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Los Juegos Olímpicos y el imperialismo

El Comité Olímpico Internacional (COI) se ha revelado, en estos JJOO de París, como una institución al mandato de las viejas potencias imperialistas encabezadas por Estados Unidos, así como lo son el resto de organismos internacionales que rigen el mundo: Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial en lo económico, la OTAN en lo militar, Organización Mundial del Comercio, etcétera.

La no participación de estados enemigos del imperialismo norteamericano como Rusia o Bielorrusia, por recomendación del COI, con el pretexto de la guerra ucraniana y la participación del genocida estado de Israel es un claro ejemplo de ello.

Las constantes acusaciones infundadas de dopaje contra la delegación china, el adversario más fuerte del imperialismo yankee, es un ejemplo más. Recordemos que el pasado mes de julio la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) tuvo que defenderse de las acusaciones del FBI por no abrir expediente a 23 deportistas chinos que dieron positivo por trimetazidina (TMZ) tras una intoxicación alimentaria. El Gobierno de Estados Unidos, a través de la Cámara de Representantes, solicitó la apertura de una investigación federal al FBI y el Departamento de Justicia para hostigar a la AMA y que los sancionara. Ha tenido que ser un fiscal independiente, Eric Cottier, quien confirmase que la AMA actuó correctamente al no sancionar a dichos deportistas.

El pasado 8 de agosto saltó la noticia de que la Agencia China Antidopaje (CHINADA) ha acusado a EEUU de permitir el dopaje a gran escala, existiendo cientos de atletas norteamericanos que dieron positivo en trembolona entre 2011 y 2014 sin haber sido sancionados y alguno de ellos está compitiendo en los JJOO de París.

La Agencia Mundial Antidopaje publicó ayer un comunicado en el que reconoce que desde 2021 tiene conocimiento de “al menos tres casos en los que a atletas que habían cometido graves violaciones de las normas antidopaje se les permitió seguir compitiendo durante años mientras actuaban como agentes encubiertos de la USADA, sin que esta lo notificara y sin que existiera ninguna disposición que permitiera tal práctica en el Código Mundial Antidopaje o en las propias reglas de la USADA“. Y va más allá: “En un caso, un atleta de élite que compitió en eventos clasificatorios olímpicos e internacionales en los Estados Unidos admitió haber tomado esteroides y EPO —cuya sanción sería de cuatro años—, pero se le permitió seguir compitiendo hasta su retiro“.

A pesar de lo que se establece en el Código Mundial Antidopaje el caso nunca se publicó, los resultados nunca fueron descalificados, el dinero del premio nunca se devolvió y nunca se cumplió ninguna suspensión.

EEUU y Australia son los países que lideran las autorizaciones de uso sustancias con fines terapéuticos, aumentando en 2015 un 30% estas excepciones respecto del año anterior. En el caso de EEUU, aumentaron casi un 50%, llegando a las 402 excepciones:

Incluso asuntos aparentemente menores como la entrada de nuevas disciplinas a la categoría de olímpicos, la salida de otras disciplinas o las normas que rigen cada una de ellas son maniobras políticas imperialistas aplicadas por el COI: así, por ejemplo, el Skateboard se incluye en Tokio 2020 siendo medallistas Japón, EEUU, Australia e Inglaterra por el momento. El Breaking, competición nueva que no ha comenzado todavía, tiene como favorito al norteamericano Víctor (Oro en el Mundial de Bélgica). En Golf son medallistas el norteamericano Scheffler (Oro), el británico Fleetwood (Plata) y el japonés Matsuyama (Bronce).

Como vemos la entrada de nuevas disciplinas aumentan el medallero de las viejas potencias decadentes, sobre todo de EEUU y perjudican a las potencias emergentes. Las pruebas de halterofilia, en las que China obtiene muchas medallas, se han reducido de 14 en Tokio 2020 a 10 en París.

Sin embargo, en natación, donde EEUU impera históricamente, se juegan 35 medallas en total de las que EEUU se ha llevado 8 por el momento.

Así es como EEUU funciona, en su lógica imperialista, y no solo en el ámbito del deporte. Compiten con todas las trampas y artimañas existentes para ganar siempre y a su rival le acusan de hacer trampas aunque no las haga. Lo acabamos de comprobar hace poco en las elecciones en Venezuela.

La batalla ideológica en la que se enmarca esta lucha deportiva en París, es primordial para el imperialismo. EEUU, como potencia imperialista en decadencia, está obligada a dar la lucha en todos los frentes, y este es uno de ellos con una importancia capital.

La idea instaurada en el pueblo norteamericano de que su modo de vida, el capitalismo descarnado y criminal, es el correcto, es el sustento del imperialismo norteamericano, y como tal, no puede ser superado en ningún ámbito por ninguna otra potencia.

La necesidad vital de dominio de las instituciones que rigen el mundo a su antojo se expresa también en algo tan aparentemente puro y sano como es el deporte, que no se escapa a la putrefacción del sistema capitalista: Unos deportes convertidos en deportes olímpicos para aumentar el medallero yankee, eliminación o restricción de otros para reducir el medallero rival, dopaje sistemático de los deportistas norteamericanos, acusaciones falsas de dopaje a las delegaciones rivales, cuando no la eliminación directa de estos aupando a sus amigos criminales y genocidas.

Todo lo necesario, aunque inmoral, delictivo y punible, para conseguir sobreponerse al rival, para mantener su hegemonía y para lograr sus espurios intereses, en lo deportivo, político, económico y allá donde haga falta. Por encima de quien se oponga, pisoteando los derechos y la dignidad de los pueblos del mundo.

Así trabaja EEUU.

Y eso es lo que le espera al mundo bajo su dominio, como sin duda bien saben en Cuba, Venezuela, Vietnam, Corea del Norte, Yemen, Irak, Irán, América Latina, Rusia, Tailandia, China, Camboya, Libia, Somalia, Afganistán…

Solo el Socialismo será capaz de traer al mundo la paz y el progreso que necesitan los pueblos del mundo, tumbando al imperialismo e instaurando la dictadura del proletariado como garantía absoluta de que solo las necesidades del pueblo trabajador son prioritarias: vivienda, educación, sanidad y trabajo universales. Una automatización que reduzca el trabajo físico de los trabajadores y les permita desarrollar las artes y el deporte hasta alcanzar su nivel más alto.

 

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 10 de agosto de 2024

Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Los nuevos preparativos para la eterna alternancia

La democracia burguesa está basada en la corrupción, como demostraremos en este artículo, ya que nace bajo la premisa de la explotación capitalista y de su legalización por parte de los leguleyos, el parlamento y sus ejércitos armados permanentes, por lo que no se hace extraño que cada cierto periodo de tiempo haya que cambiar las caras para que cambie el escenario sin que cambie para nada la función. Por mucho poder que tengan las oligarquías financieras, por muy aplastante que pueda ser cualquier intento de subversión por parte de la clase trabajadora en el momento actual, al capital no le interesa, o lo lleva a cabo sólo si es indispensable, enseñar los dientes de manera manifiesta. Es por ese motivo que para la democracia burguesa sea inevitable la alternancia política.

En estos momentos, se está cociendo la judicialización de Pedro Sánchez, para que aparezca la figura del patriota honrado que venga a sacar de las llamas que hacen peligrar a España debido a la corrupción. Este patriota honrado puede venir por la izquierda, recordemos a Pablo Iglesias, Errejón, Echenique cuando el movimiento espontaneísta de los indignados, que fue permitido y espoleado por las oligarquías financieras para hacer creer a la masa obrera que el capitalismo se podía transformar mediante reformas; o por la derecha si es lo que conviene. Hace unos once años, en la enésima crisis solapada, en este caso cuando la prima de riesgo, y cuando la situación económica y social de la clase obrera se convirtió en odio, se apeló a los métodos pacíficos ante todo y se salió por la izquierda. Ahora la situación necesita salir por la derecha por la ley perpetua de la alternancia y porque ahora el odio de la clase obrera se ha canalizado hacia los inmigrantes, los ocupas, la islamización de España y el proletariado lumpen por poner algunos ejemplos.

Para la necesaria alternancia periódica que se avecina ya se han creado nuevas espadas, esta vez por la derecha como ya dijimos, en la figura de Alvise Pérez que viene a cooptar al voto juvenil que vota por primera vez o al voto de los que ya Vox se les ha quedado pequeño y otra vez en la figura del patriota honrado que hace dejación de sí mismo para venir a salvarnos. Por eso, tras entrar en el Parlamento Europeo fue a celebrar su triunfo con el Pequeño Nicolás. Pero sería injusto cargar el mochuelo sobre él sólo. Si hasta Mario Conde se ha presentado de candidato. Hagamos un pequeño repaso de lo que tenemos. El PP viene de la trama Gürtel, de la Púnica, de los pelotazos de Rodrigo Rato o Zaplana a pedir ahora el fin de la corrupción. En otro registro, siete millones de euros de donaciones anónimas han aparecido en la fundación de Vox sin que tenga que pagar impuestos y Abascal comentó en una entrevista que ojalá hubieran sido catorce. Pedro Sánchez era asesor de Caja Madrid cuando esta quebró e ingresó veinte mil millones de euros de dinero público a la recapitalización de la entidad bancaria. El agradecimiento de las oligarquías financieras ha sido palmario con su presidencia y su resiliencia en el poder, que él mismo plasma en “Manual de resistencia” (2019), donde explica, según él, que siempre gana por sus cualidades sobrenaturales y a contracorriente, pero de que su figura le interese al capital mejor no hablemos. También tenemos el caso actual de la amnistía a Chaves y Griñán en el caso de los ERES. En el caso de la pata izquierda del capital, en el que cada poco se cambia el nombre del frente amplio que permite alcanzar sillones, tenemos el caso de Alberto Garzón, que maquilló el escándalo de Antonia Muñoz, que colocó a 470 amigos, familiares y afiliados en distintos ayuntamientos. Para ello se sirvió de la crítica al chuletón y un llamamiento a reducir el consumo de carne, y que desvió, con un éxito infinito y ayudado por los medios de comunicación masivos mediante una amplia polémica, la atención sobre las actividades de Antonia Muñoz. Estos son algunos de los casos que ponemos como ejemplo pero podíamos citar miles y, además, de cualquiera de las opciones políticas que nombramos, pero no es ese el objetivo, sino el de demostrar que la corrupción es intrínseca a la democracia burguesa, es su pilar, su fin y su meta, y que forma la base de una estructura piramidal. Miles de partidos minoritarios o regionales como Junts o Compromís lo corroboran también.

Pasemos a analizar cómo se plantan todos estos sujetos ante los Tribunales de Justicia. En primer lugar confiados porque, según ellos, no han hecho nada y prepotentes poniendo en cuestión la imparcialidad de su propio poder judicial. Siempre se trata de un juicio político contra su persona que carece de fundamento aunque los hechos sean palmarios. Estas críticas ponen en tela de juicio una separación de poderes que tampoco existe y lo hacen porque los que les juzgarán y sus normas han sido puestas por ellos. La mayoría de las veces salen con una condena que es revocada en poco tiempo y antes de que se entre en prisión, la mayoría por temas de salud como Zaplana o Griñán. Durante el sumario se muestran prepotentes y desafiantes porque saben que la justicia les pertenece y les ampara. Y es que, recordemos lo que dijimos con anterioridad, los políticos son la base de la estructura piramidal de la corrupción, el último lugar donde reciben las ganancias de la explotación de la clase obrera que descienden directamente de la oligarquía financiera hacia la base política que la legisla y la hace posible, su dote de agradecimiento. Por eso, la corrupción es intrínseca a la democracia burguesa y hace falta una constante alternancia de rostros y de discursos para que sea posible.

¿Qué tenemos que decir sobre la alternancia política? En primer lugar, sirve para perpetuar la dictadura del capital mediante la guerra ideológica contra la clase obrera llevada a cabo por la burguesía y todos sus estamentos. Si quieres mandar siempre, inventa opción A y opción B y hazlas fluctuar para que gobierne siempre la dictadura del capital sobre el trabajo. Es imposible, como en el caso de la Comunidad de Madrid o en Andalucía, que el pueblo trabajador sea un ratito socialista y un ratito popular. Es imposible que uno pueda ser una cosa y su contraria sino es que alguien se toma mucho trabajo en ello y mucho nos tememos que sea explotando casos de corrupción puntuales como le ocurrió a Felipe González, José María Aznar, Mariano Rajoy y ahora a Pedro Sánchez. En esa tesitura, volvemos a resaltar, la corrupción es intrínseca a la democracia burguesa y la oligarquía financiera destapa la punta del iceberg cuando le es necesario y hay que cambiar de muñeco. Ya la política burguesa sale viciada de corrupción porque nace del rédito de la explotación capitalista sobre la clase obrera y nunca deja de serlo, ni siquiera en su reparto.

La corrupción no pertenece a cierta opción política o uno es más y el otro menos, el famoso discurso del y tú más; es sistémica, como hemos resaltado, porque se basa en el reparto de las ganancias de la explotación capitalista entre los distintos estratos. El capital ya ha preparado la alternancia que le lavará la cara por algún tiempo y le permitirá sobrevivir a la bancarrota, esta vez saldrá por la derecha. Ante esto, el PCOE propone no fiar la supervivencia como clase social a la vía del parlamentarismo burgués. La corrupción terminará cuando sea superado el sistema capitalista y la plusvalía, la ley del valor y la búsqueda del lucro ilimitado terminen. Esto sólo puede darse con la superación del sistema capitalista por la vía revolucionaria. La corrupción es estructural y sólo se puede superar con la construcción del socialismo. No es más que el reparto de la plusvalía sobre los estratos que la hacen posible con cada una de sus funciones.

 

¡Por la victoria definitiva sobre la corrupción!

¡Muerte a la dictadura del capital!

¡Por la construcción del socialismo!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Conocer al enemigo

Si hay algo que es muy recomendable en política es estudiar bien al enemigo. Para ello nos serviremos de un texto de Lenin, presentado en el Congreso de la III Internacional del 4 de marzo de 1919. El texto se llamaba “Tesis e informe sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado”. El texto se estructura sobre 22 puntos que van desgajando todas las mentiras que la burguesía introduce en el lenguaje común, que normalizan la explotación en amplios sectores de la clase obrera más atrasada ideológicamente y que son compartidos por elementos revisionistas que generalmente participan en el parlamento, en su caso eran los mencheviques.

Sabemos ya que mediante el estudio de la realidad económica desde la dialéctica materialista, lo viejo lleva en sus entrañas a lo nuevo que ha de nacer de su contradicción dando paso a la negación de la negación. El máximo desarrollo de las relaciones de producción se convierte en un freno para el progreso humano y quedan superados por el nuevo sistema que surge de sus entrañas. Tenemos el caso de la producción mercantil simple de la época feudal que es sustituida por la producción capitalista por el rápido avance de los medios de producción. Aparece el telar mecánico que desplaza a miles de artesanos a la producción en serie y mediante la división del trabajo pierden las virtudes de su trabajo artesano para caer en un trabajo monótono y que les obliga a dejar de ser dueños de sus medios de producción para vender su fuerza de trabajo a un capitalista. El capitalismo llevado a cabo por la clase burguesa fue en un principio revolucionario. Revolucionó no sólo la producción sino que amplió el comercio a escalas nunca vistas, lo que repercutió en las mejoras en los medios de locomoción, muchas ramas industriales como los productos químicos fueron aplicados a la industria y al campo, países lejanos donde aún no se había desarrollado el capitalismo suministraban las materias primas para luego comprar las manufacturas lo que les condenaba a ser colonias de las que el imperialismo se apropiaba mediante la exportación de capitales. Pero llegados a este punto debemos preguntarnos qué quiere decir la burguesía cuando aún emplea los conceptos que le hicieron un día revolucionaria.

¿Qué quiere decir la burguesía cuando habla de democracia en general?

La caída del campo socialista ha hecho que la burguesía venda la dictadura del capital, o sea la democracia burguesa, como el mejor y único de los sistemas. Para defenderla se habla de la democracia en general. Es un planteamiento político que anula los distintos intereses de las clases sociales en pugna y lo fía todo a una colaboración interclasista, que se podría resumir en: si el rico se forra, el obrero come. Estas ideas han sido introducidas interesadamente por la burguesía y sus agentes en las organizaciones obreras (CCOO, UGT, Sumar) y forcejean convulsivamente, mediante distintos actores, con el fin de hallar argumentos ideológico-políticos para defender la dominación de los explotadores.

Lenin ya nos advertía que cuando “se habla de democracia en general y dictadura en general, ese planteamiento de la cuestión desde el punto de vista -como dicen falsamente- de todo el pueblo, es una descarada mofa de la teoría principal del socialismo, a saber, de la teoría de la lucha de clases”. Esto hace que el revisionismo sea la pata izquierda del capital que, aunque reconocen esa lucha de clases de palabra, la ignoran en la práctica. La dictadura del capital es la democracia burguesa, por lo que no nos tiene que dar reparo en declarar que abogamos por la dictadura del proletariado, que es la forma más amplia y radical de democracia, al ser el gobierno de la mayoría sobre una ínfima población de explotadores y chupasangres.

¿Qué quiere decir la burguesía cuando habla de libertad en general?

La libertad en general que promueve la burguesía nos habla en exclusiva de la defensa a ultranza de la propiedad privada capitalista obtenida de la extracción de plusvalía, esto es, de la explotación del trabajo ajeno. Declara que no hay libertad sin propiedad privada. Toda la legislación y los cuerpos represivos, tanto armados como legislativos, se ponen al servicio de esa defensa. En ese contexto, la burguesía desdibuja el concepto de la propiedad privada capitalista a la clase obrera y la llama propiedad privada en general para que no se diferencie de la propiedad privada de un obrero que sale del fruto de su trabajo. Esto sirve para decirle a las masas trabajadoras a las que explotan, que los comunistas quieren arrebatarle cualquier cosa que haya salido fruto de su esfuerzo diario, cuando es la burguesía quién le arrebata nueve décimas partes de su esfuerzo diario cuando extrae plusvalías de su trabajo. Los comunistas lo que queremos socializar es la propiedad privada de los medios de producción para poner el fruto del trabajo social en manos de las necesidades sociales, no vamos a atacar jamás a lo que la clase obrera ha conseguido fruto de su esfuerzo.

¿Qué quiere decir la burguesía cuando habla de la creación de empleo?  

La burguesía quiere maquillar la apropiación privada del trabajo social, lo que significa la creación incesante de plusvalía, el aumento del grado de explotación en el trabajo y muchos más métodos, como el aumento de la longitud de la jornada laboral con infinidad de horas extras que no se cobran, por ejemplo, vendiendo que es el empresario el que asume la mayor parte del riesgo y que esa asunción debe ser compensada con la mayor parte de la ganancia. El capitalista se erige así en el garante del bienestar social para la clase obrera, cuando es sólo el obrero el que produce valor y este se lo apropia a usura. Si, por ejemplo, el capitalista pusiera en juego sus medios de producción sin trabajadores que las pongan en marcha, evidentemente no va a ganar nada. Es el obrero el único que produce la plusvalía y posterior ganancia capitalista de la que sólo se desprende de una ínfima parte, los salarios, que son, como decía Marx, lo que le permite al obrero saciar sus necesidades básicas, estar en plenas facultades para su siguiente jornada laboral y reproducir la mano de obra en su descendencia, cosa que ya no va siendo muy necesaria y que se evidencia en la pérdida en de poder adquisitivo de los salarios reales, debido a que la automatización necesita menos mano de obra y que el desarrollo máximo de los medios de producción y su automatización ya no necesitan reproducir la mano de obra a tanta velocidad.

¿Qué quiere decir la burguesía con la libertad de empresa?

Por libertad de empresa habla la burguesía de que todo el mundo puede alcanzar altas cuotas de ganancia mediante la iniciativa personal. Elon Musk, Florentino Pérez, Bill Gates, Mark Zuckerberg, cualquier ejemplo sirve. Se habla de libertad de emprendimiento y se obvia que la fase superior del capitalismo en la que nos encontramos, el imperialismo, se caracteriza por el fin de la competencia de los primeros estadios del desarrollo capitalista, ya que son los monopolios los que dominan la producción e imponen las condiciones. Se obvia, también, que hay toda una judicatura y un ejército permanente creados para blindar sus intereses que en cualquier momento pueden salir por la guerra contra cualquier elemento que los cuestione o los ponga en peligro. De ahí vienen las guerras a gran escala.

¿Qué quiere decir la burguesía con el respeto a los derechos humanos?

En un mundo en que existe el comercio desigual en el mercado internacional del que se nutre el imperialismo, ingentes capas de población quedan en situación de exclusión. Si una multinacional norteamericana, por poner un ejemplo, necesita el coltán que se extrae de la República Democrática del Congo para fabricar sus teléfonos móviles, habrá que ver las consecuencias de cómo ese comercio desigual repercute en los derechos humanos de los seres humanos que extraen a mano el coltán y que ha visto cómo su esperanza de vida se ha reducido a 36 años desde que se utiliza este material para la creación de las baterías. Las condiciones intrínsecas de explotación económica que impone el imperialismo a los países dependientes, condenan a dos tercios de la población mundial al hambre, a la miseria, a la muerte por enfermedades curables, a la reducción extrema de la esperanza de vida y muchas más cosas que obviaremos por la extensión del documento. La forma de producción capitalista, más en su forma imperialista, es la antítesis de los derechos humanos por su naturaleza asesina, expoliadora e insaciable, y sólo su extinción hace posible su respeto.

¿Qué quiere decir la burguesía cuando aboga por la paz y en contra de las guerras?

El capitalismo, cuando logró suprimir la competencia y entrar en la fase imperialista, como ya dijimos, (recomendamos la lectura de “Imperialismo, fase superior del capitalismo” (1916) de Lenin), tuvo que lanzarse a la conquista de nuevos mercados en una serie infinita que alcanza hasta nuestro presente. Ocurre siempre que cuando los distintos mercados de los países imperialistas en pugna se solapan, empiezan las guerras y las pugnas para hacerse con nuevos territorios donde exportar capitales y apropiarse de las materias primas.

Cuando se le podía parar los pies con el contrapeso del campo socialista, el único que por su forma de producción puede asegurar la paz a la clase obrera mundial, que es la que pone los muertos para que ellos se apropien de los mercados, Kruschev lanzó la tontería de la coexistencia pacífica, polémica a la que dedicaremos un artículo, ya que el capitalismo necesita extender a toda costa sus mercados en busca de materias primas y para colocar los excedentes de su anarquía productiva y, por lo tanto, necesita armarse constantemente en detrimento de las necesidades sociales. Sólo puede hacer eso, es su naturaleza intrínseca, lo vemos en Gaza, Yemen, Ucrania, etc… El capitalismo en su última fase de desarrollo es sinónimo de guerra y nos lleva, irremisiblemente, a la tercera guerra mundial, ya que la infinidad de conflictos localizados van escalando hasta revertir en amplias zonas que se fusionan y escalan a nivel planetario como ya ha ocurrido en las dos guerras mundiales y hacia la tercera mundial a la que nos encaminamos.

De todos estos interrogantes podemos inferir que la tergiversación de lo que cuenta la burguesía es la base de su guerra ideológica, la única que ya le sostiene. Siempre hay que leer lo que dice al revés, ya que habla en defensa exclusiva de sus propios intereses de clase como si hablara del interés general. No hay que perder de vista que la clase obrera es la más numerosa y que es inviable un sistema político y económico donde el producto del trabajo social se lo apropie una minoría que, además, no produce nada.

Con la derrota definitiva de este sistema criminal, habrá muchas cosas que podremos rescatar como los avances científicos, el máximo desarrollo de los medios de producción y mediante la planificación económica se podrá saber qué, cuánto y en cuánto tiempo producir, lo que revertirá en el fin de la anarquía productiva y las crisis periódicas. La centralización de la producción y la planificación ya vienen dadas por el método de producir de la fase última del capitalismo y es lo que la muerte del capitalismo prepara a su sistema superador, el socialismo, ya que todo lo viejo lleva en sus entrañas el germen de lo nuevo.

Nosotros tenemos claro que la única salida es la vía revolucionaria, ya que ningún explotador se deshará de sus privilegios de forma voluntaria. Por eso, desde el PCOE, te llamamos a organizarte en nuestro Partido con el fin de llevar a cabo esta ingente labor que ha de concluir con la emancipación de la clase obrera.

 

¡GANEMOS LA BATALLA IDEOLÓGICA A LA BURGUESÍA!

¡POR LA EMANCIPACIÓN DE LA CLASE OBRERA!        

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

 

   COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La escuela austríaca de economía, el mayor prostíbulo del capital

La burguesía, consciente de su bancarrota económica y política, está llevando a cabo una guerra ideológica sin cuartel, gastando ingentes cantidades no solo en la represión física de la clase obrera, sino fundamentalmente corrompiendo las mentes del proletariado usando para ello la propaganda, los medios de comunicación de masas que se han convertido en un nuevo Poder del Capital.

Medios de comunicación del capital, en tanto son propiedad de empresarios, donde no sólo se silencia la ciencia de la clase obrera y de su emancipación revolucionaria del régimen de explotación capitalista, el marxismo-leninismo, sino que se pervierte y envilece éste para colocar en el pueblo trabajador una idea totalmente desfigurada y corrompida de lo que es realmente el marxismo-leninismo, el socialismo y el comunismo. Los medios de comunicación, propiedad y al servicio de los empresarios y sus intereses de clase, son auténticos altavoces anticomunistas, auténticos apologistas del fascismo, donde se muestran a auténticos impresentables, reaccionarios, atribuyéndoles un aura de personas cultas y elevadas, cuando no son más que personajes tremendamente soberbios, enfermos de egocentrismo e individualismo, que no dudan en escupir sobre cualquier atisbo de razón y conocimiento, cuya función es la de embrutecer al pueblo trabajador y hacer que éste se repudie a sí mismo y a su ideología para garantizar su aislamiento, su deshumanización como única fórmula para mantener más en el tiempo la mortecina y podrida formación socioeconómica capitalista. Sin duda, Göebbels y Hitler, Franco o Mussolini estarían profundamente orgullosos del anticomunismo de los pseudoeconomistas que se adscriben a la escuela austriaca de economía, que arremeten contra la ciencia y el conocimiento humano. Personajes, desde un punto de vista científico, despreciables e indigentes como Huerta Soto, Lacalle, Rallo o el tarado mental de Javier Milei, seres sin escrúpulos ni vergüenza.

El despotismo y la soberbia de estos personajes les lleva a, arremeter contra el mayor científico, y la mejor cabeza, que ha parido la historia: Carlos Marx. Sin más argumento que la descalificación gratuita, sin asidero científico alguno, abrazando el revisionismo y el idealismo actuando como auténticos reaccionarios, retratándose como auténticos charlatanes al servicio de la reacción, que es lo que son.

Carlos Marx no sólo ha sido, y es, el mejor economista de la historia sino que también ha sido y es, junto con Federico Engels, uno de los personajes históricos que más han aportado a la filosofía, que alumbraron el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, el método científico, que sirvió para que la ciencia, el conocimiento humano, floreciera y avanzara de manera imparable hasta nuestros días.

Estos personajillos de la escuela austriaca de economía, elevados a los altares de la “intelectualidad” por el capitalismo putrefacto vistiéndolos con ropajes liberales y otorgándoles una imagen de hombres de ciencia, tienen a su disposición los altavoces mediáticos del capital en su cruzada anticomunista, antimarxista, consecuentemente fascista, para llevar a los trabajadores precisamente lo contrario de lo que dicen ser.

Estos sujetos de la escuela austriaca de economía abrazan el idealismo filosófico, aplican su metodología subjetivista y no científica ni objetiva, conducen al ser humano al individualismo y lo apartan del análisis científico del mundo. Dicen abrazar la libertad pero conducen a la clase obrera a la ignorancia, a la deshumanización y la perpetuación de la explotación, pretenden pasar por científicos, en tanto la economía es una ciencia social, cuando abrazan la negación de la ciencia, esto es, el idealismo filosófico.

Hay múltiples definiciones de filosofía, aunque en nuestra opinión la más certera es la que señala que ésta es la ciencia que se encarga de estudiar la interrelación existente entre la materia y el espíritu. Siendo el problema cardinal de la filosofía el siguiente ¿Es la materia la que crea el espíritu, la idea, o es el espíritu quien crea la materia?

El campo científico hace mucho que resolvió esta cuestión, abrazando el materialismo dialéctico descubierto por Marx. Es más que evidente que la idea (espíritu) es producto del cerebro (materia). Pero ¿qué dicen los “liberales de la escuela austriaca de economía” negadores de uno de los científicos más grandes que ha alumbrado la historia como Marx? Veamos cómo “sacude” el millonario empresario Jesús Huerta de Soto al socialismo y, consecuentemente, a Marx.

Fijémonos en lo que señala Huerta de Soto en el prefacio de  “Socialismo, cálculo económico y función empresarial” (Editorial Unión Editorial, de la que Huerta de Soto es, según la propia editorial, “uno de los principales mecenas”), que señala “Durante los últimos años de mi actividad docente he venido llegando al convencimiento de que era preciso elaborar una teoría del socialismo que, encontrándose profundamente arraigada en la metodología subjetivista de la Escuela Austriaca, se basase en las teorías de la acción humana y la función empresarial (…) E igualmente he llegado a la conclusión de que es preciso adoptar una nueva definición de socialismo, mucho más fructífera y explicativa de los problemas reales que permitan dar un tratamiento unitario a los distintos tipos de socialismo que se dan o se han dado en la historia” (pág. 12)

La teoría que pretende demostrar Huerta de Soto es que el socialismo no solo es inviable, sino que es inhumano y para ello se apoyará en el subjetivismo, “las teorías de la acción humana y la función empresarial”.

Así, Huerta de Soto para impugnar completamente al socialismo emplea la siguiente metodología: “La tesis básica que mantenemos y desarrollamos (…) es que el análisis del socialismo sólo puede y debe llevarse a cabo desde la óptica de una profunda y clara concepción de la acción humana y de los procesos dinámicos de la interacción social a que la misma da lugar. O expresado de otra forma, que el análisis económico del socialismo hasta ahora efectuado, en su mayor parte no ha sido capaz de incorporar satisfactoriamente el individualismo metodológico y la perspectiva subjetivista que, de acuerdo con Hayek, son imprescindibles para el desarrollo de nuestra ciencia. (…) Y esto es precisamente lo que nos hemos propuesto en nuestro trabajo de investigación sobre el socialismo; a saber, desarrollarlo sobre la base de una radical y coherente aplicación del “subjetivismo”, es decir, fundamentarlo en torno a la más íntima y esencial característica del ser humano: su capacidad para actuar de manera empresarial y creativa (…) hemos sido especialmente cuidadosos evitando caer en el error de considerar que los fenómenos económicos tengan una existencia “material” y “objetiva” al margen de la interpretación y conocimiento subjetivos que de los mismos van creando los seres humanos cuando actúan. Hemos pasado, por tanto, a concebir la economía como una ciencia que trata exclusivamente sobre realidades “espirituales”, es decir, sobre la información o conocimientos subjetivos que crean y generan por los seres humanos los procesos de interacción social” (págs. 23-25).

De lo expresado por Huerta de Soto, en lo primero que merece la pena detenernos es en que “la más íntima y esencial característica del ser humano: su capacidad para actuar de manera empresarial y creativa”. ¿La capacidad de actuar de manera empresarial es la más íntima y esencial característica del ser humano? Pues analizando el desarrollo de la historia de la humanidad se puede afirmar, sin lugar a dudas, que no.

¿Quién o qué determina lo íntimo o lo esencial? Sin duda para Huerta de Soto, los multimillonarios, el gran capital. Para Huerta de Soto lo esencial es la capacidad del ser humano para actuar de manera empresarial, de ahí deducen que lo esencial de la sociedad es el empresario – como por ejemplo es Huerta de Soto, dueño de una aseguradora.

Pero ni el ser humano ha actuado de la misma manera a lo largo de la historia, ni las sociedades que precedieron a las capitalistas eran iguales que la actual, por tanto, de ser esencial dicha característica manifestada por Huerta de Soto vinculada al ser humano – “su capacidad para actuar de manera empresarial y creativa” – ésta debería haber sido común a todas las sociedades de las diferentes formaciones socioeconómicas que se han sucedido a lo largo de la historia hasta llegar a la actual, la capitalista.

Huerta de Soto, con un idealismo filosófico enfermizo que patea las bases de la ciencia, y del método científico, universaliza algo que, ni tan siquiera, es general y universal en la sociedad actual que refleja el imperialismo.

Conocer las cosas, un objeto, en su esencia es la tarea fundamental de la ciencia. La ciencia prueba que el conocimiento de la esencia de un objeto es imposible sin tomar en consideración y analizar las diferentes formas en que se manifiesta éste. Sin el estudio del objeto en virtud de su dialéctica entre tiempo y espacio evaluando las manifestaciones externas de la esencia del objeto (fenómeno), es imposible conocer lo permanente, lo invariable, la esencia en sí misma del objeto que se dice analizar.

Porque para ir a la esencia del socialismo hay que ir a la esencia del desarrollo de las formaciones socioeconómicas, de la historia humana, y para ello hay que aplicar el método científico, dialéctico, y hay que ir a la materialidad del mundo. Y eso significaría para Huerta de Soto, y sus palmeros como Milei, Rallo y demás farsantes asumir a Marx, sucumbir a la ciencia, sucumbir al marxismo-leninismo.

Por ello, deben lanzarse en brazos del idealismo, en este caso denominado subjetivismo, y tienen que obviar no solo la materialidad del mundo y la producción material como base de la vida social, pues para Huerta de Soto, Hayek y demás, es el subjetivismo y el individualismo de los de su clase social e ideología los que construyen (y constituyen) la sociedad, esto es, lo que digan los reaccionarios de la calaña de Rallo, Milei, Lacalle o demás palmeros de los monopolios de la escuela austriaca es lo que vale.

Este burgués pretende impugnar el socialismo y su análisis científico del conocimiento del mundo, el materialismo histórico, contraponiéndole el método subjetivista e individualista de conocimiento de la sociedad. Esto es, pretenden conocer la vida social del hombre y el desarrollo social de éste a través de la comprensión de las acciones individuales de los sujetos. Que evidentemente son los burgueses, reduciendo de facto la humanidad a la gran burguesía, al gran capital, omitiendo completamente a la mayoría de la sociedad, a la que pretenden conducir ideológicamente incidiendo en la percepción de la realidad objetiva de las masas empleando una lucha de contrarios sin cuartel contra su enemigo que es el socialismo, el marxismo, al que lo visten de inhumano e inviable. Algo que se deduce de lo que señala uno de los maestros de Huerta de Soto, concretamente Fiedrich A. Hayek en “El individualismo: El verdadero y el falso” cuando señala, otorgando aura científica al método subjetivista e individualista para comprender la sociedad y su esencia, lo siguiente “no hay otra forma para llegar a una comprensión de los fenómenos sociales si no es a través de nuestro entendimiento de las acciones individuales dirigidas hacia otras personas y guiadas por un comportamiento esperado. Este argumento está dirigido primordialmente contra las teorías propiamente colectivistas de la sociedad, que pretenden ser directamente capaces de considerar a los conjuntos sociales, como la sociedad, y otras en cuanto entidades “sui generis” que existen en forma independiente de los individuos que las componen

Con estas bases, Huerta de Soto, y cualquiera, puede concluir lo que desde las vísceras le salga contra Marx, el socialismo o lo que les dé la gana, pero obviamente, sin asidero alguno en la ciencia que, sin duda, se apoya en las aportaciones que realizaron Carlos Marx y Federico Engels.

Veamos la definición que hace del socialismo Huerta de Soto: “Definiremos el socialismo como todo sistema de agresión institucional al libre ejercicio de la función empresarial. Por agresión o coacción hemos de entender toda violencia física o amenaza de violencia física que se inicia y ejerce sobre el actor por otro ser humano o grupo de seres humanos. Como consecuencia de esta coacción, la persona, que de otra forma habría ejercido libremente su función empresarial, en evitación de mayores males, se ve forzada a actuar de una manera distinta a como habría actuado en otras circunstancias, modificando, por tanto, su comportamiento y adecuándolo a los fines de aquel o aquellos que le coaccionan. Podemos considerar la agresión, así definida como la acción antihumana por excelencia.” (págs. 87-88).

Como puede constatarse, porque así lo ha escrito de su puño y letra, Huerta de Soto no tiene ni la más remota idea de lo que es el socialismo.

Esta definición señala que lo humano es el “libre ejercicio de la función empresarial” y que la agresión o coacción de lo que denomina “libre ejercicio de la función empresarial” es “la acción antihumana por excelencia”. Por tanto, para estos personajes lo único humano que hay es la propiedad privada sobre los medios de producción, la explotación capitalista, considerando de manera totalmente idealista que en un mundo donde no existiera “violencia física o amenaza de violencia física” todo el mundo optaría por ejercer el “libre ejercicio de la función empresarial” reflejando en la humanidad lo que ellos tienen en su cerebro. Y viendo como humano la propiedad privada sobre los medios de producción – por parte de una minoría -, ven inhumano lo antagónico, la propiedad social de los medios de producción para el pueblo a través del Estado, en este caso proletario, es decir, que esa supuesta función empresarial sea universal para el conjunto de la humanidad.

Estos personajes de la escuela austriaca de economía ven socialismo en todo aquello que no satisfaga plenamente sus intereses de clase, incluso en los estados y gobiernos que no sean socialistas, admitiendo y defendiendo mediante la violencia la propiedad privada sobre los medios de producción o, como dicen estos sujetos, el “libre ejercicio de la función empresarial”. Por eso ven socialismo incluso donde no existe.

Pero ellos, que dicen ser tan liberales y defensores de la libertad defienden la existencia de un estado que proteja sus intereses de clase, que proteja la propiedad privada sobre los medios de producción por parte de una minoría explotadora. Veamos lo que decía Fiedrich A. Hayek en “El individualismo: El verdadero y el falso” con respecto del Estado: “Si el hombre tiene que ejercer sus propias facultades, debe ser como resultado de sus actividades y cuidando que su esfera de responsabilidad esté determinada. La solución a este problema, el cual ha sido desarrollado gradualmente y que precede al gobierno en el moderno sentido de la palabra, radica en la aceptación de principios formales, de una “norma fija para vivir , común a todos y cada uno de los miembros de esa sociedad”, de reglas en las cuales, por sobre todo, se permita al hombre distinguir entre mío y tuyo (…) el gobierno debe ser limitado, y obligar a los individuos a observar principios que ellos conocen y puedan tomar en cuenta sus decisiones (…) Mientras los hombres no sean omniscientes, el único modo de poder dar libertad al individuo es mediante dichas reglas generales que delimitan la esfera de su propia decisión. No puede haber libertad si el gobierno no se limita a tipos de acción particulares, pero puede, por el contrario, utilizar sus poderes en cualquier forma que sirva a objetivos particulares (…) mediante la simple concepción de la propiedad como el derecho exclusivo a utilizar una cosa específica y donde los efectos móviles, lo que los abogados llaman “bienes muebles”, estén involucrados”.

¡Ahí tenemos a los anarcocapitalistas, libertarios, liberales o como se quieran llamar, defendiendo un gobierno y un estado limitado que garanticen la propiedad privada sobre los medios de producción o que garantice la “aceptación de principios formales, de una “norma fija para vivir, común a todos y cada uno de los miembros de esa sociedad”, de reglas en las cuales, por sobre todo, se permita al hombre distinguir entre mío y tuyo” en palabras de Hayek.

Pero no sólo son ignorantes con respecto del socialismo sino, también, con lo que respecta a la libertad. Dice en este pasaje Hayek una frase que no debe pasar inadvertida: “Mientras los hombres no sean omniscientes, el único modo de poder dar libertad al individuo es mediante dichas reglas generales que delimitan la esfera de su propia decisión. No puede haber libertad si el gobierno no se limita a tipos de acción particulares, pero puede, por el contrario, utilizar sus poderes en cualquier forma que sirva a objetivos particulares (…) mediante la simple concepción de la propiedad como el derecho exclusivo a utilizar una cosa específica y donde los efectos móviles, lo que los abogados llaman “bienes muebles”, estén involucrados”.

¿Cómo pueden ser los hombres omniscientes separándolos del camino de la ciencia y conduciéndolos por los caminos reaccionarios y criminales dictados por la escuela austriaca de economía, ideólogos de la extrema derecha, del conductismo social y del idealismo filosófico a través de la bazofia del subjetivismo? ¿Cómo pueden ser los hombres omniscientes cuando los hacen ir contra su propia naturaleza y les hacen abrazar el individualismo enfermizo negando su esencia social y haciendo que arremetan contra ella deshumanizando y desnaturalizado al ser humano?

Es la coartada la omnisciencia del hombre para verter el pensamiento real de Hayek, Huerta de Soto y demás reaccionarios que, en palabras de Hayek “el único modo de poder dar libertad al individuo es [que el gobierno garantice] la propiedad como el derecho exclusivo a utilizar una cosa específica y donde los efectos móviles, lo que los abogados llaman “bienes muebles”, estén involucrados”. Así pues, para estos personajes la libertad se da al individuo y, precisamente, la da el estado de clase que sea del agrado de estos sujetos que se autodenominan anarcocapitalistas, y esa libertad es concedida imponiendo como ley suprema la defensa de la propiedad privada y, más concretamente, sobre los medios de producción. Por tanto, cuando estos sujetos de la escuela austriaca de economía  – que más que escuela es un prostíbulo de enemigos de la ciencia, una camarilla de reaccionarios – hablan de libertad no hablan de libertad para la humanidad, sino de libertad para ellos, para los grandes capitalistas, para los monopolios, para que los imperialistas puedan expoliar y sojuzgar de manera impune a los pueblos del mundo.

Y es que la libertad no se da, ni se regala, se conquista y se adquiere progresivamente con conocimiento de las leyes generales que rigen la sociedad y la materia y adquiriendo conciencia de la necesidad, y ésta no es absoluta sino relativa. Pero en términos de libertad lo primero que hay que hacer es preguntarse ¿para qué y para quién?

Para los de la escuela austriaca de economía sabemos que es para que una minoría explotadora y ladrona se enriquezca ad infinitum a la par que la pobreza se universaliza para la humanidad y esa libertad es para que los grandes capitalistas puedan hacerlo impunemente. Esa es la libertad que defienden los Huerta de Soto, Milei, Rallo y demás impresentables cuya ideología es la de los grandes capitalistas y es promocionada por éstos, a través de sus medios de manipulación de masas. Y sin duda, con lo expresado por estos personajes, nuevamente, caen derrotados ante la ciencia, ante la obra de Marx, ante el marxismo-leninismo, puesto que reflejan los intereses de su clase social, y certifican la existencia de un mundo dividido en clases antagónicas donde rigen las leyes dialécticas universales del desarrollo (esencia del proceso histórico de desarrollo de la sociedad) como, por ejemplo, la ley de la unidad y de la lucha de contrarios dando de facto la razón a Marx y al marxismo. Así esa lucha de clases, de contrarios, según la terminología de los ultraderechistas Rallo, Huerta de Soto, Hayek, Milei y demás sujetos esta lucha de clases antagónicas se representa entre los que defienden la “libertad” (donde estarían los reaccionarios defensores del capitalismo monopolista de Estado y su superestructura reaccionaria  tendente hacia el fascismo) y los que van en contra de la libertad que son los socialistas, ya que para los de la escuela austriaca todo el que no es reaccionario es socialista.

Hemos visto anteriormente cómo para Huerta de Soto y demás que piensan como él, es un “error de considerar que los fenómenos económicos tengan una existencia “material” y “objetiva” al margen de la interpretación y conocimiento subjetivos que de los mismos van creando los seres humanos cuando actúan”, por tanto ubican a la economía por encima de la materialidad del mundo, de la naturaleza, y consecuentemente ubican al ser humano por encima de la materialidad del mundo y su naturaleza ya que según estos personajes la economía no tiene “una existencia “material” y “objetiva” al margen de la interpretación y conocimiento subjetivos” de la actividad humana, teniendo en cuenta que en virtud de su método subjetivo e individualista de análisis de la sociedad el concepto ser humano es sinónimo al del burgués reaccionario.

El ser humano forma parte de la naturaleza, somos un producto de ella y estamos, también, sometidos a sus leyes. Al igual que la base económica, la producción material, de bienes materiales necesarios para la vida de la sociedad determina la superestructura, la sociedad, en tanto ésta refleja las contradicciones existentes en la base económica. Huerta de Soto y demás prestidigitadores del gran capital, niegan esta realidad, pues ponen por encima al hombre del entorno material del que forma parte, negando que la idea es producto de la materia, o lo que es lo mismo, que la sociedad es un producto de la base económica, conformando base económica y superestructura (sociedad) una unidad dialéctica, la formación socioeconómica, de tal modo que cada base económica genera una superestructura que refleja las contradicciones de su base o estructura económica y las reproduce en la sociedad, a la par que niegan el desarrollo de la historia, que nos muestra que no es más que la sucesión de formaciones socioeconómicas.

Por eso Huerta de Soto, Rallo y demás cantamañanas deben abrazar el idealismo filosófico, deben repudiar a la ciencia, deben abrazar la metafísica y negar la dialéctica del mundo material, sus leyes del desarrollo, utilizando la basura anticientífica del individualismo y del subjetivismo para negar la dialéctica de la historia, de la formación socioeconómica capitalista, en su fase de putrefacción, que refleja un pensamiento corrompido como el de la escuela austriaca de economía. Y se ven obligarlo a hacerlo porque, de lo contrario, deberían reconocer que el sistema económico que ellos propugnan fenecerá y será superado por otro superior, no podrían sostener su visión de que el capitalismo será perpetuo y, consecuentemente tendrían que volver a sucumbir ante Marx.

Hablan de esencia y de libertad, pero crean una maraña ideológica metafísica, idealista y anticientífica cuyo objeto es satanizar y combatir a la ciencia, el marxismo-leninismo (o el socialismo como les gusta decir a estos sujetos nocivos para el género humano) e impedir, con los grandes altavoces mediáticos que poseen sus amos (los grandes monopolios y los estados capitalistas). El objeto de la ciencia es buscar la esencia de los objetos, y para encontrarla hay que estudiar el proceso, hay que estudiar las diferentes formas que presenta la esencia del objeto de estudio, a lo largo de un espacio y del tiempo y hay que, mediante el método científico, dialéctico, extraer las leyes generales, invariantes comunes a las diferentes manifestaciones de la esencia del objeto. En el caso de que el objeto sea el desarrollo social de la humanidad o sea el proceso natural, lo que hay es que estudiar el desarrollo dialéctico del objeto y no la valoración de mentecatos reaccionarios que fundamentan el estudio no en la observación y en el estudio científico del objeto en sí sino en las valoraciones subjetivas – o dogmas – de determinados grupos de individuos que consideran que su conciencia individual determina el ser social cuando, justamente es al revés. No buscan la esencia de los objetos en sí, sino que pretenden imponer su ideología reaccionaria sin contraponerla con el mundo y sus leyes generales y objetivas.

Actuar en libertad es todo lo contrario. La libertad no es tener impunidad para saquear, para oprimir, para explotar a la mayoría y apropiarse del trabajo de esa mayoría despojando a esta del fruto de su trabajo sometiéndola. La libertad es conocer las leyes y los procesos generales del medio en cuestión, tener consciencia de la necesidad y actuar de manera consciente y consecuente en base al conocimiento de las leyes generales para dirigir dicho conocimiento en el sentido de la satisfacción máxima de nuestra necesidad, de liberarnos de ella. El conocimiento de las leyes y los procesos naturales nos permite – a la sociedad y consecuentemente a los individuos, y no al revés – domeñar de la forma más exitosa las fuerzas espontáneas de la naturaleza, el conocimiento de las leyes sociales y de las fuerzas del desarrollo de la sociedad nos permite a las clases avanzadas – aquellas que estamos siendo oprimidas y tenemos una necesidad objetiva de emanciparnos, en el caso de la clase obrera emanciparse de la explotación capitalista – crear conscientemente la historia, luchando por el progreso social.

¿Qué ofrece Huerta de Soto al proletariado (que es la inmensa mayoría de la población mundial) para emanciparse, liberarse, de la explotación capitalista? Apretarle los grilletes para oprimirlos más, y ello lo hace, por un lado, negándole la realidad, la existencia de la explotación capitalista, del robo de la plusvalía por parte del burgués, que las considera esencia humana y, por el otro, arrojando odio de clase contra la formación socioeconómica superior que va a barrer el régimen de explotación capitalista y que emancipará de la explotación capitalista al género humano.

La clase social de Huerta de Soto, y su escuela austriaca de economía, no defienden la libertad sino que son enemigos jurados de ésta. Necesitan poner palos en la rueda de la historia para evitar lo inevitable, que es la sucesión de la formación socioeconómica capitalista, la cual se halla en absoluta bancarrota, por otra superior, la socialista. Y los Huerta de Soto sienten tanta aversión hacia el socialismo como el que sienten hacia la clase obrera, hacia los explotados, la clase verdaderamente revolucionaria que tiene una necesidad objetiva de emanciparse de la opresión capitalista, de emanciparse del viejo y caduco sistema de explotación capitalista, hoy en su fase putrefacta y terminal.

¿Por qué el socialismo es nocivo realmente para Huerta de Soto? Él mismo responde diciendo “En la medida en que la coacción socialista se ejerza de forma más continuada y efectiva, imposibilitará la libre persecución de fines individuales, por lo que éstos no actuarán como incentivo y no podrá descubrirse o generarse empresarialmente la información práctica necesaria para coordinar la sociedad” (Socialismo, cálculo económico y función empresarial”, pág. 99). El problema para Huerta de Soto es que en el socialismo la “coacción” no la realizará su clase social sino la clase social a la que él y los suyos oprimen hoy, el problema del socialismo para estos haraganes enemigos del género humano como los reaccionarios de la escuela austriaca de economía es que se acabe con los parásitos, los explotadores, los que viven de robar a la clase obrera, identificando al robo y la explotación como “la libre persecución de fines individuales”. ¡Ese es el problema del socialismo  para Huerta de Soto! Que el poder no lo tendría su clase social y, por eso, según este personaje el socialismo es “un error intelectual” e imposible su materialización desde “la óptica de la sociedad”, esto es, desde la óptica de los que son como Huerta de Soto que es a lo que éste reduce la sociedad de tal modo que, nuevamente, no solo manifiesta ser un iletrado en lo que respecta del socialismo, sino también un auténtico analfabeto de lo que es la ciencia económica en tanto es tan obtuso que es incapaz de darse cuenta que hoy, el desarrollo de la automatización de la producción, ya está negando dentro de la vieja base económica capitalista al capitalismo. No es la óptica de la sociedad – con la connotación que otorga Huerta de Soto a la sociedad, que para él son los ricos – quien determina la vigencia y la necesidad de un mundo socialista sino la putrefacción del sistema capitalista, que es devorado por sus propias contradicciones, donde la automatización de la producción y de los servicios socava todavía más al capitalismo ya que al sustituir a la clase obrera por la tecnología el burgués no sólo liquida su fuente de obtención de plusvalía, sino también liquida a la demanda, al comprador, cavando el propio burgués su fosa y la de su criminal sistema económico. Es el capitalismo y su inviabilidad, es la colisión entre el desarrollo de las fuerzas productivas y la estrechez de las relaciones de producción capitalistas, de la propiedad privada de los medios de producción, quienes conducen al socialismo.

Vemos que para estos fascistas de la escuela austriaca socialismo es equivalente a coacción, una coacción que se realiza de una manera institucional, a través del estado. Sin embargo, en más de dos siglos nos preguntamos ¿Hay un solo país capitalista que no disponga de estado? ¿Acaso el estado burgués no un instrumento de opresión de la burguesía contra la clase obrera al objeto de garantizar un marco jurídico que legalice la explotación capitalista y otorgue todo tipo de privilegio y de dominio al burgués? A tenor de lo que aplica Huerta de Soto al socialismo, todos los estados burgueses – desde EEUU hasta la propia Argentina del descerebrado criminal Milei – serian socialistas pues mantienen al capitalismo por la vía de la represión, de la coacción, del monopolio de la violencia. Estado que en el capitalismo debe perpetuarse pues, en el fondo, el estado es la constatación de la existencia de una sociedad donde existen dos clases con intereses antagónicas y donde rige la lucha de contrarios.

Pero lejos de pretender la abolición del estado capitalista, que es un instrumento de represión, Huerta de Soto sale en defensa del estado burgués como podemos leer en el siguiente extracto del libelo que lo desenmascara y lo derrota ideológicamente ante Marx, dice “la función del juez en el derecho tradicional es de índole meramente intelectual, no debiéndose dejar influir ni por sus inclinaciones emocionales ni por su personal apreciación del resultado del fallo sobre cada parte. Si, como sucede en el socialismo, se impide la aplicación objetiva del derecho y se permite la toma de decisiones jurídicas en base a impresiones más o menos subjetivas y emotivas, desaparece toda la seguridad jurídica y los actores comienzan a apreciar que cualquier pretensión puede alcanzar amparo judicial (…)” (pág. 129)

Curioso, los que dicen estar contra el estado defendiendo el poder judicial de los estados burgueses, esto es, defendiendo el estado. Los adalides del subjetivismo censurando al socialismo, y su sistema judicial, por subjetivo y emotivo. ¿Cuál es el derecho tradicional? ¿El que sometía en el feudalismo a la burguesía? Sin duda para Huerta de Soto ese derecho es el burgués, el que le garantiza a él y a los grandes capitalistas la impunidad absoluta para explotar, para agredir a la clase obrera, para sojuzgar a los pueblos.

La ley no es más que la expresión de la voluntad de la clase dominante sobre la clase dominada, y esto es así en cualquier formación socioeconómica. Huerta de Soto y demás reaccionarios de la escuela austriaca, halagan el derecho burgués porque garantiza su dictadura, y es esencial para su mantenimiento, por eso halagan al poder judicial de los estados burgueses y, consecuentemente al estado en sí. Y repudia al socialismo porque con éste desparece “toda la seguridad jurídica” del explotador y “los actores comienzan a apreciar que cualquier pretensión puede alcanzar amparo judicial”, ciertamente, la justicia del socialismo, del poder democrático de la mayoría social – el proletariado -, arremete contra todo burgués, contra todo explotador, contra los que son reaccionarios, contra la propiedad privada sobre los medios de producción por parte de una minoría parásita. Pero hay una notable diferencia. El burgués, como Huerta de Soto, busca perpetuar el estado capitalista pues sin éste es imposible sostener su sistema económico y su sociedad dividida en dos clases antagónicas, condición ésta que implica la existencia de estado. Sin embargo, el socialismo es una fase de transición que persigue acabar con las clases sociales y, por tanto, con el estado.

Como puedes comprobar, los Huerta de Soto, Rallo, Lacalle, Milei y demás “liberales” ubican como esencia humana la función empresarial, la humanidad la reducen a los grandes capitalistas, ellos son la sociedad, la élite. La clase obrera, la mayoría de la humanidad, quien realmente genera la riqueza y mueve el mundo, no pasa de ser para estos personajes material fungible en su enriquecimiento, no llegando a la categoría de humano.

Detrás de la escuela austriaca de economía no hay más que reacción, desprecio a la ciencia y al conocimiento humano, embrutecimiento, anticomunismo y fascismo.

La existencia de los Rallo, Huerta de Soto y demás reaccionarios, su labor de militante imperialista y anticomunista, de auténtico enemigo de la mayoría obrera, su razón de existir como stopper del socialismo, demuestra, bien a las claras, la exactitud de lo que ellos pretenden desacreditar ya que son uno de los dos contendientes de la lucha de clases, de la lucha de contrarios que rigen en la sociedad capitalista. Y ello certifica la victoria de Marx, al que quieren derrotar y que en cada palabra que escriben estos tipejos que reivindican la escuela austriaca de economía no solo lo encumbran a él y a su ciencia, sino que se desnudan y muestran como sujetos anticientíficos, reaccionarios y totalmente deshumanizados.

Sólo la clase obrera y el socialismo pueden limpiar al mundo de toda esta basura capitalista y sacarlo de la barbarie imperialista que hoy azota a toda la humanidad a la que, sin piedad alguna, los capitalistas no vacilan en asesinar y deshumanizar.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡POR LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 17 de julio de 2024

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Los fascistas de hoy se denominan liberales/libertarios y demócratas

Libertad y democracia, sin duda, son los términos más prostituidos por la burguesía.

El pasado día 30 de junio, un “liberal” como Juan Ramón Rallo, enumeraba sus referencias:

Ya en el año 2019, nuestro partido dio buena cuenta de que los que se declaran seguidores de la Escuela Austríaca de Economía – y se autodenominan “liberales”, “libertarios” o “minarquistas” – no son más que ideólogos del fascismo, como se puede apreciar en Algunas notas sobre libertad, Estado y liberales | Análisis (pcoe.net)

Juan Ramón Rallo que, al igual que su “profesor” Huerta de Soto y demás mugre capitalista, aplaudieron a rabiar a Milei cuando dicho reaccionario visitó el Estado español y lo galardonaron, el pasado día 30 de junio enumeró a alguna de sus referencias, entre las que se encuentra, entre otra basura, Murray Rothbard, que también es referente para Milei, como seguidores de la llamada escuela austriaca de economía.

Murray Rothbard fue un economista de extrema derecha, al igual que lo son Rallo, Huerta de Soto o Milei. Veamos lo que dice la referencia de estos personajes que pretenden pasar como intelectuales cuando son seres totalmente deshumanizados y enfermos. Dice Rothbard en “La ética de la libertad” (Unión Editorial, 1995, Madrid) lo siguiente:

(…) no es lícito interpretar el término ‘derecho a la vida’ en el sentido de que alguien tenga derecho a exigir a otras acciones que sustenten su vida. En nuestra terminología, semejante exigencia sería una intolerable violación del derecho de otra persona a la posesión de sí” (pág. 149). ¿Qué futuro les depara con personajes como Rothbard y sus seguidores de la llamada escuela austriaca de economía a las personas que tienen discapacidad intelectual grave o profunda? ¿Y a los enfermos de enfermedades neurodegenerativas que coartan la libertad de movimientos de dichas personas? ¿Y los niños menores? Para los liberales, libertarios o libertarados, o lo que en realidad son, para estos reaccionarios, todas estas personas, en la práctica, no tendrían derecho a la vida pues, como decía Rothbard, “no es lícito interpretar el término ‘derecho a la vida’ en el sentido de que alguien tenga derecho a exigir a otras acciones que sustenten su vida”. Y es que, para los libertarios o liberales todo queda subordinado a la propiedad individual y al individualismo, empezando por el derecho a la vida de los seres humanos, evidenciando que no comprenden la esencia humana, que es que el ser humano es zoon politikon, ser sociable por naturaleza y, consecuentemente, la vida humana es inviable sin la sociedad de la que el sujeto es producto.

Prosigue Rothbard, referente de Rallo y Milei, señalando lo siguiente “Aplicando nuestra teoría a las relaciones entre padres e hijos, lo hasta ahora dicho significa que un padre o una madre no tienen derecho a agredir a sus hijos, pero también que no deberían tener la obligación legal de alimentarlos, vestirlos y educarlos, ya que tales exigencias serían coactivas y privarían a los padres de sus derechos. Por otro lado, estos padres no pueden asesinar o mutilar a sus hijos, y la ley castiga, con toda razón, a quienes lo hacen. Pero a los padres les asistiría el derecho legal a no tener que alimentar al niño, esto es, a dejarle morir. En términos estrictos, la ley no puede forzar a un padre a alimentar al hijo para que pueda vivir (…) Esta norma nos permite resolver algunas cuestiones espinosas, entre otras si les asiste a los padres el derecho a dejar morir (por ejemplo, no dándole alimentos) a un hijo deforme. La respuesta es, por supuesto, afirmativa, en virtud de un a fortiori derivado del derecho, mucho más general, de permitir que muera cualquier niño, deforme o no (No obstante, como veremos más adelante, en una sociedad libertaria esta “negligencia” se vería reducida al mínimo gracias a la existencia de un mercado libre de niños)” (página 150). Es evidente que, detrás de un liberal, libertario, libertarado ,nos encontramos en un fascista de cajón. Esta gentuza, con un individualismo patológico, justifican de facto la eugenesia en virtud de su subjetivismo y de su individualidad, a diferencia de los nazis que decían hacerlo en aras a la preservación de la sangre aria, alemana, evidenciándose que ambos son exactamente iguales en la esencia, tanto liberales, libertarios, libertarados como fascistas y es que, realmente, son lo mismo, la ideología burguesa inherente al periodo del capitalismo en putrefacción.

Según Rothbard, y la basura del pensamiento burgués de la Escuela Austríaca, de la extrema derecha, donde se niega la propia naturaleza dentro de la inmensa mayoría de los animales, y también del ser humano negando estos reaccionarios, incluso, a la propia ciencia, a la pediatría, “la existencia de un mercado libre de niños” es la solución.

Si un padre puede tener la propiedad de su hijo (…), puede transferirla a terceros. Puede dar al niño en adopción, o puede vender sus derechos sobre él en virtud de un contrato voluntario. En suma, tenemos que enfrentarnos al hecho de que en una sociedad absolutamente libre puede haber un floreciente mercado libre de niños. (…) Debemos empezar por reconocer que existe ya de hecho este mercado infantil, sólo que, dado que los gobiernos prohíben vender a los niños por un determinado precio, los padres se ven ahora obligados a entregarlos a centros de adopción de niños libres de cargas. Y esto significa que el mercado de niños existe, sólo que el gobierno ejerce un control máximo de los precios hasta reducirlos a cero y que restringe, además, las operaciones mercantiles a unas pocas agencias privilegiadas y, por tanto, monopolistas. El resultado ha sido un mercado típico, en el que al rebajar el gobierno los precios del artículo muy por debajo de los del mercado libre, se produce una gran “escasez” de bienes. La demanda de bebés y niños es de ordinario muy superior a la oferta. Asistimos diariamente al espectáculo de la tragedia de personas adultas a quienes agencias de adopción tiránicas y fisgonas les niegan el gozo de poder adoptar un hijo.  (…) Si se permitiera el mercado libre de niños se eliminaría este desequilibrio y se llevaría a cabo una transferencia de bebés y de niños desde padres que no los quieren o no los cuidan a padres que desean ardientemente tenerlos. Todos los implicados: los padres biológicos, los niños y los padres adoptivos que los compran saldrían ganando en este tipo de sociedad. (…) Los padres deberían poder vender los derechos de fideicomiso sobre sus hijos a quien quisiera comprarlos por un precio previamente convenido (…) También los derechos de los niños han sido sistemáticamente invadidos por el Estado, y en mayor medida aún que los de los padres. La normativa de la asistencia obligatoria a la escuela (…) fuerza a los niños a acudir a los colegios públicos o a las escuelas privadas oficialmente aprobadas por el Estado. Las leyes – supuestamente humanitarias – sobre el trabajo infantil han impedido por sistema, y con el empleo de la fuerza, la entrada de los niños en el mercado laboral” (págs.  154 – 159)

Como puede comprobarse, para los liberales, libertarios, libertarados, en definitiva, ultraderechistas que abrazan a la escuela austriaca de economía los niños no pasan de ser una mera mercancía que se transfiere, se compra y se vende. Y por ello, para Rothbard, y aquellos para los que este fascista es una referencia, es una aberración que los niños asistan obligatoriamente a las escuelas en lugar de poder ser explotados por los empresarios. Es indecente comprobar cómo los liberales justifican el tráfico de niños, o mercado infantil, apelando a la propiedad de los padres sobre sus hijos (al no poder estos ser dueños de sí mismos por ser “potenciales adultos”) y oponerse al derecho a la educación de los niños porque éste obstaculiza la explotación infantil – mercado de trabajo infantil – resultando que, para poder ser devorado por los empresarios, los niños sí son dueños de ellos mismos para vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario, para ser explotados.

Ese, en realidad, es el rostro de la burguesía. En el Estado español, según las Asociaciones de Víctimas desde 1936 a 1996 fueron robados en torno a 300.000 hijos de familias obreras por fascistas y la Iglesia Católica que fueron entregados a familias fascistas y ricas recién nacidos. En Argentina hoy las organizaciones criminales de trata infantil – fundamentalmente de niñas – y del mercado ilegal de órganos están de enhorabuena, pues el propio Milei se mostró favorable a la compraventa de niños y de órganos. Hoy en ese país se sucede el caso del niño desaparecido Loan Peña, niño de Corrientes de 5 años desaparecido, al que la impresentable ministra de seguridad de Milei, Patricia Bullrich, da por muerto – llegando a verbalizar que va a buscar los restos del niño en los caimanes (yacarés) – en lugar de movilizar todas las fuerzas para encontrarlo vivo ya que, parece que existen muchos indicios de haber sido secuestrado por redes de trata de niños y tráfico de órganos más que haber sido deglutido por un caimán o un puma.

Estas son las ideas de los que se autodenominan liberales o libertarios. Que los hijos de la clase obrera sean una mercancía que satisfagan las necesidades de la burguesía y de los hijos de la burguesía en el caso de que éstos requieran un órgano para seguir viviendo.

Estas ideas, y estos efectos, son los que realmente aplaudieron en los actos de los fascistas españoles, esta es la ideología que abrazan los que condecoraron a Milei, como la Comunidad de Madrid y su fascista presidenta Ayuso, al igual que aquellos que desde los monopolios presentan al pueblo como “economistas” y no son más que verdugos capitalistas contra la clase obrera que no tienen la más remota idea de economía pero que no vacilan en corromper ideológicamente al pueblo con un individualismo enfermizo, siendo su función la de embrutecer y deshumanizar al pueblo, como buenos fascistas que en realidad son. Decía Fidel en 1992 que “La próxima guerra en Europa será entre Rusia y el fascismo, solo que el fascismo se llamará democracia”, hoy los fascistas son denominados por los altavoces del capital – los medios de comunicación/manipulación – liberales, libertarios y demócratas.

Sólo la clase obrera y el socialismo pueden sacar al mundo de la barbarie imperialista que hoy azota a toda la humanidad a la que, sin piedad alguna, los capitalistas no vacilan en asesinar y deshumanizar.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡POR LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 8 de julio de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Argentina retrata la esencia de los políticos del capital

La burguesía es la clase social más criminal que ha parido la historia. Su política es la estafa, el robo y el crimen.

El pasado día 13 de junio, el Senado argentino otorgó plenos poderes al criminal fascista Milei para destrozar a la clase obrera argentina y entregar completamente el país al capital extranjero.

La llamada Ley de Bases, decreta la emergencia pública por un año en materia administrativa, económica, financiera y energética, de tal modo que Milei, y su gobierno, podrá hacer todo tipo de ley referente a dichas materias sin necesidad de pasar por el Congreso. Esto significa que Milei podrá privatizar empresas públicas, podrá cerrar aquéllos organismos públicos estatales que estime conveniente, liquidando por completo la sanidad pública, realizar una Reforma Laboral que precarice todavía más las condiciones de la clase obrera argentina, entregar minas así como Vaca Muerta – segunda reserva de gas no convencional del mundo y cuarta de petróleo – a los monopolios privados, fundamentalmente norteamericanos, según estos saqueadores que gobiernan la Argentina para liberalizar los precios, o lo que es lo mismo agudizar el saqueo disparando los precios, que antes estaban regulados. A la par que se roba al pueblo, Milei subirá los impuestos a los obreros y rebajará la tasa impositiva al Capital, donde los ladrones de la burguesía, los evasores fiscales, podrán blanquear el dinero del crimen y del narcotráfico. También esa Ley de Bases contempla el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), o lo que es lo mismo, otorgar beneficios tributarios, impositivos y cambiarios durante 30 años a los monopolios extranjeros que inviertan un mínimo de 200 millones de dólares sin exigencia  ni contraprestación alguna, así como impunidad jurídica absoluta para los monopolios, fundamentalmente los norteamericanos, liquidando completamente la soberanía argentina ya que los conflictos no serán resueltos por la justicia argentina sino por el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a las Inversiones, institución del Banco Mundial con sede en Washington. Con lo que Milei ya, ni tan siquiera vende Argentina a EEUU, directamente la entrega. Pero además, el RIGI facilitará el canibalismo contra la mediana y la pequeña empresa argentina por parte de los monopolios extranjeros al otorgarle no sólo ventajas fiscales, cambiarias, impunidad jurídica, sino, sobre todo, al facilitarle la importación de bienes que condenarán a la ruina a la pequeña y a la mediana burguesía argentina. Por lo que, sin duda, la Ley de Bases es la ley del saqueo de Argentina por parte de EEUU, potencia asesina cuyo mayordomo en Argentina, para su desvalijamiento, es Milei.

Sin duda, Milei odia al pueblo trabajador argentino, al igual que odia a la clase obrera mundial, como hace gala con su anticomunismo y su desprecio y regocijo ante el dolor que sufren los trabajadores argentinos como consecuencia de sus políticas infames y asesinas, evidenciando su deshumanización máxima, cualidad propia de los fascistas.

Pero sería injusto cargar únicamente contra Milei. El Senado argentino está compuesto por 72 senadores y, de no haber habido quórum, no hubiera habido Ley de Bases. La alianza de Milei únicamente dispone de 7 senadores de los 72, por lo que quienes procuraron la existencia de quórum, la presencia de 37 senadores, son tan responsables como Milei y su ejecutivo.

Con la entrega de Argentina al Capital Internacional, y la consiguiente sentencia mortal al proletariado y demás clases laboriosas argentinas por parte de Milei, están de acuerdo los diferentes grupos políticos del capital, de la burguesía.

Tan responsable del saqueo como La Libertad Avanza de Milei, lo son la Propuesta Republicana (PRO) como socio del gobierno criminal de Milei de Macri y Bullrich y su apéndice del Bloque Cambio Federal, la Unión Cívica Radical (UCR) de Martín Lousteau – miembro de la Internacional Socialista que dirige Pedro Sánchez – o el equivalente al PSOE en Argentina, el Bloque Unidad Federal de Edgardo Darío Kueider, una parte del peronismo kirchnerista equivalente a lo que sería en el Estado español SUMAR, y los bloques provinciales de Comunidad Neuquén cuya representante es la macrista Carmen Lucila Crexell, Por Santa Cruz y el Bloque Juntos Somos Rio Negro que sería otra fracción del peronismo que en el Estado español equivaldría a lo que son Els Comuns en Cataluña.

Todos ellos son responsables de la aprobación de la Ley de Bases: Fracciones del peronismo, socialdemocracia, oportunismo de diferente pelaje haciendo el trabajo sucio al fascismo de Bullrich – Milei para que los monopolios extranjeros sojuzguen y saqueen a la Argentina y saquen adelante tan infame proyecto.

Como puede verse, los capitalistas parecen pelearse cuando, en realidad, tras las bambalinas, dialogan y cierran filas en favor de los monopolios y a favor de masacrar a la clase obrera.

Milei, que habla de acabar con el Estado, de atacar a la “casta” aunque abre de par en par las puertas de Argentina a los monopolios norteamericanos, fundamentalmente, para que la saqueen, no ha dudado en utilizar el Estado para otorgar prebendas, fortalecer y crear lo que denomina “casta” y comprar votos para sacar sus leyes. Según informaba el periodista argentino Daniel Tognetti, Milei otorgó dádivas – o compro votos –  para sacar adelante la Ley de Bases cómo, por ejemplo, la embajada argentina frente a la UNESCO en Francia entregada a Carmen Lucila Crexell, que supone un salario mensual de 15.000 dólares. Por otro lado, según la prensa argentina ha publicado, la prebenda otorgada a Edgardo Kueider – el representante de lo que sería SUMAR en España – fue la concesión de tres puestos en la dirigencia de la empresa Hidroeléctrica Salto Grande.

¡Ese es el rostro de la política burguesa! Privilegios y prebendas a cambio de legalizar el saqueo del pueblo y asesinar y condenar al pueblo. La burguesía no tiene más principio que su bolsillo y su desprecio para con el ser humano.

La clase obrera argentina, sus jornaleros y sus clases laboriosas están absolutamente vendidas, al igual que acontece en todos los países, bajo el capitalismo. El capitalismo es el robo, y es la corrupción en estado superlativo, la putrefacción y ello se refleja con nitidez en lo que acontece en la Argentina y en el mundo.

Mientras el pueblo trabajador defendía dignamente en la calle su derecho a vivir, su rechazo al fascismo del títere Milei y sus secuaces, y sufría la represión bestial de la Policía, siendo apaleados y gaseados con gas pimienta, la basura capitalista que parasita en el Senado argentino, vendía su voto contra el pueblo y en favor de los monopolios y sus intereses particulares.

La clase obrera únicamente se tiene a sí misma, en Argentina, en el Estado español y en todo el mundo. Y la clase obrera no es absolutamente nada si no tiene a su Partido, el Partido leninista que aglutine a todos los comunistas. La clase obrera no tiene más que una salida: La revolución proletaria, la imposición de la dictadura del proletariado para desarrollar el socialismo y reprimir sin cuartel, sin piedad, a la burguesía hasta hacerla desaparecer como clase social.

El Partido Comunista Obrero Español exige la inmediata puesta en libertad de los presos políticos que Milei, y su basura de gobierno fascista, ha hecho, que lo único que pretende hacer es atemorizar al pueblo trabajador para impedir la movilización y el combate de éste. ¡Ahí tenemos la libertad del fascista que dirige el gobierno argentino! El PCOE envía su solidaridad e internacionalismo a la clase obrera argentina y a nuestros hermanos comunistas argentinos a los que pedimos su unidad para combatir al fascismo y para organizar y dirigir a la clase obrera argentina en la noble y sublime tarea de derrocar revolucionariamente al gobierno de Milei, alzando un nuevo estado argentino dirigido por la clase obrera, que desarrolle el socialismo y libere sus medios de producción en favor de la clase obrera argentina y, consecuentemente, de la Revolución Proletaria Mundial. La participación de los comunistas argentinos, unidos, es condición indispensable para la emancipación de la clase obrera argentina, así como para su emancipación nacional, hoy comprometidos ambos por el fascismo de la marioneta norteamericana que preside el gobierno argentino, siendo el socialismo la única salida para Argentina y para la humanidad.

 

¡CONTRA EL FASCISMO!

¡POR LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS QUE ES LA UNIDAD DEL PROLETARIADO!

¡POR LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL, POR EL SOCIALISMO!

 

Madrid, 19 de junio de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El pueblo da la espalda a las elecciones europeas

El pasado día 9 de junio se celebraron las elecciones europeas en los diferentes estados de la UE, también en el Estado español.

El denominador común tanto en el resto de estados de la UE, como en el propio Estado español, fue que los diferentes pueblos dieron la espalda a las elecciones europeas, acreditando que el proyecto político de los imperialistas europeos y sus monopolios no tiene arraigo ni entre los europeos ni entre los pueblos que componen el Estado español. Así, la abstención en el conjunto de Europa fue del 51%, siendo la abstención en el conjunto de España el 50,78%.

La UE, una organización reaccionaria dirigida por fascistas como Borrell o Von der Leyen, seguirá estando gobernada por el pacto entre socialdemócratas (que en total únicamente han perdido 3 diputados) y la derecha reaccionaria del PPE de Von der Leyen (que ha subido 14 diputados). Unas elecciones europeas que, en términos europeos, refuerza el bloque bipartidista por la pata más derechista y que hace que Verdes o “liberales” – igual de capitalistas y antiobreros que los del PPE – hayan perdido diputados en favor del propio PPE y de los bloques propiamente fascistas como el Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (CRE) – donde están los fascistas de VOX y los italianos de Hermanos de Italia – y el Grupo Identidad y Democracia – donde están encuadrados los fascistas franceses de Le Pen  o los fascistas holandeses del Partido por la Libertad de Wilders). Por último, el grupo de la Izquierda en el Parlamento Europeo ha subido 1 diputado pasando a tener 39. La presencia comunista en el parlamento europeo es, testimonial, desde el grupo de los no adscritos a ningún bloque del parlamento europeo.

En el conjunto de Europa, al igual que en el Estado español, la clase obrera ha dado la espalda a las elecciones, dejando claro que no se identifican con el proyecto del gran capital europeo. Y mirando con perspectiva histórica estas elecciones garantizan el gobierno del bloque imperialista europeo – como siempre ha acontecido – con la alianza entre la derecha reaccionaria y la socialdemocracia, escorándose el tablero hacia la extrema derecha, como acontece a nivel mundial como consecuencia de la quiebra del imperialismo.

En el Estado español, los fascistas se han volcado por completo en estas elecciones, enfocadas en clave interna al objeto de erosionar al gobierno de Pedro Sánchez y presionar a éste para que convoque elecciones generales. Los fascistas de VOX dieron el pistoletazo de salida de estas elecciones con un acto político en Vistalegre donde trajeron a las fascistas Meloni, Le Pen y al inmundo Milei.

Los medios de comunicación de masas, todos ellos en manos de las grandes empresas, durante el último mes acentuaron su campaña en favor de los franquistas del PP y arremetiendo contra el gobierno. A lo que hay que añadir a los jueces que, durante la campaña electoral, han estado en campaña en favor del bloque electoral fascista.

Los fascistas se han entregado en estas elecciones, llegando incluso el lacayo fascista Abascal a visitar al genocida Netanyahu al objeto de rascar algún voto entre su corrompido, criminal y reaccionario electorado.

Y a pesar de la total movilización de la extrema derecha, que ha corrido con tres caballos reaccionarios en estas elecciones europeas (PP, VOX y una de las patas mediáticas del conglomerado fascista emanado de las cloacas del Estado, Alvise Pérez o rey de los bulos y las fake news  – el cual está contrastado al pasar por los sucesivos partidos fascistas  PP, VOX, UPyD y Cs ) ese conglomerado ha perdido, en conjunto, 81.628 votos con respecto de las elecciones europeas de 2019.

El bloque fascista ha otorgado el certificado de defunción a Cs, que ha perdido los 8 escaños que disponía y  2.610.794 votos, de los que la mitad se los ha llevado el PP,  y que ha servido para regar de votos a la extrema derecha de VOX, y una gran parte de los obtenidos por Alvise Pérez. Por tanto, en el bloque fascista ha habido un reordenamiento del voto.

Ese todos contra el gobierno de la socialdemocracia, y contra su presidente, Pedro Sánchez, también ha servido a este para presentarse, falsamente, cómo el “freno” al fascismo. Estrategia que unido a la fragmentación de la extrema derecha, la cual ya ha finiquitado y engullido a Cs, ha permitido al PSOE resistir con respecto de 2019 en número de diputados, únicamente ha perdido 1 escaño, ha sido castigado en número de votos donde ha perdido 2.108.496 votos.

Quien sí se ha visto castigado en número de votos y escaños es el oportunismo que es socio de gobierno de Sánchez. La marioneta del PSOE Yolanda Díaz y su engendro SUMAR – que reúne al pestilente conglomerado oportunista y burgués como Más País, PCE/IU, Compromís, Verdes, … – ha visto cómo su lacayunismo y labor de sumar al PSOE a lo que hay a la “izquierda” de éste ha sufrido un revés, quedándose con 3 diputados y, sobre todo, viendo como su rival por copar el espacio del oportunismo, PODEMOS, ha obtenido únicamente un diputado menos, esto es, 2 diputados, que garantiza una pugna entre un oportunismo dividido en dos bloques donde cada día más voces se levantan contra Yolanda Díaz, no por motivos ideológicos, sino por comprobar que peligran sus poltronas.

Sumando el espacio del oportunismo españolista, SUMAR y PODEMOS, comprobamos que, con respecto a 2019, han perdido un diputado y 875.410 votos.

Por otro lado, los nacionalistas de derechas (PNV y Junts) han perdido 927.186 votos y 2 escaños en el Parlamento Europeo, y los oportunistas “independentistas” de “izquierda” (ERC-BILDU-BNG) han mantenido los escaños de 2019, un total de 3, pero han retrocedido 395.639 votos.

La realidad es que el pueblo, la clase obrera, ha dado mayoritariamente la espalda a la UE y a sus elecciones al Parlamento europeo, demostrando una desafección política notable al proyecto político de los monopolios europeos, superando la abstención el 50%. Siendo los barrios obreros de las ciudades y los territorios donde más proletariado hay la abstención ha sido mayor.

Los fascistas españoles, en su victoria pírrica, son conscientes que con una gran movilización de ellos y una gran desmovilización de la clase obrera han obtenido unos resultados que, a poco que la clase trabajadora acuda a votar en próximos comicios les condenaran a seguir en la oposición e, incluso, podrían perder gobiernos autonómicos que hoy controlan. Por ello las caras que mostraban tras haber, supuestamente, vencido.

Estas elecciones fortalecen el bipartidismo, que sube 8 escaños, a pesar de bajar 664.627 votos con respecto de las europeas de 2019. Y fortalecen, nuevamente, al Estado.

Y mientras el circo de las elecciones europeas se celebraba, gobiernos de “izquierda” y derecha recortan personal sanitario, debilitan los deficientes servicios públicos, la judicatura hacía campaña electoral activa por el bloque fascista y parte trata de boicotear al poder legislativo y las leyes que emanan de éste como, por ejemplo, con la ley de amnistía contra la represión política al movimiento independentista catalán, y la precariedad laboral y la pobreza de la clase avanza a la par que sigue creciendo la inflación, los grandes capitalistas dictan cual es el designio que tienen preparado para la humanidad, o lo que es lo mismo, para la clase obrera.

Los monopolios, como el CEO de BlackRock señaló a finales de abril en el Foro Económico Mundial, apuestan por la despoblación mundial, por que menos gente viva en el mundo, que traducido al lenguaje de la lucha de clases significa que sobran centenares de millones de obreros en el mundo. El imperialismo se niega a sí mismo con el desarrollo de la automatización de la producción que se exacerba como consecuencia de la pugna interimperialista y, para tratar de resolver las contradicciones cada vez mayores que tiene el capitalismo monopolista y putrefacto, no tiene más salida que liquidar a lo que los amos del mundo  consideran el excedente humano que les sobra y ello lo irán haciendo agudizando el empobrecimiento de las masas, liquidando los servicios públicos, incrementando la represión y  haciendo guerras imperialistas donde mueran gran cantidad de obreros. Y es que, las contradicciones del imperialismo son irresolubles porque éste ya está viviendo días que no le corresponden. La única manera de armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, la única manera de convertir el desarrollo tecnológico en progreso social, la única manera de garantizar la vida y la existencia de la humanidad pasa por acabar con el capitalismo, pasa por desarrollar la Revolución Proletaria Mundial, por derrocar revolucionariamente el capitalismo y construir el socialismo, e imponer la dictadura del proletariado, como paso previo al comunismo – la sociedad sin clases y sin Estado donde la humanidad quede totalmente emancipada socialmente en una sociedad de iguales y de abundancia.

Mientras la organización de la Revolución debiera ser la prioridad primera de todos los partidos que nos llamamos comunistas, mientras  la construcción de la Internacional Comunista es una exigencia impostergable para la unidad de todos los comunistas en un único Partido mundial que empuje a la unidad comunista no solo a nivel internacional sino que también la fuerce a nivel de los diferentes estados nacionales, mientras la unión de nuestras fuerzas a nivel estatal para movilizar y organizar a la clase obrera en una dirección unitaria y revolucionaria camino de la conquista del poder político, en  lucha contra el oportunismo que debe ser destruido al igual que contra de toda aquella basura fascista – que pretende, falsamente, mostrarse como obrerista – que le lleva a la clase obrera el odio racista y xenófobo contra su propia clase como explicación de los males que le atañen unido a la inoculación del nacionalismo que es veneno ideológico burgués para subordinar a la clase obrera con la burguesía y así perpetuar el régimen de explotación capitalista, resulta que parte del movimiento comunista español, y también europeo, aun centran su prioridad política en todo tipo de elección burguesa, como por ejemplo son estas elecciones europeas.

En el Estado español, mientras la clase obrera ha dado la espalda a las elecciones europeas, algo que por otro lado no es novedoso, hay una parte del movimiento comunista español que todavía considera que la centralidad de su acción política pasa por el electoralismo, que además les condiciona su táctica de tal modo que en lugar de combatir ideológicamente al anticomunismo y al Estado no dudan en establecer alianzas con éstos al objeto de tratar de engrosar la lista de votos y de participación en lugar de combatirlos. En este sentido, las elecciones europeas han dado buena cuenta del eurocomunismo, de la parte del movimiento comunista español que pervive con la ideología oportunista que condujo a la derrota a la clase obrera. Los dos partidos comunistas que se han presentado a estas elecciones (PCPE y su fracción creada desde Grecia y desde CCOO, PCTE), en conjunto, han sacado 26.894 votos en estas elecciones habiendo perdido entre ambos partidos 16.790 votos si los comparamos con los que obtuvieron dichos dos partidos en 2019. Las fuerzas del comunismo únicamente podremos incrementar nuestra influencia entre la clase obrera unidos, con una dirección eminentemente revolucionaria y radicalizándonos y radicalizando y organizando a la clase obrera contra el capitalismo, su Estado y su ideología, el fascismo.

En estas elecciones europeas, en realidad todos han perdido y únicamente ha ganado el Estado y los monopolios que, nuevamente, constata la debilidad de todas las fuerzas políticas que han concurrido en ellas.

Bajo el marco del imperialismo y del poder del estado de los capitalistas el pueblo trabajador no tiene más salida que el hambre, la opresión, la represión, la explotación y la muerte, por ello, objetivamente, no hay más salida que la Revolución Socialista, el socialismo y que el poder esté en manos del Proletariado y su estado.

Nuestro Partido invertirá sus energías en contribuir a la construcción de la unidad de los comunistas, en la construcción de un único Partido mundial – de la Internacional Comunista- y, también, en organizar a la clase obrera en la lucha contra el capitalismo y su Estado. Seguiremos trabajando en fortalecer la lucha en los centros de trabajo, el  sindicalismo de clase y la Federación Sindical Mundial en el Estado español. Continuaremos trabajando con la clase obrera, en los centros de trabajo, en el campo, en los barrios, en la construcción de órganos de poder popular del proletariado, uniendo las luchas de los distintos sectores del proletariado en una única lucha contra el capitalismo (Frente Único del Pueblo),  combatiendo a muerte al oportunismo y al fascismo.

Ante la agudización de la crisis del capitalismo, es momento de redoblar los esfuerzos para llegar a los obreros, jornaleros, jubilados, mujeres, estudiantes, en definitiva, a todos los sectores del proletariado y conseguir que hagan suya la política del PCOE, pues únicamente son ellos organizados bajo una dirección revolucionaria, los que podrán llevar a término la misión que nos tiene encomendada la Historia: Mandar al capitalismo al estercolero de la Historia y construir el Socialismo.

 

¡POR LA UNIDAD DEL PROLETARIADO QUE ES LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DE LA INTERNACIONAL COMUNISTA!

¡POR LA REVOLUCION PROLETARIA MUNDIAL, POR EL SOCIALISMO!

 

Madrid, 16 de junio de 2024.

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La situación de la clase obrera en los países donde todavía no ha llegado la guerra

En su obra “Imperialismo, fase superior del capitalismo” (1916), Lenin deja claro que el capitalismo de la era de Marx, donde existía la libre competencia, había terminado. El capitalismo había entrado en la fase monopolista donde no le cabía otra opción que conseguir nuevos mercados mediante el uso indiscriminado de la fuerza bruta. Todo esto lo escribía en el contexto de la gran carnicería que supuso la Primera Guerra Mundial y que no difiere mucho de la guerra abierta en muchos frentes que lleva a cabo el imperialismo yanqui, la Unión Europea y el estado de Israel. La única diferencia es que al territorio de los países imperialistas no ha llegado la guerra, como en las dos contiendas mundiales, y que todo su horror se desarrolla en países de la periferia, no habiendo perdido el capitalismo ni una gota de su esencia explotadora y asesina. Es por esa falta de consecuencias directas que el imperialismo no está dispuesto a parar y que para él esas vidas humanas no computen más que en cifras de negocio.

La clase obrera de esos países liberados de la guerra directa también sufre sus consecuencias. Vamos a hacer un resumen. En el caso concreto de España traemos algunos claros ejemplos. El primero serían las consecuencias directas del incremento en gasto militar, para servir de lamebotas de la OTAN, bajo las directrices del gobierno más progresista de la historia que ha tenido que pasar, por orden directa de esta institución, del 1,26% del PIB al 2%, lo que supone un aumento de 11.250 millones de euros para hacer frente a esa subida. También está el regalo de 1.150 millones de euros que donó unilateralmente Pedro Sánchez a Zelenski en la última semana, lo que da un resultado de 12.400 millones y sólo es la parte de la que tenemos constancia por informaciones que emanan de medios de información de la burguesía. En la celebración del Desembarco de Normandía invitaron a Zelenski para celebrar la victoria contra los nazis, fabricando analogías artificiales con la guerra que hay en su territorio y obviando interesadamente el impagable papel de la Unión Soviética en su victoria sobre los nazis.

Otra amenaza para la clase obrera es la nueva introducción del servicio militar obligatorio. Alemania ha sido la primera en ponerlo sobre la mesa y no se descarta que los demás países también pasen por el aro. El hecho en sí trae dos problemas. El primero es que todo el mundo que haya pasado con anterioridad o que sea reclutado, es considerado reservista y puede ser llamado a filas en los próximos conflictos que aparecen en el horizonte. El fascista Borrell ya advierte de la posibilidad de una escalada militar dentro del territorio de la Unión Europea y eso implicará que necesitarán más carne para la picadora. De nuevo implica que los obreros pondremos los muertos y ellos se apropiarán de los réditos del expolio.

Volviendo al caso del incremento del gasto militar, empezamos a ver algunas de sus consecuencias. Porque es de esquilmar el sector público de donde salen esos miles de millones de euros para armamento, la burguesía no va a poner ni un euro de su dinero y en la sanidad catalana ya se hace patente.

Hace unos días, se comunicó a los equipos directivos de diferentes centros de salud de Barcelona una disminución flagrante del presupuesto para sanidad, que no podrán contratar personal sustituto para las vacaciones, que no se prorrogarán los contratos eventuales y que se limitará la actividad de centros de atención continuada (CAC) como el del Casc Antic o Guineueta. Estos dos, que abrían de lunes a sábado, lo harán ahora de lunes a viernes. Las mismas fuentes no especifican qué magnitud tendrán estos recortes y de qué centros de salud se trata, pero un hecho es evidente, la automatización de la producción hace que al capitalismo le sobren miles de millones de vidas humanas y que la reducción de la esperanza de vida es uno de los objetivos, tanto en la paz como en los escenarios bélicos. Se trata de llevar a cabo una guerra sin bombas como ocurre, por ejemplo, con el bloqueo a Cuba y Corea del Norte.

El obrero que vive en los países imperialistas donde todavía no ha llegado la guerra pero si sus consecuencias, sufre la violencia desde otros ámbitos. Sus salarios han sufrido una importante merma de su poder adquisitivo debido a la inflación desbocada y a la especulación con productos de primera necesidad como pueden ser la vivienda, el aceite de oliva, los suministros básicos y la cesta de la compra. Actualmente, en España, las filas del hambre no paran de crecer, un 23% de la infancia está bajo el umbral de la pobreza y un 18% de los hogares sufre de pobreza energética. Además, la mercancía, que es la base de la producción capitalista, se enajena. Con el monopolio se termina la competencia, se crean los trust que imponen sus condiciones sin oposición ninguna. Hace unos días nos hacíamos eco de esta noticia. Podemos destacar de la multa que es de un total de 150 millones de euros pero que es recurrible, por lo que no es de aplicación inmediata y se perderá en un bosque de recursos e instituciones, pudiendo rebajarla y pedir luego dilaciones indebidas por la longitud en el tiempo del expediente, pudiendo así reducir la cuantía en un 50%. Además, mientras no sea una medida en firme, las aerolíneas pueden seguir la misma política de precios. Estas cuatro aerolíneas controlan el 73% del tráfico aéreo en España y pueden imponer sus condiciones. Además, van a enfrentarse a una justicia de clase fabricada por y para ellos mismos. Ya sabemos que la burguesía y sus estamentos son muy corporativos. Las consecuencias le ocurren al obrero cuando debe concurrir al mercado con cualquier otra mercancía donde se haya creado un trust que imponga sus condiciones sin competencia. Significa el enriquecimiento indiscriminado de la burguesía a costa de la pobreza, la precariedad y la muerte de la amplia masa trabajadora.

Ante este estado de cosas generado por el conflicto armado creado artificialmente por el imperialismo, la clase obrera levanta la bandera del internacionalismo proletario. En ambos bloques existe el capitalismo, esta vez en su fase putrefacta, y por lo tanto la explotación del hombre por el hombre. Desde el PCOE hacemos nuestra una frase de Ernesto Che Guevara dirigida a sus hijos sobre el internacionalismo proletario que dice, “sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo”. Por eso, desde el Partido hacemos un llamado a la revolución proletaria mundial. Somos conscientes de la magnitud de la obra, pero también somos conscientes de que no existe otra solución para los problemas de la clase obrera mundial.

 

¡Por la revolución proletaria mundial!

¡Por la victoria definitiva del socialismo!

¡Obrero, estudiante, campesino únete a las filas del PCOE!

 

Comisión de propaganda del CC del PCOE




Las ONG: una herramienta burguesa

Más de 600 ONG integradas en la Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo han entrado en el escenario de las elecciones europeas. Afirman hacer un llamamiento a “defender la democracia, el desarrollo sostenible y los derechos humanos ante el avance de una agenda belicista y antiderechos”.

Al parecer, su queja hace referencia al abandono de unos supuestos valores que son inherentes a la Unión Europea. Presentan una batería de propuestas aprovechando el teatro de las elecciones europeas; una serie de enunciados vacíos de contenido, basados en ideas que están lejos de la realidad que vivimos y del fin de las contradicciones. Procederemos a echar un vistazo a algunos puntos del enorme galimatías:

“En materia de cooperación, promover el fortalecimiento del sistema de cooperación internacional europeo -financiación y desarrollo- para convertirlo en una política estratégica que apoye a las poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad, proteja y promueva bienes públicos globales y construya sociedades más resilientes, coherentes con el desarrollo sostenible, la igualdad, los derechos humanos, el decolonialismo y la democracia”.

Observamos que la idea es una cooperación en abstracto, sin mencionar a los actores en dicha cooperación. Uno de los objetivos marcados es el “apoyo” a las personas vulnerables; sin duda un enfoque paternalista que pretende vender la necesidad de que sean protegidas por quienes ostentan un despótico poder, en lugar de defender la emancipación de esas “poblaciones vulnerables” acabando con las contradicciones que generan dicha vulnerabilidad; las transforma en sujeto pasivo. También menciona la promoción de bienes públicos globales, pero no explican en qué consiste. Luego pone el foco en la resiliencia; ¿acaso pretenden que la sociedad, envuelta en la dinámica destructiva del capitalismo, simplemente resista y salga fortalecida ante la creciente miseria? No parece que así pueda lograrse la coherencia por la que aparentemente apuestan cuando se refieren, además, a un desarrollo sostenible en un sistema que busca la máxima ganancia a través de la explotación, cada vez mayor, de la naturaleza y del ser humano.

Tampoco se sostiene la construcción de una igualdad en una sociedad de clases en la que una minoría explotadora domina a la aplastante mayoría de la población, la cual genera toda la riqueza y cuyo único recurso es la venta de su fuerza de trabajo para intentar sobrevivir a cambio de producir mucho más de lo que recibe. En el mismo sentido se derrumba la idea de democracia, a no ser que se refieran a la democracia burguesa, que sigue significando dictadura del capital.

Podríamos hacernos una idea del juego que se traen las ONG analizando solamente el punto anterior, pero conviene profundizar un poco más en las reivindicaciones oportunistas de aquellos que se lucran con el reguero de miseria que deja tras de sí el capital. Otro de los puntos dice lo siguiente:

“Frente al recrudecimiento de los conflictos a escala global, promover una acción exterior europea orientada a la paz a través de acciones e iniciativas políticas que prioricen la prevención y la resolución dialogada y pacífica de los conflictos, así como el respeto y promoción de la Agenda de mujeres, paz y seguridad. Frente al refuerzo de las políticas armamentísticas y de defensa, invertir en desarrollo y responder a las necesidades humanitarias poniendo a las personas en el centro de la respuesta, reforzando las capacidades locales y nacionales, y asegurando una financiación previsible, flexible y plurianual”.

Es decir, frente a los conflictos armados e invasiones por el control de las fuentes de materias primas, consecuencia necesaria de un mundo que se rige por la propiedad privada de los medios de producción, que a su vez deriva de la intención de acaparar la demanda de todo aquello que es necesario para la vida en sociedad y con ello obtener el poder sobre ésta, la consigna, al parecer, debe ser “promover la paz usando el diálogo, como medio para solucionar los conflictos de manera respetuosa”. Que los codiciosos criminales empapados en sangre que dominan nuestras vidas a través de un sistema de explotación humana se esfuercen en ser más considerados y menos violentos; quizá no son conscientes de la brutalidad que se manifiesta en sus formas.

¿Acaso estos “altruistas” quieren hacernos creer que las guerras son causadas por el odio o la ira espontánea? ¿Se olvidan de que están hablando de asesinos y cómplices? ¿En qué momento señalan la necesidad de acabar con estas bestias que tienen el control? Incluso creyendo en la aparente ingenuidad de estos “filántropos”, tendrán conocimiento de que las armas no acaban de inventarse ni son para un futuro; se están usando ahora mismo por orden de la burguesía y son para matar; se usan para seguir imponiendo el dominio imperialista y defender sus abyectos intereses. Las guerras tienen lugar por la rivalidad que existe entre la clase dominante a la hora de poseer los recursos. Esta clase parasitaria compite y combate sin cesar por hacerse con el mercado mundial existente y por encontrar nuevas vías por las que dar salida a las mercancías de manera rentable. Por otro lado, pisotean continuamente a la clase obrera y procuran aumentar la explotación a la vez que reducen su poder adquisitivo, dificultando cada vez más la vida de los trabajadores, que emplean demasiadas energías en sobrevivir mientras la burguesía los reprime con sus leyes y sus fuerzas de seguridad, y los divide con la más infame manipulación. Y todo ello emana, diaria e inevitablemente, de las relaciones de producción capitalistas que estas organizaciones “sin ánimo de lucro” no cuestionan en ningún momento. ¿De qué paz nos hablan? Y por si fuera poco, se refieren a “necesidades humanitarias”, no a necesidades humanas; es decir, hablan de caridad. Vuelven a mencionar a “las personas”, sin distinguir clase social, como sujeto pasivo sobre el que debe actuar un poder superior en respuesta a una petición de piedad.

Siguiendo con sus reivindicaciones, apuntan a una “acción exterior feminista” en la que se defiende que el problema radica en pertenecer a ciertos colectivos. Reclaman el cumplimiento del Plan de Acción de la UE sobre Igualdad de Género y Empoderamiento de las Mujeres en la Acción Exterior, apelan a la Estrategia Europea de Salud Global, a la transición hacia “sociedades de cuidado” (Pacto birregional por los cuidados entre la UE y América Latina y el Caribe) y la lucha contra la violencia sexual y basadas en género, proponiendo en este último punto la “lucha” a través de leyes que describan claramente el delito, así como mecanismos de denuncia.

Comencemos hablando del “Plan de Igualdad y Empoderamiento”. Hace referencia a la búsqueda de igualdad de derechos entre hombres y mujeres como si se tratara de una cuestión de sexo, y no de clase. La mujer proletaria sufre una doble explotación por adjudicársele el rol de cuidadora de la familia (reproducir fuerza de trabajo) y por su capacidad de tener hijos (traer al mundo mano de obra), por un lado, y sufrir la represión y el robo del burgués en una sociedad de clases que reduce al productor de riqueza a mano de obra de usar y tirar, viéndose, a su vez, envuelto en la continua incertidumbre y la dinámica del mercado, que tantas vidas arrasa cuando estas ya no pueden adquirir lo que necesitan. Eso no lo sufren grandes parásitas como Ana Botín (Banco Santander), Sol Daurella (Coca Cola) o Marta Álvarez (El Corte Inglés) a pesar de ser mujeres, como tampoco tienen que preocuparse del paro, el trabajo precario, la pobreza, la falta de recursos, los abusos, la represión, etc. También una mujer de clase obrera puede vivir en mejores condiciones que un hombre hermano de clase, puesto que entran en juego varios factores.

La mujer proletaria sólo será libre luchando junto al hombre proletario por la revolución socialista, tomando el poder político y destruyendo el Estado burgués que la oprime. Ese poder sí es real, pues dará paso a una transformación auténtica de la sociedad en torno a las necesidades humanas, con toda la ciencia a nuestro servicio en una economía planificada. El “empoderamiento” que promueve la ideología burguesa significa tener como meta ser funcional en un sistema deshumanizador, creyendo el cuento de la voluntad y desechando las condiciones materiales. Por otro lado, limitarse a dar forma a leyes punitivas no acaba con el machismo ni toda forma de violencia hacia la mujer. Solo es intentar establecer unas consecuencias penales cuando ya se ha hecho el daño; no se evita nada. Hay que barrer las fuerzas reaccionarias que deshumanizan a la mujer proletaria.

Resulta llamativo cómo en el artículo que hace referencia al “Plan de Igualdad y Empoderamiento”, exponen supuestos testimonios de mujeres en diferentes países con alguna dificultad específica que son “apoyadas” por actos caritativos de la UE, narrando las situaciones como historias que son fruto del azar y han acabado en superación personal con la benevolencia europea. Sin embargo, los monopolios europeos (por nombrar solo a Europa) causan atrocidades en esos países e impiden su desarrollo.

Ahora veamos la Estrategia Europea de Salud Global, que afirma tener como objetivo mejorar la salud y el bienestar de las personas a lo largo de toda su vida, reforzar los sistemas sanitarios promoviendo la cobertura sanitaria universal y prevenir y combatir las amenazas para la salud, incluidas las pandemias. Entre sus medidas llaman poderosamente la atención dos reveladoras propuestas:

“Apoyar el nuevo tipo de gobernanza mundial sólida que el mundo necesita en un entorno geopolítico complejo. Para alcanzar este objetivo, se requiere una OMS más fuerte, eficaz y responsable, financiada de manera sostenible, que sirva de eje al sistema multilateral, con una cooperación más estrecha en el marco del G7 y el G20, pero también con otros socios mundiales, regionales y bilaterales.

Se reforzará la eficacia de su financiación promoviendo formas de financiación innovadoras y la puesta en común de los recursos a escala internacional, así como la coinversión por parte de los países socios y otros agentes, como el sector privado. Juntos, la UE y sus Estados miembros son uno de los mayores proveedores de financiación de la salud mundial, por lo que la Estrategia hará que esta importante contribución financiera tenga una repercusión aún mayor, mediante un análisis y un seguimiento más estrechos de dicha repercusión”.

Es decir, dirigir los esfuerzos a apuntalar el imperialismo y que la Organización Mundial de la Salud tenga mayor dependencia de las principales potencias imperialistas del bloque occidental, así como de los respectivos bancos centrales, salvaguardando de manera más fiel los intereses de éstos. Se reforzará todo ello, cómo no, con la inversión privada y la colaboración de países (estados burgueses) socios, haciendo hincapié continuamente en el papel principal del capital financiero (en la putrefacta fase imperialista todo gira alrededor de ello). Queda claro que no se trata de la defensa y blindaje de los servicios públicos de salud ni de acabar con el negocio de la sanidad privada, precisamente. Otro objetivo sumamente “humanista” en la lista de las ONG queda al descubierto.

Para ahondar un poco más en todas estas reivindicaciones feministas, veamos el Pacto birregional por los cuidados entre la UE y América Latina y el Caribe. Centrándonos en un evento podemos encontrar lo siguiente: “El encuentro fue organizado por la Fundación EU-LAC, ONU Mujeres y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en asociación con la Alianza Global por los Cuidados, el Instituto Nacional de las Mujeres de México (INMUJERES), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Ministerio de Igualdad de España, y tuvo lugar en Nueva York, en el marco de la 68° sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer”.

Observamos que la manera en que se autodenominan todas esas instituciones implicadas parece anunciar que son las principales abanderadas de la liberación de la mujer. Sin embargo, basta una declaración para entenderlas:

“Esta iniciativa es pionera al impulsar el diálogo y la cooperación entre ambas regiones para superar la división sexual del trabajo que se expresa en la persistencia de las brechas entre hombres y mujeres en el mercado laboral y en los salarios, en el acceso de las mujeres al empleo de calidad y a la protección y a la seguridad social. Este pacto birregional, que ubica en el centro la sostenibilidad de la vida y del planeta, contribuye a un sistema internacional multilateral renovado, con reglas que reduzcan asimetrías y desequilibrios entre y al interior de los países para así avanzar hacia un futuro más productivo, inclusivo y sostenible”.

Aquí cae todo ese disfraz de agentes de la transformación social. Legitiman el trabajo asalariado, lo cual quiere decir que están conformes con el capitalismo, y por otro lado afirman defender la sostenibilidad de la vida y del planeta; es totalmente contradictorio. La cuestión central ya permite identificarles como enemigos de la clase obrera, pero incluso dentro de los márgenes burgueses el mensaje es lamentable, puesto que defienden la necesidad de protección, lo cual es señal de reconocer la inestabilidad inherente a la economía de mercado, aceptarla y negar cualquier acción emancipadora. Además, matizan que el acceso a “empleos de calidad” es un problema. No solo debemos preguntarnos qué empleo es de calidad en un sistema en el que los obreros deben vender su capacidad de trabajar para dar ganancia a un parásito, a cambio de un dinero que está lejos de lo que producen y que, con suerte, dicha cantidad les permita tener lo básico para poder seguir viviendo y trabajando; también debemos preguntarnos por qué hablar de dificultades para acceder a un “empleo de calidad”, pero de no la existencia misma del empleo precario. ¿Ni siquiera van a fingir que quieren solucionarlo? De todas maneras, concluye la declaración haciendo referencia a “reglas que reduzcan asimetrías y desequilibrios entre y al interior de los países”, es decir, que siga habiendo explotadores y explotados pero procurando mitigar las consecuencias de dicha contradicción; nunca superarla.

Siguiendo con las medidas que proponen las asociaciones que viven de las desgracias humanas, el broche para la cuestión feminista no necesita muchas explicaciones:

“Pedir a la nueva Comisión Europea que se comprometa a aumentar la financiación directa a los movimientos feministas y a las organizaciones por los derechos de las mujeres, defendiendo y ampliando el espacio cívico de estas organizaciones y colaborando directamente con ellas. La Comisión debería centrarse particularmente en aquellas organizaciones que enfrentan formas interseccionales de discriminación, como las organizaciones que defienden los derechos de las mujeres en el ámbito local y rural, las OSC dirigidas por mujeres jóvenes y niñas, las organizaciones de mujeres con discapacidad y las OSC LGTBIQA+”.

Piden a la más alta representación de la burguesía en Europa que destine mayor financiación a las organizaciones hipócritas y manipuladoras, que de manera tan acientífica tratan la cuestión de la mujer. A la burguesía le sale rentable invertir en organizaciones que procuren paliar las contradicciones que surgen de las relaciones de producción capitalistas. No solo no hay intención de solucionar nada por parte de estas asociaciones que hacen una lectura idealista de la realidad, sino que quien pone el dinero marca la ruta. Son financiados por la burguesía, así que el capitalismo no será desafiado.

En el mismo sentido va la siguiente petición, ubicada en las propuestas del apartado titulado “Financiación” que exhiben en su documento estos dudosos héroes que dependen de poblaciones que necesiten ser “salvadas”:

“Mantener el compromiso y la ayuda de la UE en los contextos más frágiles, donde se enfrentan a carencias de todo tipo, independientemente de la relación con las autoridades nacionales. Cuando la cooperación bilateral no sea posible, valorar otros enfoques de asociación que puedan ayudar a mantener el compromiso de la UE con el bienestar, los derechos humanos y el progreso de las personas como, por ejemplo, las asociaciones con organizaciones de la sociedad civil, que son las que suelen estar más cerca de las personas en situación de mayor vulnerabilidad”.

Es decir, piden que la UE mantenga siempre la financiación a las ONG, sea cual sea la situación, puesto que estas asociaciones son útiles por poder acercarse siempre a las personas vulnerables. Quieren que se les reconozca su rol de apaciguadores y reclaman un trozo de pastel. También en su última propuesta reiteran el mensaje:

“Pedir a la Comisión Europea y al SEAE que adopten una postura política firme que promueva un espacio cívico abierto y proteja a las personas defensoras de los derechos humanos, el medio ambiente y el territorio, y que destine las herramientas y recursos necesarios para evitar la reducción de la financiación y los espacios de las OSC dentro y fuera de la UE”.

Queda claro que han hecho su propia campaña y que saben que se agudizarán las contradicciones en la sociedad burguesa, sobre todo teniendo en cuenta el contexto actual de guerra. Se adaptarán al resultado de las elecciones europeas y saben que no correrán peligro. Además, tienen la desfachatez de decir que el gasto militar atenta contra los valores europeos, cuando la UE es desde el principio puro imperialismo y forma parte de la terrorista OTAN, organización plagada de nazis desde su nacimiento.

De hecho, el presidente de UNICEF (que forma parte de la Coordinadora de Asociaciones para el Desarrollo) en España es Gustavo Suárez Pertierra, que en 1984, durante el gobierno del abominable Felipe González, fue subsecretario del Ministerio de Defensa y Secretario de Estado de Administración Militar. Después ocupó los cargos de Ministro de Educación (designado por González) y Ministro de Defensa. Es decir, ha estado en primera línea en representación de los intereses imperialistas en España, siendo cómplice en todas las puñaladas y manipulaciones que sufrió la clase obrera durante los años 80 y 90, trabajando también para el brazo armado del capital. Este infame personaje, que incluso dejó un artículo en 2008 ensalzando al G-20 (lo cual encaja a la perfección con lo visto anteriormente), como un paso necesario y evolutivo tras la entrada en la UE y en la OTAN, encabeza una entidad que asegura “defender los derechos de la infancia” mientras más de la mitad de los menores del país vive en hogares con dificultades para llegar a fin de mes, y en el mundo demasiados niños padecen lo indecible por culpa de los intereses que el personaje aquí descrito defiende con su participación.

Otra entidad que pertenece al grupo de entidades carroñeras es Cáritas, y es encabezada por Manuel Bretón Romero, un militar retirado que fue secretario personal del rey y jefe de gabinete de los exministros de Defensa Federico Trillo y José Bono. Poco hay que explicar siendo una organización que pertenece a la Iglesia Católica, pero esta entidad caritativa (dicho concepto ya es nocivo per se) fue creada durante el franquismo para dar impulso al catolicismo entre las masas, que se encontraban en un contexto de pobreza. Manuel Bretón sirvió a la monarquía heredera de Franco, la cual ocupa una jefatura del Estado asignada a dedo por el dictador fascista, teniendo el derecho a disponer de una descomunal riqueza e impunidad por llevar cierto apellido. Por otro lado, colaboró estrechamente con gobiernos infames junto a Federico Trillo (su padre ocupó cargos políticos durante el franquismo), admirador de un fascista asesino al que llamó “la figura histórica más importante para la derecha democrática española”, y también junto a José Bono, prácticamente un falangista confeso. Ambos fueron ministros de defensa, con todo lo que ello conlleva. He aquí a la máxima representación de Cáritas; un exmilitar católico estrechamente ligado al fascismo que dice “ayudar a los desfavorecidos”. Y al parecer esta entidad firma una supuesta petición contra el militarismo.

Con Manos Unidas, Save The Children y Acción Contra el Hambre nos centraremos en su colaboración con el Banco Santander. Gracias a estas asociaciones los accionistas del banco, esos parásitos que adquieren participaciones en el robo a la clase obrera que comete la entidad, lucrándose de lo que produce el pueblo trabajador y no solo de los obreros de una empresa concreta, pueden ostentar un acto de misericordia con aquellas vidas que ayudan a destruir las entidades financieras, y esos donativos se destinarán a beneficiar a ciertas empresas para obtener las mercancías que darán forma al acto de caridad. Dichas entidades financieras manejan el capital que da soporte a la explotación humana mundial (y también de la naturaleza), y el Banco Santander hace grandes inversiones en armamento, elemento indispensable para asegurar el dominio imperialista. ¿Es este el antimilitarismo del que hacen gala estas asociaciones?

De hecho, no es difícil encontrar relación entre los bancos y las asociaciones que protagonizan las propuestas al Parlamento Europeo. Sin ir más lejos, ACNUR y Cruz Roja hacen campaña con el Banco Santander para ayudar a Ucrania.

Por su parte, Médicos del Mundo se define como: una asociación, un grupo de personas que se constituyó según los estatutos, “como una organización sin ánimo de lucro, de acción humanitaria, cooperación al desarrollo e inclusión social, independiente de cualquier formación política, religiosa, grupo mediático, financiero u otros, al amparo del artículo 22 de la Constitución”, que se rige por la ley orgánica que rige el derecho de asociación.

En primer lugar, vemos que se dedican a la “acción humanitaria”; una vez más, para nuestra “sorpresa”, nos encontramos nuevamente con un trabajo caritativo y nada más. No encontraremos ninguna lucha por su parte para acabar con la sanidad privada, sino declaraciones vacías como la lucha por el acceso universal pidiendo leyes que den respuesta a dicha necesidad, y además afirma defender el derecho a la salud de todas las personas. Sin embargo, vemos cómo aumenta el uso de la sanidad privada debido al desmantelamiento, cada vez mayor, de la sanidad pública.

Esta asociación también asegura ser independiente de cualquier formación financiera, pero colaboran estrechamente con Caixabank, banco que incluso ha llegado a premiar a la asociación, y Bankinter, entidad que también fomenta la inversión en farmacéuticas. El negocio de la salud es un lucro garantizado, puesto que se basa en una necesidad esencial. Si Médicos del Mundo lucha por el derecho a la salud de todas las personas, ¿por qué crear una organización que tiene el objetivo de ser destinataria de recursos que debería recibir, según su razonamiento, el sistema de salud público? ¿por qué no usa su influencia para luchar por cuestionar el negocio y todo lo relacionado con él? Porque quiere una parte del pastel y necesita cubrir una demanda por su cuenta. Y no nos olvidemos de la colaboración de dos bancos que, entre otras cosas, tienen gran participación en el negocio de las armas.

Y si nos centramos en otros asuntos en los que este conjunto de asociaciones exhibe una deleznable hipocresía, las conoceremos un poco más. Un informe de Oxfam registra recorte de salarios en 2022 y unas ganancias desorbitadas por parte de altos ejecutivos. Dicen que “las personas trabajadoras están cansadas de ser el chivo expiatorio cada vez que hay crisis”; una expresión interclasista que niega que la sociedad se encuentre dividida entre explotadores y explotados, porque además su “solución” es la siguiente: “Los gobiernos deberían dejar de apoyarse solo en subidas de tipos de interés y la austeridad para aplacar la inflación. En su lugar, deberían aumentar la presión tributaria sobre los que más ganan, introduciendo tipos marginales máximos más altos (…) Asimismo, deben garantizar que los salarios mínimos se actualizan con la inflación, y promover acuerdos plurianuales por sectores o empresas que faciliten la recuperación salarial, especialmente de los salarios más bajos, estableciendo objetivos concretos de aumentos vinculados a la evolución de los márgenes empresariales. Todas las personas deben poder ejercer su derecho a la sindicación, la huelga y la negociación colectiva”.

Significa que las ganancias de los burgueses son “escandalosas” pero legítimas; que realmente les pertenece esa capacidad de adquirir y no deriva del hecho de robar a la clase obrera y condenarla a una vida de miseria, negando también que los parásitos propietarios están obteniendo ganancia también de la explotación más descarnada de nuestros hermanos de clase en las naciones oprimidas, aprovechando la ausencia de derechos laborales y su dependencia de las materias primas.

Significa también que quieren fomentar la falacia de que los impuestos son el remedio. “Que los que más roban al menos tengan la bondad de devolver unas migajas”, pero ese dinero que se transfiere al Estado en forma de impuestos, aunque se diga que viene de “la empresa” sale del pueblo trabajador que ha generado la riqueza de la que se extrae ese valor. Y del salario, que no es más que lo destinado a reproducir la fuerza de trabajo (con suerte), se extrae aún una parte para el infame aparato de represión; no olvidemos que el Estado pertenece a la burguesía y está para garantizar su protección y su forma de vida parasitaria, beneficiando siempre a la economía de mercado y al control de los monopolios. Además Oxfam defiende el trabajo asalariado, que es otra señal de que respetan la propiedad privada de los medios de producción, y por tanto su defensa del derecho a la sindicación, la huelga y la negociación colectiva es vaciar todo el contenido de la lucha y convertirla en un bucle, ya que el burgués sería el dueño indiscutible de la riqueza.

Cruz Roja también nos da bastantes pistas sobre la esencia de las asociaciones “sin ánimo de lucro”. Tenemos por un lado unos desorbitados sueldos de directivos que pone en evidencia esa ya de por sí contradictoria idea de altruismo. También observamos condiciones precarias para los trabajadores y abusos a los usuarios.

Su presidenta en España habla de esta manera cuando se le pregunta por la línea estratégica de la organización: “La línea principal va a ser seguir trabajando por las personas. En Cruz Roja somos personas que atienden a personas, y ese es el objetivo, mejorar la vida de las personas, y más especialmente de las personas en situación de vulnerabilidad. Vamos a trabajar con las causas que generan esas situaciones de vulnerabilidad. Vamos a trabajar porque sea una sociedad más igualitaria, con igualdad de oportunidades. Vamos a trabajar por esas consecuencias del cambio climático. Y luego también vamos a trabajar a nivel interno como Organización. Vamos a seguir siendo y vamos a seguir trabajando por ser una Organización transparente, donde exista una trazabilidad de todo lo que hacemos, y vamos a trabajar por gestionar el talento”.

En todo ese absurdo y vacío discurso que no lleva a ninguna propuesta ni objetivo tangible, queda claro que para Cruz Roja no hay clases sociales; se esfuerza en grabar a fuego el término “personas”. Van a seguir trabajando para las “personas” y especialmente para las más vulnerables, pero no dice cómo ni cuál es el fin último; no señala cuál es la raíz del problema. Admite que hay una situación que genera una enorme desigualdad pero no la explica. Sin embargo, cuando se le pregunta por el papel de la juventud en Cruz Roja arroja más luz sobre el asunto: (…) “Son el presente, pero es que también son el futuro y son los que están contribuyendo a construir ese futuro de la Organización, trabajando en aspectos fundamentales y siempre bajo nuestros principios y valores. De hecho, son un elemento fundamental en la transmisión de nuestros principios, de esa Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad…”.

En los principios de la entidad encontramos la neutralidad. Significa que se enfocarán en paliar unos síntomas pero no señalarán la enfermedad. Mencionarán los problemas en abstracto e intervendrán con formas asépticas, pero no superarán las contradicciones. Ocurre que todas las ONG dependen del capitalismo, porque son maneras de obtener beneficios de las consecuencias de la barbarie. Si la barbarie llega a su fin no hay beneficio, y los dueños de estas organizaciones no quieren ver la emancipación humana sino el bucle de la desgracia, el cual les da dinero, influencia y los convierte en herramientas útiles del sistema burgués. Por eso sus mensajes son interclasistas y por tanto contradictorios, intentando alcanzar un horizonte idealista que se aleja a medida que caminan hacia él. Siempre tienen la excusa de que les faltan medios y que todo depende de la voluntad de los poderosos filántropos (parásitos criminales que lavan su imagen con caridad) y de los políticos (representantes de la burguesía), limitando sus consignas a un cambio de leyes, lo cual puede cambiar la opresión en las formas pero no en el contenido.

Hemos visto que las ONG no cuestionan la esclavitud asalariada, sino que la normalizan, y su enorme influencia no es empleada para organizar la revolución. La usan para fomentar, como mucho, un enfoque reformista, promoviendo la visión acientífica de la realidad. Están del lado del capitalismo y por tanto no son “neutrales”, sino que están del lado del opresor. Y aunque nos hayamos centrado en la financiación privada, reciben gran cantidad de dinero público, es decir, de los estados burgueses.

Se definen como abanderados de los derechos humanos porque en la Declaración Universal de los Derechos Humanos se reclama que “toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por igual trabajo”. La trampa del “derecho a ser explotado” anula cualquier atisbo de respeto a la vida. Si se asume que es la única manera de vivir para la clase obrera queda aceptada la economía de mercado, es decir, el capitalismo, y ahí no caben los derechos del proletariado sino la venta de la fuerza de trabajo y la supervivencia. Solo quienes poseen los medios de producción tienen auténticos derechos y convierten en mercancías todo lo que compone la sociedad. Todo se reduce a la búsqueda de beneficio del dueño de la empresa a costa del trabajo ajeno, y todo lo producido tiene como destino comprarse, venderse u optimizar la producción con ese mismo fin. Dicha producción en la sociedad burguesa no tiene como objetivo el desarrollo humano ni el fin de las contradicciones, y por eso los “derechos” solo los tiene quien pueda adquirirlos.

La Coordinadora de Entidades para el Desarrollo se opone a que cualquier fuerza externa a la dinámica capitalista mueva a la clase obrera; se opone a romper la cadena que ata a la clase obrera al mercado, a la idea de que no puede haber otro sistema que el de la explotación, la competencia, la mentira y la barbarie. Pretende hacernos creer que la solución está en manos del Parlamento Europeo; un instrumento del imperialismo para canalizar el descontento y las esperanzas de los trabajadores, que ven peligrar cada vez más las expectativas de futuro a pesar de los esfuerzos burgueses por maquillar la situación. La misión de éstas ONG es crear una falsa alternativa con un discurso antimilitarista que apela a los miedos de la clase obrera, para convencer de que ese es su objetivo: detener la guerra, que es un objetivo indudablemente deseado. Sin embargo, se les cae la careta cuando niegan que la burguesía y su sistema sean la raíz de los problemas que aquejan a la humanidad. Niegan las causas de la guerra, que es inherente al imperialismo que no están dispuesto a combatir, sino más bien a defender. Por eso usan términos como el decolonialismo, que rechaza la hegemonía occidental, principalmente la influencia eurocéntrica, pero centrándose en aspectos como la filosofía o la cultura; aspectos de la superestructura. No se oponen a la ideología burguesa ni al capital. El conjunto de asociaciones afirma que el camino es una petición a los representantes de la burguesía, que no vivimos en una sociedad de clases y que “las personas” necesitan la piedad de los poderosos para tener una oportunidad de vivir “decentemente”.

No son más que cantos de sirena y discursos derrotistas para paralizarnos y cegarnos. La clase obrera es el sujeto revolucionario y toda la riqueza existente es creada por dicha clase social. No necesitamos donativos ni misericordia, sino librarnos de los parásitos que nos roban el fruto de nuestro trabajo y, con ello, la vida. Precisamente, las ONG se dirigen a nuestros enemigos mostrándolos como el camino pacífico para arreglar el mundo. No les interesa que acabemos con su medio de vida: la generación de miseria.

El proletariado no precisa de promesas vagas de salvación por parte de terceros, sino que necesita adquirir conciencia de clase y conocer a su enemigo: el burgués. Solo se alcanzará la emancipación con la ciencia revolucionaria del marxismo-leninismo. No se necesitan organizaciones nocivas que promuevan el idealismo y la división en colectivos, sino la organización de la clase obrera consciente y preparada para la lucha revolucionaria. Debemos barrer las ideas ponzoñosas y derrotistas de estas entidades, y comprender que el camino comienza uniendo las luchas en un Frente Único del Pueblo que abra camino hacia la auténtica alternativa obrera, su propia democracia y su propio instrumento de combate contra el aparato de represión burgués. La igualdad, el desarrollo, la liberación y la dignidad con la que se llenan la boca los impostores de las ONG, sólo se alcanzarán con el socialismo.

 

Comisión de propaganda del CC del PCOE




El fascismo ataca la inmigración para confrontar a la clase obrera y salvaguardar el capitalismo

Los diferentes peleles de los monopolios, cuya función es engañar a la clase obrera, dividirla y atomizarla para garantizar el dominio de un sistema económico capitalista que se derrumba como consecuencia de su inviabilidad hoy, de manera cotidiana, y en los sucesivos procesos electorales de manera exacerbada, sacan a la palestra como uno de los puntos más importantes de la agenda política la inmigración. Veamos lo que vomitan los fascistas al pueblo trabajador a través de los medios de comunicación / manipulación de los empresarios:

El pasado día 7 de mayo, en las elecciones catalanas, en Cornellà de Llobregat, el dirigente franquista Alberto Núñez Feijóo – conocido por sus paseos en el yate de un famoso narcotraficante gallego – decía “Yo le pido el voto a aquellos que están a favor de la inmigración legal, pero los que no admiten que la inmigración ilegal se deje en nuestras casas ocupando nuestros domicilios y nosotros no poder entrar en nuestras propiedades”, también demandando el voto asimilando que el incremento de los índices de criminalidad se relacionan con el incremento de la inmigración.

Los dirigentes de la marca verde del PP, igual de fascista que el partido fundado por el ministro franquista Manuel Fraga, vinculando la delincuencia en los barrios obreros con la inmigración ilegal poniendo en sus carteles que la solución es la deportación de los inmigrantes y de los menores no acompañados.

Los fascistas periféricos, como Orriols, al igual que los fascistas que se autodenominan “obreristas” cuyo cacique dice ser “comunista”, aunque quienes lo conocen bien dicen que es falangista y no lo sabe, y lo sacan a pasear por todos los medios abiertamente fascistas del país, tienen una cruzada contra el islam y contra la inmigración ilegal declarando frontalmente la guerra a lo que denominan “islamización de Europa” y advierten de que van a proteger con uñas y dientes las fronteras y deportarán a los inmigrantes ilegales, o irregulares, a los que señalan como responsables de la delincuencia en Cataluña, unos, o en España otros, así como de la desnaturalización del sentimiento “patrio”. Al final los que dicen que no son “ni de izquierda ni de derecha” en realidad son de extrema derecha, ultranacionalistas, racistas y chovinistas y, consecuentemente, todos ellos antiobreros, enemigos jurados del proletariado y de la Revolución proletaria, del socialismo.

Según datos del INE, a 1 de abril de 2024, en el Estado español habitaban 48.692.804 personas, de los que 42.111.776 tienen nacionalidad española (el 86,5% del total) y 6.581.028 nacionalidad extranjera, que equivalen al 13,5%.

El mayor número de inmigrantes en el Estado español provienen de América Latina y de países europeos, en total, en torno a 5.200.000 personas según datos del INE. A principios de 2023 la inmigración en España provenía del continente americano y del continente europeo, o lo que es lo mismo, en torno al 80% de la inmigración. Por el contrario, la inmigración proveniente de países musulmanes asciende a 1.098.396 personas (883.243 personas de Marruecos, 100.496 de Pakistán, 63.964 de Argelia, 31.792 de Mali y 18.901 de Bangladés), lo que es lo mismo, en torno al 16,7% del total de la inmigración y el equivalente al 2,6% del conjunto de la población española.

Basta hacer este análisis numérico para comprobar la falacia de aquellos que hacen demagogia con la islamización del Estado español, con la desnaturalización de España por mor de los inmigrantes de credo musulmán. Es evidente que el fascismo divide y confronta a la clase obrera con el nacionalismo y con la cuestión religiosa y los números dejan al descubierto la falacia de tal aseveración.

Según la agencia de seguros de viajes norteamericana Berkshire Hathaway Travel Protection, España ocupa el puesto 14 en el ranking de los países más seguros del mundo. Según el Ministerio del Interior informó en marzo de 2023, la tasa de criminalidad en España se situó en 48,8 hechos penales conocidos por cada 1000 habitantes. Muy lejos de Reino Unido (79,5), Bélgica (74,8) o Alemania (60,7). Los datos desmontan a aquellos que crean alarma social con respecto de mostrar un escenario de delincuencia generalizada y creciente, justificándola en la inmigración al objeto de verter su racismo.

De hecho en el Estado español la criminalidad convencional (homicidios, delitos graves de lesiones, robos con violencia, delitos contra la libertad sexual, etcétera) en 2022 (1.949.852 delitos penales) fue menor a 2019 (1.981.173 delitos penales). Ciertamente el conjunto de la delincuencia se incrementó, como consecuencia del incremento de los delitos cibernéticos, de la cibercriminalidad, que pasó de 218.302 delitos en 2019 a 375.506 ciberdelitos en 2022. Los ciberdelitos significaban el 7,5% de los delitos penales en 2018, significando en 2022 el 16,1% con respecto del conjunto de los delitos penales. Y un gran número de estos delitos se perpetran desde fuera del país.

Del conjunto de delitos penales acaecidos en 2022, último año informado en el INE, el 9,23% de los delitos penales fueron realizados por africanos, el 0,88% por asiáticos, el 9,4% por americanos, siendo de nacionalidad española los que realizaron el 80,49% del total de los delitos penales.

Como puede constatarse en base a los datos emitidos por el Estado reaccionario español, la equivalencia entre delincuencia e inmigración que hacen los fascistas no se sostiene por ningún lugar.

Según el ministerio del interior, el 2% de las llegadas irregulares a España en el año 2023 se hicieron a través de vías terrestres – Ceuta y Melilla – por lo que por dichas fronteras entraron 1.234 personas en dicho año. El 98% restante entró por vías marítimas, un total de 55.618 personas, de los que el 72% lo hicieron a través de las costas canarias.

Esta inmigración, que los capitalistas y fascistas denominan ilegal, es la que más molesta al fascismo y a sus frentes y bandas de diferente pelaje, incluso las que tienen la desfachatez de emplear la palabra “obrero”. Para esos indocumentados, que introducen el racismo y la islamofobia, todos los que acceden por dichas vías son irracionales islamistas cuando, un número importante de esos proletarios que huyen de sus países condenados a la miseria y a la guerra por mor de los intereses de los monopolios capitalistas, ni tan siquiera profesan la religión musulmana, pues hay que recordar que un número importante de estados africanos de los que provienen dichos proletarios no son comunidades humanas donde la religión musulmana sea mayoritaria, cuando no son estados laicos.

Pero lo importante aquí no es valorar ni el color de piel, ni la religión que profesen – si es así – los seres humanos pertenecientes a la clase proletaria que huyen de sus países de origen para, fundamentalmente, salvar sus vidas, sino evaluar qué causas provocan dichos flujos migratorios.

Europa y EEUU llevan décadas saqueando al continente africano, generando guerras étnicas y tribales, asesinando inmisericordemente a trabajadores, asestando golpes de estado y colocando gobiernos títeres verdugos de sus pueblos y serviles al imperialismo al objeto de expoliar los inmensos recursos naturales de los países africanos. Existen múltiples ejemplos que así lo demuestran, de cómo potencias imperialistas europeas como Francia o Bélgica o la potencia imperialista más asesina de la historia, EEUU, condenan al proletariado en África. Véase, por ejemplo, Sudán, Mali, República del Congo, República Democrática del Congo, Ruanda o Uganda, todos ellos países con enormes riquezas minerales (coltán, diamantes, oro, tántalo, uranio, cobalto, estaño, cobre,…) así como otros recursos energéticos, son países saqueados por esas potencias imperialistas, esas “patrias” que defienden los “patrioteros” fascistas, que temen sean desnaturalizadas por los flujos migratorios que sus monopolios e instituciones generan en su labor de sojuzgamiento y saqueo. Esos vulgares fascistas, paseados por los medios de comunicación abiertamente reaccionarios, señalan a la clase obrera en el Estado español como enemigos a su propia clase, a los proletarios africanos, y les hacen llamamientos a defender a una “patria”, de los monopolios, que nos condena a los obreros a malvivir, que nos niega todo tipo de derechos, que nos roba y explota de manera inmisericorde a nosotros, los obreros del Estado español, y que condena a la emigración y al desarraigo, cuando no a la muerte, a los obreros de África y otros puntos del planeta.

El “jardín” europeo del chovinista Borrell, al igual que la prosperidad de “Occidente” – mejor dicho, de los monopolios europeos y norteamericanos- del que hablan los fascistas como Milei, denominado por los libertarados “Faro de Occidente”, emana de la explotación y de la miseria de la clase obrera en esos países europeos y norteamericanos, al igual que de la sangre y de la vida de la clase obrera en África, Asia y Latinoamérica.

El marxismo-leninismo es el arma más poderosa que tiene el proletariado, que es una clase universal, una fuerza universal y es el sujeto revolucionario cuyo proyecto histórico es la única alternativa al criminal y decadente imperialismo, el socialismo. La única patria del proletariado es la emancipación de la humanidad, es la erradicación del capitalismo de la faz de la Tierra, es la Revolución Proletaria, es el socialismo como paso previo al Comunismo. El imperialismo, en franca bancarrota, no tiene más salvavidas que el fascismo – el nacionalismo, la guerra imperialista, el revisionismo histórico más exacerbado – para someter y dividir a la clase obrera. El internacionalismo proletario es la parte integrante del marxismo-leninismo que desenmascara a los parásitos fascistas patrioteros e islamófobos cuyo objetivo es dividir al proletariado para que éste odie a su clase y defienda a su verdugo.

Hacemos un llamamiento a la clase obrera, al proletariado, a la unidad, y ello pasa por combatir todo tipo de racismo, de xenofobia, en definitiva, por atacar frontalmente al fascismo. Para un proletario del Estado español no es enemigo un obrero de Islamabad o de Niamey, pero sí lo es un señorito andaluz o cualquier mequetrefe de éstos que les editan bodrios donde vomitan fascismo y que son paseados por los medios de manipulación de la mano de reaccionarios “amigos” como Alfonso Rojo o Iker Jiménez, dándose golpes de pecho con España, que son sacados por dichos medios para que cale el veneno fascista entre el proletariado, para dividir a los obreros y exculpar al imperialismo.

Hacemos un llamamiento a la clase obrera – provenga de donde provenga – a conformar un frente antifascista para confrontar al fascismo, para acabar con el sistema económico que defiende, el capitalismo, y construir el socialismo.

 

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

¡EL FASCISMO NO PASARÁ!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

 

Madrid, 30 de mayo de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)