1

Los oportunistas y su constitución

 Esta semana el Tribunal Constitucional ha fallado sobre un recurso interpuesto por el Gobierno navarro contra determinados aspectos de la Reforma Laboral realizada por el Gobierno de Rajoy. Estos aspectos sobre los que se ha posicionado el citado Tribunal han sido aprobar el descuelgue con el arbitraje de una Comisión Consultiva.

Aprueba el descuelgue de convenios con el arbitraje de la Comisión Consultiva Nacional de Conflictos Colectivos – que es un órgano administrativo – y otorga carta de constitucionalidad al contrato con un año de prueba sin indemnización. De este modo, el Tribunal Constitucional continúa encajando la totalidad de la Reforma Laboral del PP, pues ya en febrero falló a favor de la constitucionalidad de la rebaja de la indemnización por despido, la práctica supresión de los salarios de tramitación o la validez de tramitar dicha reforma como un decreto- ley.

El Tribunal Constitucional en la práctica y, con sus resoluciones, ha dicho alto y claro que las agresiones a los trabajadores son constitucionales; que la negociación colectiva es una entelequia donde los trabajadores no pintan absolutamente nada, al igual que el Parlamento puede ser esquivado por el Gobierno en la realización de leyes que anulen y atenten contra los trabajadores. Eso es la Constitución y así lo reconoce el Tribunal Constitucional con sus fallos.

Es normal que la burguesía glorifique a la Constitución, realizada por los herederos de Franco y los oportunistas de PSOE y PCE, pues para ellos la concordia es el sometimiento y la explotación de la clase obrera sin miramientos ni cuartel. Todos los atropellos perpetrados por la burguesía y sus gobiernos, durante estos 40 años, han sido realizados en nombre de la Constitución y bajo su ordenamiento.

La Constitución fue un producto de una transición – vanagloriada por la burguesía y sus perros oportunistas (PSOE, PCE (IU)) – dirigida por la oligarquía y que otorgó al Capital todos los elementos necesarios para legalizar su dominio político y militar, consagrar el capitalismo monopolista de estado, integrarse en las agrupaciones imperialistas (UE, OTAN) y adoptar y venerar los símbolos fascistas como la bandera, la corona o la unidad de España  –negándole el derecho de autodeterminación a las naciones que forman parte del estado español. Los resultados son seis millones de parados, más de dos millones exiliados, contratos basura y salarios paupérrimos, desahucios, suicidios y un estado que, además de reprimir a los trabajadores y de estar presente en todas las guerras de carroña imperialista, entrega dineros a manos llenas a banqueros y empresarios, negándole todo tipo de recurso a los distintos sectores sociales que componen el Proletariado y arruinando al pequeño empresario y campesino.

Esta verdad histórica, consecuencia de la Constitución y su democracia burguesa, ha puesto en el lugar de los traidores a aquellos que desde la orilla del eurocomunismo y del oportunismo engañaban a los trabajadores, señalando que se podía avanzar hacia el  socialismo mediante la progresiva profundización reformista en el seno de la democracia burguesa.

Éste es un buen momento para traer a primer plano unas palabras de Cayo Lara en un foro burgués patrocinado por los monopolios (Foro nueva Economía) en el año 2011, año de las últimas elecciones generales, donde el máximo representante decía a burgueses y estos, a través de sus medios de comunicación al Pueblo, que “Al socialismo o casi al socialismo  se puede llegar con la Constitución, ya que los artículos del 128 al 131 hablan de la planificación de la economía, del acceso de los trabajadores a los medios de producción, de que el Estado puede tener una banca pública y nacionalizar empresas”. Es evidente que el Tribunal Constitucional, que es el máximo órgano constitucional al que la misma Izquierda Unida recurre y cuya autoridad reconoce, pone en su sitio a Cayo Lara y a su organización política : en el sitio de los que engañan y traicionan a los trabajadores, o lo que es lo mismo, en el sitio donde están también los miembros de dicho Tribunal, que no es otro que en la orilla de los que explotan, oprimen y niegan los derechos a los trabajadores y sirven, cual lacayos, a los monopolios. La Constitución de 1978 cuando habla de planificación de la economía lo que señala es que la banca – privada – determina la economía, qué sectores productivos se estimulan – para crear una burbuja o crisis de superproducción con el que los monopolios se enriquecerán – y cuáles se tumban, y que cuando se habla de nacionalizar empresas, se hace en el sentido burgués del término, donde podemos tomar por ejemplo a Bankia, por el que el estado con el dinero del Pueblo reflota un banco para, una vez saneado con cargo a todos los ciudadanos, lo privatiza regalándolo a un oligarca.

La Constitución de 1978 legaliza la explotación de la clase obrera, el robo, otorga impunidad al burgués y machaca al pueblo – y múltiples casos de corrupción o de guerra sucia y terrorismo de estado así lo acreditan -, perpetuando el capitalismo y otorgando al estado la prerrogativa legal de utilizar las Fuerzas de Orden Público – Ejército – contra cualquiera que pretenda subvertir al sistema capitalista. Cayo Lara conoce todo esto, pero lo omite porque tanto él como su organización no están al servicio de los trabajadores sino que sirven a los oligarcas, que lo mismo, los sacan a pasear y a hablar en sus medios de comunicación o en sus foros económicos. Se entiende perfectamente que bancos condonen deudas a la organización de Cayo Lara, la cual según el Tribunal de Cuentas, adeuda a los bancos 15,1 millones de euros y, según la prensa burguesa, se encuentra en quiebra desde 2009. Está claro que el que paga manda, y que siempre hay quien carece de principios y de vergüenza para prestarse a los capitalistas como instrumento para engañar al Pueblo oprimido con tal de obtener migajas que les permitan subsistir con algunos privilegios, a costa de perpetuar a los explotadores y el sufrimiento y las miserables condiciones de vida de la mayoría. Eso es IU-PCE:  burla y traición a los trabajadores, lo hizo en la Transición y lo hace hoy.

Los trabajadores no tenemos otra salida que acabar con este sistema y su Constitución que le da carta de legalidad, que nos sume en la miseria más absoluta y que nos condena a la muerte,  y ello sólo es posible desde la unidad y la organización como clase para luchar contra los imperialistas, por la destrucción del capitalismo y por la consecución del Socialismo. Para ello es fundamental construir el órgano o instrumento para que el Pueblo pueda intervenir en la vida política y crear su poder, el Poder del Pueblo Trabajador. Este instrumento es el Frente Único del Pueblo.

Ningún partido financiado por la oligarquía financiera, ni ningún tertuliano de los medios de comunicación de masas en manos de los monopolios atentará contra aquél que le financia y le dota de medios. De hecho les dota de medios para que perpetúen el dominio de los monopolios. Sólo el proletariado, que sufre la explotación descarnada es quien puede romper las cadenas de este sistema criminal que nos somete y que nos niega el presente y el futuro, y romper las cadenas no es otra cosa que romper con el Estado burgués y las estructuras políticas actuales. El Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores del estado español a la unidad para acabar con el capitalismo, que es la raíz de todos los males que nos afectan, y para ello es esencial organizar el FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, o lo que es lo mismo, desarrollar los órganos de poder popular; órganos que perfectamente pueden y deben sustituir a las instituciones capitalistas y representar una nueva democracia para construir una sociedad distinta en la que deje de existir el que una minoría (capitalistas) viva a costa del trabajo y del sufrimiento de la mayoría (trabajadores) y que nos abra camino a otro sistema donde la mayoría trabajadora dirija económica, ideológica y políticamente la sociedad donde desaparezca por completo la explotación del hombre por el hombre, enviando al capitalismo y a la burguesía al estercolero de la historia.

¡ABAJO EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡POR EL SOCIALISMO, CONSTRUYAMOS PODER POPULAR, CONSTRUYAMOS FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




De Gaza a Donetsk: ¡muera el imperialismo asesino!

El imperialismo lleva las contradicciones del capitalismo hasta su último límite. Esta es la fase en la que nos encontramos inmersos, la de la omnipotencia de monopolios industriales y grandes bancos, la del dominio absoluto de la oligarquía financiera de las potencias imperialistas, la de un capitalismo agonizante, parasitario y putrefacto empeñado en su supervivencia histórica, siempre a costa del sudor y la sangre de millones de trabajadores y de pueblos enteros sometidos a su bota criminal. La etapa de luchas entre las potencias dominantes y sus diferentes grupos financieros por fuentes de materias primas y mercados, por un nuevo reparto de un mundo ya repartido, caracterizada por la aparición de nuevas potencias enfrentadas a las que se aferran desesperadamente a sus conquistas. El imperialismo, no sólo exacerba la contradicción nuclear entre capital y trabajo, entre explotadores y explotados, sino que en virtud de las leyes universales que rigen su accionar, exacerba de igual forma la contradicción entre grupos monopolistas y potencias imperialistas, así como entre éstas y decenas de países neocoloniales y dependientes sometidos a sus intereses económicos, financieros y comerciales; y sitúa como contradicción fundamental o primaria, a nivel mundial, la contradicción entre la aspiración máxima de la burguesía – el mantenimiento y profundización del imperialismo – y la aspiración máxima del Proletariado y pueblos explotados del mundo por emanciparse del yugo que les supone el imperialismo, que no es otra cosa que la consecución del Socialismo.    

Ucrania es un vivo ejemplo de cómo actúa el imperialismo y cómo los oligarcas no dudan en derramar la sangre de los trabajadores con el único objeto de lucrarse. El pueblo ucraniano es otra víctima más de un golpe de estado fascista, instigado y apoyado activamente tanto por los EEUU como por la Unión Europea, consecuencia de la contienda que tienen con la potencia imperialista rusa por el control geopolítico de la zona así como de los recursos de dicha nación. El marcado debilitamiento del bloque imperialista aglutinado en torno a la OTAN, no sólo provoca el fortalecimiento de nuevas potencias imperialistas como Rusia o China –claro ejemplo de ello es la extensión de sus monopolios tanto en América Latina, África, Asia e incluso Europa-, sino también la confrontación directa entre aquellos que no están dispuestos a aceptar su decadencia y los que aspiran a tomar nuevas posiciones. No cabe duda que la fuerte resistencia antifascista organizada en Donetsk y Lugansk, por su carácter popular y antioligárquico, no sólo ha provocado la furia criminal entre los patrocinadores del oligarca Poroshenko y sus mercenarios banderistas, sino que también ha generado desconcierto entre los que fueron fervientes patrocinadores del oligarca Yanukovich.

En este mismo contexto, y como continuación a la desestabilización continua de la principal fuente energética del mundo, el imperialismo sigue sacudiendo Oriente Próximo, verdadero maná para los monopolios industriales y financieros. Irak, Siria, Líbano y ahora nuevamente Palestina vuelven a poner de manifiesto el papel de gendarme del gran capital asignado al Estado sionista de Israel en esa zona vital para las grandes petroleras y monopolios energéticos occidentales, rusos y chinos. Ante la escalada militar en la zona, a la entidad sionista no le basta con mantener a un pueblo entero preso en bantustanes infames, ocupado militarmente y despojado de su tierra, sino que es necesario masacrarlo regularmente a base de bombas e invasiones armadas a fin de que asimile su condición de colonia al servicio de Israel. No en vano sus repetidos crímenes de lesa humanidad contra la población palestina, así como las repetidas guerras y ocupaciones –desde el Golán sirio al Sinaí egipcio o el sur del Líbano-, siempre cuentan con la impunidad de sus poderosos protectores. 

La enésima crisis capitalista, no sólo agudiza la lucha de clases, sino que desnuda la faz criminal del imperialismo. No extraña que en tal contexto, las clases obreras europea, estadounidense, rusa o china sean sometidas, explotadas y empobrecidas hasta el límite, mientras los aparatos militares se multiplican en el seno de los Estados imperialistas. Así, un Estado como el español, dónde millones de familias obreras carecen de alimentos, vivienda o trabajo, no tiene reparos en destinar cientos de millones de euros en intervenciones militares en el extranjero, colaborando en las masacres sionistas en Palestina o apoyando y financiando los repetidos crímenes en la Ucrania insurrecta, tal y como ha venido haciendo a través del apoyo a mercenarios sirios o con el costosísimo envío de material bélico para la ocupación y destrucción de Libia. El Estado español, como estado miembro de la UE y con sus fuerzas armadas integradas de pleno en el brazo armado del imperialismo yanqui-europeo, no es más que un instrumento al servicio de la oligarquía financiera, que al tiempo que impone una férrea dictadura capitalista frente a la clase obrera y clases populares en territorio español, se posiciona como enemigo jurado de millones de hombres, víctimas de las bombas y las incursiones militares de la OTAN y sus satélites.

Explotación, miseria, guerra y ocupación, he ahí los rasgos distintivos de la fase putrefacta y senil del capitalismo. Trabajadores muertos y enfermos en sus puestos de trabajo, lanzados al pozo del desempleo, obreros con sueldos de miseria que no pueden dar de comer a sus hijos, familias desahuciadas, miles de suicidios, esa es la cruda realidad en las metrópolis imperialistas. Ciudades devastadas como Slaviansk o Kramatorsk, sindicalistas quemados vivos en Odessa, hordas nazis masacrando al bravo pueblo antifascista ucraniano. Decenas de niños palestinos desmembrados, un pueblo entero preso en una franja de Gaza bombardeada por aire, mar y tierra. He ahí el rastro de sufrimiento y muerte que deja a su paso una clase dominante parasitaria y criminal y un capitalismo agonizante que muestra de forma descarnada a las masas laboriosas la necesidad de organizar la revolución socialista. La única salida que tenemos los Pueblos para frenar la barbarie imperialista es la unión de los trabajadores contra el sistema capitalista, contra los estados capitalistas y contra la burguesía. Las luchas entre bloques y grupos monopolistas debilitan al imperialismo, pero sólo la  inquebrantable unión de las fuerzas proletarias y populares en la lucha por el socialismo, puede romper de raíz este estado de cosas insostenible.

En las manos de los explotados, de los parias, de los trabajadores, está el fin de la locura imperialista, de la paz y para ello no tenemos otra salida que romper con el Estado burgués y las estructuras políticas actuales. El Partido Comunista Obrero Español se solidariza con toda resistencia antiimperialista, pues tanto a las autodefensas ucranianas como a la resistencia palestina les asiste el legítimo derecho a defenderse por todos los medios de las incursiones militares del imperialismo.

El Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a la militancia, a los amigos de nuestro Partido y a los trabajadores del estado español a solidarizarse con nuestros hermanos ucranianos y palestinos. Y esta solidaridad sólo puede venir luchando contra los capitalistas y contra el Estado imperialista español -que arma y ampara a nazis y sionistas-,  construyendo el FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, desarrollando los órganos de poder popular; órganos que perfectamente pueden y deben sustituir a las instituciones capitalistas y representar una nueva democracia obrera para construir una sociedad distinta en la que deje de existir el que una minoría (capitalistas) viva a costa del trabajo y del sufrimiento de la mayoría (trabajadores) y que nos abra camino a otro sistema donde la mayoría trabajadora dirija económica, ideológica y políticamente la sociedad,  donde desaparezca por completo la explotación del hombre por el hombre, enviando al capitalismo y a la burguesía al estercolero de la historia.

¡POR LA PAZ, DESTRUYAMOS EL CAPITALISMO!
¡BASTA DE CRÍMENES IMPERIALISTAS!
¡CONSTRUYAMOS FUP, CONSTRUYAMOS SOCIALISMO!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Junio

El mes de Junio ha supuesto para las organizaciones del PCOE un refuerzo cualitativo a nivel estatal gracias a la incorporación de nuevos militantes en Asturias, Cantabria y País Vasco. Aunque todavía muy modesta, nuestra presencia en estas regiones del norte del Estado español, junto con la que también hemos obtenido en la Comunidad de Madrid, confirman el progresivo avance que nuestro partido ha estado experimentando en estos últimos meses, lo que sin duda redundará en el acercamiento de nuevos interesados provenientes de los sectores obreros, estudiantiles y populares residentes en dichas comunidades. No obstante, aún queda mucho para que el PCOE tenga una amplia influencia entre las masas, por lo cual, allá donde tengamos un sólo militante, este sentirá la necesidad de redoblar sus esfuerzos en difundir la política del partido y coadyuvar en su desarrollo y en el de la organización de los órganos de poder popular mediante el Frente Único del Pueblo como el instrumento de emancipación de la clase obrera y capas sociales explotadas por el capital. Huelga decir que a esa enorme tarea se han sumado ya también las organizaciones del Partido en Asturias, Cantabria, País Vasco y Madrid.




Socialismo o barbarie es la cuestión y no monarquía o república. El oportunismo al servicio de la burguesía

El termómetro sobre la psicología del Pueblo en las elecciones europeas nos ha mostrado un profundo desprecio de las masas para con la Unión Europea y su Parlamento. La abstención venció por goleada, a la que si le unimos el voto nulo y en blanco, se sitúa en el 60% del conjunto de electores. Este porcentaje podría haber sido muy superior si la participación en Cataluña hubiera sido similar a los anteriores comicios, no obstante, la burguesía catalana encaró el proceso electoral en clave nacionalista que implicó un incremento de participación, que de todos modos fue menor que la abstención, que estuvo por encima del 50%.

La burguesía, a pesar de la intensidad de la propaganda desplegada en pos de conseguir una amplia participación en los comicios europeos ha visto corroborada lo que sus observatorios y think tank burgueses ya auguraban, con el resultado electoral, y que no es otra cosa que una desafección política por parte del pueblo, rechazo popular a las estructuras supranacionales imperialistas donde está integrada con la burguesía europea a las que consideran responsables de sus males y, también, deterioro de los dos partidos mayoritarios del sistema PP-PSOE.

La burguesía señaló antes de las elecciones con meridiana claridad que su enemigo era la abstención, cosa ésta que es lo que el pueblo ha hecho masivamente.

En el estado español, la crisis económica ha profundizado y ha devenido, además, en crisis política. El ambiente político está convulsionado y la burguesía ha visto como el bipartidismo se ha debilitado a la par que se ha fragmentado. En este escenario de debilidad política aquéllos problemas y contradicciones que ha sido incapaz de resolver se amplían y agrandan: la cuestión nacional, la forma de estado, la erosión del gobierno ante las políticas contrarias al pueblo y al servicio de los capitalistas así como los números casos de corrupción que les salpican, depauperación de las condiciones de vida del proletariado, sistema electoral, tendencia del estado a la reacción y al fascismo, etcétera.

La abdicación del Rey, colocado a dedo por el fascista Franco, no es más que un movimiento de la burguesía española – consensuado con el club Bildelberg – para ganar tiempo en la labor de tratar de regenerar su democracia burguesa, cada día más reaccionaria y cada vez más próxima al fascismo y que tan buenos resultados y suculentos dividendos le ha otorgado, para recomponer a sus agentes políticos para que puedan sustentar el bipartidismo -u otra fórmula que dé solidez política al dominio de la burguesía – el cual en las elecciones europeas ha sufrido un buen varapalo, perdiendo PP-PSOE 6 millones de votos con respecto a las europeas celebradas en 2009 y más de 10 millones de votos si los comparamos con las elecciones generales de 2011. De hecho, la oligarquía española, en estas elecciones europeas ha visto el grado de erosión de sus partidos políticos más fuertes de tal modo que al PP lo han votado el 11,74% del censo total y al PSOE el 10,36%, entre ambos suman un escaso 22% de apoyo popular.

Es, en esta coyuntura, el momento elegido por la burguesía para renovar la Jefatura del Estado, buscando oxigenar e impulsar esta forma de democracia burguesa que tan buenos réditos les ha dado, tanto económicos como políticos, durante casi cuatro décadas.

Las políticas económicas dirigidas por la Comisión Europea, que a la par les son dictadas por los monopolios europeos – fundamentalmente los alemanes – consistentes en redistribuir la riqueza a favor de la oligarquía, y sus monopolios, han erosionado sobremanera, no sólo las condiciones míseras de vida del proletariado del estado español, sino también a las distintas instituciones del estado, empezando por el Parlamento y concluyendo por la Corona, todos ellos además salpicados por escándalos de corrupción. El normal desarrollo del imperialismo, impuesto por la oligarquía financiera europea, ha implicado que la quiebra de los bancos – fruto de la especulación y la creación de burbujas, consecuencia de la anarquía de la producción capitalista- haya sido sufragada por el Pueblo Trabajador mediante subidas de impuestos, pérdidas de sus viviendas, bajadas de salarios, pérdidas de empleos, eliminación de subsidios, pérdidas de derechos sociales y laborales, y todo tipo de recorte realizado por el estado que no ha dudado en robar al Pueblo para salvar y enriquecer a los bancos y a los monopolios. Y es natural que los capitalistas actúen así, pues los estados, así como las asociaciones de imperialistas como la Unión Europea, son instrumentos de dominación sobre el proletariado y de sojuzgamiento y expolio de los recursos de los pueblos del mundo por parte de los monopolios cuya dirección económica está en los bancos, omnipresentes ellos que son los que conceden el crédito y los que se sientan en los Consejos de Administración, los que determinan que rama de la producción y qué empresas se desarrollan, quiénes hacen de gestores políticos suyos y bajo qué siglas, a los que les dan retiros dorados en “sus” Consejos de Administración, como lo atestiguan los Felipe González, José María Aznar, Solbes, Rato, Zaplana, Josu Jon Imaz, Salgado, etcétera.

La desigualdad se acrecienta y las contradicciones de clase, siendo igual de irreconciliables que siempre, se agudizan a la par que se desarrollan las fuerzas productivas y se estrechan las relaciones de producción. Este divorcio entre generaciones de obreros cada vez más preparadas, más cualificadas e instruidas en todas las ramas de la producción y de la administración del estado y de las empresas sirven, bajo el imperialismo y el dominio político de la oligarquía financiera, para jamás poder ejercer su profesión, no tener futuro ni presente, no tener derecho a un trabajo que le permita subsistir a él y su familia. La proletarización cada vez es mayor, como consecuencia de la concentración de la producción, y el desarrollo vital de las masas proletarias encuentra un freno claro: unas relaciones de producción cada vez más estrechas que consagran la explotación máxima del proletariado. Proletariado cada vez mayor en calidad, como hemos visto, pero también en cantidad nutrido por las capas de la pequeña y mediana burguesía que arruinada ha sido pasto de la banca y lo ha perdido todo.

Y es que Marx tenía razón cuando afirmaba en el Manifiesto Comunista que “La burguesía no existe sino a condición de revolucionar los instrumentos de trabajo, es decir, de todas las relaciones sociales (…) Todas las relaciones sociales tradicionales y consolidadas, con su cortejo de creencias y de ideas admitidas y veneradas, quedan rotas: las que las reemplazan caducan antes de haber podido cristalizar. Todo lo que era sólido y estable es destruido; todo lo que era sagrado es profanado, y los hombres se ven forzados a considerar sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas en desilusión”.

La burguesía española, sabe perfectamente que se está jugando el todo por el todo, pues es consciente que su estado es un eslabón débil de la cadena imperialista. Sabe que el grado de depauperación de las condiciones de vida del proletariado es cada vez mayor y, a la par, es consciente de su incapacidad, como ya dijimos antes, para haber resuelto cuestiones que bajo el capitalismo deberían haberlo hecho como son la cuestión nacional, el modelo de estado o la cuestión de la tierra. Sabe perfectamente que el sistema económico esta caducado y que a pesar de las transfusiones de sangre y máscaras de oxígeno que le pongan a su sistema vía privatizaciones, inyecciones de liquidez o rebaja de los tipos de interés – como hizo la pasada semana el Banco Central Europeo – lo que va a conllevar es una agudización mayor de la crisis, un incremento mayor de la carestía de vida, una depauperación mayor de las condiciones de vida de los trabajadores a los que no le pueden dar otra salida que convertirlos en sepultureros del sistema pues, o acaban con el capitalismo o éste acabará con la mayoría de la clase.

Los burgueses no podrán subsistir sin el capitalismo y éste está en crisis y moribundo. Pero el capitalismo, aún muerto, no cae si el proletariado no lo tumba. La brutal ofensiva propagandística, en la que se han gastado ingentes cantidades de dinero durante décadas, para hacer que las masas trabajadoras estén alienadas, se queda corta ante la precarización y la ruina cada vez mayor de las vidas de las clases populares. Es por ello que la única salida que le queda al Capital es la represión, cada vez mayor como se comprueba al ver en conjunto las leyes realizadas por el PP en estos dos años por los que la clase obrera está por completo ilegalizada – desde la negociación del Convenio, al desarrollo de la ley de Seguridad Ciudadana donde se le otorga a la burguesía la capacidad de hacer su propia policía y el estado le reconoce competencias y autoridad para ello -, y por el otro los fuegos de artificio y el engaño.

Por ello, como decía Marx, “Todo lo que era sólido y estable es destruido; todo lo que era sagrado es profanado”. La burguesía magistralmente, en los Pactos de la Moncloa, no dudó en, bajo la falsa máscara de la pluralidad política, hacer una componenda entre el fascismo y el oportunismo por la que se transitase desde el franquismo tecnócrata a una democracia burguesa a lo franquista, de tal modo que se adecuaran las estructuras políticas a las necesidades de la burguesía en aquél momento histórico para poder incardinarse en la CEE. La crisis ha arruinado esos Pactos de la Moncloa, por las que todos los canallas y enemigos jurados del Pueblo – empezando por CCOO, UGT, PSOE y PCE y terminando por los herederos naturales del franquismo – acordaron servir a la burguesía y sus intereses para desorganizar, desmembrar y explotar cada vez más al Pueblo. Ese mismo Pueblo que, casi 40 años después, se encuentra en una situación insostenible y siente, en sus propias carnes, como la democracia burguesa lo único que le ha traído es más explotación y cotas de miseria y paro cada vez mayores, ve como sus hijos tienen que emigrar al extranjero y como sus niños padecen desnutrición.

Los capitalistas, desde que estalló la crisis económica por 2007, han ido maniobrando con objeto de, por un lado, mostrarse ellos mismos como capaces de “refundar el capitalismo”, tal y como expresó en 2008 Sarkozy y, posteriormente, dando cancha a movimientos que sirvan como válvula de escape y canalicen, a través de los oportunistas, la indignación del Pueblo, como el 15M.

Estas últimas elecciones europeas, la burguesía se jugaba no sólo la legitimación por parte del Pueblo de la agrupación imperialista europea en la que está integrada sino abrir paso a nuevos agentes políticos – tanto por la extrema derecha como por una izquierda supuestamente más radicalizada, y advertimos el supuestamente pues en nuestra opinión ni lo es de palabra ni, mucho menos, de acción – que, aparte de arrebatar votos a la abstención, en el momento oportuno, puedan sustituir a los partidos políticos – PP y PSOE desprestigiados y erosionados por la corrupción así como por el servilismo para con los bancos y empresarios – que han dado estabilidad política a la burguesía por otros, de tal modo que pretenden “regenerar” el sistema político manteniendo incólume tanto la base económica como el dominio político de la oligarquía y sus monopolios.

Y es en este marco donde se encuentra incardinado la abdicación del Borbón, así como el proceso de regeneración de la partitocracia burguesa. Estamos ante una renovación de la traición de los pactos de la Moncloa, ante unos Pactos de la Moncloa II. El que, esperamos que por poco tiempo, va a ser nuevo rey está lanzando un mensaje de “una España moderna, unida pero diversa”, que refleja el objetivo de la burguesía ante este enjuague: salvar la monarquía parlamentaria, dándole un impulso donde se produzcan cambios cosméticos, posiblemente en la estructura del estado, con objeto de llegar a un acuerdo donde las burguesías nacionalistas catalanas y vasca se sientan satisfechas, pudiendo dar pasos federalistas, con los consecuentes replanteamientos económicos de financiación de dichas naciones así como profundizar en las políticas económicas basadas en sobreexplotar más a los trabajadores y en servir con mayor eficacia a los monopolios. En definitiva, la burguesía pretende renovar su caduco sistema con la nueva cara borbónica que pilote una planificada reforma que por un lado engañe al pueblo nuevamente y, por el otro, le dé tiempo a la burguesía en la recomposición de sus democracia burguesa que, cada vez con mayor claridad, toca el fascismo.

Pero las políticas económicas impuestas por los monopolios europeos a través de la UE, lejos de solucionar nada lo que cimientan es una crisis en ciernes de dimensiones superiores a la actual. La burguesía es responsable de la situación miserable del Pueblo, la gran burguesía ha enviado a la pequeña y a la mediana burguesía a la ruina, los pequeños campesinos arruinados deben malvender sus tierras a los terratenientes que las anexan a sus extensiones para obtener beneficios por tener baldía y ociosa la tierra a cambio de obtener subvenciones por ello, a la par que los jornaleros se ven obligados a emigrar a la ciudad, produciéndose flujos migratorios del campo a la ciudad que, favorecen todavía más a la explotación capitalista. Pero el desarrollo del imperialismo, tal y como señalaba Marx, “A medida que disminuye constantemente el número de los magnates del capital, que usurpan y monopolizan todas las ventajas de este proceso de transformación, aumenta en su conjunto la miseria, la opresión, la esclavitud, la degeneración, la explotación; pero también aumenta la rebeldía de la clase obrera, que es instruida, unida y organizada por el mecanismo del mismo proceso de producción capitalista. El monopolio del capital se convierte en grillete del modo de producción que se había desarrollado con él y gracias a él. La centralización de los medios de producción y la socialización del trabajo llegan a un punto en que se hacen incompatibles con su envoltura capitalista, que termina por estallar. Suena la última hora de la propiedad privada capitalista. Los expropiadores son expropiados.”.

La cuestión no está en monarquía o república, como falsamente plantean los oportunistas de todo pelaje – desde PODEMOS a IU pasando por algunos sectores del PSOE y de los sindicatos CCOO y UGT -, sino que la cuestión a la que nos empuja el desarrollo del capitalismo putrefacto es imperialismo – ya sea con la máscara que le pongan a la democracia burguesa u otras formas de dictadura de la burguesía – o socialismo; el problema planteado es o concentración del capital y propiedad privada de los medios de producción o socialización de los medios de producción y dictadura del proletariado. Tan consciente es la burguesía de este escenario que no duda en poner sus medios de comunicación al servicio del oportunismo incluyendo a los Anguitas, Garzones, Monederos o Iglesias Turriones en sus tertulias, para darles chance entre la población – conscientes que ellos son defensores de la burguesía y del capitalismo. Pero no sólo eso, incluso el Presidente del Gobierno ha señalado que “los que quieran una república lo tienen fácil, que planteen una modificación de la Constitución en ese sentido”, dejando claro que, la burguesía, si para mantener su dominio requiere sacrificar la Corona no dudará en hacerlo. La burguesía hará todo lo habido y por haber, y tolerará todo que salvaguarde su dominio como clase, incluido una república burguesa pues, como señalaba Lenin, “La república democrática es la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo; y, por lo tanto, al dominar (a través de los Palchinski, los Chernov, los Tsereteli y Cía.) esta envoltura, que es la mejor de todas, cimienta su Poder de un modo tan seguro, tan firme, que no lo conmueve ningún cambio de personas, ni de instituciones, ni de partidos dentro de la república democrática.”.

Los trabajadores están viviendo en sus carnes lo que es el capitalismo: el hambre, el paro, el desahucio, el exilio, el suicidio y la represión es lo que la burguesía, y su sistema le ofertan y le pueden ofertar, ese es el fruto de la propiedad privada sobre los medios de producción. La burguesía ha manifestado, y está manifestando, su incapacidad para seguir dirigiendo la economía y, con ella, la superestructura; la burguesía sólo puede mantener e incrementar el dolor y la miseria del pueblo. La única salida que tenemos los trabajadores, y las demás clases populares machacadas por la burguesía y su sistema, es el socialismo. La única salida que tenemos los trabajadores es acabar con el estado burgués, con su parlamento, sus fuerzas represivas, su justicia, sus partidos, en definitiva, con su democracia burguesa – independientemente de la máscara – puesto que toda ella es la forma en la que se refleja la base económica capitalista, bárbara y explotadora. El proletariado no tiene más salida que organizarse para imponer su estado que imponga el dictado de la mayoría explotada, esa fuerza que permita despojar al burgués de todos los medios de producción y que socialice desde la banca hasta la tierra, y todo esto no se hará mediante el depósito de un papel en una urna de metacrilato o de cartón sino organizándonos como clase para derrocar por la fuerza a la burguesía. Y para impedir esto, los monopolios no sólo reprimen al pueblo sino que sostienen una lucha ideológica, económica y política sin cuartel, financiando y promocionando a los enemigos del proletariado, al oportunismo de toda índole; atacando a muerte al marxismo-leninismo y sacando a flote a Gramsci como última novedad para soslayar la lucha de clases y negar la condición de sujeto revolucionario para otorgársela a una supuesta intelectualidad que se erige en grupo dirigente cuyo objeto es negar la revolución socialista y, por ende, perpetuar el régimen de explotación capitalista y la dictadura de la burguesía. PODEMOS es la nueva bandera de la burguesía, el nuevo juguete de alienación y engaño de la burguesía con el que el ciudadano – que no obrero – siga instalado en el subjetivismo y pueda construir su historia futura (que ni tan siquiera es socialismo sino una gestión distinta del capitalismo) dentro del sistema de explotación actual a condición de que la ciudadanía – así en abstracto – sea hegemónica por la vía del voto.

La única respuesta consecuente con la lucha de clases es el Partido Leninista, por eso la burguesía y sus oportunistas a sueldo lo atacan, porque son conscientes el Partido es el arma del proletariado en la guerra ideológica transformando la psicología en conciencia de clase y porque dota al proletariado la forma organizativa para alcanzar el poder. 

En las manos de los explotados, de los parias, de los trabajadores está el fin de la locura imperialista, de la paz y para ello no tenemos otra salida que romper con el Estado burgués y las estructuras políticas actuales, con independencia de que porte máscara republicana o monárquica. La burguesía es plenamente consciente de la extrema gravedad del momento, es tiempo de desterrar el oportunismo y los debates estériles que desvían al proletariado de su emancipación, estamos ante un momento en que el proletariado necesita la ruptura de fondo y forma que, lejos de maquillar este sistema explotador y criminal, sea capaz de volar por los aires sus relaciones de producción, expropiar a su parasitaria clase dominante e imponer la dictadura del proletariado; instrumento democrático al servicio de la clase trabajadora y clases populares e instrumento represivo implacable frente a explotadores, parásitos y criminales.

Por ello, el Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores del estado español a organizar el FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, o lo que es lo mismo, desarrollar los órganos de poder popular; órganos que perfectamente pueden y deben sustituir a las instituciones capitalistas y representar una nueva democracia para construir una sociedad distinta en la que deje de existir el que una minoría (capitalistas) viva a costa del trabajo y del sufrimiento de la mayoría (trabajadores) y que nos abra camino a otro sistema donde la mayoría trabajadora dirija económica, ideológica y políticamente la sociedad donde desaparezca por completo la explotación del hombre por el hombre, enviando al capitalismo y a la burguesía al estercolero de la historia.

¡ABAJO EL CAPITALISMO!

¡CONTRA EL OPORTUNISMO, ORGANICEMOS LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡POR EL SOCIALISMO, CONSTRUYAMOS PODER POPULAR, CONSTRUYAMOS FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Libertad para los detenidos del 22M

5-junio-madrid1El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento al pueblo para que secunden los actos públicos que se celebrarán el próximo día 5 de Junio exigiendo la libertad de los compañeros Miguel e Ismael y demás detenidos del 22M.

El régimen español está llevando a cabo una persecución implacable contra los activistas de partidos y movimientos sociales que dicen NO a las políticas antiobreras y antipopulares. La represión es consustancial al sistema capital, es la manera que tienen los lacayos de la gran burguesía de doblegar al pueblo, pero no lo lograran, porque a pasos agigantados, la indignación de los trabajadores y de las capas populares en nuestro país se va extendiendo y transformándose en conciencia y no hay represión ya que pare su avance impetuoso.

LIBERTAD PARA LOS COMPAÑEROS MIGUEL E ISMAEL Y PARA TODOS LOS COMPAÑEROS DEL 22M.

CONTRA LA REPRESIÓN

UNIDAD DEL PUEBLO EN UN FRENTE ÚNICO

ABAJO EL SISTREMA OPRESOR.

 

SECRETARIA DE PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




La abdicación del rey, enjuague de la burguesía

Los resultados de las pasadas elecciones han servido para acelerar las maniobras de Palacio urdidas hace tiempo a la espera de un acontecimiento relevante, o de una situación propicia, para llevarlas a cabo.

Los partidos que mantienen actualmente la monarquía no suscitan, por el momento, expectativas favorables para su recuperación, y si el proceso de descomposición continúa al ritmo actual la monarquía, bajo los auspicios de la corrupción, caería sin más remedio junto a dichos partidos a la par que el sistema de producción quedaría muy deteriorado y cuestionado por el pueblo. ¡Más vale perder un rey antes de que se hunda el sistema capitalista! La abdicación es el principio del fin, y ellos lo saben mejor que nadie. La apuesta por el príncipe no va a cambiar absolutamente nada. Los seis millones de parados, la pobreza en aumento, una juventud perdida, las instituciones puestas en tela de juicio, corrompidas hasta el tuétano, no van a cambiar porque el rey abdique a favor de su hijo. También lo saben ellos, pero por ahora constituye una tregua, la única que puede atenuar las diferencias entre las grandes burguesías.

Pero la tregua tiene un tiempo de caducidad. La herencia que recibe el nuevo rey no da lugar a los cambios profundos que precisa el sistema desde la visión capitalista para que dé tiempo a que los PSOE y PP se recuperen, por el contrario, todo apunta a que en las próximas elecciones la pendiente hacia abajo se incline aún más, por más promesa que haga el príncipe y reformitas que lleven a cabo los partidos burgueses. El pueblo ha logrado subir varios peldaños en su concienciación, pero es necesario que la clase obrera se encuentre así misma y se ponga a la vanguardia de las luchas para avanzar hacia la transformación social.

Así pues, el problema no radica en la situación en la que se encuentran los capitalistas y sus partidos políticos, sino en la salida que den sus “adversarios” y la que escuchamos nos chirría, es como caer nuevamente en la trampa. Decíamos que un sector del gran capital ha llegado ya a la conclusión que ¡Más vale perder un rey antes de que se hunda el sistema capitalista! Los resultados europeos tienen varias lecturas, pero la fundamental es que el pueblo no quiere Europa y no quiere a los PSOE y PP por sus políticas antipopulares en favor de la banca y de los monopolios. Las inferencias de los resultados de los comicios tendrían que ser la salida de Europa, y la dimisión del gobierno, que pondrían en discusión la imperiosa necesidad de poner en práctica cambios estructurales económicos y políticos profundos que cuestionen el sistema de producción capitalista, que es lo que teme la burguesía, pero es lo único que puede satisfacer las necesidades de un pueblo harto de sufrir. Sin embargo, la abdicación ha desplazado el debate, los partidos han entrado al trapo y van a salir toreados, pues ahora se trata de rey sí o rey no, o sea, Monarquía o República –democracia dicen algunos.

Pero los nuevos herederos de la socialdemocracia, IU-PODEMOS, ni siquiera exigen la proclamación de la República; lo que piden es que se le dé la “oportunidad al pueblo” de votar si quiere Monarquía o República. Es evidente, que la oportunidad no se la dan al pueblo sino a la Monarquía, que está contra las cuerdas, con el fin de que se rehaga a través de unas votaciones burguesas.

El momento de debilidad que exhibe el gobierno, el espacio interregno que sufre la presidencia del Estado, corolario de un pueblo que de una u otra manera se manifiesta indignado, no puede resolverse a favor de la burguesía, pues república o monarquía, es más de lo mismo.

¡Socialismo o Barbarie!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

(P.C.O.E)




Frente al brutal desalojo de Can Vies

El pasado 26 de mayo, la ciudad de Barcelona volvió a ser testigo de un auténtico Estado Policial en el barrio de Sants, a raíz del desalojo de Can Vies, centro social autogestionado y ocupado desde hacía 17 años. Desde Sants Estación hasta toda la calle Madrid y Les Corts circundaban brigadas móviles de los Mossos d’Esquadra con el objetivo de difundir terror y dispersar cualquier muestra de solidaridad con Can Vies, identificando a gente o agrediendo transeúntes indiscriminadamente. Por no mencionar la intromisión de estos en la redacción de La Directa y de la librería Ciutat Invisible, produciendo destrozos como si fueran las SS.

Todo esto ha continuado al día siguiente con más disturbios y muestras de solidaridad y apoyo en cada barrio de la ciudad, el derrocamiento del edificio desalojado y la dimisión de Manel Prat, director de los Mossos d’Esquadra. Está claro que mientras CIU y ERC nos prometen un Nuevo Estado con sus palabras, con sus actos nos muestran el modelo que ellos proponen, abiertamente terrorista y coaccionador.

Desde el PCOC Barcelona nos solidarizamos con el barrio de Sants, los detenidos y detenidas, y con todo el mundo que se haya visto afectado por esta atrocidad, y hacemos un llamamiento a la construcción de asambleas del Frente Único del Pueblo en cada barrio para estructurar realmente un Nuevo Poder Popular con el objetivo de defendernos con contundencia de las instituciones burguesas y capitalistas que cada vez se muestran de forma más evidente como una fuerza violenta y agresora contra los trabajadores y las capas populares.

¡Basta de represión en nuestros barrios!
¡Por la construcción del Frente Único del Pueblo!
¡Socialismo o barbarie!

COMITÉ PROVINCIAL DEL PCOC EN BARCELONA


 

 

{module [201|rounded]}

 




El ejército ucraniano masacra a la población con el apoyo de la Unión Europea y los EEUU

El ejército ucraniano, siguiendo órdenes del gobierno golpista apoyado por los EEUU y la Unión Europea, ha lanzado estos días ataques militares y de aviación contra las poblaciones, los comercios, una escuela y una guardería de las regiones de Donets y Lugansk,  que han causado la muerte de 50 milicianos y 50 civiles1. El ataque forma parte de lo que el gobierno golpista denomina la “operación castigo” y que sus aliados europeos y americanos consideran una operación «antiterrorista».

El Ejército ucraniano del oeste no duda en emplear contra la población civil, incluido niños, aviones de asalto SU-25, cazas Mig-29, golpes de mortero, tanques, blindados, sistemas de cohetes de gran impacto letal y proyectiles de alto calibre.

En repetidos comunicados el PCOE ha denunciado las dramáticas consecuencias que están teniendo para el pueblo ucraniano esta nueva lucha imperialista entre Estados Unidos (acompañados por su fiel lacaya Unión Europea) y Rusia.2

La Unión Europea, al servicio de los intereses de Washington, no ha dudado en tomar partido, desde el principio, por un gobierno surgido de un golpe de Estado liderado por fascistas. Y lo hace sin ninguna legitimidad y sin representar al pueblo europeo, pues en las recientes elecciones europeas del 25 de mayo solo un 43% de la población acudió a votar, dándole su espalda y mostrando claramente que sus intereses no son los que representa dicha super-estructura al servicio de los monopolios europeos.

El representante político del imperialismo ruso, Vladimir Putin, ha dado su visto bueno a las elecciones del 25 de mayo en Ucrania, contribuyendo así a lavarle la cara al golpe fascista de febrero pasado3.

Dichas elecciones han permitido colocar, al frente del país, al multimillonario Petro Poroshenko, que tiene un imperio que va desde la pastelería, el chocolate, varias fábricas de automóviles y autobuses, el astillero Leninska Kuznya, el canal de televisión Kanal 5 y otros negocios.

El magnate representa abiertamente no sólo su propio interés económico, sino el de la putrefacta Unión Europea y el imperio más poderoso del planeta, los EEUU. Estos son algunos de sus mensajes que lanzó nada más ganar las elecciones y avanzaba lo que está por venir:

Merkel y el multimillonario Poroshenko

“Deberíamos crear un nuevo tratado exactamente como Lend-Lease4. Deberíamos cooperar en asistencia técnico militar y en asesoramiento»5.

Necesitamos una nueva alianza de seguridad con los USA y Europa para proteger Ucrania militarmente”

En tiempos de guerra necesitamos urgentemente gastar más para equipar mejor a los soldados […] Tenemos que continuar usando todos los medios posibles para presionar a Rusia […] por la seguridad global.

Después debemos centrarnos en la economía sobre la base del Acuerdo de Asociación de la con la Unión Europea

He dirigido intensas conversaciones telefónicas con muchos jefes de Estado europeos incluyendo la canciller Angela Merkel

El otro títere al servicio de los intereses imperialistas europeos, el boxeador Klitschko, que ahora es alcalde de Kiev, nos muestra a las claras el importante papel del magnate Poroshenko en el golpe fascista de febrero: “Esto es un histórico resultado que Petro Poroshenko y yo hemos conseguido juntos. Poroshenko es un hombre exitoso de negocios; luchó con todos nosotros en Maidan, su canal de televisión cubrió los hechos 24h 7 días a la semana“.

Por su boca hablan también los intereses capitalistas alemanes: “Haré campaña ampliamente por la inversión alemana, usaré mis contactos para crear nuevos empleos. Al mismo tiempo tengo una estrecha relación con muchos políticos alemanes y europeos6

Para no dejar ningún cabo suelto, los representantes del imperio norteamericano y europeo también tienen el beneplácito de la “princesa del gas” Yulia Timoshenko que hará “todo lo posible para ayudar a construir una Ucrania fuerte y europea y celebrar finalmente un referéndum sobre el ingreso en la OTAN7

La propia víspera de las elecciones Timoshenko recibió con un caluroso abrazo a la ex-secretaria de Estado de EEUU, Madeleine Albright, y a Ana Palacio, que han liderado la misión de observación de las elecciones ucranianas del 25 de mayo. Albright, veterana de las misiones imperialistas como las guerras del golfo, declaró en la entrevista: Deseamos fervientemente estar en Ucrania, apoyar no sólo las elecciones sino todo el trabajo que hay que hacer después8    

 

Mayo de 2014: maniobras de la OTAN en Menorca

A las claras una vez más, los vínculos de la Unión Europea y los EEUU con golpistas y millonarios que usan todos los medios a su alcance para imponer sus intereses económicos masacrando a civiles y todo aquel que se interponga en su camino. La Unión Europea y el Estado norteamericano están manchados de sangre. La Unión Europea nos lleva no sólo a la miseria sino a un nuevo conflicto mundial de consecuencias imprevisibles y que pagaremos por albergar tropas americanas en todos los rincones de Europa: hasta 70 mil soldados yanquis velan por su imperio en Europa y desde hace meses, pues el ejército norteamericano y la OTAN están realizando ensayos militares en suelo español como los que han tenido lugar en la isla de Menorca entre el 2 y el 16 de mayo9

La clase obrera europea ha mostrado su rechazo a la criminal Unión Europea con su abstención masiva. Corresponde ahora organizarse en todos los ámbitos (centros de producción, barrios, pueblos, universidades, cortijos,…) para crear un poder popular alternativo en forma de Frente Único del Pueblo que desintegre esta Unión Europea y la remplace por una unión de repúblicas socialistas,  porque el Socialismo es la única alternativa real a esta lacra para la humanidad que es el capitalismo.

NO A LAS GUERRAS IMPERIALISTAS

POR LA DESAPARICIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA

POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO

POR EL SOCIALISMO

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE


 

1 Arrecia ataques Ejército ucraniano en regiones rebeldes”, Prensa Latina, 28 de mayo de 2014

4Lend-Lease” es el programa en virtud del cual los Estados Unidos suministraron al Reino Unido, Francia y otras naciones aliadas grandes cantidades de material de guerra entre 1941 y 1945.

5Golpear a Rusia más duro con sanciones y darnos ayuda militar”, Independent, 28 de mayo de 2014

6Primera entrevista con Klitschko y Poroshenko”, Bild, 29 de mayo de 2014




A pesar de todo y de todos, la abstención ha vencido

La burguesía apostó todo lo que tenía, que no era poco, para que la abstención no superase el 50%. Jamás se había vivido unas elecciones como éstas en las que la prensa, hasta bien iniciada la campaña, ocultaba la abstención en los sondeos una y otra vez. Hemos visto circular por la pequeña pantalla a políticos conminando al pueblo para que votase a la candidatura que fuera, pero que votase. El PP no calló, ni siquiera por pudor, que la abstención era su preocupación y el enemigo a batir. La inefable Esperanza Aguirre pidió el voto para que la abstención no beneficie a la extrema izquierda. El cinismo del PSOE, tantas veces al límite, ha desbordado todas las previsiones, desde prometer lo contrario de lo que hicieron cuando estaban en el gobierno, hasta llegar a descalificar a los abstencionistas. También, ha habido casos en los que IU en Andalucía destacó que la abstención solo es buena para los grandes partidos y en los que tapaban la propaganda a favor de la abstención con sus carteles. El nacionalismo catalán demandaba al Pueblo votar para fortalecer la consulta del 9 de noviembre y abrir camino al nuevo estado catalán. UPyD afirmaba que la abstención es el indulto a la corrupción. La patronal, la prensa y políticos del PP aprovecharon el ambiente electoral que se origina durante el período de campaña para abrir el debate sobre la necesidad de dictar una ley que obligue al electorado a votar, sobre la base de que votar en “democracia” no es un derecho sino un deber. Y por último, la Iglesia también puso su granito de arena contra la abstención a través de la Diócesis de Bilbao. A PESAR DE TODO, Y DE TODOS, LA ABSTENCIÓN HA VENCIDO.

Al desatino de la derecha y de la socialdemocracia, se une el despropósito de los “movimientos”, grupos y partidos “revolucionarios”, que concurrían a estas elecciones en pos de una supuesta alternativa “radical” al sistema, persuadiendo al pueblo de que existe otro camino, e incluso algunos lo hacían propugnando la salida de la UE. Todos ellos han realizado ingentes esfuerzos en relación con sus disponibilidades, para arrastrar al electorado hasta las urnas.

Lo que estaba en juego era la reválida de Europa como ente supranacional de los monopolios, la aprobación de sus políticas reaccionarias muy cuestionadas durante la crisis por todos los pueblos que la integran. Frente a esta realidad palpable, la derecha se ha mostrado como es, efectiva en política e inteligente en el manejo de las tácticas maniobreras, al buscar con todos sus recursos en juego, el respaldo popular que le permita continuar representando los intereses de los monopolios europeos, con la misma eficacia que hasta ahora, haciendo gala de una espléndida capacidad de movimiento que involucrase a la izquierda en su objetivo: batir la abstención. ¿Cuándo se ha visto que líderes que “cuestionan” el sistema hayan sido los protagonistas, las verdaderas vedettes de las radios y de las televisiones burguesas durante meses? Ahí tenemos a Anguita, Garzón e Iglesias. Resulta incomprensible, pero no para nosotros. El capitalismo español ha necesitado movilizar todo su ejército de reserva para obtener la fuerza suficiente a la hora de robar espacio a la abstención y al calor de sus deseos ha obrado.

No podemos hablar así de la llamada izquierda “rompedora”, en la que han prevalecido más las aspiraciones subjetivas, las de reivindicarse a sí misma, que la de preparar una táctica que desestabilice al enemigo. ¿Qué habría sucedido si hubiese optado por la abstención? La deslegitimación de Europa y la de sus partidos, hubiese sido estruendosa. Ahora que nadie venga con falsas teorías, como que hay que ir a las elecciones a toda costa, mientras el pueblo crea en ellas. Nuestro pueblo ha demostrado en comicios anteriores, durante toda la crisis, y finalmente en estas elecciones con talante muy acusado, que no está con Europa. En respuesta a la psicología popular, la “izquierda” ha hecho caso omiso y lo contrario de lo que hay que perseguir. Era el pueblo el que no quería y los “revolucionarios” han tratado de convencerle para que vote. INAUDITO y contrarrevolucionario.

Los resultados de estas elecciones han hecho añicos todos los pilares que soportan a la democracia burguesa. Los fundamentos del sistema se sustancian en la mayoría numérica. ¿Qué pueden decir PP y PSOE que juntos con sus subordinados naturales, la franja que abarca desde la extrema derecha hasta la socialdemocracia, incluido el nacionalismo burgués, solo han sido capaces de movilizar al 45% del electorado? Aunque, el mayor pecado y más grave lo ha cometido la autodenominada “izquierda” en la que incluimos indebidamente a IU, por respeto a miles de afiliados que aún creen que dicha coalición es de “izquierda”, “revolucionaria”, e incluso “antisistema” que no ha superado toda unida el 9,5% de sufragios con respecto al total del censo. Bajísimo porcentaje que ha protagonizado por mor de estas elecciones históricas, el valor de la falsía política, algo que los partidos tardarán en restañar.

¿Cuántas falsedades han exhumado de las entrañas políticas las presentes votaciones? A partir de la débil línea fronteriza entre la verdad y la mentira, todo propende hacia la mentira, porque izquierda y derecha justificarán la abstención, para excusarse ellas mismas. Se servirán a gusto y nos dirán que la abstención no es consciente, más bien implica un mayor grado de indiferencia popular por unas instituciones que ven muy lejanas. Nos dirán también, que ha sido una manera equivocada de demostrar el descontento, y por último, que ellos no han sabido llegar con sus mensajes. Pero en modo alguno, graduarán en síntomas de toma de conciencia, aún incipiente, por parte del pueblo pero ligada ya a la necesidad de que se lleven a cabo cambios profundos en todos los ámbitos de la economía y de la política.

Los más revolucionarios apelarán a Lenin – descontextualizando cuales vulgares oportunistas – y se sentirán orgullosos de haber representado su papel con dignidad, se refocilarán de sus logros, unos miles de votos y se quedarán tan contentos, pero no han entendido absolutamente nada.

El pueblo ha manifestado su estado de ánimo. Su discernir psicológico le lleva al terreno de comprender lo que no quiere, sin saber lo que debe querer. Y esto es consecuencia de que aún el partido comunista no ha penetrado en ella. Bajo las influencias de las derechas, así como del reformismo, y ante los sucesivos fracasos de los nuevos grupos acéfalos que la han movilizado sin ofrecerle objetivo ni organización, ha quedado encallada en la inactividad, pero plena de indignación. Es la psicología de la rebeldía en búsqueda de poder demostrar su rabia y desprecio con lo único que le han dejado: LA ABSTENCIÓN, o la desobediencia civil, que como describiera Lenin es la antesala de la toma de conciencia de clase, que dependerá en última instancia del rol que desempeñemos los revolucionarios.

El resultado de estas elecciones debería servir para que la izquierda antisistema tome las riendas y conduzca esa psicología de indignación y rebeldía al camino de la actividad consciente contra el régimen capitalista. Exigiendo en virtud de lo sucedido en las elecciones que se escuche el veredicto del pueblo, con categoría de sentencia inapelable: salir de la UE, de todo lo que representa y desde la perspectiva de la clase obrera organizarla para empresas mayores. Pero la llamada izquierda antisistema está impregnada de un oportunismo pequeño burgués que la tiene atada al carro del sistema al que dice “odiar”.

Dijimos al comienzo lo que se ventilaba en estas elecciones. Es necesario profundizar para comprender en cual situación se halla el sistema. El gobierno representante de la burguesía tiene ante sí serios problemas y contradicciones que resolver. Unas arrastran desde el fascismo y las demás la ha obviado la democracia burguesa: autodeterminación de Catalunya, Euskadi y Galicia; desequilibrios interregionales; credibilidad del gobierno después de las políticas antipopulares; la depauperación del pueblo trabajador; la falta de libertades y derechos; la fiabilidad de las instituciones burguesas como la justicia, el sistema electoral; es decir, el parlamento etcétera. Y revalidar la pertenencia del estado español en Europa para, según ellos sacar de la crisis al país. Como vemos hablamos del sistema en su conjunto. Para la burguesía, la conducta del gobierno, y demás instituciones, ante los problemas que aquejan a la sociedad española y la pertenencia a los órganos supranacionales de Europa, forman un todo que se llama sistema, cuya democracia se confirma, y dignifica, exclusivamente a través de la urnas, o sea, por la mayoría expresada en votos.

El gobierno imperialista impone su mayoría en las elecciones para llevar a cabo medidas que hurtan a los trabajadores sus derechos y libertades en las relaciones laborales. Utiliza la mayoría del pueblo español para frenar los deseos independentistas de Catalunya y Euskadi e incluso los sucesivos gobiernos, se han solapado en sus mayorías parlamentarias para hacer y deshacer a su antojo con menoscabo de sus programas electorales. Tal es la democracia burguesa, su contenido, y lo que le otorga certificado de calidad: “LA MAYORÍA DE VOTOS”.

Todos los que han participado en la farsa electoral deberán decir al pueblo para qué ha servido esta consulta, si no, para reírse de la “democracia” y para mofarse de él. ¿Qué van a hacer con la decisión mayoritaria? Nosotros lo diremos, se la pasaran por el forro… y coincidirán “cínicamente” en que hay que “escuchar” el mensaje del pueblo, lo que el pueblo ha querido transmitir con su abstención. Y decidirán que pondrán en tensión sus armas para que en las generales sus eslóganes lleguen a la gente y nada más. Y con palabras ya muy manidas y hueras se darán golpes de pecho, mientras el ejército español continuará estando presente en guerras contra países que ni siquiera conocemos defendiendo una Europa títere de EE.UU, en tanto, el Banco Europeo, Francia, Alemania… disponen a su libre albedrío de nuestra economía, simultáneamente a la imposición de los cambios en nuestra política que ellos consideren oportunos para someternos más intensamente bajo sus férulas.

Para el PCOE, el problema Europa no se ha acabado en el día de las elecciones, el problema de verdad ha comenzado con los resultados electorales. El PUEBLO ha dicho NO y lucharemos para que se le escuche.

NO A LA UE, NO A LA OTAN

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

{module [201|rounded]}




Elecciones europeas: piden el voto para legitimar la represión y la explotación, para fortalecer a los imperialistas y engañar al pueblo

El pasado día 9 de mayo se dio el pistoletazo de salida a las elecciones europeas y todos, desde los oportunistas a los reaccionarios, pasando por todo tipo de nacionalistas, hacen llamamientos para combatir la abstención.

Ilustrativas son las palabras de los representantes del gobierno, como el servil reaccionario González Pons o Arias Cañete cuando señalan que “Nuestro rival, nuestro adversario no es el PSOE, es la abstención” y “si la abstención es muy grande, pierde la democracia”. El PSOE pide que les voten para parar a Rajoy y a la derecha, como si ellos no fueran iguales de lacayos de los monopolios que el PP. IU llama a la participación para romper la abstención y darle un voto de castigo al bipartidismo, o los nacionalistas catalanes que piden romper la abstención en clave a la consulta del 9N.

Así mismo, los sicarios de la pluma y del micrófono – que filisteamente llaman prensa – están haciendo el cuerpo al pueblo trabajador sobre el convertir el voto en obligatorio, dando forma a la opinión que tienen sus amos, la burguesía, en referencia a la crisis política en la que se encuentra su sistema político, donde la represión arrecia cada vez más y donde los rasgos reaccionarios y autoritarios del estado cada vez muestran una mayor distancia de lo que un día pudo ser una democracia burguesa. El periódico El País, libelo del grupo PRISA cuyo máximo accionista es el holding norteamericano Liberty Acquisition Holdings Corp., entre sus artículos de opinión el 10 de abril de este mismo año señalaba “Es España un curioso país donde debido a una interpretación de la ley electoral tan restrictiva como absurda por parte de la Junta Electoral Central, los poderes públicos no pueden instar a los electores a la participación”, en referencia a una campaña realizada por estados de la UE para instar a los pueblos a votar. De hecho, cada vez son más los periodistas que están martilleando el mensaje sobre la necesidad de hacer el voto obligatorio como en otros países de la Unión Europea como Chipre, Bélgica, Italia o Luxemburgo donde el no acudir a votar es constitutivo de multa económica. Por otro lado, en estos comicios europeos han realizado a nivel europeo un debate con los cinco representantes de las distintas siglas burguesas colocadas y financiadas por los monopolios que concurren a las elecciones, algo inédito hasta el momento. 

En junio de 2013, un artículo de opinión de El País realizado por dos catedráticos de Ciencias Políticas de la UAM y de la Universitat Pompeu Fabra, indicaban “si en estos días se votara la palabra más utilizada para describir la política española, es muy probable que la desafección se alzara con el premio (…) No hay tertuliano que no llegue a tres conclusiones: una, que la desafección es el principal problema político; dos, que su causa está vinculada a la pésima actuación en todos los órdenes de los principales partidos durante la crisis económica; y tres, que ambos partidos están sufriendo por ello pérdidas electorales crecientes y quizá irreversible”.

Nuestro enemigo de clase nos deja bien patente la importancia que para la burguesía tienen estos comicios: la legitimación de las estructuras políticas del bloque imperialista europeo, en el que la burguesía española está integrada. No sólo lo dicen de una manera abierta y expresa, sino también de forma indirecta intentando estimular a las clases populares a participar en dicha legitimación mediante argumentos en clave burgueses que, bajo ningún concepto cuestionan ni la base ni la superestructura del capitalismo putrefacto.

Lenin, en El Estado y la Revolución, señalaba que “La república democrática es la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo; y, por lo tanto, el capital al dominar (a través de los Palchinski, los Chernov, los Tsereteli y Cía.) esta envoltura, que es la mejor de todas, cimenta su Poder de un modo tan seguro, tan firme, que no lo conmueve ningún cambio de personas, ni de instituciones, ni de partidos dentro de la república democrática burguesa ”.

En los países europeos la desafección política, el descontento y la desconfianza hacia los partidos burgueses, sus políticos e instituciones – a los que consideran en las encuestas corruptos y fuentes de sus males – conllevan la desconexión entre los pueblos y las estructuras políticas burguesas; siendo todo esto un hecho objetivo que la misma clase dominante conoce y estudia en las distintas Universidades y observatorios políticos de la burguesía. Siendo éste un fenómeno que se da en toda Europa, tanto en España como en Italia son los países donde el descrédito, la desconfianza y la deslegitimación del estado burgués para con sus ciudadanos es mayor.

La democracia burguesa es la forma de estado que más le conviene a la burguesía, y el sufragio universal es su instrumento de dominación. Es por ello que la burguesía no sólo nos esté reflejando la importancia de este envite, sino que nos está afirmando con sus palabras y acciones que “su mejor envoltura política”, y concretamente la envoltura del bloque imperialista europeo (UE), es despreciada por los Pueblos, evidenciándonos la profundización de la crisis política, de la insatisfacción de los Pueblos con el Sistema como consecuencia del efecto de las políticas económicas realizadas por los imperialistas que agravan los problemas de la mayoría para beneficiar a la oligarquía. La crisis económica está alimentando a la crisis política y con ella la deslegitimación de su forma de gobierno y de su instrumento de dominación, que tantos réditos y tanta fortaleza le ha dado y otorga a la burguesía; tratando ésta de impedir que dicho proceso erosivo inexorablemente aumente, pues es sabedora que su existencia como clase está ligada al mantenimiento de su estado.

Por todo ello, y en base al estudio del estado de ánimo y de la conciencia del proletariado, los capitalistas han pergeñado tácticas para tratar de minimizar esta realidad. Una de ellas es la creación de organizaciones ad hoc – de una verborrea populista y oportunista – al calor de personajes creados en platós de televisión con el único objetivo de arrancar votos a la abstención, el verdadero enemigo de la burguesía en este proceso de elecciones europeas según el Partido Popular, que no son más que auténticos chalecos salvavidas creados por la burguesía para tratar mermar el daño que altas cifras de abstención le harían a su instrumento de dominación y a la legitimidad de sus instituciones y agentes políticos. Como no puede ser de otra forma, ni las nuevas criaturas creadas por la izquierda y la derecha del sistema cuestionan, en ningún caso, al sistema de explotación capitalista ni a la superestructura que éste eleva.

Hay otros que, en nombre del marxismo-leninismo, demandan el voto del Proletariado para estos comicios europeos, tachando de oportunistas a aquéllos que compiten con ellos en la arena de estas elecciones con planteamientos reformistas y tildando de izquierdistas a aquéllos que en estas elecciones propugnan la abstención activa, recitando para ello, cuales papagayos, párrafos de Lenin de manera descontextualizada, sin poner sobre el tapete las condiciones actuales, la psicología y la conciencia de las masas, la naturaleza de la votación y de la institución y el apego del pueblo a la misma, etcétera. En definitiva haciendo un ejercicio de dogmatismo y de mecanicismo con tal de justificar un posicionamiento oportunista e incardinado en la defensa de los intereses de la burguesía.

El Pueblo ve al Parlamento Europeo como una institución ajena a ellos, lejana, a la que responsabilizan y culpan de los males que les aquejan, existiendo un sentir de rechazo máxime cuando ven las actitudes de los dirigentes políticos que las componen así como las prebendas que obtienen, pues un eurodiputado maneja al año 500.000 euros en sueldos y gastos, o lo que es lo mismo 42 veces el salario de un trabajador mileurista. Todo ello se demuestra en la multitud de encuestas, así como en la preocupación, aparecidas en los medios de comunicación de masas burgueses que arrojan datos como que sólo un 17% de los ciudadanos españoles saben el día que son las elecciones europeas.

Ciertamente, Lenin señalaba – en lo referente a la participación de los comunistas en un Parlamento burgués – que: “… la participación en un parlamento democrático- burgués, lejos de perjudicar al proletariado revolucionario, le permite demostrar más fácilmente a las masas atrasadas por qué semejantes parlamentos merecen ser disueltos, facilita el éxito de su disolución, facilita la “supresión política” del parlamentarismo burgués.”, y nosotros estamos de acuerdo con ella. Pero somos leninistas y, como tales, lo primero que debemos verificar es que las condiciones en las que Lenin formuló dicha aseveración son las mismas en nuestro caso, pues de lo contrario, de ser diferentes, estaríamos desvirtuando a Lenin y actuando de manera dogmática y mecánica, alejados por completo de la esencia de la ciencia marxista-leninista. Y, ante estas elecciones europeas, debemos advertir que esas “masas atrasadas” están manifestando desafección, desconfianza, alejamiento y, en consecuencia, con su comportamiento en la práctica están deslegitimando por completo dicha institución, que no la consideran ni tan siquiera suya, están en la práctica diciendo que no les sirven. Por el contrario, la burguesía hace lo posible porque las clases populares abandonen, empleando todo tipo de ardides y de mentiras, esa actitud con referencia a su instrumento de dominación, la UE y su parlamento. Parlamento, por otro lado que nada tiene que ver con el Parlamento que conoció Lenin. En consecuencia, lo que se dan las condiciones, en este momento concreto – donde la burguesía y sus adláteres engañan al Pueblo, es para el boicot a las elecciones pues éste va en la dirección del Pueblo de deslegitimar todavía más esta institución imperialista y, en consecuencia, profundizar todavía más en la crisis política del capitalismo.

La única salida que tenemos los trabajadores para acabar con este sistema que nos sume en la miseria más absoluta y que nos condena a la muerte es unirnos, organizarnos y luchar contra los imperialistas y por la consecución del Socialismo; siendo fundamental para ello dar cauce al Pueblo para que pueda desarrollar Poder Popular, desarrollar el Frente Único del Pueblo.

Votar en las elecciones europeas del próximo 25 de mayo es justificar todos los asesinatos perpetrados por los imperialistas y justificar las guerras de carroña que los monopolios y los gobiernos al servicio de ellos hacen para robarles a los pueblos su riqueza y sus recursos. Votar en las elecciones europeas del próximo día 25 de mayo es sinónimo de aprobar el derramamiento de sangre inocente para que la oligarquía financiera se lucre. Votar en las elecciones europeas se legitimar a aquéllos que han condenado a los trabajadores al paro, el desahucio, el exilio, la falta de futuro y el suicidio, que le han robado el dinero al Pueblo para salvar a los bancos y a las grandes empresas. Votar en las elecciones europeas es, en definitiva, justificar todas las políticas capitalistas y ser partícipe de un nuevo engaño y una nueva traición al Pueblo.

En las manos de los explotados, de los parias, de los trabajadores está el fin de la locura imperialista, de la paz y para ello no tenemos otra salida que romper con el Estado burgués y las estructuras políticas actuales. Por ello el Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores del estado español a la abstención en las próximas elecciones europeas y a organizar el FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, o lo que es lo mismo, desarrollar los órganos de poder popular; órganos que perfectamente pueden y deben sustituir a las instituciones capitalistas y representar una nueva democracia para construir una sociedad distinta en la que deje de existir el que una minoría (capitalistas) viva a costa del trabajo y del sufrimiento de la mayoría (trabajadores) y que nos abra camino a otro sistema donde la mayoría trabajadora dirija económica, ideológica y políticamente la sociedad donde desaparezca por completo la explotación del hombre por el hombre, enviando al capitalismo y a la burguesía al estercolero de la historia.

¡EL PRÓXIMO 25 DE MAYO NO VOTES AL PARLAMENTO EUROPEO!

¡ABAJO EL CAPITALISMO!

¡POR EL SOCIALISMO, CONSTRUYAMOS PODER POPULAR, CONSTRUYAMOS FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

{module [201|rounded]}