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El gobierno de “izquierdas”, la voz del capital

PsoePodemos
 
El 30 de noviembre de 2010 Vicenç Navarro escribía un artículo titulado «FEDEA: la voz de la banca y de la gran patronal«, en el que podíamos leer: «FEDEA es la fundación de estudios económicos patrocinada por los mayores bancos y cajas de ahorros de España, junto con algunas de las grandes empresas del país (BBVA, Banco Popular, Santander, Banco de Madrid, Banco de España, Bolsa de Madrid, La Caixa, Banco Sabadell, Caja Madrid, Banco Español de Crédito, Corporación Financiera Alba, Repsol, Iberdrola, Abertis, y otros). Patrocina y financia documentos e informes que promocionan los puntos de vista del capital financiero y de la gran patronal. Siempre, desde que se inició, ha promovido la reducción de los derechos laborales y sociales de la población, a base de desregular el mercado de trabajo y reducir las pensiones y el gasto público social, enfatizando la necesidad de reducir los impuestos y aumentar su regresividad. Sus estudios tienen escasa credibilidad científica, aunque ello no sea obstáculo para que tengan a su disposición grandes cajas de resonancia en los medios de información y persuasión afines a aquellos grupos de presión, cuyo poder mediático y político es enorme».

Y efectivamente, FEDEA es la voz del capital. Basta con echar un vistazo en su página web a sus patronos para ver qué intereses están detrás de esta fundación.


Vicenç Navarro es actualmente miembro del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos, partido que forma el gobierno de coalición junto con el PSOE y que ha aprobado las medidas económicas que el capital demanda para seguir ahondando en un trasvase de dinero público a manos privadas.


De hecho, el 21 de marzo eldiario.es publicaba una entrevista a José Ignacio Conde-Ruiz, subdirector de FEDEA, en la que éste alababa las medidas tomadas por el gobierno ante la crisis del coronavirus.


De esta forma se cierra el círculo de la infamia del oportunismo político. La voz de la patronal, la voz de los grandes bancos, la voz del capital alabando las medidas económicas del gobierno, medidas que pretenden salvar un sistema económico moribundo, que pretenden ocultar la descomposición absoluta del sistema, la corrupción del Estado, que pretenden en definitiva sostener el capitalismo a costa de la salud y la economía de millones de trabajadores.

El pueblo trabajador tiene que abrir los ojos ante el oportunismo. Ningún gobierno, ni de “izquierdas” ni de “derechas” va a salvarnos. Solo el pueblo organizado desde abajo, vertebrado en un Frente Único del Pueblo, que tome el control de los medios de producción para que toda la riqueza que producimos sea nuestra, para avanzar en la superación de este sistema y la construcción del socialismo, puede garantizar el bienestar de las clases populares. Hoy más que nunca, tanto en el mundo como en el Estado español, adquiere una dimensión mayor la consigna ¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Intervenir ¿Quién y para qué?

Estado
 
Después varios días analizando la situación bajo este Estado de Alarma impuesto, hemos llegado a la conclusión de que este sería un buen momento, es más, es el mejor momento para que el gobierno nos demuestre lo realmente preocupado que está por los que ellos llaman los «más vulnerables». Y decimos los que ellos llaman, porque son precisamente esos a los que llaman «más vulnerables» los que día a día con su trabajo sacan a adelante a este país, mientras los «fuertes» solo tienen que hacer el esfuerzo de arrebatarnos las riquezas que producimos.

Pues bien, todo esto nos lleva a reflexionar sobre dos cuestiones en particular:

En primer lugar, se empeñan en decirnos desde el gobierno, tanto la falsa izquierda como la derecha, que no escatimarán en esfuerzos en ayudar a los «más vulnerables», y que nadie se quedará atrás con la catástrofe económica que tendrá lugar después de esta crisis sanitaria que sufrimos.

Muchos nos preguntamos, ya que el decreto permite la intervención del Estado de las empresas, tanto estatales como privadas, por el “bien común” ¿por qué en empresas como NAVANTIA que es estatal, no es el Estado el que, teniendo en cuenta la situación en la que nos encontramos, aprovecha para, a partir de ahora, asumir directamente la contratación de todos los trabajadores que necesita la “comunidad”? Garantizando así tanto las condiciones dignas de vida como los puestos de trabajo de todos aquellos que se han quedado de una forma u otra en la calle, en lugar de facilitar los ERTEs, EREs y otras formas de despidos a las subcontratas, que no son más que un nido de parásitos que solo sirven para explotar y robar los beneficios a los trabajadores, imponiéndoles horarios de 12 horas 7 días a la semana, sin contar con las medidas de seguridad mínimas, como lo demuestran los numerosos accidentes laborales, incluso con resultado de muerte: tres trabajadores muertos en 2019.

Los trabajadores no queremos vivir de los subsidios ni de la beneficencia del Estado. Los trabajadores queremos vivir de nuestro trabajo, pero también debemos exigir que este trabajo sea digno y que los beneficios que producimos no se los queden intermediarios que lo único que sirven es para sacar la gran tajada de lo que nosotros producimos.

Eso mismo se podría hacer con numerosas empresas que son estatales pero que utilizan la externalización de servicios solo para enriquecer a un montón de empresarios ladrones que utilizan su posición para explotar a sus trabajadores y vivir de ellos sin dar un palo al agua.

Así, podrían volver a nacionalizarse las 120 empresas que se han privatizado durante todo este periodo, que ellos llaman “democracia”, para, como en el caso de NAVANTIA, garantizar tanto los puestos de los trabajadores como las dignas condiciones de estos, y se evitaría la perdida de muchísimos millones de euros en empresas que solo son intermediarias y solo sirven para enriquecer a una panda de explotadores que viven a nuestra costa.

Por otro lado, pensamos que en pos del “bien común” y aprovechando este Estado de Alarma, nuestro gobierno, incluida la oposición, tan preocupados por el “bien común” y sobre todo por los «más vulnerables», deberían no solamente garantizar que durante el tiempo que dure esta «crisis sanitaria» no se le cortará a nadie el suministro de luz y agua, que son vitales para todos, sino que se deberían nacionalizar las empresas de luz y de agua, garantizando a todos el servicio de por vida, sin que tengamos que estar sometidos a las tremendas manipulaciones de precio que hacen de estos servicios y que llevan a los «más vulnerables» a pasar frío e incluso a la muerte, ya que las neumonías no se cogen solo por el coronavirus, y muchos de nuestros mayores y niños mueren de neumonía todos los inviernos por no poder calentarse porque les es imposible por los abusivos precios de la luz, o simplemente porque les han cortado el suministro de una energía que debería ser un derecho pero que es un negocio y como tal no se tiene miramiento con la que hoy parece ser tan preciada vida del «más vulnerable·.

Pero esto no lo harán los gobiernos marionetas de la banca ni la patronal, ni el Estado, que ha rescatado a la banca con 60 mil millones de euros que no se recuperarán, y que está contra la clase obrera pues es cómplice de la esclavitud que sufrimos en los centros de trabajo, de los despidos colectivos subvencionados por la vía de los EREs firmados también por los sindicatos traidores de CCOO y UGT, sin importarle la suerte de los hijos de trabajadores despedidos. Es este Estado el que ejecuta los desahucios de esas familias obreras a las que han dejado sin trabajo, y los ejecuta con esos policías que patrullan para multarnos con entre 600 y 3000 euros por salir a tomar el aire.

Por tanto, si el Estado interviene como ha hecho siempre y lo está haciendo ahora no es para rescatar a los trabajadores, si no en beneficio de los que nos explotan y nos mandan al paro aprovechando cualquier circunstancia, como puede ser una pandemia.

Por tanto, si los empresarios y banqueros se quedan con los beneficios y las pérdidas y sacrificios de todo tipo las asumimos nosotros los trabajadores, ¿por qué no intervenimos nosotros y tomamos el control de las empresas y las riquezas que producimos? ¿por qué no levantar nuestro propio Estado que entonces sí tomará las medidas necesarias para prevenir todo tipo de enfermedades, para que los ambulatorios y hospitales tengan los mejores recursos y el personal suficiente, para los colegios no se caigan a pedazos, para que todo el mundo pueda ganarse la vida trabajando, y para satisfacer todas y cada una de las necesidades que tenemos las clases trabajadoras?

Eso es necesario y es posible, porque somos nosotros los que hacemos funcionar la sociedad, la economía, día a día, 24 horas, y así se hace más evidente aún durante cualquier situación de emergencia. Si la “comunidad” hace los sacrificios, que la “comunidad” sea también dueña de los beneficios.

 

Construyamos el Estado Obrero y Popular que intervenga las Empresas y Bancos y las ponga al servicio del Pueblo Trabajador
Construyamos el Frente Único del Pueblo

SOCIALISMO O BARBARIE

Partido Comunista Obrero Español de Cádiz




La presó de Picassent: Com el capitalisme desprecia les vides humanes

prision
 
El passat dia 17 de març, es registrava en el mòdul II de la presó de Picassent un intent de motí per part d’alguns presos que, armats amb pals i mobiliari, començaren a cridar i a amenaçar als funcionaris de presons. Front la situació, el servei de Preventius va acudir amb diversos funcionaris per a dissuadir els “disturbis”. Després de restaurar la normalitat, sis dels interns han passat a “aïllament normal”.

Els funcionaris han afirmat a la premsa que aquesta situació ha succeït degut a la cancel·lació dels vis a vis per les mesures referents del Coronavirus, la qual cosa ha desencadenat un tall de subministres de drogues a la presó, que hauria provocat que els reclusos estigueren alterats, segons els funcionaris.

La presó de Picassent registra anualment nombrosos incidents greus, sols 778 durant els últims 6 mesos de l’any 2018, entre els quals es conten agressions a funcionaris, agressions entre reclusos i intervencions d’objectes prohibits. No és cap secret, ni per als habitants de València, ni tan sols per a la resta de l’estat que la presó de Picassent sofreix de massificació, que en nombroses ocasions ha presentat problemes de falta d’atenció sanitària i que, en la presó, anualment hi ha nombrosos casos de sarna, fins 13 registrats en 2018. Els protocols d’actuació front a malalties ja erradicades són negligents en el millor dels casos.

A aquesta saturació se suma la inexistent prevenció front al Coronavirus que l’estat proporciona als funcionaris i el total desemparament amb el qual tracten els presos, els quals, inclús amb símptomes que indiquen un positiu en Coronavirus porten més d’una setmana esperant una prova que no sols no arriba, sinó que tampoc s’espera que arribe.

Els presos, durant l’intent de motí del passat dia 17, demanaven mesures de seguretat per a evitar que els funcionaris pogueren transmetre la malaltia als reclusos, sol·licitaven una assistència mèdica que actualment és inexistent, màscares per evitar els contagis i un mètode de prevenció de l’expansió.

Davant aquesta situació, els mitjans de comunicació no sols callen, sinó que a més, redueixen les demandes i consignes dels presos a un “síndrome d’abstinència” degut a la cancel·lació dels vis a vis. I açò fa preguntar-nos que, si l’estat coneix els punts d’entrades de drogues i objectes no permesos en les presons, per què no actua en contra d’això? Per què es redueixen a un mer espectador?

Una cosa és clara, l’estat ha dictat ja una sentència clara per als reclusos que poblen la presó de Picassent: la total indiferència cap a les vides humanes. Des de l’estat se’ns manifesta constantment un discurs fals de reinserció i tolerància, però la realitat és que el capitalisme poc o gens li importa la reinserció i les vides humanes, per a ells, les presons són escorxadors on abandonen aquells que han errat a la seua sort, dificultant i negant qualsevols tipus de reinserció i assassinar aquells que han fet front al sistema, els presos polítics.

 

Contra el capitalisme i el seu sistema d’extermini!

Comitè Regional del Partit Comunista Obrer Espanyol a València

La prisión de Picassent: Como el capitalismo desprecia las vidas humanas

 

El pasado día 17 de marzo se registraba en el módulo II de la prisión de Picassent un intento de motín por parte de algunos presos que, armados con palos y mobiliario, empezaron a gritar y a amenazar a los funcionarios de prisiones. Ante la situación el servicio de Preventivos acudió junto con varios funcionarios a disuadir los “disturbios”. Tras restaurar la normalidad seis de los internos han pasado a “aislamiento normal”.

Los funcionarios han afirmado ante la prensa que esta situación ha tenido lugar debido a la cancelación de los vis a vis debido a las medidas referentes al Coronavirus, lo cual ha desencadenado un corte de suministro de drogas en la cárcel, que habría provocado que los reclusos estuviesen alterados, según los funcionarios.

La prisión de Picassent registra anualmente numerosos incidentes graves, tan solo 778 durante los últimos 6 meses de 2018, entre los cuales se cuentan agresiones a funcionarios, agresiones entre reclusos e intervenciones de objetos prohibidos. No es secreto alguno ni para los habitantes de València ni para los del resto del estado que la prisión de Picassent sufre de masificación, que en numerosas ocasiones ha presentado problemas de falta de atención sanitaria y que, en ella, anualmente hay numerosos casos de sarna, hasta 13 registrados en 2018. Los protocolos de actuación frente a enfermedades ya erradicadas son negligentes en el mejor de los casos.

A esta saturación se suma la inexistente prevención frente al coronavirus que el Estado proporciona a los funcionarios y el total desamparo con el que tratan a los presos, quienes, incluso con síntomas que indican un positivo en coronavirus llevan más de una semana esperando una prueba que no solo no llega, sino que tampoco se la espera.

Los presos, durante el intento de motín del pasado día 17 pedían medidas de seguridad para evitar que los funcionarios pudiera transmitir la enfermedad a los reclusos, solicitaban una asistencia médica que actualmente es inexistente, mascarillas para evitar los contagios y un método de prevención de la expansión.

Ante esta situación los medios no solo callan, sino que además reducen las peticiones y consignas de los presos a un “síndrome de abstinencia” debido a la cancelación de los vis a vis. Y más todavía nos hace preguntarnos que, si el Estado conoce los puntos de entradas de drogas y objetos no permitidos en las cárceles, ¿por qué no actúa contra ello? ¿Por qué se reduce a un mero espectador?

Algo está claro, el Estado ha dictado ya una sentencia clara para los reclusos que pueblan la prisión de Picassent, la total indiferencia por las vidas humanas. Desde el Estado se nos manifiesta constantemente un discurso falso de reinserción y tolerancia, pero la realidad es que al capitalismo poco o nada le importa la reinserción ni las vidas humanas, para ellos las cárceles son mataderos donde abandonar a su suerte a aquellos que han errado, dificultando y negando cualquier tipo de reinserción, y asesinar a aquellos que han hecho frente al sistema, los presos políticos.

 

¡Contra el capitalismo y su sistema de exterminio!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en València




Sobre la alarmante situación de los barrios más pobres de Sevilla

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En los barrios más pobres de España, como son el “Polígono Sur” y “Los pajaritos”, la cuarentena está llevando a una situación dramática a muchas familias que dependen de la venta ambulante, o de la economía “informal” en general, resultado de la falta de empleo que sufren millones de españoles.

En estos barrios, sin poder llevar ningún ingreso a sus casas, sin tener capacidad de ahorro (un tercio de los hogares españoles no puede afrontar gastos imprevistos), las familias están pasando literalmente hambre. De hecho, ya se avisaba en el informe Foessa de Cáritas que un porcentaje importante de familias andaluzas no podría soportar una crisis como la de 2008. 650 niños necesitaban de los comedores escolares para poder comer, y muchas familias tenían ya que elegir entre poner la comida y calentar su casa.

Estas familias no piden dinero, piden comida o bonos para canjearlos por alimentos en supermercados. El propio relator de la ONU Philip Alston que visitó estos barrios el pasado 31 de enero ya alertó de que la situación de estos barrios era de extrema pobreza, y según él «los beneficios de la recuperación económica han ido a parar en gran medida a las empresas y las personas más ricas«.

No sólo el Estado no interviene para socorrer a los hogares proletarios, si no que encima les envía el ejército para amedrentar a los vecinos de esos humildes barrios en una actitud propia de un Estado cada vez más abiertamente fascista.

Se impone un Estado de alarma (en la práctica, de Excepción) invocando a una emergencia sanitaria, apelando al “bien común”, pero se abandona a su suerte a millones de personas que no tienen trabajo y tienen que buscarse la vida en la calle.

La situación actual refleja a las claras el papel que juegan los Estados en la sociedad capitalista. Lo más urgente fue calmar a los mercados, es decir, a los inversores especuladores que parasitan la economía productiva. No les bastaron los primeros 120 mil millones anunciados por el BCE ni los 18 mil millones de moratoria fiscal a las empresas aprobada por el gobierno “socialista” de Pedro Sánchez.

Ha tenido que llegar una auténtica riada de millones de euros para calmarlos: la compra de 1,3 billones de euros por parte del BCE en compra de deuda soberana y empresarial, y los 200 mil millones más que movilizará el Estado español, el 20% del PIB.

A los mercados no les bastó con el “se hará lo que se pueda”, si no el se hará lo que haga falta, cueste lo que cueste.

Desde el Comité Provincial del PCOE en Sevilla denunciamos que este Estado de Excepción que impide la libre circulación de las personas, que prohíbe las reuniones, está provocando más miseria y hambre a aquellos que el Estado abandona a su suerte, mientras se pliega a los mercados dándole todo lo que piden para calmar su insaciable apetito, “cueste lo que cueste”.

Hacemos un llamamiento al pueblo trabajador a organizarse y estructurarse desde abajo, en cuanto sea posible para levantar su propio Estado obrero, que hará lo contrario que el Estado actual: sacrificar a los mercados en pos del “bien común” y en pos de la salud y bienestar de los pueblos.

 

Abajo el Estado de Excepción que asola de hambre los hogares proletarios
Por el fin del ánimo de lucro que desmantela el sistema sanitario
Por el control de la economía en pos del “bien común”

Comité Provincial del PCOE en Sevilla




València: Els tècnics d’emergències sanitàries com a carn de canó

Ambulancias
 
Fa temps que els Tècnics d’Emergències Sanitàries estan denunciant la precarització i desmantellament del servei d’emergències per part de la Generalitat.

Ja en juliol de 2018 ens fèiem ressò de la precària situació que sofrien els treballadors d’emergències sanitàries, servei vital per al correcte funcionament de la sanitat pública i imprescindible en emergències a gran escala, estava sent venut a empreses privades en favor de precaritzar als treballadors. És a dir, la socialdemocràcia estava venent la nostra salut i integritat al millor postor, i la moneda de canvi eren les condicions laborals dels treballadors.

Des d’aleshores poc o res ha canviat, la precarització, menyspreu i ninguneig per part de la Generalitat als tècnics resta en peu, però les mesures preses arrel de la “crisi” del Coronavirus demostra que la socialdemocràcia no sols ven les nostres vides a empreses privades, sinó que per a ells les vides dels treballadors signifiquen poc més que uns pocs euros.

Als TES se’ls va negar el accés als vestits EPI(Equipaments de Protecció Unipersonal) al començament d’aquesta “crisi” amb la premissa de que són equipaments “massa cars”, mesura que ha estat substituïda ara amb l’entrega dels equipaments sobrants o disponibles, cosa que ha derivat en la cancel·lació d’alguns dels serveis per falta d’equipament. Sumat a açò, han canviat les mascaretes de protecció, de un factor FPP3 que atorga una protecció superior a FPP2, que són d’un factor mitjà. De nou, amb la premissa dels diners. A més a més, en alguns llocs, les proteccions són assignades segons titulació, major protecció per als metges i infermers, menor per als TES.

Les ambulàncies que estan sent utilitzades per al transport son netejades pels propis tècnics, sense cap tipus de especificació ni formació prèvia, perquè contractar una empresa que esterilitzara correctament les ambulàncies era “massa car”. Tampoc se’ls facilita, ni des de la Generalitat ni des de les empreses, formació alguna del mode d’actuació o funcionament davant un possible cas de Coronavirus.

A tots aquests punts es suma la total negligència i temerària mesura per part de les empreses, que obliguen als tècnics a llavar els seus equips a les seues pròpies cases, juntament amb la seua roba personal o la de les seues famílies.

La situació és insostenible per al sistema d’emergències, cada volta hi ha un major nombre d’alertes, inclús abans del Coronavirus, degut a la falta d’ambulàncies que deixà la retallada del 2013 amb el govern del Partit Popular, i que ni PSOE ni Compromís han dubtat en mantenit.

Una vegada més la realitat ens demostra que, ja sigui al dia a dia o una epidèmia, les vides dels treballadors a les empreses i als governs els importen més bé poc. Prioritzen els costos econòmics a la vida dels nostres TES, a qui se’ls tracta com poc més que instruments que es trenquen. Treballador, el capitalisme et posa en perill i t’utilitza de moneda de canvi per enriquir a les empreses, ¡No deixes que et tracten com a un objecte prescindible! Sense treballadors no hi ha producció, ni sistema sanitari, ni educació. Els treballadors ho som tot.


Organitza’t front a les retallades i la precarització!
Organitza’t front a un sistema que et maltracta!
Respecte i solidaritat obrera!

Comitè Regional del Partit Comunista Obrer Espanyol en València

València: Los técnicos de emergencias sanitarias como carne de cañón


Desde hace tiempo los Técnicos de Emergencias Sanitarias vienen denunciando la precarización y desmantelamiento del servicio de emergencias por parte de la Generalitat.

Ya en julio de 2018 nos hacíamos eco de la precaria situación que sufrían los trabajadores de emergencias sanitarias, cuyo servicio, vital para un correcto funcionamiento de la sanidad pública e imprescindible en emergencias a gran escala, estaba siendo vendido a empresas privadas en favor de precarizar a los trabajadores. Es decir, la socialdemocracia estaba vendiendo nuestra salud e integridad al mejor postor, y la moneda de cambio eran las condiciones laborales de los trabajadores.

Desde entonces poco o nada ha cambiado, la precarización, menosprecio y ninguneo por parte de la Generalitat a los técnicos sigue en pie, pero las medidas tomadas a raíz de la “crisis” del Coronavirus demuestran que la socialdemocracia no solo vende nuestras vidas a empresas privadas, si no que para ellos las vidas de los trabajadores significan poco más que unos pocos euros.

A los TES se les ha negó el acceso a los trajes EPI (Equipos de Protección Unipersonales) al inicio de esta “crisis” con la premisa de que son equipos “muy caros”, medida que se ha sustituido ahora con la entrega de los equipos sobrantes o disponibles, cosa que ha derivado en la cancelación de algunos de los servicios por la falta de equipos. Sumado a esto, han cambiado las mascarillas de protección, de un factor FPP3 que otorga una protección superior a FPP2, que son de factor medio. De nuevo, con la premisa del dinero. Además, en algunos lugares, las protecciones están siendo asignadas según titulación, mayor protección para médicos y enfermeros, menor para los TES.

Las ambulancias que están siendo utilizadas para el transporte son limpiadas por los propios técnicos, sin ningún tipo de especificación ni formación previa, ya que contratar una empresa que esterilizara correctamente las ambulancias era “demasiado caro”. Tampoco se les facilita, ni desde Generalitat ni desde las empresas, formación alguna del modo de actuación o funcionamiento ante un posible caso de Coronavirus.

A todos estos puntos se suma la total negligencia y temeraria medida por parte de las empresas, que obligan a los técnicos a lavar sus equipos en sus propias casas, junto con su ropa personal o la de sus familias.

La situación es insostenible para el sistema de emergencias, cada vez hay un mayor número de alertas, incluso antes del coronavirus, debido a la falta de ambulancias que dejó el recorte de 2013 con el gobierno del Partido Popular, y que ni PSOE ni Compromís han dudado en mantener.

Una vez más la realidad nos demuestra que, ya sea en el día a día o una epidemia, las vidas de los trabajadores a las empresas y los gobiernos les importan más bien poco. Priorizan los costes económicos a la vida de nuestros TES, a quienes tratan como poco más que instrumentos que se rompen. Trabajador, el capitalismo te pone en peligro y te utiliza de moneda de cambio para enriquecer a las empresas, ¡No dejes que te traten como a un objeto prescindible! Sin los trabajadores no hay producción, ni sistema sanitario, ni educación. Los trabajadores somos todo.


¡Organízate frente a los recortes y la precarización!
¡Organízate frente a un sistema que te maltrata!
¡Respeto y solidaridad obrera!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en València




Coronavirus: El gobierno de PSOE y PODEMOS/IU-PCE riega de dinero a los empresarios

Estado
 
El pasado martes 17 de marzo, el Consejo de Ministros aprobó una serie de “medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19” agrupadas en el Real Decreto-ley 8/2020.

Dicho Real Decreto-ley destina 300 millones de euros para el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 para financiar un Fondo Social Extraordinario para hacer frente a las consecuencias sociales del COVID-19 mediante transferencias a las Comunidades Autónomas, Ceuta y Melilla para financiar las prestaciones básicas de los correspondientes servicios sociales.

Los Ayuntamientos dispondrán de una cuantía igual al superávit del ejercicio 2019 para financiar las ayudas económicas y las prestaciones de servicios gestionadas por los servicios sociales de atención primaria y atención a la dependencia, o lo que es lo mismo, unos 5 mil millones de euros para todos los ayuntamientos.

Destinarán una línea de crédito de hasta 200 millones de euros a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para atender las necesidades financieras de las pequeñas y medianas empresas para que éstas puedan invertir en la compra y leasing de equipamientos tanto para adaptarlas tanto a la digitalización como para el trabajo no presencial, o teletrabajo.

Destinarán una línea de avales por cuenta del Estado para empresarios de hasta 100.000 millones de euros para “facilitar el mantenimiento del empleo y paliar los efectos económicos del COVID-19”. Es decir, el Estado avalará hasta 100.000 millones de euros sobre créditos que se realizarán a través de las entidades de crédito, es decir, la banca.

Además, se amplía la capacidad de endeudamiento neto del Instituto de Crédito Oficial en la Ley de Presupuestos del Estado en 10.000 millones de euros para facilitar la liquidez de las empresas.

Se crea una línea de cobertura aseguradora de hasta 2.000 millones de euros con cargo al Fondo de Reserva de los Riesgos de la Internacionalización siendo beneficiarias las empresas internacionalizadas.

Gasto por parte del Estado en investigación científica en el ámbito del COVID-19 por una cuantía de 29.650.000 euros.

Como se puede comprobar, el Gobierno ha decidido movilizar 117.530 millones de euros de dinero público en dicho Real Decreto-ley, de los que para el pueblo trabajador, incluyendo aquí las partidas de investigación científica contra el coronavirus, son 5.330 millones de euros; mientras que para los empresarios se destinan 112.200 millones de euros, o lo que es lo mismo, el 95,46% del dinero público comprometido por el Gobierno irán a los bolsillos de los empresarios, por un 4,54% que irá destinado para las clases populares y la clase obrera. Como se puede comprobar, fijándonos exclusivamente para qué clase está destinada cada partida de dinero, sin duda, el gobierno de la falsa izquierda no ha dudado en entregar prácticamente toda la tajada a los empresarios.

Pablo Iglesias decía el pasado 19 de marzo que no se puede dejar a nadie desatendido en lo sanitario, pero tampoco en lo económico y social, pero, evidentemente, a tenor de todo lo mostrado anteriormente, su Gobierno atiende infinitamente mejor a los empresarios que al resto del pueblo.

CCOO y UGT, ya antes de que se decretara el Estado de Alarma, habían pactado con la Patronal un acuerdo exigiendo al Gobierno que se diera manga ancha a los empresarios a la hora de hacer EREs y ERTEs, siempre que éstos fueran negociados con ellos y en el caso de los ERTEs el trabajador tuviera derecho a prestación por desempleo, aunque no tuviera el periodo de cotización suficiente para haber devengado dicho derecho, y que el cobro de dicha prestación no les compute a efectos de consumir los periodos máximos de percepción legalmente establecidos. La subordinación de CCOO y UGT a la Patronal es vergonzosa, llevan 40 años engañando y traicionando a los trabajadores de este país y, en una situación clave como la actual, no podían fallarle a los empresarios. El Gobierno, a posteriori, no ha dudado en transponer en el Real Decreto-ley lo previamente acordado por la CEOE, CCOO y UGT.

El Gobierno, y sus arrastrados sindicatos – CCOO y UGT-, venden como un triunfo para los trabajadores los ERTEs. Sin embargo, para quien realmente es un triunfo es para los empresarios que verán como el Estado asumirá la retribución a los trabajadores a los que les suspendan los contratos, es decir, se ahorrarán tanto los salarios como las cotizaciones de los trabajadores. Sin embargo, el trabajador perderá, como mínimo, un 30% de su salario los primeros 180 días que será un mínimo del 50% de su salario a partir del día 181. ¡Esto es el capitalismo! El empresario siempre gana y el trabajador siempre pierde, y el Estado siempre sirve al empresario.

También dice el Gobierno que atiende a las capas más empobrecidas con medidas como la moratoria en el pago de la hipoteca, o porque durante el mes siguiente a la entrada en vigor del real decreto-ley las eléctricas, los suministradores de gas y de agua no podrán suspender el suministro a aquéllas personas que estén en situación de vulnerabilidad y en riesgo de exclusión social tal y como quedan definidas dichas categorías en el Real Decreto 897/2017 de 6 de octubre, ley realizada por el Partido Popular por la que restringieron las condiciones para tener acceso al bono social eléctrico, es decir, ley que benefició a las empresas eléctricas. Hay que recordar que la entrada en vigor de esa ley en 2017 implicó que de 2,3 millones de beneficiarios del bono social se pasara en 10 meses a 1.230.160 de beneficiarios. Sin duda esto es un pequeñito parche que no soluciona, en absoluto, el problema generado por el capitalismo, la pobreza y la desigualdad, que se multiplicará como consecuencia de la acentuación de la crisis capitalista. De hecho aquí se nota la mano del oportunismo traidor podemita, se nota la mano de la engañifa, donde se ponen medidas irrisorias, teniendo en cuenta el dinero público que se pretende movilizar, como fórmula para blanquear el saqueo de las cuentas públicas a favor de la burguesía.

Si de verdad el Estado y su Gobierno quieren servir a los intereses de la mayoría de la población, de las capas populares y del proletariado, en lo concerniente a las hipotecas (derecho a la vivienda), y los “suministros básicos” como denomina a la luz, agua y gas en el Real Decreto-ley e intervenir en el precio de los mismos, no le queda otro remedio que nacionalizar la banca, y las empresas suministradoras de esos “suministros básicos” y subordinarlos a los intereses del pueblo. Cosa que, ni por aproximación, pretenden hacer.

Los medios de manipulación del capital, así como los apéndices sindicales del Estado, CCOO y UGT, anuncian que “el Gobierno deberá absorber más de un millón de parados por la crisis del coronavirus en las próximas semanas”. El Gobierno de los capitalistas, con IU-PCE y PODEMOS, nuevamente ha mostrado a quien sirve, que no son a otros que a los empresarios. Nuevamente el marxismo acierta en su caracterización del Estado como instrumento de opresión de una clase sobre otra y, en el caso del Estado burgués español un instrumento al servicio de la burguesía para someter a los trabajadores. Ello se puede ver en las medidas adoptadas por el Gobierno, donde no dudan en distribuir nuevamente la riqueza a favor de la burguesía, de los empresarios, de los monopolios, de la banca.

Las medidas adoptadas por el Gobierno no pretenden solventar los problemas del pueblo, sino salvaguardar al capitalismo agonizante y los intereses y los privilegios de la burguesía y su Estado, y ello se demuestra día a día en las ruedas de prensa que los cargos elegidos por los ministerios que están al frente de la crisis por el COVID-19 se expresan, donde se está instrumentalizando un problema de salud pública para ajustar las cuentas de un nacionalismo – el español – contra otros nacionalismos de otras naciones que integran el Estado, como el catalán, o para hacer que el pueblo cambie su visión para con el Ejército y otras Fuerzas Represivas del Estado, a cuya cabeza se encuentra una Jefatura del Estado asolada por la corrupción, que es lo que predomina en el conjunto del Estado.

Nos encontramos ante una ofensiva de los monopolios contra los trabajadores a nivel mundial. La pandemia es la fórmula que la burguesía monopolista pretende aprovechar para ajustar el mercado de trabajo al desarrollo del avance tecnológico. De hecho la OIT ya cifra en 25 millones los trabajadores que perderán su empleo a nivel mundial. Los gobiernos de las potencias imperialistas están actuando todos siguiendo la táctica “del capitalismo contemporáneo”, del imperialismo, descrita por el líder de la Escuela de Chicago, Milton Friedman, un reaccionario desenfrenado que decía que “solo una crisis – real o percibida – da lugar a un cambio verdadero. Cuando esa crisis tiene lugar, las acciones que se llevan a cabo dependen de las ideas que flotan en el ambiente. Creo que ésa ha de ser nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes, para mantenerlas vivas y activas hasta que lo políticamente imposible se vuelva políticamente inevitable”. A los pueblos del mundo, al proletariado, únicamente le queda o la miseria y la muerte o la revolución proletaria y el socialismo, no hay término medio, no hay otro camino. En el Estado español PODEMOS e IU/PCE han demostrado ser tan reaccionarios y tan burgueses como la extrema derecha y ahí están las medidas adoptadas que, como hemos visto, sacrifican nuevamente a los trabajadores y benefician los sucios bolsillos de los monopolios, de la burguesía. Aquellos fariseos oportunistas que dicen que su razón de existir es la “unidad de los comunistas” pero que viven de la división del Movimiento Comunista Español deberían recordar ahora cuando demandaban un gobierno de PSOE y PODEMOS/IU como mal menor hace un par de meses; tan fariseos y oportunistas son ellos como aquéllos que se denominan Partidos Comunistas y dan coba a esas expresiones que no hacen otra cosa que hacer el juego sucio a los enemigos del proletariado.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) reafirma su compromiso con el marxismo-leninismo y con el proletariado, a cuyos elementos más avanzados hacemos un llamamiento para que fortalezcan las filas de nuestro Partido, máxime en un momento como el actual donde los trabajadores nos jugamos todo. Nuestro Partido denuncia el enorme engaño y la enorme traición que se está perpetrando contra los trabajadores. Por ello, el PCOE no va a colaborar ni un instante con los represores del pueblo, que sería debilitar el camino y las filas de la Revolución y acrecentar el número de traidores y siervos de la reacción, sino que multiplicará su labor revolucionaria y militante para desentrañar todas las engañifas contra los trabajadores y organizarlos para que nuestra clase social rompa el yugo de la explotación y se emancipe construyendo el Socialismo.

El capitalismo es un obstáculo para el desarrollo de la humanidad. No sólo ha demostrado su inviabilidad, sino que acredita que únicamente se puede mantener a costa de liquidar al ser humano y a la naturaleza. El imperialismo sólo se puede sostener por la violencia y únicamente puede ofertar más miseria para las masas proletarias, para los campesinos, y más represión, más reacción, más fascismo, y en este escenario también se halla el Estado español. Hoy más que nunca, tanto en el mundo como en el Estado español, adquiere una dimensión mayor la consigna ¡Socialismo o barbarie!

 

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!
¡Por el Frente Único del Pueblo!
¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 20 de marzo de 2020

Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




CCOO, UGT y la patronal, unidos contra la clase trabajadora con la excusa del coronavirus

ccoougt
 
El coronavirus se ha convertido en la excusa perfecta para comenzar a aplicar todas aquellas medidas que la burguesía venía planeando aplicar en un futuro inmediato por las previsiones de la crisis económica que se auguraba.

Con el pánico generado entre el pueblo trabajador por el virus COVID-19, gracias a los medios de masas a sueldo de la burguesía, pretenden aplicar todas las medidas contra el pueblo trabajador que, sin la excusa del coronavirus, habrían sido tremendamente difíciles de implementar y habrían supuesto una conflictividad social que la burguesía quiere evitar a toda costa.

Es en este escenario donde el presidente del Gobierno ha salido ya a anunciar dos paquetes de medidas destinadas a transferir capitales desde lo público a lo privado (cerca de unos 14.400 millones de euros) y a agilizar los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), desarrollando así una estrategia agresiva de reducción de derechos y condiciones laborales para la clase trabajadora.

CCOO y UGT han negociado estas rebajas de condiciones laborales, encubriendo este engaño con fraseología como “aumentar la flexibilización del mercado laboral”, con lo que no se pretende otra cosa que facilitar a los empresarios el despido masivo de trabajadores mediante Expedientes de Regulación de Empleo permanentes (EREs) o temporales (ERTEs).

Un plan que la patronal llevaba gestando desde hace meses, tras los primeros síntomas de crisis económica, una crisis de deuda global que va a afectar a España sin lugar a dudas. Así, la burguesía, dueña de los medios de producción, necesita para mantener sus beneficios económicos en un escenario de recesión ajustes consistentes en reducir las condiciones laborales, transferir capitales públicos a los privados, etc.

El sindicalismo amarillo y vendido de CCOO y UGT, gustoso le va a proporcionar a la patronal el respaldo, gracias a la insignia del Estado de “sindicatos mayoritarios” -pese a que la afiliación en este país no llega ni al 12%-, para que lleven a cabo todos sus atropellos contra la clase trabajadora como ya hicieron en la crisis de 2009.

No cabe la menor duda de que el Gobierno junto con la patronal y los sindicatos vendidos van a iniciar esta ofensiva para rebajar aún más los maltrechos derechos del pueblo trabajador. Y ante este escenario a nuestra clase no le queda más que organizarse, a marchas forzadas, en torno al sindicalismo de clase y combativo y parar los pies a la burguesía con toda la determinación en la lucha.

Apenas unos días ha necesitado la burguesía que, de forma organizada y escudándose en el ambiguo aspecto de “las causas de fuerza mayor”, se ha lanzado a hacer ERTEs en gran parte del tejido productivo del país: Nissan, Desigual, Globalia, Euromaster, Liwe Española, Adolfo Domínguez, IAG (Iberia, Vueling, BA y Aer Lingus), Air Nostrum, Burguer King, Ryan Air, Renault, Seat, Tendam (Cortefiel, Pedro del Hierro), Zena Alsea (Vips, Starbucks, Domino’s Pizza), Kostal Eléctrica, Magneti Marelli, etc.

Las secciones sindicales del sindicalismo de clase y combativo deben demostrar ahora su valor y fuerza en la lucha de los intereses de los trabajadores. No se puede caer en la trampa planteada por la burguesía en forma de interclasismo de “remar todos en la misma dirección para vencer al coronavirus”, hay que movilizarse contra cualquier ERE, ERTE o rebaja de derechos y movilizar a las plantillas contra cualquier ataque.

Durante todos estos años se ha enriquecido la patronal explotando al obrero con condiciones mucho más beneficiosas que en el pasado gracias a las rebajas de derechos firmadas por los sindicatos vendidos CCOO y UGT (reformas laborales, subrogaciones, creación de falsos autónomos, convenios colectivos con peores condiciones…). ¡No permitamos ni por un instante que se vuelva a repetir este engaño!

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)



Coronavirus: Censura contra los comunistas y desembarco militar norteamericano

Censura
 
En todos los países de la Unión Europea los Gobiernos han decidido confinar a los ciudadanos al objeto de combatir la pandemia del coronavirus. Coronavirus que, según podemos leer, y en contra lo que pretenden establecer como verdad oficial por parte de los medios de comunicación del bloque imperialista europeo-norteamericano, más que ser originario de Wuhan (China) pudo ser inoculado en China por el Ejército de los EEUU, si se atienden a las palabras del Portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Zhao Lijian.

Lo que sí está claro es que, si en condiciones normales los comunistas somos reprimidos y censurados, incluso por aquellos que se denominan de ‘izquierdas’, desde la declaración del Estado de Alarma no sólo hemos recibido muchos más ataques, sino que incluso hemos sido censurados en diferentes redes sociales.

Nuestra página web pcoe.net lleva recibiendo durante meses ataques informáticos de fuerza bruta para intentar obtener las claves de la web y para tratar de dejar fuera de juego la misma.


En el día de hoy, 18 de marzo, el equipo de contenidos de Youtube nos hacía llegar un correo electrónico en el que nos avisaban de la eliminación de un vídeo del canal por, supuestamente, incumplir sus políticas sobre seguridad infantil, pero que es una acción de censura en toda regla.


El vídeo muestra imágenes de niños vietnamitas corriendo atemorizados después de que el criminal ejército de Estados Unidos lanzara bombas de napalm en Vietnam contra civiles.


Una imagen histórica que ha ilustrado cientos de noticias en todo tipo de medios desde entonces, y que de ninguna forma pretende sexualizar a niños como alega Youtube en sus motivos para eliminar el vídeo.


Asimismo, camaradas de nuestro Partido fueron bloqueados en la red social Facebook en el día de ayer, 17 de marzo, como se puede apreciar en la siguiente captura de pantalla:


Ciberataques contra nuestra web, la cual ha crecido en lectores de manera exponencial, y censura de los lugares web citados anteriormente gestionados por monopolios norteamericanos, vulnerando impunemente la libertad política e ideológica, es la manera que tienen de atacar los monopolios a un Partido y una ideología como la nuestra que, según los medios de manipulación de masas del sistema, está muerta. Si fuera así ¿Por qué tantos esfuerzos en atacar nuestra web y en censurarnos? Porque el Capital sabe perfectamente que el proletariado es el sepulturero del corrompido orden mundial capitalista, siempre y cuando éste vaya armado de su ideología marxista-leninista, para lo que es esencial el Partido.

Y mientras todo esto pasa, mientras las autoridades españolas y de otros países de Europa mantienen confinados a sus ciudadanos y dan dineros a manos llenas a los empresarios, se desarrolla la operación militar Defender Europe 20, una maniobra militar de la OTAN en la que participan 29.000 militares norteamericanos y 8.000 militares de distintos ejércitos de países europeos.

Sin duda estamos asistiendo a un golpe mundial por parte de los monopolios contra los pueblos, contra los trabajadores del mundo para sostener su caduco sistema económico. Sin duda, el coronavirus es la justificación perfecta que los imperialistas tienen para arremeter contra los trabajadores, para echar al paro a millones de trabajadores y para depauperar, todavía más, las condiciones de éstos y, así, tratar de salvaguardar su moribundo sistema, el cual estaba quebrado mucho antes de que el COVID-19 saltara a la palestra. Y quienes denunciamos esto y al propio sistema capitalista, tenemos que ser silenciados, censurados para que el relato que han montado los medios de manipulación no sea desmontado.

Y, nuevamente, como no puede ser de otra manera, la socialdemocracia se retrata con el fascismo al objeto de salvar a los monopolios y al imperialismo, apoyando las medidas aprobadas destinadas a terminar de saquear las arcas públicas para transferir toda la riqueza generada por la clase trabajadora a los capitalistas. Y es que el mundo hoy, al igual que hace más de un siglo, se encuentra ante la siguiente disyuntiva: ¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Coronavirus: El Real Decreto del estado de alarma desenmascara al Gobierno

Coronavirus
 
El pasado viernes 13 de marzo el Presidente del Gobierno español anunció la declaración del estado de alarma cuyas condiciones fueron concretadas en el Consejo de Ministros, celebrado en el día de ayer, condensado en el Real Decreto 463/2020.

La imagen que el Gobierno quiere dar con la declaración del estado de alarma es la de realizar un confinamiento de los ciudadanos, limitando la libertad de movimiento de las personas como forma de poner freno a la enorme capacidad contagiosa del coronavirus. Sin embargo, ese pretendido confinamiento se muestra falso cuando se lee, negro sobre blanco, el citado Decreto donde, a excepción de determinados sectores, los trabajadores deben acudir a sus centros de trabajo. Así pues, para el Gobierno, por encima de la salud pública está la explotación de los trabajadores.

Aunque puedan parecer descabelladas estas condiciones que determinan el estado de alarma efectuado por el Gobierno, no lo son en absoluto, sino que expresan el interés de clase del Estado, su naturaleza, que no es otra que la de defender los intereses de la burguesía, de los monopolios.

Aunque en sucesivos Consejos de Ministros el Gobierno adoptará medidas conducentes a dar dinero a los empresarios, eximirles de pagar impuestos y facilitar todavía más las reestructuraciones de plantillas, esta declaración del Estado de alarma pone sobre el tapete no sólo el desprecio que el Estado siente por los obreros, a los que en el práctica niega el confinamiento condenándolos al contagio, sino que también pone encima de la mesa las contradicciones irresolubles del capitalismo monopolista de Estado.

El Real Decreto suscrito por el Gobierno unido al marco jurídico del Estado, que contiene la voluntad de la burguesía en forma de leyes, ha determinado la estrategia para que los empresarios traten de salir airosos de esta pandemia. La fórmula es bien sencilla, por un lado despidos masivos lanzando a centenares de miles de trabajadores a la calle por la vía del ERE o suspendiendo temporalmente los contratos de otros tantos miles de trabajadores por la vía del ERTE – que contarán ambos con el apoyo y la firma traidora de CCOO y UGT –, por el otro aliviar temporalmente a los empresarios por la vía de empujar a enfermar a los trabajadores para que, durante el tiempo de baja, sea el Estado el que sostenga económicamente a esos trabajadores, lo que expone la contradicción de querer mostrar el confinamiento de la población cuando en realidad se le obliga a romperlo para acudir al centro de trabajo. Como siempre, gana el burgués y pierde el obrero.

Pero este Real Decreto es la constatación de las contradicciones del capitalismo. Y es que, por un lado, el Gobierno apela al conjunto de la sociedad como sujeto necesario para superar la pandemia, en detrimento de lo que siempre hace, que no es otra cosa que el ensalzamiento del individualismo. Por otro lado, la declaración de estado de alarma contempla las requisas de todo tipo de bienes y la intervención y ocupación de industrias, fábricas, talleres, explotaciones, locales de cualquier naturaleza, etcétera. Es decir, la necesidad de este estado de alarma no es más que el reconocimiento de la superioridad de la socialización, la necesidad de la socialización para solventar los problemas de magnitud, reconociendo implícitamente que lo único efectivo que hay es la socialización de los bienes materiales y los medios de producción y, por tanto, también reconociendo la incapacidad del capitalismo.

Y a la par que se desarrolla el estado de alarma, la descomposición del Estado continúa haciéndose ostensible. Que el Gobierno haya asumido el pleno control, el pleno poder incluso en materias transferidas a las comunidades autónomas como las policías autonómicas – por ejemplo Mossos d’Esquadra o Ertzaintza – o la sanidad, ha hecho que sigan ensanchándose las diferencias y el enfrentamiento entre la Generalitat de Catalunya y el Gobierno. Además, y aprovechando la situación de estremecimiento y conmoción colectiva creada por los medios capitalistas, pretenden ocultar lo inocultable, que es la enorme corrupción del Estado, empezando por su cabeza, por la Jefatura del Estado.

Con un sistema sanitario diezmado por las políticas capitalistas de privatización y de recortes sociales, y a pesar de esta medida, el sistema colapsará a principios de la semana que viene, según señalan los expertos en la materia. Quiere decir que nos encontraremos en una situación como la que se está dando en Italia, donde los médicos determinan en virtud de determinados factores, entre ellos la edad, quién sobrevive y quién no.

Nuevamente el Estado y su Gobierno falsamente denominado de ‘izquierda’ muestran su faz clasista y criminal. Nuevamente el Estado capitalista se muestra como un instrumento al servicio de la burguesía, para servirla y para someter al pueblo a los intereses de los monopolios. Un estado de alarma que sirve para apuntillar a determinados sectores, para apuntillar a la pequeña burguesía mientras se fortalecen a los monopolios y, por supuesto, para robar y explotar más a los trabajadores, a los que no sólo expulsan del mundo del trabajo sino que les recortan libertades.

El capitalismo es un sistema caduco que agoniza, una agonía criminal que niega el futuro y el desarrollo de la humanidad. No sólo ha demostrado su inviabilidad, sino que acredita que únicamente se puede mantener a costa de liquidar al ser humano y a la naturaleza. El imperialismo sólo se puede sostener por la violencia y únicamente puede ofertar más miseria para las masas proletarias, para los campesinos, y más represión, más reacción, más fascismo, y en este escenario también se halla el Estado español. Hoy más que nunca, tanto en el mundo como en el Estado español, adquiere una dimensión mayor la consigna ¡Socialismo o barbarie!

 

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!
¡Por el Frente Único del Pueblo!
¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 17 de marzo de 2020

Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




El capote del Covid-19 a la bribona monarquía española

Borbones
 
A pocos se nos ha pasado por alto la ‘tremenda casualidad’ de que los sucios negocios de nuestra monarquía se hayan hecho públicos en nuestro país justo EL PRIMER día en el que nuestros gobernantes hayan decretado el Estado de Alarma, justo cuando nos imponen el confinamiento en nuestros domicilios, cuando las protestas, manifestaciones y reuniones están prohibidas, cuando le han otorgado a las fuerzas opresoras, incluido el ejército, el mayor poder de todo el periodo democrático burgués parido desde las cortes franquistas.

Y señalamos claramente que ha sido el primer día porque esto les da, casualmente, el tiempo necesario para que el pueblo, completamente desarmado de su derecho de protesta y manifestación, asimile como irremediable estos desmanes y se resigne ante la gran avalancha de despidos, ERES, ERTES y demás que se están llevando a cabo contra los trabajadores. Sin que en los grandes e importantes paquetes de medidas para proteger a los más ‘necesitados’ que nos vende el gobierno haya una, tan siquiera una, que obligue a las empresas a mantener los puestos de trabajo bajo amenaza de intervenirlas. Sin embargo, en el decreto del Estado de Alarma sí se habla de “Intervenir y ocupar transitoriamente industrias, fábricas, talleres, explotaciones o locales de cualquier naturaleza” en pos de la salud pública.

Ahora nos informan de que el actual rey renuncia a su herencia, ¿a qué herencia? Si es lo que es y tiene lo que tiene por la abdicación forzosa de su padre ante la previsión de lo que se les avecinaba por sus sucios negocios, dejando así todo atado y bien atado de nuevo. ¿A qué renuncia, a coger tajada del dinero conseguido por su padre de manera ilícita y escondido en un paraíso fiscal? ¿Y qué medida toma? Retirar a su padre la asignación oficial, como si eso le fuese a devolver la honorabilidad a cualquiera de los dos. Piensan que somos tontos. Con los 100 millones que tiene escondido, y lo que no se sabe, él y toda su estirpe vivirán a costa nuestra el resto de sus vidas, como vividores y parásitos que son, si no lo impedimos.

Somos muchos los trabajadores que aun a pesar de echar largas jornadas de trabajo malvivimos; somos muchos los trabajadores que servimos a este país trabajando por un mísero sueldo pero sin derechos. Porque para un trabajador oprimido antes está el pan de sus hijos que sus propios derechos. Somos muchos los que nos hemos dejado la vida trabajando para levantar este país y ahora nos vemos con pensiones de miseria y temiendo por ellas, y seremos muchísimos los que de esta ‘CASUAL’ pandemia salgamos con una mano detrás y otra delante para que nos puedan explotar a su antojo a niveles cada vez más insoportables.

Pues somos nosotros la clase obrera, solo nosotros, los que sacamos este país adelante, los que producimos con nuestro trabajo las riquezas que después otros, sin haber trabajado en su vida, vienen a robarnos.

Ahora es más importante que nunca que tengamos claridad de ideas, pues nos quieren desunidos, callados y desorganizados para saquearnos con más facilidad. En nuestras manos está el no permitírselo.

 

Construyamos el Frente Único del Pueblo para luchar por lo que es nuestro

PCOE de Cádiz