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McDonald´s nos enseña el funcionamiento del capitalismo

La prensa mundial informa esta semana de la decisión de la multinacional norteamericana McDonald´s de sustituir la atención personal a los clientes, labor que venían realizando los mal pagados trabajadores de la famosa hamburguesería, por máquinas provistas de pantallas táctiles automáticas.

La compañía está comenzando a realizar esta sustitución de empleados por máquinasen aquellas tiendas en las que los trabajadores cobran sueldos más altos, debido a leyes que regulan su salario mínimo. Los cambios ya han comenzado a mostrarse en sus locales de Florida, Nueva York y el Sur de California, donde 500 restaurantes han sido actualizados a este sistema. Los restaurantes en San Francisco, Boston, Chicago, Washington D.C. y Seattle serán mejorados a principios de 2017“, según la información de CNN.

Ed Rensi, exdirector ejecutivo de McDonald´s, aseguró el pasado mes de mayo que el salario mínimo conllevaría menos puestos de trabajo: “Os garantizo que si el salario de 15 dólares se implanta en el país veremos una pérdida de puestos de trabajo difícil de creer. Es más barato comprar un robot de 35.000 dólares que contratar a un empleado que cobra 15 dólares la hora por meter patatas fritas en bolsas“.

Como indica el antiobrero Rensi, si una tienda puede reemplazar a un empleado que cobra 15 dólares por hora por un robot que cuesta 35.000 dólares, mejorarán los márgenes operativos de la tienda ya que los robots no padecen enfermedades, no se quedan embarazadas, no hacen huelga, no tienen horarios y, a medida que el software mejora, hacen más innecesario e improductivo el personal de atención en tienda.

Esto obliga a la competencia a adoptar medidas idénticas si no quieren ver reducidos sus beneficios, porque de no tomar estas medidas sus precios se situarán por encima de los de McDonald´s perdiendo de esta manera gran cantidad de clientes. Así, la franquicia de hamburgueserías Wendy´s ya ha revelado al periódico económico Investor´s Business Daily su intención de sustituir a los empleados que toman los pedidos a los clientes por máquinas automatizadas que permitan hacerlo a través de aplicaciones.

Lo mismo sucederá con otras grandes multinacionales, y no únicamente hamburgueserías, sino de toda clase de comida rápida (Burger King, Taco Bell, Subway, KFC…) e incluso compañías de cualquier sector que incluya atención al público (sector bancario, supermercados, grandes superficies, etc.) arrojando así a millones de trabajadores de todo el mundo al paro forzoso.

Efectivamente, bajo el yugo del sistema capitalista cualquier avance de la ciencia -como esta mejora tecnológica en concreto- supone un retroceso en las condiciones de vida de los trabajadores, quienes se ven obligados a elegir entre un salario de miseria o el paro haciendo inútiles todos los esfuerzos de conseguir un mínimo de condiciones dignas para la vida y sufriendo el sometimiento a la explotación máxima y a la esclavitud asalariada.

Un avance de la ciencia éste que, sin embargo, con el Socialismo, supondría también un avance social y de las condiciones de vida de todos los trabajadores puesto que, con los medios de producción en manos de los obreros, permitiría reducir inmediatamente la jornada laboral. La mejora de esos márgenes operativos se traduciría, igualmente, en una mejora de las condiciones económicas de todos ellos puesto que ya no existiría la acumulación del capital al haber mandado a los capitalistas donde merecen, al estercolero de la historia.

Como diría el gran maestro V.I. Lenin “La técnica del capitalismo demuestra cada día más ser superior a las condiciones sociales que condenan a los trabajadores a la esclavitud asalariada1. La realidad es que actualmente el mismo desarrollo de las fuerzas productivas no concuerdan ya con las relaciones de producción del capitalismo putrefacto y, objetivamente, suponen un freno al desarrollo de la humanidad. 

El Partido Comunista Obrero Español, por este motivo, luchará siempre por el derrocamiento del sistema capitalista, la toma del poder político por parte de los trabajadores y la instauración de la dictadura del proletariado y del Socialismo. Solo así logrará la clase obrera su ansiada y necesaria emancipación y la vida digna que hoy se le niega.

D. García – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

1 “Una gran victoria de la técnica” publicado el 21 de abril de 1913 en el núm. 91 de “Pravda”.




La historia se hace presente y el presente hace historia

Aunque la gran predecesora de la Revolución de Octubre fue la Comuna de París de 1871, el primer gobierno obrero de la Historia, el principal antecedente histórico se sitúa en la Revolución de 1905, causada por el empobrecimiento generalizado que causó la guerra ruso-japonesa, que significó un incremento del nivel de opresión del régimen zarista. Este levantamiento revolucionario fue brutalmente reprimido, provocando que las organizaciones revolucionarias necesitaran largos años para volver a recomponerse.

Con el estallido de la I Guerra Mundial, a la situación de pobreza y miseria generalizadas en la Rusia zarista se sumó un mayor deterioro del nivel de vida producido por las consecuencias de la guerra. Los bolcheviques, a la cabeza de las huelgas obreras y campesinas, suman el apoyo creciente de los soldados. La contestación popular al zar termina fructificando en la Revolución de Febrero, de carácter burgués y que significó el fin del zarismo. Pero no significó el fin de las miserias para los pueblos del Imperio ruso. Los sucesivos gobiernos provisionales, de corte liberal y menchevique, no satisfacían las reivindicaciones obreras relativas a la jornada de 8 horas y mejoras sociales y económicas; ni las de los soldados, que querían el final de la guerra; ni las del campesinado, que quería el reparto de la tierra; ni las de las minorías nacionales, que querían un sistema federal que reconociera sus derechos… Reivindicaciones todas ellas que recogía el programa bolchevique.

En esta situación, los bolcheviques, con Lenin a la cabeza tras su regreso el 3 de abril, plantean retirar todo apoyo al gobierno, constituir la república de los soviets, el final de la guerra, la nacionalización de la banca y el reparto de la tierra.

Ante la creciente contestación popular, el gobierno recurre a tropas del frente para reprimir las protestas, y los dirigentes bolcheviques son detenidos. Todo está a punto para que se desate la revolución proletaria: el 9 de octubre (calendario juliano, 22 de octubre según el gregoriano) Lenin llega a Petrogrado. Al día siguiente, los bolcheviques acuerdan la preparación de la insurrección armada. El 25 de octubre (7 de noviembre) las fuerzas revolucionarias toman el control en la capital.

Fue a continuación que Lenin puso en marcha el cumplimiento de la promesa de “Pan, paz, tierra”, procediéndose a reconocer las nacionalidades que componían el extinto Imperio, a repartir la tierra, a nacionalizar bancos y fábricas, a reconocer la igualdad de derechos entre hombres y mujeres…

Lecciones de Octubre

Más de un siglo después de iniciadas las polémicas entre mencheviques y bolcheviques, estas siguen muy vigentes. Mientras que los mencheviques (“los minoritarios” o “la minoría”, que tenían como destacados líderes a Plejanov y Martov) defendían la necesidad de una fase democrático-burguesa anterior a la revolución socialista y un modelo de partido abierto, de masas, a todo aquel que simplemente aceptase el programa de la organización, los bolcheviques (“la mayoría” o “los mayoritarios”) defendían la necesidad de la realización de la revolución socialista sin fases intermedias, con un modelo de partido compuesto por militantes, no meros afiliados, que se constituyera en vanguardia de la clase obrera.

Hoy en día, ese debate sigue abierto, y las y los comunistas tenemos que combatir las interpretaciones revisionistas de Octubre, procedentes tanto desde el campo de la historiografía burguesa como de las organizaciones socialdemócratas y revisionistas.

Pero no debemos combatirlas sólo desde la teoría, sino desde la práctica guiando a pie de tajo a la parte más avanzada de la Clase Obrera hacia el Socialismo. De la misma manera que los bolcheviques de 1917 ejercieron magistralmente su influencia sobre los soviets, despúes de las graves derrotas sufridas en 1905, los bolcheviques de hoy hemos de trabajar con los más avanzados del proletariado, desde órganos ya constituidos y que son órganos potenciales de poder. Como pueden serlo los comités de empresa, el órgano más democrático que tienen los trabajadores hoy. Y desde las asociaciones y plataformas que responden al absoluto abandono del Estado burgués a las necesidades más básicas y elementales de las clases populares.

El Partido Comunista Obrero Español considera que las condiciones para ir al Socialismo son más propicias hoy que en 1917. Por el grado de descomposición del capitalismo y de sus instituciones. Por el nivel que han alcanzado las contradicciones del régimen capitalista, entre la capacidad desbordante de producir riquezas y el grado de miseria provocado por el desempleo fruto de  la composición orgánica del capital, más evidente que nunca. Por el grado de desarrollo cuantitativo y cualitativo de la Clase Obrera, sin comparación posible a la de 1917. Y por el aprendizaje que nos permiten las experiencias pasadas de Socialismo.

Hoy más que nunca, el Socialismo debe ser nuestro objetivo más inmediato. El mejor homenaje a la Revolución de Octubre es luchar por el Socialismo. Aquí y ahora.

Secretaría de Agitación y Propaganda del Comité Central del PCOE




Nueva ofensiva contra Venezuela

La derecha venezolana continúa con sus movimientos golpistas, como se demuestra con la sesión de ayer de la Asamblea Nacional donde se aprobó el “Acuerdo para la restitución del orden constitucional”. Este es el enésimo ataque de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), esta vez siguiendo la estela del golpe parlamentario triunfante en Brasil o Paraguay.

La oposición, de esta manera, fija la nueva estrategia a seguir para cumplir un objetivo marcado desde principios de siglo: dar el golpe de estado que les devuelva el poder en Venezuela. La suspensión del referéndum revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro por el Consejo Nacional Electoral (CNE) tras la decisión de los tribunales de las provincias de Trujillo, Aragua, Bolívar, Carabobo, Monagas, Apure y Zulia de suspender la segunda fase del proceso por irregularidades en la recogida de firmas obliga a la derecha venezolana a tomar otro camino más rápido.

Y el camino no es otro que el del golpe de estado. Primero con la petición a la Organización de Estados Americanos (OEA) para que aplique la Carta Democrática Interamericana a Venezuela -el instrumento firmado en 2001 en Lima que prevé sanciones contra los países del hemisferio que se desmarquen del “orden democrático” burgués, por supuesto- lo cual serviría de justificación para el intento golpista que el próximo miércoles tiene previsto ejecutar la MUD, llamado “toma de Venezuela”.

Henrique Capriles Radonski, líder de la oposición reaccionaria, avisa: “el próximo miércoles vamos a tomar Venezuela de punta a punta, en cada rincón del país, espero ver al pueblo movilizado para restituir el hilo constitucional”, “Nosotros nos vamos a movilizar donde sea necesario para restituir el hilo constitucional”. Lilian Tintori, esposa del golpista detenido Leopoldo López, llamó directamente a la “desobediencia civil”, aquella de que dejó 43 muertos en 2014 y que provocó la detención de su marido.

Los lacayos políticos de la oligarquía venezolana que son la MUD, impulsados por el imperialismo norteamericano, no dudarán en llevar al país a una guerra civil para cumplir con el objetivo de tomar el Palacio de Miraflores. El próximo miércoles medirán sus fuerzas y, en función del resultado, emprenderán un nuevo ataque criminal que sin duda derramará la sangre del pueblo trabajador venezolano.

El Partido Comunista Obrero Español denuncia y condena este nuevo intento golpista contra la República Bolivariana de Venezuela, se solidariza con el pueblo trabajador venezolano y hace un fraternal llamamiento a sus fuerzas proletarias y populares a profundizar el proceso revolucionario, a dejar atrás el etapismo y desarrollar de una vez el Socialismo, a acabar con la clase burguesa venezolana e instaurar la dictadura del proletariado que no tolere estas acciones de la burguesía, a poner los medios de producción del país bajo poder del pueblo y acabar así con el desabastecimiento, la corrupción y los golpistas al servicio de oligarcas internos y externos.

D. García – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Sobre el juicio político contra Artur Mas

No somos culpables […] Somos responsables, que es muy diferente. Responsables, primero, de haber escuchado a un montón de gente que nos pedía a pie de calle una consulta sobre el futuro de Catalunya, recuerde, un montón de gente”.

Así se defendía el expresidente de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, de la  petición del fiscal de 10 años d’inhabilitación por organizar una consulta ilegal, la del 9-N, por la independencia de Catalunya. También alega ser un demócrata: “No puede ser que estemos sentados en el banquillo simplemente por haber dejado hablar a la gente y que esta expresión fuera en forma de voto. En algún punto de este proceso judicial alguien nos podrá dar la razón, y si alguien nos da la razón habremos hecho un servicio a la democracia.

Nadie habla de lo que en realidad es culpable él y todos sus secuaces, de la explotación de la clase trabajadora, hasta el punto de llevar a la miseria a causa del desempleo a miles de familias catalanas. Cuando no están sumidos en esa miseria aun teniendo un puesto de trabajo, de esos que tanto presumen de crear los estados reaccionarios.

La verdad de toda esta pantomima (dicho sea esto sin desmerecer al pueblo trabajador, que es quien debe decidir hacia donde va encaminado este proceso), no es más, que el enfrentamiento entre dos burguesías con intereses enfrentados. Acusándose las dos partes exactamente de lo mismo y, defendiéndose con los mismos argumentos, la democracia y elevar la voz del pueblo a las instituciones. Las burguesas por supuesto.

Nada más lejos de la realidad, pues ninguno de los dos, jamás ha escuchado al pueblo trabajador. Es más, han actuado siempre en connivencia contra él. Por ejemplo, con la reforma laboral aprobada por las Cortes Generales en 2012, el ataque más rastrero llevado a cabo contra la clase obrera de este país, que se aprobó con los votos de PP y CIU, los dos “bandos” enfrentados, que ahora se llenan la boca con palabras como “democracia” y “pueblo”. Así miles de ejemplos que demuestran que este enfrentamiento, trata de algo más que de una u otra bandera y de la identidad de los Pueblos catalán y español.

En Catalunya, el enfrentamiento es más bien entre la pequeña y la gran burguesía. Pues asociaciones como las patronales Pimec y Cecot, que agrupan básicamente a empresas pequeñas y medianas, coincidieron en publicar sondeos entre sus asociados en los que el apoyo al Estado propio catalán era mayoritario. El “sí” a la independencia catalana llegaba al 66,8% en la encuesta de Pimec y al 53% en la de Cecot.

Mientras que José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España y del grupo Freixenet, Josep Oliu, presidente del Banco Sabadell, principal dirigente de la segunda entidad financiera de Catalunya y, aunque menos explicito que estos, Isidre Fainé presidente de Caixabank, que defiende la necesidad de un “gran pacto” para la resolver la cuestión, están en contra de la independencia. Eso por no mencionar al IBEX 35 y a los grandes apellidos catalanes, que fraguaron su fortuna en la España de Franco, por supuesto.

La ley se aplica para todos y, cuando uno la incumple en un Estado de derecho eso tiene consecuencias“. Declaraciones de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría que, como no podría ser de otra manera, es la parte más reaccionaria de este conflicto de intereses. Que utilizan la legislación burguesa según los mismos, es decir, que aplican la ley cuando les interesa. Poniendo como ejemplo, el artículo 47 de su constitución, el cual es violado sistemáticamente todos los días en nuestro país, dejando a miles de familias en la calle. Pero en el caso del “referéndum” de Catalunya, la legislación se aplica a rajatabla, mostrando de nuevo y por enésima vez, lo reaccionario y corrupto del Estado español.

Se les llena la boca de “democracia”, de que la ley es para todos y de la justicia que se imparte a través de ella, cuando la realidad se vislumbra cada día con ejemplos como este. Redactan una ley que se supone que protege a la clase obrera, para después, mediante artimañas, justificar que no se aplique tal y como está escrita, pues por encima, están los intereses de la banca privada que ha estafado al mundo entero con hipotecas basura, preferentes (que se siguen vendiendo mediante las mismas practicas engañosas) y demás “productos”, si es que se pueden llamar así, que arruinan y dejan en la más absoluta miseria a la clase obrera. La misma banca que presiona al Estado español para que jamás se produzca el clamor popular que es la independencia de Catalunya. Que, aunque seguro que mas por intereses propios, que por escuchar el clamor del pueblo catalán, El Gobern ha prometido llevar a cabo. Es por esto que, desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya, continuamos luchando para crear la organización popular, para crear el Socialismo, pues no hay otra manera de que el pueblo catalán llegue a ver algún día un estado independiente, que si no es socialista no será, porque aunque al final se produzca, si es en el marco del sistema capitalista, el poder continuará estando en las mismas manos que lo está actualmente, en manos de los propietarios de los medios de producción.

El Partit Comunista Obrer de Catalunya reitera su firme línea internacionalista, exigiendo que el Gobierno catalán, cumpla escrupulosamente a la hora de hacer efectivo el inalienable derecho a la autodeterminación del pueblo catalán. Llamamos a las fuerzas proletarias y populares a unir sus fuerzas, a cimentar los pilares de la organización del poder popular capaz de arrancar de raíz el venenoso nacionalismo, capaz de emancipar social y nacionalmente al pueblo trabajador catalán. Un llamado a fortalecer las filas del PCOC, en su camino infatigable hacia el Socialismo. Cuando el oportunismo más grosero y descarado se muestra en toda su esencia, no hay más salida que la que se da entre los revolucionarios y aquellos que sólo buscan alargar nuestra agonía fortaleciendo este régimen capitalista agotado y su podrida institucionalidad burguesa.

POR UNA CATALUNYA SOCIALISTA Y LIBRE DE BURGUESES.

 COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA




Acuerdo de paz FARC-EP con el gobierno colombiano: Entre la reacción política y la indiferencia popular

El acuerdo de paz entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el gobierno colombiano de Juan Manuel Santos acabó en fracaso tras el sometimiento a referéndum popular el pasado domingo 2 de octubre. El pueblo colombiano, pese a más de 50 años de conflicto armado, expresó su desinterés en el proceso de paz con una participación del 37,28%.

El premio Nobel de la paz otorgado al presidente Juan Manuel Santos –Ministro de Defensa del anterior gobierno del reaccionario Álvaro Uribe-, sin embargo, evidencia el profundo interés de los enemigos de clase del proletariado en el proceso liquidador de las FARC-EP y su sometimiento a la democracia burguesa, en un intento de reforzar la pata izquierda de un sistema quebrado. Esclarecedora es la propuesta de una representante de la burguesía colombiana como Ingrid Betancourt para que se otorgue también el Premio Nobel de la Paz a las FARC-EP

La reacción política colombiana, encabezada por Álvaro Uribe -conviene recordar aquí sus fuertes lazos con el paramilitarismo- se ha declarado como ganadora del referéndum, así lo atestiguaron todos los medios de comunicación al servicio del capital, con el 50,2% de aquel ridículo 37,28% de votos. Es decir, de un total de 34.899.945 de colombianos llamados a expresarse en las urnas, acudieron 13.010.762 y de estos, 6.531.402 votaron no al acuerdo de paz y 6.479.360 votaron a favor de este. Esto supone, de facto, que en la democracia burguesa el 18,71% tiene la capacidad para decidir sobre el 100% del pueblo.

¿Qué significa entonces que más del 60% del pueblo colombiano haya decidido no votar acerca de un proceso de paz que puede terminar con esos más de 50 años de conflicto armado? Pues bien sencillo: que el acuerdo, su negociación, el destino de las FARC-EP y todo lo relativo al mismo no es del interés del pueblo colombiano. Lo que nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Por qué al pueblo colombiano no le interesa este acuerdo de paz? Porque los trabajadores colombianos saben que nada va a cambiar con la desaparición de las FARC-EP como guerrilla ni con su inclusión en la democracia burguesa de hoy que los oprime, los explota y los manda a la miseria.

Bien sabe el pueblo trabajador colombiano que ni el anterior gobierno reaccionario de Álvaro Uribe, ni el actual de Juan Manuel Santos ni un futuro gobierno de la formación política resultante de la liquidación de las FACR-EP como guerrilla traerá, bajo el sistema de la democracia burguesa –sometida a las implacables leyes del capitalismo-, ninguna mejora para su clase. En el fondo de todo el proceso subyace el reforzamiento de un sistema que es injusto y criminal por naturaleza, que lo sufre en especial la clase obrera y campesina colombiana como demuestran los datos.

El informe del Banco Mundial de marzo de este año destacaba que Colombia, sin ser de los países más pobres de su región, es el segundo país más desigual de Latinoamérica sólo por detrás de Honduras. En Colombia, el 10% de la población más rica del país gana cuatro veces más que el 40% más pobre y la desigualdad se mantiene constante año tras año, de acuerdo con la publicación. En el Índice de Desarrollo Humano de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Colombia pierde diez puntos una vez que se lo pondera en términos de desigualdad de acceso a la salud, la educación y bajos salarios y según una investigación de Ana María Ibáñez, decana de Economía de la Universidad de Los Andes, un 77,6% de la tierra está en manos del 13,7% de los propietarios. “Aplicando el coeficiente Gini (usado por el Banco Mundial para medir la desigualdad) a la distribución de la tierra, esta proporción da uno de los índices más altos de desigualdad: un 0,86”*, según indica la decana.

El Departamento Administrativo Nacional de Estadística de Colombia (DANE) en la encuesta de calidad de Vida del pasado año 2015 indicó que el 23,1% de los hogares no tiene ingresos suficientes para cubrir sus necesidades mínimas mientras que el 61,7% dijo que apenas cubrían los gastos mínimos para su subsistencia.

En Quibdó, la capital de Chocó -la ciudad con mayor índice de pobreza en el país- las cifras de la pobreza aumentaron según el DANE respecto del 2014 pasando del 46% de su población inmersa en ella al 50 %, y del 14% de pobreza extrema al 17%. Bucaramanga -la urbe con el menor indicador- pasó de tener un 8,4% de pobreza al 9%, y de tener un 1,1% de pobreza extrema a tener un 1,3%.

Estos datos, que provienen de las propias fuentes “oficiales” del régimen capitalista, nos da una idea de lo que el pueblo trabajador colombiano sufre y, por lo tanto, de cuáles son sus intereses reales: el poder tener una vida digna, con ingresos suficientes para mantener a su familia. Algo que hoy se les niega a la mayoría de los colombianos.

¿Cómo podemos entonces sorprendernos de los datos de participación del referéndum? El pueblo colombiano tiene como máxima prioridad salir de la pobreza en la que este sistema capitalista criminal le tiene sumido mientras que la burguesía y sus lacayos en el gobierno tratan de vender el circo de la paz, a la par que ganan el tiempo necesario para reforzar la pata izquierda de un sistema ya quebrado económica y políticamente, prestándose a todo este juego las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo.

Esto es lo único que nos puede ofrecer ya a los trabajadores del mundo la democracia burguesa como superestructura del sistema capitalista: miseria y circo. Es por ello que la desafección por la politiquería burguesa de nuestra clase aumenta por momentos, siendo más necesario que nunca el Partido Comunista, guiado por los principios del socialismo científico que magistralmente definieron nuestros maestros Marx, Engels, Lenin y Stalin.

Desde el Partido Comunista Obrero Español denunciamos, por lo tanto, a todos aquellos partidos y fuerzas políticas que hoy se dedican a centrar la atención de los trabajadores en un acuerdo de paz absolutamente ajeno a la clase obrera y campesina, en lugar de luchar con todas las fuerzas por los intereses de éstas y por su organización para la conquista del poder político, en definitiva, por el Socialismo.

D. García – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

*Recordemos que el coeficiente Gini se utiliza en base a dos variables absolutas: el cero (todos tienen el mismo ingreso o perfecta igualdad) y el 1 (una persona concentra todo el ingreso y el resto no tiene nada o desigualdad absoluta).




De cómo la oligarquía financiera usó El País para dar el golpe en el PSOE

Los monopolios y fondos de inversión internacionales en cuyas manos está el diario El País, han hablado a través de sus editoriales para imponer sus deseos: evitar las terceras elecciones en España y disponer ya de un gobierno títere que ejecute las reformas que anhelan, y responder a la intención del gobierno catalán de celebrar un referéndum por la independencia en 2017.

Es curioso que los editoriales de El País se quejen de que Sánchez “parece olvidar los intereses de España1 cuando sus dueños son principalmente fondos buitre extranjeros, entre los que destaca Amber Capital con sede en Nueva York. Este “hedge fund” posee acciones de Prisa por valor de 80 millones de euros.

Estos días atrás, los dueños de El País, entre los que se encuentran el sultán y banquero qatarí Abdullah Al Thani, el magnate mexicano Roberto Alcántara Rojas (dueño del grupo de transporte más grande de México), Caixabank, Banco Santander o Telefónica, no han ahorrado descalificativos al que para ellos era un obstáculo en su urgencia de mantener gobernable España: “tramposo”, “maniobra”, ”traicionero” o ”marrullero2 han sido algunas de las lindezas que le han propinado.

En su desesperación por no perder el control de ese partido socialista “moderado” que tan lucrativos servicios les ha prestado, la oligarquía financiera internacional a la que representa El País exigíó abiertamente en su editorial “Salvar el PSOE” del pasado sábado 1 de octubre “El cese inevitable y legítimo de Pedro Sánchez” por “no ser un dirigente cabal, sino un insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido”. Y no sólo se limitaba a opinar sino que marcaba a los golpistas internos del PSOE, encabezados por Susana Díaz, los pasos a seguir: “Una gestora debería conducir el partido hasta la celebración de un congreso extraordinario, que de ninguna forma debería tener lugar antes de que quede despejado el horizonte de la gobernabilidad de España”.

Las editoriales de El País son una nítida radiografía de cómo los peones de los monopolios han actuado y han seguido sus directrices.


1. Editorial “La deriva de Sánchez”, El País, 23 de septiembre

2. Editorial “Un partido secuestrado”, El País, 28 de septiembre




Syriza se desenmascara y estalla contra los jubilados griegos

La socialdemocracia griega, aquella que con su programa de Salónica decía abanderar la defensa de los derechos humanos del pueblo griego, reprimió con el uso de gases lacrimógenos y aerosol pimienta en el día de ayer la manifestación convocada por las asociaciones de jubilados por la defensa de las pensiones y contra los recortes de éstas llevados a cabo en sucesivas ocasiones por el ejecutivo de Alexis Tsipras.

Con casi dos años de legislatura, los griegos están comprobando de primera mano cómo de dañina puede ser la socialdemocracia para el pueblo trabajador. Syriza se presentó a las elecciones de enero del pasado año con un programa prácticamente caritativo y, después de dejar clara la derrota -cantada de antemano por los comunistas, por aquellos que conocen y aplican en materialismo dialéctico- frente al capital y sus instituciones aplicando un paquete de medidas aún más duras que las rechazadas en el referéndum del 5 de julio de 2015, el Gobierno de Alexis Tsipras -en la más absoluta bancarrota económica y moral- no encuentra más salida que la represión al pueblo trabajador y, en concreto en el día de ayer, a los jubilados que él mismo manda a la miseria aplicando inmisericordemente las políticas emanadas de la Unión Europea.

El informe publicado recientemente por la asociación Red Unida de Jubilados indica que cuatro de cada diez jubilados griegos perciben una pensión por debajo del umbral de pobreza relativa del país, establecido en los 665 euros al mes por la oficina de estadísticas nacional, Elstat. Son 1,2 millones de jubilados los que reciben esta miserable pensión, una cifra que aumenta hasta los seis de cada diez si se cuentan aquellos que reciben menos de 700 euros al mes.

Una situación agravada porque, según los datos de esta asociación, el 52% de los hogares griegos, fuertemente golpeados por el alto desempleo del país, viven -como ocurre en nuestro país- de las pensiones de sus mayores. Éstas, sin embargo, han descendido ya entre un 20% y un 50% con los sucesivos memorandos firmados por Alexis Tsipras, y aún lo harán más porque el Gobierno de Syriza realizará nuevos recortes, siguiendo implacablemente como hasta ahora los dictados del capital europeo.

Pese a esta situación, de la que Syriza es el principal responsable puesto que asumió y asume la gobernabilidad del país Griego tomando la decisión de subyugarse enteramente al sistema capitalista en lugar de combatirlo, Alexis Tsipras decidió ayer que las manifestaciones contra su Gobierno y, por ende, contra el capitalismo y sus criminales políticas antiobreras serán reprimidas, caiga quien caiga.

Con este miserable acto de ayer le deja bien claro a la clase obrera, no sólo griega sino del mundo entero, la verdadera faz de la socialdemocracia, su completa decadencia ideológica y su ira antiobrera, profundizando aún más en la crisis política del país y de la socialdemocracia en su conjunto y favoreciendo la desafección política de la clase trabajadora con la democracia burguesa, lo que allana inevitablemente el terreno al fascismo de Amanecer Dorado. Dan así toda la razón al Partido Comunista Griego (KKE), cuando decidieron no apoyar a Syriza por ser una falsa izquierda al servicio del capital.

El Partido Comunista Obrero Español se encuentra en la obligación de denunciar a Alexis Tsipras y a su Partido -Syriza- por sus repetidos actos contra la clase trabajadora griega, cada vez más gruesos y graves, que no hacen sino abrirle al fascismo la puerta del país de par en par, y hacemos un llamamiento al pueblo griego a desarrollar la lucha contra todos sus enemigos organizados en el partido de vanguardia de su clase, el Partido Comunista.

D. García – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Shimon Peres, una vida al servicio de los monopolios y el sionismo

Esta semana ha muerto Shimon Peres, el criminal de guerra fundador del Estado israelí que se escondió durante toda la vida bajo la miserable máscara de la socialdemocracia.

El dos veces primer ministro de Israel y presidente del Estado -desde 2007 hasta 2014- ocupó toda su vida a la labor del imperialismo y el sionismo, ya fuera como el artífice del programa de armas nucleares de Israel, que todavía hoy permanece fuera del control del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en sus cargos de Director General del Ministerio de Defensa de Israel y luego como Viceministro de Defensa, o bien ordenando y supervisando la “Operación Uvas de la Ira”, en la que las fuerzas armadas israelíes mataron a unos 154 civiles en el Líbano e hirieron a otros 351 cuando el ocupaba el cargo de Primer Ministro en 1996.

Llegó a la presidencia de Israel pese a no haber ganado ninguna elección presidencial, pero sus criminales actos bien le valieron ese cargo y todos los demás (Ministro de Absorción e Inmigración, Ministro de Transporte y Comunicaciones, Ministro de Defensa, Primer Ministro, Ministro de Relaciones Exteriores, Ministro de Economía de Israel, Ministro de Desarrollo Regional…).

Su agresiva política contra Palestina y su pueblo justificó, a los ojos del sionismo y el capitalismo, todos los cargos que desempeñó: su papel clave en el régimen militar impuesto a los palestinos hasta 1966, en que las autoridades llevaron a cabo el robo de tierras y el desplazamiento masivo de la población palestina, sus políticas en la región de Galilea encaminadas a reducir la proporción a los ciudadanos palestinos en comparación con los judíos o su apoyo a los asentamientos ilegales en Cisjordania.

Como siempre suele ocurrir, la mala fama se la lleva la derecha pero son los socialdemócratas como Shimon Peres los más precisos ejecutores de las políticas criminales de este sistema. Así, el Likud y otros partidos nacionalistas y de ultra derecha han recibido las mayores críticas por la colonización del territorio palestino pero la realidad es que fue el Partido Laborista de Peres quien inició esta política y la defendió a ultranza. Entre 1974 a 1977, el gobierno de Isaac Rabin -del que Peres formaba parte como Ministro de Defensa- estableció una serie asentamientos en Cisjordania construidos sobre tierras confiscadas palestinas.

Ferviente defensor del bloqueo y de la brutalidad militar que lo acompaña, durante la “Operación Pilar Defensivo” en noviembre de 2012, Peres asumió “la tarea de ayudar al esfuerzo de relaciones públicas de Israel, que comunica la narrativa israelí a los líderes mundiales“, en palabras del diario israelí Ynetnews.

Como buen socialdemócrata -no en vano fue Vicepresidente de La Internacional Socialista, dando buena muestra de la basura que es dicha organización- siempre supo revestir todos sus actos de la mayor hipocresía, lo que le valió compartir el Nobel de la Paz con Isaac Rabin y Yasir Arafat en 1994 gracias a los Acuerdos de Oslo, pese a tener las manos llenas de sangre.

Y, como también les suele pasar a aquellos viven con la máscara siempre puesta, en el tramo final de su repugnante vida, y ya sin nada que perder, pudimos observar al auténtico, reaccionario y homicida Shimon Peres, declarando a medios como Arutz Sheva en 2014 que “la primera prioridad es la preservación de Israel como un estado judío. Ese es el objetivo central, que es lo que estamos luchando“. El año pasado se reiteró en una entrevista con AP, diciendo: “Israel debe implementar la solución de dos estados para su propio beneficio” y “no perder nuestra mayoría [judía].

Se puede comprobar nítidamente como aquellos personajes que atacan y reprimen a los pueblos, actuando siempre en favor de la minoría explotadora, son premiados por el imperialismo y sus acólitos, y a su muerte los medios de comunicación del capital llenan horas y páginas completas ensalzando su figura con mentiras y falsos méritos.

Desde el Partido Comunista Obrero Español consideramos que es nuestra obligación denunciar su comportamiento indigno, inhumano y criminal y de todo lo que él ha representado en vida y exigir el fin de la opresión del criminal y sionista Estado de Israel contra el pueblo palestino. El PCOE ha mostrado siempre toda su solidaridad con Palestina y continuará haciéndolo hasta que su pueblo logre su completa libertad, coartada por el sistema capitalista que hoy impera.

¡Por una Palestina libre!

D. García – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Las miserias del Estado

Todo el entramado superestructural que sostiene el régimen genocida de producción capitalista, con los medios de comunicación a la cabeza, nos ha acostumbrado a relacionar conceptos como la violencia, el crimen, los presos políticos, el terrorismo, la pobreza o la miseria, con todos aquellos movimientos, ideologías o incluso regímenes políticos que se han caracterizado por ser, o pretender ser, alternativas al sistema capitalista, el que más millones de seres humanos ha asesinado, el que más miseria ha generado, el que más injusticias ha auspiciado, o el que más gobiernos reaccionarios ha fomentado. De esta forma el anarquismo o los movimientos de liberación nacional, sobretodo si adquieren un carácter socialista, son equiparados con el terrorismo; Stalin, máximo dirigente de la primera experiencia en la historia de construcción del Socialismo es convertido en el peor criminal de la historia de la humanidad; la URSS, que a tantos pueblos liberó, es retratada como una cárcel de naciones, así como una especie de ente diabólico destinada a acabar con la propia vida en el planeta; Venezuela es un caos en el que gobiernan unos déspotas y tiranos que llevan a su pueblo a la pobreza más descarnada; y así podríamos describir muchas otras sitiuaciones similares.

La lucha de clases, motor de la historia, se desarrolla en tres frentes: el político, el económico y el ideológico; y es dentro del frente ideológico de la lucha de clases donde hay que situar todo lo expuesto con anterioridad. Las clases dominantes, con la burguesía monopolista a la cabeza, saben perfectamente que el sistema que les permite mantener su dominio es un sistema criminal e injusto, donde la inmensa mayoría social sufre las consecuencias de que prácticamente la totalidad de la riqueza mundial este controlada por un puñado de individuos. Y saben perfectamente que esa situación genera, como no podría ser de otra manera, disidencia; saben que ese sistema criminal e injusto también generará movimientos de liberación, con sus respectivos lideres, que tratarán de poner fin a tal barbarie y construir un mundo nuevo bajo los parámetros de la justicia social y de la eliminación del parasitismo burgués. La burguesía conoce que de las miserias del sistema criminal e injusto que la mantiene en el poder surgirán las fuerzas que la harán desaparecer de la historia, y es por ello que despliega todo su arsenal ideológico a través de la cultura, de la educación, la religión, los medios de comunicación, etc, con el objetivo de evitar, a través de las mentiras, los engaños, las medias verdades, las manipulaciones, la tergiversación de la realidad, que dichos movimientos de liberación consigan sus metas, colocando a las grandes masas explotadas y expoliadas al lado de quienes se aprovechan de ellas y las mantengan sometidas y sojuzgadas.

Así es como todo el mundo sabe que en Venezuela las estanterías de los supermercados están vacías, que los venezolanos no tienen ni papel higiénico, que los cubanos son todos unos jineteros o jineteras, que en Corea del Norte mueren cada año millones de personas de hambre, mientras “el gordito con cara simpática” se gasta el dinero en misiles nucleares, o que en el Estado Español, cualquiera que defienda la independencia de Euskal Herria es un peligroso terrorista; mientras se desconoce que en Costa Rica la gente muere por cánceres tratables, al no disponer del dinero para sufragar el tratamiento, en los Estados Unidos más de 35 millones de personas viven gracias a las entidades de la beneficiencia, que en Japón los marines yankis violan y asesinan mujeres, o que en España la policia asesina, trafica con drogas o con personas con total impunidad.

Todo vale para desprestigiar a  aquellos que luchan contra la barbarie capitalista, incluso para los que sólo luchan contra los efectos que dicha barbarie provoca sin ir más allá; y todo vale para justificar las tropelías de aquellos que sostienen el sistema, que son colaboradores necesarios en los crimenes perpretrados por la burguesía en su continua e inacabada orgía de sangre proletaria.

Es, en este contexto, en el que hemos conocido las artimañas del Ministerio del Interior del Estado español destinadas a desprestigiar a determinados líderes y partidos del movimiento independentista catalán. Si esto se hace con distintos sectores de la burguesia catalana, ¿qué no hará el poder de la burguesia monopolista contra todo aquello que pudiera suponer un avance, por muy mínimo que fuera del movimiento obrero, aunque sólo fuera un avance que ayudara a mitigar un tanto algún efecto de la enfermedad que sufre la humanidad, el Capitalismo? Ahí veríamos de verdad la voracidad de sangre de la burguesía monopolista tal como palpamos diariamente en los centros de trabajo.

En Cataluña conocemos muy bien, para nuestra desgracia, como el poder de la burguesía se permite, o permite a sus lacayos, la ejecución de cualquier atropello, sabiendo que cuentan con la impunidad que les da el control de los aparatos del Estado. La era Garcia Valdecasas, con el caso Bolancel a la cabeza; el caso 4F, el caso Ester Quintana, la criminalización del movimiento okupa, el desalojo de Plaza Cataluña durante la acampada del 15M, los abusos protagonizados por los mossos d´esquadra, y un largo etc, así lo demuestran.

El poder, que no es otro que el de la burguesía monopolista y sus aliados, necesita hacer uso de la guerra sucia para poder sostener su status quo, desde la tergiversación de la realidad a través de la lucha ideológica, a la represión pura y dura en el plano político y económico. Pero todo es en vano. El desarrollo del régimen burgués desarrolla las fuerzas que lo harán desaparecer. Es sólo cuestión de organización y ahí los comunistas debemos desempeñar un papel de primer orden. Comunistas organizados entorno al PCOC en Cataluña, y al PCOE en el resto del Estado Español, única fuerza marxista leninista, revolucionaria y defensora de los intereses de la clase obrera, que izando la bandera roja de la libertad conducirá al proletariado hasta la libertad y colocará a la burguesía y su repugnante y criminal sistema donde le corresponde, en los libros de historia.

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA.




La Jefatura de Estado, al servicio del capital monopolista

Resulta interesante constatar como en los últimos tiempos, algunos connotados economistas burgueses de raíz liberal tales como Robert Reich, Paul Krugman o Joseph Stiglitz –sumidos en su quimérica misión académica de “salvar al capitalismo-, hoy viran sus análisis económicos y hablan abiertamente de lo que ya para ellos es un problema nuclear del modo de producción capitalista; lo denominan el “poderío monopólico”. Tras más de un siglo de los certeros trabajos de Marx o del clarificador ensayo “El Imperialismo fase superior del capitalismo” de Lenin, el sector más preocupado de la clase dominante reconoce abiertamente –aunque a su manera, obviamente-, la situación real del imperialismo realmente existente. Eso sí, ellos lo hacen para llamar la atención de sus amos y, a modo de alquimistas keynesianos, llamar a la “reforma urgente” del capitalismo. Una forma muy sutil, al fin y al cabo, de reconocer la lucha de clases como motor de la historia.

Efectivamente como ya anticipó de forma magistral Marx en su monumental “Crítica de la economía política”, la libre competencia originaria del capitalismo y el papel revolucionario de la burguesía, no podían más que engendrar el dominio total de los monopolios y la conformación de una oligarquía financiera netamente reaccionaria. Nadie como Lenin supo desnudar esta fase en la que nos encontramos inmersos, pues si bien Marx vivió el capitalismo ascensional del siglo XIX, al dirigente ruso le tocó vivir el nacimiento, desarrollo y expansión de los grandes monopolios a inicios del siglo XX. Y hoy como ayer –o cabría decir hoy con más fuerza que ayer-, el capitalismo monopolista de Estado –el imperialismo-, no es sino la sumisión absoluta del Estado burgués a la economía capitalista, y, por tanto, a los monopolios, y no al contrario. La compenetración cada vez más completa del Estado y de los monopolios, en definitiva, la dictadura de los monopolistas más poderosos.

En el contexto de la crisis general del capitalismo y bajo el dominio de los Estados imperialistas, la crisis para los monopolistas – cuyas crestas son cada vez más destructivas y profundas a cada año que pasa-, no representan otra cosa que una gran oportunidad de negocio, el momento idóneo para incrementar sus beneficios a costa de la clase trabajadora. De ahí las súplicas de los Krugman hacia la “reforma del capitalismo”, pues a pesar de servir a la clase dominante, estos señores ven con claridad como lo que ellos llaman el “brutal aumento de las desigualdades” en base a la “intensa concentración de la riqueza en pocas manos” puede poner en serio riesgo su adorado reino de la propiedad privada de los medios de producción basado en la explotación asalariada. Por supuesto se guardan mucho de ir a la raíz del problema, las relaciones de producción existentes, pero aún así reconocen implícitamente la validez del análisis marxista.

En ese sentido, el Estado español como parte integrante del bloque imperialista de la UE-OTAN, no es ninguna excepción al respecto, tanto en su superestructura interna como en sus ansias “exportadoras”. Y por tanto no sólo el aparataje político, judicial, sindical o policial se halla al servicio y bajo mando del capital monopolista, que bien podríamos simbolizar como la terna CEOE-IBEX-35 y sus diferentes satélites, también y especialmente la Jefatura del Estado ha actuado y actúa como un eficiente lacayo en defensa de los intereses del gran capital, siempre bajo el siempre manido término de “la defensa de los intereses de España”. No cabe duda que el papel jugado por Juan Carlos I desde la dictadura franquista hasta hace pocos años o los infinitos viajes por el mundo de uno de los borbones más corruptos de la historia –y eso ya es mucho decir-, siempre secundado y acompañado de una nutrida manada de “grandes empresarios”, pone de manifiesto lo hasta aquí expuesto.

Por ello hoy su hijo Felipe VI –heredero de Felipe V, monarca francés llegado al Reino de España como Duque d´Anjou-, paseó sonriente, feliz y también muy bien acompañado el pasado septiembre por los estercoleros más glamurosos de EEUU, así como paseará el próximo febrero por ese Reino amigo que lleva el nombre de la propia dinastía feudal; Arabia Saudí. Bajo la mascarada de los “intercambios culturales” y demás cuentos infantiles, el nuevo Borbón –en el trono precisamente por orden de la propia oligarquía española-, viajó a EEUU a estrechar lazos entre oligarcas de uno y otro lado del atlántico, poniendo todo su empeño bien pagado en defender el criminal TTIP. Un tratado que de aprobarse, conformaría la mayor agresión al proletariado y clases populares de Europa y EEUU, la legalización en definitiva del expolio más salvaje a cargo de los monopolios industriales y financieros occidentales. He ahí la defensa de los “intereses de España” a cargo de la Jefatura del Estado.

En la misma línea de defender los sagrados intereses de ese puñado de oligarcas españoles, viajará el monarca a su querido Reino Saudí, al que tanto capital e influencias le debe la dinastía borbónica desde los lejanos años 70. Hoy, esta teocracia feudal atraviesa dificultades económicas, por ello la oligarquía ha creído necesario enviar a Felipe VI a tan “democrático” Reino. No en vano, uno de los buques insignia del capital monopolista en España, FCC, se halla inmerso en una milmillonaria operación para construir el metro de Riad, y eso bien vale un costoso y nutrido viaje a la capital del Reino de los Saud. Efectivamente, cuanto más se agrava la crisis general del capitalismo, cuanto más se aprietan los grilletes a la clase trabajadora y clases populares, más y más se concentran las riquezas en unos pocos oligarcas, sumidos en la única ley de la que no pueden ni quieren desprenderse; la de maximizar a toda costa sus ganancias.   

Por supuesto y en aras de defender los “intereses de España”, la Jefatura del Estado calló obedientemente ante la monstruosa dictadura yanqui, que ostenta el record mundial de población carcelaria y dónde cada 30 horas un policía asesina a un ciudadano que por lo general o es pobre o es negro o es hispano o las tres cosas a la vez. Tampoco de los centenares de miles de libios, iraquíes, sirios o afganos asesinados. Como tampoco hablará en Riad de las macabras decapitaciones de las que hacen gala los Saud por delitos tan graves como manifestarse, ni de los miles de sirios o yemeníes a los que está asesinando ese Reino que chorrea sangre por todos sus poros feudales.  

Porqué los verdaderos amos de este país cuentan con todo el aparato estatal burgués, y lo utilizan a discreción cuando y como quieren y allí dónde lo necesitan. Ahí están sus diputados a sueldo prestos a aprobar reformas laborales y rescates bancarios, ahí están sus jueces dispuestos a hacer valer esas mismas leyes antiobreras y antipopulares, ahí están sus cúpulas sindicales ansiosas por firmar cuanto pidan los grandes patrones, ahí están sus aparatos represivos prestos a encarcelar a todos aquellos que luchan y se organizan contra esta podrida dictadura capitalista. Y ahí está la Jefatura del Estado, lista para servir los intereses de esta oligarquía criminal y parasitaria tanto dentro como fuera de las fronteras españolas.

Efectivamente los señores Reich, Krugman o Stiglitz pueden estar seguros que el capital monopolista de Estado –el imperialismo-, existe. Y efectivamente es la etapa en la que vivimos, la que responde a la crisis general del capitalismo, a su fase senil y putrefacta. En una sola cosa no rectificarán estos señores economistas a sueldo de la clase dominante; en la necesidad imperiosa de acabar desde la raíz con este modo de producción agotado, tal y como se acabó con el no menos agotado feudalismo.

Dejemos pues, que los alquimistas sueñen en reformar lo irreformable, organicemos el poder popular desde nuestros barrios y centros de trabajo, pues sólo el triunfo de la revolución socialista y la dictadura del proletariado podrá poner fin al “brutal aumento de las desigualdades y el poder monopólico” que hoy explota, oprime y asesina a millones de trabajadores en el mundo.    

     

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)