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Asesinato de Gadafi

La muerte de Gadafi ha vulnerado todos los códigos de la ética y de la política, legales y pensables, que rigen o que pudieran gobernar el concierto internacional de las naciones. Los imperialistas, y junto a ellos sus acólitos de toda laya, han celebrado frenética e impúdicamente un asesinato que ratifica la irracionalidad del sistema capitalista mundial. ¿Dónde queda el derecho internacional convenido en Ginebra que especifica que “los prisioneros de guerra deberán ser protegidos en todo tiempo, especialmente contra todo acto de violencia o de intimidación, contra los insultos y la curiosidad pública” ?.

 Para los imperios no existe más ley que sus intereses. Por eso, una vez más, el imperialismo ha dado muestra de que no está dispuesto a permitir la existencia de pueblos que eligen un destino distinto al de someterse bajo su férula. Por enésima vez, la burguesía internacional nos vuelve a decir que está en crisis económica pero no está muerta. Y lanza un mensaje de guerra para quienes osen desde las reformas y las traiciones, cultivar falsas esperanzas acerca de un mundo ideal en el escenario del modo de producción burgués, porque la única ley que impera inamovible es que mientras exista el capitalismo habrá guerras, muertes indiscriminadas, asesinatos de inocentes civiles, miseria, degradación cultural y siempre en nombre de la sacrosanta propiedad privada.

 

 

A juicio del PCOE este crimen constituye el ejemplo tangible que viene a confirmar que el capitalismo no encuentra otra salida a su profunda crisis más que la guerra. Si bien los burgueses son conscientes del peligro que correrían en una conflagración universal abierta de perecer definitivamente, persisten en guerras estratégicas y económicas localizadas para ir poco a poco minando a sus enemigos, a la vez que instituyen un nuevo reparto del mercado internacional que frene el avance de los países emergentes.

 El PCOE condena el asesinato de Gadafi pues cercena la voluntad del pueblo libio. Asi mismo, el PCOE hace copartícipe del mismo al gobierno español y a los partidos que, escudándose en organismos supranacionales pro-imperialistas, elevan a la categoría de “democrática” la injerencia en países soberanos y la imposición por la fuerza de regímenes títeres de acuerdo con sus intereses.

 ¡ ABAJO EL IMPERIALISMO !

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

 




La democracia burguesa: los reaccionarios y oportunistas parasitan y engañan; la oligarquía financia y gana

En los días que corren vemos a los aspirantes a seguir saqueando y traicionando al pueblo trabajador hablándonos de democracia y explicándonos aquello que supuestamente harán, si son elegidos, durante la legislatura. Ningún crédito debería dar el Pueblo a esas palabras, pues cuando sean elegidos harán lo que han hecho siempre: servir a la burguesía. Para comprobarlo, baste echar la vista a 2008 y comprobar que en ningún programa electoral se hablaba de asuntos como el pensionazo, quitar el cheque-bebé, depreciar los salarios de funcionarios y obreros, recortar en jubilaciones, sanidad, educación, privatizar aeropuertos o Loterías, acabar con la contratación indefinida, abaratar el despido, incrementar todavía más la represión a los trabajadores, etc…, a la par que tampoco se hablaba de llenar los bolsillos de banqueros, empresarios y de aquéllos que traicionan a los trabajadores y firman lo que les echen, es decir, las cúpulas de CCOO y UGT.

 

 En el análisis que efectuábamos sobre las elecciones del 22 de Mayo decíamos “Como estaba previsto, el PP ha barrido en las urnas. En la democracia burguesa existe poco margen para los fenómenos mágicos y menos aún para las sorpresas. Todo se ha enmarcado en la lógica capitalista, los votos registrados, los deslizamientos de un lado para otro, incluidos los que iban a IU o fuera de esta agrupación pequeño burguesa; todo se ha repetido durante la historia de la presente democracia numerosas veces. Por esta razón, nosotros no caeremos en la trampa de explicar las razones de los pequeños cambios habidos en los fallos o en las virtudes dados durante la campaña electoral u otras excusas tradicionales”. Leyendo el sábado día 15 de octubre el diario de extrema derecha El Mundo, periódico cuyos dueños son la oligarquía italiana, en su página 9 un artículo de Agustín Yanel titulado “Un banco da 1,6 millones a IU porque prevé que subirá mucho” se corrobora que en la democracia burguesa todo está repartido y se conoce el resultado a priori, gana el que paga y el que paga es la banca y los empresarios, siendo los partidos burgueses meros títeres de éstos que aspiran a vivir de las prebendas conseguidas en el ejercicio de oprimir y expoliar a los trabajadores sirviendo a los intereses de sus mecenas burgueses. El citado artículo señala “Izquierda Unida ha obtenido un crédito de 1,6 millones de euros para su campaña electoral sin apenas tener que insistir – casi el doble que en las elecciones de 2008-, porque el banco que se lo ha concedido está convencido de que va a incrementar considerablemente sus votos y escaños. Aquel año tuvieron que pelear mucho hasta lograr 900.000 euros que invirtieron en la campaña, porque la entidad bancaria preveía un mal resultado (…) todos los partidos saben que los bancos son los que mejores datos manejan sobre sus posibilidades en las elecciones, porque estudian al milímetro sus expectativas antes de prestarles dinero. Por eso, la dirección de IU han recibido con satisfacción la concesión de este crédito, que se suma al incremento de votos y escaños que les vienen dando todas las encuestas”.

 Unido a esto, la farsa electoral del 20 de noviembre vendrá caracterizada porque se obliga a las fuerzas políticas extraparlamentarias a la consecución de avales – firmas de personas plenamente identificadas por el estado- para poderse presentar a los comicios justificando esta medida “a fin de salir al paso de prácticas no admisibles desde la perspectiva de la seriedad del procedimiento electoral”[1]. Curiosamente esta reforma se hace coincidiendo con un momento de crisis brutal del sistema. Es la forma que el sistema tiene de impedir que cualquier voz que no rinda pleitesía al capitalismo se cuele en el Parlamento y de poseer información de aquéllos que apoyan a dichas candidaturas.

 Estos dos hechos nos ilustran que, por un lado, en la democracia burguesa el resultado vendrá determinado por cómo distribuyan el dinero los bancos en forma de inversión – préstamos – entre los distintos partidos burgueses que atenderán a la defensa de los intereses de la clase capitalista. En la democracia de banqueros y empresarios, éstos ponen un abanico de partidos políticos que defienden los intereses de los primeros así como el sistema capitalista de producción. Todos son iguales, por mucho que quieran diferenciarse, porque todos parten de lo mismo – dinero entregado por los capitalistas y aceptación de la ideología burguesa- y aspiran a lo mismo – obtener prebendas haciendo de gestores políticos del capital, o lo que es lo mismo, masacrando al pueblo trabajador para engordar las arcas de sus benefactores. Por otro lado, la reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General no es más que una forma de represión política a las fuerzas de la izquierda extraparlamentaria de tal modo que, por un lado, se le cierre la posibilidad de acceder al Parlamento y, por otro, el hacer el estado listas negras con la información personal de aquellos que avalen con su firma candidaturas anticapitalistas y tener la posibilidad así, en un futuro inmediato, de ejercer acciones de represión sobre éstos, vislumbrándose el escenario de represión que los capitalistas impondrán al Pueblo al que le recortarán absolutamente todo, empezando por las cada vez más escasas libertades políticas. Y esto es así porque el discurso y la acción del próximo gobierno ya está dictada, independientemente de quién sea el que gobierne, y ésta política seguirá el patrón de lo acontecido tras las elecciones catalanas o las castellano-machegas: La situación del país es aún peor de lo que se pensaba y habrá que tomar medidas traumáticas para no ir al abismo – privatización de educación, sanidad, recortes y bajadas de salarios, despido libre y gratuito, bajadas de pensiones, ataque a los comités de empresa y a los instrumentos sindicales de los trabajadores, y para que nadie ose oponerse a todo ello, represión política y sindical y ahí debe circunscribirse esta reforma de la LOREG. “No hay Estado, ni siquiera el más democrático, cuya Constitución no ofrezca algún escape o reserva que permita a la burguesía lanzar las tropas contra los obreros, declarar el estado de guerra, etc., ‘en caso realteración del orden’; en realidad, en caso de que la clase explotada ‘altere’ su situación de esclava e intente hacer algo que no sea propio de esclavos”[2] y en el caso del Estado español y su democracia – componenda hecha por los fascistas y los renegados y traidores a los trabajadores y a los mejores hijos de este país que dieron sus vidas luchando contra la tiranía fascista, tan burguesa y capitalista como esta democracia – es conocido por todos que no ha escatimado nunca esfuerzos en machacar y reprimir a los trabajadores imponiéndoles un régimen militar – baste mirar a lo acontecido el año pasado en los aeropuertos – o a tiros y, ni tan siquiera necesidad de acudir a esos escapes o recovecos, sino haciéndolo al margen de ellos,“desde sus cloacas”[3] y que los fascistas con pedigrí del estado español, grandes “demócratas” por otro lado según la prensa y los medios de comunicación del capital – de los que son columnistas por supuesto. Uno de los “méritos” de esta democracia española es que el que se acostó siendo franquista se levantó a la mañana siguiente siendo “un gran demócrata” y sujetos como Ussía o Fraga son un ejemplo ilustrativo, aunque paseando por la cúpula militar, la Judicatura o el Parlamento se pueden extraer muchísimos ejemplos más.

 Por muchas palabras que los partidos burgueses, financiados por el estado y por los capitalistas, cacareen en la campaña electoral que se iniciará el próximo 3 de noviembre, a las clases populares y, fundamentalmente, a la clase obrera la democracia burguesa no sólo no le vale absolutamente para nada sino que es fuente de sus males. La historia ha puesto en el bando de los renegados a aquéllos que hablaban desde la orilla del eurocomunismo y del oportunismo señalando que se podía avanzar hacia el socialismo mediante la progresiva profundización reformista en el seno de la democracia burguesa, los acontecimientos han demostrado cómo engañaban y, también, la historia nos ha mostrado como esos mismos no han dudado en colocarse la chaqueta socialdemócrata participando en gobiernos de la burguesía o rompiendo lanzas en los medios del Capital a favor de la socialdemocracia y sus posiciones imperialistas, baste escuchar al traidor Santiago Carrillo.

 En estos instantes que estamos viviendo, donde aquellos que quieren pasar como amigos pero que son enemigos declarados de los pobres y los trabajadores y tan siervos, tan capitalistas y tan financiados por los explotadores como los reaccionarios, nos hablan desde foros, que crean y dirigen los capitalistas, sobre que “Al socialismo o casi al socialismo se puede llegar con la Constitución, ya que los artículos del 128 al 131 hablan de la planificación de la economía, del acceso de los trabajadores a los medios de producción, de que el Estado puede tener una banca pública y nacionalizar empresas”[4], algo que hace Cayo Lara engañando al pueblo y omitiéndole que la constitución de 1978 – reforma de las Siete Leyes Fundamentales del Movimiento Franquista – en su artículo 38 consagra al capitalismo como sistema económico otorgándole al Ejército – Poderes Públicos – la obligación de intervenir si se atenta contra él, siendo de hecho un peón burgués más en contra de los trabajadores. Ante esto, que es ya muy antiguo, conviene recordar que “es comprensible que la burguesía califique de ‘libres’, ‘igualitarias’, ‘democráticas’ y ‘populares’ las elecciones que se realizan bajo ese régimen, puesto que tales términos le sirven para ocultar la verdad, para ocultar que la propiedad sobre los medios de producción y el poder político quedarán en manos de los explotadores y que, por consiguiente, la enorme mayoría de la población no puede hablar siquiera de la auténtica libertad, de la verdadera igualdad para los explotados. A la burguesía le conviene y necesita ocultar al pueblo el carácter burgués de la democracia de estos tiempos, presentarla como democracia en general o ‘democracia pura’ (…) Hablar de democracia pura, de democracia en general, de igualdad, de libertad, de derechos de todo el pueblo, en momentos en que los obreros y todos los trabajadores, harapientos y extenuados, pasan hambre y miseria, no sólo por la esclavitud asalariada del capitalismo, sino también por los cuatro años de la guerra de rapiña, mientras los capitalistas y los especuladores siguen siendo dueños de la “propiedad” robada y del aparato “existente” del poder estatal, significa burlarse de los trabajadores y explotados ”[5]. Está claro que el que paga manda y que siempre hay quien carece de principios, y de vergüenza, para prestarse a los capitalistas como instrumento para engañar al Pueblo oprimido con tal de obtener migajas que les permitan subsistir con algunos privilegios a costa de perpetuar a los explotadores y el sufrimiento y las miserables condiciones de vida de la mayoría, siendo eso IU-PCE, burla y traición a los trabajadores.

 También conviene recordar en este momento – donde las palabras rimbombantes van a aflorar tanto como la hipocresía de aquellos que las emitan – en el que la superestructura burguesa nos pretende mostrar que todo está, falazmente, en manos del Pueblo y dónde algunos que se denominan marxistas-leninistas y revolucionarios por su práctica confunden el paso y las prioridades, el objetivo por el que las fuerzas del marxismo-leninismo, o lo que es lo mismo la consciencia del proletariado, deben luchar “La burguesía se ve obligada a recurrir a la hipocresía y denominar ‘poder de todo el pueblo’ o democracia general, o democracia pura (burguesa), a la república democrática, al régimen que en realidad impone a las masas trabajadoras la dictadura de los explotadores, la dictadura de la burguesía (…) Pero los marxistas, los comunistas la desmienten y expresan a los obreros y masas trabajadoras, sin ambages, toda la verdad: en la práctica la república democrática, la Asamblea Constituyente, las elecciones populares, etc., significan la dictadura de la burguesía, y para que el trabajo se libere del yugo del capital no hay otro camino que sustituir esa dictadura por la dictadura del proletariado, única forma de gobierno que podrá emancipar a la humanidad de la esclavitud que le impone el capital, de las mentiras, falsedades e hipocresías de la democracia burguesa que rige para los ricos y brindar democracia para los pobres, es decir, lograr que los obreros y campesinos pobres tengan verdadero acceso a los beneficios que otorga la democracia, mientras que ahora (incluso en la república burguesa más democrática) la enorme mayoría de los trabajadores no puede en la práctica disfrutar de semejantes beneficios ”[6]. Nuestro objetivo es conseguir que las clases populares, dirigida por la clase obrera, se emancipen y liberen de las cadenas capitalistas y ello sólo es posible volcándose los marxistas-leninistas en la construcción de instrumentos de poder popular; ya sea en las fábricas y centros de trabajo – unión de los comités de Empresa y Delegados – como en los pueblos y en las ciudades – Asambleas Populares donde la unión de todas ellas constituyan en Frente Único del Pueblo. Instrumentos de lucha contra el capitalismo hoy, instrumentos de intervención política y social de los explotados hoy, pero a la par embriones de los órganos de Poder Popular de la sociedad futura, de la dictadura de los explotados contra los explotadores, que únicamente puede acabar con esta barbarie capitalista que somete y asesina socialmente a millones y millones de obreros, pequeños campesinos, artesanos, y que nos niega tener un presente y un futuro. “Porque no hay otro medio que la dictadura de la clase oprimida para salir de una sociedad en la que una clase impone su yugo a otra. Porque el proletariado es la única clase capaz de vencer a la burguesía y derribarla, es la única clase que el capitalismo ha unido y ha ‘adiestrado’, y está en condiciones de hacerse seguir, o, por lo menos de ‘neutralizar’ a esa masa de trabajadores vacilantes que viven como pequeñoburgueses. Porque los bondadosos pequeñoburgueses y filisteos son los únicos que pueden soñar esas fantasías con las que engañan a sí mismos y a los obreros: que es posible derribar el yugo del capital sin pasar por una larga y difícil etapa de lucha para aplastar la resistencia de los explotadores (…) el único medio de desbrozar el camino que conduce al socialismo es el de sustituir el Estado burgués, así sea la república burguesa más democrática, por un Estado del tipo de la Comuna de París (sobre el cual Marx tanto habló y que Scheidemann y Kautsky desfiguraron y traicionaron), o por un Estado como el de los soviets. La dictadura del proletariado librará a la humanidad del yugo del capital y de las guerras”[7] . Esta debería ser la primera prioridad de los marxista-leninistas, centrar todas nuestras energías – limitadas y dispersas hoy – en la consecución de nuestro objetivo, de nuestra razón de ser, llevar a los explotados a liberarse de las cadenas y conducir a la humanidad a caminar por la senda del socialismo como paso previo al comunismo, o lo que es lo mismo, a la conquista de mayores cotas de justicia y la libertad y a la aniquilación revolucionaria de la explotación del hombre por el hombre, de las clases sociales y, consecuentemente, de la violencia. En ese sublime objetivo debemos centrarnos, el trabajar consecuentemente por ello forjará a los comunistas presentes y futuros y dicho proceso servirá para soldar la necesaria y vital unidad de los comunistas. Ese debe ser nuestro deber y entendemos que ahí debemos centrar nuestros esfuerzos sin quemar energías necesarias para esto en hitos impuestos por la burguesía y que, como estamos comprobando, le fortalece a ella y desgasta en el arduo y duro trabajo de la Revolución. Por ello, el momento actual, donde la democracia burguesa con rasgos cada vez más fascistas está en proceso de ebullición para pasar a la reacción política y al fascismo – “ La superestructura política que dirige la nueva economía, el capitalismo monopolista … es el viraje decisivo a partir de la democracia hacia la reacción política”[8], es el momento de acudir a la clase, de dejarnos todas nuestras energías en el desarrollo y la construcción de órganos revolucionarios de poder popular – órganos ya creados por la clase trabajadora – y no malgastar energías y recursos que no se tienen, y que se detraen del objetivo fundamental – en este circo electoral dirigido por los explotadores y usureros. Salvo que el fin de esos supuestos marxistas-leninistas sea el afirmar que han conseguido presentar una candidatura en determinados lugares del estado, con lo que se estarían equivocando de fin.

 El Partido Comunista Obrero Español tiene claro, a tenor del desarrollo organizativo y político actual de nuestra clase y de los Partidos Marxista-Leninistas, que todos los esfuerzos y todos los recursos tienen que empeñarse en la organización de la clase trabajadora para la consecución del Socialismo y de la Dictadura del Proletariado. Sobretodo en este momento donde la represión a todos los niveles y la agresión contra los trabajadores se va a acrecentar a partir del 20 de Noviembre pues conocemos que “el partido dominante de una democracia burguesa sólo cede la defensa de la minoría a otro partido burgués, mientras que al proletariado, en todo problema serio, profundo y fundamental, en lugar de ’defensa de la minoría’ recibe la ley marcial, o los de guerra o progroms. Cuanto más desarrollada está la democracia, tanto más cerca se encuentra toda divergencia política profunda, peligrosa para la burguesía, del progrom o de la guerra civil”[9]. Con lo dicho esperamos no se nos ubique en que estamos en contra de que el Partido, u otros Partidos Marxista-Leninistas, se presenten a unas elecciones, pero consideramos que el actual no es el momento de quemarse en esa tarea sino en la de hacer que la clase se fortalezca organizativamente y, como nosotros somos parte de la clase, en ese proceso fortalecernos los comunistas y ser reconocidos por la clase como su partido; y a día de hoy consideramos importante mirar a Grecia y aprender de las experiencias de los camaradas del KKE tanto en claridad de objetivo, en prioridades y en claridad de tácticas y en la necesidad vital del trabajo con las masas así como en sus resultados: “En lugar de la unión familiar de las direcciones con las formaciones y partidos oportunistas y la socialdemocracia en el nombre de la “unidad de la izquierda”, de la que el movimiento comunista ha sufrido tanto en el pasado, la principal tarea hoy para los PPCC es la liberación masiva de la clase obrera y las fuerzas populares de la influencia de los partidos burgueses, tanto socialdemócratas como liberales. Sobre esta base, las condiciones previas para la concentración de fuerzas para la alianza social en Grecia se creará por medio de la unión de fuerzas en un frente común de acción de las organizaciones del Frente Militante de Todos los Trabajadores (PAME), la Unión Militante de Agricultores (PASY), la Unión Nacional Antimonopolista de Autónomos y Pequeños comerciantes (PASEVE), la Federación de Mujeres Griegas (OGE) y el Frente Militante de Estudiantes (MAS). Es esta acción común la que determinará con qué rapidez tendremos una alianza socio-política de las fuerzas antiomonopolistas y antiimperialistas plenamente formada a nivel político. En cualquier caso, los comunistas no pueden construir nada sin un trabajo persistente entre las masas, guiado constantemente por la meta estratégica del socialismo y por la alianza que les llevará allí, por el fortalecimiento del partido, que es el líder irreemplazable de la clase obrera. (…)Ésta es la línea política que el KKE ha seguido desde la salida de las fuerzas oportunistas en 1990, y se ha demostrado que el KKE no sólo no se ha “aislado de las masas”, como algunos habían esperado, sino que ha fortalecido sus vínculos con la clase obrera y las masas populares. Esto se ve en las movilizaciones de masas y las huelgas en las que los comunistas han estado a la vanguardia. También se ve en los resultados electorales, que no son el indicador más importante para los comunistas, pero sí uno de muchos” [10] . Por todo ello, ante el 20 de Noviembre, el Partido Comunista Obrero Español pide a los trabajadores que no participen en esta farsa dirigida por la burguesía y actúen consecuentemente no dándole legitimidad a dicho proceso no yendo a votar y absteniéndose. ¡ABSTENCIÓN Y CONSTRUCCION DE ORGANOS DEMOCRÁTICOS Y OBREROS QUE ACABEN CON EL CAPITALISMO, CON SUS GUERRAS Y QUE PERMITAN A LOS TRABAJADORES CONOCER REALMENTE QUÉ ES LA DEMOCRACIA Y QUE LES PROPORCIONA!”

 

F.J. Barjas.

Secretario General del Partido Comunista Obrero Español

 

 

 

[1]: Boletín Oficial del Estado de 29 de enero de 2011. Sec I Pág 9.506

[2]: Lenin: La Revolución Proletaria y el Renegado Kautsky. Obras Completas, Tomo XXVIII, pág 242, Ed. Política, La Habana, 1964.

[3]: Alfonso Ussía: “Vanidad”. Diario La Razón, 9 de noviembre de 2010.http://www.larazon.es/noticia/4957-vanidad

[4]: “Al socialismo se puede llegar con la Constitución española”. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=137445

[5]: Lenin: “Democracia” y Dictadura. Obras Completas, Tomo XXVIII, pág 367, Ed. Política, La Habana, 1964.

[6]: Íbidem, pag 368.

[7]: Íbidem, pág 370-371

[8]: Lenin: Una caricatura del Marxismo. Obras Completas, Tomo XXIII, pág 44.

[9]: Lenin: La Revolución Proletaria y el Renegado Kautsky. Obras Completas, Tomo XXVIII, pág 243, Ed. Política, La Habana, 1964.

[10]: Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del KKE: ¿Estrategia para la “corrección” o para el derrocamiento del sistema? https://www.pcoe.net/index.php?option=com_flexicontent&view=items&cid=80:analisis&id=286:iestrategia-para-la-correccion-o-para-el-derrocamiento-del-sistema




El oportunismo versión crisis

Como era de esperar, poco a poco los hechos van dejando el camino expedito a la razón, en medio de despropósitos y de estruendosas manifestaciones que, muy lejos de ser objeto de la reflexión, es producto de las circunstancias que nos rodean. Muchos de los que hoy hablan de revolución lo hacen empujados por la necesidad de no verse desfasados. La causa fundamental de sus renovados criterios revolucionarios es acientífica porque sus razonamientos no están cimentados en principios ni por supuesto conectan con las leyes que rigen en el materialismo histórico. Sólo están acicateados por las influencias del momento extraordinario que vivimos, “evolucionan” a destiempo espoleados por los golpes recibidos, del mismo modo que se agitan las inconsistentes ideas pequeñoburguesas que inundan a todo el país: IU, 15M, etc. Y es que uno no se acuesta reformista y se levanta revolucionario. La verborreapseudo revolucionariatiene como cualquier fenómeno de la mente inconexo con la realidad un comienzo y un final, de acuerdo con las condiciones que lo determina.

Para ser objetivos hay que afirmar sin ningún género de cortapisas que los partidos de izquierda iban rezagados al principio de la crisis. Se puede comprobar su anacronía con tan sólo lanzar una leve mirada retrospectiva. Hace cuatro años numerosos grupos sostenían criterios diferenciados respecto las posiciones que mantienen en la actualidad. Se criminalizó al neoliberalismo que para ellos constituía la causa primaria de las crueldadesdel sistema, cuya tesis ha sido el fundamento y el sostén de los foros sociales internacionales, expresión suprema del reformismo más moderno. Al cabo de cuatro años de crisis, hasta el PCE quiere “arremeter” contra el capitalismo y se inventa frentes sociales, que no salen del papel pero que expelen el hedor oportunista de unas elecciones en marcha. Otros, por fin, han abandonado su apuesta por los trasnochados Frentes de Izquierda, así como también parece que han dejado de lado a la Republica Popular para ir directamente hacia el Socialismo, al mismo tiempo que por enésima vez han retocado su táctica de masas. Por último, las llamadas “alternativas” en el movimiento obrero al sindicalismo traidor impulsadas también por la gravedad de la crisis, piden su protagonismo pero hacen ostensión de las flaquezas mentales y físicas que son sus señas de identidad.

 ¿Qué ha sucedido? Ha sucedido que la crisis ha vapuleado a organizaciones y alternativas falsarias y les ha obligado a sacar la cabeza a flote para no morir asfixiados. La nueva profesión revolucionaria es totalmente oportunista pues no viene dada por el examen de las estructuras capitalistas en la etapa histórica que vivimos sino que es consecuencia de una circunstancia muy especial: ”la problemática actual del sistema capitalista, sumido en una crisis estructural, por lo cual la disyuntiva entre reforma y revolución está más viva que nunca: o se está del lado del reformismo y por tanto del capitalismo o se está del lado de la revolución y, consecuentemente, por la construcción del socialismo. El capitalismo, como podemos observar, es cada vez más extremo, en su imperiosa necesidad por salir de la crisis, sufriendo la clase trabajadora las consecuencias, siendo, por tanto, la única salida beneficiosa para los trabajadores la salida clasista a la crisis: una salida que sea socialista”.

 ¿Significa entonces, que si el capitalismo fuese capaz de superar la presente crisis y las clases trabajadoras retrocediesen hacia el año 2002-2003 habría que recuperar la tesis del paso previo, es decir, primero Republica Democrática y luego Socialismo?

 Pero si el texto anterior corresponde a las palabras emitidas por un Partido Comunista que se precia de revolucionario, las del PCE no les va a la zaga: “Frente a quienes plantean la salida de la crisis en función de la recuperación del beneficio empresarial, desde el PCE valoraremos los resultados de la política del Gobierno en función de la creación de empleo y del avance en los derechos sociales y laborales.

Desde el PCE planteamos la necesidad de conseguir la máxima Unidad Social y Política en torno a una Alternativa Social Anticapitalista…”

 La indigencia teórico-práctica arrincona a los nuevos revolucionarios; en ambos casos la apuesta por el socialismo no sigue el discurso marxista, se parte del efecto del fenómeno pero no de la causa. La crisis exacerba las contradicciones en el sistema capitalista pero un partido comunista no adquiere su conciencia revolucionaria por la agudización de la luchas de clases. El papel del partido es explicar en estos momentos cómo las inferencias extremas de la crisis les da la razón en cuanto a su programa revolucionario ya constituido. Un partido Comunista que quiere ser la vanguardia del proletariado no puede improvisar (algo que es distinto a la adecuación). Se actualiza en el instante en que los estudios de la realidad objetiva proporciona los datos suficientes para avanzar o modificar el rumbo; en cambio, se improvisa cuando los acontecimientos van por delante. Entonces, el cambio de rumbo se verifica, no a través de un análisis científico, sino obligado por las circunstancias. Por esa razón ambos postulados se generan sobre bases falsas.

 Hace años ya que el PCOE criticaa quienes mantienen en sus idearios desde falsas proposiciones “revolucionarias” la revolución procesal, pues las etapas intermedias para llegar al socialismo hace tiempo que no encontraban el sustrato económico-político que le corresponde.

 Nuestro Partido advirtió que el desarrollo de las fuerzas productivas de nuestro país, junto con el proceso democrático burgués llevado a cabo por el capital monopolista, obligaba a los comunistas a reconsiderar posiciones que eran reflejos de la decadencia del llamado Movimiento Comunista Internacional y, en consecuencia con nuestras conclusiones, invitábamos a todos los partidos a superar el periodo de confusión teórica que les atenazaba con el propósito de adoptar medidas prácticas en consonancia a los objetivos que había que perseguir. Nos referíamos a la unidad de acción para la construcción del Frente Único del Pueblo, bajo la dirección de las Asambleas de Comités y Delegados de empresas, en la que veíamos y continuamos viendo órganos embrionarios de poder para la lucha por el socialismo.

 Los hechos posteriores vienen a darnos la razón. Todas las calles, avenidas y carreteras nos llevan a ese lugar. ¡Cuánto tiempo perdido! A día de hoy, el núcleo que debíamos haber construido entre todos se habría desarrollado al calor de la crisis y probablemente las cosas serían muy diferentes.

¿Acaso estamos delirando? ¿Por qué, entonces ahora, cuanto dijimos en aquel momento y ratificamos en éste, lo hacen suyo como una idea originaria? ASÍ SE ESCRIBE LA HISTORIA.




A bayoneta calada

CC.OO. y UGThan declarado la guerra al gobierno del PSOE y al PP, por haber vulnerado al unísono el sagrado consenso constitucional. No están de acuerdo ni con la forma ni con el contenido, es decir, que se actúe precipitadamente, que sea el Parlamento el que tramite y decida, sin consultar al pueblo en referendo, y menos todavía les gustan que se reforme el articulo 135, porque va a significar mayor empobrecimiento de las clases trabajadoras: “con la reforma constitucional , todo lo que trabaje el pueblo será para pagar la deuda pública” dice Cándido Méndez, y contra ello han salido a la calle a bayoneta calada, lo triste es que se equivocaron de dirección, se adentraron en terreno popular y las bayonetas disparan y traspasan a los trabajadores.

 

 Las manifestaciones y concentraciones del día 7 de septiembre quedarán en la historia como referencia ineludible en todos los análisis históricos, de cual fue el momento culminante de la crisis de los sindicatos españoles. CC.OO. y UGT cuentan con unos 250 mil delegados, que por lo visto no se enteraron de la convocatoria. Los protagonistas supremos de las inaccesibles cúpulas de ambas centrales se enorgullecen de haber congregado “decenas de miles de manifestantes”. Por ejemplo, en las ocho provincias andaluzas, según CC.OO. salieron a las calles unas 6000 personas, concretamente en Sevilla a cuya concentración asistieron los máximos responsables regionales de ambos sindicatos solo asistieron mil personas. En esta última “el secretario general de CCOO de Sevilla, Alfonso Vidán, ha mostrado el agradecimiento del sindicato a las 22 organizaciones sociales que han prestado su apoyo a CCOO y UGT, además de PA e IU” –fuentes CC.OO.-

 Está claro que ni los mismos convocantes acuden a sus llamadas y como siempre, un conglomerado de siglas sin representación alguna, y otras que siempre estarán dispuestas para salir en las fotos en jornadas de precampaña electoral, se hunden también alcoparticipar en la traición de los sindicatos.

 Antes de que el gobierno diese a conocer a la opinión pública su idea de reformar la constitución, los sindicatos tenían programado salir a la calle, les faltaba el motivo. Y no encontraban una causa que justificara sus protestas, porque ellos son la causa de que el gobierno, hasta aquí, haya arreciado las políticas antiobrera de manera incontenible. Sucediera lo que sucediera, cualquier cosa les habría servido a los sindicatos para salir a la desesperada a las calles. Han sido tantos acontecimientos penosos los que han acaecido sin su oposición; es tan grave la connivencia de ambos sindicatos con el gobierno en la guerra contra las clases populares, que unidos al éxito de las manifestaciones del fenómeno 15M, en las que las masas denuncian dichas prácticas sindicales, que les obligaban sin mas remedio a salir a las calles si no querían firmar sus propias actas de defunción. CC.OO. UGT se han agarrado a un palo ardiendo, con tan mala fortuna que se han quemado hasta los tuétanos.

 ¿Qué han defendido CC.OO. UGT, IU etc. en las concentraciones y manifestaciones del día 7 de septiembre? El sacramento de la Constitución. Pero, no está en juego tal o cual artículo de la constitución. Sin haberse llevado a afecto, los grandes partidos han hecho lo que han querido en nombre de la sacrosanta Constitución que es la expresión genuina del capitalismo, causante de todas las desdichas. Los reformistas al denunciar la reforma estaban defendiendo expresamente la legalidad constitucional, que en su artículo 38 dice textualmente:

Artículo 38.

Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación.

Todo cuanto está sucediendo en Europa y en el mundo capitalista se halla legalizado por dicho artículo. Pero además, la Constitución que defienden los sindicatos, santifica las armas con las que el fascismo instituyó su poder: la corona, la bandera, el ejército, el himno y un largo etc.

 Esta claro que una vez más, los reformistas sindicales y políticos cumplen con la misión que se han encomendado, la de preservar el sistema capitalista español contra cualquier intento de impugnarlo y cada vez que el pueblo y las circunstancias comienzan a cuestionar la validez de dicho sistema salen en su defensa. Cada día son mas las voces que gritan contra la monarquía, que no quieren su bandera, que es necesario otro sistema, porque lo que está en juego no es reforma si o no, sino el sistema burgués (legalizado en la constitución) o cambio de sistema. En una palabra cuando los caminos naturales nos conducen a la lucha contra la Constitución y todo lo que representa, los vendidos, los traidores, los tránsfugas, todos los enemigos de la clase obrera desde fuera y desde el interior de sus filas, se unen con vínculos afectivos e indisolubles para defender sus bien ganadas 30 monedas de plata.

 Se debe defender un referendo para frenar y contrariar los planes de la derecha y para que sirva de tribuna del pueblo su período de campaña, en donde la izquierda revolucionaria tenga opción de concienciar a los trabajadores de lo que realmente es y significa la Constitución. Pero ese no es el caso de los dirigentes sindicales y políticos que han convocado y apoyado las manifestaciones y concentraciones contra la reforma y lo prueba su encendida crítica al PP y PSOE de haber roto el pacto constitucional. Y nunca, de ninguna de las maneras existirán excusas para desviar la atención de los verdaderos problemas del pueblo. Jamás podremos consentir que se tergiversen intencionadamente los objetivos consecuentes para malformar la conciencia de un pueblo harto de sufrir las consecuencias del capitalismo y de sus leyes.

 Estamos en plena base de preparación teórica y práctica para generar conciencia de clases para luchar contra la Constitución capitalista y contra el capitalismo y si los sindicatos y determinados partidos se anteponen, deben pagar las consecuencias de su traición.

 

CONTRA LA CONSTITUCIÓN

CONTRA EL CAPITALISMO

 POR UN FRENTE UNICO DEL PUEBLO 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Comunicado del Partido Comunista Obrero Español acerca de la nueva agresión imperialista contra Libia

El imperialismo está a punto de consumar una nueva invasión militar en África. La agresión contra el pueblo libio por parte de la OTAN bajo la cobertura y el silencio de las Naciones Unidas, expresa con nitidez la catadura moral del capitalismo.

Los continuados bombardeos en los últimos meses contra la población civil libia, la utilización de mercenarios entrenados para perpetrar gravísimas fechorías y la sistemática práctica de torturas contra los detenidos, advierten de los valores morales de tan “civilizado” sistema político.  

 

La agresión a Libia y a su gobierno por parte de los países de la OTAN, además de un acto de tremenda cobardía, muestra la falta de respeto al derecho de independencia de los pueblos por parte del imperialismo, manifiesta su agresividad y lo señala como el primer peligro de todos los pueblos y hombres libres del mundo.

 

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) condena a la OTAN como un instrumento al servicio del pillaje y el asesinato. Asimismo, condenamos a las Naciones Unidas que con su actitud servil a los dictados de los gobiernos imperialistas, están dando muestras de una clara complicidad en la materialización de las fechorías de la OTAN.

Por otra parte, acusamos al estado español por su participación directa en la intervención contra el gobierno y el pueblo libio. Mientras los trabajadores españoles soportamos los recortes en los servicios sociales, el estado inyecta cientos de millones de euros en la agresión militar a Libia.

También merece una reflexión, la actitud de organizaciones reformistas de nuestros país como el PCE, que en un comunicado del día 21 de febrero hablaba con tibieza de la situación en Libia, poniéndose al lado de las instituciones europeas, y posteriormente el 16 de marzo aún hablaba de la defensa de “los procesos que se estaban dando en Libia”.  Otras organizaciones, cercanas a posiciones trotskistas, aún confunden en sus manifiestos a mercenarios con revolucionarios. De igual manera, el movimiento 15 M ha mantenido desde su existencia un silencio cómplice respecto a la participación del estado español y su gobierno en la agresión militar.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) hace un llamamiento a los trabajadores a participar en todos los actos que se organicen para condenar al imperialismo, y propone el camino de la organización contra el capitalismo y la construcción del socialismo como la garantía de la paz y la justicia social para los pueblos.

Comisión de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La esencia violenta del Estado: A dios rogando y con la porra cargando

policitomapuertadelsolA lo largo de esta semana se ha celebrado en Madrid unas Jornadas a las que ha asistido y ha participado el Jefe del Estado Vaticano, el cual fue militante de las Juventudes Hitlerianas y vistió el uniforme del III Reich y, al parecer poco beligerante con los numerosos casos de pedofilia acontecidos en el seno de la Iglesia Catolíca.

 En estas jornadas, el Pueblo de Madrid ha sentido en sus propias carnes la naturaleza violenta y represora de este estado capitalista español que quiere mostrar una faz democrática y avanzada. Periodistas, fotógrafos, adolescentes, etc…, han sido apaleados por la Policía con absoluta impunidad igual que hacían cuando vestían de gris, como se puede apreciar en el vídeo:

 

 http://www.youtube.com/watch?v=vOOqCaaV684&feature=related

 

Un ejemplo del trato que se le ha dispensado a la prensa que no forma parte del oligopolio que controla la información y que pone de manifiesto la calidad de la democracia burguesa hija de la Reforma de las Siete Leyes Fundamentales del franquismo, se aprecia en los siguientes vídeos:  

http://www.youtube.com/watch?v=VFXvEpuwejs&feature=player_embedded

 http://www.youtube.com/watch?v=-Qspo8HYH28&feature=player_embedded

http://www.youtube.com/watch?v=yNE8pah-ZLQ&feature=player_embedded

 Pero esto no es puntual, ni novedoso. Esta democracia burguesa parida por los franquistas y su alianza con el oportunismo más despreciable encarnados en PSOE y PCE fue parido por los “demócratas” provenientes del Franquismo a sangre y fuego, como lo acredita el asesinato de 5 obreros el 3 de marzo de 1976 en Gasteiz, el terrorismo de estado, la ilegalización de organizaciones políticas independentistas y comunistas, el encarcelamiento de activistas políticos fundamentalmente independentistas y comunistas, etc….

 http://www.youtube.com/watch?v=cyErfhr8R-c

 El capitalismo monopolista de estado español es hoy una democracia burguesa bajo el manto de una monarquía constitucional parlamentaria, con un Jefe de Estado puesto a dedo por Franco, producto de un proceso de Transición de una dictadura criminal fascista – financiada y sustentada por la burguesía internacional – al actual régimen, que fue guiado y controlado por las mismas oligarquías con el objetivo de satisfacer la necesidad que tenían de mantener su hegemonía política, asentada en la economía neoliberal y en las instituciones burguesas, legalizadas y bendecidas por una Constitución consensuada con el oportunismo traidor al Pueblo trabajador – PCE y PSOE – en el que se consagra el sistema capitalista de producción en su artículo 38. La gran burguesía, gracias a la traición perpetrada por el PCE y el PSOE que no dudaron en consensuar una Constitución haciendo gala de un servilismo superlativo que otorgaba cierto grado de legitimidad a la reforma realizada por el golpista Estado nacido de la sublevación militar fascista del 18 de julio, podía vanagloriarse puesto que el resultado de la Transición fue la satisfacción de todos los objetivos que se marcó: 

  • Integración en los organismos imperialistas internaciones: OTAN y UE.
  • Implantación de la economía neoliberal ajustando la misma tal y como lo señalan las instituciones imperialistas internacionales ejecutando reconversiones salvajes y privatizaciones.
  • Veneración de la simbología fascista (bandera, Corona, Unidad de España, Iglesia).
  • Mantenimiento del poder político mediante la máscara de la democracia burguesa.
  • Se niega a las naciones el derecho democrático de la autodeterminación.
  • Mantenimiento del control de la maquinaria de poder del Estado: La Judicatura – manteniendo Tribunales de represión política como la Audiencia Nacional – y el Ejército sigue en sus manos, una policía encargada de reprimir a los obreros exclusivamente (antidisturbios), etc…

La banca privada, al igual que durante el franquismo, sigue siendo el núcleo fundamental del poder económico y engarzada con las sociedades industriales que conforman las oligarquías, continúan dirigiendo y planificando la economía desde dentro del país a través del Estado y desde fuera a través de las instituciones imperialistas (FMI, BM, UE, Club Bildelberg y Comisión Trilateral) en las que están integrados. Dirección económica que, como estamos viendo, beneficia a la minoría explotadora y roba y empobrece todavía más al pueblo.

 El Estado capitalista español es un instrumento de represión contra el Pueblo Trabajador en manos de los de siempre, la burguesía. El Pueblo de Madrid ha visto su verdadero rostro, esta democracia burguesa, al igual que el fascismo que la engendró, sólo puede subsistir y mantener los privilegios de una minoría explotadora mediante la violencia. En esta época de imperialismo en la política de la burguesía ibérica se evidencian signos inequívocos de que la cabra – democracia burguesa – tira para el monte – el fascismo que la parió – y ello se visualiza con claridad cuando se escucha hablar a políticos como Bono, Rubalcaba, Basagoiti, Rajoy y demás sicarios del capital. Esta semana los palos han llovido en Madrid, mañana caerán en los trabajadores de una empresa en huelga y, por norma general, en Euskal Herria.

 Se avecinan momentos en el que la represión se acentuará por el creciente descontento social resultado de las injustas políticas capitalistas que, como no puede ser de otra manera, están saqueando al Pueblo. Los herederos de Franco ya están esperando al 20N para arrasar, gracias al gran trabajo, al camino allanado, realizado por el PSOE. Y mientras el paro, los desahucios y los palos arrecian en el estado español los capitalistas hablan de seguir recortando pero no se les ocurre meter un gran tijeretazo en Fuerzas Represivas, en el Ejército, en la supresión de Tribunales Políticos o en las participaciones en guerras imperialistas donde se exterminan a pueblos con el único objetivo de expoliarles y saquearles sus recursos energéticos. Desde el Partido Comunista Obrero Español condenamos toda la represión que ejerce este estado bajo su forma de democracia burguesa y hacemos un llamamiento a la clase obrera y a otras clases populares machacadas por los capitalistas a unirse y a organizarse en Asambleas Populares en los Barrios, Pueblos y ciudades del estado, pues únicamente unidos y organizados podremos avanzar hacia la conquista de la libertad y la democracia para la mayoría trabajadora que sólo pueden venir dadas por la construcción del Socialismo obra que debe ser de todo ese Pueblo Trabajador azotado y maltratado por los capitalistas. 

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Cándido Méndez y Toxo: los rostro del entreguismo y la traición

El pasado jueves 18 de agosto, un día antes del Consejo de Ministros en el que el Gobierno volviese a dictar decretos-ley favorables para la oligarquía financiera y contrarias a las clases populares, los Secretarios Generales de CCOO y de UGT remitieron una carta al Presidente del Gobierno, titulada “La generación del empleo en el centro de la política económica”, en el que nuevamente manifestaban su fidelidad al sistema capitalista y su entreguismo al gran Capital. Una subordinación absoluta a aquellos que están robando y aplastando a la clase trabajadora – la burguesía, a través de su estado del cual viven muy bien tanto Méndez como Toxo por vender a los trabajadores del estado español – que se muestra en las propuestas que le trasladan tanto Toxo como Méndez mediante esa carta.

 

 Insisten en la moderación salarial para contención de los precios

 Los Secretarios Generales de CCOO y UGT en lugar de hacer una reflexión del porqué la situación de la clase trabajadora es tan precaria, señalar a los responsables y exigir políticas conducentes a la defensa de los intereses de los trabajadores, lo que hacen es asumir las tesis del Capital, rendirles pleitesía y comprensión, y hacerles propuestas que redunden en el beneficio de los capitalistas, de tal modo que se perpetúe el dominio de éstos y la explotación y la miseria de la inmensa mayoría del pueblo trabajador.

 Toxo y Méndez señalan que “para mejorar la cuota de mercado nacional e internacional” de la Economía española “es imprescindible conseguir un estricto control de los precios de los bienes y servicios nacionales” y para alcanzar este objetivo es necesario “contar con la colaboración de todos los agentes económicos con influencia en el proceso. Los salarios deben mantener una senda de moderación en su crecimiento como el establecido en el actual AENC con una extensión a un periodo temporal más amplio, pero el esfuerzo será baldío y contraproducente, si no estáacompañado de un compromiso firme de contención de los beneficios empresariales y un esfuerzo adicional de inversión de los excedentes obtenidos para ampliar y mejorar el tejido productivo español”. Esta receta es exactamente la misma que el capitalista Rubalcaba manifestó en semanas anteriores.

 Para los líderes de CCOO y UGT los trabajadores deben colaborar, arrimar todavía más el hombro, para tirar adelante con una economía capitalista que cada día los empobrece más y que los arroja a la indigencia y al Paro. Pero, además, mienten cuando achacan a los salarios, y a la subida de éstos, influencia en la subida de los precios de los bienes haciéndose para ello necesario actuar sobre los salarios moderándolos.

 En el sistema capitalista los medios de producción son propiedad de una minoría, la burguesía; estando la mayoría de la sociedad despojada de ellos. Ello significa que la burguesía no sólo sea la ama y señora de la producción, dirigiendo ésta y determinando qué se produce, cómo, cuanto y en que orden y bajo qué procedimientos, sino que, además, le pertenece el trabajo del obrero así como el producto del proceso de trabajo. Por consiguiente, son los capitalistas los que acuerdan y estipulan los precios, que es la expresión en dinero del valor de la mercancía, tratando de inferir al máximo en la diferencia entre precio y valor con el fin de incrementar sus márgenes de ganancia. Este hecho es reconocido, y conocido, en dicha carta de Toxo y Méndez cuando señalan que “el crecimiento de los precios es muy superior al valor añadido ofrecido por los productores, con la consiguiente contaminación de todo el proceso de determinación de los precios en el resto de los sectores de actividad. Este comportamiento sostenido durante muchos años atrás, supone un lastre importante en la actual situación”.

 Por otro lado, es de sobra conocido que el capitalista paga como salario sólo una parte de la jornada laboral, apropiándose de la mayor parte del fruto del trabajo del obrero. El incremento del salario implica una redistribución del valor entre el capitalista y el obrero, una reducción de la plusvalía que el capitalista le roba al trabajador, pero nunca un incremento del valor de la mercancía que es la cantidad de trabajo socialmente necesario que encierra.

 La inflación no es el resultado de los incrementos salariales sino que es un fenómeno monetario, es la consecuencia de la depreciación del dinero al acrecentarse la masa monetaria. En la economía capitalista el dinero es la medida del valor de las mercancías, es medio de circulación, es medio de atesoramiento, es medio de pago y es dinero mundial. El dinero en circulación, como medida de valor, debiera reflejar el valor existente. Por tanto, en un país la masa monetaria circulante debiera reflejar el valor o riqueza económica de dicho país. Así, pues, si el Producto Nacional Bruto se incrementa y la masa monetaria en circulación aumenta en la misma proporción este incremento de la masa monetaria no sería generador de inflación. Se genera inflación cuando el dinero en circulación se incrementa en una proporción mayor al aumento de la riqueza, por la depreciación del dinero respecto a lo que mesura. Las inyecciones de liquidez, incremento de masa monetaria en circulación, efectuadas por los Bancos Centrales para rescatar a la banca son las generadoras de inflación y no las subidas salariales. Pero en referencia a esto que sí genera inflación, tanto Toxo como Méndez salen en defensa de la banca, los responsables de la crisis, y nos señalan en esta carta que “se debe caminar al lado de una recapitalización rápida del sistema financiero” .

 Toxo y Méndez se alinean con el Capital y engañan y traicionan, conscientemente, a los trabajadores pues son sabedores que el incremento salarial no hace incrementar la inflación. Hemos comprobado como la teoría les refuta y, como no puede ser de otra manera, también los hechos. Antes que estallase la crisis,FUNCAS es su informe de 2007 nos indicaba que “entre 1.998 y 2006 el IPC armonizado del Estado español ha crecido a una tasa media anual del 3,2%” añadía, además, que “los precios en el Estado español han aumentado casi un 10% más que en la zona euro por el aumento de márgenes empresariales”. La OCDE en su informe presentado en el primer semestre de 2006 decía que “La economía española crece desde hace una década a un ritmo claramente superior al de la media de la Unión Europea, pero este prolongado ciclo expansivo no se ha traducido en una paralela reducción de la brecha social. Mientras los beneficios empresariales se multiplicaban -el 73% entre 1999 y 2006-, el salario medio real de los españoles perdió el 4% de su poder adquisitivo en la década que va desde 1995 a 2005. En tiempo de “vacas gordas” los salarios descendieron pero la inflación creció una tasa anual media del 3,2% entre 1998 y 2006, a la par que se multiplicaban los beneficios empresariales. Un estudio realizado por el Gabinete Jurídico Confederal de CCOO en septiembre de 2007 titulado “los salarios en España” señala que “Entre 1995 y 2006 un salario que hubiese crecido al ritmo de la inflación media habría aumentado un 38,6%”.

 Los secretarios generales de CCOO y UGT están en las tesis capitalistas de empequeñecer los salarios para que se incrementen los beneficios empresariales y que parte de éstos sean destinados a invertir en la mejora del sector productivo, de tal forma que esta mejora redunde en la competitividad de las empresas e implique un aumento del empleo. Esto es lo que exactamente señalan cuando afirman, en la citada carta, que “Los salarios deben mantener una senda de moderación en su crecimiento como el establecido en el actual AENC con una extensión a un periodo temporal más amplio, pero el esfuerzo será baldío y contraproducente, si no está acompañado de un compromiso firme de contención de los beneficios empresariales y un esfuerzo adicional de inversión de los excedentes obtenidos para ampliar y mejorar el tejido productivo español”. La realidad también refuta que el incremento de los beneficios empresariales implique que las Empresas movilicen excedentes en inversión para ampliar y mejorar el tejido productivo. Según datos de la Central de Balances del Banco de España, para el conjunto de las empresas no financieras del estado español, desde el año 2006 al año 2009 los dividendos – engorde de las arcas de los accionistas – han pasado desde el 24% (17.481 millones de euros) de su renta empresarial en 2006 al 50% (28.186,5 millones de euros) en 2009, habiéndose retrocedido en un 3% la cifra de impuestos sobre beneficios en el citado periodo y habiendo caído la partida de renta disponible – ese excedente que señalan Toxo y Méndez – desde los 39.565 millones de euros en 2006 a 19.323 millones de euros en 2009. Con esto se demuestra la falsedad del planteamiento de Toxo, Méndez y Rubalcaba.

 Claramente se comprueba como las propuestas de Toxo y Méndez en esta materia van encaminadas a que los capitalistas sean cada vez más ricos a costa de las condiciones de los trabajadores. Para ello no dudan en mentir, a sabiendas, estableciendo relación entre las subidas de salarios y la inflación, y también en justificar retrocesos salariales para que incremente la competitividad de las empresas y sus beneficios y, con ellos, se inviertan los excedentes en ampliar y mejorar el tejido productivo. La realidad nos muestra que a la par que los accionistas ingresan más vía dividendos, incluso con una gran crisis sistémica, destinan menos parte a invertir en ampliar tejido productivo.

 La consecuencia del traicionero diálogo social y de la moderación salarial, abanderada por CCOO y UGT en santa alianza con el gobierno de los capitalistas y la CEOE ha significado para la clase trabajadora un empobrecimiento. Se produce una redistribución de la tarta del PIB y de la renta nacional y la parte que se lleva la burguesía se hace más grande a costa de la mengua de la porción de la clase trabajadora. Así tenemos que el Banco de España, en estudio de 2007, señala que “la remuneración de asalariados representó un 46,6% en 2006 del producto interior bruto (PIB), cuando en el año 2000 rozaba el 50%. La explicación es simple: la remuneración por asalariado avanzó un 3,4% el año pasado, frente al 26,6% que crecieron los beneficios de las sociedades cotizadas en Bolsa”, habiendo caído el salario relativo de los trabajadores un 12 % en el periodo comprendido entre el año 1983 y el 2010.

 Cuando los desahucios y los recortes sociales se multiplican, el desempleo crece y el empobrecimiento de las masas trabajadoras es cada vez mayor los máximos dirigentes de CCOO y UGT piden que se sigan desarrollando esas políticas traicioneras y contrarias a los intereses trabajadoras y que, además, se extiendan “a un periodo temporal más amplio”. Con ello nos muestran su faz traidora y se comprenden las enormes subvenciones y poder que el estado de los capitalistas les otorga, a pesar de no alcanzar ni un 15% de afiliación. Están vendidos al Capital.

 

 Lo que plantean para mejorar la competitividad y el valor añadido y crear empleo.

 Toxo y Méndez expresan que “La política económica del país tiene que estar dirigida en su totalidad a crear empleo”. Para ello, sugieren algunas fórmulas como “La contratación a tiempo parcial puede ser una herramienta para mejorar la creación de empleo” y para los jóvenes nos expresan que “el empeño de generar empleo se debe redoblar para los jóvenes, quienes sufren el paro de forma especialmente intensa. La mejora de sus posibilidades debe estar apoyada en la educación, pero también en la formación específica demandada por el tejido productivo español. Con este propósito, conviene introducir modificaciones para acercar el modelo español al aplicado en otros países más desarrollados donde se combina la formación profesional con las prácticas remuneradas en las empresas”.

 Por consiguiente, comprobamos que las fórmulas que aportan CCOO y UGT para generar empleo son el contrato a tiempo parcial y la formación profesional con prácticas remuneradas para los jóvenes, o lo que es lo mismo, precariedad y temporalidad. Para nada hablan de que en España a la par que se destruye empleo se hacen más de 5 millones y medio de horas extras, como según UGT se hicieron en el año 2010, de las que no se declararon, ni pagaron, el 46% de las mismas, como tampoco se señala que los trabajadores del estado español son los trabajadores de la UE que más horas trabajan anualmente y cuyos salarios están un 20% por debajo, de media, de los de la UE.

 En referencia a la temporalidad y precariedad, un estudio realizado por el Gabinete Jurídico Confederal de CCOO en septiembre de 2007 titulado “los salarios en España” nos manifiesta que “El nivel salarial está muy correlacionado con la precariedad y, en concreto, con la temporalidad en la contratación (…) los niveles salariales más bajos se corresponde con las tasas de temporalidad contractual más altas: hostelería, actividades sociales, comercio, construcción y servicios empresariales. Y a la inversa, los mayores niveles salariales se corresponden con las tasa de temporalidad más bajas: intermediación financiera, producción y distribución de energía eléctrica, gas y agua, e industria extractiva”. Por tanto, con estas fórmulas aportadas por Toxo y Méndez se deprecian, todavía más, los salarios.

 Por otro lado el pensionazo, firmado por CCOO y UGT, amplia el periodo de cotización para tener derecho al 100% de la pensión a 38 años y medio. Con el fomento de este tipo de contratos, precarios y temporales, nadie llegará a tener la posibilidad de cotizar ese período, con lo que de hecho ese pensionazo firmado por CCOO y UGT significa, en la práctica, la eliminación de las pensiones y que los trabajadores al final de sus días y después de haber vivido la explotación en sus carnes a lo largo de toda su vida dispondrán, a lo sumo, de un mínimo vital con el cual malvivir. Esto es lo que han firmado, y en esto es en lo que están, las traidoras cúpulas de CCOO y UGT.

 Toxo y Méndez ofertan más precariedad y temporalidad en el empleo, cuando el estado español triplica las tasas de temporalidad de la UE, y prácticas en empresas para una juventud que prácticamente alcanza la tasa del 45% de desempleo en contraposición al 20,4% de la media europea. Haciendo con ello seguidismo de la política expresada en los acuerdos adoptados en marzo de 2011 entre los 41 grandes empresarios del estado y el Presidente del Gobierno cuando se comprometieron a desarrollar 30.000 becas para estudio como fórmula par afrontar el paro juvenil. Esto como paso previo para que con el paro y la formación mercadeen, a mayor escala, empresarios y sindicatos, algo que ya están haciendo.

 La solución no está en más capitalismo, en más explotación y depauperación de las condiciones de la clase trabajadora como propugnan estas direcciones sindicales a sueldo del estado de los capitalistas. Las cúpulas de CCOO y UGT callan y miran para otro lado porque ellos son coparticipes y responsables de esta realidad que padecen los trabajadores.

 CCOO y UGT pidieron el voto favorable a la Constitución Europea, la Europa del Capital donde se consagra la privatización de todo lo público – incluido sanidad, pensiones y educación – enarbolando la bandera de la liberalización de la economía y la competencia. Esa Constitución Europea, tumbada por el pueblo francés y holandés, fue salvada vía tratado de Lisboa.

 UGT y CCOO propugnan y piden al Presidente del Gobierno más moderación salarial, precariedad y temporalidad, austeridad en las cuentas públicas a la par que más dinero para los responsables de la crisis, como la banca pues se “debe caminar al lado de una recapitalización rápida del sistema financiero para conseguir normalizar los canales de crédito que permitan financiar los gastos de explotación y las nuevas inversiones de las empresas” o para los empresarios firmando planes estratégicos de internacionalización en comunidades autónomas y a nivel central, o lo que es lo mismo subvencionar a las empresas para que se lleven sus producciones fuera del estado a países emergentes donde los derechos laborales brillen por su ausencia y los costes laborales sean ínfimos empujando al paro a los trabajadores del estado español, y como no puede ser de otra manera piden más subvenciones para ellos mismos a la par que firman recortes de derechos como el pensionazo.

 Estas dos direcciones sindicales viven de traicionar y de firmar sentencias de muerte para los trabajadores en forma de acuerdos de concertación y con el diálogo social. Los privilegios que le otorgan los capitalistas a las direcciones sindicales de CCOO y UGT hacen que estas arremetan contra los trabajadores de manera abierta y descarada, no dudando en presentar candidaturas hechas y dirigidas por los departamentos de RRHH de las empresas y en atacar a aquellos comités de empresa que luchan por la unidad de los comités de empresa y que defienden honestamente los intereses y los derechos de la clase trabajadora.

 La esencia de la acumulación capitalista es el problema. Socializa la miseria y la explotación y privatiza los beneficios. No hay otra salida que la superación del sistema capitalista, no hay más salida que acabar con el capitalismo y elevar el socialismo. Pero ello es inviable si las víctimas del sistema capitalista, las clases obreras y populares, no se unen y organizan.

 Hacemos un llamamiento a los Comités de empresa a que se unan y organicen conformando asambleas de Comités y Delegados. Los trabajadores para avanzar y romper la cadena de explotación y miseria que el Capital les impone, pero también de romper con todos los oportunistas y traidores al movimiento obrero como son las cúpulas de las direcciones de CCOO y UGT, y deben avanzar decididamente a la unidad, no sólo de los trabajadores de una empresa o los de un sector, sino la de todos los sectores y los de todos los trabajadores de todas las naciones, pues los capitalistas están totalmente unidos y arremeten universalmente contra los trabajadores porque actúan y son una clase perfectamente unida y organizada con sus antidisturbios, sus jueces, sus leyes, sus funcionarios, sus políticos, sus élites sindicales como Toxo y Méndez, en definitiva, con su estado. La redención social de los trabajadores está en sus manos y ha de ser obra de ellos mismos. La Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores reúne todos los ingredientes teóricos y prácticos para convertirse en la dirección de su clase y la única posibilidad de aglutinar a las masas populares bajo un programa de transformación que nos lleve hasta el Socialismo.

Las Asambleas de comités y delegados de empresas tienen en sus manos la facultad de producir los bienes que necesita la sociedad para existir. Son los únicos órganos democráticos elegidos directamente por los trabajadores y, sin ellos, es imposible parar los centros de trabajo. Esta realidad no la ocultará ninguna otra forma de lucha, venga de donde venga, tenga el contenido que tenga, llámense “frentes de izquierdas”, “15M” o cualquier otro. Este es el argumento cardinal por el que los sindicatos piden a gritos que el Estado ilegalice los comités de empresas o reduzca al mínimo sus atribuciones si quiere que ellos puedan continuar ejerciendo de quintacolumna en el movimiento obrero.

Secretaría General del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




Colectivo No a O´Belen: Ante la visita de Ratzinger

(Publicado en http://colectivonoaobelen.blogspot.com/)

La Iglesia Católica no sólo es uno de los principales baluartes ideológicos de la burguesía, sino que es uno de los miembros más importantes de la patronal.

 A través de varias sociedades de inversión de capital variable (las Sicav), la cúpula eclesial obtiene suculentas ganancias procedentes de los mercados de valores. Los del alzacuellos son accionistas de empresas como Telefónica, Repsol YPF, Banco Santander (y numerosas cajas de ahorros), Endesa, Iberdrola, Sos Cuétara, Ebro Puleva o Campofrío. También tienen metido el santo hocico en la industria farmacéutica (por ejemplo en Zeltia). Posee numerosos medios de comunicación y entidades editoriales. Y por supuesto no le iban a hacer ascos al sector inmobiliario (eran accionistas de Fadesa, que en 2008 realizó la suspensión de pagos más importante de la historia económica española). A su vez, la Iglesia es propietaria de numerosísimos terrenos y bienes inmuebles (que aumentan cada año con el maná de las inmatriculaciones): cuenta con más de 100.000 propiedades, posee más del 70% del suelo habitable en ciudades como Toledo, Ávila, Burgos o Santiago, y más de 120.000 hectáreas en tierras agrícolas. A lo que hay que añadir un incalculable patrimonio en suntuarios (joyas, trajes, etc.) y obras de arte.

 

Si todo lo anterior refleja claramente los votos de pobreza jurados por sus autoridades, lo más sangrante es la escandalosa suma de dinero público que se embolsa cada año en diferentes conceptos. Las distintas administraciones del estado español entregan a la Iglesia Católica más de 10.000 millones de euros al año, entre exenciones tributarias, mantenimiento de patrimonio histórico y artístico, pago de salarios y subvenciones y conciertos de todo tipo.

 La Iglesia es la entidad arrolladoramente  mayoritaria en la patronal de la enseñanza, controlando numerosos centros de estudio privados y la gran mayoría de los centros privados-concertados (por los que recibe unos 4000 millones al año). De esta manera, además de un suculento negocio se asegura la posibilidad, reconocida por ley, de adoctrinar a sus alumnos.

 Por otro lado, la Iglesia es la principal beneficiaria de la privatización de los servicios sociales, a través de sus empresas oenegeras, gracias a las cuales controla numerosos centros de menores, casas de acogida para mujeres maltratadas, albergues sociales y todo tipo de recursos destinados a la población en riesgo de exclusión social. Y no sólo a través de sus instituciones religiosas. Desde muchas entidades sinónimo de lucro supuestamente laicas también nos llega el hedor cardenalicio. Como muestra dos botones: la Fundación O´Belen tiene entre sus fundadores al arzobispo Manuel Ureña, y por Nuevo Futuro pulula lo más granado del nacional-catolicismo.

 Como vemos, no es necesario recurrir a casos de pederastia en su seno, a su responsabilidad en el robo y venta de bebés o a su complicidad con el genocidio franquista para exigir que tan divinas zarpas se alejen de lo público. Y para colmo ahora tenemos que sufragar la visita privada de Ratzinger. Por todo esto, luchemos:

 

  • Por unos servicios sociales públicos, democráticos y de calidad (no a la caridad subvencionada, sí a la justicia social).
  • Fuera la religión de las aulas.
  • Por un estado verdaderamente laico. Respeto absoluto a todas las creencias. Ni un euro a las jerarquías religiosas.

Porque sobran los motivos, movilízate.

 

ACUDE A LA MANIFESTACIÓN,

17 DE AGOSTO, A LAS 19:30 Hs

TIRSO DE MOLINA-SOL

 

COLECTIVO NO A O´BELEN




Las reflexiones de Toxo

Después de cuatro años de crisis, los acontecimientos que se suceden con gran celeridad nos dicen que aún está muy lejos su “salida”. Los eruditos en economía se han convencido de que es mejor no jugar a los vaticinios sobre su duración, que después dejan en mal lugar su reputación de tecnócratas, pues todos los pronósticos han resultado erróneos. Ahora no conviene crear ilusiones en un pueblo harto de soportar las iras de un gobierno, totalmente entregado a la gran burguesía. Interesa más que las clases populares sean conscientes de que las soluciones no llegan después de severas reformas, para hacerlas a la idea de que aún son necesarias otras más radicales y dramáticas.

 

 Las masas necesitan, como el aire que respiran, noticias alentadoras y si no son posibles, demandan vías para solucionar sus gravísimos problemas de quienes tienen en sus manos la capacidad de consolarlas. Por ejemplo, los sindicatos mayoritarios. Para bien o para mal, todo cuanto digan o hagan los líderes de CCOO y UGT suscita expectativas o desolación. De cualquier modo los artículos, comunicados, entrevistas a sus dos secretarios, marcan pautas, son referencias que nos ayudan mucho a la hora de saber por dónde se van a dirigir gobierno y patronal. Las reflexiones de Toxo en la Gaceta Sindical de CCOO toman especial importancia después de que el gobierno impusiera la última reforma que regulará la negociación colectiva entre patronal y trabajadores. ¿Qué nos pueden decir los sindicatos? ¿Estamos en las puertas de acciones de envergadura que nos ilusionen en recuperar el terreno perdido? El título que ha elegido Toxo para su artículo publicado en el num. 16 de dicha Gaceta: Reivindicarnos y repensarnos: sindicalismo, trabajo y democracia” puede hacer pensar que algo gordo pasa en el sindicato que le impele a rectificar su línea reformista, su política de pactos y de no confrontación con el poder establecido.

 Lamentablemente, el sindicalista no escribe para los trabajadores. Sus reflexiones no pueden interpretarse como autocrítica de la dirección de CCOO por su trayectoria, aunque se esfuerce en asegurar lo contrario. Nada de rectificación y mucho de entreguismo es lo que promueve su lectura. El artículo es en todos sus extremos un mensaje, una petición de socorro a la patronal y al gobierno. El sindicalista advierte a sus patrocinadores que de seguirse por este camino, perderán la gallina de los huevos de oro.

 Las reflexiones de Toxo parten de una realidad incontrovertible del sindicalismo español: que está en franca decadencia, producida ésta precisamente en circunstancias en las que son las más idóneas para el fortalecimiento de una central de clase: Se han superado los 4 millones y medio de parados, mientras que alrededor de millón y medio de trabajadores se han marchado de nuestro país, unos a sus lugares de orígen y otros a la emigración. Se ha reducido fuertemente la población activa, no obstante, continúan muriendo dos obreros todos los días por las malas condiciones en los centros de trabajo sin que ningún patrón sea condenado a la cárcel. Diariamente se incoan entre 27 y 30 sumarios por desahucios, consecuencia de la falta de pago de las hipotecas debido al paro; sin embargo, los Bancos, tal es el caso del Santander, queen los cuatro años de crisis obtiene 35.000 millones de euros netos de beneficios, se quedan con las casas y exigen el resto de la deuda a sus víctimas tras haber recibido subvenciones millonarias por parte del Estado. Subvenciones que salen de nuestros impuestos y de la plus valía que extraen las empresas de la explotación de los trabajadores. Desde que apareció la crisis, todos los años son despedidas 4000 mujeres por quedarse embarazadas. Desde hace tres años la media de los salarios ha descendido un 7%. Luego nos viene a la memoria la reforma laboral, la de las pensiones y la última, que articula la negociación colectiva entre empresarios y trabajadores.

 ¿Cuáles han sido las respuestas de los sindicatos a tantos atropellos contra las clases trabajadoras?:

 ·Una huelga general a destiempo, sin convencimiento, convocada por la presión exterior.

 ·Rogativasy recogidas de firmas para convencer al parlamento de su error.

 ·Estampar sus firmas traidoras en la confabulada reforma sobre las pensiones.

 ·Reflexiones de Toxo tras la reforma de negociación colectiva

 Resulta evidente que la aparición del fenómeno 15M ha sido la señal de alarma. Y con esta apreciación no queremos decir que dicho movimiento ponga en peligro la integridad de CCOO y UGT -sería ridículo llegar a una observación de ese tipo-; no obstante, las actividades del 15M han puesto a prueba la capacidad de convocatoria de CCOO Y UGT a la vez que han echado por tierra todos los argumentos que sustentaban los sindicatos para justificar su modelo sindical basado en el entendimiento y en el pacto con la patronal:

 ·El fenómeno 15M para lo único que ha servido ha sido para desmentir el bulo propagado por los funcionarios y líderes de las dos centrales mayoritarias, que tiene la intención de excusar sus felonías con la consigna “las gentes no quieren saber nada”

 ·Las manifestaciones del 15M han sido equiparables e incluso más numerosas que las de las centrales sindicales en muchos lugares. Ejemplo: las del Primero de mayo que fueron ridículas pese a que los sindicatos cuentan entre ambos con cerca de 250.000 delegados.

 ·En las concentraciones del 15M se ha exteriorizado la mala fama que los sindicatos gozan a nivel popular.

 Toxo se ha visto forzado a descubrir las grandes debilidades de las dos centrales con las miras puestas en que la patronal y el gobierno tomen debida nota, y aunque especule con la probabilidad de que la decadencia de las centrales puede ser consecuencia de una determinada política, que les crea la fama de ser parte del Estado, a juzgar por el fondo del articulo, la alusión a tal posibilidad es para demostrar a sus protectores que el surgimiento de un sindicalismo de clase podría cambiar sustancialmente todo el panorama político y sindical. Toxo está diciendo a sus padrinos ¡O me ayudáis, o corremos el riesgo de que otros con distintas intenciones nos desborden! Porque después, expone con demasiada crueldad cuál es el problema que verdaderamente le inquieta.

 A estas alturas le preocupa la afiliación sindical porque la crisis, al arrojar al paro y a la jubilación forzada a cientos de miles de trabajadores, provoca la merma de la afiliación. Luego viene lo más importante, el “sindicalista” confiesa algo que nuestro partido ha venido denunciando como deformación; un número cada vez mas importante de delegados de las centrales en los comités de empresas no están afiliados a ellas, por lo que se teme el riesgo real de que tarde o temprano las centrales no puedan controlar los comités de empresas, lo cual sería su perdición. Este peligro aumenta en el momento en que aparecen organizaciones unitarias que intentan agrupar a los comités de empresas con la idea de romper con la división y de superar la práctica insolidaria entre sindicatos -por ejemplo en la expulsión de un trabajador-, que sólo es “defendido” formalmente por el sindicato al que está adscrito.

 ¿Qué denuncia exactamente Toxo? Los obstáculos externos que les impiden seguir existiendo como hasta ahora: los comités de empresas, a los que culpa de la escasa afiliación porque Un número significativo de trabajadores y trabajadoras no ven la necesidad de afiliarse, entre otras cosas porque saben que el Comité les va a representar por el mero hecho de participar en las elecciones, dándose la circunstancia probada de que las candidaturas del sindicato en las empresas cuentan con un alto número de personas no afiliadas y que muchos trabajadores nos votan (lo que expresa un determinado nivel de confianza) pero no se afilian (lo que supone dar un paso de mayor compromiso). Más allá de esto, ¿el modelo representativo actual se ajusta a las necesidades que plantea una economía globalizada? ¿No sería necesario que el sindicato asumiese en sentido amplio el gobierno de los elementos centrales de la relación capital-trabajo?”

 El dirigente de CC.OO se olvida de lo elemental en una autocrítica o reflexión cabal, los factores subjetivos, que determinan la calidad y cantidad de defectos. CCOO y UGT no pierden afiliación o no aumentan sus filas porque la estructura empresarial lo impida, o por la existencia de los comités de empresas, sino por su línea de conducta caracterizada por la traición, que genera el repudio entre los trabajadores; también por su anuencia con los empresarios y por la represión contra sindicalistas honestos, tal ha sido el recorrido seguido durante décadas digamos que desde antes del llamado período de transición que aún hoy persiste y cuya lista de fechorías y de víctimas serían interminables e imposible de detallar.

 Toxo debería pensar que los trabajadores que se presentan como candidatos de su sindicato al igual que los de la UGT sin pertenecer a ellos, lo hacen por utilizar una cobertura legal con la que poder presentarse más fácilmente a las elecciones. Otros se deciden a hacerlo porque los empresarios ven con muy buenos ojos a las dos centrales para frenar a otras alternativas. Toxo debería comprender que a los trabajadores les sean indiferentes los sindicatos, que también les tengan miedo y por supuesto los desprecien, porque se cuentan por cientos las empresas en el estado español en donde las listas de UGT y de CCOO son puestas por el empresario. También Toxo haría bien en entender que los comités de empresas se enfrenten a su sindicato cuando éste pacta a sus espaldas con el patrón. Por último, Toxo no debería “pensar” sino estar seguro que el sindicato esté considerado popularmente un ente del Estado. ¿Acaso existirían CCOO y UGT de no ser por las millonarias subvenciones estatales, dinero que parte no sólo de sus afiliados sino de todos los que están afiliados a otros sindicatos, de todo el pueblo, al que traicionan constantemente? Probablemente si el Sr. Toxo pensara todo esto comprendería también que es esto y no otra cosa lo que impide que las pequeñas empresas, muy desamparadas, los abogados y demás profesionales no acudan a la “protección” de su sindicato ¿para qué?

 Acabar con los Comités de Empresas en la actualidad es terminar tajantemente con la posibilidad de que la clase obrera se una; es eliminar la participación de otras alternativas verdaderamente de clase; supone acabar con la participación de los trabajadores, por el momento, al menos, en la elección de sus representantes; significa que funcionarios desclasados a sueldo de los empresarios decidan por los que producen; revela también que los dirigentes aburguesados manejen a su antojo todo el movimiento obrero; asegura colocar al patrón en una situación que ni soñando podía prever respecto de los trabajadores. Y por último, evidencia la continuación de la dinámica sindical de desconcienciar o malformar la conciencia de los trabajadores convirtiéndolos en sujetos pasivos y maleables.

 Dadas las circunstancias que concurren, todas adversas para el trabajador, lo justo es que CCOO y UGT propicien una amplia mesa de discusión y de reflexión acerca del por qué la patronal avanza sin frenos. Y que entre todos busquen una salida común, que en principio sería comprometerse en el respeto escrupuloso a todas las tendencias a manifestarse sin temor a la represión de la mayoría. De esta forma habría que iniciar pasos. No hay mucho tiempo para ir limpiando y ampliando el camino para construir una intersindical que termine en la Central Única de Trabajadores en vez pensar en cómo deshacerse del adversario y en cómo agradar a papá Estado. De este modo, seguro, seguro que la clase obrera y que todos los trabajadores saldríamos ganando y con ello el sindicalismo.

 COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




Solidaridad con los militantes del PCPE

EL Partido Comunista Obrero Español expresa su solidaridad con los militantes del PCPE, detenidos por la policía en el día de ayer, acusados de practicar supuestamente “terrorismo”, lo que constituye un paso más hacia adelante del sistema en la construcción de un estado de corte fascista, en el que los comunistas, revolucionarios y todos los que cuestionen el sistema de producción capitalista serán proscritos y en donde los auténticos provocadores y terroristas, el gran capital y los políticos corruptos, cometan impunes sus delitos.

 

 

El PCOE denuncia la falsedad de los argumentos policiales y exige la puesta en libertad de los camaradas del PCPE sin cargo alguno, a la vez que luchará por la supresión de la Audiencia Nacional, concebida para condenar a los comunistas y nacionalistas de izquierda.

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)