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Resolución del III Pleno Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la situación del proletariado

El proletariado a nivel mundial sufre cada día más los colmillos del capitalismo apretando cada vez más sus carnes. Los pocos derechos que la burguesía cedió con tal de rebajar la concienciación de los trabajadores en el pasado están siendo arrancados a pasos agigantados, el notorio “estado de bienestar” está herido de muerte quedando cada vez más como un mito del pasado y las pensiones, sanidad o educación públicas ya no existirán para el proletariado en activo actual y el futuro, de seguir por la senda impuesta por el capitalismo en su fase de putrefacción.

Está totalmente patente que la clase trabajadora no tiene ni el presente ni el futuro asegurado bajo este sistema, el cual sólo le puede ofrecer guerra, enfermedad y muerte, resumiendo, barbarie. Ante esta situación desoladora el proletariado no está agachando la cabeza en sumisión y desesperanza como nos quieren hacer creer los medios burgueses, las luchas obreras están surgiendo alrededor de todo el mundo y están plantando cara. Ante esto la mayor defensa del sistema no son sus fuerzas armadas ni su constante represión, si no los oportunistas y demás agentes burgueses como ya se recogió en el artículo del partido No faltan luchas obreras, ¡sobran traidores!”.

Estos avances combativos de la clase son cambios cuantitativos lógicos ante la situación de bancarrota total del sistema capitalista en su fase imperialista, pero para llegar a buen puerto se necesita de un salto cualitativo y ese no es otro que la construcción del Partido Comunista que le acompañe, guíe y le dote de armas para enfrentar a la burguesía en todos los ámbitos. Es labor de los comunistas el hacerle llegar la ciencia del marxismo a las masas y dotarlas de la conciencia necesaria para arrancarlas de las manos del oportunismo para que pueda cumplir su misión histórica.

ANTE TODO ESTO, EL III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL RESUELVE:

 

  1. Hay que hacer llegar a la clase obrera un análisis científico, marxista-leninista, sobre su situación y el desarrollo de las distintas luchas obreras.
  2. Concienciar a la clase obrera sobre la necesidad de superar el capitalismo y construir el socialismo, así como ensanchar al Partido con la parte más consciente del proletariado, condición necesaria para que nuestra clase social disponga la única arma efectiva en la defensa de nuestros intereses y aspiraciones clasistas frente al capitalismo, la burguesía y los traidores que tiene ésta a su servicio.
  3. El proletariado se pertrecha en movimiento, luchando a muerte ante los oportunistas, fascistas y demás agentes burgueses que habitan en el movimiento obrero e inoculan la ideología burguesa que conduce al proletariado a la desorganización, atomización y alienación.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español contra la UE y la OTAN

El pasado mes de junio se celebró la Cumbre de la OTAN en Bruselas que sirvió para retratar, nuevamente, el lacayunismo de los estados miembros de la UE a los EEUU, de quien son subalternos. El chantaje norteamericano de imponer aranceles a Europa era la llave para forzar una transferencia de la práctica totalidad del 5% de los PIB de los países europeos hacia la industria militar norteamericana para 2035. Al final todos los países de la OTAN, incluso España, han pasado por el aro norteamericano, por más que diga Pedro Sánchez lo contrario, ya que España ha firmado la Declaración de La Haya que dice “los Aliados se comprometen a invertir el 5 % de su PIB anualmente en necesidades básicas de defensa, así como en gastos relacionados con la defensa y la seguridad, para 2035, a fin de garantizar nuestras obligaciones individuales y colectivas, de conformidad con el Artículo 3 del Tratado de Washington”, sin excepción alguna para España.

Medida que, según reconoce el propio Pedro Sánchez, significa “Pasar del 2% al 5% de aquí al año 2035 exigiría gastar unos 350.000 millones de euros adicionales, que solo podrían conseguirse a base de subirle a cada trabajador y trabajadora los impuestos en unos 3.000 € anuales; eliminar las prestaciones por desempleo, enfermedad y maternidad; reducir en un 40% todas las pensiones, o recortar a la mitad la inversión estatal en educación“. ¡Eso es en lo que está Europa, robar y masacrar al proletariado para enriquecer a EEUU y su industria militar que es adónde irá la práctica totalidad de ese 5% del PIB de los estados miembros de la OTAN! Con esto está todo dicho sobre lo que es la UE, donde fascistas, conservadores, liberales y socialdemócratas abrazan y consensuan las mismas políticas antiobreras demostrándose que todos son iguales de burgueses y de enemigos del proletariado.

Rusia es el argumento magro de los imperialistas norteamericanos, y sus siervos europeos, mejor dicho, la excusa, para empobrecer y someter más al proletariado en los países de la UE, para transferir más rentas desde el proletariado hacia los capitalistas, a costa de incrementar los impuestos a los trabajadores y eliminar subsidios, prestaciones y servicios públicos – o lo que es lo mismo, salario indirecto de la clase obrera -. El salario directo del proletariado se va recortando con el desarrollo tecnológico, que empujará a millones de obreros al paro forzoso y hará que las condiciones de los trabajadores bajen todavía más, empezando por los salarios que serán los grandes sacrificados junto con las pensiones públicas y el empleo.

La guerra de Ucrania ha servido para que los imperialistas europeos liquidaran la industria – fundamentalmente en Alemania – puesto que el encarecimiento del combustible liquida completamente la competitividad de la industria europea en comparación con los países BRICS. Sirvió para tirar los salarios reales por la vía de que la inflación la paguemos íntegramente los obreros pasando a los bolsillos de los empresarios que han engrosado sus beneficios gracias a ello.

El imperialismo norteamericano y sus asociados, o esbirros, se encuentran en un franco declive, por ello no tienen otro camino para sobrevivir que la militarización de la economía y el fascismo para reprimir sin piedad al proletariado.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Exigir la inmediata salida del estado español de la Unión Europea y de la OTAN.
  2. Movilizar a la clase obrera contra la UE y la OTAN, organizaciones que son un peligro para el proletariado en Europa y en el mundo.
  3. Denunciar el oportunismo de todas aquellas organizaciones mal llamadas comunistas y obreras que de verbo dicen estar contra la OTAN y de hecho sirven al imperialismo, son gestores del capital financiero y son fieles lacayos tanto de la UE como de la OTAN, descollando al respecto el PCE, partido que desde el gobierno del estado español, acepta íntegramente la UE y la OTAN y con su concurso en el gobierno, éste ha incrementado como nunca el gasto militar y las aportaciones del Estado español a la organización criminal que es la OTAN.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la necesidad del Frente Único del Pueblo

El desarrollo de las fuerzas productivas hoy es infinitamente superior al desarrollo que éstas tuvieron a lo largo del siglo XX, debido en gran parte a la robotización y automatización de la producción, inimaginables para las mentes de aquéllos que vivieron en el siglo pasado.

La automatización de la producción implica, sin embargo, la negación del capitalismo ya que ataca a la apropiación de la plusvalía generada por el obrero, una parte esencial del sistema capitalista. Con la automatización de la producción se desarmoniza completamente la composición orgánica del capital en favor del capital constante y en detrimento del capital variable que es el que genera plusvalía.

Esta robotización y automatización de la producción implica un cambio en la base económica y, consecuentemente, esta revolución de la base económica también revoluciona la superestructura que la misma engendra. Nos hallamos, en palabras de Marx, en la época de revolución social donde dentro de la formación socioeconómica capitalista se confrontan dos sistemas económicos, el viejo sistema capitalista y el sistema superior que lo sucederá responsable de la armonización de las fuerzas y las relaciones de producción, el socialismo.

El movimiento obrero y huelguístico aumenta, a pesar de los intentos de la burguesía por aplacarlo con la ayuda de sus sindicatos amarillos -siendo CCOO y UGT sus principales puntales-, medios de masas que intentan silenciar las luchas y políticos que encarcelan y reprimen a los líderes sindicales, como recientemente a las “6 de la Suiza”, compañeras y compañero con las cuales nos solidarizamos desde nuestro partido.

La clase obrera en los centros de trabajo, a pesar de su estado de atomización y falta de organización, está comprendiendo poco a poco la necesidad de la pelea. Estas luchas aumentarán en intensidad en tanto se desarrolle la robotización y se vayan destruyendo puestos de trabajo, lo que depauperará más las condiciones laborales y económicas de los trabajadores.

De forma espontánea, pero sin la organización necesaria, sale también el proletariado a la calle en luchas parciales y sectoriales fuera del centro de trabajo. Luchas por la vivienda, por la sanidad, por la educación o por derechos sociales se suceden cada poco tiempo, pero sin la dirección necesaria, que debe aportar el partido Comunista, que le permitiría avanzar.

Hoy el desarrollo de las fuerzas productivas ya no se corresponde con el capitalismo sino con un modo de producción superior, el socialismo, unas fuerzas productivas que han creado las condiciones materiales para el socialismo y que entran en colisión con las relaciones de producción capitalistas. Ahora corresponde acompasar las relaciones de producción a unas fuerzas productivas que chocan con la propiedad privada sobre los medios de producción, la cual objetivamente será arrasada por el desarrollo de las fuerzas productivas.

Y para lograr el socialismo, que es la aspiración del proletariado como clase política, es imprescindible la unidad de la clase obrera, cuestión esta que solo se logrará mediante el fortalecimiento y desarrollo del Partido. Solo la dirección de la clase trabajadora por su vanguardia revolucionaria conseguirá la emancipación del proletariado.

La lucha política, pero sobre todo ideológica, en los frentes de masas y en la calle se hace imprescindible hoy.

A tenor de todo ello, el III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Acentuar el proceso de fortalecimiento ideológico del Partido para que con el ensanchamiento del Partido podamos dar un nuevo salto cualitativo. El fortalecimiento del PCOE hoy es el fortalecimiento de la vanguardia comunista del proletariado en el Estado español.
  2. Priorizar la actividad revolucionaria del Partido así como el trabajo entre las masas. Es necesario realizar un trabajo orientado en desarrollar y dirigir los órganos de poder popular de la clase obrera, ensanchándolos y haciéndolos confluir en un Frente Único del Pueblo que unifique las luchas de los diferentes sectores de la clase obrera en una única lucha de clases contra el capitalismo y la burguesía de tal manera que estos órganos de poder popular de la clase obrera se vayan contraponiendo al Estado burgués y vayan erigiéndose en el embrión del futuro Estado de la clase obrera, piedra angular para imponer la Dictadura del Proletariado.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español contra el genocidio sionista contra el pueblo palestino y por el derrocamiento del estado sionista

El imperialismo es la última fase, y más criminal, del capitalismo. Es la fase del dominio del capital financiero, de la socialización máxima de la miseria y de la privatización máxima de la riqueza, que se concentra en unas pocas manos, de la reacción política y del fascismo que lleva al mundo a la guerra imperialista como única forma de tratar de resolver sus irresolubles contradicciones pues la única manera que la humanidad tiene para salir del atolladero al que el imperialismo moribundo le conduce es la revolución proletaria, es socializar los medios de producción y la riqueza, esto es, la Revolución Socialista como única manera de acabar con la pobreza que, objetivamente, niega el desarrollo y la vida de la humanidad, armonizando fuerzas productivas y relaciones de producción.

Uno de los pueblos que más en sus carnes está sufriendo el imperialismo es el pueblo palestino, donde desde hace más de un siglo, primero el imperialismo británico para defender sus intereses y mantener el control en la zona, y de paso expulsar a judíos obreros de Europa, y después los EEUU, han apoyado la construcción de un estado no judío, sino sionista y  por tanto fascista, el cual lleva décadas asesinando a palestinos y ocupando sus tierras, violentando una convivencia entre comunidades religiosas que convivían en paz en dichos territorios.

El Pueblo palestino lleva siete décadas sufriendo con la pérdida de una ingente cantidad de vidas segadas, deportaciones, ocupaciones y todo tipo de humillaciones por parte del imperialismo, a través del estado sionista. Desde el 7 de octubre de 2023, la agresión contra el pueblo palestino por el fascista estado de Israel ha incrementado su intensidad y está perpetrando un genocidio contra el pueblo palestino, que según las cifras oficiales ha asesinado en este año y medio a más de 58.000 palestinos, que según la prensa israelí (Haaretz) fija esa cifra de asesinados en 100.000 y otras organizaciones humanitarias cifran en torno a los 300.000, por no hablar del más de millón y medio de desplazados y la existencia de casi 6 millones de palestinos refugiados en los países limítrofes según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo.

Esta ofensiva genocida contra el pueblo palestino atiende a los intereses geopolíticos y económicos del capital financiero norteamericano en la zona, que apoyan incondicionalmente y sostienen al estado sionista. Un estado fascista y, por tanto, altamente corrompido, dirigido por un criminal como Netanyahu, que manteniendo el genocidio y asesinando pretende sostenerse en el poder y evitar así los casos judiciales abiertos de corrupción política, fraude, cohecho y otros.

El estado sionista de Israel, no sólo es un estado criminal y genocida con el pueblo palestino, sino también con el propio proletariado de dicho estado – incluidos aquéllos que también pertenecen a la comunidad religiosa judía – que sufre una fuerte represión de dicho estado criminal, siendo también condenado a vivir en unas condiciones socioeconómicas de explotación, precariedad, desigualdad, pobreza y emigración. Israel vive una crisis económica, social y política notable, que se está acentuando con el desarrollo de este genocidio y las guerras contra otros estados de la zona. El coste económico para el estado sionista en la guerra y el genocidio asciende en estos 20 meses a unos 216 mil millones de dólares, y la quiebra social se amplía con los privilegios que tienen los ultraortodoxos y la cada día más precaria vida del proletariado en el estado israelí, tanto judíos como musulmanes.

A pesar del apoyo absoluto de EEUU a Israel, éste se halla en una situación cercana al colapso en términos económicos, políticos y sociales y, además, también se ha comprobado que su fortaleza militar es cuestionada, penetrando los misiles y los drones iraníes en territorio israelí al saturar y driblar las defensas antimisiles, mostrando también la vulnerabilidad militar del régimen sionista. Al igual que EEUU debilitó a sus socios europeos con la guerra de Ucrania, ahora EEUU, en la defensa de sus intereses económicos y geopolíticos está deteriorando y debilitando a su socio sionista.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Trasladar todo nuestro apoyo e internacionalismo al pueblo palestino y su heroica resistencia contra el criminal sionismo y el imperialismo.
  2. Trasladar nuestro internacionalismo al proletariado en el estado de Israel y hacer un llamamiento a éste a levantarse contra el estado sionista y el criminal Netanyahu para derrocar el estado sionista.
  3. Hacer un llamamiento a la unidad del proletariado en Palestina y en el estado de Israel, y a sus vanguardias comunistas, a la unidad por la construcción de un único estado socialista en el territorio palestino donde el proletariado ostente el poder, ajuste cuentas al imperialismo y a los fascistas que hoy les niegan la convivencia en paz, siendo el socialismo y el Estado único socialista en Palestina el único que puede garantizar el desarrollo, progreso y justicia social y la convivencia de todas las comunidades religiosas allí existentes.
  4. Hacer un llamamiento al proletariado de todo el mundo al internacionalismo proletario con sus hermanos de clase palestinos y hebreos, y a realizar todo tipo de acción para acabar con la violencia y el genocidio en la zona, que es sinónimo de alzarse contra el imperialismo y la violencia que éste ejerce contra el proletariado y los pueblos. En este sentido, hacemos un llamamiento al proletariado a unirse y organizarse contra el fascismo y sus estados antiobreros comprometidos con la guerra imperialista y el saqueo, para ello es fundamental la reconstrucción del movimiento comunista internacional que debe desarrollarse en movimiento y en confrontación contra el imperialismo y su brazo dentro del proletariado, el oportunismo.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La problemática de la vivienda en Murcia: El beneficio de los propietarios es la miseria de la clase obrera

La problemática de la vivienda, que cada año se encarece más para la clase trabajadora, es especialmente sangrante en la Región: con más de 100.000 viviendas vacías, es la tercera comunidad autónoma en la que más ha subido el precio del alquiler durante el último año (23,6%). Sólo en mayo de 2025, ha subido el precio del alquiler de la vivienda un 3%, el mayor aumento del país.

El precio del alquiler en Murcia ha subido un 99% en la última década según los portales inmobiliarios, un 20-30% durante los últimos 2 años. El coste del pago del alquiler supone ya más de un 30% del sueldo de los trabajadores en la Región. La situación es aún más grave en aquellas zonas más afectadas por los alquileres turísticos como la Manga, imponiendo precios imposibles de asumir para los trabajadores más precarios. Las ayudas al alquiler prometidas hace ya dos años, que prometían aliviar la carga de los jóvenes incapaces de acceder a una vivienda (las pocas que se han concedido realmente tras superar los laberínticos trámites burocráticos) han acabado en el bolsillo de los propietarios aumentando su beneficio sin paliar en absoluto la situación.

La concentración de la propiedad de la vivienda en manos de los monopolios inmobiliarios ha sido facilitada por las políticas monetarias de los distintos gobiernos de las últimas décadas: El rescate con dinero público que nunca será recuperado a los bancos tras la crisis de 2008, permitió a estos mantener la propiedad de millones de inmuebles, además de expulsar de sus hogares a las familias incapaces de pagar sus hipotecas tras perder sus empleos. Ahora, estos mismos pisos son alquilados por estos bancos y fondos buitres, los mayores arrendadores de España, mientras las familias desahuciadas deben seguir pagando sus deudas por unos hogares de los que se les ha expulsado.

El gobierno de la Región de Murcia sigue la tónica del gobierno nacional, impulsando “ayudas” al alquiler y avales para la compra de vivienda, que lo único que hacen es transferir dinero público a los bolsillos de propietarios, fondos buitre y bancos. Estas ayudas, tienen un proceso de solicitud que se encuentra trabado por laberintos burocráticos interminables, retrasos injustificados y requisitos diseñados para que sea imposible recibirlas. Como ejemplo más claro, el límite al precio de la vivienda alquilada: Sólo puede solicitarse esta ayuda si la vivienda tiene un precio mensual inferior a 600€. ¿De qué sirve esta ayuda si la realidad es que el alquiler de la práctica totalidad de las viviendas en unas condiciones aceptables supera (o dobla) este precio? ¿Y de qué sirve esta ayuda, si la legislación permite al propietario subir el alquiler cada seis meses, aumentando de facto su ganancia por la cantidad de la ayuda, sea esta recibida o no? De esta manera, la burguesía aumenta su beneficio mientras las condiciones de vida de los trabajadores empeoran día a día.

Comprobamos que la vivienda, en manos de la burguesía, deja de ser un derecho para todos los trabajadores para convertirse en otro medio para acumular capital y sangrar a la clase obrera. En el caso del alquiler, la vivienda se convierte en un medio de producción con el que exprimir a los trabajadores, arrebatándole a estos una parte sustancial de su sueldo (más de un tercio en el caso la Región de Murcia) a cambio del “privilegio” de un techo bajo el que vivir. De esta manera, antes incluso de tomar en cuenta el resto de necesidades básicas de las familias de clase obrera, la burguesía ha recuperado buena parte de los sueldos de los trabajadores, impidiendo cualquier clase de ahorro, reduciendo cada vez más el nivel de vida de estos y manteniendo la concentración de riqueza en manos de los explotadores.

Ninguna legislación puede solventar un problema que es un síntoma endémico del capitalismo monopolista. No existe medida o política de los gobiernos de la burguesía que vaya a solventar esta problemática, pues su razón de ser es precisamente facilitar la concentración de riqueza en manos de la burguesía, y mantener indefinidamente el caduco sistema de explotación capitalista. Sólo la socialización de todos los medios de producción, incluido el suelo y la vivienda, en manos del proletariado garantizará a los trabajadores el derecho a tener un techo, a disponer de una vivienda y a no vivir bajo la amenaza constante de que se le arrebate por la codicia capitalista. La organización del proletariado en el Partido Comunista Obrero Español, engrosando y fortaleciendo las filas de la Revolución, es el único medio, la única vía, para tomar estos derechos y defenderlos de la barbarie capitalista.

 

¡POR EL DERECHO A LA VIVIENDA DE TODOS LOS TRABAJADORES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

COMITÉ REGIONAL DEL PCOE EN LA REGIÓN DE MURCIA




Sobre la sostenibilidad de las pensiones y la guerra

Cuando en 2022, José Luís Escrivá, entonces ministro de inclusión, seguridad social y migraciones, dijo que para el sostenimiento de las pensiones en la generación del conocido como baby boom se tendría que elevar el gasto en pensiones hasta el 2.5 % del PIB, los voceros del capitalismo se lanzaron a decir que el sistema de pensiones era insostenible. Ahora mismo lo que se plantea es un aumento del 5% del PIB en defensa que no es otro método que el de transferir dinero público a corporaciones privadas de producción de armamento y ahora sí que es sostenible. Hasta Unai Sordo, secretario general de CCOO, como esbirro del capital, se lanzó a dar recetas y consejos de cómo se debía gestionar el aumento del gasto en defensa. Se habla, para ello, de un amplio recorte en sanidad y educación públicas y un hachazo del 40% en el presupuesto dedicado al pago de las pensiones. Esto hace la radiografía de dos clases sociales cuyos intereses están enfrentados, el capital y la burguesía frente a la clase obrera.

Los intereses del capital y la burguesía no son otros que el acortar la esperanza de vida de los trabajadores y cremar todo el excedente de mano de obra debido a la extrema automatización de la producción en conflagraciones, previa apropiación privada de los réditos del trabajo social. El capital y la burguesía no van a ceder en sus intereses egoístas y se impone la actualidad de Lenin cuando dijo en “Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución proletaria” (1905) “para que los de arriba no sigan viviendo como viven, no sólo es necesario que los de abajo no quieran, es necesario que los de arriba no puedan” y esto demanda un partido comunista de vanguardia que guíe a la clase obrera hacia su misión histórica de sepulturero de la clase explotadora bajo el régimen capitalista.

Para la clase obrera, bajo el yugo capitalista, se aproximan tiempos complicados, de claros retrocesos sociales, laborales y políticos como los que denunciamos más arriba. Para combatirlos es absolutamente necesaria la implicación, militancia, compromiso, solidaridad y conciencia de clase en el PCOE mediante una unidad de acción fundada en el centralismo democrático. Sólo así podremos garantizar el avance real de nuestra organización y el futuro de la clase obrera en un momento en que el capitalismo, en su última fase imperialista, sólo puede ofrecer miseria, depauperación y guerra para la única clase social que produce valor. Por eso, desde el PCOE tenemos claro que debemos terminar con un sistema económico y político que precariza nuestras vidas y que ahora aspira a reducir las pensiones prolongando la edad de jubilación y derivando su presupuesto a intereses bélicos y privados que socializan la pobreza y la muerte sobre la clase obrera. Por otro lado, los intereses de la clase obrera mundial llevan a la confraternidad y la paz mediante el internacionalismo proletario que sólo son posibles mediante la destrucción de los intereses de la burguesía y el capital bajo las directrices del partido comunista hacia la dictadura del proletariado.

 

¡Abajo los recortes para comprar armamento!

¡Por la unidad de la clase obrera!

¡O ellos o nosotros!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Hacia la huelga general política

En este artículo hablaremos de la huelga y en especial de la que se está desarrollando y extendiendo en la actualidad en el Estado español. La huelga es una herramienta legítima que tienen los trabajadores para, no sólo denunciar y dar visibilidad a la explotación, sino para darle al explotador donde más le duele, en su cuota de ganancia. Por eso es el método que más resulta y es donde mayor trabajo de concienciación se puede realizar por la vanguardia revolucionaria sobre la clase obrera. Por su parte, la burguesía, mediante su gobierno, mira de que no sea tan lesiva para sus intereses mediante la imposición de servicios mínimos abusivos, la detención arbitraria de piquetes y la violencia más desbocada contra los huelguistas y manifestantes por parte de los cuerpos represivos que, recordemos, bajo el gobierno más progresista de la historia no se cortó en sacar las tanquetas a la calle en la anterior huelga del metal en Cádiz. Otro trabajo lo llevan a cabo sus medios de desinformación masivos donde en su parrilla no tienen asignado ni un segundo a las huelgas, como ocurre en la actual huelga del metal, o sacando un pequeño corte donde se producen incidentes en un intento de negar la naturaleza política de la clase obrera e intentar dejarlos como meros alborotadores contra los que la policía se ve obligada a actuar con toda su contundencia. Como hemos destacado más arriba, en la actual huelga del metal que ha nacido en Cádiz y se ha extendido ya a Cartagena, aparte de la falta de resonancia de los medios de comunicación, también hemos echado de menos la intermediación de la flamante ministra de trabajo, Yolanda Díaz, que está, por un lado, más preocupada por lavar su imagen en el Caso Cerdán y, por otro lado, con su silencio sirviendo a los intereses de la mano que le da de comer, el estado burgués.

Lenin nos habló en su libro “Qué hacer” (1902) e “Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo” (1920) de superar el economicismo, la reivindicación por una mejora salarial, por la reivindicación política, porque era ésta la que ponía en jaque al sistema de producción capitalista mediante la esclavitud asalariada y desenmascaraba su método de explotación ante las masas obreras. Ahora mismo en el Estado español se cumplen sus predicciones. Esta segunda huelga de los trabajadores del metal que se inició en Cádiz fue aumentando su temperatura y se ha extendido a Cartagena. La huelga, que se inició por demandas económicas, se ha convertido en una huelga política porque los trabajadores no se conforman con mejoras, sino que ponen en cuestión todo el sistema de producción capitalista. El estado, que es un instrumento de represión y violencia organizada de una clase sobre otra, ya pone toda la carne en el asador para defender sus intereses egoístas y empieza abiertamente con su violencia. Este estado burgués, al tener todos los resortes de la información y la violencia organizada, podrá vencer pero, en este caso, no sin hacer amplias concesiones. Además, de ninguna manera podrá evitar la tribuna política en que se ha convertido esta huelga política que los desenmascara ante la clase obrera y que se extienda a otros sectores y territorios. La única ventaja que puede tener el estado burgués es cierto espontaneísmo con el que se conducen las masas obreras, desengañadas de los sindicatos amarillos del gobierno que les abocaron a la huelga, por la falta de un partido comunista que sea su vanguardia y que en nuestro caso, el PCOE, se forja rápidamente. Nuestros camaradas no perderán un segundo y se están templando y educando a la clase obrera en este frente de lucha, para mostrarle a la clase obrera no sólo su número y su fuerza, sino también que todo el rédito del trabajo social les corresponde a ellos. Para ello hay que abolir la propiedad privada capitalista y la esclavitud asalariada mediante la implantación de la dictadura del proletariado, no nos queda otro camino. El PCOE debe así convertirse en brújula de la clase obrera del metal y organizarlos para decirles que no están solos y que no andan para nada equivocados una vez liberados de la batalla ideológica de la burguesía. El PCOE, que se templa en todos los frentes de lucha y se establece como la escuela del proletariado, trabaja para extender esta conciencia en todos los sectores para organizar la huelga general política y recoge lo más fecundo del proletariado revolucionario más avanzado.

                

¡Con el PCOE hacia la huelga general!

¡Por el fin de la esclavitud asalariada!

¡Construye revolución!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Privatización de las eléctricas: Cortes de luz a los barrios obreros

En los barrios obreros de Sevilla, como acontece también en los barrios obreros de otras ciudades en el Estado español, se suceden cortes de electricidad y apagones.

Estos cortes de electricidad castigan a la clase obrera, no sólo a soportar unas temperaturas endiabladas como las que se están dando en nuestra ciudad, sino en nuestros bolsillos deteriorándose los alimentos, y en nuestra salud, pues afecta, con todavía más fuerza, a la parte de la clase obrera que sufre alguna enfermedad como, por ejemplo, la diabetes que requiere del frigorífico para conservar la insulina.

Siempre la luz se va en los barrios obreros como Palmete, Torreblanca de los Caños, Polígono Sur, El Cerro, La Plata o Bellavista, cosa que no pasa en los barrios donde vive la burguesía como Los Remedios, Nervión, El Porvenir o en el Centro. Por tanto, los cortes de luz atienden a un principio de clase: Corte de la luz a los barrios obreros y luz sin restricción alguna para los barrios ricos donde residen los burgueses.

En primer lugar, esta es la consecuencia de la privatización de las compañías eléctricas. Una vez una empresa se privatiza, ésta se mueve por el principio de llenar los bolsillos de dinero no de dar un servicio al pueblo. En este sentido, las infraestructuras eléctricas de los barrios obreros están más deterioradas y desactualizadas por la falta de inversión que la de los barrios ricos de la ciudad donde sí se invierte.

En segundo lugar, la proliferación de la Inteligencia Artificial y de los Data Center (o centros de datos) implican un consumo mucho mayor energía eléctrica – la Agencia Internacional de la Energía estima que en 2026 se duplicará el consumo de electricidad consumida por Centros de Datos – y de agua para refrigerar dichos sistemas. En este sentido el CEO de BLACKROCK, Larry Fink, en marzo de 2025, escribía a sus accionistas indicando que la demanda de electricidad iba a crecer exponencialmente – y mucho más rápido que la construcción de infraestructuras con capacidad para satisfacer ese incremento de la demanda – con lo que habría que decidir si la electricidad irá para calentar o enfriar partes de las ciudades o alimentar eléctricamente el desarrollo tecnológico – Inteligencia Artificial y Centros de Datos – y la respuesta es clara según la propia carta de la cual te extractamos este pasaje: “A corto plazo, más de la mitad de la electricidad que alimenta los centros de datos debe provenir de fuentes gestionables. De lo contrario, el aire acondicionado se apagará, los servidores se sobrecalentarán y los centros de datos se cerrarán”. Los capitalistas han elegido: quitarle la electricidad a la clase obrera.

Recuerda que BLACKROCK es un fondo buitre norteamericano que, en el Estado español es el mayor inversor en empresas privadas con 68.000 millones de euros invertidos, estando sentado en el consejo de administración de 20 de las 35 empresas del IBEX-35. También controla 20.000 millones de euros de deuda pública española. BLACKROCK controla empresas como IBERDROLA, NATURGY, REPSOL, ACS o TELEFÓNICA y tiene una participación significativa en el Banco de Santander, Banco de Sabadell y en el BBVA.

No es casual que los barrios obreros de Sevilla y de las grandes ciudades se queden sin luz ante situaciones de mayor consumo eléctrico, como acontece en las olas de calor o de frío. Es una decisión de clase. Y a los que han entregado el país, los capitalistas españoles y sus gobiernos títeres de PP y PSOE y sus privatizaciones, dictadas desde EEUU y la UE, han decidido que entre sus beneficios y la vida de la clase obrera, prevalecen los beneficios del gran capital.

La solución no pasa por manifestarse ante ENDESA o poner reclamaciones ante los verdugos que nos desprecian y escupen, sino por la organización de los barrios obreros contra el sistema capitalista y contra el Estado español, que es el instrumento de opresión y saqueo con el que los capitalistas someten al pueblo.

O se socializan las empresas, se mete en la cárcel a todos los canallas que han robado absolutamente todo al pueblo español – todos los que defienden el capitalismo – y los obreros luchamos por la conquista del poder político para imponer el socialismo o nos machacarán como están haciendo hasta ahora.

¡Unidos y organizados somos más fuertes que ellos! ¡O ellos o nosotros!

¡Fortalece la Revolución Proletaria, organízate en el Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)!  

¡Socialismo o Barbarie!

 

Sevilla, 3 de julio de 2025

 

COMITÉ PROVINCIAL DE SEVILLA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Cinco muertes ya al principio del verano

El verano ha empezado fuerte en el Estado español y Europa Central con temperaturas que han batido récords. Es una tónica general el progresivo aumento de las temperaturas debido a la progresión del cambio climático y, en este contexto, lo que no es normal es que no se hayan tomado medidas para proteger la vida y la salud de los trabajadores. En lo que llevamos de ola de calor han muerto ya cinco trabajadores a consecuencia de las condiciones extremas a las que se les obliga a trabajar, circunstancia totalmente previsible que hace completamente evitables las muertes, y que no serán las últimas mientras el calor nos acompañe. La última es una mujer que trabajaba para el Ayuntamiento en la limpieza de las calles de Barcelona, víctima de un golpe de calor y que llevaba cinco días denunciando a sus superiores las condiciones en las que se le obligaba a trabajar.

Por otro lado, la burguesía sigue avanzando en mejorar sus objetivos de explotación laboral poniendo en duda las incapacidades temporales y denunciando sin ningún tipo de base que el 20% de las bajas son fraudulentas como si no tuviera en su mano la posibilidad de hacer despidos procedentes si eso fuera demostrable. Se trata de sembrar la amenaza para que la clase obrera tenga sobre su cabeza la Espada de Damocles del despido y la pérdida de su puesto de trabajo en un contexto de inflación y de retroceso en los derechos de los trabajadores.

Por un tercer frente, la burguesía amenaza de nuevo a la clase obrera mediante el abaratamiento del despido, siendo que en el primer trimestre de 2025, el coste medio de los despidos en todos los sectores de la actividad económica se ha reducido un 31,3% al compararlo con el mismo periodo de 2021, año en el que entró en vigor la reforma laboral de la flamante ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Este abaratamiento se explica principalmente por dos factores combinados: la mayor concentración de despidos en sectores con salarios bajos y el aumento de los contratos cortos, a veces incluso de días o de horas.

Crear incertidumbre en el puesto de trabajo es la herramienta de presión que lleva a cabo la burguesía para imponer la rentabilidad por encima, incluso, de la vida humana. En este punto, en la clase obrera amplios sectores están todavía desmovilizados, lo que permite a la burguesía imponer su violencia a capricho sobre las masas trabajadoras mediante la violencia política y económica y por eso puede seguir legitimando, mediante una justicia de clase, todo tipo de agresiones, incluso encarcelamientos y asesinatos en el puesto de trabajo, y para defenderse la clase obrera no tiene otra herramienta que la organización y, como decía Lenin, la audacia. Desde el PCOE desearíamos que la mujer de Barcelona fuera la última víctima mortal de unas condiciones de trabajo inasumibles, pero mientras la clase obrera no tome conciencia de sus intereses y de su fuerza, la burguesía seguirá siendo la clase social más criminal que ha parido la historia. Ante esta tesitura, la única salida de la clase obrera es romper con el modelo económico capitalista para implantar la dictadura del proletariado, democracia para la inmensa mayoría trabajadora y dictadura para la minoría explotadora. Para su dirección y organización el proletariado necesita su partido de vanguardia, el PCOE. Por eso, dado el grado de violencia y manipulación que nos ofrece el capitalismo para justificar sus fines, muertes y atropellos, la única solución es el fortalecimiento del PCOE con la adhesión del proletariado revolucionario en sus filas. Sólo el socialismo, que trae unas relaciones de producción nuevas y que concilian los intereses de la clase obrera mundial con la destrucción de la propiedad privada capitalista, es el método para terminar con su violencia, sus muertes y todas las secuelas que trae aparejadas este sistema productivo criminal.

 

¡Construye revolución!

¡Únete a nuestras filas!

¡Socialismo o muerte!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




No faltan luchas obreras, ¡sobran traidores!

En muy poco tiempo están teniendo lugar huelgas en distintos puntos de España. No es casualidad que en una etapa tan crítica para el capital, con una bancarrota que empuja a la guerra entre potencias imperialistas que usan terceros estados como tablero, se perciban las ascuas de la lucha de clases. El contexto actual, que evoluciona inexorablemente hacia continuas crisis cada vez mayores, genera fricciones entre los intereses de los explotados y de los explotadores. ¿Pero hasta qué punto estas condiciones llevan a los obreros a una lucha de clases consciente contra el capital? ¿Cuenta la clase obrera con guías adecuados?

A continuación se pondrá el foco únicamente en el mes de junio y en algunas de las luchas obreras (no todas, puesto que son demasiadas) que están teniendo lugar, pues es necesario mostrar que es un mito el concepto que se tiene de la clase obrera, esencial para dividirnos, y que cuenta que los trabajadores no mueven un dedo por sus intereses ni tienen ningún tipo de inquietud ante los abusos percibidos, dejándose pisotear. El relato es falso y el diagnóstico erróneo.

Las luchas que más destacan actualmente, por su infatigable combate contra la represión policial y su integridad en las reivindicaciones, son las huelgas del metal en Cádiz y Cartagena. En Cádiz los dos sindicatos mayoritarios de la patronal, UGT y CCOO, están en desacuerdo en lo que respecta a las condiciones del nuevo convenio que se ha de negociar. CCOO apuesta por seguir a los obreros en su firme y resuelta lucha para conseguir una serie de mejoras, pues entiende que el hastío ha hecho explotar a los trabajadores y la mejor fórmula para ganarse su confianza es legitimar su pulso, hasta que lleguen a los objetivos que se han marcado y pueda restaurarse la “paz social”. UGT, sin embargo, apuesta por la “moderación”, e incluso el rechazo del enfrentamiento contra las fuerzas represivas, buscando un camino más corto (y más revelador). Respecto a esto último, el representante de UGT dijo recientemente en una entrevista lo siguiente: “Este es un convenio de futuro, de paz social y definitivo para no escuchar ninguna vez más hablar del metal en las condiciones que se habla actualmente […] Lo que queremos en Cádiz es trabajar, tener un convenio bueno y desarrollar nuestro trabajo con normalidad”.

 

¿Qué deja entrever la anterior declaración? Simplemente lo que en realidad quieren estos sindicatos al servicio de la burguesía: la conciliación de clases que da la ventaja definitiva al capitalista. En este sentido, UGT ya habla del convenio como un camino hacia la paz social y que es “definitivo”, para que los trabajadores, según su razonamiento, no vuelvan a quejarse y hagan su trabajo con “normalidad”, es decir, aceptando el trabajo asalariado y no aspirando a nada más que ir a remolque de los acontecimientos, siempre por detrás de los intereses del patrón y que el convenio permita un tiempo suficiente para ablandar a los obreros y que legitimen sin remedio la propiedad privada de los medios de producción.

Para aclarar más la situación hay que poner la vista, a continuación, en la huelga del metal de Cartagena. Los sindicatos de la patronal están metidos de nuevo en la ecuación, pero en este caso se invierten los papeles: UGT apoya la huelga y sigue a los trabajadores en su pulso al patrón, mientras que CCOO ha querido el camino más fácil y se ha desmarcado de la lucha, alegando que los obreros son poco numerosos y más vale aceptar sentarse con el burgués cuanto antes. ¿Qué ha cambiado? ¿Cómo es posible que CCOO tenga tan claro en un lado que los trabajadores han de luchar contra el empresario, y en otro, donde también pisotean los derechos de los asalariados y estos se han levantado, declarar que no merece la pena? ¿No es, acaso, meta suficiente representar a los obreros en su justa causa?

Claramente, los sindicatos amarillos compiten por atraer a los trabajadores hacia su red y llevarse beneficios por “representarlos”. Sencillamente, intentan conseguir lo mejor para sus bolsillos y privilegios, y mientras en Cádiz CCOO ha conseguido aferrarse a un jugoso huésped de tamaño provincial, en Murcia no le sale a cuenta el esfuerzo por ser más local, cosa que ha aprovechado UGT y ahora solo resta competir ante los medios de manipulación de masas vendiendo discursos.

También pusieron fin a la huelga de Cantabria, con un incremento salarial del 3,5% para 2025 y para los tres siguientes años se ha pactado un incremento salarial ligado al IPC más 0,7%, sin tener en cuenta, obviamente, que suele medirse arbitrariamente la inflación. Por otro lado, se reconocerá algo tan elemental como la enfermedad profesional como accidente laboral, se incrementa un 5% el plus de nocturnidad y la póliza de seguros en 6.000 euros más. Demasiado bajo dado lo que producen los obreros en este sector y, por tanto, la enorme cantidad de plusvalor que se extrae de su trabajo, pero podría considerarse una victoria momentánea si no suscitara la siguiente pregunta: ¿con estos sindicatos se considera un logro para los trabajadores, o para los empresarios?

Estos sindicatos lideraron la mesa de negociación que frenó la huelga de la hostelería en Las Palmas, que iba a tener lugar en Semana Santa. Celebraron haberla parado gracias a favores a la patronal, como la “recuperación” del poder adquisitivo, con un 9% a repartir en 12 meses, eliminar el turno partido solo en algunos casos, compensar cuando no se respeten los descansos (es decir, se seguirá permitiendo) y cobrar 650 euros extra en mayo en aquellos casos en que se haya prestado trabajo efectivo, lo cual quiere decir que los abundantes trabajadores de baja médica, debido a las penosas condiciones del sector, se encontrarán con dificultades para cobrarlo.

¿Por qué mencionar este caso que tuvo lugar en abril? Porque los sindicatos que se ajustan al marco burgués han dividido dos provincias pertenecientes a la misma comunidad autónoma donde impera la precariedad, cuando la lucha tendría que haber sido conjunta. En una han apagado rápidamente el fuego y en la otra aún no se habían dado las condiciones para ello, pero han usado la engañosa “recuperación” del poder adquisitivo que no es más que actualizar la precariedad y ponerla más cerca del nivel de inflación. Por otra parte, los gastos no van disminuyendo, sino al contrario; la burguesía propietaria de todos aquellos frutos del trabajo necesarios para vivir exige cada vez más. En Santa Cruz de Tenerife se ha tardado más tiempo en llegar a un punto tolerable, pero ya hay un acuerdo liderado por Intersindical Canaria y UGT con la patronal, en el que se establecen subidas salariales del 13% para el sector alojativo, y del 9% para la restauración y el ocio, en tres años, con una cláusula de “paz social” en el que se comprometen a no hacer más huelgas durante la vigencia del convenio, con lo cual son migajas a cambio de silencio y resignación, siendo esto la norma y no la excepción.

Por su parte, en Iberdrola ha tenido lugar la primera huelga de su historia este mes de junio. Ha tenido un alto seguimiento en varias localidades. UGT, CCOO y ELA dirigen las convocatorias, y es tan lamentable el panorama que declaran lo siguiente: “es absolutamente incomprensible que una compañía que gana 5.600 millones, con una previsión de llegar a 8.000 millones de beneficio en este año, planteé para su plantilla unos incrementos salariales que, en ninguno de los escenarios, van a alcanzar el IPC” y dicen que la patronal debe “bajar a la realidad y ver que la plantilla se está movilizando por un mínimo”. ¿No es absolutamente miserable encabezar una huelga histórica para pedir abiertamente limosnas? ¿Esas gigantescas ganancias de los empresarios son legítimas, cuando se deben al trabajo de los obreros?

En Albacete, se había anunciado huelga de limpieza viaria y recogida de basuras para junio y septiembre. Se ha desconvocado por la mano de CCOO y STAS, que admiten que lo conseguido no es lo esperado, pero que es satisfactorio, siendo la subida salarial el primer año (2025) un dos por ciento, el segundo año un tres por ciento, el tercer año un cinco por ciento y el mes de enero de 2028 el dos por ciento. Declara CCOO: nos habíamos marcado como una línea roja no bajar del cuatro por ciento y es algo que hemos conseguido”. ¿Quién decide, y en base a qué criterios, que tan bajo porcentaje de incremento salarial es “satisfactorio”? En todo caso, lo es para una de las partes en conflicto, pero no precisamente para los obreros.

La huelga de transporte de Acotral, también en junio, se debe a la opacidad de un nuevo convenio que la patronal ha firmado con CCOO, el cual no ha sido mostrado a los trabajadores; abundan los cambios unilaterales sin preaviso en jornadas, turnos, descansos, rutas, etc. Tampoco se respetan descansos, hay falta de medios técnicos y exigen un canal participativo de negociación.

En Navarra, BSH cerrará la planta de Esquíroz, aplicando un ERE a más de medio millar de trabajadores. UGT y CCOO encabezan el comité de empresa y negociarán el despido colectivo, del cual sacan tajada estos caballos de Troya de la patronal. El Gobierno de Navarra tiene como respuesta frases abstractas y le traslada su “solidaridad y empatía”, lo cual es una auténtica burla viniendo de los representantes de la burguesía. Se han producido en los últimos meses bajas por depresión, ansiedad e incluso episodios cardíacos, debido a la incertidumbre y malestar generados. No constan pérdidas en la empresa, por lo que todo indica que serán reemplazados por la automatización o que se trata de una deslocalización.

Por último, cabe destacar la huelga de los maquinistas de Ouigo, que se han levantado por el despido injustificado de uno de los trabajadores, y por el pisoteo continuo de la empresa en lo que respecta a sus derechos y el incumplimiento del convenio. Es solo un ejemplo entre muchos de solidaridad obrera.

Como se ha señalado en el presente comunicado, ha habido muchas más huelgas en este mes de junio en distintos puntos del país. ¿Qué conclusión se puede sacar de estos hechos? La clase obrera no es sumisa ni agacha la cabeza ante el patrón. Ocurre que sin una vanguardia revolucionaria no pueden ver el camino de su emancipación, sino solo de batallas pequeñas para no hundirse completamente en la miseria que la rodea. No se trata de una ceguera por falta de capacidad, sino por desconocer el funcionamiento del capitalismo; por no conocer su papel en la sociedad de clases, ni a su enemigo de clase ni la alternativa que ya hoy se puede alcanzar sobradamente. Estando inmersa en la sociedad burguesa y la total contaminación de la ideología de la misma, requiere que algo externo la mueva y la arranque de las garras de la alienación. Ese algo es el partido comunista.

Es evidente que los medios de manipulación de masas no van a dar visibilidad a las luchas obreras, pues no conviene poner sobre la mesa la contradicción capital-trabajo. Solo en casos extraordinarios que puedan destacar y sean difíciles de ocultar, como las huelgas del metal, pueden mostrarse, pues realmente puede servir para criminalizar la lucha contra la represión y como una supuesta prueba de que no ocultan los conflictos, para así dar la interpretación que conviene y más si los sindicatos amarillos tienen la batalla controlada. No nos dejemos engañar; continuamente los obreros se enfrentan a la patronal, y solo hace falta encender la chispa para que tenga lugar un pulso colectivo contra el empresario.

El Partido Comunista Obrero Español apoya todas las huelgas obreras, pues siempre las luchas de los trabajadores son legítimas, a diferencia de los intereses de la burguesía. Es imprescindible el apoyo y la solidaridad con todos nuestros hermanos de clase en su combate contra los empresarios; es mentira que se hayan apagado las ascuas, y hay que canalizar la indignación que se va materializando en la lucha hacia la unión de estas en una contra el capital. Pero, en estos casos donde los guías son los sindicatos amarillos, o aquellos que no desafían en nada al capital, ¿qué debemos aprender?

Cuando se hacen ciertas concesiones a la clase obrera, siendo más visible cuando los sindicatos amarillos tienen control, el objetivo no es más que apaciguar la lucha y no permitir que se salga de los márgenes burgueses. Es inevitable llegar a un punto en que se está al borde de la ebullición y los capitalistas deben enfriar los ánimos a medida que se cae a trozos su sistema. La burguesía tiene una excepcional capacidad de adaptarse a las situaciones, pues tiene conciencia de clase, enormes recursos materiales y el poder de las instituciones para ello, y es por eso que saben de qué manera llevar el descontento y presentarse como aliados. Incluso en las huelgas del metal, con su ejemplar resistencia ante las fuerzas represivas y su firmeza en las reivindicaciones, ¿no han sido engañados los trabajadores por CCOO y UGT, ampliamente conocidos por sus traiciones y su servicio a la patronal?

Por otro lado, a la burguesía, a veces, más le vale ceder en algunos puntos pequeños para salvar grandes ventajas, a la vez que, con una nueva legislación, controla a sus rivales en el mercado y tiene una nueva arma arrojadiza usando el control del Estado, y por la vía legalista mantiene a raya a los obreros, a los que hacen creer que han alcanzado la meta necesaria. También saben que con ello caerán pequeñas y medianas empresas, que son clientes de los monopolios, y solo se transferirán recursos públicos a aquellas que ya sean solventes y puedan seguir comprando en masa otra temporada. Pero el capital tiende a concentrarse en cada vez menos manos y todas las contradicciones se agudizan, ya que los desposeídos tenemos cada vez menos a pesar de producirlo todo, y ante nuestros ojos se presentan las dificultades ineludibles de satisfacer necesidades básicas.

Todo esto se refleja en las numerosas huelgas que desmontan el relato de que la clase obrera está muerta. La clase obrera sólo necesita alcanzar la conciencia de clase y ver claramente a su enemigo y la salida a este sistema criminal de explotación y opresión. Es menester que los trabajadores den ya la espalda a los sindicatos traidores, y así unir sus fuerzas y sus luchas en los centros de trabajo a través de los sindicatos de clase y combativos, que puedan elevar su conciencia hacia la verdaderas batallas que pondrán fin a la barbarie y a la miseria; la lucha por el poder político, en la cual es imprescindible el partido de la clase obrera; el partido revolucionario que ha de guiar a las masas hacia la ruptura con el capitalismo y la construcción del socialismo. Hacemos un llamamiento a engrosar las filas de nuestro partido, con el fin de organizar a los obreros en su camino hacia la emancipación y la democracia obrera, donde los reprimidos sean los que hoy son parásitos opresores.

 

¡Por la organización de nuestra clase!

¡Abajo los sindicatos amarillos!

¡Por la revolución proletaria!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español