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Por un año 2021 de lucha y de victorias: “Si el presente es de lucha, el futuro es nuestro”

En Madrid, a 28 de diciembre de 2020

 

Camaradas,

Acabamos 2020 y corresponde compartir un somero análisis de la situación para perfilar los principales retos del próximo año y posicionarnos ante ellos.

2020 será recordado como el año de la pandemia de la COVID-19, pero mucho más allá de los meses de confinamiento y los más de millón y medio de  fallecidos en el mundo –todos ellos y ellas con nombres y apellidos – que jamás habremos de olvidar, debiera quedar en nuestras memoria colectiva, como recuerdo imborrable del horror y aprendizaje concreto de la lucha de clases,  la manifiesta incapacidad del capitalismo para abordar con criterios sociales una emergencia sanitaria y resolverla atendiendo las necesidades de la población. Quienes han muerto son nuestros hermanos y hermanas de clase y lo han hecho por culpa de los recortes en sanidad y las privatizaciones, en definitiva, por la esencia del capitalismo.  Nunca lo olvidemos para que jamás decaiga nuestro odio de clase.

Pero más allá del fracaso del capitalismo en su gestión de la pandemia, queda la evidencia de un sistema senil que se hunde empujándonos a un callejón sin salida, plagado de innumerables contradicciones que, determinadas todas ellas por la principal e insuperable existente entre el carácter cada vez más social de la producción y la propiedad privada de los medios de producción, convierte la lucha por el Socialismo en una urgencia inaplazable para la Humanidad.   Ninguna de las quiebras económicas y sociales que se han manifestado exponencialmente a lo largo de este año, tanto en la base económica como en la superestructura del sistema, tienen su origen exclusivo en la pandemia sino que todas ellas responden a la crisis estructural de un sistema económico totalmente caducado. Tampoco lo olvidemos.

Unir a las masas, al pueblo organizado, al calor de las consignas de su vanguardia para asestarle al poder burgués el golpe definitivo, es la tarea que asumimos con la responsabilidad propia de militantes de la Revolución y la superioridad que nos confiere estar organizados en un Partido Comunista.

Luchamos para vencer, para dirigir la clase obrera en el proceso revolucionario por su emancipación, conducirla a la conquista del poder y organizar la sociedad de conformidad a las necesidades actuales del desarrollo práctico de la Dictadura del Proletariado; y lo hacemos con la inteligencia táctica y la firmeza estratégica que nos da la fidelidad absoluta a los principios.   Solo la dirección política de las masas por una organización revolucionaria Marxista-Leninista, es garantía de triunfo.  Así lo ha demostrado la Historia y ningún falso atajo nos sacará del camino de la Revolución Socialista.

Sabemos que la Unidad Comunista es necesaria para recorrer el camino de la Victoria e imprescindible para conformar la unidad revolucionaria del proletariado. Misión en la que estamos comprometidos nuestros Partidos, tanto el PCPE como el PCOE.  Una vanguardia formada con la experiencia concreta de la lucha de clases y armada con el reconocimiento de las masas que identifican en cada uno de nuestros/as militantes a un profesional de la Revolución.   Fusionar el Socialismo Científico con las masas laboriosas dotándolas de dirección revolucionaria y del modelo organizativo de la nueva sociedad libre de explotación capitalista, es la función del Partido Comunista, es nuestra misión revolucionaria y nuestro compromiso histórico como vanguardia revolucionaria de la clase obrera, como militantes organizados en el Partido.  Fundamentado en el Centralismo Democrático, como expresión de la superioridad incuestionable de la mayoría y la autoridad de los órganos, reivindicamos la actualidad del Partido de Nuevo Tipo Leninista frente a cualquier enésimo intento liquidacionista del mismo. El Partido de Nuevo Tipo Leninista no sólo es el encargado de fusionar el socialismo científico con el movimiento obrero, sino que es el embrión de la nueva sociedad y asumimos una Cultura Revolucionaria que solo concibe como timón de todos nuestros actos la más estricta Ética Revolucionaria.  Si no nos vale nada de esta sociedad degradada y corrupta, fundamentada en la explotación de la clase obrera y demás clases populares, menos aún podemos abrigar nada de ella en nuestro seno partidario.

Si luchamos con estas referencias, solo podemos avanzar, y darle la vuelta a la experiencia negativa de un año en el que los capitalistas han abolido en gran parte la libertad de movimiento, de reunión y de manifestación de la clase obrera mermándose también parte de nuestra capacidad de combate.

Convirtamos 2021 en un año de movilización y de desarrollo de las estructuras de organización obreras y populares.  Unamos la lucha de los centros de trabajo, de los barrios obreros, de los pensionistas, de la juventud obrera, de la mujer trabajadora, de los estudiantes, de defensa de la sanidad y la educación pública, de las naciones oprimidas y postergadas, del antifascismo en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado para construir la alternativa: El socialismo y el Estado proletario. En ese proceso dialéctico de lucha, sin excusas, tiene que estar la militancia comunista a la cabeza, siendo la referencia inequívoca de los elementos más avanzados de nuestra clase.  Acabamos de analizar el grado de descomposición y crisis del sistema, nada puede impedir a un/a militante comunista encontrar un espacio de lucha; ninguna célula puede dejar de interpretar las claves de la formación social concreta sobre la que interviene, sin concluir acuerdos que permitan nuestra intervención política en ese espacio determinado.

Camaradas, no dejemos de ocupar el espacio que nos corresponde como militantes de la REVOLUCIÓN.

Camaradas, hagamos avanzar en el 2021 el proceso de unidad emprendido por nuestros dos Partidos y ampliemos la fuerza, implantación e influencia comunista en el Estado español. El avance del proceso histórico que nuestros partidos han emprendido en el año 2020 sabiendo leer correctamente la necesidad histórica de la Unidad Comunista como condición esencial para que la clase obrera pueda cumplir con su misión revolucionaria requiere del compromiso y la dedicación de toda la militancia. Y para ejemplificar todo lo expresado y manifestar el compromiso firme de ambos partidos con el Acuerdo y el Protocolo suscritos en julio de 2020, los camaradas Secretarios Generales del PCPE y del PCOE enviamos un fraternal abrazo comunista a la militancia del PCPE y del PCOE y os deseamos un feliz año nuevo.

Un año 2021 de lucha y de victorias por la conquista del Socialismo recordando la frase que expresaba nuestro admirado camarada Che, “si el presente es de lucha, el futuro es nuestro”.

 

¡POR EL SOCIALISMO Y EL COMUNISMO!

¡POR LA UNIDAD COMUNISTA!

¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!

Francisco J. Barjas Fernández / Julio Díaz

Secretario General del PCOE / Secretario General del PCPE




Los servicios públicos sirven al Capital [ESP/GAL]

El pasado 18 de diciembre se celebraba en A Coruña un mitin del Partido Popular donde asistirían el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Nuñez Feijóo, y Pablo Casado, así como otras personalidades del partido heredero del franquismo como pueden ser el secretario general del PPdeG Miguel Tellado o el presidente provincial de A Coruña Diego Calvo.

Este acto levantó gran atención de los medios de comunicación por el incumplimiento de las medidas sanitarias relativas a la pandemia (uso de máscaras, distancia de seguridad…). Aun así, las consecuencias jurídicas de ese acto fueron nulas. Teniendo en cuenta que en el mes de Noviembre la Xunta de Galicia hacía público el régimen sancionador en el que se establecían diversas multas económicas por incumplir la normativa relativa a la pandemia, podemos comprobar para quién se dictan las normas y quiénes son los que tienen la obligación de cumplirlas: el pueblo trabajador.

Mientras en las ciudades gallegas el aparato represivo trabaja incesantemente por sancionar a cualquiera que pasee por la calle, a una media de 54 multas covid al día, aquellos que son fieles marionetas del capital, como cargos del PP, tienen completa libertad para realizar lo que deseen sin tener ninguna repercusión, pues el aparato burgués del Estado hace la vista gorda para los que se arrodillan ante él. Una vez más, la judicatura muestra su carácter de clase.

Sin embargo, esto no acaba aquí. Como ya hemos dicho muchas veces, la consigna escuchada miles de veces que reclama en abstracto servicios públicos de calidad está ignorando que bajo el capitalismo esos servicios están al servicio de las clases poseedoras, por lo que en ningún momento será algo que satisfaga los intereses de la mayoría de la población, de los trabajadores. En este claro caso de discriminación de clase podemos verlo perfectamente.

Actualmente, y como medida para que los datos oficiales se reduzcan, la proporción de pruebas para detectar la COVID-19 es cada vez menor. Así, al no hacerse pruebas, las altas hospitalarias de coronavirus aumentan, a la vez que lo hace el riesgo para el resto de población. Del mismo modo, quien está confinado a la espera de una PCR que nunca llega sale mucho más barato que hacerle las pruebas correspondientes para asegurar su estado de salud y el de las personas de su entorno.

Claro está, quien siempre tiene a su servicio las máximas garantías son los políticos burgueses, puesto que sin ellos la manipulación política e ideológica del capital es imposible. Así, las pruebas para el mitin del PP que mencionamos anteriormente en este comunicado se hicieron inmediatamente a todos los asistentes, el sistema sanitario público burgués acudió a socorrerlos en su totalidad. Como vemos, el carácter de clase está presente en todas las facetas e instituciones del Estado. Mientras empresarios y políticos celebran fiestas con condiciones sanitarias cuestionables, el pueblo sufre todas las consecuencias de una crisis sanitaria y económica casi sin precedentes en la historia del capitalismo.

Este sistema social y económico no se puede reformar porque está podrido hasta la médula. Las contradicciones van mucho más allá de la contradicción principal (desarrollo de las fuerzas productivas frente a la propiedad privada de los medios de producción) y se extiende a todos los aspectos de la vida cotidiana. La lógica del Estado burgués, gobierne quien gobierne, es la de convertir el dinero público en beneficio privado. Y esta forma de actuar ocurre también en la Sanidad, en la Judicatura y en el resto de los servicios públicos.

Solo el pueblo trabajador es quien ha de unirse y librarse de sus propias cadenas. Y para que esto sea posible, la unidad de los comunistas tiene que ser la norma tanto en el Movimiento Comunista Español como Internacional. El socialismo es la única salida a esta crisis y destruir el capitalismo es una condición indispensable para conseguir esto.

 

¡Por la construcción del Socialismo!

¡Por la Unidad de los Comunistas!

 

Comité provincial del PCOE en A Coruña

Os servizos públicos serven ao Capital

 

O pasado 18 de Decembro celebrábase en A Coruña un mitin do Partido Popular onde asistirían o presidente da Xunta de Galicia, Alberto Nuñez Feijóo, e Pablo Casado, así como outras personalidades do partido herdeiro do franquismo como poden ser o secretario xeral do PPdeG Miguel Tellado ou o presidente provincial de A Coruña Diego Calvo.

Este acto levantou unha grande atención dos medios de comunicación polo incumplimento das medidas sanitarias relativas á pandemia (uso de máscaras, distancia de seguridade…). Ainda máis, as consecuencias xurídicas dese acto foron nulas. Tendo en conta que no mes de novembro a Xunta de Galicia facía público o réxime sancionador no que se establecían diversas multas económicas por incumplir a normativa relativa á pandemia, podemos comprobar para quen se ditan as normas e quenes son os que teñen obriga de cumplilas: o pobo traballador.

Mentres nas cidades galegas o aparello represivo traballa incesantemente por sancionar a calquera que pase pola rúa, a unha media de 54 multas covid ao día, aqueles que son fieis marionetas do capital, coma os cargos do PP, teñen completa liberdade de realizar o que desexen sen ter ningunha repercusión, pois o aparato burgués do Estado fai a vista gorda para os que se axeonllan ante el. Unha vez máis, a xudicatura mostra o seu carácter de clase.

Sen embargo, isto non remata aquí. Como xa falamos moitas veces, a consigna escoitada milleiros de veces que reclama en abstracto servizos públicos de calidade está ignorando que baixo o capitalismo eses servizos están ao servizo das clases posuidoras, polo que en ningún momento será algo que satisfaga os intereses da maioría da poboación, dos traballadores. Neste claro caso de discriminación de clase podemos velo perfectamente.

Actualmente, e como medida para que os datos oficiais se reduzan, a proporción de probas para detectar a COVID-19 cada vez é menor. Así, ao non facerse probas, as altas hospitalarias de coronavirus aumentan, á vez que o fai o risco para o resto de poboación. Do mesmo xeito, quen está confinado á espera dunha PCR que nunca chega sae moito máis barato que facerlle as probas correspondentes para asegurar o seu estado de saúde e do das persoas que se atopan no seu entorno.

Claro está, quen sempre ten ao seu servizo as máximas garantías son os políticos burgueses, posto que sen eles a manipulación política e ideolóxica do capital é imposible. Así, as probas PCR para o mitin do PP que mencionamos anteriormente neste comunicado fixéronse inmediatamente a tódolos seus asistentes, o sistema sanitario público burgués acudiu a socorrelos na súa totalidade. Como vemos, o carácter de clase está presente en tódalas facetas e institucións do Estado. Mentres empresarios e políticos celebran festas con condicións sanitarias cuestionables, o pobo sofre tódalas consecuencias dunha crise sanitaria e económica sen case precedentes na historia do capitalismo.

Este sistema social e económico non se pode reformar porque está podre ate amedula. As contradicións van moito máis alá da contradición principal (desenvolvemento das forzas produtivas fronte a propiedade privada dos medios de produción) e espállase a todos os aspectos da vida cotiá. A lóxica do Estado burgués, goberne quen goberne, é a de converter o diñeiro público en beneficio privado. E esta forma de actuar acontece tamén na Sanidade, na Xudicatura e no resto dos servizos públicos.

So o pobo traballador e quen de unirse e liberarse das súas propias cadeas. E para que isto sexa posible, a unidade dos comunistas ten que ser a norma do Movemento Comunista tanto Estatal como Internacional. O socialismo é a única saída a esta crise e destruír o capitalismo é unha condición indispensable para acadar isto.

 

Pola construción do Socialismo!

Pola Unidade dos Comunistas!

 

Comité Provincial do PCOE en A Coruña




El PCOE en solidaridad con el Sáhara Occidental

El pasado sábado 19 de diciembre camaradas del PCOE asistieron a una concentración del pueblo saharaui en Sevilla contra la invasión marroquí, la cual tiene lugar con la complicidad del Estado español y su actual gobierno.

 

En ella se repartieron octavillas y se leyó el siguiente comunicado, donde mostramos nuestro apoyo y solidaridad al Frente Polisario por su lucha contra las nuevas acciones y ataques imperialistas de Marruecos contra el pueblo saharaui y con la connivencia del resto de órganos y estados capitalistas. Frente a esta ocupación de Marruecos, que se da en beneficio del capital europeo y norteamericano, la única salida real para el pueblo saharaui es el socialismo.

 

 

¡POR LA LIBERTAD DEL SÁHARA! ¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Salvemos el Arabí de las garras del capitalismo

“El capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos” – Karl Marx

 

El Tribunal Supremo ha desestimado el recurso contra la sentencia que permitirá a Cefusa – principal suministradora de ganado al Grupo Fuertes – construir una granja de cerdos en las proximidades del Monte Arabí – en el municipio de Yecla, Murcia –, declarado Patrimonio de la Humanidad por el arte rupestre que contiene. De esta manera se agotan las vías legales para frenar esta construcción después de que, en agosto de este mismo año, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha rechazara el mismo recurso.

Los inicios del conflicto se remontan a 2017 cuando el Grupo Fuertes anunció la construcción de dos granjas en las faldas del monte, en territorio perteneciente a Castilla-La Mancha. Dicha comunidad ya había otorgado el permiso para las instalaciones que albergarían más de 20.000 cerdos, lo que conllevaría la construcción de numerosas infraestructuras y balsas para los purines. A esto se suma la complicidad del ayuntamiento de Yecla – feudo histórico del PP – y de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia que, siendo conocedores de los permisos otorgados por Castilla La-Mancha, no lo comunicaron al pueblo hasta la semana en la que se iniciaron las obras.

La construcción de dicha granja ocasionaría la contaminación de uno de los principales acuíferos de la zona y generaría la posibilidad de que vertidos de purines se aproximaran al casco urbano cuando se ocasionan lluvias torrenciales. Además, se pone en peligro uno de los principales enclaves naturales de la zona que destaca por su gran valor histórico y artístico y por su elevada diversidad faunística y floral.

 

La movilización ciudadana bajo el lema «Salvemos el Arabí» consiguió que en septiembre de 2017 la propia empresa ganadera enviara un escrito en el que desistía de la licencia que se le había otorgado. El cambio de rumbo en el ayuntamiento, sumándose a las manifestaciones y presentando un recurso contra la licencia, muestra el oportunismo del capitalismo capaz de orquestar la destrucción de un enclave natural y protestar por ello al mismo tiempo. Ahora, tras la desestimación del recurso por parte de TSJ, nos enfrentamos a una más que posible reanudación de las obras.

Cabe mencionar que esta no es la única injerencia que el capitalismo ha realizado en este enclave. Desde hace unos años se viene potenciando la agricultura intensiva lo que está ocasionando el empelo masivo de pesticidas, la degradación de la tierra y la sobreexplotación de los acuíferos de los que se está extrayendo agua cinco veces más de lo que se recarga. Es obligación de nuestro Partido, y de cualquier comunista que se precie de serlo, estar presente en esta lucha dando nuestra alternativa a este problema estructural del capitalismo monopolista de Estado: La Reforma Agraria antilatifundista y antimonopolista.

La burguesía monopolista, representada en este caso por el Grupo Fuertes y los políticos lacayos, van a ocasionar la destrucción de los recursos naturales por sus ansias de acumulación de riqueza. Mientras los medios de producción estén en manos privadas y la ley de la libre competencia sea la que marque el ritmo de la producción, el control por los recursos naturales mediante guerras de rapiña, y la explotación desmedida llevada a los máximos extremos, serán las únicas alternativas del imperialismo.

Ante esta desoladora perspectiva solo queda organizarse para luchar por el fin del capitalismo y la socialización de unos recursos naturales de los que la clase obrera no puede verse privada, garantizando así el respeto al medio ambiente.

 

¡Salvemos el Arabí de las garras del capitalismo!

¡Organízate con el PCOE!

 

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) EN LA REGIÓN DE MURCIA




El transporte público y la miseria del capitalismo en Murcia

Repaso del conflicto

 

Desde los últimos meses, en Murcia se ha estado sufriendo un nuevo ataque del capitalismo a los derechos de los trabajadores. El transporte público, un sector más en la larga lista de servicios que se nos han estado arrebatando sistemáticamente, se encuentra en un estado crítico.

El realizar una afirmación como esta no es en absoluto sensacionalismo; aquellos que estamos sufriendo esta realidad lo podemos constatar, estamos incomunicados. Los servicios del transporte en Murcia ofertan menos de un 75% de los servicios previos a que se dieran las primeras restricciones de la pandemia de la COVID-19, un 20% si hablamos de las pedanías del municipio. A estas cifras, de por sí alarmantes, se le suman las restricciones sanitarias que mantienen el aforo en menos de un 50%. Las cifras hablan por sí solas: una reducción de la oferta de tales magnitudes es inconcebible si la intención de la administración es mantener un transporte público funcional, mucho menos eficaz. Por tanto, queda patente que su intención es la contraria, el desmantelamiento de los servicios públicos y el empeoro paulatino de las condiciones de vida de la clase obrera.

Somos los trabajadores los que tenemos que pagar por un servicio “público” deficiente e ineficaz, nuestro sueldo y nuestros impuestos van al bolsillo del empresario. Pues, no son solo los propios trabajadores los que sufren los efectos, también el resto de los trabajadores somos víctimas de este negocio. Nosotros, que tenemos ir cada día a nuestros centros de trabajo para poder subsistir. Nosotros, que no podemos permitirnos el transporte privado y mucho menos el faltar o llegar tarde al trabajo. Se nos están recortando los derechos, se nos está dejando incomunicados, esperando en la parada al próximo bus porque no quedaban plazas en el anterior o aislados por vivir en pedanías en la que no llega ni una línea de autobús.

 

¿Quiénes son los enemigos de los trabajadores?

 

Cabe preguntarse, ¿quiénes son los más afectados por estas medidas? Una vez más, y como siempre, la clase trabajadora. Los primeros en sufrir los recortes no fueron otros que los propios trabajadores de la empresa de autobuses LATBus, pues esta, argumentando “pérdidas”, mantiene a un 33% de la plantilla en ERTE con el beneplácito de la propia administración. Una vez más han sido los bolsillos de los trabajadores los primeros de los que se echa mano, pues los beneficios de los burgueses son intocables. De esto es lo que habla tanto la administración pública como la empresa privada, de sus beneficios, de su bolsillo, de su rentabilidad.

Esta situación llevó a los trabajadores a realizar una serie de concentraciones y una huelga que duró 24 días, que se desconvocó de forma infructuosa al poner sus esperanzas en las negociaciones con el Ayuntamiento y la Comunidad. Todo esto no sería posible si la burguesía no contase con una herramienta fundamental para socavar las fuerzas obreras: el sindicalismo amarillo, encarnado en esta ocasión en la USO, cuyas prácticas, al igual que sus hermanos CC.OO. y UGT, se basan en la movilización espontánea de los trabajadores. Engañándoles al ocultarle la realidad patente del capitalismo: la existencia de dos bandos diferenciados con intereses políticos distintos e irreconciliables.

Por un lado, tenemos al sector privado y a la administración pública, propietarios de las empresas y los medios de producción, cuyo único interés es su beneficio personal, sus ganancias económicas para sobrevivir a la crisis de deuda de los países capitalistas que se ha agravado con la pandemia. Por otro lado estamos los trabajadores, que buscando una vida digna vemos como se nos arrebata sin dudar nuestro empleo y sustento, nuestro techo y nuestros derechos.

Pero más peligrosos que los indudables enemigos son los aparentes aliados. En momentos como este no tardan en brotar como champiñones socialdemócratas y reformistas de todo tipo, que buscan amortiguar los choques entre clases para garantizar la paz social y que la burguesía no tenga que rendir cuentas por sus constantes abusos. Brotarán estos días aquellos que hablarán de la mejor gestión de lo público: “¡Yo sería un explotador mejor que este!”, es lo único que defienden. Quieren su trozo de pastel, pues saben que lo público también está bajo el control de la clase dominante.

Ni pacto social, ni capitalismo de rostro amable. Bajo el capitalismo la clase obrera está destinada a sufrir las penurias de un sistema anacrónico y en decadencia ininterrumpida. No es casualidad que durante las últimas décadas las crisis se hayan sucedido una tras otra, cada vez en espacios de tiempo más reducidos.

 

El socialismo es la única salida

 

El capitalismo es un sistema en quiebra y la tendencia decreciente de la tasa de ganancia hace que salten todas las alarmas de los monopolios y los políticos y sindicatos que están a su servicio como las marionetas que son. A la burguesía no le queda otra opción que intentar aglutinar todo el beneficio y los recursos disponibles, sustrayendo más y más el plusvalor que los trabajadores generamos con nuestra fuerza de trabajo. No nos engañemos, no es una cuestión aislada del conflicto del transporte, es una lucha de clases que se da en cada espacio de nuestra vida.

 

Ante tales hechos, el PCOE muestra su absoluta solidaridad y apoyo a los trabajadores del LATBus, organizados por la lucha de sus derechos laborales. Todas nuestras fuerzas deben estar al lado suyo en esta lucha.

Pero hay una verdad, y es que solo mediante la organización de la clase obrera consciente podremos superar este sistema que nos esclaviza y nos oprime. Solo mediante la organización y la lucha podremos arrebatar los medios de producción, las empresas, las minas, las industrias, los campos, etc. Solo con el socialismo, la dictadura del proletariado, la clase obrera será capaz de controlar su propio destino, dejando de estar sujeta a la voluntad de la clase de los capitalistas, de sus aliados y lacayos, construyendo un sistema completamente nuevo, donde no exista el beneficio privado.

 

¡El SOCIALISMO ES EL ÚNICO CAMINO!

¡TRABAJADOR, ORGANÍZATE EN EL PCOE!

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA CONTRA EL CAPITALISMO!

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en la Región de Murcia




¡Libertad Pablo Hasel!

El pasado 26 de noviembre conocíamos que el Tribunal Constitucional rechazaba el recurso de amparo presentado por la defensa de Pablo Hasel, sentenciándole así a cumplir la pena de 9 meses de prisión y 5000€ por denunciar la corrupción, los atropellos y las miserias de la Casa Real y el Estado español. Junto a esta pena, pesa sobre él otra condena de 2 años de prisión por motivos similares, así como varios juicios pendientes por expresar aquello de lo que muchos periódicos y medios se han hecho eco, todo ello pone sobre las espaldas de Pablo Hasel 5 años de prisión, simplemente por expresarse.

Es notorio como, las mismas noticias que Hasel ha denunciado y que han sido respondidas con represión, detenciones y cárcel, las cuentan hoy día los medios generalistas, nacionales e internacionales, sin sufrir ningún tipo de pena ni repercusión. ¿Cuál es entonces la libertad de expresión de la que tanto alarde hacen los defensores y apuntaladores del régimen capitalista? ¿Dónde está aquella vacía promesa electoral de PSOE y Podemos sobre la derogación de la Ley Mordaza?

Pocos días más tarde los medios se hacían eco de una noticia relacionada con este aspecto, cuando Freemuse, una ONG consultada por la ONU que denuncia la represión de la libertad de expresión contra los artistas, denunciaba que España es el país con más artistas condenados por ejercer la libertad de expresión, sorprendentemente por encima de países como Turquía o Arabia Saudí. Ante esta situación, no se han pronunciado aquellos quien, con la intención de “asaltar los cielos” vendieron unas posturas totalmente opuestas a las que hoy día, y desde hace ya meses, vienen aplicando. Podemos entender entonces, que quienes ayer “asaltaban los cielos” vinieron más bien a asaltar las poltronas y a reforzar este Estado quebrado políticamente. Cabe destacar la excelente labor del Partido Comunista de España (PCE) en el blanqueamiento del “gobierno más progresista de la historia”, mientras el PCE y sus juventudes se manifestaban por la república el pasado domingo 6 de diciembre, Día de la Constitución, su Secretario General reivindicaba no hace mucho la labor de conciliación nacional en el periodo de la transición, y el papel fundamental del PCE en la aprobación de la constitución. Esa misma constitución que blinda a rey emérito y que perpetua la explotación del hombre por el hombre como base de la legalidad, es la misma que defiende el PCE en el Congreso, pero que luego “ataca” en la calle, “a Dios rogando y con el mazo dando”.

 

Esa misma constitución que defendía Enrique Santiago, y en la que el PCE jugó un papel fundamental, es base necesaria para la condena que hoy recibe Pablo Hasel. Esa “ley mordaza” que el partido en el que se integra el PCE prometió derogar durante las elecciones y que se mantiene no solo en su lugar, sino reforzada por las acciones del actual gobierno, es la que condena las críticas al sistema y la solidaridad con los represaliados.

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamado a manifestarse en contra del encarcelamiento y condena de Pablo Hasel así como el de todos los artistas, twitteros, antifascistas y con todos aquellos represaliados y presos políticos del Estado español. También expresamos nuestra enérgica condena al PCE y su dirección, quienes fueron, son y serán cómplices de la represión, la explotación y el fascismo, y hacemos un llamado a todos aquellos militantes marxistas-leninistas honestos que todavía queden en las filas del PCE a abandonar de inmediato ese engendro podrido hasta el tuétano.

 

¡AMNISTÍA TOTAL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

En Madrid a 22 de diciembre de 2020

Secretaría de Juventud del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Mina de cobre Las Cruces: la miseria tras el expolio

El nuevo año traerá para muchos trabajadores miseria e incertidumbre en forma de EREs como el que se llevará a cabo en Cobre Las Cruces, la empresa que explota la mina a cielo abierto situada entre los términos municipales de Gerena, Guillena y Salteras desde hace 30 años, y que ahora plantea ir prescindiendo de 200 de sus 230 trabajadores durante los próximos 3 años. Pero no sólo deja en la estacada a 200 familias, sino a gran parte de los trabajadores a los que presumía proporcionar trabajo en su dossier de prensa de 2018: 2300 entre plantilla propia (258), contratas (548) y empleo indirecto estimado (1500).

30 años de expolio de la riqueza natural de Andalucía que en esta mina a cielo abierto supone de 7 a 12 veces mayor riqueza que cualquier yacimiento de cobre, no han servido para el bienestar de la clase obrera andaluza. Muy al contrario, la riqueza ha quedado en manos de los accionistas de las distintas empresas que explotaban la mina, mientras el pueblo andaluz se sumerge en niveles cada vez más dramáticos de miseria. Ahora, la empresa explotadora, perteneciente al grupo canadiense First Quantum Minerals, se desentiende de los trabajadores que han permitido la extracción de dicha riqueza porque “tanto la actividad como la rentabilidad y las necesidades de personal van a ser mucho menores”, al tiempo que tramita los permisos para transformar la mina actual en una subterránea para seguir expropiando a los trabajadores andaluces sus riquezas naturales y el fruto de su trabajo durante 15 años más.

El desarrollo actual del capitalismo, que acelera la automatización de la producción hacia la robotización, conlleva la eliminación vertiginosa de puestos de trabajo. Por tanto, la clase obrera no puede albergar esperanzas de tener un medio de vida bajo este régimen. Como tampoco puede aceptar ni EREs ni ERTEs que suponen el desmantelamiento de las plantillas, de lo que son cómplices CCOO y UGT como es el caso de las minas las Cruces.

La única salida que tienen los trabajadores de la mina de las Cruces si quieren tener futuro, es unirse a los trabajadores del resto de empresas y sectores, al resto del pueblo trabajador, para construir un poder obrero a través del Frente Único del Pueblo, y con ese poder tomar el control de las minas, los latifundios, la banca, la industria y todos los monopolios que mandan la economía y la sociedad. Porque todo se mantiene con nuestro sudor, sangre y dinero público.

 

Basta de EREs y ERTEs

Por el fin del saqueo de las minas

Por la socialización de todos los recursos naturales

Por la construcción del Frente Único del Pueblo

Por el Socialismo

 

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Una calle de Sevilla muestra la quiebra del capitalismo

No hay nada como un paseo por la calle León XIII de Sevilla para palpar de primera mano los efectos de la profunda crisis en la que se haya sumergido el capitalismo, y de la que ya no saldrá porque está en fase terminal. En dicha calle contamos hasta 15 comercios que han pasado a mejor vida.

La pandemia está sirviendo para acelerar la limpieza que necesita hacer la oligarquía financiera con las pequeñas y medianas empresas, liquidarlas para hacerse con ellas, también con locales y edificios a precio de ganga, con lo que la propiedad de todos los sectores de la economía estará más concentrada que nunca en manos de un puñado de oligarcas que gestionan sus fortunas a través de los fondos de inversión. Con la quiebra también de la banca, éstos se han convertido en el depósito y gestores de las billonarias fortunas. Algunos, como Blackrock y The Vanguard, manejan cantidades similares a todo el PIB de la Unión Europea.

Mientras la pequeña burguesía arruinada reclama, a través de sus representantes políticos (IU – PCE – Podemos – Adelante Andalucía – Anticapitalistas – Más País – Mareas – las versiones locales de “En Común”….), mantener al capitalismo en una etapa inicial de libre concurrencia que ya sólo existe en su imaginación, pues en la fase actual imperialista son los monopolios los que rigen la vida económica de todos los países, suprimiendo la soberanía de cualquier nación, los comunistas proclamamos el avance hacia adelante en la historia que supone el Socialismo. Pues a la producción industrial, automatizada y en vías de robotización, no corresponde volver al pequeño comercio ni la pequeña propiedad. Corresponde la gran propiedad colectiva de los medios de producción, lo que permitirá acabar con la visión estrecha, egoísta y mercantil de la pequeña, mediana y gran burguesía.

Sólo la clase obrera tiene un interés colectivo, sólo la clase obrera produce colectivamente y por tanto, es la clase más moderna de la historia, la más avanzada y la más capacitada para dirigir el salto al régimen socio-económico que mayor progreso permitirá en todas las facetas de la sociedad. Es a esa clase obrera a la que representamos los comunistas y a la que pretendemos unir para erigirla en protagonista de la transformación de la sociedad.

 

Frente a la quiebra del capitalismo

El único avance posible es el Socialismo

I.R.A.

Militante del PCOE en Macarena Norte (Sevilla)




La socialdemocracia y el oportunismo son lacayos del fascismo. La única salida es el pueblo trabajador y el Socialismo

En los días que corren, es más necesario que nunca fijarnos en los principios del marxismo-leninismo para no desviarnos, ni enmarañarnos en las trampas ideológicas que la burguesía, y su excrecencia oportunista, ponen para sustentar un sistema criminal y caduco como el capitalismo.

Lenin en el informe presentado en el Primer Congreso de la Internacional Comunista, en 1919, señalaba lo siguiente:

4. Todos los socialistas, al explicar el carácter de clase de la civilización burguesa, de la democracia burguesa, del parlamentarismo burgués, han expresado el pensamiento que con la máxima precisión científica formularon Marx y Engels al decir que la república burguesa, aun la más democrática, no es más que una máquina para la opresión de la clase obrera por la burguesía, de la masa de los trabajadores por un puñado de capitalistas. No hay ni un solo revolucionario, ni un solo marxista de los que hoy vociferan contra la dictadura y en favor de la democracia que no haya jurado ante los obreros por todo lo humano y lo divino que reconoce ese axioma fundamental del socialismo; pero ahora, cuando el proletariado revolucionario empieza a agitarse y a ponerse en movimiento para destruir esa máquina de opresión y para conquistar la dictadura proletaria esos traidores al socialismo presentan las cosas como si la burguesía hubiera hecho a los trabajadores el don de la “democracia pura”, como si la burguesía hubiera renunciado a la resistencia y estuviese dispuesta a someterse a la mayoría de los trabajadores, como si en la república democrática no hubiera habido y no hubiese máquina estatal alguna para la opresión del trabajo por el capital.”

Sin duda los hechos han dado la razón a Lenin y a los padres de la ciencia del marxismo-leninismo y demuestran la exactitud y la vigencia de la misma, por más que la escoria burguesa se empeñe en ensuciar su obra, se gasten ingentes cantidades de dinero en descalificar al marxismo-leninismo comprando a la aristocracia obrera tejiendo el corrompido oportunismo así como construyendo un ejército de paniaguados podridos que prostituyen por completo la profesión periodística e historiadora.

El capitalismo, en los días que corren, no se sostiene, demuestra en cada segundo que pasa su caducidad, vive en días que no le corresponden, el fallo multiorgánico que padece es irreversible y la humanidad necesita sepultarlo y construir un sistema económico que armonice el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, esto es, construir el socialismo.

No hemos de perder de vista “que la república burguesa, aun la más democrática, no es más que una máquina para la opresión de la clase obrera por la burguesía, de la masa de los trabajadores por un puñado de capitalistas” sobre todo en el Estado español. Muchos de los que abrazaban la “reconciliación nacional”, de los que sin pudor ni vergüenza perpetraron la mayor traición al pueblo trabajador en el último medio siglo, la Transición, tragando absolutamente con las pretensiones económicas de la burguesía monopolista, con el fascismo y su Estado, estas casi 5 décadas de franquismo de propina desde las filas de la falsa izquierda, del oportunismo más asqueroso representado por el PCE, que hacen que los mejores hijos de este país que lucharon contra el fascismo se revuelvan en sus tumbas, hoy, ante la descomposición superlativa del capitalismo monopolista en el Estado español, al objeto de volver a engañar a la clase obrera y perpetuar el dominio de los capitalistas, condenando nuevamente al pueblo trabajador a la miseria, la explotación y la muerte, el oportunismo en el gobierno, en coalición con los fascistas del PSOE, y ante la corrupción de la Corona, hablan nuevamente de la República. La Corona, sin duda es corrupta, porque es la clave de bóveda del Estado fascista que el propio PCE aceptó con la Constitución del 78 en cuya redacción participó, pero fundamentalmente es corrupta porque todo lo que brota del Estado español es corrupto, al igual que es fascista.

Los fascistas – VOX, PP, C’s y una amplia parte del PSOE – reivindican el franquismo, la reacción más descarnada, apelan a la Constitución y al espíritu de la Transición, los oportunistas apelan a la Constitución también, pero deslizan que ésta se puede reformar y avanzar hacia la República, hacia la República burguesa al objeto de mover algo para que nada cambie. Esto es, para que el pueblo trabajador siga empeorando su miserable existencia y la burguesía monopolista siga amasando la riqueza y apropiándosela constituyendo una capa cada vez más pequeña de esa burguesía pero más rica y poderosa. En realidad, tanto unos como otros, tanto fascistas como oportunistas y socialdemócratas, apelan a la Constitución porque es el andamiaje político del franquismo, de la salvaguarda de los intereses de los monopolios.

Ante la bancarrota económica del imperialismo a nivel mundial y su caducidad, del capitalismo monopolista de Estado en España, la clase obrera y las clases populares están comprobando como los fascistas cada día están más crecidos y su organización es superior, pues el Estado es el primer ariete del fascismo y, también, cómo la supuesta “izquierda” que está en el gobierno se expresa en los mismos términos de defensa de los monopolios que los fascistas así como la no reversión de las políticas sociales y la continuación de la política económica y las políticas restrictivas de libertades desarrolladas por el PP.

El Gobierno de oportunistas y reaccionarios del PSOE-PODEMOS/IU/PCE, no ha modificado un ápice la dirección del Estado ni su esencia reaccionaria, dejando bien patente que una cosa es estar de inquilino en el Gobierno y otra cosa es ostentar el Poder. La Judicatura y el Ejército – siempre en manos de los franquistas – demuestran de manera fehaciente que son las partes del Estado que garantizan la opresión de la burguesía contra la clase obrera y expresan la naturaleza de éste, certificando su esencia fascista.

Mientras la “izquierda” en el Gobierno se estanca, el fascismo avanza desde el Tribunal Constitucional, de tal modo que en la pasada semana determinó en una Sentencia que incitar a quemar una bandera de España es un delito de ultraje en lugar de libertad de expresión, que interrumpir una misa por repartir octavillas en favor del aborto libre es un acto delictivo penado con 6 meses de prisión, por no hablar de la decisión del Tribunal Supremo de repetir el juicio a Otegi por el caso Bateragune, el cual en julio anuló su propia sentencia, como consecuencia de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos reconoció en sentencia que Otegi tuvo un juicio parcial, sin garantías e injusto, la Fiscalía no pidió repetir el juicio y los hechos refutan por completo la falsa acusación a Otegi por la que ha cumplido una condena de 6 años de prisión ¿Cómo no van a estar crecidos los fascistas? Por si fuera poco, el Ejército está plagado de franquistas, y dirigido por ellos. Decía el teniente Luis Gonzalo Segura en un programa televisivo de TV3, concretamente el FAQS, que “en el Ejército que te llamen sindicalista o rojo es un insulto muy grave”. En su libro “El libro negro del Ejército Español” el Teniente Segura señala, con meridiana claridad en su página 560 lo siguiente “el ejército actual es el ejército de Franco y de Juan Carlos estandarizado a niveles OTAN, no solo hemos realizado esta afirmación basándonos en las características (negligencias, corrupción, acosos o abusos y privilegios anacrónicos) en común entre nuestro ejército y el de hace cuarenta o sesenta años, sino que, objetivamente hablando, podemos afirmar que las manifestaciones franquistas, antidemocráticas o fascistas han sido una avalancha durante los últimos quince años (ni que decir antes)”. Los sucesivos pronunciamientos de altos cargos del Ejército reivindicando la figura del criminal Franco, las manifestaciones de altos mandos del Ejército bramando intervenir militarmente contra Cataluña, por no hablar del último manifiesto firmado por 271 mandos militares retirados donde éstos abiertamente hacen, en nuestra opinión, una proclama golpista inapelable. Uno de los cabecillas de ese manifiesto, es el General Juan Chicharro, hoy presidente de la Fundación Francisco Franco y ayer ayudante de Juan Carlos de Borbón, el monarca cobijado por la dictadura de los Emiratos Árabes Unidos que, como recuerda Cristina Fallaràs en su artículo de 5 de diciembre titulado “un hilo entre el rey y 26 millones de fusilamientos” recordó por carta al hijo de huido a los Emiratos Árabes Unidos que se acoge a amnistías fiscales para hacer aflorar dinero negro, que “¿Acaso no es la monarquía obra de Franco? Si no hubiera sido por Franco no estaría VM en el trono.”. Este es el Ejército español, personajes que tienen influencia en el mismo y que hacen apología del genocidio en un chat de WhatsApp señalando que “hay que fusilar a 26 millones de españoles, incluido niños”, que hacen pronunciamientos en favor del tirano Franco y del fascismo, un Ejército que abraza al fascismo y que expulsa a cualquier militar demócrata, en términos burgueses, como por ejemplo al Teniente Luis Gonzalo Segura o al Cabo Santos.

Hoy la disyuntiva en el Estado español no es monarquía o república. La disyuntiva es en el terreno económico capitalismo o socialismo y, en consecuencia, la disyuntiva ante la descomposición y caducidad del sistema capitalista es, en el terreno de la forma de Estado, o fascismo o República Socialista.

Aquéllos que desde el oportunismo pretenden desviar a la clase obrera con falsas alternativas, que les hablan de República en abstracto, y de reformar la Constitución o incluso aquéllos que con una verborrea algo más “revolucionaria” hablan de República Popular están o equivocados o, simplemente, traicionando al pueblo.

Hay que recordar las palabras de Dimitrov en su Informe ante el VII Congreso de la Internacional Comunista donde analizaba el triunfo del fascismo en España y señalaba

¿Tenía que triunfar inevitablemente la burguesía y la nobleza en España, país donde las fuerzas de la insurrección proletaria se combinan tan ventajosamente con la guerra campesina? (…) Los socialdemócratas españoles estuvieron representados en el gobierno desde los primeros días de la revolución ¿Establecieron acaso un contacto de lucha entre las organizaciones obreras de todas las tendencias políticas incluyendo comunistas y anarquistas? ¿Fundieron a la clase obrera en una sola organización sindical? ¿Exigieron acaso la confiscación de todas las tierras de los terratenientes, de las iglesias y los conventos a favor de los campesinos para conquistar a éstos para la revolución? ¿Intentaron luchar por la autodeterminación nacional de los catalanes, de los vascos, por la liberación de Marruecos? ¿Limpiaron al ejército de elementos monárquicos y fascistas, preparando el paso de las tropas al lado de los obreros y de los campesinos? ¿Disolvieron a la guardia civil, verdugo de todos los movimientos populares, tan odiada por el pueblo? ¿Asestaron algún golpe contra el partido fascista de Gil Robles, contra el poderío del clero católico? No, no hicieron nada de esto. Rechazaron las reiteradas proposiciones de los comunistas sobre la unidad de acción contra la ofensiva de la reacción de los burgueses y de los terratenientes y del fascismo. Promulgaron una ley electoral que permitió a la reacción conquistar la mayoría en las Cortes y una serie de leyes que decretaban duras penas contra los movimientos populares, leyes que sirven ahora para juzgar a los heroicos mineros de Asturias. Fusilaron por mano de la guardia civil a los campesinos que luchaban por la tierra, etc. (…) Así desbrozó la socialdemocracia el camino al poder del fascismo, lo mismo en Alemania que en Austria y que en España, desorganizando y llevando la escisión a las filas de la clase obrera.

Ha pasado un siglo y la labor de la socialdemocracia y del oportunismo sigue siendo igual de indecente, igual de colaboradora con el fascismo, igual de pusilánime y traidora. El Gobierno “de progreso” lejos de adoptar medidas para purgar de fascistas al Ejército lo que hace es salir en defensa de este Ejército cuajado de fascistas. El pasado 16 de diciembre salió en el medio de comunicación lamarea.com, un video donde militares en activo y vestidos de uniforme hacían el saludo nazi cantando una canción de la División Azul en el cuartel de Paracuellos del Jarama, donde se encuentra la Brigada Paracaidista del Ejército Español. Ante este hecho, que en cualquier estado democrático burgués debiera acabar con la expulsión de la carrera militar de todos ellos, en el Estado español no solo recibe la impunidad, sino que la Ministra de Defensa del gobierno de PSOE-PODEMOS/IU/PCE, Margarita Robles, salió en defensa de ese Ejército minado de fascistas y miró hacia otro lado. Mientras los monopolios fortalecen, inyectando dinero, a las organizaciones fascistas – de hecho VOX ingresó en 2019 más donaciones privadas que la suma de las recibidas por el resto de los partidos políticos – el gobierno de los socialdemócratas y oportunistas en lugar de purgar al Ejército combatiendo la ideología fascista dentro del mismo, lo que hacen es penalizar a los militares que se atreven a denunciar esta realidad. Sin duda, sobre los hombros del PSOE y de este gobierno recaerán los crímenes que el fascismo en España seguirá perpetrando. Serán responsables de lo que hagan los fascistas al igual que, como señalaba magistralmente Dimitrov, la República fue responsable de la subida al poder del fascismo, del triunfo del golpe de Estado del criminal Franco apoyado por Hitler y Mussolini.

El imperialismo está caduco, está obligado a la robotización y con ella sus contradicciones se agudizan. A la burguesía le sobran millones de trabajadores, les sobran nuestras vidas y no dudará en eliminarnos físicamente. Esa es la situación del capitalismo hoy y, en el Estado español como eslabón de la cadena imperialista esta realidad no es una excepción. El desarrollo del imperialismo ha liquidado a la pequeña burguesía, como es lógico, la riqueza se condensa cada vez en menos manos. La única salida que tiene la clase obrera en el mundo, y por tanto también en el Estado español, es romper con el capitalismo, es socializar los medios de producción y poner la inmensa riqueza generada al servicio de los intereses de la clase trabajadora, de los campesinos pobres, en definitiva, en manos de las masas laboriosas. En el siglo XXI, y con el desarrollo del capitalismo monopolista de Estado, en España no cabe la República Popular ni sirve para combatir a las fuerzas del fascismo, que son las fuerzas de las multinacionales, de los monopolios. Por un lado no existe una URSS ni un Movimiento Comunista Internacional cohesionado y potente que preste ayuda a la lucha contra el fascismo en cualquier rincón del mundo y, por otro lado, la pequeña-burguesía ha demostrado históricamente su incapacidad para combatir al fascismo al igual que para desarrollar las reformas democráticas dentro del marco burgués dentro del Estado español y la II República fue un nítido ejemplo. Hoy la pequeña-burguesía ha sido barrida, se proletariza en términos económicos y está condenada a la ruina, si no se encuentra ya, aunque en lo ideológico una gran capa de esa pequeña-burguesía está totalmente alineada con la reacción, con el fascismo español. El momento histórico exige de la unidad de los comunistas en el terreno práctico, exige la unidad de los comunistas y el trabajo conjunto para la socialización de las empresas y los bancos, para la socialización de la tierra – reforma agraria antilatifundista y antimonopolista -, para la ilegalización del fascismo y la construcción de un Ejército Popular, para salir de la OTAN y de la Unión Europea. En base a estos ejes los comunistas debemos lanzarnos unidos a aglutinar a la parte más avanzada de las masas trabajadoras en términos de conciencia de clase y organizar un Frente unitario contra el Capitalismo y contra el fascismo. Hacemos un llamamiento a la construcción de ese frente unitario de lucha a todos los comunistas, a todas las organizaciones comunistas, a todos los obreros que tengan sentimiento comunista aunque no estén en ninguna organización. En esa lucha deben incluirse la lucha de todos los sectores del pueblo trabajador, ya no cabe luchar por las pensiones dignas, por el pleno empleo, por la sanidad o la educación pública de manera aislada pues la ausencia de todas ellas es consecuencia del desarrollo del capitalismo monopolista, es consecuencia de que con este desarrollo la cuota de ganancia de los capitalistas decrece a la par que la cuota de explotación se incrementa, exacerbándose el desequilibrio de la composición orgánica del capital en favor del capital constante – como efecto de la robotización y la automatización de la producción – y por ello la burguesía monopolista debe apropiarse de plusvalía de una manera más extractiva, y ello pasa por liquidar la sanidad pública, por liquidar la educación pública, por liquidar las pensiones públicas, por acabar con los derechos de los trabajadores y por liquidar físicamente a todos aquéllos que les sobren, como están haciendo.

Sin menoscabo de lo anteriormente citado, desde el PCOE apostamos abiertamente por el proceso de unidad emprendido y por el cumplimiento de los acuerdos suscritos con el PCPE, proceso del que estamos convencidos que va a significar un fortalecimiento del Movimiento Comunista Español y que servirá para incorporar a la lucha revolucionaria de la clase obrera a los elementos más avanzados de la sociedad. Consideramos que el paso dado por ambos partidos demuestra el grado de madurez ideológica de ambas organizaciones, el compromiso revolucionario con nuestro pueblo y sobre todo la capacidad de saber leer e interpretar el momento histórico que estamos viviendo. El PCOE manifiesta en este comunicado público nuestra voluntad de avanzar en alcanzar los objetivos marcados y suscritos por ambas organizaciones, siendo este año 2021 un año crucial para ello.

 

¡POR LA UNIDAD DE LAS MASAS TRABAJADORAS Y POPULARES CONTRA EL CAPITALISMO!

¡CONTRA EL FASCISMO Y CONTRA EL CAPITALISMO!

¡POR EL SOCIALISMO, POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA!

Madrid, 20 de diciembre de 2020

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Ante este panorama ¿qué espera la clase obrera?

Los medios de desinformación del sistema tienen la misión de transmitir lo que los poderes capitalistas quieren que nos llegue para poder manipularnos fácilmente. Así en el diario de Cádiz leemos el siguiente titular:

Como vemos se señala las desavenencias que existen entre las diferentes secciones sindicales en el comité de Airbus Puerto Real en cuanto al calendario de movilizaciones. Ahora bien, cuando leemos la noticia nos damos cuenta de que en lo fundamental que son las reivindicaciones están todos de acuerdo. La reivindicación clave para todos es la petición de carga de trabajo para esta factoría.

Es lamentable que la verdadera labor sindical se haya olvidado, ya que el sindicato entre otras y como labores muy importantes deberían ejercer como escuela de lucha de clases, mostrando la necesidad de emanciparnos como clase tomando el control de los medios de producción, señalándole a la clase obrera cuál es nuestro enemigo de clase, y el papel que juega a su servicio el Estado y el Congreso. Dándoles así la visión de clase que unificaría a todos los sectores de la clase obrera y los hermanaría con una meta colectiva y unitaria. Pero no es así, porque algunos sindicatos han decidido convertirse en meros gabinetes de abogados. Y es precisamente el centrar la lucha en las cuestiones económicas y concretas que afectan a cada trabajador en su centro de trabajo, sin hablarles de política y de lo que acontece al resto de clases populares, es como la clase obrera no adquiere conciencia de clase y no libra batalla de ningún tipo, no consiguiendo mejoras ni en un ámbito ni en otro. Esta dejación de funciones de algunos sindicatos deja a la clase obrera desarmada y desunida ante las agresiones de los opresores que ante tal situación de vulnerabilidad de nuestra clase, la patronal no duda en apretar cada vez más si cabe la bota con la que pisan nuestros cuellos. Es esta la razón por la que hoy, después de haber conseguido mediante la unificación y la lucha de nuestra clase hace un siglo la jornada de 8 horas, porque a los obreros se les hablaba de Socialismo y se tomaba como referente la revolución de octubre de 1917, hayamos perdido ese derecho y es posible hoy que haya centros de trabajo, incluso estatales como Navantia, donde se llegan a echar 12 horas mínimas al día 7 días a la semana, nos han quitado el descanso para el bocadillo y nos descuentan hasta las pausas para ir al baño, por no hablar de las vejaciones y humillaciones que llegan a soportarse en ámbitos como la hostelería o la limpieza.

Pero hoy en día, ya poco terreno cabe para ningún avance o progreso para la clase obrera bajo el capitalismo, pues éste está completamente quebrado, por no decir muerto. En la mayoría de los sectores productivos, después de la automatización de la producción, no le queda apenas tasa de ganancia al capital.

Lo paradójico, y ahí quizás reside la profunda traición y engaño de CCOO para con la clase obrera, es que aún figura en sus estatutos que Se orienta hacia la supresión de la sociedad capitalista y la construcción de una sociedad socialista democrática.”

Esos mismos sindicatos, que aun considerándose “reivindicativos y de clase”, entran en el juego chantajista de la patronal que utiliza sin miramientos la estabilidad de las familias obreras amenazándonos periódicamente con el cierre para conseguir más y más subvenciones.

Y salimos a la calle a exigir carga de trabajo para esta factoría o para aquella o para la otra, ¿pero a quién?

¿Qué podemos esperar los obreros de los sindicatos de Estado CCOO y UGT, vende obreros, cuando se llevan la contraria para simular desavenencias, si en el fondo lo que buscan con estos conflictos es desviar la atención del verdadero problema?

¿Qué espera la clase obrera de estos sindicatos que desde hace ya décadas se han convertido en los matones a sueldo de las empresas, sindicatos cuya misión es amedrentar a los trabajadores para proporcionar a sus dueños capitalistas los mayores beneficios, ya sea gestionando despidos masivos, firmas de convenios, eres, ertes y demás?

¿Qué espera la clase obrera de unos políticos que nos venden a los intereses imperialistas que desde los despachos deciden que se desmantele el tejido industrial, porque para industrias ya están los monopolios alemanes?

Que permiten que los campos se queden baldíos y que mientras los jornaleros apenas puedan malvivir, los grandes terratenientes reciban millones en subvenciones de la Unión Europea por ello.

Que permiten que la ganadería muera, porque para agricultura y ganadería ya están los monopolios franceses. Que nuestros recursos naturales, como es el caso de la pesca y la minería, los exploten empresas multinacionales a las que subvencionamos con millones, que terminamos pagando la clase obrera, que es la que arriesga sus vidas para sacar nuestras riquezas naturales y que los beneficios se los lleven cuatro capitalistas.

Los partidos parlamentarios lacayos del Capital llevan décadas regalando subvenciones de dinero público a multinacionales como Airbus, Renault, Coca Cola etc para que instalen aquí sus factorías y saquen sus beneficios a costa de nuestra explotación por la producción que diariamente llevamos sacando generación tras generación. Multinacionales que periódicamente nos amenazan con cierres y despidos masivos, demostrando que por muy bien que trabajemos, por mucho que produzcamos para ellos, los trabajadores no somos más que el medio indispensable para conseguir sus beneficios, no nos ven como personas, ni les importan que después de haber dejado allí nuestras vidas nuestras familias se queden en la miseria. Con eso juegan, con nuestras familias, con nuestras vidas, nos amedrentan, porque sabemos lo poco les importamos, de eso somos conscientes, y nuestro miedo nos hace caer en su trampa y hacerles el juego tanto a los capitalistas como a sus representantes políticos que mantienen este sistema, sistema criminal para el Obrero. Tanto miedo que al final terminamos pidiendo que vuelvan a subvencionar con dinero de todos, las empresas que pertenecen a cuatro para que esos cuatro sigan engordando sus cuentas, sigan explotándonos, conscientes de que en poco tiempo volverán a chantajearnos de nuevo con el pan de nuestras familias.

Nada, no podemos esperar nada de los títeres sindicales y políticos de la burguesía, solo traición tras traición, traición a trabajadores de la ciudad, del campo, las minas, del mar etc etc etc.

Desde los poderes económicos internacionales (UE, BCE, FMI, BM…) inyectan miles de millones de euros para salvar empresas y bancos, subvencionando créditos con dinero público que nos van a tener endeudados durante generaciones, pero no impidiendo los desmanes que la banca realiza cuando cobran intereses desmesurados por manejar nuestro dinero permitiendo que nos cobren ya hasta por informarnos de cuánto dinero tenemos, hasta 9€ por un extracto.

Y mientras el Estado Español paga los ERES y ERTES de empresas privadas con subvenciones de dinero público. Los dueños de estas empresas llevan décadas amasando inmensas fortunas a costa de explotar a los trabajadores y que muchas de ellas en este tiempo incluso han aumentado sus beneficios en tiempos de pandemia. Sin embargo piden ayuda porque no han aumentado los beneficios tanto como ellas hubiesen querido y por ello, bajo la jurisdicción capitalista, tienen derecho a jugar con las familias de sus trabajadores imponiendo ERES que pagamos entre todos, porque no han conseguido lo que pensaban conseguir.

A los trabajadores nos dicen que no nos olvidan, que no nos van a dejar atrás y nos ofrecen un ingreso mínimo vital, un ingreso que sirve en muchos casos para complementar los salarios admitiéndose así que, aunque se tenga un trabajo en este sistema no podemos vivir, por mucho que nos exploten, por muchas horas que echemos. Complementando para llegar a un salario mínimo interprofesional, que llevan a las familias obreras a la tesitura de que si pagan la casa no comen y si comen se quedan sin casa. Porque los desahucios con pandemia siguen existiendo. Ingreso mínimo vital, no obstante, en el que han invertido para todos los trabajadores españoles menos de lo que han invertido en armamento en este año y eso que no estamos en guerra.

Este sistema se basa en la explotación y el desprecio de la clase opresora capitalista por las vidas de todos los que formamos la clase obrera.

Por eso es hora de tomar las riendas de nuestro destino, y eso sólo lo podemos hacer tomando bajo nuestro control los medios de producción, las industrias, los campos, las minas, etc etc.

Desde las filas de la pata izquierda del régimen (PSOE-IU, PODEMOS, PCE, CCOO, UGT) que sirven para sostener este sistema dicen que esto es una utopía. Los COMUNISTAS decimos que la utopía es pensar que los capitalistas van a anteponer nuestra salud, la estabilidad de nuestras familias o nuestra propia existencia a sus intereses económicos. Esa es la verdadera utopía.

Desde el PCOE trabajamos día a día para unir y vertebrar a la clase obrera en el Frente Único del Pueblo y mandar al capitalismo al museo de la Historia, dirigiéndola a la única salida que es el SOCIALISMO.

 

¡¡SOCIALISMO O BARBARIE!!

Comité provincial del PCOE en Cádiz