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Ante la ruina del sector avícola gallego

Hace escasos días la patronal del sector avícola gallego alertaba del hundimiento del sector, ante las prácticas de las grandes superficies de mantener los precios de la mercancía que ellos producen por debajo de los costes de producción, con el objetivo de utilizar estos productos como “reclamo” para la compra en estas superficies. Ni que decir tiene que ese margen de pérdidas es recuperado aumentando artificialmente el precio de otros artículos.

 Esto es una ley de desarrollo del capitalismo. Los monopolios, en este caso los del sector de la distribución, imponen sus normas. Asimismo, para contrarrestar estos efectos negativos el capital productivo tiende a concentrarse en cada vez menos manos, para poder plantar cara estos otros monopolios. Es decir, cada vez tienden a existir menos productores en el sector avícola, concentrándose la producción en grandes grupos que controlan cada vez más la producción. Y esto naturalmente en quién repercute es en los obreros, porque esa concentración de la producción hace que sean prescindibles miles de empleos en el sector, porque a los capitalistas no les hacen falta.

Los defensores del capitalismo invierten mucho trabajo y gastan millones de euros, por medio del adoctrinamiento en desviar de la mente del trabajador la cuestión de quién dirige y controla la vida económica dentro del capitalismo. Es decir, gastan ingentes cantidades de dinero en la batalla ideológica contra la clase obrera.

Pero, sin embargo, no pueden ocultar el hecho de que en el capitalismo la producción no depende del control democrático del pueblo gallego, sino del poder dictatorial de un número no grande de corporaciones y multinacionales, que tienden a controlar cada vez más dicha producción.

En la esfera económica, el capitalismo es desde sus bases antidemocrático y antihumano. Esto por supuesto, tiene también influencia en la escena política. En la sociedad capitalista, el dinero constituye una de las fuerzas motrices de la política. Y son precisamente las empresas quienes tienen el dinero. Pueden utilizar este dinero para elegir al pelele de turno que se sentará en el sillón del gobierno, pueden controlar los medios de comunicación, etc. Vivimos en una sociedad dominada por las empresas y los monopolios. Por consiguiente, incluso dónde se nos dice que existe democracia, se trata de una dictadura del capital.

El capitalismo es un modo de producción anárquico. Se produce no según las necesidades sino para el máximo beneficio, sin orden ni control. Esta anarquía se encuentra en evidente contradicción con la planificación y coordinación general que una economía requiere objetivamente. Vivimos en una sociedad moderna compleja, en la cual cada una de sus partes depende de otras, encontrándose todas interconectadas.

Los obreros del sector avícola dependen de los empleos, los cuales se encuentran controlados por las empresas productoras . Los trabajadores tienen que ganarse la vida con sus propias manos, ya que las fábricas y maquinaria las tienen en sus garras las empresas. Los comerciantes dependen de que los obreros tengan trabajo, y cuanto menos ventas tengan más tenderá el capital a concentrarse en menos manos, al desaparecer la competencia debido a la bajada de ventas, dando lugar como dijimos anteriormente a la aparición de grandes monopolios como consecuencia de esta concentración de capital. Surgen así las grandes cadenas de distribución, ante las cuales la pequeña tienda de ultramarinos del barrio no puede competir y se ve abocada al cierre. Esto es ley en el capitalismo, y explica el porqué las grandes superficies cada vez controlan en mayor medida el mercado, lo que les permite imponer las condiciones que ellos determinen a los productores, los cuales deben concentrarse si quieren hacer frente a estas condiciones abusivas, y ello lo pagan los obreros con su trabajo. De toda esta ecuación aparecen las crisis sistémicas del capitalismo, ante la imposibilidad por parte del pueblo de adquirir todas las mercancías producidas. Es decir, la crisis es parte intrínseca del capitalismo.

Para poner fin a esto la economía tiene que ser dirigida por un plan central, cuyo objetivo principal sea aumentar el bienestar del pueblo. Pero esto no puede lograrse en el capitalismo, donde la economía está dirigida por las empresas privadas que no persiguen satisfacer los intereses del pueblo y su bienestar, sino sus intereses privados, los cuales consisten en alcanzar la mayor ganancia. Y además, como hemos visto, ese capitalismo tiene sus propias leyes de desarrollo que tienden siempre a aumentar el poder de los monopolios. Sólo bajo el socialismo puede ser dirigida planificadamente la economía.

El poder incontrolado de las empresas hace que de deslocalice la producción hacia áreas dónde los capitalistas obtienen mayores ganancias, a costa de explotar más a los obreros, como puedan ser los países del tercer mundo. Tras las deslocalizaciones sólo queda miseria y paro, pero esto no les importa a las empresas que lo que buscan es maximizar los beneficios. Sobre este tema en Galicia tenemos cientos de ejemplos, vemos como los polígonos industriales menguan cada vez más, impidiendo el desarrollo de las fuerzas productivas y condicionando la depauperación de la clase obrera gallega.

Por tanto el capitalismo, como sistema socio-económico, no acepta responsabilidades por una vida satisfactoria para el pueblo. Los intereses humanos no son asunto de la sociedad capitalista. El capitalismo es brutal y antihumano. Por ejemplo la gente se puede estar muriendo que si no tiene el dinero para pagar la cama de un hospital, está sentenciada. Esto no está pasando en Somalia o Haití, sino en decenas de casos en la Galicia del siglo XXI.

Tal y como de desarrolla la crisis general del capitalismo, en la misma medida se profundiza la crisis de la clase obrera. Y es precisamente esta situación la que obliga a los trabajadores a buscar auténticas soluciones. Y esa solución se llama socialismo. Los propagandistas del capitalismo son bien conscientes de ello. Esto explica la continua y casi histérica guerra propagandística contra el comunismo. Esta es la razón para inventar y propagar cada vez más mayores mentiras y calumnias sobre el socialismo.

Todo esto para mantener los intereses de los capitalistas, que son las ganancias y cómo hacerse todavía más ricos. Nos toca a los obreros, trabajadores y demás clases populares luchar por un sistema que subordine todos sus esfuerzos a un solo objetivo: la vida satisfactoria y el bienestar del pueblo. Ese sistema se llama socialismo.

Es por eso que la única alternativa para los trabajadores del sector avícola es la lucha por el socialismo, por el control obrero de la producción en un sistema que no busque el beneficio de los monopolios, sino el bienestar de los trabajadores. Y ese sistema se llama socialismo-comunismo.

DIANTE DA RUINA DO SECTOR AVICOLA GALEGO

Fai escasos días a patronal do sector avícola galego alertaba do afundimento do sector, ante as prácticas das grandes superficies de manter os prezos da mercadoría que eles producen por debaixo dos custos de produción, co obxectivo de utilizar estes produtos como “reclamo” para a compra nestas superficies. Nin que dicir ten que esa marxe de perdas é recuperada aumentando artificialmente o prezo doutros artigos.

Isto é unha lei de desenvolvemento do capitalismo. Os monopolios, neste caso os do sector da distribución, impoñen as súas normas. Así mesmo, para contrarrestar estes efectos negativos o capital produtivo tende a concentrarse en cada vez menos mans, para poder arrepor estes outros monopolios. É dicir, cada vez tenden a existir menos produtores no sector avícola, concentrándose a produción en grandes grupos que controlan cada vez máis a produción. E isto naturalmente en quen repercute é nos obreiros, porque esa concentración da produción fai que sexan prescindibles miles de empregos no sector, porque aos capitalistas non lles fan falta.

Os defensores do capitalismo inverten moito traballo e gastan millóns de euros, por medio do adoutrinamento en desviar da mente do traballador a cuestión de quen dirixe e controla a vida económica dentro do capitalismo. É dicir, gastan inxentes cantidades de diñeiro na batalla ideolóxica contra a clase obreira.

Pero, non obstante, non poden ocultar o feito de que no capitalismo a produción non depende do control democrático do pobo galego, senón do poder ditatorial dun número non grande de corporacións e multinacionais, que tenden a controlar cada vez máis a devandita produción.

 Na esfera económica, o capitalismo é dende as súas bases antidemocrático e antihumano. Isto por suposto, ten tamén influencia na escena política. Na sociedade capitalista, o diñeiro constitúe unha das forzas motoras da política. E son precisamente as empresas as que teñen o diñeiro. Poden utilizar este diñeiro para elixir o monicreque correspondente que se sentará na cadeira de brazos do goberno, poden controlar os medios de comunicación, etc. Vivimos nunha sociedade dominada polas empresas e os monopolios. Por conseguinte, mesmo onde se nos di que existe democracia, trátase dunha ditadura do capital.

O capitalismo é un modo de produción anárquico. Prodúcese non segundo as necesidades senón para o máximo beneficio, sen orde nin control. Esta anarquía encóntrase en evidente contradición coa planificación e coordinación xeral que unha economía require obxectivamente. Vivimos nunha sociedade moderna complexa, na cal cada unha das súas partes depende doutras, encontrándose todas interconectadas.

Os obreiros do sector avícola dependen dos empregos, os cales se encontran controlados polas empresas produtoras. Os traballadores teñen que gañarse a vida coas súas propias mans, xa que as fábricas e maquinaria as teñen nas súas poutas as empresas. Os comerciantes dependen de que os obreiros teñan traballo, e canto menos vendas teñan máis tenderá o capital a concentrarse en menos mans, ao desaparecer a competencia debido á baixada de vendas, dando lugar como dixemos anteriormente á aparición de grandes monopolios como consecuencia desta concentración de capital. Xorden así as grandes cadeas de distribución, ante as cales a pequena tenda de ultramarinos do barrio non pode competir e se ve abocada ao peche. Isto é lei no capitalismo, e explica o porqué as grandes superficies cada vez controlan en maior medida o mercado, o que lles permite impoñer as condicións que eles determinen aos produtores, os cales deben concentrarse se queren facer fronte a estas condicións abusivas, e el págano os obreiros co seu traballo. De toda esta ecuación aparecen as crises sistémicas do capitalismo, ante a imposibilidade por parte do pobo de adquirir todas as mercadorías producidas. É dicir, a crise é parte intrínseca do capitalismo.

Pra poñer fin a isto a economía ten que ser dirixida por un plan central, cuxo obxectivo principal sexa aumentar o benestar do pobo. Pero isto non pode lograrse no capitalismo, onde a economía está dirixida polas empresas privadas que non perseguen satisfacer os intereses do pobo e o seu benestar, senón os seus intereses privados, os cales consisten en alcanzar a maior ganancia. E, ademais como vimos, ese capitalismo ten as súas propias leis de desenvolvemento que tenden sempre a aumentar o poder dos monopolios. Só baixo o socialismo pode ser dirixida planificadamente a economía.

O poder incontrolado das empresas fai que de deslocalice a produción cara a áreas onde os capitalistas obteñen maiores ganancias, a custa de explotar máis os obreiros, como poidan ser os países do terceiro mundo. Tras as deslocalizacións só queda miseria e paro, pero isto non lles importa ás empresas que o que buscan é maximizar os beneficios. Sobre este tema en Galiza temos centos de exemplos, vemos como os polígonos industriais minguan cada vez máis, impedindo o desenvolvemento das forzas produtivas e condicionando a depauperación da clase obreira galega.

Por tanto o capitalismo, coma sistema socio-económico, non acepta responsabilidades por unha vida satisfactoria para o pobo. Os intereses humanos non son asunto da sociedade capitalista. O capitalismo é brutal e antihumano. Por exemplo a xente pódese estar a morrer que se non ten o diñeiro para pagar a cama dun hospital, está sentenciada. Isto non está a pasar en Somalia ou Haití, senón en decenas de casos na Galiza do século XXI.

Tal e como de desenvolve a crise xeral do capitalismo, na mesma medida se afonda a crise da clase obreira. E é precisamente esta situación a que obriga os traballadores a buscar auténticas solucións. E esa solución chámase socialismo. Os propagandistas do capitalismo son ben conscientes diso. Isto explica a continua e case histérica guerra propagandística contra o comunismo. Esta é a razón para inventar e propagar cada vez máis maiores mentiras e calumnias sobre o socialismo.

Todo isto para manter os intereses dos capitalistas, que son as ganancias e como facerse aínda máis ricos. Tócanos aos obreiros, traballadores e demais clases populares loitar por un sistema que subordine todos os seus esforzos a un só obxectivo: a vida satisfactoria e o benestar do pobo. Ese sistema chámase socialismo.

É por iso que a única alternativa para os traballadores do sector avícola é a loita polo socialismo, polo control obreiro da produción nun sistema que non busque o beneficio dos monopolios, senón o benestar dos traballadores. E ese sistema chámase socialismo-comunismo.

 




Una salida burguesa más

Emilio Pizocaro, periodista y últimamente prolífero autor de escritos mesiánicos, acaba de publicar en Rebelión un nuevo alegato en favor de la revolución democrática, que titula “¿Que está haciendo la izquierda mientras la derecha prepara el cambio cosmético del régimen?”. En él nos alerta, una vez más, sobre la trama que el poder económico del régimen está urdiendo con el objetivo de dar un lavado de cara al sistema político, que tiene por misión restituir la credibilidad del capitalismo, muy deteriorada por la corrupción generalizada.

 Pizocaro nos tiene acostumbrados en sus artículos a contradicciones e incomprensiones, producto de una debilidad ideológica manifiesta, por tanto, de no comprender la psicología de las masas. Al tiempo que recuerda con qué facilidad se aprovecha el imperialismo de las rebeliones árabes, propugna prestar atención a movimientos como el 15M, El Constituyente, -al que pertenece-, El SAT, el 25-S etc. Con lo cual su pronunciamiento sobre la capacidad del imperialismo para irrumpir y distorsionar los movimientos “revolucionarios” pasa a mejor vida, a ser una simple anécdota sin consecuencia alguna y sin que merezca una reflexión en línea a escudriñar en las causas de las debilidades de estas rebeliones. Es evidente, que el imperialismo maneja los movimientos, porque estos carecen de ideología de clase, de estructuras orgánicas disciplinadas y cuyos objetivos no están definidos o no se proponen romper con el capitalismo. Los imperialistas solo tienen que infiltrarse, hurgar en sus carencias, en este caso, en la religión, a la par que modifican su lenguaje para dirigir esa rebelión desnortada.

No podemos olvidar, de ninguna de las maneras, que lo que pretende es “regenerar” y no cambiar el sistema, para ello, aplaude cuanto dice el filósofo Juan Ramón Capella; “No sólo hay que jubilar o poner a la sombra al personal político incapaz que ha venido gobernando el sistema: hay que abrir paso a gentes nuevas no infectadas por la corrupción. Hay que ingeniar un sistema político que quede en manos del pueblo. Que éste pueda controlar y que cuente con mecanismos sólidos de exigencia de responsabilidades”.

A nuestro Mesías, le importa más bien poco la existencia del burgués que roba la plusvalía al trabajador, lo que persigue es que los políticos que legalizan tal corrupción, sean políticos como mandan los “cánones” y no unos corruptos que roban al pueblo o que miran hacia otro lado cuando el PP impone reformas y recortes antipopulares. No, no se trata de una revolución socialista: “No hay soluciones de parche a la crisis del sistema, se requieren soluciones de fondo y esta solucion se llama proceso constituyente, o si queréis, mas claro aún, el horizonte que debemos proponer a los colectivos ciudadanos es una revolución democrática QUE REGENERE TODOS LOS PODERES, TANTO ECONÓMICOS, POLÍTICOS COMO SOCIALES”. – Emilio Pizocaro, “Después del 29 de Marzo ¿Qué?”

El análisis que hace de la izquierda parlamentaria es acertado, al menos en el último articulo, porque en anteriores incluso sugiere a ésta un cambio “profundo”, por lo que al final no está demasiado claro si en su pensamiento aún le ofrece cierto margen de recuperación. Pero, suponiendo que su crítica se radicalice y concluya con la imposibilidad de la regeneración de los PSOE e IU., si lo hace es porque en su opinión la actualización de las formas de luchas y de los objetivos, consiste en rendir culto a la espontaneidad, a la auto-organización horizontal, a la revolución desde la base etc., que constituyen las fuerzas motrices de las revoluciones del siglo XXI, las cuales niegan a la clase obrera su carácter de sujeto revolucionario, para otorgárselo a una masa amorfa.

Decía en  “¿Necesitamos una política para una revolución democrática?” -La verdadera refundación de la izquierda está en la persistencia de las movilizaciones populares que se auto-organizan al margen de los aparatos políticos . Lo más probable es que tras estas movilizaciones germine una política de rebelión popular que logre articular un proyecto de revolución democrática y social-

Al examinar la historia, nos damos cuenta que no hay nada de novedoso ni de revolucionario en sus propuestas. Siguiendo la moda actual, implantada por el pensamiento metafísico burgués, él atribuye al magnetismo del siglo XXI las innovaciones en la lucha social. Así, hace más de un siglo Anton Pannekoek libraba sus batallas teóricas por imponer en el ambiente revolucionario su organización horizontal. El lejano soviet como la cercana CC.OO, uno a nivel popular y la otra en el seno de las clases trabajadoras, en sus inicios, se dotaron de formas de organizaciones autóctonas. Pero, hasta el día de la hoy la historia ha estado sujeta a las leyes de la dialéctica. El salto cualitativo de un régimen de producción a otro, se produce por la lucha de contrarios antagónicos, es decir, entre clases sociales que se repelen, como es la clase burguesa y la clase obrera. El alumbramiento de un nuevo sistema lo tiene que protagonizar la clase que niega a la que está en el poder, por consiguiente, la lucha de base se encuentra en los centros de trabajo a la que se ha de unir los movimientos populares y no lo contrario. Hoy como mañana, la producción de los bienes materiales correrán a cargo de los trabajadores. difícilmente podemos imaginar una sociedad nueva en la que los trabajadores tendrán el deber de producir, y sin embargo; los dirigentes de esa sociedad serán masas amorfas, desclasadas, que desdeñan las organizaciones que se dan los trabajadores.

El problema es que Emilio Pizocaro no se pronuncia a favor de la lucha de clases, probablemente piense que es un concepto trasnochado. Aún así, no nos explica cuales son las razones por las que la clase obrera ha dejado de ser el sujeto revolucionario y cuándo y cómo entregó el testigo a no se sabe quienes.

Pero ¿contra quién o quiénes nos propone que luchemos? En definitiva, contra la corrupción. Más ésta no se produce porque el hombre la lleve en sus genes, o por la existencia de partidos, o es debido al sistema político, la causa de la corrupción es el capitalismo, que basado en la propiedad privada sobre los medios de producción, genera desigualdades, avaricias, abusos, todas ellas manifestaciones de la CORRUPCIÓN con mayúsculas: el modo de producción burgués basado en la explotación de los trabajadores. Es un error y gravísimo luchar contra el efecto -la corrupción- y dejar intacta la causa, el sistema de producción. Algo que a la postre redundará en beneficio de la burguesía y entorpecerá el verdadero proceso revolucionario.

En efecto, no hay solución a ninguno de los problemas que plantea Pizocaro, si no se va contra las estructuras económicas capitalistas y se le opone su negación: el socialismo, de lo contrario, cualquier lavado de cara, no servirá para detener los nuevos brotes de corrupción que serán cada vez más horrendos.

La crisis actual está sirviendo de rampa de lanzamiento a las empresas imperialistas españolas, capacitándolas para dirimir sus diferencias contra el avance de los países que componen el BRIC. La Reforma Laboral, permite al gran capital español obtener el producto barato y la capitalización necesaria para mantener mercados internacionales en peligro de perder e invadir otros nuevos. Es una lucha inter-imperialista, a la que no son indiferentes los pueblos de los países imperialistas como el español.

También la crisis facilita a los ejércitos imperiales desarrollar sus capacidades militares por medio de guerras de rapiñas, que les obliga a incrementar sus mortíferos y criminales arsenales. Así como perfeccionar los métodos represivos de las policias. La Reforma Laboral, pone al descubierto la corrupción de la judicatura: despidos, desahucios… Las instituciones, más que nunca exteriorizan su propensión clasista, hasta la corrupción más repugnante: Parlamento, ayuntamientos…

¿A una organización de este calibre, disciplinada, capaz de utilizar la cárcel y el crimen masivo sin ningún tipo de remordimiento, pretende Pizocaro oponer resistencia y vencerlas, con la organización horizontal? Recordemos que el 15M, la supuesta organización horizontal, mas “original” de la historia del movimiento popular de nuestro país, supuso en la práctica la consagración de una nueva forma de hacer, mezcla de anarquía y burocracia. Las asambleas del 15M en muchos lugares del país, no eran democráticas, curiosamente tenían un programa antes de nacer y todas las propuestas que superaban ese programa, después de tener que plantear una gran batalla con aquellos que introducían el programa concebido y redactado por una dirección oculta, ajena a las asambleas, eran boicoteadas, se perdían en el camino entre las llamadas asambleas de base y las “asambleas” centrales. Y es que la horizontalidad y su dirección básica eventual no facilitaban ningún control por parte de los asambleístas de base.

Con este tipo de organización no vamos a vencer al capitalismo español y europeo, pues de eso se trata. Pero, Pizocaro engaña, no habla claro sobre el imperialismo, de la dependencia del sistema español al europeo y pretende llevar al pueblo, sin dirección científica al matadero y tan solo para cambiar el talante de los políticos parlamentarios.

Lo que quizás no sepa Pizocaro es que la burguesía ante la necesidad de un cambio, cree oportuno ceder ante movimientos que no atentan ni a su poder político y menos aún al económico y está dispuesta, a aceptar sobre el papel que todo lo soporta, cambios que sofoquen a las “masas horizontales”, pues este es el objetivo que éstas se plantean.

Mientras tanto, la realidad nos lleva a una clase obrera arrinconada en sus lugares de trabajo, en donde el terror la hace presa del miedo. Para comenzar una revolución seria, es de vital importancia, que la clase obrera entre en acción desde donde mas le duele al capital, en los centros de trabajo. Empero, es incuestionable, que la psicología de derrota que la abate en estos momentos, es un freno absoluto. Se impone pues, la toma de conciencia de los trabajadores del porqué de su derrota, para tomar aliento. Solo con el conocimiento de causa, con la libertad de conciencia, estarán en condiciones los trabajadores de recuperar su calidad de sujeto revolucionario.

El problema es que ni los movimientos espontáneos auto-organizados horizontalmente, están capacitados para tal misión, ni los culpables de sus desdichas, los partidos políticos parlamentarios, mal llamados de izquierdas, ni los sindicatos, tienen la fuerza moral, tampoco reflexiva para explicarles a los trabajadores, que son ellos por su traición los que les han llevado a la derrota, pura utopía, en ambos casos.

Esto será y es obra de un Partido Comunista armado con la doctrina del marxismo-leninismo, única que ha demostrado en la práctica y en la teoría que el capitalismo es vencible y la única que ha tenido al régimen burgués entre las cuerdas. Y la historia que se muestra inapelable, nos enseña, que durante el periodo de quiebra del movimiento comunista, no ha habido ninguna ideología que la haya sustituido en la dirección de los procesos revolucionarios de verdad. Porque la humanidad en el capitalismo, no ha creado todavía, ni podrá hacerlo jamás, más que dos ideologías, las que representan los intereses de las dos clases principales del sistema capitalista, la clase burguesa y la clase obrera y todo lo que sea rebajar la ideología obrera significa fortalecer y defender a la ideología burguesa.

En pos de esta realidad histórica, el PCOE, que ha conocido muy de cerca muchos de los movimientos preferidos por Pizocaro, se ha propuesto y está llevando a cabo una labor propagandista para explicar a los trabajadores las causas de su situación, a la par que acomete la labor de promover en los pueblos y barrios donde tenemos militantes, asambleas populares, al objeto de configurar el FRENTE UNICO DEL PUEBLO, que se dote de un programa revolucionario de acuerdo con las necesidades de la sociedad moderna, o sea un programa para la democracia obrera cuyo nombre científico es LA DICTADURA DEL PROLETARIADO.

 

COMISION IDEOLÓGICA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




Abandonar el barco fue un error: las renuncias al marxismo tras la caída del campo socialista y la vigencia actual del marxismo-leninismo

Es hora de hacer un pequeño paréntesis reflexivo y recordar a tantos camaradas que asqueados por las traiciones de los dirigentes renunciaron al marxismo y, especialmente, a quienes sintieron desvanecer su confianza en la ideología obrera tras la caida de la URSS y del campo del socialismo. Algunos fueron camaradas intrépidos, fértiles en su entrega, víctimas de la represión burguesa, pues mientras los reformistas convivían plácidamente con los enemigos de la clase obrera al calor de un falso bienestar “conseguido”, ellos fueron expulsados de los sindicatos y despedidos de sus empresas. Fueron también, otros camaradas, limitados para una actividad total, y que a pesar de sus circunstancias, pusieron lo mejor de lo que tenían a disposición de su partido y de la causa obrera. Camaradas todos, que lamentablemente hoy, se hallan recluídos en sus hogares sin querer saber nada, pero llenos de inquietudes reprimidas.

 

Nadie puede discutir que fueron momentos delicados para la conciencia revolucionaria. El imperialismo, animado por su victoriosa posición, redobló sus esfuerzos y se armó de argumentos con la presunción de asestar el golpe mortal al marxismo. Entonces aparecieron miles de libros, ensayos, más toda clase de artículos para demostrar que con la caída de la URSS, el marxismo había fracasado. Los circulos propagandísticos burgueses extendieron sus tentáculos atrapando con ellos a una pléyade de profesionales de la información, a la par que conquistaban las conciencias mal nutridas de falsos actualizadores de la revolución socialista, que hicieron suyas propuestas que reflejaban las influencias de la propaganda imperialista. Bajo sus efectos surgieron formas de organizaciones desvinculadas del movimiento obrero y comunista, pequeñísimas fracciones de la sociedad, desclasadas y sin ideología, que los supersabios, léase intelectuales prostituidos, elevaron a la categoria de sujeto revolucionario, negando a la clase obrera su misión histórica. Todo estaba concebido para infundir entre los trabajadores el desaliento y la malformación de su conciencia de clase.

Con estos parámetros bien delineados, que se mostraban realistas e infranqueables, los sumisos sindicatos, los políticos traidores de la mal denominada “izquierda”parlamentaria, juntos con los capitalistas, lograron crear un ambiente hostil a todo cuanto era y representaba la ideología marxista. Pese a ello, el marxismo como ciencia que es, permaneció incólume, a sabiendas de que las mentiras tienen las patas muy cortas. Los análisis de Marx, Engels, Lenin y Stalin, que habían permanecido ocultos por la confabulación antiobrera, brotaron de nuevos impetuosos, estimulados por una crisis, tan honda y perversa, que por sí misma se encargó de restaurar la credibilidad de la filosofía marxista, la única capaz de señalar con matemática precisión la causa de la crisis y sus consecuencias.

Gracias al marxismo, hoy podemos mirar con optimismo el pasado. Las experiencias de la URSS y del campo del socialismo ya no son motivos para el desaliento, por el contrario, sus éxitos y sus errores constituyen un maravilloso acicate para retomar el camino revolucionario con la lección bien aprendida, a la vez que nos coloca en la mejor situación para conjugar el pasado con el presente y así construir el futuro que será labrado no sin escollos, pero con la certeza de que ya nunca más incurriremos en fallos que pongan en peligro la integridad de la nueva sociedad.

Ningún partido, ningún colectivo fraccional promocionados por la propaganda y el dinero imperialista, ninguna organización espontánea e indisciplinada, ninguna teoría parida artificialmente, ha demostrado, desde la desaparición de la URSS, tener capacidad para afrontar el reto del devenir que pasa por encima de los deseos de los enemigos de la clase obrera. Todos ellos han quedado como son: COMO UNOS TRAIDORES INDESEABLES.

Hoy podemos asegurar que, si el capitalismo europeo, especialmente el español, impone su ley, es como consecuencia de que no existe aún un Partido Comunista con la suficiente fuerza para cambiar el rumbo de los acontecimientos, debido a todo lo que venimos exponiendo. Ellos lo hicieron bien hasta cierto punto, pues sabían que más temprano que tarde, sus falsedades quedarían al descubierto, y el marxismo volvería a imponerse, pues no ha habido ninguna teoría, excepto la marxista, capaz de explicar el desenvolvimiento de la producción burguesa y sus consecuencias; pero para ese momento esperaban, como así ha sucedido, tener a los trabajadores aprisionados por el terror de los empresarios y bajo las férula del reformismo.

Para sacar a la clase obrera del oscurantismo, para encarar las nuevas batallas, es preciso reunir todas las fuerzas sanas, entre ellas a vosotros camaradas de ayer, que fuisteis parte y base de este presente y del futuro que aspiramos. Vuestro Partido, EL PCOE, os acogerá en aras de fortalecer el arma que reclama la clase obrera para recobrar su aliento, su razón de ser, y marchar juntos con la firmeza y el calor que nos avienta el marxismo-leninismo.

¡ POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA !

¡ FORTALEZCAMOS EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) !

 




Huelga general el 14 de noviembre: contra el gobierno, contra los traidores y los oportunistas. El Socialismo es la única solución.

Por todas las provincias del estado español, en todos los sectores de la producción y todos los sectores sociales que componen el proletariado, se vienen sucediendo multitud de manifestaciones, huelgas de todo tipo, luchas y expresiones de disconformidad y no aceptación de las medidas que la burguesía impone para mantener o ampliar las tasas de ganancias y sus privilegios. La dispersión de las fuerzas y de las luchas de los trabajadores impera en el panorama actual ya que estas luchas están siendo dirigidas por la burguesía a través del oportunismo traidor de todo tipo. De estar todas ellas centralizadas y engarzadas y, consecuentemente, dirigidas por fuerzas revolucionarias, la burguesía estaría bastante más inquieta de lo que hoy lo está, consciente de su influencia en el seno del movimiento obrero a través de sus lacayos.

 Esta convocatoria de huelga ha hecho que salgan a la superficie toda la farfolla oportunista que engaña y fracciona a los trabajadores, desde los convocantes a otros que no la secundan. Por un lado, están los que no secundarán la huelga general: el sindicato corporativo de funcionarios, CSI-CSIF, apelando a que considera que “la huelga general y la huelga en el sector público no es conveniente, en estos momentos, dado que se está dilucidando un posible rescate a España” o que la huelga tiene un componente político. Todo ello, cuando existe una ofensiva política, ideológica y económica del estado capitalista contra los funcionarios, de tal manera, que no sólo les han rebajado sus condiciones de vida sino que, además, han abierto la vía de poder realizar Expedientes de Regulación de Empleo en las Administraciones Públicas donde se van a destruir centenares de miles de puestos de trabajo. También desde las filas del nacionalismo vasco se desmarcan de la huelga general ya que establecen una agenda para el proletariado vasco distinta a la del proletariado del resto del estado, fraccionando a la clase por cuestión de nacionalidad, ¿acaso el proletariado vasco no es explotado por los mismos que el proletariado del resto del estado y están al margen de los problemas del conjunto de la clase?

 Por otro lado, tenemos a los convocantes de la llamada la “Cumbre Social”, un cúmulo de organizaciones que defienden el sistema capitalista y el colaboracionismo interclasista, encabezada por sindicatos que asumen el orden mundial imperialista y que están integrados en sus estructuras a través de la CSI. CCOO, UGT y USO, y tras ellos PSOE y PCE-IU, son responsables de la situación en la que se encuentran los trabajadores, y pretenden seguir traicionándolos planteando una táctica que persigue anular por completo la lucha de clases, promoviendo un referéndum sobre las últimas leyes reaccionarias y antiobreras realizadas por el PP pero manteniendo incólumes las estructuras y leyes capitalistas realizadas por Zapatero y el gobierno del PSOE en cooperación con las traidoras cúpulas de CCOO y UGT, cuya concepción política e ideológica es cuasi exacta a la del PP.

 El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores del Estado español a secundar la huelga general del próximo 14 de noviembre. El PCOE llama a los trabajadores a rechazar de plano, no sólo las políticas capitalistas realizadas por el gobierno lacayo de Rajoy, sino también las instituciones imperialistas supranacionales como la Unión Europea y a todos aquellos traidores que son responsables de la situación y que colaboran con la burguesía para mantener el sistema capitalista y con él sus prebendas: nos referimos a las cúpulas de CCOO y UGT, así como el PSOE y el PCE-IU.

 El Partido Comunista Obrero Español hace constar que los problemas de la clase trabajadora sólo pueden ser resueltos por el Socialismo acabando previamente con el sistema capitalista de producción. La solución no pasa por referéndums que mantienen intactos al Capitalismo y su superestructura, sino por universalizar la organización y la unidad de los trabajadores constituyendo un Frente Único del Pueblo donde converjan los distintos sectores sociales – juventud, estudiantes, jubilados, trabajadores en activo, desempleados, mujer, padres y madres, etc… Consecuentemente, el Partido Comunista Obrero Español se declara enemigo del colaboracionismo interclasista siendo contrario a la Cumbre social por ser expresión de ello. La huelga general es un momento importante de generación de conciencia de clase, de acumulación de fuerzas anticapitalistas, de aspiración al socialismo y de dejar claro que el futuro de la clase obrera sólo es posible ubicándose en la lucha de clases y en la lucha por el Socialismo y no en el diálogo y pacto social propugnado por los lacayos oportunistas al servicio del capital.

 ¡ABAJO EL CAPITALISMO Y SU PRODUCTO, EL OPORTUNISMO!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR EL SOCIALISMO!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL ( PCOE )

 

 




Renault y PSA-Peugeot-Citroen eliminarán más de casi 20.000 puestos de trabajo en Francia de aquí a 2016

Las dos grandes fabricantes de coches apenas han esperado el disparo de salida, la última reforma laboral, para anunciar brutales supresiones de puestos de trabajo y amenazar con cierres de fábricas si no se aceptan acuerdos de flexibilidad, como en Renault para la reducción de descansos, aumentar la movilidad interna, o trabajar 100 h más al año congelando salarios.

La reestructuración de Renault con 8000 puestos de trabajo menos de aquí a 2016 son calificados por el ministro de trabajo francés, Michel Sapin, como de “instrumento industrial”.

Por su parte PSA-Peugeot-Citroen anunció de aquí a 2014 la eliminación de unos 11000 puestos de trabajo.
Aún así, todas las grandes constructoras de automóviles como Ford, Opel o Fiat están cerrando fábricas en Francia y Alemania. Al mismo tiempo, Fiat prevee fabricar 100.000 jeeps en China en 2014.

No hay fuerza que pueda contener la competitividad entre unos empresarios y otros, la producción se torna caótica y las necesidades materiales del pueblo quedan secundarias. Más abundancia que nunca pero un empobrecimiento general de los trabajadores a nivel mundial provocan “sobrecapacidad” de producción, como le llaman los medios burgueses de comunicación, cuando en realidad quieren decir superproducción, la raíz de las crisis cada vez más profundas del capitalismo.


Comisión Relaciones Internacionales del PCOE
23 de enero de 201




Amnistía Internacional anima a la OTAN a continuar con el “progreso” de las mujeres afganas

Suzanne Nossel, directora ejectuiva de Amnistía Internacional en Estados Unidos, se felicita por el progreso vivido por las mujeres en Afganistán gracias a la invasión militar de la OTAN. El lema de Amnistia Internacional “OTAN: CONTINUA EL PROGRESO”, sobreimpreso en una fotografía de mujeres con burka, no desentona con el currículum de la responsable de la ONG internacional cuya supuesta defensa de los derechos humanos ha servido de tapadera a varias invasiones con la excusa de derrocar a “dictarores”, “tiranos”, o desmantelar redes “terroristas” fantasmas.

En la carrera de Suzanne Nossel nos topamos con la alianza de las potencias imperialistas con ONGs internacionales defensoras de los “derechos humanos”: entre otros numerosos cargos de distinto pelaje, fue nombrada Subsecretaria Asistente para Asuntos de Organizaciones Internacionales en el Departamento de Estado de USA (2009), Jefa de Operaciones de Human Rights Watch (otra ONG que clama contra las violaciones de “derechos humanos”), o Vicepresidenta de Estrategia y Operaciones del Wall Street Journal (2005-2007).

Después de dejar las Naciones Unidas trabajó como vice-presidenta de Desarrollo de Negocios en U.S. de la empresa Bertelsman Media (empresa internacional de medios). Ha formado parte de instituciones del Estado americano cuyo objetivo es promover allende los mares la democracia del libre mercado: Century Foundation, Center for American Progress o Council on Foreign Relations.

Suzanne Nossel acuñó el término “Poder Inteligente” (“smart power”) en un artículo donde proponía la política del Internacionalismo Liberal y sugería a los EEUU utilizar el poder militar y otras formas de “poder blando” (“soft power”); enfoque por otra parte sostenido por la secretaria de estado Hillary Clinton:

Los legisladores progresistas deberían girar hacia el gran pilar de la política exterior de USA en el siglo XX: el internacionalismo liberal, que plantea que un sistema global de democracias liberales estables podrían ser menos propensas a la guerra. En Washinton, la teoría pretende, ofreciendo un liderazgo firme (diplomático, económico y no menos, militar) avanzar en un amplio abanico de objetivos: auto-determinación, derechos humanos, libre mercado, estado de derecho, desarrollo económico, y la cuarentena y eliminación de dictadores y armas de destrucción masiva“.

 

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE

9 de diciembre de 2012




El falso mesianismo

El viernes 8 de Marzo tuvo lugar en la Facultad de Económicas de la Universidad de Sevilla una reunión de cien personas con el propósito de “promover el tránsito a una etapa democrática”, en la que cada una expuso su idea para regenerar la democracia en nuestro país, cuyos postulados en boca de uno de los ponentes era el siguiente: “No son ideas ni de izquierdas ni de derechas, sino de gente honesta”, lo que quiere decir que son dederechas, de pensamiento burgués y consecuentemente antiobreras.

Y es que en el capitalismo, la humanidad no ha podido, ni puede, ni podrá generar más que dos ideologías: las que expresan los intereses antagónicos de las dos clases fundamentales del sistema: la de la clase burguesa, que se apodera de todos los bienes producidos y los distribuye según sus intereses, y la de la clase obrera, productora de todas las riquezas materiales y espirituales de la sociedad y, en cambio, es la que menos recibe. Las demás clases y capas sociales giran alrededor de ellas. Consustancial a esta verdad histórica, todo lo que sea rebajar la ideología proletaria supone pasarse a la ideología burguesa. Aunque en este caso hay algo más que el deprecio de la ideología obrera, tal es el más absoluto de los desprecios a todo lo que es y pertenece al trabajador. Cuando el representante de EQUO-A menciona a los sindicatos y partidos es tan sólo con el interés oportunista de conseguir el voto de los trabajadores: “Sin la gente que está en los partidos y sindicatosno tendremos la mayoría social que necesitamos para lograr el cambio”.

La designación de la “ciudadanía” elevada a sujeto revolucionario de la nueva etapa democrática ya nos dice la catadura de los promotores y la naturaleza interclasista de sus objetivos. La teoría central y cardinal objeto de la reunión es rescatar la democracia que se encuentra secuestrada. Es evidente que la ignorancia política aprisiona las mentes de los reunidos, pero es más la actitud traicionera a un pueblo que quiere que sus problemas sean resueltos definitivamente.La democracia que pretenden rescatar, con la falsa excusa de acabar con las políticas neoliberales, es la misma democracia burguesa que hoy nos domina, la cual tiene como base y sostén la propiedad privada sobre los medios de producción, la causa capital de la desigualdad, de la negación de los derechos del pueblo trabajador, del engaño, de la corrupción económica y política, de la represión, etc. Todo intento por edulcorar el sistema burgués es una falacia y una hipocresía porque el capitalismo asienta su poder sobre la más ignominiosa de las corrupciones: la succión de la plusvalía generada por el trabajador, que convierte a éste en esclavo del patrón y del sistema.

Los promotores del proyecto engañan con la vileza de la burguesía, pues ésta concebió su sociedad para en definitiva valerse de sus intituciones, que les permiten consolidar su poder e incrementar constantemente sus riquezas, sin desdeñar ningún medio político ni represivo para conseguirlo. Por muy revolucionario que sea un partido político, si plantea el parlamento burgués como el medio para alcanzar el bienestar del pueblo será derivado por la inercia del sistema hacia el estercolero y en nuestro país ha habido ya bastante experiencia al respecto, la última la protagonizada por IU en Andalucia y en otras zonas del estado.

Según la nota de prensa: “En la mente de todos está el sorpasso de Syriza al PASOC en Grecia, el hundimiento en Islandia de los partidos tradicionales ante una coalición cuyo punto programático era la reforma de la Constitución para la regeneración política…”.La conciencia de nuestros mesías se mueve cegada por el oportunismo. No buscan la solución de los graves problemas que aquejan a la sociedad española pues les atrae el fenómeno de Syriza sin reparar que dicho partido o alianza electoral es parte de las alternativas que tiene la burguesía europea y griega, con la pretensión de mantener el capitalismo en momentos gravísimos para su existencia.

En realidad este es el papel que busca desempeñar la nueva alianza electoral, la de ser la quinta columna en el movimiento popular con el fin de que éste no se organice adecuadamente y por tanto, no encuentre el verdadero camino de la emancipación. Y de esta forma, tenerlo atrapado en el estrecho marco de la democracia burguesa. Si la burguesía estaba agobiada por restañar su descrédito, nuestros mesías les tienden las manos, los pies y todo su cuerpo para construir los argumentos que la rehabilite.

Muy seguros de si mismos, los promores nos advierten que: “Éste es el viento de la historia y quien se oponga a él será barrido como ya lo han sido los partidos comunistas y socialistas tradicionales en Grecia e Italia”. Puro cinismo es lo que evidencia esta sentencia que creen inapelable. Los oportunistas suelen entorpecer el desenvolvimiento natural, revolucionario de los trabajadores para luego recriminarles su desconciación con la que acreditan su comportamiento traicionero.

Los Partidos Comunistas han sufrido los zarpazos del reformismo (práctica del oportunismo) lo que los ha debilitado e incluso ha sido la causa de la desaparición de algunos como en Italia. Pero el oportunismo no es un fenómeno extraterrestre sino que es la consecuencia -entre otras- de las influencias en el movimiento obrero de la ideología burguesa, transportada principalmente por la pequeña burguesía arruinada que se ve obligada a proletarizarse, sin renunciar a recuperar su anterior estatus. El Partido Comunista de Grecia se vió violentado por los eurocomunistas, cuya ideología pequeño burguesa ha quedado al descubierto. Luego se escindió y los eurocomunistas fundaron el Partido Comunista Griego del Interior, que es precisamente la base principal que forma Syriza.

El eurocomunismo tambien afecta a los comunistas españoles, ocasionando divisiones y tensiones internas en el PCE y la desnaturalización de dicho partido, que hoy constituye la dirección en todos los sentidos de IU.

No nos extraña, pues, que los promotores adulen a Syriza e intenten atraerse a IU. “El reto de sumar a IU”, dice la nota de prensa. ¿Por qué? Porque Syriza e IU son anticomunistas, han abjurado de todos los principios marxistas-leninistas y son los causantes del retroceso de los comunistas tanto en Grecia como en el Estado español. No obstante, la apreciación que hacen nuestros mesías del KKE es falsa y semejante a la propaganda burguesa pues el KKE es el partido que realmente está moviendo a las masas en Grecia y éstas pasan por un proceso de adecuación al no haber adquirido aún la conciencia de clase para dar el golpe mortal al capitalismo y están sujetas a los prejuicio9s del parlamentarismo burgués, que tanto gusta de loar a los promotores.

A tenor de los posicionamientos que manejan los participantes de la reunión no nos cabe ninguna duda: los capitalistas estarán preparando las prebendas que les asignarán a sus nuevos defensores, en momentos en que la disociación de ellos con la sociedad va siendo cada vez mas clara. No les viene mal que dentro de las clases populares surjan nuevos portadores de la ideología burguesa.

 

Participantes de la reunión:

Juan Torres (ATTAC), los abogados Jose Ignacio Aguilar (Intercomisión Vivienda 15M) y Juan Moreno Yagüe (Democracia 4.0), Antonio Losada (ex secretario general de CGT Sevilla), Federico Noriega (Asambleas Ciudadanas Constituyentes y Ecologistas en Acción), la profesora de Ciencias de la Información María Lamuedra (Universidad del Bien Común) y Esteban de Manuel (Coordinador de EQUO Andalucía).

 

El centenar de asistentes a la asamblea acudió por convocatoria de una treintena de activistas que se reunieron el 21 de febrero en la Casa de las Sirenas sevillana, entre ellos miembros de 15-M, ATTAC, Democracia Real Ya, Foro Social, Democracia 4.0, En Lucha, SAT, Ecologistas en Acción, de los partidos I-Anticapilatista, Primavera Andaluza y CUT-BAI y también representantes de formaciones políticas como IU o EQUO.

COMISIÓN IDEOLÓGICA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Alemania: beneficios históricos en 2012 mientras crece la pobreza

La máquina alemana marcha a buen ritmo, se podría decir por los grandes números de la bolsa alemana de Frankfurt. Las 30 empresas que cotizan en el DAX acumularon 66 mil millones de euros de beneficio neto en 2012, cerca del récord absoluto de 2007. Los accionistas de estas empresas se han embolsado un total de 34,4 mil millones de euros. Para valorar esa cifra, hay que decir que el presupuesto del Estado alemán es de 302 mil millones de euros para 2013.

Entre las empresas que batieron récords de beneficios se encuentran Fresenius (número uno mundial en equipos dediálisis), SAP (fabricante de software) y el experto en gas Linde.

Gracias a un buen posicionamiento en los mercados emergentes como China y América Latina se han podido mantener las exportaciones, de la que Alemania es más dependiente que nunca (un 44% del Producto Interior Bruto se debe al comercio exterior). Es así como esquiva la morosidad de los otros países europeos.

 

Esta ha sido la estrategia de Volkswagen que ha alcanzado el más alto beneficio de la historia alemana: 22 mil millones de euros. Su patrón se había embolsado ya en 2012 más de 17 millones de euros, por los beneficios de 2011. De ellos 11 millones de euros fueron una prima de resultados.

El milagro se basa como no podía ser de otra forma en la “flexibilidad” de la mano de obra alemana en cuanto a horarios, salarios, funciones, paros parciales,… de tal forma que el patrón dispone del trabajador alemán como le viene en gana.

Las cifras exultantes de beneficios vienen a desmentir la falacia según la cual el trabajador debe hacer un esfuerzo de contención salarial para evitar que las empresas cierren o quiebren. Como vemos, lo que busca el patrón no es evitar la quiebra, sino ser más competitivo y conquistar mercados a nivel mundial, que se traduce finalmente en que los dueños de la empresa ganan más.

Martin Winterkorn, patrón de Volkswagen

Y si las empresas alemanas, indias o chinas ganan terreno, otros para no perder el tren de la lucha por el mercado mundial tienen que pulverizar las condiciones de trabajo en sus respectivos países con lo cual el proletariado a nivel internacional se empobrece sin parar. Tal es el caso de España que ha superado al resto de países europeos en el aumento de exportaciones (un 4,2%).

Esto también deja en evidencia las recetas de los grandes sindicatos que venden sus acuerdos a los trabajadores con la zanahoria de ser más “competitivos”. Lo que hacen es sumir a los trabajadores en ese marco de explotación capitalista sin fin.

 

Algunos datos del resultado del “milagro alemán” son que los trabajadores alemanes se mantienen con un salario real un 1,8% por debajo respecto al año ¡2000!, la esperanza de vida ha bajado 2 años y hasta casi 4 en la antigua Alemania del Este entre 2001 y 2010, el 16% de la población está en riesgo de exclusión o que el 25% de los asalariados cobran un salario “bajo”, es decir, 9,15 euros brutos la hora.

A los trabajadores del mundo entero no les queda otra que salir de esa espiral que los lleva a la miseria, aboliendo el régimen capitalista poniendo en manos de toda la sociedad los medios de producción (tecnología, fábricas, máquinas, minas, tierras,…) que hoy en día producen más abundancia material que nunca, pero más pobreza al mismo tiempo bajo la propiedad privada.

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE

 




Cumbre Social: ¡esbirros del capital!

Nos llega la noticia de la convocatoria por parte de la autodenominada “Cumbre Social” de una jornada de movilización proyectada para el próximo 10 de Marzo con el lema “Contra el paro y por la regeneración de la democracia”, recogiendo así el llamado de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) que convoca a nivel europeo esta jornada de movilización. El PCOE rechaza esta convocatoria, a sus convocantes y los objetivos que los mueven, que son reaccionarios y no persiguen nada  más que desviar y engañar a los trabajadores del único camino para su emancipación –la revolución socialista- para propiciar la llegada de la organización capitalista PSOE al “gobierno” del estado español o, al menos, paliar en cierto modo la debacle de esta sigla pro-capitalista como garantía de continuidad del actual sistema explotador.

 Primeramente, hemos de hablar de la Confederación Europea de Sindicatos, organización que aglutina a los sindicatos amarillos y traidores de toda Europa, que forma parte de los estados capitalistas mismos y de sus organismos imperialistas como la Unión Europea, y que es financiada y promocionada por la burguesía para dar legitimidad “sindical” al sistema capitalista. El PCOE, en su política sindical, considera como la única organización sindical internacional a la Federación Sindical Mundial (FSM) que es la organización internacional de los sindicatos de clase y que aglutina a decenas y decenas de millones de obreros de todo el mundo. Por tanto, apoyar a los sindicatos luchadores (FSM) y marchar luego junto a los traidores (CES) sería una contradicción muy grave. Un Partido Comunista jamás debe caer en este tipo de actitudes oportunistas. Por eso rechazamos esta movilización ya desde el mismo momento en que la convoca dicha CES.

 

 

Por otra parte, las organizaciones que conforman la “Cumbre Social” no tienen en ningún momento el objetivo del socialismo ni la creación del poder popular, sino que su objetivo es darle al capitalismo “un rostro humano”, sin cuestionarse nunca la propiedad privada de los medios de producción ni la conquista del poder por parte de la clase obrera. Esto queda patente al escuchar las declaraciones de los “líderes” de la denominada Cumbre Social, que textualmente nos dicen: “se destruye cada vez más empleo sin que el emprendimiento lo compense”. Es decir, para estos señores la sociedad no se divide en clases sociales, sino que es un simple problema de que existen empresarios/emprendedores que no cumplen con su cometido de “crear empleo”. Los comunistas sabemos que esto no es así. En el capitalismo esos empresarios/emprendedores tienen una función muy concreta que no es crear empleo sino extraer de la mano de obra que emplean la plusvalía necesaria para aumentar sus ganancias y continuar con el ciclo de reproducción ampliada del capital, es decir, emplean esta mano de obra como la fuente que les proporciona sus riquezas. No sólo eso; en la lucha de clases toman partido por la burguesía y se posicionan en contra del proletariado, o lo que es lo mismo, se posicionan con la clase dominante, cuya función en el capitalismo es enriquecerse a costa de la fuerza de trabajo de los obreros, de los trabajadores.

 

 

Junto con lo anterior, observamos que los principales convocantes son los sindicatos teóricamente mayoritarios, pero que apenas agrupan al 9% de los trabajadores y que ven continuamente reducida su afiliación. Hablamos de UGT y CCOO. Estas organizaciones sindicales se han dedicado durante décadas a traicionar y dinamitar cualquier lucha, aunque fuese solamente económica, que traspasase la línea que la burguesía delimitó y ellas aceptaron bajo el manto del dialógo social. Estas organizaciones sindicales forman parte del Estado, reciben de él jugosas subvenciones, son reconocidas como sus interlocutores y en base a esto se otorgan el derecho a representar y hablar por todos esos trabajadores del Estado que, mayoritariamente, no están afiliados ni representados por sus siglas. Su actitud en la lucha económica se basa en los pactos y la negociación lo cual, en esta etapa de desarrollo del capitalismo en el que necesitan extraer cada vez más plusvalía a los obreros y pisarlos cada vez más, es un auténtico crimen. Esta estrategia de conciliación, de la mal llamada paz social que no es más que la imposición brutal del burgués y el sometimiento y el sacrificio de los trabajadores llevada a cabo durante décadas, nos ha llevado a la situación de miseria actual para la clase obrera; a lo que debemos de unir que la única lucha que se ha producido ha sido económica, dejando de lado la lucha ideológica contra la burguesía y la lucha por el poder político para instaurar el socialismo.

 

 

Todo esto ha llevado a una psicología de derrota y miedo dentro de los centros de trabajo. Los obreros, ante la nula alternativa que les ofrecen estos defensores del capitalismo, se encuentran cada vez más desesperados y la figura del empresario, ante sus ojos, se hace omnipotente. Ese miedo al despido, el miedo a perder un trabajo basura para no engrosar el ejército de seis millones de parados, hace que los obreros traguen con cualquier cosa. Las enfermedades derivadas de este estrés se hacen crónicas así como los suicidios derivados de la impotencia de no conocer alternativa al modo de producción capitalista.

 

 

Y ante esta aterradora situación toda esta pléyade de traidores y reformadores del capitalismo insisten en “lavarle la cara” al capitalismo, insisten en las viejas recetas de la conciliación, insisten en “referéndums contra los recortes”: ¡como si un obrero estuviera de acuerdo en que le destrocen la vida! Es decir, estos individuos contribuyen al mantenimiento del capitalismo y ante él un Partido Comunista no debe sumarse a semejante convocatoria sino denunciar ante la clase obrera estas actitudes que sólo contribuyen a mantener la situación de explotación de los trabajadores.

 

 

El PCOE tiene una alternativa muy clara, válida e históricamente demostrada: la lucha por la destrucción del capitalismo y la construcción del socialismo. Eso sólo se producirá mediante la unión y simbiosis del Partido Comunista con la clase obrera desde los centros de trabajo, desde las fábricas, desde los barrios obreros, desde los centros de estudio, mediante un Frente Único del Pueblo que se convierta en el embrión del Estado obrero y que mediante una dualidad de poderes luche en todos los ámbitos contra el poder burgués y lo destruya. Este Frente Único del Pueblo, como unión de la clase obrera, contando con la alianza de las demás clases explotadas por el capitalismo, que no es una unión de organizaciones sino un frente de clase.

 

 

Además el PCOE lucha por crear células en las fábricas y centros de trabajo, como el instrumento válido para combatir y vencer a la psicología del miedo actual, llevando a los obreros y dándoles a conocer el arma que les permitirá vencer al capitalismo: la ciencia del socialismo y la organización leninista. Si seguimos dejando huérfanos de Partido a los obreros este clima de miedo irá a peor y el capitalismo impondrá su dominación por los siglos de los siglos.

 

 

Por ello rechazamos la estrategia de estos renovadores del capitalismo que siguen engañando a la clase obrera con promesas que ellos mismos saben imposibles de cumplir dentro del capitalismo. Por eso denunciados la renuncia de estos individuos a la lucha de clases, si es que alguna vez estuvieron implicados en esta lucha, y los denunciamos como colaboradores necesarios de la burguesía dentro del movimiento obrero. Llamamos a los obreros a no secundar estas movilizaciones, a mostrar todo el desprecio a estas organizaciones cuya parte de culpa en la situación actual de nuestra clase es evidente, y denunciamos la maniobra con fines electorales de mantenimiento del orden de cosas burgués que intentan estos desclasados.

 

 

Llamamos, asimismo, al conjunto de la clase obrera a organizarse en las filas de su partido, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) como organización que, armada de la ciencia socialista, les permitirá conocer el camino para derrotar a esos empresarios, que a día de hoy parecen intocables, y que les permitirá vencer el miedo instalado en los centros de trabajo. Sólo mediante la comprensión del socialismo y de la lucha de clases entenderemos cómo es posible vencer al capitalismo, que no es eterno ni inmutable, pues precisamente este capitalismo nace de las entrañas de otros modos de producción anteriores. Por tanto, el capitalismo mismo puede desaparecer, la historia nos lo enseña, pero sólo el proletariado organizado – y bajo la dirección de nuestro estado mayor, el Partido Comunista – podrá mandar al capitalismo al basurero de la historia.

 

 

Como quiera que la derrota del capitalismo no es el objetivo de los convocantes de estas movilizaciones de este 10 de Marzo sino el engaño y la traición de las clases populares, así como desviarles del camino del socialismo –única vía posible de resolución de los problemas de los trabajadores y demás clases populares- las rechazamos, y asimismo señalamos y condenamos como cómplices del capitalismo a dichos convocantes y a las organizaciones oportunistas que suelen marchar a rebufo de estos regeneradores del capitalismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Pésame por Chávez

El Partido Comunista Obrero Español transmite al pueblo de Venezuela y a su familia, su más sentido pésame por la muerte del Presidente Hugo Chávez Frias. Para el PCOE la figura de Chávez quedará grabada eternamente en los corazones de las gentes humildes, porque expresa la voluntad y la lucha de un pueblo que se resiste a vivir bajo la dependencia y la esclavitud de los imperialismos norteamericano y europeo y persigue ser dueño de su destino.

 

Chávez, incluso soportando ya su enfermedad en fase terminal, tuvo la fortaleza de mantenerse firme en sus ideas, en las que priorizaban sacar de la pobreza a su pueblo y buscar la unidad y solidaridad entre las naciones de América Latina.

En estos momentos de dolor, el PCOE reafirma su inquebrantable solidaridad con el pueblo venezolano, que sin duda, no desfallecerá frente a los ataques criminales de losenemigos internos al servicio de los imperios.

 

GLORIA ETERNA PARA EL PRESIDENTE CHAVEZ

VIVA EL PUEBLO TRABAJADOR DE VENEZUELA

 

 

COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

(PCOE)