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La militarización de la economía

Lenin analizaba en su obra “Imperialismo, fase superior del capitalismo” (1916) la nueva etapa en la que entra el capitalismo, el imperialismo. Sus rasgos característicos son la concentración de la producción y el capital, que da origen a monopolios, la fusión del capital bancario e industrial, creando una oligarquía financiera, la importancia creciente de la exportación de capital y la formación de asociaciones internacionales de monopolios que se reparten el mundo y que, una vez repartido entre las grandes potencias capitalistas, no tienen otra salida que la guerra de rapiña hacia un nuevo reparto del mundo.

En el caso del estado español podemos observar la decadencia del capitalismo por la militarización de la economía, rasgo común de todas las economías capitalistas que han entrado en esta fase. Trump, el gorila rubio, amenaza con dejar fuera de la defensa conjunta al estado español si no alcanza un 5% del PIB en armamento para los próximos cinco años y su palabra es ley por mucho que se disfrace con discursos de disidencia controlada. Esto implica que la producción, el dinero público, la investigación científica, la sanidad, la educación y las pensiones, en fin, todo el sector público se subordinará a las necesidades de la guerra en un futuro próximo. Se habla de recortar un 40% las pensiones para alcanzar el objetivo que le marcan y la adaptación de la economía para sostener el esfuerzo militar a costa de reducir la esperanza de vida de la clase obrera.

Para la burguesía, la militarización de la economía mata dos pájaros de un tiro. El objetivo, aparte de repartirse el botín de la rapiña, es reducir el número de obreros y su esperanza de vida, debido, aparte de la guerra, al desarrollo tecnológico y la automatización que eleva exponencialmente el ejército industrial de reserva hacia el genocidio de amplios excedentes de población que no podrán introducirse jamás en el circuito productivo.

El imperialismo, que muestra a las claras la faz asesina, fascista y perversa de la burguesía, es para Lenin la fase final del capitalismo, marcada por la dominación de los monopolios y el capital financiero, que prepara las condiciones para su crisis total y para la revolución socialista. En este momento el imperialismo convive con una economía planificada y centralizada para evitar lo inevitable, las crisis cíclicas de sobreproducción. El síntoma más evidente es que la economía capitalista actual sólo puede crecer por la creación de servicios y gestión y no le queda otra que destruir para apropiarse de nuevos mercados y reconstruir. En su discurrir ha cumplido con todas sus misiones históricas, revolucionar los medios de producción que, unido a la planificación y centralización del proceso productivo, corresponden a unas relaciones de producción superiores, las socialistas.

Una vez cumplido estos objetivos, la burguesía ha pasado a ser una clase totalmente parasitaria y que sólo puede ofrecer muerte y exterminio a la humanidad internacional, esto es la clase obrera, y también es la antesala de la revolución socialista. La burguesía sólo puede ofrecer ya guerra, miseria y destrucción. Es más que nunca esencial derrocarla y se le ha de combatir en varios frentes, convirtiendo las guerras imperialistas de rapiña en guerras civiles revolucionarias y, también, derrocándola en tiempos de paz mediante su herramienta de choque y vanguardia obrera, el partido comunista.

El PCOE, fiel a la ciencia del marxismo-leninismo, denuncia que la inmovilidad de la clase obrera sólo le traerá el expolio y la guerra y por eso le llama a construir la revolución organizándose en nuestro partido. El socialismo es históricamente inevitable por las características que toma el modelo de producción, pero no nos caerá del cielo, tendremos que conquistarlo. Para ello debemos derrocar a la burguesía en su fase actual, imperialista, asesina y abiertamente fascista, hacia un modelo productivo que garantice la paz mundial y la apropiación social del trabajo social. En esta tesitura nos vemos y la militarización de la economía es un síntoma terminal de la decadencia e inutilidad de la clase explotadora. Por eso te llamamos a unirte a nuestras filas y combatir a la guerra imperialista, la miseria y la explotación.

 

¡Obrero, estudiante, campesino, únete al PCOE!

¡Por la destrucción del imperialismo!

¡Socialismo o barbarie!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




En solidaridad con el sindicato italiano USB

Toda acción realizada por la clase obrera en defensa real de sus intereses, o simplemente por solidaridad hacia el proletariado que se encuentra en otros países, genera una reacción represiva de la burguesía. No puede ser de otra manera, puesto que todo lo que intente empujar la estrechez de los márgenes tolerados por la clase dominante puede amenazar la estabilidad de dicho dominio de los explotadores.

Tal es el caso de Italia. El 3 de octubre los trabajadores salieron a las calles a protestar por la inacción del Estado a la hora de defender a quienes se encontraban en la Flotilla Global Sumud y fueron secuestrados por los sionistas, pero también se manifestaron para exigir el fin del genocidio. Fue una huelga general convocada por Unione Sindacale di Base (USB), sindicato que está siendo acusado por el Estado porque, según las instituciones, no se ha cumplido el preaviso de diez días obligatorio cuando la huelga no trata de defender derechos constitucionales. Por su parte, USB ha dejado claro que sí defienden dichos derechos porque se trataba de exigir la protección de ciudadanos italianos, así como acciones contra un genocidio en el que el Estado italiano es cómplice.

En cualquier caso, USB ya ha protagonizado movilizaciones de masas en el país, llamando a los trabajadores a manifestarse contra el genocidio y participando decenas de miles de obreros en septiembre. Dado que tiene influencia y puede convertirse en un símbolo de lucha en respuesta a la situación miserable que atraviesa la clase obrera, la represión y la difamación es la táctica de la burguesía para deslegitimar la lucha, agotarlos con sanciones y procedimientos legales, intentando generar rechazo y miedo en los trabajadores que lleguen a admirar la fuerza del sindicato. Quienes acusan a USB son, en realidad, aquellos que han facilitado el genocidio con su armamento y apoyo a Israel; son quienes transfieren cada vez más recursos a la terrorista OTAN deteriorando los recursos públicos. Son, en definitiva, los criminales que pisotean la vida de la clase obrera cada día y pretenden extraer hasta la última gota de sangre de nuestra clase, dispuestos a enviar al proletariado a la muerte cuando sea necesario.

Los capitalistas colocan en el tablero el fascismo porque su sistema se resquebraja. Necesitan torcer las ansias de lucha del proletariado y colocar muros en su camino constantemente, causando agotamiento y desesperanza, a la vez que atomizan y recogen el hastío de los más atrasados ideológicamente para legitimar la mayor reacción, la mayor deshumanización. Aunque ya no existe la URSS para enfrentar al imperialismo, la irremediable crisis del capital pone contra las cuerdas a los explotadores. Por un lado, deben buscar desesperadamente fórmulas para que no se derrumbe su base económica, como son la guerra interimperialista y el control político y de los recursos del Sur Global. Por otro lado, deben enfrentar las consecuencias de la miseria que conlleva la fase monopolista, y cuanto más capital concentra un puñado de parásitos, mayor miseria para quienes producen toda la riqueza, y es por ello que la clase obrera no tiene más remedio que salir a las calles a combatir.

El Partido Comunista Obrero Español se solidariza con USB, pues está siendo perseguido por allanar, con sus acciones, el terreno a futuras protestas y movilizaciones proletarias, a la par que está ensanchando la musculatura del proletariado mediante el desarrollo del sindicalismo de clase en el país transalpino. Solo el proletariado organizado contra el capital puede poner fin a la barbarie y la miseria generadas por el capitalismo que hoy vive días que ya no le corresponden. Más allá de la imprescindible herramienta que suponen los sindicatos, no debemos olvidar que cada paso hacia la defensa de nuestros intereses, de nuestra clase, amenaza a los intereses de la burguesía, de los explotadores. Es por ello que todo aquello que sirva como facilitador de la lucha de clases y pueda elevar la conciencia de clase, potencialmente construye el camino que debe romper, en última instancia, con las restricciones que impone la criminal burguesía. La meta no debe ser otra que la construcción del socialismo, y eso pasa por todas las acciones que estén a nuestro alcance y tengan como objetivo la lucha sin cuartel contra la burguesía; la toma del poder por parte de la clase obrera.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




La bancarrota del imperialismo norteamericano y la guerra

Pasados unos días de la “huelga general” contra el genocidio palestino, el estado fascista de Israel sigue asesinando a palestinos en Gaza y en Cisjordania. El “Plan de Paz” para Gaza de Trump, aplaudido por los medios de manipulación de masas y sus sicarios opinadores – llamados tertulianos – para engañar al proletariado, no es más que el certificado de exterminio del pueblo palestino emitido por EEUU, con el aplauso de sus esbirros, para saquear Gaza – sus yacimientos petrolíferos – y hacer que el yerno de Trump, la familia Blair y una pléyade de capitalistas se hagan de oro gracias a megacontratos urbanísticos que harán de Gaza un títere de EEUU y para otorgar impunidad a los responsables del genocidio. Coparticipes de dicho crimen fueron los gobiernos como el de Egipto, Qatar, Turquía, Arabia Saudí, EAU, Pakistán, Jordania o Indonesia, y testigos del mismo los lacayos norteamericanos, y cómplices del genocidio sionista contra el pueblo palestino, entre los que se encuentra el Estado español y el resto de estados de la UE y, también, Gran Bretaña.

En la misma semana, Trump cerraba un próximo encuentro con Putin en Budapest para explorar la posibilidad de tratar de cerrar la guerra entre Rusia y Ucrania, a la par que se reunía con la marioneta fascista de Zelenski para aleccionar a este sobre la posición norteamericana para tratar de que se cierre la guerra.

Unos EEUU que, a pesar del negocio redondo que le está proporcionando la guerra ruso-ucraniana – puesto que no solo se está lucrando con la venta del GNL a un precio muy superior al que proveía Rusia, convirtiéndose en el principal proveedor de la UE, sino también con las armas que está colocando a Ucrania pagadas por los contribuyentes de los estados miembros de la UE – tiene necesidad de cerrar frentes para abrir guerras en otros puntos del mundo – tanto en América Latina como contra China fortaleciendo posiciones, y armando, tanto a Taiwán como Japón – para tratar de menguar la bancarrota económica y social que le asola.

EEUU tiene una deuda externa, con entidades financieras y estados que no son los EEUU, de 37 billones de dólares, de los que 9,2 billones vencen antes del 31 de diciembre de 2025, unido a la deuda “no financiada”, o lo que es lo mismo, cuyos acreedores son ciudadanos o entidades estadounidenses, que asciende a 104,6 billones de dólares. A ello hay que unirle los 18,39 billones de dólares de deuda de las familias. Una deuda no solo impagable, sino que acredita que EEUU es un estado económicamente en situación de quiebra, de default económico, al igual que su sociedad.

El estado federal norteamericano está cerrado ya que el Congreso no ha aprobado los presupuestos a Trump, por el momento. Por otro lado, los bancos regionales Bancorp y Western Alliance anunciaban el impago de dos préstamos vinculados a hipotecas basura, que recrudece la crisis financiera norteamericana desencadenada en 2023 con la quiebra de Silvergate Bank, Signature Bank y el Silicon Valley Bank, que va flechada hacia un crac financiero. El déficit comercial de EEUU, en julio de este año, ascendió a los 78.300 millones de dólares, hecho que implica que siga creciendo la deuda externa, insostenible, que el dólar como moneda global siga retrocediendo. La reindustrialización sin mano de obra – robotización – en EEUU prometida por Trump incrementaría los costes multiplicándose los índices de la deuda externa norteamericana.

Ante la situación terminal de la economía norteamericana, Trump está optando por depreciar el dólar para abaratar la deuda y para tratar de reducir el déficit comercial por la vía de incrementar las exportaciones, hacer que los tipos de intereses bajen para rebajar los intereses de la deuda, y proceder al rescate de empresas con dinero público a la par que se reducen los programas sociales. Estas medidas tienen sus efectos perniciosos ya que incrementarán la inflación, azuzarán mucho más la crisis política de la sociedad norteamericana, fortalecerán las monedas que compiten con el dólar a nivel mundial y exacerbarán, todavía más, la guerra comercial de EEUU con el resto de las potencias imperialistas. Por tanto, EEUU se encuentra en una situación económica que exhibe un estado de declive absoluto y, por cada medida que se ve obligado a adoptar para tratar de disminuir sus problemas económicos, lo que hace es acrecentarlos.

Esta situación de crisis terminal de la economía de EEUU también conlleva una crisis social y política. En EEUU se están confrontando aparatos estatales contra el estado federal, se están produciendo bloqueos institucionales y, como acontece en el imperialismo en que el estado tiende hacia la reacción, se judicializa la política teniendo un reflejo directo en el desprestigio de las instituciones burguesas y de desconfianza en el pueblo norteamericano que va en aumento. Ello se multiplica con la desigualdad social existente en EEUU, donde el 10% más rico concentra más del 70% de la riqueza del país, en la confrontación entre las ciudades y las zonas rurales, así como la cuestión de discriminación por cuestión de raza. Un caldo de cultivo que aboca a EEUU a la confrontación civil ya que el pueblo ya se ve obligado a confrontar de una manera más abierta al fascismo instalado en el estado.

Esta situación empuja a EEUU a la guerra imperialista, a la guerra para saquear y someter a los pueblos. Ya Trump, cuando accedió al gobierno, planteó que el continente americano – desde Canadá (a quien planteó que se anexionara a EEUU) al Polo Sur – debía estar bajo el dominio norteamericano y ser saqueado por dicha potencia, también mostrando sus apetencias sobre Groenlandia.

Trump, abrazando la Doctrina Monroe, considera que el continente americano es propiedad de los imperialistas norteamericanos y necesita disponer de todos los recursos y riquezas de las diferentes naciones de dicho continente. Un continente americano donde la presencia de China hace que EEUU retroceda. China es el primer socio comercial de las economías más potentes de América Latina como Brasil, Argentina, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Colombia, Chile o Perú, ascendiendo la cifra de negocio con dicho continente en 2024 a 518.470 millones de dólares.

El continente americano es la constatación del declive imperialista norteamericano, donde China, y BRICS, ganan peso en detrimento de EEUU. El triángulo del litio – Chile, Bolivia y Argentina – concentra el 70% de las reservas de litio del mundo, metal esencial para la construcción de baterías. Por otro lado, Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo y la octava mayor reserva de gas, así como importantes yacimientos de oro.

Esta es la verdadera razón, la bancarrota económica del imperialismo gringo y la necesidad de robar por la fuerza la riqueza de otros pueblos, por la que el genocida estado norteamericano ha enviado barcos de guerra contra Venezuela, estando decidido a iniciar una guerra contra Venezuela, como lo acredita la autorización del asesino de Trump para que la CIA realice operaciones agresivas en el país de Chávez  y, también, contra Colombia y, sin lugar a dudas, posteriormente, no dudarán en arremeter contra Cuba, algo que ya están haciendo recrudeciendo el bloqueo, que es un acto de genocidio que el estado norteamericano perpetra desde hace más de 60 años y que le ha costado a Cuba más de 1,5 billones de dólares.

Por otro lado, EEUU hará lo indecible porque la extrema derecha alcance el poder en Brasil el próximo mes de octubre de 2026, como está haciendo todo para sostener al gobierno fascista de Milei en Argentina, al objeto de desbancar a China como máximo socio comercial, así como socavar la influencia financiera de China en Argentina. Un Milei que ha demostrado lo que se esperaba de él, un vulgar ladrón fascista que ha enriquecido al capital financiero y que ha masacrado al pueblo argentino, pretendiendo entregar la riqueza argentina a EEUU. Sin embargo Argentina, a pesar del dinero que EEUU ha inyectado en el país para salvaguardar los intereses de los monopolios norteamericanos a través del préstamo del FMI de 20.000 millones de dólares en abril, de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de 500 millones de dólares, y de la injerencia en los comicios de octubre mediante la suscripción de un acuerdo de estabilización cambiaria de 20.000 millones de dólares y del compromiso de Bessent y Trump de hacerse cargo de todo lo que sea necesario para sostener al estado, comprueba que los efectos de todas esas acciones no sirven para sostener el cambio entre el peso y el dólar, de tal modo que toda la propaganda y dinero norteamericano no están sirviendo para evitar la bancarrota de la economía de Argentina demostrándose la debilidad, tanto del dólar, como del gobierno norteamericano para sostener económicamente a Argentina y, consecuentemente, retratándose, nuevamente, el declive económico norteamericano.

EEUU, y sus socios imperialistas, han apostado todo al fascismo como único salvavidas, y morirán matando. Todo lo que brota de “occidente” está putrefacto y está preñado de fascismo. Pero, por más guerras que hagan, el sistema económico imperialista no podrá sostenerse pues es inviable, vive en días que ya no le corresponden. La única salida del imperialismo es asesinar y robar sin piedad, es masacrar al proletariado, sojuzgar a los pueblos del mundo y, aún y así, a cada paso que da la robotización niega más el capitalismo y sienta las bases materiales para que el mundo entierre la formación socioeconómica capitalista y alumbre la socialista.

La revolución socialista, objetivamente, ya está lanzada, sin embargo, es necesario que la clase obrera tome conciencia de ello para hacer lo que le corresponde, apuntillar al capitalismo, mandarlo al estercolero de la historia y construir el nuevo mundo, el socialismo.

El imperialismo hoy es el mayor peligro que tiene la humanidad para su supervivencia, y EEUU que lleva más de medio siglo siendo el mayor enemigo de ésta, en su declive imperial no tiene más salida que sojuzgar a los pueblos y arremeter sin piedad contra el proletariado, como está haciendo con los trabajadores inmigrantes.

Únicamente el proletariado organizado y dirigido por el movimiento comunista, armado con el marxismo-leninismo, puede acabar con esta barbarie acabando con el imperialismo que lo genera. Cuanto más tardemos los comunistas en articular una salida organizativa y política revolucionaria al proletariado, más sangre inocente se derramará. ¡Para que el género humano pueda vivir el imperialismo debe morir!

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento al pueblo a la organización revolucionaria contra el capitalismo y su Estado, hacemos un llamamiento a engrosar las filas del Partido. Asimismo, nuestro Partido envía todo nuestro internacionalismo proletario con el pueblo venezolano y todos aquellos pueblos que están siendo agredidos por el imperialismo, apelamos a su organización y unidad para repeler la agresión norteamericana, agresión que repudiamos y rechazamos. EEUU y los imperialistas son enemigos jurados de la humanidad y, consecuentemente, luchar contra el imperialismo sin cuartel, en todos los terrenos, construyendo la revolución socialista, es la mayor acción de humanismo que el proletariado puede realizar.

 

 ¡MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡CONSTRUYAMOS LA REVOLUCIÓN PROLETARIA, CONQUISTEMOS EL SOCIALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

 

Madrid, 25 de octubre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La Mancha enfrenta un conflictivo proyecto con la instalación de una planta de biometano

La Mancha enfrenta un conflictivo proyecto con la instalación de una planta de biometano. Esto para los vecinos tiene unas consecuencias nefastas tanto a nivel ambiental como sobre la propia seguridad. La mirada cortoplacista invita a estudiar un poco más a fondo los pros y los contras de esta iniciativa.

Vamos a analizar en concreto el proyecto de Valdepeñas, el municipio que se verá más afectado de todos cuantos afectan a La Mancha.

Aparte de la alta inversión, la planta necesita un mantenimiento y suministro constante y abundante de materia orgánica para evitar fallos técnicos o pérdidas de eficiencia. La recolección, transporte y almacenamiento del sustrato puede ser compleja y costosa. Aparte de un funcionamiento molesto para los vecinos, también se derivan olores y contaminación del agua y del suelo que pueden provocar daños irreversibles en el medio natural. Se suma a todo esto las posibles fugas de metano y riesgos de explosión durante la digestión o upgrading y que el metano es un gas de efecto invernadero potente.

Es curioso mencionar que la planta se pretende instalar a 1’5 km de dos de los barrios más obreros de Valdepeñas, como son Lucero y Virgen de La Cabeza, que serían los que más sufrirían las consecuencias, tal y como podemos ver en este mapa.

Mientras, el Nuevo Valdepeñas, la zona emergente de empresas de ocio e industria, y además, donde viven los más adinerados de la ciudad, si bien es cierto que sí se vería afectada, no es, ni de lejos, lo mismo que harían Lucero, Virgen de La Cabeza y, en menor medida, pero también con altos niveles de contaminación, San Nicasio y San Pedro.

Lo único beneficioso para la clase obrera de Valdepeñas sería la creación de los puestos de trabajo, pero de otras experiencias sabemos que se crearán mediante la subcontratación y con un altísimo porcentaje de trabajo temporal.

A este proyecto, en La Mancha añadimos los de Manzanares, La Solana, Albacete, Toledo o Ciudad Real, Tomelloso o Alcázar de San Juan, entre otros, por lo que estamos hablando de que se verán afectadas más de 300.000 personas, llevándose la mayor cantidad de residuos el eje Llanos-Valdepeñas.

Ante este hecho, el PCOE de Ciudad Real nos oponemos a este proyecto que se puede equiparar al todavía abierto de la mina, con unas similitudes muy parecidas (paupérrimos puestos laborales, extrema contaminación, desvaloración del suelo y destrucción del principal motor económico de Valdepeñas…).

El cortoplacismo es el arma de la burguesía para generar beneficios inmediatos en un sistema quebrado, el capitalismo, y que sólo puede aspirar a la ganancia inmediata debido a su bancarrota moral y económica.

En el otro extremo se sitúa la clase obrera como garante de los recursos naturales y de la socialización de los beneficios fruto del trabajo social, que dé respuesta a toda esta violencia medioambiental y vecinal y que no es otra que la superación de este sistema roto y caduco mediante la construcción del socialismo.

La clase obrera organizada, como en el caso de la mina, volverá a librar la batalla y volverá a vencer como lo hizo en 2016 y como lo hará próximamente, no nos cabe duda de eso.

El PCOE volverá a estar en esta lucha parcial para educar como vanguardia revolucionaria a la clase obrera con la consigna de que la planta no es más que un solo síntoma de una enfermedad que se llama capitalismo y que siempre lleva aparejada la corrupción y el expolio.

Desde el PCOE sabemos que la clase obrera armada con la ciencia del marxismo-leninismo es invencible y trabajamos para ello en cualquiera de los frentes de lucha y hoy en Valdepeñas la planta del biometano es el frente.

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Hacia la huelga general política

Desde el PCOE saludamos a la huelga general de mañana. La huelga general es una de las herramientas fundamentales para aumentar la temperatura de la lucha de clases, siempre que no degenere en una simple protesta laboral, sino en un acto de confrontación directa con el modo de producción capitalista. En ese escenario, la clase obrera paraliza la producción y demuestra que sin su fuerza de trabajo la economía no produce nada y pone en cuestión la legitimidad del poder burgués y de la apropiación privada del trabajo social. Además, es una escuela para la toma de conciencia colectiva de una clase social que actúa unida en la defensa de sus intereses de clase.

La huelga general no es un fin en sí misma, es una más de las herramientas de que dispone la clase obrera para poner en jaque a la burguesía y avanzar en la conciencia política de las masas. Pero en contra del espontaneísmo y el reformismo, que es la herramienta del oportunismo para volver la huelga inofensiva, la clase obrera debe estar dirigida por un partido comunista organizado que sepa convertir la huelga general económica en huelga general política. Sin una dirección política y sin una estrategia para tomar el poder, la huelga general entra en el camino del fracaso instantáneo y en el redil estrecho de la legalidad burguesa.

Nuestro partido, el PCOE, quiere denunciar abiertamente la explotación capitalista y convertirá esta huelga general en una tribuna para educar a las masas y atraerlas hacia el partido. Para el derrocamiento del sistema productivo capitalista, la clase obrera debe conquistar el poder y demoler toda forma de explotación del hombre por el hombre y la apropiación privada del trabajo social. En esa lucha debe adueñarse de los medios de producción para ponerlos al servicio de la inmensa mayoría, la clase obrera, la que todo lo produce como hace visible la huelga. Sabemos que cuando la clase obrera se organiza y toma la iniciativa el poder cambia de manos.

Desde el PCOE denunciamos la militarización de la economía para los intereses espurios de la burguesía, concentrados en provocar guerras como única salida para su bancarrota, como el genocidio de Palestina como último capítulo, a costa de recortar nuestros derechos y libertades. Desde el PCOE te llamamos a unirte a la huelga y a organizarte dentro del partido revolucionario de vanguardia, para que esta huelga general sea la chispa que prenda contra este sistema de explotación asesino y fascista.

 

¡No más guerras del capital!

¡Hacia la huelga general política!

¡Por la emancipación de la clase obrera!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El imperialismo y Palestina

Por mucho que los medios de comunicación de masas del capital se empeñen en ubicar el inicio del conflicto palestino-israelí hace dos años, con el ataque contra población civil en territorios ocupados ilegalmente por los colonos judíos, éste es consecuencia del proceso de descolonización británica de la zona dictado por el imperialismo donde Europa vio en el sionismo, como variante del fascismo que es, la fórmula para resolver la cuestión judía en Europa, o lo que es lo mismo, construir un estado sionista donde poder enviar a los judíos ya que los capitalistas europeos eran, y son, profundamente fascistas. En los últimos dos años y para legalizar el genocidio, el estado de Israel se ha servido de Hamas, organización a la que ha financiado, y que con sus acciones ha contribuido tanto a dar cobertura a la agresión imperialista como a agravar el sufrimiento de la población palestina. En este genocidio contra el pueblo palestino Gaza se ha convertido en un gran campo de exterminio siendo el estado de Israel un fiel discípulo del III Reich nazi. Y en río revuelto, el estado sionista se convierte en el engarce del imperialismo de EEUU y de sus planes expansionistas en la región. Siempre bajo las más diversas excusas, EEUU ha invadido territorios, explotado recursos y suprimido culturas, imponiendo sus propios intereses pasando por encima de los pueblos, matando a sangre y fuego.

Así, el imperialismo impide que los pueblos decidan libremente su destino, perpetuando el expolio, la pobreza y el genocidio y, a lo largo de la historia, se convierte en la principal fuerza que niega el derecho a la autodeterminación y a la propia supervivencia de la humanidad. Por lo tanto, combatir al imperialismo es una lucha por la dignidad, la justicia, la vida humana y su bandera de resistencia se llama socialismo. Para construir este dique, la clase obrera organizada debe trabajar hacia la construcción de la revolución proletaria mundial en lucha franca y abierta contra el imperialismo, y que en el caso del estado español nuestra clase obrera se encuentra subyugada bajo los mandatos de la UE y la OTAN.

Desde el PCOE nos solidarizamos con la lucha por la supervivencia del pueblo palestino de la bota asesina del imperialismo y preparamos nuestra labor internacionalista en la pelea contra nuestra propia burguesía.

 

¡Por un estado único palestino!

¡Por el fin de la agresión al pueblo palestino!

¡Por la muerte del imperialismo construyamos poder obrero!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Palestina retrata al imperialismo y su producto más nocivo, el oportunismo

El pasado lunes 29 de septiembre, el canalla que preside los EEUU, Donald Trump, corresponsable del genocidio perpetrado contra el pueblo palestino junto a Netanyahu y Biden, difundió un Plan sustentado en 20 puntos que garantiza el dominio norteamericano en la zona y la muerte del pueblo palestino.

Un Plan donde EEUU pondrá una serie de esbirros al servicio de los intereses estadounidenses, denominado “comité palestino tecnocrático y apolítico” que seguirá las órdenes dictadas por Trump que, a su vez, estará acompañado por criminales de guerra como Tony Blair y demás basura reaccionaria puesta por EEUU, al objeto de controlar completamente la zona, saquearla y establecerla como otra base geopolítica más de EEUU. Esto es el punto 9 del Plan de Trump. Aunque, mejor dicho, deberíamos señalar que es el Plan que satisface los intereses del capital anglo-norteamericano, estando detrás del mismo, por ejemplo, el Instituto Tony Blair para el Cambio Global (TBI) y Boston Consulting Group – consultora estratégica global vinculada a la Fundación Humanitaria de Gaza. Es por ello que Tony Blair se halla como valido norteamericano, no porque le importe en absoluto los designios del pueblo palestino, o de ningún pueblo del mundo, sino que lo que está haciendo es defender, en primera persona, los intereses económicos, inmobiliarios, de su familia en la zona de Gaza. Tanto Trump, como sus socios como es el caso de Blair, buscan enriquecerse exterminando a Palestina con un pelotazo inmobiliario – Riviera Trump sobre las ruinas de Gaza – así como apropiarse de los yacimientos petrolíferos existentes en la costa de Gaza.

Sin duda, la fase de demolición y genocidio de Gaza, diseñada por EEUU y ejecutada por el estado fascista de Israel, que es un títere yankee, ya realizada, debe dar paso al sometimiento y al pleno dominio norteamericano bajo un formato de tratado de paz, donde EEUU haga caja después del genocidio realizado. Esa es la pantalla que corresponde para EEUU, que de facto persigue hacer desaparecer a Palestina, o mejor dicho, los norteamericanos usarán a los palestinos que se queden – que serán los que necesiten, pues al resto o los habrá asesinado o expulsado – como mano de obra barata para hacer una colonia a la que, cuando los propios norteamericanos consideren, llamarán estado palestino (puntos 12 y 19 del Plan de Trump).

Por otro lado, el Plan de Trump no solo persigue borrar de la faz de la Tierra a Palestina, sino también otorgar la impunidad y amnistía a los dirigentes políticos del genocida y fascista estado de Israel, así como a sus aliados de Hamás, que han quedado totalmente retratados al aceptar este Plan que atenta contra la existencia de Palestina. Un Plan que niega en la práctica, y por completo, no solo la existencia de un estado palestino sino la existencia de palestina como pueblo. Pero es lógico, Hamás – al que Trump otorga rol de parte, excluyendo al pueblo palestino y su resistencia armada – ni representa al pueblo palestino y sus intereses políticos y económicos no se corresponden con los del pueblo palestino, siendo parte del entramado norteamericano en la zona – recordemos que Israel financió a Hamás – y en sus relaciones con Catar.

Esta propuesta de liquidación efectiva de Gaza, y también de Palestina, planteada por Trump ha sido muy bien recibida por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.

 

La socialdemocracia, como ala moderada del fascismo que es, se desenmascara apoyando la propuesta de Trump y el enriquecimiento de compañeros suyos como la familia Blair. Resulta que el estado palestino que defiende Sánchez es aquél dirigido desde Washington, donde los palestinos, a lo sumo, sean la mano de obra barata del negocio de la reconstrucción que llenará las arcas de los capitalistas norteamericanos y sus aliados, que necesitan destruir y saquear a los pueblos para tratar de eludir la bancarrota en la que se encuentran, labor que no les va a ser posible pues su declive es irreversible.

El destino que los imperialistas norteamericanos han escrito para Palestina es, por un lado, apropiarse de Gaza que se convierte en una colonia – incluso en un resort turístico – norteamericana, donde EEUU también se quedará con los yacimientos petrolíferos de Gaza y, consecuentemente, con el control de Gaza. Por otro lado, Cisjordania será pasto de la anexión a Israel al objeto de apropiarse de los recursos hídricos de dicho territorio, para nutrirse del recurso escaso del agua y para desarrollar infraestructura eléctrica – fuerza eólica – que proporcione a Israel tanto agua potable como electricidad. Y es así como, en la práctica, el imperialismo liquida absolutamente a Palestina y a su pueblo. ¡Esto es lo que apoya el presidente del gobierno español y, por tanto, el gobierno “más progresista de la historia”!

Los imperialistas, entre los que se encuentra el miserable presidente español, nuevamente demuestran que los pueblos jamás podrán emanciparse bajo el imperialismo y que hablar de autodeterminación en la formación socioeconómica imperialista es pura falacia pues son las potencias imperialistas los que dibujan las fronteras de los estados y constituyen los estados que les convienen en el mapa político del mundo. Ello se constata con nitidez en el punto 19 del acuerdo que plantea Trump, que señala “A medida que avance la reconstrucción de Gaza y se lleve a cabo fielmente el programa de reformas de la Autoridad Palestina [tecnócratas apolíticos bajo el mando de Blair y Trump], podrían darse finalmente las condiciones para una vía creíble hacia la autodeterminación y la creación de un Estado palestino, lo que reconocemos como la aspiración del pueblo palestino”. Esto es, que la “autodeterminación” del pueblo palestino no la harán los palestinos, sino que se la hará el presidente norteamericano desde la Casa Blanca en los términos que estimen Trump y compañía, como por ejemplo el bandido de Tony Blair. ¡Esto es lo que aplaude el presidente del gobierno español y el gobierno “más progresista de la historia”! Como se puede apreciar, el rostro de la socialdemocracia y del oportunismo es criminal.

Otro que ha aplaudido el Plan de Trump es el reaccionario de Carles Puigdemont, el mismo que traicionó el mandato del pueblo catalán en el referéndum del 1 de Octubre de 2017. Siendo el máximo traidor del derecho a la autodeterminación de Cataluña, donde dicho pueblo puso el cuerpo y votó en las urnas para conquistar su emancipación nacional mientras el presidente salía por patas hacia Bruselas en lugar de implementar el mandato de los catalanes, no es de extrañar que apoye una propuesta, como la de Trump, que niega en la práctica no solo el derecho a la autodeterminación de los palestinos, sino la existencia de la propia Palestina. Estos acontecimientos demuestran que, bajo el imperialismo, la lucha por la autodeterminación de las naciones oprimidas está indisolublemente unida a la lucha por el socialismo, que es la única manera con la que los pueblos oprimidos pueden emanciparse del imperialismo opresor que constituye el mayor peligro para la vida humana, para la humanidad.

Mientras tanto, en el estado español la clase obrera sale a la calle repudiando el genocidio que se perpetra en Palestina, repudiando la expresión criminal del imperialismo y sus efectos sobre Gaza. Sin embargo, el proletariado en el estado español, que repudia el genocidio producido, y que refleja una solidaridad internacional inherente a lo que es el proletariado, una única clase mundial, está siendo engañado por el oportunismo y la socialdemocracia, por los partidos que gobiernan y que apoyan al gobierno, así como los sindicatos manejados por el Estado y partidos que insultan al comunismo llevando en sus siglas la C de comunista. Sin duda, Netanyahu es un criminal, pero éste y el estado sionista existen como consecuencia de la existencia del imperialismo y, en particular, de la existencia de EEUU como caudillo del mundo y la situación de bancarrota económica en la que se encuentra.

Las fuerzas oportunistas parlamentarias que mantienen a un gobierno que está atentando contra los intereses del proletariado – manteniendo la ley mordaza y reprimiendo al pueblo cuando se moviliza, no dudando en enviar las tanquetas a obreros y estudiantes cuando se manifiestan por sus intereses de clase, encarcelando a artistas y comunistas, ampliando la edad de jubilación y recortando las pensiones de jubilación, manteniendo las políticas laborales impuestas por el corrupto lacayo de la Patronal de Rajoy, etcétera -, tratan de desviar la atención de sus corruptelas y los efectos perniciosos y empobrecedores de sus políticas económicas contrarias a la clase obrera, blanqueándose con el asunto de Palestina a la par que defienden de facto el intercambio económico y comercial con Israel, que reconocen de facto la soberanía de Israel sobre la Palestina ocupada – como se ha visto con el caso de la flotilla – y que aplauden el Plan de Trump para saquear y acabar con Palestina.

Por otro lado, la actuación de parte del movimiento comunista español está siendo vergonzosa, propia de traidores pequeñoburgueses que es lo que son. Quien mejor está ilustrando esto que decimos es el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) y los diferentes “partidos” que lo componen, no dudando en blanquear a la burguesía, a los partidos oportunistas que están en el gobierno, descollando esta forma traicionera de actuar en Valencia, Alicante o Canarias, tal y como nuestro Partido en Canarias denunció los pasados 9 de septiembre en comunicado “¿Apoyo a Palestina o instrumentalización del genocidio?” y 7 de agosto en el comunicado “La farsa del Estatuto de Neutralidad de Canarias”. Un Partido que engaña al proletariado indicando abiertamente que China es socialista cuando en China no sólo prevalece la propiedad privada sobre los medios de producción, sino que ésta es el segundo socio comercial más importante que tiene Israel – tras EEUU.

 

Como partido oportunista que es, el PCPE aparte de blanquear a los que son tan burgueses como ellos, los partidos del capital, de la “izquierda” del régimen heredero de Franco, engaña al proletariado blanqueando al imperialismo y a los imperialistas, como por ejemplo hacen con China, a la par que pregonan la consigna falsa, por idealista y desclasada, de “Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá”.

Palestina jamás podrá vencer, ni ningún pueblo del mundo, si no se acaba con el imperialismo. Palestina jamás podrá vencer si se blanquea a los verdugos que masacran a Palestina, a los pueblos del mundo y, en definitiva, al proletariado que, realmente, es la humanidad. Cosas ambas que, por ejemplo, hace el PCPE – blanquear al imperialismo y a la burguesía -, profesando el oportunismo más asqueroso.

Para que Palestina pueda emanciparse, el proletariado debe organizarse y luchar por liquidar al imperialismo y desarrollar la Revolución Proletaria Mundial, imponiendo el socialismo. El proletariado en cada nación debemos de levantarnos contra los imperialistas autóctonos, integrados en el caso del estado español en la UE y militarmente en la OTAN, al servicio de los EEUU y del orden mundial imperialista. En el Estado español nos corresponde fortalecer el movimiento comunista dentro del estado, pero no para ir de palmeros con el PSOE, IU o Nueva Canarias como hace el PCPE, sino para ir en contra del Estado del capital, para derrocarlo y para desarrollar una lucha revolucionaria que ve en el oportunismo el mayor enemigo y el mayor freno para el desarrollo de dicha lucha.

Palestina, ni ningún pueblo del mundo, no puede vencer mientras el proletariado no derroque el imperialismo y al imperialismo se derroca estado a estado, y el proletariado no puede hacer eso mientras no se fortalezca el movimiento comunista desde unas posiciones revolucionarias y a la ofensiva.

Palestina no vencerá mientras el proletariado no cumpla con su deber histórico, derrocar a la burguesía y al imperialismo y construir el socialismo dirigido por el proletariado revolucionario y de vanguardia, la fuerza del movimiento comunista internacional armado del marxismo-leninismo. Luchar por la emancipación de Palestina y por el fin de la guerra imperialista se hace acabando con el imperialismo, rompiendo la cadena imperialista por los eslabones que sean necesarios, que traducido para el estado español, pasa por denunciar y combatir a muerte al oportunismo, fortalecer las filas del Partido y entroncarnos con las masas proletarias para que éstas constituyan sus órganos de poder y se confronten al estado burgués, para romper la cadena imperialista por nuestro eslabón y poner la riqueza del país al servicio del proletariado y de la revolución proletaria mundial.

 

¡ABAJO EL IMPERIALISMO Y EL OPORTUNISMO, QUE ES SU ARMA MÁS AFILADA CONTRA EL PROLETARIADO!

¡POR UN ÚNICO ESTADO PALESTINO SOCIALISTA DONDE CONVIVAN OBREROS DE CUALQUIER CREENCIA RELIGIOSA, POR LA DESAPARICIÓN DEL ESTADO FASCISTA DE ISRAEL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 5 de octubre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El ERTE en Eserman

En Puertollano se ha cometido una nueva tropelía contra la clase obrera vía ERTE, en la empresa Eserman, después de que la propia empresa rescindiera unilateralmente el contrato con Repsol, que es la que surtía de trabajo a la empresa vía subcontrata. En la unilateralidad de la negociación, y posterior rescisión del contrato, echamos a faltar al sindicato que, por lo menos, debería estar debidamente informado y no aparecer en un escenario de hechos consumados. Esto no nos debería extrañar si tenemos en cuenta el sindicato del que se trata.

Una vez más, CCOO reacciona ante hechos consumados. Al perder su carácter de clase, como fieles escuderos de la burguesía y de los empresarios, actúan como apéndice de los actores sociales que buscan sorber hasta la última gota de la sangre de los únicos que producen valor, los trabajadores, y se instituyen como apéndices del estado burgués subrogados a su legalidad burguesa que les subvenciona amplia y debidamente. A cambio ofrecen a la clase obrera una coreografía de manifestantes que son engañados, una y otra vez, porque los comunistas no hemos llegado con este mensaje hasta ellos y que no son nada más que lágrimas de cocodrilo, que dejan a los trabajadores en indefensión y que no son más que la justificación de los honorarios con que les subvenciona la burguesía.

Este escenario se lleva por delante el pan de 60 familias que se subrogarán al ERTE, otro método del estado burgués paliativo dentro del sistema capitalista, una medida que intenta apagar fuegos sin cuestionar el modelo productivo que los genera. Los ERTE, al dar una apariencia de protección social, cumplen una función ideológica al desmovilizar a la clase obrera, que percibe al Estado como protector en lugar de como parte de la maquinaria de explotación. El Estado burgués, que no podría laborar así sin la connivencia de sus amados sindicatos amarillos, es la estructura que garantiza que ese modelo continúe funcionando, incluso cuando hace concesiones mínimas en un intento de que las indemnizaciones recaigan sobre el dinero público y no sobre la cuota de ganancia de los capitalistas privados. La crítica radical debe ir más allá de pedir mejoras en los ERTE o reformas del Estado, debe cuestionar por qué las decisiones fundamentales sobre la economía, el trabajo y la vida están en manos de una minoría explotadora que controla los medios de producción y de sus apéndices como CCOO. Mientras no se alteren esas estructuras, toda política estatal, por progresista que parezca, será funcional a la reproducción del sistema capitalista.

Desde el PCOE, nos solidarizamos con los trabajadores de Eserman y les hacemos un llamamiento tanto a métodos organizativos alternativos, como a superar la legalidad burguesa en las negociaciones. Esto pasa por echar al estercolero a CCOO, cajón en el que podíamos añadir a UGT, USO y algunos más, y buscar fórmulas organizativas autogestionadas y paralelas, que en este caso se llama sindicalismo de clase, para la lucha económica, y partido comunista para la lucha política. En el estado español este sindicato se llama ASC y el partido se llama PCOE. El PCOE debe dotar a la clase obrera de su herramienta sublime e invencible, el marxismo-leninismo, para que no sigan tamaños atropellos.

Desde el PCOE, rechazamos frontalmente que una vez más seamos los trabajadores quienes asumamos las consecuencias de decisiones empresariales que anteponen el beneficio al bienestar social. Frente al ERTE impuesto por la empresa, exigimos garantías reales para todos los trabajadores, mantenimiento íntegro del empleo y los salarios, así como la inmediata readmisión de cualquier persona afectada injustamente. La clase trabajadora no puede seguir pagando los platos rotos del sistema capitalista. Solo desde la unidad, la organización y la lucha podremos hacer frente a los ataques del capital. Para esta titánica labor el PCOE ha participado en labores de agitación en Eserman para educar a los trabajadores y desenmascarar a sus sicarios cuya única vacuna es la construcción del socialismo. Por eso te invitamos a militar en nuestro partido.

 

¡Por la socialización de los medios de producción!

¡Todo para la clase obrera!

¡Únete al PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




¿Apoyo a Palestina o instrumentalización del genocidio?

El oportunismo, en sus distintas formas, es un cáncer para la lucha obrera. Intenta extender, por raquíticos y quebradizos que sean, sus tentáculos hacia todo aquello en lo que se observen las ascuas de la lucha de clases. Su propósito no es otro que servirse de los problemas del proletariado para vender falsas soluciones, desviar la lucha hacia el legalismo y el parlamentarismo, y demostrar a la burguesía su utilidad a la hora de fomentar la paz social, buscando un hueco en las instituciones del capital.

Por desgracia, también se sirve de la hoz y el martillo para deformar la ciencia emancipadora del proletariado, es decir, el marxismo-leninismo. Un ejemplo claro es el del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), que actúa en Canarias como Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC). En un reciente comunicado han celebrado una supuesta “expresión de la solidaridad del pueblo canario con el pueblo palestino”, felicitándose porque, según ellos, “el trabajo unitario de muy diversas personas y organizaciones ha hecho posible estos resultados, que llevan consigo un cuidado e intenso trabajo para llegar a su realización final”. Para aclarar más aún su concepto de trabajo militante, declaran: “El PCPC es una de las organizaciones que componen CANARIAS POR PALESTINA, y en la medida de nuestras capacidades nuestra militancia se ha implicado para colaborar en esta tarea”.

Pues bien, todo este “trabajo intenso” en la “medida de sus capacidades” hace referencia a un cartel en dos vehículos, cada uno perteneciente a una empresa de transporte distinta. Cierto es que el cartel denuncia algo tan serio como el genocidio en Palestina que están llevando a cabo los sionistas, pero incluso asumiendo que la intención de ese partido sea la de apoyar a Palestina y realizar esfuerzos para detener el genocidio, cabe preguntarse: ¿Quién, realmente, sale beneficiado de todo esto? ¿Es Palestina o los implicados en los actos?

Volviendo al comunicado, tenemos que hacer mención al Cabildo Insular de Gran Canaria como facilitador al gestionar el servicio de la empresa Global, y a la Concejalía de Solidaridad (Servicios sociales) del ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que ha hecho lo mismo en Guaguas Municipales. No solo se proyecta una imagen positiva de las instituciones burguesas, sino que, además, señalan como aliado al infame partido al servicio de la burguesía, llamado Nueva Canarias; un engendro nacionalista. Dicho grupo ya fue desenmascarado en un comunicado anterior de nuestro Partido, pues usa también el genocidio para intentar ganar adeptos, fingiendo apoyar a Palestina mientras sostiene al Gobierno que arma a los sionistas, obedece al rey que legitima al Estado de Israel y normaliza a los bancos que hacen negocio con la guerra en general, y con el genocidio en particular.

El PCPC también dice en su texto lo siguiente: “Pero el trabajo de la solidaridad con la heroica lucha del pueblo palestino, siguiendo las mejores tradiciones de la unidad popular en Canarias, es esencialmente un trabajo colectivo, de gentes muy diversas cuyas aportaciones hacen posible resultados que de otra forma no llegaríamos nunca a alcanzar.”

 

¿Es un trabajo colectivo el acto de unos pequeños y minoritarios grupos por su cuenta? Hace referencia a “gentes muy diversas” y ya hemos podido comprobar el carácter burgués de esas “gentes” a las cuales necesitan para poder realizar actos de promoción. Dichos actos no los podrían llevar a cabo si movilizaran a la clase obrera para organizarla contra el capital, en lugar de aliarse con oportunistas y burgueses de todo pelaje, pues no podrían obtener esa publicidad ni rascar ciertas espaldas. Incluso se da nombre y apellidos de un arquitecto que ha hecho los diseños, ¿con qué finalidad si no es darlo a conocer?

 

Profundizando algo más, el mismo comunicado señala que en 2024 también circuló una guagua denunciando el genocidio. ¿Qué se ha conseguido desde entonces con esa propaganda? ¿Hay un trabajo que moviliza a las masas contra el imperialismo y sus guerras?

En junio del presente año hubo una minúscula concentración en Gran Canaria para protestar contra el genocidio, convocada por Canarias por Palestina, y sirvió para unas declaraciones en televisión por parte de dicho grupo. En nada ayudó a Palestina. Durante el mes de agosto, decenas de personas participaron en un “acto simbólico” que convocó la plataforma antes mencionada, que consistía en meterse en la playa de Las Canteras, en Gran Canaria, y nadar hasta la barra para exhibir unas banderas. ¿Ayuda a Palestina o a la visibilización de la plataforma? Por si fuera poco, mencionan durante dicho acto su apoyo a Global Sumud Flotilla, iniciativa que intenta desafiar el bloqueo de ayuda humanitaria, lo cual sí se traduce en ayuda real a diferencia de su juego.

En julio tuvo lugar un acto diferente. Carmelo Suárez, del PCPC, participaba como moderador en una mesa redonda con unos integrantes que forman parte de actos como los anteriormente mencionados, y entre ellos se encontraba, ni más ni menos, que el actual secretario general del deleznable partido nacionalista burgués Nueva Canarias que, como ya se demostró, no le importa en absoluto el genocidio, sino usarlo para sus intereses partidistas mientras se codea con los cómplices de tan enorme barbarie. Como si de un evento de ocio se tratara, se realizaron actividades de pintura, ganchillo, exposición de cometas, etc., así como visualización de vídeos, música y poesía. Un acto totalmente discreto y endogámico, donde unos supuestos expertos hablan ante un escaso público exponiendo una visión interclasista, de pacifismo burgués, y contaminada por intereses en el parlamentarismo, como en el caso del líder de Nueva Canarias. Todo ello con el apoyo y beneplácito de un partido que se hace llamar comunista, el PCPC, que nuevamente actúa como lo que es, un partido mamporrero del Capital. El artículo de prensa burguesa, que habla positivamente del acto, menciona los nombres de todos los participantes y los llamados artistas, suscitando de nuevo con ello la pregunta: ¿Si algo tan discreto no ha ayudado en nada a la causa por Palestina, para qué hacerlo y darse a conocer individualmente en prensa? ¿A quién ha beneficiado? Ni al pueblo palestino ni al proletariado en Canarias.

En lo concerniente a las empresas de transporte urbano e interurbano señaladas al principio, cabe destacar que es un sector que mueve una gran cantidad de dinero y se discute cómo será el modelo y el accionariado tras la próxima licitación. Los representantes políticos de la burguesía discuten la manera de sacar mejor tajada de ello. El socialfascista PSOE, uno de los dos principales partidos de los monopolios en España, que de hecho es cómplice del sionismo, juega sus cartas para chantajear a Global con miras a la caducidad de la concesión estatal, a la vez que intenta tomar ventaja en sus disputas parlamentarias. Global es una sociedad anónima laboral, o sea, los trabajadores son los accionistas, y estos temen lo que pueda ocurrir con la empresa en la próxima licitación de 2027. El PSOE ha propuesto unificar empresas de transporte y hacerlas públicas, Global incluida, con la supuesta intención de contratar a conductores que ya están en plantilla, pero juegan con la incertidumbre ya que nadie lo tiene garantizado, y parece ser que han conseguido que decenas de trabajadores de dicha compañía se afilien al infame partido de Gobierno, de la OTAN, del GAL, de los monopolios y que facilita el genocidio en Palestina.

¿Qué podemos observar en todo esto? Unos y otros se utilizan mutuamente. Los actos por los intereses de unos grupos u otros son la norma, no la excepción. El cartel en dos vehículos de las empresas mencionadas no ha servido como acto de solidaridad con Palestina, sino para buscar un beneficio de imagen para las empresas, las instituciones burguesas, partidos burgueses al servicio de los capitalistas, grupos de activistas y el propio PCPC que con su praxis evidencia no ser, en absoluto, comunista. Los directivos de la empresa Global miran por sus propios intereses; el acto no se ha hecho realmente por concienciación, ni por conocimiento político y, por eso, lo mismo da tener que afiliarse a un partido vendeobreros,  corrupto y cómplice del genocidio, que poner un cartel de apoyo a Palestina o de respeto hacia las fuerzas represivas del Estado.

En cuanto a todo lo que integra Canarias por Palestina, persigue la autopromoción en la prensa y, por eso, no le importa que todo quede en actos simbólicos, discretos e inofensivos. Se felicitan por eventos que no tienen el más mínimo impacto para la causa. El PCPC ya señala en su comunicado que “El trabajo unitario de muy diversas personas y organizaciones ha hecho posible estos resultados, que llevan consigo un cuidado e intenso trabajo para llegar a su realización final. Una compleja, y muy dialéctica, política de alianzas.” Vemos que hablan de “personas” y “organizaciones”, así como de “política de alianzas”. Queda claro, pues, que se trata, como hemos podido comprobar y por la intención que se refleja en sus propias palabras, que la clase obrera no entra en sus planes, sino que quieren alianzas con individuos y organizaciones con intereses distintos, que puedan unirse por un resultado que satisfaga a todas las partes. Terminan el artículo dejándolo aún más claro:

“Estas importantes iniciativas han despertado el interés de otras instancias en Gran Canaria, y ya se están planteando posibilidades impulsadas por otros municipios o por colectivos profesionales que se plantean aprender de estas experiencias para aplicarlas a escaparates de comercios, al taxi, y a otros ámbitos.”

 

Señalan que se ha despertado el interés de otras instituciones burguesas para participar en una nadería para Palestina, pero que dará buena imagen a quien colabore. No solo menciona a “colectivos profesionales”, olvidándose de la causa proletaria, sino que declara su intención de aplicarlo en empresas. Estos estafadores del comunismo denominados PCPC buscan limpiarle las botas a la pequeña burguesía para buscar un beneficio mutuo, consiguiendo la pequeña y mediana burguesía de Gran Canaria buena publicidad mientras el PCPC y colectivos ganan apoyos, contactos y el respaldo de las instituciones burguesas.

A pesar de tener cierta influencia no la están usando para presionar continuamente al Estado y denunciar su comportamiento antiobrero y corrupto, sino para aparecer de vez en cuando con acciones que apenas molestan a nadie, cuando no son irrisorias. No tienen actitud combativa sino de mansedumbre, usando un asunto tan grave para actos narcisistas con performance y un mensaje inestable para las masas. Aun cuando pretendan apoyar realmente a Palestina y rechazar el genocidio, el pacifismo burgués y el interclasismo – subordinar los intereses del proletariado a los intereses de la burguesía – y usar como escudo la idea de “hacer esto es mejor que no hacer nada” denotan una pusilanimidad que determina toda acción, así como un desconocimiento de la lucha de clases.

El PCPC no es comunista ni pretende ser vanguardia del proletariado. Tiene un discurso nacionalista y pequeñoburgués, recurriendo continuamente al concepto ponzoñoso de “pueblo canario”, hablando de unidad imaginaria en una sociedad de clases antagónicas. Prefiere destinar esfuerzos a juntarse con individuos, colectivos, políticos parlamentarios del Capital y empresas, con los cuales forja una alianza que no solo es absolutamente innecesaria para un partido comunista, sino que es completamente contraproducente. O bien demuestra una visión anacrónica de la clase obrera y un desconocimiento notable de la ciencia de la revolución proletaria, o bien sus intereses están puestos en ir de la mano con pequeña burguesía y obtener la aprobación del Estado por su utilidad para contribuir a la paz social y, por tanto, traicionar a la clase obrera. Llaman la atención sus intentos por beneficiar a los empresarios locales, preocupándose mucho más de éstos que del propio proletariado.

Por desgracia, y como ya demuestran las numerosas manifestaciones en todo el Estado español, así como en diversos países, no se detendrá el genocidio con actos esporádicos y protestas encabezadas por el oportunismo. Tampoco puede ser cosa de un día de trabajo. La organización obrera contra el capital es esencial, y la lucha contra la burguesía en cada centro de trabajo es un germen para asestar golpes certeros a los intereses de dicha clase parásita. La unión proletaria es lo que debe forjarse, y solo tiene un interés: acabar con el trabajo asalariado y tomar el poder político. Si no hay posición de fuerza en el proletariado no se puede boicotear de manera organizada y consciente al sionismo y todo aquello que lo sostiene. Es la burguesía quien usa a las bestias que cometen la atrocidad imperialista en Palestina; son sus intereses en Oriente Medio y la bancarrota del capital lo que empuja a perseguir continuamente el dominio del mercado y de toda fuente de materias primas, y a la burguesía sólo la puede frenar el proletariado.

El PCPC contribuye a debilitar aún más la posición proletaria y a fortalecer la posición de la burguesía. Sin trabajar por dar respuesta a los problemas de la clase obrera, no puede haber organización de ésta ni conciencia de clase. Sin organización y conciencia de clase no puede haber unidad de la clase obrera contra el poder de la burguesía. Sin unidad de la clase obrera no se puede dirigir con constancia, un plan de acción y el empuje que da el conocimiento de la necesidad. Sin lo anterior solo queda una masa voluble y harta de que la engañen, de falsas esperanzas y de tener las manos atadas.

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a desligarse de organizaciones individualistas; a unirse a las filas revolucionarias, a fortalecer el PCOE. La lucha de la clase obrera debe construir la antítesis del imperialismo, es decir, el socialismo. El proletariado es la aplastante mayoría y tiene conocimientos y experiencia de sobra para hacer funcionar todo, pues actualmente es el único motor de la sociedad y produce toda la riqueza en un trabajo completamente social. ¿Un partido comunista debe buscar alianzas con oportunistas de todos los colores y con la burguesía autóctona en el momento actual? ¿A qué responde eso? No es por su utilidad para los obreros, sino por su utilidad para integrarse en las instituciones burguesas, que es la aspiración del PCPE desde su nacimiento.

La verdadera lucha pasa por la creación de órganos de poder obrero, unidad en la lucha contra el patrón, unificar todas las causas parciales en una sola de toda la clase contra la burguesía y encaminarse hacia la ruptura con el capitalismo para construir el socialismo. Es crucial librarse del oportunismo para ello. Basta de usar el genocidio para intereses partidistas. Basta de blanquear y legitimar a partidos infames, negocios y el parlamentarismo. Basta de engañar y atomizar a la clase obrera. En la lucha de clases la auténtica solidaridad reside en el internacionalismo proletario, en la lucha contra el imperialismo.

 

¡Ni una concesión al oportunismo!

¡A la clase obrera sólo le interesa la unidad del proletariado!

 

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en las Islas Canarias




Global Sumud Flotilla: Solidaridad vs Internacionalismo

La Global Sumud Flotilla que partió desde Barcelona con una treintena de barcos ha tenido que regresar a causa de una tormenta en el litoral catalán. Una misión humanitaria que ha reunido a más de 300 “voluntarios y activistas internacionales” con el objetivo de romper por mar el bloqueo israelí y llevar alimentos y medicinas a la población palestina. Mientras se decide cuándo se retomará la marcha hacia Palestina, es preciso analizar la naturaleza de esta expedición.

La Global Sumud Flotilla es un claro ejemplo de que el internacionalismo proletario está en el corazón de las masas, de que el mundo está con Palestina, pues su causa es la del proletariado mundial en tanto el apoyo que reciben es la de los explotados y oprimidos del mundo. Por el otro lado, es evidente que el Estado genocida de Israel solo sostiene su barbarie por la complicidad de las fuerzas imperialistas y los intereses del complejo industrial armamentístico, que están de acuerdo con la política de exterminio y hacen que el gobierno de Netanyahu no tenga que enfrentarse a ningún juicio por crímenes de guerra pese a todas las atrocidades que comenten a diario.

Pese a las buenas intenciones de iniciativas como la mencionada, no podemos acabar con el genocidio palestino a través de la mera solidaridad. Es primordial unir a los trabajadores del mundo desde su nexo común, que es la clase social a la que pertenecen. Es natural que, ante las injusticias y las atrocidades que se están viviendo en Palestina, el pueblo manifieste detalles de internacionalismo proletario en forma de solidaridad internacional. No obstante, el internacionalismo proletario va mucho más allá, ya que el mayor acto de solidaridad posible sería derrocar a los gobiernos capitalistas y a las élites burguesas que están de acuerdo con el genocidio y que mantienen relaciones de cualquier índole con el Estado genocida de Israel.

La hipocresía antibelicista del eurocomunismo y la socialdemocracia se desenmascara rápidamente cuando, según datos de la propia Secretaría de Comercio, el Estado español es el país de la Unión Europea que más armas y municiones ha importado desde Israel durante el año 2025. Esa es la naturaleza cómplice del “gobierno más progresista de la historia” para con el genocidio palestino y la muestra clara de los crímenes que cometen organizaciones como el PCE contra los trabajadores del mundo.

La solidaridad internacional, como vemos con la participación en la Global Sumud Flotilla de auténticos oportunistas como Ada Colau, puede provenir incluso de fracciones de la pequeña burguesía y de políticos capitalistas, con acciones poco más que simbólicas que adolecen de una serie de limitaciones al no cuestionar las estructuras materiales que sostienen el capitalismo en su fase imperialista, al tiempo que obvia la lucha de clases como único motor de transformación histórica. Los comunistas no pretendemos quedarnos en la mera “presión diplomática”, queremos acabar con este sistema inhumano que se asienta en la opresión, la explotación, la guerra y la muerte.

Es ahí donde aparece el internacionalismo proletario como principio estratégico fundamental del movimiento obrero organizado, pues la clase obrera a nivel internacional tiene unos intereses comunes que chocan frontalmente y de forma irreconciliable con los intereses de la burguesía. No se trata únicamente de expresar nuestra negación hacia la barbarie del sistema, sino de avanzar de manera organizada en la lucha conjunta de todos los trabajadores del mundo contra el imperialismo y el modo de producción capitalista. Es ahí donde también debe aparecer la respuesta del proletariado israelí contra su propio gobierno, cuya misión ahora es respaldar la legítima defensa revolucionaria de todas las fuerzas que luchan contra el imperialismo israelí y sus aliados de la OTAN, especialmente a aquellas fuerzas comunistas que defienden la imposición de la dictadura del proletariado en la región.

La solidaridad puede ser un paso inicial de denuncia y de toma de conciencia para muchos, pero es insuficiente. Nuestra única alternativa es la vía revolucionaria, provocar un cambio en la correlación de fuerzas, apoyar la revolución socialista como base para la lucha de los pueblos oprimidos y pasar de la solidaridad al derrocamiento del sistema.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡ABAJO EL ESTADO DE ISRAEL!

Madrid, 2 de septiembre de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)