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El doble rasero

El Estado español actual es heredero del Estado del asesino Franco, el cual mantiene su esencia y sus estructuras fascistas del régimen impuesto por el golpista tirano aupado al poder por la banca, terratenientes, Iglesia Católica, los estados fascistas italiano y alemán dirigidos por Mussolini y Hitler y, cómo no, sostenido por los “demócratas burgueses” norteamericanos y sus lacayos europeos, desde la década de los 50s del siglo pasado que, sin duda, son unos auténticos reaccionarios.

Por consiguiente, el actual Estado español que es el Estado franquista con una mínima cosmética que el paso de las décadas ha ido borrando, refleja dicha continuidad en el Ejército, la judicatura, las fuerzas represivas y los partidos políticos del capital – todos ellos defensores del Estado franquista – evidenciando su continuidad. Por ello, en tanto la esencia del Estado español son los principios del franquismo, son lógicas las “simpatías” por el fascismo.

Ello se visualiza en la impunidad del fascismo, de la reacción y la persecución sin cuartel contra la clase obrera y su única ciencia emancipatoria, el marxismo-leninismo.

Así, no debe sorprendernos la impunidad que tienen los ladrones y delincuentes burgueses, que como Zaplana aun siendo condenado goza de la más absoluta impunidad, mientras que comunistas como Manuel Pérez Martínez (Arenas) se pudren en la cárcel. Mientras los fascistas campan a sus anchas delinquiendo como si no hubiera un mañana, la clase obrera sufre inmisericordemente la represión del Estado a través de sus políticos, jueces y policías. Y es que para el Estado español y sus sicarios de los medios de comunicación a nómina de los capitalistas que prostituyen cotidianamente la profesión periodística, los terroristas fascistas, genocidas, son denominados “demócratas” y, por el contrario, toda acción de la clase obrera dirigida a su emancipación o, ni tan siquiera a ello sino a repeler la violencia reaccionaria del capital, son señalados como “terroristas” y masacrados no sólo por su prostituida prensa sicaria, sino por sus jueces y fuerzas represivas.

Y puesto que “el fascismo es el poder del capital financiero”, es hacia donde tiende la dictadura de la burguesía en el imperialismo, cada vez de una manera más franca y abierta, siendo la última tabla de salvación que tienen los monopolios, tiene un carácter de clase y, también, un ámbito mundial. Por ello, los autodenominados “demócratas” no dudan en el plano internacional, de manera cada día más abierta, en reivindicar el fascismo y, consecuentemente, el anticomunismo más feroz no sólo declarándose como tales, por ejemplo, la UE o los EEUU, sino apoyando sin fisuras a fascistas genocidas y asesinos como Netanyahu o Zelensky.

El imperialismo se encuentra en bancarrota y únicamente se puede sostener mediante la guerra, el genocidio y la opresión inmisericorde del proletariado, máxime con el desarrollo de la automatización, que ya no se corresponde con la base económica imperialista, sino que corresponde a una base económica superior, la socialista. La humanidad – que es el proletariado de todo el mundo – únicamente tiene una salida, acabar con el imperialismo y construir el socialismo como paso previo al comunismo. Sin duda hoy la consigna que prevalece es clara: ¡Socialismo o barbarie!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El privilegio de vender a la clase obrera

La mal llamada Transición Española fue una estafa flagrante a la clase obrera que permitió mantener el dominio de la oligarquía financiera intacto, poniendo un disfraz al Estado fascista, manteniendo incólumes el ejército, la judicatura, en definitiva, la maquinaria del estado franquista.

En el ámbito sindical, el sindicato vertical mutó en la bicefalia CCOO-UGT al objeto de barnizarlo “democráticamente”, un modelo sindical con una ínfima afiliación subvencionada por el Estado de los capitalistas para que cumplan con su cometido: vender a la clase obrera y garantizar la política económica de la patronal.

El estado burgués es el instrumento de opresión de la burguesía contra el proletariado, por tanto CCOO y UGT, que son un apéndice del Estado reaccionario español, forman parte de ese instrumento de opresión contra el proletariado para garantizar el dominio de los capitalistas y, consecuentemente, son enemigos jurados de la clase obrera.

El estado capitalista español, la UE y toda institución imperialista, no solo son yugos sobre el cuello del proletariado, sino que mientras pervivan la clase obrera está condenada a la miseria, a la explotación. Por ello, la clase obrera debe mandar a todas las instituciones burguesas al estercolero de la historia y, consecuentemente, también a sus apéndices corrompidos hasta el tuétano como CCOO y UGT.

 

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español (PCOE)!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El revisionismo: la pata izquierda del capital

El flamante ministro de cultura, Ernest Urtasun, ha tenido la desfachatez de anunciar a los medios de comunicación que “el régimen de Al Asad cae porque la población siria no aguantaba más y los anhelos de libertad se han abierto paso”. De los conflictos geoestratégicos de los distintos bloques imperialistas y de la escalada del conflicto que se extiende en Oriente Próximo de la mano de Israel y apoyado por la OTAN mejor no decir nada.

Los vencedores, de la mano del grupo yihadista Hayat Tahrir al-Sham, han conquistado todo el territorio en apenas dos semanas, apoyados por los más de 300 bombardeos israelíes que se han lanzado principalmente contra Damasco, Alepo, las proximidades del cruce fronterizo de Al Arida con Líbano, Homs y Hama. Una Siria completamente aislada internacionalmente por sus supuestos aliados de Rusia e Irán que, a partir de ahora, iniciará la tan ansiada transición hacia la “democracia” y la “libertad” que anhela Urtasun, es decir, el país será puesto en manos de señores de la guerra que, guiados por la burguesía estadounidense y sionista, crearán un nuevo Estado asentado en el fundamentalismo religioso a imagen y semejanza de Afganistán, Irak o Libia, como bien demuestra el haber dejado el poder del país en manos de Abu Mohamed al-Golani, quien tiene sobre su cabeza una recompensa de 10 millones de dólares por terrorismo.

Las declaraciones de Urtasun no deben extrañarnos, viniendo de la coalición de gobierno del Sumar de Yolanda Díaz con el PSOE, gobierno que vende armas a Israel y que ha aumentado el presupuesto del 1.26% hasta el 2% del PIB (11500 millones de euros más) para cumplir con los requisitos de los miembros de la OTAN, convirtiéndose, como ya denunció el PCOE, en el gobierno con mayor presupuesto militar de toda la historia. Y es que la camarilla revisionista hace lo que le dicta su amo y luego lo endulza al público con bonitas palabras como la libertad en general de nuestro querido Urtasun.

El revisionismo para nosotros, los comunistas, no es nada nuevo. La cacareada Transición Española está trufada de ellos, en especial del señor Carrillo y su eurocomunismo, donde renunciaban a la lucha de clases y a la dictadura del proletariado, aceptando cosas como el himno nacional, la bandera monárquica o el propio rey, y que sin su inestimable ayuda y la de los sindicatos amarillos, nunca se hubiera podido blanquear el régimen fascista y jamás se hubiera podido disfrazar de democracia sin que nada cambiara hasta nuestros días perpetuando el Estado fascista que es España, Estado que tiene más de un centenar de presos políticos en la actualidad.

La pata izquierda del capital sigue funcionando muy bien hasta nuestros días. Con sólo echar la vista un poco atrás, desde el presente que nos regalan Urtasun y Yolanda, podemos ver el milagro del 15M. Ese espectáculo tuvo la extraña virtud de canalizar, por parte del capital, toda la merecida indignación de la clase obrera mediante el mamporrero Iglesias y sus secuaces. De repente se dio paso al espontaneísmo, propio de la camarilla revisionista, hasta el punto más álgido que pueda alcanzar en la historia moderna de España. No sólo desmovilizaron a las masas, sino que las confundieron e introdujeron cambios, tratando a las personas como menores de edad que estaban necesitadas de su faro y su guía en asuntos que no podían comprender, hablando de democracia en general, que quiere decir la burguesa, para renunciar a la idea de la dictadura del proletariado, al hablar de ciudadanía como ente abstracto y desclasado, para omitir la lucha de clases y, finalmente, fiarlo todo al parlamentarismo burgués para cambiar la lucha de clases por la colaboración entre las clases y a lo calentito que se está en el congreso, en un mensaje revolucionario que se fue desinflando al mismo ritmo que iban consiguiendo sus prebendas.

Y de esos barros estos lodos. Hoy Urtasun se vuelve a referir a la libertad de la ciudadanía en abstracto, omitiendo que los islamistas creados por la OTAN, serán los que guiarán al pueblo hacia la libertad, olvidándose deliberadamente de los ejemplos de Irak, Libia o Afganistán, que se han convertido en Estados fallidos gracias a tan loables iniciativas. Y es que Urtasun mira todo con la lupa del bloque imperialista al cual defiende y le retribuye en consonancia. Nos encontramos ante un nuevo episodio del revisionismo moderno.

El revisionismo es el Caballo de Troya que lanza el capital contra la clase obrera, en los tiempos de máxima efervescencia revolucionaria, para engañar, desmovilizar y desmoralizar a la clase obrera y su combate permanente, la razón de nacer del PCOE. Nosotros estamos construyendo la resistencia mediante la creación de la vanguardia comunista que desenmascara a toda esta escoria, siendo fieles defensores de la ciencia marxista-leninista sin ninguna deformación interesada, para que la clase obrera construya el socialismo, como única garantía de su propia supervivencia. Por eso te llamamos a engrosar nuestras filas.

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La actualidad de Marx

Se habla mucho de que Marx está superado, no sólo por parte de las oligarquías financieras y sus voceros, sino también de los revisionistas, que son el Caballo de Troya que la burguesía ha inoculado en el seno de la clase obrera para confundirla y desmoralizarla. Explicado a groso modo y en primer lugar, Marx no puede estar superado porque es un clásico como Aristóteles, como Goya, como Beethoven y porque se sigue en el mismo escenario que está destinado a fenecer por insostenible, las relaciones de producción capitalistas. Podemos ir más allá, es actual porque aplica la praxis a la teoría y se podría considerar la primera praxis de la filosofía, algo que le diferencia de los demás filósofos porque no se limita a la mera observación, descripción y clasificación de los fenómenos. Marx lo deja meridianamente claro en las “Tesis sobre Feuerbach” (1845) cuando en la tesis XI dice “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. Toda la militancia de Marx, a parte de su extensa y prolífica obra, fue eminentemente práctica, lo que le costó más de un destierro.

Para transformar la realidad hace falta conocerla y Marx estudia a fondo las relaciones de producción capitalistas. Desde su estudio deconstruye al sistema capitalista, aquello que era muy difícil desentrañar, al descubrir la plusvalía. Para ello parte su estudio desde la mercancía y se fija en las transformaciones que sufre en su circulación. Marx parte, también, del trabajo como la función básica y transformadora de la humanidad. Cuando escribe el “Manifiesto comunista” (1844) anticipa que el proletariado será el verdadero sujeto revolucionario cuando casi no existía como clase social y llama a unirse a todos los proletarios del mundo.

Marx es el contrapeso necesario al capitalismo y es un pensamiento original que nace de la sublimación de varios factores, la economía clásica inglesa, la filosofía alemana y la política francesa. Lo que pone a Marx en la práctica es la Revolución Bolchevique. A la vez, la Revolución Bolchevique bebe de la Comuna de París y repara todos sus errores mediante la dictadura del proletariado y la destrucción del estado burgués. Recomendamos en este punto “El estado y la revolución” (Lenin, 1917). De estos dos episodios sacamos la conclusión, que expuso Marx, de que la revolución proletaria no desciende de una línea recta, sino que se desarrolla en zigzag, dando episodios que cada vez son más definitivos. El socialismo terminará por imponerse porque es hacia donde se encamina el sistema capitalista cuando centraliza y planifica la producción a nivel mundial. Todo esto facilita sobremanera el establecimiento del socialismo que recogerá maduro el modo productivo para desechar al estercolero de la historia sus relaciones de producción.

En todo el recorrido histórico que hemos descrito, son las masas las que hacen la historia. Para ello las masas necesitan de un antagonista. Este antagonista es la burguesía y la superestructura que crea con su dominación de clase. Nuestra lucha comienza por un conocimiento exhaustivo que es el que engendra el plan. Para ello nos servimos del materialismo dialéctico, otro concepto de Marx que lo pone en la actualidad, que viene a decir que todo proceso caduca dando paso a lo nuevo y que se basa en las tres leyes de la dialéctica:

  1. Unidad y lucha de contrarios. Los contrarios se unen y luchan sin cuartel entre ellos, como no ha dejado nunca de ocurrir entre el proletariado y la burguesía por las contradicciones inmanentes.
  2. Negación de la negación: Uno de los contrarios ha sido vencido al cumplir su misión histórica, en el caso del capitalismo haber revolucionado al máximo los medios de producción y es negado por el socialismo.
  3. Salto de lo cuantitativo a lo cualitativo: A lo largo de la historia de la humanidad se producen una serie de saltos como hemos visto más arriba. Un cambio cuantitativo provoca irremediablemente un cambio cualitativo, esto es, la Revolución Proletaria.

Mientras exista la lucha de clases y la propiedad privada capitalista, mientras exista la relación trabajo asalariado y capital, mientras exista la apropiación privada del trabajo social por no extendernos más en sus contradicciones, existirá la necesidad de aplicar el marxismo por parte de la clase obrera. Para ponerlo en práctica hacen falta varias cosas, conocer bien la realidad, una organización que actúe como vanguardia, un plan llamado programa y, al tratarse de una emancipación colectiva, mucha organización. Todos estos preceptos están dados en las filas del PCOE y en la caldera al rojo vivo de la lucha de clases, es donde nuestro Partido va forjando la vanguardia comunista que debe llevar a la clase obrera a la victoria sobre sus enemigos. En esta lucha, la oligarquía financiera con sus voceros y los partidos políticos revisionistas, no van a cesar en sus calumnias como las que abrían este artículo sobre la actualidad de Marx.  En nuestro XVII Congreso, el PCOE, ha lanzado las líneas maestras de ese plan y ya empieza a recoger sus frutos en varios frentes. Ante las mentiras y las calumnias llevadas a cabo por la burguesía, como que Marx está superado, los comunistas lo negamos mediante la labor práctica y te llamamos a unirte a nuestras filas. Marx sólo estará superado cuando el proletariado haya cumplido su misión histórica, esto es, la total superación del sistema capitalista y, por lo tanto, se extinga como clase social junto al estado.

 

¡Combate las calumnias de la burguesía!

¡Por la emancipación de tus hermanos de clase!

¡Milita en el PCOE!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El fango y la Sexta

No debe extrañarnos que a la Sexta, televisión en la que un amplio accionariado pertenece a Florentino Pérez y a los herederos de José Manuel Lara, fallecido en 2015, le hayan asignado el papel de blanquear los intereses de los monopolistas que la hacen posible y se declare una televisión comprometida en palabras de Iñaki López. En este punto hay que preguntarse ¿comprometida para quién? Aquí es donde vamos a centrarnos en las todavía ventajas de regalar hace una década toda la parrilla televisiva a Podemos, lo que les permitió superar una nueva bancarrota causada por la prima de riesgo y que todavía les renta, una vez casi desaparecida la formación, en la persona de Ramón Espinar. El fango lanzado, los gritos de asesinos y la protesta masiva de los afectados por la Dana contra las instituciones gubernamentales le han parecido totalmente antidemocráticas y las formas completamente inadecuadas.

Cuando el capitalismo financiero y sus representantes en el ejército y el parlamento todavía no han decidido qué política seguir después del genocidio perpetrado contra el pueblo, qué cabezas cortar y qué fórmula de blanqueamiento del régimen, los reformistas lamebotas como Ramón Espinar fían toda la indignación popular espontánea a la confabulación de grupos de extrema derecha. Son tan sumamente vendidos e hipócritas que dedican veinte segundos en comentar la mayor manifestación en Valencia de la historia, ocurrida el 10 de noviembre, para dar un amplio pábulo a enfrentamientos con la policía por parte de los manifestantes y declarar que todo debe ser pacífico, como si la desidia y la voluntad de los empresarios que causaron el desastre no fueran métodos violentos y de exterminio contra la clase obrera. Allí, nuestro apreciado colaborador hace sus cábalas sobre si con tal o cual gobierno, que con tal o cual dimisión, que tal o cual medida futura, la deuda con el pueblo valenciano y su genocidio quedaría saldada. A la vez pide respeto para las instituciones representativas del régimen y califica los actos espontáneos de lamentables. El mismo que bebía Coca-Cola en el comedor del parlamento mientras su partido pedía un boicot a la empresa por los despidos masivos, vuelve a mostrar su apoyo a la clase social que le paga. Pero olvida este cretino, que se declara marxista en las tertulias de la tele, la gran lección que han dado los obreros y campesinos, que han pasado de reivindicaciones puramente económicas a reivindicaciones políticas porque nada bueno pueden esperar del sistema. La clase obrera ha entendido que bajo el régimen de los monopolistas y los terratenientes nunca podrá alcanzar su libertad, su dignidad y su supervivencia y está dispuesta a no ponérselo fácil a los secuaces que lo hacen posible por mucho que se esfuercen en ello por todos los canales posibles. El interés de la clase obrera está, no en fortalecer esa legalidad y esas instituciones creadas por los mismos fascistas, sino en aislarlas el máximo, y para eso, ni siquiera puede plantearse su utilización, pues tiene un carácter tan reaccionario, es tal el control que ejerce sobre ellas la oligarquía a través de las mafias políticas, sindicales, de los medios de comunicación, etc., que solo a los deseosos de hacer carrera, como el amigo Ramón, se les puede ocurrir entrar en ellas. La clase obrera, que ha sufrido en exclusividad las consecuencias de la Dana y que se ha cansado de ser la víctima de la mayor represión y escarnio, hace tiempo que ha comprendido que no tiene nada que hacer participando en la farsa de la democracia burguesa. Ningún cambio en las instituciones les será válido mientras el tipo de institución no cambie y por eso no quieren ya reformas que humanicen al capitalismo, sino que quieren su completa demolición.

Así pues, la única táctica justa que debe seguir la clase obrera es aquella que tienda a golpear a los principales enemigos, a desenmascarar a los vendidos reformistas, a los adláteres que lo hacen posible, para aislar a los grupos políticos revisionistas que sabotean la lucha revolucionaria. En este punto el PCOE tiene la misión de derivar la protesta espontánea hacia la lucha organizada que termine con esta espontaneidad, que es un síntoma de que la clase obrera ha entrado en una demanda superior, superando el economicismo que proponen los revisionistas lamebotas dentro del sistema para que nada cambie, hacia la reivindicación política que es donde nos movemos los comunistas para que cambie todo y cuya única salida es la revolucionaria. El magnicidio ha sido un termómetro para medir la situación de la clase obrera y la conciencia política que ha tomado forma. También para medir el nivel humano de los monopolistas y sus secuaces, para ver a las claras lo que les importa el pueblo. El PCOE atrae cada vez más hacia la lucha organizada a los campesinos, a los trabajadores, a los estudiantes, a todas las capas sociales que sufren la opresión de los monopolistas y sus representantes y a todas las personas sin partido que están dispuestas a hacer su contribución a la causa de la clase obrera revolucionaria. Por eso te llamamos a engrosar sus filas.

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El anticomunismo y la superioridad del socialismo

Sin duda alguna, el sistema capitalista de producción es un sistema criminal que se fundamenta en la explotación capitalista, el robo por parte de una minoría poseedora de los medios de producción del trabajo desarrollado por la clase obrera, a la que le arrebata el valor producido por el trabajo entregándole a cambio un salario cuya función es, no que el trabajador viva ni de forma mínimamente digna, sino que garantice la reproducción del proceso de explotación mediante el cual la burguesía acumula capital, riqueza, a cambio de que la clase obrera se empobrezca cada vez más tanto en el aspecto material como en la vertiente espiritual.

El sistema capitalista, aparte de ser criminal, se halla totalmente en bancarrota económica, con una inflación desbocada como consecuencia de la política monetaria realizada por los diferentes bancos centrales, fundamentada en generar dinero ficticio que ha hecho que monedas como el dólar, o el euro, no valgan absolutamente nada, al incrementarse la masa monetaria de manera totalmente desacompasada, y no sostenida, con la producción, como corresponde al capitalismo en putrefacción, donde el capitalismo financiero apuntilla al capitalismo productivo.

El desarrollo de la técnica, el ingente desarrollo tecnológico que conduce a la automatización de los procesos productivos y de los servicios, desequilibra todavía más la composición orgánica del capital, maximizando la parte correspondiente al capital constante y minimizando la parte que corresponde al capital variable, la parte que se destina a comprar fuerza de trabajo, a salarios y, consecuentemente, la parte del capital que genera plusvalía, generándose la contradicción de que a la par que se acrecienta la explotación disminuye la obtención de plusvalía, arrojando a millones de obreros al paro forzoso, tirando por tierra todavía más las condiciones de vida del proletariado, cuyas filas se incrementan con la ruina de la pequeña y mediana burguesía, asestando el golpe de muerte a la esencia del propio sistema capitalista.

Hoy el capitalismo se sostiene, fundamentalmente, por la lucha ideológica descomunal que hace contra el socialismo como fase inmadura del comunismo, y contra el comunismo, en la que se gastan ingentes cantidades de dinero en medios de comunicación de masas, editoriales de libros, programas de televisión y radio, redes sociales y medios cibernéticos, etcétera. Una lucha ideológica que, unida a la falta de un movimiento comunista potente como consecuencia de la debilidad ideológica de éste y la acción del oportunismo, mantiene engañado y desorganizado al proletariado, que es el sujeto revolucionario.

Esta lucha ideológica la hacen los burgueses durante todo el tiempo y desde cualquier lugar. Sirva como ejemplo un artículo publicado en la revista que versa sobre patrones de vida y cánones de belleza masculina desde una perspectiva burguesa denominada Men’s Health, concretamente uno publicado el pasado 7 de noviembre cuyo titular ya lo enuncia todo: “Yotuel presenta “Patria y Vida”: «No veo a españoles de vacaciones en Corea del Norte. Cuba es la Corea del Norte del Caribe. Hay que desmitificar el concepto paradisíaco».”. Como puedes ver, nada que ver el título y el contenido del artículo con la sección de fitness en el que se encuentra.

Si bien el artículo es tan patético como el protagonista del mismo, un espécimen de la gusanera de Miami, descuella por la gran dosis de anticomunismo y la cantidad de mentiras que se lanzan en un ejemplo nítido de lo que es lucha ideológica y lucha de clases, que es solo la parte que nos interesa pues, en realidad, la vida de un burgués como este sujeto que atiende al nombre de Yotuel, aparte de insustancial, en nada nos importa a la clase obrera, pues lo que describe es totalmente ajeno a nuestra vida, aparte de contrario.

Pero antes de entrar a analizar lo dicho en el artículo, veamos donde se publica y quien es el dueño del medio pues, al fin y al cabo, sabemos que en el capitalismo la voz del medio de comunicación es la voz del dueño de éste y se dan los mensajes que interesan a los intereses crematísticos, de clase, del propietario del medio.

Men’s Health es una revista que pertenece al grupo mediático estadounidense Hearst Communication Inc., monopolio creado por el empresario norteamericano William Randolph Hearst, en 1887. Sobre este personaje, escribía Ludo Martens en “Otra Visión de Stalin” lo siguiente: “El multimillonario William Randolph Hearst había tenido un encuentro con Hitler hacia finales del verano de 1934 para concluir con él un acuerdo que estipulaba que Alemania compraría en lo sucesivo sus noticias internacionales a la “International Mew Service”, una sociedad perteneciente a Hearst. En esta época, la prensa nazi había ya emprendido una campaña sobre “el hambre en Ucrania”. Hearst la reemprendió enseguida gracias a su gran explorador, el señor Walker (Tottle, p.13-15).”. Así pues, Hearst era pronazi y, también, tiene el honor de ser el creador de la prensa amarilla.

Por tanto, no es de extrañar que el medio dirigido por los herederos del fundador, que era un anticomunista y colaborador con el nazismo arremeta contra Cuba y contra Corea del Norte.

Fijémonos ahora en el titular “No veo a españoles de vacaciones en Corea del Norte. Cuba es la Corea del Norte del Caribe. Hay que desmitificar el concepto paradisíaco”. Para empezar, el 9,3% de los hogares españoles llegaron con “muchísima dificultad” a final de mes, el 37,1% no pudo afrontar gastos imprevistos, el 21% no pudo mantener su vivienda a una temperatura adecuada y el 34% no se pudo ir ni un día de vacaciones. De hecho, sólo el 13,1% de los españoles viajaron al extranjero, mayoritariamente a Europa, con lo que, los españoles en su mayoría no tienen recursos económicos para viajar ni a Cuba, ni a Corea del Norte ni a cualquier otro lugar recóndito, a excepción de una minoría o salvo que se sea uno de los 2.908.649 españoles que se han tenido que ir al extranjero para poder tener un trabajo. Entendemos que lo de “desmitificar el concepto paradisíaco” se debe referir a la situación económica de los españoles, que es paupérrima.

También señala “No es justo vivir así. Digamos alto que Cuba es una dictadura (…) Todos los países tienen errores, pero hay que tener libertad”. Pues si los países han de tener libertad, lo primero que debería exigir este gusano es el levantamiento del bloqueo al país que lo cobija, EEUU, que es la mayor tiranía que hoy existe en el mundo, aparte de ser la potencia más asesina y criminal que ha parido la historia. Todos los países son dictaduras, la cuestión es quien “dicta”, quien dirige el Estado, a qué clase sirve dicho Estado. Para este gusano Cuba o Corea del Norte son dictaduras porque el Estado no sirve a la burguesía, porque el poder está en manos de la clase obrera y no de la burguesía, sin embargo, en países como España o EEUU, hay libertad porque son Estados burgueses que son instrumentos de los monopolios. Resulta que para este gusano Cuba es una dictadura, pero en sus últimas elecciones en 2023 hubo un índice de participación del 94,85%, o en Corea del Norte que en 2019 tuvo un índice de participación del 99,99% sin embargo, EEUU es una democracia cuando su índice de participación en las elecciones de la pasada semana fue del 55%, cuando, además, en las elecciones cubanas o coreanas postula el pueblo y no los monopolios, los donantes de fondos a las campañas electorales de los partidos del capital – ya se denominen demócratas o republicanos – como pasa en los EEUU y, en general, en los países capitalistas que tanto agradan al tal Yotuel.

Y con respecto a la consigna de este tipo, “Patria o vida”, si alguien vela por la vida del pueblo cubano es su Estado. Desgraciadamente se han sucedido diferentes catástrofes naturales en diversos países de los expresados por este sujeto: Cuba, España y EEUU.

En Cuba han pasado dos huracanes – Óscar y Rafael – y ha habido movimientos sísmicos, con sus réplicas, de 6,7 grados en la escala de Richter, que se han saldado, estas tres catástrofes naturales, con 8 víctimas mortales y 2 desaparecidos. Contrastan estas cifras con los 242 muertos que dejó el huracán Helene en EEUU en septiembre, a lo que hay que sumarle 35 muertes más del huracán Milton. O en el Estado español, donde la dana, por el momento, suma 224 muertes y 16 desaparecidos.

¿Cómo es posible que un país del Sur global, que sufre un bloqueo criminal por la potencia más asesina de la historia, responda a las catástrofes naturales de una manera infinitamente más solvente que la mayor potencia imperialista o que el Estado español?

Es sencillo, porque en el capitalismo el pueblo está totalmente vendido, porque nada importa la seguridad del pueblo sino los intereses económicos de los capitalistas, porque el pueblo está despojado del poder, el cual lo ostentan marionetas de los empresarios donde, por ejemplo, la consejera de emergencias de Valencia desconocía que se podían enviar alertas a móviles. En los países capitalistas la política es la del sálvese quien pueda y, por supuesto, todo está subordinado a los intereses de la minoría explotadora, burguesa.

Mientras tanto, en Cuba, el pueblo tiene el poder y actúa como un único cuerpo, anteponiendo la defensa de las vidas humanas, las personas y sus bienes a todo. En contraposición con la anarquía, el individualismo, el sálvese quien pueda y la subordinación de todo a los intereses económicos del capital, la irresponsabilidad y la incompetencia de la burguesía, que ostenta el poder real, la organización socialista del pueblo cubano, con su Sistema de Defensa Civil, que es la expresión de la organización socialista, es el elemento diferenciador, es el elemento que hace que ante los mismos fenómenos en los países capitalistas mueran centenares y miles de proletarios, de parias, y que en Cuba u otros países socialistas las muertes sean mínimas.

El Sistema de Defensa Civil cubana es “un sistema integrado por todas las fuerzas y recursos de la sociedad y del Estado cubano, con la función de proteger a las personas y sus bienes, la infraestructura social, la economía y los recursos naturales de las consecuencias de la guerra, de los peligros de desastres y de las consecuencias del cambio climático”. Sistema fundamentado en el centralismo democrático que refleja la división político-administrativa y la estructura del Estado cubano, que es la expresión de las fuerzas organizadas del pueblo cubano. Un sistema caracterizado por el cumplimiento de los principios revolucionarios propios de la Revolución Cubana como son el humanismo, la solidaridad y el internacionalismo proletario, y que es la expresión de la Doctrina Militar Cubana de la Guerra de Todo el Pueblo, la estrategia para repeler una agresión militar norteamericana contra Cuba mediante la combinación de la guerra regular y la irregular con la participación de todo el pueblo, aplicado para tiempos de paz.

Contra la anarquía y el individualismo capitalista, donde se edifica en terrenos inundables y en los cauces fluviales y escorrentías, se yergue la planificación socialista, la prevención como estrategia en la reducción de desastres implementada por políticas de planificación física, de obras públicas y arquitectura e investigación científico-técnica, aparte de educativas, que implementa la Defensa Civil Cubana.

Así pues, no es la casualidad ni la fortuna, sino la organización socialista del pueblo, que tiene el poder en sus manos, la que salva las vidas en Cuba, frente a la política infame del capitalismo, anárquica, donde el poder está en unas pocas manos y la finalidad de éste es enriquecer más a una minoría para condenar a la mayoría a la pobreza y a la muerte al pueblo trabajador, como se ha visto en España o en EEUU.

Solo el socialismo puede garantizar a la mayoría de la población, la clase obrera, tanto la patria – que es la humanidad – como la vida, y ahí están los hechos que lo corroboran. Los renegados que abrazan el capitalismo, la barbarie, lanzándose a los brazos de la gusanera reaccionaria de Miami, no solo están desautorizados, sino que son enemigos del humanismo y de la vida en tanto que defienden la explotación, la opresión y la muerte.

El socialismo, como se puede constatar, es infinitamente superior al capitalismo y ahí está la organización del pueblo socialista que lo certifica. Mientras el socialismo es ciencia, los capitalistas niegan y vilipendian la ciencia, el conocimiento humano y el humanismo.

 

¡POR LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!

¡TODO EL PODER PARA EL PROLETARIADO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 15 de noviembre de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La lentitud estatal es el beneficio de los monopolios

La gestión de la Dana ha mostrado un estado completamente inoperativo que no puede achacarse sólo a la inutilidad de quienes lo componen, que también, sino que es una maniobra para dar cabida al sector privado en la reconstrucción, limpieza y normalización de las zonas afectadas. Para eso el estado tiene que mostrarse incapaz y es exactamente lo que está pasando para que el sector privado, que pone y quita a los políticos, se presente como el salvador necesario. Uno de los síntomas que describen el fenómeno fue el de utilizar a los voluntarios para limpiar empresas privadas a los que éstos se negaron y denunciaron por redes sociales.

En marcado contraste con el lento ritmo con el que parecen estar desplegándose los medios de rescate, lo que se empieza a conocer sobre la gestión política de la Dana y las ayudas necesarias para restablecer la normalidad en aspectos tan básicos como el restablecimiento del servicio de agua potable, de internet o de la energía eléctrica, el sector privado se postula como solución inmediata. Esto implica que el gran desastre que se ha producido sobre la población de Valencia, sea una oportunidad de negocio para la camarilla burguesa y sus holdings empresariales en busca de dinero público. Para eso, el estado y sus estamentos han de quedar en los huesos para extraer una amplia ganancia. Estas empresas entran en el juego mediante donaciones que les allanan el camino y los capitalistas acuden a la desgracia como aves de rapiña. Veamos unos cuantos ejemplos:

  1. Caixabank ha abierto una línea de crédito extraordinaria de 2500 millones a interés para la reparación de los daños ocasionados por la Dana, bajo la garantía de la Generalitat Valenciana que actúa como avaladora, y con quien ya tenía suscritos convenios a través de Microbank.
  2. Antonio Brufau, dueño de Repsol, ha trufado las tareas de reconstrucción de personal especializado de emergencias sanitarias y proporciona combustible, presuntamente gratuito, a las fuerzas de seguridad y emergencias, que luego facturará a la empresa pública Tragsa.
  3. Amancio Ortega, dueño de Inditex, ha donado cuatro millones de euros a Cruz Roja y Cáritas, con la vista puesta a adjudicar a su holding inmobiliario, Pontegadea Inversiones, todo el parque de vivienda pública que deberá construirse.
  4. Florentino Pérez entra por dos vías de empresas propias, Clece y ACS. Para ello ha donado un millón de euros a través de la Fundación Real Madrid y Cruz Roja, en busca de que ACS sea la empresa adjudicataria de la reconstrucción y Clece quién ponga la mano de obra.

Esto son sólo algunos ejemplos de los miles que se nos escapan, que nos dan una idea de la reconstrucción que ellos ambicionan y que el vacío de poder ha hecho posible. Tras varios días de vacío, cuando todavía no se han localizado a centenares de desaparecidos, diversas empresas vinculadas al sector financiero y de servicios, como la compañía Clece, de Florentino Pérez, ya publicaban ofertas de trabajo para las tareas de reconstrucción y limpieza, sin que todavía conste licitación alguna para esas tareas.

Nada de esto ocurre por casualidad. En 2006, cuando el Huracán Katrina arrasó Nueva Orleans, Arne Duncan, secretario de educación de Estados Unidos dijo: “Permítanme ser sincero. Creo que lo mejor que le ha pasado a Nueva Orleans ha sido el Huracán Katrina”.  En este caso la afirmación es plenamente vigente para nuestros capitalistas y se cumple la coincidencia porque es su naturaleza intrínseca. En busca del lucro infinito no pueden actuar de otra forma que como sanguijuelas, en un estado que previamente han dejado en los huesos descapitalizándolo. La lentitud estatal es otra de sus artimañas para erigirse como necesarios en la reconstrucción y en cualquiera de los estratos de la vida pública. Para demostrarlo solamente hay que buscar la relación entre los donantes privados en los primeros días de la catástrofe con los futuros contratistas. La relación es plena. Desde el lado contrario, algunos camaradas del partido ya se han desplazado a la zona para participar en las tareas de normalización.

El capitalismo de estado, propio de la fase monopolista, sólo puede garantizar a la clase obrera muerte y guerra como vemos claramente en este caso.  Desde el PCOE, tenemos claro que ninguna reforma puede humanizar al capitalismo y que hay que abogar por su completa destrucción. Por ello nos organizamos bajo sus siglas y organizamos la resistencia. El partido se establece así como vanguardia de la clase obrera y le dota de dirección y línea política hacia su plena emancipación del capital. Por eso, te llamamos a engrosar sus filas.

¡Por la supervivencia de la clase obrera!

¡Por la destrucción del capitalismo!

¡Estudiante y obrero, únete al PCOE!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Se cumplen ciento siete años de la Revolución Bolchevique

Este 7 de noviembre se cumplen 107 años de la Revolución Soviética, que es definida como la Revolución de Octubre porque se basaba en el calendario gregoriano. Durante muchos años, en la España del siglo pasado, se establecieron todo tipo de coberturas para los obreros en todos los aspectos. Estas coberturas recibieron el nombre de estado de bienestar. Pero los capitalistas no las hicieron por voluntad propia, sino que tenían por objeto hacer contrapeso al escaparate en que se convirtió la Revolución Socialista para los obreros de los países capitalistas. La prueba fehaciente de todo esto, es el desmantelamiento que sufre el sector público en la actualidad y eso que llamamos equivocadamente crisis, con una determinada periodicidad y que jamás nos recuperamos de una para caer en otra, realmente se llama capitalismo sin contrapeso. Por eso, si pensabas que se trataba de una efeméride que no tenía relación contigo es mejor que te quedes hasta el final del artículo.

Pasemos al hecho histórico. La Revolución de Octubre, también conocida como la Revolución Bolchevique, fue un evento crucial en la historia moderna que tuvo lugar en Rusia en 1917. Esta revolución fue liderada por los bolcheviques, un partido político encabezado por Vladimir Lenin, y tuvo como resultado la creación de la Unión Soviética, el primer estado socialista del mundo. Fue una Revolución liderada por el proletariado y los campesinos, quienes demandaban mejores condiciones laborales, el final de la guerra y una distribución más justa de la tierra. Las características que determinan su desenlace tras la toma del Palacio de Invierno fueron:

  1. Descontento social: La sociedad rusa estaba sumida en la pobreza, la desigualdad y la opresión. La mayoría de la población vivía en condiciones precarias, mientras que la nobleza y los terratenientes disfrutaban de privilegios y riquezas. Esto generó un profundo descontento que se manifestó en el deseo de cambio y justicia social.
  2. Participación de las masas: A diferencia de otras revoluciones, la Revolución Bolchevique contó con una amplia participación de las masas, especialmente de los obreros y campesinos. Estos sectores fueron los principales impulsores del levantamiento y se organizaron en consejos obreros y soviets para luchar por sus derechos y reivindicaciones.
  3. División política: Durante el proceso revolucionario, surgieron diferentes facciones políticas con distintas visiones sobre el futuro de Rusia. Los bolcheviques, liderados por Lenin, se impusieron y establecieron un gobierno socialista.
  4. Consolidación del poder bolchevique: Tras la Revolución de Octubre, los bolcheviques lograron consolidar su poder y establecer el régimen socialista en Rusia. Lenin implementó una serie de reformas que incluyeron la nacionalización de la industria y la redistribución de la tierra, con el objetivo de construir una sociedad igualitaria y sin clases.

En definitiva, Lenin cumplió con lo que prometía, pan y paz, y lo consiguió liberando a la población de la Primera Guerra Mundial imperialista en la paz de Brest-Litovsk, lo que no impidió que una coalición de catorce potencias imperialistas prosiguiera la guerra contra el poder soviético. El imperialismo iba muy equivocado al no ponderar bien el apoyo popular de la Revolución y creyendo poder derrotarla por la guerra abierta. Una vez rendido el ejército blanco contrarrevolucionario, y de la mano de Stalin a partir de 1924, la Unión Soviética alcanzó grandes grados de industrialización, lo que le permitió cosas como convertirse en una potencia mundial en un par de décadas y ganar la guerra a los nazis cuando la mayoría de democracias burguesas habían sucumbido o se habían mostrado abiertamente colaborativas con su régimen de terror. La Revolución Bolchevique permitió a la población comer por primera vez de forma regular, leer por primera vez, tener médicos, colegios y universidades, en definitiva, conquistar la dignidad que le habían negado los capitalistas, la nobleza y los terratenientes y participar de lleno en la política mediante los soviets de obreros, soldados y campesinos.

Mediante las enseñanzas de la Comuna de París se pulieron algunos defectos y se mantuvo en pie una nueva comuna que duró setenta y cuatro años. La Unión Soviética sucumbió tras Stalin por la introducción del revisionismo, que es el Caballo de Troya con el que la burguesía vence al Socialismo, al no poder vencerlo en el enfrentamiento directo y abierto por el amplio apoyo de las masas. Ya lo advirtieron Marx y Engels, los procesos revolucionarios que deben desbancar al capitalismo hegemónico no son una línea recta, sino que avanzan en zigzag. El primer experimento socialista trajo la dignidad y el poder obrero a una sexta parte de la tierra. Representa el primer cambio parcial de una serie futura que ha de llevar al cambio definitivo y debe mandar al estercolero de la historia al criminal sistema capitalista. El capitalismo, en su fase imperialista, lleva en su interior el germen de un sistema superior y que resuelve sus contradicciones intrínsecas, como la del imperialismo vs socialismo, capital vs trabajo o el trabajo social vs apropiación privada. Por todas estas razones está llamado a fenecer, pero tenemos claro que no va a ceder en el mantenimiento de sus privilegios que condenan a la clase obrera a la condición de esclavos. Por eso es necesario la organización de la clase obrera en un partido de nuevo tipo que sea su vanguardia y la guíe en su lucha por emanciparse del yugo del capital. Esta efeméride nos tiene que hacer pensar en todo lo que consigue la clase obrera cuando se organiza. Por eso te llamamos a engrosar las filas del PCOE y llevar a cabo nuestra misión histórica que es conquistar el poder por la vía revolucionaria y barrer las relaciones de producción capitalistas de la faz de la tierra.

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El precio de las aventuras imperialistas

Los distintos bloques imperialistas están abriendo guerras en varios frentes. Tras la guerra de Ucrania con Rusia, ahora viene una guerra a gran escala en Oriente Próximo que promete escalar hasta ocupar vastos territorios y no podemos descartar que nos lleven a un conflicto a nivel mundial. El pasado 6 de octubre, Israel, después de atacar Palestina, Siria, Líbano y Yemen, anunciaba que iba a atacar Irán en respuesta a su ataque previo con misiles. Hay tres alternativas, ataques presuntamente selectivos, ataques sobre infraestructuras nucleares que parece descartado y, la más plausible a día de hoy, el ataque a pozos petrolíferos. De este ataque sobre los pozos petrolíferos se hace una previsión de una reducción del 4% de la producción de crudo, lo que reportará una nueva inflación, tras el episodio de la guerra de Rusia con Ucrania, que escalará en un 8% en el salario real de la clase obrera en España. El acto de la guerra imperialista, a pesar de que se quiere disfrazar siempre como defensiva, como defensora de unos valores, es siempre una guerra de rapiña y de reparto mundial. El gasto militar que utilizan los distintos bloques imperialistas en busca de nuevos mercados, para que los obreros de distintos países se maten entre ellos, lo soporta la clase obrera sobre sus espaldas. Los salarios reales, lo que se puede adquirir con un salario en el mercado, no ha parado de reducirse desde que comenzó la escalada bélica a nivel internacional y ahora llega un nuevo episodio. Este aumento de la inflación llevará a amplias capas de la población española por debajo del umbral de la pobreza.

Ante esta situación, la solución para la clase obrera se abre en dos únicos frentes. El primer frente es a nivel nacional. La clase obrera, que es la que pone los muertos para que ellos acaparen territorios nuevos y nuevas fuentes de materias primas, deben transformar la guerra entre naciones hacia el combate sin cuartel contra su propia burguesía. El segundo frente es a nivel internacional. La clase obrera en su conjunto, con independencia de su origen, debe encaminar sus fuerzas hacia la superación del marco del trabajo asalariado, que funciona sobre la apropiación privada del trabajo social, hacia un marco de apropiación social de los réditos de su propio trabajo, expulsando a la burguesía parasitaria que nada produce aparte de guerras y evitar de esa manera que nunca más pueda embarcar a la clase obrera en sus aventuras expansionistas que chorrean sangre y lodo. A nivel internacional, solo el socialismo puede garantizar la paz y la cooperación entre los pueblos trabajadores.

Ambos frentes son revolucionarios. Ambos frentes llaman a intensificar la lucha de clases y el internacionalismo proletario. Ambos frentes llaman a engrosar las filas del partido revolucionario. Tenemos claro que el capitalismo no se va humanizar con simples reformas sino con su completa demolición. Sólo la clase obrera llevando a cabo su misión histórica puede transformar las condiciones de un sistema caduco a un sistema superior, el socialismo. El PCOE estará siempre a la vanguardia de esta lucha como escuela ideológica de la clase obrera, porque entendemos que su única oportunidad de supervivencia es terminar con este sistema criminal, al que le sobran millones de personas, y que deben ser cremadas en los distintos frentes de guerra. La clase obrera, despojada del fruto de su trabajo, solo posee el arma de la organización aprovechando su número y su fuerza. Por eso, te llamamos a integrarte en nuestras filas para organizar la resistencia.

 

¡Paz entre pueblos!

¡Guerra entre clases!

¡Sólo el socialismo puede salvar al mundo!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La lógica del capitalismo monopolista en la vivienda: Negar el techo al proletariado

La pasada semana se publicó una encuesta en un portal web de servicios inmobiliarios (idealista.com), de capital británico, Apax Partner es su propietario. Este estudio publicado por dicho portal, y realizado por el Instituto de Investigación Urbana de Barcelona IDRA, señalaba que “la mayoría de los inquilinos de Madrid y Barcelona no esperan tener nunca una vivienda en propiedad” y que “la mayoría ya se han hecho a la idea: van a tener que pagar alquiler de por vida porque sus opciones de comprar (o de heredar) una vivienda son prácticamente nulas”. Dicho estudio también afirma que “el mercado de alquiler es una fuente de desigualdad clave, que está generando una gran brecha social. Por un lado, hay una parte de la población que no tiene alternativa al alquiler y que no espera ni heredar ni comprar – en buena medida porque compite con multipropietarios, rentistas y con una demanda internacional cada vez más intensa (…) Por otro lado, el mercado del alquiler opera como un gigantesco mecanismo de transferencia de la población que menos tiene a los sectores más adinerados (…) esta desigualdad se reproduce mediante la desigual transferencia de propiedades y rentas: el 10% de hogares con mayor nivel de renta ya acapara el 53,9% de la riqueza del país”. Concluyendo que “La brecha cada vez mayor entre la población inquilina y la población propietaria profundiza el papel del mercado de alquiler como un vector de desigualdad social (…) la mitad de las transacciones de vivienda son realizadas por personas que ya poseen propiedades, y una gran parte de estas compras se efectúa al contado (…) la cronificación del alquiler y las crecientes barreras para acceder a la propiedad están perpetuando y ampliando las desigualdades económicas y sociales”.

Lo extractado aquí lo que muestra es la lógica del capitalismo monopolista de Estado en lo que concierne a la vivienda – que no es otra cosa que la acumulación y concentración de capital en unas pocas manos, de tal manera que la vivienda, lejos de ser un derecho, es un medio de producción (en el caso del alquiler en cualquiera de sus formas incluidos los pisos turísticos) o es una mercancía con la que se especula (en el caso de la venta) – y que también hace patente el deterioro económico del proletariado a lo largo de estas décadas donde nuestra clase social se ha empobrecido notablemente, de tal modo que desde la caída de la Unión Soviética la clase obrera no ha hecho más que perder derechos y empobrecerse, de tal modo que en estos últimos 34 años, de dictadura plena de los monopolios sin contrapeso alguno, como significaba el campo del socialismo real liderado por la URSS, el capitalismo en su fase imperialista se ha extendido a su imagen y semejanza mostrando plenamente su esencia: la desigualdad, la transferencia de riqueza del proletariado y las clases laboriosas hacia los grandes monopolios, cada día más grandes en cuanto a concentración de capital y poder, la guerra imperialista y el sojuzgamiento del mundo a sangre y fuego y el entroncamiento del fascismo como ideología y forma de gobierno del planeta.

En el Informe de OXFAM presentado en Davos en enero de 2024, denominado DESIGUALDAD SA, se ofrecen algunos datos como son:

“Desde el año 2020 (…) la riqueza conjunta de los cinco hombres más ricos del mundo se ha duplicado con creces. Durante el mismo período, la riqueza acumulada de cerca de 5.000 millones de personas a nivel global se ha reducido.

Si cada uno de los cinco hombres más ricos gastase un millón de dólares estadounidenses diarios, les llevaría 476 años agotar su riqueza conjunta.

El 1% más rico de la población mundial posee el 43% de los activos financieros globales.

Únicamente el 0,4% de las 1.600 empresas más grandes e influyentes del mundo se comprometen públicamente a pagar a sus trabajadores y trabajadoras un salario digno y a abogar por el pago de salarios dignos en sus cadenas de valor.

Una trabajadora del sector sociosanitario necesitaría 1.200 años para ganar lo que un director general de una de las empresas de la lista Fortune 100 acumula en promedio en tan solo un año.

En el año 1996 10 empresas controlaban el 40% del mercado mundial de semillas, en el año 2020 solo dos empresas controlan ese porcentaje.”.

Concentración de la riqueza en cada vez menos manos que son cada vez más ricos a costa de la mayoría de la humanidad que cada día es más pobre. Ese es el mundo tras la Unión Soviética, ese es el capitalismo en su desarrollo, esa es la “libertad” de la burguesía, libertad absoluta para robar, reprimir y asesinar a millones de seres humanos.

En cuanto a lo expresado por IDRA sobre la situación de la vivienda en el Estado español, mostrar que, con sus peculiaridades, atiende al patrón mundial impuesto por los grandes monopolios, por las multinacionales, por los muy ricos, durante todos estos años, al que nos hemos referido citando, de pasada, el informe de OXFAM que radiografía la situación de la desigualdad en el mundo, mostrando los efectos pero no señalando abiertamente al culpable, que ya lo señalamos nosotros, el capitalismo y la burguesía.

El precio medio del metro cuadrado en el estado español en 1985 era de 326 euros, en 2023 ascendía a los 1.963 euros. Hemos de tener en consideración que desde 1985 a 2023 la tasa de variación de la inflación en España ha sido del 253,5%, con los que los 326 euros de 1985 equivalen a los 1.152,41 euros de 31 de diciembre de 2023. Sin embargo, comprobamos que el precio medio del metro cuadrado en el periodo comprendido entre 1985-2023 ha subido un 502,15%, superando esa tasa de inflación del 253,5% holgadamente, concretamente en un 248,65% más que la inflación del precitado periodo.

El salario medio en el estado español en 1985 ascendía a 10.353,57 euros (1.772.689 pesetas). Si los salarios hubieran subido a razón de la inflación, el salario medio de 1985 se hubiera correspondido con los 36.599,87 euros brutos anuales y, si hubiera subido a razón de lo que ha subido el metro cuadrado de media, el salario medio de 1985 se correspondería con los 72.499,51 euros de hoy. Recordemos que el salario medio en España para 2023 es de 26.555,89 euros brutos anuales, con lo que en las últimas cuatro décadas el salario medio en el estado español ha perdido un 27,44% y, con respecto del metro cuadrado de vivienda los salarios medios han perdido un 63,34%  de capacidad adquisitiva quedando retratada la “democracia” española, el imperialismo europeo y sus políticas dictadas desde Bruselas por los monopolios europeos y servilmente aplicadas por los verdugos corruptos de los gobiernos de los estados-nación, en el caso del estado español, por parte de los herederos de Franco – PP y PSOE – junto con oportunistas – PCE/IU/PODEMOS/SUMAR – y los partidos nacionalistas – PNV, ERC, CiU y Junts -, pues no hay que olvidar que las competencias en materia de suelo las tienen las comunidades autónomas y, en materia urbanística, los  ayuntamientos.

Desde la UE en 1996 se dictó a los países de dicho bloque imperialista que debían “liberalizar” el suelo, o lo que es lo mismo, privatizar el suelo, cosa que transpuso el gobierno ladrón y corrupto de Aznar en 1998 con la ley del suelo. Decían que poniendo más suelo a disposición de las empresas privadas – constructoras – para edificar, habría una mayor oferta de vivienda y, por consiguiente, bajaría el precio de tal modo que los jóvenes podrían acceder a la vivienda. Eso es lo que decían los dirigentes del gobierno del PP del “milagro económico” de Aznar, compuesto por ladrones y corruptos, para justificar su ley del suelo.

Los hechos demostraron la falacia de la teoría capitalista neoliberal, de los fundamentalistas del Dios “mercado” como los Rallo o Huerta de Soto y demás escoria reaccionaria, demostrando que es un inmenso fraude. La privatización del suelo sirvió para elevar todavía más los precios de la vivienda, para generar numerosas tramas corruptas (Tamayazo, Marbella, papeles de Bárcenas, Gürtel, …), y para crear una burbuja inmobiliaria descomunal, la cual se dio a nivel internacional.

En el Estado español, por una cuestión demográfica, esta burbuja fue aún mayor. La última década del siglo pasado y la primera mitad de la primera década de éste coincidía con el acceso a la vivienda de la generación del “baby boom”, los nacidos entre 1958 y 1975, que se convertía en un gran negocio para la banca y las constructoras.

Una vez pinchada, a nivel mundial, la burbuja inmobiliaria con la crisis de las subprime, se acabó con la liquidez del sistema financiero, y los bancos vieron cómo tenían multitud de créditos e hipotecas subprime, o activos tóxicos, que no eran más que deudas que no iban a recuperar, en tanto que la deuda contraída era superior al valor real de la mercancía adquirida – en este caso la vivienda –, esencia de la estafa capitalista, disociar el valor de la mercancía del precio, elevando éste último lo más posible  y, por otro lado, al estallar la crisis de las subprime, perdieron el puesto de trabajo millones de obreros que hicieron inviable el retorno de la deuda contraída.

En aquellos años, 2007 y 2008, los estados capitalistas no dudaron en, para combatir la crisis de las subprime, salir al rescate de los bancos con dinero público, inyectar liquidez generando dinero ficticio a través de los bancos centrales y en establecer recortes sociales y reformas laborales que implicaban una mayor transferencia de riqueza de la clase obrera hacia el gran capital, así como una mayor sobreexplotación de la clase obrera. Es así como el proletariado pagaba la orgía de especulación y avidez de la banca. En el Estado español tanto Zapatero, primeramente, como Rajoy después, salieron en defensa de la banca inyectando dinero público y volcando el fondo de las pensiones públicas íntegramente en el rescate bancario, unido a un proceso de reestructuración bancaria consistente en estimular fusiones bancarias al objeto de desarrollar un oligopolio bancario. A día de hoy, de aquel rescate a la banca hecho por PP-PSOE con el dinero público de las pensiones, de la sanidad, de la educación, etc., el estado no ha recuperado 88.520 millones de euros. Sin embargo, la banca, que cogió dinero público del rescate, mantuvo la propiedad de las viviendas, con las cuales ha seguido especulando, ya sea vendiéndolas a fondos de inversión extranjeros, fundamentalmente norteamericanos, o directamente especulando con las viviendas ya sea a través del alquiler o venta de los inmuebles. De hecho, los mayores arrendadores que hay en el estado español son Caixabank, Banco de Santander y los fondos de inversión, o fondos buitres, Blackstone, Cerberus (la familia Aznar está relacionada con este fondo buitre) y CBRE.

Tras cuatro años del “Gobierno más progresista de la historia” de PSOE/PCE/IU/PODEMOS/SUMAR (y todos los partidos que intervienen), con el apoyo de ERC y BILDU, el problema de la vivienda se acrecienta en tanto el problema son las condiciones económicas y sociales del proletariado. El “Gobierno más progresista de la historia” ha mantenido la reforma laboral de Rajoy, y por consiguiente los trabajadores hemos seguido perdiendo poder adquisitivo, se han mantenido las indemnizaciones por despido así como la legislación en materia de despidos realizada por el corrupto gobierno de Rajoy, con lo que la precarización del trabajo y la temporalidad – pues los contratos indefinidos, de facto, se han tornado en contratos temporales y como tales se comportan con la reforma laboral estafa de Yolanda Díaz – y, consecuentemente, las condiciones económicas y sociales de la clase obrera hoy son peores, no sólo por la continuidad de las políticas imperialistas y antiobreras por parte del gobierno de la falsa “izquierda”, sino porque la clase obrera está pagando con sus condiciones de vida no sólo el rescate bancario – con cargo a los recortes sociales y el deterioro de los servicios públicos que impactan en el bolsillo del trabajador – sino porque también está cayendo sobre el proletariado el coste de la elevada inflación, consecuencia de la política monetaria desarrollada por los bancos centrales para salvar a los bancos y al sistema financiero, unido a la pandemia. Y como la clase obrera paga todos los desmanes, los ricos cada día son más ricos, a costa, incluso, de que se le niegue el techo a la clase obrera.

La dialéctica de estas décadas también nos conduce a otro escenario. En la crisis de 2007-2008 de las subprime, los jubilados sostuvieron los hogares de sus hijos. Hoy la precariedad de esos ancianos obreros es mayor a la de hace 2 décadas, empezando por la ausencia de propiedad de vivienda, hecho que hace que lo que se indicaba de que la familia era un paraguas o un colchón social de las familias de los hijos que perdían el empleo, hoy o no exista o esté extremadamente menguado dicho colchón social, en el mejor de los casos.

Ante este escenario, el gobierno “más progresista” lo que puede aportar en el Parlamento, concretamente el pasado 17 de septiembre, fue la ley sobre lo que denominan “alquileres de temporada”, esto es, el arriendo de habitaciones que permiten a los propietarios subir los precios cada seis meses a los inquilinos que viven de forma estable en habitaciones alquiladas.

Al no estar sujetos a la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), sino al Código Civil, es decir, a la voluntad de las partes, los contratos de temporada – los de habitaciones – permiten a los arrendadores subir los precios cada seis o nueve meses a inquilinos que viven en esa vivienda de forma estable y tampoco están sujetos a las limitaciones de precios de la ley de vivienda.

Para el gobierno “más progresista de la historia”, en lugar de acabar con el negocio de la vivienda y convertirlo en un derecho, en lugar de establecer políticas económicas que pongan a disposición del pueblo obrero la riqueza y sometan a la burguesía, la solución pasa por rogar a los que mercadean con la vivienda que no roben a mano armada por el alquiler de una habitación pues ya una gran parte de la clase obrera, gracias a las políticas realizadas en este país durante cuatro décadas por “izquierda” y fascistas, ni tan siquiera tiene capacidad económica para acceder a dicho alquiler.

Hablar de problema de la vivienda y no señalar directamente al sistema, parcheando el problema por la vía del reformismo, haciendo albergar en el pueblo la esperanza de poder arreglar o atenuar este problema desde dentro del sistema es un ejercicio de fariseísmo notable, aparte de engañar y traicionar al pueblo trabajador.

Los problemas del proletariado no pueden arreglarse en el marco del capitalismo monopolista de Estado, ni dentro de las instituciones que la base económica de dicho sistema establece, puesto que la causa de los problemas que tiene el proletariado es el propio sistema, es el capitalismo, con su Estado y con los partidos políticos que defienden el estado de la burguesía, del capital.

Con la caída de la Unión Soviética el mundo existente hoy es el resultado de las políticas imperialistas desarrolladas, es un mundo hecho a imagen y semejanza de los monopolios norteamericanos y sus socios. La clase obrera es una, antaño cuando los obreros de los países europeos creían tener estados del “bienestar” – como si la clase obrera pudiera tener bienestar en el capitalismo estando despojada de los medios de producción y de la riqueza que ella misma genera – y no eran más que determinadas migajas, que se han visto eran transitorias y provisionales, que recibían como consecuencia de la presión del bloque socialista y del sojuzgamiento por parte de dichas potencias imperialistas a  la clase obrera en los países del tercer mundo.

Con la caída de la Unión Soviética, las grandes multinacionales, la oligarquía financiera, pretenden arrebatar absolutamente todo a la clase obrera, como está haciendo, pues considera que nada le corresponde a la clase obrera.

El problema de la vivienda jamás se podrá solucionar en el marco del capitalismo, y quien diga lo contrario o es un burgués o un traidor a la clase obrera, o ambas cosas. La única manera que hay de solventar el problema que tiene el proletariado con la vivienda pasa por poner los medios de producción a disposición del proletariado, poner la riqueza en manos de la clase obrera así como el poder político, socializar todas las fábricas, toda la tecnología, la banca, la tierra y expropiar y socializar todas las viviendas a los bancos, a los fondos buitres y a los burgueses que comercian y especulan con la vivienda y ponerlas a disposición de la clase obrera para garantizar el derecho de todo ser humano a tener cobijo, a tener un techo, a disponer del pleno uso de  una vivienda.

Mientras la clase obrera no exija y se organice para tener todo el poder político, para reprimir sin piedad a la burguesía, y tener la propiedad social de todos los medios de producción, seguirá siendo engañada, traicionada, burlada y seguirá sufriendo la pobreza con mayor intensidad.

Y para ello es necesario fortalecer las filas de la Revolución, las filas del Partido Comunista Obrero Español, y acabar con toda lucha sectorial y unir todas las luchas del proletariado en una única lucha de clases contra el capitalismo, la burguesía y su Estado.

 

¡POR LA UNIÓN DE TODAS LAS LUCHAS EN UNA ÚNICA LUCHA DE CLASES CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡CONTRA EL FASCISMO Y EL OPORTUNISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 14 de octubre de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)