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El imperialismo fomenta el terrorismo para reprimir a los pueblos

La masacre perpetrada en París en la redacción del semanario satírico Charlie Hebdo pone de manifiesto el uso que hacen los países imperialistas, entre ellos la Unión Europea, Israel, EE UU y otros, del terrorismo dentro de sus planteamientos tácticos y estratégicos para dominar el mundo y para someter a los habitantes de sus propios países. Estos gobiernos han lanzado una fabulosa campaña a través de sus medios masivosNO A LA GUERRA IMPERIALISTA de comunicación para sembrar el miedo y facilitar la aplicación de leyes represivas que desde hace años tenían previsto aplicar. 

Tras las acciones perpetradas en Francia, cuyos autores dijeron pertenecer a Al Qaeda y el DAES (dos organizaciones enfrentadas entre sí en las zonas de guerra), París congregó a centenares de miles de ciudadanos en una manifestación encabezada por presidentes de gobiernos que destacaron por participar en vandálicas acciones de guerra en el mundo en los últimos años. Entre ellos cabrían destacar al presidente francés Hollande y al expresidente Sarkozy, instigadores y participantes directos en los bombardeos de Irak, Libia o Mali; Ángela Merkel cuyo gobierno ha suministrado armas y equipos a los grupos armados mercenarios que actúan en Siria; David Cameron, cuyo país ha sido, y es, uno de los primeros aliados en bombardear a los países que pretenden mantener su independencia; Benyamin Netanyahu, responsable del genocidio de Gaza donde fueron asesinados 4.500 palestinos de los cuales 400 eran niños, y actualmente utiliza los hospitales israelíes para cuidar a los terroristas del Estado Islámico que actúan en Siria; el secretario de Justicia estadounidense Eric Holder, en representación de un gobierno que financió Al Qaeda y tuvo en las filas de la CIA al mismo Bin Laden, un país que reorganizó el Estado Islámico, junto con Israel, en enero de 2014, un país que es tan amante de la libertad de prensa que destruyó las televisiones de Belgrado o de Libia; al primer ministro de Turquía, Ahmet Davutoglu, cuyo país tiene abierta sedes de reclutamiento de los grupos yihaidistas para enviar a otros países; Poroshenko, golpista ucraniano cuyo gobierno bombardea con el apoyo de la OTAN a la población civil del este ucraniano; y muchos otros presidentes y políticos, como el presidente español Rajoy, pelele del imperialismo cuyo gobierno participa en cuantas acciones bélicas sean enconmendadas por sus amos imperiales.

Una vez finalizada la puesta en escena de los diplomáticos “defensores” de la libertad de expresión, los gobiernos imperialistas se apresuraron a aplicar medidas represivas en sus respectivos países para asegurar la perpetuación del capitalismo y el sometimiento de sus respectivos pueblos. 

El Gobierno Español aprovechó la oportunidad para llevar a cabo dos acciones concretas: por una parte, aprobó con urgencia el anteproyecto de la polémica ley de Seguridad Nacional, junto con el partido del GAL y del terrorismo de estado, que había sido aparcado anteriormente en el Parlamento al no disponer el ejecutivo de la justificación necesaria; y por otra, acciones represivas en el País Vasco contra organizaciones de familiares de presos independentistas y el sindicato LAB.

La ley de Seguridad Nacional otorga autoridad al presidente del Gobierno para decretar estado de crisis nacional, también llamado “Situación de Interés para la Seguridad Nacional”, sin el apoyo ni el consentimiento del Congreso español. Esta ley, al igual que la ley de Alarma, podría ser utilizada por el gobierno para reprimir a los trabajadores en un conflicto laboral, tal como se utilizó la primera en la huelga de los controladores aéreos de AENA para acabar con la reivindicación de los operarios.

En las operaciones policiales contra las organizaciones de familiares de presos y el sindicato LAB, detuvieron a un total de 16 personas.

El sistema capitalista está en su fase final, en su fase de mayor decadencia y agresividad. Está en la fase en la cual no puede resolver sus propias contradicciones internas y afloran sus mayores miserias, su corrupción, su agresividad, su carencia absoluta de moral y ética.

El capitalismo es incapaz de satisfacer las necesidades de sus pueblos y opta por la represión y la violencia. Los trabajadores, estudiantes, jornaleros y todos los sectores lesionados por este sistema bárbaro de explotación, estamos obligados a organizarnos para abrir las puertas del socialismo, único sistema capaz de garantizar el futuro y la dignidad de los pueblos.

POR LA ORGANIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES Y DE TODO EL PUEBLO, POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO 

ABAJO EL CAPITALISMO TERRORISTA

POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Ante la ola represiva contra el movimiento libertario

 En estos tiempos de putrefacción capitalista y convulsiones sociales, el Estado burgués vuelve a mostrar su rostro como órgano represivo al servicio de la clase dominante, dispuesto a seguir aterrorizando al movimiento obrero y popular. La represión policial es parte inherente de la democracia burguesa -como dictadura capitalista que es-, y es fácil notar su presencia cuando abren la cabeza a obreros y estudiantes en manifestaciones, cuando protegen a los gánsteres financieros mientras desahucian ancianos o cuando asaltan con nocturnidad centros sociales y populares bajo infames montajes jurídico-policiales.

Porque precisamente al día siguiente de ser detenidos en Madrid miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado por su implicación en el asesinato de un antifascista gallego –otro antifascista asesinado por hordas nazifascistas protegidas por el propio Estado-, precisamente cuando una vez más se ponía en evidencia la connivencia de los aparatos estatales policiales y militares con el hampa nazi, el martes 16 de diciembre a las 5 de la mañana, 400 mossos d´esquadra lanzaban una monstruosa “operación antiterrorista” contra el movimiento libertario en Barcelona, asaltando la histórica Kasa de la Muntanya de Gracia, el Ateneo Libertario de Sant Andreu o el Ateneo Anarquista de Poble Sec. Operación que finalmente ha acabado extendiéndose a Madrid.

Centenares de fuerzas antidisturbios asaltando salvajemente centros Ocupados y Ateneos al amparo de la oscuridad de la noche ante la presencia de menores, policías de paisano echando abajo puertas y llevándose a detenidos sin cargos en Nou Barris o Gracia, estado de excepción no declarado en amplias zonas barcelonesas y una acusación aberrante que delata este miserable montaje represor ordenado por la Audiencia Nacional; una operación encaminada a “desactivar células terroristas de carácter anarquista”. Esto no es el régimen franquista del pasado siglo, sucedió esta misma semana en esta dictadura capitalista que, como no puede ser de otra forma, tanto se le parece. Redadas contra el movimiento popular, antifascistas asesinados, connivencia de las cloacas del Estado con grupos nazis y leyes de “Seguridad Ciudadana” que tanto se parecen a aquellas de “Vagos y Maleantes”.

Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) y la Federació de Joves Comunistes de Catalunya (FJCC) nos sumamos a la denuncia de esta nueva ola represiva contra el movimiento libertario, solidarizándonos con los compañeros detenidos y represaliados y exigiendo su puesta en libertad inmediata. Contra este régimen caduco y criminal, hoy más que nunca debemos construir un nuevo poder popular, un Frente Único del Pueblo capaz de liquidar de raíz toda esta inmundicia burguesa y capitalista.

Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) y la Federació de Joves Comunistes de Catalunya (FJCC)

 




La salida de la crisis

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Las crisis demuestran que los obreros no se pueden limitar a luchar para obtener de los capitalistas concesiones parciales…pues cuando se produce el crack, los capitalistas no solo arrebatan a los trabajadores los derechos conquistados, sino que los hacen aún más precarios.  Y así continuará sucediendo inevitablemente hasta que los ejércitos del proletariado socialista echen abajo el dominio del capital y de la propiedad privada”

V.I.Lenin “Las enseñanzas de las crisis” (1901)

Tiene razón el Gobierno español cuando repite machaconamente aquello de que “España está saliendo de la crisis”, bien lo sabe esa pequeña oligarquía financiera, verdadera ama y señora de este país. El capitalismo monopolista de Estado no es sino una sumisión absoluta del Estado burgués a la economía capitalista, y, por tanto, a los monopolios, y no al contrario. Es la compenetración cada vez más completa del Estado y de los monopolios, en fin, la dictadura de los monopolistas más poderosos. En el contexto de la crisis general del capitalismo y bajo el dominio de los Estados imperialistas, las crisis para los monopolistas no representan otra cosa que una gran oportunidad de negocio, el momento idóneo para incrementar sus beneficios a costa de la clase trabajadora, más aún cuando ésta se halla desorganizada y con una conciencia de clase debilitada.

Basta con echar una ojeada a los últimos datos aportados por la Agencia Tributaria referentes a la Declaración Anual de Retenciones e Ingresos a Cuenta sobre Rendimientos del Trabajo para el ejercicio 2013 (1), para constatar con toda crudeza la eficacia de esta dictadura capitalista, una maquinaria perfectamente engrasada lista para engordar los capitales de unos pocos y para seguir depauperando al conjunto del pueblo trabajador. Los datos extraídos, nos dan una fiel radiografía de la situación económica-salarial del conjunto de la clase trabajadora dentro del modo de producción capitalista español. Un simple vistazo general, nos permite vislumbrar el brutal grado de explotación al que se ha sumido al conjunto de trabajadores asalariados. En virtud de la profunda crisis capitalista, un puñado de parásitos monopolistas -poniendo a su entero servicio todas las palancas de su Estado-, ha arrasado en apenas unos años con las pocas conquistas obreras logradas tras largas décadas de lucha.

Según estos datos publicados por la Agencia Tributaria, para el ejercicio 2013 existían 16.682.061 de trabajadores asalariados, casi medio millón menos que en 2012 (17.063.142) y prácticamente 3 millones menos que en 2008 (19.310.527), monstruosa disminución que obedece a la aberrante destrucción de fuerzas productivas en forma de millones de desempleados y exiliados. De estos 16 millones y medio de trabajadores asalariado activos y empleados, cerca de 6 ingresan un salario bruto anual de 9.000 €; o lo que es lo mismo, su fuerza de trabajo es remunerada en base a 645€ brutos/mes. A estos 6 millones, se suman otros 2 millones de asalariados que ingresan un salario bruto anual de 13.500€ (apenas 960€ brutos/mes). A este enorme contingente proletario, habría que sumar otros 2 millones de trabajadores con rentas brutas mensuales de 1.290€. Así pues, y según la propia Agencia Tributaria, en la España de 2013 existían 8 millones de trabajadores -es decir, 1 de cada 2 asalariados activos y empleados-, en situación SUBMILEURISTA (rentas brutas mensuales de entre 640 y 960€), y más de 2 millones de MILEURISTAS (rentas brutas mensuales de 970 a 1290€).

He ahí la espina dorsal de la “salida de la crisis” que tanto entusiasma a la clase dominante y su Gobierno, la multiplicación de la plusvalía burguesa a costa de la fuerza de trabajo proletaria. Un régimen con más de 5 millones de trabajadores activos desempleados, dónde el 60% de la fuerza de trabajo asalariada -activa y empleada-, se encuentra entre los 640€ y los 1.290€ brutos/mes, en un magnífico “escenario de fututo” para explotadores y parásitos. No se equivoca el Sr. Rajoy cuando da por finiquitada la crisis para la “Marca España” y la patronal.

Estos datos constatan la victoria aplastante del capital sobre el trabajo, rasgo común en todos los países de la UE. En apenas un lustro de crisis, no sólo se ha logrado multiplicar la plusvalía sobre los salarios directos, sino que paralelamente se ha esquilmado el salario indirecto de la clase obrera a costa de la destrucción planificada de los sistemas públicos de sanidad o educación, así como la constante devaluación de las pensiones. Como decía Lenin, a cada crisis capitalista, los monopolistas arrasan con todo, y así será mientras perviva un modo de producción agotado y anárquico, basado en la explotación asalariada y la propiedad privada sobre los medios de producción.

Por ello, ante los infames datos facilitados por la Agencia Tributaria, lo natural es que aparezcan otros Informes, tales como el difundido por Oxfam Intermón (2), de dónde se desprende que 20 de los principales monopolistas españoles acumulan una fortuna superior al 20% más pobre de españoles (más de 9 millones).

Vivimos en plena etapa putrefacta del capitalismo, dónde la concentración de capitales en pocas manos se intensifica al mismo ritmo que el empobrecimiento generalizado de la clase obrera y clases populares, todo ello bajo el contexto de la crisis general del capitalismo. Y cabe decir que el pueblo trabajador -tal y como recoge el mismo Informe de Oxfam Intermón en una de sus encuestas-, en más de un 80% afirma sin tapujos que “los políticos gobiernan para las élites económicas”. He ahí una exacta definición popular del capitalismo monopolista de Estado, del imperialismo como fase superior del capitalismo. En tanto sigan reinando unas relaciones de producción capitalistas, dónde los gánsteres financieros puedan poner o eliminar Gobiernos enteros, la explotación y opresión seguirán profundizándose.

Hoy, este régimen ha hecho de la crisis “historia”, pagando salarios que ni siquiera alcanzan para que el trabajador satisfaga sus necesidades más básicas como la vivienda o la alimentación, manteniendo a un 30% de españoles bajo el umbral de la pobreza y a otros tantos en el desempleo crónico, expulsando a millones de trabajadores hacia el extranjero o desahuciando a ancianos de 80 años en barrios obreros como Vallecas.

La “salida de la crisis” de la que hablan los capitostes del IBEX-35 y la CEOE, por boca de su Gobierno, es una realidad evidente. Nuestra “eterna crisis” como explotados y oprimidos, no sólo ha venido para quedarse sino a intensificarse en la medida que sigamos tolerando esta aberrante dictadura capitalista. Ante una base económica corroída, no cabe sorprenderse de la putrefacción análoga de toda la superestructura política del régimen capitalista, de ahí que la clase dominante no dude en promocionar la “reforma” a través de todo tipo de variopintas plataformas de clara extracción pequeñoburguesa, ávidas por ocupar un espacio electoral y por legitimar unas instituciones burguesas irreformables, intentando así desactivar la ira popular en las calles.

No cabe otra salida que organizar la revolución socialista. Fortalecer al Partido, extender nuestra política de masas, caminar sin descanso hacia la construcción de un nuevo poder popular, de un Frente Único del Pueblo que avance hacia la ruptura revolucionaria y arrase con toda esta inmundicia burguesa. Hoy el socialismo ya no es una opción, es una necesidad histórica.

NOTAS

  1. http://www.elmundo.es/economia/2014/11/21/546e5c3dca4741a15b8b457d.html

  2. http://www.servimedia.es/Noticias/DetalleNoticia.aspx?seccion=23&id=343034

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El 9N, un juego de trileros

Se suele definir al trilero como un tahúr que dirige el juego del trile, una estafa donde el tahúr actúa a modo de fullero en un juego de apuestas fraudulentas consistente en adivinar en qué lugar se encuentra una pieza manipulada. El trilero siempre asociado a otro tahúr emboscado, engatusa a ingenuos individuos dispuestos a creer en semejante fraude. Tras el sugerente anzuelo del “dónde está la bolita”, los defraudados siempre pierden en ese juego manipulado. Hoy tanto en España como en Catalunya, los trileros campan a sus anchas disfrazados de políticos y jueces a sueldo de un régimen capitalista putrefacto, haciendo del engaño y el robo al pueblo trabajador un arte.

A pocos días del “nuevo” 9N, esta consulta no vinculante que pasó a ser una encuesta de opinión pública para acabar convirtiéndose en una nueva jornada festiva, se ha transformado en un juego de trile a gran escala, bajo el cual se está estafando –una vez más-, a millones de catalanes. Un juego de tahúres burgueses dónde cada actor asume con naturalidad su rol ignominioso; el Gobierno español oficiando de gran maestro –en su papel de despótico fullero-, el Govern de la Generalitat adoptando el papel de colaborador necesario. Ellos montan el juego y mueven los cubiletes, mientras el pueblo trabajador catalán asiste expectante, intentando buscar una bolita que simplemente no existe.

Porqué como ya sabíamos, el próximo domingo no habrá derecho a la autodeterminación en Catalunya. Y no sólo porqué el reaccionario Gobierno del régimen y sus órganos represivos hayan prohibido incluso esa caricatura festiva de “consulta”, sino también por qué el no menos reaccionario Govern de Catalunya ha aceptado con fervor la legalidad burguesa vigente de la que forma parte íntegra. Primero rebajando un derecho democrático básico a una simple consulta no vinculante, poco después aceptando mansamente las decisiones emanadas de los órganos jurídicos españoles que ilegalizaban esa mera consulta, y ahora suplicando a esos mismos órganos jurídicos españoles que permitan un acto festivo también ilegalizado, denunciando al Gobierno español.

En esto ha quedado el mal llamado “derecho a decidir”; en una miserable reyerta jurídica entre trileros, un fraude masivo para millones de trabajadores catalanes que, votemos o no votemos en la próxima “no consulta” del “nuevo” 9N, seguiremos sin decidir absolutamente nada en virtud de los sátrapas que gobiernan en Madrid y Barcelona. Bajo el contexto de este régimen capitalista agonizante y de una superestructura preñada de fulleros y corruptos a sueldo del capital monopolista, sometidos a los designios del imperialismo europeo, cualquier Estado burgués no puede ser otra cosa que una maquinaria bien engrasada destinada a negar cualquier derecho democrático para la clase trabajadora y clases populares.

El PCOC hace del derecho a la autodeterminación de las naciones un pilar maestro de su posición de clase, y por tanto luchará por que en Catalunya se pueda realizar un referéndum de autodeterminación vinculante, asumiendo la posición adoptada por el pueblo catalán, incluyendo la separación política y la formación de un Estado independiente si así lo decidiera. Hacemos un fraternal llamamiento a los trabajadores españoles, vascos y gallegos para caminar juntos y en un sólo puño como una sola clase explotada, un llamamiento a crear las estructuras de poder popular en nuestros centros de trabajo y barrios. Un llamamiento a construir el Frente Único del Pueblo, a organizar la revolución socialista, única garantía para derrocar a la burguesía y sus trileros, única garantía para demoler desde sus cimiento a su Estado represor, única garantía para conquistar nuestra emancipación social y nacional en el marco de un solo Estado libre de la explotación capitalista.

¡En defensa del derecho a la autodeterminación de las naciones, basta de fraudes burgueses!

¡Viva el internacionalismo proletario!

¡Socialismo o barbarie!

COMITÉ NACIONAL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA




El Capitalismo y el Estado español son la corrupción

El estado capitalista es la corrupción personificada. Todas las instituciones burguesas están corrompidas hasta el tuétano como los hechos nos muestran, un día sí y otro también, donde cada día que pasa salen a la luz nuevos casos de corrupción, existiendo una multitud todavía ocultos.

Y es que en el capitalismo, ya fuera floreciente o ya sea en su fase putrefacta actual, la corrupción es una de las formas de proceder que emplea la burguesía para enriquecerse y para dominar a las clases populares. Y es por ello que compran al peso a los políticos capitalistas, a dirigentes sindicales, etcétera. Pero la corrupción no sólo es económica, la burguesía invierte una pequeña parte de los gigantescos beneficios fruto de la explotación asalariada en corromper las mentes del pueblo trabajador utilizando la literatura, los medios de comunicación de masas, a falsos intelectuales prostituidos al capital, estimulando el parasitismo, la ley del mínimo esfuerzo, la amoralidad, la crueldad y tratando de mostrarle al Pueblo que la corrupción es inherente al género humano ocultándole la realidad, que es una estrategia de la burguesía para garantizar y perpetuar su dominio.

Todos los partidos del sistema capitalista – desde la ‘izquierda’ hasta la derecha – están corrompidos porque son instrumentos creados y estimulados por los capitalistas para dividir y engañar al Pueblo, son instrumentos que sirven para negar por completo la participación política del proletariado, para dividirlo, y para garantizar el pleno dominio del burgués donde los Partidos, y sus representantes, son unos vendidos cuya función es traicionar al Pueblo, y enriquecer a sus amos – la burguesía – y a ellos mismos a costa de la pobreza extrema del pueblo al que, hipócritamente, dicen representar. Esta es la esencia del parasitismo.

“Cuando la Revolución Francesa hubo realizado esa sociedad y ese Estado de la Razón, las nuevas instituciones por racionales que fueran en comparación con la situación anterior, no resultaron en modo alguno razonables en sentido absoluto. El Estado de la Razón acabó en un atasco. El contrato social roussoniano había tenido su realización en el período del Terror, del cual escapó la burguesía, extraviada en su propia capacitación política, para refugiarse primero en la corrupción del Directorio, y luego bajo la protección del despotismo napoleónico. La paz eterna prometida se transmutó en una inacabable guerra de conquista. No habían ido mejor las cosas en la sociedad de la Razón. La contraposición entre pobre y rico, en vez de disolverse en el bienestar general, se había agudizado por la eliminación de los privilegios, gremiales y de otro tipo, que solían tender un puente por encima de ella, así como por la desaparición de las instituciones benéficas eclesiásticas que la suavizaban. El desarrollo de la industria sobre bases capitalistas hizo de la pobreza y la miseria de las masas trabajadoras una condición general de existencia de toda la sociedad. De año en año aumentó el número de delitos. Mientras que los vicios feudales antes abiertamente manifiestos a la luz del día pasaban a segundo término, aunque sin ser ciertamente suprimidos, los vicios burgueses hasta entonces cultivados en el secreto florecieron tanto más exuberantemente. La “fraternidad” de la divisa revolucionaria se realizó en los pinchazos y en la envidia de la lucha de la competencia. En lugar de la opresión violenta apareció la corrupción, y en el del puñal como primera palanca social del poder se impuso el dinero. El derecho de pernada, ius primae noctis, pasó de los señores feudales a los fabricantes burgueses (…)”. Engels muestra en este pasaje de AntiDühring como la corrupción, el engaño son inherentes al sistema capitalista desde su nacimiento.

Con el desarrollo del capitalismo, con la muerte de la ‘libre competencia’ y la venida al mundo del capitalismo monopolista, la corrupción se hace todavía más esencial para la burguesía. “El imperialismo, que significa el reparto del mundo (…) implica ganancias monopolistas elevadas para un puñado de países, los más ricos, crea la posibilidad económica de la corrupción de las capas superiores del proletariado y con ello nutre, da forma, refuerza al oportunismo.”. Tanto Engels, como Lenin, nos enseñan que la corrupción es inherente al capitalismo – ya sea ascensional o putrefacto – sino que Lenin, además, nos advierte de que la manifestación principal de la corrupción es el oportunismo y, en consecuencia, en la corrupción ideológica del proletariado.

El Estado español está tan corrompido que la burguesía no puede tapar ya el hediondo olor que emana su instrumento de dominio político. La burguesía sólo puede salir de esta situación reforzando, tal y como decía Lenin, al oportunismo. Reforzando a aquéllos que no cuestionan el sistema económico capitalista, ni al estado burgués, que ocultan al pueblo que la raíz de los problemas que le acucia está en el sistema capitalista y que ubican el problema en la gestión corrupta del capitalismo y no en el sistema en sí. La realidad es que los males de la clase trabajadora – el paro, la precariedad, los desahucios, la explotación, la corrupción, la represión, la guerra, etcétera – hunden sus raíces en el sistema económico y en la superestructura que éste eleva, su estado.

La burguesía, consciente de que el sistema de corrupción que tejió tras la muerte del criminal Franco ya no se sostiene por ningún lado, se halla inmersa en una campaña de maquillaje de su estado y de reflotamiento de un ‘nuevo’ oportunismo, donde lo que únicamente son nuevas son algunas caras pues su esencia práctica, y su ideología, se resumen en el reformismo y el legalismo así como en la conciliación entre el proletariado y la burguesía. Y es que el problema no es la casta sino la burguesía, el problema no es la corrupción sino el capitalismo que es el que crea la corrupción. La burguesía está sacando a la luz parte de toda la basura hecha por ella en estos últimos 40 años – que no son más que los hechos de las criaturas creadas por el franquismo tras la transición, otro ejemplo de corrupción política -, porque está lanzando la última creación para mantener su sistema, para desviar a los trabajadores de su misión histórica de romper al capitalismo, que no es otra que PODEMOS, su último juguete para encauzar la frustración de los trabajadores, ante los efectos de sus medidas para resolver la crisis, y para mantener incólumes la base económica así como la hegemonía ideológica de la burguesía. Para acabar con la corrupción y para acabar con todos los males que padece el proletariado, la clase trabajadora únicamente tiene una salida: acabar con todo el régimen burgués, acabar con la propiedad privada de los medios de producción y construir el Socialismo imponiendo la democracia de la mayoría trabajadora, o lo que es lo mismo, la dictadura del Proletariado.

El Partido Comunista Obrero Español seguirá multiplicando sus esfuerzos por organizar revolucionariamente a los trabajadores en los tajos, en elevar la lucha sindical en lucha política y hacer que ésta primera confluya en la segunda, en unir las luchas dispersas en una única lucha de clases contra la burguesía y su estado capitalista; en definitiva, en desarrollar el Frente Único del Pueblo y en unir a los trabajadores y sus órganos de representación unitarios en la Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores. Por último, el Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores más conscientes del estado español, y que se reivindiquen como comunistas, a unirse y fortalecer las filas del PCOE.

¡ABAJO EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡POR EL SOCIALISMO, FORTALEZCAMOS EL PCOE, CONSTRUYAMOS PODER POPULAR, CONSTRUYAMOS FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Catalunya en la hora crucial

La marcha atrás de Artur Mas y su gobierno con relación a la consulta soberanista pone en evidencia, una vez más, la calaña de la dirección política de este país. El cinismo destaca entre sus rasgos más distintivos, consecuencia de un régimen que ya no tiene salida ante la grave crisis estructural y moral que cimbrean sus cimientos. La democracia burguesa española solo puede generar corrupción y engaños y en esta labor nuestros políticos son verdaderos artistas.

En el transcurso de la falsa polémica entre el gobierno central y la Generalitat, se ha visto claramente que por encima de las presuntas diferencias que aparecen como irreconciliables se elevan los intereses del estado del gran capital, cuyas leyes son respetadas por ambos. Es de risa que un gobierno que pretende la independencia para su pueblo renuncie a ella porque las leyes del país imperial no se lo permiten. ¿Tan necio y estúpido es Artur Mas?

¿Creía Mas en el Tribunal Constitucional? ¿Por qué respeta Mas una justicia que supuestamente le es ajena? Nadie con un mínimo de sensatez puede creer que Mas tenía esperanzas en que el Tribunal Constitucional resolviera a su favor. Por el contrario, y a tenor de las veces que el presidente de la Generalitat ha anunciado que no se saldría de la legalidad, se puede decir que todo ha marchado tal como él y Rajoy preveían. La decisión del Constitucional ha sido su salvación y no su condena. Artur Mas ha dado a su pueblo una lección magistral de civismo, porque las leyes están para cumplirlas. Al final, Rajoy y Mas jugaban a lo mismo, a demostrar a aquellos que pretenden cambios que estos no tendrán lugar fuera de la ley estatal, fuera del capitalismo. Al fin y al cabo la consulta no era vinculante y esto explica muchas cosas, como por ejemplo la seguridad por parte del gobierno central o estatal de que Catalunya no proclamaría la independencia.

Mas se debe al capitalismo y sabía bien que la independencia de Catalunya tendría gravísimas consecuencias en la perpetuación del sistema capitalista español. Catalunya, Euzkadi, Galicia etc. La desmembración crearía una situación gravísima al sistema español con resonancia económica y política en Europa. ¿Se lo permitiría el capitalismo europeo?

Mientras Mas ha jugado a la rebeldía, su pueblo ha tenido que soportar verdaderas vejaciones económicas y políticas incluida la represión física por los Mossos d’Esquadra. Los recortes, los desahucios y todas las calamidades productos del sistema en franca decadencia no se han podido ocultar detrás de la puesta en escena de una reivindicación independentista que ha desembocado en lo esperpéntico.

En modo alguno la independencia de Catalunya supondría bajo la dirección del capitalismo una salida a la precariedad política y económica que la embarga hoy. Los problemas existentes no han sido generados porque Catalunya forme parte del estado español o porque esté bajo la férula de éste. La situación actual de Catalunya es debido a ser un país capitalista. Es el capitalismo el que está en juego y Rajoy y Mas van de la mano en su defensa, sus desavenencias tienen como límite la salvaguarda del sistema de explotación burgués. Sus contradicciones jamás pondrán en peligro al sistema.

Pero lejos de las componendas y estrategias de los capitalistas, se encuentra el pueblo catalán, al que se le niega el derecho a expresar su voluntad, a elegir su propio destino. Un pueblo que se siente víctima del manejo de políticos sin escrúpulos, tiene que romper sus cadenas y luchar por su identidad. En este sentido, el PCOE expresa de nuevo su posición clara y contundente, apoyamos y apoyaremos el derecho a la autodeterminación de Catalunya, mas la identidad de un pueblo solo es posible luchando contra todo lo que le que oprima. Por esta razón, el PCOE hace un llamamiento a los trabajadores de Catalunya para que luche por la autodeterminación de su nación, incluida la independencia si así lo desea, pero a la vez, le exhortamos a que se una a la lucha de los trabajadores del resto del Estado para derribar el capitalismo, sin lo cual no es posible el reconocimiento de la identidad de los pueblos. Unidos de la mano contra el capitalismo bajo la bandera del internacionalismo proletario se encuentra la solución que culminará en la unidad internacional de clase.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El oportunismo es un callejón sin salida

    La cercanía de sucesivas elecciones que se celebrarán a partir del próximo año, obliga a los partidos electoralistas a ir fijando sus posiciones, a iniciar sus campañas de captación del voto, pues es de lo que ellos se alimentan. De ahí que los análisis de la economía española y mundial y las formulaciones de propuestas para acaparar desde ya la atención de los electores se hayan convertido en la médula espinal de la cual discurren todas las actividades políticas de dichos partidos. Pero que la derecha educada en este menester dedique todo su tiempo a ver como engaña al pueblo, es lo habitual, mas no es tan normal que también los partidos y grupos que se reclaman de la izquierda operen del mismo modo, como son los casos de PODEMOS, PCE-IU etc. Fundamentalmente este último y más concretamente su sucursal en Andalucía, que responde a las siglas PCA, llega hasta el ridículo; léase su último informe titulado “POR UN FRENTE POPULAR PARA LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA”. ¡Cuántos errores! O mejor dicho ¡Cuántas traiciones!

    Cuando hablamos de traiciones lo hacemos con todas sus consecuencias. El PCE traicionó al pueblo en el periodo de transición, participando en la elaboración del texto constitucional que hoy muestra su verdadera faz. El PCOE lo denunció entonces, y ahora no tenemos más opción que hacer lo propio, porque lo que el PCA presenta como el no va más en análisis político, no es otra cosa que una maniobra para ratificarse en aquella traición constitucional, de la que no se aleja ni un ápice. “La Constituyente”, “La República”, “La Revolución Democrática”, son consignas que al igual que las que propugnaba dicho partido en el periodo franquista: “RECONCILIACION NACIONAL, “PACTO POR LA LIBERTAD”,  sirvieron para estafar a un pueblo deseoso de libertad y de derechos.

    Si entonces apoyar la Constitución, y peor aún, participar en su elaboración, fue un acto criminal contra los trabajadores, porque de lo que se trataba era de darle alas a la burguesía española debilitada por la luchas populares, para entrar en Europa y convertirse en imperialista, los objetivos que se ocultan tras las nuevas metas son los mismos: consisten en buscar una salida capitalista a la actual situación, que se caracteriza por el descrédito del sistema de producción burgués, que lo único que puede producir ya es corrupción y represión económica, política y física.

    Dicho documento es el testimonio fehaciente de la deriva de dicho partido, cuyos ejes contemplan la entronización del neoliberalismo, las esperanzas en que el BRICS se convierta en el freno al imperialismo norteamericano y europeo y en la salvaguarda de un nuevo orden mundial, todo ello con el fin de sugerirnos la idea de que el capitalismo se puede rectificar y así satisfacer las necesidades populares, de este modo nace LA REVOLUCION DEMOCRÁTICA del PCE-PCA-IU.

    El PCE-PCA hace juegos malabares en su discurso para que sus ideas muestren una cierta coherencia, pero la única coherencia que corresponde al oportunismo es la traición.

    De nuevo, y con gran énfasis, se carga la culpa de todo cuanto acontece sobre los postulados del Neoliberalismo, que por lo que dice el PCA se ha constitucionalizado a raíz de la “reforma golpista del artículo 135 de la Constitución”. El citado partido tiene un problema de principios que le hace chocar con escollos insalvables. ¿Qué es el Neoliberalismo para el PCE-PCA? Sencillamente una forma de gobierno, una manera de gestionar la economía y la política por parte de un sector capitalista, lo que quiere decir, que hay otros capitalistas y otras maneras de conducir la política y la economía dentro del sistema de producción burgués, que no es la de la explotación de los trabajadores y que por tanto respeta los derechos y las libertades del pueblo, algo que ha debido suceder antes de la crisis. Es esta la razón que le impele a propugnar el “rescate” de los derechos y libertades y no su conquista.

    Como tantos otros partidos comunistas del mundo, que dicen inspirarse en el marxismo e incluso en el marxismo-leninismo, su análisis está lleno de trampas concebidas para ocultar una trayectoria presidida por su connivencia con el gran capital.

    Para Lenin, con la aparición del imperialismo, el capitalismo tiende forzosamente a la reacción, no existe capitalismo bueno y malo, sino cruel y despótico, porque los monopolios acaban con toda la propaganda de la “democratización del mercado” los conceptos burgueses de libertad y de derechos son ajados en cuanto que el monopolio impone su ley en el mercado. Es esta una conducta dictatorial de la que no se desprende por sí mismo, solo la correlación de fuerzas de la lucha de clases y la emulación entre sistemas de producción diferentes (capitalismo-socialismo) pueden frenar hasta cierto punto esa propensión natural hacia la dictadura. Es decir, lo que se llama Neoliberalismo, es lo natural en esta época caracterizada por la existencia de los monopolios (imperialismo). Y este es el motivo por el que el “Neoliberalismo” una vez desaparecida la Unión Soviética se muestre como es, porque las fuerzas de contención se han debilitado y la emulación socialista a gran escala es inexistente.

    Descaradamente el PCE-PCA trata de llevar el engaño a su máxima expresión, aprovechando la falta de preparación ideológica de su militancia, que puede intuir pero no percatarse de la treta. El Neoliberalismo se basa en la economía de mercado, es su vida y por eso la controla y doblega. Resulta impúdico que los dirigentes de un partido que se estima “marxista” quieran introducir de matute que el Neoliberalismo se ha constitucionalizado por medio de una reforma golpista dada por el PP y el PSOE del artículo 135 de la Constitución. El Neoliberalismo se constitucionalizó, en el mismo instante en que se redactó dicha Constitución, es decir, en el 1978 y lo triste es que el PCE participó de lleno. ¿Acaso el articulo 138 no consagra la economía de mercado, siendo ésta el sostén del Neoliberalismo, o lo que es lo mismo del capitalismo imperialista actual? Que el PCE-PCA no venga con cuentos, su estrategia no ha variado un ápice desde entonces y le lleva a un callejón sin salida.

    El PCE-PCA cree que con propagar la idea de la nacionalización de los sectores estratégicos ya es un salto cualitativo que acredita el carácter revolucionario de la organización. Si fuese así, el franquismo es lo más revolucionario que ha existido en nuestro país: CASA, ALTOS HORNOS, RENFE, TELEFONICA, ASTILLEROS, CAMPSA……

    Para que las nacionalizaciones obtengan rango de revolucionario es imprescindible que el poder político esté en manos de los trabajadores, porque lo contrario no pasa de ser el elemento distintivo para catalogar el sistema imperante de CAPITALISMO MONOPOLISTA DE ESTADO, léase a Lenin.

    La fórmula que predican los dirigentes del PCE para abordar las elecciones municipales atestigua que la noción que este partido tiene del empoderamiento del pueblo es una falacia y típicamente burguesa. Apela, reúne y da cancha al pueblo para asistir a unas elecciones en las que éste debe depositar su confianza en un frente popular desclasado y que a la postre, no va más allá del fin que siempre ha perseguido el oportunista PCE.

    Tanto el documento del PCA, como el escrito firmado por su Secretario General, titulado “Sobre la declaración del FRENTE CIVICO “SOMOS MAYORIA, es más de lo mismo después de décadas de traiciones; el hecho de que exista un Frente Cívico, una IU y un Frente Popular, que debe suponerse que es una misma cosa, es una muestra palpable de que la organización pseudocomunista ha perdido todo Norte y solo le queda inventar e inventar falsos principios y organizaciones inefables.

    En la situación actual, el PCOE es tajante; el capitalismo en nuestro país ha llegado a su última etapa y todo lo que se haga por mantenerlo significará más miseria, más paro, más sufrimientos para los trabajadores y para los pueblos que comprende el Estado español. Por todo ello, solo el socialismo científico puede resolver los gravísimos problemas que tiene planteada la sociedad española.

    Viendo la historia, ésta no nos da elementos de juicio para la esperanza en el etapismo dentro del sistema, que según los PCE-PCA nos abrirán el camino hacia la sociedad socialista. Las etapas de la izquierda en el capitalismo son rémoras, mientras que los partidos burgueses actúan a galope tendido, deshaciendo en cinco minutos todo lo que el pueblo ha podido conquistar en un siglo. Las dudas en la revolución y la fe en las bondades de un sistema cuya seña de identidad es la explotación y por tanto la corrupción, constituye un engaño monstruoso al pueblo, impidiéndole tener confianza en sus fuerzas, dejándolo a merced de la depredación de los feroces e inescrupulosos burgueses.

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El verdadero rostro del estado español

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En el día de ayer, el Tribunal Constitucional del régimen suspendía cautelarmente el decreto de convocatoria de la Consulta del 9N en Catalunya, aprobado el pasado sábado por la Generalitat de Catalunya. Nuevamente, el Gobierno del Estado español no hace otra cosa que mostrar su esencia reaccionaria, negando al pueblo catalán cualquier posibilidad de expresar su voluntad como nación, poniendo de manifiesto su carácter netamente imperialista.

Este Estado de clase, montado sobre un régimen capitalista putrefacto que explota y depaupera a la clase obrera y clases populares, ni siquiera es capaz de tolerar una caricatura de decreto perfectamente asimilable por la legalidad burguesa que no representa otra cosa que una mera consulta de opinión no vinculante. Es tal el despotismo del Gobierno, que es capaz no sólo de negar el derecho a la autodeterminación de las naciones que conforman el actual Estado español, sino incluso de suspender una mera consulta popular.

Denunciamos esta nueva agresión del Gobierno del Estado contra el conjunto del pueblo trabajador catalán y nos comprometemos en la lucha por la realización de una consulta plenamente vinculante, esto es, por la defensa del derecho a la autodeterminación de Catalunya, a su separación política si así lo decidiera el pueblo catalán. Entendiendo la cuestión nacional como una parte más de problema general de la revolución proletaria y la lucha por el socialismo.

El PCOC hace un llamamiento a los trabajadores del resto de nacionalidades del Estado a fin de unir nuestras luchas en una sola, única garantía para derrocar a una misma clase dominante y a un mismo Estado burgués que nos explota y oprime, única salida para mandar al basurero de la historia tanto a aquellos que hurtan el derecho democrático a la autodeterminación de las naciones, como a aquellos que hacen de tal inalienable derecho una caricatura grotesca en defensa de sus intereses de clase.

¡Por una Catalunya y una España libres de reaccionarios, farsantes y parásitos!

¡Por la construcción de un solo Estado libre de explotación capitalista!

¡Viva el internacionalismo proletario!

PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA

 




Resolución del IX pleno del comité central ante la consulta del 9 de noviembre

El Partido Comunista Obrero Español ha defendido siempre el derecho a la autodeterminación, incluida la independencia política si así lo deciden las naciones que conforman el actual estado español. 

En esta dirección el PLENO DEL COMITÉ CENTRAL celebrado en Mairena del Alcor los días 20 y 21 de septiembre de 2014 ha abordado la situación de Cataluña derivada del propósito del Gobierno Autonómico de celebrar el próximo día 9 de noviembre una consulta no vinculante para que el pueblo se pronuncie si quiere un estado independiente para Cataluña. 

La no vinculación de los resultados de la consulta es una prueba irrefutable de que el fin que persigue el gobierno catalán no es que se cumpla el derecho a la autodeterminación, incuestionable para el PCOE, por el contrario, todo el proceso previo a la consulta no es más que una treta para demostrar al gobierno del Estado su fuerza y su capacidad de movilización al objeto de que la gran burguesía catalana arranque mayores beneficios económicos y políticos del Estado.

No obstante, en este mismo proceso se ha puesto de manifiesto el carácter despótico del gobierno del Estado al negar al pueblo catalán la posibilidad de expresar su voluntad. Actitud propia de un estado imperialista que hurta la libertad a otra nación. 

En su virtud, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), fiel defensor de las libertades y derechos de los pueblos que les permita ser dueños de su destino, se posiciona a favor de que se celebre la consulta y luchará para que ésta sea vinculante en el supuesto en que el pueblo catalán opte por la instauración de su propio estado.

Al mismo tiempo, el PCOE inspirándose en el internacionalismo proletario, tiende su mano a los trabajadores catalanes para que juntos caminemos hasta derrocar a nuestras burguesías, única vía para estrechar nuestros lazos fraternales bajo los principios del Socialismo Científico que nos conducirán a la constitución de un solo estado libre de la explotación capitalista.




Queremos decidir

Hospital Bellvitge 25 06No morirnos en las urgencias de nuestro Hospital Universitario de Bellvitge, colapsadas por una gerencia mercenaria a cargo del infame Alfredo García.

No permanecer presos y enfermos en unas listas de espera interminables, gestionadas por los traficantes de salud a sueldo del Conseller Boí Ruiz.

No cerrar ni una sola cama ni mucho menos ¡plantas enteras! de un Hospital en estado de emergencia, que lleva sufriendo la ira privatizadora del Govern de la Generalitat durante años.

No reducir y precarizar más al personal sanitario, al que se le obliga a trabajar en condiciones deplorables en virtud de los postulados capitalistas del Departament de Salut.

No vaciar de medios nuestros Hospitales Públicos para transferir medios, personal y pacientes a los amigos de Boí Ruiz, esos que convierten al enfermo en cliente, a la enfermedad en oportunidad de negocio y al personal médico en mera mercancía.

El Partit Comunista Obrer de Catalunya, fraternalmente unido a la digna lucha de los trabajadores y la Junta de Personal, vecinos y pacientes del Hospital Universitario de Bellvitge, hace suyas las demandas del pueblo trabajador; queremos ver al Presidente de la Patronal sanitaria privada Boí Ruiz, así como a su corte de liquidadores, en prisión. Queremos más camas, más plantas, más Hospitales Públicos y más personal médico en nuestros Hospitales. Queremos una sanidad completamente pública, universal y gratuita, dónde los capitalistas no tasen nuestro dolor ni machaquen a nuestros médicos, enfermeros o celadores.

Queremos una sociedad decorosa, por ello sabemos que en el actual contexto histórico, sin organización y lucha nuestro “derecho a decidir” no vale nada. Sin nosotros, trabajadores y vecinos, no se mueve ni un engranaje. El PCOC hace un llamamiento al siempre luchador y proletario barrio de Bellvitge a fortalecer la unidad entre trabajadores, pacientes y vecinos, a extender esta unidad a todo L ́Hospitalet y Barcelona, a organizar estructuras de poder popular a través del Frente Único del Pueblo, capaz de enfrentar a este capitalismo caduco a cargo de los Boí Ruiz de turno.

Este régimen no es más que una dictadura contra la clase trabajadora y las clases populares, mientras se postra al servicio del gran capital. Este régimen se mofa de ILP y demás iniciativas populares que no rompan los marcos del sistema. Construyamos nuestra democracia obrera, nuestros órganos de poder popular, extendamos el FUP en centros de trabajo y barrios. No hay otra salida para frenar la barbarie. La histórica lucha obrera y vecinal de Bellvitge en los años 70, son ejemplo meridiano.

¡VIVA LA JUSTA Y DIGNA LUCHA DE BELLVITGE!

¡ABAJO EL CAPITALISMO Y SUS MERCENARIOS!

¡CONSTRUYAMOS FUP, CONSTRUYAMOS SOCIALISMO!

Comité provincial Partit Comunista Obrer de Catalunya en Barcelona (PCOC)