cada 5 estadounidenses padece una enfermedad mental grave cada año (57,8 millones de personas), 1 de cada 6 jóvenes de entre 6 y 17 años sufre un trastorno de salud mental cada año (7,7 millones de  jóvenes), el 50% de todas las enfermedades mentales a lo largo de la vida comienzan a los 14 años y el 75% a los 24 años, el suicidio es la segunda causa de muerte entre niños de 10 a 14 años y la tercera causa en la franja de 15 a 24 años. Estos datos, según dicho organismo estadounidense, es teniendo en consideración que solo el 47,2% de los adultos estadounidenses y el 50,6% de los jóvenes entre 6 y 17 años recibieron tratamiento.

La tasa de suicidios en EEUU, desde que se inició este siglo XXI no ha hecho más que subir, siendo únicamente superado por la etapa histórica del crack del 29 y la II Guerra Mundial.

Todas estas consecuencias que hemos citado de desafección política, de enajenación mental, por no hablar del problema de drogadicción que padece el pueblo estadounidense, evidencian una sociedad absolutamente alienada por un sistema económico criminal y un estado fascista y, por consiguiente, opuesto a cualquier atisbo de humanismo. Una base económica que es una máquina perfectamente engrasada de generación de desigualdad social, que en el mandato de Biden, esta desigualdad no solamente creció entre clases sociales sino también, dentro de la clase obrera, entre generaciones. En 2024, en EEUU el 10% más rico poseía el 71% de la riqueza del país y, el 50% más pobre únicamente poseía el 1% de la riqueza. Un país que tiene más de 50 millones de pobres de solemnidad, y 26 millones de personas sin seguro médico ni derecho a atención sanitaria alguna.

Al resultado social catastrófico del imperialismo estadounidense para con el proletariado en dicho país, hay que añadir la inviabilidad de esa base económica criminal, como lo atestigua que EEUU tiene una deuda externa, con entidades financieras y estados que no son los EEUU, de 37 billones de dólares, de los que 9,2 billones vencen antes del 31 de diciembre de 2025, unido a la deuda “no financiada”, o lo que es lo mismo cuyos acreedores son ciudadanos o entidades estadounidenses, que asciende a 104,6 billones de dólares. Una deuda no solo impagable, sino que acredita que EEUU es un estado económicamente en situación de quiebra, de default económico.

En este escenario, Trump, lejos de solventar absolutamente nada, viene a seguir profundizando este declive imperial, pretendiéndolo solventar con su “principio” de “la paz mediante la fuerza” – acuñado originariamente por el criminal Ronald Reagan – que, como bien señala el canciller cubano Bruno Rodríguez, “es una doctrina imperialista que intenta imponer el terror, el armamentismo y la desestabilización mundial como medida para intentar sostener la debacle hegemonista de EEUU”.

Trump lo que ha hecho desde que retornó a la presidencia estadounidense es agredir a la clase obrera, violar las propias leyes burguesas del estado estadounidense y del derecho internacional, saquear lo máximo posible a los pueblos del mundo y, como no podía ser de otra forma, hacer campos de exterminio, deportaciones, azuzar el racismo, apoyar la guerra imperialista y el genocidio contra el pueblo palestino, en definitiva, transitar por el único sitio que le queda a EEUU en su declive imperial, el fascismo.

Resulta que el hacer América grande otra vez (MAGA) de Trump es hacer campos de concentración para obreros inmigrantes custodiados por serpientes venenosas y caimanes – Alcatraz Alligator -, realizar deportaciones, incluso de ciudadanos estadounidenses, al campo de exterminio yanqui en el que Bukele ha convertido El Salvador, ajustarles cuentas a las universidades estadounidenses, provocar una fuga de conocimiento del país, recortar la plantilla federal de funcionarios públicos, recortando la capacidad de recaudación de impuestos, fundamentalmente a los ricos, tratar de liquidar la seguridad social y reducir la financiación médica, cuestiones todas estas que ya han tenido un efecto importante, la salida de un gran número de científicos de EEUU hacia Europa, fundamentalmente.

El fascismo de Trump es un poder con pies de barro. A nivel interno la política de Trump se ha erosionado de manera notable, por un lado, la clase obrera – y sobre todo su sector latino sobre el que pende la amenaza de la deportación – en los diferentes estados se moviliza en contra del autoritarismo de Trump, así como contra su política belicista, sus deportaciones y una depauperación aun mayor de las condiciones de vida del proletariado, que unido a una sanidad aún peor para la mayoría, hacen que se sucedan brotes de enfermedades que pensábamos desaparecidas como, por ejemplo, el sarampión que se llevan por delante la vida de centenas de miles de obreros estadounidenses. En términos económicos, el crecimiento del PIB en el primer trimestre se contrajo, se evaporaron miles de millones de dólares de empresas estadounidenses como consecuencia de la política de aranceles, que los grandes capitalistas de EEUU obligaron a demorar, cuando no revertir, dicha política económica que lastraba los intereses de sus propios monopolios. A todo ello hay que añadirle la deuda que mencionábamos anteriormente, la necesidad de una reestructuración o refinanciación de la deuda a corto plazo, en un estado que, en términos fiscales, recauda menos como consecuencia de las políticas impositivas de Trump de rebajar los impuestos, fundamentalmente, a los más ricos que ya de por sí pagaban pocos impuestos, que conducen inexorablemente al proletariado estadounidense a la confrontación abierta con el estado si quiere subsistir.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  • Trasladar nuestro internacionalismo proletario y apoyo a la clase obrera en Norteamérica y a las movilizaciones que está desarrollando contra el fascista Trump y sus políticas reaccionarias. Unas movilizaciones donde cada vez hay más banderas rojas y hoces y martillos en un estado que lleva un siglo sembrando el anticomunismo.
  • Trasladar nuestro apoyo y solidaridad internacional al movimiento comunista estadounidense, a su unidad, condición necesaria para que el proletariado en Norteamérica pueda cumplir con su misión histórica: Derrocar el estado imperialista estadounidense, abolir el capitalismo y construir un estado socialista que otorgue todo el poder al proletariado y desarrolle el socialismo.
  • EEUU es el mayor enemigo que la humanidad tiene hoy y, consecuentemente, hacemos un llamamiento al proletariado en nuestro país a combatirlo así como combatir a las marionetas imperialistas que esta potencia tiene en el estado español, y sus alianzas criminales, empezando por la salida del estado español de la organización criminal OTAN y combatiendo sin cuartel al fascismo – que EEUU fortalece a nivel planetario – y trabajando por la organización revolucionaria del pueblo para abolir el capitalismo en el estado español.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la situación del proletariado

El proletariado a nivel mundial sufre cada día más los colmillos del capitalismo apretando cada vez más sus carnes. Los pocos derechos que la burguesía cedió con tal de rebajar la concienciación de los trabajadores en el pasado están siendo arrancados a pasos agigantados, el notorio “estado de bienestar” está herido de muerte quedando cada vez más como un mito del pasado y las pensiones, sanidad o educación públicas ya no existirán para el proletariado en activo actual y el futuro, de seguir por la senda impuesta por el capitalismo en su fase de putrefacción.

Está totalmente patente que la clase trabajadora no tiene ni el presente ni el futuro asegurado bajo este sistema, el cual sólo le puede ofrecer guerra, enfermedad y muerte, resumiendo, barbarie. Ante esta situación desoladora el proletariado no está agachando la cabeza en sumisión y desesperanza como nos quieren hacer creer los medios burgueses, las luchas obreras están surgiendo alrededor de todo el mundo y están plantando cara. Ante esto la mayor defensa del sistema no son sus fuerzas armadas ni su constante represión, si no los oportunistas y demás agentes burgueses como ya se recogió en el artículo del partido “No faltan luchas obreras, ¡sobran traidores!”.

Estos avances combativos de la clase son cambios cuantitativos lógicos ante la situación de bancarrota total del sistema capitalista en su fase imperialista, pero para llegar a buen puerto se necesita de un salto cualitativo y ese no es otro que la construcción del Partido Comunista que le acompañe, guíe y le dote de armas para enfrentar a la burguesía en todos los ámbitos. Es labor de los comunistas el hacerle llegar la ciencia del marxismo a las masas y dotarlas de la conciencia necesaria para arrancarlas de las manos del oportunismo para que pueda cumplir su misión histórica.

ANTE TODO ESTO, EL III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL RESUELVE:

 

  1. Hay que hacer llegar a la clase obrera un análisis científico, marxista-leninista, sobre su situación y el desarrollo de las distintas luchas obreras.
  2. Concienciar a la clase obrera sobre la necesidad de superar el capitalismo y construir el socialismo, así como ensanchar al Partido con la parte más consciente del proletariado, condición necesaria para que nuestra clase social disponga la única arma efectiva en la defensa de nuestros intereses y aspiraciones clasistas frente al capitalismo, la burguesía y los traidores que tiene ésta a su servicio.
  3. El proletariado se pertrecha en movimiento, luchando a muerte ante los oportunistas, fascistas y demás agentes burgueses que habitan en el movimiento obrero e inoculan la ideología burguesa que conduce al proletariado a la desorganización, atomización y alienación.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español contra la UE y la OTAN

El pasado mes de junio se celebró la Cumbre de la OTAN en Bruselas que sirvió para retratar, nuevamente, el lacayunismo de los estados miembros de la UE a los EEUU, de quien son subalternos. El chantaje norteamericano de imponer aranceles a Europa era la llave para forzar una transferencia de la práctica totalidad del 5% de los PIB de los países europeos hacia la industria militar norteamericana para 2035. Al final todos los países de la OTAN, incluso España, han pasado por el aro norteamericano, por más que diga Pedro Sánchez lo contrario, ya que España ha firmado la Declaración de La Haya que dice “los Aliados se comprometen a invertir el 5 % de su PIB anualmente en necesidades básicas de defensa, así como en gastos relacionados con la defensa y la seguridad, para 2035, a fin de garantizar nuestras obligaciones individuales y colectivas, de conformidad con el Artículo 3 del Tratado de Washington”, sin excepción alguna para España.

Medida que, según reconoce el propio Pedro Sánchez, significa “Pasar del 2% al 5% de aquí al año 2035 exigiría gastar unos 350.000 millones de euros adicionales, que solo podrían conseguirse a base de subirle a cada trabajador y trabajadora los impuestos en unos 3.000 € anuales; eliminar las prestaciones por desempleo, enfermedad y maternidad; reducir en un 40% todas las pensiones, o recortar a la mitad la inversión estatal en educación“. ¡Eso es en lo que está Europa, robar y masacrar al proletariado para enriquecer a EEUU y su industria militar que es adónde irá la práctica totalidad de ese 5% del PIB de los estados miembros de la OTAN! Con esto está todo dicho sobre lo que es la UE, donde fascistas, conservadores, liberales y socialdemócratas abrazan y consensuan las mismas políticas antiobreras demostrándose que todos son iguales de burgueses y de enemigos del proletariado.

Rusia es el argumento magro de los imperialistas norteamericanos, y sus siervos europeos, mejor dicho, la excusa, para empobrecer y someter más al proletariado en los países de la UE, para transferir más rentas desde el proletariado hacia los capitalistas, a costa de incrementar los impuestos a los trabajadores y eliminar subsidios, prestaciones y servicios públicos – o lo que es lo mismo, salario indirecto de la clase obrera -. El salario directo del proletariado se va recortando con el desarrollo tecnológico, que empujará a millones de obreros al paro forzoso y hará que las condiciones de los trabajadores bajen todavía más, empezando por los salarios que serán los grandes sacrificados junto con las pensiones públicas y el empleo.

La guerra de Ucrania ha servido para que los imperialistas europeos liquidaran la industria – fundamentalmente en Alemania – puesto que el encarecimiento del combustible liquida completamente la competitividad de la industria europea en comparación con los países BRICS. Sirvió para tirar los salarios reales por la vía de que la inflación la paguemos íntegramente los obreros pasando a los bolsillos de los empresarios que han engrosado sus beneficios gracias a ello.

El imperialismo norteamericano y sus asociados, o esbirros, se encuentran en un franco declive, por ello no tienen otro camino para sobrevivir que la militarización de la economía y el fascismo para reprimir sin piedad al proletariado.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Exigir la inmediata salida del estado español de la Unión Europea y de la OTAN.
  2. Movilizar a la clase obrera contra la UE y la OTAN, organizaciones que son un peligro para el proletariado en Europa y en el mundo.
  3. Denunciar el oportunismo de todas aquellas organizaciones mal llamadas comunistas y obreras que de verbo dicen estar contra la OTAN y de hecho sirven al imperialismo, son gestores del capital financiero y son fieles lacayos tanto de la UE como de la OTAN, descollando al respecto el PCE, partido que desde el gobierno del estado español, acepta íntegramente la UE y la OTAN y con su concurso en el gobierno, éste ha incrementado como nunca el gasto militar y las aportaciones del Estado español a la organización criminal que es la OTAN.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)