1

El Partido Comunista Obrero Español por la unidad de acción de los comunistas

El capitalismo lleva más de un siglo en crisis, dos guerras mundiales, multitud de guerras imperialistas y una crisis económica desbocada fundamentalmente desde la década de los 70s del siglo pasado hasta hoy. Desde entonces, cada paso que dan los imperialistas para suturar su crisis lo que hace es agudizarla más, hacerla cada vez mayor.

Según la ONU, en 2018 821,6 millones de seres humanos carecían de alimentos suficientes para comer, frente a los 811 millones del año 2017. De tal modo que, durante tres años consecutivos, este número de personas que padecen hambre crece en el mundo. Ello significa que 1 de cada 9 personas en el mundo pasa hambre en grado extremo. El número de personas con inseguridad alimentaria moderada o grave asciende a 2.000 millones de seres humanos, lo que significa que un 26,4% del mundo está en situación de hambre. 148,9 millones de niños menores de 5 años están afectados por retraso en el crecimiento como consecuencia del hambre, o lo que es lo mismo, el 21,9% de los niños del mundo menores de 5 años. Por otro lado, 748 millones de personas en el mundo tienen privado el derecho fundamental del acceso al agua potable, y según datos de UNICEF cada día mueren 1.000 niños por no tener acceso al agua potable, o lo que es lo mismo, 365 mil niños al año.

En estos 19 años, las guerras libradas por EEUU para combatir el “terrorismo” desarrolladas en Oriente Medio y Asia, según estudio realizado por el Instituto Watson de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Brown (EEUU), es decir lo que reconocen los propios imperialistas norteamericanos, se han extendido a más de 80 países y han ocasionado más de 800.000 muertos directamente involucrados, causando el desplazamiento de unos 21 millones de personas como consecuencia de la violencia desatada, siendo el coste económico de esas matanzas 6,4 billones de dólares. Sin duda, estas cifras aportadas por esta universidad norteamericana son inferiores a las reales pero, sin embargo, es digno de reseñar el gasto económico: 6,4 billones de dólares. La falta de saneamiento afecta a 1.500 millones de personas en el mundo, de los que 620 millones son niños, lo que lleva a 673 millones de seres humanos a practicar la defecación al aire libre, conllevando esta falta de saneamiento la muerte de millones de personas al año por diarreas derivadas de la misma. Según datos de la OMS de noviembre de 2019, el costo anual global para proporcionar servicios básicos de saneamiento a todo el mundo asciende a 19.500 millones de dólares. Esa es la naturaleza del capitalismo, dinero para guerras, para someter por la violencia a los pueblos y saquearlos hasta la extenuación a la par que se les niega a miles de millones de seres humanos saneamiento, comida o techo.

Estos son algunos rasgos de la fotografía de un mundo insostenible, el mundo del capitalismo, mucho antes de que el coronavirus COVID-19 estuviera en circulación, o lo metieran en circulación los mismos imperialistas por sus guerras económicas y sus intereses bastardos. Un mundo loco, donde para que una minoría explotadora sea dueña del mundo una mayoría debe sufrir vicisitudes y tener una vida de sufrimiento impropia de la vida humana, máxime cuando si algo sobran son bienes materiales para una vida armónica y desarrollada en el planeta. Pero ello sólo es posible liquidando al capitalismo que pervive a pesar de haber pasado su tiempo vital, pues ya no se corresponde la vigencia de dicho sistema con el inmenso desarrollo de las fuerzas productivas fruto, entre otras cosas, del enorme avance tecnológico.

La realidad del Estado español también refleja la bancarrota, la quiebra, tanto de su sistema económico – el capitalismo monopolista de Estado – como de la superestructura que eleva. Antes de la llegada del estado de alarma como consecuencia de la COVID-19, la situación económica indicaba que la deuda pública española era impagable, en torno al 100% de su PIB, por no hablar de la deuda externa, que al cierre del segundo trimestre de 2019 se situaba en 2,10 billones de euros, que equivale al 171,3% del PIB. Antes de la llegada de la COVID-19 la fotografía del Estado español era la de un sistema económico con una industria desmantelada al objeto de cumplir con los designios del imperialismo europeo, donde los capitalistas, de 39.322.000 personas en edad de trabajar únicamente podían emplear en torno a 13 millones y medio, o lo que es lo mismo, a un tercio de los trabajadores en edad de trabajo. Trabajo, por otro lado, donde impera la precariedad y la temporalidad, lo que se denomina trabajo basura.

La COVID-19 no ha desencadenado crisis alguna, lo que ha hecho es descorrer la cortina y ha mostrado la situación real del sistema: Un sistema económicamente en bancarrota, con una deuda que según las previsiones del FMI crecerá un 9,5% en 2020 y un 6,7% en 2021, situándose en torno al 114% del PIB en 2021, donde este organismo imperialista también prevé que la economía española en 2020 se contraerá un 8%; un sistema anárquico e incapaz de soportar un mes de una paralización parcial de la producción, donde en este mes se han arrojado a 4 millones de trabajadores al paro vía ERTEs, que significará, para empezar, la reducción en los ingresos de estos trabajadores afectados en, como mínimo, el 30% gracias a la genuflexión ante los empresarios de este Gobierno de ‘izquierda’. Un sistema económico con una industria y unos servicios públicos desmantelados, como lo acredita la respuesta del sistema sanitario a la COVID-19.

A esta situación descrita nos han traído aquéllos Pactos de la Moncloa, esta Constitución del 78, hechos para sostener al Estado franquista sin la presencia física del Tirano y para satisfacer los intereses de los monopolios, de los grandes capitalistas y la banca, de los terratenientes y sus privilegios a costa de la explotación inmisericorde del proletariado, de la ruina del pequeño campesinado y de la miseria del pueblo.

Los Pactos de la Moncloa, lejos de ser la solución de los problemas para el pueblo, han significado una pesadilla para las clases laboriosas, para los pueblos y naciones del Estado. También han mostrado la falsedad de la fundamentación ideológica de la burguesía sobre la eficiencia de la gestión privada de las empresas, de las privatizaciones masivas. La cacareada modernización económica y productiva que los burgueses anunciaban y que sus esbirros Gobiernos ejecutaban, de privatizar lo habido y por haber, ha mostrado ser una descomunal estafa al Pueblo, de tal modo que los trabajadores están en paro, la industria desmantelada y las empresas privatizadas se hallan en peligro de muerte sosteniéndose muchas de ellas por las ingentes transferencias de capital realizadas por Estado mientras se lo roba al pueblo. Y es que los Pactos de la Moncloa del 77 apuntalaron al capitalismo a costa de la sangre y los derechos y libertades democráticas de los trabajadores y los pueblos. Estas 4 décadas son testigos de la incapacidad de la burguesía y su Estado para resolver la cuestión nacional pendiente en el Estado español, la cuestión de la tierra, unido todo ello a la represión brutal absoluta contra los que se han demostrado inexistentes derechos y libertades del pueblo trabajador como lo reflejan la existencia de presos políticos comunistas, sindicalistas e independentistas, así como exiliados por motivos políticos.

Ante esta nueva encrucijada en la que se encuentra la burguesía, las fuerzas políticas de la burguesía – desde la falsa izquierda hasta la extrema derecha, todos ellos igual de reaccionarios y capitalistas – vuelven a poner sobre la mesa la reedición de unos nuevos Pactos de la Moncloa, con Pedro Sánchez a la cabeza. Los comunistas sabemos que, cualquier pacto que propongan no será más que un lavado de cara del sistema que perseguirá apuntalar a este caduco sistema bajo las coordenadas de mayor explotación y opresión contra los trabajadores, de mayor sometimiento hacia los imperialistas, pues no tienen otra salida. Los comunistas sabemos que los capitalistas jamás firmarán un documento que ponga en tela de juicio su caduco sistema económico y que lo único que los burgueses pueden ofrecer es más engaño y más pobreza al pueblo.

Los comunistas tenemos la responsabilidad de estar a la altura en este momento histórico en el que nos encontramos. La clase obrera y demás clases laboriosas no tienen salida alguna si los comunistas no se la damos. Los comunistas somos los únicos que podemos llevar al pueblo trabajador a parar esta nueva agresión contra nuestro pueblo. ¡Ello pasa por la unidad de los comunistas! Pues la unidad de los comunistas es precondición necesaria para la unidad del proletariado, que es el único que puede repeler las agresiones de la burguesía y dar un giro radical y revolucionario a la situación del país, que es lo que se necesita. Sin la unidad de los comunistas sólo queda oprobio y opresión. El momento es de dar respuesta a esta disyuntiva: ¡Socialismo o barbarie! Y esa respuesta únicamente la puede dar la clase obrera unida y organizada, cosa imposible si ello, previamente, no se da entre sus elementos avanzados, entre su vanguardia, entre los comunistas.

Lenin nos advierte sobre la unidad y su importancia: “No puede haber unidad, ni federativa ni de ningún otro carácter, con los políticos obreros liberales, con los desorganizadores del movimiento obrero, con los infractores de la voluntad de la mayoría. Puede y debe haber unidad de todos los marxistas consecuentes, de todos los defensores del marxismo íntegro y de las consignas no recortadas, independientemente de los liquidadores y sin ellos. (…) ¡La unidad es una gran obra y una gran consigna! Pero la causa obrera necesita la unidad de los marxistas, y no la unidad de los marxistas con los enemigos y los falseadores del marxismo. (…) Y debemos preguntar a cada uno de los que hablan de unidad: ¿Unidad con quién? ¿Con los liquidadores? Entones no tenemos nada que hacer juntos. (…) Pero si se trata de la unidad verdaderamente marxista, diremos: desde el momento mismo en que aparecieron los periódicos pravdistas venimos llamando a la cohesión de todas las fuerzas del marxismo, a la unidad por la base, a la unidad en la labor práctica. (…) ¡Dediquemos todas las fuerzas a cohesionar a los obreros marxistas alrededor de consignas marxistas, alrededor del todo marxista! Los obreros conscientes considerarán un crimen toda tentativa de imponerles la voluntad de los liquidadores y un crimen igual la dispersión de las fuerzas de los verdaderos marxistas”. Abundando Lenin sobre la unidad de la clase: “Los obreros, efectivamente, necesitan la unidad. Y es más imprescindible que nada comprender que, a excepción de los propios obreros, nadie les ‘dará’ la unidad, nadie está en condiciones de ayudar a su unidad. No se puede ‘prometer’ la unidad: eso sería huera fanfarronería, engañarse a sí mismos; no se puede ‘crear’ la unidad mediante un ‘acuerdo’ entre grupitos de intelectuales: eso constituiría el error más triste, más ingenuo y más burdo. (…) La unidad hay que conquistarla, y sólo los propios obreros, los obreros más conscientes, están en condiciones de conseguirla con una labor tenaz y perseverante (…)”.

Ergo la unidad de la clase obrera sólo puede venir de su propio interior, sólo puede ser obra de la propia clase, y es la unidad de sus elementos más conscientes, de los más avanzados, de los marxistas. Unidad que hay que conquistarla en lucha, en una labor práctica y desde la base.

En virtud de todo lo mencionado, nuestro Comité Ejecutivo, en Pleno celebrado el día 18 de abril, ha llegado a la conclusión de que sólo los comunistas estamos capacitados teóricamente para hacer fracasar el nuevo intento de la burguesía de someter más al pueblo. Tenemos la responsabilidad histórica de dar un paso hacia adelante y conquistar la necesaria unidad de los comunistas que, como hemos indicado anteriormente, es una condición sine qua non para la unidad y la organización revolucionaria del proletariado que es lo único que puede cambiar el ignominioso y criminal destino que nos tienen preparado los imperialistas. Por ello, el Comité Ejecutivo del PCOE ha acordado hacer un llamamiento a los partidos que se reclaman del comunismo con la pretensión de realizar una serie de reuniones orientadas a desbrozar el camino hasta alcanzar un programa reivindicativo y de acción para llevarlo juntos en unidad de acción al seno de las clases trabajadoras. En este sentido y para conseguir este objetivo, de manera inmediata vamos a proceder a trasladar esta resolución al Partido Comunista de los Pueblos de España, Partido Comunista de España-reconstituido y Partido Comunista de los Trabajadores de España para dar pasos concretos en este sentido.

 

¡ABAJO EL CAPITALISMO!

¡POR LA UNIDAD DEL PROLETARIADO!

¡POR EL SOCIALISMO!

Madrid, 18 de abril de 2020

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




“Mamá Junta” rescata a los empresarios de la catástrofe

El gobierno reaccionario de la Junta de Andalucía ha salido en rescate de sus hermanos de clase: los empresarios. Esos que dicen que crean la riqueza, de manera milagrosa, sin el concurso de la clase obrera a la que tienen por clase vaga y parasitaria. Pues según ellos, cuando nos ponemos enfermos o cuando estamos en el paro es porque no queremos trabajar.

Para su gusto tenemos demasiados derechos y eso impide ser lo suficientemente competitivos. Ellos, nos dicen, quieren ser competitivos, porque su único fin en la vida y para el que vinieron a este mundo, es para crear empleo.

Pero resulta que “papá Estado”, y en este caso “mamá Junta”, se disponen a endeudarnos de por vida a las clases trabajadoras para que los empresarios de todos los sectores no pierdan un céntimo de sus beneficios. Después nos impondrán trabajos forzados y cuasi-esclavos para devolver esa deuda porque entonces dirán “las arcas están vacías”, como acostumbran a hacer durante las cíclicas crisis capitalistas. Sólo que ésta que atravesamos es la más profunda de la historia y no nos abandonará hasta que el pueblo trabajador abandone para siempre el régimen de producción capitalista.

El pasado 2 de abril la Diputación Permanente del Parlamento de Andalucía convalidó con nocturnidad y alevosía tres decretos-ley por la vía de “la tramitación de emergencia como mecanismo para actuar de manera inmediata a causa de acontecimientos catastróficos, de situaciones que supongan grave peligro o de necesidades que afecten a la defensa nacional.” La supuesta superioridad del capitalismo respecto a cualquier otro sistema se desvanece como un azucarillo en cuanto llega una pandemia de cierta relevancia.

El espíritu de los tres decretos es que la administración pública debe intervenir para paliar los catastróficos efectos provocados por la pandemia del COVID-19. Intervenir, sí, eso que dicen los liberales que impide que el mercado funcione bien y genere la riqueza que según ellos disfrutamos por igual explotadores y explotados. Este fenómeno también desenmascara a los oportunistas de la izquierda parlamentaria (PSOE – PODEMOS – IU – PCE – ANTICAPITALISTAS), pues entre las fábulas que nos cuentan y con las que pretenden mandarnos a dormir a los obreros como si fuéramos niños, es que el Estado y demás instituciones burguesas pueden intervenir en la economía en beneficio de los trabajadores. Este engaño y traición al mismo tiempo ha costado muchas vidas a las clases trabajadoras del campo y la ciudad, como muestras los golpes de Estado fascistas de Franco en 1936 y Pinochet en 1973, militares respectivos del ejército de la II República española y de la democracia burguesa chilena que con tanto ahínco defendió Salvador Allende.

Hete aquí que el primer Decreto-ley 2/2020, de 9 de marzo, de mejora y simplificación de la regulación para el fomento de la actividad productiva de Andalucía, con un centenar de medidas que modifican hasta 21 leyes y 6 decretos de todos los ámbitos, reconoce en su introducción que incluso antes de la llegada del COVID-19, las previsiones de crecimiento económico de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o la propia OCDE, ya subrayaban una señalada ralentización de la economía mundial así como un frenazo especialmente brusco en el crecimiento de la zona euro. […] como ya adelantaba el Banco de España en sus últimas proyecciones macroeconómicas de la economía española para el periodo 2019-2021, de nuevo, sin incluir el posible efecto del COVID-19.”

De hecho, ya en la https://www.juntadeandalucia.es/boja/2019/246/1ley del Presupuesto de Andalucía para 2020, aprobado en diciembre de 2019, se avisaba de que “los indicadores económicos disponibles cuando se elabora el Presupuesto de la Junta de Andalucía para 2020 anticipan una moderación del ritmo de crecimiento de la economía, apuntando a una mayor debilidad en el caso de la economía europea”. Moderación del crecimiento, en lenguaje burgués, significa recesión.

Por tanto, las “reformas estructurales” con las que pretenden “elevar la eficiencia y competitividad del tejido productivo andaluz” estaban ya preparadas antes de la llegada de la pandemia, pues “la economía andaluza se enfrenta a una nueva fase cíclica con un horizonte de desaceleración económica”. Es decir, se enfrentaba a un nuevo estallido de la crisis cíclica capitalista, que no se fue y ha seguido acompañándonos estos años atrás.

El primer decreto es una avalancha de reformas de leyes de todos los ámbitos con el objetivo de la “eliminación de barreras, una reducción de costes tanto para las empresas como para las personas consumidoras, o la eliminación o simplificación de trámites que penalizan la creación de valor. Traducido al lenguaje de la calle, mayor facilidad para la apropiación de plusvalías, es decir, del robo de trabajo ajeno. Las palabras “traba” y “barrera” aparecen hasta 19 veces en el texto del decreto, lo cual demuestra que todavía les parece muy insuficientes las facilidades que les brindan para enriquecerse las instituciones públicas a su servicio.

El gobierno andaluz pone como ejemplo a seguir la libertad regulatoria de Singapur, otra de las fábricas asiáticas con las que los monopolios internacionales consiguen rebajar el valor de la fuerza de trabajo y extraernos más plusvalías a las clases trabajadoras del mundo entero. Andalucía, gracias al gobierno andaluz, podrá convertirse en la Singapur de Europa.

Entre los ámbitos cuyas “trabas” se eliminan están los del agua, la ordenación del territorio, urbanismo pesca, sector agroalimentario, calidad ambiental, patrimonio histórico, sector público, salud pública, turismo, suelos, vertidos, servicios sociales, o energía, por lo que podemos echarnos a temblar porque la voracidad del mercado va a arrasar con las pocas limitaciones que tenía para terminar de cargarse nuestros recursos, patrimonio y salud públicas.

Insistimos, y para no añadir más confusión a la que provocan con sus postureos contra la “derecha” los charlatanes pequeño-burgueses de la izquierda parlamentaria: lo que varía entre la “derecha” y la “izquierda” del sistema es el grado de expropiación de la riqueza colectiva por parte de los capitalistas. Gobierne quien gobierne bajo la economía de mercado, nuestro trabajo colectivo no beneficia a la sociedad, sino a una minoría parasitaria.

Como pequeñas muestras de esta nueva arremetida legal tenemos:

– Modificación de la Ley de Ordenación de la Pesca, el Marisqueo y la Acuicultura Marina, que se adapta a la Ley de Costas aprobada por el gobierno del PP en 2014 y que permite una mayor explotación económica de las costas. A partir de ahora para la obtención de la autorización de cultivos marinos y habilitación para la ocupación del dominio público marítimo terrestre ya no es necesario que el informe de la Administración del Estado sea favorable.

– Modificación de la Ley 7/2002, de 17 de diciembre, de Ordenación Urbanística de Andalucía, con el objetivo entre otros de “agilizar la implantación sobre suelo no urbanizable de […] infraestructuras hidráulicas, energéticas y el aprovechamiento de recursos minerales […] mediante un procedimiento más sencillo y ágil que el previsto en la normativa vigente.”

– Modificación de la Ley 13/2011, de 23 de diciembre, del Turismo de Andalucía, que facilitará la conversión de viviendas en establecimientos turísticos: “la propiedad de las viviendas o apartamentos que constituyen las unidades de alojamiento puedan corresponder a distintas personas y pueden ser, por tanto, objeto de transacción económica, facilitando así la inversión.”

– Se modifica la Ley 1/2005, de 4 de marzo, “por la que se regula el régimen de las organizaciones interprofesionales agroalimentarias, para que los monopolios de la distribución tengan aún más influencia y capacidad de decisión en el sector agroalimentario.

– Modificación de la Ley 7/2007, de 9 de julio, de Gestión Integrada de la Calidad Ambiental, se reducen aún más las instalaciones o actividades que deben contar con una evaluación ambiental “eliminando trabas innecesarias que redunden en una respuesta más rápida de la Administración a los operadores económicos, mejorando así la actividad industrial en Andalucía”.

– Modificación de la ley 9/2010, de 30 de julio, de Aguas de Andalucía, por la que se podrá usar aguas procedentes de plantas desaladoras para usos industriales, equiparándolas así a las aguas procedentes de la reutilización de aguas residuales.

– Modificación de la Ley 16/2011, de 23 de diciembre, de Salud Pública de Andalucía, donde se reducen las actividades y obras sujetas a la evaluación del impacto sobre la salud. Es decir, que nuestra salud frene menos aún sus actividades económicas.

– Se modifica la ley del Comercio Interior para “incrementar y flexibilizar los horarios de apertura autorizados en domingos y festivos«. Una vez más, eliminando trabas, esta vez a los monopolios del comercio y promotoras de centros comerciales para poder competir con los monopolios del comercio electrónico (Amazon, Alibaba…). Este aumento de horarios de apertura de comercios se aplicará especialmente en “zonas de gran afluencia turística”.

– Modificación de la Ley 9/2016, de 27 de diciembre, de Servicios Sociales de Andalucía, con el objetivo de facilitar la gestión privada de servicios sociales (“evitar una carga administrativa excesiva […] que provocan, principalmente a las pequeñas y medianas entidades gestoras de servicios sociales, perjuicios tanto en la actividad económica”). Ya hemos comprobado que al capital le importa poco en qué condiciones viven (y mueren) nuestros ancianos en las residencias.


– Se cambia la ley 8/2018, de 8 de octubre, “de medidas frente al cambio climático y para la transición hacia un nuevo modelo energético de Andalucía”, para que no sea obligatorio elaborar la huella de carbono de Andalucía, basada en el inventario de emisiones de gases de efecto invernadero”.

Encontramos también en este decreto una medida expropiatoria impropia, según ellos, de liberales. Disposición adicional decimoséptima: “en casos de inversiones empresariales de interés estratégico para Andalucía […] el Consejo de Gobierno […] podrá adoptar mediante Decreto […] la ocupación temporal y expropiación forzosa de bienes y derechos, así como la de urgente necesidad de la ocupación”. ¡¿Ven señores de la socialdemocracia?! Los capitalistas expropian a través de sus instituciones cuando quieren. Ustedes ni siquiera se atreven a pronunciar esa palabra en pos del “bien común”. “Bien común” por el que no tienen ningún pudor en someternos a un régimen de terror y arresto domiciliario sacando al ejército a la calle para amedrentarnos con la excusa de la emergencia sanitaria ¡mientras enfermeros y médicos tienen que protegerse con bolsas de basura y desabastecidos de mascarillas!

Pero continuemos con el siguiente capítulo de esta “batería” o “paquete” de medidas, como les gusta a sus señorías decir, para no salir aún del asombro que provoca la colaboración de las fuerzas “progresistas” con el lado más salvaje del capitalismo.

El decreto-ley 3/2020, de 16 de marzo, de “medidas de apoyo financiero y tributario al sector económico, y de agilización de actuaciones administrativas para luchar contra los efectos de la evolución del coronavirus” supone otro aluvión de millones para los empresarios, siempre acompañados de los adjetivos “pequeños y medianos” y metiéndolos en el mismo saco que los autónomos para que nos den más pena. ¿Será quizás por ello que el PSOE ha apoyado el decreto-ley y Adelante Andalucía se ha abstenido?

Las nuevas dádivas a las empresas de todos los sectores (que no a sus trabajadores) se inyectarán de la siguiente manera:

– Vía “subvención a la Sociedad de Garantía Recíproca Garantía por importe máximo de hasta treinta y seis millones de euros (36.000.000 euros) para fortalecer la solvencia de la citada entidad (fondo de provisiones técnicas), de forma que le permita avalar operaciones financieras que se concedan a PYMES y a los autónomos y autónomas andaluces por importe de hasta quinientos millones de euros (500.000.000 euros)”.

– A través de una línea de garantías de créditos concedidos por entidades financieras para circulante en favor de las pequeñas y medianas empresas y autónomos y autónomas andaluces, destinando veinte millones de euros (20.000.000 euros) para dotar un instrumento financiero de garantía con cargo a la línea Andalucía, financiación empresarial del Fondo Público Andaluz para la Financiación Empresarial y el Desarrollo Económico, y sin que la financiación concedida a las empresas destinatarias tenga el carácter de reembolsable.

– Subvencionando también el teletrabajo de las empresas: “El incremento ascenderá a nueve millones de euros (9.000.000 euros) que serán financiados con la disponibilidad presupuestaria existente en la partida presupuestaria 1400170000 G/72A/74027/00 A2221082Y0 2016000921, lo cual supone elevar el presupuesto total de la convocatoria en la línea de acción e.1) de Transformación Digital de las PYMES de hasta veintidós millones de euros (22.000.000 euros).

– Aplazamiento en el cobro de impuestos: “para evitar posibles tensiones en tesorería se establece una ampliación de tres meses adicionales del plazo de presentación y pago de los Impuestos sobre Sucesiones y Donaciones y sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados”.

– Se prorrogan los plazos de ingreso de las deudas de derecho público, es decir, deudas a la Seguridad Social y Hacienda Pública, y de la presentación y pago de autoliquidaciones cuyo vencimiento se produzca durante la vigencia del estado de alarma.

– Mediante la “Tasa Fiscal sobre los Juegos de Suerte, Envite o Azar, se reduce el gravamen para las máquinas recreativas y de azar. En particular, se establece una bonificación del cincuenta por ciento (50%) para las máquinas.

El montante total de esta inyección de liquidez a las empresas, según el decreto-ley, es de 285 millones de euros. A pesar, de que se toman estas medidas con la excusa de la pandemia, se establece “el carácter indefinido de las medidas de apoyo a la financiación del Capítulo I y la disposición adicional segunda, a fin de que desplieguen sus efectos más allá de la citada situación de emergencia sanitaria.

También se echa una mano a los empresarios que se benefician de contratos con el sector público, al seguir pagándoles aunque no presten servicios durante la pandemia: “se habilita a la no suspensión del contrato y con ello se da lugar al pago del precio correspondiente a las nóminas de todo el personal adscrito a la prestación del mismo, aun cuando no se preste el servicio durante la vigencia del estado de alarma así como a todos los costes asociados al contrato en vigor”.

Pues bien, resulta que aun pagando todos los trabajadores andaluces a estos ladrones de guante blanco las nóminas de sus plantillas, siguen recurriendo a ERTEs para, dicen, sobrevivir. Así se justifica Antonio Vázquez presidente de Feditrans, una de las patronales del transporte, que asegura que el 90% de las empresas se han visto obligadas a acogerse a un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), en un sector con 11.000 empleados, porque, afirma, “la financiación que garantizó la Junta se ha revelado insuficiente”. Siempre insaciables estos explotadores, siempre quieren más de “mamá Junta”, es decir, de todos nuestros bolsillos. El jefe de la patronal autobusera continúa: “la Consejería de Educación pretende que sobrevivamos con la subvención (que solo cubriría los servicios prestados a centros escolares) sin hacer ningún recorte de plantilla y eso es sencillamente insostenible”.

En el capítulo IV de este mismo decreto se incluye la suspensión de innumerables preceptos y artículos de reglamentos para la contratación de personal de la Junta de Andalucía, apelando a razones de emergencia para hacer frente a las necesidades que pudieran surgir. La primera opción no será contratar más personal, no. Será la reasignación de efectivos.

Algunos de los reglamentos con artículos que se suspenden en la disposición adicional cuarta Simplificación de trámites en materia de personal” tenemos: “VI Convenio Colectivo del Personal Laboral de la Administración de la Junta de Andalucía”, “Reglamento de funcionamiento de la Subcomisión de Salud Laboral, Ordenación de la Función Pública de la Junta de Andalucía”, “Reglamento General de Ingreso, promoción interna, provisión de puestos de trabajo y promoción profesional de los funcionarios de la Administración General de la Junta de Andalucía” o el “Reglamento de funcionamiento de la Comisión de Movilidad por razones de salud del personal funcionario de la Administración General de la Junta de Andalucía”.

En materia de servicios sociales, la Junta dice haber tomado, en sintonía con el Gobierno de la Nación, una batería de medidas” para responder “a las demandas sociales que la suspensión de la actividad de los centros ha generado”. Una vez más, lo que deshace el mercado ha de rehacerse con dinero de todos los trabajadores. Aun así, la asignación a personas dependientes de los recursos, entre los que se encuentran, échense a temblar, centros residenciales privados y entidades de voluntariado, requiere atravesar un farragoso laberinto burocrático. La persona desvalida habrá de esperar la resolución de su expediente y respectivos informes entre Servicios Sociales y nuevas comisiones de emergencia social a nivel provincial y regional. Así se responde a una emergencia cuando el afectado no es uno de los suyos.

Y por último, acabamos este trabajo de disección de las medidas tomadas en situaciones “catastróficas” con el decreto ley 4/2020, de 20 de marzo, «de medidas urgentes, en el ámbito educativo, de apoyo a escuelas-hogar y a centros de primer ciclo de educación infantil adheridos al Programa de ayuda a las familias como consecuencia de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus” que podemos resumir en continuar alimentando el negocio de las empresas del sector educativo aunque no puedan prestar servicios durante la paralización:

“En el ánimo de proteger a todos los sectores que colaboran con la administración educativa en la prestación de servicios en el ámbito de su competencia y con el objetivo de contribuir a evitar un impacto económico prolongado más allá de la crisis sanitaria, se hace necesaria la actuación de la Administración de la Junta de Andalucía de una forma inmediata, adoptando una serie de medidas que permitan adaptar determinadas actuaciones en materia de subvenciones.

Esto se justifica chantajeándonos emocionalmente, pues estas subvenciones y ayudas se venden como ayudas a las familias de los alumnos. Estas ayudas no serán necesarias en cuanto deje de haber empresarios e intermediarios que presten esos servicios. Bajo un Estado socialista todos los servicios escolares serían prestados directamente por su suficiente personal educativo sin contrapartida monetaria. No es que no se quiera, es que el Estado burgués no está para esas lindezas: hay 1.800 centros privados adheridos al programa de atención socioeducativa de la Junta, que dan empleo a 12.000 trabajadoras (un 95% son mujeres), mientras la Junta solo dispone de 171 centros gestionados directamente.

Como en el caso del resto de empresas que prestan servicios a la administración andaluza, las escuelas-hogar y escuelas infantiles recibirán estas subvenciones, supuestamente, con la condición de que se mantenga por la entidad beneficiaria la plantilla de trabajadores del centro en las mismas condiciones laborales y durante el tiempo que se mantenga la no prestación del servicio, así como el abono de los salarios y seguros sociales”.

Nuevamente, ante este rescate público del negocio privado que vive de nuestras necesidades más elementales, el PSOE se pone junto a los partidos más reaccionarios y Podemos se pone de perfil absteniéndose. Para qué queremos los trabajadores enemigos con esta izquierda de pacotilla.

Como corolario de este detallado análisis, desde el PCOE, como ante cualquier ley que venga de cualquier institución burguesa, respondemos que el desarrollo y evolución del sistema económico capitalista, en su fase más avanzada, obliga a los gobiernos de cualquier signo, y así viene impuesto además por la Unión Europea y el FMI, a rescatar al mercado y a la oligarquía financiera que lo domina. Esto llevará a las clases trabajadoras cada vez con mayor descaro hacia los trabajos forzados para poder devolver la deuda contraída por la Unión Europea y sus Estados miembros, precisamente para tapar el agujero que crea la estampida de capitales que concentran esa minoritaria oligarquía financiera internacional.

Para escapar de esa barbarie y el fascismo a los que nos arrastra el régimen capitalista, sólo hay una salida: recuperar lo que hemos levantado durante siglos las clases populares, tomando el control de los recursos naturales y los medios de producción que ponemos en marcha, incluso en tiempos de pandemia donde el contagio puede ser mortal.

Por el fin de la esclavitud moderna
Por la construcción del Frente Único del Pueblo
Por el Socialismo

Comité Regional del PCOE en Andalucía




Pablo Iglesias: El oportunismo blanqueando el Capitalismo, blanqueando el Imperialismo

El grado de sometimiento al que el capitalismo debe someter a la clase obrera para sostenerse, más aún cuando una de sus crisis cíclicas llega a uno de sus picos, requiere de la colaboración absoluta del oportunismo, de la pata izquierda del sistema, para legitimar todas las decisiones tomadas en nombre del capital y con la única intención de salvaguardar los intereses empresariales, los beneficios de una minoría frente a la miseria de la gran mayoría, la clase trabajadora.

En nuestro país, el papel protagonista del oportunismo más rastrero y traidor los está ejecutando a la perfección Pablo Iglesias, que se muestra en estos momentos como un ‘hombre de Estado’, un fiel defensor del sistema capitalista, del Estado fascista español y del Imperialismo de la Unión Europea.

Así quedó reflejado en la entrevista que ayer 18 de abril publicaba el medio cuartopoder, en la que el líder de Podemos mostraba todo el repertorio de argumentos que el poder económico necesita esgrimir para poder arremeter aún con más fuerza contra los trabajadores, y que necesita de la necesaria complicidad de políticos ‘progresistas’ para que el engaño al pueblo pueda consumarse.

El titular de la entrevista citaba en palabras del entrevistado, “El ‘New Deal’ es una expresión clara de lo que hay que hacer en esta situación”, en referencia a las políticas económicas aplicadas por el presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, a raíz de la crisis de la bolsa de 1929.

Ya de entrada podemos observar el ejercicio de trilerismo político al que el oportunismo nos tiene acostumbrados, y es que las crisis económicas, inherentes al propio sistema capitalista, son tratadas como hechos fortuitos a los que hay que hacer frente, pero sin analizar nunca las causas que los producen ni buscar soluciones que vayan a la raíz del problema, pues bien saben estos oportunistas que la raíz de todos nuestros problemas es su sacrosanto sistema capitalista.

Obvia en su discurso el señor Iglesias que la crisis de la bolsa del 29 fue fruto de la propia evolución del sistema capitalista y de las medidas previamente aplicadas para solventar una crisis anterior, pues así solventan los capitalistas sus crisis, aplicando medidas paliativas que salven los beneficios del capital y que acabarán engendrando la próxima crisis. Sucedió con las medidas aplicadas tras la Primera Guerra Mundial, que acabaron desembocando en la crisis de la bolsa del 29, y ha venido sucediendo a lo largo de la historia: crisis cíclica del sistema, medidas aplicadas por los capitalistas para salvar sus beneficios, nueva crisis, nuevas medidas. Y por el camino la clase obrera ha ido siendo sumida en la miseria más absoluta, cargando siempre sobre sus espaldas todos los sacrificios.

También omite, como no podría ser de otro modo en un anticomunista, que el crac del 29 no afectó de la misma forma a todo el mundo, que fue la clase obrera del bloque capitalista la que sufrió sus consecuencias, mientras que en el bloque socialista, la economía siguió creciendo y los trabajadores gozaban de estabilidad y un nivel de vida que no se vio afectado por la caída de la bolsa. Mientras que en Estados Unidos el PIB per cápita cayó un 8,87% entre los años 1929 y 1933, en la Unión Soviética el PIB siguió creciendo y no se vio afectado por una crisis que fue devastadora en el mundo capitalista. Entre 1929 y 1940 la producción industrial se triplicó en la Unión Soviética; su participación en la producción mundial de productos manufacturados pasó del 5% en 1929 al 18% en 1938; no hubo un solo desempleado; pasó de ocupar el lugar número 11 a nivel mundial en cuanto a producción de energía eléctrica en 1925 a ocupar el tercer lugar en 1935; en la extracción de carbón pasó del décimo lugar al cuarto; en la producción de acero, del sexto al tercero. La fortaleza de una economía planificada y orientada a satisfacer las necesidades del pueblo, algo que sólo el Socialismo puede ofrecer, fue lo que hizo que la crisis del 29 no tuviera los desastrosos efectos que sí tuvo en el mundo capitalista.

Tampoco hay que olvidar que el ‘New Deal’ fue parte de la política imperialista de la época en los Estados Unidos, y que la lucha contra la crisis económica perduró hasta que movilizó su economía con la Segunda Guerra Mundial, pues así es como las potencias imperialistas resuelven sus crisis, con guerras en las que mandan a morir a su clase trabajadora mientras determinadas industrias (como la armamentística) hacen más millonarios a una minoría parasitaria.

Y fue además una respuesta ante el progreso y bienestar de las clases trabajadoras en el bloque socialista, para intentar frenar la influencia del socialismo en una guerra ideológica que ha sido la gran batalla del capital todos estos años. El ‘New Deal’ fue por tanto un paquete de medidas destinadas a sostener el capitalismo y mantener de esta forma el poder económico en manos de una minoría para que esta pudiera seguir explotando a la mayoría del planeta.

Pero no acaba aquí la defensa del sistema que el líder de Podemos muestra en esta entrevista, y es que el Imperialismo de la Unión Europea es otro de los pilares que están en un brete ante las medidas adoptadas por la pandemia del Coronavirus, en las que los supuestos valores que defienden han quedado relegados ante los intereses de las economías más fuertes (principalmente Alemania), los intereses de sus monopolios y su banca.

Por tanto, el oportunismo tiene que echar de nuevo un capote y salir a defender el proyecto imperialista de la Unión Europea: “La Unión Europea, para ser una referencia geopolítica de la defensa de la democracia, derechos humanos y de los derechos sociales, como base material de la democracia, tiene que asumir que la solidaridad es la condición de posibilidad de su propia existencia”.

Continúa el líder de la formación morada: “Independientemente de la ideología de un Gobierno, en una situación de crisis como esta, tal y como han revelado todas las experiencias del siglo XX y también la experiencia de la crisis del 2008, recordemos a la Reserva Federal estadounidense, lo único que se puede hacer, lo sensato, son políticas de expansión fiscal que aseguren unos mínimos de niveles de demanda como condición de posibilidad de una recuperación económica”.

Aquí tenemos al oportunismo defendiendo a la Reserva Federal de Estados Unidos, la misma que financió a la Alemania Nazi para controlar la economía europea, propiciando las condiciones económicas para una crisis y aupando al poder a Adolf Hitler en un intento por intervenir en la economía del centro de Europa.

Todo este discurso pretende ocultar una vez más algo que cada día se hace más evidente, que hay una lucha de clases, que la cuestión de clase lo determina todo. Por eso el discurso de Pablo Iglesias está lleno de transversalidad: “Por lo tanto, ahora hay que gastar lo que sea necesario para salvar vidas, para mantener el consumo y evitar el cierre de empresas, para afrontar como país con garantías la recuperación económica que es lo único que nos va a permitir tener un futuro. Esto ya es un consenso transversal”.

Sin embargo, las medidas aplicadas por su gobierno están destinadas a trasvasar dinero público a manos privadas, regando de dinero a empresarios y mostrando de esta forma que bajo su discurso de transversalidad se esconde la defensa inquebrantable de los intereses de una clase, los intereses de la burguesía a la que representan.

Y como parte de ese discurso en defensa del Imperialismo, tampoco se olvida Pablo Iglesias de la Naciones Unidas: “Es el momento de defender los valores universalistas que vieron nacer las Naciones Unidas, los principios fundacionales del Derechos Internacional frente a la barbarie”. Las mismas Naciones Unidas que dieron luz verde a la invasión de Libia – invasión en la que estaba al frente como militar de la OTAN Julio Rodríguez, el actual jefe de gabinete de Iglesias -, siendo cómplices de una masacre. Esos son los valores que defiende Pablo Iglesias, los valores que defiende el oportunismo, los valores de la guerra imperialista y de la masacre de pueblos para salvaguardar el sistema capitalista.

Esta entrevista muestra cómo actúa el oportunismo, como se sitúa conjuntamente con el resto del espectro político, de ‘izquierda’ a ‘derecha’, para justificar la aplicación de medidas que ahonden aún más en la explotación de la clase trabajadora. Lejos quedaron los discursos sobre nacionalizar empresas – nacionalización que en un Estado capitalista tan sólo tienen sentido para reflotar empresas en quiebra para posteriormente volverlas a entregar a manos privadas – que el oportunismo ofrecía hace no mucho, antes de estar en el poder.

 

 


Así actúa el oportunismo: por la mañana dicen algo y por la tarde hacen lo contrario. Es vergonzante leer al líder de Podemos, ante la pregunta sobre “la dicotomía entre seguridad y libertad individual, la intimidad”, decir que “en unas sociedades donde el desarrollo de la tecnología facilita dispositivos de control social que pueden potencialmente vulnerar las libertades individuales y los derechos, ponderar la necesidad de proteger la salud de sociedades enteras y los derechos individuales es enormemente complejo”, cuando hace unos meses se abstenía en la votación que permitió al gobierno sacar adelante el llamado ‘155 digital’, la ley que permite al gobierno cerrar páginas webs y redes sociales sin orden judicial, amparándose en «amenazas al orden público», o cuando el gobierno del que forman parte monitoriza los teléfonos móviles de millones de españoles con la excusa de controlar las medidas contra el Coronavirus.

 


El Estado y su gobierno no van a resolver nuestros problemas, los van a agudizar más. Es una necesidad vital hoy para el pueblo español y los pueblos del mundo romper la cadena imperialista, romper con el capitalismo que nos ha instalado en el fascismo, que nos niega el presente y el futuro, que nos condena a la muerte y a la guerra imperialista. El capitalismo está muerto, supone un freno para el desarrollo de la humanidad porque la propiedad privada sobre los medios de producción frena el desarrollo de las fuerzas productivas, destruyendo no sólo al ser humano sino también destruyendo el ecosistema, la naturaleza, constituyendo el mayor riesgo para el mantenimiento de vida en el planeta.

El oportunismo ha demostrado que su papel no es más que el de legitimar el socialfascismo del PSOE, el de abrir las puertas a la reacción y el fascismo, engañando como ya lo hicieran otros en el pasado al pueblo, vendiendo falsas esperanzas de cambio para frenar la vía revolucionaria. El pueblo tiene que olvidarse de estos oportunistas y organizarse en un Frente Único del Pueblo que aglutine todas las luchas en una única contra el responsable de todos nuestros males, el sistema capitalista, y que sirva como órgano de contrapoder para edificar el socialismo, único sistema que garantizará que toda la riqueza que generamos esté al servicio del pueblo.

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




EMT València, l’estafa dels “governs del canvi”

Durant les últimes setmanes hem vist com els diferents governs autonòmics i el govern estatal treien a relluir la seua absoluta submissió a la burgesia amb les seues mesures antiobreres, regalant diners a través dels ERTEs i obligant, a qui no fora afectat per ERTE, a quedar-se a casa per la quarantena obligatòria, a tornar les hores no treballades en les seues respectives empreses.

El 20 de març, la vicepresident del “Govern del Botànic” anunciava que “en cap concepte s’aplicarien ERTEs en les empreses públiques, que els funcionaris treballarien d’una forma o d’una altra”. Com ben bé ens té acostumats Mònica Oltra i Compromís, aquestes declaracions foren, pocs dies després, contradites per ells mateixos, quan plantejaren al Comitè d’Empresa de l’Empresa Municipal de Transports (EMT) un ERTE. Aquest ERTE començà a negociar-se el 23 de març, tan sols 3 dies després de les declaracions de Mònica Oltra. És una mostra de com la socialdemocràcia i els “governs de canvi” no són més que els governs de recanvi.

Aquestes mesures han sigut venudes a la premsa com a una mesura bondadosa, ja que els conductors són “d’alt risc”; però açò xoca de front amb les mesures de seguretat facilitades als treballadors durant la crisi del COVID-19, ja que aquestes a penes cobrien, a l’inici, ni al 10% dels treballadors.

Aquest ERTE afecta a 433 treballadors, majoritàriament conductors. L’ERTE s’ha venut com a un “ERTE voluntari”, en el qual es costejaran el 100% del salari i l’antiguitat, però no els complements. Ja abans d’anunciar-se l’ERTE, l’ajuntament va prometre costejar el 50% de tots els salaris durant la crisi del COVID-19; realment hi havia necessitat de realitzar aquest ERTE? De veritat pretenien que ens creguérem que aquest ERTE és resultat de la seua caritat o bondat amb els treballadors? Devem recordar com tracta la Generalitat Valenciana als Treballadors d’Emergències Sanitàries?

Mentre Compromís ven aquest ERTE com a una mesura caritativa i bondadosa amb els treballadors, el regidor Vicente Montañés, de VOX, no dubtava en atacar a l’empresa pública, com ha fet tantíssimes vegades abans, i afirmar que es diners que se li ofereixen a EMT deurien ser oferits a les empreses i autònoms, doncs, segons les seues paraules “són qui paguen i generen l’Estat de Benestar”. Aquesta fal·làcia, recurrent en tot l’arc polític capitalista, és probablement falsa, i a més, hi ha exemples que ho demostren.

Una vegada més, veiem els mateixos patrons repetir-se: la socialdemocràcia prenent mesures antiobreres i venent-les com a bondat als treballadors, els treballadors a com carn de canyó en les crisis provocades pel capitalisme, i la dreta reaccionària i feixista aprofitant la incompetència plantejada de la socialdemocràcia per a vestir el seu discurs antiobrer d’adorns i fal·làcies en post de l’ordre capitalista imperant.

A la classe treballadora no ens valen ja més gestors de la misèria capitalista, ni a destra ni a sinistra. Desemmascarar l’oportunisme de la socialdemocràcia traïdora és una condició sine qua non per a la lluita contra el feixisme. Des del Partit Comunista Obrer Espanyol no donarem un respir al Govern del Botànic, denunciant els seus atropellaments contra la classe treballadora. Els treballadors, que estem assumint tots els perills d’aquesta crisi, no podem cedir a la pressió dels capitalistes perquè també carreguem amb les seues conseqüències econòmiques. Treballadors de l’EMT no esteu sols, en la vostra explotació vos acompanyen milers de treballadors que es veuen obligats a treballar sense mesures de seguretat adequades. El Partit Comunista Obrer Espanyol no dubtarà en lluitar, tant en aquest estat d’alarma, com fora d’aquest, contra la propaganda que blanqueja el règim capitalista, que intenta amagar el que està succeint en els centres de treball. De la mateixa manera, fem una crida al conjunt de la classe treballadora enfront de l’imperiosa necessitat d’organitzar-se enfront dels atacs i l’abandó de l’Estat en post dels beneficis econòmics de la burgesia. Treballador, engrosseix les files del Front Únic del Poble!

Desemmascarem la seua propaganda!
Organitzem-nos contra el virus capitalista!
Lluitem per un Front Únic del Poble!
Comitè Regional del Partit Comunista Obrer Espanyol a València

EMT Valencia, la estafa de los “Gobiernos del Cambio”

Durante las últimas semanas hemos visto como los diferentes gobiernos autonómicos y el gobierno estatal sacaban a relucir su más absoluta sumisión a la burguesía con sus medidas antiobreras, regalando dinero a través de los ERTEs y obligando, a quien no fuera afectado por ERTE pero tuviera que quedarse en casa por la cuarentena obligatoria, a devolver las horas no trabajadas a sus respectivas empresas.

El 20 de marzo, la vicepresidenta del “Govern del Botànic” anunciaba que “bajo ningún concepto se aplicarían ERTEs en las empresas públicas, que los funcionarios trabajarían de una u otra forma”. Como bien nos tiene acostumbrados Mónica Oltra y Compromís, estas declaraciones fueron, pocos días después, contradichas por sí mismos, cuando plantearon al Comité de Empresa de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) un ERTE. Este ERTE se empezó a negociar el 23 de marzo, tan solo 3 día después de las declaraciones de Mónica Oltra, muestra de cómo la socialdemocracia y los “gobiernos del cambio” no son más que los gobiernos del recambio.

Estas medidas han sido vendidas a la prensa como una medida bondadosa, ya que los conductores son “de alto riesgo”, pero esto choca de frente con el hecho de que las medidas de seguridad facilitadas a los trabajadores durante la crisis del COVID-19 apenas cubrían, al inicio, ni al 10% de los trabajadores.

Este ERTE afecta a 433 trabajadores, mayoritariamente conductores. El ERTE se ha vendido como un “ERTE voluntario”, en el que se costeará el 100% del salario y la antigüedad, pero no los complementos. Ya antes de anunciarse el ERTE, el ayuntamiento prometió costear el 50% de todos los salarios durante la crisis del COVID-19, ¿realmente había necesidad de realizar este ERTE? ¿De verdad pretenden que nos creamos que este ERTE es resultado de su caridad o bondad con los trabajadores? ¿Debemos recordar como trata la Generalitat Valenciana a los Trabajadores de Emergencias Sanitarias?

Mientras Compromís vende este ERTE como una medida caritativa y bondadosa con los trabajadores, el concejal Vicente Montañés, de VOX, no dudaba en atacar a la empresa pública, como ha hecho otras tantísimas veces, y afirmar que el dinero que se le ofrece a EMT debería ser ofrecido a las empresas y autónomos, pues, según sus palabras “son quienes pagan y generan el Estado de Bienestar”. Esta falacia, recurrente en todo el arco político capitalista, es probadamente falsa, y además hay ejemplos que nos lo demuestran.

Una vez más vemos los mismos patrones repetirse, la socialdemocracia tomando medidas antiobreras y vendiéndolas como bondad a los trabajadores, los trabajadores como carne de cañón en las crisis provocadas por el capitalismo, y la derecha reaccionaria y fascista aprovechando la incompetencia planeada de la socialdemocracia para vestir su discurso antiobrero de adornos y falacias en pos del orden capitalista imperante.

A la clase trabajadora no nos valen ya más gestores de la miseria capitalista, ni a diestra ni a siniestra. Desenmascarar el oportunismo de la socialdemocracia traidora es una condición sine qua non para la lucha contra el fascismo; desde el Partido Comunista Obrero Español no daremos un respiro al Govern del Botànic, denunciando sus atropellos contra la clase trabajadora. Los trabajadores, que estamos asumiendo todos los riesgos de esta crisis, no podemos ceder a la presión de los capitalistas para que también carguemos con sus consecuencias económicas. Trabajadores de la EMT no estáis solos, en vuestra explotación os acompañan miles de trabajadores que se ven obligados a trabajar sin medidas de seguridad adecuadas. El Partido Comunista Obrero Español no dudará en luchar, tanto en este estado de alarma como fuera de él, contra la propaganda que blanquea el régimen capitalista, que intenta ocultar lo que está sucediendo en los centros de trabajo. De igual manera hacemos un llamamiento al conjunto de la clase trabajadora ante la imperiosa necesidad de organizarse ante los ataques y el abandono del Estado en pos de los beneficios económicos de la burguesía. ¡Trabajador, engrosa las filas del Frente Único del Pueblo!

¡Desenmascaremos su propaganda!
¡Organicémonos contra el virus capitalista!
¡Luchemos por un Frente Único del Pueblo!
Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en València




La clase obrera madrileña, duramente castigada por el COVID-19

El inhumano sistema de clases en el que vivimos no descansa, ni siquiera en tiempos en los que nos azota una pandemia mundial. Tanto en la Comunidad de Madrid como en el municipio de Madrid estamos viendo cómo, con los primeros datos publicados al respecto, las localidades y barrios obreros son los que más están sufriendo los efectos de la pandemia.

Podemos comparar y ver cómo el virus está afectando más en barrios obreros como Carabanchel, Puente de Vallecas, Moratalaz, Vicálvaro o Fuencarral-El Pardo. A nivel de Comunidad, también podemos apreciar cómo el virus recae más sobre localidades industriales como Leganés, Alcorcón o Móstoles, en donde miles de trabajadores acuden al centro de trabajo todos los días en condiciones precarias.

Estos datos no sorprenden. Son los trabajadores los que cada día salen de casa a trabajar, incluso en oficios que no son necesarios, con el terror de contraer la enfermedad y poner en riesgo su propia vida, la de sus familiares, la de su entorno cercano y la de todas las personas con las que mantienen contacto regular. Enviados al matadero por el patrón para producir riqueza y desamparados por un Gobierno que se dice “progresista” pero que en los hechos demuestra que no es más que otro instrumento al servicio del capital, el proletariado carga a sus espaldas el peso de la crisis, jaleado entre aplausos que se tornarán en pitos tan pronto como se organicen para reclamar unas condiciones dignas. El robo de plusvalía por parte de la burguesía no puede cesar ni en tiempos de pandemia. Se mantiene constante los 365 días del año, las 24 horas del día. Al Gobierno y a los capitalistas no les importa enviar a los trabajadores a producir sin precauciones mínimas de higiene. Lo único que importa es la tasa de ganancia.

Otro factor a tener en cuenta a la hora de analizar estos datos es la accesibilidad a la vivienda en los barrios obreros. Muchas de las familias trabajadoras que viven en estos barrios están confinados y hacinados, pero no por la pandemia, sino durante todo el año, ya que con la miseria de salarios que reciben solo pueden permitirse compartir pisos enanos con un gran número de personas habitando en él o, el otro caso, en el que una o dos personas son el sustento de toda la familia e igualmente vive un gran número de personas. Esto es un caldo de cultivo perfecto para la expansión del virus.

El coronavirus sí que entiende de clases. Si la clase obrera es la que tiene que salir a la calle para que en los supermercados haya comida, para curar a los enfermos, para vender medicinas, para fabricar mascarillas, etc., mientras que la clase burguesa se queda en sus cómodas y amplias casas sin realizar ningún trabajo útil para la sociedad –como si alguna vez lo hubieran hecho–, claro que podemos hablar de que este virus entiende de clases, igual que todo lo que nos rodea.

Como si todo esto no fuera suficiente, los trabajadores tienen que sufrir la inacción de los Gobiernos –desde los municipales hasta el central– que miran para otro lado cuando los trabajadores exigen medidas sanitarias e higiénicas básicas. Esto ha provocado que los vecinos de estos barrios tengan que practicar la solidaridad mutua para poder resistir a la situación, pese a no tener apenas recursos ni para sí mismos.

En Leganés, se han organizado cajas de resistencia para adquirir material sanitario y cederlo al hospital Severo Ochoa y, además, se ofrece ayuda a personas dependientes para hacer la compra, etc; en el distrito de Fuencarral – El Pardo, la clase obrera se organiza para cubrir todas las necesidades de los vecinos, desde asistencia psicológica a asesoría sobre los ERTEs, además de prestar ayuda a los ancianos del barrio; en Vallecas, repartió alimentos para aquellas personas que por la situación no tuvieran posibilidad de adquirirlos. Podríamos seguir por mucho tiempo, pues las muestras de solidaridad entre la clase obrera son infinitas en estos momentos.

Día a día el capitalismo nos muestra hasta qué punto es un sistema criminal, corrupto y podrido hasta lo más profundo y durante la pandemia no iba a ser menos. Cada día que pasa queda patente que solo el pueblo salva el pueblo ya que el Estado solo mira por los intereses propios y de los suyos, es decir, de la burguesía. ¿Cuántos trabajadores tienen que morir para que nos levantemos contra este sistema que tiene las manos manchadas de sangre?

La clase obrera debe organizarse y conformar, junto con jubilados, estudiantes, parados, campesinos… su propio poder mediante un Frente Único del Pueblo que pueda construir el socialismo que nos libre de esta miseria y explotación capitalista y logremos la vida digna que nos merecemos.

¡SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO!
¡TRABAJADOR, ORGANÍZATE EN EL PCOE!
¡SIN PARTIDO NO HAY REVOLUCIÓN!
Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




#HanMatadoAJuanjo i ha estat el capitalisme

El passat més de març coneixíem a través de Débora Castell el imminent desnonament o expulsió de Juanjo Castell, un valencià amb 95% de discapacitat, del geriàtric on estava ingressat.

Juanjo quedà hemiplègic després d’un accident de moto, que va provocar la seua total dependència i una necessitat constant de tractaments especials que una persona comú no pot realitzar, per bona que siga la seua voluntat. Igualment requereix d’un lloc adaptat a la seua mobilitat reduïda, i una supervisió constant a tal d’assegurar el seu benestar. Aquesta situació el va portar al fet de ser traslladat constantment de residencia, derivat generalment a geriàtrics on acabava sent expulsat per “no complir les normes” o per ser massa complicat de cuidar. Després de molts problemes, expulsions injustes i constants descuits per part de les residencies, Débora, la seua germana, denuncia que el seu germà està desnutrit, totalment abandonat, sense els cuidats pertinents, és a dir, estan matant al seu germà lentament.

La última de les seues residencies, gestionada per “Centro Geriátrico Edad de Oro S.L.”, que te atorgada la contracta d’una residencia a Riba-roja del Túria, va mostrar una actitud escandalosament antihumana. Realitzaven cridades a la seua germana dient que “estava nerviós i agressiu” i que el seu comportament estava fora del normal. Davant d’aquestes declaracions, en una de les seues visites rutinàries, Débora va encontrar marques en la pell del seu germà, irritacions i pell escamada. Automàticament es va desplaçar a La Fe, on el diagnosticaren amb sarna, sarna que va contagiar a la seua germana i als seus nebots. Davant l’acusació, el centre geriàtric va acusar a Juanjo d’autolesionar-se, cosa impossible ja que la sarna no es contrau per rosar-se contra una superfície, encara que es faja molt violentament.

Davant la denuncia de la seua germana, el “Centro Geriátrico Edad de Oro S.L.”, empresa ara en liquidació, va enviar una carta afirmant que Juanjo infringia el reglament, i que per tant seria expulsat el 21 de març. Aquesta conducta inhumana per part de l’empresa, el descuit i el total abandonament de Juanjo es el motiu de la seua mort. Després de la carta de desnonament, es va activar l’estat d’alarma, que impedeix a la residencia expulsar a Juanjo, degut a motius evidents. Hem assenyalat ja la catàstrofe que ha suposat la gestió privada de les residencies. Juanjo, amb necessitats especials, no tenia un centre que s’adaptara a les seues necessitats, malgrat ser centres teòricament públics.

El Govern del Botànic ha fet cas omís a les reivindicacions de Juanjo i la seua família, ha permès que les residencies el tractaren com a un animal, que el nugaren i l’abandonaren a un llit, provocant no solament l’empitjorament de la seua malaltia, sinó també l’aparició de noves malalties quasi erradicades com la sarna, posant en perill també la seua família. Aquest mateix descuit i menyspreu a la vida humana han sigut precisament els que portaren a que Juanjo morirà per una pneumònia bilateral.

Hui compromís, PSOE i Podem tenen les mans tacades de sang una volta mes, com les han tingut després de la mort del treballador de Vivers, com les tenen per els TES i els professionals mèdics infectats de Coronavirus. No han pogut evitar posicionar-se aus de carronya, com el Partit Popular, qui s’ha mostrar “comprensiu” i proper amb la mort de Juanjo, però que no parlen de les retallades en sanitat, les retallades en les ajudes de dependència i les gestions privades de les residencies que ells mateixos aplicaren i mantingueren. Evidentment estes paraules del PP no son sinó oportunisme polític, doncs hui sabem que les privatitzacions de aquest mateix partit en Madrid estan costant la vida a milers de persones i cents d’ancians en residencies de gestió privada.

Des del Partit Comunista Obrer Espanyol traslladem les nostres condolences a les families i denunciem al Govern del Botànic com a còmplice d’aquesta mort, al Partit Popular com a carronyers polítics amb la més baixa dignitat política, i al capitalisme com a principal artifici d’aquesta mort orquestrada.

Treballadors! Solament el socialisme te al ser humà com a epicentre del desenvolupament social i tan sols el socialisme es capaç de donar-nos una vida sense cadenes i digna per tots nosaltres per igual!

Socialisme o barbàrie!
Organitzem-nos contra aquest sistema criminal!
Comitè Regional del Partit Comunista Obrer Espanyol a València

#HanMatadoAJuanjo y ha sido el capitalismo

El pasado mes de marzo conocíamos a través de Débora Castell el inminente desahucio o expulsión de Juanjo Castell, un valenciano con un 95% de discapacidad, del geriátrico donde estaba ingresado.

Juanjo quedó hemipléjico tras un accidente de moto, que provocó su total dependencia y una necesidad constante de tratamientos especiales que una persona común no puede realizar, por buena que sea su voluntad. Igualmente requiere de un lugar adaptado a su movilidad reducida y una supervisión constante a fin de asegurar su bienestar. Esta situación lo lleva al hecho de ser trasladado constantemente de residencia, derivado generalmente a geriátricos donde acaban expulsándolo por “no cumplir las normas” o por ser demasiado complicado de cuidar. Tras muchos problemas, expulsiones injustas y constantes descuidos por parte de estas residencias, Débora, su hermana, denuncia que su hermano está desnutrido, totalmente abandonado, sin los cuidados pertinentes, es decir, están matando a su hermano lentamente.

La última de sus residencias, gestionada por “Centro Geriátrico Edad de Oro S.L.”, que tiene otorgada la contrata de una residencia en Riba-roja del Turia, mostró una actitud escandalosamente antihumana. Realizaban llamadas a su hermana diciendo que “estaba nervioso y agresivo” y que su comportamiento estaba fuera de lo normal. Ante estas declaraciones, en una de sus visitas rutinarias, Débora encontró marcas en la piel de su hermano, irritaciones y piel escamada. Automáticamente lo llevó a La Fe, donde le diagnosticaron sarna, sarna que contagió a su hermana y sus sobrinos. Ante esta acusación, el centro geriátrico acusó a Juanjo de autolesionarse, cosa imposible ya que la sarna no se contrae por rozarse contra una superficie, aunque se haga muy violentamente.

Ante la denuncia de su hermana, el Centro Geriátrico Edad de Oro S.L., empresa ahora en liquidación, envió una carta a su hermana afirmando que Juanjo se saltaba el reglamento y que por tanto iba a ser expulsado el 21 de marzo. Esta conducta inhumana por parte de la empresa, el descuido y total abandono de Juanjo es el motivo de su muerte. Tras la carta de desahucio, se activó el estado de alarma, que impide a la residencia expulsar a Juanjo, debido a motivos evidentes. Hemos señalado ya la catástrofe que ha supuesto la gestión privada de las residencias. Juanjo, con necesidades especiales, no tenía un centro que se adaptase a sus necesidades, pese a ser centros teóricamente públicos.

El “Govern del Botànic” ha hecho caso omiso a las reivindicaciones de Juanjo y su familia, ha permitido que las residencias lo trataran como a un animal, que lo ataran y abandonaran en una cama, provocándole no solo un empeoramiento de su enfermedad, sino la aparición de nuevas enfermedades casi erradicadas como la sarna, poniendo en peligro también a su familia. Este mismo descuido y desprecio a la vida humana han sido precisamente los que llevaron a que Juanjo muriera por una neumonía bilateral.

Hoy Compromís, PSOE y Podemos tienen las manos manchadas de sangre una vez más, como las han tenido tras la muerte del trabajador de Viveros, como las tienen por los TES y los profesionales médicos infectados de Coronavirus. No han podido evitar posicionarse las aves de carroña política, como el Partido Popular, quien se ha mostrado “comprensivo” y cercano con la muerte de Juanjo, pero que no hablan de los recortes en sanidad, los recortes en las ayudas de dependencia y las gestiones privadas de las residencias que ellos mismos aplicaron y mantuvieron. Evidentemente estas palabras del PP no son sino oportunismo político, pues hoy sabemos que las privatizaciones de ese mismo partido en Madrid están costando la vida a miles de personas y cientos de ancianos en residencias de gestión privada.

Desde el Partido Comunista Obrero Español trasladamos nuestras condolencias a las familias y denunciamos al Govern del Botànic como cómplice de esta muerte, al Partido Popular como carroñeros políticos con la más baja dignidad política y al capitalismo como principal artífice de esta muerte orquestada.

¡Trabajadores! ¡Tan solo el socialismo tiene al ser humano como centro del desarrollo social y tan solo el socialismo es capaz de darnos una vida sin cadenas y digna para todos nosotros por igual!

¡Socialismo o barbarie!
¡Organicémonos contra este sistema criminal!
Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en València




El COVID-19 une en la provincia de Cádiz a los políticos del régimen

En el Diario de Cádiz del domingo pasado podemos encontrar una encuesta a veinte políticos del régimen de la provincia de Cádiz para que, a través de dos sencillas preguntas, expusieran cuáles serían sus recetas para solucionar la situación de devastación total en la que va a quedar el pueblo tras la pandemia.

“1. ¿Cuáles son a su juicio las recetas políticas, económicas y/o sociales en la provincia de Cádiz para el día después a que superemos la actual crisis sanitaria?”

“2. ¿Qué lecciones ha aprendido desde el punto de vista personal durante esta crisis de cara al futuro?”

Si analizamos detenidamente las respuestas nos damos cuenta de que todos ellos tienen un mismo discurso, discurso dirigido a justificar las medidas antiobreras decretadas por el gobierno y a pedir que se amplíen aún más.

Pongamos algunos ejemplos de lo dicho por estos representantes de los intereses capitalistas:

José Ignacio Landaluce (PP): “… hará falta diversificación económica …”

Sergio Romero (Ciudadanos): “Cádiz tiene potencial para ver cómo se diversifica su economía».

Ángela Mulas (Vox): “… Debería establecerse un Plan Estratégico que contenga importantes rebajas fiscales, así como ayudas económicas a fondo perdido …”

Manuel Jiménez Barrios (PSOE): “… hay que reactivar la inversión pública como motor para tirar del carro de la iniciativa privada.”

Hugo Palomares (IU): “… Por ello, es necesario invertir en la creación de industrias que se afiancen en el territorio …”

José Ignacio García (Podemos): “… Hay que replantear el modelo productivo de nuestra provincia para huir del monocultivo del turismo hacia más diversificación y desarrollo …”

Como podemos ver todos tienen la misma receta que no es otra que seguir manteniendo a este Estado opresor, todos ellos como fieles lacayos del sistema capitalista criminal se desviven en proporcionar capital a los empresarios justificándose además en que esto generaría mano de obra. Pero todas las fábricas que se implantaran, produjeran lo que produjeran, sería bajo el yugo de los capitalistas, concentrando éstos aún más empresas en sus manos y por tanto más poder tras la criba de quiebras y ruinas que se produce en cada estallido de crisis, lo cual les permite comprar empresas a precio de saldo. Y esto con la ayuda de la “inversión pública”, que es el dinero que sale del bolsillo principalmente de las familias trabajadoras, que están sobreviviendo como pueden. Inversión pública que ha servido y sirve desde que el capitalismo existe para subvencionar despidos masivos también de multinacionales norteamericanas como General Motors en la bahía de Cádiz.


Decía Antonio González Sangil, ex-ingeniero jefe de Delphi, en 2010, acerca del cierre de la fábrica: «había interés de la propia General Motors en cerrarla, no porque no fuera rentable, sino porque la trasladaban a otro sitio en donde iban a obtener de nuevo la concesión y los beneficios que tuvieron aquí, es decir, las subvenciones«.

Por tanto, resulta que ante la dramática situación que ha generado esta pandemia que ha mandado a millones de trabajadores más a la más absoluta miseria, las recetas que desde la derecha más reaccionaria a la izquierda traidora nos dan es facilitar al capitalista montar aquí sus empresas una vez que les han garantizado que podrán obtener subvenciones y la mano de obra por debajo del precio de saldo.

Más vergüenza si cabe aún dan las palabras de los que se dicen llamar de izquierdas, en cuyas declaraciones no los vemos ni tan siquiera una vez referirse a la clase obrera.

Pero si analizamos más profundamente observamos su falsedad para con el pueblo, pues nos hablan de promover la diversificación del tejido productivo en nuestra provincia como si alguno de ellos tuviese potestad para hacerlo, cuando saben, y más teniendo la experiencia como cargos políticos que tienen, que desde ningún estamento que pertenezca a este régimen pueden hacerlo, ni un ayuntamiento, ni un gobierno autonómico, ni el gobierno central, ni tan siquiera la Unión Europea, porque la economía mundial está en manos de los monopolios empresariales que están en manos de la oligarquía financiera, que son los que imponen su voluntad acorde a las máximas ganancias que puedan obtener, para muestra el chantaje de la multinacional norteamericana Willis a Aena:


Desde el PCOE contestamos a estas dos preguntas.

Para el día después a esta pandemia, de la que se han servido para encubrir la enorme crisis del sistema, inyectando billones de euros a los monopolios y la banca, que vamos a pagar la clase obrera, y abonándoles el terreno además con flexibilizaciones y medidas para que los millones de parados que generan en cada crisis puedan serles más rentables a través de una mayor explotación, nuestra respuesta es la siguiente.

Puesto que como hemos visto desde los estamentos burgueses no es sólo que no se pretenda, sino que es imposible cambiar este sistema, la única receta posible es la reorganización de la clase trabajadora para la toma de los medios de producción que serían socializados, estableciendo una economía planificada dirigida a satisfacer al pueblo en todas sus necesidades y cuya producción revertirá en el pueblo. ¿Cómo puede ser que después de 40 años de democracia, con varias generaciones de trabajadores produciendo para este país, el Estado español no tenga medios para mantenerse ni tan siquiera un mes sin entrar en bancarrota? Pues precisamente porque las riquezas que nos matamos en producir durante generaciones están en manos de unos pocos mientras hoy nosotros no tenemos ni mascarillas.

A la segunda pregunta hecha a los políticos que representan al sistema sobre qué es lo que han aprendido durante esta crisis, todos contestan, a parte de la consabida demagogia, que todos han aprendido a valorar más si cabe a sus familias.

Nuestra respuesta a esta segunda pregunta es que desde las clases trabajadoras les tenemos que decir que nosotros ya valorábamos mucho las nuestras, por ellas hemos dejado que nos exploten, nos humillen y nos vejen durante todo estos años de esta democracia de los empresarios y que lo que hemos aprendido es que solo arrebatándoles los medios de producción a los opresores a los que nuestras familias les importa un bledo y a las que solo ven como mercancía para que les generen más enriquecimiento podremos protegerlas.

Por tanto, se hace patente más que nunca que solo mediante la organización y la unión de las clases populares en el Frente Único del Pueblo, será posible conseguir la receta necesaria para poder vencer al verdadero virus que nos amenaza tras esta pandemia que no es otro que un sistema criminal que lleva a sus espaldas muchas más muertes de trabajadores que cualquier otro virus que haya aparecido en el planeta.

Hoy más que nunca tiene sentido la consigna
SOCIALISMO O BARBARIE
Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Cádiz




Els TES són treballadors, no herois

Durant les últimes setmanes hem estat veient com els diferents col·lectius de “treballadors de necessitat” eren qualificats com a herois. Ha passat amb metges, caixeres, repartidors… i també, amb els TES.

Ja el passat 21 de març avisàvem de la perillosa situació dels TES a València i de l’actitud de la Generalitat front a les reclamacions d’aquests.

Poques hores després de la publicació d’eixe mateix article, el Cap de Guàrdia d’un hospital anomenava “cagaos” als Tècnics d’Emergències Sanitàries per negar-se a treballar sense les màscares necessàries. En aquell moment, hi havien més de 20 TES en quarantena per possible COVID-19. Tres dies més tard, la Consellera de Salud, Ana Barceló, afirmava que el personal mèdic contagiat –entre aquests, els TES– s’havien infectat per “visitar els familiars o viatjar”.

Mentrestant, la Consellera afirmava aquestes paraules, els TES realitzaven les alarmes de COVID-19 amb aquesta improvisada protecció:


Tornem a veure durant aquesta crisi el menyspreu absolut cap als TES, que eren tractats en alguns casos de “ambulancieros” o “conductores”. Aquest tracte de menyspreu explicaria perquè, inclús després de rebre la Generalitat 216.860 EPls segons la Consellera Ana Barceló, els TES segueixen sense tindre suficients EPI i, són enviats amb equips realitzats que no es poden reutilitzar o amb equips de protecció improvisats que poc o gens asseguren als treballadors. Aquest menyspreu explicaria també, per què aquells TES que exigeixen les mesures de seguretat necessàries per a evitar el contagi estan sent represaliats i apartats del servei.

Ja van 5 TES morts, i centenars d’infectats al llarg de l’Estat. Aquesta crisi demostra com de perillós és que el sistema sanitari siga desmantellat, la perillositat de la gestió privada de la sanitat pública, la perillositat de deixar que empreses privades decidisquen sobre el servei d’emergència. En definitiva, aquesta crisi deixa patent la perillositat del capitalisme, amb la seua única resposta a les reclamacions dels treballadors, la qual és la repressió i els menyspreu.

Com bé deia Marx: “el capitalisme tendeix a destruir les seues dues fonts de riquesa: la natura, i l’ésser humà”. Ara, els mitjans de comunicació tracten als sanitaris i als TES com a “herois” i així, els condecoraran fins que passe aquesta crisi, per a després no dubtar en criminalitzar-los i tractar-los d’egoistes o privilegiats quan exigisquen un tracte i unes condicions dignes. No, els TES no són herois, són treballadors, i com a treballadors mereixen respecte, seguretat i dignitat. No deuen sacrificar la seua vida per a ser tractats amb dignitat, no deuen sacrificar la seua salut i la salut de les seues famílies per a ser tractats amb respecte.

Des del Partit Comunista Obrer Espanyol, ens solidaritzem amb els sanitaris que pateixen dia a dia el menyspreu del sistema capitalista i veuen minvats constantment els seus drets i recursos, abocant a milers de persones a la mort. Ens solidaritzem amb tots els treballadors que, mentre la crisi dura, aguanten com les seues vides són posades en perill en benefici de les butxaques d’uns pocs. De la mateixa manera cridem tots els treballadors a solidaritzar-se amb els sanitaris més enllà dels balcons, més enllà dels aplaudiments, perquè quan açò acabe, haurà que exigir responsabilitats, deuran pagar els qui han posat en perill als treballadors.

Organitzem-nos contra les empreses que fan negoci de la nostra salut!
Organitzem-nos contra l’Estat que només protegeix els interessos dels burgesos!
Treballador, organitza’t per la teua classe en el Front Únic del Poble!

 

En defensa dels treballadors!
Cuidem de qui ens cuida!
Comitè Regional del Partit Comunista Obrer Espanyol a València

Los TES son trabajadores, no héroes

Durante las últimas semanas hemos estado viendo como los diferentes colectivos de trabajadores de “necesidad” eran calificados como héroes. Ha pasado con médicos, cajeras, repartidores… y también con los TES.

Ya el pasado 21 de marzo avisábamos de lo peligroso de la situación de los TES en València y de la actitud de la Generalitat frente a las reclamaciones de estos.

Pocas horas después de la publicación de ese mismo artículo, el Jefe de Guardia de un hospital llamaba “cagaos” a los Técnicos de Emergencias Sanitarias por negarse a trabajar sin las mascarillas necesarias para ello. En aquel momento había más de 20 TES en cuarentena por posible COVID-19. Tres días más tarde, la Consellera de Salud, Ana Barceló, afirmaba que el personal médico contagiado, entre ellos los TES, habían sido infectados por “visitar a familiares o viajar”.

Mientras la Consellera afirmaba esto, los TES realizaban las alarmas de COVID-19 con esta improvisada protección:


Volvemos a ver durante esta crisis el menosprecio absoluto hacia los TES, que eran tratados en algunos casos de “ambulancieros” o “conductores”. Este trato de desprecio explicaría por qué, incluso después de recibir la Generalitat 216.860 EPIs según la Consellera Ana Barceló, los TES siguen sin tener suficientes EPI y son enviados con equipos reutilizados que no se pueden reutilizar o con equipos de protección improvisados que poco o nada aseguran a los trabajadores. Este menosprecio explicaría también por qué aquellos TES que exigen las medidas de seguridad necesarias para evitar el contagio están siendo represaliados y apartados del servicio.

Ya van 5 TES fallecidos y cientos de infectados a lo largo del estado. Esta crisis demuestra lo peligroso de que el sistema sanitario sea desmantelado, lo peligroso de la gestión privada de la sanidad pública, lo peligroso de dejar que empresas privadas decidan sobre el servicio de emergencias. En definitiva, esta crisis deja patente lo peligroso del capitalismo, cuya única respuesta a las reclamaciones de los trabajadores es la represión y el menosprecio.

Como bien decía Marx, “el capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza, la naturaleza, y el ser humano”. Ahora los medios tratan a los sanitarios y a los TES como “héroes”, y así los condecorarán hasta que pase esta crisis, para después no dudar en criminalizarlos y tratarlos de egoístas o privilegiados cuando estos exijan un trato y unas condiciones dignas. No, los TES no son héroes, son trabajadores y como trabajadores merecen respeto, seguridad y dignidad. No deben sacrificar sus vidas para ser tratados con dignidad, no deben sacrificar su salud y las de sus familias para ser tratados con respecto.

Desde el Partido Comunista Obrero Español nos solidarizamos con los sanitarios que sufren día a día el menosprecio del sistema capitalista y ven mermados constantemente sus derechos y recursos, abocando a miles de personas a la muerte. Nos solidarizamos con todos los trabajadores que, mientras la crisis dura, soportan como sus vidas son puestas en peligro en beneficio de los bolsillos de unos pocos. De igual manera llamamos a todos los trabajadores a solidarizarse con los sanitarios más allá de los balcones, más allá de los aplausos, porque cuando esto termine, habrá que exigir responsabilidades, deberán pagar quienes han puesto en peligro a los trabajadores.

¡Organicémonos contra las empresas que hacen negocio de nuestra salud!
¡Organicémonos contra el Estado que tan solo protege los intereses de los burgueses!
Trabajador, ¡organízate por tu clase en el Frente Único del Pueblo!

 

¡En defensa de los trabajadores!
¡Cuidemos de quien nos cuida!
Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en València




El capitalisme destrossa la salut mental i física del proletariat

No fa falta parlar amb gaire gent de cercles propers, ja siguin amics, família o fins i tot tu mateix per adonar-se que al proletariat i a les altres classes laborioses neixen malalties tant físiques com psicològiques, sent aquestes últimes igual o més perilloses que les primeres. Encara que tot això sembli nou, i és que és a causa de les condicions materials del moment històric que ens ha tocat viure, porta present des dels primers anys del sistema burgès.

Ja Friedrich Engels en la seva gran obra “Principis del comunisme” (1847) parla de les contradiccions del sistema capitalista. Engels compara la situació social i econòmica dels esclaus a la antiguitat amb la dels proletaris en la societat industrial. Els esclavistes es preocupaven de mantenir sans i amb vida els seus esclaus, encara que fos legal la propietat sobre ells mateixos i no se’ls considerés persones, ja que volien treure el més gran profit d’ells, mentre que en l’actualitat els proletaris encara que siguin considerats legalment com a persones i “suposadament” iguals als capitalistes, són considerats peces d’un procés productiu que li és igual la seva salut i el seu futur, quan un proletari s’erosiona o s’esgota el burgès el llança a l’atur forçós i el substitueix per un altre, privant-li la forma d’aconseguir els seus mitjans de supervivència. Llavors, l’esclau tenia una situació social molt baixa en comparació amb el seu equivalent actual però si que tenia un futur assegurat per la classe explotadora, no com passa avui en dia amb els proletaris.

Per tant, no ens hauria de semblar estrany per desgràcia que a dia d’avui la OMS digui que la depressió la pateixen 300 milions de persones en tot el món i, de les quals, el 95% dels casos estiguin sense tractament efectiu, sent Espanya el quart país del món amb més casos. A més, el suïcidi és la segona causa de mort de les persones entre 15 i 29 anys, sent 800.000 les persones que moren per ella a l’any. Aquests són dos exemples de molts que conformen, tristament, una llarga llista. Les dades son verdaderament preocupants i es poden consultar a aquesta pàgina o a la pròpia pàgina de la OMS. Aquestes dades donen una bona perspectiva de com el sistema d’explotació capitalista fa emmalaltir la salut mental del poble treballador, i la seva letalitat – sobretot a la població més jove. De totes formes, i amb una sanitat pública despullada pels capitalistes, i que el COVID-19 ha posat de manifest la precarietat de la sanitat pública a ulls del poble, es comprova que la part encarregada de la psicologia i psiquiatria en aquest país es troba completament desbordada, sense recursos, de manera que son les pròpies polítiques sanitàries dictades pels successius governs del capital que empenyen a aquells que emmalalteixen de la ment a recórrer a la sanitat privada per aconseguir un diagnòstic i un tractament. Sanitat privada per la que una cita té un preu superior als 60€, i que perquè realment el diagnòstic i per suposat el tractament tingui efecte cal realitzar vàries cites successives, disparant així el cost. Observant aquesta realitat, no ens equivoquem si afirmem que pels treballadors d’aquest país, els quals emmalalteixen mentalment com a conseqüència de la descarnada explotació capitalista, les cures de la seva salut mental és molt deficient per part del sistema públic de salut, sent un luxe pràcticament inassolible per la majoria del poble treballador l’assistència de la sanitat privada, fet que explica que el 50% de les persones diagnosticades de malalties mentals es trobin sense ningun tipus de tractament o amb un tractament incorrecte.

La burgesia explotadora i criminal no veu als treballadors res més que eines, com màquines amb les que produir beneficis i així poder-se pagar les seves vides excèntriques i opulenta mentre la major part de la població mundial viu i pateix trastorns físics i mentals que no és més que l’erosió d’un criminal sistema socioeconòmic i una classe social voraç, miserable que no mereix viure, com és la burgesia. Tot això s’extrapola i es projecta a la societat, en els mètodes que ella mateixa proposa de com ser feliç, de com créixer com a persona dins d’ella i si no ho fas és perquè no t’esforces suficientment o no has evolucionat com a individu per arxivar la grandesa. En definitiva, es culpabilitza al treballador del seu fracàs davant d’un sistema criminal que institucionalitza el saqueig i la seva deshumanització, doncs el capitalisme no és més que la legalització i la institucionalització de la impunitat de la burgesia per explotar, robar i sotmetre mitjançant la violència a la classe obrera. Cada dia que passa la soga del capitalisme pressiona més i més el coll del treballador, tant econòmicament com psicològicament. La cultura s’encareix a passos gegants, l’oci es converteix en un plaer residual per la falta de diners, de temps o de tots dos. La burgesia intenta justificar la pobresa i la desgracia de les classes populars en la ganduleria ja que, suposadament, vivim en una meritocràcia en la que obtens els beneficis equivalents a l’esforç que inverteixes en un projecte. Res més lluny de la realitat, els exemples que desmenteixen aquesta meritocràcia són abundants i estan a l’abast de tothom, com l’exemple de que les famílies més riques d’Itàlia actualment son les mateixes que les de El Renaixement, o les proclamades icones burgeses que suposadament han començat de zero, els quals amb un mínim d’investigació es descobreix que els seus “inicis humils” són més falsos que una moneda de tres euros.

Mentre els treballadors passen un mínim de 8 hores al dia, 40 a la setmana treballant (creant la riquesa que es queden uns pocs), guanyant el just per malviure i garantir la reproducció de l’explotació futura, no poden gaudir de la cultura o l’oci i allà on mira no veu més que burgesos amb tots els seus luxes i vicis possibles, mentre que en tots els mitjans possibles li diuen que si ell no els té és perquè és un vago i no s’esforça suficient. Tota aquesta desferra ideològica del Capital s’uneix amb el derrotisme inculcat per l’oportunisme que pretén mostrar a l’obrer que, faci i el faci, no canviarà el sistema, desviant el treballador de senyalar l’arrel del problema – el capitalisme- per garantir la pervivència d’aquest, mantenint als oprimits malalts i decaiguts aprofitant i afavorint a la vegada l’alineació creada pel treball aliè, el qual és descrit per Marx en el seus “Manuscrits d’economia i filosofia” com “un treball extern al treballador, no pertany al seu ésser; en què en el seu treball, el treballador no s’afirma , sinó que es nega; no se sent feliç, sinó desgraciat; no desenvolupa una lliure energia física i espiritual, sinó que mortifica el seu cos i arruïna el seu esperit. Per això el treballador se sent en si fora del treball, i en el treball fora de si”. Per tant, el proletari mai es sentirà complet, lliure o feliç sota el règim capitalista, ja que pateix tots els mals de la societat burgesa i no pot sentir cap dels beneficis que el propi treballador genera, tornant als Manuscrits de Marx que ho torna a descriure de forma precisa quan afirma que “certament el treball produeix meravelles pels rics, però produeix privacions pel treballador. Produeix bellesa, però deformitats pel treballador. Substitueix el treball per màquines, però envia una part dels treballadors a un treball bàrbar, i es converteix en màquines a l’altra part. Produeix esperit, però origina estupidesa i cretinisme pel treballador”. Aquestes paraules, escrites el 1844, ressonen avui més que mai, encara més amb la pandèmia actual, ja que som els treballadors qui fem moure el món, qui creem tota la bellesa i els avenços del planeta però no ho gaudim nosaltres, sinó els paràsits que viuen de la suor dels treballadors i tenen la societat als seus peus com a conseqüència de la violència que exerceixen.

És per això que des del Partit Comunista Obrer de Catalunya proclamem que per poder destruir aquesta alienació, que tortura la ment i el cos dels treballadors, s’ha de destruir aquest sistema econòmic basat en l’esclavitud assalariada, en l’explotació de l’home per l’home i en la transformació del treball en una mercaderia més. Per això, cridem a tots els sectors que conformen el proletariat a unir totes les seves lluites en una única lluita de classes contra el capitalisme, la burgesia i el seu estat conformant el Front Únic del Poble (FUP) que serveixi com instrument i contrapoder de classe per superar aquest règim criminal capitalista i construir el socialisme com la única forma possible que té el proletariat i les classes populars per conquerir la seva emancipació i la seva plenitud. I és que pel proletariat, avui, actuar en llibertat és sinònim de lluitar per conquerir el socialisme, acabant amb el capitalisme, sent essencial per donar fi a la missió històrica que té el proletariat: el desenvolupament del Partit Comunista, del PCOC i del seu partit germà, el PCOE.

Treballador, omple i enforteix les files del PCOC!
Que caigui el capitalisme terrorista i explotador!
Pel Front Únic del Poble!
Socialisme o barbàrie!
Barcelona, 16 d’abril del 2020

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)

El capitalismo destroza la salud mental y física del proletariado

No hace falta hablar con demasiada gente de círculos cercanos, ya sean amigos, familia o incluso tú mismo para darte cuenta de que en el proletariado y demás clases laboriosas proliferan enfermedades tanto físicas como psicológicas, siendo estas últimas igual o más peligrosas que las primeras. Aunque todo esto parezca nuevo y que es a causa de las condiciones materiales del momento histórico que nos ha tocado vivir, lleva presente desde los primeros pasos del sistema burgués.

Ya Friedrich Engels en su gran obra “Principios del comunismo” (1847) habla sobre una de las contradicciones del sistema capitalista. Engels compara la situación social y económica de los esclavos en la antigüedad con la de los proletarios en la sociedad industrial. Los esclavistas se preocupaban de mantener sanos y con vida a sus esclavos, aun siendo legalmente una propiedad de su amo y no ser considerado una persona, ya que querían sacar el mayor provecho de ellos; mientras que en la actualidad los proletarios aun siendo considerados legalmente cómo personas y “supuestamente” iguales a los capitalistas, son considerados piezas del entramado productivo que da igual su salud ni su porvenir, cuando un proletario se erosiona o agota el burgués lo arroja al paro forzoso y lo sustituye por otro, quitándole la forma de conseguir sus medios de supervivencia. Entonces el esclavo tenía una situación social muy baja en comparación con su equivalente actual pero sí que tenía un porvenir asegurado por la clase explotadora, no como los proletarios hoy en día.

Por tanto, no nos debería parecer extraño por desgracia que hoy en día la OMS hable sobre que la depresión la sufran 300 millones de personas en todo el mundo y, de las cuales, el 95% de los casos estén sin tratamiento efectivo, siendo España el 4º país del mundo con más casos. Además, el suicidio es la segunda causa de muerte de personas entre los 15 y los 29 años, siendo 800.000 personas las que perecen por ello al año. Éstos son dos ejemplos de muchos que conforman, tristemente, una larga lista. Los datos son verdaderamente preocupantes y se pueden consultar en esta página o en la propia página de la OMS. Estos datos dan buena cuenta de cómo el sistema de explotación capitalista hace enfermar la salud mental del pueblo trabajador, y su letalidad – fundamentalmente en la población más joven. Sin embargo, y con una sanidad pública desmantelada por los capitalistas, y que la COVID-19 ha descorrido la cortina de su precariedad a ojos del pueblo, se comprueba que la parte encargada de la psicología y psiquiatría en éste país se encuentra completamente desbordada, sin recursos, de tal modo que son las propias políticas sanitarias dictadas por los sucesivos gobiernos del Capital las que empujan a aquéllos que enferman de la mente deban recurrir a la sanidad privada para conseguir un diagnóstico y un tratamiento. ¡Sanidad privada en la que una cita tiene un precio superior a los 60 euros!, y para que realmente el diagnóstico y por supuesto el tratamiento surta efecto se deben realizar sucesivas citas, con lo que se dispara el coste. A tenor de esta realidad, no nos equivocamos si afirmamos que para los trabajadores de este país, los cuales enferman mentalmente como consecuencia de la descarnada explotación capitalista, el cuidado de su salud mental es muy deficiente por parte de los sistemas públicos de salud, siendo un lujo prácticamente inalcanzable para la mayoría del pueblo trabajador la asistencia a la sanidad privada, hecho que explica que el 50% de los diagnosticados de enfermedades mentales se encuentre sin ningún tipo de tratamiento o con un tratamiento incorrecto.

La burguesía explotadora y criminal no ve a los trabajadores más que cómo herramientas, cómo máquinas con las que producirles beneficios con los que pagarse su vida excéntrica y opulenta mientras la mayor parte de la población mundial padece y sufre trastornos físicos y mentales que no son más que la erosión de un criminal sistema socio-económico y una clase social voraz, miserable, que no merece vivir, como es la burguesía. Todo eso se extrapola y proyecta en la sociedad, en los métodos que ella misma favorece de cómo ser feliz, de cómo crecer como persona dentro de ella y si no lo haces es porque no te esfuerzas lo suficiente o no has evolucionado cómo individuo para alcanzar la grandeza. En definitiva, se culpabiliza al trabajador de su fracaso ante un sistema criminal que institucionaliza su robo y su deshumanización pues el capitalismo no es más que la legalización y la institucionalización de la impunidad de la burguesía para explotar, robar y someter mediante la violencia a la clase obrera. Cada día que pasa la soga del capitalismo aprieta más y más el cuello del trabajador, tanto económica como psicológicamente. La cultura se encarece a pasos agigantados, el ocio se convierte en un placer residual, por la falta de dinero, de tiempo o de ambos. La burguesía intenta justificar la pobreza y la desgracia de las clases populares en que se trata de holgazanería o vagancia ya que, supuestamente, vivimos en una meritocracia en la que obtienes los beneficios equivalentes al esfuerzo que inviertes en un proyecto. Nada más lejos de la realidad, los ejemplos que desmontan dicha meritocracia son abundantes y están al alcance de todos, cómo el ejemplo de que las familias más ricas de Italia son las mismas que en El Renacimiento, o los proclamados iconos burgueses que supuestamente han empezado desde cero, los cuales con un mínimo de indagación se descubre que sus “inicios humildes” son más falsos que una moneda de tres euros.

Mientras los trabajadores se pasan un mínimo de 8 horas al día, 40 a la semana trabajando (creando la riqueza que se quedan unos pocos), ganando lo justo para poder malvivir y garantizar la reproducción de la explotación futura, no pueden disfrutar de los goces culturales o el ocio y allá donde mira no ven más que a los burgueses con todos los lujos y vicios posibles, mientras en todos los medios led dicen que si él no los tiene es porque es un vago y no se esfuerza lo suficiente. Toda esta basura ideológica del Capital se junta con el derrotismo inoculado por el oportunismo que pretende mostrar al obrero que, haga lo que haga, no cambiará el sistema, desviando al trabajador de señalar la raíz del problema – el capitalismo – para garantizar la pervivencia de éste manteniendo a los oprimidos enfermos y decaídos, aprovechando y favoreciendo a su vez la alienación creada por el trabajo enajenado, el cual es descrito por Marx en sus Manuscritos de economía y filosofía como “un trabajo externo al trabajador, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí.” Por tanto el proletario jamás se sentirá completo, libre o feliz bajo el régimen capitalista, ya que sufre todos los males de la sociedad burguesa y no saborea ninguno de los beneficios que el propio trabajador genera, volviendo a los Manuscritos de Marx que lo vuelven a describir de una forma precisa cuando afirma que “Ciertamente el trabajo produce maravillas para los ricos, pero produce privaciones para el trabajador. Produce belleza, pero deformidades para el trabajador. Sustituye el trabajo por máquinas, pero arroja una parte de los trabajadores a un trabajo bárbaro, y convierte en máquinas a la otra parte. Produce espíritu, pero origina estupidez y cretinismo para el trabajador.” Estas palabras, aunque escritas en 1844, resuenan hoy más que nunca, todavía más si cabe con la pandemia actual, ya que somos los trabajadores quienes hacemos mover el mundo, quienes creamos toda la belleza y avances de este planeta, pero no los disfrutamos nosotros, sino los parásitos que viven del sudor de los trabajadores y tienen la sociedad a sus pies como consecuencia de la violencia extrema que ejercen.

Por eso es que desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya proclamamos que para poder destruir esta alienación, esta enajenación que tortura la mente y el cuerpo de los trabajadores hay que destruir este sistema económico basado en la esclavitud asalariada, en la explotación del hombre por el hombre y en la transformación del trabajo en una mercancía más. Para ello llamamos a todos los sectores que conforman al proletariado a unir todas sus luchas en una única lucha de clases contra el capitalismo, la burguesía y su Estado conformando el Frente Único del Pueblo (FUP), que sirva como instrumento y contrapoder de clase para superar este régimen criminal capitalista y construir el socialismo como única forma posible que tiene el proletariado y las clases populares para conquistar su emancipación y su plenitud. Y es que para el proletariado hoy, actuar en libertad es sinónimo de luchar por conquistar el socialismo, acabando con el capitalismo, siendo esencial para dar cumplimiento a dicha misión histórica que tiene el proletariado el desarrollo del Partido Comunista, del PCOC y de nuestro partido hermano, el PCOE.

¡Trabajador engrosa y fortalece las filas del PCOC!
¡Abajo el capitalismo terrorista y explotador!
¡Por el Frente Único del Pueblo!
¡Socialismo o barbarie!
Barcelona, 16 de abril de 2020

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)




La salud en el capitalismo está subordinada a los beneficios: las mutuas

La crisis del coronavirus está agudizando todas las contradicciones del sistema capitalista. Toda la superestructura se resiente de esta crisis que afecta profundamente a las raíces de la estructura económica del capitalismo y, con ello, saltan por los aires las instituciones, empresas y organizaciones creadas por la burguesía con el único objetivo de explotar y saquear a la clase trabajadora.

Este es el caso de las mutuas, empresas privadas que hacen de intermediario con las prestaciones económicas y la asistencia sanitaria, cuya rentabilidad se basa en que los trabajadores estén el menor tiempo posible de baja. Las aportaciones, aunque sean empresariales no dejan de ser rentas del trabajo, por lo que es el trabajador, en definitiva, quien paga porque una empresa le impida, en la medida de lo posible o más allá, cogerse bajas cuando está enfermo.

Así, en el caso de un accidente laboral o enfermedad profesional las mutuas se hacen cargo de los gastos, por tanto, cuanto menos tiempo estemos de baja, menos pruebas nos realicen, menos muertes por enfermedades profesionales existan, más beneficio van a parar a los bolsillos de las mutuas. Estas mutuas no dudan en utilizar cualquier método, hasta los más rastreros como la contratación de detectives privados que espíen a los trabajadores de baja, para evitar pagar estas bajas laborales.

La lucha ideológica ha jugado un papel fundamental, como hace siempre, para que estas empresas se hayan asentado, robando a los trabajadores su dinero y su salud. La batalla la ganó la burguesía en este terreno iniciando una campaña de criminalización contra la clase trabajadora inventando el concepto de “absentismo laboral” de los trabajadores, como justificación para que estas mutuas controlasen dicho absentismo, culpando a estos de fingir bajas para no ir a trabajar.

En esta crisis estamos observando cómo empresas y mutuas ponen por delante los beneficios empresariales a la salud. Trabajadores de Ferrovial han denunciado prácticas contra la salud pública y de sus empleados, no tramitando las bajas por “contacto estrecho” con personas infectadas, obligando a ir al puesto de trabajo a las personas con graves patologías a riesgo del propio trabajador, etc. Empresas como Ayesa AT, a pesar de la recomendación del Ministerio de Salud de realizar teletrabajo, está mandando a los trabajadores a realizar sus funciones al centro de trabajo.

El Tribunal de Cuentas ya detectó malversación y fraude masivo a las arcas públicas en 2006 por parte de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y enfermedades profesionales, afectando a todas las mutuas fiscalizadas (8) que sumaban el 53% de las cuotas y el 51% de los trabajadores protegidos. Según el Tribunal las mutuas podrían estar ocasionando un perjuicio de 8.200 millones de euros a la Seguridad Social.

Estas mutuas no han declarado ni una sola muerte por accidente laboral en todo 2006 (año del estudio), año en que el índice de accidentes mortales en España (1.255) era el doble de la media en la UE. También ocultan las enfermedades profesionales, fuente de 10 veces más mortalidad que los accidentes laborales. La razón es sencilla. Así evitan la obligación legal de pagar una pensión laboral, que es mayor que la pensión normal de la Seguridad Social, a los familiares, viudas o viudos o dependientes del trabajador muerto.

En cambio, según el Grupo de Investigación de Salud Laboral de la Universidad Pompeu y Fabra (UPF), en España mueren 14.000 hombres y más de 2.000 mujeres por enfermedades contraídas en el lugar de trabajo, cada año hay 9.400 personas muertas por cáncer, 3.600 por enfermedades cardiovasculares y 1.700 por enfermedades respiratorias contraídas en el lugar de trabajo y ninguna de estas muertes aparece en los registros de las mutuas. Esta ocultación de datos supone que los costes sanitarios que deberían asumir las mutuas laborales recaigan en la sanidad pública, y que el 14% del presupuesto en salud pública de la Comunidades Autónomas sea para atender estas patologías. La UPF estima que este fraude alcanza los 82.000 millones de euros anuales. Las cifras del último informe del Tribunal de Cuentas se quedan cortas.

Las mutuas no son más que lucrativos negocios para unos pocos burgueses que comercian con la salud de la clase trabajadora. El que era gerente de Mutua Universal, Joan Aicart, superaba los 600.000 euros al año de retribución y recibía hasta 3.000 euros por cada reunión de la junta directiva o del consejo a las que asistía además de otro tipo de dietas. A su sucesor se le limitó a poco más de 200.000 euros anuales, cantidad superada en 2008 por Jorge Serra, gerente de Asepeyo (245.000 euros en 2008) o Fernando Eguidazu, gerente de Fraternidad-Muprespa (240.000 euros). Además de los gerentes, los sueldos de altos cargos sobrepasan habitualmente los 150.000 euros en Fraternidad-Muprespa, Asepeyo o Balear y de más de 100.000 en Ibermutuamur, Fremap o Intercomarcal.

Se observa nítidamente como en el capitalismo comerciar con la salud es un negocio rentable, bien visto, promocionado por la burguesía y permitido por el Estado, a tenor de la Ley 35/2014. El capitalista no duda en obtener pingües beneficios de las enfermedades de los obreros a causa de la explotación a la que le somete y de transferir el capital proveniente de las rentas del trabajo hacia sus arcas privadas a costa de toda la clase trabajadora.

Bajo el capitalismo el obrero no tiene derecho a nada. Ni al trabajo, ni a la vivienda, ni a la salud. Solo tiene derecho a ser explotado, cuando y como diga el burgués, el dueño del medio de producción y por un salario cada vez más mísero. Esta crisis está poniendo de relieve todos los engaños y todas las estafas a la clase trabajadora de un sistema capitalista moribundo y putrefacto.

A los trabajadores no nos queda otra solución que barrer este sistema podrido y construir el nuestro, en base únicamente a nuestros intereses como clase, puesto que somos la mayoría. Construyamos un Frente Único del Pueblo donde los trabajadores y el resto de capas populares (pensionistas, jubilados, estudiantes, parados…) podamos decidir nuestro futuro, el futuro del pueblo, librándonos de todas las sanguijuelas que nos chupan hoy la sangre con leyes injustas. Construyamos el vehículo con el que llegaremos a nuestra máxima aspiración, el Socialismo, donde el pueblo sea un único que dirija su designio.

¡No al capitalismo criminal!
¡Construyamos el Frente Único del Pueblo!
¡Por el Socialismo!
Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)