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Diada Nacional de Cataluña: El socialismo es la única salida [ESP/CAT]

A los casi cuatro años del histórico 1 d’Octubre de 2017, llegamos a la diada en la consumación por parte de ERC y Junts per Catalunya de una traición al pueblo catalán en su pelea por el ejercicio del derecho a la autodeterminación.

Un año que ha dejado bien claro que nuestro partido tenía razón cuando señalaba que la burguesía catalana – a través de sus partidos políticos Junts per Catalunya y ERC – utilizaba la carta del nacionalismo para movilizar a la clase obrera, arrastrada por la depauperación en sus condiciones de vida y la falta de una referencia revolucionaria comunista en el país que tenga influencia sobre las masas trabajadoras, así como también a la pequeña burguesía urbana y agraria – en la ruina –  en su objetivo de establecer un nuevo pacto con la burguesía monopolista del Estado español donde ésta mantuviera sus privilegios y sus prebendas que, como consecuencia de la crisis económica y la quiebra del Estado fruto del desarrollo del imperialismo y la concentración de la riqueza, está en cada vez menos manos.

El “autonomismo” retornó totalmente tras las elecciones de diciembre de 2017, convocadas por el gobierno corrupto y fascista de Rajoy, que no dudó en despojar a un gobierno elegido por el pueblo aplicando el artículo 155 de la Constitución reaccionaria de 1978, en un periplo donde la constante ha sido la represión inmisericorde del Estado contra el pueblo catalán, la división entre las dos fuerzas políticas preponderantes de la burguesía catalana y el colaboracionismo de la Generalitat con el Estado para reprimir al pueblo. La burguesía catalana, con sus actos, ha demostrado su abjuración al mandato que el pueblo catalán le otorgó el 1 de octubre. Todo esto que hemos mencionado se ha acentuado, todavía más, tras las elecciones del pasado mes de febrero, donde las fuerzas nacionalistas obtuvieron en conjunto más diputados y donde ERC sobrepasó en número de votos y escaños a Junts per Catalunya convirtiéndose en la fuerza hegemónica del independentismo.

La burguesía catalana, una vez sacrificado el mandato popular del 1 de octubre en favor de la independencia, ha asumido plenamente la represión del Estado no dudando, incluso, en coadyuvar en esta con el Estado arremetiendo contra el propio pueblo, como lo atestigua el caso del militante independentista de la CUP, Marcel Vivet, condenado en un proceso donde la propia Generalitat de Catalunya actuó como acusación particular saliendo ésta en defensa de la organización reaccionaria JUSAPOL y en acusador del antifascista Marcel Vivet. En el momento actual se muestra nítidamente el chalaneo que tienen entre manos el Govern y el Estado y el episodio de la tercera pista del Aeroport de Barcelona, donde una parte del Govern – Junts Per Catalunya – no ha dudado en apoyar abiertamente su construcción, al igual que la Patronal catalana y el Gobierno puesto, ya que para ellos es más importante que se llenen los bolsillos de los empresarios, que es a la clase social a la que pertenecen y representan, que la necesidad de esa infraestructura pública y los daños al medio ambiente y, concretamente, al humedal de la Ricarda esencial para mantener el delta del Llobregat.

ERC puso y apoya al Gobierno de Sánchez, el cual no ha movido una coma de las políticas reaccionarias de Rajoy. No olvidemos que el PSOE y Pedro Sánchez no dudaron en cerrar filas con los fascistas Rajoy, Rivera y Abascal y no dudaron en apoyar todas las medidas represivas contra el pueblo catalán que realizó el gobierno de Rajoy en 2017. Mientras esta represión arrojó más de 2.850 represaliados por el 1 de octubre, que han sido implicados en más de 30 juzgados de las cuatro provincias catalanas y el pueblo sufre la represión, la burguesía catalana y el Estado español establecen mecanismos para tratar de conseguir un apaño como son la “Mesa de Diálogo” o los indultos a los políticos encarcelados por el procés.

Los burgueses de ERC y Junts per Catalunya pretenden subsanar su conflicto de intereses con la burguesía monopolista que domina al Estado, a la par que el pueblo catalán constata no sólo como han sido traicionados por el Govern de la Generalitat, sino como sus condiciones económicas y laborales cada vez son peores, como el grado de explotación crece a la par que crece su grado de pobreza. Por un lado la burguesía de boquilla sigue hablando de pelear por un referéndum pactado y apelando a Europa cuando el Estado le está ganando en este sentido la partida, haciendo que la reaccionaria Unión Europea niegue el derecho de autodeterminación o, sin ir más lejos, haya retirado la inmunidad como eurodiputado a aquellos políticos catalanes exiliados que ostentan dicha condición.

Cataluña, como en el resto de las naciones oprimidas y postergadas del mundo, en la fase de imperialismo en la cual nos encontramos, la única salida que tiene para su reconocimiento nacional pasa por la independencia como clase, es decir, por la imposición revolucionaria del socialismo como fase inmadura del comunismo.

La clase obrera no tiene más salida que romper el sistema capitalista y, con él, el Estado. El nacionalismo es el instrumento ideológico, junto con el oportunismo, que tiene la burguesía para fraccionar y engañar a la clase obrera. Los comunistas debemos estar a la altura del momento histórico, donde el capitalismo monopolista ya vive unos días que no le corresponden y que, a medida que la automatización y la robotización avanza, el sistema se va negando a sí mismo. En este sentido, los comunistas debemos dar pasos hacia la unidad de acción para quitar a la clase obrera las anteojeras que la burguesía le coloca – ya sea con el nacionalismo, el chovinismo, el fascismo o el oportunismo– y para ello los comunistas debemos rebajar nuestro egocentrismo y nuestro acomplejamiento que en muchas ocasiones nos lleva a diluirnos en el oportunismo.

 

¡FUERA EL FASCISMO Y EL OPORTUNISMO!

¡ROMPAMOS CON LA UNIÓN EUROPEA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Barcelona, 11 de septiembre de 2021

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (PCOC)

 

 

Als casi quatre anys del històric 1 d’Octubre de 2017, arribem a la diada en la consumació per part de ERC i Junts per Catalunya d’una traïció al poble català a la seva baralla per l’exercici del dret a l’autodeterminació.

Un any que ha deixat ben clar que el nostre partit tenia tota la raó quan senyalava que la burgesia catalana – a traves dels seus partits polítics Junts per Catalunya y ERC- utilitzava la carta del nacionalisme per mobilitzar a la classe obrera, arrossegada per la depauperació en les seves condicions de vida i la manca d’una referencia revolucionaria comunista en el país que tingui influencia sobre les masses treballadores, així como també a la petita burgesia urbana i agrària – a la ruïna- en el seu objectiu d’establir un mou pacte amb la burgesia monopolista del Estat espanyol on aquesta mantingues els seus privilegis i les seves prebendes que com a conseqüència de la crisi econòmica i la fallida         del Estat fruit del desenvolupament del imperialisme o la concentració de la riquesa cada cop en menys mans.

“L’autonomisme” va retronar totalment després de les eleccions de desembre de 2017, convocades pel govern corrupte i feixista de Rajoy, que no va dubtar pas en despullar a un govern elegit pel poble aplicant l’article 155 de la reaccionaria Constitució de 1978, en un periple on la constant ha sigut la repressió immisericorde  del Estat contra el poble català, la divisió entre les dues forces polítiques preponderants de la burgesia catalana i el col·laboracionisme de lla Generalitat amb l’Estat per reprimir al poble. La burgesia catalana, amb els seus actes, ha demostrat la seva abjuració al manament que al poble català li va atorgar el 1 d’Octubre. Tot això que hem anomenat s’ha accentuat, encara més, després de les eleccions el passat mes de Febrer, on les forces nacionalistes van obtenir en conjunt més diputats i on ERC va sobrepassar en numero de vots i escons a Junts per Catalunya convertint-se en la força hegemònica del independentisme.

La burgesia catalana, una vegada sacrificat el manament popular del 1 d’octubre en favor de la independència, ha assumit plenament la repressió del Estat no dubtant inclús, en coadjuvar en aquesta amb l’Estat arremetent contra el seu propi poble, com ho testifica el cas del militant independentista de la CUP, Marcel Vivet, condemnat en un procés on la pròpia Generalitat de Catalunya va actuar com acusació particular sortint en defensa de l0rganitzacio reaccionaria JUSAPOL i en l’acusador del antifeixista Marcel Vivet. En el moment actual es mostra nítidament el xalaneig que porten entre mans el Govern i l’Estat, en l’episodi de la tercera pista de l’Aeroport de Barcelona, on una part del Govern -Junts per Catalunya – no ha dubtat en donar suport obertament a la construcció de la tercera pista, igual que la patronal catalana i el Govern donat que per ells es més important omplir-se la butxaca dels empresaris, que es a la classe social a la que pertanyen i representen, que tant a la necessitat d’aquesta infraestructura publica i els danys al medi ambient, i concretament al aiguamoll de la Ricarda essencial per mantenir el Delta del Llobregat.

 ERC va posar i recolza el Govern de Sanchez, doncs aquet no ha mogut ni una coma de les polítiques reaccionaries de Rajoy. No oblidem que el PSOE i Pedro Sánchez no van dubtar en tancar files amb els feixistes Rajoy, Rivera i Abascal i no va dubtar en recolzar totes les mesures repressives contra el poble català que va realitzar el govern de Rajoy en 2017. Mentre que aquesta repressió va deixar més de 2.850 represaliats pel 1 d’Octubre implicats en més de 30 jutjats de les quatre províncies catalanes patint el poble la repressió, la burgesia catalana i l’Estat espanyol estableixen mecanismes per tractar d’aconseguir un arranjament com ho són la “taula de diàleg” o els indults als polítics empresonats pel procés.

Els burgesos de ERC i de Junts per Catalunya pretenen esmenar el seu conflicte d’interessos amb la burgesia monopolista que domina l’Estat, a la vegada que el poble català constata no nomes com han sigut traïts pell Govern de la Generalitat si no que com les seves condicions econòmiques i laborals son cada cop pitjors, com el grau d’explotació que creix al mateix temps que el grau de pobresa. Per un costat la burgesia de boca continua parlant de lluitar per un referèndum pactat i apel·lant a Europa quan l’Estat li esta guanyant en aquest sentit la partida, fent que la reaccionaria Unió Europea negui el dret a l’autodeterminació, sense anar més lluny, ha retirat la immunitat com eurodiputat a aquells polítics catalans exiliats que ostenten aquesta condició.

A Catalunya, com a la resta de les nacions oprimides i postergades del món, en la fase d’imperialisme en la que ens trobem, l’única sortida que té pel seu reconeixement nacional passa per la independència com a classe, es a dir, per la imposició revolucionaria del socialisme com a fase immadura del comunisme.

La classe obrera no té més sortida que trencar amb el sistema capitalista, i amb ell, l’Estat. El nacionalisme es l’instrument ideològic, juntament amb l’oportunisme, que té la burgesia per fraccionar i enganyar a la classe obrera. Els comunistes tenim que estar a l’altura del moment històric, on el capitalisme monopolista ja viu unes dies que no li corresponen i que, a mesura que l’automatització i la robotització avanci, el sistema es va negant així mateix. En aquest sentit, els comunistes hem de donar passos cap a la unitat d’acció per treure a la classe obrera els aclucalls que la burgesia li col·loca – ja sigui amb el nacionalisme, el xovinisme, el feixisme o el oportunisme- i per això els comunistes hem de rebaixar el nostre egocentrisme i el nostre acomplexament que en moltes ocasions ens porta a diluir-nos amb l’oportunisme.

 

FORA EL FEIXISME I L’OPORTUNISME!

TRENQUEM AMB L’UNIÓ EUROPEA!

SOCIALISME O BARBARIE!

 

Barcelona, 11 de septiembre de 2021

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (PCOC)




¡Ni un obrero al Ejército fascista! [ESP/EUS]

El Ejército español, lacayo de la OTAN, cuya cúspide está minada de franquistas, busca reclutar a jóvenes obreros y, para ello, han tenido que salir a reclutar a la calle, como así hizo en Bilbao el pasado 11 de julio, lo cual demuestra su descrédito entre las masas trabajadoras a esa parte más reaccionaria del Estado. El Estado de los capitalistas necesita a ir a los barrios obreros para reclutar a la juventud obrera para, jugando con sus necesidades vitales, convertirlos en arietes de su propia clase al objeto de defender los intereses de la burguesía a costa de perpetuar la explotación y la miseria de la clase obrera.

El Estado español, al igual que el resto de Estados capitalistas, es el instrumento de opresión de la burguesía contra la clase obrera, instrumento de opresión que, como se puede comprobar, requiere de obreros para lograr el infame objetivo de que una minoría (la burguesía) viva a costa de robar la riqueza que genera la mayoría (la clase obrera), por mucho que insistan en blanquear al Estado fascista desde las filas del oportunismo de PODEMOS-IU-PCE, por no hablar de los abiertamente fascistas como PP-PSOE-PNV y VOX.

El Ejército español como parte del Estado títere, es siervo de los intereses imperialistas, los cuáles a través de organismos como la OTAN, intervienen militarmente en otros Estados con el único interés de seguir enriqueciendo a la burguesía monopolista, bien en guerras de rapiña por los recursos, bien por el control estratégico de zonas que permitan a los capitalistas seguir con sus negocios a costa de la vida de millones de personas. De esta forma, los obreros de los ejércitos lacayos de la OTAN son enviados a masacrar a otros pueblos, a otros trabajadores.

Estas guerras de rapiña son además una medida de control de población que permite que la burguesía se deshaga de miles de trabajadores de un plumazo. Miles de trabajadores que mueren por los intereses económicos de una minoría parásita con las manos manchadas de sangre. Sólo acabando con el capitalismo y su Estado, conformando un ejército popular que defienda los intereses del pueblo trabajador, podrán los trabajadores vivir en paz.

Desde el PCOE reclamamos la necesidad de construir un ejército del pueblo que defienda los intereses de los trabajadores y ponga fin al capitalismo y su Estado.

 

¡Joven, milita en el PCOE!

¡Fuera el ejército español, construyamos un ejército popular!

Comité Nacional de Euskadi del Partido Comunista Obrero Español

Ezta langile bat ere Armada faxistara!

 

Espainiako Armadak, zeinen gailurra frankistez hondeatuta dagoena, langile gazteak nahi ditu eta, horretarako, kalera atera behar izan dute errekrutatzera (zehazki, Bilbon, uztailaren 11n), horrek erakusten du langileen artean Estatuaren zati erreakzionarioenari egiten dion mesfidantza. Kapitalisten Estatuak langile-auzoetara joan behar du gazte langileak errekrutatzeko, beren bizi-premiekin jolastuz, beren klaseko ariete bihurtzea burgesiaren interesak defendatzeko langile-klasearen esplotazioa eta miseria betikotzearen kontura.

Espainiako Estatua, gainerako estatu kapitalistak bezala, burgesiaren zapalkuntza tresna da langile klasearen aurka, zapalkuntza tresna, egiaztatu daitekeenez, langile beharra duela gutxiengo bat (burgesia) gehiengoak (langile-klasea) sortzen duen aberastasuna lapurtzearen kontura bizitzeko helburu zitala lortzeko, nahiz eta PODEMOS-IU-PCE oportunismoaren lerroetatik, PP-PSOE-PNV eta VOX bezalako  argi eta garbi faxistez ez hitz egiteagatik, Estatu faxista zuritzen tematu arren.

Espainiako Armada Estatu txotxongiloaren parte gisa, interes inperialisten morroi da, zeintzuk NATO bezalako erakundeen bidez, beste estatu batzuetan militarki esku hartzen dute burgesia monopolista aberasten jarraitzeko interes bakarrarekin, dela baliabideak harrapatzeko gerretan, dela kapitalistek beren negozioekin milioika pertsonaren bizitzaren kontura jarraitzea ahalbidetuko duten eremuen kontrol estrategikoan. Horrela, NATOko armada lekaideetako langileak bidaltzen dituzte beste herri batzuk, beste langile batzuk sarraskitzera.

Harrapaketa-gerra hauek, gainera, populazioa kontrolatzeko neurri bat dira, burgesiari, milaka langilez, lumakada batez desegitea ahalbidetzen diona. Milaka langile hiltzen dira gutxiengo parasito baten interes ekonomikoengatik eskuak odolez zikinduta. Kapitalismoarekin eta bere Estatuarekin amaituz bakarrik, herri langilearen interesak defendatuko dituen herri armada bat osatuz, langileek bakean bizi ahal izango dute.

PCOEtik langileen interesak defendatu eta kapitalismoari eta estatuari amaiera emango dien herriaren armada eraikitzeko beharra aldarrikatzen dugu.

 

Gazte, PCOEn militatu!

Kanpora espainiar armada, eraiki dezagun herri armada!

PCOEren Euskadiko Batzorde Nazionala




Si el presente es de lucha el futuro es nuestro

Nadie es más consciente del grado de descomposición del capitalismo y del fin de sus días como la propia burguesía. Por ello, ésta es plenamente consciente de estar inmersa en una guerra y que toda su existencia está en juego, por lo que no duda en arremeter de la manera más enérgica contra la clase obrera, saqueando inmisericordemente a los trabajadores y apostando abiertamente por la represión más descarnada y el fascismo para tratar de mantener su caduco sistema.

La subida escandalosa del precio de la electricidad, donde el Estado no duda en remar en favor de los monopolios eléctricos para que éstos roben a manos llenas otorgándoles dineros a espuertas a la par que establecen leyes que legalizan el saqueo al pueblo, está haciendo que crezca la indignación popular. Pero el robo no solo se circunscribe a la electricidad, al combustible o al gas, sino a todas las mercancías necesarias para la vida como lo acredita el incremento de la inflación a nivel mundial, consecuencia de las políticas monetarias empleadas por los diferentes Bancos Centrales de las distintas potencias imperialistas y que evidencian la fase terminal en la que se halla el capitalismo monopolista.

A pesar de su situación moribunda, el capitalismo no caerá por sí mismo por muy corrompido que esté, sino que debe ser destruido revolucionariamente por parte de la clase obrera, cuya situación económica cada día es más precaria, así como cada día que pasa es mayor la avidez de la ladrona burguesía, incrementándose el malestar del pueblo en movilización y enfrentamiento contra los monopolios y su Estado. En este sentido se anuncian movilizaciones en las que nuestro Partido estará presente en las diferentes convocatorias, como anteriormente lo ha estado combatiendo al fascismo del Estado denunciando el encarcelamiento del rapero Pablo Hásel, en la represión contra el pueblo catalán o en cualquier agresión contra la clase obrera que hayamos tenido conocimiento.

El momento es de movilización y ésta debe servir para incrementar la organización revolucionaria de la clase obrera, para que ésta adquiera conciencia de que se halla en guerra contra la burguesía y que para nuestra emancipación como clase no hay más salida que construir el socialismo y destruir todo lo que tenga que ver con el capitalismo. En esta dirección es en la que el Partido Comunista Obrero Español estará presente y centrará sus esfuerzos, en mostrar el camino de la emancipación del proletariado, en construir la organización revolucionaria de los trabajadores y en desenmascarar a los traidores que han conducido a la clase obrera a la situación lamentable en la que hoy se encuentra.

 

¡O ELLOS O NOSOTROS!

¡ABAJO LA BURGUESÍA Y SU RÉGIMEN EXPLOTADOR!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 9 de septiembre de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Burgueses y proletarios

A continuación reproducimos un artículo que nos envían nuestros camaradas del Partido Guatemalteco del Trabajo publicado en el medio digital Gazeta y con la editorial de La Chispa, voz oficial de los Comités Autónomos de Autodefensa Integral:

 

Para la crítica científica.

Las fuerzas productivas producidas por el moderno modo de producción capitalista cuanto el sistema de distribución de bienes por él creado han entrado en hiriente contradicción con aquel modo de producción mismo, y ello hasta tal punto que tiene que producirse una subversión de los modos de producción y distribución que elimine todas las diferencias de clase si es que la entera sociedad moderna no tiene que perecer.

Engels, Anti-Dühring (1964, p. 150)

Sus propias fuerzas productivas han rebasado el alcance de su dirección y empujan a la sociedad burguesa, como con necesidad natural, hacia la ruina o la subversión.

Engels, Anti-Dühring (1964, p. 158)

 

Actualmente, cuando han pasado más de 170 años de publicado el Manifiesto comunista redactado por Marx y Engels a encargo de la Liga de los Comunistas, el fantasma del comunismo sigue recorriendo el mundo entero. En Europa, tenemos el claro ejemplo que ilustran los camaradas del Partido Comunista Obrero Español (PCOE), quienes en su artículo Anticomunismo, el leitmotiv de los medios de comunicación, demuestran con bases sólidas quiénes son los fascistas que tienen en su poder los medios de comunicación y los «empedernidos anticomunistas» que se dedican a inventar mentiras sobre el comunismo para formar una opinión en las masas que sea conveniente a los intereses de clase de la burguesía y los dueños de los monopolios, ya que estos sí son conscientes de la existencia de la lucha de clases.

Hasta en los rincones más inhóspitos de este planeta, uno de ellos, Guatemala, puede ser un ejemplo de ilustración de lo anterior, véase el trasfondo del contenido de todos los canales que conforman Albavisión, monopolio propiedad de Remigio Ángel González; la verborrea anticomunista vertida por el burgués guatemalteco, Dionisio Gutiérrez, dueño del monopolio Corporación Multi-Inversiones (CMI), en su programa Razón de Estado; el ascenso al dominio de la opinión pública del panfletario discurso fascista propagado por la sicaria mediática de la burguesía liberal, Gloria Álvarez. Esto es solo el más grande descaro que podemos percibir, pero es una realidad que cruza todo el país y perjudica también los procesos revolucionarios y transformadores en las pequeñas comunidades de nuestro país. En las profundidades de la latitud guatemalteca, en la comunidad maya de San Pablo Tacaná, también encontramos recientemente la continuación del ataque a su proyecto autonómico de energía eléctrica, solo que esta vez empiezan nuevamente a hostigar utilizando las herramientas digitales como Facebook y desde la página llamada «No a la hidroeléctrica San Pablo», utilizando el trillado discurso anticomunista que la dirigencia de Frena y los comunitarios que apuestan a la autonomía energética y que con heroísmo han hecho retroceder al gran monstruo que es la empresa transnacional Energuate, propiedad del capitalista español Florentino Pérez. Dicen estos que lo que en realidad quieren los dirigentes y comunitarios es crear otra revolución cubana en suelo guatemalteco y por esta razón piden la intervención de la policía y el retorno de la transnacional, aliados de agentes de policía oriundos de la comunidad y de organizaciones campesinas aliadas a esta transnacional -como suponen los comunitarios-, es Codeca y más específicamente la estructura que opera en Tacaná, San Marcos.

Dicho lo anterior, somos conscientes del escozor que provoca aún el espectro del comunismo, ante lo cual debemos estar atentos y empezar a crear una claridad en torno a la lucha de clases imperante en Guatemala, para lo cual debemos hablar acerca de las contradicciones entre proletarios y burgueses.

En la realidad guatemalteca, los Comités de Autodefensa percibimos los ejemplos anteriores como una muestra concreta de la existencia de la lucha de clases en nuestro país. Además, armados con base en el método materialista dialéctico, sabemos distinguir, con modestia, los acontecimientos de cada momento político con objetividad científica, aproximándonos a la verdad que acompaña nuestra práctica para la transformación del mundo. En este orden de ideas, sabemos que la burguesía liberal de nuestro atrasado y capitalista-feudal país no puede ser ya una clase revolucionaria en la modernidad, porque no está dispuesta a asumir el riesgo que implicaría desencadenar un movimiento popular que la desborde, sino todo lo contrario, preferiría someterse a una dictadura militar antes que ceder a las demandas de la organización de las clases oprimidas, es por eso que los oprimidos no podemos aliarnos con esta clase, ni táctica, ni estratégicamente.

Los burgueses de Guatemala hablan mal del comunismo en un país donde históricamente aún no ha sido posible una revolución socialista, ya que esta no puede darse sino únicamente después de un proceso de maduración político-social activa del pueblo trabajador que durante 36 años de guerra popular y revolucionaria tampoco se pudo concretar, también se valen del discurso anticomunista por el miedo a perder el paraíso en el que hasta la actualidad han vivido gracias a la trágica administración de siglos de la derecha más decadente y putrefacta de Centroamérica, que ostenta hasta la actualidad el poder político, y a la sublevación de un pueblo al que ellos mismos han condenado a la miseria material e intelectual.

En el presente, la revolución transformadora y humanista guatemalteca no será posible solamente haciendo llamados a la protesta social por la restitución del Estado de derecho que históricamente solo ha servido para mantener a los burgueses como la clase dominante, tal es el caso de estas protestas en favor de la renuncia del presidente Giammattei o la destitución de la fiscal del Ministerio Público Consuelo Porras por su corrupción o la reinstalación en el puesto del fiscal contra la impunidad, Sandoval, que a fin de cuentas son piezas de un ajedrez que controla el imperio yanqui. Nuestras alianzas tácticas para lograr nuestra estrategia pueden ser entre las bases de movimientos sociales rurales, los campesinos, la Iglesia católica cristiana que comulga con la teología de la liberación, con la diversidad sexual y los feminismos que no pierdan de su horizonte la perspectiva de las necesidades de la clase oprimida.

El humanismo del que hablamos los Comités de Autodefensa no es de ninguna forma idealista, ni burgués, sino proletario, consecuente y revolucionario, es decir que nuestros camaradas y cuadros militantes de los Comités sabrán que el proceso histórico se halla condicionado, no solo por la base económica capitalista y feudal de Guatemala, sino también por la historia de la clase oprimida, de su vanguardia comunista y por la praxis revolucionaria de los seres humanos en la actualidad.

A manera de conclusión, cerramos analizando las citas de Federico Engels que encabezan este editorial. Nosotros comprendemos que tras la categoría «fuerzas productivas» está la fuerza de trabajo y todo lo que nos hace humanos y pertenecer a los oprimidos: el contrato laboral, el salario, la etnia, las creencias religiosas, en fin, toda diversidad. De la segunda cita extraemos la enseñanza que en un escenario hipotéticamente apocalíptico puede la sociedad capitalista perecer, caer en la ruina, reducirse a escombros por la hecatombe que están provocando los burgueses en el mundo, o que los seres humanos que en mayoría pertenecen a las clases oprimidas y explotadas opten por la subversión de este sistema, que tiene posibilidad de ser socialista sí y solo sí es dirigido por su vanguardia, el partido de la clase revolucionaria, haciendo que sea posible la emergencia de la humanidad nueva, la comunista, la de la sociedad sin clases.

Es por todo lo escrito acá que el Comité de Redacción hace un llamado a los militantes de los Comités de Autodefensa a la práctica revolucionaria, que es para nosotros no solo la aceleración de la marcha de la sociedad hacia el socialismo, sino la decisión del proceso histórico, La Chispa que anime la voluntad consciente de la transformación revolucionaria y humanista de Guatemala que con seguridad va a decidir que esta sea: por Guatemala, la revolución y el socialismo.

 

Miguel Tintero. Editorial de La Chispa, voz oficial de los Comités Autónomos de Autodefensa Integral, agosto de 2021




¡Acabemos con el atentado contra la huerta de La Safor! [ESP/VAL]

El pasado 26 de julio el nuevo alcalde de Gandía, el socialista José Manuel Prieto, escenificaba mediante un ridículo vídeo de 50 segundos, la voluntad del ayuntamiento de Gandía y los llamados “agentes sociales” (sindicalismo amarillo y patronal) de dar apoyo a la construcción de un tramo de la CV60 que prolongaría ésta hasta conectarla con la N-332. La justificación para esta infraestructura que discurre paralela a la actual vía son unos atascos anecdóticos y un ahorro de tiempo en el trayecto insignificante. Por contra, las repercusiones ambientales son bastante importantes:

  • Destrucción de la huerta histórica de Gandía, lo que producirá un encarecimiento del regadío y el abandono de las tierras.
  • Disminución de la superficie disponible para la recogida de lluvias fluviales, lo que impedirá la recarga del acuífero y la infiltración de agua salubre al mismo.
  • Impacto paisajístico y contaminación acústica y lumínica.

Estas cuestiones han movilizado al vecindario de los municipios afectados que se han organizado en la plataforma “Per l’horta de La Safor” para hacer frente a este proyecto. Para contextualizar la situación económica de la comarca de La Safor, podríamos acudir al “diagnostico territorial de La Safor” publicado en el año 2017, y en el que participan el ayuntamiento de Gandía, sindicatos amarillos, patronal y otras instituciones. De cualquier manera, su consulta pública ya no es posible debido a que el ayuntamiento de Gandía decidió eliminarlo unos meses atrás coincidiendo con el inicio del proyecto. En este diagnóstico se hablaba de la dependencia del modelo económico del turismo y la construcción, de la importancia de la exportación de cítricos, de la menguada industria, la destrucción del paisaje y de los ecosistemas etc. Problemas que sabemos que no pueden encontrar solución dentro de este sistema ya que el capitalismo, por su propio desarrollo, hace imposible cualquier medida política que lesione la acumulación de capital. Es por eso que mientras la consejera de agricultura y emergencia climática Mireia Mollà (Compromís) nos alerta de los riesgos del cambio climático, su compañero de gobierno, el consejero de Política Territorial Arcadi Espada (PCSOE), aprueba el proyecto de la CV60 que es, objetivamente, un proyecto que favorece el cambio climático. Pero en algo que ambos coinciden es en pedir responsabilidad a la clase obrera y al resto de clases populares por lo que respecta a emisiones de CO2. Es decir, mientras el proceso productivo capitalista aliena al trabajador respecto del producto de su trabajo, los gestores burgueses piden que éste se responsabilice de la contaminación generada en ese proceso. Un proceso reaccionario similar al de aquellos conservadores que critican la bajada de natalidad y el envejecimiento de la población mientras exculpan al sistema económico que lo hace posible.

Desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamado a organizarse contra estos atentados contra la tierra que solo persiguen el lucro de los constructores y de los políticos que les representan, luchemos por nuestros intereses, luchemos por el socialismo, para poner la economía a nuestro servicio y no al de los capitalistas.

 

¡ACABEMOS CON LA ESPECULACIÓN!

¡ORGANICÉMONOS CONTRA EL OPORTUNISMO!

En València a 2 de septiembre de 2021

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español en València

 

 

Acabem amb l’atentat contra l’horta de La Safor!

 

El passat 26 de juliol el nou alcalde de Gandia, el socialista Jose Manuel Prieto, escenificava mitjançant un ridicul video de 50 segons, la voluntat del ajuntament de Gandia i els anomenats agents socials (sindicalisme groc i patronal) de donar suport a la construcció d’un tram de la CV60 que prolongaria aquesta fins connectar-la amb la N-332. La justificació per a aquesta infraestructura que discorre paral·lela a l’actual via son uns embossaments anecdòtics i un estalvi de temps en el trajecte insignificant. Per contra, les repercussions ambientals son força importants:

  • Destrucció de l’horta històrica de Gandia, el que produirà un encariment del regadiu i l’abandonament de terres.
  • Disminució de la superfície disponible per a l’arreplegada de les aigües fluvials, el que impedirà la recàrrega de l’aqüífer i la infiltració d’aigua salobre al mateix.
  • Impacte paisatgístic i contaminació acústica i lumínica.

 

Aquestes qüestions han movilitzat al veïnat dels municipis afectats que s’han organitzat en la plataforma “Per l’horta de la Safor” per fer front aquest projecte. Per contextualitzar la situació econòmica de la comarca de la Safor, podriem acudir al “Diagnóstic territorial de La Safor” publicat l’any 2017 i en què participaren l’ajuntament de Gandia, sindicats grocs, patronal i altres institucions, tammateix la seua consulta pública ja no és possible donat que l’ajuntament de Gandia va decidir eliminar-lo uns mesos enrere coincidint amb l’inici del projecte. En aquest diagnóstic es parlava de la dependència del model econòmic del turisme i de la construcció, de la importància de l’exportació de cítrics, de la minvada indústria, la destrucció del paisatge i dels ecosistemes naturals, etc. Problemes que saben no poden trobar solució dins d’aquest sistema ja que el capitalisme pel seu propi desenvolupament fa impossible qualsevol mesura política que lesione l’acumulació de capital. És per això que mentre la consellera d’agricultura i emergència climàtica Mireia Mollà (Compromís) ens alerta dels riscos del canvi climàtic el seu company de govern, el conseller de Política Territorial Arcadi España (PSOE), aprova el projecte de la CV60 que es, objectivament, un projecte que afavoreix el canvi climàtic. Però en allò que ambdós coincideixen es en demanar responsabilitat a la classe obrera i a la resta de classes populars pel que fa a les emissions de CO2. És a dir, mentre el procés productiu capitalista aliena al treballador respecte del producte del seu treball, els gestors burgesos demanen que aquest es responsabilitze de la contaminació generada en dit procés. Un procedir reaccionari semblant al d’aquells conservadors que critiquen la baixada de la natalitat i l’envelliment de la població mentre exculpen al sistema econòmic que ho fa possible.

Des del Partit Comunista Obrer Espanyol fem una crida a organitzar-se contra aquests atemptats contra la terra que només persegueixen el lucre de les constructores i dels polítics que les representen, lluitem pels nostres interessos, lluitem pel socialisme, per ordenar l’economia al nostre servei i no al dels capitalistes.

 

ACABEM AMB L’ESPECULACIÓ!

ORGANITZEM-NOS CONTRA L’OPORTUNISME!

A València a 21 d’agost de 2021

Comité Provincial del Partit Comunista Obrer Espanyol a València




La burguesía murciana acaba con el Mar Menor

“El capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos” – Karl Marx

 

Desde hace 10 días están apareciendo peces muertos en la laguna salada del Mar Menor por la falta de oxígeno de la misma. En total se han recogido ya unas 5 toneladas, un 66% por ciento más de lo que se recogieron en 2019 cuando ya aparecieron en la orilla del mar miles de peces muertos y se retiraron unos 4.200 kilos de basura en el primer periodo grave de falta de oxígeno que sufrió el Mar Menor.

Esta contaminación de las aguas se debe al exceso de nutrientes de las mismas por el vertido de nitratos y fosfatos que vienen principalmente de la agricultura intensiva y que llevó a que en 2016 se perdiera el 85% de la vegetación marina convirtiéndose la laguna en una “sopa verde”.

 

 

Pero este no es el primer ataque que la burguesía murciana, representada por el PSOE y el Partido Popular que gobierna la Comunidad autónoma desde 1995, ha realizado contra el medio ambiente. A las anoxias de 2019 y la de esta pasada semana se suman otros conflictos actuales como los vertidos sin depurar al Río Segura en Cieza, los desastres ocasionados por la DANA de 2019 o el proyecto para destruir el Monte Arabí, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, mediante la instalación de una granja por parte del Grupo Fuertes. Además, la Bahía de Portman (Sierra Minera Cartagena-La Unión) afrontó uno de los peores desastres medioambientales por residuos mineros de toda Europa donde se vertieron más de 60 millones de toneladas de residuos durante 40 años.

 

Desde hace décadas las injerencias que el capitalismo ha realizado en este enclave son constantes pues se viene potenciando la agricultura intensiva, lo que está ocasionando el empelo masivo de fertilizantes y pesticidas, la degradación de la tierra y la sobreexplotación de los recursos hídricos. Es obligación de nuestro Partido, y de cualquier comunista que se precie de serlo, estar presente en esta lucha dando nuestra alternativa a este problema estructural del capitalismo monopolista de Estado: La Reforma Agraria antilatifundista y antimonopolista.

La burguesía monopolista, representada en este caso por las criminales empresas agrícolas y los políticos lacayos, están ocasionando la destrucción de los recursos naturales por sus ansias de acumulación de riqueza. Mientras los medios de producción estén en manos privadas y los monopolios sean los que marque el ritmo de la producción, el control por los recursos naturales mediante guerras de rapiña y la explotación desmedida llevada a los máximos extremos, serán las únicas alternativas del imperialismo.

Ante esta desoladora perspectiva solo queda organizarse para luchar por el fin del capitalismo y la socialización de unos recursos naturales de los que la clase obrera no puede verse privada, garantizando así el respeto al medio ambiente.

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) en la Región de Murcia




Justificando una nueva agresión a los trabajadores ¡O ellos o nosotros!

En la prensa burguesa se suceden noticias donde los capitalistas reiteran el mensaje de que los empresarios tienen problemas para contratar a trabajadores.

A finales del mes de julio, todos los medios de comunicación del Capital señalaban que “La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) ha advertido que faltan unos 700.000 trabajadores nuevos para ejecutar los fondos Next Generation, (…) Según datos del sector, la construcción estará presente, de manera directa o indirecta, en 7 de cada 10 euros que lleguen a España a través de los fondos europeos pero se necesitan unos 700.000 trabajadores más”.

A finales de junio, un medio de comunicación de la patronal de la hostelería en España señalaba que “El reinicio de la actividad turística en los hoteles de sol y playa de España está resultando mucho más complicado de lo previsto inicialmente debido a la falta de trabajadores”.

Esa misma prensa de los capitalistas machaca dicho mensaje, dicha idea, universalizándola, de tal modo que haciéndose eco de la BBC británica hablan sobre que “A Estados Unidos le faltan trabajadores. Según el Departamento de Trabajo, las vacantes de empleo en junio alcanzaron un récord de 10,1 millones, y los restaurantes, hoteles, cadenas de comida, supermercados, negocios de comercio minorista y la industria del esparcimiento son los sectores con mayor necesidad de trabajadores”. El británico The Guardian, por otro lado, señala que “los desesperados fabricantes de alimentos están suplicando al gobierno que pueda llamar a los presos para resolver una crisis laboral atribuida al doble golpe del Brexit y el COVID”.

¡Y claro está! ¿Cuál es la receta a cuestión que da la “prensa libre” y sus “voceros económicos” todos ellos marionetas y altavoces de la burguesía, de la patronal? Pues que el Gobierno de turno retire todo tipo de ayuda, como por ejemplo el subsidio de desempleo, pues según la patronal “fomenta la improductividad laboral”. O lo que es lo mismo, recortar todavía más a los parados, recortes que se deben añadir a los ya realizados a los pensionistas y a los trabajadores, en definitiva, al pueblo trabajador.

Los empresarios piden más recortes contra los trabajadores, a los que llevan décadas recortándoles sus salarios, sus condiciones de vida, desahuciándolos de sus casas, y llevando los servicios públicos – sanidad, educación, etcétera – a la muerte por saqueo, habiendo sido ya saqueados otros servicios públicos totalmente privatizados como la electricidad o el gas, bienes esenciales los cuales el pueblo está pagando a un precio elevadísimo, lo cual muestra la cara de lo que es el capitalismo monopolista y nos hace sentir en nuestras condiciones de vida y en nuestros bolsillos su coste. El capitalismo monopolista, el imperialismo, es el saqueo y la barbarie al que los grandes empresarios condenan al pueblo para ellos vivir a cuerpo de rey y mantener sus privilegios, siendo sus ejecutores los diferentes parásitos puestos por la banca y los grandes monopolios en los sucesivos Consejos de Ministros, los jueces y, como no, una cúpula militar sin escrúpulos que, un día sí y otro también, se retrata como fascista. En definitiva, el Estado capitalista es el instrumento esencial que tienen los monopolios para robar y oprimir al pueblo.

Y mientras los empresarios piden más recortes que el Gobierno – sea del signo que sea – contra los trabajadores, éste no duda en llenarle los bolsillos de dineros públicos. Y es que de los 117.530 millones de euros que el Gobierno del PSOE-PODEMOS/IU-PCE movilizó en el Real Decreto-ley 8/2020 “de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19”, los empresarios se llevan el 95,46% de éstos – o lo que es lo mismo, 112.200 millones de euros. Mientras los empresarios piden recortes al Gobierno contra la clase trabajadora, éste le entrega 70.000 millones de euros a los empresarios de los fondos europeos “Next Generation EU” a través del “Plan de Recuperación y Resiliencia”, dineros públicos que se llevan los empresarios para desarrollar los procesos de automatización de sus empresas y que se contabilizan como deuda que pagaremos la clase trabajadora y que servirá para justificar más recortes aún contra los obreros, los pensionistas, la juventud obrera y las clases populares.

Y mientras la clase obrera le paga a estos bandidos y ladrones el banquete con lo que nos roban en el presente y a futuro, engordándose una deuda ilegítima que los trabajadores no debemos pagar pues los dineros se los llevan los empresarios y no nosotros, la situación de la clase trabajadora es, unas pensiones de miseria – donde más de la mitad de los pensionistas perciben jubilaciones inferiores a 1.000 euros mensuales -; una juventud (menores de 30 años) que tiene vetada la vivienda pues sus trabajos son precarios y sus salarios les impiden comprar o alquilar una casa; unos trabajadores cada día más empobrecidos, considerando que en el último año la luz ha subido prácticamente un 300%, que cada día hay más trabajadores a los que les quitan sus casas, que cada día hay más trabajadores que viven en las calles y que en España hay 4 millones de personas que pasan hambre; un país donde el 40% de los niños vive en situación de pobreza y sufre desnutrición.

¡Los empresarios tienen su paraíso en la tierra a costa de nuestra miseria y todavía piden apretar y saquear más a los trabajadores! ¡Ese es el rostro del capitalismo, de sus medios de manipulación o comunicación y sus esbirros políticos! Los trabajadores debemos rebelarnos contra esta realidad y contra este sistema criminal que, objetivamente, nos niega la vida a la mayoría trabajadora para que una minoría ladrona y parásita viva a cuerpo de rey.

La solución pasa porque los trabajadores nos organicemos y nos unamos para acabar con el capitalismo, con su Estado, y hacer que la propiedad de las empresas pase a manos de la clase obrera, al igual que el desarrollo tecnológico se ponga al servicio del pueblo trabajador para hacer que el ingente incremento de la producción y riqueza que la robotización genera suponga progreso social para el pueblo, y no pobreza para éste e incremento de la desigualdad social, que es lo que producirá si sigue en manos de la burguesía.

 

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡ELLOS ROBAN Y NOSOTROS PAGAMOS SU ROBO, NO AL PAGO DE UNA DEUDA ILEGÍTIMA!

¡O ELLOS O NOSOTROS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Justicia podrida, justicia franquista

El pasado 26 de agosto el Comité de Derechos Humanos de la ONU dio la razón al exjuez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, concluyendo que la condena a 11 años de inhabilitación por un delito de prevaricación a la que le condenó el Tribunal Supremo en 2012 fue arbitraria, pidiendo que se le haga una reparación efectiva al condenado puesto que dicho Comité de Derechos Humanos considera que se vulneró su derecho a la presunción de inocencia y su derecho a la revisión de condena y la pena, y también que no tuvo acceso a un tribunal independiente e imparcial en los procesos seguidos en su contra en el marco de los casos Franquismo y Gürtel.

La Judicatura, a través de su Tribunal Supremo, no dudó en ponerse de parte de las querellas formuladas por el Sindicato fascista Manos Limpias y la Falange Española fallando en que Garzón, así como los tribunales españoles, no son competentes para enjuiciar los crímenes del franquismo. Asimismo, el Tribunal Supremo no dudó en ponerse de parte del partido podrido y corrupto PP, fundado por un ministro de Franco, condenando a Garzón por prevaricación por la investigación de éste de la corrupción del PP en el caso Gürtel.

Y es que en el Estado español la corrupción y el fascismo son intocables, son enjuiciables y todo aquél que ose hacerlo no puede más que recibir la represión del Estado pues, en esencia el Estado es un instrumento fascista al servicio de los monopolios el cual es manejado a través de la corrupción, ergo el Estado es la corrupción institucionalizada.

Nueve años después de sendas condenas, el Comité de Derechos Humanos dictamina que Garzón no tuvo un juicio imparcial, o lo que es lo mismo, que la Justicia española está alineada con los criminales franquistas y con los corruptos herederos de Franco. Nada nuevo por otro lado pues el Estado español hoy es, en esencia, el Estado Franquista salvo algunos retoques cosméticos que en 1977 le dieron los fascistas en alianza con los oportunistas (PCE).

De todos modos, Franco tenía razón cuando dijo aquello de que dejaba todo atado y bien atado, y de poco servirá este Dictamen del Comité de Derechos Humanos de la ONU pues según la propia jurisprudencia del fascista Estado español y su Judicatura, no le vincula lo que el Comité de Derechos Humanos de la ONU dicte. Por tanto, para los fascistas togados de la Judicatura esto es como si oyeran llover. La ONU no ha hecho más que constatar una realidad que los obreros del Estado español y del mundo saben, que no es otra cosa que la naturaleza fascista del Estado y, consecuentemente, la existencia de una Judicatura parcial y podrida.

Y es que la putrefacción de la justicia y su parcialidad es algo que los propios fascistas reconocen. En plena orgía represora contra el pueblo catalán, en 2018, podíamos leer en la prensa burguesa determinadas opiniones del portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó:

Por no hablar de cómo el PP utilizaba el Estado, y concretamente la fiscalía, en la defensa de las posiciones reaccionarias peperas en sus disputas contra el nacionalismo catalán, abriendo en canal al Estado que queda retratado como una auténtica mafia.

Que la judicatura y el Estado son fascistas, que son instrumentos al servicio de los corruptos y de los fascistas, porque esa es precisamente tanto la forma mediante la que los monopolios gobiernan de manera efectiva el Estado como la ideología que abrazan, se ve en la existencia de presos políticos y de exiliados. En el Estado español los juzgados son auténticos arietes contra el pueblo, y ahí están los juzgados de lo social que emiten sentencias criminales siempre en favor de los empresarios y una sala de lo Social en la Audiencia Nacional, que son todavía más reaccionarios que los propios empresarios, por no hablar del Consejo General del Poder Judicial donde los partidos políticos reaccionarios (PP-PSOE) colocan a sus marionetas para dirigir la Judicatura en lo que constituye un claro ejemplo de la inexistencia de la separación de poderes que los voceros del capital tanto pregonan, pero que en la práctica es una entelequia.

Otra derivada de este asunto que debemos tener en cuenta, sobre todo aquellos que abrazan al oportunismo, es que Roma no paga traidores. No hemos de olvidar que Baltasar Garzón ha sido el brazo ejecutor de comunistas siguiendo directrices de un fiscal del OPUS DEI para ello, fue el brazo ejecutor de la ilegalización de BATASUNA, no dudó en perseguir al independentismo vasco, criminalizando y cerrando medios de comunicación disidentes como Egin, Egunkaria, Ardi Beltza o Egin irratia. Por no hablar de que también fue el brazo ejecutor del Estado fascista en la persecución al independentismo catalán el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona, en la denominada ‘Operación Garzón’ en lo que fue otra caza de brujas. A pesar de todo eso y muchas más tropelías ejecutadas por Garzón, el Estado no tiene contemplaciones si se toca, aunque sea de soslayo, lo que son sus pilares, como son el fascismo – que es la ideología que abraza el Estado – y la corrupción. Roma no paga traidores.

Nuevamente el Estado español resulta retratado como lo que es, un Estado fascista donde la justicia es parcial y donde no hay garantías judiciales, donde la judicatura es un instrumento de los monopolios para que los corruptos y los fascistas campen a sus anchas y tengan la más absoluta impunidad – y ahí está el PP plenamente legal – a la par que es un instrumento de represión contra la clase obrera y de legalización de la explotación más descarnada, de la violencia de la burguesía contra la clase obrera.

Y es que no tenemos que olvidar que Baltasar Garzón fue magistrado, y su aspiración es seguir siéndolo, de la Audiencia Nacional, que de un día para otro pasó de ser el Tribunal de Orden Público franquista para convertirse en “un tribunal democrático”. La transición fue sinónimo de cambiar el nombre a las cosas pero mantener la misma naturaleza de dichas cosas, el mismo fascismo y a los mismos fascistas.

¡Esa es la “democracia” española! ¡Esos son los tribunales españoles! Señalados por todos como tribunales podridos, como tribunales que persiguen a ciudadanos por su ideología, que juzgan a líderes políticos sin garantías democráticas, que persiguen y encarcelan a cantantes, y que han sido condenados por negarse a investigar denuncias de todo tipo de torturas.

Nuevamente queda en evidencia el Estado español, nuevamente se muestra que el Estado español de hoy no es más que el mismo Estado franquista con un cosmético que nunca logro ocultar su esencia fascista y criminal que perdura desde hace prácticamente 8 décadas.

Pero el fascismo es un poder precario, es un poder con pies de barro, hundido en el cieno de la corrupción y que está totalmente quebrado. Es la constatación de que estamos en la fase histórica donde lo viejo debe terminar de morir y lo nuevo, el socialismo, debe imponerse, por ello el fascismo es la única vía que tiene el capital financiero para mantener en pie a su sistema caduco, corrompido y quebrado. Se aproxima una depauperación mayor en la vida del pueblo trabajador, al que le han arrebatado todos sus derechos y únicamente le queda uno, el derecho a la revolución contra un sistema criminal que lo oprime y que lo hunde en el oprobio. El socialismo es la única salida que tiene nuestro país y el género humano, el único que puede resolver los males que hoy nos azotan, y así lo acredita la historia, pero él no vendrá caído del cielo, sino que será producto de la acción revolucionaria del proletariado que únicamente puede producirse por la existencia del Partido, instrumento que lleve a las masas el socialismo científico y que lo dote de un programa y una táctica para derrocar al capitalismo y hacer que éste desarrolle el socialismo. Es nuestro deber fortalecer al partido para dirigir a nuestra clase social a arrancar a nuestro país de la cadena imperialista, esa debe ser nuestra labor fundamental y la forma de expresar nuestro internacionalismo, de contribuir a la Revolución Mundial.

 

¡ABAJO EL ESTADO FASCISTA!

¡VIVA LA REVOLUCIÓN PROLETARIA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 28 de agosto de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Los derechos laborales y sindicales son papel mojado y desaparecen en todo el mundo

El capitalismo se encuentra en una situación insostenible en términos económicos. La burguesía monopolista pretende sostener sus cuotas de ganancia – las cuales progresivamente descienden – a costa de estrujar a los trabajadores hasta la extenuación, intensificando la explotación, acrecentando la desprotección de los trabajadores pretendiendo robarles absolutamente todo. Antaño en las potencias imperialistas los obreros, aún explotados, tenían una serie de migajas con respecto a los obreros explotados de los países más atrasados donde los salarios no les daban a los trabajadores ni tan siquiera para cubrir sus necesidades básicas.

Lo que vemos hoy, sin embargo, es como las condiciones de vida del conjunto de la clase trabajadora desciende a niveles alarmantes cada día que pasa. Los obreros de los países más avanzados pierden derechos laborales y sindicales a pasos agigantados, mientras los trabajadores de los países más atrasados no mejoran sus condiciones de miseria ni un ápice.

No hay más que echar un vistazo a la prensa internacional para ver cómo en potencias imperialistas como Japón, donde ya no solo la clase obrera trabaja literalmente hasta morir sino también sus funcionarios; o China, donde el monopolio Alibaba obliga a trabajar de sol a sol a los obreros.

En el distrito Kasumigaseki de Tokio, donde se concentran la mayoría de las instituciones del país, la jornada laboral de los kanryo (“funcionarios ministeriales”) no tiene límites. Según el estudio realizado por Iwamoto Takashi, profesor de la Universidad de Keiō, en Tokio (“Hacia una reforma del método de trabajo en Kasumigaseki. Acabar con las largas jornadas de trabajo y mejorar la productividad a través de las tecnologías de la información y de la comunicación”, PR Times, 6 de junio de 2018), estos servidores públicos trabajan de media 100 horas extras al mes, siete veces más que en el sector privado.

Superan con creces la conocida como “línea karoshi”, el umbral de “muerte por exceso de trabajo” fijado en ochenta horas al mes por el propio Ministerio de Sanidad, que considera que si este se sobrepasa, el riesgo de patologías es elevado. Además, como el presupuesto de la administración pública está estrictamente regulado por la ley, la mayor parte de estas horas extraordinarias no son remuneradas.

Según los datos publicados en 2019 por el Sindicato de Funcionarios del Estado, en Kasumigaseki, el 32,4% de los encuestados tenía “mala salud”, se estaba “medicando” o “recibiendo tratamiento en el hospital”, mientras que el 28% había experimentado o sentido “miedo a morir por exceso de trabajo”. En cuanto a la tasa de suicidio entre estos trabajadores –16,7 por cada 100.000 personas–, supera en un 50% a la de los empleados del sector privado, según el estudio del profesor Iwamoto.

En Japón, como vemos, está reconocida la muerte en el trabajo y son miles los casos anuales registrados de Karoshi en el país de forma directa e indirecta, mientras que desde mediados de los años setenta el número de huelgas continúa descendiendo en Japón:

 

En Japón, están prohibidas por ley las huelgas de funcionarios públicos. La Constitución de 1946 nombra los derechos básicos laborales (asociación, negociación colectiva y acción colectiva), pero los funcionarios públicos están excluidos del reconocimiento del derecho a la acción colectiva y, desde entonces hasta el momento presente, los funcionarios de la administración central y los de las administraciones regionales tienen prohibida por ley cualquier forma de protesta, incluida la huelga.

A menor organización de la clase obrera y menos lucha, peores son las condiciones de vida de los trabajadores. Este es un axioma que se repite en cualquier parte del mundo bajo el capitalismo. Como vemos, en el país nipón la victoria ideológica de la burguesía es indiscutible y se ha traducido en una mayor explotación de la clase obrera japonesa, que muere trabajando tras interminables jornadas laborales.

En China, el país vecino, el burgués Jack Ma (Ma Yun), fundador de Alibaba, el gigante chino del comercio online, formuló públicamente la “regla 996” que rige en sus empresas: trabajar desde las 9 h de la mañana a las 21 h de la noche, 6 días por semana. En Pinduoduo -competidor de bajo coste de Taobao- los trabajadores hacen trescientas treinta horas mensuales de jornada laboral.

Este nuevo giro de tuerca en la explotación de la clase obrera china está derivando en muertes por colapso y agotamiento de los trabajadores, tal y como sucede en Japón.

En Brasil, el Congreso ha aprobado una futura reforma laboral (actualmente siendo debatida en el Senado) para añadir una nueva modalidad de contratación sin vacaciones, ni paga extraordinaria ni derecho a indemnización. La reforma también contempla la reducción del precio de las horas extras y aumenta el límite de la jornada laboral de los mineros.

Cabe destacar que Brasil es uno de los mayores exportadores de estaño y hierro del mundo, materiales estos usados para la electrónica y automoción respectivamente, sectores imprescindibles para materializar la industria 4.0.

En Estados Unidos Amazon ha dado un nuevo salto en la explotación de los trabajadores con el ya famoso time off task o TOT, que es la medición que hace la empresa del tiempo que no estás haciendo una tarea en concreto. Es decir, una máquina mide exactamente todos los tiempos que tardas en hacer todas las tareas encomendadas. Una vigilancia frenética y constante con el objetivo de que en toda tu jornada laboral no puedas parar ni para respirar.

Para un mozo de almacén, un código de barras defectuoso o un cupón de descuento a aplicar puede elevar el TOT demasiado y empiezan los problemas con los superiores.

Amazon ha evitado la organización sindical en el Almacén BHM1 de Bessemer, en Alabama. De los 5.805 trabajadores de Bessemer con derecho a voto, solo 738 votaron “sí”, y 1.798 optaron por el “no”. Amazon, como es lógico, ha utilizado sus ilimitados recursos para luchar contra la organización sindical.

La dirección ha celebrado “sesiones informativas” grupales de asistencia obligatoria para advertir de las consecuencias de tener un sindicato en la planta, y los teléfonos de los empleados fueron bombardeados con mensajes que tachaban al sindicato de invasor. “¡No permitas que los de fuera dividan a un equipo ganador! No creemos que debas pagar a un intermediario para que hable por ti, ni pagar cuotas para conseguir algo que ya tienes gratis”.

Desde el 25 de enero, Amazon se hizo con los servicios para este almacén de varios asesores especializados (que han facturado varios miles de dólares al día), los famosos union busters (“revientasindicatos”).

También han circulado rumores alarmantes sobre el cierre de la planta si los empleados “traicionaban” a la compañía, tal y como ya hizo Walmart, que en 2009 decidió cesar sus actividades en Jonquière, Canadá, tras la creación de un sindicato, lanzando al desempleo a todos los trabajadores.

Los testimonios de exempleados que trataron de crear un sindicato en su almacén en Delaware y Virginia describen un comportamiento brutal, repleto de amenazas y represalias, incluyendo despidos improcedentes, como el de un trabajador que estaba de baja médica por una operación de rodilla. En Chester, Virginia, la sanción de las autoridades, tras una investigación, fue obligar a Amazon a exhibir en la sala de reuniones, en una hoja A4, una lista de acciones que se comprometía a no cometer. “No le amenazaremos con despedirle; no le interrogaremos sobre sus actividades sindicales; no le vigilaremos; no le amenazaremos con represalias”.

¡La sanción para Amazon es, realmente, una advertencia a todos los trabajadores que luchen por sus derechos de las consecuencias de ello! Y, como no, la multinacional ha sido acusada de transgredir la legislación laboral para desbaratar la campaña, pero la National Labor Relations Board (NLRB) carece de autoridad para sancionarla económicamente.

Sin embargo, en Estados Unidos, la formación de un sindicato en una empresa se asemeja a un viacrucis: A petición de un empleado –en este caso, un mozo de almacén que llamó por teléfono al Sindicato de Comercio Minorista y Mayorista (RWDSU, en sus siglas inglesas)–, la organización debe demostrar primero a la agencia federal con responsabilidades para hacer cumplir la legislación laboral, la NLRB, que el 30% de los trabajadores del centro quieren formar un sindicato. Una vez superada esta etapa, y tras una agria campaña, se organiza un referéndum. La batalla se libra fábrica a fábrica, supermercado a supermercado, restaurante de comida rápida a restaurante de comida rápida: aunque en Bessemer hubiese ganado el “sí”, la situación en los demás almacenes de Amazon no hubiese cambiado. Para los trabajadores, participar en un proceso de este tipo implica una larga y ardua batalla, y en caso de derrota, puede acarrear represalias contra aquellos que hayan solicitado la ayuda del sindicato –a menudo, el despido–. No es de extrañar, por tanto, que solo estén sindicados el 6,3% de los trabajadores del sector privado en Estados Unidos.

En Francia, en el sector turístico, las camareras de piso cobran el salario mínimo y a la mayoría de ellas se las contrata en calidad de refuerzo: no saben cuántas horas trabajarán en el mes, ni cuánto ganarán ni qué días trabajarán. Sin mencionar que en general las llaman a última hora. Así las cosas, muy pocas son las que consiguen un sueldo equivalente al de un trabajo a tiempo completo. Muchas intentan pues compaginarlo con otra actividad.

La mayoría de las trabajadoras de este sector padecen esguinces, dolor de espalda, tendinitis, etc. Enfermedades de las que nunca se pueden recuperar porque si dejan de ir a trabajar corren el riesgo de no ser contratadas nunca más.

Ni que hablar de las condiciones de trabajo en países como Malasia, donde están las principales empresas productoras de guantes de goma, que abastecen en especial al sector sanitario en Europa y Estados Unidos, las cuales se aprovechan de la mano de obra barata procedente de los países vecinos.

En 2019, Malasia, el mayor productor mundial de guantes de goma, cubría el 63% de la demanda mundial, que ascendía a 300.000 millones de pares. Los trabajadores migrantes representan entre el 20% y el 30% de la fuerza de trabajo del país, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los trabajadores nepalíes, bangladesíes o birmanos, antes de partir, contrajeron una elevada deuda, a un tipo de interés desorbitado, con los reclutadores enviados por las empresas malasias.

En el caso de los trabajadores bangladesíes, abonan entre 3.700 y 4.300 euros a sus reclutadores. En el caso de los nepalíes, las sumas oscilan entre 1.100 y 1.250 euros. Con el salario mínimo de Malasia, fijado en 240 euros al mes, y el pago de horas extraordinarias que no puede superar los 400 euros, es evidente que les llevará años recuperar su libertad.

Son muchos quienes aumentan el número de horas extra trabajadas, ya sean legales o no, para regresar a casa al poco tiempo de vivir bajo esas condiciones de vida, ya que estas empresas, a través de los reclutadores, confiscan sus pasaportes para que no puedan irse del país hasta que finalicen la deuda.

En la República Democrática del Congo (RDC), uno de los 10 países con las poblaciones más pobres del mundo y principal productor mundial de cobalto, hay niños que trabajan en las minas para abastecer a las grandes empresas de los sectores del automóvil, la informática y la telefonía.

Dos tercios de las reservas mundiales de cobalto están en la República Democrática del Congo (RDC). Un componente esencial de las baterías de iones de litio que equipan la gran mayoría de los teléfonos móviles y vehículos eléctricos, y este país es el mayor productor mundial (100.000 toneladas en 2019).

El 15 de diciembre de 2019, la asociación International Rights Advocates (IRA) anunció que se había presentado una denuncia en Washington contra varias empresas transnacionales acusadas de complicidad en la muerte de catorce niños en las minas de cobalto del Congo. El caso implica directamente a Apple, Alphabet (la empresa matriz de Google), Dell, Microsoft y Tesla. Según IRA, el cobalto “lo trabajan en la República Democrática del Congo, en condiciones extremadamente peligrosas propias de la Edad de Piedra, niños a quienes se les paga uno o dos dólares al día […] para proporcionar el cobalto utilizado en los costosos gadgets fabricados por algunas de las empresas más ricas del mundo”.

Hoy la clase obrera y las clases populares que cada vez tienen menos recursos, cada vez se llevan una parte más pequeña del pastel de la riqueza que ellas mismas crean y, por tanto, tienen una capacidad de consumo mucho menor. A la par que los monopolios, fruto del desarrollo de las fuerzas productivas, del avance de la técnica y de la ciencia, tienen una mayor capacidad de producir mercancías. Una nueva contradicción que provoca la crisis permanente del capitalismo y la agudiza a cada día que pasa.

Por otro lado, la robotización hace que la producción se multiplique a la par que, bajo las condiciones del imperialismo, los obreros son arrojados al paro forzoso lastrando su situación socioeconómica mucho más, cuando no son directamente arrojados al cementerio.

El desarrollo de las fuerzas productivas choca con las relaciones de producción del capitalismo monopolista, convirtiéndose el capitalismo en un freno objetivo para el desarrollo humano, para el desarrollo de las fuerzas productivas.

Así tenemos que el capitalismo monopolista a pesar de establecer sistemas organizativos conducentes a la intensificación del trabajo y de la extracción más intensa de plusvalía, resulta que su cuota de ganancia no sólo no aumenta sino que retrocede. Y retrocede porque provoca un desajuste todavía mayor en la composición orgánica del capital, creciendo por la parte del capital constante y retrocediendo en la parte de capital variable, que es la parte invertida en mano de obra que es la que genera plusvalía.

Para tratar de sostener los márgenes de ganancia ya la burguesía tira piedras sobre su propio tejado, incrementando las filas de los parias, acrecentando la pobreza de la mayoría trabajadora a pesar de la inmensa riqueza generada, buscando ya la obtención de ganancia a costa de deteriorar al Estado, su instrumento de opresión mediante el que garantiza la imposición de su dictadura criminal. Además, el desarrollo de la técnica, la automatización, al ser arrojada contra los obreros, conlleva un grado de depauperación mayor de éstos y sus condiciones de vida, implicando que el progreso de la técnica suponga un freno al progreso técnico y, también, al progreso social.

Sin duda, todo ello lo que manifiesta es la absoluta caducidad del capitalismo, es la confirmación de la bancarrota del capitalismo el cual pide a gritos ser arrojado al estercolero de la historia.

El desarrollo tecnológico y científico, la automatización de la producción, debe ponerse en manos de la clase obrera, de la humanidad y servir para liberar al ser humano del trabajo asalariado, poniendo el resultado de la producción en manos de la clase obrera, generando progreso social y desarrollo humano. Y esto solo se conseguirá derrocando el capitalismo y construyendo la máxima aspiración de la clase trabajadora: El Socialismo.

 

¡Los capitalistas son unos asesinos, o acabamos con ellos o ellos acabarán con nosotros!

¡Muerte a la burguesía y su régimen explotador!

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 27 de agosto de 2021

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Afganistán y la barbarie del imperialismo

Hace veinte años, el imperialismo estadounidense invadió brutal y sangrientamente Afganistán bajo el pretexto de “la lucha internacional contra el terrorismo y por la democracia”. Por supuesto, estos falsos lemas fueron, son y serán mera propaganda de las potencias capitalistas en su afán por ocupar y subyugar a los pueblos del mundo, por expoliarlos hasta la saciedad y provocar miseria y barbarie a fin de sostener su despiadado sistema de producción y cumplir con los intereses de la burguesía monopolista.

Se estima que EEUU ha invertido más de 2 billones de dólares en la guerra de Afganistán, 256 millones diarios desde 2001. Por descontado, es evidente que buena parte de la inversión estadounidense en el ejército afgano sirvió para financiar mediante venta ilegal de armas y municiones a los talibanes que hoy tienen el control del país. Este brutal desembolso económico nos ayuda a hacernos una idea de hasta qué punto el control geopolítico de la zona es una prioridad para el imperialismo.

Por la parte que le corresponde al gobierno español como fiel subalterno de EEUU, el apoyo de los expresidentes José María Aznar (PP) y Rodríguez Zapatero (PSOE) fue absolutamente incondicional al imperialismo, permitiendo el acceso sin condiciones del Ejército estadounidense a las bases de Rota y Morón y destinando 4.500 millones en la invasión desde 2002 hasta 2016. Además, la diplomacia de EEUU reconoció que «el Ejecutivo socialista optó por “enfatizar” el carácter “humanitario” de la misión afgana», lo cual sirvió para aumentar el apoyo político hacia una campaña que sólo contaba con el favor del 26% de los españoles en septiembre 2002 según una encuesta realizada por el Instituto Gallup.

Siguiendo con los servicios del PSOE al imperialismo, Josep Borrell – Vicepresidente de la Comisión Europea y Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores – afirmó tras una reunión extraordinaria de ministros de exteriores europeos que los talibanes «han ganado la guerra y tenemos que hablar con ellos». Además, dijo que «la cooperación con cualquier futuro gobierno afgano estará condicionada a un acuerdo pacífico e inclusivo y al respeto de los derechos fundamentales de todos los afganos».

En lo que respecta al socialimperialismo chino, semanas antes de que los talibanes iniciaran su ofensiva final y de que abrieran los noticiarios de todos los medios de comunicación, el Ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, se reunió con una delegación talibán encabezada por Abdul Ghani Baradar – cofundador del movimiento talibán en Afganistán y quien es actualmente Primer Viceemir del Emirato Islámico de Afganistán – en lo que fue de facto, aunque aún no fuese oficial, el reconocimiento internacional de China hacia el gobierno talibán. Esto se debe a que el país alberga reservas de materias primas que son de especial interés para los imperialistas como cobre, hierro, mercurio, cobalto y litio, y que apenas han sido explotadas a causa de la larga guerra sufrida.

China ya ha conseguido un acuerdo para explotar ese sector mineral tan codiciado, pues podrá explotar las minas de cobre de Mes Aynak, en plena Ruta de la Seda al usar a Pakistán – país en el que China ha invertido más de 60.000 millones de dólares – como conexión inmediata y así influir en el PIB afgano durante las próximas décadas. Su socio menor, Rusia, se muestra aún precavida; Zamir Kabúlov – diplomático ruso y enviado presencial a Afganistán – ya advirtió, aunque con prudencia, que cooperarían con los talibanes.

La ofensiva talibán que ha terminado con el control casi total del país y la retirada estadounidense no es más que una guerra reaccionaria donde cada paso ha estado debidamente medido; si los talibanes han llegado a la situación actual es porque EEUU y China así lo han aprobado.

Las masas oprimidas, el pueblo de Afganistán que durante décadas solo ha conocido el horror de la guerra imperialista, debe rechazar frontalmente la subyugación de los nuevos gobernantes reaccionarios y de los imperialistas que los comandan, deben luchar por desarrollar la unidad de los comunistas y del proletariado en la región a fin de provocar una salida revolucionaria a la situación actual.

Desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamado a todas las fuerzas revolucionarias de la región a que luchen sin descanso contra la situación actual, desarrollando la guerra nacional revolucionaria contra las fuerzas reaccionarias que ayer y hoy se han repartido el control de Afganistán a fin de expoliar sus recursos naturales y provocar el sufrimiento más absoluto en su clase trabajadora.

 

¡POR LA GUERRA NACIONAL REVOLUCIONARIA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 23 de agosto de 2021

SECRETARIA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)