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Pensiones y represión, el capitalismo y su putrefacción

El pasado sábado 16 de octubre el PCOE de Madrid estuvo presente en la manifestación por la defensa de las pensiones públicas que empezó a las 12:00 horas en el Congreso de los Diputados y terminó en Puerta del Sol.

La burguesía pretende imponer el modelo chileno de pensiones privadas (administradoras de fondos de pensiones) en todos aquellos países en los que hoy existe la Seguridad Social, no solo en España, sino en todo el mundo. Y lo consigue introduciendo poco a poco los planes de pensiones privados voluntarios, algunos de ellos con la ayuda directa de centrales sindicales vendidas a la patronal como CCOO y UGT que se llevan una millonada cada año por engañar a los trabajadores para contratar estos planes de pensiones administrados por la gestora de BBVA.

Por la tarde también estuvimos en la manifestación por la Amnistía Total, que empezó a las 19:00 horas en Atocha y terminó en Tirso de Molina. Como es tradición desde hace ya unos años, la parte más consciente de la clase obrera en Madrid sale a la calle para pedir la libertad de los presos políticos encerrados en las cárceles del Estado. En el mes de febrero de este mismo año fue encarcelado el rapero Pablo Hasel por las letras de sus canciones y, recientemente, se ha condenado al tuitero Fonsi Loaiza por denunciar en su cuenta de Twitter el racismo de la Policía.

El dispositivo policial que se desplegó fue totalmente exagerado, con furgones policiales en todas y cada una de las calles perpendiculares a la calle Atocha, con identificaciones a camaradas y finalmente no permitiendo la entrada de los palos de nuestras banderas.

Durante el transcurso de la manifestación se acercaron provocadores disfrazados de prensa, increpando a los manifestantes, todo esto con la connivencia de la policía, que no hizo absolutamente nada para impedir estas provocaciones, demostrando una vez más a quienes sirven las fuerzas de represión. Prensa, como el periodicucho fascista ABC, que no dudó en criminalizar el antifascismo con sendos artículos cuya autoría está más cerca de una comisaría que de una redacción periodística.

El desarrollo del imperialismo conduce a la reacción, al fascismo y hoy la clase obrera no tiene más salida que romper con el capitalismo, acabar con el Estado que permite a la burguesía reprimir inmisericordemente a los trabajadores, y levantar revolucionariamente el Socialismo y su Estado que reprima hasta la extenuación a la criminal burguesía y liquide completamente las clases sociales. Para ello es fundamental que las diferentes luchas de la clase obrera se fusionen en una única lucha de clases contra el Estado y el capitalismo por la conquista del socialismo y la emancipación de la clase obrera, de los explotados.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




La beatificación de los mártires del fascismo en Córdoba

En un anterior artículo nuestra organización ya habló de la influencia de la Iglesia Católica (en general) y del obispo Demetrio Fernández (en particular) entre los grupos abiertamente reaccionarios del Estado español y de cómo siguen teniendo privilegios a pesar de que la constitución del 78 lo califica de “aconfesional”.

En esta ocasión hablaremos del evento tenido lugar el pasado 16 de octubre en la ciudad de Córdoba, donde el reaccionario Demetrio Fernández dirigió la beatificación de “127 mártires de la Iglesia”, presidida por un representante del papa Francisco, el cardenal Marcello Semeraro. Estos supuestos mártires son hombres de la Iglesia que durante la Guerra Civil Española se posicionaron a favor de los golpistas contra el gobierno del Frente Popular, abrazando la doctrina que más tarde sería conocida como “nacional-catolicismo”. De esta manera, la Iglesia Católica (una vez más) se posiciona a favor del discurso fascista al calificar a unos enemigos políticos en un contexto bélico de “mártires”, ya que no fueron perseguidos por sus creencias religiosas, habiendo católicos como el militar Vicente Rojo que lucharon a favor del Frente Popular o incluso sacerdotes que fueron ejecutados por los fascistas por no compartir sus ideas ni sus métodos. De igual manera, fueron militantes del Partido Comunista quienes protegieron a religiosos no-belicosos como las monjas de la Orden de las Reparadoras en Madrid o en Cataluña frente al anticlericalismo anarquista, desmintiendo el mito de la “persecución roja” fomentada por el franquismo.

Se ignora también que a través de la Carta Colectiva del Episcopado, todos los obispos españoles (a excepción de dos) se posicionaron abiertamente con el fascismo golpista en 1937, avalando el extermino y la represión hacia obreros y campesinos. Fue precisamente un fraile capuchino, Gumersindo de Estella, que atendió espiritualmente a los que iban a ser fusilados por los fascistas en Zaragoza, quien dijo:

“Cuánta ignorancia hay en el cerebro de algunos curas, cuánto daño hacen ciertos clérigos a la república de Cristo, y luego, si llega una revolución y matan a sacerdotes, ah, entonces somos mártires del cristianismo. Y quieren que el cristianismo y la Iglesia los defienda y los eleve al honor de los altares. ¿Esos tales son mártires? Si ellos son los que provocan la matanza…”.

Como ya se ha comentado, el evento de la beatificación contó con un representante del papa Francisco. Este pontífice, siguiendo la postura de la Iglesia Española, “alabó” a las figuras beatificadas, comparándolas con las actuales víctimas cristianas de grupos terroristas como ISIS en Siria e Irak. Curioso despropósito expresado por alguien a quien tanto por los herederos políticos del nacional-catolicismo (PP y VOX principalmente) así como la izquierda al servicio del sistema capitalista (PSOE y Unidas Podemos) califican de “comunista” a raíz de sus declaraciones pidiendo la reducción de la jornada laboral y la creación de un salario universal. Nada de comunista tienen las palabras y acciones del papa Francisco y quienes lo hacen (aunque sea por un fin claramente partidista) desconocen (o quieren ocultar) la historia contemporánea de la Iglesia Católica.

El 15 de mayo de 1891, ante el aumento de una conciencia obrera manifestada en una organización a través de sindicatos dirigidos por trabajadores socialistas en el auge de la llamada Revolución Industrial, el papa León XIII promulga su encíclica “Rerum novarum” (en latín, “De las cosas nuevas”) con la intención de hacer de cortafuegos a la revolución. En esta encíclica, León XIII dice mostrar preocupación por la situación de los trabajadores y apoya la creación de sindicatos, pero al mismo tiempo, criticaba a los socialistas diciendo que “agravan la condición de los obreros” y defiende el mantenimiento de la propiedad privada de los medios de producción. Esta doctrina social por parte de la Iglesia Católica no sería muy diferente a la que posteriormente tendrían en el siglo XX doctrinas como el fascismo, el nazismo o el falangismo, ya que empleaban una retórica anticapitalista al mismo tiempo que defendían la propiedad privada y atacaban al socialismo. De igual manera que su antecesor, el papa Francisco busca ponerle parches al capitalismo sin ir a la raíz del problema, retrasando el avance hacia el socialismo, y, por ende, del comunismo. Teniendo esto en cuenta, no es de extrañar que oportunistas de la calaña de Yolanda Díaz (que ya alabó en la pasada fiesta del PCE a Joe Biden) o Pablo Iglesias digan que el papa “habla como un comunista”.

Otro papa más reciente, el polaco Karol Wojtyla, conocido como Juan Pablo II, también hizo críticas al sistema capitalista en su encíclica “Centesimus annus” (en latín, “Centenario”) en ocasión del centenario de la promulgación de “Rerum novarum” en 1991. En la misma, Juan Pablo II habla del capitalismo como “economía de mercado”, “economía de empresa” o “economía libre”, culpabilizándolo del advenimiento del comunismo en Europa y advirtiendo de que podría darse de nuevo si esas pasadas condiciones se repiten. No obstante, nadie en su sano juicio calificaría a Juan Pablo II de comunista, ya que busca lo mismo que la socialdemocracia, una reforma del capitalismo, la misma meta del Papa Francisco. Por otro lado, bajo el pontificado de Juan Pablo II, el Vaticano financió al grupo sindical Solidarnosc (en español, “Solidaridad”, mismo nombre del sindicato de la patronal fundado por VOX), liderado por el reaccionario Lech Walesa, que combatió al socialismo de la República Popular de Polonia. Por otro lado, durante su visita a Nicaragua, Juan Pablo II tuvo posturas muy hostiles hacia la Iglesia Popular (vinculada a la Teología de la Liberación, que tuvo un importante papel en el derrocamiento de la dictadura de los Somoza), suspendiendo de sus labores como sacerdotes a aquellos que formaban parte del gobierno sandinista. Con estos dos episodios bajo un mismo papado, podemos apreciar que la Iglesia como institución no busca el bienestar de la clase trabajadora, sino todo lo contrario.

La misma Iglesia que goza de tantos privilegios (políticos, económicos, sociales…) en un Estado supuestamente aconfesional, insiste constantemente en una supuesta persecución hacia la misma en la actualidad. Ya el anterior papa, el alemán Benedicto XVI, que también beatificó a este tipo de “mártires” de la Guerra Civil, denunció durante una visita al país “el vivaz enfrentamiento entre fe y modernidad” que le recordaba al “anticlericalismo y secularismo fuerte y agresivo de la década de los años treinta” en 2010.

Entre esos supuestos actos de persecución, por citar un ejemplo de nuestra ciudad, está el tratar de prohibirle a un grupo ultracatólico el rezar ante una clínica abortista para evitar el acoso psicológico a las mujeres que acudieran a la misma. Esto produjo uno de los episodios más esperpénticos de un Pleno del Ayuntamiento de Córdoba, con Paula Badanelli, portavoz del grupo fascista VOX, rezando un Avemaría ante las cámaras. Todo esto, hay que insistir, en un estado supuestamente aconfesional y donde el aborto se considera un derecho.

Un ejemplo más lo tenemos en otro lugar de la provincia, concretamente en Aguilar de la Frontera, donde el derribo de una cruz frente a una iglesia en enero de este año fue visto como un ataque al cristianismo, pese a que la misma no fue quitada por ser un símbolo cristiano, sino por haber sido erigida en honor a los caídos en el bando franquista. Junto a la denuncia del obispo Demetrio, se encontraban los fascistas de VOX y la organización de Abogados Cristianos, vinculados con el grupo paramilitar mexicano conocido como el Yunque.

Al contrario que la izquierda del régimen (PSOE-Unidas Podemos-PCE…), el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) no defiende las declaraciones del actual papa (así como tampoco la doctrina social de la Iglesia), sino que luchamos por la destrucción completa del sistema capitalista por el bien de la clase trabajadora. De igual modo, denunciamos el revisionismo histórico en torno a la Guerra Civil que desde sectores de la Iglesia y en especial desde el Vaticano se lleva practicando desde la época de Pío XII, con su reconocimiento y fuerte alianza con el régimen franquista y que pervive hasta nuestros días, como demuestran estas beatificaciones, sea con Benedicto XVI o con Francisco.

Como ya denunciamos, la figura del obispo Demetrio Fernández no deja de ser una herencia del nacional-catolicismo, ya que al igual que sucedió con otras instituciones del régimen franquista (Ejército, policía, funcionariado…) no hubo una purga de los elementos reaccionarios dentro de la Iglesia Española. De manera hipócrita, el pasado mes de septiembre, el obispo Demetrio hacía un llamado a los católicos a acoger inmigrantes cuando es un abierto defensor de un partido fuertemente xenófobo como es VOX.

Finalmente, desde el Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Córdoba, defendemos el socialismo como único garante de un laicismo real y efectivo.

 

Por el socialismo y un auténtico estado laico

Contra el revisionismo histórico de la Iglesia Católica

Contra el Nacional-Catolicismo

 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Córdoba




Saludo al 22º Congreso Nacional del Partido Popular Socialista de México

«Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo» – Karl Marx, Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política

 

Estimados camaradas:

Desde el Partido Comunista Obrero Español os enviamos una fraternal felicitación por el vigésimo segundo Congreso de vuestra organización y por la celebración del sexagésimo primer aniversario de la transformación del Partido Popular en Partido Popular Socialista.

La crisis general del capitalismo a nivel mundial nos constata a los comunistas que el imperialismo está totalmente quebrado. Sin duda, el momento actual cumple las condiciones que Marx anunciaba para la desaparición del sistema de producción capitalista, mostrándose esto tanto en la contradicción expresada en la Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, así como el hecho objetivo de que el desarrollo de las fuerzas productivas – la automatización de la producción – ya no se corresponde con la sociedad capitalista. La crisis insalvable del sistema de explotación del hombre por el hombre, y de los pueblos del mundo por las potencias imperialistas, abre ante el proletariado mundial un horizonte de liberación, revolución y socialismo. Nos encontramos, camaradas, en la época de la revolución social.

Entre México y el Estado español, así como con todos los pueblos del mundo que luchan por vencer la violencia imperialista, la subyugación nacional y la tendencia política a la reacción y al fascismo existen intereses comunes. Es imprescindible, por tanto, el desarrollo de un Movimiento Comunista Internacional nuevo, depurado de prácticas que sean contrarias al marxismo-leninismo y al internacionalismo proletario, desplegando fructíferos lazos de solidaridad y amistad obrera internacional, donde los Partidos Comunistas sean el ariete en la emancipación del proletariado contra el imperialismo y todos aquellos que atentan contra la soberanía, integridad y libertad de nuestros pueblos.

El Partido Popular Socialista de México ha surgido de las entrañas del pueblo mexicano, recogiendo la herencia revolucionaria por la independencia nacional, política y económica para alcanzar la sociedad comunista. La lucha que se abre ante nosotros no es sencilla, pues la burguesía y los monopolios, conocedores de la caducidad de su sistema de explotación, no dudarán ni por un segundo en desplegar el terror y la violencia más encarnizada contra quienes osen no postrarse ante su dominación.

Somos conocedores de que también estáis desarrollando un proceso de Unidad Comunista en el Estado mexicano, al igual que nosotros en el Estado español, por lo que no podemos sino aplaudir este maravilloso y necesario avance para la clase trabajadora a nivel internacional, pues la unión de la vanguardia es una condición imprescindible para la unión de la clase obrera en términos clasistas. Sabemos de primera mano que el Partido Popular Socialista de México y los Jóvenes por el Socialismo lucharán sin descanso por la unidad, independencia y elevación de la conciencia del movimiento obrero mexicano, por llevar el socialismo científico a las amplias masas proletarias y para construir un frente amplio que luche por la democracia obrera, la dictadura del proletariado, y el desarrollo del antiimperialismo hasta que se logre la liberación definitiva de la humanidad.

Desde el Estado español, no podemos sino mandarles un saludo revolucionario a los camaradas mexicanos, que han sido históricamente hermanos del P.C.O.E. ya desde los tiempos del camarada Enrique Líster.

 

¡JUNTOS HAREMOS HISTORIA!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 17 de octubre de 2021

Bernardo Baños González

Secretario de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




¡No al cierre de Trillo!

La crisis de la luz sigue creando desamparo para el proletariado. Esta vez le toca a las más de 1.300 personas que, directa o indirectamente, dependen de la central nuclear de Trillo (Guadalajara).

Con los recortes ridículos en el beneficio de las eléctricas por parte del Gobierno socialfascista y oportunista de PSOE y PODEMOS, según ellos, de cara a reducir la factura de la luz, la central trillense, operada por Iberdrola, Naturgy, Iberenergía y ENDESA, afirma que se ven obligados a cerrar la central por pérdidas, dejando previsto el cierre para el 2035, si no lo adelantan.

La central paga casi 7 millones de euros al año en impuestos y en ella trabajan unas 650 personas. Hay que tener en cuenta que Guadalajara, junto con Cuenca, son las provincias más despobladas de Castilla-La Mancha y de las más despobladas a nivel nacional (Cuenca es la 9º y Guadalajara 11º). Con este cierre y los consecuentes despidos, la comarca de Trillo quedaría todavía más despoblada.

Es cierto que vivimos en una crisis climática, provocada única y exclusivamente por el capitalismo, pero lo que no podemos permitir es que mientras se especula con la energía renovable, mientras los Estados capitalistas continúan emitiendo cantidades desproporcionadas de residuos a la atmósfera, seamos los trabajadores los que paguemos las consecuencias.

Bajo la nueva consigna de un ‘capitalismo verde’, los Estados de todo el mundo van a facilitar a empresas de todo tipo el despido de millones de trabajadores, muchos de los cuales no podrán recuperar nunca su puesto de trabajo. Esto combinado con la automatización y la robotización al servicio de la burguesía y sus monopolios, hará que el número de personas que no pueden conseguir un puesto de trabajo en el mundo crezca aún más, agudizando la crisis sistémica del capitalismo.

Y mientras esto ocurre, los monopolios seguirán destruyendo el planeta en su afán por generar cada vez más beneficios. Mientras a los trabajadores se les culpabiliza de usar un coche de gasolina o diésel, personajes tan criminales como Jeff Bezos viajan al espacio por turismo, contaminando más de lo que lo hará un trabajador medio a lo largo de su vida.

Sólo armonizando las relaciones de producción y planificando la economía a través de un Estado socialista podremos revertir los cada vez más evidentes efectos del cambio climático. Sólo el socialismo podrá garantizar una vida digna para la clase trabajadora y la conservación del planeta. Es la misión histórica de la clase obrera tumbar este sistema criminal y construir el socialismo.

 

Partido Comunista Obrero Español en Castilla – La Mancha




Fascismo y democracia: Violencia, poder y reacción política en la era de los monopolios

Sobre la democracia

 

Hoy día, cuando el militante comunista se para a estudiar el ámbito universitario y académico encontrará una enorme aversión ante la afirmación de que no vivimos en una democracia, mientras que, por otro lado, fuera de esa burbuja intelectual no son pocos los que sí aceptan tal afirmación. El proletariado, el desposeído, es víctima de sus propias carencias materiales a la hora de comprender que al final, independientemente del voto, el Gobierno y el Estado de los capitalistas terminan por implantar las mismas políticas económicas que atentan directamente contra la vida misma del trabajador, y las elecciones son consecuentemente entendidas como un mero cambio de amo.

La política parlamentaria ha ido aumentando en descrédito y atravesado sucesivas crisis de legitimidad ligadas a las recientes crisis capitalistas. Ante esto, las alas izquierda y derecha del capital pugnan por la esencia de la democracia; entre quienes preconizan una democracia representativa al estilo nórdico que idealiza la Unión Europea de los monopolios – principalmente Alemania, donde parece que ya no existe el fascismo pese a que AfD obtuviera 83 escaños en las pasadas elecciones federales o que alguien que sea comunista no puede ser profesor ni funcionario – y quienes entienden el papel ejecutivo como el conformismo del gobierno vertical ante el poder que ejercen directamente las élites económicas, la burguesía y sus monopolios, sobre el resto de la sociedad. Se pretende hablar de distintas formas de democracia, cuando los comunistas bien sabemos que la democracia burguesa no es más que una de las posibles formas de gobierno que revisten los Estados burgueses como herramienta fundamental de opresión de la minoría explotadora sobre la mayoría explotada, por tanto, esa democracia representativa que defiende a ultranza el ala izquierda del capital no podrá ser nunca el remedio contra las desigualdades, en tanto que en realidad es el propio sistema capitalista lo que las engendra. Debemos, por tanto, contraponer las formas verticales de poder centradas en la propiedad privada de los medios de producción a formas auténticamente democráticas de poder a través de la dictadura del proletariado.

Aquí es donde resulta imprescindible el papel del militante comunista, del cuadro de vanguardia, del dirigente por la revolución, a la hora de hacer ver al pueblo trabajador que los recurrentes sesgos de información respecto a lo que evoca el término democracia en nuestra mente precisa de una reestructuración, para la formación de contramarcos de significado que modifiquen los antiguos esquemas de pensamiento para los cuales la democracia sólo existe en el capitalismo. Un pensamiento que vierte la burguesía de manera diaria para que su visión del mundo sea una visión global, ajena a los intereses de clase de la mayoría de la sociedad, donde se busca mantener las relaciones de poder existentes y se emplean todas las técnicas de marketing conocidas para crear una conexión entre las masas y los políticos, y donde se busca generar también una conexión emocional entre el público y las grandes empresas, interconectando la iniciativa privada con la democracia.

Debemos desplegar una propaganda que luche contra esa idea común que se instala en el imaginario colectivo: la idea de que ya vivimos en democracia y, por ende, en la mejor forma de gobierno posible, por lo que poco o nada se puede hacer para mejorar la situación actual salvo esperar a que nuevos representantes políticos parcheen con reformas las desigualdades actuales. La importancia de la lucha ideológica en este aspecto radica en que la crítica constante hacia el régimen actual, contra la idea misma de democracia, representa un ataque directo a la línea de flotación de los Estados capitalistas, que no son otra cosa que el instrumento de coerción de las clases dominantes para mantener mediante la violencia y la coacción a las clases dominadas, el brazo ejecutor de las oligarquías y monopolios que detentan el poder. Y por su parte, los partidos políticos del Capital no son más que una especie de divertimento de la contemporaneidad en la que las élites hacen creer que se altera el poder del Estado, al tiempo que emplean la violencia para controlar cualquier elemento revolucionario.

El contexto actual

A la hora de hablar de fascismo en Europa, que es la ideología imperante en los Estados, hay una triada reaccionaria que destaca sobre el resto de los Estados: Alemania, Italia y el Estado español.

En el caso alemán, como ya hemos mencionado anteriormente, Alternativa por Alemania (AfD) consiguió casi 5 millones de votos y 83 escaños en las elecciones federales del pasado 26 de septiembre. Ello, sumado a la más que posible coalición semáforo integrada por el Partido Socialdemócrata (SPD), Los Verdes y los liberales, augura que el fascismo ganará poder electoral e influencia entre las amplias masas proletarias con el recrudecimiento de la actual crisis capitalista, las nuevas crisis migratorias y las desigualdades crecientes entre el Norte y el Sur de la Unión Europea.

Por su parte, en Italia tenemos dos recientes ejemplos del fascismo rampante que atraviesa al país. Por un lado, Rachele Mussolini, la nieta del conocido dictador e imagen destacada del partido fascista Hermanos de Italia, fue la más votada en las elecciones municipales en Roma. Por otro lado, está el ataque fascista a la sede nacional de la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), tras el cual se arrestó a Roberto Fiore y Giuliano Castellino, dos cabecillas de Fuerza Nueva, otro partido abiertamente fascista.

Finalmente, Santiago Abascal empleó durante un acto del partido fascista Vox el término de «imperio solar hispánico» para referirse a la monarquía de los Reyes Católicos y con una mirada claramente puesta en el 12 de octubre y en su lucha particular contra el «indigenismo» y la «leyenda negra». Al menos siempre podrá contar con el apoyo de sus compañeros de la Fundación Gustavo Bueno en esta empresa. Las palabras empleadas por Abascal no fueren aleatorias, puesto que dicho término fue acuñado por Ramiro Ledesma Ramos, una de las figuras clave del fascismo español y que es, sin duda alguna, una referencia para Vox en tanto que no es la primera vez que se le cita. Ya en 2019 se recurrió a una cita del fundador de la JONS cuando, en pleno debate electoral, Abascal mencionó que «para los españoles España es su patrimonio, y solo los ricos pueden permitirse el lujo de no tener patria».

La reacción política

Como ya advirtió el camarada Lenin: «políticamente el imperialismo tiende, en general a la violencia y la reacción». En el momento actual, el imperialismo se encuentra en una absoluta bancarrota política, social y económica, con un desarrollo de las fuerzas productivas que choca con las relaciones de producción del capitalismo monopolista, convirtiéndose el propio capitalismo en un freno objetivo para el desarrollo humano, para el desarrollo de las fuerzas productivas. La humanidad no tiene otra salida que no sea acabar con el capitalismo monopolista – y a la superestructura que genera – e imponer de manera revolucionaria el modo de producción socialista.

La acción represiva que llevan a cabo los Estados burgueses demuestra que la burguesía, a nivel internacional, no puede ya soportar, ni siquiera, el programa de la socialdemocracia clásica, y eso que la socialdemocracia cuando ha alcanzado el gobierno no ha dudado abrazar la reacción. El mensaje que debemos extraer los comunistas es claro: al igual que el capitalismo está muriendo, la democracia burguesa murió hace mucho tiempo con el desarrollo del capitalismo en su fase monopolista.

La burguesía, en su accionar político, ha demostrado que comprende a la perfección el materialismo histórico. Sin duda, lo domina mucho mejor que aquellos que desde las supuestas filas revolucionarias del marxismo-leninismo únicamente lo usan para nombrarlo en vano. La burguesía ha aprendido de la historia y busca por métodos sutiles asentar la sociedad contemporánea en parámetros fascistas. En tiempos pasados, la línea divisoria entre democracia burguesa y fascismo se manifestaba en un horizonte visible y tangible. Hoy día, los autodenominados demócratas, así como aquellos que se califican como abiertamente fascistas son lo mismo.

El fascismo es una forma de cómo se concretiza la reacción política de la burguesía bajo unas condiciones históricas determinadas; cuando la libre competencia y el capitalismo mercantil fenecieron y fueron enterrados por el capitalismo monopolista, por el capital financiero, por el imperialismo que con su desarrollo conllevó una transformación de la superestructura. La tendencia política a la violencia y a la reacción que se inicia en el periodo de Crisis General del Capitalismo es el reflejo del cambio en la base económica que conlleva el paso al monopolio que trae consigo, forzosamente, una transformación de la superestructura como consecuencia del cambio operado en la estructura. Los partidos comunistas, con independencia que hagamos del uso electoral, debemos entender que la democracia para la clase obrera no va a existir hasta que no se imponga el Socialismo. Y también, debemos ser conscientes que el objetivo del comunista es la abolición de las clases sociales y, por consiguiente, del Estado y la democracia no es más que una forma de Estado, por consiguiente, los comunistas debemos aspirar a abolir también la democracia.

También debemos tener claro que en estos momentos de competencia interimperialista, donde la balanza parece inclinarse a favor del imperialismo chino y ruso frente al de Estados Unidos y la Unión Europea, la ventaja de China se traduce en el hecho de que los Estados necesitan que el poder de su Gobierno pertenezca a sus peones reaccionarios y no puede permitir que nadie ose canalizar – aunque no sea en términos de ruptura – el hartazgo del pueblo. A los gobiernos occidentales ya no les vale ni la socialdemocracia clásica, pues supone una ralentización a la hora de implantar sus políticas conducentes a la intensificación del trabajo y de extracción más intensa de plusvalía para tratar de revertir su derrota en el plano internacional y el retroceso de su cuota de ganancia a nivel nacional. Esto fue algo que ya dejó patente Margaret Thatcher cuando mencionó que el mayor logro de su carrera fue Tony Blair, líder del Partido Laborista. Algo similar manifestó la gusana de Rocío Monasterio cuando el pasado 7 de octubre dijo que «resulta genial ver a la izquierda derrotada. Ahora la izquierda defiende a los fondos, la izquierda defiende al Papa y la izquierda defiende la sanidad privada. Les tenemos liquidados».

Ante esto, la única salida que tiene la clase obrera es derrocar revolucionariamente el capitalismo y construir el socialismo y esa es la solución que debemos dar al proletariado estableciéndole dicho marco para la lucha, en un momento donde el fascismo campa a sus anchas y actúa a cara descubierta ya. Y es lógico que esto sea así, el fascismo es capitalismo en descomposición, en putrefacción. Hay un único objetivo que puede dar salida a la encrucijada en la que se encuentra el proletariado:

La Revolución.

Madrid, 12 de octubre de 2021

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El ‘bono vivienda’, la misma mentira con distinto nombre

El pasado martes 5 de octubre el gobierno anunciaba una nueva ayuda económica destinada a jóvenes de entre 18 y 35 años con rentas de trabajo o ingresos anuales inferiores a 23.725 euros al año. Esta ayuda consistirá en un ‘bono vivienda’ que estará dotado con 250 euros mensuales durante los próximos dos años, destinados a “reducir la edad de emancipación tan insoportablemente alta en nuestro país para que los jóvenes puedan acceder a una vivienda en alquiler digna”.

Se anunció también una regulación en materia de alquileres que pretende restringir los precios de los mismos, controlando los precios en base a los índices de referencia para todos los contratos en “zonas de mercado tensionado” y que dependerá de las Comunidades Autónomas, generando de esta forma un nuevo conflicto como el de las restricciones durante la pandemia, que permita al gobierno lavarse las manos ante cualquier incumplimiento o inaplicación de las medidas. Esta medida estará destinada a “grandes propietarios” con 10 o más viviendas.

Al igual que ocurre con muchas otras medidas destinadas a reformar el capitalismo, todas estas ayudas, ingresos mínimos vitales, rentas básicas o como quieran llamarlas, están destinadas al fracaso mientras los monopolios tengan el control del mercado.

La regulación del alquiler para propietarios con 10 o más viviendas es fácilmente eludible para grandes empresas como los fondos buitres, que con aplicar la misma ingeniería fiscal que ya usan para evadir impuestos, pueden saltarse cualquier otra regulación, creando empresas pantalla con 10 viviendas en propiedad cada una, a través de testaferros o cualquier otro invento que estas empresas ya usan a día de hoy.

¿Acaso no existen ya medidas y leyes que obligan a las empresas a declarar todos sus ingresos y pagar impuestos por ellos? ¿Cómo es posible entonces que estas empresas continúen evadiendo impuestos por un valor que alcanza ya los 60.000 millones en España? La realidad es que no se dedican los recursos necesarios para perseguir el fraude fiscal simplemente porque no se quiere. Los monopolios controlan completamente la economía y por tanto dirigen el mundo, siendo los actuales gobiernos capitalistas títeres en sus manos.

Con respecto al ‘bono vivienda’, el efecto real en la economía de quienes lo reciben acaba diluyéndose como ocurre con las subidas del SMI. La ayuda al alquiler podría hacer que más jóvenes se planteen alquilar una vivienda, por lo que la demanda de las mismas crecería, haciendo que los precios subieran, convirtiendo esta medida en un nuevo trasvase de dinero público a manos privadas. Todo esto si es que esas ayudas llegaran a cobrarse.

Ya en 2007 el gobierno del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó lo que en aquel momento se denominó Renta Básica de Emancipación, destinada igualmente a jóvenes para que pudieran emanciparse. La realidad es que como con muchas otras ayudas que los medios de manipulación anuncian a bombo y platillo, la gran mayoría de quienes cumplían los requisitos para recibir dichas ayudas, no llegaron a hacerlo, o lo hicieron con tanto retraso que nunca pudieron usar dicha ayuda para el fin que pretendía tener, dándose casos en los que la ayuda se recibió más de 2 años después de solicitarla y tan sólo las primeras mensualidades. Una vez más se encubrió la falta de fondos para las ayudas con burocracia y papeleo para acabar denegando una y otra vez las solicitudes.

De nuevo vemos como cualquier medida de este tipo no es más que propaganda para el gobierno de turno, que después no se ve refrendada con fondos presupuestarios, y es que son los presupuestos del Estado los que acaban definiendo la línea de un gobierno. En este sentido, no podemos olvidar que el actual gobierno de coalición adoptó como suyos los presupuestos aprobados previamente por el gobierno de Mariano Rajoy, y que en los últimos presupuestos aprobados se incrementaron partidas como el gasto militar en 664 millones de euros, o el presupuesto de la Casa Real en 544 millones de euros.

Estas subidas contrastan con los problemas para pagar el Ingreso Mínimo Vital, otra medida ‘estrella’ anunciada y defendida por el actual gobierno que en la práctica volvió a ser lo mismo, humo, habiendo rebajado la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) la partida presupuestaria destinada a esta ‘ayuda’ a la mitad. De esta forma la mayoría de las solicitudes han sido denegadas mientras la pobreza severa sigue aumentando, con irregularidades en la tramitación de los expedientes por parte de Tragsa, empresa que gestiona las solicitudes y que despidió a una trabajadora por negarse a denegar expedientes que estaban correctos, denunciando esta trabajadora que han sufrido presiones para cometer estas irregularidades y denegar así la ayuda a personas a las que sí les correspondía.

La fase actual monopolista del capitalismo hace que éste sea completamente irreformable. Mientras los medios de producción estén en manos privadas, serán los dueños de estos, la burguesía y sus monopolios quienes continuarán gobernando el mundo, aumentando cada vez más la explotación sobre la clase trabajadora, arrebatándonos cada día una mayor parte de la riqueza que generamos los trabajadores. Sólo socializando todos los medios de producción por la vía revolucionaria y construyendo un Estado socialista, los trabajadores podremos disfrutar del progreso social que la ingente producción de bienes materiales actual nos permitiría.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El sistema educativo y sanitario al límite. ¡O ellos o nosotros!

El inicio de la pandemia ha permitido a los monopolios aumentar el expolio a la clase trabajadora de forma directa e indirecta. De forma directa, como ya sabemos, han aparecido los ERTE que en un porcentaje no desdeñable se han transformado en ERE. De forma indirecta, el aumento de la deuda pública para regalarle dinero a la clase burguesa y el deterioro de los servicios públicos representan una bomba de relojería para los millones de trabajadores que dependen en su día a día de las pensiones, del servicio público de salud o de la enseñanza pública.

Desde el autoproclamado gobierno “más progresista de la historia” se dan golpes en el pecho con que la campaña de vacunación ha cumplido los objetivos que se habían establecido y que el Estado español ha adelantado a otros países como Estados Unidos o Francia. Existen incluso reportajes en la prensa en los que se explica con pelos y señales la “meticulosa” estrategia sanitaria que se ha seguido para semejante acelerón en la inmunización de la población. Para los comunistas no existe ningún misterio: las cifras de vacunados son tan positivas porque se han sacrificado numerosos servicios y personal sanitario, muy en la línea de los recortes silenciosos del PSOE y Unidas Podemos.

Para muestra un botón:

Otros síntomas de la depauperización de la sanidad pública los podemos encontrar en el grueso de la población:

En contrapartida, vemos como la sanidad privada va ganando terreno. Sin lugar a dudas, la pandemia fue un pelotazo para todas aquellas farmacéuticas como Pfizer o Moderna que vendieron sus vacunas a España a cambio de millones de dinero público. Se estima que el precio a pagar por 48’55 millones de vacunas ha sido de 547 millones de euros. Por las cifras de dinero público con las que se riegan a la empresa privada en España (por poner otro ejemplo, en Madrid se regalaron 19’2 millones de euros a los hospitales privados que recibieron pacientes de COVID-19 durante la primera ola), se confirma que el compromiso de este Gobierno es con el Capital y no con la salud pública.

La educación es otro servicio público que está siendo devorado por los capitalistas. Ya durante el inicio de la pandemia la plantilla de profesores de todos los centros públicos, así como las familias trabajadoras, se vieron sobrepasadas por una digitalización que no se podía llevar a cabo de ninguna manera.

En 2020 se vio latente cómo las instituciones políticas que representan y dirigen la educación desconocen cuál es la realidad de un alumno de secundaria, ya no digamos uno de primaria o de las necesidades en un centro de idiomas. Se vio latente, a fin de cuentas, que la educación pública es una pantomima en la que los profesores hacen que enseñan y los alumnos fingen que aprenden. Ninguna medida de carácter especial ha sido implementada en el sector educativo, aumentando el riesgo de las familias trabajadoras de contraer el virus.

El curso que recién ha comenzado en 2021 ya acusa de unos recortes muy pronunciados en los que la falta de profesorado es el principal síntoma, siguiendo la escasez de infraestructuras y de material. Las políticas educativas están siguiendo la misma dirección que antes de la COVID-19 pero en un término mucho más acelerado. Se puede ver con el avance de la FP Dual, que permite que empresas como Repsol obtengan mano de obra barata con los estudiantes de los módulos.

El futuro de la educación en el capitalismo sólo puede ser precario y deficiente. Su lógica responde a la lógica del Capital. Del mismo modo que con la uberización del trabajo se busca la reducción de salarios y la movilidad del trabajador para maximizar las ganancias de las empresas, la educación sufrirá también en el capitalismo su proceso de putrefacción en la que el trabajador necesitará pagarse de su bolsillo innumerables títulos para poder acceder a un puesto de trabajo que no le sacará de su miseria.

Vemos que tanto a nivel de Sanidad como de Educación ha comenzado una cuenta atrás que pondrá sobre la cuerda floja a los trabajadores por cada segundo que pase. Al Estado que dirige estas instituciones, incluido el Gobierno, no le duele que nos muramos de cánceres evitables o que no tengamos ni derecho a acceder a formarnos para un puesto de trabajo precario. De lo único que se preocupan es de que los monopolios sigan enriqueciéndose a nuestra costa. Es por ello que la necesidad de una Sanidad y Educación socialista se convierte en una consigna imprescindible. No podemos obviar el carácter de clase de estas instituciones que, en el capitalismo, acabarán por ser o bien servicios inservibles para nuestro día a día o, directamente, inalcanzables para la clase trabajadora.

Todo lo que gane la clase burguesa lo perderá la clase trabajadora. Una conquista para un empresario es una derrota para los trabajadores y viceversa. Esta contradicción sólo indica la necesidad que tienen los monopolistas de nosotros y, por tanto, marca el camino hacia la organización obrera y su máxima expresión: el Estado socialista.

 

¡O ellos o nosotros!

¡Por una Sanidad y Educación socialistas!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del PCOE




Las pensiones públicas siempre son un problema para el capitalismo ¡O ellos o nosotros!

El estado de descomposición del sistema capitalista hace que cobren sentido auténticas barbaridades contrarias al humanismo con el único fin de continuar la explotación del hombre por el hombre para lograr tratar de incrementar una tasa de ganancia, la cual además se aminora cuanto más se desarrolla el capitalismo.

Así, con un paro juvenil (menores de 25 años sin empleo) en España de un 39,9%, liderando los datos de la Unión Europea hemos tenido que escuchar al ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones del Gobierno de España, José Luís Escrivá, decir que “En Europa hay una tendencia clara a que entre 55 y 75 años se trabaje cada vez más, hay que generar dentro de las empresas dinámicas en las cuales las personas de cierta edad van cambiando su actividad”.

No hay que ser muy listo para entender las palabras del ministro del PSOE, tan burgués y reaccionario como el que más. El aumento de la edad de jubilación solo es una prerrogativa inmediata de la burguesía que se encuadra dentro de una estrategia de un calado mucho más profundo: la eliminación de las pensiones públicas y la aplicación de los sistemas privados de pensiones.

Conviene echar un vistazo a Chile, país precursor de las AFP (administradoras de fondos de pensiones), sistema de planes de pensiones hoy prácticamente quebrado, que ha dejado en la ruina al pueblo chileno. Ya en 2016 más de un millón de personas en todo Chile y más de 600.000 solo en la capital, Santiago, se movilizaron en contra de este sistema de pensiones privadas, exigiendo un sistema público de pensiones a la entonces presidenta de Chile Michelle Bachelet. Las AFP aumentaron en un 71,4 % sus ganancias durante los primeros diez meses de 2015.

El modelo de pensiones chileno fue instaurado durante la dictadura de Augusto Pinochet y se basa en un plan de ahorro privado que obliga al trabajador contratado a destinar un 10% de su salario a una cuenta individual que gestionan las AFP, grandes empresas que invierten los ahorros de los contribuyentes al mercado financiero. Hoy la mitad de las personas que están jubiladas logran autofinanciar pensiones de alrededor de 150.000 pesos o menos (170 euros). En 2019, la mitad de las personas que se jubilaron lograban autofinanciar una pensión de 49.000 pesos (unos 55 euros) o menos.

La burguesía, sin duda, pretende imponer este modelo en todos aquellos países en los que hoy existe la Seguridad Social, no solo en España, sino en todo el mundo. Y lo consigue introduciendo poco a poco los planes de pensiones privados voluntarios, algunos de ellos con la ayuda directa de centrales sindicales vendidas a la patronal como CCOO y UGT que se llevan una millonada cada año por engañar a los trabajadores para contratar estos planes de pensiones administrados por la gestora de BBVA. O como las Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV) del País Vasco, donde sindicatos como ELA y LAB se ponen al servicio de la patronal para introducir estos planes de pensiones privados en la clase trabajadora en vez de luchar por un sistema público de pensiones. Los estatutos de la EPSV GEROA PENSIOAK permiten contemplar a los compañeros de fechorías como socios Promotores Fundadores: la Patronal Adegi más los sindicatos ELA, LAB, CCOO y UGT.

El motivo es claro, la cuota de ganancia debe aumentar y para ello es necesario expoliar aún más a la clase trabajadora de forma directa, transfiriendo las rentas del trabajo a las rentas del capital, es decir, eliminando el sistema de reparto de las pensiones públicas e instaurando un sistema de pensiones privadas.

Y la cuota de ganancia debe aumentar de algún modo porque sigue en vigor la Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia marxista, por la que a mayor cuota de explotación –cuanto más desequilibrada está la composición orgánica del capital en favor del capital constante y menor cuantía invierte en capital variable (cuanto menor es la cuantía en salarios)– menor es la cuota de ganancia del capitalista. Que es lo que precisamente ocurre hoy gracias a la automatización, la gran apuesta de la burguesía.

Esquilmar la Seguridad Social y los servicios públicos y regalar estos a la empresa privada permitiría aumentar las rentas del capital, hoy decrecientes gracias a la automatización. El capitalismo, por su desarrollo económico, está forzado a condenar a cada vez más masas de obreros no sólo a la miseria, sino a la negación de todo, de la educación, de la salud, de las pensiones, de todo.

El problema de las pensiones, sin embargo, es uno de los muchos que afectan hoy a la clase trabajadora. El aumento de los precios de la luz, la decreciente calidad de la sanidad y la educación públicas, la disminución de los salarios y el aumento de la temporalidad, la creciente represión contra quienes luchan por sus derechos, el aumento de las agresiones fascistas contra la clase trabajadora, etc. Todos ellos son problemas cuyo origen es el sistema capitalista de producción.

La lucha por unas pensiones dignas es, al fin y al cabo, la lucha contra el capitalismo y por la superación de este hacia un sistema que garantice la vida digna de nuestros mayores, de aquellos que han tenido una larga vida de trabajo y que merecen descansar con garantías y disfrutar de una vida digna hasta el final de sus días. Y eso solo lo puede garantizar el Socialismo, porque este es un sistema de la clase trabajadora para la clase trabajadora cuyos objetivos son diametralmente opuestos a los burgueses.

Por ello, se hace imprescindible, para garantizar las pensiones y la vida digna de nuestros mayores, derribar el criminal sistema capitalista que hoy rige nuestras vidas y construir el Socialismo, máxima aspiración de los trabajadores, en el que podamos construir todo lo que hoy se nos niega: pensiones, sanidad y educación de calidad, vivienda, trabajo… en definitiva, una vida digna para la clase obrera.

Y solo se logrará a través la unidad de la clase en un Frente Único del Pueblo, que aglutine todas estas luchas hoy dispersas y sin dirección, vacilantes entre el reformismo y las posiciones revolucionarias, para llevar al pueblo a la revolución Socialista que nos proporcione el futuro que nos merecemos.

 

¡Por la construcción del Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o Barbarie!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




El oportunismo ya prepara su nuevo engaño

La Ministra de Trabajo Yolanda Díaz encarna hoy en día la cara más visible del oportunismo de nuestro país. La política –del sistema– más valorada según las encuestas del CIS, gracias a la campaña de la burguesía para crear un nuevo mito de la izquierda, tal y como hicieran previamente con Julio Anguita o Pablo Iglesias entre otros, ya se prepara para asumir la responsabilidad de seguir engañando al pueblo, una labor indispensable para continuar con el sometimiento a sangre y fuego de la clase trabajadora por parte de la burguesía.

Díaz ha aprovechado los actos de conmemoración del centenario del PCE celebrados este fin de semana, actos en los que hemos podido ver la esencia reaccionaria del eurocomunismo, para empezar a desgranar su nuevo proyecto político que pretende ser la opción hegemónica “a la izquierda del PSOE”. Este mensaje lo lanzaba rodeada de una plétora de oportunistas vendeobreros, como los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, a quienes la Ministra ha lanzado un guiño al mencionar la “cultura” de la que proviene, el PCE y el “sindicalismo de clase”.

Los dos sindicatos más corruptos de Europa, responsables de firmar los despidos de millones de trabajadores en el Estado español –de cuyos costes se embolsan hasta un 10%-, cómplices de la desindustrialización, de la pérdida de derechos por parte de la clase trabajadora, lamebotas de la Patronal, firmantes de cuanto retroceso les pongan por delante, son los referentes del sindicalismo de clase para Yolanda Díaz. Esta carta de presentación ya debería ser suficiente para cualquier trabajador como para situar a la Ministra en el bando de quienes pretenden perpetuar nuestra explotación y miseria.

El discurso de Díaz estaba una vez más enfocado en la negación de la lucha de clases, con frases como, “son necesarias todas las manos y todas las mentes para cambiar la vida de la gente”, “vamos a construir un país mejor” o “es imprescindible salvar a la gente”, como si a la burguesía, que también es gente, no le fuera de maravilla en este sistema, como durante la pandemia en la que se han disparado sus fortunas. Un discurso vacío y lleno de obviedades que podrían pronunciar los reaccionarios Pablo Casado o Santiago Abascal sin despeinarse.

También ha aprovechado su discurso para prometer por enésima vez –y ya se perdió la cuenta hace tiempo– que van a derogar la reforma laboral, pero la realidad es que se preparan nuevas reformas laborales que van a ahondar más en la explotación de la clase trabajadora, como la propia Ministra reconoció al anunciar que se llevará a cabo una reforma de la ley de los husos horarios en el trabajo, de manera que se permita una mayor flexibilización, algo que la Patronal viene demandando desde hace tiempo y que supondrá dar más poder aún a los empresarios frente a los trabajadores.

Quiso también sacar pecho de su labor en el gobierno de coalición, indicando que “no vamos a salir de esta crisis bajando los salarios. Si no estuviéramos en el Gobierno, no se hubiera hecho”. Sin embargo, ‘gracias’ a su labor en el gobierno la clase trabajadora tiene cada día menos poder adquisitivo. Mientras que el salario medio de 2020 (26.934€) fue un 2,19% menor que en 2019 (27.537€), en ese mismo periodo hubo una subida del IPC del 1,5%, por tanto la clase trabajadora ha perdido de media un 3,69% de poder adquisitivo en ese corto periodo en el que Díaz ha formado parte del gobierno.

Sabedora de que este sistema es irreformable y que cualquier promesa de mejorar la vida de la clase trabajadora caerá en saco roto, como buena oportunista, Díaz se encargó también de recordar que ellos son el mal menor, azuzando el miedo a la ultraderecha, hablando de “arrinconar el odio”, algo que se ha convertido en la única baza real para retener a parte de su electorado, que a pesar del lógico desencanto con la ‘nueva política’, sigue manteniendo la esperanza en un ‘voto útil’ que en la práctica es sólo útil para la burguesía, que consigue de esta forma mantener su sistema de dominación, su dictadura sobre la clase trabajadora.

El oportunismo continúa así renovando sus caras y sus proyectos para seguir sosteniendo la criminal explotación capitalista, convirtiéndose de esta forma en una de las principales herramientas de la burguesía para mantener sometida a la clase trabajadora.

Es el momento de que la clase obrera asuma su papel revolucionario y tumbe este sistema criminal para construir el socialismo, organizado bajo los principios del marxismo-leninismo. Por ello los comunistas debemos dar también un paso adelante aunando todas las luchas de la clase trabajadora en una única lucha de clases contra el sistema capitalista y su Estado.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




En defensa de la República Popular Democrática de Corea

El criminal bloqueo económico contra la República Popular Democrática de Corea comenzó nada más empezar la Guerra de Corea, en 1950, cuando EEUU prohibió todo comercio con el país al tiempo que practicaba un auténtico genocidio para evitar la liberación de la patria coreana. La situación internacional se recrudeció cuando se produjo la desmantelación de la Unión Soviética, momento que fue aprovechado por EEUU para endurecer el bloqueo económico y llevar al país a una situación de autarquía forzada al impedirle comprar y vender, lo cual se tradujo en una reducción del PIB en un 50% entre 1993 y 1997. El bloqueo que EEUU impone sobre la República Popular Democrática de Corea se ejecuta a través del Departamento del Tesoro y constituye una de las políticas más criminales y terroristas de toda la historia de la humanidad.

Los títeres del imperialismo estadounidense, Japón y la Unión Europea, también tienen sus propios bloqueos impuestos, además de numerosas sanciones a través de la ONU que implican la negación de todo comercio con la República Popular Democrática de Corea. Destacan las prohibiciones relacionadas con la exportación de todo producto de petróleo refinado y de petróleo crudo, inversiones, productos agrícolas, alimentarios y textiles, maquinaria, equipos eléctricos, gas natural, tierra, piedra y madera, toda maquinaria industrial y todo vehículo de transporte, metales de hierro, acero, oro, carbón, plomo, cobre, níquel, plata, cinc y las exigencias de repatriación para los trabajadores norcoreanos en el extranjero. Además, tampoco se permite la cooperación científica y técnica, salvo con fines médicos.

Por su parte, las sanciones de la ONU se han dado casi de forma ininterrumpida desde 2006. Estas sanciones se llevan a cabo mediante el embargo de armas, la inmovilización de bienes, la prohibición a las personas de viajar al país por ser consideradas sospechosas, el control sobre las importaciones y exportaciones, la inspección de la carga de los buques y el control en los puertos, la requisa de ciertos artículos destinados al país y, sobre todo, se lleva a cabo mediante una lucha constante para evitar su crecimiento económico y armamentístico para tratar de constreñir su necesaria defensa contra el imperialismo.

Ha quedado más que demostrado que los llamados a la paz y el diálogo internacional no son más que palabrería vacía e hipócrita cuando observamos las constantes prácticas injerencistas y criminales que el imperialismo ejerce contra cualquier país que ose no posicionarse en sus mismos términos reaccionarios. En este contexto, la defensa nacional de Corea del Norte frente a la amenaza de la guerra nuclear que plantea Estados Unidos no es solo legítima, sino que también es necesaria a fin de defender al país de cualquier agresión militar y de salvar la vida de los trabajadores y campesinos que viven en la República Popular Democrática de Corea.

Para entablar ese combate es fundamental que el Movimiento Comunista Internacional se reconstruya, eliminando las podredumbres ideológicas y los vicios del pasado, al objeto de acabar con toda práctica que atente contra los principios del marxismo-leninismo y del internacionalismo proletario, a fin de unificar a la clase obrera y de contribuir de manera decisiva a la revolución socialista a nivel mundial.

En este contexto, debemos tener más claro que nunca que el Socialismo es la única salida frente a la barbarie del imperialismo. Es fundamental que los pueblos del mundo, guiados por la vanguardia comunista, acumulen fuerzas para combatir al imperialismo que, a sabiendas de su bancarrota política, social, económica e ideológica no dudará en contravenir todas y cada una de las leyes internacionales y en hacer caso omiso a cualquier declaración de los irrisorios organismos internacionales – como la ONU – para, aunque sea a marchas forzadas, seguir el ritmo de competencia. Pata ello, no cesará en su misión de aislar, bloquear, intimidar y coartar la soberanía de todos los pueblos que se enfrenten a su dictadura de clase.

Los partidos comunistas que firmamos la presente declaración expresamos de manera pública nuestro apoyo a la República Popular Democrática de Corea, así como nuestra solidaridad internacionalista con el pueblo coreano y su Revolución, y respaldamos el derecho que tienen a defender su soberanía ante las continuas agresiones y provocaciones que realiza el imperialismo norteamericano y sus vasallos.

 

Suscriben:

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

COMISIÓN POLÍTICA DEL PARTIDO GUATEMALTECO DEL TRABAJO (CP-PGT)

COMMUNISTS OF SERBIA

PARTIDO COMUNISTA PALESTINO (PCP)

PARTIDO DE LA LIBERACIÓN (PL) DE ARGENTINA

COMITÉS AUTÓNOMOS DE AUTODEFENSA INTEGRAL

JUVENTUD ROJA

LA CHISPA

FRENTE ANTIIMPERIALISTA INTERNACIONALISTA