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El precio de las aventuras imperialistas

Los distintos bloques imperialistas están abriendo guerras en varios frentes. Tras la guerra de Ucrania con Rusia, ahora viene una guerra a gran escala en Oriente Próximo que promete escalar hasta ocupar vastos territorios y no podemos descartar que nos lleven a un conflicto a nivel mundial. El pasado 6 de octubre, Israel, después de atacar Palestina, Siria, Líbano y Yemen, anunciaba que iba a atacar Irán en respuesta a su ataque previo con misiles. Hay tres alternativas, ataques presuntamente selectivos, ataques sobre infraestructuras nucleares que parece descartado y, la más plausible a día de hoy, el ataque a pozos petrolíferos. De este ataque sobre los pozos petrolíferos se hace una previsión de una reducción del 4% de la producción de crudo, lo que reportará una nueva inflación, tras el episodio de la guerra de Rusia con Ucrania, que escalará en un 8% en el salario real de la clase obrera en España. El acto de la guerra imperialista, a pesar de que se quiere disfrazar siempre como defensiva, como defensora de unos valores, es siempre una guerra de rapiña y de reparto mundial. El gasto militar que utilizan los distintos bloques imperialistas en busca de nuevos mercados, para que los obreros de distintos países se maten entre ellos, lo soporta la clase obrera sobre sus espaldas. Los salarios reales, lo que se puede adquirir con un salario en el mercado, no ha parado de reducirse desde que comenzó la escalada bélica a nivel internacional y ahora llega un nuevo episodio. Este aumento de la inflación llevará a amplias capas de la población española por debajo del umbral de la pobreza.

Ante esta situación, la solución para la clase obrera se abre en dos únicos frentes. El primer frente es a nivel nacional. La clase obrera, que es la que pone los muertos para que ellos acaparen territorios nuevos y nuevas fuentes de materias primas, deben transformar la guerra entre naciones hacia el combate sin cuartel contra su propia burguesía. El segundo frente es a nivel internacional. La clase obrera en su conjunto, con independencia de su origen, debe encaminar sus fuerzas hacia la superación del marco del trabajo asalariado, que funciona sobre la apropiación privada del trabajo social, hacia un marco de apropiación social de los réditos de su propio trabajo, expulsando a la burguesía parasitaria que nada produce aparte de guerras y evitar de esa manera que nunca más pueda embarcar a la clase obrera en sus aventuras expansionistas que chorrean sangre y lodo. A nivel internacional, solo el socialismo puede garantizar la paz y la cooperación entre los pueblos trabajadores.

Ambos frentes son revolucionarios. Ambos frentes llaman a intensificar la lucha de clases y el internacionalismo proletario. Ambos frentes llaman a engrosar las filas del partido revolucionario. Tenemos claro que el capitalismo no se va humanizar con simples reformas sino con su completa demolición. Sólo la clase obrera llevando a cabo su misión histórica puede transformar las condiciones de un sistema caduco a un sistema superior, el socialismo. El PCOE estará siempre a la vanguardia de esta lucha como escuela ideológica de la clase obrera, porque entendemos que su única oportunidad de supervivencia es terminar con este sistema criminal, al que le sobran millones de personas, y que deben ser cremadas en los distintos frentes de guerra. La clase obrera, despojada del fruto de su trabajo, solo posee el arma de la organización aprovechando su número y su fuerza. Por eso, te llamamos a integrarte en nuestras filas para organizar la resistencia.

 

¡Paz entre pueblos!

¡Guerra entre clases!

¡Sólo el socialismo puede salvar al mundo!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La lógica del capitalismo monopolista en la vivienda: Negar el techo al proletariado

La pasada semana se publicó una encuesta en un portal web de servicios inmobiliarios (idealista.com), de capital británico, Apax Partner es su propietario. Este estudio publicado por dicho portal, y realizado por el Instituto de Investigación Urbana de Barcelona IDRA, señalaba que “la mayoría de los inquilinos de Madrid y Barcelona no esperan tener nunca una vivienda en propiedad” y que “la mayoría ya se han hecho a la idea: van a tener que pagar alquiler de por vida porque sus opciones de comprar (o de heredar) una vivienda son prácticamente nulas”. Dicho estudio también afirma que “el mercado de alquiler es una fuente de desigualdad clave, que está generando una gran brecha social. Por un lado, hay una parte de la población que no tiene alternativa al alquiler y que no espera ni heredar ni comprar – en buena medida porque compite con multipropietarios, rentistas y con una demanda internacional cada vez más intensa (…) Por otro lado, el mercado del alquiler opera como un gigantesco mecanismo de transferencia de la población que menos tiene a los sectores más adinerados (…) esta desigualdad se reproduce mediante la desigual transferencia de propiedades y rentas: el 10% de hogares con mayor nivel de renta ya acapara el 53,9% de la riqueza del país”. Concluyendo que “La brecha cada vez mayor entre la población inquilina y la población propietaria profundiza el papel del mercado de alquiler como un vector de desigualdad social (…) la mitad de las transacciones de vivienda son realizadas por personas que ya poseen propiedades, y una gran parte de estas compras se efectúa al contado (…) la cronificación del alquiler y las crecientes barreras para acceder a la propiedad están perpetuando y ampliando las desigualdades económicas y sociales”.

Lo extractado aquí lo que muestra es la lógica del capitalismo monopolista de Estado en lo que concierne a la vivienda – que no es otra cosa que la acumulación y concentración de capital en unas pocas manos, de tal manera que la vivienda, lejos de ser un derecho, es un medio de producción (en el caso del alquiler en cualquiera de sus formas incluidos los pisos turísticos) o es una mercancía con la que se especula (en el caso de la venta) – y que también hace patente el deterioro económico del proletariado a lo largo de estas décadas donde nuestra clase social se ha empobrecido notablemente, de tal modo que desde la caída de la Unión Soviética la clase obrera no ha hecho más que perder derechos y empobrecerse, de tal modo que en estos últimos 34 años, de dictadura plena de los monopolios sin contrapeso alguno, como significaba el campo del socialismo real liderado por la URSS, el capitalismo en su fase imperialista se ha extendido a su imagen y semejanza mostrando plenamente su esencia: la desigualdad, la transferencia de riqueza del proletariado y las clases laboriosas hacia los grandes monopolios, cada día más grandes en cuanto a concentración de capital y poder, la guerra imperialista y el sojuzgamiento del mundo a sangre y fuego y el entroncamiento del fascismo como ideología y forma de gobierno del planeta.

En el Informe de OXFAM presentado en Davos en enero de 2024, denominado DESIGUALDAD SA, se ofrecen algunos datos como son:

Desde el año 2020 (…) la riqueza conjunta de los cinco hombres más ricos del mundo se ha duplicado con creces. Durante el mismo período, la riqueza acumulada de cerca de 5.000 millones de personas a nivel global se ha reducido.

Si cada uno de los cinco hombres más ricos gastase un millón de dólares estadounidenses diarios, les llevaría 476 años agotar su riqueza conjunta.

El 1% más rico de la población mundial posee el 43% de los activos financieros globales.

Únicamente el 0,4% de las 1.600 empresas más grandes e influyentes del mundo se comprometen públicamente a pagar a sus trabajadores y trabajadoras un salario digno y a abogar por el pago de salarios dignos en sus cadenas de valor.

Una trabajadora del sector sociosanitario necesitaría 1.200 años para ganar lo que un director general de una de las empresas de la lista Fortune 100 acumula en promedio en tan solo un año.

En el año 1996 10 empresas controlaban el 40% del mercado mundial de semillas, en el año 2020 solo dos empresas controlan ese porcentaje.”.

Concentración de la riqueza en cada vez menos manos que son cada vez más ricos a costa de la mayoría de la humanidad que cada día es más pobre. Ese es el mundo tras la Unión Soviética, ese es el capitalismo en su desarrollo, esa es la “libertad” de la burguesía, libertad absoluta para robar, reprimir y asesinar a millones de seres humanos.

En cuanto a lo expresado por IDRA sobre la situación de la vivienda en el Estado español, mostrar que, con sus peculiaridades, atiende al patrón mundial impuesto por los grandes monopolios, por las multinacionales, por los muy ricos, durante todos estos años, al que nos hemos referido citando, de pasada, el informe de OXFAM que radiografía la situación de la desigualdad en el mundo, mostrando los efectos pero no señalando abiertamente al culpable, que ya lo señalamos nosotros, el capitalismo y la burguesía.

El precio medio del metro cuadrado en el estado español en 1985 era de 326 euros, en 2023 ascendía a los 1.963 euros. Hemos de tener en consideración que desde 1985 a 2023 la tasa de variación de la inflación en España ha sido del 253,5%, con los que los 326 euros de 1985 equivalen a los 1.152,41 euros de 31 de diciembre de 2023. Sin embargo, comprobamos que el precio medio del metro cuadrado en el periodo comprendido entre 1985-2023 ha subido un 502,15%, superando esa tasa de inflación del 253,5% holgadamente, concretamente en un 248,65% más que la inflación del precitado periodo.

El salario medio en el estado español en 1985 ascendía a 10.353,57 euros (1.772.689 pesetas). Si los salarios hubieran subido a razón de la inflación, el salario medio de 1985 se hubiera correspondido con los 36.599,87 euros brutos anuales y, si hubiera subido a razón de lo que ha subido el metro cuadrado de media, el salario medio de 1985 se correspondería con los 72.499,51 euros de hoy. Recordemos que el salario medio en España para 2023 es de 26.555,89 euros brutos anuales, con lo que en las últimas cuatro décadas el salario medio en el estado español ha perdido un 27,44% y, con respecto del metro cuadrado de vivienda los salarios medios han perdido un 63,34%  de capacidad adquisitiva quedando retratada la “democracia” española, el imperialismo europeo y sus políticas dictadas desde Bruselas por los monopolios europeos y servilmente aplicadas por los verdugos corruptos de los gobiernos de los estados-nación, en el caso del estado español, por parte de los herederos de Franco – PP y PSOE – junto con oportunistas – PCE/IU/PODEMOS/SUMAR – y los partidos nacionalistas – PNV, ERC, CiU y Junts -, pues no hay que olvidar que las competencias en materia de suelo las tienen las comunidades autónomas y, en materia urbanística, los  ayuntamientos.

Desde la UE en 1996 se dictó a los países de dicho bloque imperialista que debían “liberalizar” el suelo, o lo que es lo mismo, privatizar el suelo, cosa que transpuso el gobierno ladrón y corrupto de Aznar en 1998 con la ley del suelo. Decían que poniendo más suelo a disposición de las empresas privadas – constructoras – para edificar, habría una mayor oferta de vivienda y, por consiguiente, bajaría el precio de tal modo que los jóvenes podrían acceder a la vivienda. Eso es lo que decían los dirigentes del gobierno del PP del “milagro económico” de Aznar, compuesto por ladrones y corruptos, para justificar su ley del suelo.

Los hechos demostraron la falacia de la teoría capitalista neoliberal, de los fundamentalistas del Dios “mercado” como los Rallo o Huerta de Soto y demás escoria reaccionaria, demostrando que es un inmenso fraude. La privatización del suelo sirvió para elevar todavía más los precios de la vivienda, para generar numerosas tramas corruptas (Tamayazo, Marbella, papeles de Bárcenas, Gürtel, …), y para crear una burbuja inmobiliaria descomunal, la cual se dio a nivel internacional.

En el Estado español, por una cuestión demográfica, esta burbuja fue aún mayor. La última década del siglo pasado y la primera mitad de la primera década de éste coincidía con el acceso a la vivienda de la generación del “baby boom”, los nacidos entre 1958 y 1975, que se convertía en un gran negocio para la banca y las constructoras.

Una vez pinchada, a nivel mundial, la burbuja inmobiliaria con la crisis de las subprime, se acabó con la liquidez del sistema financiero, y los bancos vieron cómo tenían multitud de créditos e hipotecas subprime, o activos tóxicos, que no eran más que deudas que no iban a recuperar, en tanto que la deuda contraída era superior al valor real de la mercancía adquirida – en este caso la vivienda –, esencia de la estafa capitalista, disociar el valor de la mercancía del precio, elevando éste último lo más posible  y, por otro lado, al estallar la crisis de las subprime, perdieron el puesto de trabajo millones de obreros que hicieron inviable el retorno de la deuda contraída.

En aquellos años, 2007 y 2008, los estados capitalistas no dudaron en, para combatir la crisis de las subprime, salir al rescate de los bancos con dinero público, inyectar liquidez generando dinero ficticio a través de los bancos centrales y en establecer recortes sociales y reformas laborales que implicaban una mayor transferencia de riqueza de la clase obrera hacia el gran capital, así como una mayor sobreexplotación de la clase obrera. Es así como el proletariado pagaba la orgía de especulación y avidez de la banca. En el Estado español tanto Zapatero, primeramente, como Rajoy después, salieron en defensa de la banca inyectando dinero público y volcando el fondo de las pensiones públicas íntegramente en el rescate bancario, unido a un proceso de reestructuración bancaria consistente en estimular fusiones bancarias al objeto de desarrollar un oligopolio bancario. A día de hoy, de aquel rescate a la banca hecho por PP-PSOE con el dinero público de las pensiones, de la sanidad, de la educación, etc., el estado no ha recuperado 88.520 millones de euros. Sin embargo, la banca, que cogió dinero público del rescate, mantuvo la propiedad de las viviendas, con las cuales ha seguido especulando, ya sea vendiéndolas a fondos de inversión extranjeros, fundamentalmente norteamericanos, o directamente especulando con las viviendas ya sea a través del alquiler o venta de los inmuebles. De hecho, los mayores arrendadores que hay en el estado español son Caixabank, Banco de Santander y los fondos de inversión, o fondos buitres, Blackstone, Cerberus (la familia Aznar está relacionada con este fondo buitre) y CBRE.

Tras cuatro años del “Gobierno más progresista de la historia” de PSOE/PCE/IU/PODEMOS/SUMAR (y todos los partidos que intervienen), con el apoyo de ERC y BILDU, el problema de la vivienda se acrecienta en tanto el problema son las condiciones económicas y sociales del proletariado. El “Gobierno más progresista de la historia” ha mantenido la reforma laboral de Rajoy, y por consiguiente los trabajadores hemos seguido perdiendo poder adquisitivo, se han mantenido las indemnizaciones por despido así como la legislación en materia de despidos realizada por el corrupto gobierno de Rajoy, con lo que la precarización del trabajo y la temporalidad – pues los contratos indefinidos, de facto, se han tornado en contratos temporales y como tales se comportan con la reforma laboral estafa de Yolanda Díaz – y, consecuentemente, las condiciones económicas y sociales de la clase obrera hoy son peores, no sólo por la continuidad de las políticas imperialistas y antiobreras por parte del gobierno de la falsa “izquierda”, sino porque la clase obrera está pagando con sus condiciones de vida no sólo el rescate bancario – con cargo a los recortes sociales y el deterioro de los servicios públicos que impactan en el bolsillo del trabajador – sino porque también está cayendo sobre el proletariado el coste de la elevada inflación, consecuencia de la política monetaria desarrollada por los bancos centrales para salvar a los bancos y al sistema financiero, unido a la pandemia. Y como la clase obrera paga todos los desmanes, los ricos cada día son más ricos, a costa, incluso, de que se le niegue el techo a la clase obrera.

La dialéctica de estas décadas también nos conduce a otro escenario. En la crisis de 2007-2008 de las subprime, los jubilados sostuvieron los hogares de sus hijos. Hoy la precariedad de esos ancianos obreros es mayor a la de hace 2 décadas, empezando por la ausencia de propiedad de vivienda, hecho que hace que lo que se indicaba de que la familia era un paraguas o un colchón social de las familias de los hijos que perdían el empleo, hoy o no exista o esté extremadamente menguado dicho colchón social, en el mejor de los casos.

Ante este escenario, el gobierno “más progresista” lo que puede aportar en el Parlamento, concretamente el pasado 17 de septiembre, fue la ley sobre lo que denominan “alquileres de temporada”, esto es, el arriendo de habitaciones que permiten a los propietarios subir los precios cada seis meses a los inquilinos que viven de forma estable en habitaciones alquiladas.

Al no estar sujetos a la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), sino al Código Civil, es decir, a la voluntad de las partes, los contratos de temporada – los de habitaciones – permiten a los arrendadores subir los precios cada seis o nueve meses a inquilinos que viven en esa vivienda de forma estable y tampoco están sujetos a las limitaciones de precios de la ley de vivienda.

Para el gobierno “más progresista de la historia”, en lugar de acabar con el negocio de la vivienda y convertirlo en un derecho, en lugar de establecer políticas económicas que pongan a disposición del pueblo obrero la riqueza y sometan a la burguesía, la solución pasa por rogar a los que mercadean con la vivienda que no roben a mano armada por el alquiler de una habitación pues ya una gran parte de la clase obrera, gracias a las políticas realizadas en este país durante cuatro décadas por “izquierda” y fascistas, ni tan siquiera tiene capacidad económica para acceder a dicho alquiler.

Hablar de problema de la vivienda y no señalar directamente al sistema, parcheando el problema por la vía del reformismo, haciendo albergar en el pueblo la esperanza de poder arreglar o atenuar este problema desde dentro del sistema es un ejercicio de fariseísmo notable, aparte de engañar y traicionar al pueblo trabajador.

Los problemas del proletariado no pueden arreglarse en el marco del capitalismo monopolista de Estado, ni dentro de las instituciones que la base económica de dicho sistema establece, puesto que la causa de los problemas que tiene el proletariado es el propio sistema, es el capitalismo, con su Estado y con los partidos políticos que defienden el estado de la burguesía, del capital.

Con la caída de la Unión Soviética el mundo existente hoy es el resultado de las políticas imperialistas desarrolladas, es un mundo hecho a imagen y semejanza de los monopolios norteamericanos y sus socios. La clase obrera es una, antaño cuando los obreros de los países europeos creían tener estados del “bienestar” – como si la clase obrera pudiera tener bienestar en el capitalismo estando despojada de los medios de producción y de la riqueza que ella misma genera – y no eran más que determinadas migajas, que se han visto eran transitorias y provisionales, que recibían como consecuencia de la presión del bloque socialista y del sojuzgamiento por parte de dichas potencias imperialistas a  la clase obrera en los países del tercer mundo.

Con la caída de la Unión Soviética, las grandes multinacionales, la oligarquía financiera, pretenden arrebatar absolutamente todo a la clase obrera, como está haciendo, pues considera que nada le corresponde a la clase obrera.

El problema de la vivienda jamás se podrá solucionar en el marco del capitalismo, y quien diga lo contrario o es un burgués o un traidor a la clase obrera, o ambas cosas. La única manera que hay de solventar el problema que tiene el proletariado con la vivienda pasa por poner los medios de producción a disposición del proletariado, poner la riqueza en manos de la clase obrera así como el poder político, socializar todas las fábricas, toda la tecnología, la banca, la tierra y expropiar y socializar todas las viviendas a los bancos, a los fondos buitres y a los burgueses que comercian y especulan con la vivienda y ponerlas a disposición de la clase obrera para garantizar el derecho de todo ser humano a tener cobijo, a tener un techo, a disponer del pleno uso de  una vivienda.

Mientras la clase obrera no exija y se organice para tener todo el poder político, para reprimir sin piedad a la burguesía, y tener la propiedad social de todos los medios de producción, seguirá siendo engañada, traicionada, burlada y seguirá sufriendo la pobreza con mayor intensidad.

Y para ello es necesario fortalecer las filas de la Revolución, las filas del Partido Comunista Obrero Español, y acabar con toda lucha sectorial y unir todas las luchas del proletariado en una única lucha de clases contra el capitalismo, la burguesía y su Estado.

 

¡POR LA UNIÓN DE TODAS LAS LUCHAS EN UNA ÚNICA LUCHA DE CLASES CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡CONTRA EL FASCISMO Y EL OPORTUNISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 14 de octubre de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Los comunistas frente al 12 de octubre

Con ocasión del 12 de octubre, el Estado español, como uno de los últimos eslabones del imperialismo occidental, vuelve a hacer apología de su pasado imperialista y colonial, que, en muchos aspectos, sigue presente a través del control que ejercen sus multinacionales sobre la economía de los países hispanoamericanos, tales como Unión Fenosa en la distribución del sistema eléctrico o del Grupo Cobra-ACS del mafioso capitalista Florentino Pérez.

Esta apología del exterminio y la explotación de los pueblos originarios de América Latina va desde el propio Jefe de Estado (tal como denunciamos con ocasión de su visita a Puerto Rico) hasta escritoras vendehúmos como Roca Barea, discípulos del reaccionario Gustavo Bueno o grupúsculos fascistas con verborrea pseudomarxista. Últimamente, además, la prensa se hizo eco de una campaña de un grupo ultracatólico como es la Asociación Católica de Propagandistas (ACDP) que, con la complicidad de los ayuntamientos de ciudades como Valladolid (PP y VOX) o Madrid (PP) utilizan marquesinas públicas para lanzar un mensaje a favor de ese pasado imperialista criminal, tal como hacía la propaganda del régimen franquista del que ellos son herederos. Tanto este grupo como los anteriormente citados afirman que España es víctima de una supuesta “leyenda negra” promovida por fuerzas extranjeras para tratar de enturbiar ese supuesto pasado glorioso.

En esta burda propaganda se niega que en España (o “las Españas”, como se llamaban en la época) se practicara el esclavismo, cuando no sólo es un hecho que se practicó, sino que fue el último país de Europa en abolirla, por detrás de Inglaterra (1833) y Francia (1849), ya que no se abolió hasta 1870 en la metrópoli y en sus colonias de Puerto Rico y Cuba en 1873 y 1886 respectivamente. Entre estos defensores de la existencia de una Leyenda Negra se alude a las leyes contra la esclavitud promulgadas por la reina castellana Isabel la Católica, si bien esto es una verdad a medias, ya que se practicó la esclavitud con aquellos indígenas que ofrecían resistencia a los conquistadores y con los que habían sido comprados (al ser considerados bienes muebles de sus propietarios). Por no hablar de que fue precisamente la Corona de Castilla -aunque el fascista y corrupto de Juan Carlos I lo negara en su “disculpa” frente a comunidades indígenas mexicanas en 1991- la que promovió el sistema de repartimientos -más tarde llamado “sistema de encomiendas”, que no deja de ser una forma de esclavitud encubierta al forzar a trabajar a los nativos con la excusa (tal como exigía el papado) de evangelizarlos-.

Tampoco hace falta acudir a ninguna propaganda extranjera para saber que el almirante Cristóbal Colón esclavizó a indígenas -llevando a 500 esclavos nativos a Castilla- y que durante su administración de la isla de La Española cometió abusos (o como mínimo, los toleró) contra los taínos, de manera que fue tomado preso y trasladado a la metrópoli encadenado. También se podría leer “Brevísima relación de la destrucción de las Indias” del antiguo encomendero y fraile dominico Bartolomé de las Casas, que, si bien se asocia ahora con la Leyenda Negra, fue alguien leal a la Corona -en el prólogo elogia el papel de la reina Isabel-. Sus denuncias acerca del trato de los conquistadores a los indígenas nos indican que, pese a la existencia de leyes contra esto, no tenían una efectividad sobre la realidad colonial.

O los cronistas de Indias, donde hablan de cómo los indígenas preferían suicidarse en masa antes que someterse a sus conquistadores (lo que el historiador Sánchez Albornoz denominó como el “desgano vital”), lo que nos indica -por las propias fuentes que nos aportan los conquistadores- que la conquista y sometimiento de América estaba lejos de esa imagen idílica que nos ofrece esta propaganda barata. Por último, no podemos obviar que a partir de 1501 -habiendo descendido el número de indígenas en el continente- los conquistadores llevaron a esclavos africanos para realizar las tareas que solían realizar estos nativos.

Otro aspecto que estos reaccionarios reivindican el 12 de octubre es el mestizaje existente en América Latina en contraposición con la situación racial en países de América del Norte como los EE.UU. o Canadá. Con esta argumentación se obvia el existente sistema de castas colonial, que estratificaba la sociedad colonial castellana según la raza, estando los criollos o peninsulares en la cúspide de esa pirámide -es decir, los descendientes de los castellanos que no se habían mezclado con el resto de la población no blanca- mientras que los indígenas, negros y mestizos estaban relegados a estos. Es el mismo sistema que se empleó en la metrópoli contra los “cristianos nuevos” (cristianos de origen judío o musulmán), los estatutos de limpieza de sangre, creados con la finalidad de que nadie que tuviera estos orígenes ocupara ningún cargo público. Estos estatutos están considerados como un precedente del racismo contemporáneo.

Como comunistas, no podemos conmemorar una fecha que viene a legitimar el sometimiento y saqueo de diferentes pueblos frente a un imperio, sea la Monarquía Hispánica o cualquier otro. También denunciamos este discurso que viene a blanquear el colonialismo en pos de una “leyenda rosa”, ya venga de ultracatólicos o reaccionarios con su verborrea pseudomarxista, pues manipula la historia con fines políticos, buscando el sentimiento de superioridad frente a los pueblos hispanoamericanos, aludiendo a un mestizaje al mismo tiempo que estos mismos grupos promueven teorías de la extrema derecha como el reemplazo poblacional.

Frente al chovinismo, los comunistas defendemos el internacionalismo proletario.

 

¡CONTRA LA MANIPULACIÓN CHOVINISTA!

¡POR EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡POR EL SOCIALISMO!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




¿Qué es el partido comunista?

Los partidos socialdemócratas, eurocomunistas y trotskistas, es decir, aquellas organizaciones que reniegan de la teoría y práctica del marxismo-leninismo, son inservibles para la lucha revolucionaria del proletariado, ya que sus esfuerzos no se encaminan a la toma del poder y a la imposición del socialismo, sino a la lucha por las reformas dentro del parlamento burgués.

No obstante, el periodo que se abre ante nosotros, caracterizado por la lucha entre el bloque imperialista en decadencia de la OTAN y el emergente de los BRICS, la bancarrota económica del modo de producción capitalista, las contradicciones económicas surgidas a causa de la automatización de la producción y el auge del fascismo, instaura una nueva época de choques abiertos entre clases, una época en la que la clase trabajadora a nivel internacional debe preparar sus fuerzas para acabar con el imperialismo.

Este periodo, que se aceleró con la pandemia de la COVID-19 y la guerra en Ucrania, presenta ante el proletariado una tarea fundamental: la reorganización de las fuerzas revolucionarias, la unidad de acción de los comunistas y la construcción de un nuevo Movimiento Comunista Internacional fiel al socialismo científico, al internacionalismo proletario y a la Revolución Proletaria a nivel mundial.

He aquí la necesidad de un partido combativo y revolucionario. He aquí la necesidad del Partido Comunista Obrero Español.

El partido leninista es el instrumento sublime del proletariado, es esencial para guiar y llevar al proletariado hacia su emancipación, es imprescindible para derrocar revolucionariamente al capitalismo y su clase social, para construir el socialismo y para sostener la dictadura del proletariado

El Partido es, en primer lugar, un espacio donde la lucha contra la burguesía nos hermana y nos iguala. Se trata de un espacio político donde hombres y mujeres, guiados por su conciencia de clase, trabajan para fortalecer el Partido, con la mirada puesta en la destrucción del sistema capitalista. Los militantes comunistas son los elementos ideológicamente más avanzados de la clase obrera y forman parte de su destacamento principal en su unión con las masas trabajadoras y sus reivindicaciones. Su misión es promover la lucha de clases y el propio desarrollo del Partido.

Para ello, el Partido tiene que educar y organizar a las masas y sus militantes tienen que formarse constantemente. La unidad del trabajo teórico y práctico es lo que diferencia al militante comunista, al ideólogo, al revolucionario, del simple charlatán; y es en la unidad de la teoría con la práctica donde ambas se implementan y forjan a sus cuadros. Los cuadros del Partido surgen en la lucha. Como dijo el camarada Stalin: «La teoría deja de tener objeto cuando no se halla vinculada a la práctica revolucionaria, exactamente del mismo modo que la práctica es ciega si la teoría revolucionaría no alumbra su camino».

Ahora bien, ¿se trata simplemente de esto? Hay otros aspectos importantes que definen a un verdadero Partido Comunista de los partidos que así se autodenominan falsamente, y que es la lucha contra el veneno burgués del revisionismo, referido a la revisión teórica de la ciencia del marxismo-leninismo, y el reformismo. Este consiste en creer que con algunos retoques y algunos parches económicos el capitalismo puede ser un espacio “agradable” para la clase obrera.

En el Partido Comunista Obrero Español llevamos a cabo una lucha a muerte contra el revisionismo y el reformismo, dos elementos cancerígenos que no quieren superar el modelo económico capitalista y que fían toda su labor al aspecto parlamentario y a la colaboración entre clases sociales. En el Partido Comunista Obrero Español tenemos claro que la única vía posible para la supervivencia de la clase obrera es la destrucción del sistema capitalista, y es un hecho innegociable para nosotros que la única vía es la revolucionaria.

Otro rasgo que define a los partidos revisionistas y reformistas es dejar de lado la lucha de clases y centrar toda su actividad en luchas parciales, como el feminismo o las luchas del colectivo LGTB, por poner sólo dos ejemplos, quitándole su sentido de lucha de clase social. El Partido Comunista también participa en luchas parciales, como la lucha sindical en los centros de trabajo, la emancipación de la mujer obrera o contra la discriminación que sufren los camaradas LGTB. La diferencia es que nuestra lucha parte de la intención de unir todas las luchas en una única lucha de clases, y no convertimos esas luchas en el objetivo final, como hacen las organizaciones revisionistas y reformistas, sino que organizamos a las amplias masas proletarias desde su posición de obreros, de desposeídos, con igualdad y respeto como camaradas con iguales deberes y responsabilidades en la lucha contra un modo de producción capitalista que, en la fase actual de imperialismo agonizante, nos condena a una vida de miseria, represión, fascismo, guerra y muerte.

Un nuevo rasgo que define al PCOE como verdadero Partido Comunista es el funcionamiento mediante el centralismo democrático, que combina el centralismo en la toma de las decisiones con la democracia participativa para maximizar la eficacia. El centralismo democrático, en este sentido, se opone a la burocracia y a las formas de organización de otros partidos que se autodenominan comunistas o marxistas-leninistas. Las decisiones del centralismo democrático se discuten en órganos de diferentes jerarquías, donde los debates circulan de abajo hacia arriba y viceversa. Esto supone que el intercambio de opiniones posibilita la participación de las bases en el poder.

El centralismo democrático es el más importante de los principios mencionados y presupone lo siguiente: Primero, el partido tiene Programa y Estatutos únicos y un órgano dirigente plenipotenciario, el Congreso del partido; entre congresos este papel dirigente lo desempeña el Comité Central; Segundo, en el partido existe una disciplina única e igualmente obligatoria para todos los militantes. La minoría debe estar subordinada a la mayoría, las organizaciones locales al centro y las instancias inferiores a las superiores; Tercero, las decisiones aprobadas por los organismos superiores son de obligatorio cumplimiento para los órganos inferiores; Cuarto, los organismos dirigentes del partido a cualquier nivel se conformarán por elección y son removibles y periódicamente deben rendir cuenta de su labor ante sus respectivas organizaciones del partido y ante los órganos superiores. El camarada Lenin señaló en reiteradas ocasiones que el centralismo democrático no es un objetivo en sí, sino un medio para conseguir determinados fines políticos y que el centralismo no se opone, ni mucho menos, a la democracia en el seno del partido. El centralismo y la democracia son partes inseparables de un todo único.

El Partido Comunista Obrero Español trabaja en el plano nacional e internacional por la unidad comunista, que es la unidad de la clase obrera y la condición sine qua non para que la clase obrera pueda conquistar su emancipación y desarrollar su nueva formación socioeconómica, socialista, y construir un mundo libre de explotación y de desigualdad donde el ser humano abandone su prehistoria y pase a construir conscientemente su historia. Por ello defendemos la construcción de la Internacional Comunista, de la unidad de los comunistas. Por eso, te llamamos a unirte y engrosar nuestras filas en este Partido que el camarada Lenin definió de nuevo tipo.

 

¡POR LA DESTRUCCIÓN DEL SISTEMA CAPITALISTA! 

¡MILITA EN UNA ORGANIZACIÓN MARXISTA-LENINISTA!

¡ENGROSA LAS FILAS DEL PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Los Juegos Olímpicos y el imperialismo

El Comité Olímpico Internacional (COI) se ha revelado, en estos JJOO de París, como una institución al mandato de las viejas potencias imperialistas encabezadas por Estados Unidos, así como lo son el resto de organismos internacionales que rigen el mundo: Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial en lo económico, la OTAN en lo militar, Organización Mundial del Comercio, etcétera.

La no participación de estados enemigos del imperialismo norteamericano como Rusia o Bielorrusia, por recomendación del COI, con el pretexto de la guerra ucraniana y la participación del genocida estado de Israel es un claro ejemplo de ello.

Las constantes acusaciones infundadas de dopaje contra la delegación china, el adversario más fuerte del imperialismo yankee, es un ejemplo más. Recordemos que el pasado mes de julio la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) tuvo que defenderse de las acusaciones del FBI por no abrir expediente a 23 deportistas chinos que dieron positivo por trimetazidina (TMZ) tras una intoxicación alimentaria. El Gobierno de Estados Unidos, a través de la Cámara de Representantes, solicitó la apertura de una investigación federal al FBI y el Departamento de Justicia para hostigar a la AMA y que los sancionara. Ha tenido que ser un fiscal independiente, Eric Cottier, quien confirmase que la AMA actuó correctamente al no sancionar a dichos deportistas.

El pasado 8 de agosto saltó la noticia de que la Agencia China Antidopaje (CHINADA) ha acusado a EEUU de permitir el dopaje a gran escala, existiendo cientos de atletas norteamericanos que dieron positivo en trembolona entre 2011 y 2014 sin haber sido sancionados y alguno de ellos está compitiendo en los JJOO de París.

La Agencia Mundial Antidopaje publicó ayer un comunicado en el que reconoce que desde 2021 tiene conocimiento de “al menos tres casos en los que a atletas que habían cometido graves violaciones de las normas antidopaje se les permitió seguir compitiendo durante años mientras actuaban como agentes encubiertos de la USADA, sin que esta lo notificara y sin que existiera ninguna disposición que permitiera tal práctica en el Código Mundial Antidopaje o en las propias reglas de la USADA“. Y va más allá: “En un caso, un atleta de élite que compitió en eventos clasificatorios olímpicos e internacionales en los Estados Unidos admitió haber tomado esteroides y EPO —cuya sanción sería de cuatro años—, pero se le permitió seguir compitiendo hasta su retiro“.

A pesar de lo que se establece en el Código Mundial Antidopaje el caso nunca se publicó, los resultados nunca fueron descalificados, el dinero del premio nunca se devolvió y nunca se cumplió ninguna suspensión.

EEUU y Australia son los países que lideran las autorizaciones de uso sustancias con fines terapéuticos, aumentando en 2015 un 30% estas excepciones respecto del año anterior. En el caso de EEUU, aumentaron casi un 50%, llegando a las 402 excepciones:

Incluso asuntos aparentemente menores como la entrada de nuevas disciplinas a la categoría de olímpicos, la salida de otras disciplinas o las normas que rigen cada una de ellas son maniobras políticas imperialistas aplicadas por el COI: así, por ejemplo, el Skateboard se incluye en Tokio 2020 siendo medallistas Japón, EEUU, Australia e Inglaterra por el momento. El Breaking, competición nueva que no ha comenzado todavía, tiene como favorito al norteamericano Víctor (Oro en el Mundial de Bélgica). En Golf son medallistas el norteamericano Scheffler (Oro), el británico Fleetwood (Plata) y el japonés Matsuyama (Bronce).

Como vemos la entrada de nuevas disciplinas aumentan el medallero de las viejas potencias decadentes, sobre todo de EEUU y perjudican a las potencias emergentes. Las pruebas de halterofilia, en las que China obtiene muchas medallas, se han reducido de 14 en Tokio 2020 a 10 en París.

Sin embargo, en natación, donde EEUU impera históricamente, se juegan 35 medallas en total de las que EEUU se ha llevado 8 por el momento.

Así es como EEUU funciona, en su lógica imperialista, y no solo en el ámbito del deporte. Compiten con todas las trampas y artimañas existentes para ganar siempre y a su rival le acusan de hacer trampas aunque no las haga. Lo acabamos de comprobar hace poco en las elecciones en Venezuela.

La batalla ideológica en la que se enmarca esta lucha deportiva en París, es primordial para el imperialismo. EEUU, como potencia imperialista en decadencia, está obligada a dar la lucha en todos los frentes, y este es uno de ellos con una importancia capital.

La idea instaurada en el pueblo norteamericano de que su modo de vida, el capitalismo descarnado y criminal, es el correcto, es el sustento del imperialismo norteamericano, y como tal, no puede ser superado en ningún ámbito por ninguna otra potencia.

La necesidad vital de dominio de las instituciones que rigen el mundo a su antojo se expresa también en algo tan aparentemente puro y sano como es el deporte, que no se escapa a la putrefacción del sistema capitalista: Unos deportes convertidos en deportes olímpicos para aumentar el medallero yankee, eliminación o restricción de otros para reducir el medallero rival, dopaje sistemático de los deportistas norteamericanos, acusaciones falsas de dopaje a las delegaciones rivales, cuando no la eliminación directa de estos aupando a sus amigos criminales y genocidas.

Todo lo necesario, aunque inmoral, delictivo y punible, para conseguir sobreponerse al rival, para mantener su hegemonía y para lograr sus espurios intereses, en lo deportivo, político, económico y allá donde haga falta. Por encima de quien se oponga, pisoteando los derechos y la dignidad de los pueblos del mundo.

Así trabaja EEUU.

Y eso es lo que le espera al mundo bajo su dominio, como sin duda bien saben en Cuba, Venezuela, Vietnam, Corea del Norte, Yemen, Irak, Irán, América Latina, Rusia, Tailandia, China, Camboya, Libia, Somalia, Afganistán…

Solo el Socialismo será capaz de traer al mundo la paz y el progreso que necesitan los pueblos del mundo, tumbando al imperialismo e instaurando la dictadura del proletariado como garantía absoluta de que solo las necesidades del pueblo trabajador son prioritarias: vivienda, educación, sanidad y trabajo universales. Una automatización que reduzca el trabajo físico de los trabajadores y les permita desarrollar las artes y el deporte hasta alcanzar su nivel más alto.

 

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 10 de agosto de 2024

Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Los nuevos preparativos para la eterna alternancia

La democracia burguesa está basada en la corrupción, como demostraremos en este artículo, ya que nace bajo la premisa de la explotación capitalista y de su legalización por parte de los leguleyos, el parlamento y sus ejércitos armados permanentes, por lo que no se hace extraño que cada cierto periodo de tiempo haya que cambiar las caras para que cambie el escenario sin que cambie para nada la función. Por mucho poder que tengan las oligarquías financieras, por muy aplastante que pueda ser cualquier intento de subversión por parte de la clase trabajadora en el momento actual, al capital no le interesa, o lo lleva a cabo sólo si es indispensable, enseñar los dientes de manera manifiesta. Es por ese motivo que para la democracia burguesa sea inevitable la alternancia política.

En estos momentos, se está cociendo la judicialización de Pedro Sánchez, para que aparezca la figura del patriota honrado que venga a sacar de las llamas que hacen peligrar a España debido a la corrupción. Este patriota honrado puede venir por la izquierda, recordemos a Pablo Iglesias, Errejón, Echenique cuando el movimiento espontaneísta de los indignados, que fue permitido y espoleado por las oligarquías financieras para hacer creer a la masa obrera que el capitalismo se podía transformar mediante reformas; o por la derecha si es lo que conviene. Hace unos once años, en la enésima crisis solapada, en este caso cuando la prima de riesgo, y cuando la situación económica y social de la clase obrera se convirtió en odio, se apeló a los métodos pacíficos ante todo y se salió por la izquierda. Ahora la situación necesita salir por la derecha por la ley perpetua de la alternancia y porque ahora el odio de la clase obrera se ha canalizado hacia los inmigrantes, los ocupas, la islamización de España y el proletariado lumpen por poner algunos ejemplos.

Para la necesaria alternancia periódica que se avecina ya se han creado nuevas espadas, esta vez por la derecha como ya dijimos, en la figura de Alvise Pérez que viene a cooptar al voto juvenil que vota por primera vez o al voto de los que ya Vox se les ha quedado pequeño y otra vez en la figura del patriota honrado que hace dejación de sí mismo para venir a salvarnos. Por eso, tras entrar en el Parlamento Europeo fue a celebrar su triunfo con el Pequeño Nicolás. Pero sería injusto cargar el mochuelo sobre él sólo. Si hasta Mario Conde se ha presentado de candidato. Hagamos un pequeño repaso de lo que tenemos. El PP viene de la trama Gürtel, de la Púnica, de los pelotazos de Rodrigo Rato o Zaplana a pedir ahora el fin de la corrupción. En otro registro, siete millones de euros de donaciones anónimas han aparecido en la fundación de Vox sin que tenga que pagar impuestos y Abascal comentó en una entrevista que ojalá hubieran sido catorce. Pedro Sánchez era asesor de Caja Madrid cuando esta quebró e ingresó veinte mil millones de euros de dinero público a la recapitalización de la entidad bancaria. El agradecimiento de las oligarquías financieras ha sido palmario con su presidencia y su resiliencia en el poder, que él mismo plasma en “Manual de resistencia” (2019), donde explica, según él, que siempre gana por sus cualidades sobrenaturales y a contracorriente, pero de que su figura le interese al capital mejor no hablemos. También tenemos el caso actual de la amnistía a Chaves y Griñán en el caso de los ERES. En el caso de la pata izquierda del capital, en el que cada poco se cambia el nombre del frente amplio que permite alcanzar sillones, tenemos el caso de Alberto Garzón, que maquilló el escándalo de Antonia Muñoz, que colocó a 470 amigos, familiares y afiliados en distintos ayuntamientos. Para ello se sirvió de la crítica al chuletón y un llamamiento a reducir el consumo de carne, y que desvió, con un éxito infinito y ayudado por los medios de comunicación masivos mediante una amplia polémica, la atención sobre las actividades de Antonia Muñoz. Estos son algunos de los casos que ponemos como ejemplo pero podíamos citar miles y, además, de cualquiera de las opciones políticas que nombramos, pero no es ese el objetivo, sino el de demostrar que la corrupción es intrínseca a la democracia burguesa, es su pilar, su fin y su meta, y que forma la base de una estructura piramidal. Miles de partidos minoritarios o regionales como Junts o Compromís lo corroboran también.

Pasemos a analizar cómo se plantan todos estos sujetos ante los Tribunales de Justicia. En primer lugar confiados porque, según ellos, no han hecho nada y prepotentes poniendo en cuestión la imparcialidad de su propio poder judicial. Siempre se trata de un juicio político contra su persona que carece de fundamento aunque los hechos sean palmarios. Estas críticas ponen en tela de juicio una separación de poderes que tampoco existe y lo hacen porque los que les juzgarán y sus normas han sido puestas por ellos. La mayoría de las veces salen con una condena que es revocada en poco tiempo y antes de que se entre en prisión, la mayoría por temas de salud como Zaplana o Griñán. Durante el sumario se muestran prepotentes y desafiantes porque saben que la justicia les pertenece y les ampara. Y es que, recordemos lo que dijimos con anterioridad, los políticos son la base de la estructura piramidal de la corrupción, el último lugar donde reciben las ganancias de la explotación de la clase obrera que descienden directamente de la oligarquía financiera hacia la base política que la legisla y la hace posible, su dote de agradecimiento. Por eso, la corrupción es intrínseca a la democracia burguesa y hace falta una constante alternancia de rostros y de discursos para que sea posible.

¿Qué tenemos que decir sobre la alternancia política? En primer lugar, sirve para perpetuar la dictadura del capital mediante la guerra ideológica contra la clase obrera llevada a cabo por la burguesía y todos sus estamentos. Si quieres mandar siempre, inventa opción A y opción B y hazlas fluctuar para que gobierne siempre la dictadura del capital sobre el trabajo. Es imposible, como en el caso de la Comunidad de Madrid o en Andalucía, que el pueblo trabajador sea un ratito socialista y un ratito popular. Es imposible que uno pueda ser una cosa y su contraria sino es que alguien se toma mucho trabajo en ello y mucho nos tememos que sea explotando casos de corrupción puntuales como le ocurrió a Felipe González, José María Aznar, Mariano Rajoy y ahora a Pedro Sánchez. En esa tesitura, volvemos a resaltar, la corrupción es intrínseca a la democracia burguesa y la oligarquía financiera destapa la punta del iceberg cuando le es necesario y hay que cambiar de muñeco. Ya la política burguesa sale viciada de corrupción porque nace del rédito de la explotación capitalista sobre la clase obrera y nunca deja de serlo, ni siquiera en su reparto.

La corrupción no pertenece a cierta opción política o uno es más y el otro menos, el famoso discurso del y tú más; es sistémica, como hemos resaltado, porque se basa en el reparto de las ganancias de la explotación capitalista entre los distintos estratos. El capital ya ha preparado la alternancia que le lavará la cara por algún tiempo y le permitirá sobrevivir a la bancarrota, esta vez saldrá por la derecha. Ante esto, el PCOE propone no fiar la supervivencia como clase social a la vía del parlamentarismo burgués. La corrupción terminará cuando sea superado el sistema capitalista y la plusvalía, la ley del valor y la búsqueda del lucro ilimitado terminen. Esto sólo puede darse con la superación del sistema capitalista por la vía revolucionaria. La corrupción es estructural y sólo se puede superar con la construcción del socialismo. No es más que el reparto de la plusvalía sobre los estratos que la hacen posible con cada una de sus funciones.

 

¡Por la victoria definitiva sobre la corrupción!

¡Muerte a la dictadura del capital!

¡Por la construcción del socialismo!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Conocer al enemigo

Si hay algo que es muy recomendable en política es estudiar bien al enemigo. Para ello nos serviremos de un texto de Lenin, presentado en el Congreso de la III Internacional del 4 de marzo de 1919. El texto se llamaba “Tesis e informe sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado”. El texto se estructura sobre 22 puntos que van desgajando todas las mentiras que la burguesía introduce en el lenguaje común, que normalizan la explotación en amplios sectores de la clase obrera más atrasada ideológicamente y que son compartidos por elementos revisionistas que generalmente participan en el parlamento, en su caso eran los mencheviques.

Sabemos ya que mediante el estudio de la realidad económica desde la dialéctica materialista, lo viejo lleva en sus entrañas a lo nuevo que ha de nacer de su contradicción dando paso a la negación de la negación. El máximo desarrollo de las relaciones de producción se convierte en un freno para el progreso humano y quedan superados por el nuevo sistema que surge de sus entrañas. Tenemos el caso de la producción mercantil simple de la época feudal que es sustituida por la producción capitalista por el rápido avance de los medios de producción. Aparece el telar mecánico que desplaza a miles de artesanos a la producción en serie y mediante la división del trabajo pierden las virtudes de su trabajo artesano para caer en un trabajo monótono y que les obliga a dejar de ser dueños de sus medios de producción para vender su fuerza de trabajo a un capitalista. El capitalismo llevado a cabo por la clase burguesa fue en un principio revolucionario. Revolucionó no sólo la producción sino que amplió el comercio a escalas nunca vistas, lo que repercutió en las mejoras en los medios de locomoción, muchas ramas industriales como los productos químicos fueron aplicados a la industria y al campo, países lejanos donde aún no se había desarrollado el capitalismo suministraban las materias primas para luego comprar las manufacturas lo que les condenaba a ser colonias de las que el imperialismo se apropiaba mediante la exportación de capitales. Pero llegados a este punto debemos preguntarnos qué quiere decir la burguesía cuando aún emplea los conceptos que le hicieron un día revolucionaria.

¿Qué quiere decir la burguesía cuando habla de democracia en general?

La caída del campo socialista ha hecho que la burguesía venda la dictadura del capital, o sea la democracia burguesa, como el mejor y único de los sistemas. Para defenderla se habla de la democracia en general. Es un planteamiento político que anula los distintos intereses de las clases sociales en pugna y lo fía todo a una colaboración interclasista, que se podría resumir en: si el rico se forra, el obrero come. Estas ideas han sido introducidas interesadamente por la burguesía y sus agentes en las organizaciones obreras (CCOO, UGT, Sumar) y forcejean convulsivamente, mediante distintos actores, con el fin de hallar argumentos ideológico-políticos para defender la dominación de los explotadores.

Lenin ya nos advertía que cuando “se habla de democracia en general y dictadura en general, ese planteamiento de la cuestión desde el punto de vista -como dicen falsamente- de todo el pueblo, es una descarada mofa de la teoría principal del socialismo, a saber, de la teoría de la lucha de clases”. Esto hace que el revisionismo sea la pata izquierda del capital que, aunque reconocen esa lucha de clases de palabra, la ignoran en la práctica. La dictadura del capital es la democracia burguesa, por lo que no nos tiene que dar reparo en declarar que abogamos por la dictadura del proletariado, que es la forma más amplia y radical de democracia, al ser el gobierno de la mayoría sobre una ínfima población de explotadores y chupasangres.

¿Qué quiere decir la burguesía cuando habla de libertad en general?

La libertad en general que promueve la burguesía nos habla en exclusiva de la defensa a ultranza de la propiedad privada capitalista obtenida de la extracción de plusvalía, esto es, de la explotación del trabajo ajeno. Declara que no hay libertad sin propiedad privada. Toda la legislación y los cuerpos represivos, tanto armados como legislativos, se ponen al servicio de esa defensa. En ese contexto, la burguesía desdibuja el concepto de la propiedad privada capitalista a la clase obrera y la llama propiedad privada en general para que no se diferencie de la propiedad privada de un obrero que sale del fruto de su trabajo. Esto sirve para decirle a las masas trabajadoras a las que explotan, que los comunistas quieren arrebatarle cualquier cosa que haya salido fruto de su esfuerzo diario, cuando es la burguesía quién le arrebata nueve décimas partes de su esfuerzo diario cuando extrae plusvalías de su trabajo. Los comunistas lo que queremos socializar es la propiedad privada de los medios de producción para poner el fruto del trabajo social en manos de las necesidades sociales, no vamos a atacar jamás a lo que la clase obrera ha conseguido fruto de su esfuerzo.

¿Qué quiere decir la burguesía cuando habla de la creación de empleo?  

La burguesía quiere maquillar la apropiación privada del trabajo social, lo que significa la creación incesante de plusvalía, el aumento del grado de explotación en el trabajo y muchos más métodos, como el aumento de la longitud de la jornada laboral con infinidad de horas extras que no se cobran, por ejemplo, vendiendo que es el empresario el que asume la mayor parte del riesgo y que esa asunción debe ser compensada con la mayor parte de la ganancia. El capitalista se erige así en el garante del bienestar social para la clase obrera, cuando es sólo el obrero el que produce valor y este se lo apropia a usura. Si, por ejemplo, el capitalista pusiera en juego sus medios de producción sin trabajadores que las pongan en marcha, evidentemente no va a ganar nada. Es el obrero el único que produce la plusvalía y posterior ganancia capitalista de la que sólo se desprende de una ínfima parte, los salarios, que son, como decía Marx, lo que le permite al obrero saciar sus necesidades básicas, estar en plenas facultades para su siguiente jornada laboral y reproducir la mano de obra en su descendencia, cosa que ya no va siendo muy necesaria y que se evidencia en la pérdida en de poder adquisitivo de los salarios reales, debido a que la automatización necesita menos mano de obra y que el desarrollo máximo de los medios de producción y su automatización ya no necesitan reproducir la mano de obra a tanta velocidad.

¿Qué quiere decir la burguesía con la libertad de empresa?

Por libertad de empresa habla la burguesía de que todo el mundo puede alcanzar altas cuotas de ganancia mediante la iniciativa personal. Elon Musk, Florentino Pérez, Bill Gates, Mark Zuckerberg, cualquier ejemplo sirve. Se habla de libertad de emprendimiento y se obvia que la fase superior del capitalismo en la que nos encontramos, el imperialismo, se caracteriza por el fin de la competencia de los primeros estadios del desarrollo capitalista, ya que son los monopolios los que dominan la producción e imponen las condiciones. Se obvia, también, que hay toda una judicatura y un ejército permanente creados para blindar sus intereses que en cualquier momento pueden salir por la guerra contra cualquier elemento que los cuestione o los ponga en peligro. De ahí vienen las guerras a gran escala.

¿Qué quiere decir la burguesía con el respeto a los derechos humanos?

En un mundo en que existe el comercio desigual en el mercado internacional del que se nutre el imperialismo, ingentes capas de población quedan en situación de exclusión. Si una multinacional norteamericana, por poner un ejemplo, necesita el coltán que se extrae de la República Democrática del Congo para fabricar sus teléfonos móviles, habrá que ver las consecuencias de cómo ese comercio desigual repercute en los derechos humanos de los seres humanos que extraen a mano el coltán y que ha visto cómo su esperanza de vida se ha reducido a 36 años desde que se utiliza este material para la creación de las baterías. Las condiciones intrínsecas de explotación económica que impone el imperialismo a los países dependientes, condenan a dos tercios de la población mundial al hambre, a la miseria, a la muerte por enfermedades curables, a la reducción extrema de la esperanza de vida y muchas más cosas que obviaremos por la extensión del documento. La forma de producción capitalista, más en su forma imperialista, es la antítesis de los derechos humanos por su naturaleza asesina, expoliadora e insaciable, y sólo su extinción hace posible su respeto.

¿Qué quiere decir la burguesía cuando aboga por la paz y en contra de las guerras?

El capitalismo, cuando logró suprimir la competencia y entrar en la fase imperialista, como ya dijimos, (recomendamos la lectura de “Imperialismo, fase superior del capitalismo” (1916) de Lenin), tuvo que lanzarse a la conquista de nuevos mercados en una serie infinita que alcanza hasta nuestro presente. Ocurre siempre que cuando los distintos mercados de los países imperialistas en pugna se solapan, empiezan las guerras y las pugnas para hacerse con nuevos territorios donde exportar capitales y apropiarse de las materias primas.

Cuando se le podía parar los pies con el contrapeso del campo socialista, el único que por su forma de producción puede asegurar la paz a la clase obrera mundial, que es la que pone los muertos para que ellos se apropien de los mercados, Kruschev lanzó la tontería de la coexistencia pacífica, polémica a la que dedicaremos un artículo, ya que el capitalismo necesita extender a toda costa sus mercados en busca de materias primas y para colocar los excedentes de su anarquía productiva y, por lo tanto, necesita armarse constantemente en detrimento de las necesidades sociales. Sólo puede hacer eso, es su naturaleza intrínseca, lo vemos en Gaza, Yemen, Ucrania, etc… El capitalismo en su última fase de desarrollo es sinónimo de guerra y nos lleva, irremisiblemente, a la tercera guerra mundial, ya que la infinidad de conflictos localizados van escalando hasta revertir en amplias zonas que se fusionan y escalan a nivel planetario como ya ha ocurrido en las dos guerras mundiales y hacia la tercera mundial a la que nos encaminamos.

De todos estos interrogantes podemos inferir que la tergiversación de lo que cuenta la burguesía es la base de su guerra ideológica, la única que ya le sostiene. Siempre hay que leer lo que dice al revés, ya que habla en defensa exclusiva de sus propios intereses de clase como si hablara del interés general. No hay que perder de vista que la clase obrera es la más numerosa y que es inviable un sistema político y económico donde el producto del trabajo social se lo apropie una minoría que, además, no produce nada.

Con la derrota definitiva de este sistema criminal, habrá muchas cosas que podremos rescatar como los avances científicos, el máximo desarrollo de los medios de producción y mediante la planificación económica se podrá saber qué, cuánto y en cuánto tiempo producir, lo que revertirá en el fin de la anarquía productiva y las crisis periódicas. La centralización de la producción y la planificación ya vienen dadas por el método de producir de la fase última del capitalismo y es lo que la muerte del capitalismo prepara a su sistema superador, el socialismo, ya que todo lo viejo lleva en sus entrañas el germen de lo nuevo.

Nosotros tenemos claro que la única salida es la vía revolucionaria, ya que ningún explotador se deshará de sus privilegios de forma voluntaria. Por eso, desde el PCOE, te llamamos a organizarte en nuestro Partido con el fin de llevar a cabo esta ingente labor que ha de concluir con la emancipación de la clase obrera.

 

¡GANEMOS LA BATALLA IDEOLÓGICA A LA BURGUESÍA!

¡POR LA EMANCIPACIÓN DE LA CLASE OBRERA!        

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

 

   COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La escuela austríaca de economía, el mayor prostíbulo del capital

La burguesía, consciente de su bancarrota económica y política, está llevando a cabo una guerra ideológica sin cuartel, gastando ingentes cantidades no solo en la represión física de la clase obrera, sino fundamentalmente corrompiendo las mentes del proletariado usando para ello la propaganda, los medios de comunicación de masas que se han convertido en un nuevo Poder del Capital.

Medios de comunicación del capital, en tanto son propiedad de empresarios, donde no sólo se silencia la ciencia de la clase obrera y de su emancipación revolucionaria del régimen de explotación capitalista, el marxismo-leninismo, sino que se pervierte y envilece éste para colocar en el pueblo trabajador una idea totalmente desfigurada y corrompida de lo que es realmente el marxismo-leninismo, el socialismo y el comunismo. Los medios de comunicación, propiedad y al servicio de los empresarios y sus intereses de clase, son auténticos altavoces anticomunistas, auténticos apologistas del fascismo, donde se muestran a auténticos impresentables, reaccionarios, atribuyéndoles un aura de personas cultas y elevadas, cuando no son más que personajes tremendamente soberbios, enfermos de egocentrismo e individualismo, que no dudan en escupir sobre cualquier atisbo de razón y conocimiento, cuya función es la de embrutecer al pueblo trabajador y hacer que éste se repudie a sí mismo y a su ideología para garantizar su aislamiento, su deshumanización como única fórmula para mantener más en el tiempo la mortecina y podrida formación socioeconómica capitalista. Sin duda, Göebbels y Hitler, Franco o Mussolini estarían profundamente orgullosos del anticomunismo de los pseudoeconomistas que se adscriben a la escuela austriaca de economía, que arremeten contra la ciencia y el conocimiento humano. Personajes, desde un punto de vista científico, despreciables e indigentes como Huerta Soto, Lacalle, Rallo o el tarado mental de Javier Milei, seres sin escrúpulos ni vergüenza.

El despotismo y la soberbia de estos personajes les lleva a, arremeter contra el mayor científico, y la mejor cabeza, que ha parido la historia: Carlos Marx. Sin más argumento que la descalificación gratuita, sin asidero científico alguno, abrazando el revisionismo y el idealismo actuando como auténticos reaccionarios, retratándose como auténticos charlatanes al servicio de la reacción, que es lo que son.

Carlos Marx no sólo ha sido, y es, el mejor economista de la historia sino que también ha sido y es, junto con Federico Engels, uno de los personajes históricos que más han aportado a la filosofía, que alumbraron el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, el método científico, que sirvió para que la ciencia, el conocimiento humano, floreciera y avanzara de manera imparable hasta nuestros días.

Estos personajillos de la escuela austriaca de economía, elevados a los altares de la “intelectualidad” por el capitalismo putrefacto vistiéndolos con ropajes liberales y otorgándoles una imagen de hombres de ciencia, tienen a su disposición los altavoces mediáticos del capital en su cruzada anticomunista, antimarxista, consecuentemente fascista, para llevar a los trabajadores precisamente lo contrario de lo que dicen ser.

Estos sujetos de la escuela austriaca de economía abrazan el idealismo filosófico, aplican su metodología subjetivista y no científica ni objetiva, conducen al ser humano al individualismo y lo apartan del análisis científico del mundo. Dicen abrazar la libertad pero conducen a la clase obrera a la ignorancia, a la deshumanización y la perpetuación de la explotación, pretenden pasar por científicos, en tanto la economía es una ciencia social, cuando abrazan la negación de la ciencia, esto es, el idealismo filosófico.

Hay múltiples definiciones de filosofía, aunque en nuestra opinión la más certera es la que señala que ésta es la ciencia que se encarga de estudiar la interrelación existente entre la materia y el espíritu. Siendo el problema cardinal de la filosofía el siguiente ¿Es la materia la que crea el espíritu, la idea, o es el espíritu quien crea la materia?

El campo científico hace mucho que resolvió esta cuestión, abrazando el materialismo dialéctico descubierto por Marx. Es más que evidente que la idea (espíritu) es producto del cerebro (materia). Pero ¿qué dicen los “liberales de la escuela austriaca de economía” negadores de uno de los científicos más grandes que ha alumbrado la historia como Marx? Veamos cómo “sacude” el millonario empresario Jesús Huerta de Soto al socialismo y, consecuentemente, a Marx.

Fijémonos en lo que señala Huerta de Soto en el prefacio de  “Socialismo, cálculo económico y función empresarial” (Editorial Unión Editorial, de la que Huerta de Soto es, según la propia editorial, “uno de los principales mecenas”), que señala “Durante los últimos años de mi actividad docente he venido llegando al convencimiento de que era preciso elaborar una teoría del socialismo que, encontrándose profundamente arraigada en la metodología subjetivista de la Escuela Austriaca, se basase en las teorías de la acción humana y la función empresarial (…) E igualmente he llegado a la conclusión de que es preciso adoptar una nueva definición de socialismo, mucho más fructífera y explicativa de los problemas reales que permitan dar un tratamiento unitario a los distintos tipos de socialismo que se dan o se han dado en la historia” (pág. 12)

La teoría que pretende demostrar Huerta de Soto es que el socialismo no solo es inviable, sino que es inhumano y para ello se apoyará en el subjetivismo, “las teorías de la acción humana y la función empresarial”.

Así, Huerta de Soto para impugnar completamente al socialismo emplea la siguiente metodología: “La tesis básica que mantenemos y desarrollamos (…) es que el análisis del socialismo sólo puede y debe llevarse a cabo desde la óptica de una profunda y clara concepción de la acción humana y de los procesos dinámicos de la interacción social a que la misma da lugar. O expresado de otra forma, que el análisis económico del socialismo hasta ahora efectuado, en su mayor parte no ha sido capaz de incorporar satisfactoriamente el individualismo metodológico y la perspectiva subjetivista que, de acuerdo con Hayek, son imprescindibles para el desarrollo de nuestra ciencia. (…) Y esto es precisamente lo que nos hemos propuesto en nuestro trabajo de investigación sobre el socialismo; a saber, desarrollarlo sobre la base de una radical y coherente aplicación del “subjetivismo”, es decir, fundamentarlo en torno a la más íntima y esencial característica del ser humano: su capacidad para actuar de manera empresarial y creativa (…) hemos sido especialmente cuidadosos evitando caer en el error de considerar que los fenómenos económicos tengan una existencia “material” y “objetiva” al margen de la interpretación y conocimiento subjetivos que de los mismos van creando los seres humanos cuando actúan. Hemos pasado, por tanto, a concebir la economía como una ciencia que trata exclusivamente sobre realidades “espirituales”, es decir, sobre la información o conocimientos subjetivos que crean y generan por los seres humanos los procesos de interacción social” (págs. 23-25).

De lo expresado por Huerta de Soto, en lo primero que merece la pena detenernos es en que “la más íntima y esencial característica del ser humano: su capacidad para actuar de manera empresarial y creativa”. ¿La capacidad de actuar de manera empresarial es la más íntima y esencial característica del ser humano? Pues analizando el desarrollo de la historia de la humanidad se puede afirmar, sin lugar a dudas, que no.

¿Quién o qué determina lo íntimo o lo esencial? Sin duda para Huerta de Soto, los multimillonarios, el gran capital. Para Huerta de Soto lo esencial es la capacidad del ser humano para actuar de manera empresarial, de ahí deducen que lo esencial de la sociedad es el empresario – como por ejemplo es Huerta de Soto, dueño de una aseguradora.

Pero ni el ser humano ha actuado de la misma manera a lo largo de la historia, ni las sociedades que precedieron a las capitalistas eran iguales que la actual, por tanto, de ser esencial dicha característica manifestada por Huerta de Soto vinculada al ser humano – “su capacidad para actuar de manera empresarial y creativa” – ésta debería haber sido común a todas las sociedades de las diferentes formaciones socioeconómicas que se han sucedido a lo largo de la historia hasta llegar a la actual, la capitalista.

Huerta de Soto, con un idealismo filosófico enfermizo que patea las bases de la ciencia, y del método científico, universaliza algo que, ni tan siquiera, es general y universal en la sociedad actual que refleja el imperialismo.

Conocer las cosas, un objeto, en su esencia es la tarea fundamental de la ciencia. La ciencia prueba que el conocimiento de la esencia de un objeto es imposible sin tomar en consideración y analizar las diferentes formas en que se manifiesta éste. Sin el estudio del objeto en virtud de su dialéctica entre tiempo y espacio evaluando las manifestaciones externas de la esencia del objeto (fenómeno), es imposible conocer lo permanente, lo invariable, la esencia en sí misma del objeto que se dice analizar.

Porque para ir a la esencia del socialismo hay que ir a la esencia del desarrollo de las formaciones socioeconómicas, de la historia humana, y para ello hay que aplicar el método científico, dialéctico, y hay que ir a la materialidad del mundo. Y eso significaría para Huerta de Soto, y sus palmeros como Milei, Rallo y demás farsantes asumir a Marx, sucumbir a la ciencia, sucumbir al marxismo-leninismo.

Por ello, deben lanzarse en brazos del idealismo, en este caso denominado subjetivismo, y tienen que obviar no solo la materialidad del mundo y la producción material como base de la vida social, pues para Huerta de Soto, Hayek y demás, es el subjetivismo y el individualismo de los de su clase social e ideología los que construyen (y constituyen) la sociedad, esto es, lo que digan los reaccionarios de la calaña de Rallo, Milei, Lacalle o demás palmeros de los monopolios de la escuela austriaca es lo que vale.

Este burgués pretende impugnar el socialismo y su análisis científico del conocimiento del mundo, el materialismo histórico, contraponiéndole el método subjetivista e individualista de conocimiento de la sociedad. Esto es, pretenden conocer la vida social del hombre y el desarrollo social de éste a través de la comprensión de las acciones individuales de los sujetos. Que evidentemente son los burgueses, reduciendo de facto la humanidad a la gran burguesía, al gran capital, omitiendo completamente a la mayoría de la sociedad, a la que pretenden conducir ideológicamente incidiendo en la percepción de la realidad objetiva de las masas empleando una lucha de contrarios sin cuartel contra su enemigo que es el socialismo, el marxismo, al que lo visten de inhumano e inviable. Algo que se deduce de lo que señala uno de los maestros de Huerta de Soto, concretamente Fiedrich A. Hayek en “El individualismo: El verdadero y el falso” cuando señala, otorgando aura científica al método subjetivista e individualista para comprender la sociedad y su esencia, lo siguiente “no hay otra forma para llegar a una comprensión de los fenómenos sociales si no es a través de nuestro entendimiento de las acciones individuales dirigidas hacia otras personas y guiadas por un comportamiento esperado. Este argumento está dirigido primordialmente contra las teorías propiamente colectivistas de la sociedad, que pretenden ser directamente capaces de considerar a los conjuntos sociales, como la sociedad, y otras en cuanto entidades “sui generis” que existen en forma independiente de los individuos que las componen

Con estas bases, Huerta de Soto, y cualquiera, puede concluir lo que desde las vísceras le salga contra Marx, el socialismo o lo que les dé la gana, pero obviamente, sin asidero alguno en la ciencia que, sin duda, se apoya en las aportaciones que realizaron Carlos Marx y Federico Engels.

Veamos la definición que hace del socialismo Huerta de Soto: “Definiremos el socialismo como todo sistema de agresión institucional al libre ejercicio de la función empresarial. Por agresión o coacción hemos de entender toda violencia física o amenaza de violencia física que se inicia y ejerce sobre el actor por otro ser humano o grupo de seres humanos. Como consecuencia de esta coacción, la persona, que de otra forma habría ejercido libremente su función empresarial, en evitación de mayores males, se ve forzada a actuar de una manera distinta a como habría actuado en otras circunstancias, modificando, por tanto, su comportamiento y adecuándolo a los fines de aquel o aquellos que le coaccionan. Podemos considerar la agresión, así definida como la acción antihumana por excelencia.” (págs. 87-88).

Como puede constatarse, porque así lo ha escrito de su puño y letra, Huerta de Soto no tiene ni la más remota idea de lo que es el socialismo.

Esta definición señala que lo humano es el “libre ejercicio de la función empresarial” y que la agresión o coacción de lo que denomina “libre ejercicio de la función empresarial” es “la acción antihumana por excelencia”. Por tanto, para estos personajes lo único humano que hay es la propiedad privada sobre los medios de producción, la explotación capitalista, considerando de manera totalmente idealista que en un mundo donde no existiera “violencia física o amenaza de violencia física” todo el mundo optaría por ejercer el “libre ejercicio de la función empresarial” reflejando en la humanidad lo que ellos tienen en su cerebro. Y viendo como humano la propiedad privada sobre los medios de producción – por parte de una minoría -, ven inhumano lo antagónico, la propiedad social de los medios de producción para el pueblo a través del Estado, en este caso proletario, es decir, que esa supuesta función empresarial sea universal para el conjunto de la humanidad.

Estos personajes de la escuela austriaca de economía ven socialismo en todo aquello que no satisfaga plenamente sus intereses de clase, incluso en los estados y gobiernos que no sean socialistas, admitiendo y defendiendo mediante la violencia la propiedad privada sobre los medios de producción o, como dicen estos sujetos, el “libre ejercicio de la función empresarial”. Por eso ven socialismo incluso donde no existe.

Pero ellos, que dicen ser tan liberales y defensores de la libertad defienden la existencia de un estado que proteja sus intereses de clase, que proteja la propiedad privada sobre los medios de producción por parte de una minoría explotadora. Veamos lo que decía Fiedrich A. Hayek en “El individualismo: El verdadero y el falso” con respecto del Estado: “Si el hombre tiene que ejercer sus propias facultades, debe ser como resultado de sus actividades y cuidando que su esfera de responsabilidad esté determinada. La solución a este problema, el cual ha sido desarrollado gradualmente y que precede al gobierno en el moderno sentido de la palabra, radica en la aceptación de principios formales, de una “norma fija para vivir , común a todos y cada uno de los miembros de esa sociedad”, de reglas en las cuales, por sobre todo, se permita al hombre distinguir entre mío y tuyo (…) el gobierno debe ser limitado, y obligar a los individuos a observar principios que ellos conocen y puedan tomar en cuenta sus decisiones (…) Mientras los hombres no sean omniscientes, el único modo de poder dar libertad al individuo es mediante dichas reglas generales que delimitan la esfera de su propia decisión. No puede haber libertad si el gobierno no se limita a tipos de acción particulares, pero puede, por el contrario, utilizar sus poderes en cualquier forma que sirva a objetivos particulares (…) mediante la simple concepción de la propiedad como el derecho exclusivo a utilizar una cosa específica y donde los efectos móviles, lo que los abogados llaman “bienes muebles”, estén involucrados”.

¡Ahí tenemos a los anarcocapitalistas, libertarios, liberales o como se quieran llamar, defendiendo un gobierno y un estado limitado que garanticen la propiedad privada sobre los medios de producción o que garantice la “aceptación de principios formales, de una “norma fija para vivir, común a todos y cada uno de los miembros de esa sociedad”, de reglas en las cuales, por sobre todo, se permita al hombre distinguir entre mío y tuyo” en palabras de Hayek.

Pero no sólo son ignorantes con respecto del socialismo sino, también, con lo que respecta a la libertad. Dice en este pasaje Hayek una frase que no debe pasar inadvertida: “Mientras los hombres no sean omniscientes, el único modo de poder dar libertad al individuo es mediante dichas reglas generales que delimitan la esfera de su propia decisión. No puede haber libertad si el gobierno no se limita a tipos de acción particulares, pero puede, por el contrario, utilizar sus poderes en cualquier forma que sirva a objetivos particulares (…) mediante la simple concepción de la propiedad como el derecho exclusivo a utilizar una cosa específica y donde los efectos móviles, lo que los abogados llaman “bienes muebles”, estén involucrados”.

¿Cómo pueden ser los hombres omniscientes separándolos del camino de la ciencia y conduciéndolos por los caminos reaccionarios y criminales dictados por la escuela austriaca de economía, ideólogos de la extrema derecha, del conductismo social y del idealismo filosófico a través de la bazofia del subjetivismo? ¿Cómo pueden ser los hombres omniscientes cuando los hacen ir contra su propia naturaleza y les hacen abrazar el individualismo enfermizo negando su esencia social y haciendo que arremetan contra ella deshumanizando y desnaturalizado al ser humano?

Es la coartada la omnisciencia del hombre para verter el pensamiento real de Hayek, Huerta de Soto y demás reaccionarios que, en palabras de Hayek “el único modo de poder dar libertad al individuo es [que el gobierno garantice] la propiedad como el derecho exclusivo a utilizar una cosa específica y donde los efectos móviles, lo que los abogados llaman “bienes muebles”, estén involucrados”. Así pues, para estos personajes la libertad se da al individuo y, precisamente, la da el estado de clase que sea del agrado de estos sujetos que se autodenominan anarcocapitalistas, y esa libertad es concedida imponiendo como ley suprema la defensa de la propiedad privada y, más concretamente, sobre los medios de producción. Por tanto, cuando estos sujetos de la escuela austriaca de economía  – que más que escuela es un prostíbulo de enemigos de la ciencia, una camarilla de reaccionarios – hablan de libertad no hablan de libertad para la humanidad, sino de libertad para ellos, para los grandes capitalistas, para los monopolios, para que los imperialistas puedan expoliar y sojuzgar de manera impune a los pueblos del mundo.

Y es que la libertad no se da, ni se regala, se conquista y se adquiere progresivamente con conocimiento de las leyes generales que rigen la sociedad y la materia y adquiriendo conciencia de la necesidad, y ésta no es absoluta sino relativa. Pero en términos de libertad lo primero que hay que hacer es preguntarse ¿para qué y para quién?

Para los de la escuela austriaca de economía sabemos que es para que una minoría explotadora y ladrona se enriquezca ad infinitum a la par que la pobreza se universaliza para la humanidad y esa libertad es para que los grandes capitalistas puedan hacerlo impunemente. Esa es la libertad que defienden los Huerta de Soto, Milei, Rallo y demás impresentables cuya ideología es la de los grandes capitalistas y es promocionada por éstos, a través de sus medios de manipulación de masas. Y sin duda, con lo expresado por estos personajes, nuevamente, caen derrotados ante la ciencia, ante la obra de Marx, ante el marxismo-leninismo, puesto que reflejan los intereses de su clase social, y certifican la existencia de un mundo dividido en clases antagónicas donde rigen las leyes dialécticas universales del desarrollo (esencia del proceso histórico de desarrollo de la sociedad) como, por ejemplo, la ley de la unidad y de la lucha de contrarios dando de facto la razón a Marx y al marxismo. Así esa lucha de clases, de contrarios, según la terminología de los ultraderechistas Rallo, Huerta de Soto, Hayek, Milei y demás sujetos esta lucha de clases antagónicas se representa entre los que defienden la “libertad” (donde estarían los reaccionarios defensores del capitalismo monopolista de Estado y su superestructura reaccionaria  tendente hacia el fascismo) y los que van en contra de la libertad que son los socialistas, ya que para los de la escuela austriaca todo el que no es reaccionario es socialista.

Hemos visto anteriormente cómo para Huerta de Soto y demás que piensan como él, es un “error de considerar que los fenómenos económicos tengan una existencia “material” y “objetiva” al margen de la interpretación y conocimiento subjetivos que de los mismos van creando los seres humanos cuando actúan”, por tanto ubican a la economía por encima de la materialidad del mundo, de la naturaleza, y consecuentemente ubican al ser humano por encima de la materialidad del mundo y su naturaleza ya que según estos personajes la economía no tiene “una existencia “material” y “objetiva” al margen de la interpretación y conocimiento subjetivos” de la actividad humana, teniendo en cuenta que en virtud de su método subjetivo e individualista de análisis de la sociedad el concepto ser humano es sinónimo al del burgués reaccionario.

El ser humano forma parte de la naturaleza, somos un producto de ella y estamos, también, sometidos a sus leyes. Al igual que la base económica, la producción material, de bienes materiales necesarios para la vida de la sociedad determina la superestructura, la sociedad, en tanto ésta refleja las contradicciones existentes en la base económica. Huerta de Soto y demás prestidigitadores del gran capital, niegan esta realidad, pues ponen por encima al hombre del entorno material del que forma parte, negando que la idea es producto de la materia, o lo que es lo mismo, que la sociedad es un producto de la base económica, conformando base económica y superestructura (sociedad) una unidad dialéctica, la formación socioeconómica, de tal modo que cada base económica genera una superestructura que refleja las contradicciones de su base o estructura económica y las reproduce en la sociedad, a la par que niegan el desarrollo de la historia, que nos muestra que no es más que la sucesión de formaciones socioeconómicas.

Por eso Huerta de Soto, Rallo y demás cantamañanas deben abrazar el idealismo filosófico, deben repudiar a la ciencia, deben abrazar la metafísica y negar la dialéctica del mundo material, sus leyes del desarrollo, utilizando la basura anticientífica del individualismo y del subjetivismo para negar la dialéctica de la historia, de la formación socioeconómica capitalista, en su fase de putrefacción, que refleja un pensamiento corrompido como el de la escuela austriaca de economía. Y se ven obligarlo a hacerlo porque, de lo contrario, deberían reconocer que el sistema económico que ellos propugnan fenecerá y será superado por otro superior, no podrían sostener su visión de que el capitalismo será perpetuo y, consecuentemente tendrían que volver a sucumbir ante Marx.

Hablan de esencia y de libertad, pero crean una maraña ideológica metafísica, idealista y anticientífica cuyo objeto es satanizar y combatir a la ciencia, el marxismo-leninismo (o el socialismo como les gusta decir a estos sujetos nocivos para el género humano) e impedir, con los grandes altavoces mediáticos que poseen sus amos (los grandes monopolios y los estados capitalistas). El objeto de la ciencia es buscar la esencia de los objetos, y para encontrarla hay que estudiar el proceso, hay que estudiar las diferentes formas que presenta la esencia del objeto de estudio, a lo largo de un espacio y del tiempo y hay que, mediante el método científico, dialéctico, extraer las leyes generales, invariantes comunes a las diferentes manifestaciones de la esencia del objeto. En el caso de que el objeto sea el desarrollo social de la humanidad o sea el proceso natural, lo que hay es que estudiar el desarrollo dialéctico del objeto y no la valoración de mentecatos reaccionarios que fundamentan el estudio no en la observación y en el estudio científico del objeto en sí sino en las valoraciones subjetivas – o dogmas – de determinados grupos de individuos que consideran que su conciencia individual determina el ser social cuando, justamente es al revés. No buscan la esencia de los objetos en sí, sino que pretenden imponer su ideología reaccionaria sin contraponerla con el mundo y sus leyes generales y objetivas.

Actuar en libertad es todo lo contrario. La libertad no es tener impunidad para saquear, para oprimir, para explotar a la mayoría y apropiarse del trabajo de esa mayoría despojando a esta del fruto de su trabajo sometiéndola. La libertad es conocer las leyes y los procesos generales del medio en cuestión, tener consciencia de la necesidad y actuar de manera consciente y consecuente en base al conocimiento de las leyes generales para dirigir dicho conocimiento en el sentido de la satisfacción máxima de nuestra necesidad, de liberarnos de ella. El conocimiento de las leyes y los procesos naturales nos permite – a la sociedad y consecuentemente a los individuos, y no al revés – domeñar de la forma más exitosa las fuerzas espontáneas de la naturaleza, el conocimiento de las leyes sociales y de las fuerzas del desarrollo de la sociedad nos permite a las clases avanzadas – aquellas que estamos siendo oprimidas y tenemos una necesidad objetiva de emanciparnos, en el caso de la clase obrera emanciparse de la explotación capitalista – crear conscientemente la historia, luchando por el progreso social.

¿Qué ofrece Huerta de Soto al proletariado (que es la inmensa mayoría de la población mundial) para emanciparse, liberarse, de la explotación capitalista? Apretarle los grilletes para oprimirlos más, y ello lo hace, por un lado, negándole la realidad, la existencia de la explotación capitalista, del robo de la plusvalía por parte del burgués, que las considera esencia humana y, por el otro, arrojando odio de clase contra la formación socioeconómica superior que va a barrer el régimen de explotación capitalista y que emancipará de la explotación capitalista al género humano.

La clase social de Huerta de Soto, y su escuela austriaca de economía, no defienden la libertad sino que son enemigos jurados de ésta. Necesitan poner palos en la rueda de la historia para evitar lo inevitable, que es la sucesión de la formación socioeconómica capitalista, la cual se halla en absoluta bancarrota, por otra superior, la socialista. Y los Huerta de Soto sienten tanta aversión hacia el socialismo como el que sienten hacia la clase obrera, hacia los explotados, la clase verdaderamente revolucionaria que tiene una necesidad objetiva de emanciparse de la opresión capitalista, de emanciparse del viejo y caduco sistema de explotación capitalista, hoy en su fase putrefacta y terminal.

¿Por qué el socialismo es nocivo realmente para Huerta de Soto? Él mismo responde diciendo “En la medida en que la coacción socialista se ejerza de forma más continuada y efectiva, imposibilitará la libre persecución de fines individuales, por lo que éstos no actuarán como incentivo y no podrá descubrirse o generarse empresarialmente la información práctica necesaria para coordinar la sociedad” (Socialismo, cálculo económico y función empresarial”, pág. 99). El problema para Huerta de Soto es que en el socialismo la “coacción” no la realizará su clase social sino la clase social a la que él y los suyos oprimen hoy, el problema del socialismo para estos haraganes enemigos del género humano como los reaccionarios de la escuela austriaca de economía es que se acabe con los parásitos, los explotadores, los que viven de robar a la clase obrera, identificando al robo y la explotación como “la libre persecución de fines individuales”. ¡Ese es el problema del socialismo  para Huerta de Soto! Que el poder no lo tendría su clase social y, por eso, según este personaje el socialismo es “un error intelectual” e imposible su materialización desde “la óptica de la sociedad”, esto es, desde la óptica de los que son como Huerta de Soto que es a lo que éste reduce la sociedad de tal modo que, nuevamente, no solo manifiesta ser un iletrado en lo que respecta del socialismo, sino también un auténtico analfabeto de lo que es la ciencia económica en tanto es tan obtuso que es incapaz de darse cuenta que hoy, el desarrollo de la automatización de la producción, ya está negando dentro de la vieja base económica capitalista al capitalismo. No es la óptica de la sociedad – con la connotación que otorga Huerta de Soto a la sociedad, que para él son los ricos – quien determina la vigencia y la necesidad de un mundo socialista sino la putrefacción del sistema capitalista, que es devorado por sus propias contradicciones, donde la automatización de la producción y de los servicios socava todavía más al capitalismo ya que al sustituir a la clase obrera por la tecnología el burgués no sólo liquida su fuente de obtención de plusvalía, sino también liquida a la demanda, al comprador, cavando el propio burgués su fosa y la de su criminal sistema económico. Es el capitalismo y su inviabilidad, es la colisión entre el desarrollo de las fuerzas productivas y la estrechez de las relaciones de producción capitalistas, de la propiedad privada de los medios de producción, quienes conducen al socialismo.

Vemos que para estos fascistas de la escuela austriaca socialismo es equivalente a coacción, una coacción que se realiza de una manera institucional, a través del estado. Sin embargo, en más de dos siglos nos preguntamos ¿Hay un solo país capitalista que no disponga de estado? ¿Acaso el estado burgués no un instrumento de opresión de la burguesía contra la clase obrera al objeto de garantizar un marco jurídico que legalice la explotación capitalista y otorgue todo tipo de privilegio y de dominio al burgués? A tenor de lo que aplica Huerta de Soto al socialismo, todos los estados burgueses – desde EEUU hasta la propia Argentina del descerebrado criminal Milei – serian socialistas pues mantienen al capitalismo por la vía de la represión, de la coacción, del monopolio de la violencia. Estado que en el capitalismo debe perpetuarse pues, en el fondo, el estado es la constatación de la existencia de una sociedad donde existen dos clases con intereses antagónicas y donde rige la lucha de contrarios.

Pero lejos de pretender la abolición del estado capitalista, que es un instrumento de represión, Huerta de Soto sale en defensa del estado burgués como podemos leer en el siguiente extracto del libelo que lo desenmascara y lo derrota ideológicamente ante Marx, dice “la función del juez en el derecho tradicional es de índole meramente intelectual, no debiéndose dejar influir ni por sus inclinaciones emocionales ni por su personal apreciación del resultado del fallo sobre cada parte. Si, como sucede en el socialismo, se impide la aplicación objetiva del derecho y se permite la toma de decisiones jurídicas en base a impresiones más o menos subjetivas y emotivas, desaparece toda la seguridad jurídica y los actores comienzan a apreciar que cualquier pretensión puede alcanzar amparo judicial (…)” (pág. 129)

Curioso, los que dicen estar contra el estado defendiendo el poder judicial de los estados burgueses, esto es, defendiendo el estado. Los adalides del subjetivismo censurando al socialismo, y su sistema judicial, por subjetivo y emotivo. ¿Cuál es el derecho tradicional? ¿El que sometía en el feudalismo a la burguesía? Sin duda para Huerta de Soto ese derecho es el burgués, el que le garantiza a él y a los grandes capitalistas la impunidad absoluta para explotar, para agredir a la clase obrera, para sojuzgar a los pueblos.

La ley no es más que la expresión de la voluntad de la clase dominante sobre la clase dominada, y esto es así en cualquier formación socioeconómica. Huerta de Soto y demás reaccionarios de la escuela austriaca, halagan el derecho burgués porque garantiza su dictadura, y es esencial para su mantenimiento, por eso halagan al poder judicial de los estados burgueses y, consecuentemente al estado en sí. Y repudia al socialismo porque con éste desparece “toda la seguridad jurídica” del explotador y “los actores comienzan a apreciar que cualquier pretensión puede alcanzar amparo judicial”, ciertamente, la justicia del socialismo, del poder democrático de la mayoría social – el proletariado -, arremete contra todo burgués, contra todo explotador, contra los que son reaccionarios, contra la propiedad privada sobre los medios de producción por parte de una minoría parásita. Pero hay una notable diferencia. El burgués, como Huerta de Soto, busca perpetuar el estado capitalista pues sin éste es imposible sostener su sistema económico y su sociedad dividida en dos clases antagónicas, condición ésta que implica la existencia de estado. Sin embargo, el socialismo es una fase de transición que persigue acabar con las clases sociales y, por tanto, con el estado.

Como puedes comprobar, los Huerta de Soto, Rallo, Lacalle, Milei y demás “liberales” ubican como esencia humana la función empresarial, la humanidad la reducen a los grandes capitalistas, ellos son la sociedad, la élite. La clase obrera, la mayoría de la humanidad, quien realmente genera la riqueza y mueve el mundo, no pasa de ser para estos personajes material fungible en su enriquecimiento, no llegando a la categoría de humano.

Detrás de la escuela austriaca de economía no hay más que reacción, desprecio a la ciencia y al conocimiento humano, embrutecimiento, anticomunismo y fascismo.

La existencia de los Rallo, Huerta de Soto y demás reaccionarios, su labor de militante imperialista y anticomunista, de auténtico enemigo de la mayoría obrera, su razón de existir como stopper del socialismo, demuestra, bien a las claras, la exactitud de lo que ellos pretenden desacreditar ya que son uno de los dos contendientes de la lucha de clases, de la lucha de contrarios que rigen en la sociedad capitalista. Y ello certifica la victoria de Marx, al que quieren derrotar y que en cada palabra que escriben estos tipejos que reivindican la escuela austriaca de economía no solo lo encumbran a él y a su ciencia, sino que se desnudan y muestran como sujetos anticientíficos, reaccionarios y totalmente deshumanizados.

Sólo la clase obrera y el socialismo pueden limpiar al mundo de toda esta basura capitalista y sacarlo de la barbarie imperialista que hoy azota a toda la humanidad a la que, sin piedad alguna, los capitalistas no vacilan en asesinar y deshumanizar.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡POR LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 17 de julio de 2024

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Los fascistas de hoy se denominan liberales/libertarios y demócratas

Libertad y democracia, sin duda, son los términos más prostituidos por la burguesía.

El pasado día 30 de junio, un “liberal” como Juan Ramón Rallo, enumeraba sus referencias:

Ya en el año 2019, nuestro partido dio buena cuenta de que los que se declaran seguidores de la Escuela Austríaca de Economía – y se autodenominan “liberales”, “libertarios” o “minarquistas” – no son más que ideólogos del fascismo, como se puede apreciar en Algunas notas sobre libertad, Estado y liberales | Análisis (pcoe.net)

Juan Ramón Rallo que, al igual que su “profesor” Huerta de Soto y demás mugre capitalista, aplaudieron a rabiar a Milei cuando dicho reaccionario visitó el Estado español y lo galardonaron, el pasado día 30 de junio enumeró a alguna de sus referencias, entre las que se encuentra, entre otra basura, Murray Rothbard, que también es referente para Milei, como seguidores de la llamada escuela austriaca de economía.

Murray Rothbard fue un economista de extrema derecha, al igual que lo son Rallo, Huerta de Soto o Milei. Veamos lo que dice la referencia de estos personajes que pretenden pasar como intelectuales cuando son seres totalmente deshumanizados y enfermos. Dice Rothbard en “La ética de la libertad” (Unión Editorial, 1995, Madrid) lo siguiente:

(…) no es lícito interpretar el término ‘derecho a la vida’ en el sentido de que alguien tenga derecho a exigir a otras acciones que sustenten su vida. En nuestra terminología, semejante exigencia sería una intolerable violación del derecho de otra persona a la posesión de sí” (pág. 149). ¿Qué futuro les depara con personajes como Rothbard y sus seguidores de la llamada escuela austriaca de economía a las personas que tienen discapacidad intelectual grave o profunda? ¿Y a los enfermos de enfermedades neurodegenerativas que coartan la libertad de movimientos de dichas personas? ¿Y los niños menores? Para los liberales, libertarios o libertarados, o lo que en realidad son, para estos reaccionarios, todas estas personas, en la práctica, no tendrían derecho a la vida pues, como decía Rothbard, “no es lícito interpretar el término ‘derecho a la vida’ en el sentido de que alguien tenga derecho a exigir a otras acciones que sustenten su vida”. Y es que, para los libertarios o liberales todo queda subordinado a la propiedad individual y al individualismo, empezando por el derecho a la vida de los seres humanos, evidenciando que no comprenden la esencia humana, que es que el ser humano es zoon politikon, ser sociable por naturaleza y, consecuentemente, la vida humana es inviable sin la sociedad de la que el sujeto es producto.

Prosigue Rothbard, referente de Rallo y Milei, señalando lo siguiente “Aplicando nuestra teoría a las relaciones entre padres e hijos, lo hasta ahora dicho significa que un padre o una madre no tienen derecho a agredir a sus hijos, pero también que no deberían tener la obligación legal de alimentarlos, vestirlos y educarlos, ya que tales exigencias serían coactivas y privarían a los padres de sus derechos. Por otro lado, estos padres no pueden asesinar o mutilar a sus hijos, y la ley castiga, con toda razón, a quienes lo hacen. Pero a los padres les asistiría el derecho legal a no tener que alimentar al niño, esto es, a dejarle morir. En términos estrictos, la ley no puede forzar a un padre a alimentar al hijo para que pueda vivir (…) Esta norma nos permite resolver algunas cuestiones espinosas, entre otras si les asiste a los padres el derecho a dejar morir (por ejemplo, no dándole alimentos) a un hijo deforme. La respuesta es, por supuesto, afirmativa, en virtud de un a fortiori derivado del derecho, mucho más general, de permitir que muera cualquier niño, deforme o no (No obstante, como veremos más adelante, en una sociedad libertaria esta “negligencia” se vería reducida al mínimo gracias a la existencia de un mercado libre de niños)” (página 150). Es evidente que, detrás de un liberal, libertario, libertarado ,nos encontramos en un fascista de cajón. Esta gentuza, con un individualismo patológico, justifican de facto la eugenesia en virtud de su subjetivismo y de su individualidad, a diferencia de los nazis que decían hacerlo en aras a la preservación de la sangre aria, alemana, evidenciándose que ambos son exactamente iguales en la esencia, tanto liberales, libertarios, libertarados como fascistas y es que, realmente, son lo mismo, la ideología burguesa inherente al periodo del capitalismo en putrefacción.

Según Rothbard, y la basura del pensamiento burgués de la Escuela Austríaca, de la extrema derecha, donde se niega la propia naturaleza dentro de la inmensa mayoría de los animales, y también del ser humano negando estos reaccionarios, incluso, a la propia ciencia, a la pediatría, “la existencia de un mercado libre de niños” es la solución.

Si un padre puede tener la propiedad de su hijo (…), puede transferirla a terceros. Puede dar al niño en adopción, o puede vender sus derechos sobre él en virtud de un contrato voluntario. En suma, tenemos que enfrentarnos al hecho de que en una sociedad absolutamente libre puede haber un floreciente mercado libre de niños. (…) Debemos empezar por reconocer que existe ya de hecho este mercado infantil, sólo que, dado que los gobiernos prohíben vender a los niños por un determinado precio, los padres se ven ahora obligados a entregarlos a centros de adopción de niños libres de cargas. Y esto significa que el mercado de niños existe, sólo que el gobierno ejerce un control máximo de los precios hasta reducirlos a cero y que restringe, además, las operaciones mercantiles a unas pocas agencias privilegiadas y, por tanto, monopolistas. El resultado ha sido un mercado típico, en el que al rebajar el gobierno los precios del artículo muy por debajo de los del mercado libre, se produce una gran “escasez” de bienes. La demanda de bebés y niños es de ordinario muy superior a la oferta. Asistimos diariamente al espectáculo de la tragedia de personas adultas a quienes agencias de adopción tiránicas y fisgonas les niegan el gozo de poder adoptar un hijo.  (…) Si se permitiera el mercado libre de niños se eliminaría este desequilibrio y se llevaría a cabo una transferencia de bebés y de niños desde padres que no los quieren o no los cuidan a padres que desean ardientemente tenerlos. Todos los implicados: los padres biológicos, los niños y los padres adoptivos que los compran saldrían ganando en este tipo de sociedad. (…) Los padres deberían poder vender los derechos de fideicomiso sobre sus hijos a quien quisiera comprarlos por un precio previamente convenido (…) También los derechos de los niños han sido sistemáticamente invadidos por el Estado, y en mayor medida aún que los de los padres. La normativa de la asistencia obligatoria a la escuela (…) fuerza a los niños a acudir a los colegios públicos o a las escuelas privadas oficialmente aprobadas por el Estado. Las leyes – supuestamente humanitarias – sobre el trabajo infantil han impedido por sistema, y con el empleo de la fuerza, la entrada de los niños en el mercado laboral” (págs.  154 – 159)

Como puede comprobarse, para los liberales, libertarios, libertarados, en definitiva, ultraderechistas que abrazan a la escuela austriaca de economía los niños no pasan de ser una mera mercancía que se transfiere, se compra y se vende. Y por ello, para Rothbard, y aquellos para los que este fascista es una referencia, es una aberración que los niños asistan obligatoriamente a las escuelas en lugar de poder ser explotados por los empresarios. Es indecente comprobar cómo los liberales justifican el tráfico de niños, o mercado infantil, apelando a la propiedad de los padres sobre sus hijos (al no poder estos ser dueños de sí mismos por ser “potenciales adultos”) y oponerse al derecho a la educación de los niños porque éste obstaculiza la explotación infantil – mercado de trabajo infantil – resultando que, para poder ser devorado por los empresarios, los niños sí son dueños de ellos mismos para vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario, para ser explotados.

Ese, en realidad, es el rostro de la burguesía. En el Estado español, según las Asociaciones de Víctimas desde 1936 a 1996 fueron robados en torno a 300.000 hijos de familias obreras por fascistas y la Iglesia Católica que fueron entregados a familias fascistas y ricas recién nacidos. En Argentina hoy las organizaciones criminales de trata infantil – fundamentalmente de niñas – y del mercado ilegal de órganos están de enhorabuena, pues el propio Milei se mostró favorable a la compraventa de niños y de órganos. Hoy en ese país se sucede el caso del niño desaparecido Loan Peña, niño de Corrientes de 5 años desaparecido, al que la impresentable ministra de seguridad de Milei, Patricia Bullrich, da por muerto – llegando a verbalizar que va a buscar los restos del niño en los caimanes (yacarés) – en lugar de movilizar todas las fuerzas para encontrarlo vivo ya que, parece que existen muchos indicios de haber sido secuestrado por redes de trata de niños y tráfico de órganos más que haber sido deglutido por un caimán o un puma.

Estas son las ideas de los que se autodenominan liberales o libertarios. Que los hijos de la clase obrera sean una mercancía que satisfagan las necesidades de la burguesía y de los hijos de la burguesía en el caso de que éstos requieran un órgano para seguir viviendo.

Estas ideas, y estos efectos, son los que realmente aplaudieron en los actos de los fascistas españoles, esta es la ideología que abrazan los que condecoraron a Milei, como la Comunidad de Madrid y su fascista presidenta Ayuso, al igual que aquellos que desde los monopolios presentan al pueblo como “economistas” y no son más que verdugos capitalistas contra la clase obrera que no tienen la más remota idea de economía pero que no vacilan en corromper ideológicamente al pueblo con un individualismo enfermizo, siendo su función la de embrutecer y deshumanizar al pueblo, como buenos fascistas que en realidad son. Decía Fidel en 1992 que “La próxima guerra en Europa será entre Rusia y el fascismo, solo que el fascismo se llamará democracia”, hoy los fascistas son denominados por los altavoces del capital – los medios de comunicación/manipulación – liberales, libertarios y demócratas.

Sólo la clase obrera y el socialismo pueden sacar al mundo de la barbarie imperialista que hoy azota a toda la humanidad a la que, sin piedad alguna, los capitalistas no vacilan en asesinar y deshumanizar.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡POR LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 8 de julio de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Argentina retrata la esencia de los políticos del capital

La burguesía es la clase social más criminal que ha parido la historia. Su política es la estafa, el robo y el crimen.

El pasado día 13 de junio, el Senado argentino otorgó plenos poderes al criminal fascista Milei para destrozar a la clase obrera argentina y entregar completamente el país al capital extranjero.

La llamada Ley de Bases, decreta la emergencia pública por un año en materia administrativa, económica, financiera y energética, de tal modo que Milei, y su gobierno, podrá hacer todo tipo de ley referente a dichas materias sin necesidad de pasar por el Congreso. Esto significa que Milei podrá privatizar empresas públicas, podrá cerrar aquéllos organismos públicos estatales que estime conveniente, liquidando por completo la sanidad pública, realizar una Reforma Laboral que precarice todavía más las condiciones de la clase obrera argentina, entregar minas así como Vaca Muerta – segunda reserva de gas no convencional del mundo y cuarta de petróleo – a los monopolios privados, fundamentalmente norteamericanos, según estos saqueadores que gobiernan la Argentina para liberalizar los precios, o lo que es lo mismo agudizar el saqueo disparando los precios, que antes estaban regulados. A la par que se roba al pueblo, Milei subirá los impuestos a los obreros y rebajará la tasa impositiva al Capital, donde los ladrones de la burguesía, los evasores fiscales, podrán blanquear el dinero del crimen y del narcotráfico. También esa Ley de Bases contempla el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), o lo que es lo mismo, otorgar beneficios tributarios, impositivos y cambiarios durante 30 años a los monopolios extranjeros que inviertan un mínimo de 200 millones de dólares sin exigencia  ni contraprestación alguna, así como impunidad jurídica absoluta para los monopolios, fundamentalmente los norteamericanos, liquidando completamente la soberanía argentina ya que los conflictos no serán resueltos por la justicia argentina sino por el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a las Inversiones, institución del Banco Mundial con sede en Washington. Con lo que Milei ya, ni tan siquiera vende Argentina a EEUU, directamente la entrega. Pero además, el RIGI facilitará el canibalismo contra la mediana y la pequeña empresa argentina por parte de los monopolios extranjeros al otorgarle no sólo ventajas fiscales, cambiarias, impunidad jurídica, sino, sobre todo, al facilitarle la importación de bienes que condenarán a la ruina a la pequeña y a la mediana burguesía argentina. Por lo que, sin duda, la Ley de Bases es la ley del saqueo de Argentina por parte de EEUU, potencia asesina cuyo mayordomo en Argentina, para su desvalijamiento, es Milei.

Sin duda, Milei odia al pueblo trabajador argentino, al igual que odia a la clase obrera mundial, como hace gala con su anticomunismo y su desprecio y regocijo ante el dolor que sufren los trabajadores argentinos como consecuencia de sus políticas infames y asesinas, evidenciando su deshumanización máxima, cualidad propia de los fascistas.

Pero sería injusto cargar únicamente contra Milei. El Senado argentino está compuesto por 72 senadores y, de no haber habido quórum, no hubiera habido Ley de Bases. La alianza de Milei únicamente dispone de 7 senadores de los 72, por lo que quienes procuraron la existencia de quórum, la presencia de 37 senadores, son tan responsables como Milei y su ejecutivo.

Con la entrega de Argentina al Capital Internacional, y la consiguiente sentencia mortal al proletariado y demás clases laboriosas argentinas por parte de Milei, están de acuerdo los diferentes grupos políticos del capital, de la burguesía.

Tan responsable del saqueo como La Libertad Avanza de Milei, lo son la Propuesta Republicana (PRO) como socio del gobierno criminal de Milei de Macri y Bullrich y su apéndice del Bloque Cambio Federal, la Unión Cívica Radical (UCR) de Martín Lousteau – miembro de la Internacional Socialista que dirige Pedro Sánchez – o el equivalente al PSOE en Argentina, el Bloque Unidad Federal de Edgardo Darío Kueider, una parte del peronismo kirchnerista equivalente a lo que sería en el Estado español SUMAR, y los bloques provinciales de Comunidad Neuquén cuya representante es la macrista Carmen Lucila Crexell, Por Santa Cruz y el Bloque Juntos Somos Rio Negro que sería otra fracción del peronismo que en el Estado español equivaldría a lo que son Els Comuns en Cataluña.

Todos ellos son responsables de la aprobación de la Ley de Bases: Fracciones del peronismo, socialdemocracia, oportunismo de diferente pelaje haciendo el trabajo sucio al fascismo de Bullrich – Milei para que los monopolios extranjeros sojuzguen y saqueen a la Argentina y saquen adelante tan infame proyecto.

Como puede verse, los capitalistas parecen pelearse cuando, en realidad, tras las bambalinas, dialogan y cierran filas en favor de los monopolios y a favor de masacrar a la clase obrera.

Milei, que habla de acabar con el Estado, de atacar a la “casta” aunque abre de par en par las puertas de Argentina a los monopolios norteamericanos, fundamentalmente, para que la saqueen, no ha dudado en utilizar el Estado para otorgar prebendas, fortalecer y crear lo que denomina “casta” y comprar votos para sacar sus leyes. Según informaba el periodista argentino Daniel Tognetti, Milei otorgó dádivas – o compro votos –  para sacar adelante la Ley de Bases cómo, por ejemplo, la embajada argentina frente a la UNESCO en Francia entregada a Carmen Lucila Crexell, que supone un salario mensual de 15.000 dólares. Por otro lado, según la prensa argentina ha publicado, la prebenda otorgada a Edgardo Kueider – el representante de lo que sería SUMAR en España – fue la concesión de tres puestos en la dirigencia de la empresa Hidroeléctrica Salto Grande.

¡Ese es el rostro de la política burguesa! Privilegios y prebendas a cambio de legalizar el saqueo del pueblo y asesinar y condenar al pueblo. La burguesía no tiene más principio que su bolsillo y su desprecio para con el ser humano.

La clase obrera argentina, sus jornaleros y sus clases laboriosas están absolutamente vendidas, al igual que acontece en todos los países, bajo el capitalismo. El capitalismo es el robo, y es la corrupción en estado superlativo, la putrefacción y ello se refleja con nitidez en lo que acontece en la Argentina y en el mundo.

Mientras el pueblo trabajador defendía dignamente en la calle su derecho a vivir, su rechazo al fascismo del títere Milei y sus secuaces, y sufría la represión bestial de la Policía, siendo apaleados y gaseados con gas pimienta, la basura capitalista que parasita en el Senado argentino, vendía su voto contra el pueblo y en favor de los monopolios y sus intereses particulares.

La clase obrera únicamente se tiene a sí misma, en Argentina, en el Estado español y en todo el mundo. Y la clase obrera no es absolutamente nada si no tiene a su Partido, el Partido leninista que aglutine a todos los comunistas. La clase obrera no tiene más que una salida: La revolución proletaria, la imposición de la dictadura del proletariado para desarrollar el socialismo y reprimir sin cuartel, sin piedad, a la burguesía hasta hacerla desaparecer como clase social.

El Partido Comunista Obrero Español exige la inmediata puesta en libertad de los presos políticos que Milei, y su basura de gobierno fascista, ha hecho, que lo único que pretende hacer es atemorizar al pueblo trabajador para impedir la movilización y el combate de éste. ¡Ahí tenemos la libertad del fascista que dirige el gobierno argentino! El PCOE envía su solidaridad e internacionalismo a la clase obrera argentina y a nuestros hermanos comunistas argentinos a los que pedimos su unidad para combatir al fascismo y para organizar y dirigir a la clase obrera argentina en la noble y sublime tarea de derrocar revolucionariamente al gobierno de Milei, alzando un nuevo estado argentino dirigido por la clase obrera, que desarrolle el socialismo y libere sus medios de producción en favor de la clase obrera argentina y, consecuentemente, de la Revolución Proletaria Mundial. La participación de los comunistas argentinos, unidos, es condición indispensable para la emancipación de la clase obrera argentina, así como para su emancipación nacional, hoy comprometidos ambos por el fascismo de la marioneta norteamericana que preside el gobierno argentino, siendo el socialismo la única salida para Argentina y para la humanidad.

 

¡CONTRA EL FASCISMO!

¡POR LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS QUE ES LA UNIDAD DEL PROLETARIADO!

¡POR LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL, POR EL SOCIALISMO!

 

Madrid, 19 de junio de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)