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Terrorismo patronal en Murcia

Un obrero de tan solo 24 años falleció el pasado lunes mientras trabajaba como jardinero en Mazarrón a causa de un golpe de calor. La víctima cayó al suelo inconsciente sobre las 13.00h y fueron sus propios compañeros de trabajo quienes alertaron a los servicios de emergencias, los cuales no pudieron evitar la tragedia. A esa hora, la temperatura era de 33 grados.

Por desgracia, esto no es un caso aislado. Si revisamos los datos del terrorismo patronal podemos comprobar como en la última década han muerto más de 6000 trabajadores en sus puestos de trabajo, a causa del empeoramiento de las condiciones laborales como consecuencia de las sucesivas reformas laborales emprendidas por PSOE, PP y Sumar, que han traído consigo un aumento de las muertes en el trabajo.

Año 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022
Muertes 447 580 608 607 496 652 695 780 705 826

Todas estas muertes son producto de unas condiciones laborales explotadoras y esclavistas, que no tienen otro objetivo que extraer el máximo valor de los trabajadores para beneficiar a una minoría parasitaria y burguesa. Los más de 6000 muertos a causa del terrorismo patronal en la última década no abren los informativos, no ocupan la primera plana de los periódicos y no forman parte de los debates parlamentarios como sí sucede con los 850 muertos de ETA – que utiliza la derecha para demonizar a la tibia socialdemocracia que ha ocupado el gobierno en coalición con el PSOE.

No son golpes de calor. No es el cambio climático. Los asesinos de los obreros son los empresarios y estas cifras son la constatación de las contradicciones de clase existentes en la sociedad capitalista, donde la seguridad de los trabajadores es menos importante que las lógicas de acumulación de capital, donde las condiciones laborales son cada día peores y más explotadoras. Es la barbarie del capitalismo.

A los empresarios no les importa la seguridad de los trabajadores, pues su única preocupación pasa por aumentar sus beneficios y su poder a cambio de la explotación y miseria de la clase obrera, que muere sin consecuencias bajo el yugo de la burguesía y su criminal sistema capitalista. Nuestra salud y nuestras vidas carecen de importancia para la burguesía, pues en la esencia del sistema capitalista está el desecharnos individualmente para seguir explotando sin piedad a la enorme masa de desposeídos que tienen que vender su fuerza de trabajo para poder subsistir.

La lucha de clases sigue vigente y la única forma de acabar con la violencia y miseria extrema que sufrimos los trabajadores pasa por acabar con este sistema criminal por medio de la revolución socialista y la dictadura del proletariado. El único lastre para los trabajadores del mundo es la burguesía y el imperialismo, que condena a la clase obrera a la explotación, opresión, miseria, guerra, fascismo y muerte.

Hoy, como ayer, la clase obrera sigue siendo la más numerosa, revolucionaria y la mayor creadora de riquezas de las clases que coexisten. El oportunismo, que se expresa hoy en la coalición Sumar, renuncia abiertamente a la toma del poder político por parte del proletariado y no concibe otro marco de actuación que no se circunscriba al circo electoral de la dictadura de la burguesía y su Estado. Contrario a esto, el PCOE apuesta abiertamente por la Revolución como única forma de poner todo el potencial de la humanidad al servicio de la clase obrera, logrando así nuestra emancipación.

 

«La división de la sociedad en una reducida clase fabulosamente rica y una enorme clase de asalariados que no poseen nada, hace que esta sociedad se asfixie en su propia abundancia, mientras la gran mayoría de sus individuos apenas están garantizados, o no lo están en absoluto, contra la más extrema penuria. Con cada día que pasa, este estado de cosas va haciéndose más absurdo y más innecesario. Debe ser eliminado, y puede ser eliminado» – Friedrich Engels.

 

Murcia, 2 de agosto de 2023

COMITÉ REGIONAL DEL PCOE EN LA REGIÓN DE MURCIA




La decadencia del imperialismo europeo y el fascismo

Se suceden datos económicos que acreditan la bancarrota de la base económica capitalista putrefacta en las potencias imperialistas europeas y, consecuentemente, en su proyecto imperialista europeo, la Unión Europea.

La media de la deuda pública de la UE-27 en 2022 se cerró en el 85,1% del PIB de la Unión Europea. En términos relativos descuellan Grecia, con un 178,2% de PIB de deuda pública; Italia con el 147,3%; Portugal 120,1%; España con el 115,6%; Francia con el 113,4% o Bélgica con el 106,3% de PIB de deuda pública.

En términos absolutos, Francia tenía una deuda pública al cierre de 2022 de 2,951 billones de euros; Italia de 2,757 billones de euros; Alemania 2,563 billones de euros y España 1,503 billones de euros, se hallan en el pelotón de cabeza de las potencias más endeudadas del mundo, donde descuella destacado la potencia más ladrona y asesina de la historia, los EEUU, cuya deuda pública asciende a los 34,505 billones de euros; siguiéndole China con 13,242 billones de euros de deuda pública a cierre de 2022 y Japón con una deuda pública de 10,802 billones de euros a cierre de 2021 (lo que significa una deuda per cápita de 86.063 euros por cada japonés, incluido el que acaba de nacer en este mismo instante), cifras que, sin duda cada día que pasa se incrementan exponencialmente.

Como puede comprobarse, las “locomotoras” económicas del imperialismo tienen unas deudas públicas -las deudas externas son todavía mayores- impagables que acreditan que el imperialismo es un fraude. Centrándonos en la UE (esa parte del maravilloso jardín de las libertades y del progreso social según el fascista Josep Borrell, gran defensor del imperialismo norteamericano y del Estado nazi ucraniano que, sin pudor ni remordimiento alguno está enviando al frente a su pueblo a morir por los intereses gringos, no vacilando en mandar a primera línea del frente incluso a discapacitados intelectuales) podemos verificar que la Unión Europea no sólo es que esté en bancarrota en términos económicos, sino que además, el corazón económico del bloque imperialista europeo, Alemania, hace aguas.

Según los datos del Eurostat, la eurozona entró en recesión técnica en el primer trimestre de 2023, lastrada por la economía alemana. La Guerra entre Rusia y Ucrania – entre las potencias emergentes y las potencias imperialistas en decadencia (EEUU y sus satélites entre los que se encuentra la UE) – ha mostrado que la UE no pasa de ser un adlátere, un vasallo norteamericano. Y este vasallaje y las medidas adoptadas desde la UE por mandato de EEUU contra Rusia, como por ejemplo las políticas de sanciones económicas adoptadas, lejos de tumbar la economía rusa, para lo que han servido, fundamentalmente, es para destrozar la economía alemana y, con ella, a la UE.

El incremento del precio de la energía ha tenido un fuerte impacto en la industria alemana, uno de los pilares de su economía. La producción industrial en Alemania ha caído desde 2022 en casi un 30% en el sector farmacéutico, el sector químico estima reducir su producción en este año en torno a un 11%, retrocediendo todas las ramas de la industria fijándose la caída de esta en mayo de 2023 en un retroceso del 10,7%.

Cae la producción industrial y arrastra a otro pilar económico de Alemania, el comercio exterior, como por ejemplo en el terreno automovilístico, con una contracción del 24% en el primer trimestre de 2023. La consecuencia de esta realidad es el incremento del paro, que en junio superaban los 2 millones y medio de desempleados, casi 3 millones y medio de personas en subempleo o trabajo precario a tiempo parcial cobrando por debajo del salario mínimo, 135 mil trabajadores en ERTE (Kurzarbeit), 766 mil personas cobraron subsidio de desempleo y en junio 3 millones 921 mil personas percibieron la prestación social básica para demandantes de empleo, unido a la consecuente destrucción de tejido productivo que arrojan a sectores de la pequeña y mediana burguesía a la ruina. En 2022, quebraron en Alemania 14.590 empresas, habiéndose incrementado las quiebras de empresas en marzo de 2023 más de un 33% si se compara con el mismo mes del año anterior.

La salida dada a la crisis de las subprime, allá por el 2008, la de generación de dinero ficticio para reflotar la liquidez del sistema y que los estados capitalistas salieran a rescatar a los bancos, lo que consiguió no es solo que los Estados se endeudaran de una manera descomunal, como hemos visto al principio. Esta política de endeudamiento, de generación de dinero ficticio, no ha parado desde entonces hasta que se ha desbocado la inflación, no falsamente como se quiere hacer ver por parte de los monopolios y sus marionetas por culpa de la guerra entre Rusia y Ucrania, sino como consecuencia de las políticas monetarias expansivas.

Tanto el Estado español como el italiano son los estados más endeudados con el BCE, por tanto, son los Bancos Centrales de Alemania – Deutsche Bundesbank – y de Francia – Banque de France – los que, como mayores contribuyentes en el capital del BCE, también se encuentran totalmente lastrados por la situación de bancarrota española e italiana. Situación por la que en junio de este año un informe del Bundesrechnungshof (Oficina federal de Auditoría de Alemania) avisaba de que el Bundesbank podría requerir un rescate público por sus pérdidas en las compras de bonos de deuda soberana de países de la UE, fundamentalmente de Italia y de España.

Un ejemplo de la cada vez mayor irrelevancia económica de la UE la podemos contemplar observando los monopolios del acero. Entre los 50 monopolios que manejan el mercado del acero mundial, el primer monopolio del acero que figura de la UE es la multinacional alemana Thyssenkrupp en el puesto 43. Figurando sólo dos monopolios europeos, el otro suizo, ArcelorMittal, que figura en el puesto número 2, aunque Suiza no pertenece a la UE. Por el contrario, entre estas 50 acerías que manejan el mercado mundial del acero, 26 de ellas son chinas y 37 asiáticas.

O contemplando los monopolios que dominan el mercado de los microchips a nivel planetario, donde no hay ningún monopolio ni europeo ni perteneciente a la UE. De hecho, de los 11 holdings que se reparten el mercado mundial de microchips, 4 son taiwanesas, 3 chinas, 2 surcoreanas y 2 norteamericanas, de tal modo que en manos asiáticas – China, Taiwán y Corea del Sur – acaparan el 91% de la producción mundial de microchips. Tres cuartos de lo mismo acontece con los monopolios financieros. De los 100 bancos más grandes del mundo, el primero radicado en la UE es el BNP Paribas, que ocupa el puesto 21.

El desarrollo del imperialismo, el deslizamiento de la producción mundial hacia Asia y la situación de quiebra financiera de la UE convierte al imperialismo europeo en un gregario de EEUU, como máximo estandarte del imperialismo decadente donde las potencias imperialistas emergentes quieren establecer un orden mundial donde la hegemonía política se reajuste a la económica, con un nuevo sistema financiero que garantice su hegemonía política y económica, la cual ya se da.

Y esta realidad, esta bancarrota del imperialismo europeo, es la que está haciendo que por todos los puntos de la Unión Europea prolifere el fascismo, como tabla de salvación para sostener un poder político que, sin duda, más pronto que tarde va a ser comprometido y donde la clase obrera incendiará las calles haciendo estremecer el poder de los monopolios, del capital financiero, hasta que quiebre su tiranía y se abra paso el poder de la clase obrera, que no puede ser otra cosa que la dictadura del proletariado.

La UE siempre ha sido anticomunista, no obstante, en los últimos años ha realizado una ofensiva en este sentido al objeto de ir abonando el terreno para la ilegalización de los partidos comunistas. Y para ello no ha vacilado en operar como opera el fascismo, falseando la historia y haciendo un ejercicio de revisionismo histórico vomitivo, deshumanizando a los pueblos de Europa en tanto que están falseando su historia.

Justo antes de la crisis de las subprime, en enero de 2006, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobó la Resolución 1481, de “Necesidad de condena internacional de los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios” donde la UE asume el discurso de los herederos de Hitler con respecto de la URSS y las repúblicas democráticas y populares nacidas en Europa por la derrota del fascismo a manos de la clase obrera a través de la URSS y su glorioso Ejército Rojo, pretendiendo que se enjuicie a la URSS y a los comunistas, criminalizar la lucha de clases y, ante todo, se aprueba realizar una ofensiva aún superior satanizando al comunismo, exacerbando el anticomunismo que es lo mismo que abrazar el fascismo.

En junio de 2008, tres meses antes de la quiebra de Lehman Brothers y en plena crisis económica, cuando el corrupto delincuente Sarkozy decía que había que refundar el capitalismo sobre bases éticas – como sus bases éticas, por cierto que fue condenado por corrupto y tráfico de influencias -, se aprobó la Declaración de Praga sobre Conciencia Europea y Comunismo, donde nuevamente mediante esta declaración se pide la condena de toda Europa  sobre “los crímenes del comunismo del pasado”, actuar contra los comunistas y los crímenes comunistas del presente y educar a toda Europa en contra del comunismo, o lo que es lo mismo, en el anticomunismo incluyendo en este modelo educativo todo tipo de censura e ideologizar las aulas en el anticomunismo. Esta declaración fue promovida por los esbirros del capital financiero, destacados lacayos y limpiabotas de la potencia más asesina de la historia, los EEUU, y auténticos fascistas y, por consiguiente, anticomunistas a rabiar como, por ejemplo, Joachim Gauck, nacido en la Alemania nazi en la cuna de militantes del NSDAP – partido político de Adolf Hitler – donde militaban sus padres que, posteriormente fue Presidente la República Federal Alemana; el fascista lituano Vytautas Landsbergis o los checos Jan Urban y Václav Havel – ambos hombres de la CIA, impulsores del movimiento Carta Magna 77 que era el resultado de la unión de los reaccionarios checos y la CIA, y que el belga Ludo Martens en su obra La URSS y la contrarrevolución de terciopelo explicó de manera magnífica su nacimiento y su desarrollo -. Para saber qué personajes son estos tipos a los que la UE encomienda parte de su cruzada anticomunista basta ver cuando murió Václav Havel los elogios que le trasladaron criminales de guerra como George W. Bush, José María Aznar o el delincuente Sarkozy.

A partir de ahí, y tomando como bases la resolución y la declaración anteriormente mencionadas, durante la década pasada el Parlamento Europeo profundiza en el revisionismo histórico y en su anticomunismo, en un proceso de fascistización ligado a la progresiva descomposición de la base económica del imperialismo europeo, a la par que aplicaban la política exterior propia del fascismo, como son el chovinismo y la guerra imperialista, apoyando golpes de Estado – o revoluciones de colores como eufemísticamente llaman a los golpes de Estado –  en países como Ucrania apoyando abiertamente a fascistas del Maidán, que posteriormente han ilegalizado a los sindicatos, al partido comunista e incluso al partido socialista y han asesinado a sindicalistas y comunistas no solo impunemente, sino con el beneplácito de la UE y de los EEUU -, lo intentaron en Bielorrusia, Venezuela y lo practican cotidianamente en el mundo, sobre todo en África y Asia, donde es moneda de uso corriente al igual que la guerra – Mali, Libia, Chad, Siria, República Democrática del Congo…

Y se llega a 2019, al 19 de septiembre, fecha en la que el Parlamento Europeo aprueba la Resolución sobre la importancia de la memoria europea para el futuro de Europa donde condena al comunismo y allana el camino a los Estados miembros de la UE a la prohibición de cualquier expresión del comunismo equiparándolo con el nazismo, o lo que es lo mismo, el marco jurídico-político para la ilegalización del comunismo en los estados europeos está ya sentado, aunque no menos cierto es que sin necesidad de dicha resolución ya existían países europeos donde se persiguen a los comunistas y se les ilegaliza, un marco que únicamente se sostiene con la mentira, que es lo que es dicha Resolución, que retrata plenamente el carácter reaccionario y fascista de la UE, algo lógico por otra parte, pues, como señalaba Lenin, el desarrollo del imperialismo, la concentración de la riqueza en unas pocas manos, hace que la superestructura tienda a la reacción, al fascismo.

Resulta que la UE y los estados que la integran, que defienden abiertamente a la OTAN y a la potencia más asesina de la historia – los EEUU –  que en las últimas décadas ha creado campos de concentración – en Guantánamo, Bagram, Abu Graib, etc… – donde se han secuestrado y torturado incluso a niños y se ha violado el derecho internacional; que colaboran y defienden actos de genocidio como el bloqueo a Cuba, a Corea del Norte, que apoyan al Estado sionista de Israel en su genocidio contra el pueblo palestino, que miran hacia otro lado ante el genocidio contra el pueblo yemení del que se enriquecen sin pudor, ni vergüenza; que defienden a un Estado abiertamente fascista como Ucrania y que admiten en su seno a dirigentes abiertamente fascistas como Borrell, Von der Leyen, y gobiernos abiertamente reaccionarios como el de Italia, Hungría, etcétera, acuden a Aristóteles para aplicar la teoría del término medio colocando al nazismo y al comunismo – no existe el estalinismo sino el marxismo-leninismo y Stalin fue un gran dirigente comunista fundamental en la derrota del fascismo – como extremos viciosos queriéndose colocar la dictadura de los monopolios y su instrumento reaccionario, la UE, en el término medio cuando ellos abrazan el fascismo y tienen las manos manchadas de sangre, cuando su política exterior es la guerra imperialista y el chovinismo, y su política interior es la violencia contra la clase obrera, y siempre su política es el robo, el sojuzgamiento de los pueblos y el revisionismo histórico.

Como puede comprobarse, los imperialistas europeos llevan décadas asentando el fascismo en lo ideológico, en lo jurídico preparando el terreno para la guerra abierta contra el proletariado, siendo aquellos plenamente conscientes de esta guerra. Una batalla ideológica que, como hemos visto, se agudiza y avanza todavía más en los momentos de crisis pues la oligarquía financiera sí es consciente que en estos momentos se juega su existencia, es consciente de su bancarrota y de que como clase social hegemónica está agonizando y, por ello, trata por todos los medios – ideológicos, políticos y criminales – de frenar, de impedir de que la clase obrera tome consciencia del momento histórico, de su papel como clase revolucionaria llamada a construir el mundo nuevo, la sociedad nueva donde la burguesía pase a formar parte del museo del salvajismo de la humanidad en su prehistoria.

Esta labor ideológica y política, llevada a cabo durante tantos años, unido a lo que significó la caída de la URSS, que fue una gran derrota para el proletariado, que mantiene hecho añicos al Movimiento Comunista Internacional y a la acción de la parte más efectiva de los monopolios contra la clase obrera y su toma de conciencia de clase, de conciencia revolucionaria, el oportunismo, es la que está manteniendo, por el momento, a un sistema económico inviable y a una superestructura corrompida y enferma.

El fascismo no solo es una doctrina ideológica, la ideología que emana en la fase de crisis general del capitalismo, sino que, como dijo Jorge Dimitrov en su informe ante el VII Congreso de la Internacional Comunista, “El fascismo no es una forma de Poder estatal que esté, como se pretende, ‘por encima de ambas clases, del proletariado y de la burguesía‘, como ha afirmado por ejemplo Otto Bauer. No es ‘pequeña burguesía insurreccionada que se ha apoderado del aparato del Estado’, como declara el socialista inglés Brailsford. No. El fascismo no es un poder situado por encima de las clases, ni el poder de la pequeña burguesía o del lumpenproletariado sobre el capital financiero. El fascismo es el poder del propio capital financiero. Es la organización del ajuste de cuentas terrorista con la clase obrera y la parte revolucionaria de los campesinos y de los intelectuales. El fascismo en política exterior es el chovinismo en su forma más brutal que cultiva un odio bestial contra los demás pueblos”. Sin duda, la UE es un instrumento del capital financiero, de los monopolios, los Estados nación que la integran son delegaciones de ese instrumento, un instrumento cuya ideología es fascista y desde donde los monopolios imponen su dictadura, la reacción, el fascismo.

Cuando más grave es la crisis del capitalismo putrefacto, del imperialismo, mayor cohesión requieren las partes integrantes del instrumento de opresión de la burguesía monopolista, el Estado, que en lo que concierne a la UE es una agrupación supranacional que dicta a sus delegaciones estatales, los Estados-nación.

Ante la falta de un movimiento comunista potente en lo ideológico, o lo que es lo mismo, que no esté lastrado por el oportunismo y no solo esté desorientado sino dividido y, consecuentemente, que haya olvidado que la clase obrera únicamente tomará el poder por la vía revolucionaria, rompiendo el instrumento de opresión de la burguesía, y no por la vía del electoralismo, el cual además cada vez se desarrolla en condiciones de mayor desigualdad y en un escenario de mayor represión, es lógico que los monopolios homogeneicen los ejecutivos de los Estados con la naturaleza ideológica y política de los Estados a través de los que se aplica la dictadura del capital financiero, y accedan al poder las fuerzas reaccionarias cuando no abiertamente fascistas.

Observamos como sin pudor, ni vergüenza, los discursos abiertamente nacionalistas, chovinistas, de odio entre pueblos, de regular la inmigración, de dividir a la clase obrera entre migrante e inmigrante, de defensa a ultranza del Estado burgués, del imperialismo se abren paso entre los medios de comunicación, se financian desde los Estados y se promocionan, quedando para la supuesta izquierda la limosna, el tratar de arrancar una migajilla sin cuestionar la raíz de los males de la humanidad, de la clase obrera, del mundo: El imperialismo y la dictadura de la burguesía – que en el momento de descomposición y putrefacción actual es el fascismo.

No nos debemos de extrañar, pues, que en la mayoría de los estados europeos ya estén en el poder fuerzas reaccionarias, fascistas. Así la extrema derecha hoy gobierna, o apoya al gobierno, en Bulgaria – con una alianza entre GERB, Frente Nacional Para la Salvación de Bulgaria y el partido del empresario Veselin Mareshkin -, en la República Checa – donde el presidente de la República es un “independiente” que fue Presidente del Comité Militar de la OTAN entre 2015 y 2018 -; en Croacia; Estonia; Finlandia; Hungría; Italia; Letonia; Lituania; Polonia; Rumania y Suecia. Como tampoco nos debemos de extrañar que “socialdemócratas”, “conservadores”, “democristianos” y “liberales” gobiernen abiertamente, o reciban el apoyo, de los fascistas demostrándose que todos ellos defienden el mismo sistema económico, el capitalismo monopolista, y por tanto todos ellos defienden la dictadura de la burguesía.

Todo ello es la consecuencia de la fase putrefacta y agónica del imperialismo europeo, y por ello no solo la UE y sus sucursales, en forma de Estados nacionales, son aparatos donde el fascismo es su ideología y su esencia, sino que cada vez les estorba más ejecutivos que no abracen abiertamente el fascismo.

El Estado español es un ejemplo nítido. El Estado es fascista y ahí están sus leyes, su ideología anticomunista, chovinista y racista, su judicatura y su Ejército, donde hay un ejecutivo abiertamente antiobrero y servil a los monopolios, a la guerra imperialista, que reprime inmisericordemente a los trabajadores y, a pesar de ello los monopolios necesitan de un ejecutivo que se acople plenamente a la esencia fascista del Estado y no les sirve. Y todo esto se ha visualizado con nitidez en los últimos años con pronunciamientos de altos mandos del Ejército en defensa del fascismo, de Franco, con los jueces interviniendo en política boicoteando leyes emanadas del parlamento, marcando qué se debe o no debatir en el parlamento, otorgando impunidad a los corruptos de los partidos fascistas como por ejemplo el PP, por no hablar de la forma de actuar de los medios de manipulación de masas.

El viraje de la democracia a la reacción política constituye la superestructura política de la nueva economía, del capitalismo monopolista (el imperialismo es el capitalismo monopolista). La democracia corresponde a la libre competencia. La reacción política corresponde al monopolio. “El capital financiero tiende a la dominación y no a la libertad”, dice justamente R. Hilferding en su libro El capital financiero. (…) resulta indiscutible que el imperialismo es la “negación” de la democracia en general, de toda la democracia, y no sólo, en modo alguno, de una de las reivindicaciones de la democracia, a saber: la autodeterminación de las naciones” Lenin, Obras Completas, Tomo 30, pág. 98. Ed. Progreso.

Hoy los monopolios dirigen el mundo con mano de hierro, y los estados nación y sus dirigentes no pasan de ser meros mancebos de los monopolios. Al igual que la riqueza está concentrada en un puñado de manos, el poder político únicamente está concentrado en ese mismo puñado de manos que se apropian de toda la riqueza. “¡La lucha revolucionaria contra todos los gobiernos burgueses, esto y solamente esto, y no la participación en la guerra imperialista o en la movilización nacional para defender, según se afirma, la neutralidad del país, puede conducir al socialismo, y sin socialismo no hay garantía alguna para la democracia!” Lenin, Obras Completas, Tomo 30, págs. 337-338. Ed. Progreso.

La humanidad, que son los parias, la mayoría de los explotados por el imperialismo, el proletariado, únicamente puede realizar y materializar la democracia liquidando al imperialismo, liquidando la base económica capitalista para demoler completamente la superestructura que hoy es la reacción, es el fascismo. El imperialismo niega la democracia, niega la libertad y únicamente nos puede garantizar guerra y destrucción. Hoy quien hable de democracia y de libertad sin hablar de revolución socialista, de internacionalismo proletario y de destruir a la burguesía, su base económica y su superestructura no es más que un traidor, un enemigo de la clase obrera.

 

¡NO PUEDE HABER DEMOCRACIA NI LIBERTAD SIN LA DESTRUCCIÓN DEL CAPITALISMO!

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO! ¡CONTRA LA UNIÓN EUROPEA Y CONTRA LA OTAN!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

Madrid, 31 de julio de 2023

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La política burguesa es la defensa de la burguesía

A más de un mes de la celebración de las elecciones municipales en el Estado español donde se elegían a los concejales para los próximos 4 años, hemos sido testigos esta semana de la dimisión del alcalde de Torrejón de Ardoz (Madrid). Ignacio Vázquez, el candidato por el Partido Popular, se impuso con más del 60% de los votos y fue elegido como alcalde de dicho municipio.

Ahora, tras un mes en el cargo, ha dimitido por ser nombrado por el Consejo de Administración como consejero delegado de Metro de Madrid.

Esto es una nueva muestra de que las instituciones para la política burguesa no son más que trampolines a puestos mejores. La vida de sus vecinos no les importa nada, sino que únicamente les importa su vida y bienestar.

No es algo exclusivo del Partido Popular. En los partidos de “izquierda” vemos estos mismos movimientos. Quizás el ejemplo más sonado es el de Yolanda Diaz, una trepa de tomo y lomo. De estar en Comisiones Obreras para supuestamente defender a los trabajadores, a ser Ministra de Trabajo con medidas antiobreras como la Reforma Laboral. Su escaño y su puesto en el Congreso se lo ha asegurado con la enésima creación del oportunismo español, Sumar. Las puertas giratorias son la manera de comprar voluntades dentro de la clase política para así tener unas políticas amables hacia aquellas empresas.

Nos demuestra esto que la situación de la clase obrera no le interesa a ninguno de los partidos burgueses. Vienen a proteger a la burguesía y a sus intereses, no a los intereses de nuestra clase.

Tenemos el deber de llevar a cabo la unidad de los comunistas y aumentar la conciencia de la clase trabajadora para dar una salida revolucionaria al capitalismo. Es imprescindible que centremos nuestros esfuerzos en construir el partido que la clase obrera necesita.

 

¡POR LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Comité Regional del PCOE en Madrid




La prostitución es esclavitud

Decía la Tesis sobre la lucha contra la prostitución, redactada por la Comisión Interdepartamental para la lucha contra la prostitución encabezada por Alexandra Kollontai que la prostitución está muy relacionada con los fundamentos del modo capitalista de producción y del trabajo asalariado, y que la conciencia burguesa era la que sostenía está práctica, y que solo con el establecimiento de una sociedad comunista se acabaría con este tipo de esclavitud.

La mentalidad burguesa está impregnando la sociedad actual del siglo XXI con nuevos modelos de prostitución, como son plataformas como Onlyfans, en donde, mayoritariamente, mujeres venden su sexualidad y su intimidad a cambio de dinero, disfrazándolo de libertad para hacer con su cuerpo lo que cada uno quiera, mismo argumento que se utiliza para defender la prostitución, añadiéndole que muchas de las mujeres que se prostituyen -sea por el método tradicional o sea por plataformas como Onlyfans- lo hacen porque quieren, y lo cierto es que hay gente -hombres incluidos- que así lo harán, pero un enorme porcentaje se ampara en este mercantilismo de la integridad humana para sobrevivir porque las condiciones de vida a la que el Capitalismo somete a los obreros les impide sobrevivir mínimamente.

Reaccionarias y oportunistas feministas se dividen en opiniones sobre este tema. Por un lado, están las que como Colau apuestan por legalizarla y regularla, creando incluso un sindicato de prostitutas. Otras como Irene Montero hablan de abolirla. Y, ¿Quién tiene más culpa? ¿Las que quieren regularla, o las que quieren abolirla? Lo cierto es que al menos las Colau no se esconden y directamente van de frente asumiendo su papel de reaccionarias, de no ir a la raíz del problema, de no ver la prostitución como la mercantilización del cuerpo humano y de la integridad de las personas. Por su lado, las Montero no tienen en cuenta que bajo el capitalismo seguirá habiendo explotación sexual, pues de prohibirse, los clubes clandestinos, o las que ejercen la prostitución en polígonos o barrios marginales, seguirán estando. Entonces, ¿Qué solución damos los comunistas? Acabar con la raíz del problema: el capitalismo. Si arrancamos la podrida raíz de la prostitución, que es el capitalismo, acabaremos con esto. Las mujeres que ahora recurren a esta mercantilización tendrán un empleo asegurado, unas condiciones dignas, como cualquier obrero, sin correr el riesgo de verse abocadas a esta situación de esclavitud para poder comer.

La educación sexual es sumamente importante en un contexto de Estado socialista, donde aún existen divagaciones burguesas, y enseñar a la población que no es lo mismo alquilar los servicios de un pintor o un albañil que los de una prostituta es una tarea a tener en cuenta. No es lo mismo alquilar la mano de obra para pintar una casa, que alquilar el cuerpo y la intimidad sexual de una persona. ¡No es lo mismo! Hay que enseñar que los obreros no pueden sobreponerse por encima de sus iguales, y la prostitución es una relación de comprador (superior) y mercancía (inferior).

El consumo de prostitución entre los jóvenes es preocupante. La encuesta de INJUVE mostraba que el 10’6% de jóvenes entre 15 y 29 años habían contratado a prostitutas, de los que el 8% lo había hecho varias veces. Parecen cifras muy bajas, pero, ¿Cómo un joven de 15 años puede tener acceso ya al alquiler de los derechos sexuales sobre una persona? Sin duda, la educación burguesa, amparada bajo el pretexto del libre mercado, es culpable de esto.

Retomando el hilo de la abolición o regulación de la prostitución, en los clubs de alterne las prostitutas son contratadas -y esto cuando tienen contrato- como camareras. Dentro de unos márgenes, su situación es legal -en el mejor de los casos, cuando está regulada-. Pero la enorme mayoría lo hace sin ningún tipo de legislación de por medio. ¿Cómo pretenden las abolicionistas -dentro del marco capitalista- o las regulacionistas que no se explote a las prostitutas dentro de las ideas que cada uno de estos dos grupos defiende? El Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) del Ministerio del Interior, afirmó en un informe que solo entre 2017 y 2020:

  • Hubo 883 detenidos por trata sexual.
  • 872 víctimas de explotación sexual.

¿Cómo pretenden que un negocio que conlleva el 0’35% -o sea, 4.210 millones de euros- del PIB de España sea erradicado o regulado dentro de una ideología burguesa, dentro de un sistema de mercado que ve esto como algo favorable y digno de mercantilización?

La Prostitución es una realidad tristemente. Entonces, ¿Qué proponemos los comunistas? ¿Cómo se acaba con este tipo de esclavitud? ¿Hay que castigar a la prostituta o al que alquila la esclavitud de esta?

Acabar con la prostitución no es tarea fácil. En sus casi 80 años de vida, la URSS no acabó por completo con la prostitución, pero desde los primeros años, comunistas como Krupskaya o Kollontai hicieron lo imposible para conseguirlo. ¿Y por qué es solo con el socialismo que se puede acabar con la prostitución? Por dos razones: la primera, conciencia de la prostitución como un ente esclavista, y la segunda, el pleno empleo libre de explotación que han logrado Estados socialistas como la URSS o Cuba y que hacen que las mujeres que ahora ejercen la prostitución puedan tener un trabajo que no implique daño psicológico ni físico, y que además aporten a la sociedad comunista que se esté formando. Esto en una sociedad capitalista es inviable por completo.

¿Castigar a las prostitutas? ¡Qué culpa tendrían las prostitutas de tener que vender su cuerpo para poder sobrevivir en una sociedad capitalista de Sálvese quien pueda! Los comunistas nos caracterizamos por ir a la raíz del problema, y el problema de la prostitución no son precisamente las prostitutas. Como en todos los casos de explotación: quien explota, ¡es el culpable! Y, ¿quién explota aquí? ¿Solo los que pagan? ¡No! También los que obligan a estas mujeres a prostituirse: las redes de tráfico, los proxenetas, etc.

Solo con el socialismo conseguiremos erradicar todas las explotaciones que afectan a los obreros.

 

¡Socialismo o barbarie!

Secretaría de Agitación y Propaganda del PCOE en Castilla – La Mancha




Elecciones generales: todos pierden, gana el Estado y falta el partido leninista

El pasado domingo 23 de julio se celebró lo que vino a ser una segunda vuelta de las elecciones municipales y autonómicas celebradas el pasado 28 de mayo, donde se produjo un descalabro del oportunismo político, la constatación de la defunción del engendro de Ciudadanos para salvaguardar el voto reaccionario de la pata “derecha” del régimen y, consecuencia de dicho reagrupamiento de voto mostró una victoria del partido franquista PP y un retroceso del oportunismo encarnado en el entramado de PODEMOS/IU-PCE y demás denominaciones periféricas transmutadas en SUMAR.

En este contexto, y ante la erosión realizada por unos medios de manipulación de masas, que en el Estado español están mayoritariamente adheridos al Estado y su ideología, el fascismo, y que nada tienen que ver con la profesión periodística,  unido a la debilidad del socio oportunista del Gobierno – donde Pedro Sánchez apostaba por fortalecer las posiciones del sector más derechista de UNIDAS-PODEMOS y poner a la cabeza a una muleta del PSOE, como Yolanda Díaz que garantiza la aniquilación de cualquier aspecto ideológico que, tan siquiera, incomode a los monopolios – determinó que la única manera de impedir la campaña orquestada por los Poderes del Estado en favor de la extrema derecha – medios de manipulación de las cloacas del Estado en alianza con las organizaciones fascistas PP y VOX, el sector derechista del propio PSOE y la judicatura – de acoso y derribo que reflejó una erosión de la coalición de gobierno en las elecciones municipales, fueron los causantes que empujaron a Pedro Sánchez a convocar elecciones generales anticipadas el 23 de julio.

Y es esta situación de ofensiva fascista abierta, en lo ideológico, y de descomposición de la coalición de gobierno, como se llega al 23 de julio. Una descomposición producida, en parte, por la erosión del Gobierno tanto por el acoso y derribo de los poderes fácticos del Estado fascista – fundamentalmente la judicatura  y una mal llamada prensa vinculada con las cloacas del Estado– que en la situación de quiebra del capitalismo monopolista de Estado necesita un ejecutivo plenamente alineado con la esencia fascista del Estado, en sintonía con la situación que acontece en Europa, y que no vacile en reprimir a todos los niveles al proletariado, no valiéndole tan siquiera un gobierno conformado por una socialdemocracia reaccionaria y por el oportunismo adocenado; como por el incumplimiento por parte del gobierno de las promesas que hicieron a la clase obrera de derogación de leyes impuestas por los fascistas, como por ejemplo la ley mordaza o la Reforma Laboral de Rajoy que siguen plenamente vigentes.

Un Gobierno que ha incumplido en lo prometido y que no ha vacilado en dar dineros a manos llenas a los empresarios a la par que ha incrementado la deuda pública, que asciende al 113% del PIB, a los 1,535 billones de euros, de tal modo que en este periodo comprendido entre 2020-2023 ésta ha crecido en 328 mil millones de euros, o lo que es lo mismo, incrementando la deuda pública en 14 puntos de PIB. Esto es, un gobierno que ha continuado con la política de dar dinero a la Patronal endeudando a la clase obrera de tal modo que esta transferencia de riqueza en favor de la burguesía implican recortes para la clase obrera, que ha visto como en estos tres años y medio de un gobierno autodenominado como “más progresista de la historia” ha hecho una reforma laboral que profundiza la Reforma Laboral de Rajoy que ha consagrado la precariedad laboral y el abaratamiento del despido, ha deteriorado los servicios públicos – fundamentalmente la educación y la sanidad pública –, ha reprimido sin miramientos la contestación de la clase obrera ante la explotación mandando las tanquetas a Cádiz, reprimiendo – con el apoyo de la Generalitat de Catalunya – la protestas contra los recortes de libertades por el encarcelamiento de artistas de la clase obrera, y comunistas, como Hásel, por no hablar del apoyo abierto a la guerra imperialista, a un Estado fascista como el de Ucrania, incrementando el gasto militar con ministros abiertamente reaccionarios como Margarita Robles o Grande Marlaska, a la par que los efectos de la política monetaria de un imperialismo atorado y moribundo, como es el imperialismo europeo, de creación de cantidades ingentes de dinero ficticio al objeto de satisfacer las necesidades de financiación de los monopolios europeos que está pagando la clase obrera con un crecimiento desbocado de la inflación y del coste de las hipotecas que hace que los salarios reales de la clase obrera se hayan reducido y, consecuentemente, las condiciones de vida del proletariado se han depauperado todavía más. Así, pues, un Gobierno tolerante con el fascismo y ahí están los medios de comunicación abiertamente fascistas y las organizaciones fascistas campando a sus anchas, que ha seguido negando los derechos democráticos de las naciones que conforman el Estado, un Gobierno fiel a los intereses de los monopolios y que no ha derogado ninguna ley represiva, manteniendo la represión política contra la clase obrera y que no ha resuelto ninguno de los problemas que asolaban al país, mas todo lo contrario. Y aún y así, un ejecutivo de este corte no le satisface, no le sirve al Estado que es abiertamente fascista, fundamentalmente su esencia que descansa en la judicatura, el Ejército y en las Fuerzas Represivas.

Así, pues, en este contexto de ofensiva de las fuerzas más reaccionarias, abiertamente fascistas, la Coalición de Gobierno del PSOE-SUMAR (Podemos, PCE-IU y demás marcas oportunistas), han planteado estas elecciones como un plebiscito para detener el fascismo – encarnado en PP y VOX – y los fascistas planteándolas para derogar el “Sanchismo” y garantizar la Unidad de España, como auténtico principio franquista que abrazan.

Los comicios del pasado domingo 23 de julio sirvieron para recomponer la pata derecha del sistema, abiertamente fascista, reconcentrando el voto en torno al PP con la desaparición del engendro C’s, que ha sido absorbido plenamente por el partido fundado por el ministro franquista Fraga. El PP, el partido de la corrupción y de la policía patriótica, el partido que mejor refleja y defiende los intereses del Estado, ha sido el partido más votado, con 8.091.840 votos, algo más de 3 millones de votos con respecto a noviembre de 2019. Pero en realidad, lo que el PP ha hecho es concentrar el voto del engendro C’s, – 1.637.540 votos – y el voto perdido por VOX – 606.319 votos – así como de otros partidos derechistas regionalistas como en Cantabria, Canarias, Cataluña, País Vasco o Navarra, pero no ha sumado ni lo que necesitaba, y por lo que el Estado ha apostado todo a través de sus medios de manipulación, ni ha provocado un deslizamiento de voto a favor del bloque reaccionario.

Por otro lado, el PSOE también ha concentrado voto de la “pata izquierda”, de tal modo que ha ganado 1.007.987, arrancándole a SUMAR (PODEMOS-IU-PCE-COMPROMÍS-MAS PAIS,…) 660.234 votos y en torno a 400.000 votos a ERC, donde en Cataluña las fuerzas independentistas han retrocedido, ya sea por el crecimiento de la abstención o por la fuga de voto hacia el PSC como “voto útil contra el fascismo”.

En consecuencia, los partidos centrales del sistema político del Estado – las fuerzas del bipartidismo – PP y PSOE han concentrado un mayor número de voto de tal manera que el bipartidismo ha subido en 4.079.958 votos con respecto de noviembre de 2019, alcanzando los 15.852.810 votos, aproximándose a los 17.804.573 votos que el bipartidismo alcanzó en 2011, con lo que estas elecciones han servido para que el bipartidismo se haya fortalecido, al menos numéricamente.

Las fuerzas independentistas catalanas – ERC, Junts y la CUP – han sufrido también un gran retroceso, habiendo perdido 687.752 votos en las elecciones del pasado domingo con respecto de las de noviembre de 2019. La CUP ha perdido 145.960 votos – mucho más de la mitad de los votos que tenía -, Junts ha perdido un tercio de los votos, o lo que es lo mismo, 134.741 votos y el partido que gobierna la Generalitat de Catalunya en absoluta minoría – con la complicidad del PSC y de los Comunes (SUMAR) – ha perdido la mitad de los votos, perdiendo 407.051 votos si comparamos con las elecciones de noviembre de 2019.

El socio oportunista del PSOE, en franco retroceso desde 2015, para tratar de subsistir ha creado el engendro de SUMAR – sumando a todas las fuerzas oportunistas PCE/IU, PODEMOS, CHA, Más País, Compromís, Els Comuns, y otras organizaciones oportunistas y pequeñoburguesas – con una delfín del PSOE – Yolanda Díaz -, que garantizaba la fidelidad debida a la Patronal, la amputación de todo tipo de debate ideológico circunscribiendo su acción a la aceptación íntegra del capitalismo monopolista y a pedir a lo sumo, alguna migaja para la clase obrera y las clases populares. SUMAR lejos de sumar ha restado y, a pesar de la suma de siglas, ha perdido cerca de 700.000 votos y 7 escaños. Y todo ello a pesar de que CCOO solicitara el voto a los trabajadores para esta opción política acreditando que dicho sindicato vertical al servicio de la burguesía y del Estado poca influencia tiene sobre la clase obrera.

Por último, el nacionalismo y el independentismo vasco, en su conjunto, ha perdido 44.798 votos, a pesar de que EH BILDU haya subido 56.843 votos, el PNV ha retrocedido en estas elecciones de julio de 2023 perdiendo 101.641 votos. Y el nacionalismo gallego, el BNG ha subido 32.730 votos.  Lo cierto es que las fuerzas nacionalistas e independentistas de las naciones gallega, vasca y catalana ostentaban en 2019, en conjunto, 35 escaños y en estas elecciones de 23 de julio ha visto como su representación ha menguado hasta los 26, dejándose 12 escaños en el camino, que son los que se han dejado las fuerzas independentistas catalanas.

Así, pues, pierde el bloque fascista en tanto, a pesar del apoyo del aparato del Estado como por ejemplo se constata en que la sentencia de Villarejo – y que condena a éste y al marido de Ana Rosa Quintana- sale el día después de la votación, no han podido sumar mayoría absoluta y se encuentran políticamente aislados, de tal manera que no alcanzan los 176 escaños necesarios para la investidura. Pierde la coalición de Gobierno, que obtiene 5 escaños menos y se encuentra en una situación más precaria para reeditar la conformación del gobierno. Pierden las fuerzas nacionalistas e independentistas vascas, gallega y, fundamentalmente, catalanas demostrando sobre todo en Cataluña que el movimiento independentista se ha desmovilizado como consecuencia de la traición al 1 de Octubre por parte de los partidos de la burguesía catalana. En definitiva, pierden todos y manifiestan su debilidad todos ellos, porque son el reflejo de la conciencia política de la sociedad, una sociedad bajo la influencia absoluta de un Estado carcomido reflejado por una base económica en bancarrota.

Sin embargo, quien no pierde es el Estado y quiénes los manejan. Quien no pierden son los monopolios europeos, ni el brazo militar del imperialismo, la OTAN, que contemplan cómo se recorta a la clase obrera en sanidad, educación, pensiones públicas y en condiciones de vida para desviar más dinero a la guerra imperialista. Quienes no pierden son los bancos que contemplan como cada vez se enriquecen más a costa de una política económica y monetaria que hace que fortalecen la economía financiera o putrefacta a costa de robar más a la clase obrera vía subida de la inflación y subida de los tipos de interés. El Estado y quiénes lo manejan se fortalece en tanto que contempla la debilidad de las fuerzas políticas en las que todas ellas se erigen en defensoras de la Constitución, del capitalismo monopolista y, consecuentemente, en defensa del propio Estado fascista que observa que no hay ningún elemento que cuestione su dominio, su dictado.

Un Estado que no solo ve cómo todas las fuerzas políticas que concurren en su circo electoral  no sólo no cuestionan su base económica y todos se someten al dominio del Estado, sino que campa totalmente a sus anchas, de manera impune, infiltrándose en la disidencia, creando engendros fascistas bajo la bandera del fascismo “obrerista” mediante la readaptación de la Falange Española de las JONS versión siglo XXI en forma de supuesto Frente “obrerista” promocionado por los medios de las cloacas del Estado, por los Alfonso Rojo e Inda, abiertamente racistas, antiobreros y abiertamente chovinistas y ultranacionalistas  o mediante la versión ibérica de Amanecer Dorado no vacilando en amenazar con impunidad absoluta al propio presidente del gobierno, dejando bien claro que gozan de impunidad porque son criaturas del Estado fascista que se prepara para la guerra contra la clase obrera, consciente de que esta más temprano que tarde no tiene otra salida que levantarse contra el Estado si es que quiere sobrevivir a este régimen criminal y moribundo.

Un Estado que, una vez conocido el resultado electoral lo primero que hace es mostrar quien tiene la fuerza y quien realmente determina los gobiernos y hacen que los partidos políticos del capital – en su extrema debilidad – bailen al son que imponen las fuerzas vivas del Estado fascista. Y ello se comprobó con nitidez en el día siguiente a las elecciones generales, el día 24 de julio donde la fiscalía del Tribunal Supremo, siguiendo lo marcado por el partido fascista VOX días antes, pide al Juez Instructor reactive las órdenes de detención contra Carles Puigdemont. ¿Ello lo hace para dinamitar un posible pacto postelectoral para que gobierne Sánchez? No, mas todo lo contrario. En todo caso lo que persigue es fortalecer al PSOE, que es una de las partes del régimen bipartidista, de cara a los independentistas al objeto de meter a estos por el redil que mejor un gobierno con el PSOE que una repetición electoral donde el fascismo abierto pueda tomar el Poder Ejecutivo, pues el Poder del Estado está en manos de los monopolios y del Capital financiero transnacional, o lo que es lo mismo en manos del fascismo.

Y si bien el Estado es el gran vencedor, estas elecciones que deben pasar a la historia por el miserable papel de los medios de manipulación de masas que no informan sino que son portavoces del fascismo y de la mentira, han polarizado a la sociedad y han generado que una parte del pueblo haya tomado conciencia antifascista y haya identificado al fascismo y haya actuado, a su manera, en contra de éste, aunque hayan votado a partidos que lo tienen totalmente asumido como, por ejemplo, el PSOE o SUMAR y no pretenden en absoluto romper con él.

La situación es una sociedad polarizada entre fascistas y reaccionarios, por un lado, y antifascistas por otro. Por un lado los partidos genuinos del Estado y del fascismo – PSOE, PP y VOX – y por el otro los partidos comprometidos con el Estado al que, a lo sumo, aspiran arrancar una migaja. Si el proletariado tiene una visión distorsionada de estos segundos y si, aún rechazando al fascismo, no ven al Estado como el enemigo a abatir rompiendo con el capitalismo y convirtiéndose en sujeto revolucionario es porque falta una fuerza comunista que tenga influencia real sobre las masas proletarias. Pero además, la desafección hacia el sistema político, la abstención se ha fijado prácticamente en el 30%, más de 9 millones de personas que no han votado, nos señala un espacio de la sociedad donde en una gran parte la penetración de un instrumento revolucionario, del Partido de la revolución, el partido leninista, podría significar un instrumento válido de lucha, de construcción de otra sociedad.

Sin Partido Leninista que tenga influencia sobre las masas no va a haber revolución y, sin revolución, se perpetúa el régimen de explotación inmisericorde de los monopolios, y una represión creciente a través del Estado franquista, una maquinaria represiva y criminal que abraza el fascismo como ideología.

Nuestro Partido, desde el XIV Congreso de abril de 2010 tiene el programa como uno de los objetivos fundamentales la unidad de los comunistas, un deber de todo partido marxista-leninista. En abril de 2020 nuestro Partido, ante la situación de agresión del Capital y de represión política contra la clase obrera, ante un Estado cada día más abiertamente fascista, en sintonía con el proceso de avance desbocado del fascismo en toda Europa, dio un paso en la dirección de avanzar en la unidad de acción de los comunistas, para ensanchar la influencia de las fuerzas del comunismo entre la clase obrera y dar pasos hacía la necesaria unidad de los comunistas. Este proceso de unidad planteado por nuestro Partido no cuajó, ni con el PCPE con el que acordamos un programa de acción y un protocolo para avanzar hacia la unidad orgánica que no fructificó (se pueden leer los motivos en este comunicado del Comité Central del PCOE en marzo de 2022) y fue rechazado tanto por el PCTE como el PCE ( r ).

El PCOE no es un partido que rechace la participación en las elecciones burguesas si ello sirve para avanzar, o lo que es lo mismo, para ganar influencia entre las masas y organizarlas en una dirección revolucionaria. Sin embargo, y nuestra experiencia así nos lo indica, el Partido hoy no se fortalece con las elecciones burguesas y la participación en estas sino ensanchando nuestra influencia en los centros de trabajo, en la construcción de un sindicato de clase, en los barrios obreros, en la construcción de una organización de masas donde confluyan todas las luchas de los diferentes sectores del proletariado y se transforme en una única lucha de clases contra la burguesía y su Estado. En el avance de esta acción política los comunistas no sólo iremos convergiendo prácticamente sino que esa práctica compartida nos puede ir haciendo avanzar en la unidad ideológica y en la construcción del Partido que necesita el proletariado y del que hoy realmente adolece, el partido leninista, el partido que se fusiona con las masas obreras.

En estas elecciones generales únicamente se ha presentado un partido comunista, el PCTE. El PCOE en el pleno del comité central de enero de 2022 decidió no participar en los procesos electorales que se sucedieran e ir fortaleciendo tanto el Partido en términos ideológicos y organizativos, así como abriendo la política del partido contribuyendo al desarrollo de la FSM en el Estado español y extendiéndolo al objeto de fortalecer ideológicamente a la clase obrera en los centros de trabajo, así como combatir a muerte al oportunismo. El PCPE determinó hace unos meses no concurrir a las elecciones generales. En las últimas elecciones generales de noviembre de 2019 los comunistas obtuvimos 36.582 votos (PCPE 13.828 votos; PCTE 13.029 votos y PCOE 9.725 votos). En julio de 2023 los comunistas únicamente hemos obtenido 17.918 votos a través de la candidatura del PCTE. Ante ello nos preguntamos ¿le ha servido de algo al proletariado, a la revolución y al PCTE estos resultados electorales? ¿Valía la pena rechazar la unidad de acción de los comunistas para conseguir 4.000 votos más?

La unidad de la clase obrera es la unidad de los comunistas. El PCOE es heredero del PCE de Pepe Díaz, del PCE como parte integrante de la III Internacional. La unidad de los comunistas en el Estado español fue posible gracias a la fidelidad ideológica a los principios de la ciencia del marxismo-leninismo, gracias a la lucha sin cuartel y sin piedad contra el oportunismo, gracias al internacionalismo proletario. Nuestro Partido prioriza la construcción de ese partido marxista-leninista que requiere la Revolución Proletaria, que requiere la emancipación del proletariado que vive en las naciones que conforman el Estado español. Esa es la primera tarea que tenemos hoy los comunistas y nuestro partido tiende la mano a todo aquel que sea comunista en la consecución de esta tarea fundamental para el proletariado y para su emancipación. La falta de un Partido leninista que tenga influencia real sobre el proletariado es el mayor problema que tenemos hoy la clase obrera, y la construcción de éste es esencial para desencadenar el proceso de emancipación de nuestra clase ante una realidad de represión, de miseria, de explotación inmisericorde y de guerra imperialista que nos ofrece un imperialismo decadente, un Estado fascista y un sistema capitalista quebrado y en plena bancarrota.

 

¡POR LA UNIDAD DE TODAS LAS LUCHAS DEL PROLETARIADO EN UNA ÚNICA LUCHA DE CLASES CONTRA LA BURGUESÍA Y SU ESTADO!

¡POR LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS!

¡FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA Y DE LA OTAN!

¡EL FASCISMO NO PASARÁ!

 

Madrid, 25 de julio de 2023.

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El PCOE es recibido en la embajada de la RPDC

En el día de ayer, miércoles 19 de julio, una delegación del Comité Central del PCOE fue recibida en la Embajada de la República Popular Democrática de Corea en Madrid.

Una fructífera reunión donde se volvió a felicitar a nuestro partido por el 50 aniversario y se profundizó en las relaciones bilaterales entre el PTC y el PCOE.

Desde el PCOE reiteramos nuestro apoyo al pueblo de la RPDC, su revolución y la construcción del socialismo en el país frente a los bloqueos económicos y agresiones militares realizados por el imperialismo estadounidense junto con sus lacayos en Europa, Japón y Corea del Sur.

El proletariado internacional debe comprender que la situación de la RPDC es fruto de una autarquía forzada por el cerco criminal y terrorista del capital y de los monopolios, que buscan barrer el socialismo en cada rincón del planeta. Por otro lado, es obligatorio entender que el desarrollo de la industria militar y nuclear que lleva a cabo la RPDC es una necesidad impuesta por el carácter dictatorial de la burguesía y su naturaleza beligerante hacia el movimiento obrero y la revolución socialista.

En este sentido, la fortaleza del PTC y la suma de apoyos a nivel internacional es también importante, pues el Partido es el instrumento sublime del proletariado, es esencial para guiar y llevar al proletariado hacia su completa emancipación y es imprescindible para derrocar revolucionariamente al capitalismo y su clase social, construyendo el socialismo por medio de la dictadura del proletariado, la única alternativa posible a la dictadura de la burguesía.

 

Madrid, 20 de julio de 2023

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




La revolución no se detiene

El próximo 27 de julio se celebra el 70 aniversario de la victoria en la Guerra de Liberación de la Patria. Una victoria que, pese a no conseguir la reunificación de la patria coreana, sí supuso un golpe sin precedentes contra las fuerzas militares y genocidas del imperialismo estadounidense y de los 15 países satélites que colaboraron con la invasión.

Durante los tres años que duró la guerra, Estados Unidos lanzó sobre la Península de Corea más bombas – 635.000 toneladas – y más napalm – 32.557 toneladas – que durante toda la campaña del Pacífico contra los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, aniquilando al 20% de la población, quemando cada pueblo que encontraban los americanos a su paso, bombardeando cada granja, hospital y fábrica que localizaban, y asesinando a más de 3 millones de civiles. Una agresión que solo pudo ser contrarrestada gracias al heroico esfuerzo del pueblo y el Ejército Popular de Corea.

Hoy día, la República Popular Democrática de Corea enfrenta numerosos retos a superar bajo la dirección del Partido del Trabajo de Corea y de su Secretario General, el camarada Kim Jong Un. Es sabido por todos los pueblos y revolucionarios del mundo que, pese al Acuerdo de Armisticio de Corea firmado tras la guerra, las hostilidades no se han detenido y los Estados Unidos siguen arremetiendo política, económica y militarmente contra la seguridad del pueblo de la RPDC y atentando contra la posibilidad de una paz definitiva.

El asedio militar y la ofensiva reaccionaria llevada a cabo por el imperialismo estadounidense y sus títeres, con numerosos ejercicios militares y ensayos de guerra, amenazan de forma directa la seguridad de la RPDC y el desarrollo del socialismo en el país. Por ello, es evidente que para salvaguardar la construcción del socialismo en el país es imprescindible que se produzca un mayor desarrollo de la industria militar y espacial. Si la RPDC no hubiera contado con el factor disuasorio de su capacidad militar, el imperialismo estadounidense no hubiera tenido ningún reparo en desplegar sus garras con el objetivo de establecer un nuevo país títere del capitalismo y de los monopolios.

Por otro lado, fiel a la esencia antidemocrática de la dictadura de clase de la burguesía y los monopolios, el imperialismo ha impuesto a la RPDC un bloqueo económico completamente terrorista para llevar al país a una situación de autarquía forzada y provocar la caída del Partido del Trabajo de Corea. Un bloqueo económico que se endureció tras la caída de la Unión Soviética y que se tradujo en una reducción del PIB del país en un 50% entre 1993 y 1997, a lo que se sumaron catástrofes naturales, con inundaciones en los años 1995 y 1996 que provocaron enormes pérdidas alimenticias y humanas, acompañadas de la imposibilidad de recibir ayuda humanitaria exterior. Sin embargo, pese a las numerosas restricciones, sanciones y bloqueos que se imponen desde Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, estamos seguros de que la revolución coreana pasará al siguiente nivel y superará la coyuntura desfavorable gracias al desempeño de todo el pueblo coreano unido y disciplinado en la causa de la revolución.

Actualmente, el imperialismo ha conducido a la humanidad a los albores de la III Guerra Mundial, siendo el panorama actual una carrera de rearme armamentístico, de sofisticación y de mejora de sus engranajes y fuerzas militares donde el imperialismo occidental busca apuntalar la estructura militar de la OTAN y nutrirla con nuevas adhesiones. Sin embargo, no son otra cosa que tigres de papel. La época actual es la época de la descomposición de todo el sistema mundial capitalista, del agotamiento del imperialismo como fase superior del modo de producción capitalista. La revolución ya se está dando, pero la única forma de impedir hoy la continuación de las ofensivas militares pasa por la destrucción absoluta de la burguesía a través de la fuerza del proletariado armado a través de su dictadura.

Solo el socialismo puede librar a la humanidad de la subyugación y la barbarie del imperialismo, pues no es únicamente su superación como modo de producción, sino que también implica su absoluta negación. Es imprescindible la unión de todos los obreros y de todas las naciones de forma voluntaria, defendiendo la necesidad de llevar a cabo la Revolución Socialista Mundial pues la conquista del socialismo exige la acción de la clase obrera, su unión y su fuerza organizada sin distinción de nacionalidad y de país.

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA MUNDIAL!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

 

Madrid, 18 de julio de 2023

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Con los obreros del metal de la Bahía de Cádiz

La situación de los obreros del metal de la Bahía de Cádiz, en general, y de los de las “empresas auxiliares” como eufemísticamente denominan a las subcontratas, en particular, es lamentable, predominando los salarios de miseria, unas condiciones extremadamente precarias de trabajo. Lo habitual en el Metal gaditano así como en todos los sectores de la producción y lugares de la geografía del Estado, es que los convenios – que son terriblemente nocivos para los trabajadores y beneficiosos para la patronal – ni tan siquiera sean cumplidos por los empresarios, con la complicidad del sindicalismo vertical del Estado encarnado por sus sindicatos apesebrados – CCOO y UGT – y del propio Estado donde lo mejor que podría acontecer a la clase obrera es la desaparición de la Inspección de Trabajo, totalmente alineada con la Patronal al igual que el ordenamiento jurídico que protegen.

Esta realidad, en la Bahía de Cádiz, no sólo se refleja en las paupérrimas condiciones de la clase obrera, del exilio forzado de muchos trabajadores como consecuencia de ver vulnerado su derecho al trabajo, que en el Estado español no existe, sino también en la siniestralidad en el trabajo, donde de manera perenne mueren obreros en los tajos.

Los trabajadores del metal de la Bahía de Cádiz, los de las subcontratas de Navantia, sufren no solo unas condiciones precarias sino también la acción del sindicalismo vertical corporativista encarnado en las corruptas estructuras sindicales de CCOO y UGT, que obstaculizan la posibilidad de organizarse sindicalmente a esos trabajadores que rechazan esos sindicatos corruptos apoyándose para ello en la legislación del capital, que le otorga a CCOO y UGT la prebenda de convocar elecciones sindicales por primera vez en las empresas.

Así, pues, CCOO y UGT por un lado impiden la organización sindical de los trabajadores de las subcontratas al margen de esas centrales corrompidas, por otro lado no vacilan en promover la división y la insolidaridad entre los trabajadores de NAVANTIA y las subcontratas y, para mayor vergüenza de esos sindicatos traidores y ante una intentona de movilización de los trabajadores de las subcontratas, no han dudado en salir en contra estos trabajadores deshonrando al Comité de Empresa de NAVANTIA con una carta conjunta con la Dirección de NAVANTIA arremetiendo contra los trabajadores de las empresas subcontratistas de NAVANTIA. Para CCOO y UGT de NAVANTIA en la Bahía de Cádiz los problemas de los trabajadores subcontratados son “un conflicto laboral ajeno a NAVANTIA” que “pretenden dañar la imagen de NAVANTIA” y, además, se alinean con la Empresa NAVANTIA satanizando a la organización que está apoyando a los trabajadores de las subcontratas, y a los propios trabajadores, acusándolos de coaccionar – por movilizarse –  y señalando a los trabajadores de las subcontratas de “poner en riesgo los compromisos contractuales”. Adjuntamos el comunicado conjunto donde se manifiesta con claridad, y sin ambages, no sólo que CCOO y UGT son la Patronal, sino que reflejan la podredumbre de un sistema corrompido que es el que los sostiene.

A ello hay que añadirle el vergonzoso papel jugado por los medios de manipulación de masas, todos en manos del Capital, satanizando y tratando de engañar a los ciudadanos de la Bahía de Cádiz para ponerlos en contra de los trabajadores del metal y la CTM.

Y por último la Patronal, la FEMCA, crecida al comprobar que tiene a los sindicatos podridos de la patronal a su lado, a los medios de manipulación de masas y al Estado fascista, amenaza a los trabajadores y a las organizaciones que les están apoyando en la lucha presentando demandas contra la CTM y el Comité de Huelga apelando que la huelga que convocaron era ilegal y también por los daños y perjuicios que les está causando el conflicto laboral, ergo la misma patronal reconoce la existencia de un conflicto laboral que las marionetas de CCOO y UGT señalan que es ajeno a NAVANTIA. Una Patronal que a los podridos sindicatos CCOO y UGT “invita a los sindicatos firmantes del convenio a sumarse a estas denuncias dado el daño que se les hace y la intención, concurrente y manifiesta, de ocuparles espacios, de manera ilegal, que les son propios. Para FEMCA no se entendería que no se personaran en este tipo de denuncias.

Como puede comprobarse el sistema no sólo es adverso para la clase obrera, es su enemigo y la única salida que tiene la clase obrera es romper revolucionariamente con el sistema. Junto con la patronal, todos sus lacayos – medios de manipulación de masas, Estado y los sindicatos verticales CCOO y UGT – utilizan todos los medios para vilipendiar a la clase obrera y satanizarla ante el pueblo. Los sindicatos apesebrados de la Patronal – CCOO y UGT – lo que tendrían que hacer, para empezar, es exigir el cumplimiento del artículo 54 del I Convenio Colectivo Intercentros de Navantia que versa sobre la subcontratación en lugar de chuparle las botas a la Dirección de la Empresa, dividir a la clase obrera y arremeter contra las organizaciones sindicales y los trabajadores de las subcontratas.

Hacemos un llamamiento a los trabajadores de NAVANTIA a romper con CCOO y UGT y a unirse a los trabajadores de las subcontratas. Asimismo, hacemos un llamamiento a los trabajadores de las subcontratas a organizarse sindical y políticamente para fortalecer las posiciones de la clase obrera y doblegar el pulso a una Patronal totalmente antiobrera. Y por último, hacemos un llamamiento a llevar la problemática y la lucha de los trabajadores del metal a todos los municipios de la Bahía de Cádiz y de la Janda y tejer la unidad con la sociedad para confrontarse con una Patronal enemiga del pueblo, de la clase obrera, y contrarrestar a las fuerzas del capital – incluidos CCOO y UGT – con la fuerza de la clase obrera, con la fuerza del pueblo trabajador, y uniendo ese conflicto laboral con otros muchos conflictos que se den en otros sectores de la producción y a otros  sectores del proletariado – lucha por la sanidad, educación y pensiones públicas, desahucios, derecho a la vivienda digna, etc. – construyendo una única fuerza que unifique todas las luchas en una única lucha de clase contra la patronal, su sistema económico y el Estado que lo sostiene.

 

¡SOLIDARIDAD CON LA CTM Y LOS TRABAJADORES DEL METAL!

¡TRABAJADORES DE NAVANTIA, ROMPED CON LOS LACAYOS DE LA PATRONAL QUE DIVIDEN A LA CLASE OBRERA!

¡POR LA UNIDAD DEL SINDICALISMO DE CLASE, POR EL FORTALECIMIENTO DE LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL, POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

 

Cádiz, 17 de julio de 2023

 

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN ANDALUCÍA




En defensa de los trabajadores de Correos

El pasado día 12 de julio, el fascista candidato a la presidencia del Gobierno del partido fundado por el franquista Fraga, Feijóo, dijo lo siguiente: “Le pido a los carteros que trabajen mañana, tarde y noche, y aunque no tengan los refuerzos suficientes que sepan que custodian algo sagrado”.

El pasado día 27 de junio, ese mismo personaje fascista decía lo siguiente “Está claro lo que busca Sánchez. Quiere que los españoles, ya hartos de él, se queden en casa y no vayan a votar. Para ello ha puesto las elecciones en julio. Ayer registramos al primer fallecido por incremento de las temperaturas.

Es curioso, el mismo fascista que decía que el calor perjudicaba a la votación dos semanas después le dice a los trabajadores de CORREOS que trabajen mañana, tarde y noche demostrando que bien poco le importa el calor a la hora de explotar y de utilizar a los trabajadores en general, y a los de CORREOS en particular, y los efectos que haga éste al igual que la sobrecarga de trabajo que sufren los trabajadores de CORREOS.

En el mismo día 12 de julio, una representante de CCOO en CORREOS de Barcelona señalaba que en esa ciudad la entrega del voto por correo llevaba una semana de retraso, denunciaba que no se habían hecho las contrataciones necesarias y que planteaba que se abriesen las oficinas los sábados y los domingos, incluso por las tardes.

Tanto PP como PSOE, apoyado por IU-PCE-PODEMOS (SUMAR), como fieles lacayos de la Unión Europeo llevan décadas degradando CORREOS, donde el gobierno de Zapatero, en enero de 2011 con la aprobación de la Ley del Servicio Postal Universal fijaba una fecha para la privatización de CORREOS, el año 2025, o lo que es lo mismo, dentro de un año y medio acaba la concesión que tiene CORREOS de prestación de Servicio Postal Universal, o lo que es lo mismo, la obligación que tiene CORREOS de ir a todos los domicilios del Estado a llevar la correspondencia de lunes a viernes. Esto significa que los ciudadanos dejarán de tener derecho a recibir la correspondencia en su domicilio y también significa que CORREOS dejará de ser un servicio público, siendo el momento en el que el gobierno que salga de las próximas elecciones – pues tanto PSOE como PP tal y como dejaron claro en el debate entre las marionetas Sánchez y Feijóo son iguales de constitucionalistas, europeístas y atlantistas, o lo que es lo mismo, iguales de antiobreros y criminales – procederá a realizar la privatización.

Es por ello que los medios de comunicación de la extrema derecha, en los últimos meses, han repetido sin cesar el mantra de que CORREOS tiene una deuda de 600 millones de euros, abonando el terreno para justificar la privatización de la misma ante el pueblo en base a propaganda y falacias como órganos de expresión del fascismo que son.

Terreno abonado en el que han colaborado CCOO y UGT tragando y colaborando con todos los recortes de plantilla, la progresiva división de CORREOS en diferentes empresas, las prejubilaciones de funcionarios de CORREOS y la progresiva huida de los funcionarios de CORREOS a otras instituciones del Estado, con el objetivo de reducir al máximo el número de funcionarios de tal modo que la inmensa mayoría de los trabajadores de CORREOS sean personal laboral, o lo que es lo mismo, su relación laboral se rija por el Estatuto de los Trabajadores y no por el Estatuto del Funcionario. La plantilla de CORREOS, pues, está dividida en varias empresas, la matriz y otras empresas del grupo, está dividida entre personal funcionario y laboral fijo, y dentro del personal laboral fijo se dividen en fijos, fijos a tiempo parcial, fijos discontinuos y temporales de las bolsas de contratación, e incluso subcontratados como por ejemplo entre los siateros, algunos personales de CORREOS y otros de subcontratas. Esta estructura de la plantilla diseñada por los sucesivos gobiernos del PP y PSOE y que persigue la división y la precarización de las condiciones de los trabajadores ha tenido el visto bueno de CCOO y UGT. Al igual que ha tenido el visto bueno para que en una década la plantilla haya perdido más de 15.000 trabajadores habiendo hoy una plantilla de 50.000 empleados.

El cinismo de la extrema derecha, de Feijóo es infinito. Por un lado demuestra que le importa muy poco la salud laboral de los trabajadores, para los explotados, para los trabajadores aunque haya alerta roja por calor, no hay miramientos y, por el otro, pide a trabajadores que trabajen mañana, tarde y noche, sábados y domingos para, cuando él acceda al gobierno hacerle la vida imposible a esos mismos trabajadores, agudizar la sobreexplotación de estos, despedir a trabajadores y recortar todavía más la plantilla al objeto de descuartizar la empresa y privatizarla vendiéndola a sus amigos, a aquellos que realmente los colocan y los financian, como hicieron en su momento con Telefónica y otras empresas públicas privatizadas.

El fascista Feijóo no solo ha demostrado su cinismo y su desprecio a los trabajadores de CORREOS, a los que ha puesto en el disparadero ante la sociedad, como llevan haciendo los medios de comunicación reaccionarios que, en un país que fuese mínimamente democrático, no deberían existir.

Este sería el momento óptimo para que los trabajadores de CORREOS fueran a la huelga para forzar que el correo postal siguiera siendo un servicio público. Sin embargo, los trabajadores de CORREOS son víctimas del sindicalismo vertical de CCOO y UGT que garantizan la división de los trabajadores de CORREOS y la desorganización. Esa es la sucia labor de CCOO y UGT para obtener subvenciones y prebendas públicas y el enorme servicio que brindan a los capitalistas y sus organizaciones reaccionarias, ya sean PP o PSOE.

Hacemos un llamamiento a los trabajadores de CORREOS a la organización y a la movilización, hacemos un llamamiento a los trabajadores de CORREOS a romper con CCOO y UGT y fortalecer los sindicatos de la Federación Sindical Mundial (FSM), hacemos un llamamiento a los trabajadores de CORREOS a organizarse y a convocar asambleas para preparar la defensa de CORREOS como empresa pública y evitar la privatización que tanto Feijóo como Sánchez harán porque ambos son enemigos jurados de la clase obrera y esbirros de los monopolios europeos, al igual que CCOO y UGT.

Y hacemos un llamamiento a los trabajadores más conscientes de CORREOS a organizarse en el Partido Comunista Obrero Español para garantizar la fortaleza ideológica que otorgará la consistencia necesaria a los trabajadores de CORREOS para sostener la lucha necesaria para derrotar a los capitalistas y garantizar que la Empresa siga siendo pública.

La única salida que tenemos los trabajadores es unirnos y organizarnos en una dirección revolucionaria contra los capitalistas y su Estado. Es necesario construir un Frente Único del Pueblo que una las diferentes luchas de los diferentes sectores de la clase obrera, que una las diferentes luchas de los centros de trabajo convirtiéndolas en una única lucha de clases contra la burguesía y el Estado capitalista, responsable de todos los males de la clase obrera, y construir el socialismo.

 

¡TODA LA SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES DE CORREOS!

¡CONTRA LOS OPORTUNISTAS Y LOS FASCISTAS, POR LA UNIDAD DEL SINDICALISMO DE CLASE, DE LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL!

¡POR LA HUELGA GENERAL POLÍTICA!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

Madrid, 13 de julio de 2023

SECRETARÍA DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




23J: Un Estado fascista, el auge de la ultraderecha y el oportunismo

Cada vez que se acercan unas elecciones, municipales, autonómicas o generales, oportunistas de todo tipo inundan los medios con un mismo mensaje: Hay que votarles a ellos para frenar a la ultraderecha.

El crecimiento de diversas organizaciones fascistas en el Estado español no es casualidad. El desarrollo de un capitalismo moribundo que sólo puede ofrecer miseria acrecienta la depauperación de las condiciones de vida de la clase obrera, que cada vez tiene menos esperanzas en este sistema y en sus gestores, por lo que en muchos casos acaba abrazando el mensaje pseudo-revolucionario de grupos fascistas que dicen estar contra el capitalismo pero que no son más que la última línea de defensa de los intereses imperialistas.

Por tanto, todos aquellos que se llenan la boca hablando de frenar a la ultraderecha, son cómplices del auge del fascismo al ocultar a la clase obrera su origen, el propio sistema capitalista.

Pretenden además estos oportunistas culpabilizar a los propios obreros del auge de la ultraderecha por no votarles a ellos, criminalizando la abstención, que es la opción mayoritaria entre las filas de la clase obrera, como si el crecimiento de las organizaciones fascistas tuviera su origen en el voto, cuando en realidad esto último es consecuencia de lo primero y no al revés.

El caso más sangrante es el de esas organizaciones oportunistas que incluso estando en el gobierno, siendo cómplices del crecimiento del fascismo, continúan usando ese mismo mensaje para intentar atrapar algunos miles de votos más. Y es que el actual gobierno “más progresista de la historia” ha tolerado ese auge, no depurando las instituciones que están plagadas de fascistas (ejército, judicatura, etc) o permitiendo manifestaciones fascistas y neonazis, entre otras cosas.

 

La esencia del Estado español es el fascismo porque el Estado nunca se depuró de los elementos fascistas una vez muerto el dictador, y eso se refleja una y otra vez cuando se intentan salvaguardar los principios del franquismo a toda costa, la unidad de España, la monarquía y el sistema de producción capitalista. Quienes defienden este Estado y este sistema económico, defienden por tanto ese fascismo que de boca dicen querer parar.

Por si fuera poco, pretenden asustar a la clase obrera intentando que el miedo consiga arrancar algún que otro voto más, como si la clase obrera no sufriera ya en sus carnes la represión, la miseria, la precariedad y los ataques de un Estado fascista que no duda en reprimir obreros en cuanto estos se organizan para defender sus derechos, o cuando intentan ejercer su ‘libertad’ de expresión, o cuando intentan acudir a votar un referéndum.

La clase obrera sufre la represión del Estado fascista cuando el gobierno progresista envía tanquetas para reprimir a los obreros del metal de Cádiz, o arremete contra los trabajadores del metal de Galicia.

 

La clase obrera sufre la represión cuando sale a las calles a votar un referéndum que pone en cuestión la unidad nacional.

La clase obrera sufre la represión cuando intenta ejercer una supuesta libertad de expresión para denunciar al Estado y su monarquía, como el rapero Pablo Hasel.

La clase obrera sufre la represión cuando camaradas de la región de Murcia salen a pegar carteles sobre los grandes logros de las mujeres revolucionarias socialistas en la lucha por emancipar a la mujer obrera.

La clase obrera sufre la represión cuando sale a manifestarse con motivo de los recortes de derechos y libertades sufridos durante la pandemia que llevaron a la miseria a numerosas familias obreras.

La clase obrera sufre la represión cuando este Estado fascista deja morir a presos comunistas en las cárceles.

Esta es ya la realidad del Estado español, a pesar de tener el gobierno “más progresista de la historia”, sin necesidad de que gobierne la ultraderecha, porque todos ellos son lo mismo, fieles servidores de los monopolios cuya única misión es sostener un sistema moribundo y criminal para terminar de expoliar a la clase obrera lo poco que le quede, exterminando a quien haga falta en el camino. Esa es la esencia que defiende tanto la “izquierda” como la derecha más reaccionaria, eso es lo que los une y los convierte a unos y otros en enemigos acérrimos de la clase obrera.

Al fascismo de hecho nunca le hicieron falta elecciones para tomar el poder, como cuando en 1936 se alzaron contra el gobierno democrático del frente popular para imponer a sangre y fuego una dictadura militar. Ningún gobierno “progresista” frenará al fascismo, más bien lo alimentará al continuar incidiendo en el empobrecimiento de la clase obrera.

La clase obrera sólo tiene una salida: acabar con el capitalismo. Para ello es esencial fortalecer la organización del Partido revolucionario. Esta fuerza no vendrá nunca de los resultados electorales sino de la clase obrera en lucha, en movimiento contra el capitalismo y su Estado, dirigidos por su parte más avanzada en términos de conciencia de clase, más resuelta, su vanguardia organizada en el Partido Leninista.

 

¡ORGANÍZATE Y FORTALECE EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español