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Amnistía Internacional anima a la OTAN a continuar con el “progreso” de las mujeres afganas

Suzanne Nossel, directora ejectuiva de Amnistía Internacional en Estados Unidos, se felicita por el progreso vivido por las mujeres en Afganistán gracias a la invasión militar de la OTAN. El lema de Amnistia Internacional “OTAN: CONTINUA EL PROGRESO”, sobreimpreso en una fotografía de mujeres con burka, no desentona con el currículum de la responsable de la ONG internacional cuya supuesta defensa de los derechos humanos ha servido de tapadera a varias invasiones con la excusa de derrocar a “dictarores”, “tiranos”, o desmantelar redes “terroristas” fantasmas.

En la carrera de Suzanne Nossel nos topamos con la alianza de las potencias imperialistas con ONGs internacionales defensoras de los “derechos humanos”: entre otros numerosos cargos de distinto pelaje, fue nombrada Subsecretaria Asistente para Asuntos de Organizaciones Internacionales en el Departamento de Estado de USA (2009), Jefa de Operaciones de Human Rights Watch (otra ONG que clama contra las violaciones de “derechos humanos”), o Vicepresidenta de Estrategia y Operaciones del Wall Street Journal (2005-2007).

Después de dejar las Naciones Unidas trabajó como vice-presidenta de Desarrollo de Negocios en U.S. de la empresa Bertelsman Media (empresa internacional de medios). Ha formado parte de instituciones del Estado americano cuyo objetivo es promover allende los mares la democracia del libre mercado: Century Foundation, Center for American Progress o Council on Foreign Relations.

Suzanne Nossel acuñó el término “Poder Inteligente” (“smart power”) en un artículo donde proponía la política del Internacionalismo Liberal y sugería a los EEUU utilizar el poder militar y otras formas de “poder blando” (“soft power”); enfoque por otra parte sostenido por la secretaria de estado Hillary Clinton:

“Los legisladores progresistas deberían girar hacia el gran pilar de la política exterior de USA en el siglo XX: el internacionalismo liberal, que plantea que un sistema global de democracias liberales estables podrían ser menos propensas a la guerra. En Washinton, la teoría pretende, ofreciendo un liderazgo firme (diplomático, económico y no menos, militar) avanzar en un amplio abanico de objetivos: auto-determinación, derechos humanos, libre mercado, estado de derecho, desarrollo económico, y la cuarentena y eliminación de dictadores y armas de destrucción masiva“.

 

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE

9 de diciembre de 2012




El falso mesianismo

El viernes 8 de Marzo tuvo lugar en la Facultad de Económicas de la Universidad de Sevilla una reunión de cien personas con el propósito de “promover el tránsito a una etapa democrática”, en la que cada una expuso su idea para regenerar la democracia en nuestro país, cuyos postulados en boca de uno de los ponentes era el siguiente: “No son ideas ni de izquierdas ni de derechas, sino de gente honesta”, lo que quiere decir que son dederechas, de pensamiento burgués y consecuentemente antiobreras.

Y es que en el capitalismo, la humanidad no ha podido, ni puede, ni podrá generar más que dos ideologías: las que expresan los intereses antagónicos de las dos clases fundamentales del sistema: la de la clase burguesa, que se apodera de todos los bienes producidos y los distribuye según sus intereses, y la de la clase obrera, productora de todas las riquezas materiales y espirituales de la sociedad y, en cambio, es la que menos recibe. Las demás clases y capas sociales giran alrededor de ellas. Consustancial a esta verdad histórica, todo lo que sea rebajar la ideología proletaria supone pasarse a la ideología burguesa. Aunque en este caso hay algo más que el deprecio de la ideología obrera, tal es el más absoluto de los desprecios a todo lo que es y pertenece al trabajador. Cuando el representante de EQUO-A menciona a los sindicatos y partidos es tan sólo con el interés oportunista de conseguir el voto de los trabajadores: “Sin la gente que está en los partidos y sindicatosno tendremos la mayoría social que necesitamos para lograr el cambio”.

La designación de la “ciudadanía” elevada a sujeto revolucionario de la nueva etapa democrática ya nos dice la catadura de los promotores y la naturaleza interclasista de sus objetivos. La teoría central y cardinal objeto de la reunión es rescatar la democracia que se encuentra secuestrada. Es evidente que la ignorancia política aprisiona las mentes de los reunidos, pero es más la actitud traicionera a un pueblo que quiere que sus problemas sean resueltos definitivamente.La democracia que pretenden rescatar, con la falsa excusa de acabar con las políticas neoliberales, es la misma democracia burguesa que hoy nos domina, la cual tiene como base y sostén la propiedad privada sobre los medios de producción, la causa capital de la desigualdad, de la negación de los derechos del pueblo trabajador, del engaño, de la corrupción económica y política, de la represión, etc. Todo intento por edulcorar el sistema burgués es una falacia y una hipocresía porque el capitalismo asienta su poder sobre la más ignominiosa de las corrupciones: la succión de la plusvalía generada por el trabajador, que convierte a éste en esclavo del patrón y del sistema.

Los promotores del proyecto engañan con la vileza de la burguesía, pues ésta concebió su sociedad para en definitiva valerse de sus intituciones, que les permiten consolidar su poder e incrementar constantemente sus riquezas, sin desdeñar ningún medio político ni represivo para conseguirlo. Por muy revolucionario que sea un partido político, si plantea el parlamento burgués como el medio para alcanzar el bienestar del pueblo será derivado por la inercia del sistema hacia el estercolero y en nuestro país ha habido ya bastante experiencia al respecto, la última la protagonizada por IU en Andalucia y en otras zonas del estado.

Según la nota de prensa: “En la mente de todos está el sorpasso de Syriza al PASOC en Grecia, el hundimiento en Islandia de los partidos tradicionales ante una coalición cuyo punto programático era la reforma de la Constitución para la regeneración política…”.La conciencia de nuestros mesías se mueve cegada por el oportunismo. No buscan la solución de los graves problemas que aquejan a la sociedad española pues les atrae el fenómeno de Syriza sin reparar que dicho partido o alianza electoral es parte de las alternativas que tiene la burguesía europea y griega, con la pretensión de mantener el capitalismo en momentos gravísimos para su existencia.

En realidad este es el papel que busca desempeñar la nueva alianza electoral, la de ser la quinta columna en el movimiento popular con el fin de que éste no se organice adecuadamente y por tanto, no encuentre el verdadero camino de la emancipación. Y de esta forma, tenerlo atrapado en el estrecho marco de la democracia burguesa. Si la burguesía estaba agobiada por restañar su descrédito, nuestros mesías les tienden las manos, los pies y todo su cuerpo para construir los argumentos que la rehabilite.

Muy seguros de si mismos, los promores nos advierten que: “Éste es el viento de la historia y quien se oponga a él será barrido como ya lo han sido los partidos comunistas y socialistas tradicionales en Grecia e Italia”. Puro cinismo es lo que evidencia esta sentencia que creen inapelable. Los oportunistas suelen entorpecer el desenvolvimiento natural, revolucionario de los trabajadores para luego recriminarles su desconciación con la que acreditan su comportamiento traicionero.

Los Partidos Comunistas han sufrido los zarpazos del reformismo (práctica del oportunismo) lo que los ha debilitado e incluso ha sido la causa de la desaparición de algunos como en Italia. Pero el oportunismo no es un fenómeno extraterrestre sino que es la consecuencia -entre otras- de las influencias en el movimiento obrero de la ideología burguesa, transportada principalmente por la pequeña burguesía arruinada que se ve obligada a proletarizarse, sin renunciar a recuperar su anterior estatus. El Partido Comunista de Grecia se vió violentado por los eurocomunistas, cuya ideología pequeño burguesa ha quedado al descubierto. Luego se escindió y los eurocomunistas fundaron el Partido Comunista Griego del Interior, que es precisamente la base principal que forma Syriza.

El eurocomunismo tambien afecta a los comunistas españoles, ocasionando divisiones y tensiones internas en el PCE y la desnaturalización de dicho partido, que hoy constituye la dirección en todos los sentidos de IU.

No nos extraña, pues, que los promotores adulen a Syriza e intenten atraerse a IU. “El reto de sumar a IU”, dice la nota de prensa. ¿Por qué? Porque Syriza e IU son anticomunistas, han abjurado de todos los principios marxistas-leninistas y son los causantes del retroceso de los comunistas tanto en Grecia como en el Estado español. No obstante, la apreciación que hacen nuestros mesías del KKE es falsa y semejante a la propaganda burguesa pues el KKE es el partido que realmente está moviendo a las masas en Grecia y éstas pasan por un proceso de adecuación al no haber adquirido aún la conciencia de clase para dar el golpe mortal al capitalismo y están sujetas a los prejuicio9s del parlamentarismo burgués, que tanto gusta de loar a los promotores.

A tenor de los posicionamientos que manejan los participantes de la reunión no nos cabe ninguna duda: los capitalistas estarán preparando las prebendas que les asignarán a sus nuevos defensores, en momentos en que la disociación de ellos con la sociedad va siendo cada vez mas clara. No les viene mal que dentro de las clases populares surjan nuevos portadores de la ideología burguesa.

 

Participantes de la reunión:

Juan Torres (ATTAC), los abogados Jose Ignacio Aguilar (Intercomisión Vivienda 15M) y Juan Moreno Yagüe (Democracia 4.0), Antonio Losada (ex secretario general de CGT Sevilla), Federico Noriega (Asambleas Ciudadanas Constituyentes y Ecologistas en Acción), la profesora de Ciencias de la Información María Lamuedra (Universidad del Bien Común) y Esteban de Manuel (Coordinador de EQUO Andalucía).

 

El centenar de asistentes a la asamblea acudió por convocatoria de una treintena de activistas que se reunieron el 21 de febrero en la Casa de las Sirenas sevillana, entre ellos miembros de 15-M, ATTAC, Democracia Real Ya, Foro Social, Democracia 4.0, En Lucha, SAT, Ecologistas en Acción, de los partidos I-Anticapilatista, Primavera Andaluza y CUT-BAI y también representantes de formaciones políticas como IU o EQUO.

COMISIÓN IDEOLÓGICA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Alemania: beneficios históricos en 2012 mientras crece la pobreza

La máquina alemana marcha a buen ritmo, se podría decir por los grandes números de la bolsa alemana de Frankfurt. Las 30 empresas que cotizan en el DAX acumularon 66 mil millones de euros de beneficio neto en 2012, cerca del récord absoluto de 2007. Los accionistas de estas empresas se han embolsado un total de 34,4 mil millones de euros. Para valorar esa cifra, hay que decir que el presupuesto del Estado alemán es de 302 mil millones de euros para 2013.

Entre las empresas que batieron récords de beneficios se encuentran Fresenius (número uno mundial en equipos dediálisis), SAP (fabricante de software) y el experto en gas Linde.

Gracias a un buen posicionamiento en los mercados emergentes como China y América Latina se han podido mantener las exportaciones, de la que Alemania es más dependiente que nunca (un 44% del Producto Interior Bruto se debe al comercio exterior). Es así como esquiva la morosidad de los otros países europeos.

 

Esta ha sido la estrategia de Volkswagen que ha alcanzado el más alto beneficio de la historia alemana: 22 mil millones de euros. Su patrón se había embolsado ya en 2012 más de 17 millones de euros, por los beneficios de 2011. De ellos 11 millones de euros fueron una prima de resultados.

El milagro se basa como no podía ser de otra forma en la “flexibilidad” de la mano de obra alemana en cuanto a horarios, salarios, funciones, paros parciales,… de tal forma que el patrón dispone del trabajador alemán como le viene en gana.

Las cifras exultantes de beneficios vienen a desmentir la falacia según la cual el trabajador debe hacer un esfuerzo de contención salarial para evitar que las empresas cierren o quiebren. Como vemos, lo que busca el patrón no es evitar la quiebra, sino ser más competitivo y conquistar mercados a nivel mundial, que se traduce finalmente en que los dueños de la empresa ganan más.

Martin Winterkorn, patrón de Volkswagen

Y si las empresas alemanas, indias o chinas ganan terreno, otros para no perder el tren de la lucha por el mercado mundial tienen que pulverizar las condiciones de trabajo en sus respectivos países con lo cual el proletariado a nivel internacional se empobrece sin parar. Tal es el caso de España que ha superado al resto de países europeos en el aumento de exportaciones (un 4,2%).

Esto también deja en evidencia las recetas de los grandes sindicatos que venden sus acuerdos a los trabajadores con la zanahoria de ser más “competitivos”. Lo que hacen es sumir a los trabajadores en ese marco de explotación capitalista sin fin.

 

Algunos datos del resultado del “milagro alemán” son que los trabajadores alemanes se mantienen con un salario real un 1,8% por debajo respecto al año ¡2000!, la esperanza de vida ha bajado 2 años y hasta casi 4 en la antigua Alemania del Este entre 2001 y 2010, el 16% de la población está en riesgo de exclusión o que el 25% de los asalariados cobran un salario “bajo”, es decir, 9,15 euros brutos la hora.

A los trabajadores del mundo entero no les queda otra que salir de esa espiral que los lleva a la miseria, aboliendo el régimen capitalista poniendo en manos de toda la sociedad los medios de producción (tecnología, fábricas, máquinas, minas, tierras,…) que hoy en día producen más abundancia material que nunca, pero más pobreza al mismo tiempo bajo la propiedad privada.

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE

 




Cumbre Social: ¡esbirros del capital!

Nos llega la noticia de la convocatoria por parte de la autodenominada “Cumbre Social” de una jornada de movilización proyectada para el próximo 10 de Marzo con el lema “Contra el paro y por la regeneración de la democracia”, recogiendo así el llamado de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) que convoca a nivel europeo esta jornada de movilización. El PCOE rechaza esta convocatoria, a sus convocantes y los objetivos que los mueven, que son reaccionarios y no persiguen nada  más que desviar y engañar a los trabajadores del único camino para su emancipación –la revolución socialista- para propiciar la llegada de la organización capitalista PSOE al “gobierno” del estado español o, al menos, paliar en cierto modo la debacle de esta sigla pro-capitalista como garantía de continuidad del actual sistema explotador.

 Primeramente, hemos de hablar de la Confederación Europea de Sindicatos, organización que aglutina a los sindicatos amarillos y traidores de toda Europa, que forma parte de los estados capitalistas mismos y de sus organismos imperialistas como la Unión Europea, y que es financiada y promocionada por la burguesía para dar legitimidad “sindical” al sistema capitalista. El PCOE, en su política sindical, considera como la única organización sindical internacional a la Federación Sindical Mundial (FSM) que es la organización internacional de los sindicatos de clase y que aglutina a decenas y decenas de millones de obreros de todo el mundo. Por tanto, apoyar a los sindicatos luchadores (FSM) y marchar luego junto a los traidores (CES) sería una contradicción muy grave. Un Partido Comunista jamás debe caer en este tipo de actitudes oportunistas. Por eso rechazamos esta movilización ya desde el mismo momento en que la convoca dicha CES.

 

 

Por otra parte, las organizaciones que conforman la “Cumbre Social” no tienen en ningún momento el objetivo del socialismo ni la creación del poder popular, sino que su objetivo es darle al capitalismo “un rostro humano”, sin cuestionarse nunca la propiedad privada de los medios de producción ni la conquista del poder por parte de la clase obrera. Esto queda patente al escuchar las declaraciones de los “líderes” de la denominada Cumbre Social, que textualmente nos dicen: “se destruye cada vez más empleo sin que el emprendimiento lo compense”. Es decir, para estos señores la sociedad no se divide en clases sociales, sino que es un simple problema de que existen empresarios/emprendedores que no cumplen con su cometido de “crear empleo”. Los comunistas sabemos que esto no es así. En el capitalismo esos empresarios/emprendedores tienen una función muy concreta que no es crear empleo sino extraer de la mano de obra que emplean la plusvalía necesaria para aumentar sus ganancias y continuar con el ciclo de reproducción ampliada del capital, es decir, emplean esta mano de obra como la fuente que les proporciona sus riquezas. No sólo eso; en la lucha de clases toman partido por la burguesía y se posicionan en contra del proletariado, o lo que es lo mismo, se posicionan con la clase dominante, cuya función en el capitalismo es enriquecerse a costa de la fuerza de trabajo de los obreros, de los trabajadores.

 

 

Junto con lo anterior, observamos que los principales convocantes son los sindicatos teóricamente mayoritarios, pero que apenas agrupan al 9% de los trabajadores y que ven continuamente reducida su afiliación. Hablamos de UGT y CCOO. Estas organizaciones sindicales se han dedicado durante décadas a traicionar y dinamitar cualquier lucha, aunque fuese solamente económica, que traspasase la línea que la burguesía delimitó y ellas aceptaron bajo el manto del dialógo social. Estas organizaciones sindicales forman parte del Estado, reciben de él jugosas subvenciones, son reconocidas como sus interlocutores y en base a esto se otorgan el derecho a representar y hablar por todos esos trabajadores del Estado que, mayoritariamente, no están afiliados ni representados por sus siglas. Su actitud en la lucha económica se basa en los pactos y la negociación lo cual, en esta etapa de desarrollo del capitalismo en el que necesitan extraer cada vez más plusvalía a los obreros y pisarlos cada vez más, es un auténtico crimen. Esta estrategia de conciliación, de la mal llamada paz social que no es más que la imposición brutal del burgués y el sometimiento y el sacrificio de los trabajadores llevada a cabo durante décadas, nos ha llevado a la situación de miseria actual para la clase obrera; a lo que debemos de unir que la única lucha que se ha producido ha sido económica, dejando de lado la lucha ideológica contra la burguesía y la lucha por el poder político para instaurar el socialismo.

 

 

Todo esto ha llevado a una psicología de derrota y miedo dentro de los centros de trabajo. Los obreros, ante la nula alternativa que les ofrecen estos defensores del capitalismo, se encuentran cada vez más desesperados y la figura del empresario, ante sus ojos, se hace omnipotente. Ese miedo al despido, el miedo a perder un trabajo basura para no engrosar el ejército de seis millones de parados, hace que los obreros traguen con cualquier cosa. Las enfermedades derivadas de este estrés se hacen crónicas así como los suicidios derivados de la impotencia de no conocer alternativa al modo de producción capitalista.

 

 

Y ante esta aterradora situación toda esta pléyade de traidores y reformadores del capitalismo insisten en “lavarle la cara” al capitalismo, insisten en las viejas recetas de la conciliación, insisten en “referéndums contra los recortes”: ¡como si un obrero estuviera de acuerdo en que le destrocen la vida! Es decir, estos individuos contribuyen al mantenimiento del capitalismo y ante él un Partido Comunista no debe sumarse a semejante convocatoria sino denunciar ante la clase obrera estas actitudes que sólo contribuyen a mantener la situación de explotación de los trabajadores.

 

 

El PCOE tiene una alternativa muy clara, válida e históricamente demostrada: la lucha por la destrucción del capitalismo y la construcción del socialismo. Eso sólo se producirá mediante la unión y simbiosis del Partido Comunista con la clase obrera desde los centros de trabajo, desde las fábricas, desde los barrios obreros, desde los centros de estudio, mediante un Frente Único del Pueblo que se convierta en el embrión del Estado obrero y que mediante una dualidad de poderes luche en todos los ámbitos contra el poder burgués y lo destruya. Este Frente Único del Pueblo, como unión de la clase obrera, contando con la alianza de las demás clases explotadas por el capitalismo, que no es una unión de organizaciones sino un frente de clase.

 

 

Además el PCOE lucha por crear células en las fábricas y centros de trabajo, como el instrumento válido para combatir y vencer a la psicología del miedo actual, llevando a los obreros y dándoles a conocer el arma que les permitirá vencer al capitalismo: la ciencia del socialismo y la organización leninista. Si seguimos dejando huérfanos de Partido a los obreros este clima de miedo irá a peor y el capitalismo impondrá su dominación por los siglos de los siglos.

 

 

Por ello rechazamos la estrategia de estos renovadores del capitalismo que siguen engañando a la clase obrera con promesas que ellos mismos saben imposibles de cumplir dentro del capitalismo. Por eso denunciados la renuncia de estos individuos a la lucha de clases, si es que alguna vez estuvieron implicados en esta lucha, y los denunciamos como colaboradores necesarios de la burguesía dentro del movimiento obrero. Llamamos a los obreros a no secundar estas movilizaciones, a mostrar todo el desprecio a estas organizaciones cuya parte de culpa en la situación actual de nuestra clase es evidente, y denunciamos la maniobra con fines electorales de mantenimiento del orden de cosas burgués que intentan estos desclasados.

 

 

Llamamos, asimismo, al conjunto de la clase obrera a organizarse en las filas de su partido, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) como organización que, armada de la ciencia socialista, les permitirá conocer el camino para derrotar a esos empresarios, que a día de hoy parecen intocables, y que les permitirá vencer el miedo instalado en los centros de trabajo. Sólo mediante la comprensión del socialismo y de la lucha de clases entenderemos cómo es posible vencer al capitalismo, que no es eterno ni inmutable, pues precisamente este capitalismo nace de las entrañas de otros modos de producción anteriores. Por tanto, el capitalismo mismo puede desaparecer, la historia nos lo enseña, pero sólo el proletariado organizado – y bajo la dirección de nuestro estado mayor, el Partido Comunista – podrá mandar al capitalismo al basurero de la historia.

 

 

Como quiera que la derrota del capitalismo no es el objetivo de los convocantes de estas movilizaciones de este 10 de Marzo sino el engaño y la traición de las clases populares, así como desviarles del camino del socialismo –única vía posible de resolución de los problemas de los trabajadores y demás clases populares- las rechazamos, y asimismo señalamos y condenamos como cómplices del capitalismo a dichos convocantes y a las organizaciones oportunistas que suelen marchar a rebufo de estos regeneradores del capitalismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Pésame por Chávez

El Partido Comunista Obrero Español transmite al pueblo de Venezuela y a su familia, su más sentido pésame por la muerte del Presidente Hugo Chávez Frias. Para el PCOE la figura de Chávez quedará grabada eternamente en los corazones de las gentes humildes, porque expresa la voluntad y la lucha de un pueblo que se resiste a vivir bajo la dependencia y la esclavitud de los imperialismos norteamericano y europeo y persigue ser dueño de su destino.

 

Chávez, incluso soportando ya su enfermedad en fase terminal, tuvo la fortaleza de mantenerse firme en sus ideas, en las que priorizaban sacar de la pobreza a su pueblo y buscar la unidad y solidaridad entre las naciones de América Latina.

En estos momentos de dolor, el PCOE reafirma su inquebrantable solidaridad con el pueblo venezolano, que sin duda, no desfallecerá frente a los ataques criminales de losenemigos internos al servicio de los imperios.

 

GLORIA ETERNA PARA EL PRESIDENTE CHAVEZ

VIVA EL PUEBLO TRABAJADOR DE VENEZUELA

 

 

COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

(PCOE)




Debate sobre el estado de la nación. PSOE e IU, juntos en la defensa del capitalismo.

Los debates sobre el estado de la nación son siempre fraudulentos porque el gobierno, cualquiera que sea, se muestra a la defensiva capeando, como “buenamente” puede, las críticas que parten de sus rivales parlamentarios. La incomodidad a la hora de intentar explicar lo inexplicable nos suele llevar al convencimiento de que el debate sobre el estado de la nación es para el gobierno un trámite formal que tiene que cubrir de la manera más airosa posible.

Sin embargo, la oposición suele utilizar estos momentos en los que el pueblo está pendiente, cuando menos, para llevar al equipo de gobierno a un callejón sin salida. Son circunstancias extraordinarias en las que la demagogia entra en juego o los falsos posicionamientos se confirman para continuar embaucando a la gente en el sentido de que existe una alternativa.

 

En esta ocasión, debido a las consecuencias de las políticas aplicadas por el PP, el debate parecía que se iba a decantar, por diferencias intratables, a favor de aquellos que por sus “siglas y logotipos” dicen representar a los trabajadores. Nos referimos a PSOE e IU fundamentalmente. La sorpresa ha sido mayúscula porque ambos partidos, ni tan siquiera en las apariencias, han sido capaces de superar a un gobierno criminal, profundamente herido y desbordando todos los pensamientos más obtusos, se han erigido en defensores a ultranza del sistema capitalista, ofertando a la derecha reaccionaria sus servicios y apoyos en este objetivo.

Con un gobierno que tiene en su haber la inducción al asesinato, el empobrecimiento masivo del pueblo, que está preso de una corrupción sin igual, que durante todo el tiempo del debate se jacta de no arrepentirse de nada y que, en cambio, insiste en que durante los tres años que le queda de mandato persistirá en el mismo tipo de medidas le pese a quien le pese, la llamada izquierda parlamentaria no ha ido más allá del lamento y la impotencia absoluta, que ponen en evidencia en sus denuncias y en unas reivindicaciones que se traducen en dejar intactas las causas de la crisis y de sus gravísimas inferencias. PSOE e IU han perpetrado un nuevo engaño que sólo el fanatismo de sus seguidores con unas tragaderas insaciables son capaces de engullir sin rechistar.

Pese a comenzar diciendo que: “no es un debate más, porque España está en un estado crítico” a Rubalcaba sólo se le ocurre para salir de esta situación tan grave una reforma de la Constitución con el fin de restituir la honorabilidad política, ahora por los suelos y destinar un porcentaje del Producto Interior Bruto a Sanidad, que garantice su carácter público. En un alarde de “experiencia” y “sabiduría”, advierte que el desempleo, la crisis económica y la corrupción en el PP se han convertido en una mezcla explosiva para el futuro, con lo cual alerta a la derecha de los riesgos que corre el régimen de continuar con sus prácticas reaccionarias.

La línea discursiva de Cayo Lara ha transitado por las denuncias clásicas de los sufrimientos del pueblo, según él, producto del engaño electoral protagonizado por el partido en el gobierno. En opinión del parlamentario de IU estos son hechos que están dañando profundamente “a la democracia”, a la par que provoca la desafección política de los ciudadanos. Luego, prosigue ofreciendo una imagen “deformada” de España por la corrupción, la incompetencia y una actitud dolosa que perjudica y empeora gravemente la vida de los españoles.

Por todas estas razones llega a la conclusión de que se necesita una “regeneración democrática” que de aire fresco a “nuestras instituciones”. En esta dirección le recuerda al Sr. Rajoy la propuesta que le hizo semanas pasadas, y que fue rechazada por el PP, de crear una comisión que investigue las causas que han originado la corrupción y pide un pleno monográfico que signifique un compromiso de toda la cámara, en aras de elaborar una ley para erradicar la lacra de la corrupción.

Es evidente que los líderes de la izquierda parlamentaria, como es ya consustancial a su reformismo, no son capaces de librar batalla a su pensamiento pequeño burgués, aunque sea para enjuiciar unos hechos de la categoría que se están produciendo en el estado español. En ningún momento y bajo ningún concepto ni Rubalcaba ni Cayo Lara cuestionan el sistema capitalista; más bien, se apresuran a salvaguardar el régimen inculpando de los efectos de la crisis al partido en el poder o bien, a su máximo dirigente, a la par que se muestran dispuestos a tenderles una mano para salvar ¿al país? No. A la “democracia burguesa”; a “nuestras instituciones”; al capitalismo. Rubalcaba apela a reformas constitucionales para regenerar la política, naturalmente la que existe, la política capitalista, mientras que Cayo Lara propugna la regeneración democrática y la creación de una comisión para terminar con la corrupción ¿Es ello posible en el capitalismo?

Rubalcaba se pelea con la lógica, embargado por el reformismo; de ahí que no entienda que al pedir que parte del Producto Interior Bruto se destine a Sanidad para garantizar su carácter público, le está dando la razón al PP, pues en tal caso, en la situación de crisis grave como la que tenemos encima, estaría justificada la privatización de la Sanidad, puesto que el PIB está contraído.

Ambos líderes se reivindican, al menos eso dicen al reclamar sendas comisiones, para tratar y erradicar la corrupción. Está claro que más burgués no se puede ser en pensamiento y obra. La corrupción no puede tratarse dentro del capitalismo, porque el sistema burgués no se entiende sin ella; él es la corrupción y la esencia del vicio y del abuso, porque capitalismo es y se basa en la explotación de una clase sobre otra. El capitalista succiona constantemente plús valía que genera el trabajador; es un robo descarado, esa es la esencia del capitalismo, la corrupción legalizada. Todas las instituciones, incluidas la religiosa, la justicia, etc. son parte de las superestructuras que vienen a legalizar las estructuras económicas, basadas en la explotación del hombre por el hombre. Desde el Parlamento, hasta la última de las instituciones burguesas, forman parte del engaño, están concebidas para legalizar el robo de la plus valía que lleva a cabo el burgués a legalizar la esclavitud del trabajador. De ninguna de las maneras el sistema, que es en esencia la misma corrupción, va a combatir y menos aún aniquilar la corrupción. Sólo políticos corruptos imbuidos y atrapados por el sistema pueden albergar en sus mentes una tal posibilidad de regeneración. Sólo los traidores se atreven a predicar justicia en el reino de la delincuencia.

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

 




Solidaridad con el compañero de Iniciativa Comunista

Mañana, 18 de febrero de 2013, viviremos un nuevo capítulo en la escalada represiva que sufrimos la clase trabajadora por parte del aparato de dominación burgués, que tiende a aumentar exponencialmente en relación directa al agravamiento de la crisis sistémica del capitalismo y al aumento de la organización y concienciación de la clase obrera.

 

En esta ocasión es un camarada de Iniciativa Comunista el que sufre, desde 2009, la apertura de un proceso judicial basado en las acusaciones de atentado contra la autoridad, desórdenes públicos y lesiones; motivos por los cuáles el fiscal pide para él una pena de dos años y tres meses. Los hechos se produjeron en el marco de una concentración convocada por la Coordinadora Antifascista de Madrid, cuyo objetivo era denunciar el asesinato de un trabajador rumano y una agresión a un joven de Alcorcón, ambos hechos perpetrados por miembros de una banda neonazi.

Desde el PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL en Madrid, entendemos que, pese a las diferencias existentes en el plano ideológico, es nuestra labor, y así lo sentimos, el solidarizarnos con el camarada de Iniciativa Comunista que se enfrenta a otro nuevo caso de montaje policial, con el único objetivo sabido de criminalizar a la juventud obrera y estudiante en su labor histórica de lucha contra el sistema capitalista y por la construcción del Socialismo. Es por eso que exigimos su inmediata absolución sin cargos, y el cese de todos los montajes policiales a que nos tiene acostumbrados el Estado. Aprovechamos la situación para lanzar un mensaje de igual solidaridad para con todos los presos políticos encerrados desde hace décadas en el Estado español sin más motivos que el de ser comunistas o luchar por un sistema más justo.

 

¡Absolución para el compañero de Iniciativa Comunista!

¡No más montajes policiales!

¡Libertad Presos Políticos!

Partido Comunista Obrero Español en Madrid

 

http://pcoemadrid.wordpress.com/2013/02/17/solidaridad-con-el-companero-de-iniciativa-comunista/




La impotencia del reformismo

Airadas reacciones en las filas de la socialdemocracia, el reformismo y ciertos grupúsculos nacionalistas de Andalucía ha causado el análisis del PCOE sobre el oportunismo de los convocantes del 28F.
 
En ninguna de estas reacciones hemos visto la más mínima alusión al contenido del análisis, ni ninguno de estos “revolucionarios” ha sido capaz de refutar la más mínima parte de dicho análisis. Porque los argumentos que se exponen son ciertamente irrefutables, al menos si se pretende defender semejante bazofia desde el punto de vista del socialismo científico.
 
Pero hay algo común en todas ellas: nuestros pretendidos “revolucionarios”, algunos de ellos pretendidamente marxistas-leninistas, hacen gala de una completa apología del economicismo y del movimiento. Para ellos, en la línea del Bernstein más puro : “el movimiento lo es todo, el objetivo final nada”.
Y es que parece ser que en cierta parte del espectro que se auto-denomina”revolucionario” se ha vuelto a poner de moda la denominada lucha economicista, la lucha espontánea, la negación del carácter dirigente del Partido, la negación de la toma del poder político como necesidad y muchas otras negaciones que tratan de convencer a los obreros de que hay una salida “por la izquierda” dentro del capitalismo y alternativas semejantes.

Hay que decir que el desarrollo del movimiento obrero no debe circunscribirse a la lucha por las pequeñas reivindicaciones económicas únicamente. El objetivo que tiene que tener claro el movimiento obrero no son estas reivindicaciones en sí, sino que son un medio para alcanzar dicho objetivo.

Y es esta misma lucha la que muestra a los obreros que además de su enemigo directo, el capitalista, tienen otro enemigo: la fuerza organizada de toda la clase burguesa, es decir, el Estado capitalista con esas leyes y esa constitución que nuestros reformistas quieren modificar para parar la guerra de “los mercados” contra el pueblo.

Algunos elementos, obsesionados por la lucha económica, por la lucha por una mejora parcial de la situación de los obreros están dispuestos a seguir en esa línea y a seguir sin plantearse el objetivo del socialismo y de la dictadura del proletariado. Sobre ellos, puede decirse que hacen suya aquella frase de los bernsteinianos “el movimiento lo es todo, el objetivo final nada”. No les interesa en absoluto para qué lucha la clase obrera; para ellos lo esencial es la lucha en sí.

En lugar de dirigir el movimiento espontáneo, de inculcar a las masas los ideales comunistas y orientarlas hacia nuestro objetivo final (el socialismo) se convierten en un instrumento ciego del propio movimiento, limitándose a exponer las necesidades y exigencias de que tienen conciencia las masas en ese momento.

Estos individuos se muestran incapaces de explicar a las masas el objetivo final, el socialismo y la dictadura del proletariado; y lo que es más lamentable es que consideran estos términos como algo inútil o incluso perjudicial.
Para ellos los obreros son como niños pequeños, a los que temen asustar con este tipo de ideas. Es más, muchos de ellos mantienen incluso que para llegar al socialismo no hace falta ninguna lucha revolucionaria. Para ellos la única lucha “revolucionaria” son las huelgas, los sindicatos “alternativos”,las pequeñas cooperativas de consumo y producción, la banca ética, etc.
Ellos rechazan la doctrina de que mientras el poder político no pase a manos de la clase obrera(dictadura del proletariado) es imposible el cambio de régimen, es imposible la emancipación completa de la clase obrera.
Ellos conciben unas alternativas que caben muy bien dentro del régimen vigente y que no es necesario más que un capitalismo de rostro humano, una democracia “participativa”(sin definir el carácter de clase de toda democracia),un Estado que está por encima de las clases; el cual, en su opinión, debe actuar de intercesor en los conflictos de clase…
Declaran además que las libertades dentro de la democracia burguesa no son incompatibles con el capitalismo, razón por la cual para ellos sobra la lucha política por el socialismo, pues para alcanzar estas metas es suficiente únicamente la lucha económica.
Les basta con que las huelgas, las manifestaciones y las acciones espontáneas se produzcan con más frecuencia, sin elevarlas a luchas políticas. En definitiva, no superan el espontaneismo, ni se plantean que el único objetivo donde la clase obrera realmente se emancipará es el socialismo.
Así que nos tratan de convencer de que el socialismo está caduco y que hay que centrarse en las luchas económicas. Se centran únicamente en el trabajo en esta u otra localidad, en este u otro sector sin plantearse que el único camino es la unidad de todas esas luchas, de todos los sectores, elevados a luchas políticas que superen los estrechos márgenes del economicismo.
Huelgas y más huelgas, marchas y más marchas, denuncias de la represión y colectas para pagar dicha represión: he ahí el alfa y el omega de su actividad.
Seguramente muchos lectores piensen que esos adoradores del movimiento espontáneo prestan al menos una gran ayuda al movimiento y a la lucha de clases. Pero esto también es un error.
La historia nos demuestra que este tipo de movimientos, que no son nuevos precisamente, tras un brillante comienzo y un crecimiento exponencial se tornan más tarde en un caminar a ciegas, probando esto y lo otro bajo la fórmula ensayo-error hasta que por último el movimiento se detiene.
Esto no es de extrañar, toda lucha espontánea y economicista choca inevitablemente contra la muralla del poder burgués, del Estado burgués, esa maquinaria que ellos no se plantean tomar y extinguir.
Las huelgas, las marchas y las acciones que se suceden impulsadas por los economicistas mueren asfixiadas ante la cruda realidad, que es que mientras la burguesía ostente el poder político puede decir no a todo, y no conceder siquiera migajas. Lo estamos viendo a día de hoy, con la liquidación del mal llamado Estado del Bienestar.
Y ante este fracaso previsible y demostrado múltiples veces en 150 años de historia del movimiento obrero, se produce la frustración, la desesperanza, el desencanto, la impotencia. Es decir, lo que viene ocurriendo en este país desde hace décadas con todos estos movimientos que buscan la cuadratura del círculo, la eterna alternativa al socialismo y a la dictadura del proletariado. Y siguen sin hallarla, y siquen las frustraciones tras el siguiente fracaso de la nueva teoría revolucionaria que enterrará al socialismo: desde Cohn Bendit a los Foros Sociales pasando por nuevas y mesiánicas figuras mediáticas. Fracaso tras fracaso.
La alternativa revolucionaria a estas formas de actuar es impulsar a los obreros a la lucha política directa. Plantear cualquier huelga, por poco importante que parezca, como una muestra de la falta del poder político para la clase obrera. Plantear la huelga como un choque directo contra el poder burgués, superar la insuficiencia de la lucha económica y tener muy claro en todo momento que el objetivo es la toma del poder político y decírselo así a la clase obrera. Porque cualquier otra cosa es engañarles.
Cada intento de elevar la lucha económica a lucha política impulsa a los obreros a un género de manifestaciones en las que el matiz económico pasa a ser secundario.
Por medio de la propaganda y la agitación estas luchas se elevan trascendiendo de lo meramente sindical al terreno de lo político. Es decir, se producen manifestaciones políticas.

Por tanto, como conclusión, mientras no superemos las luchas espontáneas y economicistas y las elevemos al plano de lo político; con un objetivo muy claro que es el socialismo y la dictadura del proletariado, los trabajadores seguirán cosechando derrota tras derrota. Por mucho que esas luchas espontáneas y economicistas parezcan a día de hoy la panacea a todos los males. No lo son, únicamente ayudan que la enfermedad se mantenga. La medicina se llama socialismo y dictadura del proletariado.

-El papel del Partido Comunista en esta situación:

Para ser la organización de vanguardia el Partido debe estar armado de la ciencia revolucionaria del marxismo leninismo, debe conocer las leyes del movimiento, debe tener siempre en cuenta las leyes de la revolución. De otra manera, vencer al capitalismo es una quimera.

El Partido no puede ser un verdadero partido si se limita a ir a rebufo de la conciencia espontánea de las masas, de la conciencia que tiene el proletariado en este momento, si a lo que se dedica es a la apología del movimiento espontáneo por su propia debilidad, si a lo que se dedica es a la sopa de siglas sin ninguna conexión con la clase obrera, si no sabe situarse como vanguardia por encima de esta conciencia espontánea y si no sabe educar revolucionariamente a las masas para que comprendan la misión histórica del proletariado.

La conexión del Partido, como vanguardia, con la clase obrera se lleva a cabo a través de las células en los centros de trabajo, pues este es el contacto más directo del Partido con la clase obrera, ahí es donde realmente se lleva a la práctica la teoría del marxismo-leninismo, ahí es donde realmente se analiza objetivamente la correlación de fuerzas en la lucha de clases, no en base a subjetividades o sopas de siglas que pretenden medir la correlación en base a marchas, manifestaciones, u otras luchas economicistas o reformistas por el estilo.

La clase obrera y sus aliados se encuentra en las fábricas, en los barrios, en los centros de trabajo, en los institutos, en las universidades, que es lo que parecen no haber comprendido nuestros “revolucionarios”. Para ellos el sujeto revolucionario son los llamados “frentes de masas”, que a día de hoy no son más que sopas de siglas que no agrupan a las masas. No, el sujeto revolucionario es la clase obrera, que se encuentra a día de hoy totalmente alejada de eso que llaman frentes de “masas” y con la conciencia de clase a años luz de desarrollarse.
Es mucho más vistoso el trabajo político en estos frentes, o en estas movilizaciones, pero los resultados para la lucha de clases son nulos. Mientras tanto, el PCOE seguirá desarrollando sus células comunistas con prioridad en los centros de trabajo y fábricas, pues son estas la única garantía de victoria. Cuando el Partido Comunista ha actuado así, los trabajadores les han seguido, pues no son tontos, ni tienen menos cualidades, ni nosotros somos más inteligentes para comprender el marxismo-leninismo, ni hemos tenido ningún atributo especial para comprenderlo. Los comunistas somos exactamente igual que los obreros, y si nosotros hemos comprendido el marxismo-leninismo cuando nos han hablado de él, cuando nos lo han explicado, ¿qué es lo que les hace pensar a los reformistas y pseudo-revolucionarios que el resto de los obreros con incapaces de comprenderlos”.
Ese es el trabajo del Partido Comunista, del PCOE, todo lo demás son estrategias caducas que llevan décadas fracasando alrededor del globo. Miremos a Grecia y sus 26 huelgas generales económicas que arrastran cientos de miles de trabajadores y veremos como ni la correlación de fuerzas ha cambiado, ni se vislumbra una toma de conciencia de clase por parte de amplios sectores de la clase obrera. Si el economicismo ha fracasado en Grecia, movilizando cantidades muy superiores de las que estos señores dicen movilizar, ¿quieren seguir el mismo camino? ¿O bien pretenden seguir la estrategia correcta basada en la lucha económica además de la política e ideológica con un objetivo claro: el socialismo y la dictadura del proletariado?.
 
Leyendo su comunicado, y sus reacciones, mucho nos tememos que optan por una versión más chapucera de la primera opción. Es decir, optan por el fracaso demostrado.
 

COMITÉ PROVINCIAL DE SEVILLA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

 
http://pcoesevilla.blogspot.com.es/2013/02/la-impotencia-del-reformismo.html



La policía francesa se prepara para una “explosión social”

Los servicios de información de la policía han recibido la orden de anticiparse a una eventual «radicalización» de las respuestas de los trabajadores, ante la crisis económica y financiera, la precariedad, el paro, los despidos colectivos.
 
Desde los últimos meses asistimos en Francia a despidos masivos de decenas de miles de trabajadores en todos los sectores: siderurgia (ArcelorMittal), automóvil (PSA, Renault, Goodyear), petrolífero (Petroplus), químico (Sanofi), electrónica (Texas Instruments), transportes (Air France), agroalimentario (Doux), telecomunicaciones (Alcatel-Lucent). La respuesta de los trabajadores sigue siendo a destiempo, cuando ya está el pescado vendido, y desorganizada. No hay una unión de los centros de trabajo si no que cada grupo de afectados reaccionan estérilmente ante leyes y fuerzas que sobrepasan el ámbito de su empresa.
 
Aún así los trabajadores están librando duras batallas en forma de huelgas, y paros. En algunos casos están haciendo guardia día y noche para evitar que los empresarios se lleven la maquinaria y los instrumentos de producción. Ante eso, la policía ha recibido órdenes de situarse cerca de las empresas en dificultades. El papel de la policía no es la de evitar el cierre o que el patrón se lleve los instrumentos de producción, si no que los trabajadores lo eviten. Tal es su rol en el capitalismo.
 
El estado francés intenta camuflar la pobreza con miserables ayudas de 475 euros, gracias a los altísimos impuestos con que exprimen a los trabajadores, que deben además contratar seguros privados para cubrir los gastos sanitarios.
 
Estas ayudas y subsidios no pueden evitar sin embargo el origen del desempleo y de la pobreza de la clase trabajadora: la lucha por la competitividad, por conquistar el mercado, entre unos empresarios y otros a nivel mundial. Y esta sólo puede frenarse más que pasando a manos de la toda la sociedad los medios de producción.
 
Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE
 
8 de febrero de 2013

 




El oportunismo andaluz ante el 28F

5La gravedad de la crisis y la delicada situación política del país hacen que este año el Día de Andalucía (28 de Febrero) adquiera una importancia extraordinaria y haya servido para que los partidos políticos a la “izquierda” de la Junta de Andalucía, aprovechando la fecha, saquen a relucir sus programas de gala que custodiaban celosamente, a la espera de una oportunidad como ésta que sea propensa a la recuperación por parte de los andaluces de las esperanzas y las expectativas que habíanperdido.

 Un grupo de asociaciones sociales y un buen número de partidos políticos entre los que destacan: JCA-Sevilla, CJC, PCPA-PCPE, CUT-BAI, Unidad Popular de Aguilar, MAIS, PA, IU por la Base, JJ.AA., Primavera Andaluza, Equo Andalucía, Red Roja, Corriente Roja, En Lucha, Izquierda Anticapitalista; las organizaciones supuestamente más revolucionarias de la región, se han dado una cita unitaria embargada por la emotividad de la “efeméride”, con la pretensión de proponer los medios hacia metas económicas y políticas que pongan fin a la precaria situación de Andalucía. En esta dirección, han redactado un llamamiento al pueblo andalúz para que salga a la calle a decir “basta ya” mediante un programa que, orgullosamente, se desliza por una doble vertiente: por la lucha contra el sistema y por la soberanía “nacional andaluza”, la cual reivindicansubrepticiamente.


El Partido Comunista Obrero Español ha analizado el manifiesto unitario y ha llegado a la conclusión de que un Partido Comunista no puede estar de acuerdo con él porque soterradamente, y al abrigo de un discurso que derrama efervescencia, es contradictorio y a veces reaccionario, que oculta una nueva traición a las clases trabajadoras del estado español. En verdad, de lo que se trata es de una mala copia de la alternativa del “paso intermedio entre capitalismo y socialismo” que erróneamente suscribió el Movimiento Comunista Internacional durante determinada fase de su proceso decadente, y que luego la historia ha finiquitado por inservible y porque finalmente la proclama contribuye a la escisión del Movimiento Obrero del estado español de muy graves consecuencias en estos momentos históricos.

 Las resoluciones del análisis que se han llevado a cabo en el documento exigen cambios estructurales que liberen el camino hasta superar el capitalismo; por lo tanto, aesa altura hay que tratarlo en su enjuiciamiento y no como una mera denuncia más de la situación que atraviesa Andalucía, ni tampoco a nivel de crítica de un acontecimiento específico y coyuntural. Los firmantes han presentado sus credenciales “revolucionarias” en un programa que contiene nacionalizaciones y la abolición de fuerzas represivas, que en su entendimiento ponen las bases para superar el capitalismo. El Manifiesto contiene, en opinión del “Bloque Crítico” -como se hace llamar el grupo variopinto de organizaciones firmantes del manifiesto- el proceso por donde debe discurrir la revolución social que corresponde en estos momentos.

 Durante las crisis, la disputa de los mercados internacionales entre los imperios se exacerba y se encona produciendo fricciones, guerras locales e incluso mundiales, tal es la historia del capitalismo. El carácter de la crisis contemporánea revela la naturaleza criminal del sistema burgués y su anacronía, pues pese a gozar de un avance colosal de sus fuerzas productivas no puede afrontar la pobreza y dolencias sociales como en antaño. Pero como siempre hemos afirmado, el capitalismo no se desmorona ni se autodestruye, tiene que ser aniquilado por su contradicción antagónica: la clase obrera y sus aliados. En nuestro país, al igual que en la Europa desarrollada, hace décadas que se cumplen todas las condiciones para la lucha por el socialismo. El PCOE junto con otros partidos comunistas llegaron a la convicción de que entre el capitalismo y el socialismo no existe ningún estadio de producción intermedio, resolviendo que todo lo que no sea luchar por el socialismo significa dejar en manos de la burguesía el control del poder real, que determina a lo sumo tibias reformas dentro del sistema explotador pero que nunca conducirán a su desaparición.

 La lucha por los mercados ha promovido una nueva configuración imperialista mundial. Por un lado, aparecen nuevos imperios -los mal llamados países emergentes- que disputan mercados y zonas de influencia a los viejos imperios, aprovechando su situación de grave crisis, a la par que se consolidan también zonas de influencias económicas y políticas de estados imperialistas, los cuales conforman asociacionessupranacionales que son la expresión de los intereses de los monopolios de dichas naciones.

 En este proceso de cambio en el ámbito mundial, el Estado monopolista español se ha ido transformando en un estado imperialista con notable presencia e influencia. Es indudable que la nueva configuración incide y debe tenerse en cuenta en todo planteamiento de transformación social en cualquier país, en el español también.

 Así pues, la lucha anticapitalista tiene que ser forzosamente antiimperialista y viceversa. Derrocar el capitalismo en nuestro país es inconcebible sin propugnar la salida de la UE, órgano supranacional de los monopolios europeos; sin embargo, esta reivindicación primaria no es contemplada por el Manifiesto unitario. ¿Olvido? En absoluto, es la consecuencia de un análisis marcadamente reformista, que proviene de la mezcolanza de opiniones de partidos reaccionarios (PA), izquierdistas (CUT-BAI, MAIS), oportunistas (PCPE-PCPA, UPOA) y otros de catadura indescifrable, que abjuran en la práctica de la lucha de clases, pues hablan de personajes y de gobiernos pero no de Estado, y que obvian la unidad de los trabajadores del estado español, imprescindible para derribar al Estado de los monopolios. En el fondo, se trasluce la posición nacionalista pequeño burguesa de algunas formaciones que tienen la idea de que la lucha es entre Andalucía y el “neoliberalismo”, en vez del estado capitalista contra las clases trabajadoras. Al no pronunciarse por la salida de la UE, los firmantes se alinean con los partidos y burguesías nacionalistas vascas y catalanas, que buscan la acreditación de su soberanía a través del reconocimiento como nación por parte de los monopolios europeos (UE).

Reunión de convocantes que firmaron el manifiesto (imagen ampliada)

 

 Resulta ridículo, fruto del pensamiento pequeño burgués de los partidos, advertir en un manifiesto que se propone la rebeldía, amparado en el hipotético rigor de sus postulados, que Rajoy es un pelele en manos de “la Merkel”, elevando a la categoría de impulsor del devenir político y económico del continente europeo, al carácter y a la personalidad de los individuos. Al más incauto de este universo no se le escapa que las relaciones existentes dentro de la UE entre sus miembros es la cristalización de la contradicciones entre grupos monopolistas que, por un lado y a tenor de su potencial, dilucidan sus diferencias dentro de la Unión al tiempo que entretejen estrategias comunes para afrontar la lucha por los mercados contra otros imperios, con intereses opuestos a ellos. Sin embargo, los grupos monopolistas que forman la UE se muestran en todo momento unidos y coinciden en lo esencial cuando se trata de agredir a las clases trabajadoras de los países asociados. Entre Merkel, Rajoy, Hollande, Monti, etc. no existen diferencias en torno a la explotación de los trabajadores ¿Acaso las medidas adoptadas por el gobierno del PP, y también las aplicadas anteriormente por el PSOE, son contrarias a los deseos de los capitalistas españoles? ¿Han sido motivo de desavenencia entre los intereses de los monopolios alemanes y españoles? ¿Durante los 37 años de democracia burguesa, han necesitado alguna vez los gobiernos españoles, la autorización, empuje o presión de ninguna Merkel para imponer sus políticas antiobreras?

 La metodología utilizada por el “Bloque crítico” deriva hacia posiciones derechistas, recurriendo a conceptos que confunden a los trabajadores. En el manifiesto se concreta: “Como la historia ha demostrado cuando un pueblo se levanta con decisión no hay gobierno que pueda pararle. Y cuando los gobiernos no escuchan la voz de su pueblo, cuando sólo tienen miradas y atenciones para los ricos, cuando incumplen reiteradamente sus promesas… han perdido su legitimidad. Contra el mal gobierno, es justo rebelarse. ¡Vamos a tomar la calle! “ … Resulta evidente, que el objetivo a conseguir no es destruir el estado capitalista, por el contrario, éste permanece incólume en las aspiraciones de los reformista que buscan el cambio de gobierno, de un gobierno que pierde moralmente su legitimidad porque sólo mira y atiende a los “ricos”. De lo que se deduce que los firmantes del documento admiten que en el capitalismo pueden existir gobiernos que miran por igual a los ricos que a los trabajadores. En su consecuencia, el Manifiesto, pese a su “agresividad”, no traspasa las lindes del capitalismo.

 La gran culpa recae sobre el neoliberalismo que durante los últimos 30 años ha llevado a cabo una ofensiva que “no solo ha desmantelado nuestra economía”, también han puesto en riesgo al planeta. ¿De qué economía nos habla el “Bloque crítico”? ¿Existía hace 30 años, o hace 10 años, una economía socialista andaluza, es decir, gestionada y controlada por las clases trabajadoras, siendo éstas las dueñas de los medios de producción? No. Es evidente que tanto en Andalucía como en el resto del Estado español sólo ha existido una economía, un único modo de producción, en formas y grados variables: el capitalismo explotador. Los firmantes del documento, una vez más se descubren como defensores de un capitalismo dulce, que es la propuesta central del Manifiesto.

 Una prueba más e irrefutable del carácter burgués de las propuestas que se recogen en la proclama, la encontramos en la siguiente sentencia: “Pero también nos ha robado la democracia. Al capitalismo en su decadencia le sobran las libertades y derechos democráticos. Y a nosotros nos sobra una Constitución, producto de un pacto con los residuos del franquismo, que se ha demostrado inútil a la hora de parar la guerra de los mercados contra el pueblo”.

 De nuevo tenemos que preguntar a los salvadores de Andalucía ¿Cuál democracia nos han robado? Más lejos en el oportunismo no se puede llegar. Jamás ha existido la democracia de los trabajadores, ni existirá hasta el advenimiento del socialismo. La que conocemos es la democracia burguesa y desde sus principios históricos más allá de nuestro país, ésta se ha caracterizado por negar en la práctica los derechos y las libertades constitucionales, todo ello es consustancial al sistema capitalista. Sin embargo, el “Bloque crítico” considera suya la democracia burguesa y sólo la estiman mala en el periodo de decadencia del capitalismo.

 Oportunismo tras oportunismo, nuestros revolucionarios vierten conceptos que malforman la conciencia del pueblo trabajador. No es de recibo que partidos comunistas de países capitalistas, caso del PCPE-PCPA, les den a la Constitución burguesa el rango de revolucionaria y le conceda una fuerza por encima de la clase social que la concibió: “Y a nosotros nos sobra una Constitución, producto de un pacto con los residuos del franquismo, que se ha demostrado inútil a la hora de parar la guerra de los mercados contra el pueblo” ¿Cómo debemos interpretar este párrafo?, Sencillamente, el grupo emancipador andaluz, no ha entendido aún que es la lucha y la correlación de fuerzas entre las clases sociales la que determina una batalla y no una Constitución, por avanzada que se precie. Pero en ellos tiene su lógica, porque de ningún modo desbordan el marco burgués, siendo así que les baste con reformar la Constitución en aquéllos aspectos que en su opinión ha podido fallar a la hora de parar la guerra de los mercados contra el pueblo. La contradicción está servida después de transmitir que les sobra una Constitución así; sin embargo, insiste en la misma, incluso en reforzarla devolviéndole antiguas atribuciones“Revocación de la reforma constitucional que, en nombre de la estabilidad presupuestaria, establece como prioridad absoluta del presupuesto el pago de la deuda” Realmente nuestros emancipadores ¿saben lo que quieren?

 Como es lógico, las ideas expuestas en el Manifiesto sobre las causas de los problemas del “pueblo andaluz”, sobre la democracia, sobre el motor de la historia, etcétera, de claro contenido burgués tenía que tener su expresión práctica en las reivindicaciones y medidas que se desean acometer, por supuesto, ninguna de ellas rebasan el marco de producción burgués. Nos hablan de nacionalizaciones, que no socializaciones, nos hablande una banca pública, nos hablan de muchas cosas, que hasta ahora han constituido el estandarte oficial de la socialdemocracia. Pero no nos hablan del poder de los trabajadores, de la abolición del parlamentos burgués, de la formación del poder popular, garantía de la democracia obrera.

 Que nadie venga a decirnos que no estamos en la realidad, pues somos conscientes que el pueblo trabajador no está preparado para luchar por el socialismo, y de eso se trata en este periodo de luchas económicas, de transformarlas en políticas a través de la ideología de clase. Es hora de aprovechar las circunstancias, para adoctrinar a las clases populares en todo tipo de actividades frente al capitalismo al mismo tiempo que se le esclarece conceptos de la lucha de clases hasta ahora incomprendidos, para forjar el ejército que debe derrocar el capitalismo. Día a día, pero con la verdad y sobre objetivos claros es como se irán forjando los órganos de Poder Popular.

Los trabajadores deben saber que el cese de la violencia de género, que la eliminación efectiva de la corrupción económica, que la verdadera igualdad entre los sexos, que la eliminación de la influencia y dominio de los mercados, solo vendrá con el socialismo. Y la conquista del socialismo no vendrá jamás de la mano del nacionalismo como pretenden los firmantes del documento, sino desde el poder de los trabajadores de todo el estado, después de haber derrocado al capitalismo monopolista de Estado.

 Pero esto es pedir peras al olmo, muchos de los grupos que han firmado por la “honorabilidad” de Andalucía practican hábilmente el camaleonismo. Por ejemplo el PCPE y CJC, en sus documentos oficiales tienen posicionamientos diametralmente opuestos a lo que en la práctica hace, como lo demuestra el Manifiesto. También CUT-BAI que denuncia a IU, después de ser corresponsable de su subida de votos y así, unos tras otros, hasta llegar al PA, que ha dado muestras más que suficientes de su profesión interclasista. De ungrupo heterogéneo en lo que encontramos de todo, sólo era posible la generación de un documento como el que acabamos de examinar, la enésima traición a la clase obrera.

 

 

COMITÉ REGIONAL DE ANDALUCIA DEL PCOE.