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Continúa el desfalco de dinero público del gobierno ‘progresista’

El pasado 18 de febrero conocíamos por los medios que el gobierno “más progresista de la historia” había aprobado un nuevo rescate para cuatro empresas por valor de 504,5 millones de euros, más dinero público que pasa a manos privadas en lo que es la tónica del capitalismo, bien esté el gobierno en manos de la derecha más reaccionaria, bien en manos de la socialdemocracia y el oportunismo.

Se trata de una ayuda conjunta repartida entre Técnicas Reunidas (340 millones de euros), Wamos (85), Global Exchange (45) y Ferroatlántica (34,5), empresas que cuando tienen beneficios reparten suculentos dividendos a sus accionistas, pero que cuando tienen pérdidas las pagamos los trabajadores, no sólo sufragando rescates con dinero público, sino con el coste de cientos de miles de puestos de trabajo perdidos gracias al gobierno y sus sindicatos amarillos CCOO y UGT que han puesto en bandeja todas las facilidades a las empresas para deshacerse de sus trabajadores.

Sin ir más lejos, Técnicas Reunidas tuvo en 2020 unas ventas de 3.521 millones de euros que le reportaron 13 millones de euros de beneficios. El grupo Wamos adquiría en 2019 las empresas Mapa Plus y Pegatur con una facturación conjunta de 100 millones de euros. Global Exchange presentaba en 2016 unos beneficios de 9,7 millones de euros y en 2017 aumentaba un 22% su compraventa de moneda hasta 1.024 millones de euros. Ferroglobe (fusión de Ferroatlántica y Globe) volvía a beneficios en 2021 al aumentar sus ventas un 67,4%.

Todas estas empresas que ahora son rescatadas con dinero público han engordado las cuentas bancarias de sus accionistas durante años, pero en cuanto han sufrido cualquier traspiés, el Estado, como “junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa”, no ha dudado en usar dinero público recaudado en su mayoría de los impuestos a las rentas del trabajo para mantener a flote estos negocios levantados sobre las espaldas de sus trabajadores, demostrando la auténtica farsa que es el supuesto ‘libre mercado’ capitalista.

Estos rescates son sólo los más recientes de una serie de desfalcos de dinero público que este gobierno y gobiernos anteriores han cometido en nombre de la sacrosanta propiedad privada de los medios de producción.

El 3 de noviembre de 2020 el gobierno aprobaba el rescate de Air Europa por un montante de 475 millones de euros. El 14 de mayo de 2021 se anunciaba un rescate de 525 millones de euros para el “sector cultural”, que no es más que un intento de enmascarar que el rescate será para las empresas del sector cultural, no sus trabajadores. El 21 de diciembre de 2021 el gobierno aprobaba el rescate del grupo maderero Losán por un valor de 35 millones de euros. También en diciembre de 2021 se anunciaba el rescate de Grupo Universo Pachá, Cesgarden, Eating Group y Egile por un valor total de 54 millones de euros. El 30 de diciembre de 2021 los medios publicaban el cálculo que el gobierno hacía público sobre el rescate de las autopistas por un montante de 1.021 millones de euros. El 25 de enero de 2022 el Consejo de Ministros aprobaba el rescate del Grupo Abades con ayudas de 29,3 millones de euros. Todo esto ocurre después de que el gobierno anunciara que “descartaba” pedir los 62.754 millones del rescate a los bancos.

Ante semejante expolio de dinero público cabe preguntarse, ¿qué diferencia a un gobierno abiertamente reaccionario (como los anteriores del PP o un posible futuro gobierno PP-VOX) de un gobierno de coalición entre socialfascistas (PSOE) y oportunistas (PCE/IU-PODEMOS) más allá de medidas cosméticas de cara a la galería? ¿De qué nos está supuestamente salvando el gobierno actual si con esa excusa están aplicando a rajatabla las mismas medidas que ya aplicaron antes gobiernos del PP? La táctica del mal menor, la que apela a una alternativa peor si el gobierno está en manos de la ‘derecha’, cada día se desmonta más fácilmente al ser cada vez más indistinguible un gobierno abiertamente reaccionario del gobierno “más progresista de la historia”.

Todo esto no es casual ni coyuntural, sino el fruto lógico del avance del capitalismo en su fase imperialista, en la que los gobiernos van cediendo cada vez más poder a los monopolios que dictan las políticas de sus Estados títeres, independientemente del color de sus gobiernos, negando por completo la democracia.

Pretender pues reformar un Estado cuyo poder no se tiene no es más que funambulismo para entretener a las masas y desviar a la clase obrera de su misión histórica de derrumbar el capitalismo y construir el socialismo como fase primigenia del comunismo, única alternativa viable para garantizar un futuro digno para el pueblo trabajador. Por ello es necesario que toda la clase trabajadora, pensionistas, parados, mujeres trabajadoras, estudiantes de clase obrera, unan todas las luchas que actualmente se producen de manera aislada en una única lucha contra este sistema criminal y su Estado, organizando un contrapoder en un Frente Único del Pueblo que sea el germen de un Estado obrero.

 

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La Ley Mordaza sigue funcionando con el gobierno más progresista de la historia

Aunque durante la campaña electoral se prometió derogar la conocida como Ley Mordaza del gobierno de Rajoy, a día de hoy el conocido como “gobierno más progresista de la historia” sigue dándole uso. Así lo pudimos ver en las detenciones a los trabajadores de Cádiz que luchaban por sus puestos de trabajo. Otro ejemplo es la citación para declarar el próximo 16 de febrero a Raquel por “atentado contra la intimidad y revelación de secretos”, trabajadora de Cádiz cuyo vídeo durante las protestas en la huelga del metal se hizo viral. En dicho video echaba en cara a los antidisturbios que hubieran entrado en los barrios obreros de Cádiz a reprimir a la clase trabajadora. Esta oleada de represión que está sufriendo la clase trabajadora gaditana es una muestra más de cómo la maquinaria de represión funciona cada vez que la clase trabajadora levanta la voz, mostrándose una vez más esa esencia fascista de este Estado.

Estas acciones represivas por parte del gobierno del PSOE-UP-PCE no nos deben sorprender, ya que, aunque antes de llegar al gobierno prometieran acabar con esta Ley, una vez que llegan al gobierno su papel es el mismo que el del resto de gobiernos: mantener como sea el sistema capitalista en pie, ya sea reprimiendo a la clase trabajadora enviando tanquetas a sus barrios o llenando los bolsillos de unos cuantos capitalistas a través de subvenciones, dinero el cual sale de los impuestos que pagan los trabajadores.

Desde el PCOE condenamos este nuevo caso de represión contra la clase trabajadora y mostramos nuestra solidaridad tanto con Raquel como con los trabajadores de Cádiz detenidos. La única salida para la clase trabajadora es acabar con este sistema criminal, todas las reformas que sigan manteniendo el sistema capitalista significarán seguir manteniendo la represión y la explotación de todos los trabajadores. Es por ello que llamamos a la organización y a la unidad de la clase trabajadora en torno a un Frente Único del Pueblo que tenga como objetivo poner todos los recursos al servicio de toda la sociedad y que dejen de servir a una clase parasitaria como es la capitalista.

 

¡CONTRA LA REPRESIÓN CAPITALISTA, UNIDAD Y ORGANIZACIÓN DE LA CLASE TRABAJADORA!

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en Andalucía




Felipe VI y la apología del imperialismo en Puerto Rico

El pasado martes 25 de enero, el rey Felipe VI visitó Puerto Rico en representación, no del pueblo español, sino de los grandes empresarios españoles. Según nos relata el diario El País, Felipe VI inauguró un encuentro empresarial con casi un centenar de directivos de compañías españolas y portorriqueñas. En este encuentro han participado, entre otros, Antonio Garamendi – presidente de la CEOE – y José Luis Bonet – presidente de la Cámara de Comercio de España – así como consejeros delegados de Mapfre o Abertis.

Antes de tener lugar este encuentro, Felipe VI reivindicó el “modelo español” de la colonización en Puerto Rico, empleando anacronismos históricos como que “los nuevos territorios se incorporaban a la Corona en situación de igualdad con los demás reinos” (¿acaso para los taínos o caribes conquistados había esa igualdad en lo legal frente a sus conquistadores castellanos?) o que “España trajo consigo su lengua, su cultura, su credo; y con todo ello aportó valores y principios como las bases del Derecho Internacional o la concepción de derechos humanos universales”. ¿Cuáles “derechos humanos universales”? ¿El someter a las comunidades indígenas a la semi-esclavitud a través del sistema de encomiendas? ¿El introducir a esclavos africanos en el territorio americano? ¿El expolio de sus recursos naturales y mineros?

Mayor ironía, si cabe, es pronunciar este discurso en un territorio que no es soberano, pues tras independizarse del Imperio Español (junto con Cuba, Filipinas y la isla de Guam) tras la guerra hispano-estadounidense a través del Tratado de París de 1898, Puerto Rico acabó siendo dominado por EEUU hasta el día de hoy bajo la forma de gobierno de “estado libre asociado”. En otras palabras, siendo una colonia de EEUU.

A pesar de que los portorriqueños, teóricamente, tienen los mismos derechos que un estadounidense, estos son tratados como ciudadanos de segunda cuando van a la metrópoli, habiendo movimientos cívicos (semejantes a los de los afroamericanos o indígenas) que buscan frenar esta situación. También estaba el grupo armado insurgente llamado Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), que aparece como consecuencia de la represión estadounidense contra grupos soberanistas portorriqueños. Entre estos episodios destaca la Masacre de Ponce (1937), cuando la policía colonial estadounidense disparó contra manifestantes pacíficos en una marcha organizada por el Partido Nacionalista de Puerto Rico. Uno de los símbolos de esta represión estadounidense sería Óscar López Rivera, que por su lucha dentro de las FALN pasó 35 años en prisión hasta recibir el indulto presidencial en 2017.

Más allá del caso concreto de Puerto Rico, es un hecho que tras la Segunda Guerra Mundial el fenómeno de la neocolonización (es decir, la colonización de manera indirecta, principalmente a través de la economía) es el modus operandi de las potencias imperialistas frente a sus antiguas colonias y en caso de cualquier forma de rebeldía por parte de algún gobierno, este es eliminado, como ocurrió en el caso francés, por ejemplo, con el líder comunista Thomas Sankara en Burkina Faso. El papel del Estado español sobre sus antiguas colonias no es muy diferente, por lo que no es de extrañar que desde aquí se lancen campañas contra naciones soberanas como Cuba y Venezuela, entre otras; y sea un lugar de refugio para muchos de estos supuestos “luchadores de la libertad”.

El papel de la figura del rey, como representante de los grandes capitalistas españoles, no es otro que el de defender los intereses de estos en sus territorios. Un ejemplo ilustrativo lo tuvimos en la Cumbre Iberoamericana de Chile el 20 de noviembre del 2007, cuando el entonces rey Juan Carlos I (tras haber mandado callar de manera despótica al presidente Chávez al denunciar este la complicidad del gobierno de Aznar en el golpe de estado del 2002 en Venezuela) abandonó el salón de sesiones justo en el momento en que el presidente nicaragüense Daniel Ortega denunció la forma de proceder de Unión Fenosa, la empresa energética española.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) denunciamos estas declaraciones de Felipe VI, que lejos del intento de acercar o hermanar a dos culturas promueve el imperialismo como forma de sometimiento a un pueblo que a día de hoy carece de soberanía, con la intención de defender los intereses de los capitalistas españoles. Así mismo, defendemos que sólo a través de la construcción del socialismo se podrá alcanzar la auténtica independencia y soberanía.

 

¡POR LA SOBERANÍA DE LOS PUEBLOS!

¡CONTRA EL IMPERIALISMO!

¡POR EL SOCIALISMO!

Madrid, 13 de febrero de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El nuevo revisionismo histórico del Holocausto

El pasado 27 de enero fue el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, fecha escogida porque ese mismo día pero del año 1945 las tropas del Ejército Rojo liberaron el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia. Al día siguiente, Isabel Díaz Ayuso se hizo eco en su cuenta de Twitter de su participación de un acto conmemorativo del Holocausto, afirmando que “por coherencia, al recordar el Holocausto hemos de condenar el ataque a los judíos vivos hoy, el antisemitismo o el boicot a Israel”.

En este fragmento podemos desentrañar varias cuestiones:

¿Es coherente teniendo en cuenta que su fundador y Presidente de honor hasta su muerte en 2012, Manuel Fraga, financió con dinero de la Xunta de Galicia y prologó un libro de un negacionista del Holocausto? ¿Lo es cuando el mismo Manuel Fraga firmó (junto con José Botella, tío de Ana Botella, la que fue alcaldesa de Madrid) el 16 de abril de 1971 en el Diario Informaciones un comunicado pidiendo la liberación del lugarteniente de Hitler, Rudolf Hess, por entonces en una prisión alemana?

El régimen franquista desde el primer momento se posicionó (de manera no oficial) con Alemania e Italia durante la Segunda Guerra Mundial, enviando a los voluntarios españoles de la División Azul a combatir el socialismo en la Unión Soviética. En una carta dirigida a Hitler firmada el 26 de febrero de 1941, Franco dijo:

Deseo disipar toda duda y declarar que estoy a su lado, unido en un común y único destino cuyo abandono equivaldría a mi suicidio y el de la causa que yo represento en España. Está de más confirmar la fe que tengo en el triunfo de su causa, y repito que seré siempre un leal partidario de ella”.

Franco no hacía más que tratar de manera recíproca a Alemania, la cual le ayudó a ganar la guerra a través de la Legión Cóndor, tristemente conocida por el bombardeo de la localidad de Gernika. Durante el desarrollo de la guerra, y teniendo presente su posición oficial de neutralidad, varió su papel en la guerra cuando todo apuntaba a la victoria de los Aliados, haciendo un guiño a EEUU y Gran Bretaña contra la Unión Soviética. Es la justificación del régimen franquista a estos países, conocida como “la triple guerra”. Así fueron las declaraciones de José Félix De Lequerica, Ministro de Asuntos Exteriores de la España franquista en 1945:

En la guerra entre Alemania y la URSS, España participó porque se trataba de defender la civilización cristiana y occidental frente al comunismo. En la guerra entre Alemania y el Reino Unido, España era neutral. En el conflicto entre Japón y Estados Unidos, España se mostró proamericana”.

Podemos ver cómo el franquismo intentó dar una imagen opuesta a la de las Potencias del Eje, a pesar de que esa supuesta neutralidad oficial tuvo que ver con otros factores que no fueron ideológicos (sobornos a altos oficiales franquistas por parte de los británicos, las fallidas negociaciones entre Franco y Hitler…) y que el régimen no descartó la guerra con Gran Bretaña para recuperar Gibraltar, como refleja la Operación Félix.

También intentó alejarse de su implicación en el Holocausto, atribuyéndose la labor de diplomáticos españoles (que actuaron a título individual, no amparados por la dictadura) que salvaron la vida de miles de judíos, cuando en realidad se mandó a los gobernadores civiles una lista donde se reflejaran los nombres de los judíos que vivían en el Estado español.

No debemos olvidar que el régimen franquista ocultó en territorio español a nazis que huían de ser juzgados por los Aliados, entre ellos el militar belga Léon Degrelle, que no sólo fue protegido por la dictadura, sino también por la supuesta democracia, muriendo en Málaga en 1994.

  • Una segunda cuestión es: ¿las únicas víctimas del Holocausto que merecen ser recordadas, según sus declaraciones, son las personas judías? Si bien los judíos fueron uno de los grupos que más sufrieron este episodio, en el Holocausto también murieron otras personas por cuestiones étnicas (gitanas, algunos pueblos eslavos…), cuestiones sexuales (homosexuales), por cuestiones religiosas (testigos de Jehová) y por cuestiones políticas (comunistas, españoles republicanos, meros opositores del régimen nazi…).

Estas últimas tienen especial relevancia, ya que el principal enemigo de los nazis fueron los comunistas y en especial la URSS. Es natural que Ayuso y su partido ignoren a estas víctimas del Holocausto nazi, ya que ignoran a las del régimen franquista, donde también hubo campos de concentración para prisioneros políticos, durante y después de la Guerra Civil Española. El actual Presidente del PP, Pablo Casado, dijo en 2009:

Yo estoy convencido de que la inmensa mayoría de jóvenes son del Partido Popular y aún no lo saben. Si es que en pleno siglo XXI no puede estar de moda ser de izquierdas, ¡pero si son unos carcas! Están todo el día con la guerra del abuelo, con las fosas de no sé quién, con la Memoria Histórica…”.

De igual forma actúan sus socios de gobierno de VOX, que no tienen reparos tampoco en “homenajear” a (algunas) víctimas del Holocausto mientras rechazan conmemorar a las que murieron por su condición LGTB. Al igual que ocurre con el PP, no es muy difícil conocer los lazos de esta organización con el nazismo, ya que su portavoz en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, es sobrino-nieto de Eugenio Espinosa de los Monteros, embajador de la España franquista en la Alemania Nazi entre 1940-1941.

Estos lazos no se limitan a meros parentescos: la diputada Rocío de Meer (VOX) compartió en agosto del 2020 propaganda de Amanece Europa, grupo neonazi polaco, con la intención de promover un mensaje xenófobo. Así mismo, VOX se vio obligado a prescindir de su candidato cabeza de lista por Albacete, el pseudo-historiador Fernando Paz, cuando la prensa publicó que este era un negacionista del Holocausto y que ha dado charlas para grupos neonazis como Alianza Nacional. La propia Ayuso elogió al grupo neonazi Frente Atlético, con asesinatos a sus espaldas.

Es notorio, además, más allá de grupúsculos de la extrema derecha, que tanto PP como VOX simpatizan con gobiernos fascistas actuales como el húngaro, el polaco y el ucraniano, que colaboran con el imperialismo y el anticomunismo en esa zona de Europa.

  • Visto que a estas organizaciones nada les importa el resurgir del fascismo en Europa o las víctimas del Holocausto, debemos preguntarnos: ¿por qué participan en este tipo de actos conmemorativos?

Por un lado, buscan blanquear sus organizaciones, de manera que les sirva para desvincularse de grupúsculos marginales como Alianza Nacional, Democracia Nacional, Falange, etc. Un falso barniz democrático, al que estamos tan acostumbrados desde la época de la mal llamada Transición y que el propio Franco empleó para acercarse a las potencias capitalistas occidentales en la posguerra.

Por otro lado, el hecho de mencionar exclusivamente a las víctimas judías, condenar el antisemitismo (entendido aquí como “judeofobia”, ya que semitas también serían los malteses y los diferentes pueblos árabes, como los palestinos) y el rechazo al boicot al Estado de Israel no deja de tener una motivación política: el abierto apoyo a Israel como punta de lanza del imperialismo estadounidense en Oriente Medio frente a países como Siria o Irán. El enemigo actual ya no son los judíos, sino los árabes o musulmanes, a los que no dudan en criminalizar cuando son pobres inmigrantes marroquíes o argelinos en Europa ni tampoco en abrazar cuando están alineados con los intereses del mundo occidental, como ocurre con los regímenes autócratas de Arabia Saudí, Qatar, Jordania o del propio Marruecos.

Poco importa que haya judíos en diferentes partes del mundo que rechacen el sionismo o sean críticos con Israel frente a la cuestión palestina, ellos no van a dejar de usar la carta del antisemitismo para atacar a los que se opongan a este imperialismo en la región. Por ello no deja de ser un acto oportunista e hipócrita que quienes más promueven el fascismo y la xenofobia en Europa sean quienes desean convertirse en adalides de las víctimas del Holocausto.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) denunciamos esta instrumentalización del Holocausto que no obedece más que a intereses de partidos alineados con el imperialismo estadounidense, por lo que no deja de ser una conmemoración hipócrita y falta de sentido con respecto a sus víctimas. No podemos obviar que, además, utilizan el Holocausto para equipararlo a supuestos crímenes del comunismo, cuando fue la Rusia Soviética (todavía no era la URSS) el primer estado en el mundo en criminalizar el antisemitismo y cuando el Ejército Rojo liberó a la gran mayoría de los campos de exterminio de los nazis situados en Europa del Este, mientras que bajo el franquismo todavía se hablaba de “conspiración judeo-masónica”.

Por otro lado, el Partido Comunista Obrero Español considera que la lucha contra el fascismo es en vano si no se combate el sistema capitalista que lo alimenta. Recordemos que fue EEUU el país que, tras la Segunda Guerra Mundial, protegió y llevó a su territorio a científicos nazis (Operación Paperclip) para que sirvieran de ayuda en la Guerra Fría contra los soviéticos. Uno de los protegidos por EEUU fue el criminal Klaus Barbie, “el carnicero de Lyon”, que trabajó para los servicios de contraespionaje estadounidenses para combatir al comunismo en América, llegando a participar en la captura y asesinato de Che Guevara en Bolivia.

 

¡CONTRA LA INSTRUMENTALIZACIÓN DE LAS VÍCTIMAS DEL NAZISMO!

¡CONTRA EL FASCISMO!

¡POR EL SOCIALISMO!

Secretaría Política del PCOE en Córdoba




Xiomara Castro y el socialismo democrático a la hondureña

El pasado 27 de enero, Xiomara Castro – representante del Partido Libertad y Refundación – tomó posesión como presidenta de la República de Honduras tras su victoria en las elecciones del 28 de noviembre, lo que supone un nuevo avance del socialismo del siglo XXI en Latinoamérica.

Su ascenso al poder ha recibido elogios de diferentes líderes de la izquierda latinoamericana, como son ejemplo Miguel Díaz-Canel, Nicolás Maduro o Daniel Ortega, debido a que su victoria se ha reivindicado como una vuelta a la democracia y el fin de la reacción en el país, dando carpetazo a la situación instaurada en Honduras desde el golpe de Estado del 28 de junio de 2009. No obstante, es inevitable que todo comunista recuerde las enseñanzas del camarada Lenin al respecto: «Es lógico que un liberal hable de “democracia” en términos generales. Un marxista no se olvidará nunca de preguntar: “¿Para qué clase?”»[i].

Tras haberse presentando en dos ocasiones a estas elecciones, finalmente a la tercera Xiomara Castro obtuvo su ansiada victoria electoral, siendo reconocida por la patronal de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT) afirmando que están «listos para trabajar de la mano en pro de la libre empresa y el pueblo hondureño», a lo que la reciente presidenta agradeció respondiendo: «gracias CCIT, vamos a trabajar de la mano con el sector privado para mejorar el clima de inversión con el reto de generar empleos».

 

Esta complacencia entre la presidenta y la patronal nos da una pista para pronosticar cómo se encaminará lo que se ha denominado como el socialismo democrático a la hondureña o, lo que es lo mismo, el socialismo del siglo XXI en Honduras. Como sabemos los marxistas-leninistas, el socialismo del siglo XXI reniega de la lucha de clases, lo apuesta todo a la vía parlamentaria burguesa para crear un Estado donde se mitiguen las diferencias entre la clase burguesa y el proletariado, con el propósito de lograr un “socialismo interclasista”. Al liberar al Estado de su condición de violencia, de su papel como «una máquina especial para la represión de una clase por otra, y, además, de la mayoría por la minoría»[ii], el socialismo del siglo XXI abjura de la dictadura del proletariado y priva a la clase obrera de erigirse como el sujeto director de la revolución socialista.

Al analizar en la historia procesos sociales semejantes, vemos que este camino electoral y pacífico hacia el socialismo nunca se ha cumplido. Los casos más paradigmáticos son el de Salvador Allende en Chile o el del Frente Popular en el Estado español, ambos destruidos por la reacción armada de la burguesía. Tampoco podemos obviar como elementos reaccionarios se han beneficiado de estos movimientos de masas interclasistas para subir peldaños en el poder y, cuando lo han conseguido, han reprimido a la clase obrera de la misma forma que lo hacen los gobiernos abiertamente reaccionarios, como es el caso de Lenín Moreno, alineado con los intereses de los grandes monopolios internacionales y que no ha dudado en usar el fuego para acabar con las protestas contra su gobierno.

Siendo consecuentes con las tesis de Lenin, la democracia, del tipo que sea, no es congruente con el socialismo ya sin clases, más bien todo lo contrario, el socialismo entierra la democracia, pues esta implica la existencia de clases sociales contrarias y antagónicas. La democracia participativa que defiende el socialismo del siglo XXI significa romper con el pasado revolucionario y apostarlo todo al pacifismo pequeñoburgués, lo que implica, por tanto, un rechazo al marxismo.

Por tanto, el socialismo democrático a la hondureña no es sino un ejemplo más de la larga lista de movimientos que han asumido el compromiso de hacer añicos la teoría y práctica del marxismo-leninismo y la revolución proletaria. Además, es fruto de unas condiciones determinadas, de la profunda crisis ideológica que asola el Movimiento Comunista Internacional; un panorama desolador que es aprovechado por ideólogos burgueses para diagnosticar el final de la historia, la inviabilidad del comunismo y la invulnerabilidad del sistema burgués.

Sólo el socialismo, como fase temprana del comunismo, podrá destruir el modo de producción capitalista, los antagonismos entre clases y toda la miseria, explotación, violencia y subyugación que sufre el proletariado mundial.

 

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Madrid, 3 de febrero de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

[i] V. I. Lenin (2007). La revolución proletaria y el renegado Kautsky. Madrid, España: Fundación Federico Engels, p. 15.

[ii] V. I. Lenin (2010). El Estado y la Revolución. Biblioteca Virtual Omegalfa, p. 105.




Prohibido ser profesor y comunista en los EEUU

Recientemente, la Corte General del Estado de Nuevo Hampshire ha aprobado un proyecto de ley que incrementa la persecución al comunismo y refuerza el revisionismo histórico en la enseñanza pública de los Estados Unidos.

Esta enmienda, que será aprobada por el Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos para entrar en vigor sesenta días después, implica, por un lado, una auténtica caza de brujas, puesto que «ningún docente podrá defender el comunismo, el socialismo o el Marxismo como doctrina política o cualquier otra doctrina o teoría que incluya el derrocamiento por la fuerza del gobierno de los Estados Unidos o de este estado en cualquier escuela pública»[i]. Por otro lado, como muestra del desvergonzado revisionismo histórico que se quiere imponer, «ningún docente podrá defender ninguna doctrina o teoría que promueva un relato o representación negativa de la fundación y la historia de los Estados Unidos de América en las escuelas públicas de Nuevo Hampshire […]. Tal prohibición incluye, pero no se limita, a enseñar que Estados Unidos fue fundado sobre el racismo»[ii].

Una medida que no es única de los Estados Unidos, ya que la “democrática” Alemania cuenta con la ley de 1972 que permite a día de hoy que los servicios secretos alemanes espíen a los trabajadores del sector público. Ejemplos vivos de como la dictadura del capital demoniza a los comunistas, altera la historia e intimida constantemente a quienes militen en partidos comunistas para evitar que aumente la influencia del marxismo-leninismo entre el proletariado.

El imperio de la libertad defiende esta prohibición, evidentemente fascista, como una forma de comprobar la lealtad de los docentes y que se suma a una larga lista de medidas abiertamente anticomunistas. Un ejemplo de ello es la prohibición, realizada el 2 de octubre de 2020 por parte del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos, para impedir la entrada al país de los militantes de partidos comunistas: «cualquier posible inmigrante que actualmente es o haya sido miembro o afiliado del Partido Comunista o de cualquier otro partido totalitario (subdivisión o afiliado a éstos), nacional o en el extranjero, es inadmisible a Estados Unidos»[iii].

Un año antes, el 25 de septiembre de 2019, Donald Trump ya había prohibido la entrada a funcionarios venezolanos, cubanos e iraníes al país, medida que se extiende también a sus familiares. Tampoco podemos olvidar las más de 200 empresas cubanas que conforman hoy día la lista negra de instituciones con las que ningún ciudadano o compañía estadounidense pueden llevar a cabo ninguna clase de transacción o relación comercial.

Así podríamos seguir largo y tendido, puesto que los Estados Unidos no son solo la potencia más criminal y genocida de toda la historia, sino también la más fervientemente anticomunista y fascista. El aparato estatal de los Estados Unidos representa la violencia extrema, el chovinismo y el racismo, el nacionalismo burgués exacerbado, la explotación descarnada de la clase obrera y el anticomunismo más feroz tanto dentro como fuera de sus fronteras para proseguir con su criminal política imperialista.

El fascismo resurge por todo el mundo financiado por la burguesía monopolista con el objetivo de captar el descontento de la población ante la ruinosa situación económica del capitalismo a nivel global y como contraposición ideológica al Socialismo, el cual representa la única salida real que tiene el pueblo trabajador ante la barbarie imperialista. Mientras exista el capitalismo, existirá el fascismo, independientemente de la forma “más o menos democrática” que adopten los Estados burgueses, puesto que el viraje de la democracia burguesa a la reacción política, al fascismo, constituye la superestructura de la nueva base económica, del capitalismo monopolista o imperialismo.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 2 de febrero de 2022

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)

 

[i] New Hampshire Legislative Service Requests (LSR). The General Court of New Hampshire. http://gencourt.state.nh.us/lsr_search/billText.aspx?id=1537&type=4

[ii] Ibíd.

[iii] (2 de octubre de 2020) USCIS publica guía de política acerca de inadmisibilidad por motivo de membresía en un partido totalitario. US Citizenship and Inmigration Services. https://www.uscis.gov/es/noticias/alertas/uscis-publica-guia-de-politica-acerca-de-inadmisibilidad-por-motivo-de-membresia-en-un-partido




El aeropuerto de Ciudad Real, un nuevo expolio a la clase trabajadora

El aeropuerto de Castellón, las autopistas, y ahora ¡El aeropuerto de Ciudad Real! Son tantos y tantos los proyectos que con dinero público acaban en manos privadas.

El proyecto comienza con la Administración de José Bono (PSOE) y continúa con la de José María Barreda (PSOE), costando a los trabajadores de la región la friolera de más de 300 millones de euros, pues entonces fue asumido el crédito por Caja Castilla – La Mancha, entonces entidad pública controlada por el Ejecutivo regional.

Pero es que eso no queda ahí, pues a falta de conocer cifras exactas –encubiertas, como siempre, por la Administración–, se estima que solo en infraestructuras se gastaron 450 millones de euros, más 1.000 millones en expropiaciones de terrenos. ¡Todo para que volaran unos cuantos aviones comerciales y se cerrara el aeropuerto! Pero el aeropuerto no cerró del todo; pasó a manos privadas -nada esperado.

Sin duda, una gran inversión. El proyecto era a grandes rasgos inviable. Tengamos en cuenta la despoblación que sufre Castilla – La Mancha en general y Ciudad Real en particular. ¿Quién va a volar en esos aviones? Tengamos también en cuenta que alrededor hay otros aeropuertos que cuentan con una trayectoria más prolongada, tales como Granada o incluso el de Albacete.

Hace unos días, medios locales nos sorprendían con que el aeropuerto de Ciudad Real se está usando con fines cinéticos, es decir, de caza. Es bien conocido por las gentes autóctonas que la provincia de Ciudad Real, y más en concreto las zonas aledañas a Despeñaperros y Campo de Montiel (Valdepeñas, Almuradiel, Viso del Marqués…) son lugares de caza para las grandes élites, donde el dictador fascista y genocida, Francisco Franco, realizó numerosas cacerías, así como el emérito y sucesor del dictador, Juan Carlos de Borbón. Y ahora también lo es de magnates de distintas partes de Europa.

Así pues, tenemos en Ciudad Real, una de las provincias más pobres y vaciadas del Estado español, un aeropuerto que ha costado a los trabajadores castellanomanchegos la friolera de cerca de 1.500 millones de euros, para que ricos de otros países vengan a asesinar a la fauna del Campo de Montiel, que es lo único rico de la provincia.

Todo el aparato del Estado y las distintas administraciones en manos de la burguesía es utilizado para expoliar dinero público para enriquecer a una minoría parasitaria, destruyendo a su paso la naturaleza y provocando cada día más miseria entre la clase trabajadora.

O los trabajadores nos unimos y nos organizamos para tumbar este sistema criminal, o el capitalismo acabará con todo.

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




La pugna imperialista en Ucrania y la posición de los comunistas

El pasado 21 de diciembre, “el gobierno más progresista de la historia” acordó colaborar como miembro de la OTAN en una serie de maniobras militares que no tienen otro objetivo que aumentar la escalada bélica y de tensión con Rusia. Estas maniobras militares no son un elemento reciente, puesto que sólo durante el año pasado nos encontramos con las maniobras navales Sea Breeze – en el Mar Negro –, las maniobras Defender-Europe 21 – en la zona de los Balcanes y el Mar Negro – y las Steadfast Defender 2021 – repartidas en la zona del Atlántico, Alemania y Rumanía con entrada, nuevamente, en el Mar Negro –.

No es un secreto para nadie que desde la desmantelación de la Unión Soviética la OTAN no ha cesado en su empeño de expandirse hacia el este de Europa. El fin de la URSS dejó un espacio para que los monopolios de Occidente pudiesen expandirse y, de esta forma, se aseguraran una posición dominante respecto a la influencia del Estado ruso.

Ante la situación actual, las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk se ven forzadas a defender su soberanía, no sólo frente al Estado fascista de Ucrania y la OTAN, sino también frente a Rusia. Los enormes recursos petrolíferos y gasísticos existentes en la cuenca del Mar Negro llaman peligrosamente la atención de los Estados imperialistas y de los monopolios, provocando que la situación en la región sea de todo menos estable y tranquilizadora. Por su parte, la oligarquía extractiva rusa sabe muy bien la importancia geoestratégica de dominar dicho enclave, ya no sólo por los recursos mencionados, sino también por su posición respecto al este de Europa y al oeste de Asia.

El imperialismo ruso, ese mismo que envió tropas para combatir al ISIS en Siria dada la localización de empresas y bases militares rusas en terreno sirio; que tuvo un papel pasivo en la agresión a un país presuntamente aliado como Libia; que reconoció a la junta golpista en Bolivia cuando depuso a un presidente también considerado como aliado; o que despliega tropas en Kazajistán es la otra cara de la misma moneda.

Del mismo modo, es absurdo apoyar a Rusia desde el pretendido antifascismo, cuando esa misma Rusia, además de la gran proliferación de fascistas en el país, permite la existencia de campos de entrenamiento de los cuales salen una infinidad de paramilitares fascistas.

La posición que debemos tomar los comunistas, los marxistas-leninistas, es la de luchar por la paz entre los pueblos y por la guerra entre clases. El proletariado de los países de la OTAN, de Ucrania, de Rusia y de otras partes del mundo debemos renegar de cualquier conflicto armado entre Estados imperialistas, luchar enérgicamente contra nuestra burguesía nacional y entender que estas escaladas bélicas son consecuencia del desarrollo de las contradicciones dentro del capitalismo a nivel mundial, y luchar frontalmente contra esa burguesía que está dispuesta a utilizar a los trabajadores del mundo como carne de cañón cuyo fin es morir por unos intereses que nos son ajenos.

 

¡SOCIALISMO O MUERTE!

Madrid, 29 de enero de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La represión en el Estado español: El caso de Murcia

Bajo el dominio de la clase burguesa los trabajadores solo podemos esperar represión. Esta afirmación, hoy, es indiscutible. En el fascista Estado español podemos encontrar a diario sangrantes ejemplos de la brutalidad con la que la burguesía, como clase dominante, ejerce la violencia contra cualquiera que ose interponerse entre sus intereses y objetivos.

En esta ocasión, denunciamos la represión sufrida por dos camaradas en la Región de Murcia en el ejercicio de sus supuestos derechos políticos. El pasado 8 de marzo, ambos camaradas fueron captados por la Policía Local de Murcia mientras pegaban carteles que exponían los grandes logros de las mujeres revolucionarias socialistas en la lucha por emancipar a la mujer obrera. Mientras las farolas y paredes se encontraban plagadas de carteles sobre negocios, eventos de ocio y promociones de distintas empresas, clases particulares…, los policías decidieron multar, siguiendo la Ordenanza de Limpieza Viaria, con 301€ a cada uno de los camaradas juntando un total de más de 602€ al constituir este acto una infracción “Grave”.

Mientras a las empresas se les permite con impunidad publicitar sus negocios privados, los trabajadores son reprimidos por ejercer sus supuestos derechos políticos al difundir la figura de varias heroínas de la clase trabajadora en una fecha como el 8 de marzo. No solo se les interpuso una cuantiosa multa sino que, en el caso de que se volviera a cometer una infracción de este tipo, esta nueva multa se tipificaría como una infracción “Muy Grave”, alcanzando entonces la multa cifras entre 6.000€ y 12.000€ y una posible entrada en prisión. Estos actos atacan no solo a la economía de los trabajadores, sino también a su capacidad de ejercer sus derechos políticos bajo la amenaza de entrada en prisión. Repartir panfletos, colocar mesas informativas para los trabajadores o la pegada de carteles, estos son algunos de los actos que podrían costar a los camaradas una desorbitada multa y, en el caso de no poder abonarla, varios meses de prisión. Sin duda, el asesino Franco estaría muy orgulloso de los “demócratas” que lo sucedieron.

 

 

La represión económica no es una novedad para aquellos que luchan contra el capitalismo, mucho menos para los comunistas. Las multas son la mayor expresión de esta realidad pues en el mejor de los casos, las cuantiosas multas, de mayor calibre desde la entrada en vigor de la ley mordaza (mantenida por el Gobierno de PSOE-PODEMOS/IU-PCE), cohíben el libre ejercicio, de entrada, las libertades políticas debido al miedo de las posibles repercusiones económicas. En el peor, las multas pueden no solo resultar en la ruina material para colectivos, organizaciones e individuos, sino costar la misma libertad a aquellos afectados, como se intenta en el caso de los jóvenes de las vías, también de la Región de Murcia. De esta forma es como las autoridades coartan a los trabajadores en sus reivindicaciones y legítimas luchas.

 

La burguesía no tiene ninguna reparación en ejercer la violencia contra la clase obrera, por ello no escatima en medios ni métodos en tal de conseguir su objetivo, la perpetuación de la dictadura del capital. La burguesía utiliza todos los medios económicos a su alcance para impedir cualquier conato de rebelión ante su dominio. Innumerables son las desorbitadas multas, dirigidas a debilitar el movimiento obrero, que han tenido que asumir el movimiento antirrepresivo en las distintas localidades del Estado. De igual forma, no dudará en utilizar la violencia más barbárica llegado el momento necesario. Así lo presenciamos en los enfrentamientos entre los trabajadores del metal y la policía en Cádiz, donde los lacayos de la burguesía y el capital, dirigidos por el gobierno, arremeten sin piedad contra los trabajadores que solo buscan unas mejores condiciones de trabajo y vida.

 

Pero ¿por qué apostar por esta violencia desmedida? En este momento histórico, donde el movimiento obrero en el Estado español se encuentra desarticulado, donde se encuentran en una situación de dominación y poder, cabría preguntarse por qué la burguesía y sus lacayos del gobierno no dudan en aplastar cada pequeño indicio de organización de los trabajadores, por qué ven tan necesario instigar el miedo y el terror entre los trabajadores.

La respuesta es indudable, ¡Es por su propio miedo! La burguesía monopolista sabe que la única forma de tratar de mantener su tasa de ganancia económica en este moribundo sistema es mediante una mayor sustracción del beneficio de la riqueza producida mediante el trabajo de los obreros, extrayendo más plusvalía de nuestra producción. Por eso, para ellos la represión es una necesidad, aunque sean conscientes que, de este modo, arrojan a decenas de miles de trabajadores anualmente a las fauces de la pobreza.

En una situación donde la subida de los precios de los bienes básicos (la luz, la gasolina, los alimentos…) se traduce en una subida del IPC de más del 6’7% mientras los sueldos caen en picado su poder de compra, donde las libertades sociales y políticas son ignoradas, donde vemos empeorar nuestras condiciones a diario, la represión es la única vía para mantener el orden que necesitan imponer.

La burguesía está haciendo de la violación de los derechos de los trabajadores la cotidianeidad. Todo el aparato estatal es una herramienta, un engranaje, que tritura a cualquiera que alce la voz contra las injusticias del sistema capitalista, el dominio de la burguesía y su crueldad hacia los trabajadores. La realidad es que un caso como el sufrido por los camaradas de la Región de Murcia solo es la punta del iceberg de la represión que se da en el Estado español. El camarada Pablo Hasél, los jóvenes de Alsasua, el ya mencionado caso de los jóvenes de las vías, Alfon, los presos políticos represaliados por su ideología, la represión sufrida en el 1 de octubre en Cataluña, la violencia sufrida por los trabajadores del metal Cádiz… Así podríamos seguir hasta la eternidad pues la represión es una realidad constante para los trabajadores y es la esencia de este franquismo que impera tras la muerte del tirano.

¡Es hora de despertar! ¡La paz y armonía entre clases que la burguesía intenta proyectar es una farsa! Estamos en un conflicto constante, la guerra de clases es una realidad y estaremos condenados a perderla si no reconocemos su existencia, su crueldad y la severidad con la que llega a afectar a las distintas facetas de nuestras vidas. Nuestro trabajo, nuestro ocio, nuestras libertades o nuestras familias, nada escapa a las garras del capitalismo.

¡No podemos obviar más esta situación! Bajo la dictadura del capital la clase trabajadora está destinada a ser explotada y oprimida. La cogestión del capitalismo de las ratas socialfascistas del PSOE y sus compañeros de UNIDAS PODEMOS, IU y el PCE no son capaces de ocultarlo, tampoco son capaces de hacerlo sus lacayos de los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT. ¡La clase trabajadora solo encontrará miseria si se contenta con alimentarse de las migas que “misericordiosamente” dejan caer la gran burguesía y sus lacayos! La clase trabajadora debe de arrebatar revolucionariamente el poder de sus explotadores, solo así conseguirá librarse del yugo opresor del capitalismo.

La única salida es el Socialismo. Es necesario que la clase obrera consciente, organizada bajo el liderazgo ideológico de la vanguardia en el Partido, tome el poder de manera revolucionaria. El capitalismo no nos ofrece otra opción. Solo así seremos dueños de nuestro futuro, solo así podremos escapar de las penurias del capitalismo y erigir una sociedad, un mundo, construido por y para los trabajadores.

 

¡CONTRA LA REPRESIÓN, NUESTRA ORGANIZCIÓN!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Murcia, 26 de enero de 2022

Comité Regional del PCOE en la Región de Murcia




El problema de la robotización en el campo

La robotización y otros importantes aportes de las grandes tecnologías en el campo ya son hechos que poco a poco se irán implementando. En un artículo del medio digital HOYAgro se nos dice lo siguiente:

Dentro de nada, la vendimia se hará con robots, pura agricultura de precisión. Han sido probados por primera vez hace 15 días en la comarca gallega de O Rosal. Se trata de un proyecto europeo en el que participan 16 empresas y ocho grupos científicos de España, Bélgica, Países Bajos, Alemania, Serbia, Lituania, Letonia y Finlandia”.

Por su parte, The New York Times en un artículo publicado el pasado 11 de octubre del 2021, nos habla de cómo en Francia (uno de los países de la Unión Europea que más produce a nivel agrario) “los futuros agricultores son expertos en tecnología”. En el mismo artículo se nos dice que “la mitad de sus agricultores tienen más de 50 años y se jubilarán en la próxima década, por lo que casi 160.000 granjas están en juego”. Así mismo, comentan que “hay 70.000 puestos vacantes de trabajo agrícola, y los jóvenes, incluidos los hijos de los agricultores, no están haciendo fila para ocuparlos”.

¿Por qué, pese a los puestos vacantes, pocos jóvenes se animan a ocuparlas? El mismo artículo nos responde:

Muchos se sienten desanimados por la imagen de la agricultura como una ocupación intensiva en trabajo que ata a los agricultores a la tierra. Aunque Francia recibe anualmente la asombrosa cifra de 9.000 millones de euros (10.400 millones de dólares) en subvenciones agrícolas de la Unión Europea, casi una cuarta parte de los agricultores franceses viven por debajo del umbral de la pobreza. Francia se enfrenta desde hace años a una silenciosa epidemia de suicidios de agricultores.”

Esta situación descrita por el New York Times sobre la situación agraria en Francia no es muy diferente a las de otras naciones de Europa, incluyendo aquí al Estado español. En este contexto, los dos medios citados muestran una imagen positiva del empleo de estas tecnologías como una ayuda a los trabajadores agrarios. Sin embargo, la realidad es muy distinta a como nos la muestran, ya que la tecnología en manos de los capitalistas sólo acabará beneficiando a la clase explotadora en detrimento de la explotada.

Es un hecho que, desde otros sectores laborales como el industrial, el empleo de robots y nuevas tecnologías como fruto de la transición digital, ha llevado a centenares de obreros de sectores industriales al despido, algo que ya hemos denunciado en otro artículo. Por mera lógica, la situación en el sector primario se verá aún más perjudicada a raíz de este fenómeno, contando el explotador con un mayor abanico de mano de obra desocupada a la hora de contratar.

Conviene señalar que, como comunistas, no estamos en contra del progreso tecnológico: en un sistema socialista, todos estos avances estarían en manos de los trabajadores y harían que las tareas más pesadas, repetitivas o embrutecedoras fueran eliminadas. Sin embargo, bajo el capitalismo, toda esta robotización supone desempleo y disminución del nivel de vida para los trabajadores, al ser desplazados en pos de unas máquinas que llevan a cabo la tarea con mayor eficiencia.

Ante esta situación, a los trabajadores del campo no les queda más salida que la organización y lucha contra el sistema capitalista de producción en pos de la consecución del socialismo, el único sistema económico capaz de armonizar las relaciones de producción con las fuerzas productivas para hacer que cada avance tecnológico y científico suponga una mejora, no sólo en términos de productividad, sino también en lo que se refiere a una mayor calidad de vida para el pueblo trabajador. La clase obrera es la única que puede tomar el poder político y romper con la lógica capitalista de la acumulación de capital.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) apoyamos una Reforma Agraria antilatifundista y antimonopolista como base para conciliar el progreso tecnológico con la mejora del nivel de vida de campesinos y jornaleros, entre otras cuestiones. Para llevarla a cabo, es necesario la integración de todas las luchas relacionadas con campesinos, obreros, estudiantes, pensionistas, etc, en el Frente Único del Pueblo.

 

¡Por la construcción del socialismo!

¡Por la Reforma Agraria!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)